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net/publication/263852349

Cuantificación de la capacidad amortiguadora de los suelos agrícolas en función


de la dinámica de adsorción del sodio

Thesis · August 2005


DOI: 10.13140/2.1.5045.8564

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1 author:

Adolfo López-Pérez
Colegio de Postgraduados
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DEPARTAMENTO DE IRRIGACIÓN
CUANTIFICACIÓN DE LA CAPACIDAD
AMORTIGUADORA DE LOS SUELOS AGRÍCOLAS
EN FUNCIÓN DE LA DINÁMICA DE ADSORCIÓN
DEL SODIO

TESIS PROFESIONAL

QUE COMO REQUISITO PARCIAL PARA OBTENER


EL TÍTULO DE:

INGENIERO EN IRRIGACIÓN

PRESENTA:

ADOLFO LÓPEZ PÉREZ

DIRECTOR:

DRA. TERESA MARCELA HERNÁNDEZ MENDOZA

Chapingo, México, Agosto de 2005


Cuantificación de la Capacidad Amortiguadora de los Suelos Agrícolas en Función de la Dinámica de Adsorción del Sodio

Cuantificación de la Capacidad Amortiguadora de los Suelos


La presente tesis titulada “C
Agrícolas en Función de la Dinámica de Adsorción del Sodio” realizada por el alumno Adolfo
López Pérez, bajo la dirección de la Dra. Teresa Marcela Hernández Mendoza y con la asesoría
del Dr. Arturo Galvis Spinola, M. en C. René Martínez Elizondo, M. en C. Francisco Raúl
Hernández Saucedo y M. en C. Eduardo Salcedo Pérez; ha sido aprobada por el Jurado indicado y
aceptada por el mismo como requisito parcial para obtener el Título de:

INGENIERO EN IRRIGACIÓN

JURADO

PRESIDENTE
_______________________________________________________
Dra. Teresa Marcela Hernández Mendoza

SECRETARIO
_______________________________________________________
Dr. Arturo Galvis Spinola

VOCAL
_______________________________________________________
M. en C. René Martínez Elizondo

SUPLENTE
_______________________________________________________
M. en C. Francisco Raúl Hernández Saucedo

SUPLENTE
_______________________________________________________
M. en C. Eduardo Salcedo Pérez

Chapingo, México, Agosto de 2005

Adolfo López Pérez I


Cuantificación de la Capacidad Amortiguadora de los Suelos Agrícolas en Función de la Dinámica de Adsorción del Sodio

AGRADECIMIENTOS

A Dios por haberme dado la oportunidad de nacer en medio de una familia humilde, sencilla y con
valores; además por haberme dado el don más preciado: “la vida”.

A la Universidad Autónoma Chapingo y en especial al Departamento de Irrigación por albergarme


durante mi preparación profesional y darme los conocimientos con los que hoy cuento.

A mis padres, Sr. Rodiver López Ledezma y Sra. Odilia Pérez López, porque son mi ejemplo y mi
más grande motivación para salir adelante.

A mi hermana Minerva, que ha sido un ejemplo de éxito y apoyo en cada uno de los momentos de
mi vida.

A mis demás hermanos: Estela, Rubén, Leonel, Vianey, Mirna, Rodiver, Cristian y Angélica, con los
cuales he aprendido que la vida es simplemente “maravillosa”, porque cada alegría en mí es
ocasionada por una motivación de ellos.

A CONACyT y SAGARPA que a través del proyecto: “Generación y Validación de Tecnología para
Optimizar el Uso de Agua y Fertilizantes en Chile, Jitomate y Papa” (SAGARPA-CONACyT 2003-
02 No. 202) contribuyó con el financiamiento de ésta investigación de manera decisiva.

A la Fundación Desarrollo Educacional de Campeche A. C. por la BECA-CREDITO otorgada


durante mi estancia en el último año de mi carrera profesional.

A la Dra. Teresa M. Hdz. Mendoza, por su apoyo incondicional y porque siempre tenía un
comentario acertado en mi investigación y compartía parte de su tiempo para llevarla a cabo;
también por todos los consejos que me daba y que me hacían salir adelante; y porque es
simplemente: “sensacional”.

Al Dr. Arturo Galvis Spinola por apoyarme incondicionalmente en la elaboración de este proyecto y
por los comentarios tan oportunos y acertados que sin duda hicieron de esta tesis un documento
mejor; además por darme la oportunidad de aprender más con cada sugerencia que me hacía.

Al M. C. René Martínez Elizondo, al M. C. Francisco Raúl Hernández Saucedo y al M. C. Eduardo


Salcedo Pérez, por dedicar parte de su invaluable tiempo a este proyecto.

Adolfo López Pérez II


Cuantificación de la Capacidad Amortiguadora de los Suelos Agrícolas en Función de la Dinámica de Adsorción del Sodio

A mis amigos del Prope #9: Albert Loaeza, Edgardo Salazar y Heriberto Zacatula con los que
aprendí que la amistad no solo es cuestión de momentos.

A mis amigas: Jatziry Anahí, Flor, Lizy, Giovanna, Claudia de Jesús, Anabella y María del Carmen,
porque siempre tenían buenos consejos y apoyo incondicional hacia mi.

Y por supuesto, a mis paisanos: Zetina, Xani, Piolo, Peñate, Pecas, Nene, Moro, Loco, Cheperro,
Chepa, Chente, Bean, Alushe, con los que las desveladas siempre eran agradables aunque al día
siguiente despertáramos con dolores de cabeza y sin recordar nada.

A la generación 1999 -2000 – 2004 por compartir momentos que difícilmente volverán, pero que
hacían de la vida instantes agradables.

A las Sras. Carmen y Alicia por facilitarme el material bibliográfico necesario, además de las
recomendaciones sobre qué y cuáles libros podían servirme.

Al señor José Luís por la amistad que siempre me brindó, además de la ayuda que me daba
cuando era apenas un “pelón”.

Al Lic. José Luís Castrejón y Héctor por su invaluable ayuda, apoyo y amistad que siempre
tuvimos.

Al Colegio de Postgraduados en especial al Área de Nutrición Vegetal por permitirme ser uno más
en sus instalaciones y llevar a cabo mi fase experimental, además de los amigos que allí conocí.

A los Sres. Gonzalo y Mario, encargados del Laboratorio de Nutrición Vegetal, que me brindaron la
confianza necesaria para sentirme como en casa en el tiempo que permanecí trabajando con ellos.

Finalmente, a todos aquellos que por el momento no recuerdo pero que de una forma u otra
contribuyeron a la formación de mi persona; a todos aquellos amigos que siempre estuvieron allí
cuando los necesitaba………...Gracias..

Con mucha Admiración y Respeto…………

Adolfo López Pérez

Adolfo López Pérez III


Cuantificación de la Capacidad Amortiguadora de los Suelos Agrícolas en Función de la Dinámica de Adsorción del Sodio

DEDICATORIA

A mis padres

Sr. Rodiver López Ledezma y Sra. Odilia Pérez López

A mi padre, que tuvo la fuerza y el carácter necesarios para guiar a la familia, por
ser un hombre que respeto, admiro y por que es una persona muy especial para
mí. A mi madre, porque siempre cuento con ella en los buenos y malos momentos;
y además porque me cuidó desde pequeño, pasando noches sin dormir solo por
cumplir mis caprichos.

A mis hermanos

Minerva, Estela, Rubén, Leonel, Vianey, Mirna, Rodiver, Cristian y Angélica

A todos y cada uno de ellos porque siempre los llevo en mi corazón y se que me
brindan su apoyo cuando lo necesito sin que esperen nada a cambio. Han sido mi
soporte y esperanza, con cariño y confianza hacen que las cosas parezcan más
fáciles y que lo imposible no exista. Desde Minerva, con esa energía inagotable
que tiene, pasando por Estela, Rubén, Leonel, Vianey, Mirna, con los que es
agradable divertirme; y finalmente Rodiver, Cristian y Angélica, que con sus
travesuras dibujan una sonrisa en cada uno de nosotros y evitan que la rutina sea
aburrida.

Gracias por todo

Adolfo López Pérez

Adolfo López Pérez IV


Cuantificación de la Capacidad Amortiguadora de los Suelos Agrícolas en Función de la Dinámica de Adsorción del Sodio

TABLA DE CONTENIDO

AGRADECIMIENTOS............................................................................................. II
DEDICATORIA ......................................................................................................IV
TABLA DE CONTENIDO........................................................................................V
INDICE DE CUADROS ..........................................................................................IX
INDICE DE FIGURAS ............................................................................................XI
INDICE DE GRÁFICAS ........................................................................................XII
RESUMEN ...........................................................................................................XIII
SUMMARY.......................................................................................................... XIV
1. INTRODUCCIÓN ............................................................................................... 1
2. OBJETIVOS E HIPOTESIS ............................................................................... 2
2.1 Objetivos..............................................................................................................2
2.2 Hipótesis..............................................................................................................2
3. REVISIÓN DE LITERATURA ............................................................................ 3
3.1. El sistema suelo..................................................................................................3
3.2. Los componentes del suelo...............................................................................3
3.3. Los Componentes Inorgánicos del Suelo ........................................................5
3.3.1. Génesis, estructura y propiedades de las arcillas minerales ............................................ 5
3.3.1.1. Génesis de las arcillas minerales.............................................................................. 6
3.3.1.2. Estructura de las arcillas minerales .......................................................................... 8
3.3.1.3. Propiedades de las arcillas minerales..................................................................... 11
3.3.1.3.1. Superficie Específica....................................................................................... 12
3.3.1.3.2. Carga Eléctrica................................................................................................ 17
3.3.1.3.3. Punto Isoeléctrico............................................................................................ 20
3.3.1.3.4. Doble Capa Eléctrica ...................................................................................... 20
3.3.1.3.5. Equilibrio Donan de Membrana ...................................................................... 26
3.3.1.3.6. Floculación y Dispersión ................................................................................. 28
3.4. Intercambio de Cationes en los Suelos ..........................................................30
3.4.1. Importancia de los cationes y aniones en los suelos....................................................... 30
3.4.2. Adsorción de cationes por los coloides del suelo ............................................................ 31
3.4.3. Capacidad de intercambio de cationes en los suelos...................................................... 34
3.4.4. Clases y cantidades de cationes intercambiables ........................................................... 36
3.4.5. Ecuaciones empíricas para determinar el intercambio de cationes ................................ 37

Adolfo López Pérez V


Cuantificación de la Capacidad Amortiguadora de los Suelos Agrícolas en Función de la Dinámica de Adsorción del Sodio

3.4.5.1. Ecuación de Freundlich........................................................................................... 37


3.4.5.2. Ecuación de Langmuir - Vageler............................................................................. 37
3.4.6. Ecuaciones que usan la ley de acción de masas para el intercambio de cationes......... 37
3.4.6.1. Ecuación de Kerr..................................................................................................... 37
3.4.6.2. Ecuación de Vanselow ............................................................................................ 38
3.4.7. Ecuaciones basadas en la teoría de Donnan .................................................................. 39
3.4.7.1. Ecuación de Eriksson.............................................................................................. 39
3.4.8. Ecuaciones basadas en la teoría de la doble capa difusa .............................................. 39
3.4.9. Porcentaje de saturación de bases.................................................................................. 40
3.5. Intercambio de Aniones en los Suelos ...........................................................41
3.5.1. Adsorción de aniones por los coloides del suelo............................................................. 41
3.5.1.1. Adsorción negativa.................................................................................................. 41
3.5.1.2. Adsorción positiva ................................................................................................... 41
3.6. El fenómeno de adsorción en los suelos .......................................................42
3.6.1. Tipos de adsorción........................................................................................................... 43
3.6.2. Características de la adsorción........................................................................................ 43
3.6.3. Fuerzas de adsorción ...................................................................................................... 44
3.6.3.1. Fuerzas físicas ........................................................................................................ 44
3.6.3.2. Puentes de hidrogeno ............................................................................................. 44
3.6.3.3. Puentes hidrofóbicos............................................................................................... 44
3.6.3.4. Puentes electrostáticos ........................................................................................... 45
3.6.3.5. Reacción de coordinación ....................................................................................... 45
3.6.4. Isotermas de adsorción.................................................................................................... 45
3.6.4.1. Ecuación de Freundlich........................................................................................... 45
3.6.4.2. Ecuación de Langmuir............................................................................................. 46
3.6.4.3. Ecuación de Brunauer, Emmett y Teller ................................................................. 47
3.6.4.4. Ecuación de Gibbs .................................................................................................. 47
3.6.5. Adsorción de agua ........................................................................................................... 48
3.6.5.1. Adsorción de agua por los silicatos de las arcillas.................................................. 48
3.6.5.2. Adsorción de agua por la materia orgánica ............................................................ 49
3.6.6. Adsorción de compuestos orgánicos............................................................................... 49
3.6.6.1. Naturaleza de las isotermas de adsorción .............................................................. 51
3.6.6.2. Efecto del tamaño molecular en la adsorción ......................................................... 51
3.6.7. Atracción inter-partícula ................................................................................................... 51
3.7. Propiedades Físicas de los Suelos .................................................................52
3.7.1. Textura ............................................................................................................................. 52
3.7.1.1. Fracciones texturales .............................................................................................. 54

Adolfo López Pérez VI


Cuantificación de la Capacidad Amortiguadora de los Suelos Agrícolas en Función de la Dinámica de Adsorción del Sodio

3.7.2. Estructura......................................................................................................................... 55
3.7.3. Consistencia..................................................................................................................... 56
3.7.4. Densidad .......................................................................................................................... 56
3.7.5. Color................................................................................................................................. 58
3.7.6. Porosidad ......................................................................................................................... 58
3.8. Propiedades Químicas .....................................................................................59
3.8.1. pH..................................................................................................................................... 60
3.8.2. Conductividad Eléctrica ................................................................................................... 61
3.9. Efecto del sodio en los suelos y las plantas ..................................................62
3.9.1. Efecto en los suelos......................................................................................................... 62
3.9.2. Efecto en las plantas........................................................................................................ 65
3.10. La capacidad amortiguadora de los suelos agrícolas...................................66
4. RESUMEN DE LITERATURA ......................................................................... 67
5. MATERIALES Y MÉTODOS ........................................................................... 69
5.1. Materiales ..........................................................................................................69
5.1.1. Instrumentos requeridos .................................................................................................. 69
5.1.2. Soluciones requeridas ..................................................................................................... 69
5.2. Metodología.......................................................................................................70
5.2.1. Preparación de soluciones patrón ................................................................................... 70
5.2.1.1 Solución extractora.................................................................................................. 70
5.2.1.2 Solución para llevar a capacidad de campo (CC)................................................... 70
5.2.2. Desarrollo del experimento .............................................................................................. 71
5.2.2.1 Tratamiento 1: Concentración 0- 1000 ppm, Tiempo 0 hr. ..................................... 71
5.2.2.1.1 Subtratamiento I.I (Concentración 0, Tiempo 0 h)........................................... 72
5.2.2.1.2 Subtratamiento I.II (Concentración 75, Tiempo 0 h)........................................ 72
5.2.2.1.3 Subtratamiento I.III (Concentración 125, Tiempo 0 h)..................................... 72
5.2.2.1.4 Subtratamiento I.IV (Concentración 250, Tiempo 0 h) .................................... 72
5.2.2.1.5 Subtratamiento I.V (Concentración 500, Tiempo 0 h) ..................................... 72
5.2.2.1.6 Subtratamiento I.V (Concentración 1000, Tiempo 0 h) ................................... 72
5.2.2.2 Tratamiento 2: Concentración 0-1000 ppm, Tiempo 1 hr. ...................................... 72
5.2.2.3 Tratamiento 3: Concentración 0-1000 ppm, Tiempo 24 hrs ................................... 72
5.2.2.4 Tratamiento 4: Concentración 0- 1000 ppm, Tiempo 72 hrs .................................. 73
5.2.3. Incubación de las muestras ............................................................................................. 73
5.2.4. Calibración del electrodo para determinar sodio ............................................................. 73
6. RESULTADOS Y DISCUSIÓN ........................................................................ 75
6.1 Parámetros obtenidos de los suelos analizados ...........................................75

Adolfo López Pérez VII


Cuantificación de la Capacidad Amortiguadora de los Suelos Agrícolas en Función de la Dinámica de Adsorción del Sodio

6.2 Análisis de los valores obtenidos de los 11 suelos ......................................78


6.2.1. Alfisoles............................................................................................................................ 78
6.2.2. Entisoles........................................................................................................................... 79
6.2.3. Inceptisoles ...................................................................................................................... 80
6.2.4. Mollisoles ......................................................................................................................... 81
6.2.5. Ultisoles............................................................................................................................ 82
6.2.6. Vertisoles ......................................................................................................................... 83
6.2.7. Resumen de los análisis por tipo de suelos .................................................................... 84
6.3 Comparación de la CIC respecto a la pendiente de adsorción obtenida ....86
6.3.1. Relación CIC vs RAS....................................................................................................... 86
6.3.2. Relación CIC vs PSI ........................................................................................................ 88
6.3.3. Relación CIC vs pendiente de adsorción (b) ................................................................... 89
7. CONCLUSIONES ............................................................................................ 90
8. LITERATURA CITADA.................................................................................... 91
9. ANEXOS.......................................................................................................... 95
9.1 Suelos regados con aguas con problemas de salinidad ..............................95
9.2 Escenario No. 1-1 al 1-3....................................................................................96
9.3 Escenario No. 2-1 al 2-3....................................................................................98
9.4 Escenario No. 3-1 al 3-3....................................................................................98
9.5 Análisis de los escenarios ...............................................................................99

Adolfo López Pérez VIII


Cuantificación de la Capacidad Amortiguadora de los Suelos Agrícolas en Función de la Dinámica de Adsorción del Sodio

INDICE DE CUADROS
Cuadro 3-1. Principales componentes gaseosos en el aire del suelo. ............................................................ 4

Cuadro 3-2. Elementos principales que integran la composición mineralógica de la corteza terrestre. ....... 5

Cuadro 3-3. Rango de superficies específicas de los minerales de arcilla, componentes seleccionados del
suelo y clases de suelos compilados de diversas fuentes. ......................................................... 15

Cuadro 3-4. Comparación entre las técnicas de adsorción de N2 y MB para la determinación de la


Superficie Específica (Ss).......................................................................................................... 15

Cuadro 3-5. Representación esquemática de las técnicas de adsorción de un gas (en seco) y la adsorción de
MB (en húmedo). ...................................................................................................................... 16

Cuadro 3-6. Radio iónico de los elementos comunes en los silicatos de las arcillas, así como una indicación
del lugar en el cual se encuentran para su intercambio o reemplazo. ..................................... 17

Cuadro 3-7. Valores de carga cero para algunos minerales........................................................................ 20

Cuadro 3-8. Numero de valencia y radicales de los elementos más comunes en los suelos......................... 31

Cuadro 3-9. Radios iónicos, hidratación y eficiencia de intercambio de diversos iones monovalentes....... 33

Cuadro 3-10. Capacidad de intercambio de cationes en las arcillas del suelo y en la materia orgánica...... 35

Cuadro 3-11. Cationes intercambiables, capacidad de intercambio de cationes, porcentaje de saturación de


bases y pH de los horizontes del migajón de arcilla limosa. .................................................... 36

Cuadro 3-12. Límites de los Diámetros de las Partículas. ............................................................................. 53

Cuadro 3-13. Porcentajes de arena, limo y arcilla en las clases texturales de suelos. .................................. 54

Cuadro 3-14. Rango de densidades aparentes en función del tipo de partícula de suelo............................... 57

Cuadro 3-15. Propiedades físicas de la fracción coloidal de un suelo con distintos grados de saturación de
sodio y calcio............................................................................................................................ 63

Cuadro 3-16. Cantidad y espesor calculados de capas de agua adsorbidas, libres de cloruros, en un suelo
franco arcillo-limoso saturado de calcio o sodio intercambiables, en presencia de dos
concentraciones de cloruro de calcio o de sodio...................................................................... 64

Cuadro 6-1. Valores de las características de los suelos analizados. .......................................................... 75

Cuadro 6-2. Características de los grupos de suelos analizados. ................................................................ 76

Cuadro 6-3. Valores obtenidos durante un día de incubación sin considerar el contenido de sodio inicial.77

Cuadro 6-4. Resultados del experimento realizado a los 11 suelos después de 1 día de incubación, restando
el contenido de sodio inicial. .................................................................................................... 77

Cuadro 6-5. Características de los alfisoles................................................................................................. 78

Cuadro 6-6. Características de los entisoles ................................................................................................ 79

Adolfo López Pérez IX


Cuantificación de la Capacidad Amortiguadora de los Suelos Agrícolas en Función de la Dinámica de Adsorción del Sodio

Cuadro 6-7. Características de los Inceptisoles ........................................................................................... 80

Cuadro 6-8. Características de los Mollisoles.............................................................................................. 81

Cuadro 6-9. Características de los Ultisoles ................................................................................................ 82

Cuadro 6-10. Características de los Vertisoles .............................................................................................. 83

Cuadro 6-11. Valores de grado de afectación de la CAS en función de la pendiente media de adsorción. ... 84

Cuadro 9-1. Resumen de la clasificación de las aguas para riego.............................................................. 95

Cuadro 9-2. Escenarios considerados para el análisis de los suelos. .......................................................... 96

Cuadro 9-3. Cantidad de sales acumulada en el suelo por un periodo de 10 años...................................... 97

Cuadro 9-4. Cantidad de sales acumulada en el suelo por un periodo de 10 años...................................... 98

Cuadro 9-5. Cantidad de sales acumulada en el suelo por un periodo de 10 años...................................... 99

Cuadro 9-6. Contenido de sales acumulada en los escenarios para 10 años............................................... 99

Adolfo López Pérez X


Cuantificación de la Capacidad Amortiguadora de los Suelos Agrícolas en Función de la Dinámica de Adsorción del Sodio

INDICE DE FIGURAS
Figura 3.1. Estructura tridimensional de un tetraedro.................................................................................... 9

Figura 3.2. Estructura tridimensional de un octaedro. ................................................................................. 10

Figura 3.3. Estructura tridimensional de un cubo......................................................................................... 10

Figura 3.4. (a) relación entre la superficie específica y el tamaño de la partícula; (b) relación entre la
actividad de superficie y la superficie específica........................................................................ 14

Figura 3.5. Fenómeno de sustitución isomórfica; Al por Mg. ....................................................................... 18

Figura 3.6. Disociación de los OH- en las capas basales.............................................................................. 18

Figura 3.7. Existencia de cargas negativas en la superficie debido a cargas descompensadas. .................. 19

Figura 3.8. Modelo Helmholtz. Doble Capa rígida. ...................................................................................... 22

Figura 3.9. Modelo de la Doble Capa Difusa de Gouy - Chapman .............................................................. 23

Figura 3.10. Modelo de Stern .......................................................................................................................... 24

Figura 3.11. Modelo de la teoría de la triple capa.......................................................................................... 26

Figura 3.12. Distribución de los iones cerca de la micela .............................................................................. 32

Figura 3.13. Distribución de los iones presentes en la solución del suelo, así como su capacidad para quedar
retenidos tanto en la superficie interna como externa. ............................................................... 34

Figura 3.14. Cationes y aniones adsorbidos a) partícula de arcilla tipo 1:1; b) partícula de óxido de hierro
y/o aluminio ................................................................................................................................ 42

Figura 3.15. Sitios de intercambio en la materia orgánica en función de los elementos presentes en la
solución del suelo........................................................................................................................ 50

Figura 3.16. Triángulo de texturas. ................................................................................................................. 53

Figura 3.17. Volumen de suelo en su estado natural (a) y con sus fases agregadas (b), conservando su
volumen, con fines de estudio. .................................................................................................... 58

Figura 3.18. Partículas elementales del suelo y su relación con la porosidad y el tamaño predominante de
poros. .......................................................................................................................................... 59

Figura 3.19. Disponibilidad de los elementos nutritivos para las plantas en función del pH......................... 61

Adolfo López Pérez XI


Cuantificación de la Capacidad Amortiguadora de los Suelos Agrícolas en Función de la Dinámica de Adsorción del Sodio

INDICE DE GRÁFICAS
Gráfica 6.1 Dinámica de adsorción de sodio en los Alfisoles ..................................................................... 78

Gráfica 6.2 Dinámica de adsorción de sodio en los Entisoles .................................................................... 79

Gráfica 6.3 Dinámica de adsorción de sodio en los Inceptisoles ................................................................ 80

Gráfica 6.4 Dinámica de adsorción de sodio en los Mollisoles .................................................................. 81

Gráfica 6.5 Dinámica de adsorción de sodio en los Ultisoles ..................................................................... 82

Gráfica 6.6 Dinámica de adsorción de sodio en los Vertisoles ................................................................... 83

Gráfica 6.7 Dinámica de adsorción de sodio en los grupos de suelos ........................................................ 85

Gráfica 6.8 Modelo lineal para la relación entre la CIC y la RAS.............................................................. 86

Gráfica 6.9 Modelo lineal para la relación entre la CIC y el PSI............................................................... 88

Gráfica 6.10 Modelo lineal para la relación entre la CIC y la pendiente de adsorción ............................... 89

Adolfo López Pérez XII


Cuantificación de la Capacidad Amortiguadora de los Suelos Agrícolas en Función de la Dinámica de Adsorción del Sodio

CUANTIFICACIÓN DE LA CAPACIDAD AMORTIGUADORA DE LOS SUELOS AGRÍCOLAS EN


FUNCIÓN DE LA DINÁMICA DE ADSORCIÓN DEL SODIO

López Pérez Adolfo 1 , Hernández Mendoza Teresa M. 2 , Galvis Spinola Arturo 3 ,


Martínez Elizondo René2, Hernández Saucedo Fco. Raúl2, Salcedo Pérez Eduardo3

RESUMEN

En el presente trabajo de investigación se cuantificó la capacidad amortiguadora de los suelos


agrícolas para mantener iones de sodio adsorbidos en las partículas de arcilla, mediante la
dinámica de adsorción a diferentes concentraciones de sodio agregadas a cada tipo de suelo. Se
observó que la relación existente entre el contenido de arcilla y la capacidad amortiguadora de los
suelos fue directamente proporcional, además la velocidad e intensidad con que las partículas de
arcilla mantenían adsorbidos a los iones de sodio también se incremento de acuerdo al incremento
de éste y disminuía conforme lo hacía el porcentaje de arcilla. También se logró obtener un modelo
que presenta datos confiables del contenido de sodio en los mismos, siendo mejor indicador que el
PSI y la RAS para el caso del contenido de sodio en el agua. Los resultados obtenidos muestran
que la adsorción de sodio aplicado en diferentes tipos de suelo, varía en función de sus
propiedades, principalmente: superficie específica, pH, CIC y contenido de arcilla. Al comparar la
CIC vs PSI se encontró que el modelo propuesto no explica de manera confiable el
comportamiento de éste elemento, sucediendo lo mismo con el modelo de CIC vs RAS; en ambos
se encontraron errores significativos. Los datos presentados en este trabajo se ajustaron a un
modelo lineal con un coeficiente de determinación de 0.92, indicando así que éste modelo sí
explica de manera confiable la dinámica de adsorción de sodio en los suelos agrícolas.

Palabras Clave: velocidad e intensidad, adsorción, CIC, incubación, modelos, PSI, RAS.

1
Pasante de la carrera de Ingeniero en Irrigación del Departamento de Irrigación, Universidad Autónoma Chapingo.
2
Profesor-Investigador de tiempo completo del Departamento de Irrigación.
3
Profesor-Investigador del Departamento de Recursos Naturales del Colegio de Postgraduados.

Adolfo López Pérez XIII


Cuantificación de la Capacidad Amortiguadora de los Suelos Agrícolas en Función de la Dinámica de Adsorción del Sodio

QUANTIFICATION OF THE BUFFER CAPACITY TO THE SOILS IN FUNCTION OF THE


DYNAMIC OF SODIUM ADSORPTION

López Pérez Adolfo ♣ , Hernández Mendoza Teresa M. ♦ , Galvis Spinola Arturo § ,


Martínez Elizondo René♦, Hernández Saucedo Fco. Raúl♦, Salcedo Pérez Eduardo§.

SUMMARY

Presently work of investigation it was quantified the buffer capacity of agricultural soils to hold ions
of sodium adsorption in clay particles, by means of adsorption dynamic to different concentrations
added to each soil type. It was observed that the existing relation between the clay content and the
buffer capacity of soils was directly proportional, in addition which the velocity and intensity
whereupon the clay particles also maintained adsorbed to sodium ions increase according to the
increase of and diminished as made the percentage of clay. It was also possible to obtain a model
that presents reliable data of the content of sodium in the same ones, being better indicator that the
PSI and the SAR for the case of the content of sodium in the water. The obtained results show that
the adsorption of sodium applied in different soil types, varies in function of their properties, mainly:
specific surface, pH, CEC and clay content. When comparing the CIC vs ESP it was found that the
proposed pattern doesn't explain in a reliable way the behavior of this element, happening the same
thing to the pattern of CIC vs SAR; in both they were significant errors. The data presented in this
work were adjusted a lineal model with a coefficient of determination of 0.92, indicating so this
model explains in a reliable way the dynamics of adsorption of sodium in the agricultural soils.

Key Words: velocity and intensity, adsorption, CEC, incubations, models, ESP, SAR.


Irrigation Engineer, Department of Irrigation, Autonomous University Chapingo (UACh)

Professor and Researcher of the Department of Irrigation (UACh)
§
Professor and Researcher of the Department of Natural Resources, College of Postgraduates

Adolfo López Pérez XIV


Introducción

1. INTRODUCCIÓN
El suelo es uno de los factores principales que intervienen en el desarrollo de los cultivos, claro
esta, que éste sin la participación de los factores ambientales (clima, medio ambiente) y el agua; no
sería suficiente para obtener rendimientos aceptables; ya que es necesario mantener una estrecha
relación entre estos para que en conjunto funcionen de manera adecuada y correcta con la
finalidad de brindar a la planta soporte (el suelo), adsorción de nutrientes (transportados por el
agua) e intercambio de gases (la atmósfera), principalmente.
Al estudiar cada una de las características del suelo, sólo se evalúa o analiza una parte del
sistema, que sin duda es de suma importancia ya que en la solución del suelo se encuentran
disponibles los elementos o nutrientes que la planta requiere y que es de allí de donde los toma;
cabe mencionar que cuando éstos se encuentran en cantidades mayores o de lo contrario no son
suficientes, puede ocasionar que el desarrollo del cultivo se vea afectado al momento de ser
llevados a cada uno de los órganos de la planta por medio de las raíces; o que presenten
deficiencia debido a la ausencia en el suelo de un elemento en específico.
Es entonces cuando se hace necesario conocer el proceso de adsorción de nutrientes y considerar
las propiedades físicas y químicas de los suelos, así como la capacidad que tienen para mantener
unidos en sus partículas coloidales a los iones que integran los macro y micronutrientes.
Capacidad que se conoce con el nombre de Capacidad Amortiguadora de los Suelos y que varía
en función de las variables que definen las características de los suelos.
Elementos como las sales de sodio, potasio, calcio, magnesio, hierro y algunos carbonatos son de
los iones que se encuentran en concentraciones elevadas en algunos suelos, afectando de manera
directa las propiedades físicas, químicas, biológicas y morfológicas de los suelos. Cuando el sodio
presente en la solución del suelo se adhiere a las arcillas, ocasiona que exista un deterioro
afectando principalmente a la estructura y porosidad de los suelos que en conjunto, generan el
proceso de floculación y dispersión. El primer proceso es un tanto benéfico ya que ayuda a la
formación de agregados y eleva la conductividad hidráulica; mientras que la dispersión tiene
efectos negativos debido a que las partículas se encuentran en estado disperso, ocasionando que
la conductividad hidráulica disminuya y que se pierdan la mayoría de los elementos necesarios por
las plantas ya que los sitios de intercambio han sido ocupados por el sodio y mediante el proceso
de lixiviación los macro y micronutrientes son llevados hacia el interior de los suelos que
posteriormente son retirados mediante el drenaje.
En el presente trabajo de investigación se busca conocer la intensidad con la que el sodio queda
adsorbido en la matriz de los suelos y la capacidad que tiene cada tipo de suelo para soportar este
cambio. Al igual que evaluar la precisión de PSI y RAS que son parámetros utilizados para indicar
el contenido de sodio en los suelos.

1
Adolfo López Pérez
Objetivos e Hipótesis

2. OBJETIVOS E HIPOTESIS

2.1 Objetivos

1. Cuantificar la capacidad que tienen distintos suelos agrícolas para adsorber sodio
mediante la determinación de la intensidad y velocidad en función de las características de
la matriz del suelo.

2. Evaluar la precisión de RAS, PSI y Pendiente de Adsorción de Sodio como indicadores


para determinar la cantidad de sodio adsorbido e intercambiable de los suelos agrícolas.

2.2 Hipótesis

1. La capacidad que tienen los suelos para adsorber sodio es función de la cantidad y tipo de
arcilla, además del número de sitios de intercambio catiónico del suelo.

2. La Pendiente de Adsorción de Sodio es el indicador que mejor estima la cantidad de sodio


adsorbido e intercambiable en los suelos agrícolas debido a las variables que considera en
su cuantificación.

2
Adolfo López Pérez
Revisión de Literatura

3. REVISIÓN DE LITERATURA
3.1. El sistema suelo
De acuerdo con Aguilera y Martínez (1996), el suelo “es el material mineral no consolidado sobre la
superficie de la tierra; que ha estado sujeto e influenciado por factores genéticos y del medio
ambiente como son el material madre, el clima, incluyendo efectos de humedad y temperatura, los
macro y microorganismos y la topografía; todos ellos actuando en un período de tiempo y
originando un producto, el suelo, que difiere del material del cual es derivado en muchas
propiedades y características físicas, químicas, biológicas y morfológicas”.

3.2. Los componentes del suelo


De manera general, el suelo se compone de la fracción inorgánica y la orgánica. Según Tan
(1994), la fracción inorgánica de los suelos se deriva del intemperismo de las rocas y consiste de
fragmentos de rocas y minerales que varían en tamaño y composición, distinguiéndose tres tipos:
arena, limo y arcilla. La fracción orgánica de los suelos, comúnmente llamada materia orgánica, se
deriva de la biomasa del suelo, y consiste tanto de materia orgánica viva como muerta. Esta última
se forma debido a la descomposición química y biológica de los residuos orgánicos, (Taylor y
Ashcroft, 1972).
A su vez la FAO (1986), menciona que los suelos están compuestos de partículas minerales de
tamaños diferentes, procedentes de la alteración del material parental, y de materia orgánica (por
ejemplo residuos de plantas y de animales), así como de cantidades variables de agua y de aire.
Si se analiza al suelo como un sistema, se pueden distinguir tres fases principales: la fase sólida,
líquida y gaseosa. La primera como se ha mencionado anteriormente, es una mezcla de material
orgánico e inorgánico, que integran entre ambos lo que se conoce como el esqueleto de los
suelos. En los suelos minerales, la fracción inorgánica se encuentra en cantidades elevadas,
mientras que la fracción orgánica se encuentra substancialmente en cantidades muy reducidas.
Por otro lado, los suelos orgánicos se distinguen debido a que la fracción orgánica excede por
mucho a la inorgánica. Los suelos orgánicos contienen alrededor del 80% de su peso de materia
orgánica y un 20% o menos de materia inorgánica. Estos suelos solo se forman en lugares donde
las condiciones son favorables para la acumulación de grandes cantidades de residuos orgánicos,
además de presentar una temperatura baja y/o la presencia de exceso de humedad debido a un
mal drenaje. Brady y Weil (1999), al igual que Aguilera y Martínez (1996), mencionan que el
material inorgánico, materia orgánica, agua y aire son considerados los cuatro componentes
principales de los suelos.
Al arreglo espacial de las partículas sólidas en los suelos y los poros asociados a éste, se le
conoce como la fábrica del suelo. Kubiena (1938) aludida por Tan (1994), fue quien introdujo éste

3
Adolfo López Pérez
Revisión de Literatura

concepto, creyendo que podría compararse con la fábrica de las rocas, debido a la semejanza en
el arreglo de las partículas minerales en éstas.
La fase líquida de los suelos, generalmente se le conoce como agua del suelo o solución del suelo,
se compone de agua, sustancias disueltas y materiales coloidales. Las sustancias disueltas
pueden ser tanto sólidas como gaseosas. Cuando el agua está presente en los suelos se pueden
distinguir en (1) agua de superficie, que es el agua que está sobre el suelo, como lagunas, lagos,
ríos y arroyos, principalmente; (2) agua subterránea la cual está presente bajo el suelo; y (3) el
agua del suelo. El agua de la superficie puede contener elevadas cantidades de nutrientes,
resultando en un excesivo crecimiento de algas. Esto ocasiona unos niveles altos de materia
orgánica disuelta, lo cual promueve el crecimiento de bacterias. Estos factores afectan la calidad
del agua superficial, pero no la del agua subterránea y del suelo, ya que al filtrarse el agua de la
superficie se presenta el fenómeno de lixiviación y la mayoría de los compuestos orgánicos e
inorgánicos generalmente se filtran debido al movimiento del agua hacia el interior del suelo.
Químicamente, el agua subterránea presenta mejor calidad que el agua superficial.
Finalmente, la fase gaseosa de los suelos, es conocida como el aire del suelo. Se encuentra
localizada en los espacios porosos, que se definen como el espacio del suelo que está ocupado
por las fases liquida y gaseosa. Éste espacio esta compuesto por macro y microporos. Los
primeros son los espacios entre las unidades estructurales del suelo, y tienen canales para el
movimiento del agua. Por otro lado, los microporos son los espacios que están dentro de las
unidades estructurales y que su función principal es almacenar agua. La cantidad total de espacios
porosos, es llamada porosidad del suelo, difiere de suelo a suelo y también de horizonte a
horizonte. El porcentaje de espacios porosos tiene un rango entre un 25% el mas bajo y un 50% el
mas alto. Un suelo con una textura franca y condición óptima para el crecimiento de las plantas,
tiene un total de 50% de espacio poroso, lo cual significa que se llena la mitad con agua y la otra
de aire (Brady y Weil, 1999).
El aire del suelo esta compuesto de los mismos gases comúnmente encontrados en la atmósfera y
solo difiere del aire atmosférico en su composición. Los principales componentes gaseosos del
suelo y su relativa cantidad en el aire atmosférico se muestran en el cuadro 3-1. Algunos otros
tipos de gases se encuentran presentes en el aire del suelo en pequeñas cantidades.

Cuadro 3-1. Principales componentes gaseosos en el aire del suelo.

Componentes Volumen %
Nitrógeno, N2 78.0
Oxígeno, O2 21.0
Dióxido de Carbono, CO2 0.031
Argón, Ar 0.93
Helio, He 0.0005
Metano, CH4 0.0002
Hidrógeno, H 0.00005
Óxido Nitroso, NO2 0.00002
Fuente: Tan, 1994.

4
Adolfo López Pérez
Revisión de Literatura

Para el desarrollo de las plantas, los espacios porosos contienen aire en suficientes cantidades. La
cantidad de aire es controlada por el agua del suelo; cuando la cantidad de agua se incrementa, el
aire es expulsado fuera de ellos; cuando el contenido de ésta en los espacios porosos disminuye
ya sea por adsorción de las plantas o evaporación, el contenido de aire se incrementa por flujo de
masas y difusión (Tan, 1994).

3.3. Los Componentes Inorgánicos del Suelo


En la mayoría de los suelos, al estudiar la fase sólida se observa un predominio de los
componentes inorgánicos, que tienen su origen en los minerales que constituían la roca o material
a partir del cual se ha formado el suelo. Aproximadamente el 98% de la corteza terrestre está
formada por 9 elementos químicos (ver cuadro 3-2); de hecho, dos elementos, el silicio (Si) y el
oxígeno (O) constituyen el 75 % de la misma (Foth, 1986). En el siguiente cuadro se pueden ver
las características de algunos elementos que en su mayoría se encuentran en el suelo.

Cuadro 3-2. Elementos principales que integran la composición mineralógica de la


corteza terrestre.

% de todos los
Elemento Símbolo Carga % en peso
iones y átomos
Oxígeno O O2- 60 46.6
Silicio Si Si4+ 20 27.7
Aluminio Al Al3+ 6 8.1
Hierro Fe Fe , Fe3+
2+
2 5.0
Calcio Ca Ca2+ 2 3.6
Sodio Na Na+ 3 2.8
Potasio K K+ 1 2.6
Magnesio Mg Mg2+ 2 2.1
Hidrógeno H H+ 3 ---
Fuente: Porta et al., 1999

La preponderancia del oxígeno y el silicio explica que predominen los silicatos, minerales cuya
estructura cristalina se caracteriza por los enlaces Si-O, que son muy estables.

3.3.1. Génesis, estructura y propiedades de las arcillas minerales


Cuando se desbarata algo, quedan las partes. Cuando los minerales se intemperizan, esas partes
son los átomos o grupos de átomos que se liberan al degradarse los cristales. Se sabe que
algunos de esos átomos son usados por las plantas, otros son lixiviados del suelo, pero muchos de
ellos se reagrupan para formar nuevos minerales. La síntesis de los minerales empieza cuando
unos cuantos átomos se agrupan para formar el núcleo de un cristal. El cristal crece y la partícula
mineral aumenta de tamaño. Esta síntesis, o construcción, explica el pequeño tamaño de las
partículas y la gran área superficial de la fracción de arcilla en comparación con el limo y la arena.
Así pues, la fracción de arcilla de los suelos tiende a estar formada por minerales secundarios de
tamaño fino formados en el suelo y llamados arcillas minerales.

5
Adolfo López Pérez
Revisión de Literatura

3.3.1.1. Génesis de las arcillas minerales


Existen dos grupos principales de arcillas minerales: las arcillas de silicatos, que incluyen a la ilita,
montmorillonita, vermiculita y caolinita, y las arcillas óxidos, que incluyen principalmente a los
óxidos de hierro y de aluminio.
Los minerales de arcilla, también llamados filosilicatos, silicatos laminares o aluminosilicatos, son el
producto que resulta de la recombinación del silicio con el aluminio (óxidos - hidróxidos), o del
silicio con el magnesio o bien con el hierro. Al respecto Pond y Steila (1989) indican que los
minerales de arcilla se pueden formar por dos procesos principales; directamente por la alteración
y reducción de material parental o indirectamente por síntesis producto del intemperismo. La
alteración ocurre cuando el intemperismo químico remueve ciertos componentes solubles y los
sustituye por otros. La recristalización es un cambio completo en la estructura original de los
minerales.
Estos elementos se desprenden por la meteorización física, química y biológica que sufren los
diferentes minerales que componen las rocas ígneas, metamórficas, sedimentarias o bien el
material terrígeno, bajo las diferentes condiciones ambientales que ocurren.
Las variables que modifican los procesos de intemperización fueron dadas por Jenny en 1941 y se
citan a continuación por Flores (1980) y Barshad (1957):
1. Clima
2. Actividad biológica (organismos)
3. Topografía a, con su efecto sobre el drenaje
4. Material parental
5. Tiempo durante el cual se lleva a cabo el proceso
Al respecto, Barshad (1957) encontró que: 1) la posición relativa del suelo con respecto a la
superficie disminuía la formación de arcillas a medida que se incrementaba la distancia a la
superficie; 2) las variaciones climáticas principalmente la temperatura y precipitación afectan el
desarrollo de las arcillas; 3) la topografía influye en el proceso de formación de las arcillas
mediante la pendiente al momento de drenar las aguas y elementos presentes en el suelo, ya que
la humedad no se mantiene constante en un área determinada; 4) la vegetación también influye en
el proceso de formación de las arcillas ya que en función de la vegetación existente será el tipo de
arcilla que se desarrolle; 5) también analizó el material parental encontrando que las propiedades
mas influyentes son: la composición mineralógica, la textura de los minerales, composición
química, porosidad y densidad, estructura y finalmente el grado de consolidación; el último
parámetro evaluado por Barshad (1957), fue 6) el tiempo de formación de las arcillas donde
observó que el proceso de formación de una partícula de arcilla puede llevarse mucho tiempo y
esta en función de la velocidad de los procesos generados en el suelo.
Una de las primeras etapas de intemperización es la geoquímica, que es causada por las
reacciones químicas que tienen lugar entre los minerales y su medio ambiente; bajo estas

6
Adolfo López Pérez
Revisión de Literatura

condiciones la roca transforma sus minerales primarios a secundarios (mineral arcilla) llegando a
caolinizarse en su totalidad.
La intemperización física solo reduce el tamaño de la roca hasta llegar a arena fina o limo. Puede
ser: a) desintegración mecánica sin ningún cambio químico, siendo esto frecuente en las zonas
áridas o en condiciones de bajas temperaturas, ó, b) ruptura de la roca en sus minerales primarios,
que solo tiene lugar en rocas de grano grueso como es el caso de los granitos, donde los minerales
primarios tienen diferente grado de expansión y contracción; de esta manera la roca se “desgrana”
dejando sueltos sus minerales (Jackson, 1957).
La intemperización química, que transforma los minerales hasta minerales secundarios, óxidos,
hidróxidos y sales, presenta varios procesos, siendo los más importantes:
1. Solución.
2. Hidrólisis.
3. Hidratación.
4. Intercambio Iónico.
5. Oxidación y Reducción.
Las reacciones químicas que ocurren durante la intemperización son variadas y muy complejas.
Thompson y Troeh (1982) las resumen de manera general de la siguiente forma:

minerales materiales minerales


primarios + aire + agua secundarios + sales solubles
orgánicos

Las sales solubles son, en su mayor parte, cationes grandes como Na+, K+ y Ca2+ junto con algo de
Mg2+ y Fe2+, combinados con aniones CO32‾ y HCO3‾ (del dióxido de carbono del aire), Cl‾ y SO42‾.
Se encuentran también cantidades menores de otros iones, entre ellos algunos materiales
relativamente insolubles, como el SiO2.
Las pruebas existentes indican que las micas, los feldespatos y los minerales ferromagnesianos
pueden intemperizarse directamente a minerales de arcillas de silicatos, como ilita, montmorillonita,
caolinita o aún a hidróxidos de arcilla como la gibsita (óxido de aluminio hidratado). La naturaleza
del ambiente de intemperización desempeña un papel importante en determinar cuándo se formará
un material dado. Un modo común de formación de ilita es por alteración de micas minerales
debido a una pérdida parcial de potasio estructural y a hidratación. La formación de montmorillonita
requiere de una provisión abundante de magnesio y un ambiente neutral o ligeramente ácido.
La lixiviación prolongada de un suelo en que se ha formado montmorillonita puede conducir al
desarrollo de una acidez elevada y a condiciones favorables para la descomposición o alteración
de la montmorillonita y la formación de caolinita. En suelos de trópicos húmedos, a menudo la
caolinita se forma directamente de minerales primarios. Aunque la caolinita es muy estable, puede
intemperizarse a formar gibsita Al(OH)3.

7
Adolfo López Pérez
Revisión de Literatura

La caolinita también se puede formar por resilicación del óxido de aluminio si la zona de
intemperización es invadida por aguas ricas en silicatos. Las otras arcillas de silicato también se
pueden formar por síntesis, de tal manera que para su formación hay disponible más de un
método. Ello indudablemente produce ligeras diferencias en sus propiedades, dependiendo del
modo de formación. Lo anterior significa que cada categoría de tipo de arcilla mineral representa
minerales de propiedades muy similares.

3.3.1.2. Estructura de las arcillas minerales


La estructura atómica de los minerales arcillosos ha sido estudiada por numerosos investigadores
a gran detalle basándose en las generalizaciones hechas por Pauling (1930) en su trabajo sobre
las micas y minerales laminares afines.
Thompson y Troeh (1982) consideran que las arcillas de los silicatos minerales están integradas
principalmente de tres unidades básicas y de mayor interés que son el tetraedro, el octaedro y el
cubo. La diferencia básica entre estas unidades estructurales es el arreglo geométrico de Si, Al,
Mg, Fe, O, y OH (Bikerland, 1984; Rowell, 1994).
Un tetraedro es una figura tridimensional que posee cuatro caras triangulares y puede
representarse como una pirámide de base triangular (ver figura 3.1). Esta figura tiene cuatro
vértices, en cada uno de los cuales se centra un ión de Oxígeno para construir la unidad tetraédrica
de las estructuras minerales. La distancia normal entre los iones de Oxígeno en tetraedros y otras
estructuras compactas es de 2.8 Å 4 (aunque Flores (1980) establece que es de 2.55 Å) y el radio
del oxígeno es de 1.4 Å; el espacio que queda para el ión coordinado en forma tetraédrica es de
0.55 Å y el espesor de la unidad estructural es de 4.65 Å en la estructura del mineral de arcilla. La
ordenación tetraédrica puede representarse por tres bolas situadas en contacto en un mismo
plano, formando un triángulo y con una cuarta bola sobre ellas, en el centro del triángulo. El
espacio en el interior de un tetraedro construido con iones oxígeno es tan reducido que solo hay
lugar para un catión de pequeño tamaño como el Si4+ o el Al3+. Incluso éste último cabe con
dificultad en el interior del tetraedro de oxígenos, y se encuentra en espacios octaédricos.
En las arcillas de los silicatos los tetraedros de silicio-oxígeno están dispuestos en una lámina. Los
oxígenos superiores o apicales de la lámina de tetraedro tienen un enlace satisfecho por el silicio y
un enlace del oxígeno no satisfecho. La fórmula de la lámina tetraédrica es Si 2 O5-2 . Los oxígenos
apicales de la lámina de tetraedros pueden atraer cationes, que a su vez están rodeados de
aniones para neutralizar toda la carga catiónica.

4
Å, representa la unidad Ángstrom, equivalente a una diezmillonésima de milímetro.
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Adolfo López Pérez
Revisión de Literatura

Figura 3.1. Estructura tridimensional de un tetraedro.


Un octaedro puede representarse por dos pirámides de base cuadrada unidas por sus bases, con
un vértice mirando hacia arriba y otro hacia abajo. La figura tiene pues ocho caras y seis vértices
(ver figura 3.2). La disposición de los iones puede simularse colocando cuatro esferas en cuadro,
de modo que cada una contacte con dos adyacentes. Una esfera adicional, centrada sobre el
cuadro completa la pirámide superior y otra debajo la pirámide inferior. Con dos ordenaciones
triangulares de las esferas puede conseguirse exactamente la misma figura. El espacio interior del
octaedro es demasiado grande para los iones de Si4+ debido a que los enlaces serían más largos,
y por tanto no tan fuertes, como en el tetraedro, pero demasiado pequeño para iones voluminosos
como Na+, Ca2+, o K+. Sin embargo, los cationes de mediano tamaño, como Al3+, Mg2+, o Fe2+ (y
también otros cationes menos frecuentes pero de dimensiones similares) se albergan bien en el
interior del octaedro. De acuerdo con Flores (1980), cuando el aluminio es el que se encuentra
presente, solo dos tercios de las posibles posiciones están saturando la valencia de la estructura,
que es la de la gibsita, con una fórmula Al2(OH)6. Cuando es el magnesio el que se encuentra,
todas las posiciones están saturadas balanceando la estructura que es la de la brucita con una
fórmula Mg3(OH)6. La distancia común de oxígeno a oxígeno es de 2.6 Å y la distancia común de
OH- a OH- es de alrededor de 3.0 Å pero la unidad estructural es de 3.94 Å. El espacio que queda
para el ión coordinado en posición octaédrica es de 0.61 Å. El espesor teórico de la unidad sin
distorsionar es de 5.05 Å en la estructura del mineral arcilla.

9
Adolfo López Pérez
Revisión de Literatura

Figura 3.2. Estructura tridimensional de un octaedro.


El cubo (ver figura 3.3) es la más sencilla de las diversas ordenaciones posibles de iones oxígeno,
capaz de albergar cationes tan grandes como Na+, Ca2+ y K+. Sin embargo, contiene huecos de
forma variable, porque representan el espacio restante, una vez formados los tetraedros y
octaedros. Las estructuras de pequeño tamaño se forman antes que las grandes, ya que poseen
enlaces catión-anión más cortos y por tanto más fuertes. Puede comprenderse que la estructura
del mineral viene constituida por la agregación de todas sus piezas, es responsable de todos los
enlaces y posee una carga eléctrica equilibrada. No pueden extraerse tetraedros u otras unidades
sueltas de un mineral sin romper enlaces y destruir el equilibrio de carga.

Figura 3.3. Estructura tridimensional de un cubo.


Los tetraedros, octaedros y el cubo, proporcionan lugar para todos los iones abundantes excepto el
hidrógeno. Desde el punto de vista de Thompson y Troeh (1982) los iones hidrógeno no ocupan
espacio, en su mayoría constan de un solo protón, que se mantiene tan próximo a un ión oxígeno,
que presenta, como único efecto significativo, el de neutralizar una de las cargas negativas del

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Adolfo López Pérez
Revisión de Literatura

oxígeno. El resultado es un ión hidroxilo (OH-) que se instala en las estructuras minerales como si
fuera un ión oxígeno con una sola carga negativa.
De acuerdo con Bikerland (1984) y Rowell (1994), la variedad de los minerales de arcilla resulta en
parte de los diferentes arreglos de las láminas tetraédricas y octaédricas. Las dos láminas
adyacentes que se encuentran juntas herméticamente comparten mutuamente iones de oxígeno de
la lámina tetraédrica; en la lámina octaédrica, además de los seis oxígenos que rodean al catión
central, también comparte los iones OH-. Se reconocen principalmente tres grupos estructurales
que tienen dos láminas como base. La primera consiste de una lámina tetraédrica junto a un lado
de una lámina octaédrica que forman las capas de los filosilicatos (estructuras 1:1). La segunda es
un arreglo simétrico de dos láminas tetraédricas con una octaédrica entre ambas que forma las
estructuras 2:1. Un tercer arreglo es la presencia de una lámina octaédrica adyacente a una
estructura 2:1, conocida como estructuras 2:1:1.
Cada ión oxígeno no solo forma parte de una unidad estructural, sino que interviene en dos de
ellas. Por ejemplo, cada cara de un octaedro es un triángulo compuesto de tres iones oxígeno, los
cuales, unidos a otro oxígeno situado fuera del octaedro, pueden formar un tetraedro. De modo
semejante, cuando las caras triangulares de dos tetraedros se sitúan una junto a otra se forma un
octaedro. Estas ocurrencias se repiten innumerables veces en las estructuras minerales, por lo que
los cationes apropiados pueden ocupar los diferentes huecos así formados. Los enlaces iónicos
entre los cationes y los aniones de oxígeno mantienen la estabilidad de la estructura.

3.3.1.3. Propiedades de las arcillas minerales


Son las características que definen el comportamiento de las arcillas, algunas de las cuales forman
parte importante de la relación que existe entre los componentes del suelo y las plantas;
principalmente son:
1. Superficie específica
2. Carga eléctrica
3. Punto Isoeléctrico
4. Doble Capa Eléctrica
5. Equilibrio Donnan de Membrana
6. Floculación y Dispersión
7. Intercambio de Iones, que incluye la CIC y la CIA 5
Éste ultimo punto se tratará con mayor detalle en temas separados debido a la importancia del
mismo.

5
CIC: Capacidad de Intercambio Catiónico; CIA: Capacidad de Intercambio Aniónico
11
Adolfo López Pérez
Revisión de Literatura

3.3.1.3.1. Superficie Específica


Según Hillel (1998) la superficie específica es el área de superficie total de las partículas por
unidad de masa, o por unidad de volumen de las partículas o por unidad del tamaño de volumen
del suelo.
La magnitud de la superficie de un sistema disperso usualmente se expresa de la siguiente manera
(Scott, 2000):

area de la superficie ⎡ m 2 ⎤
Sm = =⎢ ⎥ (3.1)
masa ⎣ kg ⎦

area de la superficie ⎡ m 2 ⎤
Sv = =⎢ 3⎥ (3.2)
volumen ⎣m ⎦
En la cual Sm y Sv son la superficie especifica en función de la masa del suelo y la superficie
específica en relación con el volumen del suelo, respectivamente. Estos dos parámetros se
relacionan mediante la siguiente ecuación:
S m ρ p = Sv (3.3)

La superficie específica de un cubo es inversamente proporcional a su tamaño. Si la superficie


especifica se incrementa, el tamaño disminuye por el factor de 1/(longitud del lado). Por ejemplo, el
volumen de un cubo es:
Volumen = L3 = 0.01 x 0.01 x 0.01 = 10-6 m3

El área de la superficie de este cubo es:

Área de la superficie = 6 lados x (0.01 m/lado)2 = 6 x 10-4 m2

Si la longitud de uno de los lados es 1, la superficie especifica por unidad de volumen del cubo es:
6l 2 6
Sv = = (3.4)
l3 l
Demostrando que como decrece a 1, Sv y Sm incrementan:
6 x10−4 6 x102
Sv = x10−6 m3 =
1 m
Ahora, si se corta este cubo en partes más pequeñas, que tengan aproximadamente 1/100 de la
longitud del cubo original. De esta forma, para cada cubo tenemos que:

Volumen = (0.0001)3 = 1 x 10-12 m3

Área de la superficie = 6 (1 x 10-4) = 6 x 10-8m2


6 x10−8 6 x104
Sv = x10−12 =
1 m

12
Adolfo López Pérez
Revisión de Literatura

Sin embargo, como hay 106 de estos cubos pequeños en el cubo original, entonces la superficie
específica total es igual a:
106 x 6.0 x 10-8 = 0.06 m2
Entonces, la superficie específica por unidad de volumen es:
0.06 6 x10 −4
Sv = =
10−6 m
Así, puede verse que la superficie específica se incrementa directamente cuando el tamaño del
cubo disminuye.
La forma del tamaño de las partículas es también una propiedad muy importante desde el punto de
vista físico. La cantidad de área de superficie por unidad de masa o volumen varía con la forma de
las partículas, el tamaño y el contenido relativo de diferentes tipos de partículas en el suelo. Esto
puede ser determinado por la consideración de las siguientes formas:
Para un cubo:

6d 2 6
Sv = = (3.5)
d3 d

Para una esfera:

4π r 2 3 6
Sv = = =
⎛4⎞ 3 r d
⎜ ⎟π r
⎝3⎠
Note que las expresiones para Sv del cubo y la esfera son similares si la magnitud de d es la misma
que L para ambas formas.
El conocimiento del tamaño de distribución de las partículas nos puede permitir aproximarnos a
determinar la superficie específica mediante la sumatoria de la siguiente ecuación. La superficie
específica en base a la masa es:
⎛ 6 ⎞ n ⎡ ⎛ d 2 ⎞⎤ ⎛ 6 ⎞ n ⎛C ⎞
Sm = ⎜
⎜ρ ⎟⎟ ∑ ⎢Ci ⎜ i3 ⎟ ⎥ = ⎜⎜ ⎟⎟ ∑ ⎜ i ⎟ (3.6)
⎝ p ⎠ i =1 ⎣⎢ ⎝ di ⎠ ⎦⎥ ⎝ ρ p ⎠ i =1 ⎝ di ⎠
Donde Ci es la fracción de masa de las partículas, di es el diámetro promedio (m), ρp es el
promedio de la densidad de la partícula (kg/m3), Σ es el símbolo sumatoria, y n es el numero de
fracciones del suelo. Estos análisis asumen que las partículas del suelo pueden tener cualquier
forma ya sea cúbica o esférica.
La figura 3.4a muestra la relación que existe entre el tamaño de las partículas y la superficie
específica, la cual muestra una curva en la que decrece la superficie específica cuando se
incrementa el tamaño de la partícula. A su vez la figura 3.4b muestra la relación existente entre la

13
Adolfo López Pérez
Revisión de Literatura

actividad de superficie y la superficie específica, donde se observa que a medida que incrementa la
actividad de superficie, se incrementa también la superficie específica (Scott, 2000).

Figura 3.4. (a) relación entre la superficie específica y el tamaño de la partícula;


(b) relación entre la actividad de superficie y la superficie específica.
La superficie específica de las partículas individuales es un factor importante en la adsorción de
iones y agua principalmente. El área de superficie de un suelo es una contribución de las partículas
minerales, contenidos de minerales amorfos y materia orgánica. Así, el área de la superficie de
algunos minerales expandibles puede cambiar con el contenido de agua y la composición química
de la solución del suelo (Warrick, 2002). También es una propiedad fundamental e intrínseca a la
cual se le ha encontrado una relación importante con el fenómeno de intercambio de iones,
liberación de varios químicos, expansión de volumen de suelo y algunas propiedades mecánicas
como plasticidad, cohesión y firmeza (Petersen et al., 1996 citado por Scott (2000)). Ahora, es la
propiedad muy pertinente para estudiar, y su medición puede ayudar a proveer una base para la
evolución y predicción del comportamiento del suelo. Es probable que la medición de la superficie
específica del suelo, no sea tan común como la medición de la textura de los suelos por métodos
tradicionales, pero que mas adelante éstos puedan ser un índice más significativo y útil para la
caracterización del contenido de superficie específica en los porcentajes de arena, limo y arcilla
(Hillel, 1998).
El cuadro 3-3 muestra algunos valores típicos de superficie específica para algunos minerales, así
como para algunas clases de suelos. Algunos materiales amorfos y la materia orgánica pueden
afectar los valores del suelo. Los valores de las clases de suelos incluyen los efectos del tamaño
de distribución de la partícula así como niveles de materia orgánica y minerales amorfos para
suelos de zonas templadas. Puede verse en el cuadro 3-3 que, la montmorillonita y la materia
orgánica son los que presentan una elevada superficie específica, esto se debe principalmente a
su composición química, entonces, en estos será donde se produzca la mayor cantidad de
intercambio de iones ya que la capacidad de intercambio de aniones y cationes es directamente
proporcional a la superficie específica y al contenido de arcilla en los suelos.
14
Adolfo López Pérez
Revisión de Literatura

Cuadro 3-3. Rango de superficies específicas de los minerales de arcilla, componentes


seleccionados del suelo y clases de suelos compilados de diversas fuentes.

Superficie específica
Componente
(m2/g)
Caolinita 15 – 20
Ilita 80 – 100
Bentonita 115 – 260
Montmorillonita 280 – 500
Materia orgánica 560 – 800
Calcita 0.047
Óxidos de hierro cristalino 116 – 184
Óxidos de hierro amorfos 305 – 412
Suelos
Arenas < 10
Franco arenoso y franco limoso 5 – 20
Franco arcilloso 15 – 40
Arcilloso > 25
Fuente: Flores, 1980.
Para determinar la superficie específica de los suelos se cuentan con diferentes tipos de
procedimientos, usualmente se cuenta con uno que consiste en la adsorción de un gas
(típicamente nitrógeno o argón en concentraciones bajas al vacío o mediante la condensación de
moléculas en la superficie del mineral) o un líquido (históricamente etilen-glicol; pero recientemente
glicol monoetilether- EGME o agua) (Hillel, 1998; Scott, 2000; Santamarina et al, 2002; Warrick,
2002). Otra técnica es la adsorción de moléculas de la solución hacia la superficie sólida, en
particular, el azul de metileno (MB por sus siglas en inglés).
Santamarina et al. (2002) muestra en el cuadro 3-4 la relación que existe entre las técnicas de
adsorción utilizando N2 y MB; la presencia de minerales expandibles podrían hacer dudosas las
medidas cuando las lecturas tomadas mediante el MB sean muy elevadas en comparación con las
de adsorción de un gas.

Cuadro 3-4. Comparación entre las técnicas de adsorción de N2 y MB para la


determinación de la Superficie Específica (Ss).

Tipo de suelo Ss (m2/g)


Adsorción de Referencias
MB N2
Na – Montmorillonita 700 31 Chen et al. 1999
Al – Montmorillonita 509 37 Chen et al. 1999
Fe – Montmorillonita 410 47 Chen et al. 1999
Suelo de Georgia 256 88 Santamarina et al. 2002
Arcilla de México 230 40 Santamarina et al. 2002
Ilita de Oswego 78 68 Hang and Brindley 1970
Caolinita de Florida 35 33 Hang and Brindley 1970
Caolinita delaminada 8.6 5.5 Hang and Brindley 1970
Caolinita 28 30 Aringhieri et al 1992
Caolinita de Georgia 33 22 Santamarina et al. 2002
Fuente: Santamarina et al., 2002.

15
Adolfo López Pérez
Revisión de Literatura

Las dos técnicas para determinar la superficie específica involucran la porción de un adsorbato. La
técnica de azul de metileno involucra fuertes enlaces de energía (atracciones iónicas de Coulomb –
quimisorción) y se limita generalmente a una monocapa. En el método de adsorción de un gas, las
moléculas del gas son atraídas hacia la superficie por la fuerzas Van Der Waals (fisisorción),
formando varias capas. Como puede verse en el cuadro 3-4, los valores de superficie específica de
los suelos no expandibles (como la caolinita) no tienen mucha variación en la mediciones
realizadas por ambos métodos, no ocurriendo los mismo con los suelos expandibles como las
montmorillonitas (Santamarina et al., 2002). Una comparación esquemática del proceso de
adsorción de las dos técnicas se presenta en el cuadro 3-5.

Cuadro 3-5. Representación esquemática de las técnicas de adsorción de un gas (en


seco) y la adsorción de MB (en húmedo).

Representación
esquemática
Técnica
de la interacción Características Área del
de
entre el adsorbato de adsorción adsorbato
medición
y el adsorbente
a escala molecular
¾ Se lleva a cabo la
adsorción por
multicapas

¾ Teoría BET
¾ Solo cubre la
Adsorción superficie externa ~ 16.2 Å2
de gas ¾ Una cantidad limitada
de N2 puede moverse
entre intercapas
vacías

¾ Se desarrollan las
atracciones iónicas de
Coulomb entre MB y
la superficie del
mineral (quimisorción)
Adsorción ¾ La adsorción se
~ 130 Å2
de MB presenta
principalmente en
monocapas.

Fuente: Santamarina et al., 2002.

16
Adolfo López Pérez
Revisión de Literatura

3.3.1.3.2. Carga Eléctrica


Las arcillas de los suelos ordinariamente llevan cargas electronegativas, las cuales son el resultado
de una o varias de las diferentes reacciones. Dos, son las principales fuentes que dan origen a la
carga negativa de los suelos la sustitución isomórfica y los grupos hidroxilo que se encuentran en
los bordes de los cristales (Thompson y Troeh, 1982; Tan, 1994).
El cuadro 3-6 muestra el radio de los iones más comunes en las arcillas, note que el aluminio es
ligeramente más grande que el silicio. Como consecuencia el aluminio puede suplir al silicio en el
centro de la capa tetraédrica.

Cuadro 3-6. Radio iónico de los elementos comunes en los silicatos de las arcillas, así
como una indicación del lugar en el cual se encuentran para su intercambio o
reemplazo.

Lugar de intercambio o
Ión Radio (nm)♦
reemplazo
Si4+ 4.2
Al3+ 5.1 Tetraedro de silicio
Fe3+ 6.4
Mg2+ 6.6 Octaedro de aluminio
Zn2+ 7.4
Fe2+ 7.0
Sitios de intercambio
Na+ 9.7
Ca2+ 9.9
K+ 13.3
O2- 14.0
Ambas capas
OH- 15.5
Fuente: Brady, 1984. ♦ 1 nm =10 -9 m.
La sustitución isomórfica (ver figura 3.5) consiste en la sustitución de átomos en la estructura del
cristal por otros átomos sin generar ningún cambio en ella. Puede darse tanto en la capa
tetraédrica mediante el intercambio del silicio o en la octaédrica intercambiando el aluminio. Por
ejemplo, en ausencia de la sustitución isomórfica, la caolinita se encuentra eléctricamente
balanceada. Asumiendo que la fórmula de la caolinita es Al2O.2SiO2.2H2O, el siguiente calculo
muestra que las cargas positivas llevadas por los cationes son completamente neutralizadas por
las cargas negativas presentes en los átomos de oxígeno (Tan, 1993).

Al 3+ Si 4 + H+ O 2−
2x 2x 2x 9x
18+ 18−
Al reemplazar en una capa octaédrica al Al por Mg se presenta el fenómeno isomórfico dando
como resultado una carga negativa desbalanceada en el cristal. Como el Mg es divalente, solo
puede contribuir con dos cargas positivas para neutralizar las cargas negativas en el cristal:

Al 3+ Mg 2 + Si 4 + H + O 2−
1x 1x 2x 2x 9x
17 + 18−
17
Adolfo López Pérez
Revisión de Literatura

Una sustitución similar también puede ocurrir en una capa tetraédrica donde el silicio es
reemplazado por el Al. Esta reacción deja una carga negativa. A estos tipos de carga se les conoce
como cargas negativas permanentes, y son independientes del pH. La sustitución isomórfica solo
ocurre entre los átomos de tamaños semejantes, y cuando la diferencia de valencias no excede la
unidad. Las cargas permanentes son de especial importancia en las arcillas 2:1 como las
esmectitas (Tan, 1994).

Figura 3.5. Fenómeno de sustitución isomórfica; Al por Mg.


De acuerdo con Buckman y Brady (1977) el método de los grupos hidroxilo encierra las valencias
no saturadas en los bordes rotos de las hojas de silicio y aluminio. También en las caras o
superficies externas de los minerales, la caolinita tiene expuestos grupos hidroxilo que actúan
como lugares de cambio. El H+ de estos radicales OH- se separa ligeramente y la superficie
coloidal de la izquierda queda con una carga negativa, llevada por el O2-. El H+ queda suelto en
disposición de ser sustituido. La situación puede ser representada como sigue:

Figura 3.6. Disociación de los OH- en las capas basales.


Las superficies de los minerales son áreas de desequilibrios eléctricos (un ión del interior del
mineral se encuentra equilibrado, pero un ión del borde no lo estará al no estar completamente
rodeado de iones del signo contrario). Por ejemplo si se fractura un mineral de tipo caolinita se

18
Adolfo López Pérez
Revisión de Literatura

crean unos déficit en la en la superficie de fractura, estos déficit atraen iones para neutralizar y
quedan en posición de cambio.

Figura 3.7. Existencia de cargas negativas en la superficie debido a cargas


descompensadas.
La disociación del H+ deja una carga negativa en el octaedro no neutralizado. Así la disociación es
una reacción que depende del pH. Ésta ocurre a elevado pH, y decrece conforme éste disminuye.
Por consiguiente, la magnitud de la carga negativa aumenta y disminuye de acuerdo con el pH. Es
por esto, que éste tipo de carga negativa se le llama carga dependiente del pH o carga variable. Es
de importancia en los minerales que presentan grupos OH- en su superficie (Brady, 1984). Por
ejemplo, la caolinita presenta cargas variables (comportamiento anfótero). Los minerales con
cargas variables frecuentemente son conocidos como minerales de carga variable, y los suelos que
contienen estos minerales son llamados suelos con cargas variables (Tan, 1994).
La presencia de miles de grupos parecidos da una electronegatividad definida a las partículas de
arcilla. Por consiguiente, están rodeadas por iones de H+ y otros cationes que pueden haberlo
reemplazado. Este fenómeno, aparentemente, responde a la mayor parte de la capacidad
absorbente del tipo de arcillas 1:1. Es también significativo en el tipo 2:1, en especial en las caras
de los cristales rotos.
Un fenómeno que también ocurre es cuando en vez de que un ión de H+ se separe, se adhiere uno
igual a los grupos OH- presentes en los minerales de las arcillas. El ión H+ es adsorbido con un
enlace relativamente débil. Debido a esta adición, el grupo OH- esta sobresaturado con protones y
la superficie de la arcilla se convierte ahora en portadora de una carga positiva, como se muestra a
continuación:
- Al – OH + H+ - Al – OHH+
Octaedro neutral octaedro cargado positivamente
-
La adición de protones a los grupos OH expuestos ocurre solo a bajos pH, debido a que como son
condiciones ácidas, entonces se requiere para incrementar el número de protones.

19
Adolfo López Pérez
Revisión de Literatura

El hecho de que algunas arcillas y otros componentes puedan presentar carga eléctrica positiva
permite explicar que determinados suelos presenten capacidad de intercambio catiónico (Porta et
al., 1999).

3.3.1.3.3. Punto Isoeléctrico


De acuerdo con Flores (1980) el punto isoeléctrico es el pH al cual los minerales no tienen carga, o
donde las cantidades de cargas tanto positivas como negativas son iguales. Como se ha discutido
anteriormente, a valores de pH elevados los minerales llevan una carga negativa, la cual disminuye
conforme disminuye el pH. Cuando el pH decrezca de manera contínua, se alcanzará un punto al
cual la carga negativa es cero. El punto isoeléctrico es una característica específica de los
minerales de arcilla, y su valor difiere de uno a otro mineral (ver cuadro 3-7). Cuando la carga es
cero, las partículas de arcilla en el agua del suelo no se repelen unas con otras y tienden a
agregarse formando partículas mas grandes. Estos agregados se precipitan y forman la estructura
del suelo. En contraste, cuando las partículas están cargadas negativamente, éstas se repelen
unas con otras, ocasionando una dispersión. Bajo tales condiciones, las arcillas en suspensión se
consideran estables. Si los restos de las arcillas se dispersan, los suelos se vuelven sensibles a la
erosión por medio del agua. Los suelos encharcados cuando se secan se comportan de manera
indeseable para el crecimiento de las plantas, ya que éstas requieren suelos porosos para una
aireación adecuada. Un suelo puede estar formado por la agregación de arcillas y reforzado natural
o artificialmente. Naturalmente, cuando la agregación se refuerza por la presencia de elevadas
cantidades de Al y Fe, los cuales usualmente se presentan en suelos ácidos. Aunque se refuerza la
agregación, los contenidos elevados de Al y Fe puede crear toxicidad a las plantas. La agregación
se incrementa artificialmente por las prácticas de manejo, y el suministro de Ca y Mg que se
encargan de flocular a las arcillas y al mismo tiempo reducen las cantidades de toxicidad del Al y
Fe (Tan, 1994).

Cuadro 3-7. Valores de carga cero para algunos minerales.

Mineral Punto Isoeléctrico


Hematina α-Fe2O3 2.1
Corundum α-Al2O3 2.2
Goetita α-FeOOH 3.2
Gibsita 4.8
Lepidocrocita 5.4 – 7.3
Magemita 6.7
Ferrihidrita 8.1
Al Amorfo Al(OH)3 8.3
Fe Amorfo Fe(OH)3 8.5
Fuente: Tan, 1994.

3.3.1.3.4. Doble Capa Eléctrica


Debido a la presencia de una carga electronegativa, la arcilla en suspensión puede atraer cationes.
Estos iones cargados positivamente no se distribuyen de manera uniforme a través del medio de

20
Adolfo López Pérez
Revisión de Literatura

dispersión y se mantienen en o cerca de la superficie de la arcilla. Algunos están libres para


intercambiarse con otros cationes. La carga negativa de la superficie de las arcillas se protege por
varios iones que están cargados positivamente; a esta carga negativa presente en la superficie de
la arcilla y el conjunto de iones positivos es a lo que se le conoce como doble capa eléctrica o
Doble Capa Difusa (DCD). La primera capa está formada por la carga en la superficie de la arcilla
(Gast, 1982; Tan, 1993).Técnicamente, la carga esta localizada como una carga puntual, sin
embargo, se considera habitualmente que esta carga se distribuye uniformemente sobre la
superficie de la arcilla. La segunda capa es una superficie líquida adyacente a la superficie de la
arcilla. Los iones en esta zona son atraídos hacia la superficie de la arcilla, pero, al mismo tiempo,
son libres de distribuirse uniformemente a través o fuera de la fase de la solución. Cuando los dos
procesos llegan al equilibrio, el resultado es una distribución similar a la distribución de las
moléculas de gas en la atmósfera.
Según Fassbender (1982) citado por Jaramillo (2002) el espesor de la Doble Capa Difusa (DCD)
depende primordialmente de la carga de los iones involucrados y de la concentración de la solución
del suelo. Entre mayor sea la carga de los iones, menor será el espesor de la DCD y, mientras
menor sea la concentración de la solución del suelo, más se extiende la DCD.
El espesor de la DCD define la distancia hasta la cual actúan las fuerzas de retención del coloide
sobre los iones del suelo, estableciéndose así el espacio que tiene el suelo para acumular los iones
intercambiables; aquellos iones que quedan por fuera de la DCD constituyen la solución externa o
solución del suelo y son los iones solubles que están disponibles para la planta o para ser
lixiviados de éste, causando pérdidas de nutrientes en él.
La DCD tiene efectos sobre varias propiedades del suelo como la floculación y la dispersión de
coloides y por tanto en la estructura del mismo; además, afecta la determinación del pH y el
comportamiento de su fertilidad; por otro lado, prácticas de manejo de suelos como fertilización,
encalamiento, aplicación de enmiendas y/o riego, alteran las características geométricas de la
DCD.
Baver et al., (1991) sostienen que cuando en los suelos se contrae la DCD se presenta la
floculación de sus coloides, lo que explica porque los suelos salino-sódicos no pierden su
estructura a pesar de presentar altos contenidos de Na+ intercambiable; lo anterior se debe a que
las sales en exceso no dejan expandir la DCD y, por lo tanto, no se generan fuerzas de repulsión
entre los coloides que los dispersen.
El poder dispersante de los cationes monovalentes decrece en el siguiente orden: Li+ > Na+ > K+;
Schainberg y Kemper (1966) aludidos por Jaramillo (2002) demostraron que en el orden en que
aparecen los cationes es como aumenta la cantidad de ellos que es retenida en la capa interna o
de Stern de la DCD y disminuye la cantidad en que se presentan en la zona difusa de la DCD; los
cationes de menor tamaño son capaces de retener mayor cantidad de agua de hidratación que los
más grandes.

21
Adolfo López Pérez
Revisión de Literatura

La secuencia que se presentó en el párrafo anterior, en el orden en que está, coincide con el
orden en que aumenta el radio iónico de los cationes (Na+ > Li+), por lo que el Li+ será el que
mayor radio iónico hidratado tendrá; la mayor hidratación expande la DCD creando traslape entre
varias DCD y, por tanto, repulsión entre coloides, causando su dispersión.
Cuando se aplica algún tipo de enmienda al suelo, se incrementa la concentración de su solución
y, por lo tanto, se contrae la DCD de los coloides; esta situación reduce el espesor de la solución
interna y aumenta las posibilidades de tener pérdidas de nutrientes en el suelo por lixiviación,
sobre todo cuando se tiene un suelo con una baja CIC; la aplicación de riego produce el efecto
contrario pues diluye la solución del suelo y expande la DCD.
Existen diversos modelos que explican el fenómeno de la DCD, aquí sólo se mencionan los más
importantes.

a) Modelo Helmholtz
Quizás sea uno de los modelos más actuales. Considera que la distribución de las cargas se hace
en dos capas eléctricas paralelas y rígidas: una capa de cargas negativas en la superficie del
coloide (densidad de carga σ) y otra de cationes fuertemente adsorbidos a ellas (Jaramillo, 2002).
La carga total en la segunda capa se concentra en un plano paralelo a la superficie a una distancia
x. Si el medio tiene una constante dieléctrica D, entonces el potencial electrocinético ζ es el mismo
que el potencial total ψ:
4πσ x
ψ = (3.7)
D
El potencial electroquímico es máximo en la superficie del coloide y disminuye conforme
incrementa la distancia x de la superficie dentro de la doble capa (Tan, 1993).

Figura 3.8. Modelo Helmholtz. Doble Capa rígida.

22
Adolfo López Pérez
Revisión de Literatura

En la figura 3.8 se observa que los iones de la solución del suelo son fuertemente atraídos sobre la
superficie descompensada de las partículas, formando una capa rígida de signo contrario al de la
superficie de las partículas.
Este modelo presenta limitaciones debido a que las partículas de arcilla son finitas y que no
permite describir todos los fenómenos eléctricos observados en el sistema agua – arcilla (Porta et
al., 1999).

b) Modelo de Gouy – Chapman


Esta teoría fue desarrollada de manera independiente por Gouy (1910) y Chapman (1913) para la
aplicación en superficies planas, pero funciona igual para superficies esféricas.
Considera, al igual que el modelo anterior, que la carga negativa se encuentra distribuida
uniformemente sobre la superficie del coloide. Sin embargo, los iones que están en el conjunto se
dispersan en la capa líquida, así como los gases lo hacen en la atmósfera. A esta teoría se le llama
también teoría de la doble capa difusa. La distribución de la concentración en la zona líquida sigue
la ecuación de Boltzmann (Tan, 1993; Salager, 1998; Porta et al., 1999):
⎛ − zeψ ⎞
exp ⎜ ⎟
Cx = C 0
x
⎝ kT ⎠
(3.8)
Donde:
Cx = concentración de cationes a una distancia x de la superficie
Cxo = concentración de cationes en el volumen de la solución

z = valencia
e = carga eléctrica
ψ = potencial eléctrico
k = constante de Boltzmann
T = temperatura absoluta

Figura 3.9. Modelo de la Doble Capa Difusa de Gouy - Chapman

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Adolfo López Pérez
Revisión de Literatura

Debido a la atracción por la carga negativa de la superficie, los cationes en la fase de solución
tienden a distribuirse sobre la superficie coloidal manteniéndose eléctricamente neutras, y la
tendencia de estos iones a alejarse es neutralizada por las fuerzas de atracción de Van Der Waals.
Cuando existe un déficit de aniones presente en la interfase liquida, el total de cargas en la
superficie tiende a equilibrar el exceso de cationes.
La teoría de Gouy – Chapman es aplicable para superficies coloidales con carga positiva., ya que,
el exceso de aniones se presentará en la interfase líquida, y el déficit de cationes se espera que
ocurra en la superficie.
Bolt (1955) mencionado por Gast (1982) observó que la ecuación de Gouy – Chapman se limita a
aplicaciones cuantitativas ya que se asume que los iones en la solución del suelo se comportan
como cargas puntuales y pueden ser aprovechados por la superficie sin limitantes; lo que da lugar
a la formación de complejos de superficie y a una selectividad en la adsorción (Porta et al., 1999).
Está limitación aplica particularmente a las superficies con carga variable.
Stern (1924) introdujo una modificación de la teoría de Gouy – Chapman, quien declaró que los
iones de tamaños más finos no son aprovechados de la misma forma debido a la diferencia en sus
radios, además que la primera capa de iones (capa de Stern) no esta inmediata a la superficie, sino
que existe una distancia, x, entre ellas (Marshall y Holmes, 1979; Gast, 1982; Tan, 1993; Salager,
1998; Porta et al., 1999).

c) Modelo de Stern
La influencia de la dimensión de los iones es muy grande cerca los coloides. En la teoría de Stern,
la primera capa es similar a las teorías anteriores. Sin embargo, la segunda capa se divide en (1)
una subcapa cerca de la superficie del coloide y (2) una capa difusa:

Figura 3.10. Modelo de Stern


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Adolfo López Pérez
Revisión de Literatura

La primera capa está herméticamente empaquetada con cationes a la que se le llama capa de
Stern. El potencial de distribución parece ser una combinación del modelo de Helmholtz y el de
Gouy – Chapman. La disminución del potencial también se divide en dos partes. En la capa de
Stern, el potencial disminuye con la distancia a la superficie según la teoría de Helmholtz. De aquí,
la disminución del potencial con respecto a la distancia sigue la teoría de Gouy – Chapman.
Como resultado, la concentración y el potencial en la parte difusa de la doble capa bajan a valores
suficientes para garantizar la aproximación de los iones a cargas puntuales. Más allá de esto, Stern
considera la posibilidad de una “adsorción específica” de iones y asume que estos iones se
localizan en el plano, x. La teoría de la doble capa eléctrica de Stern asume entonces que la carga
de la superficie es balanceada por la carga en la solución, la cual es distribuida entre la capa de
Stern a una distancia x de la superficie y una capa difusa que obedece el comportamiento de la
distribución de Boltzmann (Gast, 1982). El total de carga en la superficie, σ, es balanceado por la
suma de las cargas en las dos capas:
σ = − (σ 1 − σ 2 ) (3.9)

Donde, σ1 es la carga en la capa de Stern y σ2 es la carga en la capa difusa.

d) Modelo de la teoría de la triple capa


La teoría de la doble capa fue desarrollada para estudios de adsorción, intercambio de iones y
otras reacciones de superficie en los silicatos presentes en las superficies de las arcillas. La carga
negativa en la superficie de las arcillas, la cual es por definición, la primera capa de la doble capa
difusa, se origina a partir de la sustitución isomórfica dentro de la estructura del cristal. Sin
embargo, las propiedades de las superficies de los sesquioxidos y otros tipos de arcillas exhiben
hidróxidos en su superficie, que son diferentes con respecto a las propiedades de los silicatos de
las arcillas. Las cargas permanentes en los óxidos de las arcillas se complementan o “protegen” en
las superficies de las arcillas por cargas atribuidas al proceso de adsorción de iones con un
potencial determinado, los cuales son primeramente iones H+ e OH-. Debido a la presencia de
iones con potenciales definidos, se adsorben los iones localizados lejos de la zona de la superficie
del mineral. Este modelo, llamado modelo de la triple capa, fue introducido por Yates et al., en
1974 (Brendler et al., 2004).
Al respecto, Kleijin y Oster (1983) mencionados por Tan (1993) consideran que la capa de
adsorción de iones con un potencial determinado es una parte integral de la superficie sólida de la
arcilla. Esta capa, de hecho, se localiza en la fase líquida. A la cual quizás se le pueda llamar la
capa efectiva de la doble capa difusa:

25
Adolfo López Pérez
Revisión de Literatura

Figura 3.11. Modelo de la teoría de la triple capa

3.3.1.3.5. Equilibrio Donan de Membrana


Cada especie química, en una mezcla de reacción, libera cierta cantidad de energía. Esta puede
ser expresada por unidad de la cantidad de iones presentes en las especies, a lo que comúnmente
se le llama el potencial químico. Esta propiedad, indicada por el símbolo μ, depende de la presión
P, la temperatura T, la naturaleza química de los iones de las especies, y de la proporción de
mezcla con otras especies (Tan, 1993). Para soluciones ideales, el potencial químico puede ser
formulado de la siguiente manera:
μ = μ 0 + RT ln m (3.10)

Donde:
μ = potencial químico de una especie de ión
μ0 = potencial químico de la especie de ión en estado estándar
m = moles de los iones de las especies presentes en la mezcla
R = Constante de los gases
T = temperatura absoluta (º K)
Para condiciones no ideales, la ecuación (3.10) cambia a:
μ = μ 0 + RT ln a (3.11)
En la cual a es la actividad de los iones de las especies.
El potencial químico indica el estado de energía potencial de las especies químicas o de los
componentes en los suelos y su formulación muestra algunas relaciones con los potenciales de
Nernst. Es independiente de campos de fuerzas externas, tales como la fuerza centrifuga o la de
gravedad, permaneciendo constante a cualquier distancia de la superficie del suelo. También

26
Adolfo López Pérez
Revisión de Literatura

permanece en condiciones de equilibrio constante cuando se mantienen constantes las


concentraciones, temperatura y presión; pero si alguna de éstas se modifica, el equilibrio se
interrumpe. Esto puede ser ocasionado debido a los movimientos espontáneos del suelo, en el cual
generalmente el movimiento se produce de lugares de mayor potencial a los de menor, con la
finalidad de equilibrarse nuevamente.
La aplicación del concepto de potencial químico es hipotética en las condiciones del suelo, tal
como se muestra en las siguientes relaciones: en los suelos, los iones son adsorbidos por las
arcillas y los ácidos húmicos. Entonces las moléculas pequeñas se unen a las moléculas grandes;
pero si un sistema se pone en diálisis dentro de las moléculas grandes (i), el agua y los iones de la
solución externa se moverán libremente a través de la membrana semipermeable (o), pero no las
moléculas de las arcillas y los ácidos húmicos. El movimiento de los iones continuará hasta que se
logren las condiciones de equilibrio, y las diferencias en los potenciales químicos dentro y fuera
sean eliminadas. Consecuentemente, el equilibrio del potencial químico de los iones dentro de la
molécula es igual al potencial químico de los iones fuera de ella. Ignorando la presencia de
potenciales eléctricos la siguiente relación es válida:
μi = μ o (3.12)

El potencial químico puede ser aplicado para describir el transporte, adsorción y movimiento de
iones en el suelo. Además, es útil para predecir la captación de iones por las raíces de las plantas
y su transporte en el cuerpo de las mismas. La captación selectiva de compuestos químicos por las
raíces del sistema de las plantas es un excelente proceso que llevan a cabo los sistemas vivos.
Los compartimientos celulares en el tejido de las plantas son separados por membranas biológicas
representando las barreras de los compuestos químicos. El transporte a través de estas barreras y
el proceso inmediato al mismo puede ser estudiado y descrito usando el potencial químico. Aunque
no se ha entendido claramente, se acepta que las células de las plantas se comportan como
membranas biológicas con poros que solo favorecen la penetración de partículas pequeñas. Este
tipo de transporte pasivo (difusión, flujo de masas) de partículas hidrofílicas pequeñas obedecen
las leyes físicas y químicas. El flujo neto del ión en cualquier dirección se detendrá tan pronto como
el estado de equilibrio sea alcanzado. Tal equilibrio, conforma el llamado principio de Donnan (Tan,
1993). Con compuestos que no están cargados eléctricamente (sucrosa), el equilibrio se alcanza
cuando la sucrosa iguala las concentraciones que se encuentran en cualquier lado de la
membrana. Sin embargo, con iones cargados eléctricamente el potencial electroquímico podría
quedar en ambos lados de la membrana:
μi + zFψ i = μo + zFψ o (3.13)
Donde:
i = interior de la célula
o = exterior de la célula
ψi = potencial eléctrico dentro de la membrana

27
Adolfo López Pérez
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ψo = potencial eléctrico fuera de la membrana


μ = potencial químico de los elementos de las especies
z = valencia
F = constante de Faraday
Anteriormente se ha definido al potencial químico como: μ = RT ln a; por consiguiente sustituyendo
RT ln a por μ, se tiene:

( RT ln a )i + zFψ i = ( RT ln a )o + zFψ o
zFψ o − zFψ i = ( RT ln a )i − ( RT ln a )o

RT ⎛ ai ⎞
ψ o −ψ i = E = ln ⎜ ⎟ (3.14)
zF ⎝ ao ⎠

ψ o −ψ i se le conoce como potencial de membrana o potencial de Donan, en la cual ai > ao para


cationes y viceversa para aniones en donde z, es negativo.
El equilibrio se consigue cuando el potencial químico de los cationes es igual al de los aniones, tal
como se muestra en la siguiente ecuación:
⎛ ai ⎞ ⎛a ⎞
⎜ ⎟ =⎜ o ⎟ (3.15)
⎝ a o ⎠Cationes ⎝ a i ⎠ Aniones
Debe tomarse en cuenta si la mayoría de las células se encuentran muy activas, el equilibrio no
existirá en ambos lados de la membrana. Debido a que el metabolismo consumirá más iones de
lado interno que del externo ocasionando así un disturbio contínuo y el paso de iones del exterior
hacia el interior.
La membrana de Donan es un sistema que contiene una solución electrolítica con dos o mas iones
difundibles separados por una segunda fase que tiene tanto iones difundibles como no difundibles.
Las dos fases están separadas por una membrana que permite el paso de iones y agua, pero no
partículas coloidales con carga. El sistema tiene las siguientes propiedades:
1. presenta una desigual distribución de iones entre las fases,
2. al igual que una diferencia en la presión osmótica entre las fases, y
3. una diferencia en el potencial eléctrico entre las fases.
Davis (1942) citado por Gast (1982) señala que, como tal, un sistema en equilibrio está realmente
estable y por consiguiente el coloide no puede moverse libremente entre las fases; pero cuando se
tienen especies no difundibles, el equilibrio nunca se completa.
El equilibrio de Donan es una característica presente en los suelos que tienen una significancia
particular en por lo menos dos áreas: la relación entre el sistema suelo y las raíces de las plantas; y
la medida potenciométrica de la actividad de los iones individuales.

3.3.1.3.6. Floculación y Dispersión


Como las partículas de arcilla interactúan unas con otras, las fuerzas de repulsión y atracción
pueden entrar en juego. Uno u otro tipo de fuerza puede llegar a predominar, dependiendo de las

28
Adolfo López Pérez
Revisión de Literatura

condiciones físico-químicas. Cuando dominan las fuerzas de repulsión, las partículas se separan,
permaneciendo a ciertas distancias unas con otras, es entonces cuando se dice que la arcilla ha
sido dispersada. Cuando prevalecen las fuerzas de atracción, se presenta el fenómeno de
floculación, un fenómeno parecido a la coagulación de los coloides del suelo, debido que las
partículas se asocian en paquetes o fábricas (Brady, 1984; Hillel, 1998).
La dispersión se desarrolla a valores de pH elevados, donde la electronegatividad de la micela se
encuentra al máximo. También se favorece con iones monovalentes hidratados, como el Na+, el
cual debido a que no es muy estable, queda retenido en la micela. Ayudando así a mantener
separados los coloides del suelo. Aparentemente, al existir una pérdida en la retención de los
iones, se reduce la electronegatividad de la micela, permitiendo que las micelas individuales sean
rechazadas unas con otras, quedando así dispersas.
La electronegatividad puede ser reducida de varias formas. Primero, reduciendo el pH. Esto tendrá
un efecto en la reducción de la carga negativa en la micela y se generará el reemplazo del ión
sodio u otro ión monovalente por iones de hidrogeno. Segundo, un ión divalente o trivalente como
son el Ca2+, Mg2+, o Al3+, pueden ser introducidos al intercambio con el sodio de carga unitaria.
Estos iones con varias cargas son adsorbidos con más facilidad por la micela, reduciendo la
electronegatividad y reforzando las oportunidades para que las fuerzas naturales de atracción entre
partículas dominantes se acerquen y choquen unas con otras. Finalmente, agregando sales
simples se incrementara la concentración de cationes alrededor de la micela, reduciendo la
electronegatividad (Brady, 1984).
Las principales fuerzas de repulsión entre las micelas de las arcillas provienen de las cargas
iónicas producidas por un conjunto de iones, que se caracterizan por la tendencia a incrementar su
volumen en el sistema agua-arcilla (Hillel, 1998). La dispersión ocurrirá o no, dependiendo no solo
de la naturaleza de los cationes intercambiables, sino también de la composición iónica del
electrolito y concentración de la solución externa (Porta et al., 1999).
El fenómeno opuesto a la dispersión, conocido como floculación es benéfico para la agricultura,
debido a que es el primer paso para la formación de agregados estables. La habilidad de los iones
comunes para flocular los coloides del suelo se presenta en el siguiente orden: Al > H > Ca > Mg >
K > Na. Esto es afortunado, debido a que los complejos coloidales de los suelos en las regiones
húmedas y subhúmedas, son dominados por el Al, H y Ca; algunas regiones semiáridas contienen
elevados contenidos de Ca. Estos iones favorecen la floculación (Brady, 1984).
En las áreas de las regiones áridas, los iones de sodio tienen mucha importancia en el complejo de
intercambio. El resultado de un exceso de sodio en los suelos es un sistema disperso de los
coloides del suelo, haciendo que éstos sean impermeables al agua. La mayoría de las plantas no
presentan un buen desarrollo bajo estas condiciones; el desarrollo normal puede generarse sólo si
el sodio es reemplazado (Brady, 1984). Si los suelos se mantienen dispersos, el suelo se convierte
en fragipan, ocasionando que el crecimiento de las raíces se detenga debido a la falta de
porosidad. Si la percolación del agua de lluvia lixivia los electrolitos del suelo, las arcillas del suelo
29
Adolfo López Pérez
Revisión de Literatura

permanecerán dispersas. Para mantener los electrolitos en el suelo es necesario que se presente
el fenómeno de floculación, para lograrlo es necesario aplicar iones que sean capaces elevar el pH,
tales como el Ca, y el Mg, que a la vez que presentan elevados valores de agregación de los
suelos e incrementan las cargas negativas, también reducen la toxicidad provocada por el Al (Tan,
1993).
El balance de las fuerzas de repulsión y de atracción es un proceso reversible, y bajo ciertas
circunstancias puede hacerse una y otra vez. Un suelo que se ha dispersado, floculado,
redispersado y floculado nuevamente, de varias formas, cuando se riega con agua, existe una
variación de la composición iónica y salina.
Tan (1993) concluye que las propiedades de las arcillas minerales, están fuertemente influenciadas
por las condiciones de los coloides de las arcillas con respecto a la doble capa electroestática.

3.4. Intercambio de Cationes en los Suelos


Esta es una de las propiedades mas importantes de las partículas de arcilla, ya que los iones
cambiables influyen en la estructura, la actividad biológica, régimen hídrico y gaseoso, la reacción,
los procesos genéticos del suelo y de su formación, la fertilidad y fertilización del mismo; además,
del uso y manejo al que se someta en las diferentes actividades en donde se utiliza (Marshall y
Holmes, 1979; Flores, 1980).
Se entiende por cambio iónico (catiónico o aniónico) los procesos reversibles por los cuales las
partículas sólidas del suelo adsorben iones en la fase acuosa, y liberan al mismo tiempo
cantidades equivalentes de otros iones en la fase sólida y establecen un equilibrio entre ambas
fases. Estos fenómenos se deben a las propiedades específicas del complejo coloidal del suelo,
que presenta cargas electrostáticas y una gran superficie (Flores, 1980; Tisdale et al., 1990).
La existencia de superficies cargadas negativamente exige que haya iones de signo contrario,
relacionados con tales superficies, para que se cumpla el principio de electroneutralidad del
sistema (Tan, 1993; Porta et al., 1999). Los cationes solvatados, al ser adsorbidos en la superficie,
forman complejos de superficie externa que resultan menos estables que los internos, ya que no
pueden establecer fácilmente enlaces iónicos o covalentes entre el grupo central y el ligando
(Sposito, 1989), por lo que son intercambiables. En suelos con exceso de sodio presentan una
elevada capacidad de intercambio catiónico, esto se debe a dos factores principales, 1) a las
cargas constantes de tipos de arcillas 2:1, comunes en los suelos de las zonas áridas y 2) por la
carga dependiente del pH presente en los coloides del humus a elevados niveles de pH (Brady y
Weil, 1999).

3.4.1. Importancia de los cationes y aniones en los suelos


Los cationes existen como átomos simples en la mayoría de los suelos, a excepción del amonio,
debido a que el nitrógeno debe estar combinado con el hidrógeno y el oxígeno para que pueda
estar disponible para las plantas. El cuadro 3-8 muestra los cationes y aniones más comunes en
los suelos (Thompson, 1957).

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Adolfo López Pérez
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Cuadro 3-8. Numero de valencia y radicales de los elementos más comunes en los
suelos.

Cationes Aniones
1+ 2+ 3+ 4+ 1- 2- 3-

H+ Mg2+ Al3+ Si4+ OH- HPO42- PO43-


Na+ Fe2+ Fe3+ Cl- CO32-
K+ Zn2+ O2-
NH4+ Ca2+ NO3- SO42-
Cu2+ H2PO4- B4O72-
B

Mn2+ HCO3- MoO42-


Fuente: Thompson, 1957.

3.4.2. Adsorción de cationes por los coloides del suelo


Los cationes son retenidos electrostáticamente en la superficie de las arcillas. La mayoría de ellos
están distribuidos en la fase líquida por difusión. La densidad de población de los iones es muy
grande cerca de la superficie. Estos cationes son llamados cationes adsorbidos. Las proporciones
y órdenes de adsorción son conocidos entre los cationes, debido a la reacción de adsorción que
depende del potencial de la superficie, valencia y radio hidrodinámico. Cuando se encuentran
presentes una mezcla iones monovalentes y divalentes en la solución del suelo, la adsorción
usualmente cambia a favor de los iones divalentes. La adsorción específica también afecta a los
cationes debido al radio hidrodinámico. Por otro lado, los radios cristalinos, desempeñan un papel
de menos importancia. Generalmente, los iones con menor hidratación son adsorbidos
preferentemente.
Cada suelo tiene su capacidad de intercambio catiónico (CIC), dependiendo de la cantidad de
iones intercambiables en turno, que depende de: (1) el tipo de mineral de arcilla, (2) el porcentaje
de arcilla, y (3) la cantidad de coloides orgánicos (FAO, 1986; Pond y Steila, 1989; Hillel, 1998).
Por otro lado, los iones con radios de hidratación grandes, debido a que se encuentran mas lejos
de la superficie coloidal, tienden a ser adsorbidos mas débilmente, por ejemplo, el ión sodio tiene
un radio atómico de 9.8 x 10-11 m (0.98 Å) cuando se encuentra en estado puro, pero tiende a ser
fuertemente hidratado y su radio efectivo se incrementa ocho veces cuando es envuelto por las
moléculas de agua. Los cationes monovalentes, atraídos por una sola carga, pueden ser
reemplazados más fácilmente que los cationes divalentes o trivalentes. El orden de preferencia de
las reacciones de intercambio es:
Al3+ > Ca2+ > Mg2+ > NH+ > K+ > H+ > Na+ > Li+
Un ejemplo de una reacción de intercambio sería:
Na2 [arcilla] + Ca2+ ↔ Ca [arcilla] + 2Na+
En la naturaleza, los materiales del suelo raramente se encuentran adsorbidos homogéneamente
con iones de una sola carga. Típicamente, la capacidad de intercambio se lleva a cabo por
diversos cationes de proporciones variables, a los cuales en conjunto constituyen el complejo de
intercambio.

31
Adolfo López Pérez
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El término intercambio de cationes es preferible en vez del intercambio de bases, ya que la


reacción que se genera involucra también a los iones H+. El ión hidrogeno es un catión, pero no
una base. Los cationes adsorbidos pueden ser intercambiados por otros cationes, de aquí que se
les llame cationes intercambiables (Rowell, 1994). La velocidad de reacción es virtualmente
instantánea. Para mantener la electroneutralidad en el suelo, las reacciones de intercambio son
reacciones estequiométricas, tal y como se muestra en la reacción anterior (Tan, 1993).
Supóngase que una micela tiene la mitad de su capacidad satisfecha con iones de Ca, una cuarta
parte con iones de K+ y la otra parte con iones de H+. La situación será la que se muestra en la
figura 3.12. Ahora, supóngase que el material coloidal se trata con una solución fuerte de KCl. A su
tiempo, los iones de K del KCl reemplazarán prácticamente a todos los cationes que están sobre la
micela, creando una micela que está enteramente saturada por potasio, y el calcio y el hidrógeno
adsorbidos existirán en la solución con cloruros.

H H Ca K K K K
H K K
MICELA MICELA
COLOIDAL Ca + KCl Solución
K COLOIDAL + 3CaCl2 + 3HCl
K K
K Ca K K K
K K

Figura 3.12. Distribución de los iones cerca de la micela

Por lo tanto, la eficiencia con que un ión reemplaza a otro está determinada por factores como:
(a) la concentración relativa o número de iones,
(b) el número de cargas de los iones, y
(c) la velocidad de movimiento o actividad de los diferentes iones.

El primer factor es una aplicación de la bien conocida ley química de acción de las masas. En
igualdad de condiciones, cuanto mayor número de cargas porte el ión, mayor será su eficiencia. La
velocidad o actividad de un ión principalmente es función de su tamaño, pero también debe tenerse
en cuenta el grado de hidratación. Si se consideran a los iones Li, Na, K y Rb se encontrará que en
el cuadro 3-9 están enlistados en orden ascendente de tamaño y, por tanto, se esperaría que su
eficiencia de reemplazamiento fuera en el orden Li, Na, K y Rb. Sin embargo, durante la
hidratación, el ión Li se asocia con tantas moléculas de agua que su velocidad se reduce mucho.
Debido a ese gran radio hidratado, el Li no puede llegar tan cerca de la micela como otros iones.
En forma similar, el ión Na está mas altamente hidratado que el ión K. El resultado de ello es que el
orden de reemplazamiento queda invertido: Rb, K, Na, Li (Marshall y Holmes, 1979).

32
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Cuadro 3-9. Radios iónicos, hidratación y eficiencia de intercambio de diversos iones


monovalentes.

Radio de los iones Orden de eficiencia


Angströms (10-8 cm) de intercambio de cationes
Ión Deshidratado Hidratado
Li 0.78 10.03 4to
Na 0.98 7.90 3ro
K 1.33 5.32 2do
Rb 1.49 5.09 1ro
Fuente: Foth, 1985
La adsorción e intercambio de cationes tiene mucha importancia en la asimilación de los nutrientes
para las plantas, fertilidad del suelo, retención de nutrientes y aplicación de fertilizantes. Los
cationes adsorbidos generalmente están disponibles para las plantas debido al intercambio de los
iones de H+ generados por la respiración de las raíces de las plantas. Los nutrientes agregados al
suelo, en forma de fertilizantes, serán retenidos por las superficies coloidales y temporalmente
prevenidos del proceso de lixiviación (Tan, 1994).

a) Fertilidad del suelo. Bajo condiciones naturales los cationes más comunes en los suelos
son: H+, Ca2+, Mg2+, K+ y Na+. Estos pueden ser reemplazados entre sí dependiendo de las
condiciones. Cuando las condiciones son favorables para que se presenten cantidades
elevadas de protones, el H+ reemplaza otros cationes en el complejo de intercambio. Tal
intercambio de iones H+ produce los suelos ácidos, principalmente en las regiones
húmedas. Las bases liberadas en la solución del suelo se lavan debido a la percolación del
agua. El encalado de los suelos desempeña un papel importante ya que reemplaza la
adsorción de iones H+ por los de Ca2+ incrementando así la fertilidad de los suelos.
b) Aplicación de fertilizantes. Los fertilizantes que se agregan al suelo incrementan la
fertilidad del suelo y promueven el desarrollo de los cultivos. Los nutrientes principales en
los fertilizantes son N, P, K, Fe, Cu, Zn y Mn. El N en los fertilizantes se puede presentar el
forma catiónica (NH4+) o en forma aniónica (NO3-), mientras que el P, siempre se encuentra
en forma aniónica en la naturaleza (H2PO4-, HPO42-). Los demás nutrientes se encuentran
en forma de cationes. Estos cationes son liberados mediante la disolución de los
fertilizantes en la solución del suelo. Después de ser liberados, serán adsorbidos por las
raíces de las plantas o reemplazarán a los cationes originales del complejo de intercambio.
c) Asimilación de nutrientes. Los cationes intercambiables funcionan como el
almacenamiento de grandes cantidades de nutrientes para que se encuentren disponibles
para el crecimiento de las plantas. Las raíces de las plantas adsorben estos cationes
mediante el proceso de intercambio, liberando un ión H+, a cambio de los que la planta
necesite.

33
Adolfo López Pérez
Revisión de Literatura

d) Calidad medio ambiental. La mayoría de los materiales pueden ser agregados al suelo
mediante operaciones agrícolas, domesticas e industriales. Varios de los compuestos son
peligrosos para los humanos y los animales. Cuando estos se lixivian, llegan a los mantos
acuíferos contaminando así las aguas. Sin embargo, la presencia de arcillas y su
capacidad de intercambio catiónico provee una capacidad amortiguadora a los suelos.
Debido a la carga eléctrica y a la elevada superficie específica, las arcillas adsorben una
variedad de compuestos químicos que llegan a los suelos como producto de las reacciones
microbiológicas generadas en la basura orgánica, gases, metales pesados, y otros
contaminantes. Mediante la adsorción por las superficies de las arcillas, algunos metales
tóxicos se inmovilizan y/o precipitan generando daños menores a los componentes del
suelo. De este modo es como las arcillas interceptan una gran variedad de contaminantes
y los remueven del suelo por medio del proceso de CIC antes que lleguen a las aguas del
subsuelo. Consecuentemente, las arcillas actúan como agente purificador de la naturaleza
e incrementa la calidad de los suelos y de las aguas del subsuelo.

3.4.3. Capacidad de intercambio de cationes en los suelos


Está fuera de toda discusión que las partículas de arcilla presentan un sistema compuesto de dos
partes distintas: (1) una micela, relativamente grande e insoluble, y (2) un enjambre adosado de
cationes sueltos (Buckman y Brady, 1977; Brady, 1984).
La fracción coloidal lleva tanto una carga positiva como una negativa. Sin embargo, en la mayoría
de los suelos la carga negativa tiene una importancia mayor. La capacidad de intercambio de
cationes (CIC) es una expresión del número de sitios de adsorción de cationes por unidad de peso
del suelo. Se define como la suma total de cationes intercambiables adsorbidos, expresadas en
miliequivalentes por 100 gramos de suelo secado en horno (Foth, 1985; Rowell, 1994).

Figura 3.13. Distribución de los iones presentes en la solución del suelo, así como su
capacidad para quedar retenidos tanto en la superficie interna como externa.
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Adolfo López Pérez
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La capacidad total de intercambio de cationes del suelo es el número total de sitios de intercambio
de los coloides tanto orgánicos como minerales. Cada constituyente de la fracción de arcilla del
suelo tiene una capacidad media de intercambio de cationes que es bastante característica de ella.
Las capacidades aproximadas de intercambio de cationes de algunas arcillas minerales comunes
se muestran en el Cuadro 3-10. La capacidad de intercambio de los óxidos hidratados de hierro y
aluminio es mucho menor que la de las otras arcillas minerales. Para muchos suelos de zonas
templadas, la capacidad media de intercambio de cationes de la fracción de arcilla en conjunto
puede estar en la cercanía de 50 meq/100 g, debido a que la fracción de arcilla es una mezcla de
arcillas minerales. En esas condiciones, la capacidad de intercambio de cationes de 100 g de suelo
es de 2 meq por cada 1% de materia orgánica de 0.5 meq por cada 1% de arcilla. Un suelo con 3%
de materia orgánica y 24% de arcilla tendría una capacidad de intercambio de cationes de
aproximadamente 18 meq/100 g [2(3) + ½(24) = 18].

Cuadro 3-10. Capacidad de intercambio de cationes en las arcillas del suelo y en la materia
orgánica.

Capacidad de intercambio
Coloides del suelo
de cationes, meq/100 g
Valor Intervalo
Representativo corriente
Zeolitas 425 230 – 620
Materia orgánica 375 150 – 500
Vermiculita 150 100 – 200
Esmectita 115 80 – 150
Alofana 100 50 – 200
Montmorillonita 80 60 – 100
Alofano 47.5 25 – 70
Halloysita hidratada 45 40 – 50
Ilita 30 20 – 40
Clorita 30 20 – 40
Turba 20 10 – 30
Paligorskita 17.5 5 – 30
Halloysita 12.5 5 – 10
Caolinita 8.0 3 – 15
Óxidos de Fe y Al 4.0 0–4
Sesquioxidos 3.0 2–4
Feldespatos 1.5 1–2
Cuarzo 1.5 1–2
Fuente: Flores, 1980; Thompson y Troeh, 1982; Bikerland, 1984; Tan, 1993.
En la estimación aproximada de la capacidad de intercambio se omiten las capacidades de
intercambio de cationes de las fracciones de limo y arena debido a que es muy pequeña. La
capacidad de intercambio de cationes queda en un nivel de menos 5 para suelos que contienen
muy poca arcilla o materia orgánica a 200 para suelos orgánicos.
La CIC en los suelos orgánicos se debe principalmente a los grupos funcionales carboxílicos (-
COOH), fenólicos ( -OH), alcohólicos (- OH) y metoxílicos (-OCH3) que se encuentran en la

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periferia de las moléculas de los ácidos húmicos fundamentalmente, la CIC dependerá de la


cantidad y grado de acidez de estos grupos.

3.4.4. Clases y cantidades de cationes intercambiables


Para fines prácticos, la suma de las cantidades de cationes que se indican en el cuadro 3-11, se
considera equivalente a la capacidad de intercambio de cationes, reconociendo que hay presentes
cantidades muy pequeñas pero importantes de hierro, cobre, manganeso y otros cationes
intercambiables.
Los 15 cm superiores (6 plg) del suelo de pradera citado en el cuadro 3-11 tienen 13.9
miliequivalentes de calcio intercambiable por cada 100 g de suelo. Para calcular los kilogramos de
calcio intercambiable por hectárea contenidos en la capa arable de esa profundidad en una
hectárea, se necesita convertir los miliequivalentes de calcio a unidades de peso. El peso
equivalente del calcio es de 20, por lo cual el peso miliequivalente es 0.02 g. Así, el horizonte de Al
contiene 2.78 g de calcio intercambiable por cada 1000 kg de suelo. Suponiendo que el peso por
hectárea de una capa arable 15 cm es de 2 250 000 kg, la cantidad de calcio intercambiable será
de 2250 x 2.78 g = 6255 kg de calcio intercambiable. La fórmula para calcular el peso de cualquier
catión en la capa arable de una hectárea de suelo es:
⎛ Peso del suelo en kg ⎞
⎜ ⎟ = 20000 ( miliequivalentes en 100 g ) (3.16)
⎝ 10 ⎠
La cantidad total de calcio intercambiable en el suelo ramificado por el sistema radical de las
plantas es varias veces el valor de éste suelo particular. La importancia y magnitud de los
nutrientes disponibles para las plantas como cationes cambiables en los suelos es fácilmente
aparente. Tomando en consideración las diferencias en el peso miliequivalente de los diversos
cationes, podría haber 2200 kg de magnesio intercambiable y 1065 kg de potasio intercambiable
en una hectárea de una capa arable (Foth, 1985).

Cuadro 3-11. Cationes intercambiables, capacidad de intercambio de cationes, porcentaje


de saturación de bases y pH de los horizontes del migajón de arcilla limosa.

Cationes intercambiables Capacidad Porcentaje


Profundidad meq/100 g de de
Horizonte pH
plg Ca Mg K Na H intercambio saturación
de cationes de base
0–6 Ap 13.9 3.4 0.5 0.1 9.3 27.2 66 5.7
6 – 11 Al2 13.8 4.2 0.4 0.1 11.4 29.9 62 5.8
11 – 20 AB 14.5 6.1 0.4 0.1 9.0 30.1 70 5.8
20 – 35 B2t 14.7 6.7 0.3 0.1 7.5 29.3 74 5.7
35 – 51 B3 14.8 5.7 0.3 0.1 5.6 26.5 79 6.0
51 – 61 C 16.1 5.6 0.4 0.2 4.1 26.4 84 6.5
Fuente: Foth, 1985.

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3.4.5. Ecuaciones empíricas para determinar el intercambio de cationes


3.4.5.1. Ecuación de Freundlich
La ecuación de adsorción de Freundlich es un método que expresa la condición iónica en la
solución del suelo. Se adapta a reacciones de adsorción de rangos pequeños. La ecuación es la
siguiente:
1
x = kC n (3.17)
Donde:
x = cantidad de cationes adsorbidos por cantidad unitaria de adsorbente
C = concentración de equilibrio del catión agregado
k, n = constantes
La ecuación de Freundlich no es exactamente una formulación de reacción de intercambio de
cationes. Esta formulación pertenece a la adsorción de cationes, y los parámetros de intercambio
no están incluidos en la ecuación.

3.4.5.2. Ecuación de Langmuir - Vageler


x kC
= (3.18)
x 0
1 + kC
Donde:
x = cantidad de cationes adsorbidos por unidad de peso intercambiado
x0 = capacidad total de intercambio
C = concentración de cationes agregados en moles por litro
k = coeficiente de afinidad

3.4.6. Ecuaciones que usan la ley de acción de masas para el intercambio de


cationes
3.4.6.1. Ecuación de Kerr
Esta ecuación puede aplicarse para intercambio de iones con cargas monovalentes o para
reacción de intercambio de iones monovalentes con iones divalentes.
Para reacciones de intercambio de cationes con cargas monovalentes, por ejemplo, se asume que
se tiene la siguiente reacción de intercambio:
Na+ K-suelo ↔ Na-suelo + K+
La aplicación de la ley de acción de masas es como sigue:
⎡⎣ Na + ⎤⎦ ( K + ) (K ) = k
+
⎡⎣ Na + ⎦⎤
=k o (3.19)
( Na + ) ⎡⎣ K + ⎤⎦ eq ( Na )
+ ex
⎡⎣ K + ⎤⎦

El signo [ ] denota los iones adsorbidos, mientras que ( ) denota los iones libres en la solución. La
constante de equilibrio keq se vuelve kex, a la cual se le conoce como coeficiente de selectividad. El
valor de kex es la tendencia de que un catión se adsorbe más con respecto al otro. Donde

37
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kex =
(K )
+

entonces
⎡⎣ Na + ⎤⎦
= 1.0
( Na )
+
⎡⎣ K + ⎤⎦

Esto significa que se adsorbieron cantidades iguales de los iones de K+ y Na+.


Cuando se trata de reacción de cationes de cargas diferentes, por ejemplo, un catión monovalente
con uno divalente, ocurre lo siguiente; suponiendo que se tiene la siguiente reacción de
intercambio:
2Na+ + Ca-suelo ↔ (Na)2-suelo + Ca2+
Kerr indica que para el equilibrio, la reacción puede ser descrita por la siguiente ecuación:

⎡⎣ Na + ⎤⎦ ( Ca 2 + )
2

=k (3.20)
⎡⎣Ca 2 + ⎤⎦ ( Na + )
2

Los signos [ ] y ( ) denotan los iones adsorbidos y libres, respectivamente. De acuerdo a la ley de
acción de masas, la ecuación establece que la relación de la reacción producida por la actividad de
los reactivos y los reactantes es constante. Pero sacando raíz cuadrada de la ecuación (3.20), se
convierte en:

⎡⎣ Na + ⎤⎦ ( Ca 2 + )=k (3.21)
⎡ Ca 2 + ⎤ ( Na + )
⎣ ⎦
Esta ecuación es conocida como la ecuación de Gapon

3.4.6.2. Ecuación de Vanselow


Vanselow considera que la actividad de los cationes adsorbidos es proporcional a la fracción molar
del total de cationes presentes en la solución:
⎡⎣ Na + ⎤⎦
Proporción de Na adsorbido =
⎡⎣ Na + + Ca 2 + ⎤⎦

⎡⎣Ca 2 + ⎤⎦
Proporción de Ca adsorbido =
⎡⎣ Na + + Ca 2 + ⎤⎦

2
⎛ ⎡⎣ Na + ⎤⎦ ⎞
⎜ ⎟ ( Ca 2 + )
⎜ ⎡ Na + + Ca 2 + ⎤ ⎟
Sustituyendo ambas ecuaciones se tiene: ⎝⎣ ⎦⎠
=k
⎡⎣Ca 2 + ⎤⎦
⎡⎣ Na + + Ca 2 + ⎤⎦
( Na )
2+ 2

Y reordenando se llega a la ecuación de Vanselow

⎡⎣ Na + ⎤⎦ ( Ca 2 + )
2

=k (3.22)
⎡⎣Ca 2 + ⎤⎦ ⎡⎣ Na + + Ca 2 + ⎤⎦ ( Na + )
2

Krishnamoorthy y Overstreet (1949) desarrollaron una ecuación similar (Tan, 1993).

38
Adolfo López Pérez
Revisión de Literatura

3.4.7. Ecuaciones basadas en la teoría de Donnan


El sistema Donnan es un sistema compuesto por una solución i y una solución o, separadas por
una membrana semipermeable (i = dentro de la solución, o = fuera de ella).

La solución i contiene iones de Na+ y Cl- y Na-arcilla, mientras que la solución o solo tiene iones de
Na+ y Cl- en concentraciones diferentes de las de la solución i. La membrana solo es permeable
para los iones de Na+ y Cl-, es decir, solo estos iones podrán moverse en ambas soluciones hasta
que se establezca el equilibrio. El equilibrio mantiene la siguiente relación:

( Na ) ( Cl ) = ( Na ) ( Cl )
+
i

i
+
o

o

El sistema de Donnan está presente en los suelos y su importancia especial radica en la


interacción de las raíces de las plantas con la solución del suelo. Y ha sido extrapolada al
fenómeno de intercambio de cationes mediante la aplicación de la ley de acción de masas:

⎡⎣ Na + ⎤⎦ ( Ca 2 + )
2

=k
( Na + ) ⎡⎣Ca 2+ ⎤⎦
2

Donnan asume que k = 1; entonces la ecuación cambia a:

⎡⎣ Na + ⎤⎦ ( Ca 2 + ) ⎡⎣ Na + ⎤⎦ ⎣⎡ Ca ⎦⎤
2 2+

=1 = (3.23)
( )
o
( Na + ) ⎡⎣Ca 2+ ⎤⎦
2
( Na + ) Ca 2+
3.4.7.1. Ecuación de Eriksson
Eriksson combinó la teoría de Donnan y la de Vanselow, encontrando lo siguiente:

⎡⎣ Na + ⎤⎦ ( Ca 2 + ) ( C )
2

k= (3.24)
( Na ) + 2
⎡⎣Ca 2 + ⎤⎦ ⎡⎣ Na + + Ca 2 + ⎤⎦
C = la capacidad de intercambio del coloide
3.4.8. Ecuaciones basadas en la teoría de la doble capa difusa
Una de las teorías consideras como la más realista es la desarrollada por Eriksson (1952) acerca
del equilibrio de intercambio iónico. Pero ésta solo se limita al intercambio de cationes entre el Na y
el Ca, pero no en otros iones.

39
Adolfo López Pérez
Revisión de Literatura

Debido a su complejidad no se muestra, pero mediante planteamiento algebraico, ésta ecuación


puede convertirse en la ecuación de Gapon.

3.4.9. Porcentaje de saturación de bases


Tan (1993) menciona que el porcentaje de saturación de bases de un suelo es en general una
buena medida de la proporción de la capacidad de cambio, utilizada para almacenar nutrientes
vegetales, además de reflejar la magnitud de lixiviación e intemperismo de los suelos. Se define
como el porcentaje de la capacidad de cambio ocupada por cationes básicos (generalmente Ca2+,
Mg2+, K+, Na+, excluyendo específicamente al H+ y Al3+ porque dan reacciones ácidas) (Tisdale et
al., 1990).
Según Thompson (1957) cada base existe en tres formas principales: 1) en forma mineral o no
disponible, 2) en forma intercambiable y 3) en forma de solución. Algunos de los cationes liberados
debido al intemperismo son retenidos en la superficie de las arcillas y por compuestos orgánicos
como iones intercambiables y algunos se mueven hacia el interior del suelo mediante el fenómeno
de percolación.
Los grupos de cationes adsorbidos tienen efectos opuestos en los suelos ácidos y en los alcalinos.
El hidrógeno y el aluminio tienden a dominar los suelos ácidos, ambos contribuyen a la
concentración de iones H+ en la solución del suelo, el hidrógeno adsorbido contribuye
directamente. Los iones de Al3+ influyen indirectamente en el proceso de hidrólisis, mediante la
siguiente reacción (Brady, 1984):

Al 3+ + H 2 O → Al ( OH ) + H +
2+

Al ( OH ) + H 2 O → Al ( OH )2 + H +
2+ +

Al ( OH )2 + H 2 O → Al ( OH )3 + H +
+

La mayoría de los otros cationes, llamado bases intercambiables, neutralizan la acidez del suelo,
dominando principalmente en los suelos neutros o alcalinos. La proporción de la capacidad de
intercambio catiónico ocupada por estas bases se denomina porcentaje de saturación de bases.
⎛ cmol ⎞
bases intercambiables ⎜ ⎟
% de saturación de bases = ⎝ kg ⎠ x100 (3.25)
⎛ cmol ⎞
CIC ⎜ ⎟
⎝ kg ⎠
De esta manera, si el porcentaje de saturación de bases es 80, significa que 4/5 de la capacidad de
intercambio esta satisfecha por bases, la otra por el hidrógeno y el aluminio. En otras palabras, un
suelo con un 80%, liberará más fácilmente bases intercambiables que un suelo igual, pero con 50%
(Tisdale et al., 1990; Tan, 1993).
Una correlación positiva existe entre porcentaje de saturación de bases y el pH del suelo.
Generalmente, el porcentaje de saturación de bases es alto si el pH es elevado.
Consecuentemente, en los suelos de las regiones áridas la saturación de bases es mas alta que en

40
Adolfo López Pérez
Revisión de Literatura

las regiones húmedas. Un porcentaje de saturación de bases bajo significa la presencia de muchos
iones H+.
Este término es usado como un indicador para conocer la fertilidad del suelo. La facilidad con que
los cationes adsorbidos son liberados por las plantas depende del grado de saturación de bases.

3.5. Intercambio de Aniones en los Suelos


La capacidad de intercambio aniónico (CIA) es la capacidad de las arcillas para adsorber e
intercambiar aniones. La arcilla en este caso tiene que presentar una carga positiva para que
pueda adsorber iones con carga negativa. Las cargas positivas en las arcillas tienen importancia
solo en los suelos ácidos, cuando el pH se encuentra por debajo del punto de carga cero de las
arcillas.
Los sitios de carga positiva responsables de la adsorción electrostática e intercambio de aniones
se originan en los puentes rotos, primeramente en la lámina octaédrica de aluminio, exponiendo los
grupos OH- en los lados de las arcillas. El intercambio de aniones puede ocurrir con los grupos OH-
que se encuentran en la superficie de la caolinita. El desplazamiento de los iones OH- por los
óxidos de hierro y aluminio se considera un mecanismo importante para el intercambio de aniones,
particularmente en suelos que presentan un elevado grado de lixiviación como los suelos del
trópico subtrópico (Tisdale et al., 1990).

3.5.1. Adsorción de aniones por los coloides del suelo


Se reconocen dos tipos de adsorción de aniones por los coloides del suelo: la adsorción negativa y
la adsorción positiva.

3.5.1.1. Adsorción negativa


Esta se presenta en la superficie de los coloides que presentan una carga negativa. Debido a lo
último, los cationes son atraídos y concentrados en la superficie del coloide. Por otro lado, los
aniones que se encuentran adsorbidos son expulsados por la doble capa que se produce por la
atracción de cargas negativas. Esta exclusión de aniones se conoce como adsorción negativa. Por
lo tanto, el volumen de solución contiene más aniones que la solución de la interfase. Esta
cantidad, según Bolt (1976) señalado por Tan (1993) es muy pequeña, ya que si las condiciones
del suelo prevalecen, la adsorción negativa de aniones es aproximadamente del 1 al 5 % de la CIC,
pero este valor puede llegar a un 15 % en los suelos salinos.

3.5.1.2. Adsorción positiva


Se refiere a la adsorción y concentración de aniones en las cargas positivas de la superficie o los
lados de los coloides. Al igual que la adsorción negativa, ésta se presenta en cantidades pequeñas
y depende de los cambios en los niveles de los electrolitos y el pH del suelo.
Bolt (1976) reporta el orden de disminución en cuanto a preferencia de adsorción de los aniones:
SiO44 − 〉 PO43− 〉 SO42 − 〉 NO3− ≈ Cl −

41
Adolfo López Pérez
Revisión de Literatura

Esta serie, conocida como serie liotrópica, indica que el ión SiO44 − y el PO43− son iones fuertemente

adsorbidos; los iones SO42 − y NO3− generalmente se encuentran adsorbidos a bajas


concentraciones o simplemente no lo están. En un reacción neutra del suelo, o a un pH > 6, la
adsorción positiva de los iones SO42 − y Cl − es muy pequeña. Estos dos aniones por lo regular

están sujetos a la adsorción negativa, en contraste con los iones de fosfato que se adsorben más
por las superficies o los lados de las arcillas con carga positiva.
Las cargas positivas asociadas a los óxidos de hierro y aluminio de las arcillas tipo 1:1 o materiales
amorfos, como el alófano, dan lugar a la adsorción de aniones (Figura 3.14). El principio básico de
la capacidad de intercambio de cationes es el mismo que funciona para la capacidad de
intercambio de aniones exceptuando las cargas solamente.

Figura 3.14. Cationes y aniones adsorbidos a) partícula de arcilla tipo 1:1; b) partícula de
óxido de hierro y/o aluminio
La CIA es un mecanismo importante para las interacciones del suelo y la relación existente entre
éste y las plantas. Junto con la capacidad de intercambio determinan la disponibilidad de los
nutrientes para las plantas.

3.6. El fenómeno de adsorción en los suelos


El efecto de la floculación en las condiciones del suelo y el crecimiento de las plantas, son los
factores que ayudan a desarrollar la capacidad de adsorber gases, líquidos y constituyentes
sólidos. Las reacciones de la capacidad de intercambio catiónico, las interacciones entre las
arcillas y los compuestos orgánicos, las reacciones entre el complejo de iones metálicos con los
coloides orgánicos e inorgánicos del suelo son implicaciones adicionales del comportamiento
electroquímico de los coloides de los suelos.
Brady (1984) menciona que debido al intemperismo, en el suelo se encuentran en forma libre los
iones de calcio, sodio, magnesio, potasio, hierro y aluminio. Estos no son retenidos de igual forma
por los coloides del suelo. El orden de adsorción cuando se presentan en cantidades similares es

42
Adolfo López Pérez
Revisión de Literatura

Al > H > Ca > Mg > K > Na. Como consecuencia, se podría esperar que la cantidad de estos iones
al momento de intercambiarse se proceda de la misma forma. Esto generalmente ocurre en suelos
donde el drenaje no presenta problemas, como en los suelos moderadamente ácidos de las
regiones húmedas.
En las regiones áridas y semiáridas, el calcio y otros cationes metálicos no se lixivian del suelo, por
consiguiente éstos tienden a dominar los sitios de adsorción incrementando el pH arriba de 7.0.
Bajo estas condiciones los iones de aluminio forman compuestos insolubles y el hidrogeno
adsorbido es intercambiado por los cationes metálicos.
Cuando el drenaje en las regiones áridas es impedido y se acumulan las sales alcalinas, los iones
de sodio adsorbido pueden igualar o sobrepasar la cantidad de los iones de calcio. Entonces,
podría presentarse un complejo de sodio o un complejo sódico – cálcico. Siguiendo la misma regla,
en las regiones húmedas el desplazamiento de los cationes metálicos por los iones de aluminio e
hidrógeno generan un complejo aluminio – hidrógeno. Estos factores son muy importantes ya que
el catión o los cationes que predominan en el sistema coloidal son de suma importancia para las
propiedades físicas y químicas de los suelos así como su relación con las plantas.

3.6.1. Tipos de adsorción


El proceso de acumulación de los materiales en la interfase es conocido como Adsorción. Esta
reacción es atribuida a la superficie química de los coloides del suelo. Los materiales que
disminuyen su energía en la superficie, se concentrarán en la interfase líquido – vapor, mientras los
que disminuyen su energía interfacial, se concentrarán en la interfase líquido – sólido. La adsorción
en los suelos se presenta generalmente en la interfase líquido – sólido. Este tipo de adsorción se
puede clasificar en adsorción positiva y adsorción negativa. La primera es la concentración del
soluto en la superficie coloidal, a la que suele llamársele adsorción especifica, ya que el soluto
usualmente disminuye la tensión de la superficie. Por otro lado, la adsorción negativa es la
concentración del solvente en la superficie de la arcilla. El soluto entonces se concentra en el
volumen de la solución; aquí la tensión es incrementada (Tan, 1993).

3.6.2. Características de la adsorción


La adsorción no solo depende de la carga de superficie, sino también del área específica. La
adsorción es mínima si ésta es pequeña, y se incrementa conforme la superficie específica
aumenta. La adsorción es un proceso reversible y son reacciones de equilibrio. A veces los
procesos de adsorción generan cambios químicos en el material adsorbido. Los cambios son de tal
naturaleza que se inhibe la desorción; entonces, el proceso no puede revertirse quedando en
desequilibrio. Este tipo de adsorción es conocido como pseudo – adsorción.
La adsorción es caracterizada por una adsorción positiva de calor, significando que se libera
energía durante el proceso. La cantidad de calor producido debido a la adsorción de un gas por
una superficie sólida puede ser expresado por la siguiente ecuación:
log h = log a + b log x (3.26)

43
Adolfo López Pérez
Revisión de Literatura

Donde h = es el calor total liberado, x = cantidad de gas adsorbido en un cm3, a y b son constantes.
Este tipo de ecuación representa una regresión lineal, en donde Log a = es una intersección, y b =
la pendiente de la regresión lineal, indicando la velocidad (cinética) del proceso de adsorción.
El proceso de adsorción fue descrito por Boer en 1953. A presiones de gas bajas, la cantidad de un
gas adsorbido por unidad de área o superficie adsorbente σa, se relaciona con la presión del gas P,
la temperatura T, y el calor de adsorción Q, mediante la siguiente ecuación:
⎛Q ⎞
exp ⎜ a ⎟
σ a = ki P ⎝ RT ⎠
(3.27)

Donde R es la constante del gas y ki es solo una constante más. Así, la cantidad de adsorción
incrementa con la presión, pero decrece con la temperatura.
La adsorción generalmente disminuye conforme incrementa la temperatura; en otras palabras la
adsorción es menor a elevadas temperaturas. Esto es causado por un incremento en la energía
cinética de las moléculas a altas temperaturas la cual interfiere con el proceso de concentración de
los materiales. En contraste, la velocidad de una reacción química real se incrementa conforme
aumenta la temperatura. Por lo tanto estas diferencias pueden ser usadas para distinguir un
proceso de adsorción de reacción química verdadera, aunque por ambos se alcance un equilibrio
similar.

3.6.3. Fuerzas de adsorción


Dentro de las fuerzas responsables de las reacciones de adsorción se incluyen (1) las fuerzas
físicas, (2) puentes de hidrogeno, (3) puentes hidrofóbicos, (4) puentes electrostáticos, (5) y
reacciones de coordinación.

3.6.3.1. Fuerzas físicas


Las fuerzas físicas mas importantes se conocen como fuerzas Van Der Waals. Esta fuerza resulta
de las interacciones dipolo – dipolo. Son importantes a distancias cortas, ya que disminuyen
rápidamente conforme se incrementa la distancia.

3.6.3.2. Puentes de hidrogeno


El puente por el cual el átomo de hidrogeno actúa como un conector se llama puente de hidrogeno.
El agua, debido a su propiedad bipolar, puede llegar a ser adsorbida en la superficie de la arcilla a
través de la unión de éstos puentes.

3.6.3.3. Puentes hidrofóbicos


Estos se asocian con la adsorción de compuestos no polares. Compiten con las moléculas de agua
para presentarse en los sitios de adsorción y, en el proceso, el agua adsorbida se intercambia o es
expulsada por las sustancias. Los polisacáridos, por ejemplo, se adsorben de esta forma. La
expulsión del agua de la superficie de las arcillas, especialmente de los espacios intermicelares,
reduce la hidratación.

44
Adolfo López Pérez
Revisión de Literatura

3.6.3.4. Puentes electrostáticos


Otro tipo de fuerza presente en la adsorción es la atracción electrostática de las sustancias, la cual
resulta de la carga eléctrica en la superficie del coloide. Esta es la razón para que se de (1) la
adsorción de agua, (2) adsorción de cationes, la cual conduce las reacciones de intercambio de
cationes, y (3) la adsorción de compuestos orgánicos.

3.6.3.5. Reacción de coordinación


La reacción involucra puentes covalentes coordinados. El ultimo ocurre cuando el ligando dona
pares de electrones a un ión metal, usualmente a un metal de transición. El compuesto formado se
llama compuesto de coordinación, compuesto complejo, o complejo organo-metal. Cuando se
involucra una reacción entre un ligando orgánico y un metal, la distinción entre el adsorbato y el
adsorbente puede llegar a ser confusa.

3.6.4. Isotermas de adsorción


La adsorción ha sido definida como la concentración de los componentes en la superficie coloidal.
La curva que relaciona las concentraciones de los materiales a una temperatura estable, se llama
isoterma de adsorción. Las cuatro principales tipos de ecuación usados para describir las isotermas
de adsorción son: la ecuación de Freundlich, la ecuación de Langmuir, la ecuación BET (Brunauer,
Emmett, y Teller), y la ecuación de Gibbs.

3.6.4.1. Ecuación de Freundlich


La isoterma de adsorción en muchas soluciones diluidas se formulan mediante la ecuación de
Freundlich (1926) como:
1
x
= kC n (3.28)
m
Donde:
x = cantidad de material adsorbido
m = cantidad de adsorbentes
C = concentración de la solución de equilibrio
k, n = constantes
El valor de 1/n generalmente varía entre 0.2 y 0.7. La ecuación no tiene fundamentos teóricos, solo
es empírica. La curva de acuerdo a la ecuación (3.28) representa una parábola, y exhibe las
siguientes características: (1) no hay un punto que indique que el proceso se ha completado; y (2)
no hay ninguna región de discontinuidad. Aplicando logaritmo en ambos lados, la ecuación (3.28)
cambia a:
x 1
log = log k + log C
m n
El Log en la ecuación nos proporciona una línea recta. Log k es la intercepción y 1/n representa la
pendiente de la curva o el coeficiente de regresión. Otra versión de la ecuación de Freundlich es:

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Adolfo López Pérez
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S = kd C n (3.29)
Donde:
S = cantidad de soluto retenido por unidad de masa de suelo (mg/kg)
kd = coeficiente de distribución
C = concentración del soluto (mg/kg)
n = parámetros dimensionales. Típicamente n = 1
El coeficiente de distribución describe la separación del soluto entre la fase sólida y la líquida, y su
consideración análoga a la constante de equilibrio en la ecuación de la ley de acción de masas.
Los metales pesados que están fuertemente adsorbidos, como el Cu, Hg, Pb, y el V exhiben
elevados valores de kd. El valor de kd también es afectado por el pH y la capacidad de intercambio
catiónico. Los suelos con elevados valores de pH y CIC adsorben grandes cantidades de metales
pesados.
Una tercera versión de la ecuación de Freundlich es la ecuación Van Bemmelen – Freundlich.
Γ = Ac β (3.30)
Donde Γ = es la cantidad adsorbida, c = la concentración de los cationes metálicos inmersos en la
solución acuosa del adsorbente, y A y β son parámetros empíricos, con 0 < β < 1.0. Por
consiguiente, β es positivo, pero siempre menor que uno. Esta ecuación se usa para describir la
adsorción de los metales a una temperatura constante por los minerales de las arcillas y los
sesquióxidos en los suelos. Al respecto Sposito (1989) menciona que ésta es una ecuación sin
fundamento químico, pero que tiene la habilidad de describir los datos de adsorción obtenidos a
una temperatura constante. La ecuación ha sido asociada a la adsorción por superficies
heterogéneas (Brendler et al., 2004).

3.6.4.2. Ecuación de Langmuir


Otro método para expresar el fenómeno de adsorción está dado por Langmuir (1916 - 1918):
x kC
= 1 (3.31)
m 1 + k2 C

Donde:
x = cantidad adsorbida
m = cantidad de adsorbente
k1, k2 = constantes
C = concentración de la solución de equilibrio
La diferencia con respecto a la ecuación de Freundlich es la siguiente. A concentraciones muy
elevadas, k2C en la ecuación (3.31) alcanza valores tales que el factor 1 puede ser omitido,
quedando la fórmula de la siguiente manera:
x k1
=
m k2

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Adolfo López Pérez
Revisión de Literatura

Ésta última fórmula establece que x/m es constante a concentraciones altas. En otras palabras, a
valores elevados de C, la superficie de los adsorbentes se saturan y la adsorción alcanza su
máximo.

3.6.4.3. Ecuación de Brunauer, Emmett y Teller


Brunauer, Emmett y Teller (1938) citados por Newman (1987) y Hillel (1998) desarrollaron lo que
se conoce como la teoría BET, que consiste en la adsorción de gases no polares por multicapas.
La ecuación a bajas temperaturas es la siguiente (Santamarina et al., 2002):
P 1 C −1 P
= + (3.32)
V ( P0 − P ) Vm C Vm C P0

Donde:
P = la presión de vapor en estado de equilibrio
P0 = presión de vapor en estado de saturación
V = volumen del gas adsorbido
Vm = volumen del gas adsorbido cuando el sólido se cubre con una monocapa
C = constante relacionada con el calor de adsorción
La ecuación BET es una extensión de la ecuación de Langmuir aplicada para la adsorción por
multicapas. Se supone que la primera capa de gas es atraída firmemente a la superficie, mediante
las fuerzas Van Der Waals. La segunda capa y así subsecuentemente con las demás, son
retenidas por fuerzas débiles. Mientras P/P0 incrementa, las capas de gas se generan de diversas
formas. El número de capas puede ser infinito cuando P/P0 es la unidad. Si P/[V(P0 – P)] se grafica
con respecto a P/P0 (en el eje de las abscisas), como resultado se obtiene una línea recta. La
pendiente se caracteriza por el factor (C – 1)/VmC, y se intercepta en 1/VmC.
Los adsorbentes polares (como el agua) no pueden obedecer las ecuaciones de BET y Langmuir,
debido a que sus moléculas o iones tienden a juntarse a los sitios cargados en lugar de extenderse
uniformemente sobre la superficie de adsorción (Brendler et al., 2004).

3.6.4.4. Ecuación de Gibbs


Esta ecuación describe el proceso de adsorción en relación a la tensión de superficie:
a ⎛ ∂γ ⎞
Γ=− ⎜ ⎟ (3.33)
RT ⎝ ∂a ⎠T

Donde:
Γ = concentración del material adsorbido en la superficie
a = actividad del soluto, en moles
R = constante de los gases
T = temperatura absoluta
γ = tensión de superficie, en dyn/cm

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Revisión de Literatura

∂γ ∂γ
El soluto es adsorbido en la superficie del adsorbente si es negativa. Si es positiva, el
∂a ∂a
soluto se concentra más en la solución que en la región de la interfase. Esto último a veces se le
conoce como adsorción negativa. La aplicación de la ecuación de Gibbs tiene importancia en la
adsorción generada en la interfase líquido – gas.

3.6.5. Adsorción de agua


El agua esta retenida en los espacios porosos de los suelos por fuerzas de atracción en la
superficie de los coloides, por tensión de superficie en los capilares, y por atracción de iones. Bajo
condiciones húmedas, todos los suelos se encuentran llenos de agua; entonces se dice que el
suelo está a su máxima capacidad de retención de agua. En esta condición, el potencial matricial
ψm es igual a 0. El exceso de agua libre se mueve sobre el suelo por acción de la gravedad. Este
movimiento conocido como drenaje, generalmente resulta en varios efectos indeseables, como la
anegación y lixiviación de los nutrientes.
Tan pronto como el exceso de agua ha sido drenado por acción de la gravedad, el agua se
encuentra en los suelos dentro de todos los macro y microporos, generando así lo que se conoce
como: capacidad de campo. Las fuerzas que mantienen el agua a esta capacidad son de
aproximadamente 0.2 a 0.3 bars. Cuando las plantas toman del suelo el agua que requieren para
su desarrollo, el contenido de agua comienza a disminuir, llegando a elevar las fuerzas de
adsorción y retención de los suelos. Es entonces cuando se alcanza lo que se conoce como punto
de marchitez permanente, que es el punto al cual las plantas no pueden extraer mas agua para
satisfacer sus necesidades debido a que las fuerzas han llegado a 15 bars.

3.6.5.1. Adsorción de agua por los silicatos de las arcillas


La adsorción de agua por los silicatos de las arcillas se atribuye a las fuerzas eléctricas. En la
adsorción, la orientación del agua se lleva acabo por los campos eléctricos en la superficie de las
arcillas, y las moléculas de agua pierden la libertad de movimiento. En términos termodinámicos,
esto significa que la energía libre del agua ha sido disminuida por la adsorción. Esta parte de
energía se pierde en forma de calor, debido a un incremento en la temperatura al momento en que
el suelo reacciona con el agua. De acuerdo con la teoría BET, el calor de adsorción de la primera
capa de agua esta dada por la constante C en la ecuación (3.32). C se puede encontrar mediante
la siguiente relación:
⎛ Q −Q ⎞
exp ⎜ 1 L ⎟
C=a ⎝ RT ⎠
(3.34)
Donde:
a = constante de proporcionalidad
Q1 = calor de la primera capa adsorbida de agua
QL = calor de licuefacción (se hace líquido)
R = constante de los gases

48
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T = temperatura absoluta
Taylor y Ashcroft (1972) establecen que para propósitos prácticos, a = 1, por lo que la ecuación
cambia a:
Q1 − QL
2.303log C =
RT
El calor de adsorción, o la diferencia en energía de adsorción de la interfase, Q1 – QL, varía de
acuerdo al tipo de mineral de las arcillas. Estos autores reportaron que era bajo para las ilitas y
otros tipos de minerales 2:1, pero que era comparativamente alto para la caolinita y otro tipo de
arcillas 1:1.

3.6.5.2. Adsorción de agua por la materia orgánica


Se sabe que la materia orgánica contiene varios grupos funcionales, tales como los grupos
carboxílicos, los grupos hidroxilos de los fenoles y alcoholes, los grupos de aminoácidos, amidas,
cetonas y aldehídos. Entre estos grupos, quizás el más importante para los sitios de adsorción de
agua sean los grupos carboxilo. Los grupos carboxílicos ionizados poseen elevada afinidad para el
agua, aunque los otros grupos funcionales podrían exhibir también algún grado de adsorción.
El agua puede retenerse mediante un puente de hidrogeno simple, varios o mediante puentes de
coordinación. El agua coordinada generalmente se retiene más fuertemente por la materia orgánica
que por los puentes simples. Al secar y exponer los sitios polares de la materia orgánica, se da la
unión de un protón del grupo de los donadores (OH) con un protón del grupo de los receptores
(C═O). Estas reacciones pueden producir sitios estables de unión, para que el compuesto orgánico
no se rehidrate al mojarse. Esto último es posiblemente parte de la razón por la que se genere el
comportamiento irreversible de la materia orgánica en cuanto a la rehidratación al mojarse y
secarse.

3.6.6. Adsorción de compuestos orgánicos


La adsorción de compuestos orgánicos por los componentes del suelo, ha tomado importancia
recientemente, especialmente en la adsorción de pesticidas y herbicidas. Según Bailey y White
(1970) aludidos por Tan (1993), los fenómenos que intervienen en este proceso son: las fuerzas
físicas, los puentes de hidrógeno, fuerzas electrostáticas, y puentes de coordinación,
principalmente. Las fuerzas físicas, especialmente las fuerzas de atracción de London – Van Der
Waals, se limitan a las reacciones de superficie externa. Los puentes de hidrógeno se generan si el
compuesto tiene un N – H o un grupo OH que pueda enlazarse con el oxígeno de la superficie de
la arcilla. Las fuerzas electrostáticas se llevan a cabo entre los aniones y cationes orgánicos y las
arcillas. Los cationes orgánicos son en su mayoría por la superficie con carga negativa de las
arcillas, mientras que los aniones orgánicos son atraídos hacia los lados de las superficies de las
arcillas (ver figura 3.15). En el proceso de adsorción, la molécula orgánica puede desplazar el agua
adsorbida de las arcillas. A su vez, el compuesto orgánico adsorbido puede ser removido mediante
un lavado con agua, excepto en los espacios intermicelares. Los puentes de coordinación resultan

49
Adolfo López Pérez
Revisión de Literatura

de la formación de estos complejos compuestos. Estos se forman ya que el ligando orgánico dona
pares de electrones a un metal o a un ión. El metal toma la posición central y queda rodeado por
un grupo de ligandos. El ión metal, el complejo de materia orgánica, puede ser adherido a la
partícula de arcilla. El metal entonces forma un puente entre el compuesto orgánico y la superficie
de la arcilla.

Figura 3.15. Sitios de intercambio en la materia orgánica en función de los elementos


presentes en la solución del suelo.
Se sabe que los compuestos orgánicos sin carga también están sujetos a ser adsorbidos por los
minerales de las arcillas. Esta puede ser directa e indirecta y las fuerzas físicas son las
responsables de esta atracción. Para que las fuerzas físicas lleguen a ser efectivas, los
compuestos orgánicos sin carga tienen que estar relativamente grandes en tamaño o cambiar su
longitud. Tengh (1974) citado por Tan (1993) reporta un cambio máximo en longitud de 5 unidades
para que el efecto de adsorción sea significativo. Las moléculas de tamaño grande, o con más de 5
unidades, pueden ser adsorbidas en presencia de exceso de agua.
Indirectamente, los compuestos orgánicos sin carga son adsorbidos por la superficie de los
silicatos mediante la unión de los cationes intercambiables. Los compuestos orgánicos pueden
reaccionar directamente con el catión, o indirectamente coordinados con el catión por la unión con
moléculas de agua. Este tipo de reacción, llamadas reacción ión – dipolo, dependen del poder de
polarización del catión, la basicidad de los compuestos orgánicos, y en la naturaleza del conjunto
de espacios intermicelares cuando son adsorbidos.
Otro mecanismo de adsorción es la causada por la presencia de grupos C – H activados. La
activación de los grupos de metileno por los electrones adyacentes aceptores hace posible que los
grupos de metileno activados formen puentes de hidrógeno con los oxígenos en la superficie
siloxana de los minerales de las arcillas. Sin embargo, estudios posteriores presentan algunos
argumentos donde se menciona la posibilidad de formar puentes mediante la unión de C – H ··· O.

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3.6.6.1. Naturaleza de las isotermas de adsorción


Bailey y White (1970) citados por Tan (1993) opinan que la adsorción de materia orgánica puede
describirse mejor con la ecuación de Freundlich, pero Weber (1970) ha reportado que la adsorción
de la materia orgánica sigue la ecuación de Langmuir. De acuerdo a la ecuación de Langmuir,
teóricamente, la adsorción incrementa indefinidamente mientras incrementa la concentración. Por
otro lado, la ecuación de Langmuir indica la adsorción de la materia orgánica en la superficie de la
arcilla que tiende a alcanzar un límite máximo. Lo último es compatible con el hecho de que el
suelo y la arcilla no tienen una capacidad infinita de adsorción, ya que tarde o temprano ambos se
saturarán. Tan (1975) en estudios con extractos adsorbido por la caolinita y la montmorillonita
demostró que la pendiente de las isotermas de adsorción disminuyen con el incremento de la
temperatura.

3.6.6.2. Efecto del tamaño molecular en la adsorción


El tamaño de la molécula orgánica desempeña un componente importante en la velocidad de
adsorción. Bailey y White (1970) resumen el efecto del tamaño de las moléculas en lo siguiente:
1. La adsorción de no – electrolitos por adsorbentes no polares incrementa el peso molecular
de las sustancias.
2. Las fuerzas Van Der Waals aumentan con el incremento del tamaño molecular.
3. La adsorción disminuye debido a la histiéresis.
La evidencia actual disponible muestra la presencia de un límite máximo en el tamaño molecular
para la adsorción de compuestos orgánicos. Inoue y Wada (1973) citados por Tan (1993) tuvieron
éxito en determinar el límite del tamaño molecular para la adsorción. Ellos reportaron que las
moléculas húmicas con pesos moleculares entre 1500 y 10,000 se adsorbían mas fácilmente que
las más pequeñas y más grandes.

3.6.7. Atracción inter-partícula


La interacción entre las partículas coloidales cargadas ocurre frecuentemente en los suelos. La
presencia de una doble capa crea fuerzas repulsivas entre las partículas. Los coloides también
poseen fuerzas London – Van Der Waals responsables de la atracción de las partículas entre unas
con otras. Lo último puede ser significativo para un rango corto, pero no tiene mucha importancia
para distancias grandes entre partículas. El balance neto entre las fuerzas de atracción y repulsión
determina la atracción inter – partícula. Para la mayoría de los suelos, los iones Al3+, H+, o Ca2+ y
Mg2+ dominan en la doble capa. Estos iones, excepto el H+, tienden a reducir las fuerzas repulsivas
de la doble capa. Entonces las fuerzas Van Der Waals se incrementan favoreciendo la formación
de agregados. A diferencia de los iones anteriores, el ión Na+ tiende a incrementar las fuerzas
repulsivas en la doble capa. Las partículas del suelo no son agregadas y cuando se humedecen,
las partículas permanecen en una condición dispersa. En los suelos donde los iones de Na+ son los
dominantes, así como en los suelos salinos, pueden tener unas condiciones físicas muy pobres.

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3.7. Propiedades Físicas de los Suelos


La unidad de estudio de los suelos es el perfil o sucesión de capas llamadas horizontes; la forma
en como están dispuestas y el material que las constituyen afectan tanto al crecimiento de la raíz
como al movimiento y retención del agua en el suelo, por esto es necesario considerar algunas
propiedades físicas de estos con el fin de lograr entender la relación existente entre el suelo y otros
factores como el agua, la planta y la atmósfera, (Aguilera y Martínez, 1996).

3.7.1. Textura
El arreglo de las partículas se puede dividir en grupos de acuerdo a su tamaño y la fase sólida del
suelo puede ser caracterizada en términos de proporciones relativas de estos grupos. Los análisis
mineralógicos revelan que estos grupos pueden variar de uno a otro en su composición mineral,
así como en el tamaño de partícula. Estos atributos de la fase sólida del suelo, composición
mineral y tamaño de partícula, determinan la naturaleza y conducta de los suelos: su geometría
interna y porosidad, su interacción con los fluidos y solutos, así como su compresibilidad, fuerza y
régimen térmico.
El término textura del suelo, se refiere a las proporciones relativas de arena, limo y arcilla
contenidas en el suelo. Como los suelos están compuestos de partículas que varían grandemente
tanto en tamaño como en forma, se necesitan palabras específicas que estén acordes con su
estructura y den una indicación de sus propiedades físicas. Por esto se usa el término clase, para
definir a cada una (Buckman y Brady, 1977).
Algunas razones por las que la textura es importante son descritas por Pond y Steila (1989) y se
mencionan a continuación:
1. Influye en la facilidad con que las raíces de las plantas penetran en el suelo;
2. En los efectos de aireación (la exposición al aire);
3. Influye en la capacidad de retención de humedad y;
4. Establece la proporción de las reacciones químicas dentro del suelo.

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Figura 3.16. Triángulo de texturas.


La textura define en gran medida la porosidad y porcentaje relativo de macro y microporos. La
importancia de cada una de estas clases esta en función de la cantidad de agua que puede
almacenar un suelo, el movimiento de agua en el mismo, la facilidad de abastecimiento de
nutrientes, agua y aire; que son de gran importancia para el desarrollo de las plantas, (Aguilera y
Martínez, 1996). El triángulo de texturas (ver figura 3.16) es una herramienta útil para determinar el
tipo de clase textural que se presenta en un suelo en función de los porcentajes de arena, limo y
arcilla.

Cuadro 3-12. Límites de los Diámetros de las Partículas.

FRACCIONES CLASIFICACIÓN
AMERICANA INTERNACIONAL
Diámetros (mm) Diámetros (mm)
Arena muy gruesa 2.00 1.0 2.0 0.20
Arena gruesa 1.0 0.5
Arena media 0.5 0.25
Arena fina 0.25 0.10 0.20 0.02
Arena muy fina 0.10 0.05
Limo 0.05 0.02 0.02 0.002
Arcilla Menor de 0.02 Menor de 0.002
Fuente: Soil Survey Staff, 1962; Aguilera y Martínez, 1996; De La Peña y Llerena, 2001.
Todas las partículas varían en sus proporciones, esto es, si las partículas que integran a un suelo
en particular son de un tamaño ancho o relativamente estrecho, y si son principalmente grandes,
pequeñas, o de tamaño intermedio, (Taylor y Ashcroft, 1972). Como tal, el término textura lleva

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connotaciones cualitativas y cuantitativas. Las cualitativas, se representan en el “sentir” del material


suelo, si la cubierta es áspera y arenosa o fina y lisa (Hillel, 1998). Una persona experimentada
puede clasificar el suelo en base al comportamiento que este presenta en sus manos, es decir,
amasando o moliendo el suelo puede saber si es de textura áspera o de textura fina, y también
puede evaluar de forma semicuantitativa a cual de las clases texturales pertenece este suelo. De
manera rigurosa, el termino textura del suelo denota la medida precisa de la distribución del
tamaño de las partículas y las proporciones de varios rangos de partículas que integran al suelo.
Como tal, la textura del suelo es un atributo intrínseco del suelo y uno de los más utilizados
frecuentemente para caracterizar su composición física, (Aguilera y Martínez, 1996; Hillel, 1998).

Cuadro 3-13. Porcentajes de arena, limo y arcilla en las clases texturales de suelos.

Clase Textural Límites en Porcentajes


Denominación Símbolo Arena Limo Arcilla
Arena A 85 – 100 0 – 15 0 – 10
Arena migajosa Am 70 – 90 0 – 30 0 – 15
Migajón arenoso Ma 43 – 80 0 – 50 0 – 20
Franco F 23 – 52 28 – 50 7 – 27
Migajón Limoso Ml 0 – 50 50 – 88 0 – 27
Limo L 0 – 20 80 – 100 0 – 12
Migajón arcillo arenoso Mra 45 – 80 0 – 28 20 – 35
Migajón arcilloso Mr 20 – 45 15 – 53 27 – 40
Migajón arcillo limoso Mrl 0 – 20 40 – 73 27 – 40
Arcilla arenosa Ra 45 – 65 0 – 20 35 – 45
Arcilla limosa Ra 0 – 20 40 – 60 40 – 60
Arcilla R 0 – 45 0 – 40 40 – 100
Fuente: Ortiz y Ortiz, 1987.

3.7.1.1. Fracciones texturales


El método tradicional para caracterizar el tamaño de las partículas en los suelos se divide en un
posible arreglo del diámetro de las partículas en tres rangos convenientes conocidos como clases
texturales llamados: arena, limo y arcilla. El procedimiento actual para separar estas fracciones y
medirlas se conoce como análisis mecánico, para el cual se han inventado técnicas estándares
(Hillel, 1998).
Desafortunadamente este esquema no es aceptado universalmente para la clasificación de los
tamaños de las partículas, debido a esto, se han elaborado varios criterios y clasificaciones de
manera arbitraria. Por ejemplo, la clasificación estandarizada del Departamento de Agricultura de
los Estados Unidos (USDA) difiere de la establecida por Sociedad Internacional de la Ciencia del
Suelo (ISSS), así como la promulgada por la Sociedad Americana para Prueba de Materiales
(ASTM), la del Instituto de Tecnológico de Massachussets (MIT), y muchos institutos
internacionales más.
Algunos suelos contienen grandes rocas que aunque obviamente no se comportan como el suelo,
si existe una cantidad elevada de éstas, el comportamiento del suelo puede verse afectado. La
definición convencional de material del suelo incluye partículas menores de 2 mm de diámetro. A

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las partículas de tamaño grande, usualmente se les refiere como arenas gruesas, y algunos
fragmentos de roca, de varios cm de diámetro, son diversamente llamados piedras, guijarros o, si
son muy largos, cantos rodados. Cuando las arenas gruesas o piedras ocupan suficiente espacio
en el volumen del suelo la influencia en los procesos físicos es significante, su volumen y rango de
tamaños podría notarse específicamente en su composición mecánica y el material actual del
suelo.
El grupo de partículas del suelo denominado arena, es definido como el rango de partículas entre
2000 μm (2 mm) a 50 μm (Clasificación USDA) o 20 μm (Clasificación ISSS), frecuentemente se
subdivide en áspera, media o fina. Los granos de arena generalmente consisten de cuarzo, pero
algunos pueden presentar fragmentos de feldespatos, mica y ocasionalmente metales pesados
como el zirconio, turmalina, y hornblenda, esta última se encuentra muy raramente (Mack y
Leistikov, 1996 citados por Hillel, 1998). En la mayoría de los casos, los granos de arena tienen
más o menos dimensiones uniformes y pueden ser representados de forma esférica, aunque no
son necesariamente lisas y pueda de hecho tener superficie áspera.
La siguiente fracción es el limo, la cual consiste de partículas de tamaño intermedio entre la arena
y la arcilla. Mineralógica y físicamente, las partículas de limo generalmente se parecen a las
partículas de arena, pero debido a que son más pequeñas, presentan una superficie específica
más grande, es por esto que presentan características físico-químicas muy semejantes a las
arcillas.
La fracción de arcilla, con rango de partículas menores a los 2 μm, es conocida también como
fracción coloidal. Presentan una superficie específica muy grande, por lo tanto ocurren muchas
reacciones al momento que los iones de la solución del suelo se hacen presentes cerca de su
superficie o en los lados de la misma. Generalmente llevan carga negativa y cuando se hidratan
forman una doble capa eléctrica con iones intercambiables alrededor de la solución.

3.7.2. Estructura
Desde el punto de vista morfológico, el término estructura del suelo se ha definido como la
disposición o arreglo de las partículas gruesas (arena), medias (limo) y finas (arcilla) (Buckman y
Brady, 1977; Pond y Steila, 1989). Esta definición no es suficientemente específica para describir el
significado de estructura, por lo tanto la capacidad estructural del suelo se define como su
capacidad para formar peds 6 espontáneamente y de que estos peds se dividan en fracciones
pequeñas, granos o agregados, sin la intervención del hombre (Aguilera y Martínez, 1996). Tales
peds dan origen a diferentes formas de estructuras entre las que se mencionan: granular,
migajosa, laminar, bloques, bloques subangulares, prismática y columnar (De La Peña y Llerena,
2001).

6
Un Ped o Gránulo es un agregado natural del suelo, considerado como unidad de clasificación
taxonómica de los suelos.
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Adolfo López Pérez
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Los mecanismos de formación de la estructura son muy complicados y a veces, difíciles de


entender. La naturaleza y el origen del material originario son factores importantes, como también
los procesos físicos y bioquímicos en la formación del suelo, particularmente los que se producen
en la síntesis de las arcillas y del humus. El clima es también de gran importancia ya que de este
depende el grado de intemperización y el tiempo que tarda en mineralizarse el suelo (Buckman y
Brady, 1977). Las sales solubles probablemente juegan un papel importante, particularmente en las
regiones áridas (De la Peña y Llerena, 2001).
Mientras la textura es de gran importancia en la determinación de ciertas características de un
suelo, es evidente que el tipo especial de los grupos de partículas que predominan debe ejercer
también considerable influencia. El término estructura se usa para referirse a tales grupos para
describir sobre el terreno el grosor, agregación aparente o disposición de los sólidos del suelo
(Ortiz y Ortiz, 1987).
En un perfil puede predominar una única estructura originaria. Aún más, un determinado número
de tipos de agregación se oponen a medida que se pasa de horizonte a horizonte. Es visible
automáticamente que las condiciones del suelo y sus características, tales como el movimiento del
agua, transferencia de calor, aireación, densidad de volumen y porosidad, van a ser influidos por la
estructura. Además, también afecta el drenaje, el desarrollo de raíces y como consecuencia la
productividad del suelo y las facilidades de labranza.

3.7.3. Consistencia
Es la resistencia que el suelo opone a la deformación o ruptura de los agregados de las partículas
que lo conforman (De La Peña y Llerena, 2001). Forsythe (1975) menciona que la naturaleza y la
extensión de la deformación dependen de: a) la clase de suelo; b) su condición física; c) el
contenido de agua; d) la magnitud de la fuerza aplicada; y e) la manera en que la fuerza se aplica.
Russell (1928), citado por Baver et al. (1991) explica que el concepto de consistencia del suelo
comprende las manifestaciones de las fuerzas físicas de cohesión y adhesión que obran dentro del
suelo a diferentes constantes de humedad, las cuales son: 1) el comportamiento ante la gravedad,
la presión, el empuje y la tracción; 2) la tendencia de la masa del suelo para adherirse a cuerpos
extraños; y 3) las sensaciones del tacto en los dedos del observador.

3.7.4. Densidad
Hay dos tipos de densidades, la real y la aparente, que se describen a continuación:
La Densidad Aparente de un suelo es la relación entre la masa (secada al horno) de las partículas
del suelo y el volumen total, incluyendo el espacio poroso que ocupan (Forstythe, 1975). Para fines
prácticos, conceptualmente esto es lo mismo que la gravedad específica o peso volumétrico
(Aguilera y Martínez, 1996).
Esta medida tiene los siguientes usos:
1. Transforma los porcentajes de humedad gravimétrica del suelo en términos de humedad
volumétrica y consecuentemente calcula la lámina de agua en el suelo;

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2. Calcula la porosidad total de un suelo cuando se conoce la densidad de las partículas.


3. Estima el grado de compactación del suelo por medio del cálculo de la porosidad; y
4. Estima la masa de la capa arable.
De la Peña y Llerena (2001) establecen la siguiente expresión para el cálculo de la misma:
Pss
Da = (3.35)
Vt
donde:
Da, es la densidad aparente del suelo, en gr/cm3
Pss, el peso del suelo seco, en gr.
Vt, el volumen total del suelo = volumen de sólidos + volumen de vacíos.
Su determinación puede hacerse por diferentes métodos, ya sea utilizando muestras inalteradas o
alteradas (Aguilera y Martínez, 1996; De la Peña y Llerena, 2001). Entre ellos se pueden
mencionar:
a) Método de Campo utilizando plástico;
b) Utilizando barrenas o cilindros de volumen conocido (método de campo); y
c) Método del terrón y parafina (método de laboratorio).
Los valores de densidad aparente varían en función de las propiedades de los suelos
fundamentalmente con la textura y el contenido de materia orgánica (Aguilera y Martínez, 1996).
Sin embargo, como valores medios se tienen los que se muestran en el cuadro 3-14.

Cuadro 3-14. Rango de densidades aparentes en función del tipo de partícula de suelo.

Partícula de suelo Densidad Aparente (gr/cm3)


Arenas 1.6 – 1.7
Francos 1.3 – 1.4
Arcillas 1.0 – 1.2
Suelos orgánicos 0.7 – 1.0
Fuente: Aguilera y Martínez, 1996.
Según Aguilera y Martínez (1996) que junto con De la Peña y Llerena (2001) definen a la
Densidad Real o Peso Específico del Suelo como la relación que existe entre el peso del suelo
seco y el volumen real ocupado por las partículas del suelo y es representada por la siguiente
expresión:
Pss
Dr = (3.36)
Vp

donde:
Dr = Densidad real, en gr/cm3.
Pss = Peso del suelo seco, en gr.
Vp = Volumen total de partículas, en gr.
En la determinación del peso específico o densidad real se toma en consideración únicamente la
parte sólida del suelo; en los suelos agrícolas varía entre los límites de 2.5 a 2.7 gr/cm3, en virtud

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de que los materiales que lo integran tienen un peso específico que oscila entre esos valores, a
excepción de aquellos que contienen cantidades abundantes de materia orgánica que alcanzan
valores inferiores a 2.0 gr/cm3 (De la Peña y Llerena, 2001).
Una simulación del comportamiento de un suelo en función de ambas densidades, se puede
apreciar en la Figura 3.17.

Figura 3.17. Volumen de suelo en su estado natural (a) y con sus fases agregadas (b),
conservando su volumen, con fines de estudio.
Es necesario distinguir la diferencia entre estas, ya que, mientras la densidad real es una función
aditiva de las densidades de los constituyentes sólidos del suelo, la densidad aparente varía según
el estado de agregación del suelo y la proporción del volumen ocupado por los espacios
intersticiales, que existen incluso en los suelos más compactados. La densidad aparente influye en
la elasticidad, conductividad eléctrica, capacidad volumétrica de calor, dureza y conductividad
térmica (León, 1991).

3.7.5. Color
Según Narro (1994) el color del suelo es una propiedad física que está relacionada con la longitud
de onda del espectro visible que el suelo refleja al recibir los rayos de luz.
Aguilera y Martínez (1996) señalan que el color de los suelos se determina en seco o en húmedo
por comparación con una escala de colores o tabla de Munsell, indicando primero el color
predominante y enseguida el tono o matiz de otro color. La importancia de éste se debe a que en
base al color de un suelo, es fácil hacer indicaciones a los agricultores relativas a todas las demás
propiedades.
El color sirve para conocer mucho acerca del suelo. Generalmente se dice que un color oscuro del
suelo, tiene una elevada productividad. Esto se debe a la cantidad de materia orgánica presente y
a los nutrientes de las plantas que se lixivian en el lugar (Kohnke, 1968).

3.7.6. Porosidad
Se define como el volumen de aire y agua contenido en una unidad de volumen de suelo y esta
determinada principalmente por el acomodo que tienen las partículas sólidas; se expresa como el
porcentaje del volumen total de suelo que esta ocupado por los poros, con la siguiente fórmula:

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Vv
P= x100
Vt (3.37)

Donde:
P= Porcentaje de porosidad, en %.
Vv = Volumen de vacíos o de poros, en cm3.
Vt = Volumen total del suelo = volumen de sólidos + volumen de vacíos.
Aunque la porosidad influye en la capacidad de retención del agua, sobre el movimiento del aire,
del agua y del crecimiento de las raíces de las plantas en el suelo, para indicar las condiciones de
aireación y permeabilidad de un suelo es necesario complementar el valor de dicha porosidad
física de la distribución de poros por el tamaño (Aguilera y Martínez, 1996).
Los valores comunes de la porosidad fluctúan aproximadamente entre 30 y 50% para las arenas,
entre 40 y 50% para las texturas francas y entre 50 y 65% para las arcillas (ver figura 3.18). Para
indicar las condiciones de permeabilidad y aireación de un suelo, es necesario complementar el
valor de la porosidad con la propiedad física de la distribución de poros por el tamaño, ya que en
función del tamaño de los poros se divide la porosidad en capilar y no capilar, (De la Peña y
Llerena, 2001).

Figura 3.18. Partículas elementales del suelo y su relación con la porosidad y el tamaño
predominante de poros.
Con referencia a la figura 3.18, puede demostrarse que a menor tamaño de partículas del suelo, se
tienen también poros pequeños, pero una gran cantidad de estos (altas porosidades). Por el
contrario, cuando el tamaño de las partículas de suelo es grande, el tamaño de poros es también
grande, pero la porosidad es comparativamente menor.

3.8. Propiedades Químicas


Entre las propiedades químicas de los suelos, se encuentran principalmente:
1. pH
2. Capacidad de Intercambio de Iones
3. Conductividad Eléctrica
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La segunda propiedad ha sido descrita con detalle en temas anteriores, por lo cual no se
comentará nada al respecto en este apartado.

3.8.1. pH
El pH de una solución es su grado de acidez y alcalinidad y se define como el logaritmo negativo
de la concentración de iones hidrógeno (Russell, 1978). Los suelos no se comportan como
soluciones simples, por lo tanto no es posible dar una definición precisa del pH del suelo, pero para
muchos propósitos puede considerarse similar a la descripción dada. El pH de los suelos varía
normalmente de 3 a 9. Se presentan valores muy bajos en suelos de pantanos y ciénagas que
contienen pirita, la cual al oxidarse produce ácido sulfúrico. Por el contrario, los valores altos son
producidos por la presencia de carbonato de sodio. Dentro de la escala normal de pH los dos
factores más importantes son la materia orgánica y tipo y cantidad de cationes. Un alto contenido
de materia orgánica provoca acidez, excepto cuando está compensado con altas concentraciones
de cationes básicos. La acidez también es inducida por una gran cantidad de aluminio en solución.
Generalmente los valores de pH cercanos a la neutralidad se originan por la presencia de grandes
cantidades de calcio intercambiable y cierta cantidad de magnesio, a veces complementada por
carbonatos libres. El pH es un factor muy importante para el desarrollo de las plantas (Fitzpatrick,
1987).
Los métodos para determinar el pH son principalmente dos: potenciometría, mediante el uso de
varios electrodos; y colorimétricamente, mediante indicadores que cambian de color con la
concentración del ión hidrógeno.
Con frecuencia se ha dicho que un pH de 6.5 es ideal para la mayoría de los cultivos, ya que
presenta el mejor acomodo en lo que concierne al efecto del pH sobre la disponibilidad de los
nutrimentos. En realidad el mejor pH para un cultivo particular, que también crece en un tipo
particular de suelo, depende de muchos factores, entre los cuales se tienen: necesidades del
cultivo, las características del suelo y el contenido de sales de la suspensión suelo – agua (Aguilera
y Martínez, 1996; Tan, 1994).
Los suelos con un pH por debajo de 6.0 presentan deficiencias en algunos nutrientes esenciales
para las plantas, en la figura 3-19 se muestra la disponibilidad de cada uno de los elementos que la
planta requiere en función del pH de la solución en la que se encuentren, cabe mencionar que en el
rango de pH de 6.5 a 7.5 la mayoría de los iones presentan buena disponibilidad, lo que ocasiona
menos gasto de energía por las plantas para poder obtener los elementos necesarios, en este
caso, de la solución del suelo.
Los iones de calcio, magnesio, y potasio están ausentes en los suelos ácidos, pero los iones de Fe,
Cu, Zn, y Mn existen en grandes cantidades, creando toxicidad de los microelementos. En los
suelos alcalinos las concentraciones de los iones de Ca, Mg, y K son muy altas, mientras que las
concentraciones de los microelementos solubles son bajas.

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Figura 3.19. Disponibilidad de los elementos nutritivos para las plantas en función del pH

Russell (1978), establece los siguientes puntos concernientes al pH del suelo:


1. La correcta interpretación de la medida del pH de los suelos puede ser muy difícil.
2. El pH de un suelo, como se mide generalmente, depende de la concentración de sales en
la solución y de la concentración de CO2 en el are del suelo, los cuales cambian
constantemente.
3. Típicamente el pH de un suelo en el campo varía apreciablemente, incluso cuando todas
las muestras han sido tomadas el mismo día.

3.8.2. Conductividad Eléctrica


El efecto nocivo de las sales solubles, se debe a que produce presiones osmóticas en la solución
del suelo que está en contacto con las raíces de la planta, las cuales, al pasar de ciertos valores
producen una disminución en los rendimientos o pérdida total de la cosecha (Aguilera y Martínez,
1996).
La concentración de sales en el suelo, usualmente se determina midiendo la conductividad
eléctrica del extracto de saturación del suelo obtenido en la zona radicular activa.
Como la distribución de sales en el suelo usualmente varía en dos dimensiones, espacio y tiempo,
es importante saber cuando y donde tomar las mediciones, con el fin de obtener datos confiables
sobre el grado de salinidad de dicho suelo.

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3.9. Efecto del sodio en los suelos y las plantas


Aunque el sodio constituye una apreciable fracción de la corteza terrestre (2.8%), los suelos
contienen bajas cantidades en un rango entre 0.1 y 1.0%. De hecho se estima un promedio de
0.63%. Esta baja cantidad de sodio indica que el proceso de intemperización libera muy poca
cantidad de este elemento, por lo que lo hace presente en menor proporción en la solución del
suelo. Normalmente el sodio se encuentra en pequeñas cantidades en las regiones húmedas,
mientras que puede ser un componente principal de los suelos en las regiones áridas y semiáridas
(Bear, 1959; Tisdale et al., 1990).
Las sales de sodio tienen su origen en muchos silicatos minerales como la albita, analcita, nefelita,
sodalita, turmalina y plagioclasa, ampliamente distribuidos en las rocas y los suelos. En el proceso
de desintegración de las rocas y la hidrólisis mineral, el sodio se libera y subsecuentemente es
llevado hacia el océano en forma de sales debido al drenaje del agua (Bear, 1959).

3.9.1. Efecto en los suelos


El calcio y el magnesio son los principales cationes que se encuentran en la solución del suelo y en
el complejo catiónico de los suelos normales de las regiones áridas. Cuando en estos suelos se
acumula un exceso de sales, es el ión sodio el que predomina en la solución del suelo y, en esta
forma, el sodio puede ser el catión predominante al cual esta sujeto el suelo, debido a la
precipitación de los compuestos de calcio y magnesio. A medida que la solución del suelo se
concentra más a consecuencia de la evaporación del agua y su adsorción por las plantas, los
límites de solubilidad del sulfato y carbonato de magnesio casi siempre se exceden, por lo cual se
precipitan, causando el correspondiente aumento en las proporciones relativas de sodio (U. S.
Salinity Laboratory Staff, 1954; Brady y Weil, 1999).
La velocidad con la cual el sodio de los silicatos minerales se libera en los suelos es la misma que
la del potasio. El complejo de intercambio del suelo no retiene al sodio como lo hace con el potasio,
sin embargo, si el sodio no es adsorbido por las raíces de los cultivos entonces se incrementa en el
suelo y probablemente sea eliminado mediante el drenaje del agua.
El sodio sólo constituye una pequeña parte del contenido total de elementos básicos en el complejo
de intercambio de los suelos de las regiones húmedas por lo que generalmente es ignorado. La
situación se altera debido a la aplicación excesiva de nitrato de sodio como fertilizante el cual ha
sido utilizado por muchos años generando una acumulación en el suelo (Bear, 1959; Tisdale et al.,
1990).
Según la terminología de Bower y otros (1958) citados por Black (1968) un suelo es perjudicial para
el crecimiento de las plantas cuando ha alcanzado una cantidad importante de sodio
intercambiable, generalmente un 15 % o más de la capacidad de intercambio catiónico.
Los excesos de sodio intercambiable afectan tanto a las propiedades físicas como químicas de los
suelos, y hay evidencia que ambas clases de efectos tienen consecuencias importantes en

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términos de adecuación de un suelo como sustrato para el crecimiento de las plantas. Las
condiciones críticas varían según las características del suelo y de las plantas (Black, 1968).
La marcada influencia del sodio intercambiable sobre el total de las propiedades físicas de los
suelos se relaciona principalmente con el comportamiento de la arcilla y de la materia orgánica,
que es donde se concentra la mayor parte de la capacidad de intercambio catiónico. El cuadro 3-15
presenta los efectos relativos del calcio y del sodio intercambiables sobre algunas propiedades
físicas del material coloidal extraído del suelo. La tercera columna muestra el volumen que alcanzó
un gramo de material seco luego de adsorber agua. La cuarta columna expone los porcentajes del
material que permaneció en suspensión después de haber sido humedecido, agitado con 100 ml
de agua y estacionado durante 31 horas en cilindros, en los cuales la suspensión llegaba a los 10
cm. (Black, 1968).
La mayor tendencia a la dispersión de las partículas entre sí en presencia de sodio que en
presencia de calcio intercambiable se debería a una combinación de las diferentes fuerzas de
atracción y rechazo relacionadas con ambos iones. Los enlaces entre las partículas que derivan de
la distribución de cargas de cationes entre partículas adyacentes deberían ser menores con sodio
monovalente que con calcio divalente, y la repulsión de las partículas causada por el rechazo
mutuo de los cationes intercambiables debería ser mayor con sodio que con calcio debido al mayor
espesor de las atmósferas del primer ión alrededor de las partículas.

Cuadro 3-15. Propiedades físicas de la fracción coloidal de un suelo con distintos grados
de saturación de sodio y calcio.

Volumen por gramo de Migración eléctrica


Grado de saturación Proporción del
material después de la por segundo, por
de la CIC en el material en
adsorción de agua, voltio, por
catión indicado, % suspensión, %
cm3 centímetro, en μ
0 100 1.9 2 1.7
5 95 2.0 3 1.9
10 90 2.0 2 1.7
20 80 2.1 13 2.9
30 70 2.3 53 3.0
40 60 3.2 88 3.3
50 50 5.1 97 3.5
75 25 6.5 99 3.5
100 0 7.1 99 3.5
Fuente: Black, 1968.
La última columna del cuadro 3-15 muestra la velocidad del movimiento horizontal de las partículas
por separado en una solución muy diluida en agua, bajo la influencia de un gradiente de potencial
eléctrico de 1 voltio/cm de distancia horizontal en la suspensión. En estas condiciones las
partículas sin carga no tienen movimiento horizontal pero las partículas cargadas se mueven a una
velocidad que depende de su tamaño y de la diferencia de potencial eléctrico que hay entre la
partícula y la solución. Este potencial, conocido como “potencial zeta”, es mayor si los cationes
intercambiables son de sodio que si son de calcio. Cuando se agregan sales a una solución diluida

63
Adolfo López Pérez
Revisión de Literatura

de arcilla o a un suelo, las atmósferas iónicas se contraen, el potencial zeta disminuye y las
partículas tienden a atraerse mutuamente. En suspensiones diluidas de arcilla, las partículas se
agrupan en flóculos y si la suspensión no se agita, sedimentan rápidamente. Ante un exceso de
sales, hasta las arcillas saturadas de sodio floculan, pero si se reduce lo bastante el contenido de
sales mediante el lavado o la dilución, los flóculos se dispersan.
Bower y Goertzen (1955) citados por Black (1968) efectuaron experimentos en un suelo franco
arcillo-limoso (ver cuadro 3-16) que primero se saturó con sodio o calcio intercambiable, y luego se
trató con cantidades conocidas de soluciones de cloruro de calcio o de sodio, a distintas
concentraciones, para provocar la saturación del suelo con la solución. Luego se extrajo una
cantidad específica de la solución a una succión de matriz de 0.5 bares, la que se analizó para
determinar el contenido de cloruro. A cusa de la adsorción negativa, era mayor la concentración de
cloruro que se encontró por medio de los análisis, que la que había en la agregada.

Cuadro 3-16. Cantidad y espesor calculados de capas de agua adsorbidas, libres de


cloruros, en un suelo franco arcillo-limoso saturado de calcio o sodio
intercambiables, en presencia de dos concentraciones de cloruro de calcio o
de sodio.

Cloruro por
Catión Sal Agua adsorbida
litro de extracto de
intercambiable agregada en el suelo
saturación, meq
Cantidad Espesor
% Å
CaCl2 12.6 9.6 5.9
Calcio
CaCl2 1054.0 4.5 2.7
NaCl 15.7 27.6 16.8
Sodio
NaCl 1073.0 5.2 3.2
Fuente: Black, 1968.
Sobre la base de la cantidad de agua en el suelo l porcentaje de saturación y de la concentración
de cloruro en la solución agregada y en el extracto de saturación, estos investigadores calcularon
el valor del “agua adsorbida” (que es la cantidad de agua de la cual debería estar completamente
excluido el cloruro) para explicar la diferencia de su concentración entre la solución agregada y el
extracto de saturación. Con la ayuda de datos sobre la superficie específica del suelo (164 m2/g)
calcularon el espesor de la lámina de agua adsorbida que había en la superficie de las partículas
del suelo. Aunque teóricamente no existe una lámina de agua adsorbida completamente libre de
cloruro, estos cálculos aportan valores convencionales que dan una idea del diferente espesor de
las atmósferas iónicas alrededor de las partículas de suelos saturadas de calcio y sodio a distintas
concentraciones de sales.
La defloculación o dispersión de las arcillas que muestra el cuadro 3-15, puede suceder apenas en
los suelos dado que éstos no están sometidos a fuerzas como las que se usan en laboratorio para
separar las partículas. En la actualidad se duda de que la teoría tal como se acaba de exponer
explique en forma adecuada el efecto físico del sodio en los suelos naturales. Según la teoría de
Edwars y Bremmer (1967) sobre microagregados, la unión primaria en las unidades estructurales la
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Adolfo López Pérez
Revisión de Literatura

constituyen los cationes polivalentes asociados con la arcilla y la materia orgánica, donde el catión
polivalente está ligado electrostáticamente a los sitios de intercambio catiónico, tanto en la arcilla
como en la materia orgánica. El sodio rompe los enlaces cuando sustituye al catión polivalente. A
medida que aumentara la proporción de sodio en los cationes intercambiables, se elevaría la
cantidad de enlaces rotos. Los enlaces se expandirían en mayor grado, aunque no podrían
dispersarse sin insumir energía para romper las uniones restantes. La presión del suelo que está
encima podría provocar que los agregados expandidos se deformaran y ocuparan muchos de los
macroporos que existían antes de la expansión. Cualquiera que sea la naturaleza exacta de los
cambios microscópicos que ocurren en el suelo en relación con un alto contenido de sodio
intercambiable y bajo contenido de sales, es evidente que la conductividad del suelo para el agua
disminuye.
El efecto de sodio en el movimiento del agua, reduce la conductividad eléctrica. Fireman y Reeve
(1949) mencionados por Black (1968) comunicaron que existían conductividades hidráulicas de 1.9
e inferiores a 0.01 cm/h en muestras tomadas de un horizonte superficial de un suelo franco arcillo-
limoso, en dos lugares adyacentes en el estado de Idaho. Los porcentajes de sodio intercambiable
de las muestras de las regiones respectivas eran 4 y 54. En la región permeable con bajo
contenido de sodio, crecía un buen cultivo, mientras que aquella en la que el contenido de sodio
era elevado estaba desnuda. Esta última región, por el hecho de su baja conductividad hidráulica,
no era evidentemente apta para la producción de cultivos de secano.
Los suelos sódicos son impermeables al agua de lluvia y a la de riego, debido a que los coloides
del suelo son muy dispersados y el suelo no puede formar agregados estables. Cuando los iones
de Na+ intercambiable son reemplazados por iones de Ca2+ o H+, se produce la agregación de los
suelos y se promueve la infiltración del agua (Brady y Weil, 1999).

3.9.2. Efecto en las plantas


El sodio intercambiable ha sido tomado como índice de medición ya que éste tiene importancia en
las bases intercambiables, principalmente. Si la cantidad de iones que adsorben las plantas se
relaciona con la producción de iones en solución, y no con la relación de actividades o la
concentración de cationes monovalentes sobre la raíz cuadrada de la actividad o concentración de
cationes divalentes, ni el porcentaje de sodio intercambiable ni la relación de adsorción de sodio
podrían ser los mejores índices del efecto del sodio.
Pruebas diversas señalan que el exceso de sodio intercambiable tiene efectos desfavorables que
no se pueden atribuir a una gran actividad del ión hidroxilo. Bower y Wadleigh (1949) cultivaron
distintas plantas en resinas intercambiadoras de iones, y comprobaron que los rendimientos
disminuían a medida que el porcentaje de sodio incrementaba, aunque el pH de todos los cultivos
era cercano a 6.5.
Las especies de plantas varían ampliamente respecto a las cantidades de sodio que pueden
acumular, y muchas especies tienden a excluir de sus hojas al sodio aun cuando puedan

65
Adolfo López Pérez
Revisión de Literatura

acumularlo en sus tallos y raíces. El sodio del suelo puede ejercer efectos secundarios importantes
sobre el desarrollo vegetal a través de modificaciones estructurales adversas en el suelo. Por lo
tanto, si el complejo intercambiable contiene cantidades apreciables de sodio, el suelo puede
dispersarse y volverse lodoso, causando aireación deficiente y baja disponibilidad de agua; esto es
especialmente cierto en suelos de textura arcillosa. También pueden provocarse alteraciones
nutrimentales si el complejo intercambiable se encuentra saturado con sodio en un 40 o 50 %;
Ratner (1944) afirmó que, bajo tales condiciones, el complejo intercambiable en realidad remueve
el calcio de los tejidos radiculares de la planta, la cual puede morir posteriormente debido a una
deficiencia de calcio (U. S. Salinity Laboratory Staff, 1954).
La acción del sodio presenta un efecto triple en la inducción de las deficiencias de calcio y
magnesio. Primero, dado que el sodio intercambiable está retenido débilmente, cuando el suelo
tiene un alto porcentaje de sodio intercambiable, los iones que se liberan a la solución del suelo en
un intercambio incompleto serán en su mayoría iones de sodio. Segundo, a los altos valores de pH
que por lo general se relacionan con el sodio intercambiable en exceso sin un exceso de sales, la
solución de suelo contiene iones bicarbonato y carbonato que tienden a precipitar el calcio y el
magnesio en forma de carbonatos. Por último, el sodio excluye por competencia la calcio y al
magnesio de la adsorción, pues se adsorbe sodio en lugar de estos elementos (Black, 1968).

3.10. La capacidad amortiguadora de los suelos agrícolas


Se define como la capacidad que tienen los suelos para soportar cambios en sus propiedades
físicas, químicas, biológicas y morfológicas; donde cada una de estas presenta un grado de
influencia. Estableciendo un orden de clasificación, las que generan mayor problemática son las
propiedades químicas, ya que las demás están relacionadas directamente con los cambios que
ocurran con éstas, así por ejemplo, al cambiar el pH en algunos tipos de suelos, la disponibilidad
de éstos para mantener iones de sodio en sus partículas es directamente proporcional al pH.
Además, debido a que los iones necesarios para las plantas se encuentran disponibles a rangos de
pH que generalmente se encuentran entre 6.0 y 7.0, una variación de éste implicaría que se
generaran problemas de insuficiencia de algunos de ellos. Por lo tanto la CAS presentaría mayor
intensidad en su deterioro debido a la lixiviación de estos iones y al ser suplantados en los sitios de
intercambio por los iones de sodio.
Por lo tanto la velocidad e intensidad con que la CAS se deteriora, depende del grado de influencia
o de afectación que cada propiedad presente.

66
Adolfo López Pérez
Resumen de Literatura

4. RESUMEN DE LITERATURA
El entender los procesos y fenómenos que ocurren en el interior de los suelos es sin duda un factor
importante para el buen desarrollo de los cultivos. Cada una de las características de las plantas
está ligada al comportamiento del suelo y de los elementos presentes en la solución y en la
superficie de las partículas coloidales.
Las propiedades físicas y químicas de los suelos están en función de las características que cada
partícula coloidal presenta, así, una partícula de arcilla no tiene las mismas propiedades que una
de arena o limo; por ejemplo, las arcillas tienen una superficie específica mucho mayor que las
partículas de arena, entonces los procesos químicos ocasionados en las arcillas ocurren con mas
frecuencia y tienen efectos mayores en las propiedades de los suelos, que los ocurridos en las
arenas.
Cuando existen en la solución del suelo elementos que pueden reemplazar a los presentes en la
superficie de los coloides, se presenta el fenómeno que se conoce como: intercambio de cationes,
el cual tiene mucha importancia en los suelos ya que esta propiedad es la que define la
disponibilidad de los nutrientes para las plantas.
Cuando en el complejo de intercambio se encuentran presentes sales como Ca2+, Mg2+, Na+, Cl-,
SO42-, HCO3-, CO32-, el suelo presenta problemas de intercambio de cationes necesarios para las
plantas, ya que adsorbe la mayoría de las sales, afectando las propiedades físicas de los suelos y
generando los fenómenos de floculación y dispersión de las partículas de arcilla.
Principalmente el sodio genera un efecto opuesto a la salinidad en los suelos. El primer proceso
físico asociado a los altos contenidos de sodio es la dispersión de los suelos, formación de arcillas
laminares y el incremento de volumen de los agregados. Las fuerzas que unen a las partículas
unas con otras se rompen cuando los iones de sodio se interponen entre ellas. Cuando esta
separación ocurre, las partículas de arcilla se expanden, causando hinchamiento y dispersión del
suelo.
La dispersión del suelo causa que las partículas de arcilla bloqueen los poros, reduciendo la
permeabilidad. Cuando el suelo se humedece y se seca repetidas veces se forma una capa dura,
debido a la dispersión de las arcillas afectando la estructura de los suelos. Los efectos principales
que causa el sodio al momento de dispersar las partículas de arcilla son:
1. reduce la infiltración;
2. reduce la conductividad hidráulica; y
3. la generación de costras en la superficie.
Las sales que contribuyen a la salinidad, como el calcio y el magnesio, no tienen el mismo efecto
debido a que son de radios más pequeños y tienden a mantener unidas a las partículas de arcilla.
El calcio y el magnesio generalmente mantienen floculado al suelo ya que ambos compiten por el
mismo sitio que el sodio para mantener unidas a las partículas de las arcillas. Al incrementar las
67
Adolfo López Pérez
Resumen de Literatura

cantidades de calcio y magnesio se puede recudir la cantidad de sodio en los suelos, evitando así
la dispersión de los mismos.
En el presente trabajo se busca entender el proceso de adsorción de sodio y los efectos que éste
elemento presenta una vez que se encuentra adherido a las partículas de arcilla; también se busca
obtener un parámetro que proporcione valores mas confiables en cuanto al contenido de sodio en
los suelos, ya que los parámetros de PSI y la RAS no son buenos estimadores.
Este estudio es el inicio de una investigación necesaria con un enfoque nuevo, considerando
principalmente al suelo, sus propiedades y las condiciones que éste presenta. Con la finalidad de
que las próximas investigaciones sean capaces de predecir la taza de salinización de un suelo, la
vulnerabilidad de éste a ser salinizado, hasta qué limites puede un suelo soportar la excesiva
cantidad de sodio y por supuesto las formas de corrección y manejo adecuados para cada uno.

68
Adolfo López Pérez
Materiales y Métodos

5. MATERIALES Y MÉTODOS
A continuación se describe el proceso de trabajo efectuado para llevar a cabo la fase experimental.
Ésta se desarrolló en el Laboratorio de Nutrición Vegetal del Colegio de Postgraduados Campus
Montecillo, ubicado en el municipio de Texcoco, Estado de México.
Para eliminar los errores que en un momento dado pudieran presentarse en el desarrollo del
experimento, se procedió a realizar lo que se conoce como: “montaje de la técnica”, la cual
consiste de una serie experimentos previos relacionados a lo que posteriormente se va a realizar,
con la finalidad de afinar los detalles que sean necesarios. Para esto, se utilizaron 4 tipos de suelo
que de acuerdo con la clasificación de establecida por el laboratorio fueron: suelo 2015, suelo
2003, suelo 2000 y un suelo salino; al igual que 3 sustratos, zeolita verde, zeolita clinoptilolita y
arena de cuarzo. Una vez obtenidos los datos, se analizaron y se encontraron las condiciones
donde se pudieran provocar los errores, por lo que se procedió a afinar esa parte de la técnica con
la finalidad de disminuirlos. Para esto, se realizaron 4 tratamientos generales, cada uno con 6
subtratamientos, que posteriormente se resumirían a 1 tratamiento completo para los suelos que
formarían parte del experimento final en el cual se incluyen 11 suelos. Para la prueba preliminar se
utilizaron 3 repeticiones, mas un testigo y un “blanco”, éste último para conocer si existía alguna
muestra afectada por algún frasco contaminado. Para el experimento final, se procedió de la misma
forma.

5.1. Materiales

Para llevar a cabo el desarrollo de la fase experimental, se hizo uso de los siguientes materiales:

5.1.1. Instrumentos requeridos

¾ Balanza de precisión. ¾ Matraz Erlenmeyer de 10, 100, 1000, y 4000 mL.


¾ Bata de Laboratorio. ¾ Máquina agitadora de 180 rpm.
¾ Botes de 1 y 4 L. ¾ Medidor de pH.
¾ Bureta de 25 y 50 mL. ¾ Papel filtro.
¾ Electrodo para medir Na (en mV). ¾ Pipeta de 2, 5, 10 mL.
¾ Espátula. ¾ Piseta de 500 y 1000 mL.
¾ Frascos de plástico de 50 y 100 mL. ¾ Tubos de Polipropileno de 50 mL.
¾ Gradillas. ¾ Vasos de precipitado de 50, 100 y 1000 mL.

5.1.2. Soluciones requeridas

Agua destilada y desionizada.


Curva de Calibración de Na con concentraciones de 0.1, 10, 100 y 1000 ppm.
Curva de calibración de pH, con valores de pH de 4, 7 y 10.

69
Adolfo López Pérez
Materiales y Métodos

Solución de Cloruro de Calcio 0.01M pH 6.5.


Solución HCl y Ca(OH)2 para ajustar el pH entre 6 y 6.5.

5.2. Metodología

Aquí se presenta la forma de preparar cada una las soluciones, considerando los reactivos
necesarios para obtener las concentraciones deseadas.

5.2.1. Preparación de soluciones patrón

5.2.1.1 Solución extractora

Cloruro de Calcio 0.01M. Se disolvieron 1.4702 g de CaCl2·2H2O en agua y se diluyeron a 700 mL,
se ajustó el pH entre 5 y 6.5 con Ca(OH)2 (para subir) o HCl (para bajar) y se aforó a 1 L.
Posteriormente se introdujo en frasco con tapa (4 L) para evitar que se contaminara la solución.

5.2.1.2 Solución para llevar a capacidad de campo (CC)

Concentración de sodio (Na) de 75 ppm. Para realizar esta dilución se partió de una solución
patrón previamente preparada (5000 ppm Na), y con la siguiente fórmula (ver ecuación (5.1)) se
diluyó hasta obtener la concentración deseada:
C1V1 = C2V2 (5.1)

Donde:
C1, es la concentración de la solución patrón, ppm.
V1, volumen necesario para obtener ppm de Na en 1 L, mL.
C2, concentración que se necesita obtener, ppm.
V2, volumen al cual se desea aforar, mL
Despejando V1, se tiene que:
C2V2
V1 = (5.2)
C1

Sustituyendo valores,
75 ppm *1000mL
V1 =
5000 ppm
V1 = 15mL

Concentración de sodio (Na) de 125 ppm. Los datos obtenidos anteriormente se pueden manejar
de manera lineal y aplicando la ecuación (5.1), se tiene que el volumen necesario de la solución
patrón para obtener 100 ppm de sodio es:
125 ppm *1000mL
V1 =
5000 ppm
V1 = 25mL

Concentración de sodio (Na) 250 ppm.

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Adolfo López Pérez
Materiales y Métodos

250 ppm *1000mL


V1 =
5000 ppm
V1 = 50mL

Concentración de sodio (Na) 500 ppm.


500 ppm *1000mL
V1 =
5000 ppm
V1 = 100mL

Concentración de sodio (Na) 1000 ppm


1000 ppm *1000mL
V1 =
5000 ppm
V1 = 200mL

Estas concentraciones se colocaron en botes de 1 L, de donde se tomó una alícuota previamente


calculada para llevar a capacidad de campo los suelos.

5.2.2. Desarrollo del experimento

Las muestras de suelo tomadas se colocaron sobre un plástico y se dejaron al aire para que se
secaran, una vez secas, se tamizó con una malla del # 20 (2 mm) y todas las partículas que
pasaron por ella, se guardaron en un frasco con tapa. Aquí se menciona la forma en como se
procedió para la realización de las pruebas, que fue de la misma forma para el experimento final,
sólo que para éste se realizó con un tratamiento, ya que el análisis de las muestras previas
proporcionaron datos en los cuales se observaba que la variación en función del tiempo de
incubación no era muy significativo, por lo que el tratamiento completo se realizó para un día de
incubación.

5.2.2.1 Tratamiento 1: Concentración 0- 1000 ppm, Tiempo 0 hr.

Se tomaron 4 g de suelo tamizado (1 g por repetición y 1 g para el testigo; al blanco solo se agrego
la concentración y el extractante), se colocaron en un tubo de polipropileno de 50 mL y se llevó a
capacidad de campo con cada una de las concentraciones (para la concentración 0, sólo se agregó
agua destilada). Después se adicionaron 10 mL de solución de CaCl2·2H2O 0.01M a pH 6.5, se
taparon los tubos y se agitaron por 5 minutos a 180 rpm. Pasado el tiempo se filtró en papel
Whatman 40 colocados sobre frascos de 50 y 100 mL y se determinó la concentración de iones de
Na+ con el electrodo.
A continuación se muestran los subtratamientos presentes en el tratamiento I, haciendo mención
que se procedió de la misma forma para los siguientes tratamientos (II, III y IV), variando solo la
concentración y el tiempo de incubación.

71
Adolfo López Pérez
Materiales y Métodos

5.2.2.1.1 Subtratamiento I.I (Concentración 0, Tiempo 0 h)

Se tomaron 4 muestras de suelo para cada uno y 1 testigo, haciendo un total de 29 muestras, a
éstos se les agregó agua destilada (concentración 0) y lo siguiente es lo mismo que se explica en
el tratamiento 1.

5.2.2.1.2 Subtratamiento I.II (Concentración 75, Tiempo 0 h)

Igual numero de muestras que el subtratamiento I.I, sólo que a este se adicionaron 75 ppm de Na y
se procedió como lo explicado en el tratamiento I.

5.2.2.1.3 Subtratamiento I.III (Concentración 125, Tiempo 0 h)

Igual numero de muestras que el subtratamiento I.I, sólo que a este se adicionaron 125 ppm de Na
y se procedió como lo explicado en el tratamiento I.

5.2.2.1.4 Subtratamiento I.IV (Concentración 250, Tiempo 0 h)

Igual numero de muestras que el subtratamiento I.I, sólo que a este se adicionaron 250 ppm de Na
y se procedió como lo explicado en el tratamiento I.

5.2.2.1.5 Subtratamiento I.V (Concentración 500, Tiempo 0 h)

Igual numero de muestras que el subtratamiento I.I, sólo que a este se adicionaron 500 ppm de Na
y se procedió como lo explicado en el tratamiento I.

5.2.2.1.6 Subtratamiento I.V (Concentración 1000, Tiempo 0 h)

Igual numero de muestras que el subtratamiento I.I, sólo que a este se adicionaron 1000 ppm de
Na y se procedió como lo explicado en el tratamiento I.

5.2.2.2 Tratamiento 2: Concentración 0-1000 ppm, Tiempo 1 hr.

Se tomo 1 g de suelo tamizado en un tubo de polipropileno de 50 mL y se llevó a capacidad de


campo con cada una de las concentraciones (para la concentración 0, sólo se agregó agua
destilada). Después se colocó en la incubadora a una temperatura de 35ºC por un tiempo de 1
hora, posteriormente se sacaron de la incubadora y se adicionaron 10 mL de solución de
CaCl2·2H2O 0.01M a pH 6.5, se taparon los tubos y se agitaron por 5 minutos a 180 rpm. Pasado el
tiempo se filtró en papel Whatman 40 colocados sobre frascos de 50 y 100 mL y se determinó la
concentración de iones de Na+ con el electrodo.

5.2.2.3 Tratamiento 3: Concentración 0-1000 ppm, Tiempo 24 hrs

Se tomo 1 g de suelo tamizado en un tubo de polipropileno de 50 mL y se llevó a capacidad de


campo con cada una de las concentraciones (para la concentración 0, sólo se agregó agua
destilada). Después se colocó en la incubadora a una temperatura de 35ºC por un tiempo de 24

72
Adolfo López Pérez
Materiales y Métodos

horas, posteriormente se sacaron de la incubadora y se adicionaron 10 mL de solución de


CaCl2·2H2O 0.01M a pH 6.5, se taparon los tubos y se agitaron por 5 minutos a 180 rpm. Pasado el
tiempo se filtró en papel Whatman 40 colocados sobre frascos de 50 y 100 mL y se determinó la
concentración de iones de Na+ con el electrodo.

5.2.2.4 Tratamiento 4: Concentración 0- 1000 ppm, Tiempo 72 hrs

Se tomo 1 g de suelo tamizado en un tubo de polipropileno de 50 mL y se llevó a capacidad de


campo con cada una de las concentraciones (para la concentración 0, sólo se agregó agua
destilada). Después se colocó en la incubadora a una temperatura de 35ºC por un tiempo de 72
horas, posteriormente se sacaron de la incubadora y se adicionaron 10 mL de solución de
CaCl2·2H2O 0.01M a pH 6.5, se taparon los tubos y se agitaron por 5 minutos a 180 rpm. Pasado el
tiempo se filtró en papel Whatman 40 colocados sobre frascos de 50 y 100 mL y se determinó la
concentración de iones de Na+ con el electrodo.

5.2.3. Incubación de las muestras

La incubación de las muestras se hizo con la finalidad de observar el comportamiento de la


velocidad e intensidad que tiene el sodio en función de la dinámica de adsorción, es decir, como
varía la adsorción de sodio de acuerdo a la temperatura, ya que según Tan (1993) a mayor
temperatura la adsorción debe disminuir, debido a que las partículas incrementan su energía
cinética y generan mayor movimiento haciendo difícil que queden adheridas a las partículas de los
suelos por las fuerzas de Van Der Waals.
López (2005) menciona que las incubaciones a temperaturas de 32 y 35ºC son empleadas como
condiciones de laboratorio, que se han establecido a través de investigaciones para el estudio de
suelos y plantas para el control de procesos físicos, fisicoquímicos y biológicos. La reacción de
adsorción (cinética rápida) es un proceso fisicoquímico, de tal manera que, las incubaciones en
este trabajo aplicadas a las muestras son de gran importancia.

5.2.4. Calibración del electrodo para determinar sodio

Se calibró el instrumento mediante una curva de calibración de sodio previamente elaborada, con
los siguientes valores 0.1 ppm Na, 10 ppm Na, 100 ppm Na y 1000 ppm Na. Una vez calibrado el
aparato, se procede a graficar los valores medidos para cada concentración de la curva, colocando
en el eje de las abscisas las ppm de sodio y en las ordenadas los mV (miliVolts) obtenidos con el
electrodo, para posteriormente mediante un modelo de regresión tipo logarítmico, obtener una
ecuación como la siguiente:
y = aln ( x ) − b (5.3)

Donde:
a, b = son constantes
x = son las ppm de la curva de calibración
73
Adolfo López Pérez
Materiales y Métodos

y = los mV obtenidos con el electrodo


Entonces, mediante procedimiento algebraico, se despeja x de la ecuación (5.3), quedando de la
siguiente manera:
⎛ y+b⎞
x = exp ⎜ ⎟ (5.4)
⎝ a ⎠
Puede notarse que la curva de calibración del electrodo contempla valores de hasta 1000 ppm de
sodio, por lo que los valores tomados quedarán dentro del rango ya que las concentraciones
preparadas son de 75,125, 250, 500 y 1000 ppm de sodio, esto se hace para evitar tener que
extrapolar valores haciendo que se presenten errores en la medición.

Con los valores de las pruebas preliminares, como se menciona anteriormente, fue posible obtener
que los valores del tuvieran muy poca variación al momento de realizar la medición de las
repeticiones, haciendo que el tratamiento final, generara información confiable al momento de
realizar el análisis de los resultados. Esto sin duda, fue posible gracias a la importancia que se la
dio al experimento previo y lograr montar la técnica de manera que los errores que se presentaran
fueran muy pequeños.

74
Adolfo López Pérez
Resultados y Discusión

6. RESULTADOS Y DISCUSIÓN
A continuación se presentan los resultados obtenidos mediante el experimento real, en el cual se
muestran los valores obtenidos tanto iniciales de sodio intercambiable, así como los valores
obtenidos de sodio pasado un día de incubación a las diferentes concentraciones que le fueron
agregadas a cada tipo de suelo.

6.1 Parámetros obtenidos de los suelos analizados

Los datos que se obtuvieron para cada suelo de los parámetros requeridos se muestran en el
cuadro 6-1, donde se aprecian los valores de pH, CE, porcentaje de arcilla y las cantidades
presentes de los elementos como K, Na, Ca, Mg, así como también el Porciento de Saturación de
Bases (SB), la Capacidad de Intercambio Catiónico (CIC), el Porciento de Sodio Intercambiable
(PSI) y la Relación de Adsorción de Sodio (RAS). Características que definen que los suelos,
aunque pertenezcan al mismo grupo, por los efectos de elementos presentes en la solución del
suelo como adsorbidos en las partículas de los mismos, presentan condiciones diferentes haciendo
que el daño causado a cada uno de ellos sea una variable que depende del contenido, en este
caso, de sodio, en los sitios de intercambio proporcionándole entonces una capacidad
amortiguadora en función de la dinámica del sodio diferente para cada uno.

Cuadro 6-1. Valores de las características de los suelos analizados.

Suelo No. Lab. pH CE Arcilla K Na Ca Mg PSB CIC PSI RAS


dS/m % cmol(+/-)/Kg %
1 Entisol 4.28 0.10 5 0.1 0.5 4.5 2.1 7.2 8.2 6.1 0.28
2 Ultisol 4.43 0.23 12 0.2 0.2 6.2 2.5 9.1 10.5 1.9 0.10
3 Alfisol 4.88 0.15 17 0.4 1.3 9.1 3.4 14.2 18.2 7.1 0.52
4 Inceptisol 5.74 0.29 18 0.5 0.8 6.8 3.5 11.6 15.3 5.2 0.35
5 Alfisol 5.33 0.25 23 0.9 0.5 6.8 3.5 11.7 17.8 2.8 0.22
6 Vertisol 5.67 0.14 31 2.2 2.1 12.1 5.3 21.7 25.0 8.4 0.71
7 Mollisol 7.26 0.36 18 0.4 0.9 7.5 3.8 12.6 17.6 5.1 0.38
8 Mollisol 7.57 0.60 22 0.8 1.5 11.3 6.2 19.8 23.1 6.5 0.51
9 Vertisol 7.72 0.80 43 3.3 3.1 17.9 6.2 30.5 32.7 9.5 0.89
10 Entisol 8.17 0.06 12 0.3 0.7 5.3 2.3 8.6 15.1 4.6 0.36
11 Vertisol 8.20 0.75 35 1.9 2.3 15.7 5.8 25.7 28.9 8.0 0.70

Los valores de pH varían en un mínimo de 4.28 hasta un máximo de 8.20 con la finalidad de
obtener suelos ácidos y algunos alcalinos (ver cuadro 6-1); la Conductividad Eléctrica (CE) con
valores menores a 1 nos indica que la presencia de otro tipo de sales no influye de manera
significativa en la obtención de los resultados; y como último parámetro, el contenido de arcilla que
con la variación que éste presenta es suficiente para que el proceso de adsorción ocurra en
cantidades diferentes.
75
Adolfo López Pérez
Resultados y Discusión

La RAS, PSI, CIC y PSB desempeñan un papel importante en la interpretación de los resultados
obtenidos ya que los dos primeros parámetros (RAS y PSI) evalúan las condiciones del suelo en
función de la cantidad de los iones de Na, Ca y Mg.
Los suelos analizados presentan una cantidad significativa de sodio intercambiable inicial que
depende de las características que cada uno de estos grupos tenga. A su vez, la variación de las
propiedades de estos suelos es lo que les da su nombre.

Cuadro 6-2. Características de los grupos de suelos analizados.

Tipo de
Características
Suelos
Son suelos jóvenes y de poca profundidad. Su fertilidad varía considerablemente,
Entisol dependiendo de las condiciones, y varía de muy baja a muy alta.
Son suelos maduros y se presentan en los trópicos húmedos donde el proceso de
lixiviación es muy pronunciado haciendo que la velocidad de intemperización sea muy
alta. Debido a la lixiviación estos suelos presentan una baja cantidad de bases, por lo
que son suelos ácidos; debido a su acidez y su baja cantidad de bases, son suelos
Ultisol
con baja fertilidad, un bajo grado de estabilidad en su estructura y sensibles a la
erosión. No obstante, que un manejo adecuado, la adición de materia orgánica y la
aplicación de fertilizantes elevan su fertilidad.
Son suelos que se desarrollan en ambientes de las regiones húmedas. Son más
afectados por el fenómeno de lixiviación que los entisoles, como consecuencia, se
Alfisol
encuentran mas desarrollados.
Este es un suelo que marca el comienzo de los suelos maduros, y su estado de
Inceptisol desarrollo está más avanzado que en los entisoles.
Éste grupo de suelos es prácticamente arcilloso y con una CIC elevada. Debido a su
contenido de montmorillonita, presentan la capacidad de expandirse cuando se
hidratan y de formar grietas verticales profundas cuando se secan. La formación de
Vertisol estos suelos no se limita a un tipo de clima en particular, por lo que pueden presentar
tanto suelos ácidos como alcalinos. Son pobres para la agricultura, pero mediante
prácticas de manejo, pueden llegar a ser fértiles.
Estos suelos se encuentran principalmente en las regiones semihúmedas con
vegetación de matorrales; su contenido de calcio favorece a que sea muy fértil,
Mollisol considerándose como uno de los tipos de suelo mas importantes en el mundo para el
desarrollo de la agricultura.

76
Adolfo López Pérez
Resultados y Discusión

Cuadro 6-3. Valores obtenidos durante un día de incubación sin considerar el contenido
de sodio inicial.

Na
Tipo de Suelos
Aplicado
ppm Ent. Ult. Alf. Incept. Alf. Vert. Moll. Moll. Vert. Ent. Vert.
0 115 46 299 184 115 483 207 345 713 161 529
75 136 84 342 215 164 531 246 400 781 192 590
125 178 119 397 269 212 580 270 454 823 239 647
250 230 161 486 357 300 708 365 566 958 296 739
500 322 312 672 477 478 876 541 791 1203 458 990
1000 515 546 1029 784 885 1303 827 1195 1663 741 1409

Estos valores (ver cuadro 6-3) fueron obtenidos después de incubadas las muestras durante un
día, cabe mencionar que aunque se observan valores elevados, en realidad no significa que todo el
sodio que se muestra en el cuadro 6-3 es todo el intercambiable o el que se adsorbió en función de
las concentraciones agregadas, porque como puede verse, la línea que presenta la concentración
0, indica los valores de sodio inicial que eran las cantidades contenidas en los suelos y que se les
determinó mediante el mismo proceso con el que se realizó, es decir, de esta concentración no se
adsorbió nada puesto que sólo se le agregó agua destilada. Por lo tanto para calcular el sodio que
realmente quedó retenido en los sitios de intercambio, se procede de la siguiente forma: a los
valores de sodio que se muestran para las concentraciones de 75 ppm a 1000 ppm, se les resta el
sodio inicial (concentración de 0 ppm) y con esto se obtiene el sodio intercambiable real que fue
adsorbido por las partículas del suelo (ver cuadro 6-4). Esto es importante para la cuantificación de
la capacidad amortiguadora de los suelos (CAS), ya que ésta depende de manera indirecta del
sodio intercambiable y no del soluble puesto que éste último no es cuantificado por la técnica aquí
desarrollada, entonces la CAS será afectada según las cantidades de sodio intercambiable medido
por la técnica y que se muestra en la línea del cuadro 6-4, representado por la línea de la
pendiente b.

Cuadro 6-4. Resultados del experimento realizado a los 11 suelos después de 1 día de
incubación, restando el contenido de sodio inicial.

Na
Tipo de Suelos
Aplicado
ppm Ent. Ult. Alf. Incept. Alf. Vert. Moll. Moll. Vert. Ent. Vert.
0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0
75 21 38 43 31 49 48 39 55 68 31 61
125 63 73 98 85 97 97 63 109 110 78 118
250 115 115 187 173 185 225 158 221 245 135 210
500 207 266 373 293 363 393 334 446 490 297 461
1000 400 500 730 600 770 820 620 850 950 580 880
Pendiente b 0.41 0.51 0.73 0.60 0.76 0.82 0.63 0.86 0.96 0.58 0.89

77
Adolfo López Pérez
Resultados y Discusión

En el cuadro 6-4 se muestran los resultados obtenidos para cada tipo de suelo analizado; puede
verse que en función de las características que cada uno presentó será el contenido de sodio tanto
intercambiable como soluble que se encuentre retenido en los sitios de intercambio y libre en la
solución del suelo, haciendo que la capacidad amortiguadora de los suelos varíe dependiendo
tanto del contenido de arcilla y de la CIC que cada suelo tiene, además de lo antes mencionado.

6.2 Análisis de los valores obtenidos de los 11 suelos

Con los resultados obtenidos de sodio intercambiable y los valores que se muestran en el cuadro
6-1 se procedió a analizar los valores mediante gráficas observando en comportamiento que
presenta cada tipo de suelo, determinando el contenido de adsorción y explicando el significado de
cada línea de tendencia aplicada así como los posibles efectos que se generen respecto a estos
parámetros.

6.2.1. Alfisoles

y = 0.7338x
2
800 R = 0.9993
700
Sodio Extraído (ppm)

600
y = 0.7599x
2
500 R = 0.9988
400
300
200
100
0
0 100 200 300 400 500 600 700 800 900 1000
Sodio Aplicado (ppm) Alf. 3
Alf. 5
Gráfica 6.1 Dinámica de adsorción de sodio en los Alfisoles

Cuadro 6-5. Características de los alfisoles

Suelo No. Lab. pH CE Arcilla K Na Ca Mg PSB CIC PSI RAS


dS/m % cmol(+/-)/Kg %
3 Alfisol 4.88 0.15 17 0.4 1.3 9.1 3.4 14.2 18.2 7.1 0.37
5 Alfisol 5.33 0.25 23 0.9 0.5 6.8 3.5 11.7 17.8 2.8 0.16

Este suelo debido a su bajo contenido de sales, a sus valores de PSB y CIC le brindan un rango de
fertilidad medio, haciéndose un suelo productivo, sin problemas de sodicidad. Como el contenido

78
Adolfo López Pérez
Resultados y Discusión

de arcilla en cada uno es bajo, el intercambio se realiza en cantidades menores por lo que las sales
se lixivian con facilidad quedando retenidos la mayoría de los nutrientes. El modelo de regresión
lineal muestra un ajuste casi exacto a los datos por lo que los valores que nos da la ecuación son
buenos. Es importante notar que la pendiente indica la velocidad con que el sodio puede afectar la
CAS, la cual a mayor pendiente indica que adsorberá más sodio haciendo que la dinámica del
mismo sea más rápida en comparación con otros suelos y como consecuencia los efectos del
sodio hacia este tipo de suelos serán mas significativos y mayores si se analizan los suelos en un
mismo periodo de tiempo.

6.2.2. Entisoles

700
y = 0.5806x
R2 = 0.9986
600

500
Sodio Extraído (ppm)

400

300 y = 0.4061x
R2 = 0.9958
200

100

0
0 100 200 300 400 500 600 700 800 900 1000
Sodio Aplicado (ppm) Ent. 1
Ent. 10
Gráfica 6.2 Dinámica de adsorción de sodio en los Entisoles

Cuadro 6-6. Características de los entisoles

Suelo No. Lab. pH CE Arcilla K Na Ca Mg PSB CIC PSI RAS


dS/m % cmol(+/-)/Kg %
1 Entisol 4.28 0.10 5 0.1 0.5 4.5 2.1 7.2 8.2 6.1 0.20
10 Entisol 8.17 0.06 12 0.3 0.7 5.3 2.3 8.6 15.1 4.6 0.25

Analizando la gráfica 6.2 se encontró que el sodio es adsorbido casi en un 50% como promedio en
este suelo. Debido a sus propiedades que son muy variables, éste suelo puede ser muy fértil o a la
vez de baja fertilidad, dependiendo de la disponibilidad de los nutrientes en función de los rangos
de pH (ver cuadro 6-6) y del contenido de arcilla. Aunque éste último es muy pequeño en
comparación con el anterior, el rango de adsorción de sodio (42% - 61%) está determinado por el
contenido de sales en el agua de riego y la variabilidad de sus propiedades. Además de acuerdo
con el cuadro 6-1, el suelo 1 tiene una baja CIC mientras, que la del suelo 10 es casi el doble del
79
Adolfo López Pérez
Resultados y Discusión

primero, lo que explica el comportamiento de las líneas de tendencia presentadas en la gráfica 6.2
y por supuesto el cambio de pH. En resumen, el comportamiento de éste suelo es impredecible y
es difícil detectar si existen problemas de sales hasta que éste se hace presente de forma
inminente.

6.2.3. Inceptisoles

700

600
Sodio Extraído (ppm)

500
y = 0.6018x
2
400 R = 0.9965

300

200

100

0
0 100 200 300 400 500 600 700 800 900 1000
Sodio Aplicado (ppm)
Incept. 6
Gráfica 6.3 Dinámica de adsorción de sodio en los Inceptisoles

Cuadro 6-7. Características de los Inceptisoles

Suelo No. Lab. pH CE Arcilla K Na Ca Mg PSB CIC PSI RAS


dS/m % cmol(+/-)/Kg %
4 Inceptisol 5.74 0.29 18 0.5 0.8 6.8 3.5 11.6 15.3 5.2 0.25

De acuerdo con los valores presentados en el cuadro 6-7 se puede ver que, debido a un pH
cercano al rango de disponibilidad de nutrientes por pH, el contenido de arcilla, el PSB y la CIC
elevados, existe una actividad constante de intercambio de iones en el suelo. Si este suelo se riega
con agua tipo C3 (ver Anexos), puede presentar problemas de sodicidad, ya que el valor de PSI
(5.2) se encuentra cercano a la media, lo cual esta en un valor que provoca daños al suelo
haciendo que los iones necesarios para las plantas sean desplazados por el sodio y ocupando éste
último su lugar en los sitios de intercambio; para esto es necesario que se aplique un manejo
adecuado para el tipo de agua y que se aplique un exceso de agua (fracción de lavado) para
eliminar el sodio del suelo y que éste sea intercambiado por los iones requeridos por la planta, con
la finalidad de no interrumpir su crecimiento y la estabilidad del suelo.

80
Adolfo López Pérez
Resultados y Discusión

6.2.4. Mollisoles

900 y = 0.6278x
2
R = 0.9973
800

700
Sodio Extraído (ppm)

600

500 y = 0.8592x
2
400 R = 0.9991

300

200

100

0
0 100 200 300 400 500 600 700 800 900 1000
Sodio Aplicado (ppm) Moll. 7
Moll. 8
Gráfica 6.4 Dinámica de adsorción de sodio en los Mollisoles

Cuadro 6-8. Características de los Mollisoles

Suelo No. Lab. pH CE Arcilla K Na Ca Mg PSB CIC PSI RAS


dS/m % cmol(+/-)/Kg %
7 Mollisol 7.26 0.36 18 0.4 0.9 7.5 3.8 12.6 17.6 5.1 0.27
8 Mollisol 7.57 0.60 22 0.8 1.5 11.3 6.2 19.8 23.1 6.5 0.36

Estos suelos debido a su elevado contenido de arcilla, un pH ligeramente alcalino, y su PSB y CIC
elevados, se convierten en suelos muy fértiles ya que en el complejo de intercambio se encuentran
disponibles la mayoría de los nutrientes, además de su contenido de adsorción de sodio (ver
gráfica 6.4) que varía en un 16% a un 32%, indicando que la mayoría de los iones de sodio y en
general las sales son lixiviadas. Este fenómeno se ocasiona debido a que estos suelos se
presentan generalmente en zonas semihúmedas donde los peligros de salinidad y sodicidad no
tienen mucha problemática, ya que el lavado natural es suficiente para eliminar de la superficie y
de la solución del suelo los elementos que en un momento dado pueden causar daños a las
propiedades físicas del suelo. El problema puede presentarse si se aplica agua de tipo C2 o C3 y
no se da un buen manejo.

81
Adolfo López Pérez
Resultados y Discusión

6.2.5. Ultisoles

500

450
y = 0.5051x
400
R2 = 0.9976
350
Sodio Extraído (ppm)

300

250

200

150

100

50

0
0 100 200 300 400 500 600 700 800 900 1000
Sodio Aplicado (ppm)
Ult. 2
Gráfica 6.5 Dinámica de adsorción de sodio en los Ultisoles

Cuadro 6-9. Características de los Ultisoles

Suelo No. Lab. pH CE Arcilla K Na Ca Mg PSB CIC PSI RAS


dS/m % cmol(+/-)/Kg %
2 Ultisol 4.43 0.23 12 0.2 0.2 6.2 2.5 9.1 10.5 1.9 0.07

La adsorción del 50% de sodio aplicado (ver gráfica 6.5) en estos suelos indicaría que provoca
problemas de sodicidad en un periodo de tiempo no muy largo, pero debido a su formación en
regiones húmedas éste proceso se ve eliminado por el fenómeno de lixiviación. Aunque los
problemas de sales son eliminados, también genera problemática en cuanto a su fertilidad, ya que
la mayoría de los iones también son lixiviados. Debido a una baja CIC y un bajo PSB, son suelos
que no presentan buenas condiciones para el establecimiento de cultivos; pero si se les da un
manejo adecuado pueden llegar a ser aceptables.

82
Adolfo López Pérez
Resultados y Discusión

6.2.6. Vertisoles

Vert. 6 Vert. 9 Vert. 11


y = 0.956x y = 0.8865x y = 0.8161x
2 2 2
R = 0.9995 R = 0.999 R = 0.9981
1000
900
800
Sodio Extraído (ppm)

700
600
500
400
300
200
100
0
0 100 200 300 400 500 600 700 800 900 1000
Sodio Aplicado (ppm)

Gráfica 6.6 Dinámica de adsorción de sodio en los Vertisoles

Cuadro 6-10. Características de los Vertisoles

Suelo No. Lab. pH CE Arcilla K Na Ca Mg PSB CIC PSI RAS


dS/m % cmol(+/-)/Kg %
6 Vertisol 5.67 0.14 31 2.2 2.1 12.1 5.3 21.7 25.0 8.4 0.50
9 Vertisol 7.72 0.80 43 3.3 3.1 17.9 6.2 30.5 32.7 9.5 0.63
11 Vertisol 8.20 0.75 35 1.9 2.3 15.7 5.8 25.7 28.9 8.0 0.50

De acuerdo con la gráfica 6.6, del total de sodio aplicado, se adsorbió en un rango que varía del
4% al 19%; estos suelos debido a su alto contenido de arcilla, principalmente montmorillonita,
tienden a hincharse cuando se les aplica agua y a agrietarse demasiado cuando se encuentran
secos, por lo que, éste efecto genera problemas tanto en la adsorción de iones así como en la
disponibilidad de los mismos. Por otro lado, debido a su elevado PSI, así como a su alta CIC y
PSB, indica que es un suelo que constantemente cambia sus propiedades químicas, lo que explica
la variación del pH que pasa de ser un suelo casi ligeramente ácido a ser un suelo alcalino. Si el
PSI se eleva un poco más, creará problemas de sales y ocasionará que se convierta en un suelo
con condiciones pobres para el desarrollo de los cultivos, es importante que se usen agua de tipo
C1 principalmente y fracciones de lavado adicionales para reducir el peligro de sodicidad, ya que
por el contenido de arcilla y elevada CIC los iones como el sodio sustituyen a los iones presentes
en los sitios de intercambio.

83
Adolfo López Pérez
Resultados y Discusión

6.2.7. Resumen de los análisis por tipo de suelos

Una vez que los suelos han sido analizados de manera independiente, se presenta el cuadro 6-11
en el cual se muestra el efecto ocasionado por los contenidos de sodio en cada uno de los tipos de
suelo, pero cabe mencionar que aunque la determinación de la CAS no es una medida directa, sino
que depende de varios factores, se está tomando como parámetro al sodio para observar el
comportamiento de esta al momento en que los iones del mismo se ubican en los sitios de
intercambio. Lo cual también indica que, no es posible mencionar cuándo se presenta una CAS
buena, media o mala; esto se puede realizar mediante la cuantificación del contenido de sodio en
cada suelo y estimar un rango de problemática para los mismos. Para esto, la pendiente generada
por las concentraciones de sodio agregadas y extraídas será el indicador para lograr establecer un
criterio de clasificación aceptable para la cuantificación de la CAS, aunque solo sea indirectamente,
de hecho, sólo se puede mencionar la velocidad e intensidad con que será afectada la capacidad
amortiguadora de los suelos.

Cuadro 6-11. Valores de grado de afectación de la CAS en función de la pendiente media


de adsorción.

Grado de
Contenido de Grado de la
Tipo de Suelo Pendiente Media Afectación a la
Arcilla (%) Pendiente (b)
CAS
Vertisoles 36.3 82% – 96% 89.0% 1ro
Mollisoles 20.0 63% – 86% 74.5% 2do
Alfisoles 20.0 73% 73.0% 3ro
Inceptisoles 18.0 60% 60.0% 4to
Ultisoles 12.0 50% 50.0% 5to
Entisoles 8.5 40% – 58% 49.0% 6to

Se ha mencionado que la pendiente (b), es un indicador importante en el comportamiento de la


CAS en función del efecto que la dinámica del sodio genera. De acuerdo con el cuadro 6-11, se
puede observar que los grados de afectación a la CAS se verán reflejados con más intensidad en
los vertisoles, por ser éstos los que presentan mucho mas sodio intercambiable que los demás, a
diferencia de los entisoles, que ocupando el sexto lugar en la clasificación del cuadro 6-11, por lo
que ésta problemática no será significativa. Algo que es importante considerar al momento de
interpretar este cuadro, es que se ha realizado sólo con el efecto del sodio, pero como la CAS se
define como la capacidad que tienen los suelos a sufrir cambios, entonces indica que también varía
respecto las demás características que definen los tipos de suelo, pero que sin duda los cambios
más problemáticos son generados por el contenido de sodio y su dinámica de adsorción, ya que

84
Adolfo López Pérez
Resultados y Discusión

pueden dispersar los suelos en periodos de tiempo pequeños si no se considera el contenido de


sodio presente en los mismos.

1000

900

800

700
Sodio Extraído (ppm)

600

500

400

300

200

100

0
0 100 200 300 400 500 600 700 800 900 1000
Sodio Aplicado (ppm)

Alfisoles Entisoles Inceptisoles Mollisoles Ultisoles Vertisoles


y = 0,7469x y = 0,4934x y = 0,6018x y = 0,7435x y = 0,5051x y = 0,8862x
R2 = 0,9985 R2 = 0,9416 R2 = 0,9965 R2 = 0,9545 R2 = 0,9976 R2 = 0,9911

Gráfica 6.7 Dinámica de adsorción de sodio en los grupos de suelos

En la gráfica 6.7 puede verse que la velocidad e intensidad con que el sodio es adsorbido en las
partículas del suelo es directamente proporcional al contenido de arcilla, tal y como se mencionaba
anteriormente al analizar el cuadro 6-11, también puede ver que la incubación de estos suelos no
afecto de manera significativa la dinámica de adsorción a diferentes concentraciones, pero cabe
mencionar que si se presentaron cambios muy pequeños. La pendiente en este caso nos muestra
la velocidad e intensidad con que el sodio fue adsorbido en los suelos donde se logra apreciar que
aunque la velocidad es la misma, la intensidad varía en cada tipo de suelo debido al contenido de
arcilla, por lo que la intensidad de adsorción en los vertisoles será mucho mayor que la intensidad
de adsorción en los entisoles; la tendencia que se presenta es probablemente la que se mantenga
después de mantener a los suelos bajo incubación por un periodo de tiempo determinado, pero que
en este caso será mayor a un día.

85
Adolfo López Pérez
Resultados y Discusión

6.3 Comparación de la CIC respecto a la pendiente de adsorción obtenida

Los parámetros que se han utilizado para calcular en contenido de sodio en los suelos y la cantidad
que puede ser reemplazada por otros iones son la Relación de Adsorción de Sodio (RAS) y el
Porciento de Sodio Intercambiable (PSI). Estos han sido establecidos por el Laboratorio de
Salinidad de Suelos de los Estados Unidos.
Las ecuaciones utilizadas para calcular tanto la RAS y el PSI son:
Na
RAS = (6.1)
Ca + Mg
2
Donde:
Na, Ca y Mg = Iones presentes en el agua, meq/l.

Iones intercambiables de sodio


PSI = (6.2)
∑ Cationes intercambiables

La composición salina del agua de riego y las características del suelo son factores determinantes
en la sodicidad de los suelos, ya que aguas con altos contenidos de carbonatos de sodio,
carbonatos de calcio y magnesio presentan elevado riesgo de generar sodicidad. Por lo tanto es
importante conocer un parámetro que proporcione las cantidades de sodio adsorbido e
intercambiable en los suelos en función de las propiedades de cada grupo de suelos.

6.3.1. Relación CIC vs RAS

0,65

0,60

0,55

0,50

0,45

0,40
RAS (ppm)

0,35
y = 0.0206x - 0.0745
0,30
R2 = 0.8343
0,25

0,20

0,15

0,10

0,05

0,00
5 10 15 20 25 30 35
CIC (ppm)

Gráfica 6.8 Modelo lineal para la relación entre la CIC y la RAS

86
Adolfo López Pérez
Resultados y Discusión

Los suelos con problemas de sales y sodio se clasifican de manera general en suelos salinos,
suelos salino-sódicos y suelos sódicos (Tan, 1993). Esta clasificación se basa en el contenido de
sodio intercambiable y la CE presente en el agua de riego, así como el valor del pH. Debido a que
en el agua no solo existen iones de sodio, sino que también están presentes algunos iones de
carbonatos y bicarbonatos, la RAS calculada mediante la ecuación (6.1) sólo aproxima los valores
de sodio contenidos en el agua.
La formulación de la RAS no contempla las diferencias físico-químicas de los iones polivalentes de
Ca2+ y Mg2+. El radio iónico del sodio Na+ es de 0.098, el del calcio Ca2+ es de 0.104 y el del
magnesio Mg2+ es de 0.074 nm. Los números de hidratación en moles de H2O/mol de electrolito
son: para el ión sodio Na+ = 16.2, para el calcio Ca2+ = 16.7 y para el magnesio Mg2+ = 18.9
(Antipov-Karataev, 1967). De aquí Velásquez et al., (2002) derivan que los procesos de hidrólisis
(α) de estos iones se manifiestan con diferente intensidad; sin embargo, en la formulación de la
RAS se considera que los iones divalentes de Ca2+ y Mg2+ se comportan de manera semejante
α Ca ≈ α Mg . Es conocido que en las diferentes formulaciones de RAS se introducen los valores de
las concentraciones analíticas, ya que, por lo general, los coeficientes de actividad de los iones no
se determinan γ Na+ , γ Ca2+ y γ Mg 2+ . En valores de la RAS < 25 y concentraciones electrolíticas de 0.1N

es suficiente introducir los valores de las concentraciones de CNa+ , CCa2+ y CMg 2+ determinados

analíticamente sin corregir por actividad (Velásquez et al., 2002). En la formulación de la RAS no
se consideran las variaciones de las concentraciones del Ca2+ debido a su precipitación en
condiciones de alcalinidad elevada pH > 8.2, por lo que los resultados que se obtienen con la
fórmula (6.1) son erróneos.
Para lograr comparar los valores obtenidos de manera experimental con los valores que se han
utilizado como indicadores de sodio, es necesario establecer un parámetro en el que se incluyan
los iones necesarios para éste proceso, debido a esta necesidad se optó por utilizar como
parámetro a la CIC ya que influye de manera directa en el fenómeno de intercambio de iones, por
lo tanto al comparar la CIC de cada grupo de suelo se pudo conocer el comportamiento de los
indicadores de sodio en los suelos y a su vez, compararse con la pendiente de adsorción obtenida
con ésta investigación.
Donde, de acuerdo al modelo aplicado, se puede ver que en función de los tipos de suelos, los
contenidos de RAS no se ajustan al modelo, quedando errores significativos, ocasionando que los
datos o la interpretación que se de los mismos sea explicado solo en un 83%, con lo que el error de
alrededor de 17% es demasiado, en comparación con los errores obtenidos al considerar los tipos
de suelos como lo hace la pendiente de adsorción (ver gráfica 6.10).

87
Adolfo López Pérez
Resultados y Discusión

6.3.2. Relación CIC vs PSI

9,5

8,5

7,5

6,5
PSI (%)

5,5
y = 0.2321x + 1.4518
4,5 R2 = 0.564
3,5

2,5

1,5
5 10 15 20 25 30 35
CIC (meq/100 g)

Gráfica 6.9 Modelo lineal para la relación entre la CIC y el PSI

Para la determinación de la CIC se realiza un lavado de los suelos aplicando acetato de amonio,
donde la función principal de éste es desplazar a los iones presentes tanto en la solución del suelo
como los que se encuentran en los sitios de intercambio; como el radio iónico del sodio es mucho
mayor que la mayoría de los nutrientes, éste no puede introducirse en los espacios de las
partículas, ocasionando que sólo existan dos tipos de sodio: el soluble y el intercambiable (a
diferencia del potasio, que se puede encontrar también dentro de los espacios de las partículas,
generando así, potasio soluble, intercambiable y no intercambiable) por lo tanto al momento de
cuantificar el contenido de sodio en los suelos, no solo se determina el sodio intercambiable sino
también el contenido de sodio en solución. Al aplicar la ecuación (6.2) en realidad lo que se está
determinando es el porciento de sodio total en los suelos, ya que no se cuenta con los valores
reales de sodio intercambiable, aunque la ecuación (6.2) teóricamente esta bien definida, en
realidad en la practica no se utilizan los valores que requiere, ocasionando que el modelo no
explique de manera adecuada el comportamiento del sodio intercambiable en los suelos.
Por lo tanto al querer analizar la intensidad y velocidad con que la capacidad amortiguadora de los
suelos puede ser afectada se encontró que se estaría sobreestimando el valor real de sodio
intercambiable en los suelos y como consecuencia no se reflejaría un comportamiento real de la
CAS.

88
Adolfo López Pérez
Resultados y Discusión

6.3.3. Relación CIC vs pendiente de adsorción (b)

1,00

0,90

0,80
Pendiente b

0,70

0,60 y = 0.0221x + 0.2765


2
R = 0.9181
0,50

0,40

0,30
5 10 15 20 25 30 35
CIC (ppm)

Gráfica 6.10 Modelo lineal para la relación entre la CIC y la pendiente de adsorción

Con los resultados obtenidos mediante el experimento llevado a cabo se observa (ver gráfica 6.10)
que el coeficiente de determinación (r2=0.92) es > 0.90, por lo que los datos se ajustan bien al
modelo planteado, haciendo que los errores sean mínimos en comparación con los presentados en
la gráficas 6.8 y 6.9. Esta correlación se obtiene debido a que no solo se consideran las cantidades
de los iones de sodio, calcio y magnesio o demás sales presentes, tanto en el agua como en el
suelo, sino que se analizan las propiedades del suelo y principalmente el contenido de arcilla,
además del pH que influye mucho en la adsorción. Debido al proceso que sufren las reacciones a
temperaturas un poco elevadas (35ºC), se pudo conocer la dinámica del sodio pasado un día de
incubación, lo que ayuda a determinar el sodio en condiciones semejantes en los suelos, pero que
sin duda, dependiendo del tipo de suelo, será la concentración de sodio intercambiable en cada
uno de estos. Por lo tanto se logra comprobar que la RAS y PSI no consideran varios fenómenos
que influyen en la determinación del sodio tanto soluble como intercambiable en los suelos, por lo
que son solo parámetros que aproximan la cantidad de ellos, con errores significativos, a diferencia
de la pendiente de adsorción obtenida que su puede tomar como un parámetro que presenta datos
confiables para interpretar el comportamiento de la dinámica de adsorción del sodio en los suelos;
y por supuesto al querer expresar la intensidad de la CAS se obtendrán resultados mas confiables
que si se realizara el mismo análisis considerando los datos obtenidos de los indicadores de RAS y
PSI.

89
Adolfo López Pérez
Conclusiones

7. CONCLUSIONES
La adsorción de sodio varió de manera directa y proporcional al contenido de arcilla y al incremento
en la magnitud del valor de la capacidad de intercambio catiónico de los suelos estudiados.

La pendiente obtenida de la relación lineal del sodio intercambiable con el contenido de arcilla y el
valor de la capacidad de intercambio catiónico fue altamente significativa en comparación a la que
se obtuvo con los valores tradicionales como RAS y PSI.

Considerar de manera explicita el fenómeno de adsorción de sodio en los suelos agrícolas, como
fue el caso de este trabajo, permite cuantificar y explicar de forma precisa la dinámica del sodio en
el suelo en comparación con los valores empíricos tradicionales de RAS y PSI.

90
Adolfo López Pérez
Literatura Citada

8. LITERATURA CITADA
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Adolfo López Pérez
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Scientific & Technical. London.

94
Adolfo López Pérez
Anexos

9. ANEXOS
9.1 Suelos regados con aguas con problemas de salinidad
Las aguas se dividen en cuatro clases con respecto a su Conductividad Eléctrica (CE), siendo los
puntos de división entre dichas clases, los valores de 0.250, 0.750 y 2.250 dS/m. Clasificadas de la
siguiente manera: (C1) Agua de baja salinidad, puede usarse para riego de la mayor parte de los
cultivos, en casi cualquier tipo de suelo con muy poca probabilidad de que se desarrolle salinidad;
(C2) Agua de salinidad media, puede usarse siempre y cuando haya un grado moderado de
lavado; (C3) Agua altamente salina, no puede usarse en suelos cuyo drenaje sea deficiente; y (C4)
Agua muy altamente salina, no es apropiada para el riego bajo condiciones ordinarias, pero puede
usarse ocasionalmente en circunstancias muy especiales (Soil Survey Staff, 1973).

Cuadro 9-1. Resumen de la clasificación de las aguas para riego.


Clase CE (dS/m) Clasificación
C1 Menor de 250 Agua de baja salinidad
C2 250 – 750 Agua de salinidad media
C3 750 – 2250 Agua altamente salina
C4 Mayor de 2250 Agua muy altamente salina
Fuente: Soil Survey Staff, 1973.
Una vez explicada la clasificación de las aguas para riego, se va a plantear un ejemplo en el cual
se involucren 3 diferentes tipos de suelo, que se riegan con 3 tipos de agua que mantienen
diferentes contenidos de salinidad, al igual que diferente conductividad eléctrica, de acuerdo con la
clasificación anterior (ver cuadro 6-1); los escenarios serán los que se presentan en el cuadro 6-2,
donde para cada tipo de suelo se regará con los tres tipos de agua y viceversa. La superficie de
cada suelo va a ser la misma (1ha.) y se le agregará un volumen de agua de 5000 m3 en un año;
entonces se busca determinar la cantidad de sales que se acumulará en cada tipo de suelo al
finalizar un periodo de 10 años y el efecto variable en función de la misma para cada tipo de suelo.
Para fines de estudio los tres tipos de suelos presentan características diferentes, el primer tipo de
suelo (Suelo 1) tiene un contenido de arcilla alrededor de 80% (suelo arcilloso); el segundo tipo de
suelo (Suelo 2) un 12% de arcilla (suelo limoso); y finalmente el Suelo 3 un 8% de arcilla (suelo
arenoso).
Algo muy importante es que el análisis de los mismos tipos de suelos regados con diferente calidad
de agua, no significa que se aplicarán los tres tipos de agua al mismo suelo en un periodo de 10
años, sino que analizarán como si fueran suelos distintos o en tiempos distintos; este análisis se
hace con la finalidad de evaluar la problemática de la salinidad en los suelos en función de
diferentes escenarios.

95
Adolfo López Pérez
Anexos

Cuadro 9-2. Escenarios considerados para el análisis de los suelos.


C1 C2 C3
Suelo 1 1-1 1-2 1-3
Suelo 2 2-1 2-2 2-3
Suelo 3 3-1 3-2 3-3

9.2 Escenario No. 1-1 al 1-3


Se suponen tres terrenos con las mismas características que presenta el Suelo 1, a los cuales se
les va a aplicar agua de riego tipo C1 que tiene 0.060 dS/m, C2 con 1.5 dS/m y C3 con 3.2 dS/m
respectivamente, por un periodo de 10 años.
Entonces, analizando los efectos que el agua de riego tendrá en función del contenido de sales, se
puede ver que el proceso será el mismo en cada suelo, con la variación de la cantidad de sales
retenida en el mismo, por lo que el porcentaje o grado de afectación de cada suelo será
directamente proporcional a la cantidad de sal agregada por cada tipo de agua.
Si al suelo del escenario 1-1 se la aplican 5000 m3 de agua tipo C1 en un año, entonces mediante
la ecuación (9.1) proporcionada por Aguilera y Martínez (1996) se pueden determinar la cantidad
de sales aplicada en ese periodo:

= 10 ( CE x 103 )
meq
(9.1)
l
Donde:
meq/l = concentración de sales solubles en miliequivalentes por litro
CE x 103 = Conductividad Eléctrica en milimhos/cm
Entonces aplicando la fórmula, se tiene que:
meq
= 10 ( 0.06 )
l
meq
= 0.6
l
Por lo tanto el volumen de agua agregado al suelo proporciona:
meq 1000l
0.6 x5000m3 * 3
l m
meq
= 0.6 x5, 000, 000l
l
= 3, 000, 000 meq

Pero considerando que 1 meq = 0.001 g y la densidad del agua equivale a 1, entonces se tiene
que:
0.001g
3, 000, 000meq x
1meq
= 3, 000 g = 3 kg de sales

Entonces evaluando para los 10 años, se tiene que el contenido de sales en 10 años será de 30 kg
para una hectárea de suelo considerando el 100% de adsorción por las partículas del suelo.
96
Adolfo López Pérez
Anexos

Como el tipo de suelo no varía para los escenarios 1-2 y 1-3, las ecuaciones anteriores se aplican
de la misma manera, haciendo que la cantidad de sales para estos sea directamente proporcional
a la CE de cada tipo de agua aplicada a estos escenarios. Por lo tanto se tiene que:
Para el escenario 1-2, la cantidad de sales acumulada para los 10 años es:
dS
0.06 → 30 kg de sales
m
dS
1.50 →x
m
1.50 x30
x= = 750 kg de sales
0.06
Y para el escenario 1-3 será:
dS
0.06→ 30 kg de sales
m
dS
3.20 →x
m
3.20 x30
x= = 1600 kg de sales
0.06
Ahora bien, como el porcentaje de arcilla es de 80% y asumiendo que sólo ésta cantidad es
intercambiada del total de sales se tiene que cada suelo almacenará una cantidad de sales
mostrada en el cuadro 6-3.

Cuadro 9-3. Cantidad de sales acumulada en el suelo por un periodo de 10 años


Escenario CE (dS/m) Arcilla (%) Sales (kg/ha)
1-1 0.60 80% 024
1-2 1.5 80% 600
1-3 3.2 80% 1280

De acuerdo con estos resultados, se puede mencionar que el suelo del escenario 1-1 no tendrá
problemas de salinidad debido a la baja cantidad de sales que se acumula en el periodo de tiempo
estudiado, mientras que en los escenarios siguientes es importante realizar un manejo adecuado
del suelo y del agua de riego para evitar grandes acumulaciones de sales; es necesario aplicar
lavados para eliminar la mayoría de estas sales con el fin de no afectar a los cultivos, ya que estos
en presencia de elevadas CE presentan problemas tanto para su crecimiento como para la
obtención de los elementos que existen en el suelo, debido a que las sales se quedan adsorbidas
en los sitios de intercambio y los elementos esenciales se lixivian. El escenario 1-2 se puede regar
con agua que mantenga una CE como la que posee pero debe estar condicionada a factores que
promuevan la eliminación de sales de la superficie, de los sitios de intercambio y de la solución del
suelo; en el escenario 1-3 el tipo de agua debido a su alta CE se clasifica como no recomendable
para el riego (Aguilera y Martínez, 1996) por lo que este suelo tendrá problemas de salinidad.
Aunque no se adsorbe el 100% de total de sales acumulada en el suelo, con el 80% (contenido de
arcilla del suelo) es cantidad suficiente para que el suelo del escenario 1-2 y 1-3 genere efectos

97
Adolfo López Pérez
Anexos

negativos a los cultivos que en el se encuentren y se presenten manchas de sales sobre la


superficie de los suelos.

9.3 Escenario No. 2-1 al 2-3


Se suponen tres terrenos con las mismas características que presenta el Suelo 2, a los cuales se
les va a aplicar agua de riego tipo C1 que tiene 0.060 dS/m, C2 con 1.500 dS/m y C3 con 2.200
dS/m respectivamente, por un periodo de 10 años.
Debido a que el tipo y calidad de agua no varía, las CE para todos los suelos es la misma por lo
que solo basta con aplicar el porcentaje de arcilla en cada suelo y determinar así la cantidad de
sales acumulada en él (ver cuadro 6-4). Como el porcentaje de arcilla es de 60% asumiendo que
sólo ésta cantidad es intercambiada del total de sales se tiene que cada suelo almacenará una
cantidad de sales mostrada en el cuadro 6-4.

Cuadro 9-4. Cantidad de sales acumulada en el suelo por un periodo de 10 años


Sales
Escenario CE (dS/m) Arcilla (%)
(kg/ha)
2-1 0.60 12% 3.60
2-2 1.5 12% 90.0
2-3 3.2 12% 192.0

Aunque las clases de agua de los escenarios 2-2 y 2-3 están clasificadas como condicionada y no
recomendable, respectivamente, estos tres suelos no presentarán problemas ya la cantidad de
sales acumulada por periodo es muy pequeña, por lo tanto se considera un suelo con
características óptimas para establecer cualquier tipo de cultivo, a pesar del valor obtenido en los
escenarios 2-2 y 2-3 los cuales son un poco elevados pero de poca significancia. Además presenta
condiciones necesarias en el suelo para mantener retenidos nutrientes que los cultivos requieren y
lo mas importante es que están disponibles aunque no en cantidades suficientes ya que esto
depende del cuidado y suministro de cada uno por el método de fertilización con el que se realice,
pero que un manejo tanto del suelo, el cultivo y la fertilización adecuados es suficiente para obtener
rendimientos con calidad.

9.4 Escenario No. 3-1 al 3-3


Finalmente estos suelos debido a su mínima cantidad de porcentaje de arcilla, no presentarán
problema alguno para la retención o acumulación de sales, pero aunque no presenta problemas de
sales, no significa que será muy fértil o que los elementos requeridos por las plantas se encuentren
disponibles y en las cantidades requeridas, ya que, como es un suelo arenoso, muchos elementos
se pierden por lixiviación debido a que como la cantidad de arcilla es muy pequeña (8%), entonces
se reduce también la CIC con lo cual los iones se pierden fácilmente y no quedan adsorbidos a las
partículas ocasionando así problemas de disponibilidad. La cantidad de sales acumulada en este
suelo se puede ver en el cuadro 6-5.

98
Adolfo López Pérez
Anexos

Cuadro 9-5. Cantidad de sales acumulada en el suelo por un periodo de 10 años


Sales
Escenario CE (dS/m) Arcilla (%)
(kg/ha)
3-1 0.60 8% 2.40
3-2 1.5 8% 60.0
3-3 3.2 8% 128.0

9.5 Análisis de los escenarios


Los escenarios previamente detallados indican condiciones que en la mayoría de los suelos ocurre,
como en los lugares de las zonas áridas que debido a la baja precipitación y al elevado contenido
de sales de las fuentes de agua, los suelos presentan problemas de salinidad y sodicidad.
La presencia de los iones como el Ca y Mg pueden hasta cierto punto ser benéficos ya que
intervienen en proceso de floculación de los suelos y además contribuyen a la formación y
estabilización de la estructura del suelo, en cambio los iones de K y Na se encargan de crear
efectos negativos mediante la dispersión y reducción de la conductividad hidráulica, además de
que los suelos pierden la estabilidad de sus propiedades físicas, dificultándose la entrada de aire,
agua y la penetración de las raíces; todo esto ocasionando pérdida en el desarrollo de los cultivos
(Tan, 1993).
En los escenarios regados con aguas de la clase C2 y C3 debe mantenerse un manejo que incluya
la adición de elementos que reemplacen a los iones monovalentes (K y Na principalmente) y que
sean quitados del suelo mediante la lixiviación o drenaje. De hecho, en los escenarios 1-2, 1-3, 2-3
y 3-3 es importante realiza estas acciones con el fin de evitar que el suelo se vuelva inaccesible a
cualquier cultivo.

Cuadro 9-6. Contenido de sales acumulada en los escenarios para 10 años


C1 C2 C3
Suelo 1 24.0 600.0 1280.0
Suelo 2 3.6 90.0 192.0
Suelo 3 2.4 60.0 128.0

Este problema se ha realizado con la finalidad de comprender el efecto que tiene la salinidad y
sodicidad en los suelos dependiendo del contenido de arcilla así como del manejo que se le
aplique a cada uno, se busca también observar el comportamiento y vulnerabilidad de los suelos a
ser afectados por estos fenómenos mediante la adsorción e intercambio de iones y a su vez la
perdida de los macro y micro elementos necesarios para el crecimiento y desarrollo de los cultivos.
Entonces, los valores presentados en la parte de resultados toman importancia al comprender que
los suelos regados con aguas con problemas de salinidad deben tener un manejo diferente al que
se aplica a los suelos que se riegan con aguas de buena calidad, debido al comportamiento de las
partículas de arcilla mediante la presencia de elementos que obstaculizan la retención de los

99
Adolfo López Pérez
Anexos

elementos esenciales y de la facilidad con que los iones de sodio, calcio y magnesio al igual que
los carbonatos y bicarbonatos son retenidos en los sitios de intercambio o en la solución del suelo.
Cuando se afecta demasiado la CAS se generan problemas que involucran demasiados
fenómenos que tienen como finalidad, deteriorar el suelo y dejarlo inutilizable para el
establecimiento de cualquier tipo de cultivo, uno de estos es la dispersión del suelo que causa que
las partículas de arcilla bloqueen los poros, reduciendo la permeabilidad. Cuando el suelo se
humedece y se seca repetidas veces se forma una capa dura, debido a la dispersión de las arcillas
afectando la estructura de los suelos. Los efectos principales causados por el sodio son dispersión
de los suelos, reduce la infiltración, reduce la conductividad hidráulica y la generación de costras
en la superficie.
Las sales que contribuyen a la salinidad, como el calcio y el magnesio, no tienen el mismo efecto
debido a que son de radios más pequeños y tienden a mantener unidas a las partículas de arcilla.
El calcio y el magnesio generalmente mantienen floculado al suelo ya que ambos compiten por el
mismo sitio que el sodio para mantener unidas a las partículas de las arcillas. Al incrementar las
cantidades de calcio y magnesio se puede recudir la cantidad de sodio en los suelos, evitando así
la dispersión de los mismos.
La dispersión de las partículas del suelo lo endurece y bloquea la infiltración del agua, haciendo
difícil la estabilidad de las plantas y su crecimiento. La implicación principal asociada con la
disminución de la infiltración debido al sodio es que reduce la disponibilidad de agua para las
plantas e incrementa el escurrimiento y por consiguiente la erosión del suelo.
La dispersión de los suelos no solo reduce la cantidad de agua que ingresa al suelo, si no que
afecta también a la conductividad hidráulica. Ésta se refiere a la velocidad con que el agua fluye a
través del suelo. Por instancia, los suelos con una estructura bien definida contienen una gran
cantidad de macroporos, grietas y fisuras, las cuales harán relativamente rápido el flujo del agua.
Cuando el sodio dispersa las partículas del suelo, causa una pérdida de la estructura, reduciendo
así la conductividad hidráulica. Como el agua no puede pasar a través del suelo, en la superficie se
generan capas de agua, convirtiendo al suelo en forma de pantano debido al exceso de agua en la
superficie. Los suelos se convierten en suelos anaeróbicos reduciendo o deteniendo el crecimiento
de las plantas y disminuyendo la velocidad de descomposición de la materia orgánica, causando
que el suelo sea infértil y generando los suelos “alcali negros”.

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Adolfo López Pérez

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