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La arquitectura material del mundo humano, es una representación de la arquitectura de la

conciencia. Las formas que permean toda nuestra arquitectura debieron estar presentes en
primer lugar en alguna conciencia para luego poder ser proyectada fuera de ella, y esta
construcción racional, creada idealmente, es decir, surgida de una o varias ideas, debieron
desarrollarse racionalmente por algun sujeto racional. Y justamente en cuento identificamos
como perteneciente a la razón la creación y consecuente proyección de dicha arquitectura en el
mundo material, entendemos que en cuanto sujetos racionales está contenida potencialmente
este conocmiento ideal en cada individuo aun cuando sea dificl su actualidad. Es decir, en el
potencialemente infinito, mas en cuento contenido en una conciencia particular limitado, campo
de la conciencia están contenidos todos los desarrollos posibles y tambien la posibilidad de un
acceso a ellos. Asi, cuando en la experiencia particular algun sujeto observa una construcción
como autonoma a el, realmente lo que no se da cuenta, es que dicha construcción está
contenida en alguna manera en su conciencia, aun cuando actualemente no tenga acceso a ella.

Y si, postulado la concienca como un campo infinito de desarrollo, en tanto que, se encuentra un
mundo contra el que choca frontalmente y sobre el que tiene un limitado poder, sea este mayor
o menor, surge una imposibilidad de proyección de la infinitud de conciencia en el mundo
material impuesta por este ultimo. Si se fuera posible una vivencia del mundo material como
mundo de conciencia, no existiria barrera alguna al desarrollo de arquitecturas imposibles e
infinitamente variadas, pues justamente la traba ante este desarrollo es puramente material.

Los grandes rascacielos son un intento de exprimir al maximo los limite naturales para que
permitan la proyección de este movimiento de la conciencia, pero al mismo tiempo son una
muestra de lo que separa nuestra conciencia y su desarrollo del mundo material, al ser este
incapaz de acojer dicha potencia creativa.

La conciencia, en su generalidad, es un calco de las ciudades. Existen grandes sistemas de


pensamiento que se elevan y se reflejan unos en otros, pensamientos subterraneos, zonas de
gran acumulación de baja altura, carreteras que conectan. Por hacer una analogia, el desarrollo
del pensamiento puede ser similar a una ciudad en continua expansión y destrucción,
crecimientos acelerados y caidas exponenciales, por la que transitan las conciencias particulares,
reuniendose en torno a ciertas areas y alejandose de otras, haciendo comunidades en ciertos
lugares, confrontandose en otros.