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JURISPRUDENCIA

Roj: SAP CO 841/2016 - ECLI: ES:APCO:2016:841


Id Cendoj: 14021370032016100327
Órgano: Audiencia Provincial
Sede: Córdoba
Sección: 3
Fecha: 30/09/2016
Nº de Recurso: 988/2016
Nº de Resolución: 408/2016
Procedimiento: PENAL - APELACION PROCEDIMIENTO ABREVIADO
Ponente: FRANCISCO DE PAULA SANCHEZ ZAMORANO
Tipo de Resolución: Sentencia

AUDIENCIA PROVINCIAL DE CORDOBA SECCION Nº 3


Pza.de la Constitución s/n, Córdoba
Tlf.: 957745072-957745071. Fax: 957002379
NIG: 1402143P20161001589
Nº Procedimiento : Apelación sentencia violencia sobre la mujer 988/2016
Asunto: 301139/2016
Proc. Origen: Juicio Rápido 264/2016
Juzgado Origen : JUZGADO DE LO PENAL Nº1 DE CORDOBA
Negociado: M.
APELANTE: Everardo
Procurador: MARIA DOLORES RAMIRO GOMEZ
Abogado:. JUAN DE DIOS CARMONA SARAVIA
APELADO: Marí Trini
Procurador: MARIA DEL CARMEN MELGAR AYUSO
Abogado: JOSE MANUEL PEREZ PEREZ
SENTENCIA Nº 408/16
Ilmos. Srs.:
Presidente:
D. FRANCISCO DE PAULA SÁNCHEZ ZAMORANO
Magistrados:
D. JUAN LUIS RASCON ORTEGA,
D. JOSÉ FRANCISCO YARZA SANZ.
En Córdoba a 30 de septiembre de 2016.
Vistos por la Sección Tercera de esta Audiencia Provincial, en grado de apelación, los autos de Juicio Rápido
nº 264/16, seguidos ante el Juzgado de lo Penal nº 1 de Córdoba, dimanante de las Diligencias Urgentes nº
220/16 del Juzgado de Violencia sobre la Mujer nº 1 de Córdoba, siendo apelante Everardo representado por
la Procuradora SRA. RAMIRO GOMEZ y asistido del Letrado SR. CARMONA SARAVIA, parte apelada Marí Trini
, representada por la Procuradora SRA MELGAR AYUSO y asistida del Letrado SR. PEREZ PEREZ, siendo parte
el Ministerio Fiscal y ponente el Magistrado Ilmo. Sr. D. FRANCISCO DE PAULA SÁNCHEZ ZAMORANO.

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JURISPRUDENCIA

ANTECEDENTES DE HECHO
PRIMERO .- Seguido el juicio por sus trámites, por el Ilmo. Sr. Magistrado- Juez de lo Penal nº 1 de Córdoba se
dictó sentencia con fecha 11/7/16, en la que constan los siguientes Hechos Probados: "El acusado Everardo
ha sido pareja de Marí Trini ,y fruto de dicha relación tienen en común a un hijo de cinco años de edad.
El día 17 de junio de 2016 entre las 15:00 y las 15:33 horas en el portal del domicilio de la perjudicada sito en
la CALLE000 NUM000 , NUM001 , y en el curso de una disputa sostenida como consecuencia de la entrega
de la ropa del hijo menor que en común tienen, el acusado se abalanzó hacia doña Marí Trini , la zarandeo y
la agarro por los brazos causándole eritema longitudinal en cara anterior de ambos brazos y leve hematoma
en primera articulación interfalángica de quinto dedo de mano izquierda que tardaron un curar 1 día según el
informe del médico forense"
SEGUNDO .- En la expresada sentencia consta el siguiente Fallo: " QUE DEBO CONDENAR Y CONDENO A
Everardo como autor penalmente responsable de un delito de LESIONES LEVES EN EL ÁMBITO FAMILIAR del
artículo 153.1 CP , no concurriendo circunstancias modificativas de la responsabilidad cirminal , a la pena de SEIS
MESES DE PRISIÓN, inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena y
privación del derecho a la tenencia y porte de armas por tiempo de dos años y al abono de las costas procesales
incluyendo igualmente a las de la acusación particular
Asimismo en virtud del artículo 48.2 y 57.2 CP procede imponer asimismo al acusado la prohibición de
aproximación a la persona de Marí Trini y domicilio, lugar de trabajo o cualquier otra lugar donde ella se
encuentre en un radio inferior a 300 metros, así como prohibición de comunicarse con ella por cualquier medio
por tiempo de dos años.
Remítase testimonio de la sentencia al Juzgado de Violencia Sobre la Mujer nº 1 de Córdoba (Juzgado que ha
instruido la causa), en cumplimiento de lo dispuesto en el artículo 789.5 de la LECR .
Mientras se tramita un eventual recurso frente a la sentencia, se mantienen las medidas cautelares penales en
su día acordadas por el Juzgado de Violencia Sobre la Mujer nº 1 de Córdoba mediante Auto de fecha 18 de
junio de 2016 "
TERCERO.- Contra dicha sentencia se interpuso en tiempo y forma recurso de apelación por la representación
procesal de Everardo , recurso de apelación, que fue admitido a trámite; y puesta de manifiesto la causa a las
demás partes personadas, se han opuesto al citado recurso.
CUARTO.- Elevadas las actuaciones a la Audiencia Provincial, fueron turnadas a esta Sección Tercera,
formándose el correspondiente rollo de apelación.

FUNDAMENTOS JURÍDICOS
PRIMERO.- No se acepta el relato de hechos probados de la sentencia recurrida, el cual ha de ser sustituido
por el siguiente: El acusado Everardo que ha sido pareja sentimental de Marí Trini , sobre las 15:15 horas
aproximadamente del día 17 de junio de 2016 se acercó hasta el portal del domicilio de ésta, sito en la
CALLE000 , NUM000 , NUM001 de esta capital, originándose entre ambos una disputa como consecuencia
de la entrega de la ropa del hijo menor que tienen los dos fruto de la relación que habían mantenido, estando
allí presentes las actuales parejas sentimentales de uno y otra, de tal manera que ello provocó la ira del
acusado, el cual, con ánimo de acometer al novio de Marí Trini , Alejandro , se acercó hasta él, interponiéndose
la denunciante, lo que provocó que fuese asida por los brazos y zarandeada por el acusado para salvar el
obstáculo que ella representaba, al tiempo que decía: "Quítate, que me dejes, porque estás tú, que si no",
logrando, finalmente zafarse la denunciante.
SEGUNDO.- De los fundamentos jurídicos de la sentencia recurrida sólo se aceptan los que no entren en
contradicción con los de este tribunal.
TERCERO.- El anterior relato de hechos probados, construido en discrepancia con el que realiza la sentencia
de instancia viene determinado precisamente por la propia declaración de la víctima y por el descarte de
un elemento de dominación o machista en la puesta de manos y zarandeo (para apartarla del lugar y poder
acometer al Sr. Alejandro que se hallaba detrás protegido por la presencia de Marí Trini ) que provoca el
acusado sobre ésta, apreciándose, eso sí, un dolo eventual en la producción de las lesiones genéricas del
artículo 147.2 del Código Penal, sin relevancia para configurar el tipo de las específicas de violencia de género
por el que viene siendo acusado Everardo a través del artículo 153.1.
Se suscita así cuestión que ha sido objeto de debate intenso acerca de si es preciso valorar la concurrencia
del artículo 1 de la L.O. 1/2004 y, en consecuencia, poder degradar los hechos a falta (hoy delito leve) o incluso

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JURISPRUDENCIA

absolver si no se acredita en el autor un elemento intencional que cumpla con los presupuestos del citado
artículo 1 aunque no lo exijan los tipos penales.
Hay una corriente doctrinal y jurisprudencial que entiende que en cuanto se cumplan los presupuestos de los
sujetos pasivos y la relación que tienen con el agresor, el darse la existencia de la agresión ya de por sí conlleva
que exista el delito de violencia de género. Dicho de otro modo, concurriendo la relación entre los sujetos y
el elemento objetivo de la agresión, aunque se trate de un empujón producto de una discusión entre ellos, el
hecho es constitutivo de violencia de género.
En cambio hay otra que atiende a esa finalidad y a la situación de dominación como telón de fondo o caldo
de cultivo en que la agresión se produce. De tal manera que si la agresión se produce fuera de la situación
de dominio o prepotencia del hombre sobre la mujer el tipo de maltrato del artículo 153 del Código Penal
no se produce. En esta línea, la sentencia del Tribunal Supremo de fecha 24 de noviembre de 2009 abrió un
interesante debate en la doctrina y jurisprudencia sobre la violencia de género que no puede dejar ser pasado
por alto en atención a las especiales consecuencias que lleva consigo tener que analizar si en el acto delictivo
del sujeto varón hacia la mujer existe un componente machista o de dominación; circunstancia o elemento que
no se había exigido hasta la fecha. Calendada sentencia señaló que si la "aplicación del artículo 153 requiere
no sólo la existencia de una lesión leve a la mujer por parte del compañero masculino, sino también que esta
acción se produzca en el seno de una relación de sumisión, dominación y sometimiento a la mujer por parte del
hombre, esto es, de una discriminación de todo punto inadmisible, habrá de ser el Tribunal sentenciador el que,
a la vista de las pruebas practicadas a su presencia, oyendo con inmediación y contradicción a denunciante y
denunciado y los testimonios de otros posibles testigos, el que establezca el contexto en el que tuvieron lugar
los hechos, analizando los componentes sociológicos y caracterológicos concurrentes a fin de establecer,
mediante la valoración razonada de los elementos probatorios, si el hecho imputado es manifestación de la
discriminación, desigualdad y relaciones de poder del hombre sobre la mujer, u obedece a otros motivos o
impulsos diferentes."
Más recientemente el Tribunal Constitucional se ha pronunciado en sentencia de fecha 22 de julio de
2010, aprovechando el reiterado planteamiento de cuestiones de inconstitucionalidad por parte de distintos
juzgados en torno a la diferencia de trato penológico de los tipos penales de violencia de género. Lo que
viene a señalar dicho tribunal es una expresión de lo que constituye la violencia de género al enlazarlo a los
pronunciamientos teóricos que siempre se han destacado desde hace tiempo para exigir que existiera una
legislación específica y propia en esta materia al tratarse de una actividad delictiva muy distinta a la normal
que consta en el resto de tipos penales entre personas que no tienen una relación entre ellos asimilable a la que
se da en las relaciones reflejadas en los artículos 153, 171 y 172 del Código Penal, describiendo la situación
objetivable, que no subjetiva, que existe en estos casos y que justifican las circunstancias excepcionales
contempladas en la Ley orgánica 1/2004, pero sin que se entienda que ello quiera decir que sea preciso "probar"
por las acusaciones que en la acción del sujeto pasivo existió un "animus" propio y específico, sino que, en
todo caso, el acusado será el que pueda probar que tal ánimo no existió en supuestos muy concretos, como
el antes referido de un conflicto producido entre ex parejas de hace tiempo, o hechos de coacciones por
motivos económicos motivado por la ruptura de la pareja, etc. Es decir, que no es que se exija la prueba del
elemento intencional, sino que el acusado puede probar que hubo una intención distinta, o que los hechos y
las circunstancias lo son al margen de un tratamiento de género, o de la desigualdad.
De nuevo el Tribunal Supremo, en sentencia de fecha 30 de septiembre de 2010, vuelve a tratar esta
controvertida cuestión en contra de aquellas Audiencias que están exigiendo la prueba de la intención del
comportamiento machista o de dominación, lo que conlleva que se derive la tipificación del hecho a falta, en
lugar de delito, cuando, en realidad, lo que se desprende de la sentencia del Tribunal Constitucional de fecha 22
de julio de 2010 es que el acusado podría probar la ausencia de componentes de diferencia de género, y que el
hecho se produce al margen de situaciones de desigualdad o machismo, lo que entra dentro de la afirmación
que permite probar que el acto no es de género, sino que tiene otros componentes diferenciales, como los
económicos que permitirían derivar el hecho a falta. Sin embargo no puede pretenderse que el objeto de prueba
sea distinto, y que a la inversa de lo que interpreta la calendada última sentencia del Tribunal Constitucional si
no se prueba ese elemento intencional el hecho pasaría a falta. Por ello, en la sentencia del Tribunal Supremo
de 30 de septiembre de 2010 se comienza por afirmar que "en apoyo de la objeción relativa al artículo 153
Código Penal se afirma que la conducta correspondiente careció de connotaciones machistas y no estuvo
animada por la voluntad de sojuzgar a la pareja o mantener sobre ella una situación de dominación, sino que
estuvo relacionada con cuestiones económicas".
Partiendo de la doctrina precedente, se estima acorde a las circunstancias del presente caso, enmarcarlo fuera
del ámbito de la violencia de género, pues aunque la discusión original tiene por trasfondo unas desavenencia
por razón del hijo que los litigantes tienen en común, el desenvolvimiento de tal contiende con el conato de

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JURISPRUDENCIA

agresión al nuevo compañero sentimental de Marí Trini , hace que el hecho ahora enjuiciado quede desprovisto
de cualquier connotación machista o de dominación del hombre sobre la mujer. Y es que si observamos lo
que la denunciante, Marí Trini , declaró primero en sede policial (folio 10), luego en sede judicial (folio 29), y
comparamos la manifestación finalmente vertida en el plenario, se ha de tomar el conjunto de su testimonio por
uniforme, en el sentido literal de la palabra, incluyendo en esa plena coincidencia el ánimo rector de la conducta
del recurrente, que era acometer al nuevo compañero sentimental de la denunciante. La sentencia de instancia
obvia esta intencionalidad, que si, como hemos apuntado, puede tener en su origen una genérica connotación
tan posesiva como arcaica de las relaciones sentimentales, incluidas las pasadas, no la proyecta contra su
mujer a quien agarra de los brazos sólo para salvar el obstáculo que ella representaba para el cumplimiento
de su objetivo, que no era otro, insistimos, que reñir o pegar al nuevo compañero sentimental de Esperanza,
lo que a tenor de lo que el propio acusado manifiesta no realiza finalmente por una especie de "respeto" que
le infunde la presencia de su ex compañera sentimental. Por tanto, en modo alguno resulta evidente un dolo
directo por parte del acusado de herir a ésta y del que poder deducir un móvil de género. Otra cosa es que por
la vía del dolo eventual, repetimos, ha cometido el delito de lesiones antes indicado.
Así pues, la magistrada de instancia comete un verdadero error en la apreciación de la prueba, pues nunca
debió obviar, o al menos le debiera haber abocado al in dubio pro reo, esa intencionalidad que desde el principio
puso de manifiesto la versión que estaba ofreciendo la propia denunciante.
Por lo demás, el parte de lesiones, con esos ligeros eritemas en ambos brazos, que como dice el parte médico
(folio 12) "podían estar producidos por presión de manos sobre dicha zona", no hace sino corroborar el relato
de hechos que ahora estamos dando por probado.
CUARTO.- Así las cosas, procede imponer al acusado como autor del delito de lesiones del artículo 147.2 del
Código Penal, sin la concurrencia de circunstancias modificativas de la responsabilidad criminal, a la pena de
tres meses de multa a razón de 4 euros de cuota diaria, con la responsabilidad personal subsidiaria de un día
de privación de libertad por cada dos cuotas insatisfechas, sin que por lo razonado anteriormente haya de
adoptarse ninguna pena accesoria a tenor de lo dispuesto en el artículo 57 del Código Penal, y todo ello con
la correspondiente imposición de costas según previene el artículo 123 del Código Penal y 240 de la Ley de
Enjuiciamiento Criminal.
QUINTO.- El recurso ha de ser, pues, estimado con declaración de oficio de las costas de esta alzada.
Vistos los artículos de general y pertinente aplicación,

FALLAMOS
Que estimando en parte el recurso de apelación interpuesto por Everardo contra la sentencia que en 11 de
julio de 2016 dictó el Juzgado de lo Penal nº 1 de Córdoba en Juicio Rápido nº 264/16, y con revocación de
la misma y absolución por el delito de maltrato en el ámbito de la violencia de género del que venía siendo
acusado, debemos condenar como condenamos a referido recurrente como autor del delito de lesiones ya
definido, sin la concurrencia de circunstancias modificativas de la responsabilidad criminal, a la pena de TRES
MESES de MULTA a razón de CUATRO EUROS (4 €) de cuota diaria, con la responsabilidad personal subsidiaria
de un día de privación de libertad por cada dos cuotas insatisfechas.
Asimismo al pago de las costas, con declaración de oficio de las de esta alzada.
Se acuerda el levantamiento de las medidas de alejamiento y demás que cautelarmente se habían adoptado
por el Juzgado de Violencia de Género.
Notifíquese la presente resolución a las partes, haciéndoles saber que, contra ella, cabe recurso de casación
por infracción de precepto penal de carácter sustantivo, que deberá prepararse ante esta Audiencia dentro de
los cinco días siguientes a la última notificación.
Devuélvanse las actuaciones al Juzgado de procedencia para cumplimiento de lo acordado.
Anótese la presente resolución en el Registro Central de Medidas Cautelares y Violencia Doméstica y, en su
caso, en el Registro Central de Penados y Rebeldes.
Así, por esta nuestra Sentencia, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.