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FACULTAD DE EDUCACION Y HUMANIDADES

ESCUELA PROFESIONAL DE EDUCACION

TEMA : ACTIVIDAD Nº 07

CURSO : ETICA PROFESIONAL Y DEONTOLOGIA

ALUMNA : FIORELITA SUSY SALDAÑA PONTE

DOCENTE : MG. ANA MARITZA BUSTAMANTE CHÁVEZ

CODIGO : 2007141048

AÑO : 2018
EL ACTO MORAL
El acto moral es el mismo acto humano considerado en cuanto es éticamente bueno o
malo. Así el acto humano moral es aquel donde la advertencia no consiste solo en
darse cuenta de lo que está haciendo, sino de la relación que tiene ese acto con la
Ética

BONDAD O MALICIA DE LOS ACTOS HUMANOS


Para saber si un acto es bueno o malo debemos atender al objeto, fin y circunstancias
en que ocurrió. Se trata de los tres elementos básicos para emitir un juicio moral.

a) El objeto. Se trata de aquello a lo que la acción tiende de suyo.


Considerándolo en su relación con la norma moral, es lo que la misma acción
persigue. Por ejemplo, al robar, el objeto es apoderarse de lo ajeno; al matar,
quitar la vida; al regalar, que otra persona tenga lo regalado.

b) El fin. Es lo que el sujeto quiere lograr por medio de la acción que realiza. Por
ejemplo, alguien roba un auto para hacer un viaje, alguien hace un regalo a un
juez para obtener una sentencia favorable. El fin del sujeto puede hacer mala
una acción buena, pero no puede hacer buena una acción mala.

c) La circunstancia. En el orden moral, las acciones humanas no agotan su


bondad en el objeto moral. Las circunstancias que son accidentes modifican el
objeto moral.

LA ESTRUCTURA DEL ACTO MORALMENTE BUENO


Un acto moralmente bueno se constituye del acto en sí, el motivo, los medios y las
consecuencias objetivas.
 El acto en sí: bueno o indiferente. Por ejemplo: camino para cumplir mis
obligaciones (bueno) o camino para matar a alguien (malo).
 El motivo: bueno.
 Los medios: buenos (buen fin con engaños, se pervierte). El fin no justifica los
medios.
 Las consecuencias objetivas: buenas. Se es responsable, si sabe que cuando
toma alcohol puede matar y sus consecuencias. Si rebaso el límite de
velocidad en una autopista muy transitada soy responsable de posibles
accidentes que puedan ocurrir.
EL ACTO HUMANO Y LAS PASIONES
Las pasiones son actos o movimientos de las tendencias sensibles que tienen por
objeto un bien captado por los sentidos. Son sentimientos de atracción o repulsa frente
a un bien o un mal captado por los sentidos, que se diferencian de los actos de la
voluntad por su carácter sensible y su relación al cuerpo. La cólera o el miedo ante un
peligro inminente son pasiones: se sienten y tienen efectos corporales, como acelerar
el ritmo cardíaco, generar temblores en las piernas o cambiar el color de la cara
(Rodríguez, 2004).

Las pasiones proceden siempre de un conocimiento previo. Este puede ser la


sensibilidad externa o de la sensibilidad interna. Las pasiones pueden influir también
en la voluntad por redundancia. La relación mutua entre las pasiones y la voluntad
libre explica que aquéllas tengan en el hombre el carácter de moral. Aunque en sí
mismas no tienen valoración (son neutras), son un mero hecho físico o natural, como
en el hombre se relacionan con la voluntad libre pasan a tener moralidad.

LA MISIÓN DE LA MORAL
El hombre tiene una naturaleza racional y libre, y es un ser que está siempre en
movimiento: posee potencias operativas que requieren ser actualizadas. Se define
potencia como lo que puede llegar a ser (la capacidad para ser algo que todavía no se
es). Acto, por su parte, es lo que es.

El hombre tiene potencias que necesita actualizar. En el movimiento de las mismas, en


su actualización, busca un fin que puede identificarse como un bien. Esta actuación o
perfeccionamiento es consciente y libre. Lo específico de la persona humana es obrar
consciente y libremente por un fin: predeterminar consciente y libremente los bienes
que ha de conseguir con su propio obrar. Lo que quiere decir, en otras palabras, que el
hombre no actúa ciegamente.

LA MORAL ORIENTA LAS ACCIONES VOLUNTARIAS


La libertad hace del hombre un sujeto moral. Cuando actúa de manera deliberada, el
hombre es, por así decirlo, el padre de sus actos. Los actos humanos, es decir,
libremente realizados tras un juicio de conciencia, son calificables moralmente: son
buenos o malos.
LAS FUENTES DE LA MORALIDAD
La moralidad de los actos humanos depende:
 Del objeto elegido;
 Del fin que se busca o la intención;
 De las circunstancias de la acción.

EL FIN ÚLTIMO Y LA FELICIDAD


Por fin último entendemos aquel que se quiere de modo absoluto, y en razón del cual
se quieren las demás cosas. El hombre tiene múltiples fines que, entre sí, guardan un
orden; hay fines más inmediatos que otros, fines más o menos importantes, fines que
se buscan sólo para luego acceder a un fin posterior, etc

CARACTERÍSTICAS DEL FIN ÚLTIMO


Dios creó la naturaleza humana de una determinada manera porque pensó en un fin
para el hombre. Puesto que el fin de algo es como su razón de ser, las características
de la naturaleza humana están determinadas por aquel fin que Dios asignó al hombre.
Si poseemos una naturaleza racional y libre es porque Dios nos creó destinándonos a
un fin concreto (Rodríguez, 2004).

LA MORAL ORIENTA LAS ACCIONES VOLUNTARIAS


La libertad hace del hombre un sujeto moral. Cuando actúa de manera deliberada, el
hombre es, por así decirlo, el padre de sus actos. Los actos humanos, es decir,
libremente realizados tras un juicio de conciencia, son calificables moralmente: son
buenos o malos.