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Alimentación es la ingestión de alimento por parte de los organismos para proveerse de

sus necesidades alimenticias, fundamentalmente para conseguir energía y desarrollarse.


No se debe confundir alimentación con nutrición, ya que esta última se da a nivel celular y
la primera es la acción de ingerir un alimento. La nutrición puede
ser autótrofa o heterótrofa.

La alimentación siempre es un acto voluntario y por lo general, llevado a cabo ante la necesidad
fisiológica o biológica de incorporar nuevos nutrientes y energía para funcionar correctamente.
Los tipos de alimentación pueden variar de acuerdo al tipo de ser vivo del que estemos hablando.
En este sentido, debemos mencionar alimentación herbívora (aquella que se sustenta sólo de
plantas), alimentación carnívora (que recurre sólo a la carne de otros animales) y finalmente la
alimentación omnívora (combinación de las dos anteriores y característica del ser humano).

Mientras que los vegetales y los animales recurren a la alimentación como una simple necesidad
fisiológica que busca cubrir las necesidades básicas de supervivencia, el ser humano ha
transformado desde tiempos inmemoriales al proceso de alimentación en una situación social en
la que además de ingerirse los productos deseados y útiles, también se comparten experiencias
y situaciones con los pares. Con este fin, el ser humano ha desarrollado no sólo instrumentos que
le permitan obtener más fácilmente los alimentos, si no también espacios y prácticas
especialmente destinados a la alimentación, pudiendo encontrar hoy en día diferentes tipos de
alimentación de acuerdo a cada necesidad individual.

Se considera que una buena alimentación para el ser humano es aquella que combina de manera
apropiada todos los diferentes alimentos que se encuentran en la naturaleza. La pirámide
nutricional es en este sentido un buen método para establecer qué tipos de alimentos deben
ocupar un mayor lugar en la alimentación de cada individuo y cuáles un lugar menor. La
alimentación humana está en muchos casos ligada a la emocionalidad y por eso pueden
desarrollarse fácilmente problemas de salud relacionados con este tema, por ejemplo desórdenes
alimentarios, obesidad, diabetes, malnutrición y otros problemas que no son solamente
consecuencia de factores biológicos.

Promover una alimentación sana y organizada desde los primeros años

La buena nutrición y la dieta balanceada son dos cuestiones fundamentales para que un niño
crezca de manera saludable, por ello es imprescindible que los agentes socializadores, escuela,
padres, se ocupen de promover en los más pequeños hábitos saludables en materia de comida y
por supuesto desalienten aquellos que no lo son en lo más mínimo.
Entre las estrategias más funcionales para conseguirlo se cuentan: establecer un horario regular
para la ingesta de cada comida, servir alimentos variados y saludables, ser ejemplo siguiendo
una dieta sana, desalentar peleas que tengan a la comida como eje, incentivar que los chicos
participen en el proceso de elaboración o selección de los alimentos, siempre siguiendo las pautas
de dieta balanceada y saludable.

Otra cuestión primordial es promover la comida en familia, es decir, que la familia en pleno se
siente a comer y saborear los mismos alimentos todos juntos. Esta además es una buena manera
de fortalecer lazos entre los integrantes y controlar lo que los niños comen.

Desórdenes alimentarios típicos

Entre los problemas de salud vinculados a una deficiente alimentación se destacan la obesidad,
la bulimia y la anorexia.

La obesidad es una enfermedad crónica que se caracteriza por la acumulación de grasas en el


cuerpo. En tanto, entre las causas de la misma se señala justamente la inclinación por ingerir
alimentos ricos en grasas saturadas, es decir, se ingresan al cuerpo una mayor cantidad de
calorías de las que el mismo necesita y es capaz de sintetizar. Asimismo a esta tendencia
normalmente se le suma el llevar una vida sedentaria, entonces, ambas cuestiones disponen un
combo ciertamente peligroso para la salud.

Por su parte, la anorexia y la bulimia son los principales trastornos alimenticios que podemos
padecer los seres humanos. Vale destacarse que las mismas tienen un componente psíquico
importante.

En el caso de la anorexia, el enfermo come muy poco o directamente no come porque se ve con
sobrepeso aunque en la mayoría de las veces no lo tenga.
Y la bulimia se caracteriza por consumir en un período corto de tiempo muchos alimentos ricos
en calorías, y luego de ello, por la culpa que esto genera, se decide eliminarlos del cuerpo
provocándose vómitos.

Ambas enfermedades pueden ser tratadas con una psicoterapia que esté en sintonía con el caso.
Mientras que la obesidad puede ser tratada a partir de una dieta balanceada, dirigida por un
médico especialista, realizando actividad física y por supuesto evitando el consumo en exceso de
alimentos ricos en grasas.

Una mala alimentación es no variar los alimentos, ingerir demasiadas

Grasas o demasiadas proteínas ,etc., lo normal es variar los alimentos


comer de todo y variado, y sobre todo muchas frutas y verduras, no olvidarse del pescado al menos
4 veces por semana, y carnes, unas veces blancas ,otras veces rojas , beber mucha agua y poco
alcohol.
Una mala alimentación es la que no aporta a nuestro organismo los nutrientes necesarios para
realizar las funciones necesarias para la vida. Cada persona tiene unas necesidades distintas, y según
nuestra actividad diaria, el lugar donde vivimos y las condiciones meteorológicas, estas varían de
modo significativo.

No es lo mismo alimentarse que comer, pues muchas personas creen que con comer excesivamente
están bien alimentados, cuando puede que no estén aportando alguno de nos nutrientes que su
cuerpo necesita.

JUN

mala alimentacion
Consecuencias por
una mala
alimentación
¿Qué es una mala alimentación?
Una mala alimentación es no variar los alimentos, ingerir demasiadas
Grasas o demasiadas proteínas ,etc., lo normal es variar los alimentos
comer de todo y variado, y sobre todo muchas frutas y verduras, no olvidarse del pescado al menos
4 veces por semana, y carnes, unas veces blancas ,otras veces rojas , beber mucha agua y poco
alcohol.
Una mala alimentación es la que no aporta a nuestro organismo los nutrientes necesarios para
realizar las funciones necesarias para la vida. Cada persona tiene unas necesidades distintas, y según
nuestra actividad diaria, el lugar donde vivimos y las condiciones meteorológicas, estas varían de
modo significativo.

No es lo mismo alimentarse que comer, pues muchas personas creen que con comer excesivamente
están bien alimentados, cuando puede que no estén aportando alguno de nos nutrientes que su
cuerpo necesita.
¿Cuáles son las consecuencias por
una mala alimentación?
Las consecuencias de una mala alimentación pueden ser más o menos graves y se pueden revertir
modificando la dieta hacia una alimentación saludable y completa. Pero hay que tener presente que
en algunos casos, puede ser motivo de problemas no sólo físicos sino que también mentales. .

Una carencia de sustancias nutritivas puede generar enfermedades como la anemia, el bocio,
escorbuto o raquitismo entre otras. En caso de que se trate de una deficiencia leve que es reciente
seguramente se sufrirá de una baja en la resistencia física, en la capacidad mental, trastornos de
carácter, calambres, adormecimiento y dolores de cabeza entre otras dolencias. .

El hierro es uno de los minerales más importantes para nuestro organismo, una dieta con aporte de
hierro deficiente puede causar problemas graves durante el embarazo, retraso del crecimiento y
trastornos del desarrollo mental a largo plazo. Además le organismo se torna más vulnerable a
contraer infecciones. .

Bulimia
Una de sus características esenciales consiste en que la persona sufre episodios de atracones
compulsivos, seguidos de un gran sentimiento de culpabilidad y sensación de angustia y pérdida de
control mental por haber comido en "exceso". Suele alternarse con episodios de ayuno o de muy
poca ingesta de alimentos, pero al poco tiempo vuelven a surgir episodios de ingestas
compulsivas.[2]
Un atracón consiste en ingerir en un
tiempo inferior a dos horas una cantidad de comida muy superior a la que la mayoría de individuos
comerían.

Otra característica esencial de este trastorno la constituyen las conductas compensatorias


inapropiadas para evitar la ganancia de peso. Muchos individuos usan diferentes medios para
intentar compensar los atracones: el más habitual es la provocación del vómito. Este método de
purga (patrones cíclicos de ingestión excesiva de alimentos y purgas) lo emplean el 80-90 por ciento
de los sujetos que acuden a centros clínicos para recibir tratamiento. Los efectos inmediatos de
vomitar consisten en la desaparición inmediata del malestar físico y la disminución del miedo a ganar
peso. Otras conductas de purga son: el uso excesivo de laxantes y de diuréticos, enemas, realización
de ejercicio físico muy intenso y ayuno.

Anorexia
En medicina, el término anorexia (del griego "αν-" (an-), un prefijo que denota ausencia, y "όρεξη"
(orexe) que significa apetito) se emplea para describir la inapetencia o falta de apetito que puede
ocurrir en circunstancias muy diversas, tales como estados febriles, enfermedades generales y
digestivas o simplemente en situaciones transitorias de la vida cotidiana. La anorexia es, por lo tanto,
un síntoma que puede aparecer en muchas enfermedades y no una enfermedad en si misma.[1] [2]

Diagnóstico diferencia
La anorexia nerviosa por el contrario, no es un síntoma, sino una enfermedad específica
caracterizada por una pérdida auto-inducida de peso acompañada por una distorsión de la imagen
corporal y puede tener consecuencias muy graves para la salud de quien la sufre.

0besidad

La obesidad es la enfermedad crónica de origen multifactorial que se caracteriza por acumulación


excesiva de grasa o hipertrofia general del tejido adiposo en el cuerpo; es decir cuando la reserva
natural de energía de los humanos y otros mamíferos, almacenada en forma de grasa corporal se
incrementa hasta un punto donde está asociada con numerosas complicaciones como ciertas
condiciones de salud o enfermedades y un incremento de la mortalidad.
La OMS (Organización Mundial de la Salud) define como obesidad cuando el IMC o índice de masa
corporal (cálculo entre la estatura y el peso del individuo) es igual o superior a 30 kg/m².[1] También
se considera signo de obesidad un perímetro abdominal aumentado en hombres mayor o igual a 102
cm y en mujeres mayor o igual a 88 cm.(Ver: diagnostico de la obesidad).

La obesidad forma parte del síndrome metabólico siendo un factor de riesgo conocido, es decir
predispone, para varias enfermedades, particularmente enfermedades cardiovasculares, diabetes
mellitus tipo 2, apnea del sueño, ictus, osteoartritis, así como a algunas formas de cáncer,
padecimientos dermatológicos y gastrointestinales.

Dismorfia muscular
La Dismorfia muscular o vigorexia es un trastorno alimentario caracterizado por la presencia de una
preocupación obsesiva por el físico y una distorsión del esquema corporal (dismorfofobia). A veces
referido como anorexia nerviosa inversa o complejo de Adonis, la dismorfia muscular es un tipo muy
específico de trastorno dismórfico corporal. Esta enfermedad es más común en los hombres.

La vigorexia no está reconocida como enfermedad por la


comunidad médica internacional, pero se trata de un trastorno o desorden emocional donde las
características físicas se perciben de manera distorsionada, al igual que lo que sucede cuando se
padece anorexia; pero a la inversa.

Una persona que siempre se encuentra con carencia de tonicidad y musculatura, puede sentir una
necesidad obsesiva de realizar ejercicio físico para mejorar su aspecto corporal, haciéndolo de forma
compulsiva, y con ello padecer vigorexia. Con esta, los cuerpos suelen desproporcionarse,
adquiriendo una musculatura no acorde con la talla de la persona.

¿Cuál sería una buena


alimentación?
Para disfrutar de buena salud es necesario que comamos de forma variada y equilibrada. Nuestra
alimentación debe ser rica en hidratos de carbono, contener un tercio de grasas y el resto debe estar
cubierto por proteínas. La diferencia entre la buena y la mala alimentación repercute en la salud.
Paralelamente, tan importante como comer es practica alguna actividad física diaria.

La comida no es un premio, ni debe ser un castigo, y tampoco debe ser un desahogo a las tensiones
de una persona. La comida debe tener su lugar, su hora, y su control. Los grandes responsables del
sobrepeso de un niño son sus padres, aquellos que determinan lo que se consume en la casa.

El desayuno es muy importante en la alimentación infantil

Normalmente, sea por los errores, obsesiones, o por el desconocimiento y ignorancia de sus padres,
los niños consumen más cantidad de alimentos de la que necesitan, y su alimentación es muy rica en
grasas, azúcares, presentes en grandes cantidades de carne, en alimentos precocinados, y en los
dulces y bollos. Son niños queno consumen verduras, legumbres, frutas, ni pescado.

A eso también se suma a que muchos niños ignoran y acaben saliendo de casa sin desayunar.
En la última investigación acerca del sobrepeso en la infancia, entre otras cosas, se constató de que
el 8 por cientode los niños españoles acuden a la escuela sin haber desayunado. El desayuno es una
de las comidas más importantes del día, y está directamente implicada en la regulación del peso.

Aciertos en la alimentación infantil


Cuando los padres dan a los hijos la atención debida y se preocupan por su alimentación, las
posibilidades de que sufran sobrepeso son bajas. El control de los adultos es fundamental a la hora
de prevenir la obesidad infantil. Para eso es necesario obedecer a algunas pautas alimenticias,
considerando que los primeros años de vida de un niño son cruciales en su educación:
A los bebés no hay que darles el pecho totalmente según la demanda que presente; desde el principio
se debe enseñarles a alimentarse bien y a su momento debido.

Cuando el bebé llora no ofrecer el pecho a la primera, sin antes


detectar la causa del llanto e intentar calmarle. El dar el pecho, de forma indiscriminada, puede llevar
a que el bebé, cuando sea mayor, recurra a la comida cuando sufra algún malestar.
Visitar periódicamente al pediatra, cuando vea necesario o en las revisiones determinadas por el
centro de salud. Se ha demostrado que un niño que sigue el control médico tiene menos
posibilidades de sufrir obesidad o cualquier otra enfermedad.
Seguir las dietas alimenticias que pasará el pediatra al bebé, mes a mes. Es decir, respetando e
introduciendo los alimentos según la edad que tenga el niño. Es un buen medio de prevención.
Permitir que el bebé de dos años de edad haya probado de todo un poco.
Evitar que los niños no se salten las comidas, organizando una rutina de comida y siendo constante.

Preparar las comidas con ingredientes frescos y


naturales, siempre que puedas
Considerar la tabla de pesos y medidas que ofrecemos y la que determine el pediatra de tu hijo. Y en
el caso de que el bebé o niño no presente un cuadro de medidas dentro de la normalidad, hable con
el pediatra acerca de forma de poder mejorar la situación.
Ofrecer una alimentación variada en carnes, harinas, verduras, frutas etc.

Ofrecer muchos líquidos a los niños especialmente en temporadas de mucho calor y después de que
practique ejercicios físicos. El agua es una buena fuente y un fluido que no tiene calorías.
Los errores de los padres en la alimentación de los hijos
Obligar a que el niño coma más de los que puede
Premiar un buen comportamiento con golosinas y otros alimentos calóricos.
Castigar al niño sin comida por si presenta alguna conducta desfavorable.
Festejar cualquier acontecimiento importante de la vida del niño ofreciéndole una "comida basura".
Permitir el consumo diario de chuches, bollos, bebidas gaseosas y azucaradas.
Ofrecer, con frecuencia, platos precocinados por la falta de tiempo.