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Niveles Neurológicos

Una herramienta poderosa para comprendernos y cambiarnos de


forma deliberada y conciente.




Durante más de 18 años he experimentado diferentes técnicas
psicológicas y espirituales para conocer la mente humana,
principalmente la propia. Este proceso de búsqueda y
encuentro me llevo a la Programación Neurolingüística (PNL)
hace ya más de 8 años. De los conceptos y técnicas que más me
llamo la atención de la PNL fueron los niveles neurológicos de
cambio. Esta teoría me sorprendió en su coherencia y
coincidencia con los cambios que pretendía lograr, y dando
explicación al porque muchas propósitos no se cumplían como
se esperaba. Este escrito pretende ilustrar de forma sencilla mi
comprensión sobre el tama y para ello lo relaciono con
conceptos del análisis transaccional.

Para comenzar es pertinente hacernos las siguientes preguntas
provocadoras: ¿Podríamos pretender cambiar el mundo, sin
cambiar nosotros mismos?, ¿Qué pasaría si cambiáramos
nuestra manera de comportarnos, sin cambiar los
automatismos inconscientes que rigen la conducta? Estos dos
interrogantes nos llevan a pensar en la existencia de diferentes
niveles o contextos de acción para generar cambios. La
existencia de estos niveles da una alternativa de explicación a
el porque muchos propósitos no se cumplen o el porque ciertas
intervenciones no generan el efecto deseado, por ejemplo, Un
profesional en medicina se propone dejar su adicción al
alcohol, sin embargo no lo logra a pesar de haberlo intentado
varias veces. Está tan identificado con el “soy un borracho”, que
le cuesta abandonar el hábito. A pesar de conocer las
implicaciones medicas del hábito

El análisis transaccional avala la noción de que “Quienes
somos”, es aprendido principalmente en la niñez de la
autoridad superior a nosotros mismos que representaron
nuestros padres. Estos niveles de identificación son
argumentos que condicionan nuestra manera de vivir, son
inconcientes y fueron incorporados através de los mensajes
verbales o no verbales que interpretamos como validos por
provenir de nuestros padres. Por ejemplo un padre que le dice
con palabras y actitudes “Reina” a su hija para halagarla y
quizás pretendiendo mejorarle su autoestima, podría estar
propiciando una creencia en que su ser es “maravilloso” y
como tal, nadie esta a su nivel o por encima de ella, todos le
deben servir y admirar, generándole múltiples problemas de
relación con otras personas en el resto de su vida. Los ejemplos
anteriores nos evidencian ciertos niveles profundos de
condicionamiento del ser que van más allá del simple
comportamiento exterior.

Gregory Bateson identificó diferentes y complementarios
sistemas neurológicos de cambio o aprendizaje y los ordenó
por niveles, reconociendo la influencia de cada uno en los
demás, en especial la mayor incidencia de los niveles
superiores sobre los inferiores, algo así como un efecto
cascada. Los cambios propiciados en los niveles inferiores no
siempre son perdurables, ni son garantía de que afecten los
superiores, por ello es estratégico hacer mayor fuerza de
cambio en los niveles superiores, no por ello dejar de
intervenir en otros niveles, en lo posible en todos y así
alinearlos y hacer una intervención integral en todo el sistema.
De nada serviría repetir “Soy amable”, si no estoy dispuesto a
saludar a mis vecinos.

Los niveles propuestos por Bateson de abajo para arriba son:
Entorno, comportamiento, Capacidad, sistema de valores y
creencias, e identidad. Robert Dilts complementó este trabajo
agregándole un nivel superior, al dividir el nivel de identidad
en dos, el de identidad personal y uno de identidad superior, al
que llamo “espiritualidad y propósito”. Revisemos cada uno de
los niveles:


Entorno.

Se sintetiza en el “Donde, Cuando y Con quien”. Representa el
medio o el contexto en el nos desenvolvemos, es decir “lo que
se percibo fuera de mi”. Por ejemplo: El trabajo, el hogar, las
relaciones sociales, el contexto político y económico.

Comportamiento.

Se sintetiza en “Que y Cual”. Se refiere a la manera de actuar.
Las acciones y reacciones. Incluyen las acciones externas como,
Caminar, decir algo o agredir a alguien, y las internas tales
como pensar y sentir.

Capacidad.

Se sintetiza en el “Cómo hago o qué se hacer bien”. Se refiere a
aptitudes, destrezas, habilidades, estrategias. La forma en que
me comporto obedece a algún nivel de capacidad.

Valores y Creencias.

Este sistema se resume en el “Por que y Para que” actúo o no
actúo de determinada manera. El “por que”, en términos
psicológico representa la necesidad que nos motiva, y el “para
que” aquello que aspiramos lograr. Las creencias podemos
expresarlas como las afirmaciones personales que
consideramos verdaderas. Los valores son el por qué una cosa
es importante y digna de mérito.

Tanto los valores como las creencias conducen nuestras
actitudes y por tanto tienen un componente emocional, por
ejemplo, si alguien que experimento comer muchas lentejas en
las épocas de pobreza económica de su niñez, es posible que
este persona siendo adulto al ver servido un plato de lentejas,
lo perciba o interprete como algo mínimo o despreciable y no
le entusiasme comerlo, así no recuerdo las circunstancias en
que aprendió dicho valor. Alguien puede decir que no es racista
y expresarlo con sinceridad aparente, pero en un bus prefiere
sentarse con la persona de piel blanca. Esto ejemplo nos
muestra como los valores y las creencias trascienden el
entendimiento intelectual.

La Identidad.

Se resume con “Quien soy”. Se refiere a “quien creo que soy”,
con “que me identifico”, como “me califico”. Si queremos
entender algunas de nuestras identificaciones pensemos en las
cosas que digo de mi o me califico, por ejemplo, “Soy amigable”,
“soy desordenado”, “soy medico”, “soy fumador”. Estas
etiquetas personales confunden la conducta con la identidad, el
hecho que una persona fume, no lo hace un fumador, ¿Acaso en
esencia hay alguien fumador?, ¿Se es fumador o se cree o
asume a si mismo fumador? Robert Dilts y Todd A. Epstein
dicen: “Decirle a alguien “disléxico” se convierte más en una
etiqueta de identidad que en una descripción de su falta de
capacidad” (1)

David Puchol nos dice “Es esencial tomar conciencia de que nos
definimos a nosotros mismos no sólo por quiénes somos o por
quiénes creemos que somos, sino también por quiénes no
somos. Lo que podemos o no hacer, lo que nos suponemos
capaces de alcanzar (o por lo que contrario consideramos
totalmente fuera de nuestras posibilidades de actuación), lo
que presuponemos como algo posible o imposible en función
de nuestras habilidades y nuestro propio autoconcepto, en
raras ocasiones se encuentra realmente en función de nuestra
‘verdadera’ capacidad o de la ‘realidad objetiva’, sino que se
trata de premisas y presunciones más estrechamente
vinculadas o relacionadas con nuestras propias creencias
acerca de quiénes somos y del tipo de capacidades y
habilidades que nos atribuimos de una forma sistemática,
coherente y constante”(2).

Referente superior (Espiritualidad y propósito).

Resumido en “Quien más por encima de mi” me inspira.
También lo podemos entender como Símbolo o metáfora que
me trasciende. Es una convicción de que hay algo o alguien que
me sirve de referente. Puede ser un ideal, como una “deidad”,
la misión y la visión de una empresa, cuando esta incorporada
por sus propietarios y funcionarios.

Podemos expresar espiritualidad, como aquello que da sentido
de lo esencial en la vida y el ser, puede ser lo divino, la
naturaleza o el universo para algunos. Bateson lo expresa
como, "El patrón que conecta todas las cosas juntas como un
tipo de mente mayor de la que los individuos somos un
subsistema"(3).

El propósito podemos expresarlo en este contexto como lo que
representa e inspira una Visión e intención positiva de futuro.
El ideal del bien común para un altruista, por ejemplo, la
creencia en un Mesías.

A mi manera de ver existen ámbitos del nivel superior que no
son espirituales, incluso podrían ser nocivos, por ejemplo,
darle el sentido de lo esencial en la vida en el “poder” o el
“tener”, descuidando su ser y sus relaciones. Este tipo de
distorsiones del nivel superior el ser humano las crea,
posiblemente las necesita y busca satisfactores no acordes a su
necesidad de sentido trascendental o espiritual. Algunos
referentes superiores pueden llevar al fanatismo y el
sometimiento. En casos de líderes autoritarios y carismáticos,
que en el caso de la Alemania Nazi posibilito que incluso
muchos individuos sacrificaron sus propios principios éticos y
morales. Esta es la razón del porque a este nivel le doy el
nombre de Referente superior, que incluye además de
espiritualidad y propósito, la autoridad, entendido este ultimo
como un modelo humano a seguir, padres, maestros y héroes.

Desde el análisis transaccional, para un niño pequeño sus
padres son sus referentes, ellos dan la pauta de cómo “ser” y
comportarse. Una madre que se identifica a si misma
“nerviosa” y por ende se comporta como si lo fuera, es posible
que transmita esta identidad a sus hijos.

Al referirnos a héroes incluimos, personajes históricos, santos
de la iglesia, personajes populares de las artes, los deportes, la
política etc. Siendo el carácter de héroe más que un atributo
propio del referente, un calificativo o declaración que quienes
interpretan el personaje tiene los meritos para serlo.


El tipo de cambio:

Habíamos mencionada más adelante como los cambios si bien
se pueden generar con acciones alineadas en todos los niveles,
era importante hacer mayor énfasis en los niveles superiores
ya que ellos generan un efecto cascada sobre los demás.
También habíamos mencionado que los cambios
exclusivamente en los niveles inferiores no garantizaban un
efecto perdurable o en todo el sistema.

La integración de experiencia en diferentes niveles genera un
efecto impactante en el individuo. Los efectos de la cultura
sobre el individuo son evidentes y ampliamente tratados por la
sociología, ya que en el circulan toda clase de
comportamientos, valores, creencias, identidades y referentes
superiores que influyen al individuo, sin embargo, se dan casos
de personas con fuerte afianzamiento en sus niveles
superiores, logran trascender culturas adversas.

La teoría de los niveles neurológicos menciona tres tipos de
cambios básicos en el individuo o en grupo social:

Cambio remediativo: Aquel que se da en los niveles de entorno
y comportamiento.

Cambio generativo: Se da en los niveles de Capacidad,
Creencias y valores.

Cambio evolutivo: Cuando el cambio se da en la identidad y el
proposito.

Dilts y DeLozier dicen: “El Nivel de Cambio Remediativo es
como arrancar las malas hierbas que crecen en un campo. El
Nivel de Cambio Generativo es similar a plantar nuevas
semillas con la intención de que broten nuevas hierbas. El
Nivel de Cambio Evolutivo implica transformar profundamente
la naturaleza del propio terreno en el que crecen y se
desarrollan tanto las hierbas como las semillas.” (4)

Ver diagrama 2. Niveles del Cambio

Dos conclusiones básicas.

Si bien considero que le nivel superior incluye aspectos de
autoridad que no siempre son sanos, quiero resaltar que lo
hago como una manera de dar explicación a ciertos fenómenos
sociales y psicológicos, y no como un mecanismo de
manipulación, e invito a que sean la espiritualidad y los
propósitos de bienestar los que fomentemos en nosotros y en
las perdonas que orientemos.

Considero importante evaluar como me identifico con cada uno
de los niveles. Mirar sus especificidades y develar cuales son
mis identificaciones principales, Podría ayudar hacer una lista
de completación a la afirmación, “Yo soy____” Esta reflexión me
permite entender el porque de muchas conductas, incluso los
invito a que pongan en duda las identificaciones positivas
como “Yo soy ordenado”, estas afirmaciones si bien generan
resultados positivos desde cierto punto de vista, podrían
también extralimitar el comportamiento, generando por
ejemplo manías. La justa medida es lo sano, “ni ordenado”,”ni
desordenado” estremmo. Desde la PNL se podría hablar de
forma más sana de “Me gusta el orden”, o “Me es conveniente
mantener las cosas ordenadas” estas afirmaciones fomentan la
virtud, pero no hace una carga de ella.



Niveles Neurológicos









Diagrama 1. Niveles Neurológicos


Diagrama 2. Niveles del cambio