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ABRE TUS OJOS AL CIELO

Pbro. Edwin Vasques Ramos


Ora con los ojos abiertos
Si usted se considera una persona ortodoxa o conservadora en cuanto a los rituales de la vida cristiana podría asumir como
irreverente el título del tema de hoy.
Sin embrago, tratamos de ayudar a cada creyente a orar de una manera eficaz, no solo por fijar nuestra mirada en el Todopoderoso
que habita las alturas de los cielos, no solo por dirigir nuestra fe a aquel que está sentado en el trono celestial.
Tratamos de ayudarle, orientando esa fe a fin de que pueda entender, con la visión de Dios, cual sea el destino de cada uno de sus
pasos.
Jesucristo le dijo a Simón: Simón, Simón; Satanás te ha pedido para zarandearos como a trigo, pero yo he rogado por ti, para que tu fe
no falte, y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos. Lucas 22:31-32.
I. Jesús asumió un compromiso de cuidado amoroso por sus Discípulos de tal modo que a través de su propia obra o de sus
ruegos cuidaba de ellos. Él los libró de la tempestad en el lago, pero ahora debía orar al padre por el cuidado de Pedro.

II. La oración de Jesús no se concentra en un ruego por evitar la prueba, al contrario, asume que dicha prueba debe ocurrir y
ruega para que Pedro se levante de ella. Eso es orar con los ojos abiertos, orar viendo más allá de la circunstancia temporal.

a. Alguno pudiera desanimarse al enterarse lo inevitable de la prueba.


b. Alguno podría caer en depresión pensando que Dios no le ama.
c. Otro simplemente desertaría.
III. Algo que no debemos pasar por alto es que la prueba descrita comparativamente como algo devastador, una prueba capaz
de romper, de quebrar, de desmenuzar.
IV. Volviendo al punto de lo inevitable de la prueba, Jesús da por sentado que la prueba vendrá y que será áspera, violenta,
pero también da por hecho de que Pedro la superará por la fe y volverá a fortalecer a sus hermanos.
a. Jesús le dio a Pedro un propósito después de la prueba.
b. Tal vez no has considerado que lo posterior a tus pruebas es que seas de bendición a los demás.

Cuando oramos con los ojos abiertos podemos ver el lado provechoso de las luchas.
Cuando oramos con los ojos abiertos podremos ver la utilidad de nuestras vidas después de ser probadas.
Vive tus pruebas en el Señor, ora en medios de tus pruebas pero mirando más allá de la prueba misma, más allá de tu dolor,
más allá de tu desesperación, más allá de tu angustia. Podrás, luego, fortalecer a tus hermanos.