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ANÁLISIS CRÍTICO DE LA PELÍCULA “ELLA”

Es una película interesante, donde nos muestra la capacidad de plantear nuevos conflictos en la
sociedad, especialmente a las personas que les apasione la tecnología y los cambios de conducta
que produce en los seres humanos.

La frase: humanos estableciendo relaciones sentimentales con la inteligencia artificial de sus


dispositivos móviles. Es una idea donde se construye una historia que busca plantear un conflicto,
ya que es algo que podría empezar a sucedernos.

Desde el primer momento te sumerges como una revolución de emociones, donde el personaje
ausente, triste, venidero de un matrimonio fallido del cual no se ha podido desprender, apenas y
tiene uno o dos amigos presentes, un día, en un comercial, ve ese nuevo sistema operativo tan
avanzado que evoluciona: el OS1, que le ofrece una experiencia más allá de lo funcional. Este
sistema operativo tan avanzado que pareciera ser que es una persona real, presente, con la que
Theodore habla, es aquí donde empieza la magia.

La película hace cuestiones y planteamientos tan profundos sobre la vida, sobre como dejamos de
vivir por momentos por seguir en el pasado, planteamiento como el que hace Samantha, la voz del
sistema operativo, quien le dice a Theodore: “El pasado es sólo una historia que nos contamos a
nosotros”, yo agregaría que una y otra vez, con lo que sólo logramos estar dañándonos a nosotros
mismos, haciéndonos sentir inferiores, sintiendo el miedo de repetir el pasado, de fallar, sin darnos
cuenta que esa es la esencia de la vida misma es el poder sentir, llorar, el sufrir, la risa, el roce de
unos labios, el calor de un cuerpo, la alegría del triunfo, eso es la vida, eso es lo que no valoramos y
Samantha que es un sistema que tiene ansias de aprender de la vida, unas ganas de sentir algo le
enseña a Theodore y al espectador mismo que cada paso vale la pena y que no se requiere de mucho
para descubrir.

También pone en juego el engranaje de las relaciones amorosas y cómo es que a veces el lenguaje
refleja tanto la emoción que tenemos dentro y como casi nos pueden acariciar, besar tocar nuestro
cabello y provocar sensaciones, hasta el punto de hacer el amor, también muestra que el sexo está
más allá de niveles corporales, supera a lo físico, tal es el caso entre Theodore y Samantha.

Hoy día, la tecnología, las redes sociales e Internet son utilizados para acortar distancias, facilitar
tareas y brindar beneficios. Internet es un medio efectivo para mantener los lazos sociales débiles,
que si no se perderían en el tira y afloja entre el esfuerzo de establecer una interacción física y el
beneficio de dicha comunicación. En determinadas condiciones, este medio puede a su vez crear
nuevos tipos de lazos débiles como ocurre en las comunidades de interés que surgen en internet,
con diversos resultados.

Sin embargo, en la película Her se utiliza la tecnología no tanto para mantener relaciones ya
existentes con familiares, amigos o compañeros de trabajo, sino para crear nuevas relaciones. Estas
pueden ser con personas desconocidas donde se crea un vínculo superficial y débil, o con el sistema
operativo en sí. Hay un mercado de tecnología no siempre transparente, hay momentos de
monopolio momentáneo, pero son momentos siempre reducidos, porque quien no sigue andando
en esa tecnología, queda obsoleto. En Her, las personas que no usan la tecnología simplemente no
existen o no forman parte de esa sociedad que refleja la película. En ninguna escena se refleja un
desprendimiento de los individuos del OS1; todos siempre están interconectados y viven en torno a
este. Por medio de todo este avance y los cambios en la comunicación, se considera que hay un
nacimiento de un nuevo tipo de comunidad, que reuniría a la gente online en torno a una serie de
valores e intereses compartidos, creando unos lazos de apoyo y amistad que podrían a su vez
extenderse a la interacción cara a cara. Lo que se prometía era la sociabilidad ilimitada.

A pesar de que esto ocurre actualmente, también se puede observar que se vive en una sociedad
donde las relaciones interpersonales se pierden un poco, por la simple razón de que las personas
están más interesadas en la tecnología, dejando a un lado la realidad. Es decir, se comienza a vivir
un mundo más virtual, donde todo es informado a través de Internet y se pierde el sentido de lo
que se puede vivir en persona, ya que la tecnología ha logrado llevar a éstas a sentirse en un lugar
sin necesidad de estar allí.

Esta película va mucho más allá de lo que se piensa, es algo que está pasando en la actualidad. El
ser humano es algo complejo de describir, ya que tiene sentimientos y acciones que cambian
constantemente según la sociedad, la cultura, las personas con las que se rodean, los lugares que
frecuenta, entre otras cosas. La sociedad es un componente natural de la vida del hombre, puesto
que en ella nace y se desarrolla. En la película es la relación entre las personas. Se puede decir que
para muchas personas es difícil socializar fácilmente, encontrar el amor, y el lado positivo de las
situaciones que se producen día a día; pero en la película las personas que atraviesan momentos
difíciles o que tienen problemas de interacción con los demás, son las que encuentran refugio,
amistad, amor y seguridad en los dispositivos (como es el caso de Theodore en la película Her).

En la vida real, las personas pueden tener sentimientos por objetos, siempre y cuando estos estén
ligados con situaciones o momentos relevantes en la vida de las mismas. Sin embargo, el
protagonista demuestra que su amor hacia Samantha (la voz del sistema operativo) va más allá de
lo expuesto anteriormente, ya que él no la ve como un objeto tangible, sino como un modelo de
mujer a quien puede tener acceso en cualquier lugar, en cualquier momento o cualquier hora.

Por su parte Samantha, al ser un sistema operativo consciente, alcanza a entender que Theodore,
como el ser humano que es, tiene necesidades básicas que cumplir y que ella propiamente no puede
satisfacer (como son tener relaciones sexuales, brindarle compañía física, tomarlo de la mano, entre
otras).

Su nivel de comprensión es tan similar al de un humano que ella misma se cuestiona sobre su
condición como sistema operativo y su relación con su dueño, es decir Theodore. Asimismo,
reconoce que debe relacionarse con los demás sistemas operativos existentes, ya que estos son los
únicos que le brindan lo que ella necesita para “ser feliz”; por esta razón decide terminar su relación
con el protagonista de la película. Actualmente se utiliza la tecnología como una forma de escape
de la realidad; las personas prefieren interactuar en Internet, debido a que allí encuentran maneras
de satisfacer parcialmente necesidades de pertenencia, sociales y de estima.

Mediante Internet, las personas pueden interactuar sin sentirse juzgadas, pueden sentirse libres de
hacer lo que quieran, aislándose de cierto modo de la realidad y todo lo que ocurre a su alrededor;
evadiendo situaciones a las cuales no quieren participar o involucrarse. La tecnología define el rol
social de los individuos. Se piensa que a mayor posesión de ésta, mayor es el prestigio y satisfacción.
“La cultura es un proceso de ensamblado multinacional, una articulación flexible de partes, un
montaje de rasgos que cualquier ciudadano, de cualquier país, religión o ideología puede leer y
usar”. En la película Her esta cultura puede tener varias influencias, porque en realidad nunca se
muestra realmente el lugar donde se encuentran los personajes o de dónde proviene el sistema
operativo, si bien puede tener lugar en Estados Unidos por ser uno de los países con mayor consumo
tecnológico, también puede estar situada en Japón, por ser uno de los mayores productores de
tecnología. El sistema operativo que se presenta en la película es un ensamblado; el producto está
diseñado para ser utilizado por muchas personas de diferentes ideologías, religiones, países y
edades; como sucede actualmente con Windows, Apple, Google, entre otros. Si bien no existe una
definición universal aceptada de globalización.

Tanto en la película, como en la vida real, hay momentos donde la tecnología y sus usos empiezan
a ser socialmente aceptados. Por ejemplo, la escena donde el protagonista habla con su amiga sobre
su relación con Samantha y la relación sentimental de otros conocidos con otros sistemas, empieza
a ser tan normal como hablar de una persona real. Hoy día se necesita tener tecnología, estar en las
redes sociales y poseer o usar varios dispositivos para pertenecer a esta sociedad, interactuar en
ella y sentirnos satisfechos. A través de los años, la sociedad pasó de ser una sociedad de producción
a una sociedad de consumo. El buen consumidor es un aventurero y su satisfacción debe ser
instantánea además de efímera ya que no puede sentirse satisfecho por mucho tiempo, buscando
siempre estar actualizado. Esto se observa al comienzo de la película cuando el sistema operativo
OS es reemplazado por el OS1; todas las personas ven la necesidad inmediata de adquirir la nueva
actualización. En cuanto a temas laborales, existe algo más que la tecnología y es la capacidad de
adaptarse a un proceso, que se obtiene por medio de la experiencia de la empresa. La capacidad de
individualización de la fuerza de trabajo hace que los trabajadores puedan tener una relación muy
individualizada. Her es el reflejo de esto; el trabajo de Theodoro y de los demás empleados es
netamente individual y personal. Cada uno mantiene una relación persona-máquina en la cual se
ayudan mutuamente. El nuevo tipo de trabajo se caracteriza por una separación entre dos tipos de
trabajo. Uno llamado el trabajo auto-programable y otro llamado trabajo genérico.

La película igualmente nos pone enfrente el planteamiento de que somos lenguaje, que las palabras
nos dan el poder de construir o destruir, de crear momentos tan hermosos que quedan en la
memoria, en ese lugar tan hermoso al que las palabras nos pueden transformar, pero también
pueden destruir todo aquello que es físico y tangible y que hemos construido por años, las palabras
lo pueden destruir en cuestión de segundos.

Her es un homenaje a los seres humanos, a estar vivos e intentar disfrutar de lo que nos rodea. En
un punto de la película, la inteligencia artificial le pregunta a Joaquin Phoenix qué se siente al estar
vivo y que debe ser raro tener un cuerpo. Realmente lo es.

Cualquiera que tenga un interés por la tecnología y cómo ésta afecta a la sociedad debe ver esta
película, siendo capaz detener la vorágine tecnológica en la que estamos inmersos y abrir un agujero
por el que mirar a nuestro futuro más inmediato, y eso se agradece.

La interpretación del personaje es impecable y es un tema tan "criticable" puede tener fallas, pero
creo que, si uno se entrega a verla con la mente abierta, podrá gozar de dos horas de auténtico
disfrute visual y emocional.
ANÁLISIS CRÍTICO SOBRE LA COMUNICACIÓN GLOBAL INTERNET
Es cierto, que estamos viviendo una realidad actual dominada por la globalización comunicacional,
pues gracias a la tecnología es posible la inmediatez de los contenidos a través de distintos medios,
que nos permiten saber al instante lo que sucede alrededor del mundo, lo cual nos ha convertido
en una sociedad más integrada.

La globalización, es un proceso que involucra aspectos económicos, tecnológicos, sociales y


culturales de grandes dimensiones, pues conlleva a la interconexión de mercados, sociedades y
culturas. En este sentido, los medios de comunicación son determinantes, pues mediante la radio,
la televisión, la prensa, las revistas y el internet, se divulgan los mensajes globales. Por otro lado, el
avance tecnológico proporciona mayores facilidades. Actualmente, podemos, por ejemplo, adquirir
bienes a través del teléfono o del internet. Del mismo modo, nos vincula con familiares y amigos en
cualquier parte del planeta.

Antes, en la casa nos peleábamos por el mando a distancia del televisor, mientas que hoy el objeto
de deseo ha pasado a ser el ordenador. Las quedadas se concretan por las redes, se acabó el
teléfono.

Se acabó eso de una llamada o un SMS para felicitar aniversarios y cumpleaños, ahora nos sentimos
casi en la “obligación” de felicitar a todos nuestros contactos a través de internet mediante sus
muros (y cuidado con quién no nos felicitó a nosotros en nuestro día).

Aunque la sobremesa ha sido y continúa siendo nuestro mejor momento para comentar cómo
estuvo la comida, ahora hemos dado un paso más allá, y nuestros platos no serían lo mismo sin
compartirlos con nuestros seguidores de Twitter, o publicar las fotos en Instagram o Facebook.
Cuantos más “me gusta”, ¡más sabrosos habrán sido!

Mientras que antes aplicábamos a un puesto de trabajo a través de una carta, o personalmente,
ahora gracias a redes sociales profesionales como Linkedin tenemos la oportunidad de aparecer en
el timeline de nuestros posibles empleadores es a través de un DM, o por mensaje privado.

Pero si cabe destacar un hecho general muy determinante de los nuevos cambios de la era de las
telecomunicaciones, ese es la facilidad de localizarnos.

Además de redes sociales, o sea redes para hacer contactos, podríamos llamarlas redes
empresariales, ya que es el lugar que tienen las empresas para mostrar sus productos o servicios, y
donde requieren (para poder profesionalizarse) de un social media plan para la gestión de las
mismas y el buen uso de ellas, de manera que logren sacar el máximo provecho a lo que se quiere
mostrar.

Antes, para las marcas tener un buen sitio web con todos los contenidos era suficiente, hoy en día,
hay que estar sí o sí en redes sociales y mezclarse con las opiniones de los usuarios. Ha pasado a ser
una condición “sine qua non” para la supervivencia en el ámbito empresarial.

A pesar de que quedan empresas todavía indecisas o miedosas de figurar, la duda deja de ser una
opción cuando interactuar con el usuario se vuelve fundamental para decidir las acciones de
marketing futuras.
Es muy importante tener en cuenta los riesgos que tenemos al utilizar estas redes sociales.

Los riesgos más importantes de las redes sociales son, además de la adicción, el acceso a contenidos
inapropiados, el ciberacoso o la vulneración de la intimidad. Así, en las redes se puede acceder a
contenidos pornográficos o violentos, denigrar a personas, transmitir mensajes racistas, fomentar
la anorexia o incitar al suicidio.

En personas vulnerables existe el riesgo de crearse una identidad ficticia, potenciada por un factor
de engaño, autoengaño o fantasía. Así, por ejemplo, hay personas que ligan bastante virtualmente
porque se cortan menos delante de una pantalla que en la vida real. Sin embargo, hay quien no
distingue entre lo íntimo, lo privado y lo público (que puede favorecer el mal uso de información
privada por parte de personas desconocidas) y quien exhibe conductas histriónicas y narcisistas,
cuando no deformadoras de la realidad (por ejemplo, alardear del número de amigos agregados).

A su vez, los mensajes instantáneos de los smartphones (especialmente los WhatsApp) pueden
facilitar las conductas controladoras porque se sabe si una persona está en línea y a qué hora se ha
conectado por última vez, lo que deja una huella fácil de seguir. Asimismo existe el riesgo de
enganche (favorecido por la gratuidad) porque a menudo no se desconecta por hábito (al mirar la
hora, ya se sabe si se tienen mensajes e incluso la entrada de los mensajes) o no se quiere
desconectar (si se utiliza, por ejemplo, como herramienta de trabajo).

Este sistema de mensajería puede crear problemas en la comunicación, por ejemplo de exclusión
social (si no se le integra a una persona en un grupo), de vulneración de la intimidad (por las
posibilidades del copia y pega) o incluso de malentendidos. Así, se puede llegar a discusiones e
incluso enfados por no entender el tono irónico o controlador de un mensaje.

Las personas obtienen un nivel global de satisfacción en la vida que deriva de fuentes diversas, tales
como la familia, la pareja, el trabajo, las relaciones sociales o las aficiones en las que están
implicadas. Cuando una persona no consigue diversificar sus fuentes de satisfacción o se siente
insatisfecha en algunas de ellas, puede recurrir al mundo virtual en un intento de compensar en el
mundo virtual lo que no tiene en el mundo real.

El abuso de las redes sociales es un fenómeno preocupante en algunos casos, pero este hecho puede
denotar la existencia de otras alteraciones (personales o familiares) que hay que saber detectar
adecuadamente para abordar el problema en conjunto.

Las personas deben aprender a integrar las redes sociales virtuales con las relaciones sociales reales.
La riqueza de la comunicación interpersonal requiere de un contacto cara a cara si no se quiere
construir relaciones sociales ficticias que antes o después acaban por derrumbarse.
ANÁLISIS CRÍTICO DE LA PELÍCULA “EL CÍRCULO”
"La información es poder”. Esta vieja frase, hoy cobra más vigencia que nunca con la inimaginable
cantidad de datos personales que manejan empresas como Facebook o Google. El círculo propone
una distopía de gran actualidad, en la que una de esas corporaciones tecnológicas, que se presentan
a sí mismas como empresas modelo y garantes de la democracia, muestra su lado oscuro.

El suceso arranca cuando Mae deja su cochambroso empleo en un 'call center' para ingresar en 'El
círculo', una compañía que vendría a amalgamar Google, Facebook, Twitter, Instagram, PayPal y una
docena de otros servicios que la mayoría de nosotros ya tenemos instalados en el móvil, y cuyo
disfrute hemos pagado proporcionando alegremente nuestros datos. Sobre el papel, el objetivo de
la empresa es "simplificar el caos de la web" o, dicho de forma menos bonita, gestionar todas las
transacciones financieras, vendernos nuevos productos, revender nuestra información a terceros,
manejar todas las tareas de tipo gubernamental y, en suma, poseer nuestras vidas.

La película retrata a la perfección los paraísos artificiales creados -comida gratuita, deportes,
recreación y espacios verdes mediante- en esas oficinas, como para que los empleados no noten
que están entregando sus vidas, en cuerpo y alma, al trabajo. En ese ámbito se mete el personaje
de Emma Watson, que arranca desde el escalón inferior y se convierte en un emblema de la
compañía a un precio muy alto.

El uso de todo tipo de dispositivos tecnológicos (el internet de las cosas) en nuestras vidas es
imparable. Nadie niega sus bondades, pero como todo habrá que saber hacer un buen uso de ellos.
Mucha de la culpa de que estas corporaciones tengan esos datos en nuestra. Nosotros mismos les
facilitamos todo tipo de información que nos piden al darnos de alta en sus servicios y al deambular
por la vida con el móvil encendido, fotografiando, compartiendo, comprando y hasta hablando. Hoy,
estos aparatos, creados por el maligno, son unas herramientas que se han convertido en
imprescindibles. Han cambiado nuestras vidas. En la consulta del médico, esta misma mañana, las
cinco personas que estábamos esperando para entrar, cada uno de nosotros estaba con el cuello
inclinado contemplando el móvil. No sé si esa patología era la causa de acudir al galeno (en mi caso
no), pero ya no se habla en la sala de espera. La gente va a su bola. Cuando más conectados estamos,
más aislados nos mostramos. No me extrañaría que en nada viera mi radiografía en la nube.

Mae Holland tiene un trabajo bastante mediocre que no consigue satisfacerla plenamente. Además,
la salud de su padre, que sufre esclerosis múltiple y no tiene seguro médico que cubra el
tratamiento, es una de sus principales preocupaciones. No obstante, su suerte cambia cuando es
contratada para trabajar en el Círculo, una empresa dedicada al ámbito de internet cuya influencia
mundial es increíble.

Mediante un sistema operativo completamente innovador, el Círculo consigue que todas las
direcciones de correo electrónico, todas las redes sociales y todas las operaciones bancarias se
unifiquen, dando así lugar a una única identidad virtual. Lo que pretenden con esto es que todo el
mundo sea transparente, que todos los datos estén a disposición de todo el mudo. La hiperconexión
a la que actualmente nos vemos sometidos es llevada a un extremo insalubre, cómo alguien puede
apreciar tan poco su vida privada, aceptando exponerse hasta ese punto. 'El círculo' viene a plasmar
en la pantalla grande ese miedo que las nuevas tecnologías llevan años sembrando. Ese temor a que
una conexión tan extrema acabe perjudicándonos, haciéndonos perder toda nuestra privacidad
prácticamente al completo. La protagonista, Mae, no muestra ningún pudor a la hora de compartir
su vida con todo el mundo a través de una pequeña cámara. Y aunque nos echemos las manos a la
cabeza, es lo que muchos 'youtubers' hacen en sus canales de YouTube, donde suben vídeos
diariamente sobre todo lo que van haciendo. La diferencia es que estos creadores de contenido
seleccionan lo que quieren compartir y Mae no tenía esa oportunidad, puesto que todo era en
directo.

La historia de la película, los planteamientos que hace, son realmente interesantes. Se plantea algo
que debería preocuparnos a todo, el cómo las nuevas tecnologías comprometen nuestra privacidad.
Ya no solo las redes sociales, y el modo en el que nosotros decidimos exponernos o no; también las
cámaras colocadas por la calle, y el hecho de que absolutamente todo el mundo tenga un
smartphone con cámara en su bolsillo. Podemos estar siendo grabados en cada momento, nuestros
movimientos pueden estar siendo controlados y analizados.

Pero sin llegar a un punto tan conspiratorio, sí es cierto que todos los pasos que damos a través de
internet pueden ser fácilmente controlados. Mediante las fotografías que subimos, las marcas con
las que interaccionamos, los comentarios que vamos dejando en las distintas redes... Vamos
creando una huella digital propia, y a la que todo el mundo puede tener acceso de un modo
relativamente fácil. Cuando subimos un 'selfie', por ejemplo, estamos dando mucha más
información de la que creemos. Porque mediante los metadatos de esa fotografía, hay quien puede
llegar a averiguar en qué momento exacto y en qué lugar la tomamos. Suena siniestro, ¿verdad?
Pues todos esos datos los damos nosotros.

Al final, 'El círculo' nos cuenta que la tecnología es un arma de doble filo, que las redes sociales nos
hacen vulnerables y las compañías que las poseen son demasiado poderosas, y poco más. En otras
palabras, es el tipo de película que hace pensar, o hacer como que piensan, exclusivamente a
espectadores no muy listos.

El contenido de información sobre como socializamos con la tecnología y a mi parecer y creo que
muchos pueden llegar a coincidir, que es lo más cerca que esta de ser la realidad cotidiana de la cual
muchos, por ser protagonistas ni siquiera se dan cuenta como la viven y al igual que la protagonista
se dejan llevar por las circunstancias o como quieran llamarles a las cosas que le suceden en este
nuestro universo en el cual acosados en todo el sentido que tiene esta palabra por la tecnología no
nos queda otro camino que interactuar con ella, las cosas a la manera como nos van permitiendo el
descubrimiento de los alcances de cada avance tecnológicos. La película no hace más que
mostrarnos una realidad quizá en un tono casi irónico o sarcástico en algunos momentos, la
tecnología puede ser aburrida a veces, cuando no se la comprende.

No se debe olvidar que la tecnología es, a fin de cuentas, una herramienta. Y al igual que cualquier
otra herramienta, puede hacer mucho daño o mucho bien, dependiendo de las manos que la
controlen.

Como las redes sociales por las que nosotros navegamos día sí y día también, en las que vamos
dejando todos nuestros datos. O como las 'cookies' que vamos almacenando en nuestros
dispositivos, y que son las encargadas de que todo aquello que busquemos para comprar aparezca
después en los anuncios de Google, por ejemplo. Cuando se nos da algo gratis en internet no se nos
está regalando nada, sino que nosotros estamos siendo el producto.