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EL TRIÁNGULO DE LA ALIMENTACIÓN: Alimentación sana y sostenible con el Triángulo de la

alimentación.

Comer sano: ¿qué es exactamente eso? Aparecen tantos informes contradictorios en los
medios de comunicación que los árboles no te dejan ver el bosque. Por eso, Gezond Leven
reunió todo el conocimiento científico sobre la alimentación saludable –qué alimentos son
preferibles y cuáles es mejor que se limiten – en el Triángulo de la Alimentación. Queremos
crear directrices que todo el mundo sea capaz de seguir a largo plazo. Y asegurarnos de que
haya suficiente comida saludable para nuestros hijos y nietos. El resultado es un modelo
realista y sostenible que encaja perfectamente en la cultura alimenticia flamenca.

Ahora aparece la imagen del triángulo, y lo que pone de arriba abajo es:

-Beba mayormente agua.

-Más.

-Menos.

-Tan poco como sea posible (en el círculo rojo).

PUNTOS DE PARTIDA DEL TRIÁNGULO DE LA ALIMENTACIÓN

El Triángulo de la Alimentación se basa en un extenso análisis literario y en consultas con


expertos. Esta fue la base para formular los siguientes puntos de partida comunes:

-Comer proporcionalmente más alimentos derivados de plantas que de animales.

-Evitar los alimentos ultraprocesados tanto como sea posible.

-No desperdiciar comida. Modere su consumo.

Punto de partida 1. Comer proporcionalmente más alimentos derivados de plantas que de


animales.

Una dieta predominantemente basada en alimentos derivados de plantas ofrece la mejor


garantía de salud, y menos impacto sobre en medio ambiente. De acuerdo con la valoración
más reciente de los hábitos alimenticios de consumo, la persona media flamenca come
demasiada carne y poca comida alta en fibra procedente de plantas como verduras, fruta,
granos integrales, legumbres y frutos secos.

El Triángulo de la Alimentación aconseja comer menos carne, para lo que nosotros


predominantemente ponemos el foco en reducir las carnes rojas y procesadas. Luchamos por
un consumo de carne más responsable. Se destacan las fuentes alternativas de proteína como
las legumbres.

Punto de partida 2. Evitar los alimentos ultraprocesados tanto como sea posible.

En las décadas pasadas, ha habido un gran cambio en la manera en que comemos, bebemos y
nos ejercitamos. El resultado es bien conocido: un crecimiento global de la obesidad y otras
enfermedades crónicas. Hemos evolucionado de una dieta consistente mayormente en
alimentos no procesados y menús recién preparados al uso masivo de comidas altamente
procesadas y listas para consumir.

Las comidas ultra o altamente procesadas se caracterizan por la añadidura de grandes


cantidades de azúcar, grasas (saturadas) y sal. Estas son comidas con una alta densidad
energética (altas en calorías) y un bajo valor nutricional (contienen pocas cosas necesarias
como vitaminas, minerales y fibra). Una gran vida de almacenaje, un empaquetado y sabor
atractivos y la amabilidad de los consumidores (no sé cómo traducir user-friendliness) son
características de estos productos. No tienen ningún valor añadido en una dieta saludable y,
por tanto, realmente son superfluos. Algunos ejemplos: refrescos, dulces, galletas y otros
tentempiés dulces, patatas fritas y otros tentempiés salados o fritos y las carnes procesadas.

Punto de partida 3. No desperdiciar comida. Modere su consumo.

A través de los patrones de consumo actuales de los países occidentales, excedemos nuestras
necesidades de energía: comemos durante todo el día y más de lo necesario. El consumo
abusivo y el desperdicio de comida es una amenaza conjunta para la salud y el medio
ambiente.

Con el Triángulo de los Alimentos y los consejos relacionaos, queremos animar a reducir la
ingesta (no comer más de lo necesario) y enfatizar la importancia del tamaño de las raciones.
Como resultado, también prestamos atención a la planificación de los menús y la adquisición
de comida; prevenir el desperdicio de comida y empaquetado es automáticamente más
sostenible.

CONSEJOS PARA UNA VIDA SANA CON EL TRIÁNGULO DE LOS ALIMENTOS.

Los tres puntos de partida del Triángulo de los Alimentos forman la base científica de los
siguientes diez consejos para una vida sana. Queremos usarlos para hacerte más consciente de
las prácticas alimentarias sanas y motivarte para comprometerte con ellas.

¿Qué es mejor comer?

1. Haga de los alimentos derivados de plantas la base de cualquier comida.

Cuando no son procesados o son poco procesados, los alimentos basados en plantas ofrecen
los beneficios más sanos. Coma muchas verduras, frutas, granos integrales y legumbres.
Supleméntelos con pequeñas cantidades de frutos secos, semillas y aceites vegetales.

2. Limite su ingesta de productos animales.

No hay ninguna necesidad de eliminar completamente la carne, el queso y otros productos


animales de su menú. Pero porciones pequeñas (o más pequeñas) son suficientes.

Aquí no sé si quiere decir ‘’Cambie la carne roja, el pescado y el pollo por proteínas de origen
vegetal como las legumbres y el tofu’’ o ‘’Combine la carne roja, el pescado y el pollo con
proteínas de origen vegetal como las legumbres y el tofu’’.

3. Beba agua.

El agua es la mejor bebida para calmar su sed. ¿Quiere variedad? Elija té o café sin azúcar.
4. Escoja tan pocos productos ultraprocesados como sea posible.

Dulces, galletas, patatas fritas, refrescos, vino y cerveza… ¿Ricos? Puede. ¿Pero tienen algún
beneficio en su cuerpo? No. Los comes y bebes puramente por placer. Estos productos a
menudo contienen mucha harina blanca, azúcar, grasa, sal o alcohol.

¿Cómo puedes comer más sano y de forma más sostenible?

5. Varíe su dieta y busque alternativas.

Comer la misma comida todos los días pronto se vuelve aburrido y monótono. Juegue con su
sano patrón alimenticio. Por ejemplo, coma una verdura de temporada diferente cada día. Y
sustituya las opciones menos sanas por la versión sana: por ejemplo, compre pan integral en
vez de pan blanco.

6. Coma a las mismas horas y acompañado.

Organice los momentos de las comidas para usted – para la mayoría es posible. Evite comer
demasiados tentempiés entre las comidas. También intente comer con otros: le ayuda a
mantener la regularidad. Especialmente para las familias: como progenitor, es una
oportunidad para dar un buen ejemplo a sus hijos y darles la oportunidad de probar cosas
nuevas.

7. Coma conscientemente y con moderación.

Aprenda a interpretar el modo en que su estómago se siente: saber si tiene hambre o si su


apetito ha sido satisfecho. Siéntese a la mesa, coma despacio y disfrute. Aleje las distracciones:
apague la televisión, deje el móvil. Tome pequeñas porciones de cualquier cosa que carezca de
beneficios nutricionales.

8. Adapte su entorno.

Prepare su entorno para que la opción sana esté enfrente de usted y para que la opción menos
sana sea de más difícil acceso. Por ejemplo, deje fruta a la vista en la cocina y no tenga dulces
o galletas en el coche o en la oficina. Esté preparado para emergencias: conserve una ración de
sopa o salsa de pasta en el congelador para los días que no tenga tiempo. Y guarde una botella
de agua o una bolsita de frutos secos en el bolso para que los dulces de las máquinas de
vending o los tentempiés de las gasolineras no le tenten cuando esté fuera.

9. Trabaje paso a paso.

¿Necesita cambiar su dieta al completo de la noche a la mañana? No; cada pequeña mejora es
un paso en la dirección correcta. Póngase metas alcanzables (creo). Por ejemplo, empiece con
una pieza de fruta al día, si todavía no hace eso. ¿Si disfruta y se convierte en un hábito?
Intente dar un paso más. Y no se rinda si tiene una recaída -¡pasa en las mejores familias!
¿Necesita ayuda? Seguir un plan puede ayudar. Escriba un menú semanal y una lista de la
compra.

10. ¡Disfrute lo que coma!

Asegúrese de que sus comidas sean un placer. Mímese diariamente con comida deliciosa y
sana. Y dese un capricho con algo menos sano. Sea consciente de la frecuencia (no muy a
menudo) y del tamaño de la porción (no demasiado). También busque el equilibrio adecuado
entre cuidar de su cuerpo y el disfrute.

EL TRIÁNGULO DE LOS ALIMENTOS A COLOR

Encima del triángulo está la categoría ‘’agua’’.

Beber agua es especialmente importante para mantener sus niveles de fluidos equilibrados y
por esta razón, al agua se le da su propio lugar encima. Es la mejor opción de bebida, pero en
alguna ocasión está bien elegir té o café (preferiblemente sin echar azúcar).

El Triángulo de los Alimentos en sí mismo está dividido en tres categorías. Los colores de las
diferentes secciones reflejan los efectos en su salud.

Verde oscuro: Hay alimentos procedentes de plantas, y que tienen un efecto favorable en la
salud: verduras, frutas, granos integrales y patatas, pero también legumbres, frutos secos y
semillas y aceites vegetales (y otras grasas ricas en grasas no saturadas). Intente comer la
versión no procesada o poco procesada tanto como sea posible.

Verde claro: Estas son comidas de origen animal y que tienen efectos favorables, neutrales o
insuficientemente probados en la salud: pescado, yogur, leche, queso, aves y huevos. Elija las
variedades no procesadas o menos procesadas aquí también.

Naranja: Estos son alimentos de origen vegetal o animal que pueden tener un efecto
desfavorable cuando se comen en grandes cantidades: carne roja, mantequilla y aceite de coco
o palma (grasas ricas en ácidos grasos saturados). Estos productos contienen nutrientes útiles;
por ejemplo, hierro en la carne roja, vitaminas de grasas solubles en la mantequilla.

Rojo: los otros. Una cuarta categoría roja está separada del triángulo. Son productos altamente
procesados con grandes cantidades de azúcar, grasas y/o sal añadidas y que tienen efectos
claros y desfavorables sobre la salud. Pueden tener origen animal o vegetal: productos
cárnicos preparados, refrescos, alcohol, dulces, pasteles y bollería, tentempiés, comida rápida,
etc. Son superfluos en una dieta sana. Debe comerlos o beberlos muy de vez en cuando y en
pequeñas porciones.