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PRINCIPIOS DEL ENTRENAMIENTO DEPORTIVO

La teoríía y praí ctica de entrenamiento tiene sus propios principios basados en las ciencias
bioloí gicas, psicoloí gicas y pedagoí gicas. Estas guíías y reglas que sistemaí ticamente dirigen el proceso global
de entrenamiento se conocen como Principios de Entrenamiento.
Estos principios se relacionan entre síí y garantizan la aplicacioí n correcta de todo el proceso de
entrenamiento. Los principios de entrenamiento deportivo estaí n construidos sobre las bases de
principios pedagoí gicos de caraí cter general que condicionan cualquier proceso de ensenñ anza y
aprendizaje. Pero debido a las especificaciones de la realizacioí n de ejercicios fíísicos (considerables cargas
fíísicas y psííquicas, necesidad de elevar las posibilidades funcionales del organismo del deportista, entre
otros) los principios pedagoí gicos en la esfera de la Educacioí n Fíísica adquieren un contenido especial.
Ademaí s han aparecido nuevos principios que reflejan las particularidades del proceso de Educacioí n
Fíísica, incluyendo el del entrenamiento deportivo (Ozolin, 1983).

1. Principio de Individualización
Cada persona responde de forma diferente al mismo entrenamiento por alguna de las siguientes
razones:
 Herencia: El tamanñ o del corazoí n y pulmones, la composicioí n de las fibras musculares, el biotipo,
entre otros, son factores de gran influencia geneí tica. Los maí s favorecidos en este sentido responderaí n
mejor a los distintos estíímulos de entrenamiento.
 Maduración: Los organismos maí s maduros pueden utilizar mayores cargas de entrenamiento, lo cual
no es conveniente para los atletas joí venes que estaí n utilizando sus energíías para su desarrollo.
 Nutrición: Una buena o mala alimentacioí n incide de forma diferente en el rendimiento.
 Descanso y Sueño: Cuando se introduce un deportista en un programa de entrenamiento intensivo,
los maí s joí venes necesitan maí s descanso del normal.
 Nivel de Condición: Se mejora maí s raí pidamente si el nivel de condicioí n fíísica es maí s bajo. Por el
contrario, si es alto, se necesitan de muchas horas de entrenamiento para lograr soí lo unos pequenñ os
cambios.
 Motivación: Los atletas que obtienen mejores beneficios son aquellos que ven la relacioí n entre el
duro trabajo y el logro de sus metas personales. Aquellos que participan para satisfacer los objetivos
de sus padres, generalmente no alcanzan logros elevados.
 Influencias Ambientales: Las respuestas al entrenamiento pueden verse influidas si el deportista se
ve sometido a situaciones tanto de estreí s emocional en su casa o en la escuela como de fríío, calor,
altitud, polucioí n, entre otros. El entrenador debe darse cuenta de la situacioí n y suspender la praí ctica
cuando las condiciones ambientales puedan ser demasiado severas o una amenaza para la salud.
Seguí n Ozolin (1983), "El principio de individualizacioí n exige que los objetivos y tareas de la
participacioí n del deportista; es decir, los ejercicios fíísicos, su forma, su caraí cter, intensidad y duracioí n, los
meí todos de realizacioí n y muchos otros aspectos de la preparacioí n que debe realizar el deportista, se
seleccionan en correspondencia con el sexo y la edad de los practicantes, del nivel de sus posibilidades
funcionales, en la preparacioí n deportiva y su estado de salud, teniendo en cuenta sus peculiaridades del
caraí cter, las cualidades psííquicas, entre otros".... Sin esto es muy difíícil alcanzar un elevado dominio
deportivo. La base fundamental para realizar este principio es la confeccioí n de planes individuales de
entrenamiento (mensuales, anuales y a largo plazo). En las sesiones de entrenamiento, la parte principal
se debe llevar a cabo seguí n planes individualizados o con planes para grupos homogeí neos o de
caracteríísticas similares.

2. Principio de Progresión
Tambieí n llamado principio del aumento progresivo de la carga de entrenamiento o principio de la
gradualidad. Este principio marca la elevacioí n gradual de las cargas en el entrenamiento, el aumento del
volumen y la intensidad de los ejercicios de entrenamiento realizados, la complejidad de los movimientos,
el crecimiento del nivel de tensioí n psííquica. Las cargas de entrenamiento deben relacionarse con el nivel
de rendimiento del deportista. El ritmo con el que se mejora.

3. Principio de la Accesibilidad
Se trata de que el pedagogo debe dar a sus alumnos solo aquellas tareas que eí l pueda entender
dado el nivel de preparacioí n que posean al momento indicado a traveí s de los siguientes criterios.
Concreta el principio de la participacioí n activa y consciente en el entrenamiento.
Para Garcíía Manso (1996), al deportista se le deben plantear exigencias de carga que pueda
encarar positivamente y que mientras intenta dominarlos, le induzcan a movilizar oí ptimamente sus
potenciales fíísicos, psííquicos e intelectuales de rendimiento. Deben evitarse tanto las exigencias bajas
como las sobrecargas, teniendo en cuenta el periodo de la temporada y la propia planificacioí n.
La definicioí n de las exigencias de la carga y las tareas que son factibles en cada momento de la
estructura de rendimiento a largo plazo, impone la observacioí n de las peculiaridades de desarrollo de
cada grupo de edad, lo mismo que las diferencias especííficas de los sexos, las particularidades
individuales de tolerancia a la carga y la expresioí n de las precondiciones fíísicas psicoloí gicas e
intelectuales de rendimiento.
Este principio, Garcíía Manso (1996) lo relaciona con la sistematizacioí n del entrenamiento, que
cuenta con 3 criterios baí sicos:
 Ir de lo poco a lo mucho.
 De lo sencillo a lo complejo.
 De lo conocido a lo desconocido
Principio de Individualización

Principio de Progresión

Principio de la Accesibilidad