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Grupo Tacaza (Oligoceno – Mioceno)

En tiempos del Eoceno, tal vez de medio a temprano se producen perturbaciones locales que
culminan en el Eoceno terminal con fuertes deformación compresional, evidenciadas por
plegamientos que afectan a las capas rojas finicretacicas, así como por fallamiento inverso,
siendo la región más afectada la pila sedimentaria mesozoica contra el geoanticlinal del
Marañón, se genera imbricamiento a lo largo de fallas inversas de alto angulo ( departamento
de Cajamarca, La Libertad y Ancash) mientras que en el sur la deformación fue menos
intensa, ya que se observa que las capas rojas de la formación huanca (Arequipa) y grupo
puno (Altiplano) fueron moderadamente deformadas.

Esta segunda deformación denominada por Steimann con el nombre de “Fase Incaica” fue
la más importante del Ciclo Andino, tanto por su extensión como por sus efectos; habiendo
continuado después una actividad erosiva intensa y luego un vulcanismo activo ( grupo
Calipuy en el norte, Grupos Rimac y Sacsaquero en el centro y Tacaza en el Sur)

De 800 metros a 2600 metros de andesitas, riolitas y piroclásticos que se extienden, desde la
zona del norte de Cailloma, al norte y hasta cerca de la frontera con Chile, si admitimos su
correlación con la formación Huailacollo.

El Grupo Tacaza cubre desde las zonas de Arequipa, Majes hasta las zonas de Puno al este,
en donde adquiere su mayor espesor.

Su edad es entre el Paleógeno y Neógeno.

Reconocido regionalmente en el Sur del Perú, con localidad tipo en la mina Tacaza ubicada
al norte de Santa Lucia (Puno).

Constituidos por lavas andesíticas, tobas dacíticas, ignimbritas, conglomerados tobaceos y


una secuencia lacustrina (Dávila D., 1988). Se extiende considerablemente hacia el Este, al
ámbito de la Cordillera Oriental, y llega al lago Titicaca y Cusco; hacia el oeste llega a
Arequipa (Vargas, 1970).

Palacios O., (1994), indica que litológicamente el Grupo Tacaza está constituido por
paquetes aglomerados o brechas de tobas que tienen una matriz de ceniza fina poco
consolidada, con intercalaciones de lavas andesiticas, que alternan con areniscas tobaceas.
En los sectores de Lagunillas – Puno, dataciones radiométricas definen un rango de edad
entre 30.21 ±0.73 a 20.0 ±1.0 Ma., para secuencias volcánicas del Grupo Tacaza (Wasteneys
et al., 1990), asignándolo así dentro del Oligoceno Mioceno.

En sectores de Orcopampa – Arequipa, Noble (1972) reporta edades entre 19.5 y 18.9 Ma
(método K/Ar) en secuencias tobáceas de composición ácida, por lo que lo asigna al Mioceno
inferior.

Estudios específicos de rocas relacionadas al volcanismo del Grupo Tacaza, han logrado
diferenciar algunas secuencias formacionales, como por ejemplo: Formación Orcopampa,
Caldas (1993), definen una secuencia de 150 a 400 m de espesor que está constituida por
tobas ignimbriticas de composición cuarzo latitica a riolítica, que rellenan parcialmente la
paleotopografía pre volcánica y cuyo nombre local es “Tufos Picaza”. Noble et. (1972)
reportó una edad de 19.1 ±0.3 Ma (método K/Ar) para una muestra de la quebrada Picasa,
asignándolo a ésta unidad al Mioceno Inferior.

Grupo Tacaza: Majes en Arequipa – Perú

El grupo Tacaza está conformado por las formaciones Tarata y Huailacollo

Formación Tarata. En los cuadrángulos de Pachía, Palca, Maure y Tarata aflora una
secuencia de rocas volcánicas y sedimentarias, superior a los mil metros de espesor. La
formación alcanza su mayor desarrollo en los alrededores del pueblo de Tarata, de donde
proviene su nombre (Jaén, 1962). Dentro de la región Pachía-Palca, la Formación Tarata está
restringida al sinclinal de Jacnone, cuyo eje coincide aproximadamente con el límite entre
los cuadrángulos en el sector septentrional. En el límite occidental del afloramiento se
observa que esta formación es suprayacente al Grupo Toquepala con discordancia paralela,
aunque localmente hay una discordancia angular. Las características más vistosas de la
formación son sus colores predominantemente claros, que incluyen los bancos de tobas
blanquecinas y su buena estratificación, con espesores de capas de medio a grueso. Está
compuesta por dos miembros: el miembro inferior contiene brechas y algunos derrames
volcánicos, principalmente andesitas porfiríticas de color marrón o rojizo que difícilmente
se diferencian de las rocas de la Formación Toquepala; el miembro superior contiene
sedimentos y piroclásticos que también son de composición andesítica, pero incluyen
algunos horizontes de toba riolítica. Las tobas en esta sección son andesíticos y dacíticos con
abundante feldespato y biotita. Los conglomerados están formados por guijarros
redondeados de andesita, cementados en una matriz tobácea y biotítica.

La Formación Tarata suprayace al Grupo Toquepala del Cretáceo Superior y por otro lado
infrayace al Grupo Barroso del PliocenoPleistoceno. Además, está cortada por los intrusivos
granodioríticos que anteceden a la Formación Moquegua.

Formación Huailacollo Litológicamente se compone de derrames y piroclásticos


volcánicos, con predominio de brechas, aglomerados y tobas de grano grueso. La mayor
parte de las rocas son de composición andesítica, aunque todavía se encuentra tobas
dacíticas. El espesor de la formación varía desde 200 m hasta casi 1000 m. Muestra una
buena estratificación y se aprecia aún a la distancia, pues sus colores claros facilitan su
identificación. En la parte septentrional del cuadrángulo de Palca afloran cientos de metros
de material piroclástico y derrames andesíticos, donde las relaciones estratigráficas indican
que sus límites máximos de edad quedan entre el Cretáceo y el Plioceno. Sus relaciones con
los intrusivos no están claras en este cuadrángulo, pero más al norte, la granodiorita corta la
formación (Mendívil, comunicación verbal). Así, la formación Huilacollo es más antigua
que la Formación Moquegua (Eoceno-Mioceno), y debe corresponder a una parte del
Paleógeno. Aparentemente la Formación Huailacollo se debe a un episodio de volcanismo
que dió lugar al desarrollo de conos compuesto de lavas y piroclásticos. Se supone que el
ambiente era continental, puesto que no hay evidencias que indiquen lo contrario