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DECALOGO DE ACCIONES PARA FOMENTAR LA IGUALDAD DE

OPORTUNIDADES EN LAS EMPRESAS PRODUCTIVAS


En el ámbito productivo de nuestro país en muchas ocasiones, no se da una
igualdad de género en las empresas. Por tal razón es conveniente adoptar
medidas para fomentar dicha igualdad.
La igualdad de oportunidades es un concepto que afirma que un sistema
socioeconómico es justo cuando todas las personas no interesando color de piel,
condición social, económica, religión o culto, tienen las mismas posibilidades de
acceder al mismo bienestar social y tienen los mismos derechos.
La ONU y la UNESCO, a la igualdad de género, define como “la igualdad de
derechos, responsabilidades y oportunidades de las mujeres y los hombres, y las
niñas y los niños”. La igualdad, siguiendo a las organizaciones mencionadas, “no
significa que las mujeres y los hombres sean lo mismo, sino que los derechos, las
responsabilidades y las oportunidades no dependen del sexo con el que nacieron.
La igualdad de género supone que se tengan en cuenta los intereses, las
necesidades y las prioridades tanto de las mujeres como de los hombres,
reconociéndose la diversidad de los diferentes grupos de mujeres y de hombres”.
Siguiendo la línea de estas definiciones tendríamos que la igualdad de género en
la empresa productiva implica que hombres y mujeres puedan acceder a las
mismas condiciones y derechos laborales. Esto supone igualdad en la retribución,
en el acceso a la carrera profesional, en la formación y la promoción.

Se identifican los siguientes beneficios de la igualdad de género en las


empresas productivas.
i. El cumplimiento de las reglas. En numerosas leyes generales y laborales
se habla de la igualdad de género en el ámbito empresarial y laboral.
ii. La mejora de la imagen de la empresa, que en términos de reputación
corporativa se posicionará como una organización actualizada y que
trabaja en pro de la igualdad de oportunidades.
iii. Mejora de la administración de recursos humanos tendrá implicaciones
positivas: plantillas más satisfechas, comprometidas y motivadas, menos
rotación del personal.

Decálogo de acciones para fomentar la igualdad de género


Para empezar a enunciar las acciones, parece lógico que hablemos del necesario
compromiso de la Empresa por la igualdad de género. La igualdad de género debe
ser un ítem estratégico en la empresa productiva por ello, debe existir un liderazgo
claro al respecto, sobre todo desde la propia administración de la organización.
El instrumento básico que se deberá utilizar para impulsar estas políticas de
igualdad será desarrollar un protocolo de actuación.
El parágrafo II del artículo 8 de la Constitución Política del Estado de 7 de febrero
de 2009, dispone: ”El Estado se sustenta en los valores de unidad, igualdad, inclusión,
dignidad, libertad, solidaridad, reciprocidad, respeto, complementariedad, armonía,
transparencia, equilibrio, igualdad de oportunidades, equidad social y de género en la
participación, bienestar común, responsabilidad, justicia social, distribución y
redistribución de los productos y bienes sociales, para vivir bien.”.

El decálogo de acciones posibles a implantar (entre muchas otras que podemos


trazar):
1) Incorporar dentro de los principios y valores corporativos,
empresariales productivos, administrativos la igualdad de género.
Hacer que este principio se situé en cualquier documentación interna de la
empresa, prohibiendo de manera explícita cualquier discriminación.
2) Fomentar y dar formación en igualdad de oportunidades y de género a
todo el personal, desde la alta dirección, al departamento de recursos
humanos, a responsables de área y también al resto de trabajadores y
trabajadoras. Además de la formación pueden realizarse acciones de
sensibilización generales al respecto.
3) Captación y selección, contratar mujeres en ámbitos donde la presencia
femenina esté en ausencia o sea escasa o dar preferencia a la contratación
de mujeres en igualdad de condiciones.
4) Acciones formativas accesibles a las mujeres: motivándolas a que
participen, desarrollándolas durante la jornada laboral y en horarios
conciliadores.
5) implementar planes de promoción profesional que garanticen la igualdad
de oportunidades para hombres y mujeres. En esta línea, podemos pensar
en acciones como: realizar una identificación específica de mujeres con
potencial de promoción, fomentar que participen en formaciones ligadas a
mejoras en la carrera, dar preferencia al ascenso de mujeres en igualdad
de condiciones, identificar las barreras que impiden que las mujeres se
presenten a procesos de promoción, etc.
6) Desarrollar programas de conciliación laboral y familiar consensuado
con el personal de la empresa.
7) El sistema de retribución, reasignarlo desde la perspectiva de género.
No hablamos sólo de salario sino también de horas extras, incentivos, etc.
8) Establecer una política de comunicación no sexista, tanto en la
comunicación interna como en la externa.
9) Concretar protocolos de prevención y denuncia del acoso sexual por
razón de género.
10)Evaluar las medidas del plan de igualdad de manera participativa y
sistemática.
Con estas 10 acciones se puede crear conciencia social sobre la necesidad de
equiparar a mujeres y hombres en el mercado laboral y productivo, debido a que
sigue siendo necesario un plan de acción para atajar la todavía presente
desigualdad laboral.
ACCIONES PARA LA IGUALDAD DE GÉNERO EN EL
DESARROLLO SOSTENIBLE DEL AREA RURAL O DISPERSA

EL Viceministerio de igualdad de Oportunidades del Ministerio de Justicia y


Transparencia Institucional, consciente de la situación aún desventajosa de las
mujeres residentes en el área rural y dispersa, pretende poner en marcha
acciones para promover y favorecer la igualdad entre mujeres y hombres en el
área rural.
En busca de las siguientes metas:

i. El empoderamiento de las mujeres, estableciéndose medidas que


además de satisfacer sus necesidades prácticas, inciden en sus necesidades
estratégicas, cuestionando así los roles de género establecidos socialmente
para mujeres y hombres de forma diferenciada.

ii. Análisis de género de la situación en el area rural, incorporando a


los discursos sobre la falta de oportunidades de empleo como causa de la
feminización del éxodo rural, otros factores como los roles de género, la presión
social sobre las mujeres, la división sexual del trabajo, o los usos del tiempo.

iii. El concepto de corresponsabilidad social para la distribución


equilibrada de la vida familiar, económica y personal de mujeres y hombres
sobre el de conciliación de la vida familiar y laboral de las mujeres.

El Periodo que se pretende es el 2019-2025: Acción para favorecer la igualdad entre


mujeres y hombres en el área rural

La Acción para favorecer la Igualdad entre Mujeres y Hombres en el Área Rural


(2019-2025) tiene como punto de partida las menores oportunidades de empleo y la
falta de servicios de atención a la población, que influyen en las estrategias de
permanencia o “huida” de las mujeres del área rural, y con ello en el mantenimiento y
el futuro de las zonas rurales. Así mismo, introducirá y establecerá como principios
generales los conceptos de “transversalidad de género” y “empoderamiento”, como
estrategias consensuadas internacionalmente para el logro de la igualdad de género.
Las medidas de actuación que se recogerán estarán dirigidas a las mujeres, como
medidas generales que cuenten con una atención preferente hacia ellas en aspectos
como el empleo, la formación y la conciliación, con el objetivo de mejorar sus
condiciones de vida, es decir, “las circunstancias materiales en que viven y se
desarrollan, que están relacionadas con el nivel de satisfacción sobre sus necesidades
prácticas de género; aquellas asociadas, generalmente, a sus funciones de madre,
esposa y responsable del hogar, es decir, de los roles de género socialmente
aceptados –roles reproductivos y de cuidado-”. Por lo que esta Acción perseguirá los
siguientes objetivos principales:

i. Lograr que las mujeres que viven y trabajan en el area rural no


sufran una doble discriminación, por ser mujeres y por habitar en zonas rurales.
ii. Frenar el éxodo femenino de las zonas rurales a las zonas urbanas,
contribuyendo así a combatir el despoblamiento y envejecimiento rural.

iii. Conseguir que las mujeres contribuyan al desarrollo económico del


medio rural con su incorporación al mercado laboral.

iv. Incentivar el uso de la lengua materna en las generaciones de


nuevas mujeres.

Estos objetivos supondrán el primer paso hacia la incorporación del principio de


igualdad en la Política de Desarrollo Rural, cuyo planteamiento se centrara, sobre
todo, en aumentar la productividad y el empleo de las mujeres, coincidiendo con la
tipología de políticas específicas de mujeres y con el enfoque de Mujeres en el
Desarrollo (MED). Este planteamiento es adecuado para mejorar las condiciones de
vida de las mujeres, aunque resulta limitado para superar su posición subordinada en
la estructura social del Área rural.