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DISCURSO: LA MUJER Y LA INGENIERIA

Para hablar del porque la mujer hoy en día se ha involucrado en la ingeniería, debemos saber
porque antes no lo había hecho.

El principal motivo es la discriminación laboral por razones de sexo, la cual está ligada al hecho de
que la condición femenina incide sobre prestaciones de trabajo fundamentalmente a causa de la
maternidad y sus derivaciones.

A lo largo de la historia la sociedad se ha organizado en estructuras patriarcales, de manera que la


autoridad, el liderazgo y el poder eran ejercidos por los varones, estando las mujeres y los hijos
subordinados a ellos.

Estas sociedades patriarcales se han caracterizado por la división sexual del trabajo, de manera
que los varones salían fuera del hogar para ganar un salario mientras que las mujeres se dedicaban
a las tareas domésticas.

La incorporación de la mujer al mercado de trabajo se produjo por dos razones: la primera, su deseo
de ser reconocida como individuo y como ciudadano en una sociedad en la que tal reconocimiento
depende sobre todo de los aportes financieros que procura un ingreso; la segunda, por la ineludible
necesidad de trabajar frente al desempleo de los miembros masculinos de la familia.

A la fecha según cifras de distintas universidades públicas y privadas del país, tres de cada diez
estudiantes matriculados en ingeniería son mujeres, lo cual conlleva a decir que el 73% de
estudiantes de ingeniería son hombres y tan solo el 27% son mujeres, interesante ¿no creen?

Las representaciones de lo que un ingeniero es o debe ser, tienen una fuerte connotación masculina
y la presencia de las mujeres se entiende como un caso “excepcional”.

Las carreras que más equiparan en cuanto a cantidad de hombres y mujeres son ingeniería
industrial, en donde el 40 % las matriculadas son mujeres, e ingeniería química, cuyo porcentaje
de mujeres es 49%.

Sin embargo, muchas de nosotras hemos sido cuestionadas con respecto a nuestra elección por
ingeniería desde antes de ingresar a la carrera. Las preguntas provenían de familiares y amigos:
“¿no es muy compleja esa carrera?”,” ¿por qué ingeniería, si tienes cara de contadora?”,” ¿y vas a
tener trabajo saliendo?, pregúntales a otras mujeres”. y lo que más escuche durante el proceso de
postulación ¡porqué ingeniería si es una carrera de hombres!

Una vez dentro de la carrera, muchas de nosotras nos encontramos con la idea sobre las mujeres
que tienen principalmente los docentes y nuestros compañeros hombres “¿si puedes?, no te vayas
a romper las uñas”, “a las mujeres qué les van a interesar las máquinas y herramientas” o la típica
situación en donde un docente se abstenía de decir palabras fuertes o altisonantes porque había
señoritas presentes.

A lo largo de nuestra formación universitaria solo tuvimos cinco docentes mujeres, de las cuales
solo dos son ingenieras, una ingeniera industrial y una ingeniera de materiales quienes nos
demostraron que existen mujeres que abren brecha y logran acceder, permanecer en su carrera y
alcanzar sus metas académicas y laborales.

La “cultura de ingeniería” y el significado de ser ingeniero, producen la masculinización de las


estudiantes, que muchas veces transformamos nuestras formas de actuar (hacer a un lado la
timidez, fomentar el liderazgo, tratar de integrarse al grupo, demostrar que podemos con la carga
de trabajo, que somos capaz de resolver problemas, que tenemos disposición constante para
realizar las mismas actividades que nuestros compañeros hombres) ; modificamos nuestra forma
de vestir (dejar de usar faldas, no maquillarse tanto, no usar ropa muy ajustada, etc.) nuestras
formas de interactuar comunicativamente entre nuestros compañeros y docentes (participar de las
bromas, saber negociar con los docentes, “hablarles en lenguaje duro”) .
Por lo anterior, la tarea de mantenerse en el campo de ingeniería es compleja, exige ser cuidadosa
en la toma de decisiones con respecto a qué decir y cómo actuar.
No obstante, las mujeres tenemos varias cualidades que nos permiten desempeñarnos en una
forma muy eficaz dentro del campo de la ingeniería. Nosotras tenemos la capacidad de escucha,
la inteligencia como una habilidad para resolver problemas, la aptitud de hacer varias cosas a la
vez, la responsabilidad, la organización, la persistencia al mismo tiempo que la tolerancia, la
inteligencia para el manejo de situaciones, la creatividad, la facilidad de trato con la gente y la
necesidad de demostrar que podemos hacer las cosas.
Nuestro objetivo principal es demostrar las capacidades que poseemos y convencer a los otros que
una mujer es capaz de “ser un ingeniero”.