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El proceso de cumplimiento

1. Introducción
2. Garantías constitucionales
3. El proceso de cumplimiento
4. El proceso de cumplimiento (parte procesal)
5. Conclusiones
6. Bibliografía

INTRODUCCIÓN
Como es ampliamente conocido, el ser humano desde el momento de la
concepción tiene derecho en todo cuanto le favorezca siempre y cuando nazca
vivo; después del nacimiento ya no solamente se tienen derechos sino también
obligaciones.
Todos los derechos inherentes al ser humano se encuentran debidamente
especificados en nuestra carta magna, La Constitución Política del Perú de
1993; así como todos aquellos mecanismos que nos permiten hacer valer
nuestros derechos y protegerlos gracias a la supremacía de la ley.
Uno de los mecanismos de protección de nuestros derechos es el
Proceso de Cumplimiento, el cual se encarga, en esencia, al
emplazamiento de autoridades o funcionarios con el objeto de lograr el
cumplimiento de los mandatos contenidos en una norma legal o acto
administrativo firme.
Esperamos mostrarle de forma sustancial y comprensible el mecanismo
del Proceso de Cumplimiento, sus alcances y la finalidad principal.

CAPÍTULO I : LAS GARANTÍAS CONSTITUCIONALES


1.1. EVOLUCIÓN DE LA JURISDICCIÓN CONSTITUCIONAL
La doctrina establece que la jurisdicción nace en Europa, específicamente
en Austria por lo que se llama: modelo austriaco (país que adopto y
desarrollo en forma seria, ininterrumpida y sistemática); europeo (por el
continente que hizo suyo, desarrollo y propulso); kelsiano, (en homenaje al
teórico de la institución así costa su proyecto de 1918, "sobre la creación del
tribunal constitucional" para efectos del control constitucional, este proyecto
fue sancionado por la asamblea nacional de 1919, y finalmente en la carta
austriaca de 1920).
Cabe señalar que es realmente nueva con respecto a la jurisdicción
común, su desarrollo propiamente se ha dado en Europa con la experiencias
jurisdiccionales especiales de Italia, Alemania y España.
En América latina su jurisdicción constitucional se plasma en la
constitución peruana en 1979, en la constitución chilena en 1980, en ecuador
en su constitución de 1984, y en Colombia en 1991.
Hay que tener en cuenta también, que surge un modelo americano de
control constitucional (EE.UU.), y muchos países adoptaron este modelo que
consiste en el control constitucional a través de la práctica jurisprudencial y
doctrinaria.
En el continente latinoamericano, y con esto a las antiguas colonias
españolas y portuguesas han tenido un desarrollo peculiar, que lo hace difícil
clasificar dentro de los modelos europeo o americano, si bien es cierto que
parten de ellos, mas del segundo que del primero y además se alimentan de la
doctrina de tales países.
Pero es oportuno señalar que queda latente en especial en la doctrina de
cual seria los términos correcto; si "jurisdicción constitucional" o "justicia
constitucional" al respecto nos encargaremos a continuación.
1.2 Experiencias Latinoamericanas De Jurisdicción Constitucional.
En los últimos año, el control constitucional en América latina, tanto en
su variante orgánica (control de la constitucionalidad de las normas) como en
su vertiente dogmática (defensa de los derechos humanos) y sin contar con
otro tipo de competencia, ha sido muy variado, no solo en su desarrollo
normativo, sino en lo referente a los órganos que tienen a su cargo tales
controles.
Así en las dos ultimas décadas, se han registrado algunas experiencias
concretas de jurisdicción constitucional de tipo concentrado, o cuando menos
la creación de tribunales constitucionales que han compartido su labor
jurisdiccional con el poder judicial. Veamos algunos de ellos:
A.- Jurisdicción Constitucional Chilena
Chile creo su tribunal constitucional en 1970, pero fue desactivado en 1973,
con el golpe de estado de Augusto Pinochet, luego de una vida corta, pero
tumultuosa. La constitución de 1980, lo incorporo nuevamente, pero en chile el
control constitucional es muy tenue, y de carácter preventivo, que acusa una
fuerte in fluencia francesa.
Atribuciones
 Ejercer el control constitucional de las leyes orgánicas constitucionales
antes de su promulgación y de las leyes que interpretan algún precepto
de la constitución.
 Resolver las cuestiones que se susciten sobre la constitucionalidad de un
decreto con fuerza de ley.
 Resolver los reclamos en caso de que el presidente de la republica no
promulgue una ley cuando deba hacerlo, promulgue un texto diverso del
que constitucionalmente corresponde o dicte un decreto inconstitucional
 Pronunciarse sobre las inhabilidades, incompatibilidades y causales de
cesación en el cargo de parlamentarios.
B.- Jurisdicción Constitucional Ecuatoriana: Tribunal Constitucional.
Ecuador tiene una larga historia en materia de control constitucional, ya
que, influido por las experiencias francesas, incorporo en 1945, un tribunal de
garantías constitucionales, que operaba sobre el papel, pues no tenia poder
alguno, y era dependiente del parlamento. Esto fue eliminado mas tarde, pero
la constitución de 1978, reincorporo la figura de tribunal de garantías
constitucionales, con un poder sobre todo simbólico, pero todo esto cambio en
1996, con las reformas de ese año, para finalmente consagrarse en la vigente
constitución de 1998, que ha introducido un tribunal constitucional con
verdaderos poderes.
Competencias.
 Conocer y resolver las demandas de inconstitucionalidad de leyes
orgánicas, leyes ordinarias, decretos leyes, decretos, ordenanzas,
estatutos, reglamentos y resoluciones y suspender total o parcialmente
sus efectos.
 Conocer las resoluciones que denieguen el habeas corpus el habeas data
y el amparo, y los casos previstos en la acción de amparo.
 Dirimir conflictos de competencia o de atribuciones designadas por la
constitución.
 Dictaminar los conflictos de acuerdo a la constitución, tratados o
convenios internacionales, previstos a su aprobación por el congreso
nacional.
C.- Jurisdicción Constitucional Colombiana
Colombia tiene antecedentes muy antiguos de control constitucional, con
una primera etapa interesante que va hasta 1910, y luego se suceden varias
estaciones en su desarrollo, pasando por la creación de una sal constitucional,
hasta que es creada en 1991, la corte constitucional, que funciona desde 1992.
La corte colombiana ha tenido una actividad que podríamos llamar fabril, por el
rigor, el empuje en el dinamismo que ha desarrollado, si bien en los últimos
tiempos ha mostrado algunos excesos que ha suscitado serias criticas, por su
enfrentamiento con la política del ejecutivo y la modernización del Estado.()
La corte constitucional aparece como un sistema de control concentrado por
sus diversas funciones o atribuciones, según el artículo 241º son las
siguientes:
 Decidir sobre las demandas de inconstitucionalidad que promuevan los
ciudadanos contra actos reformatorios de la constitución, cualquiera sea
su origen, solo por vicios de procedimiento en su formación.
 Decidir sobre las demandas de4 inconstitucionalidad que presenten los
ciudadanos contra decretos con fuerza de ley dictadas por el gobierno.
 Decidir sobre demandas de inconstitucionalidad que presenten los
ciudadanos sobre las leyes, tanto por su contenido material como por
vicios de procedimientos en su formación.
 Revisar la forma que determine la ley, las decisiones judiciales
relacionadas con la acción de tutela de los derechos constitucionales.
1.3. Principales Derechos Procesales Constitucionales
Incrustado en el derecho procesal constitucional tenemos:
 El derecho a la jurisdicción
 El debido proceso
 Derecho a la tutela jurisdiccional
Según la Constitución Política del Estado vigente, tenemos los siguientes
derechos:
Artículo 1.- Defensa de la persona humana
La defensa de la persona humana y el respeto de su dignidad son el fin
supremo de la sociedad y del Estado.
Artículo 2.- Derechos fundamentales de la persona
Toda persona tiene derecho:
1. A la vida, a su identidad, a su integridad moral, psíquica y física y a su
libre desarrollo y bienestar. El concebido es sujeto de derecho en todo cuanto le
favorece.
2. A la igualdad ante la ley. Nadie debe ser discriminado por motivo de
origen, raza, sexo, idioma, religión, opinión, condición económica o de
cualquiera otra índole.
3. A la libertad de conciencia y de religión, en forma individual o asociada.
No hay persecución por razón de ideas o creencias. No hay delito de opinión.
El ejercicio público de todas las confesiones es libre, siempre que no ofenda la
moral ni altere el orden público.
4. A las libertades de información, opinión, expresión y difusión del
pensamiento mediante la palabra oral o escrita o la imagen, por cualquier
medio de comunicación social, sin previa autorización ni censura ni
impedimento algunos, bajo las responsabilidades de ley
Los delitos cometidos por medio del libro, la prensa y demás medios de
comunicación social se tipifican en el Código Penal y se juzgan en el fuero
común.
Es delito toda acción que suspende o clausura algún órgano de expresión o
le impide circular libremente. Los derechos de informar y opinar comprenden
los de fundar medios de comunicación.
5. A solicitar sin expresión de causa la información que requiera y a recibirla
de cualquier entidad pública, en el plazo legal, con el costo que suponga el
pedido. Se exceptúan las informaciones que afectan la intimidad personal y las
que expresamente se excluyan por ley o por razones de seguridad nacional.
El secreto bancario y la reserva tributaria pueden levantarse a pedido del
Juez, del Fiscal de la Nación, o de una comisión investigadora del Congreso con
arreglo a ley y siempre que se refieran al caso investigado.
6. A que los servicios informáticos, computarizados o no, públicos o
privados, no suministren informaciones que afecten la intimidad personal y
familiar.
7. Al honor y a la buena reputación, a la intimidad personal y familiar así
como a la voz y a la imagen propias.
Toda persona afectada por afirmaciones inexactas o agraviada en cualquier
medio de comunicación social tiene derecho a que éste se rectifique en forma
gratuita, inmediata y proporcional, sin perjuicio de las responsabilidades de ley.
8. A la libertad de creación intelectual, artística, técnica y científica, así
como a la propiedad sobre dichas creaciones y a su producto. El Estado
propicia el acceso a la cultura y fomenta su desarrollo y difusión.
9. A la inviolabilidad del domicilio. Nadie puede ingresar en él ni efectuar
investigaciones o registros sin autorización de la persona que lo habita o sin
mandato judicial, salvo flagrante delito o muy grave peligro de su perpetración.
Las excepciones por motivos de sanidad o de grave riesgo son reguladas por
la ley.
10. Al secreto y a la inviolabilidad de sus comunicaciones y documentos
privados.
Las comunicaciones, telecomunicaciones o sus instrumentos sólo pueden
ser abiertos, incautados, interceptados o intervenidos por mandamiento
motivado del juez, con las garantías previstas en la ley. Se guarda secreto de
los asuntos ajenos al hecho que motiva su examen.
Los documentos privados obtenidos con violación de este precepto no
tienen efecto legal.
Los libros, comprobantes y documentos contables y administrativos están
sujetos a inspección o fiscalización de la autoridad competente, de
conformidad con la ley. Las acciones que al respecto se tomen no pueden
incluir su sustracción o incautación, salvo por orden judicial.
11. A elegir su lugar de residencia, a transitar por el territorio nacional y a
salir de él y entrar en él, salvo limitaciones por razones de sanidad o por
mandato judicial o por aplicación de la ley de extranjería.
12. A reunirse pacíficamente sin armas. Las reuniones en locales privados o
abiertos al público no requieren aviso previo. Las que se convocan en plazas y
vías públicas exigen anuncio anticipado a la autoridad, la que puede prohibirlas
solamente por motivos probados de seguridad o de sanidad públicas.
13. A asociarse y a constituir fundaciones y diversas formas de organización
jurídica sin fines de lucro, sin autorización previa y con arreglo a ley. No pueden
ser disueltas por resolución administrativa.
14. A contratar con fines lícitos, siempre que no se contravengan leyes de
orden público.
15. A trabajar libremente, con sujeción a ley.
16. A la propiedad y a la herencia.
17. A participar, en forma individual o asociada, en la vida política,
económica, social y cultural de la Nación. Los ciudadanos tienen, conforme a
ley, los derechos de elección, de remoción o revocación de autoridades, de
iniciativa legislativa y de referéndum.
18. A mantener reserva sobre sus convicciones políticas, filosóficas,
religiosas o de cualquiera otra índole, así como a guardar el secreto
profesional.
19. A su identidad étnica y cultural. El Estado reconoce y protege la
pluralidad étnica y cultural de la Nación.
Todo peruano tiene derecho a usar su propio idioma ante cualquier
autoridad mediante un intérprete. Los extranjeros tienen este mismo derecho
cuando son citados por cualquier autoridad.
20. A formular peticiones, individual o colectivamente, por escrito ante la
autoridad competente, la que está obligada a dar al interesado una respuesta
también por escrito dentro del plazo legal, bajo responsabilidad.
Los miembros de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional sólo pueden
ejercer individualmente el derecho de petición.
21. A su nacionalidad. Nadie puede ser despojado de ella. Tampoco puede
ser privado del derecho de obtener o de renovar su pasaporte dentro o fuera
del territorio de la República.
22. A la paz, a la tranquilidad, al disfrute del tiempo libre y al descanso, así
como a gozar de un ambiente equilibrado y adecuado al desarrollo de su vida.
23. A la legítima defensa.
24. A la libertad y a la seguridad personales. En consecuencia:
a. Nadie está obligado a hacer lo que la ley no manda, ni impedido de hacer
lo que ella no prohíbe.
b. No se permite forma alguna de restricción de la libertad personal, salvo
en los casos previstos por la ley. Están prohibidas la esclavitud, la servidumbre
y la trata de seres humanos en cualquiera de sus formas.
c. No hay prisión por deudas. Este principio no limita el mandato judicial
por incumplimiento de deberes alimentarios.
d. Nadie será procesado ni condenado por acto u omisión que al tiempo de
cometerse no esté previamente calificado en la ley, de manera expresa e
inequívoca, como infracción punible; ni sancionado con pena no prevista en la
ley.
e. Toda persona es considerada inocente mientras no se haya declarado
judicialmente su responsabilidad.
f. Nadie puede ser detenido sino por mandamiento escrito y motivado del
juez o por las autoridades policiales en caso de flagrante delito.
El detenido debe ser puesto a disposición del juzgado correspondiente,
dentro de las veinticuatro horas o en el término de la distancia.
Estos plazos no se aplican a los casos de terrorismo, espionaje y tráfico
ilícito de drogas. En tales casos, las autoridades policiales pueden efectuar la
detención preventiva de los presuntos implicados por un término no mayor de
quince días naturales. Deben dar cuenta al Ministerio Público y al juez, quien
puede asumir jurisdicción antes de vencido dicho término.
g. Nadie puede ser incomunicado sino en caso indispensable para el
esclarecimiento de un delito, y en la forma y por el tiempo previstos por la ley.
La autoridad está obligada bajo responsabilidad a señalar, sin dilación y por
escrito, el lugar donde se halla la persona detenida.
h. Nadie debe ser víctima de violencia moral, psíquica o física, ni sometido a
tortura o a tratos inhumanos o humillantes. Cualquiera puede pedir de
inmediato el examen médico de la persona agraviada o de aquélla
imposibilitada de recurrir por sí misma a la autoridad. Carecen de valor las
declaraciones obtenidas por la violencia. Quien la emplea incurre en
responsabilidad.
Artículo 3.- Derechos Constitucionales. Númerus Apertus
La enumeración de los derechos establecidos en este capítulo no excluye
los demás que la Constitución garantiza, ni otros de naturaleza análoga o que
se fundan en la dignidad del hombre, o en los principios de soberanía del
pueblo, del Estado democrático de derecho y de la forma republicana de
gobierno.
El proceso de cumplimiento es una defensa procesal de la Constitución
Política del Estado, la cual tiene un doble objetivo: 1) Como mecanismo
destinado al emplazamiento de autoridades o funcionarios con el objeto de
lograr el cumplimiento de los mandatos contenidos en una norma legal o acto
administrativo firme; 2) Ser utilizado por las mismas autoridades para que se
pronuncien expresamente cuando las normas legales le ordenan emitir una
resolución administrativa o un reglamento.
Debe quedar entendido, a pesar de que la ley no lo indica
específicamente, que se debe tratar de actos firmes y que no resulten
recurribles, es decir no existan recursos impugantorios pendiente. Asimismo,
los mandatos cuyo cumplimiento se exige deben tener un carácter directo o
manifiesto, de tal manera que no puedan ser discutibles o controversiales.
Una materia fundamental para el ordenamiento constitucional y jurídico en
general es el de las Garantías Constitucionales.
El término de Garantías Constitucionales tiene en Perú y en gran parte de
América Latina un doble significado: el primero es el referente clásico y hoy
anticuado que lo hace equivalente a normas generales, principios o derechos
de las personas, provenientes de la tradición francesa, filtrados por el
constitucionalismo español. El segundo significado es el moderno, el cual
entiende como garantía algo accesorio, de carácter de instrumental y en
consecuencia relacionado con la parte procesal del derecho, en ese caso, del
derecho constitucional.
Con la Constitución de 1979 se ingreso a una era de modernización doctrinaria
lo que se distingan nítidamente los instrumentos procesales, a los que se
denomino “Garantías Constitucionales”, de los derechos fundamentales de la
persona en la constitución.
Es así como las Garantías Constitucionales son el procedimiento legal de
protección de los derechos fundamentales del ser humano, que nuestra
constitución recoge con la finalidad de ofrecer al ciudadano la garantía legal
tanto mínima como máxima en el cumplimiento justo de la normatividad
vigente ya sea desde un punto de vista subjetivo u objetivo con relevancia y
efectos jurídicos.
1.4. Clasificación De Las Garantías Constitucionales:
Nuestra actual Constitución Política de 1993 establece las siguientes acciones y
procedimientos de Garantía Constitucional dentro del Titulo XXIII Art. 200,
Incisos del 1 al 6.
Pasamos a un breve detalle de cada una de las Garantías Constitucionales:
Acción de Habeas Corpus:
Articulo 200 Inc. 1.- “La Acción de Habeas Corpus que procede ante el hecho u
omisión, por parte de cualquier autoridad, funcionario o persona, que vulnera o
amenaza la libertad individual o los derechos constitucionales conexos.”
Reseña: Nos encontramos ante uno de los mecanismos más importantes de
protección de los derechos fundamentales, históricamente orientado a la
defensa de la libertad física o locomotora. Es en la tradición del Common Law,
entre los siglos XIII y XV donde se gesta y desarrolla el writ of habeas Corpus,
encontrando su primer reconocimiento legislativo en Inglaterra a través de la
Habeas Corpus Amendment Act del 26 de Mayo de 1679.
Enseña GARCIA BELAUNDE en el caso de América Latina, EL HABEAS CORPUS
fue acogido por las nacientes repúblicas-Brasil en 1830 y Guatemala en 1837-
teniendo como referente el modelo inglés y alcanzando una importante
desarrollo incluso mucho antes que algunos países europeos.
Será recién a través de la ley del 21 de Octubre de 1897 que el Habeas Corpus
se incorporará al ordenamiento jurídico peruano, en su formulación clásica del
mecanismo de defensa de la libertad física. Su constitucionalización se verificó
con la Carta de 1920, que respeto en esencia el modelo configurado en la Ley
de 1897.En la Constitución de 1933 se mantuvo la figura pero se amplió su
ámbito de protección a todos los derechos reconocidos en dicha Carta,
desviándolo de su esquema original.
Fue la Constitución de 1979 la que devolvió el habeas Corpus a su forma
tradicional de defensa de la libertad individual, estableciendo el proceso de
amparo para la protección de todos los demás derechos fundamentales. Si bien
la Constitución recurre a los términos garantía constitucional y acción para
referirse al habeas Corpus , la naturaleza de esta Institución , corresponde en
estricto a la de un verdadero proceso constitucional . En efecto se trata de un
mecanismo procesal expeditivo, de Tutela urgente, reconocido en la
Constitución y orientado a la discusión de una controversia de naturaleza
constitucional, esto es, la vigencia de la libertad individual. De ahí que su
estudio forme parte del derecho Procesal Constitucional.
En cuanto a los derechos protegidos, como ya se adelanto el Habeas Corpus
esta destinado a la protección de la libertad individual, es decir la libertad
física, de locomoción o ambulatoria. Conviene advertir que este derecho
fundamental no es absoluto, sino que admite distintos grados o niveles de
limitación legitimas, sea para armonizarlo con la vigencia de otros derechos
fundamentales u otros bienes constitucionales. De este modo, el legislador
puede establecer limites a la libertad física o ambulatoria de las personas,
siempre que se orienten a tales fines y satisfagan las exigencias derivadas de
los principios de razonabilidad y proporcionalidad, reconocidos en el ultimo
párrafo del Art. 200º de la Constitución.
Siendo ello así, es posible que la libertad individual pueda verse afectad como
consecuencia de la aplicación inconstitucional de una ley que establezca
restricciones legitimas en los términos señalados y en esa medida, conforme a
la Constitución; así como por la aplicación de una ley que establezca
restricciones constitucionalmente incompatibles. En ambos supuestos, resulta
procedente la interposición del Habeas Corpus, advirtiéndose que en el
segundo caso, la sentencia que declare fundada la demanda deberá disponer
la inaplicación de la norma inconstitucional, de acuerdo al Art. 138º de la
Constitución y el Art. 3 del CPC.
La demanda de Habeas Corpus puede dirigirse contra cualquier autoridad,
funcionario o persona, por lo que también se podrá recurrir a este mecanismo,
por ejemplo, cuando la libertad individual se ve afectada a trabes de
resoluciones judiciales. Los jueces son funcionarios públicos; sin embargo en
este caso, a efectos de que el Habeas Corpus no se desnaturalice
convirtiéndose en una instancia de revisión judicial, sobre todo en el caso de
los procesos penales, el segado párrafo del Art. 4º del CPC, siguiendo un
consolidado criterio jurisprudencial del Tribunal Constitucional, exige algunos
requisitos: que se trate de una resolución judicial firme, que estemos frente a
una afectación manifiesta de la libertad individual, y
la tutela procesal efectiva, categoría esta ultima que comprende el acceso a la
justicia, las garantías del debido proceso, así como la ejecución adecuada y
oportuna de las resoluciones judiciales. Ciertamente este criterio también se
extiende a las resoluciones emitidas por la justicia castrense.
La CIDH ha establecido que la vigencia del Habeas Corpus no puede ser
suspendida, incluso durante los regimenes de excepción, criterio acogido por el
Art. 200º de la Constitución, constituyendo un aporte importante respecto de la
Constitución de 1979. De este modo el Habeas Corpus en estos casos,
procederá tanto para proteger los derechos no restringidos – teóricamente la
libertad individual puede no restringirse – así como parta controlar la
razonabilidad y proporcionabilidad de las afectaciones que se verifiquen con
relación a los derechos restringidos.
Derechos que Protege la Acción de Habeas Corpus
Se vulnera o amenaza la libertad individual y en consecuencia procede la
acción de Habeas Corpus, enunciativamente en los siguientes casos:
1) Guardar reserva sobre sus convicciones políticas, religiosas,
filosóficas o de cualquier otra índole.
Ejemplo: cuando uno concurre a una diligencia oficial o judicial, al tomarse las
generales de la ley al compareciente se pregunta normalmente acerca de su
profesión religiosa. En estos casos, el procesado tiene derecho a guardar
debidamente reserva.
2) De la libertad de conciencia y de creencia.
Un adoctrinamiento compulsivo de una persona o grupo de personas con
recursos psicológicos y otras variables concurrentes, configurarían el atentado
y darían lugar a la acción de Habeas Corpus.
3) El de no ser violentado para obtener declaraciones
Este es uno de los componentes de la libertad y seguridad personal que se
encuentra debida y expresamente previsto en la Constitución Política.
Esta es una de las formas más comunes de violación de los Derechos
Humanos.
4) El de no ser obligado a prestar juramento ni compelido a declarar o
reconocer su culpabilidad en causa penal contra sí mismo, ni contra
su cónyuge, ni sus parientes dentro del cuarto grado de
consanguinidad o segundo de afinidad.
5) El de no ser exiliado o desterrado o confinado sino por sentencia
firme.
A partir de este inciso, la ley 23506 empieza a referir una serie de derechos de
libertad de movimiento cuya trasgresión produce la violación de la Constitución
y da lugar a la acción de Habeas Corpus.
Las fronteras entre uno y otro de los incisos están claramente delimitadas y
pueden prestarse a confusión, sin embargo, esta superposición no dañaría a
nadie y se ha consignado así más bien para evitar que una omisión deje libre
un requisito por el cual se quisiera justificar una sentencia indebida.
6) El de no ser expatriado ni separado del lugar de su residencia sino
por mandato judicial o por aplicación de la Ley de Extranjería.
A nuestro modo de ver este numeral completa el entendimiento del derecho al
que se aludido en el párrafo anterior.
Aquí existe una referencia fundamental de la Ley de Extranjería que actúa
como norma de excepción y que permitiría una válvula de escape de este
artículo.
7) El de no ser secuestrado.
El secuestro puede ser perpetrado tanto por funcionarios o dependientes del
Estado cuando por terceros, no teniendo mayor trascendencia para la
procedencia de la acción como ya se ha visto, que se trate de uno u otro caso.
En ambos casos habrá de hacerse lugar a la misma. La gravedad de este
hecho, está en que no solamente se atenta contra el derecho de libertad
personal, sino también contra el principio de Seguridad Personal que está
consagrado en la Constitución vigente.
8) El del extranjero a quien se ha concedido asilo político de no ser
expulsado al país cuyo Gobierno lo persigue, o en ningún caso si
peligrase su libertad o seguridad por el hecho de ser expulsado.
9) El de los nacionales o de los extranjeros residentes, de ingresar,
transitar o salir del territorio nacional, salvo mandato judicial o
aplicación de la Ley de Extranjería o de Sanidad.
10) El de no ser detenido sino por mandato escrito y motivado del
Juez, o por las autoridades policiales en el caso de flagrante delito; o
el de no ser puesto el detenido, dentro de las 24 horas o en el término
de la distancia, a disposición del juzgado que corresponda, de acuerdo
con el acápite «g» del inciso 20 del Artículo 2º de la Constitución así
como de las excepciones que en él se consignan.
11) El de no ser detenido por deudas, salvo los casos de obligaciones
alimentarías.
La Constitución establece una única excepción y es la referida a las deudas
alimentarías, pero la razón de ser fundamental del dispositivo no es el de la
existencia de una deuda, cuanto el incumplimiento de una obligación de
naturaleza profundamente humanitaria.
Las deudas alimentarias son la expresión de un descuido que afecta el
desarrollo de los seres humanos que la naturaleza ha puesto bajo el cuidado de
la persona obligada a pagar dichas sumas.
12) El de no ser privado del pasaporte, dentro o fuera de la República.
La privación del Pasaporte causa graves problemas al ciudadano que es víctima
de dicha agresión puesto que prácticamente lo convierte en un indocumentado
inerme en un país ajeno, no pudiendo realizar su libertad de locomoción por
ese motivo.
La privación del Pasaporte dentro o fuera de la República da lugar a la acción
de Hábeas Corpus por la violación mediante omisión de un acto
constitucionalmente debido.
13) El de no ser incomunicado, sino en caso indispensable para el
esclarecimiento de un delito y en la forma y por el tiempo previstos
por la ley, de acuerdo con el acápite «i» del inciso 20) del artículo 2º
de la Constitución.
La Constitución establece el principio de la comunicación del ciudadano, aún
cuando se encuentra detenido acusado de la comisión de delitos y en proceso
de investigación de los mismos. En consecuencia el principio general es que
nadie puede ser incomunicado.
14) El de ser asistido por un abogado defensor de su elección desde
que es citado o detenido por la autoridad.
Este artículo es fundamental para hacer prevalecer la justicia en un país, dado
que ésta se maneja a través de instrumentos y fórmulas y hasta
planteamientos que son la más de las veces desconocidos para el ciudadano
común y corriente, pudiendo, en caso de no consagrarse este principio como
derecho fundamental, a través de una serie de tácticas intimidatorias, lograr
que una persona declare lo contrario a lo que ello piensa, pudiendo incluso
tergiversarse los términos reales de las ocurrencias o de los sucesos como
resultado de este desconocimiento del sistema.
El Proceso Constitucional de Amparo:
Articulo Nº 200 Inc. 2.- “La acción de Amparo, que procede contra el hecho u
omisión por parte de cualquier persona, que vulnera o amenaza los demás
derechos reconocidos por la Constitución, con excepción de los señalados en al
inciso siguiente. No procede contra normas legales ni contra resoluciones
judiciales emanadas de procedimiento regular”
Reseña La constitución ha optado por una tesis amplia en lo que respecta a
los derechos fundamentales a través del amparo, al disponer que aquel
protege los derechos constitucionales distintos a la libertad individual y a los
tutelados por el Habeas Data. El texto constitucional emplea la expresión
derechos fundamentales para denomina aquellos incluidos en el primer
Capitulo de su Titulo I, estableciendo una aparente distinción con los restantes
derechos desarrollados en otros capítulos, pues a ellos no se les denomina
fundamentales sino sociales y económicos (Capitulo II) y políticos (Capitulo III).
Los problemas presentados no se resuelven estableciendo que solo ciertos
derechos pueden tutelarse a través del amparo. En esta materia resulta
imprescindible determinar cuando estamos en presencia de un verdadero
derecho constitucional y efectuar un adecuado ejercicio de interpretación
constitucional para evitar la “inflación” de derechos e impedir que se habrá la
puerta al amparo en casos en que no corresponde. Así miso se requiere diseñar
un amparo realmente excepcional para que se acuda a dicha vía procesal
cuando la urgencia de tutela lo justifique.
El adecuado funcionamiento del amparo y su contribución al respeto de los
derechos humanos y al fortalecimiento de la institucionalidad democrática no
solo depende de su regulación constitucional y legal. En efecto corresponde a
la jurisprudencia un rol de especial relevancia para ir a avanzando y precisando
los alcances de los derechos fundamentales – evitando las distorciones
existentes en el proceso de amparo – y limitando los excesos de poder. Para
ello se requiere contar con órganos jurisdiccionales independientes e
imparciales.
El proceso de Habeas Data:
Articulo 200 Inc. 3.- “La Acción de Habeas Data, que procede contra el hecho u
omisión, por parte de cualquier autoridad, funcionario o persona, que vulnera o
amenaza los derechos a que se refiere el Articulo 2º incisos 5 y 6 de la
Constitución.”
Reseña: En la norma constitucional peruana, el Habeas Data es una garantía
constit5ucional concreta destinada a proteger directamente determinados
derechos constitucionales. Se halla recogida en al Art. 200º Inc. 3 en el que se
la define según los derechos constitucionales que debe proteger: los
contenidos en los incisos 5º y 6º del Art. 2º de la Ley Fundamental. Empleando
el mismo contenido que el utilizado para la definición constitucional del Habeas
Corpus y del amparo, se ha dispuesto que el Habeas Data es una Garantía
Constitucional que procede contra cualquier afectación de los mencionados
derechos constitucionales, ya sea en la modalidad de amenaza, ya en la
modalidad de lesión efectiva, configurada a partir de una acción o de una
omisión, independientemente del sujeto agresor, que puede ser una autoridad,
funcionario, persona jurídica o persona natural.
Los derechos protegidos por el Habeas Data son los siguientes:
a) El derecho de acceso a la información pública (Primer Párrafo del Art. 2.5 de
la Constitución). El constituyente ha previsto que toda persona tiene derecho a
solicitar sin expresión de causa la información que requiera y ha recibirla de
cualquier entidad publica en el plazo legal, con el costo que suponga el pedido.
Se exceptúan las informaciones que afectan la intimidad personal y las que
expresamente se excluyan por ley o por razones de seguridad nacional.
b) El derecho al secreto bancario y la reserva tributaria (Segundo Párrafo del
Art. 2.5 de la Constitución), las cuales solo pueden levantarse a pedido del
juez, del fiscal de la nación o de una comisión investigadora del congreso con
arreglo a ley y siempre que se requiera al caso investigado.
c) El llamado derecho a la autodeterminación informativa (Art. 2.6 de la
Constitución). Este derecho se define, en términos del texto constitucional
como aquel por el cual toda persona tiene derecho a “que los servicios
informáticos, computarizados o no, públicos o privados, no suministren
informaciones que afecten la intimidad personal y familiar.
Si bien con base en una aplicación estricta del Art. 200º. inc. 3º de la Norma
Suprema, el Habeas Data procederá para la defensa de estos derechos
constitucionales, será con respecto al tercero de los mencionados derechos
donde encuentre su plena virtualidad.
Frente al poder informático y frente al riesgo que supone para los derechos
fundamentales su ejercicio irregular y extralimitado, ha surgido el concepto de
– en términos del Tribunal Constitucional – “ Derecho a la Autodeterminación
Informativa” como un nuevo derecho de la persona, de modo que “a la larga
lista de derechos humanos existentes debería agregarse uno mas, que algunos
llaman libertad informativa o derecho a la libertad informática y otros auto
tutela informativa o autodeterminación informativa”. En términos generales,
este nuevo derecho va a suponer el reconocimiento a toda persona de una
serie de facultades jurídicas que se le atribuyen precisamente para enfrentar
las extralimitaciones del mencionado poder informático y evitar de esta
manera que el mal uso del mismo pueda lesionar bienes o derechos
constitucionales de las personas. Precisamente para la protección de estos
derechos frente a agresiones que puedan proceder del mal empleo del poder
informático es que se ha reconocido la garantía constitucional llamada Habeas
Data.
La doctrina coincide en afirmar que el Habeas Data como garantía que
pretende neutralizar los excesos del poder informático, debe poder servir para
lograr las siguientes pretensiones de las personas cuya información esta
contenida en algún banco de registro de datos: acceder a la información;
actualizar, rectificar o excluir información del registro; y atribuir a la
información el carácter de información confidencial. La pregunta que conviene
formular es si es posible concluir esta virtualidad del Habeas Data desde el
texto constitucional peruano. En el caso peruano, toda esta virtualidad se
puede inferir del Art. 2.6º de la Carta del 93. La norma constitucional habla de
suministro de información, lo que a priori haría pensar que se trata de una
disposición que no incluiría dentro de su campote protección, todas las
situaciones anteriores al acto de suministro y , por tanto, tampoco incluiría
ninguna de las virtualidades apuntadas.
Sin embargo, esta impresión inicial no es la correcta, pues resultaría muy poco
eficaz circunscribir las facultades que otorga el derecho solo al acto de
suministro de información. El derecho recogido en el Art. 2.6º de la
Constitución tiene por finalidad que los servicios informáticos – públicos o
privados, computarizados o no suministren determinada información que
potencialmente pueda ser agresora del derecho a la intimidad. Esta finalidad
solo podrá obtenerse en la media que se otorgue al titular del derecho todas
las facultades dirigidas a posibilitar que la entrega de información que pueda
dañar la intimidad de las personas, no se llegue a verificar. No será posible que
no se suministre información que atente contra la intimidad, sino se otorga al
titular la facultad de acceder a la información contenida en un banco de datos
para actualizarla, rectificarla, declararla confidencial o excluirla según
corresponda. A esta misma conclusión se llega a través de un razonamiento
desde le Habeas Data. Esta garantía seria de una eficacia prácticamente nula
si la circunscribe solo para el acto de suministro de información, debido a la
rapidez con que se realiza el acto de suministro, pues puede ocurrir que la
información haya sido ya suministrada incluso antes de haberse resuelto el
Habeas Data, mas aun si se considera el hecho de que existe una vía previa
que agotar antes de acudir a la acción de granita. Si se quiere hacer del
Habeas Data un arma eficaz en defensa de los derechos constitucionales, debe
concebírsele como un mecanismo de protección que alcanza también a los
momentos anteriores al suministro de la información y, por tanto, hacer
proceder el Habeas Data, además de evitar el suministro de información,
también para proteger el acceso a la información contenida en el banco de
datos y para su correspondiente fiscalización a través de su actualización,
ratificación, confidencialidad o exclusión.
El proceso de Inconstitucionalidad:
Articulo 200 Inc. 4º.- “La acción de inconstitucionalidad que procede contra las
normas que tienen rango de Ley: Leyes, decretos legislativos, decretos de
urgencia, tratados, reglamentos del Congreso, normas regionales de carácter
general y ordenanzas municipales que contengan la Constitución en la forma o
en el fondo.”
Reseña: Este es uno de los mecanismos de defensa de la Constitución a
través de los órganos jurisdiccionales del Estado. La constitución de 1993 lo
contempla y asigna al Tribunal Constitucional la competencia para conocer y
resolver, como instancia única, las demandas de inconstitucionalidad. En la
actualidad este proceso viene siendo bastante utilizado y las decisiones
emitidas en el marco del mismo han contribuido sustancialmente a al
interpretación de las normas constitucionales y, en particular, de los derechos
fundamentales.
La Constitución y el Código Procesal Constitucional (Ley Nº 28237, publicada el
31 de Mayo de 2004 y que entro en vigencia el 1º de Diciembre del mismo año)
constituye el marco normativo para el estudio y análisis del proceso de
inconstitucionalidad. Dado que un conjunto de reformas sustantivas a este
proceso requeriría cambios previos a nivel constitucional, existe mucha
similitud entre la anterior regulación sobre la materia (prevista en la anterior
Ley Orgánica de Tribunal Constitucional) y el nuevo código. Sin embargo, esto
no ha sido obstáculo para que el Tribunal, a través de su jurisprudencia, precise
alcances importantes sobre este proceso.
El Art. 200º Inc. 4º de la Constitución de 1993 señala que el Proceso de
Inconstitucionalidad procede contra las siguientes normas: Leyes, decretos
legislativos, decretos de urgencia, tratados, reglamentos del Congreso, normas
regionales de carácter general y ordenanzas municipales que contravengan las
constitución en al forma o en el fondo. En comparación con la Carta de 1979 la
de 1993 amplio el numero de disposiciones que pueden ser cuestionadas a
través del proceso de inconstitucionalidad.
A parte de las normas previstas en el citado Art. 200º Inc. 4º de la Constitución,
el tribunal Constitucional ha precisado su competencia para conocer a través
del Proceso de Inconstitucionalidad, demanda contra decretos ley y leyes de
reforma constitucional. La decisión de ampliar las normas que pueden ser
objeto de control a través del Proceso de Inconstitucionalidad es competencia
exclusiva del Tribunal respecto de la cual no cabe la posibilidad de establecer
cuestionamiento alguno.
El Proceso de Acción Popular:
Articulo 200 Inc. 5º.- “La Acción Popular, que procede, por infracción de la
Constitución y de la Ley, contra los reglamentos, normas administrativas y
resoluciones y decretos de carácter general, cualquiera sea de la autoridad de
la que emanen."
Reseña: Es un mecanismo de defensa de la Constitución a través de los
órganos jurisdiccionales del Estado. Fue incorporado en nuestro ordenamiento
jurídico a través de la Carta de 1933, pero recién fue reglamentado en la Ley
Orgánica del Poder judicial de 1963, Con una mejor precisión sobre sus
alcances, este proceso también fue incorporado en la Constitución de 1979 y
se mantiene en el actual texto constitucional de 1993 (Art. 200º Inc. 5º),
aunque en este ultimo no se precisan mayores aspectos procesales. La
ausencia de normas constitucionales sobre el proceso de Acción Popular
constituye una gran ventaja, pues deja un amplio margen al legislador
ordinario para desarrollar el marco legal mas adecuado. Esto queda
demostrado si comparamos esta situación con lo que ocurre respecto al
Proceso de Inconstitucionalidad, cuya regulación constitucional es tan rigurosa
que deja poco margen para reformas que permitirían un mejor control
constitucional, en temas tan importantes como la legitimidad procesal, los
efectos en el tiempo de las sentencias del Tribunal Constitucional, entre otros.
Como señala García Belaunde, el proceso de Acción Popular esta pensado
como “una suerte control que ejerce cualquier ciudadano sobre el poder
reglamentario de la administración pública, y mas en particular, contra el Poder
Ejecutivo, en la medida que la administración, mediante su propia actividad,
pueda vulnerar las leyes y la constitución. Sin embargo es importante señalar
que no todos los países cuentan con un proceso similar a nuestra Acción
Popular, ni este proceso es la única vía existente para que los tribunales
puedan pronunciarse sobre la inconstitucionalidad de las normas
administrativas de carácter general.
En todo caso, consideramos que la incorporación de un proceso como la Acción
popular en nuestro ordenamiento jurídico constituye una opción asumida por
nuestro Constituyente y que forma parte de la tradición constitucional del país.
El hecho que existan otras vías para evaluar la constitucionalidad de los
reglamentos, no descarta la posibilidad de acudir a un control abstracto de
normas, similar al proceso de inconstitucionalidad (previsto para el caso de
normas con rango de ley). Lo importante es crear adecuados mecanismos de
coordinación para que exista uniformidad de criterios entre los
pronunciamientos de los órganos jurisdiccionales.
El proceso de Cumplimiento:
Articulo 200 Inc. 6º.- “La Acción de Cumplimiento, que procede contra
cualquier autoridad o funcionario renuentes a acatar una norma legal o un acto
administrativo, sin perjuicio de las responsabilidades de ley.”
Reseña: No figura en ninguna de nuestras constituciones anteriores. Registra
si antecedentes en el Derecho latinoamericano, donde se han consagrado una
serie de mecanismos específicos para garantizar la efectividad de las normas y
lo actos normativos.
Luego de esta breve reseña de las Garantías Constitucionales contempladas en
nuestra Carta Magna de 1993, pasamos a detallar el Proceso de Cumplimiento,
conforme a los siguientes aspectos sustantivos:

CAPÍTULO II : EL PROCESO DE CUMPLIMIENTO


2.1. Antecedentes:
La Acción o Proceso de Cumplimiento es una acción de garantía nueva
para el Perú, teniendo a su antecedente mas cercano al Derecho Comparado
Latinoamericano, específicamente en el Derecho Constitucional Colombiano.
Dentro de las experiencias latinoamericanas de jurisdicción constitucional, esta
acción de garantía se encuentra incluida en el Art. 87 de la Constitución
Colombiana de 1991, establecido como un mecanismo procesal destinado a
exigir el cumplimiento de la ley o de una disposición administrativa, es así
como en nuestra legislación se adapto dicha figura de protección legal a y la
vez de protección de la vigencia del derecho subjetivo (interés del ciudadano
en que se cumpla con la normatividad) y del derecho objetivo (el accionar de
una norma o acto administrativo taxativamente previsto por la ley y que obliga
a su cumplimiento).
Nuestra Constitución Política de 1993 recoge por primera ves esta figura
legal dentro del Capitulo XXIII - Garantías Constitucionales, Articulo 200 inc. 6º:
“La acción de Cumplimiento que procede contra cualquier autoridad o
funcionario renuente a acatar una norma legal o un acto administrativo sin
perjuicio de las responsabilidades de ley”.
Queda entonces comprendido que esta institución no solo esta dirigido al
incumplimiento de nuestra Constitución Político, sino a cualquier otra norma o
acto administrativo.
El nacimiento de esta Garantía Constitucional ha generado para el
ciudadano peruano la protección jurídica en cuanto al estricto cumplimiento de
la normatividad vigente y actual en nuestro país que, a través de su historia
política y coyuntura social, ha sido cuna del incumplimiento constante, en
especial de aquellas normas que protegen los derechos fundamentales y que a
su vez son reguladoras de las acciones u omisiones de las autoridades y
funcionarios que se encuentran facultados con el poder y la obligación de su
cumplimiento.
Un aspecto importante en cuanto a la creación de este Instituto es que
permite, al momento de la obtención de una resolución o cuando exista una
disposición que debe cumplirse y que generalmente no se cumplen en nuestro
país, tengamos un procedimiento ágil, de exigencia, de cumplimiento de la
norma bajo responsabilidad.
En ese sentido, el proceso de cumplimiento hace que las normas se cumplan
de conformidad al interés social y al orden publico con la seguridad que le
confiere nuestra constitución y el único fin que es el respeto a los derechos
fundamentales del ciudadano.
El Proceso de Cumplimiento en el Perú:
La consagración Constitucional de este proceso, a pesar de su novedad, o
parece haberse hecho de manera conciente, sobre todo por la ausencia al
interior de la comisión de constitución, de devastes y propuestas de
modificación de los sucesivos borradores de redacción de esta norma; omisión
especialmente llamativa si tenemos en cuenta la novedad de esta institución.
Al parecer el espíritu del Constituyente fue introducir una garantía para la
efectividad de las leyes en nuestro país, sin atender demasiado a su naturaleza
jurídica particular ni a las consecuencias de su consagración en el marco del
texto de la Constitución.
2.2. Concepto:
En estricto es un proceso de orden ejecutivo ante cualquier autoridad o
funcionario renuente a acatar una norma legal o un acto administrativo
teniendo las facultades y el poder para hacerlo, estando orientado a que dicha
autoridad o funcionario cumpla con la normatividad convirtiéndose así en un
derecho fundamental de los ciudadanos ante la vigencia del orden jurídico.
CESAR LANDA detalla como concepto que “La Acción de Cumplimiento es una
Garantía Constitucional que presupone fundamentalmente la vigencia de dos
derechos constitucionales objetivos: Primero, la constitucionalidad de los actos
legislativos y Segundo, la legalidad de los
actos administrativos.”
MARCIAL RUBIO señala que “Se supone que el derecho que se ejercita a
través de la acción de cumplimiento es actual y probado, actual porque ya se
tiene y probado a la demanda de acción de cumplimiento deberá adjuntarse la
documentación que lo acredita. Si el derecho que esta en discusión o si le
faltan elementos para quedar perfeccionado, o si la situación de actualidad no
puede quedar fehacientemente probada, entonces no será posible declarar
fundada la demanda.
2.3. Objeto
Establecido en el artículo 200º, inciso 6) de la Constitución y en el Título
V del Código Procesal Constitucional, procede contra cualquier autoridad o
funcionario renuente a acatar una norma legal o un acto administrativo, por lo
que el objeto de este proceso es que:
1) se dé cumplimiento, en cada caso concreto, a una norma legal, o ejecute un
acto administrativo firme.
2) se pronuncie expresamente cuando las normas legales le ordenan emitir una
resolución o dictar un reglamento. Para que el cumplimiento de la norma legal,
la ejecución del acto administrativo y la orden de emisión de una resolución
sean exigibles a través del proceso de cumplimiento, además de la renuencia
del funcionario o autoridad pública,
2.4. Requisitos:
La normatividad o el acto administrativo para el cual están facultados de
realizar la autoridad o el funcionario que no la acata deberá contar con los
siguientes requisitos mínimos comunes:
a) Ser un mandato vigente.
b) Ser un mandato cierto y claro, es decir, debe inferirse Indubitablemente de
la norma legal o del acto administrativo.
c) No estar sujeto a controversia compleja ni a interpretaciones dispares.
d) Ser de ineludible y obligatorio cumplimiento.
e) Ser incondicional. Adicionalmente, para el caso del cumplimiento de los
actos Administrativos, además de los requisitos mínimos comunes
mencionados, en tales actos se deberá:
f) Reconocer un derecho incuestionable del reclamante.
g) Permitir individualizar al beneficiario.
2.5. Naturaleza Jurídica Del Proceso De Cumplimiento:
Su ubicación en la Constitución, dentro del capitulo reservado a las garantías
constitucionales, a diferencia de lo que sucede con os demás proceso que allí
se han establecido, sugiere la pregunta sobre la naturaleza jurídica del proceso
de cumplimiento. Es decir, si se trata no de un proceso constitucional.
La respuesta pasa por desentrañar, del texto de la constitución la finalidad
asignada al proceso, es decir que es lo que trata de defender, preservar o
mantener. La respuesta a esta pregunta nos dirá si comparta la misma
naturaleza que el resto de “garantías constitucionales” o si se diferencia de
ellas y en que grado.
En puridad, los procesos constitucionales tienen por objeto especifico la
resolución de controversias en materia constitucional como nota característica,
poseen además entidad propia como instrumento autónomo y por ultimo se
hallan consagrados al interior del texto de la constitución.
Según Edgar Carpio Marcos y Fernando Velezmoro Pinto, el Proceso de
Cumplimiento peruano se halla consagrado autónomamente como proceso al
interior del texto de nuestra constitución. Con ello se han satisfecho dos
requisitos para reconocerle su naturaleza como proceso constitucional. En
cuanto al tercero, el objeto , es necesario tener presente que el Art. 200º Inc.
6º, refiere a la renuencia para acatar una ley o acto administrativo. No alude a
la protección de algún derecho fundamental, como si lo hace en relación al
Habeas Corpus, Amparo y habeas Data; tampoco busca proteger jerarquía
normativa ni mucho menos la supremacía constitucional sobre las normas
legales y de esta sobre las de rango inferior.
En rigor, no estamos ante un proceso constitucional. Controla la omisión al
mandato contenido en una ley o en un acto administrativo por parte de una
autoridad o funcionario lo que se traduce en una violación de su eficacia, cuya
resolución por cierto siempre se ha considerado como un tema propio del
derecho administrativo o si se quiere, del derecho procesal administrativo.
La eficacia de una norma legal o un acto administrativo e sambito propio del
derecho administrativo, por cuanto el régimen jurídico de las leyes (en tanto
mandatos a la administración publica) y de los actos administrativos
(manifestaciones de voluntad en la administración publica) son tutelados por
normas de derecho administrativo. El hecho de que sea consagrado
constitucionalmente solo reafirma la tesis de que se trata de un proceso
“constitucionalizado” al igual que el contencioso administrativo.
ACTO RECLAMADO EN EL PROCESO DE CUMPLIMIENTO:
El acto reclamado o situación impugnable en el proceso de cumplimiento es la
actitud omisiva de la administración (autoridad o funcionario) de manera
renuente para acatar un mandato nacido de la ley o de un acto administrativo;
en otras palabras la inactividad renuente de la administración para cumplir con
lo estipulado en la norma legal o el acto administrativo.
El tribunal Constitucional ha destacado que el acto reclamado debe responder
a las siguientes características:
a) Debe ser de obligatorio cumplimiento, es decir no debe estar sometido a
discrecionalidad alguna sobre su ejecución por parte del destinatario en virtud
de la misma norma o acto.
b) No debe estar sujeto a modalidad alguna: condición, plazo o cargo, si lo
esta, que se halla satisfecho tales condiciones;
c) Debe ser cierto o liquido, es decir, certeza sobre el contenido de lo mandado
así como estar expresado en cantidad determinada o determinable, según sea
el caso;
d) Debe ser vigente.
Mas allá de las notas características de las omisiones susceptibles de control
debe indicarse que la referencia a “leyes” y “actos administrativos”, como las
fuentes susceptibles de contener mandatos no cumplidos, no sierra la
posibilidad de que quepa hincar el proceso por el incumplimiento de otras
fuentes de rango infralegal como puede ser un decreto supremo.
2.6. Condición Subjetiva De La Acción:
No basta una simple omisión para que proceda acción o proceso de
cumplimiento. La Constitución ha establecido una condición subjetiva,
consistente en la renuencia a acatar lo ordenado pro ley o el acto
administrativo. De ahí que se explique la necesidad de requerir al órgano
emisor, por documento de fecha cierta, el cumplimiento de lo considerado
debido. Así se entiende que el Proceso de Cumplimiento no controla cualquier
inactividad de la administración, sino aquella que asume la condición de
renuente, conforme al Art. 200º Inc. 6º.
2.7. Principios Procesales
Artículo I.- Alcances
El presente Código regula los procesos constitucionales de hábeas corpus,
amparo, hábeas data, cumplimiento, inconstitucionalidad, acción popular y
los conflictos de competencia, previstos en los artículos 200 y 202 inciso 3)
de la Constitución.
Artículo II.- Fines de los Procesos Constitucionales
Son fines esenciales de los procesos constitucionales garantizar la primacía
de la Constitución y la vigencia efectiva de los derechos constitucionales.
Artículo III.- Principios Procesales
Los procesos constitucionales se desarrollan con arreglo a los principios de
dirección judicial del proceso, gratuidad en la actuación del demandante,
economía, inmediación y socialización procesales.
El Juez y el Tribunal Constitucional tienen el deber de impulsar de oficio los
procesos, salvo en los casos expresamente señalados en el presente
Código.
Asimismo, el Juez y el Tribunal Constitucional deben adecuar la exigencia de
las formalidades previstas en este Código al logro de los fines de los
procesos constitucionales.
Cuando en un proceso constitucional se presente una duda razonable
respecto de si el proceso debe declararse concluido, el Juez y el Tribunal
Constitucional declararán su continuación.
La gratuidad prevista en este artículo no obsta el cumplimiento de la
resolución judicial firme que disponga la condena en costas y costos
conforme a lo previsto por el presente Código.
Artículo IV.- Órganos Competentes
Los procesos constitucionales son de conocimiento del Poder Judicial y del
Tribunal Constitucional, de conformidad con lo dispuesto en la Constitución,
en sus respectivas leyes orgánicas y en el presente Código.
Artículo V.- Interpretación de los Derechos Constitucionales
El contenido y alcances de los derechos constitucionales protegidos por los
procesos regulados en el presente Código deben interpretarse de
conformidad con la Declaración Universal de Derechos Humanos, los
tratados sobre derechos humanos, así como de las decisiones adoptadas
por los tribunales internacionales sobre derechos humanos constituidos
según tratados de los que el Perú es parte.
Artículo Vl.- Control Difuso e Interpretación Constitucional
Cuando exista incompatibilidad entre una norma constitucional y otra de
inferior jerarquía, el Juez debe preferir la primera, siempre que ello sea
relevante para resolver la controversia y no sea posible obtener una
interpretación conforme a la Constitución.
Los Jueces no pueden dejar de aplicar una norma cuya constitucionalidad
haya sido confirmada en un proceso de inconstitucionalidad o en un proceso
de acción popular.
Los Jueces interpretan y aplican las leyes o toda norma con rango de ley y
los reglamentos según los preceptos y principios constitucionales, conforme
a la interpretación de los mismos que resulte de las resoluciones dictadas
por el Tribunal Constitucional.
Artículo VII.- Precedente
Las sentencias del Tribunal Constitucional que adquieren la autoridad de
cosa juzgada constituyen precedente vinculante cuando así lo exprese la
sentencia, precisando el extremo de su efecto normativo. Cuando el Tribunal
Constitucional resuelva apartándose del precedente, debe expresar los
fundamentos de hecho y de derecho que sustentan la sentencia y las
razones por las cuales se aparta del precedente.
Artículo VIII.- Juez y Derecho
El órgano jurisdiccional competente debe aplicar el derecho que corresponda
al proceso, aunque no haya sido invocado por las partes o lo haya sido
erróneamente.
Artículo IX.- Aplicación Supletoria e Integración
En caso de vacío o defecto de la presente ley, serán de aplicación supletoria
los Códigos Procesales afines a la materia discutida, siempre que no
contradigan los fines de los procesos constitucionales y los ayuden a su
mejor desarrollo. En defecto de las normas supletorias citadas, el Juez podrá
recurrir a la jurisprudencia, a los principios generales del derecho procesal y
a la doctrina.

CAPÍTULO III: EL PROCESO DE CUMPLIMIENTO (Parte Procesal)


El Objeto de proceso de cumplimiento es ordenar que el funcionario o
autoridad pública renuente de cumplimiento a una norma legal, que ejecute un
acto administrativo firme o cuando las normas legales le ordenen emitir una
resolución administrativa o dictar un reglamento.
Todo el proceso de cumplimiento se encuentra legislado por el Código
Procesal Constitucional, de amanera especifica en el Titulo V, desde el articulo
66° al 74°, complementariamente y en todo aquello que no se encuentre
específicamente en este titulo, se debe referir a lo concerniente al proceso de
amparo y a su vez a las disposiciones generales del código.
3.1. Legitimación
De conformidad con el Articulo 67 del Código Procesal Constitucional 1,
cualquier persona puede iniciar el proceso de cumplimiento, frente a
normas con rango de ley y reglamentos. En el caso de interponer dicho
proceso para el cumplimiento de un acto administrativo, solo lo podrá
interponer la persona a cuyo favor fue expedido el acto. En el caso de
intereses difusos lo puede interponer cualquier persona, si la Defensoría
del Pueblo desea, también puede interponer el proceso.
En lo que se refiere a la Legitimación Pasiva, la demanda se dirige contra
la autoridad o funcionario renuente de la administración publica, para
que corresponda en el cumplimiento de una norma legal o ejecución de
acto administrativo. En el caso de que el demandado no sea la autoridad
obligada, el demandante deberá indicar a la autoridad a quien se le debe
ordenar el cumplimiento.2
3.2. Demanda
La demanda deberá ser escrita en su totalidad, deberá designar al juez a
quien va dirigida la demanda. Los datos del demandante, es decir
nombre, identidad y domicilio procesal, El nombre y domicilio del
demandado sin perjuicio de la representación procesal del Estado.
La relación numerada de los hechos que se hayan producido o estén en
vías de producir la violación del derecho constitucional. Los derechos que
sean violados o se encuentren en peligro de amenaza. El petitorio debe
comprender clara y concretamente lo que se pide.
La firma del demandante o de su representante o de su apoderado y la
del abogado.
3.3. Vía Previa y Requisitos Especiales

1
Código Procesal Constitucional.- Articulo 67° - Legitimación y representación.
2
Código Procesal Constitucional.- Articulo 68° - Legitimación pasiva.
Uno de los requisitos principales del proceso de cumplimiento, es que el
demandante haya reclamado por documento de fecha cierta, el
cumplimiento del deber legal o administrativo y que la autoridad se haya
ratificado en su incumplimiento dentro del plazo de 10 días útiles
siguientes a la presentación del requerimiento, a parte de ese requisito
no es necesario agotar la vía administrativa que pudiera existir. 3
3.4. Vía Procedimental
Si bien se puede apreciar en el Código Procesal Constitucional, no indica
una vía procedimental específica, sino nos remite a la parte concerniente
al proceso de Amparo.
En el artículo 51 del mismo código, nos indica que dicho proceso se
interpondrá a decisión del demandante, ante el Juez Especializado en lo
Civil del lugar donde se afecto el derecho, o domicilia el afectado, o
domicilia el infractor.

Si se tratase de afectación de derechos originados por una resolución


judicial, se interpondrá ante la Sala Civil de la Corte Superior de Justicia
respectiva, la cual designara a uno de los miembros para que verifique la
los hechos de presunto agravio. La Sala Civil resolverá en un plazo
máximo de 5 días.4
3.5. Causales de Improcedencia
En primer lugar se deben considerar las causales de procedencia
generales, es decir las contenidas en el articulo 5 de la Constitución
Política del Estado.
Artículo 5.- Causales de improcedencia
No proceden los procesos constitucionales cuando:
1. Los hechos y el petitorio de la demanda no están referidos en
forma directa al contenido constitucionalmente protegido del
derecho invocado;
2. Existan vías procedimentales específicas, igualmente
satisfactorias, para la protección del derecho constitucional

3
Código Procesal Constitucional.- Articulo 69. Requisito especial de la demanda.
4
Código Procesal Constitucional.- Articulo 51. Juez Competente y plazo de resolución.
amenazado o vulnerado, salvo cuando se trate del proceso de
hábeas corpus;
3. El agraviado haya recurrido previamente a otro proceso
judicial para pedir tutela respecto de su derecho constitucional;
4. No se hayan agotado las vías previas, salvo en los casos
previstos por este Código y en el proceso de hábeas corpus;
5. A la presentación de la demanda ha cesado la amenaza o
violación de un derecho constitucional o se ha convertido en
irreparable;
6. Se cuestione una resolución firme recaída en otro proceso
constitucional o haya litispendencia;
7. Se cuestionen las resoluciones definitivas del Consejo Nacional
de la Magistratura en materia de destitución y ratificación de
jueces y fiscales, siempre que dichas resoluciones hayan sido
motivadas y dictadas con previa audiencia al interesado;
9. Se trate de conflictos entre entidades de derecho público
interno. Los conflictos constitucionales surgidos entre dichas
entidades, sean poderes del Estado, órganos de nivel o
relevancia constitucional, gobiernos locales y regionales, serán
resueltos por las vías procedimentales correspondientes;
10. Ha vencido el plazo para interponer la demanda, con
excepción del proceso de hábeas corpus.
Después de ello, hay que continuar con las causales de improcedencia
del Titulo V concerniente al proceso de cumplimiento; de conformidad
con el artículo 70° del Código Procesal Constitucional, que señala lo
siguiente:
Articulo 70°.- No procede el proceso de cumplimiento:
1) Contra las resoluciones dictadas por el Poder Judicial, Tribunal
Constitucional y Jurado Nacional de Elecciones;
2) Contra el Congreso de la Republica para exigir la aprobación o
la insistencia de una ley;
3) Para la protección de derechos que pueden ser garantizados
mediante los procesos de amparo, habeas data y habeas
corpus;
4) Cuando se interpone con la exclusiva finalidad de impugnar la
validez de un acto administrativo;
5) Cuando se demanda el ejercicio de potestades expresamente
calificadas por la ley como discrecionales por parte de un
autoridad o funcionario;
6) En los supuestos en los que proceda interponer el proceso
competencial;
7) Cuando no se cumplió con los requisitos especial de la
demanda previsto por el articulo 69 del presente código; y
8) Si la demanda se interpuso luego de vencido el plazo de
sesenta días contados desde la fecha de recepción de la
notificación notarial.5
Cabe señalar que para interponer la demanda de cumplimiento, no es
necesario agotar la vía previa, solamente requerir el cumplimiento
mediante documento de fecha cierta. Si después de 10 días de
recepcionado el requerimiento, el demandante tiene un plazo de 60 días
para demandar el cumplimiento; sino se declarará Improcedente de
plano.
3.6. Trámite
Después de interpuesta la demanda, se emite una resolución que la
admite a tramite; el juez competente concederá al demandado el plazo
de cinco días para que conteste la demanda.
Dentro del plazo de cinco días de contestada la demanda o vencido el
plazo para hacerlo, el juez expedirá sentencia salvo que se haya
solicitado informe oral, en cuyo caso el plazo se computara desde la
fecha de la realización de este.
Si se presentan excepciones, conforme a los procesos civiles, defensas
previas o pedidos de nulidad del auto admisorio, el juez dará traslado al

5
Código Procesal Constitucional.- Articulo 70°. Causales de improcedencia.
demandante por plazo de dos días. Con dicha absolución o vencido el
plazo quedan los autos expeditos para ser sentenciados.
De creerlo necesario, el realizara las actuaciones que considere
indispensable. Sin notificación previa a las partes; incluso puede citar a
audiencia única a las partes y sus abogados para realizar
esclarecimientos. En dicho caso, expedirá sentencia en la misma
audiencia o excepcionalmente en un plazo máximo de cinco días
concluida esta.
En el caso de considerarse que la relación procesal tiene un defecto,
concederá un plazo de tres días para que subsane y emitirá sentencia. En
el caso de que esta relación procesal tenga un vicio insubsanable.
Declarara improcedente la demanda en la sentencia. En los demás casos
emitirá sentencia en respecto de lo solicitado.
Si se presentan actos, con la finalidad de dilatar el proceso, el juez podría
imponer multas, sin excluir las sanciones civiles, penales o
administrativas.
3.7. Desistimiento
El desistimiento de la pretensión se admitirá únicamente cuando esta
refiera de actos administrativos de carácter particular, es decir no
procederá en el caso en el que el demandante sea la Defensoría del
Pueblo o un Patrocinador de intereses difusos.6
3.8. Sentencia
La sentencia que declara fundada la demanda se pronunciara respecto
ha:
a) la obligación incumplida
b) la orden y descripción de la conducta a cumplir
c) el plazo perentorio para el cumplimiento de lo resuelto, el cual
no excederá de los 10 días
d) la orden a la autoridad o funcionario competente de iniciar la
investigación del caso para efecto de determinar
responsabilidades penales o disciplinarias cuando la conducta
así lo exija.7
6
Código Procesal Civil.- Articulo 71. Desistimiento de la pretensión.
7
Código Procesal Constitucional.- Articulo 72. Contenido de la sentencia fundada.
3.9. Apelación
La sentencia puede ser apelada dentro del tercer día siguiente a su
notificación. El expediente será elevado dentro del los tres días
siguientes a la notificación de la concesión del recurso.
3.10. Trámite de la Apelación
El superior jerárquico concederá tres días al apelante para que exprese
sus agravios. Recibida la expresión o no, hecho que se considerará en
rebeldía; concederá traslado por tres días, fijando día y hora para la vista
de la causa en la misma resolución.
Dentro de los tres días siguientes de recibir la notificación, las partes
pueden solicitar informe oral en la vista de la causa. El superior
encargado, dentro del plazo máximo de cinco días posteriores a la vista
de la causa expedirá sentencia bajo responsabilidad.
3.11. Recurso de Agravio
De conformidad con el artículo 18 del Código Procesal Constitucional,
contra la resolución de segundo grado que declara infundada o
improcedente la demanda, procede recurso de agravio constitucional
ante el Tribunal Constitucional, dentro del plazo de diez días contados
desde el día siguiente de notificada la resolución. Concedido el recurso, el
Presidente de la Sala remite al Tribunal Constitucional el expediente
dentro del plazo máximo de tres días, más el término de la distancia, bajo
responsabilidad.
3.12 Recurso de Queja
Contra la resolución que deniega el recurso de agravio constitucional
procede recurso de queja. Este se interpone ante el Tribunal
Constitucional dentro del plazo de cinco días siguientes a la notificación
de la denegatoria. Al escrito que contiene el recurso y su
fundamentación, se anexa copias de la resolución recurrida y de la
denegatoria, certificadas por abogado, salvo el caso del proceso de
hábeas corpus. El recurso será resuelto dentro de los diez días de
recibido, sin dar lugar a trámite. Si el Tribunal Constitucional declara
fundada la queja, conoce también el recurso de agravio constitucional,
ordenando al juez superior el envío del expediente dentro del tercer día
de oficiado, bajo responsabilidad.
3.1. Ejecución de Sentencia
La sentencia firme que ordena el cumplimiento del deber omitido, será
cumplida de conformidad con lo previsto en el artículo 22 del Código
Procesal Constitucional; el cual indica que la orden es de cumplimiento
inmediato. En caso de retrazo al cumplimiento de dicha orden, el juez
podría hacer uso de las multas fijas o acumulativas e incluso de disponer
la destitución del responsable.8
3.2. Normas Aplicables.
Dentro del Código Procesal Constitucional existe el titulo V dedicado
exclusivamente al Proceso de Cumplimiento, el cual recopila tanto el
objeto como los requisitos especiales para la demanda; así como, las
causales de improcedencia.
Anexa, complementariamente, que el proceso de cumplimiento se llevara
a cabo de la misma manera que el proceso de amparo y le serán
aplicables todas aquellas normas que el juez considere pertinente y no se
encuentren debidamente regulada en el titulo anteriormente
mencionado.

CONCLUSIONES
1. El proceso de cumplimiento busca que la Constitución no sea solamente
valida sino también eficaz, tanto en forma de protección de la persona
como del Estado mismo.
2. El proceso de cumplimiento puede interpuesto tanto por una persona
natural como por el Estado en representación de los derechos
supranacionales.
3. El proceso de cumplimiento debe estar basado en un acto administrativo
puro, ya que en la mayoría de casos debe ir por la vía contencioso
administrativo.
4. No es necesario el agotamiento de las vías previas, para iniciar la
demanda del proceso de cumplimiento.

8
Código Procesal Constitucional.- Articulo 73. Ejecución de sentencia.
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Christian Cervantes
Francesca Baquerizo
tomatusvitaminas@hotmail.com