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FUNCION ECONÓMICA DE LA SOCIEDAD COLECTIVA

Las disposiciones especiales de la Ley sobre la sociedad colectiva (artículos 265 al 277) no
establecen normas con relación al patrimonio de estas sociedades. En consecuencia, son
de aplicación al respecto las reglas de carácter general del Libro Primero de la Ley que
oportunamente hemos comentado (artículos 22 al 31). En otros términos, la formación
del patrimonio y los aportes a la sociedad colectiva no difieren de los demás tipos
societarios. Adviértase que en la sociedad colectiva es típico el aporte de servicios
personales por parte de uno o más socios, a cambio de participaciones, de conformidad
con el artículo 1 de la Ley, sugiriendo la prohibición del artículo 51, propia de la sociedad
anónima.
a. El Patrimonio

Tampoco existen normas expresas con relación al capital de la sociedad colectiva.


Su capital se divide en participaciones sociales que sólo pueden transferirse por escritura
pública; no pueden constar en títulos de ninguna especie.
b. El Capital

Si la sociedad colectiva es o no una persona jurídica, nos releva de la necesidad de


justificar una respuesta, categóricamente afirmativa, la disposición del artículo 6 de la
Ley.
Adviértase, sin embargo, que existen legislaciones modernas, como la italiana y la
alemana, que no han otorgado personalidad jurídica a las sociedades colectivas. Por ello,
Antonio Brunetti afirma que, aunque los bienes que adquiere la sociedad colectiva le
pertenecen, en cierta forma, ello no significa de manera alguna "pertenencia de derecho,
en el estricto sentido de la palabra, porque la sociedad colectiva no es persona, sino más
bien existencia, respecto de la colectividad de los socios considerada unitariamente".
Añade luego, como explicación de una cierta independencia patrimonial: "Sabemos que
aún cuando la autonomía jurídica de la sociedad de nombre colectivo no ha sido
expresamente declarada por la ley, resulta sin posibilidad de duda de los distintos
vínculos jurídicos que consideran a la sociedad como el conjunto de las personas jurídicas
de los socios".
En cambio, los comentaristas de legislaciones en las que no se produce dicha exclusión
son unánimes al sostener la personalidad jurídica de la sociedad colectiva.
Se reafirma que la sociedad colectiva como las demás sociedades comerciales tipificadas
por la normativa societaria tiene una personalidad diferente de la de sus socios
integrantes, aún siendo la colectiva un tipo de sociedad de personas.
c. La Personalidad Jurídica

Se discute en doctrina si la sociedad colectiva, típica sociedad de personas y de


responsabilidad ilimitada, puede tener a personas jurídicas en calidad de socios. Existe
consenso, en general, para admitir que pueden serlo personas jurídicas que, a su vez, sean
de responsabilidad ilimitada, lo cual circunscribe el debate al caso de las personas
jurídicas de responsabilidad limitada. Existen legislaciones, como la Argentina, que
limitan esta posibilidad a las de responsabilidad ilimitada.
Sin embargo, la mayoría de los autores, con los que concordamos admiten que cualquier
persona jurídica puede ser socio de una sociedad colectiva. La razón primordial, en
nuestra opinión, es que en las sociedades de responsabilidad limitada los que gozan de
esa limitación son sus socios y no la persona jurídica que, ella, responde con la integridad
de su patrimonio. Esta opinión la encontramos inclusive en comentaristas de la
legislación italiana, que no reconoce la plenitud de la personalidad jurídica de la sociedad
colectiva.
En efecto, Alfredo de Gregorio:
"El artículo citado, al hablar sólo de nombres o de filas, ¿excluye que puedan ser socios de
una colectiva otras sociedades, tanto de responsabilidad ilimitada como de
responsabilidad limitada o mixta? Si pensamos que las sociedades son personas jurídicas,
deberemos responder negativamente, pero una autorizada jurisprudencia, después de
alguna inseguridad, afirma que, al menos las sociedades anónimas, no pueden ser socias
de sociedades de responsabilidad ilimitada. Dudamos de la exactitud de esta tesis: la
sociedad anónima, socia de una colectiva, respondería como todos los otros socios, en vía
subsidiaria y solidaria, con todo su patrimonio; y no vemos en su disciplina, en su
estructura de anónima, ningún obstáculo esencial para que la misma dé cumplimiento a
sus obligaciones y ejercite sus derechos de socio de una colectiva"