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El Cuerpo Humano y sus partes

Según ICARITO existen solo 9 sistemas en el cuerpo Humano


1) Sistema Osteomuscular o Locomotor
a) Sistema Óseo
b) Sistema Muscular
2) Sistema Nervioso
3) Sistema Circulatorio o Cardiovascular
4) Sistema Respiratorio
5) Sistema Digestivo
6) Sistema Inmunológico
7) Sistema Excretor o Urinario
8) Sistema Endocrino
9) Sistema Reproductor

De acuerdo a otras fuentes, en el cuerpo humano existen 12 sistemas, los cuales


agregan los siguientes:
10) Sistema Linfático (Esta dentro del Sistema Circulatorio)
11) Sistema Integumentario

Descripción de los Sistemas

Sistema circulatorio: Es el sistema de conexiones venosas y arteriales que


transportan la sangre a los órganos del cuerpo. Está formado por el corazón, los
vasos sanguíneos (venas, arterias y capilares) y la sangre.
Sistema endocrino: (Sistema hormonal) Es el sistema que produce hormonas
que son liberadas a la sangre y que regulan algunas de las funciones del cuerpo
incluyendo el estado de ánimo, el crecimiento y el metabolismo.
Sistema inmunológico: (Sistema inmunitario) Es el sistema que permite proteger
contra enfermedades identificando y matando células patógenas y cancerosas.
Sistema linfático: Es el sistema de conductos cilíndricos parecidos a los vasos
sanguíneos que transporte un líquido transparente llamado linfa. Unas funciones
del sistema linfáctico incluyen formar y activar el sistema inmunitario y recolectar el
quilo (un fluido producto de la digestión de las grasas de los alimentos ingeridos).
El sistema linfáctico está compuesto por los vasos linfácticos, los ganglios, el
bazo, el timo, la linfa y los tejidos linfáticos (como la amígdala y la médula ósea).
Sistema muscular: Es el sistema que permite que el esqueleto se mueva, se
mantenga estable y dé forma al cuerpo. El sistema muscular sirve como
protección para el buen funcionamiento del sistema digestivo y otros órganos
vitales.
Sistema óseo: Es el sistema de apoyo estructural y protección a los órganos
internos mediante huesos.
Sistema nervioso: Es el sistema de conexiones nerviosas que permite transmitir
y tener información del medio que nos rodea.
Sistema reproductor: Es el sistema que está relacionado con la reproducción
sexual.
Sistema respiratorio: Es el sistema encargado de captar oxígeno y eliminar el
dióxido de carbono procedente del anabolismo celular. Las fosas nasales son
usadas para cargar aire en los pulmones donde ocurre el intercambio gaseoso.
Sistema urinario: (sistema excretor) Es el sistema que tiene la función de
expulsar los desechos que ha dejado el proceso digestivo.
Sistema digestivo: Es el sistema encargado del proceso de la digestión que es la
transformación y la absorción de los alimentos por las células del organismo. La
función que realiza es el transporte de los alimentos, la secreción de jugos
digestivos, la absorción de los nutrientes y la excreción.

Glándulas endocrinas
Las glándulas endocrinas producen hormonas, que son moléculas que actúan como
mensajeros para llegar a diferentes partes del cuerpo. Cada hormona está diseñada
para desencadenar una respuesta muy específica en una parte específica del
cuerpo.
Las glándulas endocrinas son las siguientes: glándulas suprarrenales, hipotálamo,
páncreas, glándulas paratiroides, glándula pituitaria y glándulas reproductivas
(ovarios y testículos).
Glándulas suprarrenales
Hay dos glándulas suprarrenales situadas en la parte superior de cada riñón. Las
hormonas que producen son la adrenalina, la aldosterona y el cortisol.
Las hormonas de las glándulas suprarrenales mantienen los niveles de sodio,
cloruro y potasio en la sangre, ayudando a controlar la presión arterial, la función
renal y las concentraciones de fluidos en el cuerpo.
Hipotálamo
El hipotálamo está situado dentro del cerebro. Produce muchas hormonas que
afectan al cerebro, el sistema nervioso y otras glándulas.
Las hormonas del hipotálamo regulan una amplia gama de funciones básicas del
cuerpo tales como la frecuencia cardíaca, la presión arterial, el sueño, el apetito, la
sed y la regulación del agua corporal y la temperatura corporal. Estas hormonas
ejercen su control actuando sobre el cerebro, el sistema nervioso y otras glándulas
endocrinas.
Páncreas
El páncreas se localiza en la parte profunda del abdomen, detrás del estómago. Las
hormonas que produce son la insulina, el glucagón, la somatostatina y otras.
Las hormonas del páncreas ayudan a controlar el azúcar en la sangre, y regulan el
uso y almacenamiento de nutrientes tales como la glucosa, los aminoácidos y los
triglicéridos. El páncreas también juega un papel en la digestión, al producir enzimas
digestivas que son secretadas en el intestino delgado.
Glándulas paratiroides
Hay cuatro glándulas paratiroides localizadas en el cuello, detrás de la glándula
tiroides. Producen la hormona paratiroidea, cuyo propósito es mantener los niveles
correctos de calcio y fósforo en todo el cuerpo.
Glándula pituitaria
La glándula pituitaria (o hipófisis) se localiza en la base del cerebro. Las hormonas
que producen son la tirotropina (también llamada hormona estimulante de la tiroides
o TSH), la hormona estimulante del folículo (FSH), la hormona adrenocorticotrópica
(ACTH), la hormona del crecimiento y otras.
La pituitaria juega un papel clave en la regulación del crecimiento, el desarrollo, el
metabolismo y la reproducción. Controla la actividad de muchas otras glándulas
endocrinas, incluyendo la tiroides, los ovarios, la glándula suprarrenal y otras.
Ejemplos de hormonas de la hipófisis y sus funciones:
- la hormona del crecimiento regula el crecimiento;
- la hormona adrenocorticotrópica estimula las glándulas suprarrenales para
producir cortisol;
- la tirotropina indica a la glándula tiroides que produzca hormonas tiroideas;
- la hormona luteinizante y la hormona estimulante del folículo regulan la ovulación
y la producción de estrógeno y progesterona en las mujeres, así como la formación
de esperma y la producción de testosterona en los hombres.
Glándulas reproductivas (ovarios y testículos)
Los ovarios (en las mujeres) se encuentran dentro de la parte inferior del abdomen.
Los testículos (en los hombres) se encuentran debajo del pene.
Las hormonas que producen los ovarios son el estrógeno y la progesterona. Los
testículos producen una variedad de hormonas "masculinas" llamadas andrógenos,
incluyendo la testosterona. Estas hormonas regulan el desarrollo y las funciones
reproductivas. El estrógeno controla el desarrollo de las características sexuales
femeninas durante la pubertad, y también estimula el crecimiento del revestimiento
del útero durante el ciclo menstrual. La progesterona ayuda a los huevos fertilizados
a insertarse en el útero y desarrollarse en un embrión. La testosterona es
responsable del desarrollo de las características sexuales masculinas durante la
pubertad y de la estimulación para la maduración del esperma. Los andrógenos
aumentan el crecimiento de los tejidos del cuerpo, especialmente del músculo.

Que son las hormonas ¿?


Las hormonas son los mensajeros químicos del cuerpo que controlan numerosas
funciones y circulan a través de la sangre hacia los órganos y los tejidos. Estos
componentes químicos intervienen en los procesos del:
 Metabolismo.
 Crecimiento y desarrollo.
 Reproducción.
Además, afectan al estado de ánimo y al apetito sexual.
A continuación, se describen las 20 hormonas mas importantes en el cuerpo
humano.

1) Estrógeno
Los estrógenos son una de las hormonas sexuales femeninas y se forman a partir
del colesterol, por eso las mujeres que bajan mucho de peso presentan trastornos
menstruales. Tienen un efecto proliferador, es decir, que hacen que las células se
multipliquen en tejidos como los ovarios, el útero y otras zonas del cuerpo. Su
presencia es mayor los primeros siete días del ciclo menstrual.
No solo están relacionados con la función reproductora. Los estrógenos también
influyen en el metabolismo de las grasas: reducen el colesterol malo y favorecen el
bueno. Afectan a la distribución de la grasa corporal, favoreciendo la figura
típicamente femenina de caderas anchas. Tienen un efecto protector de los huesos,
evitando la descalcificación.
2) Progesterona
La progesterona trabaja junto con los estrógenos para regular el ciclo menstrual de
las mujeres. Actúa principalmente al final del ciclo, después de la ovulación, y es la
encargada de favorecer el embarazo y la gestación: crea y mantiene el endometrio,
la capa de tejido mucoso y vascular que recubre el interior del útero y que es lo que
llamamos comúnmente regla. Su dinámica es la siguiente: después de la ovulación,
los niveles de progesterona ascienden a fin de preparar al útero para que reciba al
óvulo fertilizado. Cuando el huevo no es fecundado, la producción de progesterona
desciende abruptamente y ocurre la menstruación.
3) Testosterona
La testosterona es la principal hormona sexual masculina, aunque también la
producen las mujeres: se genera en los testículos y en los ovarios. Tiene un gran
impacto en el rendimiento físico porque afecta a la masa muscular, y hay maneras
de aumentarla de forma natural.
En los hombres, la testosterona interviene en el desarrollo de los testículos y la
próstata, así como en el de otros caracteres sexuales secundarios como la masa
muscular, el vello corporal o el agravamiento de la voz durante la adolescencia.
La testosterona parece tener una relación directa con el comportamiento: niveles
más altos están asociados a una mayor agresividad, mientras que la paternidad
parece reducir los niveles de testosterona, sugiriendo que así se promueven
comportamientos de cuidado de los hijos. Según algunos estudios, al enamorarse
los hombres reducen su testosterona, y las mujeres la aumentan, lo que daría como
resultado una reducción en las diferencias de comportamiento entre unos y otras.
4) Prolactina
Los niveles de prolactina ascienden durante el embarazo y luego de dar a luz, para
promover la producción de leche. Esta hormona también está implicada en la
ovulación y el ciclo menstrual. Si sufres de sensibilidad en los pechos, es probable
que seas sensible a la prolactina o que la estés produciendo en exceso.
5) Irisina
La irisina es conocida como la “hormona del ejercicio”. Y es que su producción
aumenta cuando estamos realizando algún tipo de actividad física. Investigaciones
científicas recientes han comenzado a sugerir que los niveles altos de esta hormona
disminuyen los riesgos de padecer enfermedades asociadas con la vejez, tales
como el cáncer y el Alzheimer.
6) Tiroxina (Tetrayodotina o T4)
La tiroxina también se llama tetrayodotironina o T4 porque contiene en su fórmula
cuatro átomos de yodo. Se genera en la tiroides, la principal glándula involucrada
en nuestro metabolismo, y esa es precisamente la función más importante de la
tiroxina en nuestro cuerpo: participar en el metabolismo ayudándonos a convertir
las calorías que consumimos en energía.
7) Péptido YY
El péptido YY es una hormona que se produce en el intestino delgado. Se libera
después de que comemos y su efecto consiste en disminuir el apetito y provocar la
sensación de saciedad. Según investigadores de la Universidad de Missouri, el
consumo de huevos y salchichas en el desayuno eleva la producción de esta
hormona y aleja al hambre por más tiempo.
8) Péptido similar al glucagón tipo 1
Esta es otra de las hormonas que se encarga de regular el apetito, se produce en
el intestino delgado y se libera luego de comer. Los niveles altos de esta hormona
están vinculados con el consumo de grasas y proteínas.
9) Insulina
Después de comer, el páncreas libera una hormona llamada insulina, que se
encarga de transportar la glucosa desde el flujo sanguíneo hacia los tejidos
corporales, para que luego pueda ser utilizada como energía.
10) Glucagón
Esta hormona también es producida por el páncreas, pero tiene un efecto muy
diferente al de la insulina. Así, cuando los niveles de azúcar en la sangre caen, el
glucagón rompe la glucosa almacenada con el fin de utilizarla para la generación de
energía. Como lo ves, la insulina y el glucagón trabajan en conjunto.
Si deseas mantener estables los niveles de estas hormonas, te recomendamos que
consumas alimentos ricos en proteínas y bajos en carbohidratos.
11) Serotonina
El 95% de la serotonina corporal se produce en el intestino. Esta hormona es
conocida por levantar el ánimo; su deficiencia puede desencadenar estados
depresivos. Asimismo, la serotonina está asociada con el aprendizaje, la memoria,
los ciclos de sueño y la digestión.
¿Deseas aumentar los niveles de esta hormona? ¡Come chocolate amargo! Este
delicioso manjar es una excelente fuente de triptófano, que es un químico al que el
organismo transforma en serotonina.
12) Grelina
La grelina es la hormona del apetito. Por este motivo, muchas dietas para adelgazar
están enfocadas en desestimular la producción de grelina.
Para evitar el exceso de esta hormona en tu cuerpo, duerme bien. Un estudio
realizado en la Universidad de Stanford comprobó que las personas que dormían
tan solo 5 horas producían un 15% de grelina.
13) Leptina
La leptina es la hormona antagonista de la grelina: se encarga de avisarle al cerebro
que es tiempo de parar de comer. Pero, esta no es su única función; también ayuda
al cerebro a regular los niveles de energía a lo largo del día.
Para mantener equilibrados los niveles de leptina, no consumas más de 6
cucharaditas de azúcar al día. Si lo haces, anularás los efectos de la leptina y
comerás en exceso.
14) Adiponectina
Esta hormona mejora la habilidad muscular de transformar a los carbohidratos en
energía, acelera el ritmo metabólico y potencia la quema de grasas.
Ten presente que aumentar la ingesta de grasas monosaturadas, como las que se
encuentran en el aguacate, el aceite de oliva y los frutos secos, te ayudarán a
incrementar los niveles de adiponectina y a combatir la grasa abdominal.
15) Melatonina
Esta es la “hormona del sueño” y es producida por la glándula pineal.
Investigaciones recientes han demostrado que la melatonina no solo nos ayudaría
a dormirnos con más facilidad, sino que también constituiría un poderoso
antioxidante.
16) Oxitocina
La oxitocina es el motivo por el que los abrazos y los besos (y todo lo que le sigue)
nos hacen sentir tan bien. Por esta razón, se la conoce con el nombre de la
“hormona del amor”. El contacto con las mascotas también eleva los niveles de
oxitocina.
17) Somatotropina (Hormona del Crecimiento)
Es la hormona del crecimiento, y su función es estimular el crecimiento, la
reproducción celular y la generación de los tejidos del cuerpo.
Su efecto mas conocido es el aumento de estatura durante la infancia y la
adolescencia, pero no es el único. La hormona del crecimiento se encarga también
de incrementar la acumulación de calcio en los huesos, promover el crecimiento
muscular (por ello su interés en el mundo deportivo) y de todos los órganos,
incluidos el cerebro, así como de estimular el sistema inmune.
18) Cortisol
Esta es la hormona que se produce en situaciones límite. Por este motivo, es
conocida con el nombre de “hormona del estrés”. Si bien se le suelen asignar
connotaciones negativas, lo cierto es que el cortisol es indispensable para
sobrevivir. En este sentido, es la que se encarga de incrementar el ritmo cardíaco,
la presión arterial, la respiración y la tensión muscular y así poder afrontar posibles
peligros. Los problemas surgen cuando, una vez pasado el peligro, los niveles de
cortisol siguen por las nubes.
Si deseas preservar tus niveles de cortisol a raya, haz actividades al aire libre y
practica la actividad física que más te guste.
19) Adrenalina
Llamada también epinefrina, la adrenalina se produce en las glándulas
suprarrenales, situadas junto a los riñones. Es, además de una hormona, un
neurotransmisor, lo que significa que poner en contacto y transmite información de
unas neuronas a otras.
Está involucrada en muchos procesos diferentes, así que es difícil definir su función,
pero todos tienen que ver con activarnos y ponernos alerta. La adrenalina nos
predispone a la acción, a la reacción rápida y con ello a sacar todo el partido de
músculos y huesos si hace falta. Es la principal implicada en la llamada reacción de
pelea o huye que se activa ante una situación de peligro. También en aquellas en
las que hay algo en juego si somos los más ágiles, como una competición deportiva
Para evitar el exceso de adrenalina, ¡ríe mucho! Según los investigadores de la
Universidad de Loma Linda, reír disminuye los niveles de adrenalina en un 70%.
20) Dopamina
Y para coronar nuestra lista, nos referiremos a la dopamina. Esta es la “hormona
del bienestar” y se libera cuando realizamos actividades placenteras, como cuando
deleitamos nuestro paladar con nuestro plato favorito o protagonizamos un
momento de intimidad con nuestra pareja.
El cuarteto de la Felicidad : Endorfina, Serototina, Dopamina y Oxitocina.
Las que mejoran tu bienestar y regulan tu apetito
La dopamina y la serotonina están relacionadas con la sensación de felicidad y,
además, están implicadas en otras áreas de la salud.
1) Dopamina (La hormona de la recompensa)
La dopamina, es un neurotransmisor que opera desde determinadas áreas del
cerebro con el fin de dirigir el circuito de recompensa. La dopamina provoca placer
y hace que te sientas bien.
Esto significa que la dopamina sirve para evocar la sensación de bienestar tras
haber conseguido un objetivo. En consecuencia, está vinculada a la motivación y la
curiosidad; pero también a las adicciones y las conductas de riesgo por la
satisfacción de necesidades placenteras. Finalmente, a nivel cognitivo se ha
estudiado la relación entre altas cantidades de dopamina y mentes creativas.
2) Serotonina
La serotonina se conoce como la sustancia de “la felicidad”. La serotonina, es un
neurotransmisor presente en el cuerpo que sirve para controlar el estado de ánimo.
Como la serotonina fluye cuando te sientes importante, el sentimiento de soledad e
incluso la depresión son respuestas químicas a su ausencia. Además, la serotonina
inhibe la agresividad y actúa sobre el apetito, la lívido sexual, la temperatura
corporal y el sueño, regulándolos.
Además, si dentro de tu cuerpo los niveles de esta hormona son más bajos de lo
normal, se incrementa la necesidad de comer, porque una de sus funciones es crear
sensación de saciedad y regular los movimientos del intestino.
Para producir serotonina, el organismo necesita del aminoácido triptófano, y por ello
tomar alimentos ricos en este, como queso, leche, huevos, pollo, pescado o nueces,
favorece la sensación de saciedad. El deporte también incrementa la producción de
serotonina, y por este motivo practicarlo conlleva un aumento de la sensación de
bienestar.
La estrategia más simple para aumentar el nivel de serotonina es pensar en
recuerdos felices, escribe el neurocientífico Alex Korb en el portal Psychology
Today. Uno de los síntomas de la depresión es que las personas no pueden
recordar momentos felices, por eso, agrega Korb, mirar fotos viejas o hablar con un
amigo puede ayudar a refrescar la memoria.
El neurocientífico describe otras tres formas: exponerse a la luz del sol, recibir
masajes y hacer ejercicio físico aeróbico, como correr y andar en bicicleta.
Las que alejan el estrés y alivian los dolores
Las oxitocinas y las endorfinas no solo contribuyen a tu bienestar emocional,
también tienen la facultad de ser “tranquilizantes”.
3) Oxitocina (La Hormona del Amor u Hormona del Abrazo)
La oxitocina es la llamada hormona del amor. Ha recibido comúnmente este apodo
debido a su implicación en los vínculos emocionales y el establecimiento de
relaciones afectivas. La oxitocina es un oligopéptido secretado en la hipófisis cuya
funcionalidad es más amplia de lo que podríamos imaginar. Las conductas
prosociales están directamente ligadas a esta hormona. Así, cuestiones como la
empatía, el altruismo, la generosidad o la compasión, dependen de ella. Y no sólo
es la principal expresión química de los sentimientos hacia los demás, sino también
hacia nosotros mismos. Pues es responsable de la autoconfianza y el equilibrio
interior.
Esta hormona sirve, entre otras cosas, para sentir una mayor seguridad y socializar
mejor. Además, esta hormona es responsable del vínculo “químico” madre-hijo, la
empatía, la sociabilidad y la sensación de pertenencia a un grupo social. También
produce tranquilidad, reduciendo la ansiedad y el estrés, y generando sensación de
confianza. Debido a estas propiedades, se está investigando su posible uso de
forma terapéutica para el tratamiento del autismo.
Por estar relacionada al desarrollo de comportamientos maternales y a los apegos,
la oxitocina suele ser apodada como "la hormona de los vínculos emocionales" y "la
hormona del abrazo".
Abrazar es una forma muy simple de conseguir un aumento de oxitocina. Dar o
recibir un regalo es otro ejemplo.
4) Endorfinas
Las endorfinas son conocidas por su efecto analgésico. Se trata de sustancias
capaces de provocar una acción anestésica en el cerebro, y por este motivo juegan
un papel vital en la percepción del dolor. Su nombre es debido a que podrían ser
consideradas como una especie de “morfina” natural.
Y es que las endorfinas no solo modulan la percepción del dolor: pueden hasta llegar
a eliminarlo, especialmente en situaciones de mucho estrés. Por ejemplo, si
sufrieras un accidente y alguien de tu entorno necesitase ayuda urgente podrían
“anular” tu dolor para que pudieras actuar y ayudar sin sufrir.
Así pues, mantener hábitos de vida que favorezcan la producción de endorfinas
puede ser un buen aliado para el alivio del dolor. La mejor manera de mantener
altos tus niveles de endorfinas es hacer ejercicio, y si además lo practicas con
amigos, tendrás una dosis extra de esta hormona, ya que el contacto agradable con
otras personas también contribuye a elevarlas.
Están ligadas a la felicidad porque su función principal está directamente
relacionada con la sensación de placer. Por ello, también intervienen en la
sexualidad actuando, por ejemplo, como responsables del deseo.
Introducción al estrés
Son diversas las maneras en las que una persona puede responder frente a una
situación estresante, puesto que esta constituye una respuesta subjetiva y personal
que dependerá de cómo la persona perciba y experimente dicha situación.
Sin embargo, existen una serie de procesos y reacciones fisiológicas comunes a
todas las personas. Estas reacciones vienen desencadenadas por una serie de
efectos producidos por las hormonas relacionadas con el estrés.
¿Qué es el estrés?
Cuando una persona experimenta un estado de tensión y ansiedad durante un
período de tiempo continuo está viviendo lo que se conoce como estrés. Este estado
puede originar todo un abanico de afecciones físicas, así como una molesta
sensación de pesadumbre en la persona que lo sufre.
Por lo tanto, las dos características principales de los estados de estrés son:
 Origen psicológico del estrés, por el cual un elemento percibido como
estresante por la persona induce una serie de cambios en la actividad física
y orgánica.
 Intervención de las distintas hormonas relacionadas con el estrés, las cuales
son las responsables de dichas alteraciones físicas.
Estas hormonas son liberadas desde el cerebro hasta todos los rincones de nuestro
cuerpo, provocando, tal y como se comenta, un gran número de cambios físicos y
fisiológicos.
A continuación se describen las hromonas que participan en este proceso
1. Cortisol
El cortisol se ha establecido como la hormona del estrés por antonomasia. La razón
es que el cuerpo, ante circunstancias estresantes o de emergencia, produce y libera
grandes cantidades de esta hormona, la cual sirve como detonante para responder
a dicha situación de forma rápida y hábil.
En circunstancias de normalidad la energía que genera nuestro cuerpo va dirigida
a ejecutar las diferentes tareas metabólicas que mantienen el equilibrio de las
funciones corporales. Sin embargo, ante la aparición de un evento estresante el
cerebro genera una serie de señales que viajan hasta las glándulas adrenales, las
cuales comienzan a liberar grandes cantidades de cortisol.
Una vez liberado el cortisol, este se encarga de la descarga de glucosa en sangre.
La glucosa genera una gran cantidad de energía en los músculos, los cuales pueden
moverse con mayor rapidez y ofrecer una respuesta al estímulo mucho más
inmediata. Cuando el elemento estresante desaparece, los niveles de cortisol se
restauran y organismo vuelve a la normalidad.
Esta respuesta no es para nada perjudicial para la persona, en tanto en cuanto no
se mantenga en el tiempo. Cuando esto ocurre comienzan a aparecer síntomas
causados por una desregulación hormonal. Entre estos síntomas se encuentran:
 Irritabilidad
 Cambios de humor
 Fatiga
 Cefaleas
 Palpitaciones
 Hipertensión
 Bajo apetito
 Afecciones gástricas
 Dolor muscular
 Calambres
2. El glucagón
La hormona llamada glucagón se sintetiza mediante las células del páncreas y su
principal foco de actuación se centra en el metabolismo de los hidratos de carbono.
El cometido principal de esta hormona se basa dejar que el hígado libere glucosa
en los momentos en los que nuestro cuerpo la necesita, bien por una situación
estresante con el objetivo de activar los músculos o bien porque los niveles de
glucosa en sangre sean bajos.
Ante una situación de emergencia o estrés, el páncreas libera grandes dosis de
glucagón al torrente sanguíneo para cargar de energía nuestro cuerpo. Este
desequilibrio hormonal, aunque útil en situaciones de amenaza puede resultar
peligroso en personas que padecen algún tipo de diabetes.
3. Prolactina
A pesar de que esta hormona sea conocida por su implicación en la secreción de la
leche durante el periodo de lactancia, los niveles de prolactina pueden verse
seriamente afectados ante situaciones de estrés que se prolongan en el
tiempo, llegando a provocar hiperprolactinemia.
Tal y como su propio nombre indica, la hiperprolactinemia se refiere a un incremento
de los niveles de prolactina en sangre. Esta mayor presencia de prolactina en
sangre inhibe, mediante diferentes mecanismos, la liberación de hormonas
hipotalámicas encargadas de la sintetización de estrógenos.
Como consecuencia, la inhibición de las hormonas sexuales femeninas acarrean en
la mujer la reducción de los estrógenos, alteraciones menstruales e, incluso, falta
de ovulación.
4. Hormonas sexuales
Ante circunstancias estresantes, las hormonas sexuales conocidas como
testosterona, estrógenos y progesterona ven perturbado su funcionamiento normal.
4.1. Testosterona y estrés
La testosterona, hormona sexual masculina por mérito propio, es la encargada del
desarrollo de las características sexuales masculinas, así como de la respuesta
sexual.
Cuando la persona experimenta niveles de estrés altos durante largos periodos de
tiempo, la producción de testosterona disminuye, ya que el cuerpo prioriza la
liberación de otras hormonas como el cortisol, más útiles ante situaciones de estrés
o peligro.
Fruto de este sometimiento prolongado a los efectos de la inhibición de la
testosterona, la persona puede experimentar problemas sexuales como impotencia,
disfunción eréctil o falta de deseo sexual.
Otros síntomas vinculados con la reducción de los niveles de testosterona son:
 Cambios de humor.
 Fatiga y cansancio constante.
 Problemas para conciliar el sueño e insomnio.
4.2. Estrógenos
Como se menciona anteriormente, los altos niveles de estrés disminuyen la
liberación de estrógenos, perturbando el funcionamiento sexual normal de la mujer.
No obstante, la correspondencia entre estrógenos y estrés se produce de forma
bidireccional. De forma que los efectos del estrés contribuyen a la reducción del
nivel de estrógenos y al mismo tiempo estos ejercen una función protectora ante los
efectos del estrés.
4.3. Progesterona
La progesterona se elabora en los ovarios y entre sus muchas funciones se
encuentra la de ajustar el ciclo menstrual e intervenir en los efectos de los
estrógenos, con la finalidad de estos no sobrepasen su estimulación de crecimiento
celular.
Cuando una mujer se ve sometida a situaciones o contextos estresantes durante
mucho tiempo, la producción de progesterona disminuye, causando una gran
cantidad de efectos y síntomas tales como fatiga extrema, aumento de peso,
cefaleas, alteraciones en el humor y falta de deseo sexual.
Conclusión: un nexo entre la psicología y la fisiología
La existencia de las hormonas del estrés muestra hasta qué punto el sistema
endocrino está vinculado a nuestros estados mentales y a nuestros estilos de
comportamiento. La liberación de uno u otro tipo de hormona es capaz de producir
cambios medibles tanto en las dinámicas neurobiológicas del organismo como en
la frecuencia de aparición de ciertas acciones.
Así pues, constatamos una vez más que la separación entre los procesos
fisiológicos y los psicológicos es una ilusión, algo que utilizamos para comprender
la compleja realidad del funcionamiento del ser humano, pero que no se
corresponde necesariamente con una frontera presente de manera natural en la
biología de nuestros cuerpos.
Tipos de neurotransmisores: funciones y clasificación
Los neurotransmisores son sustancias químicas creadas por el cuerpo que
transmiten señales (es decir, información) desde una neurona hasta la siguiente a
través de unos puntos de contacto llamados sinapsis. Cuando esto ocurre, la
sustancia química se libera por las vesículas de la neurona pre-sináptica, atraviesa
el espacio sináptico y actúa cambiando el potencial de acción en la neurona post-
sináptica.
Existen distintos neurotransmisores, cada uno de ellos con distintas funciones. De
hecho, el estudio de esta clase de sustancias es fundamental para entender cómo
trabaja la mente humana. En este artículo, revisaremos algunos de los
neurotransmisores más significativos.
Principales neurotransmisores y sus funciones
La lista de neurotransmisores conocidos ha ido aumentando desde los años 80, y en
la actualidad se han contabilizado más de 60. Esto no es extraño, teniendo en
cuenta la complejidad y la versatilidad del cerebro humano. En él se producen todo
tipo de procesos mentales, desde la gestión de las emociones hasta la planificación
y creación de estrategias, pasando por la realización de movimientos involuntarios
y el uso del lenguaje.
A continuación, se mencionan los principales neuroquímicos.
1. Serotonina
Este neurotransmisor es sintetizado a partir del triptófano, un aminoácido que no
es fabricado por el cuerpo, por lo que debe ser aportado a través de la dieta. La
serotonina (5-HT) es comúnmente conocida como la hormona de la felicidad,
porque los niveles bajos de esta sustancia se asocian a la depresión y la obsesión.
Además de su relación con el estado de ánimo, el 5-HT desempeña distintas
funciones dentro del organismo, entre los que destacan: su papel fundamental en la
digestión, el control de la temperatura corporal, su influencia en el deseo sexual o
su papel en la regulación del ciclo sueño-vigilia.
El exceso de serotonina puede provocar un conjunto de síntomas de distinta
gravedad.
2. Dopamina
La dopamina es otro de los neurotransmisores más conocidos, porque está
implicado en las conductas adictivas y es la causante de las sensaciones
placenteras. Sin embargo, entre sus funciones también encontramos la
coordinación de ciertos movimientos musculares, la regulación de la memoria, los
procesos cognitivos asociados al aprendizaje y la toma de decisiones
3. Endorfinas
¿Te has dado cuenta de que después de salir a correr o practicar ejercicio
físico te sientes mejor, más animado y enérgico? Pues esto se debe
fundamentalmente a las endorfinas, una droga natural que es liberada por nuestro
cuerpo y que produce una sensación de placer y euforia.
Algunas de sus funciones son: promueven la calma, mejoran el humor, reducen el
dolor, retrasan el proceso de envejecimiento o potencian las funciones del sistema
inmunitario.
4. Adrenalina (epinefrina)
La adrenalina es un neurotransmisor que desencadena mecanismos de
supervivencia, pues se asocia a las situaciones en las que tenemos que estar alerta
y activados porque permite reaccionar en situaciones de estrés.
En definitiva, la adrenalina cumple tanto funciones fisiológicas (como la regulación
de la presión arterial o del ritmo respiratorio y la dilatación de las pupilas) como
psicológicas (mantenernos en alerta y ser más sensibles ante cualquier estímulo).
5. Noradrenalina (norepinefrina)
La adrenalina está implicada en distintas funciones del cerebro y se relaciona con
la motivación, la ira o el placer sexual. El desajuste de noradrenalina se asocia a la
depresión y la ansiedad.
6. Glutamato
El glutamato es el neurotransmisor excitatorio más importante del sistema nervioso
central. Es especialmente importante para la memoria y su recuperación, y es
considerado como el principal mediador de la información sensorial, motora,
cognitiva, emocional. De algún modo, estimula varios procesos mentales de
importancia esencial.
Las investigaciones afirman que este neurotransmisor presente en el 80-90% de
sinapsis del cerebro. El exceso de glutamato es tóxico para las neuronas y se
relaciona con enfermedades como la epilepsia, el derrame cerebral o enfermedad
lateral amiotrófica.
7. GABA
El GABA (ácido gamma-aminobutírico) actúa como un mensajero inhibidor, por lo
que frena la acción de los neurotransmisores excitatorios. Está ampliamente
distribuido en las neuronas del córtex, y contribuye al control motor, la visión, regula
la ansiedad, entre otras funciones corticales.
Por otro lado, este es uno de los tipos de neurotransmisores que no atraviesan
la barrera hematoencefálica, por lo cual debe ser sintetizado en el cerebro.
Concretamente, se genera a partir del glutamato.
8. Acetilcolina
La acetilcolina ampliamente distribuida por las sinapsis del sistema nervioso central,
pero también se encuentra en el sistema nervioso periférico.
Algunas de las funciones más destacadas de este neuroquímico son: participa en
la estimulación de los músculos, en el paso de sueño a vigilia y en los procesos de
memoria y asociación.
Clasificación de los neurotransmisores
Los neurotransmisores pueden clasificarse de la siguiente manera:
 Aminas: Son neurotransmisores que derivan de distintos aminoácidos como,
por ejemplo, el triptófano. En este grupo se encuentran: Norepinefrina,
epinefrina, dopamina o la serotonina.
 Aminoácidos: A diferencia de los anteriores (que derivan de distintos
aminoácidos), éstos son aminoácidos. Por ejemplo: Glutamato, GABA,
aspartato o glicina.
 Purinas: Las investigaciones recientes indican que las purinas como el ATP
o la adenosina también actúan como mensajeros químicos.
 Gases: Óxido nítrico es el principal neurotransmisor de este grupo.
 Péptidos: Los péptidos están ampliamente distribuidos en todo el encéfalo.
Por ejemplo: las endorfinas, las dinorfinas y las taquininas.
 Ésteres: Dentro de este grupo se encuentra la acetilcolina.
Su funcionamiento
No hay que olvidar que, a pesar de que cada uno de los tipos de neurotransmisores
pueda ser asociado a ciertas funciones en el sistema nervioso (y, por lo tanto, a
ciertos efectos a nivel psicológico), no se trata de elementos con intenciones y un
objetivo a seguir, de modo que sus repercusiones en nosotros son puramente
circunstanciales y dependen del contexto.
Dicho de otro modo, los neurotransmisores tienen los efectos que tienen porque
nuestro organismo ha evolucionado para hacer de este intercambio de sustancias
algo que nos ayuda a sobrevivir, al permitir la coordinación de diferentes células y
órganos del cuerpo.
Por eso, cuando consumimos fármacos que emulan el funcionamiento de estos
neurotransmisores, muchas veces tienen efectos secundarios que incluso pueden
ser todo lo contrario del efecto esperado, si interactúan de manera anómala con las
sustancias que ya hay en nuestro sistema nervioso. El equilibrio que se mantiene
en el funcionamiento de nuestro cerebro es algo frágil, y los neurotransmisores no
aprenden a adaptar su influencia en nosotros para cumplir con la que se supone
que es "su función"; de eso debemos preocuparnos nosotros.
Cerebro
1) Dopamina
2) Hormona del crecimiento
3) Melatonina
4) Oxitocina
5) Prolactina
6) Serotonina
7) Somatostatina
Tiroides
1) Tirosina (T4)
2) Triyodotirotina (T3)
Pancreas
1) Glucagon
2) Insulina
3) Polipetido Pancreatico (PP)
4) Somatostatina
Glandulas Adrenales
1) Aldosterona
2) Cortisol
3) Noradrenalina
Organos Reproductores
1) Estradiol
2) Inhibina
3) Oxitocina
4) Progesterona
5) Testosterona

Glandulas Paratiroides
1) Hotmona Partiroide
Riñones
1) Eritroproyetina
2) Renina
3) Vitamina D