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UNIVERSIDAD NACIONAL DE TRUJILLO

Escuela de Arquitectura y Urbanismo

ARQUITECTURA NACIONAL

LA IDENTIDAD EN LA ARQUITECTURA

ARQUITECTO:

CHIROQUE CESPEDES CARLOS ALBERTO

ALUMNO:

QUISPE PINEDO YERSON

Ciclo: VI

05 de diciembre de 2017.
LA IDENTIDAD EN LA ARQUITECTURA

En el pasado, el mundo del arte tenía un rol significativo en la vida de las ciudades. Sus
emblemáticas construcciones y edificios se identifican precisamente por su valor artístico y al
mismo tiempo eran símbolos de civilidad y poder político; se caracterizaban por el uso de un
lenguaje formal y estilístico encargado de establecer un diálogo con los espectadores, que
transmitía distintos significados. El código empleado por la arquitectura antigua estaba basado
en el orden, proporción, diseño y estilo; este último encargado de marcar las ideologías y
tendencias artísticas de cada época de forma reconocible y ordenada, dejando patente una
tradición arquitectónica que trascendió en el tiempo y también en diferentes culturas, hasta la
llegada del modernismo a finales del s. XIX.

En la actualidad pareciera como si los edificios contemporáneos enmudecieran permaneciendo


un silencio que permite escuchar los ecos que todavía emiten los edificios históricos; estos aún
resuenan, a través de su lenguaje arquitectónico de formas artísticas y estéticas, de espacios
generosos, definidos, repletos de simbolismos y significados que quizá no comprendemos del
todo, pero aun así nos transmiten su intensión al entrar en contacto con ellos, apreciar sus
fachadas o detalladas formas escultóricas. Pero esta intensidad va más allá, aunque muestren
un avanzado grado deterioro por el implacable paso del tiempo, con la falta de algunos
elementos arquitectónicos o prácticamente en ruinas, infunden todavía respeto y admiración.
Nos preguntamos ¿por qué tienen esa cualidad?

Sentimos la inevitable curiosidad de conocer estos viejos edificios, de adentrarnos en sus


antiguos espacios. Al cruzar su umbral, una atmósfera nos envuelve y capta todos nuestros
sentidos, transportándonos a una época pasada donde no necesitamos conocer la historia para
alimentar nuestra imaginación, basta el fugaz sentimiento que nos embarga por la magnificencia
o monumentalidad del edificio, incluso nos abruma pensar en la ardua tarea para construir
semejantes estructuras que presentan un nivel de detalle que en ocasiones alcanza lo sublime,
y que hoy en día, resultaría casi una fantasía atrevernos a realizar. Esta experiencia, que resulta
impresionante, es solo una imagen de su trascendente contenido cultural, el conocimiento y
valores que resultan significativos para el desarrollo de cualquier sociedad; siendo el valor de
identidad, el principio básico para establecer un interés por el estudio y conservación de los
inmuebles de carácter histórico o patrimonial.

El patrimonio arquitectónico que hoy valoramos por ser un legado cultural de nuestros
antecesores no fue construido con el propósito de impresionar a generaciones futuras, ni
fabricados pensado que serían un legado para la historia, u obra maestra del arte; fueron
producto de su época, muestra de los valores y formas de vida que movían y conmovían a las
sociedades pasadas, en pocas palabras: eran símbolos de identidad con su tiempo. María
rostoworowski (2017).

La calidad artística y constructiva de los edificios históricos nos muestra la capacidad del ser
humano como arquitecto; nos brinda la posibilidad de contrastar el legado cultural y artístico
que recibimos, el que estamos construyendo, y el que estamos destruyendo.

Según la RAE, El término identidad significa: conjunto de rasgos propios de un individuo o de


una colectividad que los caracterizan frente a los demás. Proviene de la palabra idéntico: Que
es igual que otro con que se compara. La identidad a la que nos referimos tiene que ver con el
significado de los valores o características culturales que están representados materialmente por
el edificio, la comunidad debe estar consciente de dichas características, conocerlas e
identificarlas; reconociéndolas como un legado histórico-social que pertenece a la colectividad.
El edificio histórico tiene una importante función social al conmemorar la identidad de los
pueblos. La identificación con el legado del pasado nos legitima como herederos de una
tradición, cultura, conocimientos, y experiencias que deben servir de fundamento para alcanzar
nuestros objetivos en el futuro.

La arquitectura es una disciplina que conjunta varias actividades y que no puede excluir ninguna
de ellas. Debe tomar en cuenta muchos factores como la tecnología de la información, la imagen
urbana, la identidad, tradición, etc. para estar siempre integrada a la sociedad a lo largo del paso
del tiempo y no perderse. La arquitectura debe ser el nodo que una las diversas formas de
interactuar con el entorno y los medios necesarios para lograrlo.

Debemos darles a los proyectos la capacidad de transformación para ir a la par con las diversas
épocas y no quedarse atrás. Encontrar la fórmula de distinguir qué es importante y que no lo es.
Eso que es relevante hacer que dure y hacerle espacio. De esta forma lograremos que siempre
exista una relación entre la arquitectura y su usuario.

YERSON QUISPE (2017)