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La frontera del sudeste de Inka contra el Chiriguanos: estructura y dinámica de los

borderlands imperiales de Inka.


Sonia Alconini.
Latin American Antiquity 15.4 (Dec 2004): p389(30).

Texto Completo:COPYRIGHT 2004 Society for American Archaeology


La investigación reciente sobre el Inka ha documentado las estrategias y los efectos de la
administración imperial en un nivel provincial y de la casa. Menos se sabe, sin embargo,
sobre la estructura y la dinámica de la frontera de Inka y de su impacto en procesos
locales y económicos. La frontera del sudeste de Inka según expediente ethnohistoric--era
el ajuste para el conflicto entre el Inkas y los grupos de Guarani-discurso de Chiriguano de
los piedmonts de Chaco y las tierras bajas Amazonian. En el contexto de dos modelos
competentes de la frontera, uno militar (un perímetro endurecido o una defensa
profundizada) y uno cultural (con procesos socioeconómicos amplios), este artículo evalúa
la naturaleza de la frontera del sudeste de Inka y de sus efectos sobre dinámicas
socioeconómicas locales. Archaecological y la investigación ethnohistorical en Oroncota y
Cuzcotuyo, dos centros de Inka de esta frontera, sugieren que un alternativa bajo la forma
de “frontera militar suave” formada por los puestos avanzados y los centros imperiales
disembedded de procesos socioeconómicos locales. Mientras que la arquitectura revela
altos niveles de la inversión, los datos del establecimiento, la capacidad de almacenaje, y
la distribución de los materiales imperiales de Inka toda sugieren una implicación mínima
en procesos socioeconómicos locales. Los resultados son relevantes a entender
estrategias de la frontera de Inka y proporcionan un estudio de la facilidad de la
interacción de la frontera entre un estado prehistórico altamente organizado y poblaciones
tribales.
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Las fronteras imperiales son ajustes especiales para estudiar la interacción entre la gente,
las instituciones, y su ambiente. Las cuentas ethnohistoric de la frontera de Inka en el
Chaco boliviano describen un encuentro sin precedente entre uno de los polities más
grandes y más de gran alcance del mundo nuevo y de una población tropical de la tierra
baja que el Inka podría nunca sujetar. Esta interacción, vista ethnohistorically, era
generalmente invasiones intermitentes hostiles e incluidas por los grupos de Guarani-
discurso “salvajes y bárbaros” de Chiriguano del Amazon y de las tierras bajas (romano
1994 de Barragan; Garcilazo de la Vega 1960 [1609]; Sarmiento de Gamboa 1960 [1572]).
Como respuesta, la extensión de Inka en el Chaco adoptó una postura defensiva para
resistir estas incursiones, y la frontera militarizada con frecuencia descrita de Inka se
convirtió. Aunque es altamente probable que estas cuentas presenten una imagen
sobresimplificada de un imperio civilizado que lleva a cabo la frontera contra salvajes
externos, esta región proporciona una localización excelente para investigar el contacto
directo entre el polity de Inka y unsubdued grupos de la tierra baja.
En el contexto de dos modelos competentes de la frontera, este artículo es parte de un
proyecto de investigación más amplio que evalúa la naturaleza y la estructura del
Frontera de Inka/Chiriguano en el Chaco boliviano del este. El primer modelo, derivado de
ethnohistory, caracteriza la frontera de Antis/Chaco como barrera militar diseñada para
prevenir invasiones por el Chiriguanos. El segundo modelo tensiona la frontera como una
zona cultural y el lugar geométrico de procesos socioeconómicos complejos incluyendo la
aculturación, la estratificación social, y el comercio. Mi investigación se centró en la
excavación y el examen sistemático alrededor de Oroncota y de Cuzcotuyo, dos centros
de Inka de la frontera del sudeste. Los datos relevantes de la colección del examen y de
la superficie en los Hinterland de estos centros, tan bien como datos arquitectónicos,
serán presentados.
Primer, las consideraciones teóricas en la gama de procesos socioeconómicos en
fronteras imperiales antiguas se proporcionan, incluyendo fronteras militares y culturales y
sus correlativos arqueológicos respectivos. En segundo lugar, un resumen de la
investigación en las varias partes de la frontera de Inka se contornea, así como la
información ethnohistorical con respecto a la frontera en el Chaco boliviano. Los
resultados del examen, de las colecciones superficiales, y de los análisis arquitectónicos
entonces se presentan para explicar la naturaleza de la frontera del sudeste.
Dinámica y estructura de fronteras imperiales
La interacción a lo largo de fronteras imperiales es con frecuencia compleja, dinámica, y
multi-trenzado (Hudson 1985). Una característica saliente es defensa militar contra la
invasión. Sin embargo, las fronteras son también los focos de la interacción social y
económica flúida entre el imperio y las poblaciones externas. Esta interacción,
beneficiando generalmente el imperio, incluye a menudo un aumento de las redes del
comercio de la distancia a través de las fronteras para los materiales valiosos (Cooter
1977; Gorenstein 1985; Paynter 1985; Redmond 1988), la extracción de sobra de
poblaciones de la frontera bajo la forma de impuestos dentro de la frontera y el tributo más
allá de ella (Paynter 1985), agregaciones de la población de partidarios imperiales
acercan a las instalaciones imperiales que se extienden de instalaciones de
administradores y de soldados para verdad a colonias (Lewis 1984; Sttefen el an o 80),
cambios del establecimiento y la formación de los territorios y de los polities del
almacenador intermediario en situaciones de la alta hostilidad DeBoer 1981; Parker 1998;
Upham 1986), y procesos de la aculturación y del ethnogenesis, atados a veces a la
competición y a la estratificación social crecientes entre los habitantes nativos Brumfield y
el zorro 1994; Campeón y campeón 1986). Porque se sobreponen estas actividades, las
fronteras imperiales son “amplias zonas de la interacción” formada traslapando límites del
grado y de la distribución variables (Elton 1996). Como espacios disputados, las fronteras
imperiales están también conforme a flujo y a la redefinición constantes como respuesta a
los avances y a los retratamientos continuos.
Además de entender la dinámica de fronteras imperiales, otra dimensión importante está
comprendiendo su estructura. La manera de la cual los componentes fueron articulados y
organizados proporciona penetraciones en las estrategias y las políticas usadas por el
imperio para mantener control en ajustes de la frontera. Más bien que en términos de
tipologías aisladas, las fronteras imperiales se deben entender como representación de
una serie continua de perímetros defensivos cerrados para abrirse y de fronteras
culturales completamente integradas (Anderson 1996:6). Las fronteras imperiales
antiguas en los mundos viejos y nuevos se caracterizan generalmente como (1)
perímetros defensivos (Luttwak 1976; Whittaker 1994), (2) amplias zonas de la interacción
sociopolítica (Eadie 1977; Elton 1996; Lattimore 1940, 1962), o (3) límites marginales
(Turner 1993; Upham 1986).
Para examinar la naturaleza de la frontera del sudeste de Inka, modelo dos modos: los
militares y la frontera cultural. Mientras que el modelo militar es apoyado por la
información ethnohistoric disponible que sugiere una frontera fuertemente defensiva
contra los ataques intermitentes de los grupos Amazonian tropicales (Cobo 1993 [1582-
1657]; Sarmiento de Gamboa 1960 [1572]), otras referencias ethnohistoric también
sugiere los aspectos de la frontera más constantes con el modelo cultural, incluyendo
comercio extenso y la aculturación de los grupos tropicales (Alcaya [ga] 1961 [1605];
Saignes 1985; Susnik 1968). Las secciones siguientes contornean los modelos
competentes y definen los correlativos arqueológicos para cada uno.
La frontera como barrera militar
En el primer modelo, la frontera toma la forma de una barrera militar diseñada para
prevenir la incursión de los grupos “bárbaros” de Chiriguano de la tierra baja. En cuentas
ethnohistorical, y al igual que la cruz-cultural común en situaciones imperiales de la
frontera, el Chiriguanos fue retratado como salvajes que amenazaban la orden y el
territorio sociales de Inka. En este caso, la frontera tomaría la forma de un “perímetro
endurecido claramente demarcado” de las instalaciones militares que dividen el paisaje en
áreas internas y externas, o alternativomente la forma de una “defensa-en-profundidad”
con una serie de puntos de referencia fortificados en las localizaciones estratégicas para
el transporte (D'Altroy 1992; Hudson 1985; Rawls 1979).
Evidencia histórica dada, esperaríamos que el “perímetro endurecido” en la frontera
easternmost de Inka consistiera arqueológicamente en cordones de las fortalezas
(D'Altroy 1992:73; Hyslop 1990). En contraste con los centros militar orientados en la
frontera, los centros detrás de la frontera deben tener más en campo común
funcionalmente con los sitios administrativos provinciales de Inka. Los establecimientos
dentro de la frontera deben demostrar más evidencia de “Inkanization,” incluyendo
dislocaciones del establecimiento, la adopción de los canon estilísticos de Inka, y la
participación en la economía política provincial de Inka, que ésos en o más allá de la
frontera. Alternativomente, el modo profundizado de la “defensa” debe exhibir “puntos de
referencia autónomos” en las localizaciones defensivas ligadas por los caminos, puestos
avanzados (tampu), y almacenes, a la inversión menos total en la arquitectura militar
(D'Altroy 1992). Este modo alternativo de la defensa daría lugar a menos diferenciación
funcional entre los centros en la frontera apropiada y ésas dentro de la frontera.
La frontera cultural
El segundo modelo tensiona la importancia de la frontera como “zona flúida de la
aculturación,” más bien que simplemente de una barrera militar. La zona de frontera
cultural debe ser el ajuste para las alianzas con los locals, la aculturación, relaciones del
patrón-cliente con élites nativas, y el comercio atado a una economía del prestigio de
artículos imperiales seleccionados. Debe haber interferencia imperial directa mínima en
patrones e instituciones locales, y las relaciones del imperio con las poblaciones locales
se deben arraigar en procesos sociales y económicos más bien que en la administración
centralizada. En vez de control militar directo imponente, el imperio delegaría el control de
la frontera a las poblaciones locales que formaron a miembros supernumerarios de la red
defensiva del estado, apoyado por la promesa del forro militar imperial (Eadie 1977). Las
fortalezas imperiales deben actuar principalmente como impedimentos visibles o como
postes anticipados.
Arqueológicamente, esperaríamos que esta estrategia diera lugar a los fortalecimientos
construidos en el estilo local (D'Altroy 1992:77), mientras que las instalaciones de Inka
serían muy limitadas en escala. En el imperio romano, las fronteras acculturative por
ejemplo en Pannonia, eran parte de una estrategia a largo plazo de grupos nativos de
“civilización” como “bárbaros internos” para blindar el imperio de los “externos”. Esta
estrategia barata fue perseguida cuando: (1) la frontera exterior no fue caracterizada por
la inversión económica pesada; (2) las poblaciones externas consistieron en grupos
altamente hechos fragmentos del “fastidio”; y (3) factores ecológicos previnieron el
trasplante fácil de las instituciones económicas de la base (Eadie 1977).

Para probar ambos modelos, conduje la investigación arqueológica en la frontera del


sudeste de Inka (Bolivia) en la Cordillera Oriental que divide los Andes del lavabo
Amazonian (cuadro 1). Mi investigación fue centrada en ambos lados de la Cordillera
extensa oriental y abarcó una gama de ambientes altitudinal: Oroncota, dentro de la
frontera en (Montana) los valles secos occidentales que hacen frente a los Andes, y
Cuzcotuyo, en los márgenes de la frontera en el Chaco tropical del este piedmont que
hace frente a los savannas Amazonian. Ambas áreas se mencionan extensivamente en
cuentas ethnohistoric como parte de la frontera imperial de Inka contra el Chiriguanos
(Combes y Saignes 1991; Parssinen y Siiriainen 1998). Los complejos de Oroncota y de
Cuzcotuyo Inka fueron identificados en las dos áreas, y el proyecto fue diseñado para
examinar sistemáticamente los alrededores de cada centro en un radio de 5 kilómetros,
representando la distancia alrededor de de una caminata one-day (que aproxima 90
[km.sup.2]). Aunque no estuvo discutido aquí, el proyecto también fue diseñado para
excavar partes variadas de cada uno complejo para evaluar cambios funcionales en un
cierto plazo y para establecer las comparaciones del inter-centro (Alconini 2002).
La discusión siguiente se centra en los aspectos relevantes del examen y de los datos
arquitectónicos para verter la luz en la dinámica espacial de la frontera de Inka. Tratará las
preguntas siguientes de la investigación: (1) ¿La conquista de Inka alteró patrones
locational existentes del establecimiento? (2) ¿El control de Inka en las fronteras del
sudeste fue manifestado en la inversión pesada en infraestructura militar? (3) ¿La
conquista de Inka promovió una economía de la grapa en la frontera según lo considerado
en memorias grandes? ¿y (4) hizo el Inka promueven una economía de las mercancías
del prestigio basada en la distribución vertical de la cerámica imperial según lo visto en
otras partes del imperio? Primero, examinaré la región de Oroncota dentro de la frontera,
y entonces Cuzcotwo en la frontera imperial.
Fronteras imperiales de Inka
Durante el décimo quinto siglo, el imperio de Inka constituyó uno del más grande del
mundo nuevo en escala y complejidad. Con su base política en Cuzco, el imperio extendió
al norte al Ecuadorian Montana, sur a la Argentina y a Chile central, oeste a la costa
pacífica, y este a los piedmonts Amazonian, abarcando una amplia gama de ambientes
incluyendo la costa seca, el Montana tropical, y las montañas frías. Esta diversidad
ecológica fue acompañada por la incorporación de polities de niveles diversos de la
complejidad política y de los fondos étnicos y lingüísticos, incluyendo el estado de gran
alcance de Chimu en la costa pacífica, y una variedad de chiefdoms y de tribus de los
Andes y de los márgenes Amazonian (D'Altroy y otros. 2000; DeMarrais y otros. 1996;
Patterson 1992; Rostworowski 1988; Rowe 1946; Stanish 2001).
La extensión de Inka terminó áspero en el piedmont tropical que dividía los Andes y
Amazon, que, también demarca coincidentemente los límites de la tierra cultivable
(D'Altroy 1992). Esto se divide separa dos regiones importantes en las cuales las
diferencias importantes sean evidentes en ecología, la evolución cultural, niveles de la
complejidad política, e idiomas uniformes. Sin embargo, la interacción extensa y las
transacciones económicas entre los Andes y el predating de Amazon la frontera de Inka
son también evidentes (Hastings 1985; Dobladillando 1970:367 - 369; Lathrap 1970;
Lizarraga 1968 [1605]; Saignes 1985).
Las fronteras de Inka no han sido el foco de la investigación sistemática, aunque la
investigación reciente sugiere aspectos importantes de su configuración. Hay información
histórica también limitada que documenta cambios en la configuración de las fronteras y
cambia de puesto en políticas referente a ellas. Por ejemplo, según algunas fuentes, el
primer emperador Pachakuti conquistó el territorio de Charcas y estableció los primeros
establecimientos a lo largo de la frontera del sudeste, mientras que las dos reglas
siguientes, Tupac Inka Yupanqui y Wayna Capac, consolidó estas fronteras estableciendo
los nodos dominantes del control contra la invasión de los grupos de Chiriguano-Guarani
de las tierras bajas (Parssinen 1992). Considerando que las invasiones de Chiriguano
están retratadas como último fenómeno (1520s), es muy probable que algunos
establecimientos de Inka en la frontera del sudeste sean establecidos anterior con
diversas funciones (Parssinen 1992:120 - 136).
Las fronteras de Inka fueron establecidas a menudo como frentes defensivos contra
invasores externos. Sin embargo, cuando las condiciones eran más favorables, también
los establecieron como postes anticipados en territorios extranjeros para acceder a los
materiales valiosos (Dillehay y Gordon 1988). En la frontera meridional (la Argentina
norteña) una serie de instalaciones defensivas, administrativas, y residenciales se ha
identificado (Gonzales y Regueiro 1958-1959; Raffino 1988, 1993). Dentro de la frontera
apropiada, en la región de Calchaqui entre Cortaderas y Tastil, una serie de
establecimientos emparedados Inka en localizaciones defensivas también fue situada.
Estos sitios fueron utilizados para asegurar estabilidad interna contra rebeliones locales y
para garantizar la extracción segura, hacer la producción, y el transporte a mano de los
artículos del metal del alto-prestigio. Junto con control militar, la presencia imperial de Inka
en esta región periférica fue acompañada por la modificación de la población (que pone
las instalaciones de Inka en los establecimientos existentes de Santamariano), la
explotación agropastoral intensiva, la manipulación de la ideología, celebraciones públicas
de la hospitalidad, y el tratamiento preferencial para ciertas pertenencias étnicas (D'Altroy
y otros. 2000; DeMarrais 1997; Earle 1994). En contraste con esta exhibición en grande
de la inversión y del control infraestructurales, las fronteras easternmost que hacían frente
a la selva de Tucumán fueron protegidas por los puestos avanzados más extensamente
espaciados de la frontera en los puntos estratégicos de la incursión invadiendo a grupos
tropicales. En esta región, delegaron las poblaciones de Tucumán el control de las
fronteras como almacenadores intermediarios contra las tribus beligerantes de Lule de la
selva del este (D'Altroy 2002; Lorandi el an o 80). Los ejemplos de los puestos avanzados
en esta región son Pucara de Angaldala, Pucara de Las Pavas, Nevados de Aconquija, y
el campo Colorado, que quizás también fueron utilizados como puntos anticipados para la
extracción de minerales (Gonzales y Regueiro 1958-1959; Hyslop 1990; Paulotti 1958-
1959, 1967; Raffino 1988, 1993).
El norte adicional en Chile, extensión de Inka extendió al área entre los bio ríos bio y de
Maulo, en donde enfrentaron a las poblaciones de Araucano (Dillehay y Gordon 1988;
Hyslop 1988). El control de Inka era limitado, según lo atestiguado por las pocas
instalaciones militares incluyendo Chena, Cerro del Inga, y Angostura (Planella y otros.
1991; Stehberg L. 1976). Sin embargo, las transacciones económicas extendieron más
allá de estos límites, indicando la gama traslapada de actividades a lo largo de regiones
imperiales de la frontera (Dillehay y Gordon 1988).
En el norte, en Ecuador, el Inka estableció una frontera militar que tomaba la forma de un
“perímetro endurecido.” A lo largo de la frontera, un anillo de las fortalezas (cerca de 37)
alrededor del valle de Guayllabamba, incluyendo el complejo de Pambamarca (grupo de
Quitoloma), formó un cordón de las instalaciones que bloqueaban la conexión con el
Amazon, mientras que la línea de fortalezas en los valles de Chilo y de Manchachi
protegió el flanco meridional de Quito (Gifford y otros. 2004; Hyslop 1990; Plaza Schuller
1976; Salomon 1986:148). Históricamente, esta región resistió fuertemente el control de
Inka y era el hogar de chiefdoms alineados incluyendo el Caranques, el Cayambes, y el
Otavalo, que se alió contra el Inkas durante los reinados de Tupac Inka Yupanqui y de
Huayna Capac (Atenas 1992; Rebuzno 1991; Plaza Schuller 1976: Salomon 1986).
Dos estilos principales dominaron este cordón de fortalezas. Al del norte, concéntrico,
emparedado, y moated instalaciones en terreno elevado formó los puestos avanzados,
mientras que al sur, puestos avanzados constituidos las terrazas emparedadas alrededor
de los hilltops (plaza Schuller 1976). Esta diferencia en estilo sugiere que estas fortalezas
de Inka fueran construidas en diversas horas o por diversa gente. Estas instalaciones
defensivas no eran verdad guarniciones que recibían a ejércitos derechos permanentes,
sino muy probablemente fueron mantenidas y servidas por los aliados locales. Más allá de
los cordones de instalaciones defensivas, la evidencia del comercio con los grupos
tropicales del noreste también se encuentra (Salomon 1986). Detrás de la cadena de
defensas estaba Tomebamba, un centro provincial importante de Inka construido con la
albañilería y el excedente finos un espacio sagrado preexistente de Canari (Idrovo
Urigtien 2000).
La frontera del este contra poblaciones tropicales, según cuentas ethohistoric, fue
formada por las instalaciones defensivas. La frontera central-del este de Inka contra el
Chunchos a lo largo de los ríos de Urubamba y de Madre de Dios sigue siendo
inexplorada arqueológicamente, a pesar de la información ethnohistoric que describe las
incursiones de Inka en estos territorios tropicales (D'Altroy 1992, 2002; Hyslop 1990;
Saignes 1985). Pocos establecimientos defensivos se han divulgado en los segmentos
centrales de la frontera de Inka, incluso en áreas de la investigación sistemática. En el
piedmont del este alrededor de Hatun Xauxa, no se ha encontrado ningunas instalaciones
militares (D'Altroy 1992, 2002). Sin embargo, en la región de Chachapoya, la investigación
reciente ha revelado varios puestos avanzados de Inka en el bosque tropical, mientras
que los datos históricos también identifican instalaciones adicionales en el piedmont del
este de la pampa de Huanuco (Schjellerup 1997). Hyslop (1988) sugiere que esta
ausencia cercana de fortalezas en el piedmont del este central pudiera ser significativa.
Quizás no todas las poblaciones tropicales externas representaron una amenaza
verdadera al imperio, la inestabilidad política pudo muy haber sido localizada, o el Inka no
pudo haber estado interesado en defender estos territorios.
Ningunos estudios sistemáticos tienen estado sur más lejano conducido en la frontera del
este que hace frente al Chaco boliviano. Sin embargo, las varias instalaciones defensivas
a lo largo del piedmont tropical que hace frente a los savannas documentan las
preocupaciones defensivas de Inka con la invasión de los grupos de Chiriguano de
afiliación de Guarani (Nordenskiold 1917; Sarmiento de Gamboa 1960 [1572]). Las
instalaciones militares en esta frontera incluyen Cuzcotuyo, Inkahuasi de Caraparicito,
Inao, e Inkapirca (heces 1992; Nordenskiold 1924; Parssinen y Siiriainen 1998).
La frontera del sudeste y el Chiriguanos
Los chronicles coloniales describen las intrusiones constantes por Chiriguano tribal contra
los borderlands imperiales del sudeste de Inka en el territorio de Charcas, que hace frente
al Chaco. Describieron a estos grupos tropicales como “salvaje, bárbaros” y “caníbales,”
amenazando la orden social de Inka. Como Cobo observa:
En la gran provincia de Chirihuana…
los naturales eran completamente salvajes y peores que
las bestias salvajes, porque ellas no tenían ninguna religión y
no adorar cualquier cosa en todos, viviendo sin leyes
de buenos costumbres, como animales en las laderas,
no tener ningunas aldeas o casa. Comieron a ser humano
carne que ella obtuvo atacando vecino
provincias, devouring a sus cautivos
sin el respeto para la edad o el sexo… [Cobo 1993
(1582-1657): 443].
Su conquista fue considerada por el Inka como tarea de “civilización”, una justificación
imperial común de la cruz-cultural. En realidad, esta justificación enmascaró otros motivos
para la conquista, incluyendo la adquisición de la tierra y de los tributarios fértiles para
cultivarla. (Alcaya [ga] 1961 [1605]; Cobo 1993 [1582-1657]; Saignes 1985). Varias
campañas falladas de Inka para penetrar el bosque son descritas, incluyendo avances por
los capitanes de Tupac Inka Yupanqui (Cobo 1993 [1582-1657]: 443). En estas
descripciones, el Inka transporta su frustración en el enfrentamiento de un ambiente
áspero totalmente nuevo a ellas y a sus habitantes completamente salvajes. Como
respuesta a las incursiones de Chiriguano, construyeron una serie de fortalezas durante
los reinados de Tupac Yupanqui y su hijo Huayna Capac, creando la frontera militarizada y
defensiva retratada en las descripciones ethnohistoric (Rowe 1985: Saignes 1985;
Sarmiento de Gamboa 1960 [1572]).
Sin embargo, hay razones de ser escéptico de esta imagen altamente convencional de la
frontera imperial que sostiene detrás agita de ataques bárbaros. Primero, la historia oficial
fue recogida de los emissaries afiliados con Tawantinsuyu que tenía intereses
subyacentes en legitimizing las actividades de Inka. En segundo lugar, la opinión las
poblaciones indígenas “salvajes” que amenazan la orden social es cruz-cultural común a
las situaciones imperiales de la frontera (por ejemplo, los “bárbaros” a través de las
fronteras chinas romanas y Dynastic) (Bronson 1988; Douglas 1966; Eadie 1977;
Lattimore 1940). Tercero, la perspectiva de Inka también refleja un resentimiento
profundizado después de que varias fallaran tentativas de conquistar los territorios del
bosque.
De hecho, se obtiene una imagen totalmente diversa cuando los materiales ethnohistoric
que consultaban produjeron fuera de la frontera de Inka en las zonas tropicales del este.
Más bien que simplemente una descripción del avance acertado de Inka en estas
regiones, un cuadro textured de la variabilidad cultural de esta región se retrata (Alcaya
[ga] 1961 [1605]; Saignes 1985; Susnik 1968, 1975). Para mi región del estudio, el
cronista Alcaya [ga] (o Alcayala) se relaciona que un líder de Inka del local nombró
Guancane decidido para conquistar los valles intermedios del Cochabamba y de unos
más lejos al este. Sus expediciones alcanzaron Samaipata, uno de los puntos
easternmost de la extensión de Inka en el piedmont Amazonian que hacía frente a los
savannas. Samaipata está situado cerca de el norte de 120 kilómetros de mi región del
estudio. La cuenta sugiere que Guancane fuera un pariente de la regla de Inka (1) y fuera
enviado para someter los valles del sudeste. Durante estos viajes, Guancane cruzó el
Mizque, el Pojo, el Comarapa, los valles de las salsas de los los, y de Pulquina, y el Valle
Grande en Bolivia meridional hasta que él alcanzó Sabaypata, donde él estableció una
ciudad con un afloramiento tallado maravillosamente ejecutado. Guancane decidía a
colocar en Samaipata. De este punto, él avanzó hacia el este en las zonas tropicales a
Guapay y a Caypurum, e inició su campaña para ganar la ayuda política distribuyendo los
regalos entre los líderes locales. Consecuentemente, Guancane aseguró la ayuda de los
varios grupos locales y del gran Grigota, líder Amazonian dominante, consolidando los
avances de Inka y su propio gobierno.
A pesar de estos esfuerzos, los avances del este de aumento de los grupos de Chiriguano
bloquearon conquista adicional de Inka y amenazaron inestabilidad política atacando el
local y a poblaciones de Inka. Una guerra contra el Chiriguanos fue declarada y el Inka
buscó la ayuda de aliados locales contra estas intrusiones. Grigota, líder local supremo de
los llanos Amazonian, desempeñó un papel crítico en la guerra contra el Chiriguanos
mientras que Guancane promovió la afiliación de jefes locales con el imperio y enfrentó
con éxito el Chiriguanos (Alcaya [ga] 1961:49 [1605]).
Cuzcotuyo se describe como una de las fortalezas invadidas por el Chiriguanos durante
estos acontecimientos y reconstruidas por Yasca, capitán enviado por Huayna Capac
(Saignes 1985; Sarmiento de Gamboa 1960 [1572]). Oroncota, mi segunda región del
estudio, también se describe como siendo invadido por los grupos de Chiriguano durante
el reinado de Huayna Capac, que estableció alianzas con un jefe local de Yampara para
realzar la defensa imperial (AGI, Charcas 44, FF. 151v, citado en Julien 1995:105).
¿Quiénes eran el Chiriguanos? La información ethnohistoric escasa sugiere que el
Chiriguanos fuera lingüístico parte de los grupos de Guarani-discurso que extendieron
extensamente a través del lavabo Amazonian. Algunas cuentas ethnohistorical también
sugieren que estos grupos de Guarani emigraran allí del Paraguayan Chaco y derrotaran
una gama de grupos anteriores de la afiliación de Arawak y del Carib (Nordenski61d 1917;
Riester 1995). En estas cuentas un panorama dinámico de la migración de Guarani y de
los grupos locales “que van y que vuelven constantemente” se retrata (Susnik 1968:165 -
168). También se ha discutido que la etiqueta “Chiriguana” (muerto como resultado de
congelar) era un estereotipo pejorative usado por el Inkas para señalar una variedad
amplia de grupos de Guarani de estas regiones tropicales (Alcaya [ga] 196111605]; Julien
1997). Dividieron a los grupos de Guarani que habitaban el piedmont secundario-Andino
en segmentos tribales numerosos. Susnik (1968) distingue el “viejo Chiriguanos,”
colocado ya a lo largo del piedmont, del “Chiriguanos nuevo,” quiénes todavía immigrating
en éstos y otras áreas a la hora de conquista española. Semejantemente, Julien (1997)
retrata una variedad de grupos distintos de Guarani, distinguiendo el “la Cordillera de
Chiriguanos de,” colocado ya en el piedmont secundario-Andino, del resto de los
segmentos tribales. Aunque los motivos subyacentes para la migración no están claros,
una justificación ideológica era la búsqueda para “Candire”--la “tierra mítica sin mal, oro y
recursos,” una creencia extensa entre Guarani y grupos tropicales (Combes y Saignes
1991; Julien 1997; Nordenskiold 1917; Susnik 1968). Esta búsqueda se pudo haber
estimulado más a fondo por la llegada de Inka, que fomentó una red extensa del
intercambio de mercancías valiosas como los medios de promover las alianzas verticales
(Alcaya [ga] 1961 [1605]; Saignes 1985; Susnik 1968).
La región de Oroncota
La región de Oroncota miente en los valles secos de la montaña en la confluencia de los
ríos de Pilcomayo y de Oroncotilla. Entre los valles escarpados de la zona intermedia, el
área de Oroncota era, según las fuentes ethnohistoric, parte de una región multiethnic
formada por una variedad de polities (senorios) de la afiliación étnica distinta que fueron
organizados en confederacies importantes. Esta región fue habitada por el Yampara, junto
con otros grupos étnicos incluyendo el Chicha y el Chui, que eran parte de la
confederación más grande de Charcas (Julien 1995; Parssinen 1992:124). Como polity
jerárquico, el territorio de Yampara fue organizado en dos parcialidades importantes
(moieties) en una forma dual de organización típica de los Andes. Durante la conquista de
Inka, el centro del moiety superior fue situado en Yotala y el del más bajo en Quilaquila
(romano 1994 de Barragan). Aunque se discute si ambos centros predated la conquista de
Inka (Lima 2000: Parssinen 1997), el área de Oroncota y la vecindad tenían una
ocupación constante de Yampara el datar de períodos anteriores según lo visto en la
distribución dominante de los estilos de la cerámica de Yampara incluyendo Hatun
Yampara (cuadro 2) (Alconini 2002; Janusek y Blom 2005; Janusek y otros. 1993-1996;
Lima 2000; Parssinen 1997).

Cambios Locational
Una evaluación de la evolución del establecimiento antes y después el Inka proporciona
una ojeada de los efectos de la conquista en poblaciones indígenas. Evalúo cambios en la
localización de sitio, el crecimiento de la población como respuesta a la localización, y en
un cierto plazo el nucleation del establecimiento de iluminar la conquista de Inka en la
región.
Dos zonas ecológicas principales están presentes en el área de Oroncota: (1) la zona del
valle con la región agrícola fértil a lo largo del río, y (2) la zona de la meseta formaron por
las montañas escarpadas y el mesa de Pucara cerca de 1.000 m sobre el piso del valle.
La colección del examen y de la superficie reveló un total de 308 sitios en la región de
Oroncota dentro de un radio mínimo de una caminata one-day alrededor del complejo
principal de Oroncota Inka. Estos sitios fueron definidos en base de distribuciones de la
arquitectura y del artefacto en la superficie, y ocupados más en diversas horas. La
distribución ecológica y temporal de estos sitios se presenta en la tabla 1.
Tres divisiones arqueológicas principales fueron definidas para la región basada en
excavaciones y cambios stratigraphic en las ensambladuras de Yampara (cuadro 2): (1)
Período temprano de Yampara (A.D. 400-800), (2) período clásico de Yampara (A.D. 800-
1300), y (3) último período de Yampara-Inka incluyendo la llegada de Inka (A.D. 1300-
1536) (Alconini 2002; Alconini y Rivera 2003; Ibarra Grasso y Lewis 1986; Janusek y
otros. 1993-1996; Walter 1968). (2)
Localización de sitio. Según las indicaciones de la tabla 1 y del cuadro 3, en el período
temprano de Yampara la mayoría de los sitios fueron situados en los pisos del valle al lado
del río de Pilcomayo (n = 24) con solamente algunos en la meseta. La altitud total, mala
del sitio era 2.203 M. En el período clásico siguiente de Yampara (antes de la llegada de
Inka), había una cambio radical al establecimiento intensivo de la meseta. Aun cuando la
mayor parte de los sitios tempranos de Yampara seguían habitados, muchos sitios nuevos
fueron establecidos en la meseta (cuadro 4). Por lo tanto, esta cambio implica un aumento
en la población regional, en el número de sitios (n = 107), y en la preferencia ecológica del
establecimiento. La altitud mala del sitio era 2.588 m en este período.
Durante el último período de Yampara-Inka, que incluye la conquista de Inka, las
tendencias anteriores continuaron. No sólo el establecimiento continuó creciendo
rápidamente, pero también la mayoría de los sitios nuevos fueron establecidos en la
meseta (cuadro 5). Según lo observado en la tabla 1, el número de los sitios de la meseta
dobló en el último período de Yampara-Inka (75 a 146). En la comparación, el número de
los sitios del valle seguía siendo aproximadamente igual en lo referente al período anterior
(32 a 44). La altitud mala del sitio para el último período de Yampara-Inka era 2.643 M.
Crecimiento y localización de la población. El aspecto más llamativo de estas tendencias
del establecimiento es el crecimiento de la población en una zona con potencial agrícola
limitado. ¿Qué factores, entonces, dirigieron la decisión de los habitantes de Oroncota
para poblar pesadamente la meseta en el período clásico de Yampara, más bien que para
gozar de las ventajas de vivir más cercano a suelos agrícolas mejores? Para evaluar esto
y otras preguntas, calculaba la producción agrícola potencial de las zonas de la meseta y
del valle, y comparé estas estimaciones con el área habitada total de cada uno durante
todos los períodos. Esta comparación se basa en necesidad calórica más bien que
estimaciones absolutas del tamaño de la población, permitiendo la comparación de los
niveles de la población para cada zona en lo referente a potencial agrícola.
Utilicé los índices agrícolas proporcionados por Hastorf (1993) en su estudio de la
agricultura prehispanic en el valle de Mantaro (Perú), un centro provincial de Inka. Los
cálculos fueron basados en una asunción de tres personas por la estructura,
considerando eso cerca de seis personas habitaron una casa andina (integrada por un
patio y un promedio de dos estructuras) (Hastorf 1993:71). Calculaba la ocupación
prehistórica de la región de Oroncota, basada en un número mínimo y medio de las
estructuras identificadas en los sitios del examen. En los sitios domésticos bien-
preservados, un mínimo de 7 structures/ha y un promedio de 20 structures/ha eran
calculados. Estos números fueron multiplicados por el área ocupada total en la región del
examen para el total de sitios identificados (n = 308). Más bien que proporcionando una
estimación exacta del tamaño de la población de Oroncota, los cálculos proporcionaron
estimaciones razonables para comparar la densidad de la ocupación y el potencial
agrícola de las zonas de la meseta y del valle durante todos los períodos.
Para calcular una figura anual de los requisitos calóricos para la población prehistórica,
utilicé un producto calorífico para la gente andina de 1.530 kcal por persona por día,
basada en el estudio detallado de Thomas de las entradas de energía y de las salidas en
Nunoa, comunidad meridional andina de la montaña (Hastorf 1993). Este valor produce un
requisito anual de 558.450 kcal/person/year.
La figura potencial óptima de la producción para Oroncota también fue basada en los
índices de Hastorf para la irrigación del valle (1.557.915 kcal/ha) y la agricultura extensa
de la ladera (984.373 kcal/ha) en el valle de Mantaro. Estas figuras se asocian a los
ambientes similares a las zonas del valle y de la meseta en mi área del estudio. De
acuerdo con la investigación etnográfica, Hastorf (1993: 126-60) llegado estos cálculos
como la “salida total que el grupo de rotación de cosecha completa un ciclo podría
producir dentro de una zona,” dado una combinación particular de la cosecha (maíz,
patata, quinoa, habas, y tubérculos) y las estrategias de la roturación para cada zona.
Para llegar la producción anual óptima para el valle y las zonas de la meseta en Oroncota,
multipliqué el área productiva en cada zona por la producción calculada correspondiente
por hectárea.
Las estimaciones que resultan para Oroncota (tabla 2) demuestran que las cambios de la
población hacia la meseta no estaban en respuesta a la presión de población o a la
carencia de la tierra cultivable, porque cada zona habría podido apoyar fácilmente a sus
habitantes. Una producción agrícola substancialmente más alta se puede producir en los
valles fértiles que en la meseta. Sin embargo, la población calculada para cada zona
(valle y meseta) habría podido ser apoyada comfortablemente para las zonas respectivas
en un tamaño mínimo o medio de la aldea. En el valle, una figura de la población de la
medio-aldea de 2.778 (menos de 1.6 necesidades kcal de x [10.sup.9]) se habría podido
apoyar fácilmente por la producción del valle (3.7 x [10.sup.9] kcal). La misma situación se
encuentra en la meseta, donde la población media de la aldea de 1.344 habitantes (7.5
necesidades kcal de x [10.sup.8]) también habría podido ser apoyada con la producción
de la meseta (1.7 x [10.sup.9] kcal). En cada caso, la producción dentro de las zonas
habría podido resolver áspero dos veces las necesidades de la población probable.
Porque la población para cada período estaba probablemente debajo de las estimaciones
“medias” abundantes, las cambios de la población de Oroncota no se pueden atribuir a las
escaseces de la presión o de la tierra de población durante el período clásico de Yampara.
La otra llegada de Inka del predating de los factores, tal como aumento de inestabilidad
política, el conflicto interno entre polities locales, y las invasiones ethnohistorically
divulgadas de Chiriguano (3) necesitan ser considerados. Lo que las causas, el Inka sobre
llegada adaptaron a las tendencias existentes del establecimiento.
Nucleation del sitio. Un cambio importante del establecimiento antes de que la llegada de
Inka fuera la ocupación creciente de la meseta, caracterizada por el establecimiento que
arracimaba, una tendencia que continuó después de su llegada. Para evaluar cambios en
agrupar de sitios antes y después el Inka, k-significa que el análisis que arracimaba fue
realizado (Alconini 2002). También miraba cambios en la distancia media entre los sitios
como manera de entender procesos del nucleation y relaciones entre sitios. Mis metas
posteriores eran considerar si la agregación del sitio reveló polities o unidades políticas y
si los cambios en las distancias entre los establecimientos pudieron indicar cambios
sociales o económicas.
K-significa que el análisis es un análisis que arracima divisivo nonhierarchical ese los
sitios de los grupos según criterios espaciales. Cada racimo de sitios tiene un centro de
figura hipotético, que alternadamente proporciona el SSE (suma del error de estándar). Se
calcula El SSE mientras que la “suma sobre todos los objetos en el análisis de la distancia
euclidiana ajustada de cada objeto al centro de figura del racimo a el cual se asigna”
(Kintigh y Ammerman 1982:39). (4) Si los sitios son “haber arracimado bien,” hay una
declinación rápida en el SSE (suma de errores de estándar). Si no, la declinación es
relativamente lenta. Esta característica, alternadamente, ayuda a definir el número óptimo
de los racimos para la región. Más racimos, cuanto menos dramática la declinación del
SSE, y viceversa (Kintigh y Ammerman 1982).
K-significa que el análisis no se podría aplicar con éxito al período temprano de Yampara,
pues demasiados pocos sitios fueron identificados para definir tendencias claramente que
arracimaban. El análisis reveló que en el período clásico de Yampara la distribución del
establecimiento no era al azar, pero agregado en racimos. Dos racimos óptimos fueron
delineados para los valles, y dos adicionales para la meseta (cuadro 4). Los dos racimos
de la meseta fueron agrupados firmemente con una distancia mínima de .2 kilómetro entre
los establecimientos. Creo que ese acceso al agua desempeñó probablemente un papel
importante en una distribución tan apretada. Cada racimo se asocia a una de las dos
corrientes más importantes de la meseta.
En la comparación, los racimos del valle fueron compuestos de menos, más sitios
dispersados espaciados cerca de .5 a 2.5 kilómetros a partir del uno otros. La distribución
de estos sitios siguió el Pilcomayo y los ríos de la pampa de Inka y la base de las colinas,
un patrón se relacionaron con la agricultura. La mayor parte de los sitios más grandes del
aldea-tamaño fueron situados en la zona del valle, y la concentración de la población en
estos sitios reflejó probablemente una estrategia para asignar una tierra más productiva a
la agricultura.
La distancia media entre los sitios indica que los factores sociales y económicos que
funcionaban en los valles no eran los mismos que gobernaban la meseta. Mientras que en
la meseta había sitios más pequeños y firmemente arracimados, ésos en los valles eran
más grandes y arracimados menos. Es posible que en la meseta, las granjas fueron
ocupadas por las familias individuales y formaron racimos bien definidos, mientras que en
los valles el uso intensivo de la región agrícola promovió el nucleation en sitios más
grandes (aldeas) pero agrupó más libremente racimos. Estas diferencias en la distancia
en las dos zonas sugieren arreglos socioeconómicos que diferencian e igualan unidades
políticas que diferencian.
En el último período siguiente de Yampara-Inka, k-significa que el análisis demostró que el
número óptimo previamente establecido de racimos fue mantenido (cuadro 5). Aunque la
localización de estos racimos seguía siendo igual, el número de sitios aumentó
substancialmente durante el último período de Yampara-Inka, particularmente en la
meseta. Aquí, la distancia media relativamente corta (200 m) entre los sitios clásicos de
Yampara disminuyó más lejos con la adición de nuevos establecimientos, produciendo
arracimar más apretado uniforme que antes.
¿Cuáles entonces eran los factores que favorecido un patrón firmemente tan arracimado
en la meseta en el último período de Yampara-Inka más bien que un arsenal más
expansivo? Aunque es posible que el patrón que arracimaba de la meseta era solamente
una respuesta a las fuentes de agua restrictas, otros correlativos son posibles. La
reducción de la distancia entre sitios implica la reducción de su zona económica inmediata
de la ayuda, pero otros aspectos socioeconómicos también deben considerado (la
interacción social creciente, condiciones mejores para reunir el trabajo, o el uso reducido
de “áreas de la pista de aterrizaje”). El este arracimar apretado del sitio sugiere que los
dos racimos de la meseta representan una cierta clase de unidades políticas, sociales, o
corporativas, quizás después de un modo de organización dual, a medida que esta
tendencia que agrupaba constante y la reducción en distancia del sitio continuaron con los
períodos clásicos y últimos de Yampara de Yampara-Inka.
Sobre llegada, el Inka se aprovechó de estas tendencias del establecimiento
estableciendo el complejo de Oroncota en medio de la población indígena arracimada. El
complejo de Oroncota fue construido dentro de uno de los racimos así como adentro una
posición óptima concerniente a la población entera de la meseta (cuadro 5). Sin embargo,
el complejo de Oroncota, como los otros establecimientos de Inka, nunca constituyó un
centro importante de la población según lo atestiguado por su relativamente tamaño
pequeño (6 has) con respecto a los centros locales de Yampara (18-10 has).
Un patrón que pone en contraste se observa en la zona del valle durante el último período
de Yampara-Inka. En ambos valles, las localizaciones del racimo seguían siendo casi
iguales, con pocos sitios nuevos fundados en la última fase de Yampara-Inka. La mayoría
de los sitios del valle eran de varios componentes--ocupado sobre varios períodos y con
la misma distancia media. Más bien que más sitios, sospecho que el crecimiento de la
población en la zona del valle fue expresado en el aumento en el tamaño medio del sitio,
según lo revelado comparando solos sitios componentes (con apenas un período de la
ocupación) (5) sitios que fechaban al último período de Yampara-Inka en la zona del valle
aumentaron más en los sitios clásicos de Yampara del excedente del tamaño que los de la
meseta.
En suma, varios aspectos de la dinámica del establecimiento de Oroncota son
significativos: (1) la meseta tenía muchos más sitios que la zona del valle, pero eran
mucho más pequeños de tamaño; (2) un patrón que arracimaba bien definido ocurrió en la
meseta que comenzaba en el período clásico de Yampara, sugiriendo la presencia de una
cierta clase de unidades políticas, sociales, o territoriales; (3) el patrón que arracimaba en
la zona del valle seguía siendo casi igual antes y después el Inka, con una tendencia para
que los sitios sean espaciados más o menos equidistantly a lo largo del río; (4) procesos
socioeconómicos que diferenciaban gobernaron arracimar del sitio y relaciones del sitio en
las zonas del valle y de la meseta; la reducción (de 5) de la distancia media entre en un
cierto plazo los sitios, particularmente en la meseta, sugiere nuevos arreglos sociales o
económicos; el crecimiento de la población (de 6) en la zona del valle tomó la forma de
más grande más bien que sitios más numerosos; y (7) la ocupación de Inka no dio lugar a
cambios en la localización de sitio, el nucleation de la población, o el uso de la tierra
cultivable en la región de Oroncota; estos cambios ocurrieron antes de la llegada de Inka.
Algo, el imperio se adaptó a las tendencias espaciales existentes y las reforzó.
Arquitectura e infraestructura imperial
Una innovación importante de Inka en Oroncota era la construcción de la arquitectura
elaborada que siguió los canon imperiales encontrados solamente en el área de la base.
Los edificios fueron construidos con cuidadosamente el corte y las paredes de la piedra
cara alisada, de la “soportada”, y, en el centro complejo principal de Oroncota, ésta fueron
juntadas con la canillera doble y triple, lugares cuerpo-clasificados a lo largo de las
paredes. Ambas características estilísticas fueron restringidas a los edificios del alto-
prestigio en el heartland de Inka, mientras que eran muy infrecuentes en las periferias y
los borderlands (Niles 1987) (cuadro 7). Este énfasis en la exhibición arquitectónica
sugiere que las instalaciones de Inka en Oroncota no facilitaran simplemente la
administración y el control de la región, pero las señales también constituidas que
simbolizan energía imperial. Una sobre-ejecución arquitectónica similar en las fronteras
egipcias de Nubian fue observada por Smith (2002), que comentó en la importancia de los
edificios del alto-prestigio como símbolos de la energía imperial, particularmente en las
regiones marginales al control imperial.
En un nivel regional, tres construcciones principales de Inka fueron establecidas
estratégico según su función. El centro complejo principal de Oroncota (6 has) en la zona
de la meseta fue construido en el medio de un racimo preexistente de la población así
como cerca del centro de gravedad de la meseta (según lo revelado por K-significa
análisis del racimo). El Inka se adaptó a las tendencias ya existentes del establecimiento
poniendo el complejo imperial principal en un racimo existente del sitio de Oroncota al
control político directo del ejercicio, más bien que al edificio que en a depopulated área
para instigar a afluencia de la población. Sin embargo, las excavaciones revelaron que el
centro complejo de Oroncota fue construido sobre un establecimiento anterior pequeño y
no en un centro local existente como en otras partes del imperio de Inka (D'Altroy y otros.
2000; Hyslop 1990).
Aunque los últimos sitios del período de Yampara-Inka fueron arracimados firmemente, el
complejo de Oroncota no atrajo a población inmediata (cuadro 7), desemejante del caso
con el EL Pedregal, el segundo sitio de Inka en la meseta. Este establecimiento era un
puesto avanzado de la defensa y del control de cerca de .8 ha. El puesto avanzado del EL
Pedregal exhibe la inversión menos arquitectónica que el complejo constructivo de
Oroncota, fue ocultado estratégico en una hendidura de los acantilados de la meseta, y
situado en a depopulated área. El tercer complejo de Inka, Inkarry Moqo, fue situado
dentro de un grupo de sitios a lo largo del río de la Inka-pampa en la zona del valle. Este
sitio (2 has) tenía la arquitectura de alta calidad y un sistema modesto de unidades unidas
del almacenaje para facilitar la colección y el almacenaje de las grapas agrícolas
producidas en los valles. Considerando la elaboración arquitectónica de estas
instalaciones, tan bien como su colocación estratégica dentro de un radio de la caminata
de un día del complejo de Oroncota, el énfasis de Inka en la inversión de la infraestructura
llega a estar claro.
Agricultura y memoria de Inka
La intensidad la explotación y la localización y del número agrícola de las instalaciones del
almacenaje en una región proporcionan una ventana para evaluar la capacidad de la
extracción del imperio y los centros de Inka del papel jugados en estos procesos (D Altroy
y Earle 1992; Morris y Thompson 1992; Morris y Thompson 1985). En Oroncota, el
examen reveló una ausencia de los canales y de las terrazas agrícolas en grande
comunes en otras partes del imperio. Sin embargo, el piso rico del valle a lo largo del río
de Pilcomayo--formado por los depósitos aluviales naturalmente irrigados y ricos--estaba
probablemente el foco de la explotación agrícola intensa debido al tacto que todavía tiene
entre los potenciales agrícolas más altos de la región entera (Agreda Corrales 1994).
Debido a las instalaciones complejas y próximas de Oroncota cerca de este sector del
valle, es probable que también beneficiaron de su explotación agrícola.
Un gravamen de la distribución de las instalaciones del almacenaje (qolqas) en las dos
divisiones reveló que la zona del valle tenía pocos almacenes (n = 16) que la meseta de
Pucara (n = 66) (tabla 3). Estas distribuciones que ponen en contraste sugieren que,
aunque estuvieron dispersados, los sitios de Inka de la meseta de Pucara estuvieron
implicados más con almacenar recursos mientras que los sitios del valle fueron referidos
más a la producción. No encontramos ninguna evidencia de tambos o de redes del
transporte relacionadas con los almacenes en la zona del valle. Además, las instalaciones
del almacenaje fueron concentradas sobre todo en los dos racimos existentes de la
población de la meseta, más bien que sobre todo cerca de las instalaciones de Inka.
Totales, la escala y la magnitud de almacenaje en los sitios de Oroncota eran
absolutamente pequeños en comparación con otros centros administrativos importantes
tales como pampa de Huanuco y los del valle de Mantaro. La tabla 4 compara la cantidad
y la intensidad de los facilites del almacenaje en las provincias de Inka con las de
Oroncota. La capacidad de almacenaje en Oroncota sugiere una expresión mínima de las
finanzas de la grapa que caracterizaron la economía política de Inka en muchas otras
áreas (D'Altroy y Earle 1992; Morris y Thompson 1985).
Distribución de la cerámica de Inka
A pesar de la inversión notable en infraestructura y la exhibición demostrada en los
edificios de Inka de la alta calidad, los patrones del establecimiento en Oroncota no
cambiaron marcado. Semejantemente, la ocurrencia infrecuente de artefactos Inka-
relacionados entre los establecimientos locales cambió poco. Una meta de la
investigación era determinarse si Oroconcota desarrolló una economía del prestigio con la
distribución restricta de mercancías imperiales a las élites locales, o si la distribución de
estas mercancías imperiales era sin restricción y extensa, quizás como estrategia de Inka
para la integración económica y la aculturación. Para evaluar éstos y otros alternativas,
tracé la distribución de la cerámica Inka-relacionada en establecimientos locales en lo
referente a distancia al complejo principal de Oroncota (cuadro 8). Las categorías eran
como sigue: (1) Estilos regionales de Inka; (2) Cuzquefio de Inka del capital; y (3)
cerámica de Inka Pacajes (o Saxamar) de las montañas de Titicaca.
La demostración de los resultados que pocos sitios tenían acceso significativo a Inka y a
los estilos de cerámica Inka-relacionados. Este la cerámica fue encontrada en apenas 15
de 190 sitios que fechaban al último período de Yampara-Inka. Solamente cerca de 8 por
ciento de los sitios rindieron tal cerámica, indicando el acceso absolutamente restricto a--o
aceptación limitada de--estos artículos de la población total.
La cerámica imperial de Inka (cuzqueno) fue encontrada en apenas tres sitios en
asociación con los edificios de Inka, sugiriendo ambos la ausencia de una economía del
prestigio basada en la distribución de la cerámica imperial y la carencia de la demanda
comercial para la cerámica imperial, al igual que estaba el caso en otras provincias de
Inka (Costin y Earle 1989; Morris y Thompson 1985). Además, la cerámica de Pacajes
Inka de fuentes de la montaña en algunas residencias unidas al complejo de Oroncota de
la cañería sugiere que la gente de Pacajes pudo haber sido traída en la región como
colonias extranjeras del mitima, según lo mencionado en las cuentas ethnohistoric
(romano 1994) (cuadro 9) de Barragan.

La influencia de Inka en el inventario local del artefacto fue expresada en la subida de un


estilo de Yampara-Inka, combinando a local y las decoraciones y las formas (cuadros 9 y
10) de Inka. Sin embargo, la cerámica de Yampara-Inka no era campo común y fue
encontrada en menos de 10 por ciento (12 fuera de 190) de los sitios que fechaban al
último período de Yampara-Inka. Estos sitios no eran constantes en términos de tamaño,
función, localización, o acceso a otros artículos del prestigio. La mayoría eran
comunidades o granjas pequeñas integradas por una sola estructura y fueron situadas en
las zonas del valle y de la meseta.
Es muy probable que el uso del estilo de cerámica de Yampara-Inka no denote la
aculturación de un grupo privilegiado. Algo, un segmento de la población puede haber
adoptado los canon estilísticos de Inka en la producción de cerámica local, pero estas
preferencias no se desarrollaron o convertirse generalizó más, quizás debido a la
presencia relativamente breve de Inka antes de que los conflictos de siguiente del
retratamiento imperial con el Chiriguanos y la llegada de los españoles. Además, no se
encontró ninguna cerámica de Chiriguano-Guarani en la región de Oroncota, sugiriendo
que las invasiones intermitentes tomaron la forma de incursiones rápidas, dejando poco
rastro material de las incursiones abundante mencionadas en cuentas ethnohistoric.
Para resumir, los casos de la arquitectura elaborada de Inka en el soporte de Oroncota en
contraste llamativo a la ausencia cercana de artefactos imperiales. Quizás las reglas de
Inka pidieron la construcción del complejo de Oroncota como señal de la energía imperial
con la intención más adelante de consolidar más control político directo. Sin embargo, la
política imperial pudo haber cambiado de puesto a otras prioridades, dejando el control de
la región a los aliados nativos dignos de confianza de la élite como representantes del
imperio. Alternativomente, el Inka pudo haber utilizado deliberadamente arquitectura fina
para simbolizar energía imperial de compensar una presencia imperial de otra manera
menos-visible. Lo que el caso, Oroncota era una provincia marginal en la frontera con un
efecto mínimo sobre procesos socioeconómicos locales.
La región de Cuzcotuyo
Un cuadro totalmente diverso prevaleció en la estructura de establecimiento del sistema
de Cuzcotuyo en las fronteras easternmost del imperio. Esta área, situada en el Chaco
tropical húmedo piedmont sobre los savannas Amazonian, constituyó un diverso ajuste
ecológico que el de Oroncota y fue ocupada por los grupos tropicales semi-móviles que el
empleo raya-y-se quema agricultura. La frontera imperial sobrepone así una frontera
ecológica y cultural preexistente. Mientras que el piedmont y los valles secos
occidentales, incluyendo Oroncota, fueron habitados por los polities andinos del chiefdom-
nivel que practicaban la agricultura intensiva (senorios), el piedmont tropical del este fue
habitado por tribal raya-y-se quema a cultivadores del Amazon y del Chaco. Ambas áreas
eran parte de la zona de frontera imperial multiethnic compleja.
Dos períodos fueron definidos en la región de Cuzcotuyo: ¿(1) el período temprano de
Manchachi (? -1480 A.D.) incluyendo todas las ocupaciones del pre-Inka y los años de la
llegada de Inka, y (2) el último período de Ungulate-Inka (A.D. 1480-1536) que atestiguó
la consolidación de Inka. La llegada imperial en la región de Cuzcotuyo fue marcada por
una serie de cambios en la frontera, según lo indicado por la encuesta sobre y las
excavaciones el establecimiento en el complejo de Cuzcotuyo.
Cambios Locational
La encuesta sobre el establecimiento alrededor del complejo de Cuzcotuyo (cerca de 105
[km.sup.2]), suplido por un programa de barreno sistemático en áreas estratégicas, reveló
que antes de que la llegada de Inka allí fuera una ausencia cercana de los sitios
arqueológicos (tabla 5 y cuadro 11). Apenas dos sitios potenciales del pre-Inka fueron
identificados para el período temprano de Manchachi; claramente, la ocupación antes de
que el Inkas fuera absolutamente escaso y dispersado, reforzando más viejas
interpretaciones de estas zonas tropicales húmedas de Montana como siendo ocupado en
épocas prehispanic por los agrónomos que cambian de puesto semi-móviles (Susnik
1968, 1975). Los agrónomos que cambiaban de puesto requirieron control sobre los
territorios extensos para la adquisición de recursos dispersados, mientras que reducían al
mínimo conflicto entre tribus con zonas tapón. Juzgando por la ausencia de los artefactos
de Guarani-Chiriguano, los grupos de Guarani-Chiriguano todavía no se habían movido
en el área.
Después de la conquista de Inka en el último período de Ungulate-Inka, los nuevos
establecimientos eran toda la parte de la infraestructura imperial y allí continuada para ser
una ausencia cercana de establecimientos locales. Como puede ser visto en la tabla 5,
todos los sitios de Inka fueron establecidos en los flancos occidentales de la montaña de
Cuzcotuyo en áreas con el bosque menos tropical y mayor accesibilidad a las tierras
naturalmente irrigadas. En cambio, la infraestructura de Inka estaba ausente en el
piedmont tropical de los flancos del este. Dos explicaciones pudieron explicar esta
preferencia locational. Primero, esta estrategia habría reducido al mínimo las invasiones
potenciales de Chiriguano del este y, segundo, el Inka pudo haber elegido colocar cerca
de la región agrícola conveniente.
Arquitectura e infraestructura imperial
El reconocimiento de instalaciones militares es algo difícil pero las características de
diagnóstico de las instalaciones militares de Inka contribuyen a su identificación. Las
características comunes incluyen: (el 1) zigzaguear grande, concéntrico, o las paredes
circundantes, (2) plataformas interiores en las paredes, (3) cuarteles largos (kallankas),
(4) pocos qolqas del almacenaje, (5) ventanas oblicuas pequeñas (o los agujeros tirados),
(6) baja calidad de la construcción de la albañilería, (7) “deslumbró” las entradas, (8) las
piedras de la honda y de las boleadoras, (9) puestos avanzados y emparedó
fortalecimientos de la ayuda con pocos o ningunos edificios, y (10) la localización
estratégica (Hyslop 1990; Raffino 1988:126).

La presencia de estas cualidades en los construcions de Inka de la región de Cuzcotuyo


sugiere que él fuera dedicado a la defensa. El complejo de Cuzcotuyo fue establecido
estratégico encima de la montaña de Cuzcotuyo, y los tamaños del establecimiento se
extendieron a partir del 30 [m.sup.2] a 6.7 has (tabla 6). Una pared larga de la defensa de
1.7 kilómetros funcionó a lo largo del pico, con los puestos avanzados unidos para facilitar
la defensa y la vigilancia (cuadro 12). Los grupos de piedras pequeñas del ovoid del
tamaño similar fueron encontrados a lo largo del lado interno de la pared, quizás para el
uso como las piedras de la honda (heces 1992; Parssinen y Siiriainen 1998). Las
excavaciones en un puesto avanzado revelaron plataformas interiores a lo largo de las
paredes, una característica común en los sitios militares (Alconini 2002). Esta pared de la
altura de cerca de 1 m pudo haber actuado como impedimento contra invasiones externas
y como punto de control para el tránsito de la gente y de las mercancías que se mueven a
través de la frontera. Un camino cruzó la pared, conectando el complejo de Cuzcotuyo
con otras plazas fuertes a lo largo de la frontera del sudeste.
Al lado del camino de Inka al oeste a lo largo de los llanos de Pucara, un sistema
adicional de colinas emparedadas y semi-emparedadas con las estructuras unidas de la
pared era también parte del sistema de la defensiva de Cuzcotuyo. El más importante de
estos sitios (sitio S-5) era una colina emparedada concéntrica. La pared--aunque está
destruido--tomó una forma de la “escalera caminada” en terreno elevado y tenía una serie
de puestos avanzados unidos rectangulares. Las colinas emparedadas similares también
se describen en otras regiones del imperio, la mayoría del representante que es la cadena
de fortalezas en la frontera norteña de Inka (en Ecuador). Esta cadena de fortalezas,
conocida como el complejo de Pambamarca, fue compuesta de 14 instalaciones
emparedadas, incluyendo las colinas emparedadas aisladas que siguieron a veces los
patrones concéntricos (Hyslop 1990:164 - 171; Plaza Schuller 1976).
Al lado del complejo principal del edificio, un kallanka rectangular extenso fue utilizado
como cuarteles de los militares (cuadro 12). Aunque los kallankas sirvieron una variedad
de funciones, esta estructura tenía papeles más defensivos, juzgando por la inversión
arquitectónica baja en su construcción y un número restricto de entradas, a pesar de sus
dimensiones grandes (25 por 5 m en el interior). Las excavaciones de esta estructura
revelaron concentraciones de armas (las boleadoras y los boleadoras) (Alconini 2002).

El complejo constructivo principal de Cuzcotuyo, localizado cerca de 300 m al oeste de la


pared de la defensa, era el centro de las actividades del multitask. El complejo del edificio
consiste en dos plazas con una serie de cuartos rectangulares alrededor de cada uno.
Fuera de este edificio otras instalaciones fueron identificadas, incluyendo un número
restricto de las unidades del almacenaje circular o los qolqas (n = 27), algunas residencias
rectangulares (n = 6), y un espacio para los rituales privados según lo indicado por la
excavación (cuadro 12) (Alconini 2002). Todas estas instalaciones en el objeto expuesto
de la región de Cuzcotuyo una baja calidad de la construcción de la albañilería que cabe
el campo común del “estilo arquitectónico intermedio” en regiones periféricas y
caracterizado por el uso de la piedra local del corte bloquean parcialmente (Niles 1987).
Resumir, la arquitectura en Cuzcotuyo es constante con las instalaciones militares de Inka
a otra parte. Ocho de las diez características comunes a la infraestructura defensiva
fueron encontrados, a excepción de las entradas “deslumbradas” y de las ventanas
oblicuas pequeñas en las paredes de la defensa. La ausencia de estas dos características
defensivas puede reflejar el hecho de que Cuzcotuyo no estuvo implicado con invasiones
de alta intensidad como otros puestos avanzados, o la preservación pobre.
En el nivel regional, el sparsity de la ocupación local continuó siguiendo la llegada de Inka.
Cuzcotuyo no se convirtió en un centro importante de la población. Los locals pudieron
haber tenido incentivo limitado para habitar el área cerca de las instalaciones de Inka, o
los niveles dispersados del distribución del establecimiento y bajos de la población
pudieron haber inhibido tales cambios. Esta escasez de la población cerca de las
fronteras de la frontera también fue observada por los primeros españoles que
incorporaban la región en el período colonial (Susnik 1968:175).
Agricultura y memoria de Inka
Como en Oroncota, no se encontró ningún restos de terrazas agrícolas o los canales en la
zona de Cuzcotuyo. El área más cercana con el suelo aluvial naturalmente irrigado es los
llanos occidentales de Pucara, donde las piedras que molían dispersadas (batanes)
fueron encontradas. No se colocó ningunas indicaciones de establecimientos domésticos,
aunque pocas residencias fueron encontradas cerca del complejo principal de Cuzcotuyo.
El hecho de que los llanos con la tierra conveniente para la cultivación estaban dentro de
recorrido día del complejo principal sugiere que los residentes del puesto avanzado de
Cuzcotuyo confiaran en la producción agrícola de esa área.

Pocas unidades fueron encontradas como evidencia de la memoria. Veinte siete qolqas
del almacenaje, todo circular en forma, fueron situados en el área del estudio y
concentrados en el complejo principal de Cuzcotuyo. Con respecto a otros centros
provinciales, la escala es absolutamente pequeña, sugiriendo que el almacenaje fue
pensado para satisfacer las necesidades inmediatas de la plaza fuerte, más bien que
servir una economía regional de la grapa. Considerando la localización de estas unidades
del almacenaje en lo referente a la área agrícola, podemos también concluir que en
Cuzcotuyo la producción y el almacenaje no ocurrieron en la misma área. Después de que
las grapas fueran cosechadas en los llanos de Pucara, y allí la sentencia probablemente
procesada por la distribución de piedras que molían, la harina habría sido movida
inmediatamente al complejo de Cuzcotuyo.
Cerámica de Inka y distribución de cerámica local
En ausencia de datos de la encuesta sobre el establecimiento, la evaluación de cerámica
fue basada en la ensambladura recuperada de excavaciones del complejo principal
(particularmente de la plaza occidental) como reveló una secuencia stratigraphic más
larga) (cuadro 12). Este la cerámica permitió una comprensión de la naturaleza de la
ensambladura del artefacto en el complejo. La evaluación de cerámica también permitió
determinar el impacto de Inka en la región de Cuzcotuyo y establecer comparaciones con
Oroncota.
Las excavaciones revelaron dos cambios principales en el inventario de cerámica. (6) ¿En
el período temprano de Manchachi (? - 1480 A.D.), además de la cerámica utilitaria, había
una dominación de la cerámica roja de la pizarra local de Manchachi que tenía granos de
la pizarra como genio y resbalón rojo. Este la cerámica fue asociada tecnológico a los
valles occidentales internos (cuadro 12). Las frecuencias del resto de los tipos de
cerámica eran mínimas. En el último período de Ungulate-Inka (A.D. 1480-1536), el
complejo de Cuzcotuyo atestiguó una serie de renovaciones arquitectónicas y cambios en
la ensambladura de cerámica. Durante este segundo período, había una disminución de
la cerámica roja de la pizarra local de Manchachi, correlacionada con un aumento
significativo en tierra baja y la cerámica del este de Chiriguano-Guarani. Este la cerámica
fue producida con sherds machacados como genio y adornada con las impresiones de la
uña (los estilos machacados Condorillo) de Sherds y de Parapeti Ungulate (cuadro 13)
(Alconini 2002; La Salvia y Brochado 1989).
De importancia particular es la distribución de recipientes bien-adornados de los orígenes
de Guarani-Chiriguano (Parapeti Ungulate) en la basura de las dos plazas. Éstos eran el
producto del público que banqueteaba las actividades patrocinadas por el Inka. Además,
en varias áreas del complejo, encontramos la cerámica utilitaria del origen tropical. El uso
de la cerámica adornada Guarani-Chiriguano en las plazas sugiere que en el período
pasado, o el Inka incluyó las facciones de Chiriguano en sus celebraciones como
estrategia de la incorporación política, o el imperio favoreció el uso de la cerámica de
Guarani-Chiriguano en tales actividades. En cualquier caso, esta cambio sugiere un
comportamiento imperial dual hacia las facciones de Chiriguano immigrating del este.
Mientras que algunos grupos de Chiriguano más allá de la frontera representaron una
amenaza al imperio, otros segmentos de Chiriguano dentro de la frontera fueron
incorporados como aliados locales contra los grupos externos. El Inka se aprovechó de la
estructura política volátil y de la rivalidad tribal del Chiriguano (Julien 1997; Susnik 1968).
Las situaciones similares incluyen la incorporación de Inka de los jurados locales para
defender las fronteras de Inka contra las invasiones de Chiriguano y de Lule en la
Argentina meridional (Lorandi el an o 80), y la incorporación selectiva romana de bárbaros
“internos” como poblaciones del almacenador intermediario contra bárbaros “externos”
más allá de los borderlands imperiales (Eadie 1977).
En contraste con Oroncota, no encontramos la cerámica de Inka Cuzqueno o de Pacajes-
Inka dondequiera en Cuzcotuyo. La distancia solamente no puede explicar esta ausencia,
desde otros sitios en los borderlands, tales como Samaipata, Bolivia (Meyers 1997, 2005)
y el territorio de Caranqui en Ecuador (rebuzno 1991) ha rendido a éstos cerámica. Su
ausencia en Cuzcotuyo puede ser evidencia que este la cerámica imperial no era un
artículo importante en comercio de la frontera aquí, ni en las actividades estado-que
realzan para las cuales fueron utilizados a otra parte en el imperio. Aunque Cuzcotuyo
está situado solamente cerca de 60 kilómetros al oeste de Oroncota “mientras que el
cuervo vuela,” no encontramos ninguna cerámica de Yampara en la región de Cuzcotuyo.
La ausencia de la cerámica de Yampara indica redes de cerámica altamente restrictas del
intercambio entre estas poblaciones en dos lados de un ecotone. La influencia de Inka en
la cerámica local era mínima, con poca pizarra de Manchachi en las muestras rojas que
reproducían las formas de Inka.
Conclusiones
Mi meta era determinar la naturaleza de la frontera del sudeste con la comparación con
dos modelos idealizados de la frontera. En el modelo militar endurecido del perímetro,
contaba con que un cordón de fortalezas imperiales en la frontera apropiada permitiera
una forma menos-militar de administración imperial dentro, manifestada en presencia de
los centros provinciales de Inka. Alternativomente, la frontera de la “defensa-en-
profundidad” habría consistido en los puntos de referencia ligados por los caminos y los
puestos avanzados, dando por resultado menos diferenciación funcional entre los centros
en la frontera apropiada y ésas dentro de ella. En el segundo modelo, la frontera
acculturative se debe formar por los “márgenes calificados” de las instalaciones
defensivas construidas y servidas por los aliados locales. Porque las relaciones entre el
imperio y las poblaciones de la frontera habrían sido basadas en procesos
socioeconómicos más bien que en la administración central o la dominación militar, estas
relaciones deben haber implicado las relaciones del patrón-cliente, atadas a una
economía del prestigio de mercancías imperiales para alentar y para marcar alianzas
locales.
Los resultados de la investigación revelaron los aspectos importantes de la estructura y de
la dinámica de la frontera imperial de Inka. La frontera del sudeste, en el interfaz ecológico
de los Andes y del Amazon, no era simplemente una línea que dividía territorios internos y
externos. Algo, tomó la forma de una zona extensa de la interacción sociopolítica. Dentro
de la frontera, Oroncota era un centro provincial pequeño con la albañilería fina de Inka,
mientras que la defensa y el almacenaje fueron delegados a las instalaciones
suplementarias. En la frontera sí mismo, Cuzcotuyo era una guarnición militar de
funcionamientos múltiples, con un énfasis constante en instalaciones de la defensa. Las
instalaciones imperiales aquí fueron construidas en el estilo intermedio más común y
situadas en un territorio de las densidades demogr'aficas bajas.
Las regiones de Oroncota y de Cuzcotuyo demostraron evolución muy diversa del
establecimiento. En el área de Oroncota, vemos varios procesos incluyendo: (1) población
de aumento con tiempo bajo la forma de sitios pequeños; (2) una cambio en el foco del
establecimiento (bien antes de la llegada de Inka) del piso fértil del valle a la meseta
menos-productiva; y (3) establecimientos en la meseta que arracima en por lo menos dos
racimos distintos que pudieron representar unidades políticas. En cambio, en Cuzcotuyo
en el piedmont tropical inaccesible, el establecimiento seguía siendo escaso a través de la
secuencia prehistórica. En ninguna área hizo la llegada de Inka alteran este trayectoria
regional del establecimiento. Las tendencias preexistentes continuaron durante el período
de Inka en Oroncota, y en Cuzcotuyo, la ocupación local seguía siendo muy escasa.
Podemos, por lo tanto, concluir que en cada caso, la conquista de Inka no tenía ningún
efecto en tendencias regionales del establecimiento.
Semejantemente, no encontré ninguna evidencia en Cuzcotuyo u Oroncota para la
intensificación agrícola del Inka-estado que caracterizó muchas otras áreas del imperio de
Inka. Ambos centros confiaron en los pisos del valle para la producción agrícola con
gastos mínimos de la infraestructura. Mientras que en la región de Oroncota las
instalaciones del almacenaje fueron puestas en racimos existentes de la población, las
instalaciones en Cuzcotuyo fueron puestas en el centro de Inka. Sin embargo, la escala
de la producción y del almacenaje en ambas regiones de la frontera sugiere una
producción de sobra modesta destinada para apoyar la administración local de Inka.
Los artefactos imperiales de Inka estaban casi ausentes en establecimientos locales y en
los centros de Inka de Oroncota y de Cuzcotuyo. Por lo tanto, la conquista de Inka en esta
región de la frontera imperial no implicó los materiales de Inka como marcadores del
estado, no alteró patrones existentes del intercambio, ni promovió una economía del
prestigio. En una manera similar, ninguna de las dos regiones demostró la evidencia de la
producción del arte de los materiales de Inka. Las residencias unidas en los centros eran
también mínimas.
Las regiones de Oroncota y de Cuzcotuyo tienen características más constantes con el
modelo militar de la frontera bajo la forma de “perímetro endurecido.” Pues este modelo
prediría, encontramos que ambos sitios eran funcionalmente distintos, con Cuzcotuyo
siendo un puesto avanzado militar con una serie de instalaciones defensivas, mientras
que el complejo de Oroncota era un centro provincial pequeño. No encontramos que
ambos centros tenían un foco de la defensa pues el modelo de la defensa-en-profundidad
prediría. Ninguno de los dos centros era el punto focal para la interacción social y
económica que incluyó una economía de las prestigio-mercancías, un centro de la
atracción de la población, o construido en el estilo local pues el modelo de la zona de la
aculturación prediría.
Sin embargo, “endureció perímetro” en la frontera del sudeste de Inka diferenció de dos
maneras importantes del modelo, marcando una característica importante de la estructura
imperial de la frontera de Inka. Primero, el perímetro no se conformó con una línea
apretada de fortalecimientos, quizás porque el Inka no se prepuso crear una pared
impenetrable de fortalezas, pero estableció una barrera bloqueando los nodos dominantes
del movimiento dictados por la topografía. En segundo lugar, la estrategia de Inka no fue
orientada hacia fortalezas enormes del edificio o colocar a ejércitos imperiales grandes en
la frontera, sino hacia establecer puestos avanzados tales como Cuzcotuyo que se podría
ocupar por los aliados o las fuerzas locales de Inka en caso de la invasión. Además,
ninguno de los dos centros de Inka era el foco de procesos socioeconómicos más
grandes. El control de Inka fue manifestado bajo la forma de disembedded centros. Por
disembedded centros, yo significan que el Inka no generó cambios significativas en
tendencias socioeconómicas locales existentes, a pesar de la inversión grande de la
infraestructura.

Discuto que estas tres características--(1) un perímetro dictado por la topografía, (2) la
formación de puestos avanzados más bien que las guarniciones permanentes, y (3) la
creación de disembedded centros--sea más constante con perímetro militar algo un
“suave” como la variante alternativa de la estructura de la frontera ejemplificada por el
Inka. Entre las formas posibles de fronteras militares imperiales antiguas, los “perímetros
militares suaves” eran más eficientes cuando la amenaza exterior era esporádica, cuando
compusieron a las poblaciones más allá de las fronteras imperiales de grupos altamente
hechos fragmentos del fastidio, y cuando las condiciones ecológicas adversas previnieron
un trasplante fácil de instituciones imperiales, como adentro por la frontera del sudeste de
Inka. En vez de constituir barreras impenetrables, los perímetros militares suaves sirvieron
como los impedimentos y como “puntos amonestadores distantes” a los invasores
potenciales, mientras que también servían como puntos anticipados en territorios nuevos.
Considerando que otras partes de la frontera de Inka compartieron características
similares, la investigación futura en estas regiones debe evaluar si el “perímetro militar
suave” era una característica constante de la estructura imperial de la frontera de Inka o,
algo, si era exclusivo a los márgenes imperiales del sudeste.
Tabule la distribución, la cronología, y la localización del sitio de la región del L. Oroncota

Período Fechas Número de los sitios (a)

1. Yampara temprano A.D. 400-800 24 2. Yampara clásico A.D. 800-


1300 107 3. Último Yampara-Inka A.D. 1300-1536 190 4. Colonial
A.D. 1536-1700 10 5. Desconocido 100

Período Valles (zona 1) Meseta (zona 2)

1. Yampara temprano 19 5 2. Yampara clásico 32


75 3. Último Yampara-Inka 44 146 4. Colonial 10
0 5. Desconocido 14 86

Período Altitud mala

1. Yampara temprano 2.203 m 2. Yampara clásico 2.588 m 3. Último


Yampara-Inka 2.643 m 4. Colonial 2.030 m 5. Desconocido

(a) Un total de 308 sitios fue encontrado. El número de los sitios para cada período
incluye sitios de varios componentes con una ocupación durante ese período.

Tabla 2. Región de Oroncota: Tamaño agrícola del potencial y de la población.

Valles de la zona 1

Número de sitios 65 áreas ocupadas 46.3 has


popluation mínimo de población/del área (21 persons/ha) inhab 972.
Población media de la aldea (60 persons/ha) inhab 2.778.
Popluation mínimo de los requisitos de la población (en kcal) (21 persons/ha)
población media kcal de la aldea 542.980.935 (Ilajta) (60
persons/ha) 1.551.374, irrigación potencial agrícola kcal del valle 100
2355.4 has de la agricultura extensa de la ladera de la producción (kcal/ha) de irrigación
potencial óptima del valle agricultura extensa kcal de la ladera
3.669.512.991

Meseta de la zona 2

Número de sitios 243 áreas ocupadas 22.4 has


popluation mínimo de población/del área (21 persons/ha) inhab 470.
Población media de la aldea (60 persons/ha) inhab 1.344.
Popluation mínimo de los requisitos de la población (en kcal) (21 persons/ha)
población media kcal de la aldea 262.694.880 (Ilajta) (60
persons/ha) agricultura extensa de la ladera de la irrigación potencial
agrícola kcal del valle 750.556.800 1.809.4 has de la producción (kcal/ha) de la
irrigación potencial óptima del valle de agricultura extensa de la ladera
1.781.124.506 kcal

Total

Número de sitios 308 áreas ocupadas 68.7 has


popluation mínimo de población/del área (21 persons/ha) inhab 1.442.
Población media de la aldea (60 persons/ha) popluation mínimo de 4.122 del inhab
requisitos de la población (en kcal) (21 persons/ha) población media kcal de la
aldea 805.675.815 (Ilajta) (60
persons/ha) irrigación potencial agrícola kcal del valle 2.301.930.900
2.355.4 has de agricultura extensa de la ladera 1.809.4 has de la producción
(kcal/ha) de irrigación potencial óptima del valle agricultura extensa kcal
de la ladera 3.669.512.991 1.781.124.506 kcal

Tabla 3. Instalaciones del almacenaje en la región de Oroncota.

Sitio (a) Tamaño Qolqas Zona

S-1: Oroncota C. 6 has circular 5 meseta S-137 .15 ha


circular 13 meseta S-114 .03 ha circular 4 meseta S-113
.09 ha circular 12 meseta S-112 .06 ha circular 16 meseta S-
129 .041 ha circular 10 meseta S-162 .04 ha circular
6 meseta S-317: Inkarry M. 2 has circular 10 valles S-318
1.8 has circular 6 total de los valles 82

Dist. Al sitio (a) Volumen (b) Oroncota

S-1: Oroncota C. 260 [m.sup.3] 0 kilómetros S-137 676


[m.sup.3] .4 kilómetro S-114 208 [m.sup.3] 1.3 kilómetros S-113
624 [m.sup.3] 1.4 kilómetros S-112 832 [m.sup.3] 1.5 kilómetros S-129
520 [m.sup.3] 2.4 kilómetros S-162 312 [m.sup.3] 4.6 kilómetros S-317:
Inkarry M. 710 [m.sup.3] 5.9 kilómetros S-318 312 [m.sup.3] total de
6.9 kilómetros 4.454 [m.sup.3]

Volumen del almacenaje


en el sitio de los intervalos de 1 kilómetro (a) del complejo de Oroncota

S-1: Oroncota C.S-137 0-1 kilómetro = 936 [m.sup.3] S-114 S-113 S-


112 1-2 kilómetro = 1664 [m.sup.3] S-129 2-3
kilómetro = 520 [m.sup.3] S-162 4-5 kilómetro = 312 [m.sup.3] S-317:
Inkarry M. 5-6 kilómetro = 710 [m.sup.3] S-318 6-7
kilómetro = 312 totales [m.sup.3]

(a) Todos los sitios se componen exclusivamente de los qolqas del almacenaje situados
en las tapas de la colina, excepto S-1, S-317, y S-318, que son instalaciones de Inka con
números restrictos de golqas.
(b) Los índices del volumen fueron tomados de D'Altroy y de Earle (1992: 183-185): 52
[m.sup.3] para los qolgas circulares y 71 [m.sup.3] para los almacenes rectangulares.

Tabla 4. Comparación de la memoria de la región de Oroncota con otras partes del


imperio de Inka.

Región Almacenes

Valle de Mantaro 1.992 Cotapachi, 4.491


Pampa de Cochabamba Huanuco 497 Willka Waman 700 Oroncota
82 Cuzcotuyo 27

Región Fuente

Valle de Mantaro D'Altroy y Earle 1992:188 Cotapachi, Gyarmati y Varga 1999:46


Pampa de Cochabamba Huanuco Morris 1992:155 Willka Waman Gasparini y
Margolis 1980:293 Oroncota Cuzcotuyo

Tabla 5. Distribución del sitio en la región de Cuzcotuyo.

Ecozone superficial Área


Evaluación

1. Del oeste: Friegue y rocoso 33.84 [km.sup.2] Emerge piedmont (con los
remiendos examen del bosque de alta densidad).

2. Del este: Piedmont con 7.00 [km.sup.2] La superficie friega el bosque)


examen (bajo de Monte

3. Del este: Piedmont con (b) 57.66 [km.sup.2] No, la más cloudforest grueso y
extremadamente remiendos del pabellón limitado (alto de
Monte). accesibilidad

4. Del oeste: Llano de Pucara 6.50 [km.sup.2] Superficie


examen

Total 105.00 [km.sup.2]

Sistemático No. Taladros Ecozone Barreno


(cada 30-50 m)

1. Del oeste: Friegue y rocoso Sí, adentro 105 (a)


piedmont (con los remiendos seleccionado de bosque de alta densidad).
áreas

2. Del este: Piedmont con Sí, adentro 127 friegan el bosque)


seleccionado (bajo de Monte áreas

3. Del este: Piedmont con No, 0 la más cloudforest gruesos y


extremadamente remiendos del pabellón limitado (alto de Monte).
accesibilidad
4. Del oeste: Llano de Pucara Sí, adentro 77
seleccionado
total de las áreas 309

Pre-Inka Inka Ecozone Sitios


Sitios

1. Del oeste: Friegue y rocoso 1 8 piedmont (con los remiendos del


bosque de alta densidad).

2. Del este: Piedmont con 0 0 friega el bosque) (bajo de Monte

3. Del este: Piedmont con 0 0 remiendos más cloudforest y del


pabellón gruesos (alto de Monte).

4. Del oeste: Llano de Pucara 1 3

Total 2 11

(a) En la zona 1 (friegue y piedmont rocoso), 62 muestras del taladro fueron recogidas en
el complejo principal de Cuzcotuyo. El resto (43 muestras) fue distribuido entre las áreas
seleccionadas de la zona.

(b) Un mínimo de un radio de 5 kilómetros fue pensado (79 [km.sup.2]). Sin embargo, un
área más grande fue estudiada (105 [km.sup.2]) incluyendo el bosque inaccesible de la
nube (57.66 [km.sup.2]).

Tabla 6. Región de Cuzcotuyo: Tamaño y función del sitio durante el período de Inka.

Sitio Tamaño Restos arquitectónico

1 .173 ha Pared extensa en el mountaintop 2 de Cuzcotuyo .25 ha


Segmento y puesto avanzado 3 de la pared .20 ha Estructura larga a lo largo del
camino 4 .003 ha Sola estructura circular 5 (a - d) 6.75 has Pared en una
colina, puestos avanzados 6 del perímetro .003 ha La dispersión del artefacto, las
piedras que muelen acerca al camino 7 4.68 has Complejo principal 8 .15
ha Segmento del camino, bifurcación 9 .002 ha Segmento de la pared 10 del
perímetro .003 ha Segmento 11 de la pared .40 ha Camino

Sitio Función

1 Defensa, control 2 Defensa, control 3 Poste del observatorio, tambo 4


¿Poste del observatorio? ¿almacenaje?
5 (a - d) Defensa (llano) de Pucara 6 Transformación de los alimentos, moliendo 7
8 de funcionamientos múltiples Comunicación 9 Defensa 10 ¿Defensa?
¿camino?
11 Comunicación

Cuadro 2. Cronología de la región de Oroncota (* Janusek y Blom 2005).


ANTIGÜEDAD LATINOAMERICANA

OCUPACIÓN DE YAMPARA

A.D. 1700 Región de Oroncota Región de Icla *

A.D. 1500 Colonia


(A.D.1536-1700) Yampara
(A.D. 1450-1575) A.D. 1300 Último Yampara-Inka
(A.D.1300-1536) Mogo
(A.D. 1100-1450)

A.D. 800 Yampara clásico


(A.D.800-1300) Mayu
(A.D. 500-1100)

A.D. 800 Yampara temprano


(A.D. 400-800) Tiwanaku clásico

A.D. 400 Formativo


(B.C. 1800-A.D. 500)

COMPARACIÓN CON LOS ANDES CENTRALES


SECUENCIA DE ALTIPLANIC CRONOLOGÍA A.D. 1700

A.D. 1500

Inka Último horizonte A.D. 1300

Regional desarróllese Último intermedio


ments Período

A.D. 800
Último Tiwanaku Horizonte medio

A.D. 800

A.D. 400
Tiwanaku temprano Período intermedio temprano

Horizonte temprano

OCUPACIÓN DE CUZCOTUYO
EN EL PIEDMONT AMAZONIAN A.D. 1700

A.D. 1500

Último Ungulate-Inka (A.D. 1480-1536) A.D. 1300

Manchachi temprano
¿(? - A.D. 1480)
A.D. 800

A.D. 800

A.D. 400
Reconocimientos. La investigación en Oroncota y Cuzcotuyo durante 1998-2001 fue
financiada por la concesión doctoral de la disertación del National Science Foundation
(SBR 9712711), la concesión pre-doctoral geográfica nacional de la sociedad (no 6150-
98), de Wenner-Gren (no 6361), la fundación del chapucero a través del centro de
estudios latinoamericanos, la universidad de Pittsburgh, y la fundación de Juan Heinz.
Agradezco el orujo Bermann, Roberto Drennan, James Richardson III, Erick Langer, y
Olivier de Montmollin por su ayuda, amistad, y dirección intelectuales. Recibí la ayuda
institucional del Direccion Nacional de Antropologia y Arqueologia de Bolivia, del
Prefectura de Potosi, y del museo del Archaeology del alcalde de San Francisco Xavier de
Universidad. Soy también agradecido a Jose Luis Paz, a Carla Jaimes, a Gary Palacios, a
Stella Nair, a Michael Kruschek, a Velia Mardonez, a Gaston Vacaflores, a Dante Angelo, a
Claudia Rivera, a Pilar Lima, y a Carlos Lemuz para su amistad, la participación en
diversas etapas del trabajo en el terreno, y la contribución con ideas. Mis gracias también
van a Terence D'Altroy, a Michael Malpass, a Sábalo Gifford, a Charles Hastings, a Ramiro
Matos, a Juan Janusek, y a Deborah Blom para compartir la información inédita. Maria
McElhinny, Vincent McElhinny, y Ruth Fauman-Fichman me ayudaron abundante a
mejorar la calidad del manuscrito. También quisiera agradecer a los revisores anónimos
por sus comentarios valiosos.
Notas
(1.) Saignes (1985: 19) considera que Guancane fue relacionado con el Inka Huayna
Capac.
(2.) La región de Oroncota tiene una preponderancia de estilos de la cerámica de
Yampara incluyendo Hatun Yampara. La región también tenía acceso amplio a la
cerámica importada de los valles en la vecindad, que podría ser debido a una red
interregional extensa del intercambio o a la composición multiethnic de estos valles. Las
ensambladuras tempranas de Yampara incluyen la cerámica temprana de Yampara y los
estilos importados de Omereque y de Uruquilla; el período de Yampara de la obra clásica
se compone de Hatun Yampara y cerámica clásica de Yampara incluyendo los estilos de
Uruquilla y de Yura; en el último período de Yampara-Inka los estilos comunes incluyen las
mercancías blancas de Oroncota, los estilos simples de Yampara, del presto Puno, y de
Yampara-Inka, con una disminución de la cerámica importada. Los estilos como Uruquilla
y el borde grueso incididos y estampados están presentes durante la secuencia entera,
con una tendencia a declinar en un cierto plazo. Para una descripción más detallada de
estos estilos de cerámica y de su cronológico, las cualidades tecnológicas, y decorativas
consideran (Alconini 2002; Alconini y Rivera 2003; Al eléctrico 1993-1996 de Janusek:
Janusek y Blom 2005: Parssinen 1997).
(3.) AGI, Charcas 44, FF. 151 V. (citado en Julien 1995:105), relaciona las demandas de
Francisco Aymoro, un cacique de Yampara, que Guayna Capac proveyó de él mitimas
para defender las fortalezas de Yampara contra las intrusiones de Chiriguano.
(4.) K-significa que es el fórmula
SSE = [adición encima (i = 1)] [[([X.sub.i] - [X.sub.ci]) .sup.2] + [(([Y.sub.i] - [Y.sub.ci])
.sup.2]]
(5.) Comparar el tamaño de solos sitios componentes evitó la dificultad del aumento de
evaluación del tamaño en establecimientos con más de un período de la ocupación.
(6.) La información detallada referente a comparaciones espaciales y del inter-área se
puede encontrar en mi disertación doctoral (Alconini 2002).

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Sonia Alconini * departamento de la antropología, universidad de Tejas, San Antonio, TX


78249
22 de julio de 2002 recibido; 30 de mayo de 2003 aceptado; 22 de septiembre de 2004
revisado.

Citación De la Fuente:Alconini, Sonia. "La frontera del sudeste de Inka contra el


Chiriguanos: estructura y dinámica de los borderlands imperiales de Inka." Latin American
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<http://find.galegroup.com/itx/infomark.do?&contentSet=IAC-
Documents&type=retrieve&tabID=T002&prodId=ITOF&docId=A126851329&source=gale&
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Número de Documento:A126851329