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JOSE LUIS MARTIN

f\ n \

■WífiP
l ^ ,J,9 Í
- AMOR.C -
SAN J O S É . CALIFORNIA

1958
El ProfeSTO José Luis Martin, dicta
cátedra de Humanidades en la Universi-
d al de Puerto Rico, desde el 1952. Obtu-
vo su Bachillerato en Artes en 1942.
Sirvió en el Ejército Norteamericano por
casi tres años. Ha visitado, entre otros
países, a Cuba, Santo Domingo, Panamá,
Venezuela y Colombia. Obtuvo su “Mas*
ter” en Artes, en el Departamento de
Estudios Hispánicos de la Universidad de
Puerto Rico en 1053, con una tesis sobre
un estudio crítico-estilístico sobre La
Salaniada de Alejandro Tapia. Ha dicta­
do numerosas conferencias recientemen­
te, tanto en la Universidad como en el
Ateneo Puertorriqueño, en torno a figu­
ras prominentes de nuestra literatura.
Ha publicado una serie de ensayos de
crítica literaria, en revistas nativas y ex­
tranjeras. También ha publicado nume­
rosos poemas de algunos de sus sustancio­
sos libros de versos, muchos de los cuales
han sido declamados por la Radio, en
Puerto Rico y en España.
Actualmente prepara su tesis doctoral
en torno al Romanticismo hispanoameri­
cano del siglo XIX y enfocando la perso­
nalidad del poeta colombiano José Euse-
bio Caro.
El Prof. Martín es miembro FRC. de
AMORC por más de 12 años, y estudiante
fervoroso de Misticismo y Filosofía Her­
mética.
La lista completa de las Obras del Pro­
fesor Martín la publicamos en la solapa
de la contraportada.

Ateneo Universitario,
1957
LA LEY D EL K A R M A
LA LET D EL K A R M A
LA LEY DEL KARMA
Copyright, 1957, by AMORC

D E D I C A T O R I A
A
Derechos de Propiedad
Reservados por AMORC R A L P H M. L E W I S
en 1957
IM PERA TO R DF. AMORC

quien me señ aló el


eam ino qu e con d u ­
c e a la luz y a
la realización.

J. L. M.

EDITORIAL ORION

Impreso en México
IVmleí! in'México
BIBLIOTECA ROSACRUZ
— AMORC —
Volumen
I. — Preguntas y Respuestas Rosacruces con la Histo­
ria Completa de la Orden.
II. — Principios Rosacruces para el Hogar y los Nego­
cios.
III. — La Vida Mística de Jesús.
(Hechos ocultos de su vida.)
IV. — Las Doctrinas Secretas de Jesús.
(En inglés.)
V. — En Vos Confío.. .
(Enseñanzas secretas del Tiber.) U N A E X P L IC A C IO N N E C E S A R IA
VI. — Mil Años Pasados.
VII. — E l Dominio del Destino con los Ciclos de la Vida. LA O R D E N R O S A C R U Z
V III. — Manual Rosacruz.
IX. — Oraciones de los Místicos. L o s E d ito res, an ticipán don os a las pregun­
(En inglés.)
X. — Los Antiguos Símbolos Sagrados. tas d e los lectores d e este libro, querem os
XI. — Las Mansiones del Alma. h acer con star qu e en el m undo, hoy, no existe
(En preparación.) sino una sola y universal O r d e n R o s a c r u z ,
XII. — Lemurio. — El Continente Perdido del Pacífico.
XIII. — La Técnica del Maestro. con ram ificacion es en div ersas jurisdicciones,
(En inglés.) unidas y d ep en d ien tes tod as d e un C q n sejo
XIV. — La Profecía Simbólica de la Gran Pirámide.
(En preparación.) Suprem o estab lecid o d e acu erd o con las d is­
XV. — El Libro de Jasher. posicion es originales d e los antiguos m anifies­
XVI. — La Técnica del Discípulo. tos R osacru ces. A d em ás, la O r d e n R o s a c r u z
(En inglés.)
XVII. — Envenenamiento Mental. no es una secta ni institución religiosa.
(En inglés.)
XV III. — Las Glándulas — Nuestros Guardianes Invisibles. E sta organización internacional con serva
(En inglés.) las tradiciones, enseñanzas, principios y p rác­
XIX. — Por las Huellas de la Civilización.
(En inglés.) ticas humanitarias características d e la anti­
XX. — La Palabra Surgió. gua y primitiva H erm an dad, que inició sus
(En inglés.)
XXII. — El Santuario del Ser.
activ id ad es en tiem pos ya muy rem otos. S e
XXII. — Son of the Sun. recon oce com o la antigua y M ística O rden
(En inglés.) Rosar Crucis y la abreviatura corrien te d e
XX III. — The Conscious Interlude.
(En inglés.) d ich o nom bre es A M O R C . L a s oficin as cen ­
XXIV. — La Ley del Karma. trales d e la jurisdicción d e N o rte y Sur A m é­
iDe tiempo en tiempo se añadirán nuevos volúmenes. Escriba rica están situadas en San fo s é . C aliforn ia,
pidiendo eatálouo completo.)
E .U .A .. y extienden sus actividades a to d o el
C on tinente. L o s qu e d eseen m ás inform es
sob re la historia y las enseñ an zas d e los
R osacru ces p u eden solicitar un ejem plar d el
libro titulado " E l Domttuo d e ¡a V i d a . D ich o
libro se reparte gratis y p u ed e p ed irse a l
E scrib an o S .K .A .. T em plo d e A M Ó R C . P ar­
que R osacritz. San fo s é . C aliforn ia. E .ll.A .

P r e f a c i o

E l p resen te libro e s p rodu cto d e larg as y


continuas m editaciones sob re e l tem a d el
K arm a. N o solam ente los estu dios d e l autor
en la O rden R osacru z le han serv id o d e e s ­
tímulo. sino sus investigaciones p erson ales en
fu en tes sugeridas p o r la misma O rden . L a
observación y estu dio d e la vida misma, la
experien cia y la experim entación p o r m uchos
años con relación al K arm a le han cap acitad o
pava esta labor.
A n tes d e transform arse en libro el p resen te
trabajo, la m ayor parte d e su con ten ido se
había d icta d o com o con feren cia a los miem­
bros d e la O rden en Puerto R ico. D iferen tes
grupos d e R osacrn ccs oyeron la con feren cia
d el K arm a y el interés fu é tal qu e aqu ellas
notas se transform aron pron to en libro. F u é
som etido a la B iblioteca R osacruz y a p ro b ad o
12 JOSÉ LUIS MARTÍN

para su publicación por el Im perator. el D o c­


tor R alph M . L ew is. asi com o por F rater C ecil
A . P o ó lc. quien con ocía el texto original cuan­
d o se d ió com o con feren cia.
N o hem os d e s e a d o alterar m ucho el con te­
nido básico qu e tuvo com o con feren cia, y sólo
ha su frido ligeras alteracion es para presen tar­
lo com o libro. P osiblem en te pueda sugerir
nuevas ideas a otros, ya que está escrito muy In trod u cción :
sintéticam ente. N u estro m ayor an helo es que
oriente a los lectores en la más im portante d e Desde hace muchos siglos, desde un remo­
las ley es cósm icas, y les ayu de a com prender to pasado que la historia oficial no ha logra­
c a d a v'e2 m ejor el principio d e que el H om bre do desentrañar a cabalidad, el hombre se dió
es el cread or d e su prop io destino. cuenta de que en medio de su vida reinaban
J .L . M . dos poderosas fuerzas misteriosísimas para
INierlo Riro. é l : el Dolor y la Felicidad. Comprendió el
1% 7. hombre que su vida era una continua y des­
ajustada combinación de dicha y desdicha,
un balanceo entre una sonrisa hoy y una
amargura mañana, verdadero duelo entre las
lágrimas y las risas.
Fué entonces cuando el hombre extendió
esta observación a todas sus experiencias, y
descubrió que la Naturaleza es una dualidad
en continua creación, V ió además que él mis­
mo como ser humano tenía un aspecto dual,
y que esa dualidad se manifestaba en su exis­
u J O S É LUIS MARTÍN
LV LKY DKI. KXKMA 15

tencia unas veces como dolor y otras como


Por eso es que en los rituales y leves ecle­
felicidad.
siásticas de un gran número de estas religio­
Cuando comenzaron a desarrollarse las nes, se estableció que ciertos sacrificios — san­
religiones orientales y occidentales, respon­ grientos en unas sectas y más veniales en
diendo a ciertos planes cósmicos preestable­ otras— aplacarían la “ira” del dios, y que
cidos, estas religiones se hicieron eco de es­ otros tales sacrificios nos enviarían ciertos
te fenómeno de dualidad observado por el bienes anhelados, y que el deseo de que la
hombre. Entonces los seguidores idólatras de divinidad castigara a fulano por determina­
estas religiones trataron de presentar expli­ dos yerros, traería consigo ese castigo, y asi
caciones diversas para racionalizar el fenó­ sucesivamente.
meno Dolor-Felicidad. Entre las explicacio­
nes entonces expuestas, la mayoría de las 2° Observando el hombre que ese dios ca­
cuales aún subsisten, tenemos las siguientes: prichoso que determinaba dichas y desdichas
tenía ciertos atributos como: todo-amor, todo-
1* “La Divinidad es quien determina por misericordia y todo-bondad, era incompatible
su propia Voluntad nuestro dolor y nuestra esto con la creación y profusión de males en
felicidad” . Esta idea se manifestó tanto en la vida del hombre. De ahí que el hombre
cultos politeístas como monoteístas. El Cris­ mismo quiso coordinar estas ideas para ajus­
tianismo oficial tiene mucho de este principio. tarse mejor a la lógica ( por él también inven­
Si bien lo observamos, comprendemos ense­ tada ), y dió margen a nuevos conceptos que
guida que esa idea establece el concepto de fabricaban nuevos dioses y seres que encarna­
un Dios caprichoso, que subjetivamente, sin ban la producción de los males observados.
que para nada intervenga el hombre, reparte, Así surgieron las imaginarias figuras de T i­
bienes y males a quien mejor le plazca. E n la fón, Plutón, Set.* Arimán, Saturno. Satanás,
mitología grecolatina esta idea está expresa­
da en la diosa Fortuna, y su famosa rueda. * Mito Egipcio: Osiris-Set-Isis-Horus. Equivalente al
judío (hebreo) Jehová-Satanós-María-Jesús.
16 JO S É LUIS MARTIN
LA LEY DEL KARMA 17

etc. Como podemos observar por un cuidado*


almas en pena, demonios, etc., y que ellos
so estudio de la historia de las religiones,
ninguna de ellas ha podido coordinar lógica­ —y sólo ellos— producían el mal que se ob­
mente la existencia del mal dentro de un uni­ serva en la vida humana y en la Naturaleza
verso creado por un dios Todo-Bien. misma. Esta idea dió origen a detestables ri­
tos de Magia ceremonial en el pasado, así
3* También había que conectar el origen como a creencias aberrantes sostenidas hoy
del mal —los dioses mencionados— con el por muchos cristianos y por los espiritistas.
hombre mismo. Por tanto, surgen los mitos de Repito que, aún hoy, ellos siguen creyendo
la tentación del hombre por el Dios del M al, que el mal del hombre es originado por estos
la caída del hombre en el llamado p eca d o , y espíritus o fuerzas de la Naturaleza.
el subsecuente destierro del hombre del bien
original poseído y la herencia futura de ese 5 ‘ En épocas más recientes, una línea de
mal .cometido por un grupo primitivo. Este pensamiento más materialista pero no menos
principio le hace creer a la humanidad que supersticiosa, ha producido diversas solucio­
Satán —o el nombre que lleve en otras reli­ nes para explicar esta dualidad del bien y el
giones— está vivo dentro del hombre mismo, mal. Me estoy refiriendo a las ideas de tipo
y que es su enemigo y su perseguidor. Natu­ científico-oficial. Entre ellas, observaremos
ralmente, está idea engendra fobias, comple­ tres: 1*. —•la que cree que todo resultado físico,
jos y traumas. psicológico, o espiritual en el hombre viene
de causas por ellos llamadas leyes de la na­
4- La mente supersticiosa del hombre dió turaleza, como la gravedad, la radioactividad,
salida también a otra explicación del fenóme­ las leyes del movimiento, etc. Sabemos, sin
no aludido, indicando que la Naturaleza esta­ embargo, que estas teorías sobre las llamadas
ba superpoblada por una serie interminable ley es fija s d e la naturaleza, estudiadas por
de espíritus, genios, elementales, fantasmas, la ciencia oficial, están constantemente en
bombardeo de nuevos descubrimientos cientí-
18 JO S É LUIS MARTÍN
l.\ l.K\ HKI. KVHMV 19
fíeos, y por tanto, modificadas, rechazadas y
mente conocer —y presentar como fuente de
echadas a un lado. Para citar un ejemplo; las
bien y mal— están continuamente puestas en
nuevas teorías del Profesor Einstein —cuyo
entredicho por la ciencia misma. La infalibi­
verdadero genio apenas comienza a conocer­
lidad de la ciencia se parece en esto a la in­
se — productos de una vida completa dedi­
falibilidad alegada por las teologías de las
cada al estudio filosófico y científico de la
diversas religiones. Recordemos cómo una
Naturaleza, eclipsarán toda la Física, la Quí­
gran mística como Mme. Blavatsky combatió
mica y la Astronomía que hasta la fecha se
ambas infalibilidades en su monumental obra
conocen, modificando las leyes hasta hoy te­
ísis sin V elo. 2*.—También modernamente se
nidas como infalibles. Su teoría de la curva­
le achaca a la herencia el origen de los bienes
tura del espacio —para citar un caso suyo—
y los males humanos. Para muchos, todo lo
da al traste con todos los conceptos espacia­
que somos, en cuerpo y alma, es heredado de
les anteriores, y sin duda revolucionará la
teoría heliocéntrica copemicana, en la que se nuestros antepasados. De ahí que la Herencia
funda la moderna astronomía. Y otro caso se haya convertido en las mentes de muchos
suyo también: su tan comentada teoría de la hombres en la moderna Diosa de la Fgrtuna.
relatividad, modifica totalmente los conceptos que reparte genio y torpeza, riquezas o mise­
espacíales-temporales que hasta la fecha sos­ rias. amarguras o dichas. Como la herencia
tenía la ciencia oficial. Claro, que para los es lo que es, y la ciencia no cree modificarla,
estamos, según ellos, inevitablemente escla­
místicos y conocedores de la sabiduría her­
vizados a lo que hemos heredado. Se notará
mética, Einstein sencillamente ha com p robad o
en seguida el fatalismo fundamental de esa
m atem áticam ente lo que el Esoterismo ha re­
teoría. 3'. — Y finalmente, muchas escuelas
velado siempre a sus iniciados, aunque con
científicas modernas, opinan que el ambiente,
otro muy diferente tipo de comprobaciones.
la sociedad en que vivimos, los grupos sociales
De manera, que las llamadas leyes de la na­
por los que hemos cruzado y seguimos ent­
turaleza, que la ciencia oficial cree infalible­
rando — como en el siglo xvm las Institucio-
LA LEY DEL KAKMA 21
20 JO S É LUIS MARTÍN

el Hombre una verdad que ha resistido lon si­


n cs— son la causa única e insustituible de to­
glos y el desarrollo de todas las civilizaciones,
dos nuestros males y todas nuestras alegrías.
porque es una verdad basada en el conoci­
También esta teoría es fatalista.
miento cósmico: El Hombre descubrió que
Podríamos además aducir la teoría de la si hay un gran Poder Central en todo el C os­
suerte o del accid en te, que es tan ignorante mos, que no es caprichoso, ni ciego, ni me­
de las verdaderas causas, como las anteriores. cánico, sino justo, inteligente, amoroso, y que
Todas estas teorías que he bosquejado na­ creó al Hombre por emanación; no al hombre
cieron del desconocimiento que el hombre te­ como está evolucionado hoy, sino al Hombre
nía de sí mismo, y de su ignorancia de las Interior, hecho a Su imagen. Y descubrió el
verdaderas leyes cósmicas. T odas esas teo­ hombre el mayor de sus descubrimientos: que
rías inculcaron — y siguen inculcando—- m ie­ si se entonaba debidamente con ese Poder
d o en el hombre, porque le hacen creer que por medio de ciertos procesos que debían per­
él es esclavo de fuerzas ya caprichosas, ya manecer reservados solamente para los mere­
ciegas, ya mecánicas. S e cree por tanto que cedores, el hombre podía llegar — por virtud
el hombre es esclavo del Poder que está fu*s- efe ese entonamiento— a armonizarse con ese
ra de él y por encima de él. E l poder con un Poder, y de esta manera, sin alterar para na­
látigo en una mano y con flores en la otra. da el mismo, m an ejar y usar los atributos de
T odas estas ideas antropomórficas sobre la ese Poder para crear lo que gustara, para mo­
causa del bien y del mal han esclavizado la dificar su vida, para ir donde quisiera, para
mente humana con fo b ia s que se han propa­ alcanzar lo que ambicionara. De ahí la reser­
gado en la raza, multiplicándose y echando va que desde un principio se tuvo en ocultar
profundas y largas raíces. los procedimientos (o m od u s o p er a n d i) para
tal entonamiento y armonía, ya que se reque­
Pero recordemos que, paralelo al desarrollo
de estas ideas supersticiosas y traumáticas, ría de antemano un gran desarrollo moral v
una lealtad completa a los principios más cu-
desde un remoto principio también descubrió
22 JO S E LUIS MARTIN LA L EY DEL KARMA 23

eos de la vida. De otra manera, tales poderes cósmicas, y que uno de los objetivos de la
corrían el riesgo del abuso y del uso egoísta existencia humana es llegar a conocer bien
en manos inescrupulosas. el funcionamiento de esas leyes en nuestras
vidas. Las leyes cósmicas no son productos
Cuando se organizaron las escuelas esoté­
dei capricho de D ios, sino de su sabiduría.
ricas bajo la dirección de la Gran Fraterni­
Los místicos dei pasado, como los del presen­
dad Blanca en el antiguo Egipto, ellas impar­
te — discípulos todos de una común fuente
tieron ese conocimiento, afirm an do una y otra
educativa— han afirmado que lo Uno es el
Ccz qu e la D u alidad D olo r-F elicid a d es el
origen de Todo, y que todo el Universo, con
produ cto d el funcionam iento d e una im por­
sus diferentes planos de conciencia, emanó
tantísima ley cósm ica: la L ey d el K arm a, y
de lo Uno. Este Uno, infinito en sí, emanó
d e sus relacion es con el hom bre.
Ja'V id a Universal, la cual a su vez se mani­
La Gran Fraternidad Blanca ha tenido festó de infinitas maneras. Fué lo Unq-Abso­
siempre como uno de sus grandes objetivos, luto quien estableció la cadena de Leyes Cós­
enseñar las Leyes Cósmicas. Siendo el Kar- micas como roca para apoyar el Universo
ma una de estas fundamentales leyes, si no emanado. EJ Hombre, creación de la Vida
la más fundamental de todas, interesante y Universal, llega a entonarse con lo Uno por
aún necesario es que nosotros, como estudian­ medio del estudio y conocimiento de la Ley
tes de estas leyes cósmicas, como buscadores Cósmica. Es, pues, deber del Hombre cono­
de la Verdad en nuestras investigaciones eso­ cer a fondo esas leyes, y no sólo conocerlas,
téricas. y en fin. como Rosacruccs sinceros, sino armonizarse con ellas.
veamos qué es la ley del Kartna, cómo funcio­
na en sus diferentes aspectos y finalmente có­ Como hemos de usar en adelante los tér­
mo debemos afrontarla. minos bien y m al (y todos sus sinónimos) pa­
ra las explicaciones de la ley kármica, bueno
No olvidemos que la Ley del Karma es es que aclaremos lo siguiente: Cuando en el
sencillamente una de una larga serie de leyes “principio” Dios estableció las Leyes Cós-
24. . i o s k í .r r s M a r t í \ LA LEY DEL KARMA 25

micas, quiso con ello la felicidad de todas sus él , es el resultado —para los efectos de sus
criaturas; pero como el Hombre, espejo del facultades objetivas y su mente mortal— de
Dios Creador, fué creado con libertad para una desarmonía entre una voluntad humana
elegir a su gusto entre cualesquiera dos cami­ determinada y la Ley cósmica.
nos en su vida humana, se estableció por tan­
to que ya que la Ley Cósmica no podía dero­
garse por capricho de nadie, si el Hombre 1. D efinición d e la p alabra “K arm a '.
usando su libertad de elección, se armonizaba
con la Ley, le produciría lo que la Ley pro­ La moderna palabra K arm a —usada hoy
duce: felicidad., que es el estado positivo dt de la misma manera en todos los idiomas—
1os efectos, y a ello el hombre ha dado en es de origen sánscrito. Esta antigua lengua
llamar bien. Por otro lado, si el Hombre, usan- hmdú, el sam skrta, también llamada senzar.
do esa misma facultad electiva, no se armoni­ o lengua del sol. y ' filológicamente, idioma
zaba con la Ley, le traería un efecto opuesto, de los poderosos, a diferencia del prakrit o
de desgracia, que no lo produce la Ley, sino p ra k rta , lengua vulgar— , como también el
que es el resultado, como vemos, de la no-ar­
griego, latín, persa, gótico, céltico, etc. — , son
monía del hombre con la Ley misma. A este
derivantes del llamado proto-ario, o lengua
segundo estado se ha llamado mal, y forma el
aria original, que escasamente se ha recons­
aspecto negativo para los efectos de obser­
truido. En sánscrito, la palabra que estudiamos
vación funcional. 'Iodos los seres creados con
se pronunciaba Karm an. Como vemos por el
libre albedrío pueden por tanto, armonizar o
análisis interno (de contenido psicológico)
desarmonizar con la Ley cósmica de acuerdo
de la palabra, como el externo (de combina­
con su voluntad y forma de decidir. Las de­ ción morfológica). esta palabra sánscrita se
cisiones d el hom bre form an su destino. De
subdivide en dos partículas diferentes, que
ahí que todo el llamado m al que el hombre
son: Kav una, y M an otra. Esta última par­
produzca o vea a su alrededor, en o tuera de
tícula —M a n — es a su vez el origen étimo-
20 JO SÉ LUIS MARTÍN 1~V LEV DEL KAKMA 27

lógico exacto de la palabra inglesa M an que movimiento aplicado por parte del ser huma­
significa Hombre. En sánscrito, M an signifi­ no; la A significaba la energía positiva de la
ca P en sador. Con lo cual, la palabra inglesa Divinidad, y la R el origen divino de toda
M an viene a cargarse con el significado de fuerza, es decir, el Poder uno e indivisible.
que el Hombre es el Pensador, o ampliando Toda la sílaba /Car, pues, venia a significar
el contenido: que el pensamiento es la activi­ la aplicación del poder creador por el Hombre.
dad fundamental y característica del Hombre. Si a ella le unimos la partícula M an , que en­
De la palabra M an inglesa hay una derivan­ cierra la acción del pensamiento, toda la pala­
te por analogía, que es M in d , la cual inter­ bra completa — K árm an — viene a significar,
preta la conciencia razonadora del pensador. literalmente interpretada, la acción de la
voluntad (que es poder divino en el hombre)
Volviendo al sánscrito, la partícula K ar
por medio del ejercicio del pensamiento. D es­
es altamente significativa. Sabemos por el
arrollando esta idea en vina generalización más
estudio que la moderna ciencia de la Lingüís­
práctica, diremos que la palabra K an n a
tica ha hecho de los idiomas sagrados
—ahora usada en español— significa ¡a ac­
de la antigüedad —tales como el sánscrito
ción y reacción d e la voluntad humana sobre
mismo, el avesta, el cóptico hermético (deri­
el p en sad or mismo. También se ha hallado que
vación especial adoptada de la escritura je­
de la raí2 K ar se deriva la palabra latina cae-
roglífica), el hebreo antiguo, y aún en parte
rem onia. o ceremonia, que significa acción
el griego antiguo, y ciertas sílabas del latín
simbólica.
clásico— que cada una de las letras o sonidos
de estos idiomas poseía un valor psicológico Y a en este principio está envuelta la idea
y espiritual muy definido, que correspondía de que el pensamiento humano es una energía
a ideas o emociones, a sensaciones o vibra­ que acciona y reacciona, es decir, que produce
ciones cósmicas de antemano conocidas. Así. efectos sobre el mismo generador o pensador.
en la partícula sánscrita K a r , la K era sinóni­ Y aquí está envuelta la ley misma del Karma.
ma de aplicación humana, o acción humana. porque los místicos antiguos, al formular la
LV LEV DEL KARMA 29

palabra por primera vez, demostraron con 7. D ón d e trabaja la ley d el K arm a.


ello que habían observado muy cuidadosa­
No todas las leyes cósmicas funcionan en
mente la ley a que nos referimos, y habían
los mismos planos. Algunas hay que ejercen
visto su funcionamiento en la vida humana y
sus funciones en el plano físico, otras en el
en todo el Cósmico. Habían notado que la
psíquico, o en algunas de sus subdivisiones,
Ley kánnica estaba basada, no en el capricho
v así oor el entilo Muy pocas de estas leyes
egoista de ningún dios sino en la más estricta
se relacionan con todos los planos de manifes­
justicia concebida, puesto que todo resultado
tación de la conciencia universal. Entre ellas,
era el efecto justo y balanceado de una causa la ley del Karma es, por antonomasia, la ley
mental. Es decir, que todo pensamiento pro­ de todos los planos. Incluye todas las leyes
ducía efectos que recaían sobre el pensador cósmicas —tales como la Ley de la Reencar­
como bendiciones o como pérdidas, depen­ nación, la ley de Amra, la Ley del Equilibrio
diendo del móvil causativo del pensamiento Cósmico, la Ley del Triángulo, la Ley del
original. Libre Albedrío, la Ley del Andrógino y su
complementaria Ley de las Polaridades In­
De esta manera, hoy sabemos que el Kar-
versas, la Ley del Entonamiento Cósmico, la
ma es la ley de causalidad (de causa y efec­
Ley de Atracción, la Ley de las Correspon­
to), y no de la casualidad, como cree la su­
dencias, la Ley de la Regenaración, la Ley
perstición humana. Es precisamente lo opues­
de Cristalización, etc. —muchas de las cuales
to de toda casualidad. Según pensemos y ac­
serán discutidas en este trabajo. El Karma
tuemos, así viviremos. Cosechamos lo que
* incluye las conciencias de todas las esferas
sembramos. Karma, pues, significa com pen ­ cósmicas, incluye todas las voluntades, todos
sación peni compensación equilibrada, ajus­ los seres: las huestes cósmicas, las huestes
tada matemáticamente a su causa moíivadora. humanas, las huestes naturales.
LA LEY DEL KARMA 31

De ello deducimos que esta ley trabaja in­ ni injusta, ni castigadora, sino muy al contra­
dependientemente del tiempo y del espacio, rio, es inviolable, irrevocable por su estabili­
así como dentro del mismo tiempo y espacio. dad, justa, causal y no casual, acumulativa
pero no unilateral o egoísta.

5. C aracterísticas d e la L ey kárrnica. El Karma es ley automática, pero ello no


quiere decir que sea mecánica sino inteligente
Como ley, el Karma es eterno, aunque no en su justo automatismo. E s una ley neutral
es permanente en el hombre, ya que su dura­ porque ni puede calificarse como buena ni
ción está sujeta a límites muy justos. Al decir como mala en su esencia, aunque en verdad
que la ley kárrnica es eterna queremos signi­ hablemos (para clasificar sus efectos en el
ficar que como tal surgió con la voluntad di­ hombre) de karma positivo y karma negativo.
vina en el místicamente llamado “principio’*
Por esto podemos decir que el karma, en su
y continuará por los siglos de los siglos, aún
unidad, es dual por su manifestación en el
hasta después de la consumación de los siglos.
ser humano. No es ley inestable. Al contrario,
La ley kárrnica establece una cadena de siempre se ha observado que el karma posee
causas y efectos trabajados por la voluntad una estabilidad divina que nos asombra.
humana y ajustados para cumplirse por las
Jerarquías cósmicas. Por tanto, no existe lo La Ley Kárrnica, como hemos dicho, es irre­
que se llama suerte, ni lo que se denomina vocable, pero —como explicaremos adelan­
accidente. te— es modificable en sus efectos, o mejor
dicho aún, es desviable en sus resultados, sin
El Karma es una ley impersonal, pero no
es arbitraria. Y a que es impersonal, es. como que por ello la Ley se anule o se revoque en
consecuencia, imparcial. No participa de lo un solo tilde.
personal ni de lo caprichoso. No es fatalista.
LA LEY DEL KARMA 33
:»2 JO SE LUIS MARTIN

a. K arm a an gélico - o sea el perteneciente


4. O bjetivos d el K arm a.
a las huestes cósmicas. ( Hemos usado el ca­
Esta maravillosa ley del Karma tiene tres lificativo an gélico aquí metafóricamente y no
propósitos fundamentales, entre otros, que por alusión directa a la teogonia cristiana).
son: No tenemos mucho —o casi nada— que ver
con este karma los seres humanos, puesto que
a. Enseñar y dar lecciones al Hombre so­ ello le corresponde más bien a las jerarquías
bre todas las leyes cósmicas. superiores del Cosmos. Recordemos un mito
b. Construir, fundamentar, establecer el ilustrativo de la Antigüedad: el mito de la
carácter, que es a su vez la expresión de la caída del Arcángel Lucifer.*
personalidad del Alma.
b. K arm a natural - o sea el que correspon­
c. Ayudar al Hombre a cumplir con el prin­ de a las fuerzas, poderes, energías e inteli­
cipal objetivo de la vida en este plano físico, gencias de la Naturaleza. Los científicos or­
según el punto de vista místico: que es adqui­ todoxos llaman L ey es d e la naturaleza a este
rir experiencia, y unirla al conocimiento inte­ karma, sin saber que con ello están denomi­
gral que tengamos de todo. nando la correspondiente natural de la gran
ley del Karma universal. Ejemplo ilustrativo
sería la “ley de gravedad” : la fruta cae sola
5. C la ses d e K a rm a . del árbol, cuando madura, por influencia de
la gravedad. Queremos decir entre parénte­
La ley del Karma, al funcionar eternamente sis que la gravedad, sea empuje o halón,
y en todos los planos, envuelve una serie com­ — “a push or a pulí”— es siempre una fuer­
plicada de funciones (en sus causas y efec­ za que trabaja kármicamente.
tos). que nos hace clasificarla de la siguien­
te manera: * Mito similar: el de Set, en Egipto.
34 JO S É LUIS MARTÍN LA LEY OE1. KARMA 35

c. K arm a hum ano: Este es el que más nos toria humana a la luz de la Ley kármica. Por
interesa. Podemos subdividirlo así: supuesto que semejante estudio tendría que
ser hecho por un místico experto en la lectu­
1*. K arm a colectivo. Este puede ser inter­
ra de los bien conocidos Récords Akásicos,
nacional, nacional, de grupo, familiar, etc. El
cuya naturaleza los Rosacruces conocemos.
hombre puede unir sus ideas a otros hombres
y formar asi una tercera entidad psicológica:
2V. K arm a individual. Aquí nos encontra­
la m ente colectiva. Individualmente, un hom­ mos con que el individuo se acarrea un karma
bre no seria capaz de cometer determinado
dependiendo ya de su intención, ya de su ac­
crimen, y sin embargo las fuerzas sociales de ción; por lo cual, según el acto, el karma pue­
grupo, los impulsos primitivos de la mente de ser d e com isión o de omisión. Karma de
colectiva, pueden arrastrarlo a cometer actos com isión es aquél en el cual com etim os el he­
que después, en la soledad de su conciencia cho, es decir, efectuamos la acción sea en be­
individual se reprocharía a sí mismo. De es­ neficio o en perjuicio de alguien. Los llamados
ta manera se crea el karma colectivo, que p e c a d o s d e h ech o, y también los favores que
—como el individual'— tiene que ser liqui­ hacemos, registran todos un karma de co­
dado. Así es que los pueblos pagan crímenes misión. E l Karma de omisión es aquél en el
Colectivos, o sufren después los resultados cual omitimos de cometer un llamado “peca­
dt la perpetuación de sus supersticiones, o do", lo cual acarreará un bien al sujeto; u
de su irreverencia ante lo místico. Las gue­ omitimos de hacer un bien que favorecería
rras están íntimamente relacionadas con el a otro, lo cual trae un mal al sujeto. Tomare­
karma colectivo. Igualmente lo están las cri­ mos en cuenta el hecho que podemos dejar de
sis económicas y sociales, y del otro lado, las hacer un mal, pero de ello puede resultar otro
épocas de abundancia y prosperidad. Intere­ mal peor, por la intención buena o mala del
sante sería que pudiéramos leer en un cercano sujeto que efectuó el acto de omisión. Lo
futuro libros completos interpretando la his­ mismo diremos del caso en que dejamos de
:»(> JO S É LUIS -MARTÍN LA LEY DEL KARMA 37

hacer un bien, en una aparente neutralidad, cómo vivir en armonía con ella. Alguien ha
resultando de ello un mal de omisión. En este dicho una de las verdades más hermosas que
caso, Ja intención buena podría modificar fa ­ el hombre haya concebido, y es qu e nuestra
vorablemente el karma, mientras que una in­ única deuda es la del Amor. Muy cierto es
tención de indiferencia, apatía, o dejadez, esto. A nosotros nos deberán muchas cosas,
puede acarrearle al sujeto un karma muy ne­ pero nosotros debemos Amor a todos, que
gativo. es decir: comprensión, justicia, tolerancia, mi­
sericordia. -
Por tanto, según la intención, el karma pue­
de ser fís ic o , si se intenta usar las leyes de la
naturaleza; m oral, si se usan las leyes psico­
6. Q uiénes ajustan el K arm a en el U n iverso.
lógicas en contra o a favor del hombre; y
espiritual, si se usan las leyes cósmicas igual­ Para decirlo en una corta frase, son los lla­
mente en contra o a favor del Creador y su
mados por los místicos L o s S eñ ores d e l K a r ­
ebra. Finalmente, podemos hallar un karma m a, que expresan aspectos varios de la más
de intención en forma combinada: física y alta conciencia cósmica. Son estos Señores
moral; o física, moral y espiritual, etc. ( “Lords") los directores de las huestes an­
Cósmicamente, todo karma queda regis­ gélicas o cósmicas. También son ayudados
trado de una de dos maneras: o como Bien por los Grandes Maestros entre las huestes
que se pu do hacer y no se hizo (que es en humanas. Todos siguen, indefectiblemente,
verdad la omisión del B ien ), o como Bien que sin- falla, el orden de la Ley Kármica, que
se hizo ( que es la comisión del B ien ). Los Dios, como principio absoluto y esencia de to­
resultados del primero son negativos: los del da ley, emana constantemente desde su Cen­
segundo son positivos. Pero debemos siempre tro Divino.
recordar que el Objetivo es, como ya dijimos, Oportuno es recordar aquí que los anti­
uno: enseñar la Ley, su funcionamiento, y guos poseyeron un mito —el de las T res Par-
MI JO SÉ LUIS MARTÍN LA LEY DEL KARMA 39

kas— que era una presentación exotérica de vida humana por estas Parkas; o sea, su du­
Ja Ley del Karma en su ajuste cósmico. Decía ración, los acontecimientos de la misma, su
el mito que las parkas eran tres ancianas de destino, etc.
suma experiencia y sabiduría, a quienes Zeus
les habia conferido el privilegio divino de di­ Notamos en seguida la verdad kármica
rigir ciertos ajustes en la duración de la vida velada artísticamente por la imaginación maes­
humana. Estas tres ancianas efectuaban una tra de los creadores de mitos. T anto la sabi­
simbólica labor con un gran mazo de algodón, duría egipcia, como la hindú, hijas ambas
del cual sacaban un hilo que representaba la de la original sabiduría aria —de donde pro­
vida humana, es decir, la conciencia del hom­ cede el Misticismo Rosacruz— conocían eso­
bre en su existencia terrestre. La primera P ar- téricamente el significado de este mito. Vam os
ka — Clotho— , sujetaba el mazo de algodón a aclarar su significación mística hasta donde
y estaba encargada de cuidarlo y conservar­ es permitido hacerlo en público. Utilizando
lo, pero a la vez sacaba un largo o corto hilo
el sánscrito, lengua de donde tomamos la mis­
del mazo de algodón, y se lo pasaba a la se­
ma palabra karm a, tenemos tres palabras para
gunda Parka, llamada Lachesis. E sta, toman­
designar místicamente a las tres Parkas, cu­
do en sus manos el extremo de este hilo, fija ­
yo mito en efecto corresponde al siguiente
ba con infalible sabiduría dónde, en qué
análisis:
parte exacta del hilo, debía cortarse el mismo.
Una vez fijado esto, se lo comunicaba a la
tercera Parka, o sea a Atropos, la cual corta­ 1" Las tres ancianas sabias y experimenta­
ba el hilo por donde se le habia indicado y das en todo conocimiento humano represen­
guardaba el hilo asi cortado en una caja. Lue­ tan los Señores del Karma, en sus tres aspec­
go repetía el proceso desde el principio con tos, o departamentos, o esferas, etc., que ex ­
otro hilo, y asi sucesivamente. Decían los an ­ presan una de las más elevadas manifesta­
tiguos que esto simbolizaba la fijación de la ciones de la conciencia de Dios.
44) JO S É LUIS M VKTÍ V LA LEY DEL KARMA 4-1

2* El poder que Zeus le otorgó a las Par- del karma total se liquidará en la próxima
kas es el poder que el Cósmico le confiere a vida que va a vivir ese ego” .
los Señores del Karma, o Jerarquías Kármi-
cas, para ajustar y aplicar matemáticamente 5V La tercera Parka; la que corta el hilo y
el karma en todo el universo. lo guarda en la caja hasta más ver, representa
la tercera categoría jerárquica, o sea los lla­
3" La primera Parka, la que posee el mazo mados Señores M ah a cajá s en sánscrito. Ellos
de algodón y saca el hilo del bollo, representa determinan las condiciones físicas, sociales,
a los llamados en Sánscrito S eñ ores A k a sa o económicas y el medioambiente en general,
A kásicos, altísimas Jerarquías cósmicas, que en que se desenvolverá ese ego, estando, por
poseen los récords kármicos universales de supuesto, todo esto sujeto a ser modificado
todos io s egos e inteligencias de todos los por la voluntad libre del mismo ego, con la
planos. El hecho de “sacar el hilo" significa cual no interviene la Ley. “Cortar el hilo” es
“ajustar las cuentas kármicas” de toda con­ por fanto, determinar la duración y condicio­
ciencia universal. nes generales de una específica vida desde
el nacimiento hasta la muerte.
4' La segunda Parka. la que fija el largo He aquí, pues, el ajuste y aplicación del
del hilo que se va a cortar, corresponde a los karma por la conciencia misma de Dios ma­
denominados en Sánscrito Señores Lipikas. nifestada a través de estas altas jerarquías
segunda categoría en esta Jerarquía Cósmica, cósmicas, llamadas por nosotros Señores del
y son ellos los encargados de escoger una Karma. En los misterios kabalísticos, estos
parte del karma acumulado de un especifico tres órdenes de jerarquías corresponderían
ego, como de todos, y determinar cómo se ha­ respectivamente a los tres Sefirotas de la
brá de cumplir en una sola vida, dejando el Columna de la Severidad para el karma ne­
resto para las próximas. “Fijar el largo del hi­ gativo. y a los tres Sefirotas de la Columna
lo a cortar” significa, pues, “ fijar qué parte de la Misericordia para el karma positivo.
LA L E Y DEL KARMA 43
42 JO SÉ LUIS MARTÍN

dentro del Arbol de la vida, llamado por los magnética, para usar dos términos más cono­
que estudiamos Kábala ei O tzchaim . cidos. También aquí entra en juego otra ley
cósmica: la L e y d e la A tracción . E l pensa­
miento humano es magnético y posee grave­
7. C óm o s e p rod u ce y s e cum ple e l K arm a. dad: a tra e, pero a la vez, siendo esta fuerza
dual, como toda fuerza, por un lado atrae y
La ley del Karma, como cualquier otra ley por el otro rechaza. Cuanto el hombre desea,
universal, que brotó de la voluntad y la sa­ tiende a satisfacer. Lo que ama tiende a vivir;
biduría de Dios, funciona independientemente lo que odia, tiende a morir. Lo que piensa,
de nuestro conocimiento o desconocimiento tiende a materializarse. E l pensamiento es de
de la Ley.
tal esencia que posee la cualidad de la con­
£1 pensamiento humano es creador. Aquí densación, de la aglutinación, de lo que po­
entra en juego otra Ley cósmica que es la dríamos llamar coag u lación . La forma mental
L ey d e C reación. E l hombre puede crear su viene a ser como un arquetipo que en seguida
destino, y en efecto es quien lo crea. Los Se­ atrae la sustancia universal de la materia. El
ñores del Karma no inventan nada para darle pensamiento, pues, se materializa, lucha por
o quitarle al hombre. Ellos sencillamente ajus­ expresarse, por salir a la superficie, afuera,
tan y trabajan con lo que el mismo hombre y materializarse, cristalizarse. Lo que se ma-
ha creado para sí mismo (bueno o malo) a terializa así es pararelo a lo que se pensó. Si
través de todas sus vidas. Por tanto no exis­
la obra materializada es fea o es incompleta o
te el fatalismo caprichoso autoritario. Sola­
desajustada o desbalanceada, fué que asi se
mente existe el fatalismo creador, es decir el
pensó. Pensar y ambientar mentalmente po­
fatum o destino creado por el Hombre mis­
mo, que es a su vez el karma. breza. trae pobreza. Anhelar riquezas atrae
riquezas. El hombre es lo que piensa que es.
Debido a que el pensamiento es creador es
por tanto de condición imantada o electro­ El hombre es producto de sí mismo en su vida
4* JO SK LUIS MAKTÍN
LA LEY DEL KARMA 4'5

diaria, aunque sea emanación o expresión que tod os los dem ás están en la obligación d e
cósmica en sus esencias. pensar y d ecid ir, actuar y vivir com o n osotros
lo hacem os. Esto es egoísmo, y engendra a
Todo objeto y todo acto se inician en el
la vez su propio karma. Por eso es que nos­
pensamiento. La desgracia o la felicidad se
otros los rosacruces estamos orgullosos de
inician en el pensamiento. He aquí la raíz de
nuestros principios, ya que nuestra filoso­
la ley kármica. Cosechamos lo que produci­
fía es la más tolerante y liberal dentro
mos. Es decir, lo que producimos en el pensa­
de la Ley Cósmica. Juzar a otros es una
miento. El sujeto pensante es el primer punto,
tremenda responsabilidad que, para ser jus­
el objeto reaccionante es el segundo punto,
tos, implica antes que nada, el poder co­
el resultado efectivo combinado es el tercer
locarse uno en el nivel de conciencia del
punto. Aquí se cumple otra ley: la Ley del
otro, si es que puede. Los místicos saben que
Triángulo.
los diferentes planos y niveles de conciencia
Cuando el hombre piensa y actúa, y por están jerárquicamente diferenciados (por ley
tanto va creando su propio destino en ésta y cósmica) y que un plano o nivel inferior no
en futuras vidas, va guiado por los ideales puede asimilar o comprender al superior in­
y ambiciones y sueños que su nivel de concien­ mediato, aunque lo intuya; y mucho menos a
cia le dicta. E s decir: los místicos reconocen otros más superiores. De lo cual deducimos,
que todos no estamos en el mismo nivel de las muchas injusticias que continuamente se
desarrollo de conciencia, aunque estemos so­ están cometiendo cuando juzgamos a otros
bre el mismo nivel físico. Por tanto, nuestros <\ nuestra manera y capricho sin tomar en
pensamientos, decisiones y acciones están cuenta el nivel de su conciencia.
originados en nuestro personal nivel de con­ Veamos ahora el proceso técnico, cómo,
ciencia. U no d e los m ás crasos errores hum a­ por virtud de la Ley de Atracción, el pensa­
nos es ju zgar a los d em ás d esd e nuestro p ro­ miento humano produce su propio karma. E s ­
pio y p rivado nivel d e con cien cia, crey en d o ta explicación esotérica está intencionalmen-
Mt jfosk l u is Ma r t in LA LEY DEL KARMA 47

te velada para adaptarla lo mejor posible al manas — llamadas a veces elem en tales, aun'
público, ya que, como sabemos los que estamos que impropiamente— vienen a ser la materia
iniciados en la Orden, la Verdad escueta no colorante, de tipo magnético, que ayuda a
puede pasar de nuestro corazón, ni del cora­ materializar el pensamiento. Estas vibracio­
zón de ninguno que la haya recibido, so pena nes, pues, permanecen en el aura del indivi­
de acarrear el más doloroso karma que regis­ duo, afectando todo lo que se ponga en su
tra la Ley misma. contacto: personas y cosas. Si el pensamien­
to original es benéfico y armonioso, estas vi­
Cada pensamiento que genera nuestro ser.
braciones, por la Ley de Atracción, producen
produce, en el instante de su creación, ciertas
vibraciones análogas en los demás, y en las
vibraciones. Estas vibraciones afectan el au­
ra del sujeto y permanecen en él mientras és- circunstancias que nos rodean. Si es inarmó­
te las siga alimentando, es decir, mientras les nico, se refleja en los alrededores esta ana­
siga dando vida de que existan, por medio de logía maléfica.
su voluntad. Los antiguos hindúes y egipcios, E l ser interno, el ser inmortal que reencar­
así como los modernos místicos, saben que na, va acumulando en su esencia, y debida­
estas vibraciones son la manifestación de cier­ mente clasificada, la última finalidad de cada
tas inteligencias subhumanas de los reinos pensamiento y acción que produzcamos, así
invisibles, que se sienten traídas a la vida más como registra los efectos que se vayan rea­
humana repentinamente, cuando el hombre
lizando en esta vida a consecuencia de esas
formula el pensamiento que más en armonía
causas mentales.
esté con ellas. T an pronto el pensamiento
humano las vitaliza o semihumaniza. se rein­ Este ser interno inmortal se llevará consigo
corporan en su adormida vitalidad y se ligan al otro plano, una vez ocurrida la transición
a ese pensamiento que las alimenta. El pen­ del cuerpo físico, el récord vivo de las cau­
samiento viene a ser como la fuerza eléctrica sas de nuestras acciones y cuáles se cumpli­
generadora, y estas inteligencias subhuma rán y cuáles no se cumplirán. Uno de los tra­
48 JO S É LUIS MARTÍN LA LKY DfcX KARMA 49

bajos del Ser Interno en el otro plano, en para liquidar karma, igualándose de esta ma­
unión y colaboración con los Señores del nera a las elevadas inteligencias cósmicas, no
Karma y los Grandes Maestros, con los cua­ recobrará la A bsolu ta Libertad de Decisión
les puede trabajar subjetivamente, es hacer en este final asunto, a que tiene derecho, como
balance personal de ese récord y presentar es el Deseo de Dios.
su deseo de liquidar el karma que esté acu­
Hay entonces un karma que madura y se
mulado y maduro. Los Señores del Karma
cumple en esta vida y otro que permanece
entonces determinarán qué causas deben li­
incumplido para otra vida. Cuando el karma
quidarse en la próxima existencia y así saldar
está para cumplirse, decimos que está madu­
deudas pendientes e inminentes, o cuáles se
ro. La madurez del karma no es de nuestra
deben dejar para otras existencias. El obje­
incumbencia. Los Señores del Karma y los
tivo, como vemos, es enseñar a vivir en armo­
Grandes Maestros Cósmicos son los que han
nía con las Leyes Cósmicas y colaborar con
decidido esto: por lo tanto, no sab em os en
Dios en el Universo.
prim era instancia cu án do se cumplirán cier­
El karma a saldarse en la próxima vida será tos efectos (beneficiosos o perjudiciales en
en parte positivo y en parte negativo, depen­ sus apariencias), y de ahí que siempre debe­
diendo del balance hecho. El libre albedrío mos estar alerta a afrontar el karma. La as-
del Ser Interno del hombre tendrá mucho que trología esotérica nos ayuda bastante a co­
ver con esta decisión, pero la Ley, representa­ nocer este reloj del tiempo de nuestras vidas,
da por los Señores del Karma y los Grandes este libro ya escrito, pero cerrado, de nues­
Maestros Cósmicos, decidirán la última pa­ tras existencias, y de esta manera prevenirnos,
labra. tan sólo prevenimos. Por otro lado la cébala
mística puede ayudar a entonamos con las
Tenemos que saber que, hasta que el s e r grandes jerarquías cósmicas en nuestro in­
del hombre no esté consciente de toda la Sabi­ tento de modificar o afrontar en paz nues­
duría Cósmica y no necesite reencarnar más tro karma maduro. Sea como fuere, es la vo-
LA LEY DEL KARMA 51
50 .10£K LUIS MARTÍ»

Uno, al hacer daño a otro, automáticamente


Iuntad humana la que engendra nuevo karina
lo estamos haciendo a nosotros mismos.
al afrontar los efectos del karma pasado que
se cumple. La voluntad humana lo creó, la E l karma se está creando constantemente
voluntad humana lo enfrentó. por nuestro pensamiento. Por esto es acumu­
lativo. Podemos notar que el principio en­
A veces una causa kármica negativa o po­
vuelto en las ieyes físicas del movimiento,
sitiva no produce efectos inmediatos, y la
puede aplicarse a la ley kármica; Tenemos
persona cree que como nada le ha ocurrido
primero una cau sa a ctiv a ; el sujeto actuante,
—si es negativa— puede seguir haciendo mal,
quien produce el pensamiento y emana su
en la seguridad de que no hay justicia divi­
voluntad, quien hace o deshace, quien actúa
na que le eche en cara aquéllo; y si es positiva,
en bien o en mal. Luego, tenemos una causa
cree que Dios no oye sus súplicas. La verdad
p a siv a : el objeto reaccionante, quien es el que
es que tod o eso queda registrado y en su ma­
recibe la causa activa anterior, quien reaccio­
durez se cumple, sea en esta vida o en otras
na ante lo emitido por el sujeto actuante,
futuras. quien en fin es la víctima o beneficiado por
Los efectos kármicos, la forma y circuns­ la voluntad de aquel sujeto actuante. Final­
tancia del resultado, corresponde también a mente, tenemos urt e fe c to : el producto de la
los Señores del Karma decidir, aunque todo interacción de ambas causas. Por tanto, no
es hecho de acuerdo con los mismos hechos basta con lo que se desea, pues es menester
que el sujeto ha acumulado en su karma. La esperar la reacción del otro. Ambas causas,
época, el lugar y las apariencias no siempre activa y pasiva, producen triangularmente el
serán idénticas en la forma a la causa que tercer punto, que es el resultado finah el cual
motivó el karma, pero sí serán de tal manera no necesariamente es siempre como lo había­
y naturaleza que enseñen al ego la ley que mos anhelado, ya que la causa reaccionante
violó o que desconoce. Como todos somos —segunda persona— puede modificarlo.
52 JO S É LUIS MARTÍN LA LEY DEL KARMA 53

8. C óm o afron tar el K arm a intención, emoción, actitud, filosofía de vida,


comprensión de las Leyes Universales, per­
Sin caer en el llamado com p lejo d e in ferio­ sonalidad, etc. —y no en los demás o en las
ridad, que equivale a servilismo, hay que des­ circunstancias, o en el ambiente, o en los es­
arrollar, místicos y no-místicos, cierta humil­ píritus, o en Satanás, o en Dios mismo. Ben­
dad con respecto al Cósmico, que sin necesi­ decir el bien obtenido, serenidad y compren­
dad de usar el concepto de obedien cia, es al sión ante el aparente m al recibido. Digo a p a ­
fin de cuentas, un reconocimiento de la Ley rente, porque los efectos sufridos envuelven
Divina y su sabiduría y esplendor. A esto se al fin y al cabo una lección que ha de tranfor­
refería Jesús cuando decía '. B ienaventu rados marse luego en bien para el mismo sujeto.
los p o b res d e espíritu, con lo que comenzó su
Cuando el karma llega — "explota”, para
tan famoso Sermón de la Montaña. Esta hu­
decirlo gráficamente— esto ya indica que se
mildad que nos hace como niños para hacer­
ba iniciado su liquidación. Por tanto, para no
nos luego como sabios, nos da la comprensión,
crear nuevo karma sobre el que se está liqui­
la convicción y el sentimiento de la Unidad
del Cósmico, que incluye al hombre, y así dando, lo mejor será utilizar los beneficios que
poder exclamar la frase mística: "S o y Uno se están recibiendo —en caso de karma posi­
tivo— a favor de otros seres humanos*, e igual­
con D ios".
mente, si es negativo, no rebelarnos, ni mal­
Este sentimiento acumula una energía psí­ decir, y mucho menos compartirlo con otros
quica que sirve de coraza contra los efectos porque entonces encauzaríamos el mal hacia
kármicos negativos y de receptividad serena adelante. Hemos siempre de comprender que
ante los positivos. el karma, como efecto, tiene un comienzo y
Al llegar el karma maduro, tengamos la ha de tener por tanto un fin.
comprensión de que los resultados ocurridos Lo ideal en la vida sería que nunca nos
tuvieron su origen en nuestro pensamiento*
ocurriera nada desagradable, que por todos
I-A I.KY DEI. KARMA 55
54 JO S É L l'IS M A R T Í*

del gozo inefable de la dicha mayor posible


Jados y a cada minuto d el día viéramos un
en esta vida. E l místico siempre está traba­
manantial de bendiciones y bienandanzas de­
jando en el laboratorio de su mente y de su
rramándose sobre nosotros. ¿Por qué no ocu­
ser para acelerar su liberación espiritual. Los
rre asi? Porque nuestros deseos, nuestra vo­
métodos místicos aludidos son: prim ero, mo-
luntad, nuestros caprichos, nuestras pasiones,
cificación del karma maduro por medio de la
nuestros egoísmos, nuestros odios, nuestras
técnica de la contra-causa; y segu n do, liqui­
vanidades, nuestros instintos, nuestras dudas,
dación completa de un karma maduro por me­
nuestros miedos, en fin , nuestra ignorancia d e
dio de las altas iniciaciones psíquicas. E x ­
lñ V erdad, han interpuesto entre ese ideal y
pliquemos ambos métodos en su forma exo­
nosotros una serie de obstáculos que tenemos
térica;
que eliminar del camino. Bien dijo Francis
Bacon, Imperator de los Rosacruces en la Eu­ A .— Método primero; karm a m o d ificab le.—
ropa del Siglo xvn que el peor pecado del Para utilizar efectivamente este método es
hombre es su ignorancia. Las características necesario conocer las causas que han motiva­
negativas de nuestra personalidad han crea­ do el karma maduro que se desea modificar.
do en los que se han puesto en contacto con
nosotros un^ serie de o fen sa s hacia ellos; in­ Tenemos que tener en cuenta que el karma,
jurias, abominaciones, calumnias, atrasos, etc., como ley. es irrevocable. No se intenta dete­
que son ipso fa c to deudas con ellos y deudas ner la ley kármica, ni destruirla, ni anularla,
con el Cósmico, y esas deudas tenemos que porque esto está fuera de todo alcance hu­
saldarlas hasta la última lágrima, antes de mano o sobrehumano. Las leyes cósmicas tie­
que veamos realizado en nuestras vidas ese nen la garantía de su absoluta estabilidad e
ideal a que todos aspiramos. iirevocabilidad. Solamente podemos usar de
superiores conocimientos para d esv iar o am i­
Sin embargo, para el estudioso de las cien­
norar una corriente kármica sin destruirla, al
cias esotéricas, y para el místico y ocultista,
igual que se puede desviar la corriente de un
hay dos caminos que aceleran el momento
LA LEY DLL KARMA 5T
56 JO SK L l IS MARTIN

río sin destruir la fuerza del río, o desviar una Cósmico. Hemos usado esa ley precisamente
corriente eléctrica sin eliminar la corriente para equilibrar las fuerzas que nuestras ac­
misma. ciones habían echado a correr. En el Universo
las leyes están jerarquizadas, y las superio­
Pues bien, una vez conocida la causa que
res controlan armónicamente a las inferiores.
ha motivado el karma maduro que está a pun­
to de cristalizar o “explotar” en nosotros, A este método de interponer una cansa más
usando la frase gráfica anterior (y en el su­ activa contra otra que siendo activa primero,
puesto de que es un karma negativo) tenemos ahora viene a resultar relativamente pasiva,
que generar en nuestra voluntad una corriente se le llama con tra-cau sa. Recordemos final­
kármica totalmente antípoda a la que motivó mente, que en la contra-causa, la nueva co­
el karma maduro, y dirigirla hacia el mismo rriente en acción debe ser de una intensidad
objeto que fué afectado por el karma nega­ sobre 100% a la anterior causa> si es que se
tivo anterior. quiere alterar el karma negativo maduro, y
200% sobre la anterior, si es que se desea eli­
Ahora bien, esta corriente nueva que gene­
minar el efecto maduro. Raro parece que di­
ramos debe ser mucho más fuerte y potente
gamos eliminar, pero en verdad lo que se ha
que la primera, de tal manera que pueda al­
hecho es limpiarlo, liquidarlo, sufrirlo total­
canzar a ésta, y modificarla. Como conse­
mente en el sacrificio de la nueva causa que se
cuencia de esta modificación, los e fe c to s del
ha generado y que ha superado doblemente
karma maduro que íbamos a sentir se alteran,
(200% ) a la primera causa. E s una especie de
o se posponen, o se transforman, y a veces
regenaración interna completa.
inclusive se eliminan, si la nueva fuerza ge­
nerada es 200% superior a la primera. Con En más de una ocasión se ha citado para
c-ste método del karma modificable, lo que ilustrar esto gráficamente el ejemplo de las
hemos hecho es poner en juego otra ley uni­ bolas de billar. Si lanzamos una bola de bi-
versal que es la llamada Ley del Equilibrio iar desde un extremo de la mesa a otro opues-
to con una determinada energía rectilínea, la
bola indefectiblemente habrá de llegar al ex-
tiemo deseado, si el camino está limpio y na­
da le afecta antes de llegar. Pero si antes de
que llegue, y midiendo todos los pasos en­
vueltos,. le lanzamos otra bola a mitad de ca­
mino, de tal manera que la choque y la des­
víe, la primera bola habrá de ir a parar a otro
extremo muy direferente al que su destino
anterior la dirigía. He aquí ilustrado, pues,
el método de contra-causa.
Con el siguiente diagrama quedará más claro.

OK&rmd
.Positivo
Karma a
Negativo^p
60 JO S É LUIS .MARTÍN LA LEY DEL KARMA 61

el mayor bien es el que se hace desinteresa­ evolución. En este caso, estos egos solicitan
damente, aún sin esperar recompensa del la prueba de las altas iniciaciones psíquicas
mundo o del Cósmico, porque entonces re­ o cósmicas. Generalmente, estos seres for­
quiere el placer del bien mismo que es tan di­ man parte de organizaciones esotéricas, ini-
fícil para el hombre, pero que refina su sensi­ ciá ticas, bajo la supervisión de la Gran F ra ­
bilidad. Alguien ha dicho modestamente que ternidad Blanca, como por ejemplo nuestra
lo importante no es preocuparse por hacer el amada Orden Rosacruz (A m orc).
bien o no hacer mal, sino por ser bueno, Hay una frase mística que dice: “Cuando
pues el que lo es, no puede hacerse daño a sí el discípulo está preparado aparece el M aes­
mismo ni hacerlo a nadie. Hay cierta verdad tro*’. Y esto es cierto. Nadie busque al M aes­
en esto porque en último análisis, primero es tro Cósmico antes de haberse hallado a sí
entonarse con el Cósmico para despertar la mismo. E s m enester hallar al M aestro inte­
fuente del bien en nosotros, y luego, como rior, a nuestro S er Interno y eterno, y sab erse
consecuencia de esto, abrir los cauces de esta entonar con E l, y h a b er vivido la intensidad
fuente para que irradie afuera, con lo cual em ocional d e serias experien cias en la v id a.
el hombre paga lo que ha recibido, poniendo p ara p o d er emitir cierto rayo caracerístico
en juego la mística Ley de Amra. qu e lo s M aestros con ocen .
B. — Método segundo: Liqu idar el karm a Pero en fin, cuando el discípulo esté listo
p or la iniciación. el M aestro Cósmico aparecerá y le guiará
La humanidad evoluciona lenta, pero se­ hasta los portales de las grandes iniciaciones,
guramente. Las Altas Jerarquías Cósmicas las cuales, por la intensidad vital, que encie­
y los Grandes Maestros que dirigen esta rran. liquidarán grandemente una buena par­
evolución son los encargados de ayudar per­ te del karma acumulado y acelerará la evolu­
sonalmente a aquéllos que, ya más adelan­ ción personal. Nada podemos decir de los
tados, desean voluntariamente acelerar esta secretos de estas iniciaciones, pero recordemos
62 JO SÉ LUIS MAKTÍN LA LEY UKL KAKMA 63

que toda gran iniciación envuelve sacrificio que se cumplan otros requisitos: Antes que
intenso y gozo intenso. E s primero un cruce nada, nosotros no sabemos del todo la forma
solitario por las tinieblas; y segundo, esta vez exacta en que ios Señores del Karma nos
acompañado, un descubrimiento de la luz. han ajustado este karma negativo especifico
Este método iniciático no es para solicitar­ que sufrimos y a lo mejor es un karma muy
lo. Viene en su momento oportuno. Por tanto, acumulado y muy fuerte, y necesita repara­
una vez que aquí lo hemos ya bosquejado, ción prolongada o aguda. Hasta cierto punto
sencillamente continuaremos adelante sin ha­ esto es lo que podría llamarse karma inevita­
cer más mención del mismo. ble. N o me gusta usar esta palabra porque
en verdad las cosas son inevitables hasta tan­
to se pueden evitar. Las leyes cósmicas no se
9. C uándo cesa el K an n a n egativo. pueden revocar, pero la sabiduría esotérica
puede ser usada paira trabajar con estas leyes
Al comprender nosotros las causas que han y lograr ciertos efectos deseados. De todas
motivado el karma negativo que sufrimos, maneras, una gran ley cósmica expresa que
empieza inmediatamente el cese del mismo: la Voluntad humana es ejecutiva y que el
es el principio del fin. Este conocim iento, es­ Pensamiento humano es creador, y que am­
ta fortaleza, este crecimiento, ocurre general­ bos juntos pueden alterar, transformar y co­
mente por medio del Dolor y la Meditación laborar mucho con los procesos kármicos para
sobre el Dolor. Al absorber este conocimiento la rápida o modificada extinción del karma
sobre las leyes cósmicas que hemos violado personal. Por lo tanto, teniendo en cuenta
—conocimiento que necesitábamos para cre­ ese primer factor que relativam ente está fuera
cer espiritualmente— se inicia la terminación de nuestro alcance, notemos que es muy im­
del Rearma negativo. portante que el karma negativo no cesa del
Pero hay que tener en cuenta que para que todo hasta que no se repara el mal que se ha
el karma negativo cese del todo, es menester hecho, no sólo con nuevos pensamientos, sino
64 JO S É LUIS MARTÍN I.A LEY DEL KARMA 65

con nuevas acciones. Esto es, pues, hasta cier­ ya que si era acumulado, y muy potente, pudo
to punto, el uso de la contra-causa. Pero en haber sido ajustado por los Señores del K ar­
fin, toda reparación implica lo siguiente: pri­ ma para liquidarse esporádicamente en varias
mero, el dolor por el mal co m etid o : “Un al­ vida$. Por otro lado, un karma negativo pue­
ma en pena"; segu n do, el reconocimiento sin­ de ser liquidado todo de un golpe. Sólo un
cero del m al trasmitido o del error cometido;
místico experto y evolucionado, o el estudio
tercero, arrepentimiento absoluto, repugnan­
esotérico del mapa horoscópico natal del su­
cia del acto que se hizo; cuarto, deseo de re­
jeto, podrían determinar con certeza si un
paración que envuelve un sufrimiento, o una
determinado sufrimiento kármico ha cesado
privación, o un trabajo especial, o en fin un
servicio o un sacrificio por la persona o per­ del todo o queda algo pendiente. Pero esto
sonas afectadas; y quinto, la nueva actuación no debe ser motivo de preocupación, ya que
efectiva del deseo planeado anteriormente. tenemos tantas deudas con el Cósmico, hemos
En las iniciaciones antiguas, los puntos ter­ transgredido la Ley Divina tantas veces, lo
cero, cuarto y quinto, estaban encerrados en sepamos o no, que generalmente tenemos
una ceremonia bautismal llamada bañ o cere~ siempre deudas kármicas acumuladas, aun
monial. La moderna confesión y el bautismo cuando al morir nos creamos puros y limpios
exotérico del Cristianismo, como los que usan de error. Pero jcuán sabio es el Plan Divino,
otras religiones orientales, son residuos ex­
que ha decretado darnos, como buen padre,
ternos de aquellas antiguas iniciaciones que,
todas las oportunidades necesarias para re­
aunque modificadas, aun subsisten privada­
mente en el seno de las modernas órdenes ini- paración y para acercarnos a El! Los años y
ciáticas. los siglos no importan, ya que cuando alcan­
cemos la comprensión de Lo Eterno, se desva­
No debemos olvidar que el hecho que un
necerán como en un sueño, las fechas y los
karma negativo cese momentáneamente no es
lugares.
garantía de que se ha liquidado totalmente.
66 JO S É LUIS MARTÍN
LA LEY DEL KARMA 67

CONCLUSIONES los leprosos y cancerosos, y aun cuando ob­


servemos aquellos cuyas enfermedades tocan
De hoy en adelante, cuando veamos los ma- la mente; los que tienen complejos, fobias, de­
les de otros, o cuando suframos los nuestros, mencias, los paranoicos y esquizofrénicos, los
recordemos la sabia Ley del Karma, justa, neuróticos y psicóticos, los que viven el mun­
equilibrada, matemáticamente medida, que do de sus fantasmagorías y sus miedos auto-
no da ni un pequeño arañazo a quien no lo creados; y en fin, los que están encarcelados,
necesita, ni tampoco regala dones a quienes los perseguidos, los acuciados, los criminales
no los merecen. Que no castiga ni tiene pre­ y asesinos, y asaltadores, y hasta los que se
feridos, que no es sobornable ni posee capri­ arrastran en la miseria y la necesidad, miseria
chos. Recordemos que, como toda gran ley física o miseria moral, todos en una palabra,
cósmica, desea solamente enseñarnos a vivir pensemos que en ellos hay un karma negativo
en armonía con el ritmo universal, y dentro que se está cumpliendo, a la vez que están
de la Fraternidad del hombre, para así cono­ creando nuevas cadenas kármicas.
cer la paz profunda que trae felicidad. Seamos pacientes con ellos porque nosotros,
De hoy en adelante, cuando ante nuestros cualesquiera de nosotros, ha podido estar o
ojos cruce la caravana del mundo, con sus pa­ puede estar incluido en ellos; comprendamos
ralíticos, su tullidos, sus sordomudos, sus cie­ que un mismo hecho puede dar lecciones kár­
gos, sus deformados, con esos seres que nacen micas diferentes a distintas personas a la vez.
con enfermedades hereditarias, o que poseen y colaboremos con el Plan Cósmico, ayudán­
defectos fisicos de nacimiento, esos niños que doles a esos seres a llevar su cruz. Les alivia­
nacen muertos o los que duran tan sólo unos rá a ellos y nos servirá de placer interno a
minutos o unas horas, esos padres que los nosotros.
ven morir perplejos ante el misterio de su cor­ Por otro lado, al observar a los poderosos,
ta vida, cuando veamos los llamados fen ó m e­ los dominadores, los que han alcanzado las
nos físicos, los de enfermedades incurables.
Oíi JO S É LUIS MARTIN LA LEY DEL KARMA 69

cumbres del bien o de la sabiduría o de la esa misma Ley, aunque nuestra memoria no
fuerza o de la riqueza, no envidemos; alegré­ nos lo recuerde, sea en esta vida o en otra
monos por un lado, al ver cómo se les da lo anterior. En el Plan Divino, nunca es tarde
que han ganado de alguna manera que nos­ para el alma que busca la Luz. Hacia la Luz
otros no comprendemos; o bien, si no es ga­ Mayor vayamos, por el conocimiento de la
nado, comprendamos que pueden ser instru­ Ley Cósmica, y aún más por el amor, el amor
mentos conscientes o inconscientes de altos
intenso, hondo y eterno hacia Quien lo emanó
planes divinos. Sepamos que los caminos de
todo con Su Voluntad, Quien lo sostiene to­
Dios no son los caminos de los hombres, se­
do con Su Poder, Quien también lo ama todo
gún palabras bíblicas. Y , finalmente, rogue-
con Su Corazón.
mos a los Grandes Maestros que iluminen
a esos así beneficiados por el karma, para que
usen sus dones en bien de todos, porque de
lo contrario estarán entonces encadenándose
kármicamente al abusar de las bendiciones
divinas.
La Ley del Karma es una cadena que pre­
cisamente por ser impersonal, no toma en
cuenta las apariencias mundanas: Puede
transformar un mendigo en un rey, y un rey
en un mendigo. Ante tanta grandeza cósmica,
ante tanto poder divino, ante tanta sabiduría
esotérica, sintámonos grandes por habernos
iniciado en la comprensión de la Ley, pero a
la vez humildes al saber que por nuestra
ignorancia del pasado hemos transgredido
IN D IC E

Introducción .......................................... 7
1. D efinición d e la P alabra K arm a . . . 19
2. D ón d e trabaja la L ey d el K arm a . . 23
3. C aracterísticas d e la L ey K árm ica. . 24
4. O bjetivos d el K a r m a ............................ 26
5 C lases d e K a r m a ................................... 26
6. Q uiénes ajustan el K arm a en el U ni­
verso .......................................................... 31
7. C óm o se produ ce y se cumple el
K arm a ...................................................... 36
8. C óm o afron tar el K a r m a ................... 46
9. C u án do cesa el K arm a negativo . . . . 56
C onclusiones .......................................... 60
OBRAS DEL AUTOR

1‘ublicadus:
Psiquis, prosas líricas, 1938.
Sinopsis comparativa (Ensayo históri­
co), 1944.
Sobre la poesia de Oppenheimer (Se­
parata de la revista Asomante) — crí­
tica literaria, 1952.
Agonía del silencio, poema, 1954.
Alejandro Tapia y su poema “La Sata-
E s te lib r o se te r m in ó de im p rim ir niada, crítica literaria, 1957.
el 25 de N o v iem b re de 1957 e n Iob La Ley del Karma, 1957.
talleres de EDITORIAL ORION.
Laguna de Msyrán 208. México. D F
En prensa:
Meditaciones puertorriqueñas, ensayos.
Romancero del Cibuco, poemas.
El Arquero, vol. 1, crítica literaria.
Lucero sin llama, versos.
Análisis crítico-estilístico de “La Sata-
niada” de Tapia, tesis de “Master”.

Inéditas:
De la savia íntima, prosas líricas.
El fó sfo ro quem ado, novela.
E l Arquero, vols. II, III, IV, V — en­
sayos de crítica literaria.

En prepatación:
La poesía de José Eusebio Caro, (Con­
tribución al estudio del Romanticis­
mo hispanoamericano). Tesis doc­
toral.
Los Comentarios de las Guerras Gáli­
cas, de Julio César. (Traducción bi­
lingüe latino-española, estudio preli­
minar y notas.)
Antología de Antonio Cortón. (Con un
ensayo biográfico, notas y biblio­
grafía.)