Anda di halaman 1dari 11

CÓMO DERRIBAR LAS FORTALEZAS DE SATANÁS EN SU VIDA

Las personas tienen todo tipo de fortalezas en sus vidas. Creo firmemente que hay algunos que
están leyendo este folleto que han permitido que Satanás edifique una fortaleza en sus corazones,
en sus mentes y en sus vidas.

No sólo esta fortaleza satánica perjudica a estas personas y destroza sus vidas espirituales, sino
que a través de ellas también contamina la vida de sus familias y la vida de sus iglesias. Todo
porque el diablo ha encontrado un lugar sucio en el corazón de dichas personas y ha construido en
éste un campamento, un nido asqueroso, un puente para la invasión, un fuerte, una fortaleza, la
que posteriormente utiliza para hacer la guerra contra Dios y su obra.

CREANDO UN CLIMA PARA EL DIABLO

Pablo nos amonesta en Efesios capítulo 4, con los aterradores versículos 27 y 30: "Ni deis lugar al
diablo. . . Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios".

&Esto es asombroso, sorprendente y aterrador a la vez. Estos versículos deberían ocasionar que
cada uno de nosotros prestemos atención y tomemos nota que, como hijos de Dios, salvos,
nacidos de nuevo, ¡podemos dar lugar al diablo o entristecer al Espíritu Santo! Cualquiera de estas
dos acciones debería ser inconcebibles en el corazón y en la mente de un hijo de Dios.

En los alrededores de mi iglesia en Memphis, tenemos algunos vencejos morados. Un día vi a uno
de nuestros trabajadores instalando una casa de pájaros en uno de los estacionamientos y le
pregunté qué estaba haciendo.

Pongo una casa de pájaros para los vencejos morados, me contesto.

- Cuénteme al respecto le dije.

- Bien, tiene que estar construida en cierta forma, el hoyo debe ser de determinado tamaño.

Si un vencejo morado la ve y le gusta, él se mudará a vivir en ella, pero usted tiene que hacerlo
sentirse bienvenido. Para que este pájaro haga su hogar allí, primero tiene que crearle cierto clima
me explicó.

¡Esto es exactamente lo que algunos cristianos han hecho! Han creado un clima para el diablo, le
han preparado un ambiente, colocado la alfombrilla de bienvenida, y han establecido
determinadas condiciones que hacen al diablo sentirse en casa. Ellos han creado un nido y le han
dicho; "Satanás, creo que este es el tipo de lugar apropiado para ti." Literalmente le han dado un
lugar al diablo.

Recuerde esto, Satanás nunca, jamás, podrá apoderarse de ningún terreno en su vida a menos que
usted se lo dé Satanás no es más poderoso que nuestro Señor. Él no tiene ningún derecho, ni
autoridad en su vida; él es un perfecto intruso, él está fuera de los límites de su vida hasta que
usted le ceda un lugar. Es por ello que Efesios 4 nos advierte que no demos dar lugar o cabida al
diablo.

Pero una vez que usted ha creado un clima para el diablo, él va a ponerse inmediatamente a
trabajar en todas las otras áreas de su vida.
Suponga que usted posee una propiedad de unos 50 acres, y me vende un acre ubicado
exactamente en el medio de ésta. Usted me entrega la escritura de propiedad y yo tengo derecho
de atravesar su propiedad para llegar a mi acre en el medio de sus 50 acres.

Ahora, supongamos que todas las noches pongo música muy fuerte, tiro basura a mí alrededor y
hago todo lo posible por profanar su propiedad. Después de un tiempo usted me dirá:

"Yo te quiero fuera de aquí, múdate."

Pero imagínese que le contesto: "Yo no me voy, no tengo porqué irme y tú no me puedes obligar.
Tú me vendiste esta propiedad y tengo el derecho legal a ésta. Si no te gusta, es tu problema; yo
no me mudaré," ¡Usted no podrá sacarme porque me dio un lugar!

Algunos creyentes han hecho casi lo mismo con Satanás. Le han dado un lugar en sus corazones y
en sus vidas, y no pueden desalojarlo. ¿Por qué? Porque el lugar que le han dado a Satanás se ha
con vertido en su fortaleza.

Por ello lo importante es comprender cómo Satanás llega a construir una fortaleza en las vidas de
los hijos de Dios.

¿Qué hacemos que crea un clima para Satanás, que ocasiona que él se sienta en casa? Para
obtener algunas respuestas veamos los versículos alrededor del contexto de Efesios 4:27 y 30 vs
27. Ni deis lugar al diablo. Vs 30. Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis
sellados para el día de la redención.

La Mentira:
¿Qué clase de cosas crean un clima para el diablo? Por favor mire Efesios 4:25. "Por lo cual,
desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos
de los otros." Si su vida no está basada en la absoluta, total e impecable verdad, usted está
creando un clima donde el diablo se sentirá bienvenido

Permíteme mostrarle la naturaleza del diablo. En Juan 8,44, Jesús dijo que el diablo "es un
mentiroso, Y padre de mentira-" Si usted realmente quiere que el diablo se sienta en casa en su
vida, entonces vivirá una mentira, amará una mentira, e incluso creerá una mentira. Satanás es el
príncipe de las tinieblas y la mentira está en el reino de las tinieblas.

Por otra parte, el reino de Dios está edificado sobre la verdad. En Juan 14-6 Jesús dijo que Él es "la
Verdad." En Juan 17:17 Él dijo: "Tu palabra es verdad." En 1 Juan 5:6 "El Espíritu es la verdad."

Deseo que se haga a sí mismo estas preguntas: ¿Hay alguna área de mi, vida que no es
impecablemente, indiscutiblemente, completamente honesta? ¿Existe alguna área de
deshonestidad en mi vida que llegará a ser el campamento del diablo, incluyendo las llamadas
mentiritas blancas?

¿Sabía que usted puede mentir con el tono de su voz, o con sólo poner una cara de sorprendido?
Permíteme darle un ejemplo.
Cuando estaba en la universidad pastoreaba una pequeña congregación ubicada a 130 millas de
ésta, la Primera Iglesia Bautista de Fellsmere, Florida. Era la primera, la última, y la única iglesia
bautista en el pueblecito de 500 habitantes. Yo manejaba a Fellsmere cada fin de semana en mi
viejo automóvil o chatarra ruidosa. Me pagaban sólo unos pocos dólares por semana, que incluía
los viáticos y todo lo demás.

Una noche al conducir de regreso a la universidad, me di cuenta que uno de mis faros se había
quemado; sabía que no servía, pero esperaba poder alcanzar llegar a la universidad. Más al ir
manejando, una patrulla de tránsito me detuvo. Cuando salí del coche el policía me preguntó:

Hijo, ¿sabes que una de tus luces delanteras no funciona?

- ¿Está quemado uno de mis faros? le contesté. Y él me recomendó que sería mejor que lo
arreglara.

- Sí señor le respondí.

Pero cuando entré al automóvil, el Espíritu Santo me desgarró:

- Adrián, tú mentiste.

- No, yo no mentí, Señor. Yo dije la verdad.

Pero la convicción del Espíritu Santo estaba dando completamente en el blanco. Pude haber
hablado la verdad, pero dije una mentira con el tono de mi voz, que insinuó que yo no tenía ni idea
acerca de mi faro hasta que el oficial me lo informó.

Esta mentira afligió al Espíritu Santo, y tuve que confesárselo. Si existe en su corazón y vida alguna
área que no está basada en la verdad absoluta, si usted es un impostor, un hipócrita viviendo una
mentira, contando una mentira, amando una mentira, proliferando una mentira usted le ha
construido al diablo una casa. Tan seguro como que a un vencejo morado le gusta cierto tipo de
casa, el diablo dirá: Creo que puedo estar muy cómodo aquí.

La Ira:
Aquí tenemos otra área que crea un clima para el diablo. "Airaos, pero no pequéis" (Efesios 4:26).
La ira crea un clima para Satanás. ¿Es usted una persona dada a la ira? ¿Está ahora mismo
enfadado por algo? ¿Sabía que cuando usted está así como el diablo? El diablo posee tendencia
hacia la ira. La Biblia nos cuenta en Apocalipsis 12:12 y 17 que Satanás tiene gran ira.

Es decir, Satanás hierve lleno de ira. Si usted es una persona iracunda, el diablo se sentirá en casa
en su corazón. Sabemos que la Biblia habla frecuentemente de la ira de Jehová pero ésta es una
ira justa; mas a nosotros la Palabra nos dice: "Airaos, pero no pequéis." La forma de airarse y no
pecar es airarse con el pecado. Usted puede darse cuenta del carácter de un hombre por medio de
lo que lo hace enfadarse. Algunos no se enojan con el pecado, pero sí los pueda encontrar
retorciendo un palo de golf alrededor de un árbol en alguna cancha por ahí; ellos simplemente se
enfadan con lo equivocado.
¿Hay hostilidad e ira en su corazón? ¿Alguien le ha hecho mal y usted aún está enfadado por ello?
¿Está usted enojado con su jefe, su vecino, su cónyuge, sus hijos, sus padres, alguien en la iglesia o
fuera de la iglesia?

"Bien, dice usted ellos se lo merecen." Quizás sea así, pero ¿se lo merece usted? Es decir, ¿merece
usted lo que le va a suceder? Sea lo que sea que le hayan hecho, ¿lo va usted a empeorar al
convertir su vida en un campamento para el diablo? Esto sería una tontería.

El Hurtar:
Por favor observemos el versículo 28: "E] que hurtaba, no hurte más." No sólo es Satanás un
mentiroso, un ser lleno de ira, mas también es un ladrón. La Biblia en Juan 10:10 dice: "El ladrón
Satanás no viene sino para hurtar y matar y destruir."

Si existe el robo en nuestras vidas, entonces hay un clima que a Satanás le fascina, puesto que él
es un ladrón. Marcos capítulo 5 habla de un hombre poseído por demonios. Piense en lo que el
diablo le había robado a ese hombre; él vivía en un cementerio, gritando e hiriéndose con piedras.
El diablo le había robado su libertad, su familia, su gozo, le había robado su lucidez, su juicio; le
había robado su libertad, su familia, su gozo le había robado su salud y vida eterna, porque el
diablo es un ladrón

Ahora voy a poner el dedo en la llaga. Sí usted se lleva del trabajo a su casa tan sólo un lápiz de
unas cuantas monedas de valor que no le pertenece, le ha provisto un lugar al diablo, Esto puede
parecer muy severo, pero mire Lucas 16:10 "E1 que es fiel en lo muy poco, también en lo más es
fiel; y el que en lo muy poco es injusto, también en lo más es injusto." Éste no dice: tal vez es o
puede llegar a ser; mas dice: "Es."

Una persona que se roba un lápiz que tan sólo cuesta unas monedas tiene el potencial latente de
robarse una nómina de $150, 000 dólares. Jesús dice que si somos deshonestos en lo poco, somos
deshonestos en lo mucho.

Un día comencé realmente a entender esta verdad. Yo solía decir: "Si soy capaz de robar poco,
entonces soy capaz de robar mucho. "Pero esto no es lo que Jesús enseña, Él dice que la
deshonestidad en lo pequeño es igual a la deshonestidad en lo grande. En otras palabras, para
Dios el hurtar es hurtar; el tamaño de lo robado no tiene importancia.

Si por medio de las habladurías o chismes una persona asesina el carácter de otra persona y roba
su reputación, ese chisme es un ladrón. La gente que no diezma son ladrones. Puede ser que usted
piense que esto es demasiado duro, pero es la Palabra de Dios.

¿Robará el hombre a Dios? Pues vosotros me habéis robado. Y dijisteis: ¿En qué te hemos robado?
En vuestros diezmos y ofrendas" (Malaquías 3:8).

Sé que esto se encuentra en el Antiguo Testamento, que fue escrito para los judíos bajo la ley
mosaico, y que nosotros estamos bajo gracia. ¡Pero cualquiera que permita que la gente bajo la ley
haga más de lo que nosotros hacemos bajo la gracia, es una deshonra a la gracia! Jesús dijo:
"Porque os digo que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no
entraréis en el reino de los cielos" (Mateo 5:20).
Alguien puede objetar: "En el Antiguo Testamento, la décima parte pertenecía a Dios, pero en el
Nuevo Testamento todo pertenece a Dios." Esto suena piadoso, pero la realidad es que en el
Antiguo Testamento todo pertenecía también a Dios. ¡Todo ha pertenecido siempre a Dios!

Muchos cristianos le han robado a Dios sus diezmos y sus ofrendas de amor. Cuando actuamos así,
llegamos a ser como el diablo, quien trata de robarle a Dios. .Cuando le robamos a Dios hacemos
un asqueroso nido para Satanás. Le decimos: "Bienvenido diablo, entra; te daré un lugar."

El Hablar:
El hablar en forma obscena también crea un lugar para el diablo. "Ninguna palabra corrompida
salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los
oyentes" (Efesios 4:29). Miremos también Efesios 5:4 que dice: "Ni palabras deshonestas, ni
necesidades, ni truhanerías, que no convienen, sino antes bien acciones de gracias."

No sólo el diablo es un ladrón, él es obsceno. En Marcos 1:23-27 la Biblia enseña que Jesús saca de
la gente todos los espíritus inmundos, los espíritus obscenos, los espíritus sucios.

La palabra "truhanerias" en Efesios 5:4 significa chistes groseros, algunos lo interpretan diciendo
que no deberíamos usar el humor. Pero esto no es de lo que Pablo habla, no tiene nada que ver
con el humor. Jesús usó el humor; usándolo apropiadamente, el humor es un regalo de Dios para
renovarnos, relajarnos y refrescarnos.

Pablo está hablando aquí del hablar que degrada a las personas. Existen ciertos tipos de
conversaciones y chistes que son obscenos; éstos derrumban, no edifican, destruyen, deshonran.

Quienes cuentan estos tipos de chistes lo hacen porque tienen sus corazones contaminados. Jesús
dijo: "De la abundancia del corazón habla la boca" (Mateo 12:34). El corazón contaminado es un
lugar donde Satanás mora, éste es un repugnante desorden y él lo convertirá en una de sus
fortalezas.

La Amargura:
¡Puedo escribir un libro entero sobre la amargura! La amargura crea un clima para el diablo. Pablo
dice: "Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la
redención. Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia y toda malicia"
(Efesios 4:30-31).

Cuando permite que la amargura eche raíz en su corazón contra alguien, usted es como el diablo.
¿Sabía usted que el diablo es un amargado, un rencoroso? Ya mencioné Apocalipsis 12:12 y 17,
donde encontramos al diablo persiguiendo a la nación de Israel. Satanás siente amargura, rencor y
quiere vengarse del pueblo santo de Dios. Él los persigue, tratando de algún modo, de alguna
forma, de lastimarlos. ¿Tiene usted amargura o rencor en su corazón? Si responde positivamente
entonces llegar a ser como Satanás

Escuché la historia de una pareja de ancianos donde la esposa tenía buena vista, pero no podía oír
bien. El esposo podía oír, pero casi no podía ver. Por eso ella manejaba el automóvil y él hablaba.
En una ocasión, al viajar de Memphis a Nashville, pararon para comprar gasolina. El ayudante de la
gasolinera salió y les preguntó:
- ¿Les lleno el tanque?

- Sí respondió el anciano.

- ¿Qué dijo el joven? Preguntó ella.

Me preguntó que si queríamos el tanque lleno. Le dije que si

Después de un rato el ayudante dijo:

Tiene usted un bonito automóvil. ¿De qué marca es?

Es un Chrysler contestó el señor.

¿Qué preguntó? Dijo la esposa.

El quería saber de qué marca es el coche. Le conteste que es un Chrysler.

- ¿Van muy lejos? Preguntó el joven.

- Sí, vamos para Nashville. Le dijo el anciano.

- ¿Que dijo? insistió ella.

- Él quería saber para dónde íbamos y le dije que íbamos para Nashville. Respondió él. ¿De
dónde son ustedes? Dijo el joven.

- De Memphis.

- ¿Qué preguntó?

- Él quería saber de dónde somos. Le contesté que de Memphís.

- Memphis exclamó el ayudante. Yo conocí a una mujer ahí. Sin lugar a dudas ella era la mujer
más malvada, dura fría y amargada que jamás haya conocido en toda mi vida".

- ¿Qué Preguntó? dijo la esposa.

- Él cree conocer a tu hermana le respondió el anciano.

¡Al diablo le encanta encontrar un corazón amargado, lleno de resentimiento! Si es una persona
amargada, rencorosa, usted no tiene gozo en su corazón.

Puede sentarse en la iglesia sonriendo y cantando alabanza, pero si existe amargura en su corazón,
usted no tiene ni gozo, ni victoria. Sí hay amargura en su corazón, está arruinando su vida,
contaminando a la gente de su alrededor y envenenando la vida de su iglesia. Usted le está dando
lugar, cabida al diablo.

Efesios 4:31 demuestra que la amargura frecuentemente conduce a la difamación. A Satanás se le


llama: "El acusador de nuestros hermanos" (Apocalipsis 12:10). ¿Sabia usted que la palabra diablo
significa difamador? ¡Si es un difamador, un chismoso, si anda hablando mal, usted literalmente
está haciendo el trabajo del diablo!

Permítame mostrarle cómo trabaja el diablo. Primero, él crea "Amargura". Alguien le hace mal,
usted se siente herido, y siente que tiene el derecho de estar resentido.

Después de un tiempo esa amargura se convierte en enojo (v. 31). La palabra griega para el enojo
tiene la idea de algo que quena, que consume por dentro, un calor interno. Es como trapos que
arden lentamente en un desván o armario. Si después de sentir amargura por un tiempo, usted no
pone solución al problema, empezará a quemarse lentamente. ¿Lo ha sentido usted alguna vez?
Yo lo he sentido, es lo que la Biblia llama: "Enojo".

Ira
La palabra que prosigue es: "Ira". Después de un tiempo esos trapos que ardían lentamente
estallan en llamas y emergen como ira. Pero el diablo aún no ha terminado, esa ira se convierte en
"Gritería" o hablar a gritos.

¿Ha observado alguna vez a una persona guardar amargura, quemarse lentamente y luego
explotar en ira? Se ponen hostiles cuando se les habla, y comienzan a responder fuerte y más
fuerte mientras sus rostros se van enrojeciendo. Esto es la gritería.

¿Qué sucede después con la gritería? Ésta se transforma en "Maledicencia". Usted está furioso,
comienza a decir algo y el diablo le ínsita: "Sí, dile esto y también dile aquello." Entonces usted
comienza a mal hablar, a maldecir. En otras palabras, dice cosas que no siente, que realmente
nunca ni siquiera las ha pensado.

Cuando estamos fuera de control decimos cosas como: "Te odio. Nunca llegarás a ser nadie.
Desearía que nunca nos hubiéramos casado. Desearía que estuvieras muerto."

Luego daríamos un millón de dólares si pudiéramos retractarnos, retirar lo dicho. Pero el diablo
está allí diciendo: "Sí, es cierto y dile esto también."

Se siente bien por un tiempo, pero lo que comenzó como amargura finalmente acaba en
maledicencia. Esta palabra significa sentir el deseo de hacerle mal a alguien. Después de maldecir,
usted quiere hacerle daño a la otra Persona, Quizás usted desee cortar su ayuda financiera, o
abandonar a esa persona para hacerle sufrir, para lastimarla.

¡Cuando llegamos a este extremo el diablo ya ha llevado a cabo un malévolo trabajo en nosotros!
Hemos dejado que el diablo entre y construya una fortaleza en nuestras vidas. Le hemos abierto la
puerta, porque el diablo no puede ocupar ningún lugar a menos que nosotros se lo demos.

Cuando damos lugar al diablo, destrozamos, el corazón del Espíritu Santo. ¿Sabia que usted puede
romper el corazón de Dios? ¿Se puede imaginar el ser salvo, redimido, nacido de nuevo, y luego
permitir que este templo comprado, adquirido con la sangre de Jesús, llegue a ser un nido para
Satanás? Al abrirle la puerta al diablo el amado Espíritu de Dios llora y Satanás se ríe, haciendo
burla de las cosas sagradas de Dios.

DERRIBANDO LAS FORTALEZAS DE SATANÁS


Para poder desalojar al diablo y derribar sus fortalezas, necesitamos seguir tres pasos:

El Arrepentimiento:

El primero, debe haber arrepentimiento. "Despojaos de] viejo hombre, que está viciado conforme
a los deseos engañosos'' (Efesios 4:22). La palabra "despojaos" significa: deshacerse, librarse,
quitarse, acabar con, confesarlo, abandonarlo. No existe otra manera de lidiar con el pecado.

Lo que cedió a Satanás, usted debe volverlo a tomar. Pero nunca podrá reposeerlo hasta que
usted lo despoje de la autoridad legal que él tiene en su vida. Toda área de pecado no confesado
en su vida es una justificación legal para Satanás. Hasta que usted no confiese ese pecado y se
1impie de él, el diablo tiene todo el derecho de edificar una fortaleza en su corazón.

No va a reposeer ese lugar hasta que usted no se arrepienta. Dios no aceptará una coartada o una
excusa por el pecado. Usted puede decir: "Bien, yo tengo mis derechos."

¡Usted no posee más derechos de los que tiene un hombre muerto! Está crucificado con Cristo, le
pertenece a Él.

Usted no tiene ningún derecho de afligir al Espíritu Santo de Dios. No tiene ningún derecho de dar
un lugar al diablo en su corazón; usted no es dueño de si mismo, usted ha sido comprado con un
precio. Usted debe glorificar en su cuerpo y en espíritu a Dios, puesto que amos le pertenecen a Él.
El arrepentimiento no es simplemente el estar acabado por su pecado, es acabar con su pecado.

El Resistir:
Pero aun después de que usted se haya arrepentido, el diablo no va a irse mansamente; tendrá
que echarlo. La Biblia dice: "Resistid al diablo y huirá de vosotros" (Santiago 4:7).

Si usted no resiste al diablo, él no se va a ir a otro lado. Por ellos después de arrepentirse, usted
todavía debe limpiar su casa; debe entrar allí con un poder legal, que es el nombre de Jesús, y
reposeer ese terreno.

Usted tiene que decirle al diablo: "Me he arrepentido de mis pecados, la deuda está cancelada, se
acabó.

Tú no tienes más ningún derecho, no tienes ninguna autoridad legal en mi vida. Te he dado un
lugar, pero lo vuelvo a tomar en el nombre y autoridad de Jesús. Mi cuerpo es el templo del
Espíritu Santo de Dios. Tú estás traspasando la propiedad de mi Padre, y en el nombre de Jesús,
vete." Haga esto, e él huirá de usted.

Pero trate de resistir al diablo sin confesar el pecado en su corazón y él se reirá en su cara, se
burlará de usted. Primero debe haber arrepentimiento para poder luego resistirlo.
La Renovación:
Por favor lea nuevamente Efesios 4. "Renovaos en el espíritu de vuestra mente y vestíos del nuevo
hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad” (vv. 23-24) ¡No es suficiente el
despojarse del viejo hombre!

¿No le fascina la frase? "santidad de la verdad" Dios nos perdona para un tipo de santidad
genuina, no para una santidad beata, falsa, que no es del todo santidad. Debemos ser renovados
en espíritu y corazón. "No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución, antes bien sed llenos
del Espíritu" (Efesios 5:18).

ES NECESARIO ELEGIR.

Todos tenemos que elegir. Nosotros podemos afligir al Espíritu de Dios y estar llenos de la
fortaleza del diablo, o podemos echar al diablo y estar llenos del Espíritu de Dios ¡No hay lugar
para el diablo cuando estamos llenos del Espíritu Santo!

Cuando la Biblia enseña: "Sed llenos del Espíritu" ¿qué quiere decir? El estar llenos del Espíritu de
Dios significa que no existe una sola habitación en el templo de nuestros cuerpos y corazones
donde Él no sea bienvenido. No hay ni un solo armario del cual Él no tenga la llave, ya sea en lo
referente a nuestra vida sexual, nuestra vida de negocios, de política, de la iglesia o social.

Debemos llenarnos del Espíritu Santo en las cosas grandes y pequeñas de nuestras vidas, tales
como: el dinero, los ejercicios, el dormir, la alimentación, el descanso y el despertar. Nosotros
debemos entregarle las llaves de todo.

Cuando estoy lleno del Espíritu, no hay más cabida para Satanás. Si existe lugar para Satanás, el
Espíritu está afligido y no estoy lleno de Él.

El arrepentimiento, el resistir, y la renovación, son los pasos necesarios para derribar las fortalezas
de Satanás en su vida.

No trate de arrepentirse hasta que usted no lo vaya a hacer de corazón, con honestidad y esté listo
para enfrentar su pecado. No trate de resistir hasta que usted no se haya arrepentido. Y no trate
de llenarse del Espíritu Santo y de renovarse hasta que usted no haya resistido al diablo, hasta que
usted no haya elegido estar en contra de Satanás y no se haya rendido al bendito Espíritu Santo de
Dios.

El enojo puede asaltarnos por un momento, pero no debe dominarnos.

SÚPLICA FINAL

Mi apreciado amigo o amiga, posiblemente al leer este folleto el Espíritu Santo le recalcó que
usted tiene fortalezas en su vida, pero no sólo le afirmó que posee fortificaciones, sino también le
reveló que no es salvo, que usted no ha nacido de nuevo.

La única forma de tener victoria en su vida es por medio de la sangre, nombre y autoridad del
Señor Jesucristo y si Él no es Señor, nunca podrá con su propio poder derribar los fortines de
Satanás.
Por consiguiente, permítame preguntarle: ¿ha entregado sin reservas su vida al Señor? ¿Tiene la
seguridad de que si fuera a morir en este instante, irá directamente al cielo? Si no, por favor
déjeme decirle cómo puede recibir el regalo de la vida eterna.

ADMITA SU PECADO

Primero, tiene que entender que usted es pecador. La Biblia dice: «por cuanto todos pecaron, y
están destituidos de la gloria de Dios» Romanos. 3:23

ABANDONE SUS PROPIOS ESFUERZOS

Segundo, debe entender que no se puede salvar por sus propios esfuerzos. LA Biblia nos explica
claramente que

«Nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia,
por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo» (Tito 3:5)

Otra vez: «Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de
Dios; no por obras, para que nadie se gloríe». (Efesios 2:8-9)

ADMITA EL SACRIFICIO DE CRISTO

Tercero, debe creer que Jesucristo, él hijo de Dios, murió por sus pecados. La Biblia dice: «Mas
Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por
nosotros». (Romanos 5:8) esto significa que murió en su lugar. La pena de su pecado fue pagada
con la sangre de Jesucristo, que «nos limpia de todo pecado» (1 Juan. 1:7)

ACEPTELO COMO SU SALVADOR

Cuarto, debe poner su fe en Jesucristo y únicamente en Él para ser salvo. La sangre de Cristo lo le
sirve de nada hasta que la reciba por fe. La Biblia afirma: Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo,
y serás salvo, tú y tu casa.

¿Ha tomado este importantísimo paso de fe? Si no, urge que lo haga este momento. ¿Por qué?
¡Porque Jesús es la única forma de llegar al cielo!

Hablando de Jesús, en Hechos 4:12 el Apóstol Pedro testifico: Y en ningún otro hay salvación;
porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.

Jesús mismo enseño: Juan 14:6 Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene
al Padre, sino por mí. No puede ser mas claro.

¿Esta dispuesto a elevar la siguiente oración a Dios?


«Amado Dios. Se que soy pecador. Se que tu me amas deseas salvarme. Jesús, yo creo que tu eres
el Hijo de Dios, quien murió en la cruz para pagar por mis pecados. Creo que resucitaste de entre
los muertos. Ahora me alejo de mis pecados y por medio de la fe, te recibo como mi Señor y
Salvador personal. Entra en mi corazón, perdona mis pecados y sálvame, Señor Jesús. En tu
nombre te lo suplico. Amen»

Para publicar este artículo o distribuirlos por correo electrónico; requerimos que los mismos NO
sean ni modificados, ni editados. En TODO artículo se debe incluir completo el siguiente
enunciado:

Si eleva esta oración de todo corazón. ¡Dios le escuchará y le salvara! Jesús prometió que al que a
Él viniere, no le echará fuera (Juan 6:37). Él hará que usted sea hecho un hijo de Dios. Sí cree en Él
“Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos
hijos de Dios” (Juan 1:12)-

¡Entréguese a Jesucristo hoy!