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CAPITULO 4 EL PROCESO DE INVESTIGACION (La construccién documental)’ 4. DEL PROBLEMA DE INVESTIGACION Y LAS ESTRATEGIAS. TEORICAS METODOLOGICAS “Tal vez la etnoiogia pueda, pues, ayudar a comprender io que ‘nes es demasiado familar para que no nos resuite ajeno" (MAUgE: 1987) 0 de este capitulo es incursionar, fundamentalmente, en las cidn de su base documental En tal sentido, como ya hemos dicho, las estralegias metodolégicas no son auténomas del modo en que estamos construyendo el problema de ras palabras, supone que sus caracie -érico en el que s® inscribe la prot westigacion. De ahi la necesidad de! ica a trabajar de una reflexividad ese proceso. ‘cémo conocer aquello que nos configuran el problema de in- de las estrategias metodolégicas, co- jas sociales, seran lac més pertinentes a las preguntas que nos planteamos. Y, ademds, consi las. fin de que adquieran coherencia con a concepciénd teado. Es por ello que, como ya dijimos, preferimos hablar mas que de “técnicas" a fin de remarcar esta idea de vin ‘esas opciones, habra que def tual y, por ende, de trabajo tigador. La nocién de necesidad de contexwalizar y objetivar las decisiones que se proceso de investigacién. Mas bien, suelen aparecer con una carga de *neutralidad' y, por ende, de aplicacién indistinia a cualquier investigacion, tanto lo que protendemos dejar en claro, en primer lugar, ho de que, pensar en las estrategias metodologicas supe ne, necesariamente, pensarlas en relaciin al probloma de investiga fn. En tal sentido, estamos en el “momento” de articular el qué | vestigar con el cémo hacerio, | faremos de presentar este proceso retomando algunas considera- tr ciones del enfoque entropolégico presentado. De hecho, volvemos @ ad- vertir acerca de la nezesidad de no estereotipar ningan planteamiento. Por el contrario, consideramos importante su permanente re-consideracién atendiendo a la paricularidad que adquieren los ciferentes niveles de deci- siones de un proceso de investigacién. DE LA INVESTIGACION SOCIOANTROPOLOGICA, En relacién a los criterios de cientifcidad con que la antropologia ha caracterizado a su froduccién, los mismos no han estado ajenos a las grandes tradiciones teéricas metodolégicas que hemos visto en el segun- do capitulo. Asi, pare algunos, la antropolagia es una ciencia nomotética’ para otros es un tipc de historiografia en busqueda de patrones y no de leyes: para ot terpretativo: para otros la posibilidad de un \éctico de la complejidad de los procesos so- les. Habria que agregar las tendencias a relativizar la produc- ccién de construcciones cientificas que plantean las distintas corrientes que suelen caracterizars2 como posmodernas Frente a tal divergencia de posiciones, superposiciones y confusiones ‘que se ha generado en las polémicas de las iltimas décadas en tomo ala posibilidad de construccién de conacimientos cientificos, nos parece nece- sario plantear una posicién que, sin rigidez, permita abrir opciones. En tal sentido, consideramos que la posibilidad de construir conocimien: tos que podemos categorizar como cfoniiffcos esta abierta en tanto los ‘mismos suponen el desarrollo de un proceso sistematico que pent canzar determinadas sintesis al interior de los conacimientos so nerados a lo largo de un tiempo. Con esto queremos deci, que aquellos cconocimientos que logran condensar las relaciones enite diferentes esca = de la obvie- su produe- los impcriantes seftalamien izacos en décadas acerca de las imposicones de determi- por lo menos, considerar dos ct Una segunda cuestion 2 tener en cuenta al hablar de conocimientos condiciones de poduccion de conoci+ loica de Danerencert df las condi sovaos, Eatoral cD. 978 Sore ‘como un hecho © como un estado generado a par #5 constantes y comunes. Nos interesa, mas bion, profundizacién del mismo. Desde tal perspectiva, el conoci pre provisorio, incempleto adn cuando logre el maximo de integracion y veracidad posible ce un momento. Introducimos aqui, un nuevo nucleo de discusién en las ciencias sociales, como es el de la veracidad de los cono- cimientos. Para nosotros, contribuir a la produccién de verdad acerca de Jos procesos de la vida social, es uno de los importantes desaflos de cual- quier investigacién sociocultural y, por lo tanto, hace a la construccién del oficio de investigadorira, Desde estas corsideraciones generales pensamos cierta especifcidad tigacién antropolésica posi nes con otras disciplinas, incluso, al punto de "be En el primer capitulo hemos diferenciado algunos de los nticfeos pro- blematicos desde el cual podemos identiicar un enfoque antropolégico de la investigacion social critica de la tradicion antrop po como modalidad acorde a la concepci gica del trabajo de ce te6rica con la que se intenta + Mare Auge (1987) Simbodo, func ova; Eero Gril S.A; México, OF. -a— fabajar. Trabajo de campo Je puede estar complemertado con otras es- n requerida que, @ su vez, es bajo concep- en tanto 2. EL TRABAJO DE CAMPO. ACCESO E INTERSUBJETIVIDAD* ‘Sibien es ciérto que el trabajo de campo ha sido una impronta con que se ha identificado a igacién antropoldgica, también ha levado ~ reduccionismos y dice ‘de campo como la pr chos de construce! uss (1968) ef tapas 0 momento: ‘al momento del para que informacién gracias a experiencia perso eneia con Is “elnologis” y con la “antropo- mo momentos de sintesis y conclusiones que suponen ir mas all era mano” de la etnografia, Una diferenciacion que fragmenta estos diferentes niveles de conocimiento y pareciera enten- der la descripcién etnografica como posible de realizarse sin mediacion concepival en la medida que tal trabajo se reserva a los pasos siguientes de la etnologia y la antropologia, Fuera de la antropok les, también se habla de ‘una de sus legiadas seneranente entendida como es la observacion parti que que nos interesa desi del trabajo de campo