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El libro comienza de una buena manera, esclareciendo que no existe un camino a la

felicidad, de hecho, sugiere que es absurdo creer que esta existe. Es una realidad de que
todo ser humano pretende llegar a la cima, la felicidad, es una meta deseada, pero también
es cierto que solo pocos llegan a esta.
Bucay establece tres rutas para llegar a la felicidad.
 El camino de la auto dependencia - El camino del encuentro con uno mismo.
 El camino del encuentro - El encuentro con el otro.
 El camino del encuentro – De las pérdidas y los duelos.
 El camino de las lágrimas – El de las pérdidas y de los duelos.
Y también menciona un último camino que es el objetivo.
 El camino de la felicidad - El de la plenitud.
Todos estos caminos lo podemos encontrar en el siguiente texto, La alegoría del carruaje
IV, en el cual vemos reflejados a modo de una fábula, un principio fundamental para
alcanzar la felicidad.
No importa llegar, importa el camino.
En realidad, nada importa, solo el camino.

Palabras iniciales.
Victor Frankl, sobreviviente de la Segunda Guerra Mundial, habla sobre el control total de
las actividades por parte de los nazis hacía los judíos en los campos de concentración.
Frankl, habla sobre un control en todos los aspectos de la vida de los judíos excepto en
algo, su reacción ante ello, ya que habían algunos que reaccionaban totalmente distinto
hacía el trato de sus captores, por lo que se llega a la conclusión que depende de cada uno el
cómo nos sintamos; citando al maestro Carlos Reza Trosino, cuando un padre le dice a su
hijo que es el más inteligente del mundo, del niño dependerá si lo cree o no, o en otro caso
si lo cree demasiado. Eso mismo sucede en el caso de la felicidad, ya que remontándonos a
la película del director Roberto Benigni, La vida es bella, en la cual Giousé es feliz (Cabe
mencionar que el niño no sabe que pasa realmente pero su padre le da una ilusión en la cual
todos son felices) a pesar de estar en un centro de concentración.
Después pasamos a otro tema que no esta tan relacionado con el anterior, pero como en el
libro, todo está relacionado por la inmensa búsqueda de la felicidad. ¿Si tengo más recursos
soy féliz? No, según Bucay esta afirmación cae en lo falsa e infantil, ya que no hay una
verdadera relación entre estos elementos, además se nos sugiere que esta mentalidad existe
para evitar nuestras responsabilidades, ¿Qué responsabilidades son aquellas? Nuestra
felicidad, porque buscar nuestra felicidad es nuestra responsabilidad, no de nuestros padres
o nuestras parejas sentimentales sino de uno mismo, porque al final todos en el planeta
queremos ser felices.
Un sacerdote decía que a veces el ser desdichado es más fácil que ser feliz, ya que es más
sencillo echarle la culpa al otro y entrar a el grupo de las Víctimas de Injusta
Discriminación (VID, grupo que veremos con más detenimiento posteriormente).
El sacerdote también decía que es algo por lo cual debemos luchar, es responsabilidad de
uno mismo y por lo mismo un factor determinante en el nivel de felicidad de cada individuo
en diversas etapas es El factor F, el cuál Bucay define como la suma de tres elementos
principales: