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Quoniam sumus invicem membra:

Resumen de las controversias editoriales


en los orígenes de la Patrologia Orientalis
y del Corpus Scriptorum Christianorum Orientalium.

Francisco Arriaga
Francisco Arriaga. Quoniam sumus invicem membra. 1

Quoniam sumus invicem membra:


Resumen de las controversias editoriales
en los orígenes de la Patrologia Orientalis
y del Corpus Scriptorum Christianorum Orientalium.

Propter quod deponentes mendacium,


loquimini veritatem unusquisque cum proximo suo :
quoniam sumus invicem membra.

Epistola B. Pauli Apostoli ad Ephesios, IV, 25.

Entre las varias controversias editoriales suscitadas a fines del siglo XIX y en los albores del s. XX, la
curiosa y bien documentada disputa que enfrentó a Graffin, Nau y Evetts contra Chabot y Seybold
merece un lugar especial, por tratarse de una lucha -en ocasiones virulenta- por hacerse con los
derechos y finalmente con el prestigio de publicar oscuros manuscritos y reimprimir obras casi
olvidadas, que serían las bases de la Patrologia Orientalis y del Corpus Scriptorum Christianorum
Orientalium 1.

El prestigio académico actual que gozan dichas colecciones desvanece hasta el punto de diluirlo, el
registro minucioso de los diferentes tropiezos, escollos, discusiones y querellas acaecidas en los inicios
de ambos corpus. Y es precisamente la abundancia de citas y notas al pie la primera dificultad con la
que tropezará el lector interesado en tales sucesos ya que esta abundancia de informaciones no supone
facilidad alguna de hacerse con las fuentes exactas 2.

Y aunque sé que el resumen de esta controversia no añade ni quita nada a los grandes corpus en cuanto
tales, también sé que resultará por lo menos interesante hacerse con una idea general de la empresa
titánica que significó la fundación y establecimiento de ambos proyectos, pilares gigantes de los
estudios patrísticos y patrológicos actuales 3.

Los orígenes de la controversia pueden rastrearse hasta el año 1903 cuando León Clugnet reseña de
manera general la PO en la Revue de l’Orient Chrétien 4 , encontrándose los primeros fascículos en
proceso de edición e impresión.

1
En lo sucesivo, PO y CSCO o Corpus respectivamente.
2
Vide nota al pie no. 29. Me tomó cinco años localizar en línea una cita que alude al Journ. de la Lib., haciéndome
entrar en un impasse por demás involuntario.
3
No pretendo en este resumen agotar todo lo dicho y escrito sobre el tema, aunque también manifestaré que he
intentado ubicar hasta la última referencia citada a modo de comentario por los autores que aquí se mencionan,
echando mano de la tecnología actual y los documentos digitalizados disponibles en varios repositorios virtuales.
4
En adelante, ROC.

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Poco después aparecería en la misma revista y redactado por Nau, un breve anuncio con los avances
de los fascículos ya impresos de la PO, con la intención de informar al gran público y hacerse de
suscriptores para la serie.

No obstante, sería hasta el año 1904 -cuando Nau reseña el fascículo 2 del primer tomo de la PO,
conformado por la “History of the Patriarchs of the Coptic Church of Alexandria, fasc. I. S. Mark to
Theonas; texte arabe édité, traduit et annoté par B. Evetts”- que se desataría la disputa entre los
editores, misma que adoptaría la forma de cartas abiertas y comentarios marginales aparecidos en
revistas y publicaciones de amplia circulación, alcanzando tal grado de virulencia que las palabras
‘robo’, ‘despojo’, ‘plagio’ y ‘estafa’ aparecieron en repetidas ocasiones, tanto en los documentos
acusatorios como en los defensivos, todos ellos ventilados públicamente.

Serían esos primeros años de vida de la PO y el CSCO los que definirían el carácter que ostentan estos
monumentos editoriales, cuya vigencia y vigorosa actividad es constatable hoy día.

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I. Antecedentes

Clugnet y Evetts

En las páginas 153 y 154 del octavo tomo de la ROC puede leerse un brevísimo resumen con los
principales pasajes de prospectos anunciados 5 de la incipiente PO, entre ellos el trabajo impreso de
Evetts. La nota abunda en generalidades sobre los precios de suscripción y las facilidades ofrecidas a
los suscriptores, tales como solicitar determinadas obras en cierto idioma o sólo algunos fascículos
según el deseo del futuro abonado. Dicha nota fue firmada con las iniciales ‘L. C.’: no fue redactada ni
por Graffin ni por Nau.

Léon Clugnet era en ese tiempo autor y colaborador frecuente de la ROC: en el mismo fascículo publicó
un par de ediciones críticas 6 . Para el mismo volumen 7 reseñó los Monumenta Ecclesiae liturgica, I.
Relliquiae Liturgicae vetustissimae, de F. Cabrol y H. Leclerq; y la Expédition des almugavares au routiers
catalans en Orient de l'an 1302 à 1311. - Le tombeau d'une impératrice byzantine à Valence, en Espagne, de
Schlumberger. En dichas reseñas firma como ‘L. Clugnet’.

La razón para utilizar únicamente sus iniciales en la nota sobre la PO sería, en este caso, su deseo de
evitar maledicencias al reseñar una serie auspiciada a su vez por un colaborador muy cercano del
proyecto que él dirigía desde 1901: la Bibliothèque Hagiographique Orientale, cuyos colaboradores más
inmediatos –Blochet, Guidi, Hyvernat, Nau y Pereira- participarían activa y simultáneamente en la PO.
Su cargo de Secretario de la Revue de l’Orient Chrétien 8 requería semejantes discreciones.

La empresa en ciernes no dejaba lugar a duda alguna: Graffin y Nau -y según lo que se desprende de
esta noticia, también Clugnet-, apostaban temerariamente por una nueva serie de estudios en lenguas
vernáculas, eximiéndose del uso del latín para publicaciones de tipo crítico:

R. Graffin, F. Nau, professeurs à l’Institut catholique de Paris.

Patrologia orientalis.

Nous publions les principaux passages du prospectus qui annonce cette importante
publication, pour la faire connaître à ceux de nos lecteurs qui voudraient y souscrire :

« Cette collection, qui paraîtra d’abord à raison de quatre à huit fascicules par an, comprendra
une suite de textes arabes, arméniens, éthiopiens, grecs et même syriaques non vocalisés
inédits ayant tous trait à la littérature chrétienne. La traduction sera donnée en latin ou bien
en allemand, en anglais, en italien, car cette publication d’ouvrages inédits suppose la

5
ROC, año 8 [1903], primer trimestre. Librairie A. Picard et Fils, Paris, 1903.
6
Ibid., ‘Sommaire’. I. - I. Vie de Saint Auxence. Texte grec publié par León Clugnet., y IV. - II. [Vies et récits
d'anachorètes (IVe e -VIIe siécles).] Textes grecs inédits extraits du même Ms. et publiés par León Clugnet (suite).
7
Ibid., p. VI.
8
‘Secrétaire de la Revue de l'Orient Chrétien, à Fresnes-les-Rungis (Seine)’. Ibid., ‘Sommaire’, al pie.

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collaboration des savants de tous pays pour pouvoir être menée à bien; il n’est donc pas
possible d’imposer une langue qui pourrait gêner les savants pour traduire leur pensée.

Les textes et les traductions paraîtront dans le format grand in-8° (format des Patrologies de
Migne), le texte au haut des pages et la traduction au bas, par fascicules de 80 à 150 pages qui
seront réunis, au fur et à mesure de leur apparition, en volume de 400 à 600 pages. [...] » 9.

Los primeros fascículos que habrán de ser publicados se enumeran sucintamente:

Le livre des mystères du ciel et de la terre, de Ignazio Guidi, Textes syriaques relatifs à Sévère, patriarche
d'Antioche por A. Kugener, la traducción de Evetts y la Collection de synaxaires orientaux, traducción
conjunta de Goussen, Basset, Rossini, Guidi y Perruchon.

El comentario de Clugnet sobre Evetts se reduce a lo siguiente:

Histoire des patriarches d'Alexandrie (mss. 301 et 302 de Paris, texte arabe, traduction
anglaise), par M. Evetts 10.

En su brevedad, Clugnet se permite añadir una referencia rápida a las fuentes sobre las que se llevaría
a cabo la traducción de Evetts: los manuscritos 301 y 302 de la Biblioteca Nacional de París. Este dato
es importantísimo y será utilizado más tarde por Nau al refutar las acusaciones de Seybold.

La segunda nota se encuentra en las páginas 642 y 643, siendo firmada esta vez por François Nau, quien
se detiene principalmente en Le livre des mystères du ciel et de la terre, de Guidi ; y en los Textes
syriaques relatifs à Sévère, patriarche d'Antioche de Kugener. Nau, al igual que Clugnet no profundiza
en los pormenores del trabajo de Evetts :

Les tomes I et II de la Patrologie orientale contiendront l'histoire des patriarches coptes


d'Alexandrie, texte arabe, traduction anglaise par M. B. Evetts, d'Oxford; le synaxaire copte-
arabe, texte copte, traduction française par M. René Basset, directeur de l'École des lettres
d'Alger; les apocryphes coptes, texte copte, traduction française par M. E. Révillout,
conservateur au musée du Louvre; la version grecque des actes des martyrs perses, texte grec,
traduction latine par le R. P. Delehaye, Bollandiste, etc.

F. NAU 11.

Estas son las notas con mayor antigüedad que ya mencionan explícitamente el trabajo realizado por
Evetts, sus fuentes y el lugar que ocuparía su traducción dentro de la PO.

Nau y su reseña de la History of the Patriarchs of the Coptic Church of Alexandria

Un año después 12, Nau reseñaría con más detalle el trabajo de Evetts. Utiliza el inglés al nombrarlo,
incluye mayúsculas en los sustantivos y nombres propios –en su nota de 1903 emplea el francés con
una escritura llana y libre de afectaciones-: la reseña de 1904 tiene la formalidad de un comunicado

9
Ibid., p. 154.
10
Ibid.
11
Ibid., cuarto trimestre, p. 643.
12
ROC, año 9 [1904], segundo trimestre, pp. 284 y 285.

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dirigido a los suscriptores afiliados a la PO, que ya es un proyecto perfectamente comercializado y


publicitado donde se están resolviendo los problemas de tipo técnico que conlleva toda impresión de
obras en lenguas extranjeras 13.

Nau cita in extenso la referencia más lejana del trabajo de Evetts: el primer anuncio en el ámbito
académico lo hizo Crum 14, el 12 de febrero de 1902:

« L’ouvrage de M. Evetts, commence depuis très longtemps an su de plusieurs orientalistes,


annoncé par M. Crum le 12 février 1902 dans les Proceedings S. B. A. (Cf. Eusebius and Coptic
Church histories, p. 2. 1. 7-8 du tirage à part) aurait pu paraître il y a plus d’un an si Mgr Graffin
n’avait voulu un caractère arabe dessiné et gravé exprès pour la Patrologie ».

El par de líneas que constituyen ‘el anuncio’ de Crum es el punto desde el cual partirá Nau para
protestar a continuación y públicamente por el proceder de ‘dos orientalistas extranjeros’ 15 con una
vocación de latinistas ciceronianos ‘rara en nuestra época’.

Según Nau, en enero de 1903 ya tenían en su posesión el texto y la traducción de las dos primeras partes
del trabajo de Evetts sobre el manuscrito 301 de París. Por ello este fue uno de los cinco trabajos que se
anunciaron como ‘publicaciones próximas’ en los últimos días del mes de enero del mismo año 16.

Nau considera que el escándalo de los orientalistas mencionados –acostumbrados a trabajar con
traducciones latinas- se debe a la decisión de publicar las traducciones ya anunciadas ‘en lengua
vulgar’, reafirmando con esto su posición –y la de Graffin- en lo concerniente al uso del latín como
lengua franca, tal como lo mencionse Clugnet en su reseña 17.

Ambos orientalistas anunciaron entonces una proyectada traducción latina de los mismos
documentos que sirvieron a los colaboradores de la PO, pidiendo a París el envío de los manuscritos 18.
Nau explica que escribió a dichos orientalistas indicando el estado y avances de sus trabajos, y no
recibió respuesta.

A continuación ataca sin piedad, afirmando que por esta razón se vieron obligados a trabajar con
mayor celeridad, para evitar que los ‘latinistas amateurs’ 19 pusiesen en versos ciceronianos el resultado
de sus trabajos publicados en ‘lengua vulgar’.

13
Ibid., p. 285, nota al pie : « Une caractère copte est en cours de préparation pour la Patrologie. Nous avons
commencé la publication des Apocryphes avec un caractère provisoire, de crainte qu'il ne se rencontrât un
troisième orientaliste pour en annoncer une traduction latine et pour essayer de nous gagner de vitesse, suivant
la mode inaugurée vers 1899 par certain abbé á l'occasion d'un ouvrage que nous rencontrerons tour á l'heure. »
14
I am not in a position to discuss Renaudot’s methods; we may look for an estimate of these in Mr. Evetts’s
forthcoming edition of Severus. Proceedings of the Society of Biblical Archæology. January to December, 1902, p.
69.
15
Vide infra, pp. 13-14.
16
Vide supra, pp. 3-4.
17
Ibid.
18
'...ont demandé communication des manuscrits de Paris qui avaient servi à nos collaborateurs pour préparer
leurs éditions'. ROC, año 9 [1904], segundo trimestre, p. 285.
19
Amateurs de thème latin. Juego de palabras. Literalmente, ‘amates del latín’ que vale también por ‘latinistas
aficionados’.

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En seguida –y curándose en salud- se disculpa por tales suposiciones pretextando que, al cometerse
una primera falta, habrá lugar para cometer una segunda mucho mayor. ‘No podemos comprender por
qué habiendo centenares de obras inéditas, tales orientalistas capaces de realizar un trabajo de primera
mano, escogiesen precisamente una obra en curso de publicación causando, innecesariamente, un
perjuicio material a los respectivos editores’ 20.

Después de semejante párrafo, Nau da un viraje de 180° y proporciona un rápido resumen de la


trayectoria profesional de Evetts 21, detallando la metodología y las fuentes que ha empleado en su
traducción:

‘Él dispuso para establecer su texto de seis manuscritos: dos de Londres, dos de París y dos de
Roma; un séptimo manuscrito ha sido compilado gradualmente en París por M. P. Theillet,
vice-cónsul de Francia, estando ya la publicación en curso, y las variantes más interesantes
han sido anexadas en forma de apéndice’ 22.

Por tratarse de una obra ampliamente conocida por los orientalistas no se detiene en detalles y
explicaciones, solamente indica que el fascículo siguiente comprenderá la historia de los patriarcas de
Alejandría desde Théonas (300) hasta Agathon (678).

Considerando el ataque frontal en contra de Seybold y Chabot, la referencia que incluye después de la
somera descripción del trabajo de Evetts está más que justificada:

Touts savent que Renaudot y a puisé les éléments de son Historia patriarcharum
Alexandrinorum publiée à Paris en 1713. Le texte arabe qui paraît pour la première fois dans la
PATROLOGIE ORIENTALE est bien, comme M. Evetts l’a écrit dans son avertissement, le Liber
Pontificalis de l’Église copte.

Al señalar una fuente lejana y del conocimiento común de los orientalistas, Nau está preparando su
defensa: intuye que el ataque no cesará y que el altercado crecerá agriándose aún más. Concluye esta
su reseña añadiendo que el fascículo consecutivo incluirá los apócrifos coptos relativos a los
Evangelios, de M. Révillout.

La reseña de Macler

Apareció en la Revue Critique de Histoire et de Littérature 23 del 5 de agosto de 1905, en las páginas 124
y 125. Y sería en la misma revista, en el número 38 publicado el 23 de septiembre de 1905, que Seybold
presentaría al público su acusación en contra de Evetts.

20
Ibid.
21
« M. Evetts a d'ailleurs fait sa spécialité de l'étude de l'histoire ecclésiastique en Égypte et a déjà publié une
histoire des monastères de ce pays ». Ibid.
22
Un septième manuscrit a été collationné à Paris au fur et à mesure de la publication par M. P. Theillet, vice-consul
de France, et les variantes les plus intéressantes on été ajoutées en appendice. Ibid.
23
En adelante, RCHL.

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El texto de Macler reproduce casi exactamente el contenido de la reseña de Nau, aunque recalcando
el crédito y la importancia que tendrá dicha obra en el campo de la historia de la iglesia romana en
particular y de la historia en general 24.

Macler es prudente y cuidadoso: cita literalmente a Evetts, remite a su Nota aclaratoria, y enumera de
forma muy general las fuentes de que se sirvió el autor inglés. ‘Para los primeros siglos, [contó con]
Eusebio y algunas Actas primitivas, después, con el paso de los siglos, el horizonte se ensancha y la
serie de biografías nacidas de la pluma de historiadores contemporáneos de los sucesos va
aumentando más y más’.

Menciona seguidamente algunos aspectos específicos de las fuentes de Evetts, sale a colación el
manuscrito 301 de París, del que Evetts respeta incluso la paginación. Alaba la tipografía árabe
empleada: ‘Les caracteres árabes, dessinés et gravés exprés pour la Patrologie orientale et utilisés pour
la première fois, son élégants, clairs, et facilitent de ce chef la lecture’ 25. También Macler se entusiasma
con el hecho de que las traducciones se hayan realizado en lenguas europeas, argumentando que esto
facilitará la consulta a eruditos e historiadores.

Buscando mantener la prudencia y el equilibrio, ignora las contundentes declaraciones de Nau,


designándolas como un ‘interesante informe de M. l’abbé Nau, publié dans le numéro de juillet de la
Revue de lOrient chrétien’ 26.

Macler concluye su reseña auspiciando buenos augurios sobre la serie y deseando que continúe sin
dilación: el retraso en el envío del fascículo de Evetts a los suscriptores se debió al cruce de las
‘vacaciones largas’; tal fascículo debió haber aparecido en julio.

Seybold, Macler y Evetts

Como ya se mencionó, la respuesta de Seybold a la reseña que hiciese Nau en 1904 apareció en el año
siguiente. Por el tono irónico y defensivo que emplea al referirse a Macler, la carta de 1905 no es en
modo alguno, la respuesta esperada por Nau.

Se colige del texto que la nota de Macler lejos de tranquilizar los ánimos, encendió aún más el enojo
de Seybold, quien arremete nuevamente: Nau es mencionado sólo 3 veces en los párrafos finales de la
carta y Graffin una sola vez.

24
« On sait de quelle importance est pour l’histoire de l’église romaine en particulier et pour l’histoire en général
le Liber pontificalis; à côté des pièces apocryphes nombreuses qui y figurent, on y peut puiser de précieux
renseignements sur la vie des papes jusqu’à la fin du IXe siècle, sur les actes des martyrs, sur les églises et leurs
destinées (construction, dotations, destructions); on y trouve également le texte de nombreux décrets
pontificaux, dont l’importance fut capitale sur le développement de l’Église. L’Histoire des Patriarches
d’Alexandrie que publie M. Evetts en texte et traduction est, comme il le dit lui-même dans son avertissement, le
Liber pontificalis de l’Église copte. Les sources en sont, pour les premiers siècles, Eusèbe et quelques Actes
primitifs; puis, avec les siècles, l’horizon s´élargit, et la série des biographies dues à la plume d′historiens
contemporains des événements va s’augmentant de plus en plus ». RCHL, No. 31, 1905, p. 124.
25
Ibid.
26
Ibid, p. 125.

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Seybold 27 no podía darse el lujo de contestar frontalmente las acusaciones ‘y groserías’ de Nau –y por
añadidura, de Graffin-: hacerlo hubiese significado una declaración de guerra entre la PO [y
tangencialmente, la ROC], y el CSCO, -ambos a la sazón, con renombrados directores cuyo prestigio y
autoridad eran ya mayúsculos- y opta por una salida más elegante: aprovecha la oportunidad que se le
brindaba de ‘contestar’ la reseña de Macler.

La carta de Seybold está, efectivamente, dedicada a Macler más que a Nau y buscó en ella ‘puntualizar’
algunas cuestiones sobre el trabajo de Evetts, todo ‘para beneficio de los lectores’. Comienza
llamándola con ironía ‘Artículo’ y, desde su punto de vista no parece haber otra razón para tal ‘Artículo’
que no sea la de afirmar que el trabajo de Evetts apareció simultáneamente que el publicado por él
mismo y distraer la atención sobre el hecho de que Evetts había cometido sin escrúpulos un plagio
flagrante de su trabajo. Acusa a Macler de guardar silencio en lo tocante al valor del texto árabe
establecido por Evetts así como de callar en lo referente a la exactitud de su traducción. Argumenta
que su Severus ben el Moqaffá apareció en el tomo I -como fascículo I del CSCO- en 1904 28.

Las acusaciones de Seybold son graves –o por lo menos, escandalosas- 29:

Primeramente, afirma que Evetts demuestra ser un arabista de habilidades muy pobres, incapaz de
construir un texto acorde a las normas de la crítica filológica; después, que traduce de manera inexacta
pasajes cuya comprensión es por demás fácil; en tercer lugar, que no sabe una pizca de copto y que
ello es indispensable sobre todo en este tipo de textos que provienen originalmente del copto; en
cuarto lugar, que acuña e inventa sin ningún escrúpulo ‘nuevos nombres propios árabes’ mismos que
emplea en el texto y más aún, que los incluye en su traducción como si fuesen una creación propia y
por último, que Evetts empleó en las páginas 65 a 113 el texto árabe que saqueara descaradamente del
mismo texto de Seybold sin decir una sola palabra. Invita para constatar esta última afirmación a
cualquier arabista competente.

El malestar de Seybold tiene que ver principalmente con esto último: la utilización de la misma fuente
documental para el establecimiento crítico del texto y la traducción de Evetts. Continúa con el análisis
detallado de algunas situaciones muy específicas en las que resalta los fallos de éste y afirma, vuelta la
página, que sería ‘capaz de escribir un largo librillo con los errores pequeños y grandes de ese primer
fascículo [de Evetts], que contiene las 54 primeras páginas de mi texto árabe, y [que] apareció dos
meses antes que el del Sr. Evetts’.

27
RCHL, No. 38, 1905, pp. 235-236.
28
Loc. cit. : « Ayant donc publié moi-même le premier la première partie dans le Corpus Script. Christ. Orient.
(Severus ben el Moqaffá. Historia Patriarcharum Alex., t. 1, fasc. 1) je me vois obligé d'éclairer vos lecteurs sur l'un
et l'autre point[...] ».
29
1° que M. Evetts se montre fort pauvre arabisant, incapable de constituer un texte d’après les règles de la critique
philologique ; - 2° qu’il traduit très inexactement des passages faciles à comprendre ; - 3° qu’il ne connaît pas un mot
de copte, ce qui es indispensable pour ces textes en bonne partie traduits du copte ; - 4° qu’il invente et forge sans
aucun scrupule des nouveaux noms propres arabes qu’il introduit dans le texte, et plus encore dans la traduction,
comme s’ils étaient sûrs ! – 5° enfin, (et j’invite tout arabisant compétent à vérifier la chose) que M. Evetts depuis sa
page 65 à 113 a utilisé et pillé effrontément mon texte arabe sans en souffler mot. Ibid., p. 236.

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Los argumentos que presentará a su favor son: que su volumen fue impreso en Beirut el mes de junio
de 1904, y que fue puesto a la venta en París un mes después, según consta en el Journ. de la Libr. 30 del
23 de julio del mismo año.

Asume que esto fue lo que irritó a los ‘dignos y reverendos abates Graffin y Nau haciéndoles proferir
sus groserías poco cristianas’, no sin antes señalar nuevamente a Evetts como plagiario. Seybold ha
leído la ‘vana introducción’ de las páginas 5 y 6 del volumen de Evetts y aunque reconoce que el
apéndice del libro contiene el registro de las variantes del manuscrito 4772 de París, no duda en
catalogarlo como ‘un buen ejemplo entre todos los manuscritos estropeados por el Sr. Evetts’.

Lo que Seybold esgrime como la razón de su carta –y también de su demora en ‘desenmascarar


públicamente como plagiario a Evetts’- fue el intento fallido de obtener alguna disculpa por parte de
éste y, en un momento dado, Graffin y Nau. Afirma haber escrito una carta dirigida a Evetts, misma
que jamás recibió respuesta:

« Un simple mot d'aveu, après la lettre que lui ai adressée et qui est demeurée sans réponse,
m'aurait épargné la tâche ingrate et pénible de le démasquer publiquement comme
plagiaire » 31.

A las ‘groserías poco cristianas’ que fueron los señalamientos de Nau a Seybold y Chabot al referirse a
ellos como ‘orientalistas extranjeros’, Seybold responde:

‘Este abad francés ha proferido ataques enconados contra dos 'orientalistas extranjeros',
como si la ciencia no fuese en este punto internacional, tal que eso no le impide [a Nau]
inaugurar la Patrologia orientalis con una lamentable traducción inglesa’ 32.

Seybold finaliza su carta pasándose del campo del texto al campo del diseño y tipografía, afirmando
que el juego de tipografías árabes utilizados en el CSCO rivaliza sin ningún problema con las tipografías
‘muy del gusto europeo’ que se diseñaron y grabaron para la PO 33.

Es conveniente resaltar el hecho de que Seybold escribe desde Tubinga, y publica en una revista
francesa, a sabiendas de que Graffin y Nau leerán inmediatamente su carta. El proceder de Seybold
también obedecía a otra razón: al mencionar no sólo a Nau, sino al dirigir igualmente su protesta en
contra de Graffin, esperaba que Chabot tomase partido participando activamente en la búsqueda de
un desagravio, búsqueda a estas alturas devenida en franca controversia editorial.

30
Bibliographie de la France. Journal Général de L'Imprimerie et de la Librairie. Publié sur les Documents fournis
par le Ministère de l'Intérieur. 93e. Année, 2e. Série. No. 30. III.- FEUILLETON, p. 1812. 23 Juillet 1904.
31
RCHL, No. 38, 1905, p. 236.
32
« Cet abbé français s'emporte en odieux mensonges contre deux « orientalistes étrangers », comme si la
science n'était point internationale; ce que ne l'empêcha pas d'inaugurer la Patrologia Orientalis par une
pitoyable traduction anglaise ». Loc. cit.
33
« Même les caractères arabes tant vantés, dessinés et gravés tout exprès pour la Patrologia Orientalis, dans le
goût européen, sont loin de pouvoir rivaliser avec les types de l'Imprimerie catholique de Beyrouth, qui imprime
la partie arabe du Corpus script. Christ. Orientalium ». Loc. cit.

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Nau y las Notes historiques et critiques

La respuesta a la airada carta de Seybold fue una separata, que Nau publicó como anexo en la edición
de la RCHL, el 18 de noviembre de 1905 -poco antes de que se cumpliesen dos meses de la acusación
pública de Seybold-.

Le dio un título académico y rimbombante: ‘Notes historiques et critiques relatives a l'édition de


L'Histoire des Patriarches d'Alexandrie publiée dans la Patrologie Orientale.’ 34.

Nau no podía pasar por alto que los ataques de Seybold a Macler -y por éste también a Evetts, Graffin
y a él mismo- surgían en una publicación hasta cierto punto neutral: la Revue Critique de Histoire et de
Littérature. Este detalle obligaba a Nau –al igual que en su momento forzó a Seybold- a contestar a un
autor pensando también en las repercusiones a nivel ‘institucional’ que su respuesta conllevaría.

Las Notas Históricas ocupan 12 páginas e incluyen notas al pie y diferentes referencias cuya cronología
puede ser empleada para apreciar mejor el desarrollo de la disputa, y consta de tres grandes partes:

La primera abarca la introducción y la cronología de la publicación de Evetts, la segunda es la defensa


de Evetts, Graffin y de sí mismo ante la acusación de plagio.

La tercera parte es su respuesta personal a las acusaciones y los señalamientos que le atañen, y también
una crítica directa al proceder de Seybold.

Como buen publicista, Nau aprovecha la oportunidad que Seybold le brindó en bandeja de plata y
aboga al derecho que tiene el lector de la RCHL –al igual que lo hiciese Seybold en su Carta- de
formarse una idea de la querella pedantesca y de la injusticia a que ha dado lugar. De aquí que sea
necesario exponer el objeto de tales Notas:

« Pour permettre aux lecteurs de la Revue Critique de d'intéresser un peu à la pédantesque


querelle qui nous est suscitée avec tant d'injustice, je tiens à leur en exposer brièvement
l'objet » 35.

La ‘breve exposición’ discurre por las siguientes cuatro páginas.

Comienza por delinear una rápida y bien documentada historia de las fuentes utilizadas por Evetts ya
que, aunque existen varios manuscritos que contienen la Historia de los Patriarcas de Alejandría 36 tales
manuscritos permanecerían casi dos siglos en el olvido, hasta que Blochet los encontró en la Biblioteca
Nacional de París y los publicó en la revista Orient Latin, a partir de 1898 37. La idea de Blochet era

34
François Nau. « Notes historiques et critiques relatives a l'édition de L'Histoire des Patriarches d'Alexandrie
publiée dans la Patrologie Orientale. - Réponse a C. F. Seybold (Revue Critique, 23 sept. 1905) par F. Nau ».
Supplément a la Revue Critique du 18 Novembre 1905. Paris, Ernest Leroux, Éditeur. Libraire de la Société
Asiatique de l'École des Langues Orientales vivantes, etc. 1905.
35
Loc. cit., p. I.
36
Dichos manuscritos fueron también utilizados por Renaudot, cuyos pasajes más interesantes fueron
traducidos o resumidos en su Historia patriarcharum Alexandrinorum publicada en París en 1713, tal como lo
indicara Nau en su su reseña de la History of the Patriarchs of the Coptic Church of Alexandria de Evetts. Vide
supra, pág. 6.
37
La primera colaboración de Blochet para la Revue de l’Orient Latin apareció en el Tomo III, publicado en 1895,
cuya primera parte fue indexada como sigue: “L'histoire d'Alep, de Kamal-ad-Dîn, version française d'après le

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realizar él mismo una edición completa del texto árabe, para lo cual comenzó a fotografiar el
Manuscrito 301 en 1896 con la ayuda de René Graffin y también con la esperanza de que dichas
fotografías sirviesen como base para su proyecto 38.

Según Nau, en esa época Evetts transcribió con su propia mano el manuscrito de la misma obra que se
conservaba en el British Museum de Londres. En un gesto de generosidad admirable, al saber que
Blochet trabajaba sobre la misma obra le envió su transcripción en 1896 o 1897 a Graffin, para que
Blochet ‘le diese uso que desease’ 39.

A su vez, Blochet se enfrasca en otros proyectos, sin posibilidad de utilizar la transcripción de Evetts.
Entonces autoriza a Graffin para que disponga según su criterio del juego de fotografías que tomasen
ambos, y Graffin las envía a Crum -amigo de Evetts- para que le haga llegar a éste las fotografías y la
transcripción. Así fue como Evetts se encontró con el juego completo en su poder, siendo estos los
factores que le permitieron emprender la preparación de su edición para la ‘Patrología Oriental,
fundada en 1897, como ya se ha escrito y demostrado en otros lugares’ 40.

Nau repasa lo que había explicado en su nota de 1904: que a principios de 1902 ya Graffin tenía en su
poder el trabajo de Evetts, y que Crum 41 lo citó teniendo ya conocimiento de su próxima publicación.

La repentina enfermedad de Perruchon, quien era a la sazón el brazo derecho de Graffin en el proyecto
editorial de la PO originó un retraso considerable en la publicación de las obras proyectadas. En las
vacaciones de fin de año y año nuevo de 1901-1902 tomadas en París por Crum, éste presenta a Graffin
el trabajo que Evetts recién había terminado, demandándole que de ser posible, se publicara.

Graffin le pide a Nau su ayuda y éste suple a Perruchon en el cargo que ya no podía atender, e
inmediatamente ambos responden a Evetts que su trabajo sería publicado tan pronto recibiesen el
juego de caracteres árabes que se encontraba en preparación.

texte arabe par E. BLOCHET”, pp. 509-565. En esa ocasión compartió créditos con J.-B. Chabot, quien publicó
“Pierre l'Ibérien, évêque monophysite de Mayouma [Gaza], à la fin du Ve siècle, d'après une récente publication”,
pp. 367-397. La segunda parte del artículo de Blochet apareció en el siguiente tomo, en el año 1896, comenzando
en la página 145 y la tercera parte se incluyó en el tomo V, de 1897, página 37. El tomo VI, correspondiente al año
1898, abre con la conclusión del artículo de Blochet. El amplio periodo de tiempo que cubre la publicación de
esta colaboración -3 años y un par de centenares de páginas distribuidas a lo largo de 4 tomos- da una idea
bastante exacta de la importancia del estudio de Blochet y su creciente y firme autoridad como figura académica.
No es casual por tanto que Nau mencione la relación y colaboración entre Blochet y Graffin: al remitir a los
lectores a la Revue de l’Orient Latin establecía un verdadero ‘descargo de pruebas’ afianzando simultáneamente
la autoridad de Blochet por la inclusión de su artículo al lado de los trabajos de Chabot, y minando seriamente
las acusaciones sostenidas por Seybold.
38
« Il songea même á donner une édition complète du texte arabe et, en 1896, il prit, avec le concours de Mgr.
Graffin, une photographie du manuscrit 301 pour servir de base à son édition projetée. » Ibid., p. I.
39
« Il adressa aussitôt, en 1896 ou 1897, sa transcription à Mgr Graffin pour que M. Blochet en fit l'usage qu'il
voudrait ». Ibid., p. II.
40
« …commença à préparer cette édition pour la Patrologie Orientale, fondée dès 1897 comme on le trouvera
écrit et même démontré ailleurs ». Loc. cit.
41
“I am not in a position to discuss Renaudot's methods ; we may look for an estimate of these in Mr. Evett's
forthcoming edition of Severus”. Loc. cit. Véase in extenso: W. E. Crum. "Eusebius and coptic church histories".
Proceedings of The Society of Biblical Archæology. Thirty-second session, 1902. Second Meeting, 12th February,
1902. Volume XXIV, p. 69.

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Lo que continúa es un tanto enigmático, y se ofrece a múltiples interpretaciones. Nau afirma que
coincidiendo con esto se acercó a Rubens Duval enterándose de las intenciones de Chabot –con la
ayuda económica de un benefactor caritativo- de ponerse al frente del proyecto recién formado y
emprendido por Graffin. Aquí Nau hace un alto, aunque aclara que la cuestión del Corpus la dejará
para más adelante, esperando que será dilucidada por un jurado honorable 42.

Remite a continuación a una nota al pie, que a grandes rasgos relata la decisión de Evetts de permitir
que Salmon publique la parte final del manuscrito 302, bajo la dirección de Derenbourg. Por tanto,
Salmon requería verificar las diferencias existentes entre este y el resto de manuscritos por medio de
Evetts, tarea que no pudo emprender al ser enviado por el gobierno francés con alguna misión a
Marruecos. Salmon declina la invitación a participar en el proyecto y finalmente Evetts se
responsabilizó también de la parte que abarca la Historia de los Patriarcas de la Iglesia Copta de
Alejandría, ‘desde San Marcos hasta nuestros días’43.

La continuación es un señalamiento implacable: de inmediato reciben la noticia de que Seybold


publicará con Chabot el texto que también sería la primera parte del trabajo de Evetts, ‘cuya redacción
es atribuida a Sévère ibn al-Moqaffa’. Nau se entera que la Biblioteca Nacional de París prestó a Tubinga
el 18 de abril de 1903 el manuscrito árabe 301, y escribe a Seybold el 28 de abril del mismo año. ‘JE NE
REÇUS AUCUNE RÉPONSE’, afirma.

Debido a este silencio, en la Revue de l’Orient Chrétien de julio, 1904 44, Nau escribe una invitación
‘amable mas bastante clara’ a Seybold: confiaba que si no había respondido la carta personal que él le
envió, por lo menos brindaría algún esclarecimiento a la invitación hecha a través de la revista.

Esperanza vana: Seybold romperá el silencio sólo para acusar a Evetts, quien escribe a Nau el 13 de
diciembre de 1904 informándole de esto.

Graffin, de viaje entonces, se encarga de escribir a Seybold, y tampoco obtiene respuesta.

En el congreso de abril, 1905, en Alger, Nau pide a Asin que le ayude a localizar a Seybold ‘a quien jamás
había visto’ con la intención de obtener una respuesta oral, ya que las cartas personales y los llamados
a través de la revista no había tenido respuesta alguna, mas no pudieron hallarle.

42
« Dès ma première démarche près de M. Rubens Duval, j'appris le projet formé par M. l'abbé Chabot avec les
subsides d'une personne charitable, pour reprendre à son compte le projet formé et mis partiellement à
exécution par Mgr Graffin. Mais je ne veux pas mêter la question du Corpus à celle de M. Seybold et la réserve,
dès que l'occasion s'en offrira, pour un autre jury d'honneur ». François Nau. Notes historiques et critiques relatives
a l'édition de L'Histoire des Patriarches d'Alexandrie[…], pp. II-III.
43
M. H. Derenbourg, dont je regrette d'avoir suivi pendant trop peu de temps le cours et qui fut l'un des premiers au
courant de la reprise de la Patrologie voulut bien me dire qu'il s'intéressait beaucoup à la fin de l'histoire des
patriarches. M. Evetts, avec cette largeur d'esprit et cette noblesse de caractère qu'il n'a cessé de montrer, laissa à M.
Salmon, mon ancien condisciple, le soin de publier sous la direction de M. Derenbourg la fin du ms. 302 qui est
contemporain des croisades. Mais, comme charge correspondante, M. Salmon devait relever pour M. Evetts les
principales variantes des autres manuscrits de Paris. Une mission au Maroc dont il eut l'honneur d'être chargé par
le gouvernement français ne lui permit pas de remplir cette partie de sa tâche, il renonça donc, avec une loyauté que
je ne puis trop proclamer, à publier une partie du travail de M. Evetts qui reste seul chargé de l'Histoire des
Patriarches de l'Église copte d'Alexandrie depuis saint Marc jusqu'a nos jours. Loc. cit.
44
Vide supra: Nau y la reseña de la History of the Patriarchs of the Coptic Church of Alexandria. p. 4.

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Pero el encuentro entre ambos se daría en el mismo congreso, en la última reunión de la sección
musulmana. Seybold hizo una breve declaración donde anunciaba que el texto de Sévère ibn el
Moqaffa' había aparecido en el mes de julio de 1904. Cuando tocó el turno a Nau, él anunció a su vez
que el fascículo de Evetts –presentado en ese mismo congreso- había aparecido también en el mes de
julio, ese mismo año. Seybold ‘no pidió explicación alguna’ y Nau no volvería a verlo. Sería la carta de
Seybold enviada a la Revue de Critique la causante de la respuesta de Nau.

Con esto Nau concluye su ‘breve exposición’ y procede con la refutación académica de las afirmaciones
de Seybold.

Para dar mayor formalidad a la exposición y defensa académica, Nau organiza su respuesta
dividiéndola según los distintos asuntos que desea tratar: son 16 parágrafos numerados; el último a su
vez se subdivide en 4 grandes incisos, a los que siguen explicaciones personales con su punto de vista
y su veredicto sobre el trabajo de Evetts respecto a las acusaciones de Seybold.

Por el carácter de este resumen no es posible abundar en los pormenores de tales parágrafos e incisos,
sólo indicaremos brevemente el contenido de cada observación numerada:

1° - Refutación de la afirmación de Seybold quien asegura que Evetts no conoce 'una palabra
de copto'. Creo poder afirmar que el Sr. Evetts sabe por lo menos tanto copto como el Sr. Seybold,
responde Nau.
2° - Justificación sobre el uso de Quaisûn o Quaisarûn, que critica Seybold.
3° - Justificación sobre el uso de Mûsin o Museum.
4° - Pronunciación de Nau sobre otros 3 'pasajes censurados' por Seybold. Nau es sarcástico e
irónico: Si el Sr. Seybold ha asumido el papel de corrector, amerita un salario, y el Sr. Graffin -que
ya paga a un corrector- gustosamente le dará lo que se estima justo por las correcciones que le
haga el favor de enviarle.
5° - Diferencias entre las variaciones del texto árabe presentado por Seybold y por Evetts.
Aquél sólo consigna 148, Evetts 430. Seybold siguió el camino fácil, y para él 'eso fue muy
cómodo'.
6° - 'Demostración' de una mentira flagrante de Seybold, orquestada sólo para deshonrar el
prestigio de Evetts.
7° - Aclaración de las fechas de aparición de los fascículos de Evetts y Seybold.
8° - Refutación de la 'banalidad' señalada por Seybold en la 'introducción' de Evetts: 'Como
puede verse, esta introducción no es 'banal' y el Sr. Evetts puede identificar muy bien los
nombres árabes que provienen del Copto y de otras lenguas'.
9° El apéndice 'de' Seybold ha sido compuesto y corregido por Theillet.
10° La carta de Seybold a Evetts no quedó sin respuesta: Graffin escribió a Seybold en nombre
de Evetts para tratar de disuadirlo de su error.
11° Es 'inexacto' que la reseña de Nau haya omitido 'por alguna razón' indicar el número de
páginas del Fascículo. Nau mencionó el precio que tendría ese fascículo, 'y otros tres
volúmenes' basándose en el número de páginas.
12° Respuesta a la acusación de 'deshonestidad' por Seybold. Nau declara que Seybold tiene
razón al sentirse aludido como uno de los ‘dos orientalistas extranjeros’ que mencionase en
su reseña de la History of the Patriarchs of the Coptic Church of Alexandria45.
13° 'Es un tanto ridículo pretender enseñar que la ciencia es internacional a un director de la
Patrología oriental que incluye traducciones en alemán, inglés, italiano así como francés'. Nau

45
Vide supra, p. 5.

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niega que Chabot sea el otro orientalista referido en su reseña, aunque ‘hablará de él más
tarde’ 46.
14° Declaración de la causa de la irritación de Nau: ‘No fue por la 'aparición' material de las 120
páginas árabes compuestas en Beirut, sino porque Chabot después de arrebatar a Rahmani la
publicación de la crónica de Michel quiso arrebatar a Graffin la publicación de la Patrologia
oriental y que Seybold, ayudándole, a su vez quisiera despojar a Evetts de la publicación de la
historia de los Patriarcas…’
15° La apreciación de Seybolds sobre la belleza de los caracteres de la imprenta es
evidentemente subjetiva.

En el parágrafo número 16 deja de lado las ‘imputaciones generales’ centrándose a continuación en las
diferencias existentes entre ambas ediciones. Previendo una disputa en Alger, correlacionó
cuidadosamente las tres primeras páginas del segundo fascículo de Evetts y el correspondiente ‘de
Beirut’.

Sus observaciones las divide en 3 incisos, que brevemente manifiestan lo siguiente:

A – Evetts conserva las ideas y las construcciones sintácticas, corrigiendo los errores evidentes
debidos a los copistas, aunque quizá peca al dejarse llevar por la corrección y ofrecer una
edición ‘cuidada y personal’ del texto árabe. Nau cuestiona: cierto que cometió algunas faltas,
mas ¿quién no las comete sobre todo en una primera edición?

B – Evetts proporciona veinte entradas de variaciones, Seybold sólo 2. Y éste sólo se detiene
en 2 manuscritos en su trabajo, los que son reseñados brevemente, mientras Evetts se valió de
7 manuscritos.

C – La traducción no consiste sólo en el intercambio de una palabra por otra, ‘sino en elaborar
un texto comprensible rectificando los datos y los nombres que fueron alterados con el paso
del tiempo y cuya identificación se ha tornado más difícil.’ Hace un breve elogio de la carrera
académica de Evetts.

Los dos párrafos que siguen a continuación son señalamientos de tipo filológico donde Nau defiende
el uso de Evetts de ciertos vocablos y también algunas de sus correcciones, y realza el hecho de que
Seybold conserve ‘hasta los errores más evidentes del manuscrito A’ y detalla algunos de ellos.

Nau finaliza esta parte de sus Notas históricas y críticas dirigiéndose a Seybold: ‘No era necesario que
el Sr. Seybold diese a la imprenta arrebatadamente el Ms. 301, en una edición sin introducción,
traducción y notas[…]’. ‘Habría bastado -y también al Sr. Seybold- hacerme saber las condiciones

46
Nau se guarda el nombre de ese segundo orientalista extranjero mencionado. En la página VIII, nota al pie I,
se da tiempo para relatar el encuentro con este interlocutor anónimo: J'ai eu l'heureuse chance de rencontrer l'un
de ces deux orientalistes à Alger. J'étais au secrétariat au moment où il se faisait inscrire, je l'ai donc abordé aussitôt
et nous avons eu une explication complète et loyale. J'ai appris que c'est M. l'abbé Chabot qui lui a demandé d'éditer
l'ouvrage que nous éditions nous-mêmes, et qu'il n'avait appris que beaucoup plus tard, alors que sa préparation
était déjà fort avancée, que nous avions annoncé le même ouvrage. Nous avons regretté tous deux qu'il ait été trop
tard pour chercher un terrain d'entente et je lui ai dit, comme je le répète encore, que je reportais au débit de M.
Chabot les griefs que j'avais cru à tort avoir contre lui.

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monetarias o los honorarios: citas, agradecimientos o el mismo nombre en la portada, él podría haber
terminado su trabajo y yo escrito [avisado] a mi vez a Evetts’.

Esto último se comprende ya que reitera las afirmaciones de su nota de 1904, donde manifiesta que el
daño económico –además de académico- de Seybold al trabajo de edición y publicación del trabajo de
Evetts fue mayúsculo. No representó solamente una pérdida monetaria sino que, por si esto fuese poco,
los lectores difícilmente harían caso a dos obras que versasen sobre lo mismo y que aparecieron al
mismo tiempo: el precedente del trabajo de Renaudot 47 hacía por demás difícil alcanzar un éxito
editorial sonado, aunque se tratase de un proyecto editorial pulido y cuidado.

Después de las aclaraciones filológicas, académicas, históricas de y los señalamientos que ha hecho,
Nau se toma su tiempo para cerrar las Notas históricas y críticas con un ataque frontal contra Seybold
en un par de párrafos por demás cáusticos, recurriendo al humor y la ironía:

‘Desde un punto de vista humorístico, esta edición me permitió comprender -al menos- que
sí sé un poco de árabe, inglés y alemán, y que estoy lo suficientemente preparado para
componer un retrato 48 de Severo en Beirut, de Goethe en Berlín y de Pope en Londres[...]’ 49.

Enfatiza el empleo de Seybold de un acusado ‘mi’ en su ‘carta’: 'él adopta simplemente mis formas', 'mi
conjetura', ‘mi texto árabe’, ‘mi texto’, ‘mi volumen'. ‘Todas estas frases aparecen en una página y media,
y creemos hacer un favor al Sr. Seybold señalándole este capricho poco justificable’50.

El párrafo final de las ‘Notas históricas y críticas’ es demoledor.

Nau enumera varios investigadores y renombrados académicos, que fueron publicados [o lo serán en
poco tiempo] en la Patrologia Orientalis y no contento con señalar la pedantería y autosuficiencia de
Seybold 51, se permite lanzar un insulto que ha de haber sido escandaloso para cuantos leyeron esta
separata:

« Car nous comprendrions fort bien l'infatuation et une teinte de pédantisme chez les
quelques savants qui possèdent seuls les secrets des hiéroglyphes ou des cunéiformes comme
MM. Budge et Guidi ou chez les patients et sagaces déchiffreurs des pierres brisées ou des
papyrus en lambeaux comme MM. Clermont-Ganneau, Crum, Euting, Wessely, etc., et
cependant tous ces savants par leur modestie et leur affabilité nous ont inspiré autant de
respect pour leur caractère que d'admiration pour leur talent. Mais nous ne comprendrons
jamais l'infatuation de ce professeur d'arabe lorsqu'il existe vers l'Arabie tant de milliers de
chameliers et d'âniers qui possèdent la langue et la grammaire arabe beaucoup mieux que
lui » 52.

47
Vide supra, p 6.
48
Fotografía, en el original.
49
Loc. cit., p. XI.
50
Toutes ces locutions figurent dans une page et demie de la Revue Critique et nous croyons rendre service à M.
Seybold en le mettant en garde contre cette infatuation si peu justifiée. Loc. cit. p. XII.
51
Loc. cit., véanse especialmente las notas 2 y 3.
52
Entendemos bien el entusiasmo -y una pizca de pedantería- en algunos sabios que poseen los secretos de los
jeroglíficos o los cuneiformes como el Sr. Budge y Guidi, o en los pacientes y sagaces descifradores de piedras talladas

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Francisco Arriaga. Quoniam sumus invicem membra. 16

Este es el broche de oro que Nau emplea para terminar sus ‘notas’.

El ataque directo de Nau a Seybold sólo podía hacerse empleando el mismo tono que a su vez él utilizó
al acusar a Evetts de plagio. No se trataba ya, en esta situación, de buscar una defensa contra las
difamaciones y acusaciones, sino de responder la agresión con la certeza de no poder llegar a un
acuerdo y mucho menos de obtener un desagravio público.

Seybold había conseguido, con su pronunciamiento, involucrar publicamente a Chabot en esta


controversia y Nau a su vez llamaría en su ayuda a Graffin: esta es la segunda y la parte más notable de
la discusión, llevada a nivel editorial, donde la participación de Chabot y Graffin se resumiría a su vez
en una ‘sección’ especial, especie de anexo, en la misma Revue de Litterature et Critique Litteraire.

o de papiros hechos jirones como los Sres. Clermont-Ganneau, Crum, Eutig, Wessely, etc., y sin embargo todos estos
sabios por su modestia y amabilidad nos inspiran tanto respeto por su carácter como admiración por su talento.
Mas no entenderemos jamás los arrebatos de este 'profesor de árabe' cuando existen en Arabia miles de camelleros
y muleros que poseen [conocen] la lengua y la gramática árabes mucho mejor que él. Loc. cit.

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II. La controversia editorial

Chabot y la ‘Carta a un amigo’

La respuesta de Chabot fue escrita poco después, el 23 de diciembre de 1905. Más adelante Graffin
indicará que apareció en la RCHL del 8 de enero de 1906, insertada como un ‘factum’ de 4 páginas 53. La
‘Carta’ de Chabot no especifica a quién va dirigida. Por su carácter bien puede ser considerada como
una ‘carta abierta’, aunque dadas las circunstancias pareciese estar dirigida a Ernest Leroux,
‘Propietario y Gerente’ de la RCHL y, quizá en última instancia, al director Arthur Chuquet.

La introducción de la carta se divide en dos secciones; la primera es una lista de razones literarias que
Chabot esgrime como argumento para ‘no contestar’ a Nau, y la segunda lista algunas cuestiones de
orden personal, con la misma finalidad.

En la ‘Introducción’ ya mencionada afirma que ‘disuadió al Sr. Seybold’ de responder el panfleto anexo
a la Revue critique del 18 de noviembre de 1905 y que en lo sucesivo ya no responderá nada más ‘en lo
que le concierne’. A continuación, expone sus razones.

Las cuestiones de orden literario son 2: primera, que Seybold escribió empleando las facilidades
ofrecidas por la revista alemana y, en segundo lugar, porque los lectores atentos habrán advertido ‘el
artificio ingenioso’ de Nau ya que él ‘demuestra’ que el segundo fascículo de Evetts no puede ser
imputado a Seybold, mientras éste hace sus señalamientos hablando del primer fascículo –páginas 65
a 112- 54.

En cuanto a las razones de índole personal, menciona 3:

1° Le disgusta ‘profundamente’ este tipo de polémica.


2° No se siente aludido por ‘las impertinencias’ de Nau.
3° Porque Nau ha declarado en repetidas ocasiones que no dejará de atacarlo ‘a menos que
cese la publicación del Corpus Scriptorum Christianorum Orientalium’. Y si esto pudiera
brindarle placer a Nau, la polémica duraría ‘hasta el final de mi vida; y tengo mejores cosas que
hacer con mi tiempo’.

Aunque Chabot no concede réplica ni respuesta a los ataques de Nau y Graffin [‘no porque me falten
argumentos o la réplica sea difícil’] 55, sí se permite expresar su punto de vista a la RCHL. En ella expone
los calificativos que le han dirigido Graffin y Nau: ‘estafador’ y ‘ladrón’, respectivamente 56.

53
Cf. Graffin, Réponse a la « Lettre a un ami », p. I.
54
Il me paraît inutile de répondre aux questions d’ordre littéraire : 1° parce que M. Seybold le fait en ce moment avec
tous les développements útiles dans une revue allemande ; -- 2° parce qu’aucun lecteur attentif ne s’est laissé prendre
à l’artifice ingénieux de M. Nau : M. Seybold s’étant plaint de ce que sa publication avait été utilisée dans les pages
65 à 112 du premier fascicule de M. Evetts, et M. Nau ayant démontré que le second fascicule de M. Evetts n’a rien
emprunté à M. Seybold[…]. Loc. Cit.
55
Chabot, « Lettre a un ami », p. I.
56
‘Escroc’, ‘voleur’. Loc. cit.

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La exposición de Chabot es muy sigilosa, aunque asume desde un principio el mismo tono que el
empleado por Nau y también por Seybold, a quien terminará defendiendo. De editor a editor sabe que
cualquier cosa que se publique quedará como algo irrevocable.
No incluir su respuesta en la ‘tabla de materias’ del volumen correspondiente al mes de enero de 1906
de la RCHL fue a la vez un acto de desdén y capricho: simulaba no dejarse perturbar por las
declaraciones y ataques de Graffin y Nau, y también sabía que callar cuando Seybold mismo solicitaba
su venia para contestar era dar la razón a Graffin y Nau y, además, fortalecer el prestigio de la PO
desluciendo el propio del CSCO.
Su primer señalamiento, por tanto, debía hacerse forzosamente sobre la acusación de Nau –tanto o
más grave que la primera acusación de Seybold en contra de Evetts-, a saber, la de haber despojado a
Rahmani de la publicación de la Crónica de Michel el Sirio 57. En su momento Nau no se contentó
solamente con declarar esto: su afirmación la aderezó con el testimonio de Rubens Duval 58 en lo
tocante al supuesto deseo de Chabot de hacerse de la Patrologia Orientalis dejando de lado a Graffin.
Entonces Nau sólo supuso que sin duda se trataba de una cuestión meramente económica ya que
Chabot contaba con la ayuda de un anónimo ‘benefactor caritativo’, lo que le daba ventaja sobre
Graffin, quien a la sazón se encontraba limitado de recursos en el recién iniciado proyecto editorial de
la Patrologia Orientalis 59.

Chabot explica:

« En ce qui concerne Mgr Rahmani, je répondrai, avec pièces à l'appui, dans le préface de mon
édition de la Chronique 60 . Au reste, aucun Orientaliste n'ignore que ce prélat était en
possession d'une copie de la Chronique depuis de longues années, que la publication en avait
été annoncée comme imminente par la Société asiatique de Paris en 1894, et à Vienne en 1898 61.
Aucune de ces promesses n'a été tenue. On était donc en droit de supposer légitimement que
Mgr Rahmani n'avait guère envie de publier son manuscrit. Je suis heureux d'avoir pu obtenir
une copie de cet ouvrage, et je suis reconnaissant à l'Académie des Inscriptions d'en avoir
encouragé la publication » 62.

57
Vide infra, p. 29.
58
Vide supra, p. 12.
59
...on ne peut faire remarquer que Mgr Graffin, à l’aide de ses seules ressources, sans avoir encore reçu aucun
subside de société savante ou de personne charitable, a fait dessiner, graver et fondre deux corps de caractères
syriaques, deux de caractères éthiopiens, un de caractères arabes et deux de caractères coptes (ceux-ci non utilisés
encore). Nau, Notes historiques et critiques… p. VIII. § 15.
60
Du manuscrit d’Edesse, il n’a été pris jusqu’à ce jour que deux copies. L’une fut faite en 1887 pour Mgr Ephrem
Rahmani, aujourd’hui patriarche des Syriens catholiques. Ce prélat en avait annoncé à plusieurs reprises la
publication ; mais il n’a jamais donné suite à ses projets[...]. L'autre copie, celle que je publie, fut exécutée pour mon
propre compte en 1899. Elle reproduit le manuscrit d'Orfa, page par page et ligne par ligne. Chronique de Michel Le
Syrien Patriarche Jacobite D'Antioche (1166-1199). Éditèe pour la première fois et traduite en français par J.-B.
Chabot. Tome Premier, p. XLIII. Paris, 1899.
61
Speriamo che Mgr. Riḥmânî ci dia presto un' edizione ed una traduzione della preziosa Cronica che i dotti, grazie
a lui, hanno felicemente ricuperato. Giornale della Società Asiatica Italiana. Volume Terzo, p. 169. Roma.
Tipografia della R. Accad. dei Lincei, 1889.
62
Chabot, « Lettre a un ami », p. II.

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Chabot legitima su decisión de publicar su copia del manuscrito de Urfa al no dar muestras Rahmani
de publicar a la brevedad la suya. Y con la finalidad de justificar su proceder invoca el beneplácito de
la Academia de Inscripciones, cuyos miembros ‘alentaron la publicación’.
Según Chabot, intentó por lo menos en 3 ocasiones tener un encuentro ‘cara a cara’ con Graffin.
Comenzó enviándole una carta donde le solicitaba una entrevista, que no fue contestada. Le envió una
segunda carta, que tampoco recibió respuesta aunque sí una visita de Nau, quien despertó ‘una
mediocre confianza en la diplomacia de tal enviado’, hecho que no le impide solicitar a Nau que se
concerte un encuentro con Graffin. Nau se niega explícitamente 63. Chabot escribe una tercera vez y en
su ‘carta’ se permite reproducir como cita textual lo que escribiera a Graffin.

Citamos in extenso:

« Propositions sur lesquelles on pourrait discuter en vue d’une entente. – 1° M. Chabot conçoit
parfaitement que Mgr Graffin ayant commencé la publication d’une Patrologia Syriaca, ne
puisse rompre ses engagements ; il propose de rayer du Corpus Scr. Chr. Or., les Patres Ecclesiae
propio sensu, c’est-à-dire les auteurs syriens orthodoxes, comme Aphraates, Ephrem, Isaac
Antiochenus, Rabboula, etc., et les auteurs que Mgr Gr. pourrait avoir insérés déjà dans son
second volume. De la sorte Mgr Gr. pourrait poursuivre indépendamment sa collection qui
serait ainsi une véritable Patrologie dans le sens strict du mot, comportant de 20 à 25 volumes
de même dimensions que le premier. De la sorte aussi, la Patrologia Syriaca et le Corpus Scr.
Chr. Or., tout en étant absolument indépendants, se compléteraient mutuellement. – 2° Bien
que Mgr Gr. n’ait donné aucune publicité au projet qu’il avait formé de joindre à sa Patrologia
syriaca une Patrologie orientale, dans le but de favoriser l’entente, M. Chabot propose pour
cette partie : a) d’ajouter le nom de Mgr Graffin au sien dans le titre de la collection ; - b)
d’utiliser les copies et collations de textes réunies par Mgr Graffin en l’indemnisant des frais ;
- c) de tenir compte dans la mesure du possible des engagements que Mgr Graffin a pu prendre
vis-à-vis de collaborateurs ou d’éditeurs. – 3° M. Chabot donne l’assurance à Mgr Gr. que si
une entente ne peut se faire sur ces bases qui semblent très libérales et très acceptables, les
conflits qui pourraient se produire par la suite involontairement garderont toujours un
caractère théorique et scientifique, sans jamais porter atteinte à l’estime qu’il professe pour la
personne de Mgr Graffin et sans sortir des limites de la plus parfaite courtoisie » 64.

La postura de Graffin y las acusaciones de Nau nos permiten suponer que éste veía a Chabot sopesando
la posibilidad de quedar a cargo de la PO: el hecho mismo de la tardanza en la aparición de los primeros
fascículos de la Patrologia Syriaca le situaba en la misma posición que antaño a Rahmani y la
Chronique, ya que el empleo de sus propios recursos económicos en la fallida Patrologia Syriaca y en
la incipiente Patrologia Orientalis había dejado a Graffin en situación de evidente desventaja respecto
a Chabot. Aceptando un pacto o estableciendo una alianza como se sugería en su ‘carta’, Graffin
prácticamente cedería la dirección de la Patrologia Orientalis a Chabot, dejándola irremediablemente
en sus manos.

63
« J'écrivis une seconde fois, et je reçus la visite de M. Nau. N'ayant qu'une médiocre confiance dans la
diplomatie de l'envoyé, je me bornai à le prier d'insister près de Mgr Graffin pour une entrevue. M. Nau me
déclara qu'il ne pouvait se charger de cette commission ». Ibid, p. II.
64
Loc. cit.

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Francisco Arriaga. Quoniam sumus invicem membra. 20

No ignoraban los lectores de Chabot y de Graffin que la Patrologia Syriaca era un proyecto con
posibilidades nulas de éxito. ‘Niño nacido muerto’ le llamó Baumstark y Chabot no puede escapar a la
tentación de incluir este dato en su carta 65.

Resulta significativo que Chabot reparase en este detalle: la nota de Baumstark no abunda en el tema
de la Patrologia Syriaca en cuanto tal y la menciona de paso al dar un panorama muy general del
avance de los estudios siriacos, revistas y obras seriadas que estaban siendo impresas a principios del
siglo XX:

Aber auch die christliche Originallitteratur des nichtgriechischen Orients stellt die
bedeutsamsten Aufgaben. Die Patrologia Syriaca war leider anscheinend ein totgeborenes Kind.
Die bedauerliche Thatscahe lehrt wenigstens, wie man die Dinge nicht anzufassen hat, vor allem
dass für Neuausgaben schon edierter Texte, überhaupt für umfassende Serien von Originaltexten
die Zeit noch nicht reif ist. Aber eine Bibliothek von uebersetzungen aller edierten, jedoch noch
nicht oder nicht zureichend übersetzten Texte wäre vielleicht zu verwirklichen 66.

Graffin y Chabot se reunieron días más tarde, en una entrevista que duró ‘cinco minutos’. En ella
Graffin manifestó que no podía cambiar su programa ni discutir las propuestas de Chabot. Éste le
reitera su pesar por ello y le expresa que lo tiene en la más alta consideración. ‘Reto a los Sres. Graffin
y Nau mostrar una sola línea o palabra de hostilidad hacia ellos, en cambio puedo exhibir un dossier
completo con las cartas y tarjetas postales insolentes o injuriosas que ellos han enviado a mis amigos,
colaboradores, y a mí’.

Esto es cuanto Chabot declara sobre su situación y relación personal con Graffin. Pasa a continuación
a la defensa del CSCO.

Como es notorio, la entrevista entre él y Graffin pretendía concretar un acercamiento –o delimitación-


entre la PO y el CSCO. Al no haber respuesta de Graffin ni de Nau, Chabot se arroga el derecho de
hablar como director del CSCO y hacer nuevos señalamientos a los directores de la PO:

Quant à céder à leur prétention de me faire cesser ou restreindre la publication du Corpus Scr.
Chr. Or. , c'est ce que ne me permettent ni la grossièreté des procédés employés, ni la confiance
des souscripteurs dont le nombre toujours croissant est désormais suffisant pour assurer la
continuité de cette œuvre, ni le dévouement de mes collaborateurs, ni la générosité des amis qui
ont mis à ma disposition les fonds de roulement considérables qu'exige une telle entreprise 67.

Antes de concluir su ‘Carta a un amigo’, Chabot enumera los avances del CSCO: “Al 1°. de enero de 1906
han sido publicados 15 volúmenes o fascículos de textos y 12 de traducciones, 5 volúmenes de textos y

65
“Le premier vol. de la Patrologia syriaca a paru en 1894. Le second n'a pas encore paru. Dès 1901, M. Baumstark
écrivait que cette entreprise était un enfant mort-né: « Die Patrologia syriaca war leider anscheinend ein
totgeborenes Kind. ». (Oriens Christianus, t. I, p. 193)”. Loc. cit.
66
Oriens Christianus, t. I. 1901. pp. 193-194.
67
En cuanto a ceder a su pretensión de restringir o hacerme cesar la publicación del CSCO, no me lo permiten ni los
groseros procedimientos empleados, ni la confianza que los suscriptores han puesto en nosotros y cuyo número está
creciendo hasta el punto de asegurar la continuidad de esta obra, ni el esmero de mi equipo, ni la generosidad de los
amigos que me han brindado los fondos y capital considerables que exige tal empresa. Chabot, « Lettre a un ami »,
p. III.

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Francisco Arriaga. Quoniam sumus invicem membra. 21

3 volúmenes de traducciones han sido completamente compuestos y 5 obras más están listas para ser
impresas” 68.

Concluye su carta con el repudio a los futuros ataques de Graffin y Nau:

Le soin que j'apporterai à en surveiller la publication sera ma réponse aux calomnies débitées
contre le Corpus Script. Chr. par les personnes intéressées à sa ruine. Je n'y répondrai pas
autrement, donnant par avance un démenti formel à toute assertion contraire à ce que viens
d'avancer 69.

Chabot consideraba así concluida esta querella, dando por sentada la indudable intención de Graffin
y Nau de entorpecer o si estuviese a su alcance, hacer cesar la publicación del CSCO. Al dirigir su carta
a la RCHL como tal dejaba, empero, abierta la posibilidad de retomar la disputa en cuanto se
presentase alguna situación que lo ameritase. Mas el desplazamiento del eje de la discusión desde la
obra de Evetts y la acusación de plagio por parte de Seybold hacia la acusación de Chabot a Nau e
involucrar ya al CSCO y la PO en cuanto proyectos editoriales ya bien definidos, imposibilitó que esta
carta quedase sin contestar.

Graffin a su vez, se toma el tiempo suficiente para enviar y publicar también en una separata su versión
de la historia, explicando por qué se permitía llamar estafador [escroc] a Chabot. Dejaba el nivel de la
polémica institucional para bajar del estrado y enfrentar a Chabot con una carta de carácter no sólo
personal, sino hasta cierto punto, íntimo.

Graffin y la ‘Respuesta a la Carta a un amigo’

La Respuesta de Graffin es tan intrincada, complicada y extensa, que es prácticamente imposible hacer
un resumen de ella sin dejar pasar observaciones, aspectos o detalles que son importantes ya vistos en
conjunto. Es precisamente el tipo de escritura que emplea Graffin lo que más dificulta la tarea de
reseñar o resumir su respuesta; lleva la historia de la relación existente entre ambos hasta la época de
estudios de Chabot y va ofreciendo uno tras otro los nombres de las personas que pueden erigirse como
testigos de cada una de sus afirmaciones, a la vez que proporciona fechas con la doble finalidad de
situar temporalmente y con exactitud cada etapa de los primeros altercados y desavenencias, así como
no permitir que se le tache de perjuro o embustero.

La inclusión de tal galería de nombres y de fechas concisas ofrece la posibilidad de responder


posteriormente a cualquier debate que pudiese emerger de su carta: Graffin escribe en público después
de las airadas respuestas y acusaciones de Nau a Seybold y Chabot y más precisamente, cuando Chabot
ya ha declarado que hubo una reunión de cinco minutos entre ambos ‘después del envío de su nota’,
aunque en dicha reunión no se haya llegado a algún acuerdo.

Incluso, Graffin no abunda en la ‘reunión’ entre él y Chabot: alude someramente a las propuestas que
le presentase Chabot y que éste incluye en su ‘Carta a un amigo’, sólo para realzar el hecho de que

68
Ibid. p. IV.
69
El cuidado que emplearé en supervisar su publicación será mi respuesta a las calumnias proferidas contra el CSCO
por las personas interesadas en su ruina. No responderé de otra manera, dando de antemano un desmentido formal
a cualquier afirmación contraria que pueda presentarse. Loc. cit.

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Francisco Arriaga. Quoniam sumus invicem membra. 22

dichas propuestas fueron precedidas por una carta el 27 de enero de 1903, donde Chabot fanfarronea
declarando que 4 volúmenes de su empresa editorial se encuentren ya en la imprenta70.
Al redactar su Respuesta, Graffin neutralizó las insinuaciones y alusiones de la carta de Chabot, quien
muestra a Graffin preso de la indecisión, cobardía o debilidad y que al ser señalado públicamente se
escuda en una sordera irracional, gratuitamente ajena y desdeñosa de todo intento de diálogo.
Graffin matiza dichas insinuaciones y encara el desafío de Chabot, pasándose al terreno de los ataques
personales y ya no sólo literarios, intelectuales o editoriales.
Por esta razón nos permitimos ofrecer una traducción íntegra al español de este documento, haciendo
el mínimo de observaciones requeridas –y añadiéndolas como notas al pie cuando es absolutamente
necesario-.

70
M. Ch. parle de propositions qu'il m'a faites, mais il ne dit pas qu'elles avaient été précédées par une lettre datée du
27 janvier 1903 de laquelle "il résultait clairement qu'il n'avait que quatre volumes étaient déjà sous presse" et que
l'affaire était organisée. Graffin, Réponse a la « Lettre a un ami », p. V. El entrecomillado es mío.

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Francisco Arriaga. Quoniam sumus invicem membra. 23

Respuesta a la “Carta a un amigo”

En la Revista Crítica del 8 de enero de 1906, el Sr. Abad Chabot ha hecho insertar, sin que el
sumario haga mención, un factum de cuatro páginas en el que ha querido responder las
observaciones del abad Nau del 18 de noviembre de 1905, relativas a la carta del Sr. Seybold
del 23 de septiembre de 1905, quien ‘me invitó a la fiesta’ y desafió a responderle 71. Los lectores
de la Revista Crítica que tengan a bien leer hasta el final las observaciones y los hechos que
pondré a la vista verán cuándo, cómo y por qué tengo el dis-gusto de tildar al Sr. abad Chabot
de estafador.
Fue hace ya algún tiempo cuando en mis primeros años de enseñanza en París el Sr. abad
Chabot, sacerdote de la diócesis de Tours, se presentó ante mí por primera vez. Portaba una
recomendación, la verdad bastante gris, del cardenal Meignan, entonces arzobispo de Tours 72.
S. E. había sido profesor de mi padre hacia 1840 en el colegio de Tessé au Mans. Por otra parte,
tengo bastantes parientes en Touraine, y el Sr. abad Chabot era originario de Vouvray y el
hermano de mi padre, el Sr. Leopoldo Graffin poseía una viña de renombre en las colinas de
Vouvray, así que le brindé al Sr. abad Chabot el mejor de los recibimientos dándole el trato de
compatriota. El Sr. Ch. llegaba de la Universidad de Lovaina, donde se había licenciado en
teología y venía a París para asistir a mis cursos con la esperanza de encontrar en la literatura
siriaca el tema para una tesis de doctorado. Sus conocimientos de siriaco eran bastante
elementales y tuvo que comenzar el curso desde primer año.
Algunos días después, el Sr. Ch. me confió que el Sr. Meignan le daba, para vivir, sólo
setecientos francos al año; esta suma era notablemente insuficiente. Me pidió que le ayudase.
Mis recursos personales no me permitían hacerlo directamente. Me dirigí a Madame de
l’Epine, entonces asistente de la superior general de las Damas del Sagrado Corazón, en el
boulevard de los Inválidos. Mi madre, cuando estudiante en el Sagrado Corazón de París, tuvo
precisamente como profesora a Madame de l’Epine de 1852 a 1855. Hace algunos días tuve
ocasión de visitar a esta religiosa quien ya tiene más de 80 años. Ella se había mostrado
interesada en mis trabajos, mis cursos y mis discípulos. Cuando nos volvimos a encontrar le
solicité que hiciese algo en favor del Sr. Ch. Dos o tres días después, ella me ofreció tomar al
Sr. Ch. como capellán auxiliar en la casa de Conflans, a condición de que yo regularizase su
situación ante el Arzobispo de París, frente a frente. Gracias a Mons. De Hulst, entonces mi
rector y que tuvo a bien honrarme con su benevolencia tan particular, el asunto se arregló sin
dificultad. Los religiosos de Conflans proveyeron al Sr. Ch. de víveres y de techo y de un
modesto subsidio. Aconsejé entonces al Sr. Ch. –quien temía que se le retirase la modesta
subvención de setecientos francos que le otorgaba el cardenal Meignan- permitiera que su
diócesis de origen ignorara su nueva situación y dejase como su dirección la del Instituto
católico, calle de Vaugirard 74. “Así contará –le dije entonces- con los setecientos francos del
cardenal Meignan y tendrá también los fondos necesarios para la impresión de su tesis”. Para

71
…il me prend directement à parti et me met au défi de lui répondre. Graffin, Réponse a la « Lettre a un ami », p. I.
72
Il était porteur d'une recommandation, assez terne il est vrai, du cardinal Meignan, alors archevêque de Tours.
Ibid.

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ahorrar aún más le aconsejé, contrariando los reglamentos –lo reconozco-, no hacerse
registrar en la secretaría 73.
Estos detalles son importantes ya que es precisamente basado en ellos que el Sr. abad Ch.
escribió una carta insolente e injuriosa dirigida a Mons. De Hulst, carta por la que le declaré
al Sr. abad Ch. que ya no tendría ningún tipo de relación con él. Pero, con el fin de que aquellos
que quisieran leer estas páginas puedan fácilmente tener un mejor panorama, nos ceñiremos
al orden de los hechos.
La causa de que el Sr. abad Ch. viniese a seguir los cursos que hace casi veinte años daba en el
Instituto católico de París fue, como lo he mencionado, encontrar el tema para la tesis de
doctorado ante la Facultad de teología de la Universidad de Lovaina. El número de autores de
espiritualidad que escribieron en siriaco y cuyas máximas han sido puestas en práctica por los
monjes es enorme y no ha sido aún estudiado por persona alguna. Fue por eso que puse en las
manos del Sr. abad Ch. los escritos de S. Isaac de Nínive. Me hubiese gustado que hiciese un
resumen de su doctrina, mas un trabajo tal de teología mística estaba sin duda por encima de
los conocimientos del Sr. abad Ch. y, después de darle algunas reseñas de la vida, ortodoxia y
el culto de San Isaac, él se lanzó con esmero sobre el catálogo de sus escritos. En cuanto al
estudio de la doctrina del autor –que debió ser la parte verdaderamente teológica de su tesis-
el Sr. abad Ch. se limitó a realizar algunas observaciones generales sin interés. Adjuntó como
apéndice tres discursos cuyo texto le proporcioné y de los que ayudé a traducir los pasajes que
se le dificultaban. El Sr. abad Ch. se excusó de viva voz ante mí por no dedicarme su trabajo,
ya que debía enviar su tesis al extranjero, lo que comprendí perfectamente. Se contentó con
hacerme la gracia de nombrarme en una simple nota que se encuentra en la página XIV de su
trabajo.
Y ya que estamos en esto, diré que también yo fui quien le brindó el tema para la tesis en la
Escuela de estudios superiores de la Sorbona. A continuación, detallaré las circunstancias.
Gracias a la relación con Mons. Basbous, entonces representante de los Maronitas en París,
pude obtener una copia bastante fiel de la última parte de la que yo creía entonces era la
crónica de Denys de Tell-Mahré. Para ayudar al Sr. abad Ch. a obtener su diploma de la Escuela
de estudios superiores, le envié el manuscrito, advirtiendo lo poco interesantes que parecían
ser esas páginas. Sabemos que el Sr. Abad Chabot fue obligado a reconocer en el último
momento, luego que la tesis había sido publicada, que la obra que había anunciado como
perteneciente a Denys de Tell-Mah´re no era realmente de este autor. En la página XXXIV, el
abad Ch. menciona la entrega del manuscrito; ese es el texto que él mismo mandó imprimir
en la Imprenta nacional, sin tomarse la molestia de transcribir mi copia y para el que el Sr.
Guidi correlacionó las partes dudosas con el manuscrito original 74.
El Sr. Ch. publicó entonces algunos otros textos que le envié, como el discurso de Mar Denha,
mas no abundaré en esto. Puede constatarse que al Sr. Ch. como también a otros, puse
liberalmente a su disposición los instrumentos de trabajo que yo tenía a mi alcance.
Esto es algo que lamento verme obligado a mencionar.

73
Pour ménager encore davantage sa bourse, je lui conseillai, contrairement aux règlements, je le reconnais, de ne
pas se faire inscrire au secrétariat. Ibid. p. II.
74
…c'est ce texte lui-même qu'il fit composer à l'Imprimerie nationale, sans prendre la peine de transcrire ma copie
et M. Guidi collationna les parties douteuses sur le manuscrit original. Ibid. p. III.

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Francisco Arriaga. Quoniam sumus invicem membra. 25

Mas en su ‘Carta a un amigo’ el Sr. abad Ch. me ha hecho un desafío que no puedo dejar pasar.
Estoy obligado a decirlo todo. Ya expliqué supra porqué y cómo recibí al Sr. abad Ch. como
compatriota. Él aprovechó esto para entrar y salir de mi casa 75 con una libertad que no puede
ser sino indiscreta. Un día que me encontraba ausente, él halló en uno de mis cajones la
traducción del texto de la historia de Jaballaha que me entonces me esforzaba en elaborar por
mi propia cuenta con la ayuda del Sr. Jacques Babakhan, un joven Caldeo de Ourmiah que
dieciséis años más tarde me ayudó en mis trabajos de literatura oriental. Cuando regresé a
casa le manifesté mi sorpresa. El Sr. abad Ch. encontró mil excusas para no devolverme lo que
había tomado. Para evitar otro disgusto, preferí renunciar por mí mismo a ese trabajo y me
abstuve de recibir al Sr. Chabot en otro lugar que no fuese mi sala 76. El Sr. abad Ch. comprendió
y sus visitas se hicieron más y más raras. Luego que su volumen hubo aparecido, me regresó
el manuscrito del que se había servido y eso fue todo.
En 1895 el boletín del Instituto católico de París citó, en la página 273, al Sr. abad Ch. entre los
alumnos que fueron honrados. Esto porque había tomado los cursos mas había omitido, como
ya dijimos, hacerse inscribir en la secretaría y pagar la pequeña cuota para los estudiantes
inscritos, escribió a Mons. De Hulst, entonces rector, una carta verdaderamente injuriosa y
exigió su inserción en el boletín mismo bajo la amenaza de una acción legal, Mons. De Hulst
me hizo llamar, y me puso la carta enfrente, añadiendo que había sido yo quien recomendara
al Sr. Ch. para permitirle ejercer las funciones de capellán en Conflans, como lo he dicho más
arriba. Fui a ver inmediatamente al Sr. Ch. y le pedí que retirase su carta o por lo menos que
no exigiese su inserción por medios legales. No quiso entender. Y todo lo que obtuve fue una
granizada con algunas frases incluso más injuriosas que las otras 77, y el boletín del Instituto
católico de París debió insertar la nota rectificativa que él ya tenía preparada. El Sr. Ch. creyó
sin duda que el título de ex-alumno del Instituto católico no le impediría llegar a estar algún
día en una situación oficial ventajosa. Desde entonces ya no tuve noticia alguna del Sr. Ch
hasta ahora. Inde irae.
En su factum, el Sr. abad Ch. me reprocha no haber aún publicado el segundo volumen de la
Patrología siriaca. Ya puede tranquilizarse: cuarenta hojas de ese volumen han sido publicadas
y en estos momentos 134 páginas del cuarto tomo han sido igualmente dadas a la prensa. Ya
conté antes, en el boletín del Instituto católico, todas las dificultades que encontré para la
publicación del primer volumen. El Sr. Ch. conoce mejor que nadie todas las razones que me
han hecho diferir hasta el día de hoy la publicación del segundo.
En 1897, S. S. el papa León XIII me hizo el honor de nombrarme su ablegado 78. En esa ocasión,
fui atacado con insinuaciones injuriosas por el Sr. Jean de Bonnefon.
He visto a tantos sacerdotes respetables, y sobre todo a Mons. De Hulst, atacados injustamente
por ese hombre que he decidido continuar. Tuve entonces la pena de constatar que él se
relacionaba con aquellos que estaban precisamente más cerca de mí. Si Mons. De Hulst
hubiese hecho una investigación rigurosa sobre aquellos a quienes se encargaba de conducir

75
Il en profitait pour aller et venir chez moi avec une liberté qui parfois ne laissait pas que d'être indiscrète. Ibid.
76
M. Ch. fit des difficultés pour me rendre ce qu'il avait pris. Pour éviter tout ennui, je préférai renoncer moi-même à
ce travail et je défendis de recevoir M. Ch. autrement que dans mon salon. Ibid.
77
Et tout ce que je pus obtenir fut la radiation de quelques phrases plus injurieuses que les autres... Ibid.
78
Vicario o sustituto del papa, cuyas funciones están limitadas a algunas tareas específicas. Entre ellas se
encuentra la de entregar el nombramiento a los nuevos cardenales. N. del t.

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Francisco Arriaga. Quoniam sumus invicem membra. 26

y sobre las relaciones que pudiesen mantener, se habría evitado bastantes contratiempos. El
Sr. Jean de Bonnefon empleó todos los subterfugios para evitar una condena pública, mas con
la ayuda de Madame de Saint Auban, lo perseguí durante dos años sin descanso y, finalmente,
él fue severamente condenado. (Ver el Periódico del 3 de marzo de 1899).
En ese momento, contaba con poder publicar el segundo volumen de la Patrologia siriaca. A
continuación, indico las circunstancias que me lo han impedido.
S. E. el cardenal-arzobispo de París había invitado formalmente al Instituto católico de París a
formar parte de la Exposición universal de 1900. Después de reunir un comité el cual me hizo
el honor de nombrarme secretario, el consejo rector, por motivos que no comprendo, rehusó
toda participación. Sostenido y alentado por el Sr. Gréard, entonces rector de la Universidad
de París, decidí, por mi propia cuenta, buscar que se hiciese justicia a mi colega el Dr. Branly,
profesor de física. Después de numerosas y fatigosas jornadas me sentí muy feliz al ser
reconocido el Sr. Branly como el inventor del principio de la telegrafía sin hilos, y después de
que el jurado internacional de la Exposición acordó otorgarle el primer premio, el ministerio
de Educación pública le concedió la cruz de la Legión de honor.
Al preparar los documentos destinados a aparecer en la Patrología siriaca, de lo que he
hablado más arriba, gradualmente fui constatando el vínculo que existe entre las diferentes
literaturas orientales; animado por algunos amigos, decidí publicar esos documentos
conforme fueran obteniéndose. Esta fue la primera idea de la Patrología Oriental. En 1897, en
el congreso de Orientalistas de París, decidí, con el concurso de los Sres. René Basset,
Perruchon, Guidi, Conti-Rossini, fundar, paralela a la Patrología siriaca, la Patrología oriental
que admitiese traducciones en lenguas vernáculas que incluyesen el texto, las variaciones, la
traducción y las notas que acompañaran a los textos. Por lo tanto, hice diseñar, grabar y fundir
los caracteres etíopes de 9 y 12 puntos e hice un trato con el Sr. Didot que se erigió así en editor
de la Patrología oriental.
En 1899, un primer fascículo se encontraba listo para la impresión; ese primer fascículo era la
obra del Sr. Perruchon y comprendía un texto etíope con traducción francesa. Las pruebas
fueron corregidas por el Sr. Halévy en París, Guidi en Roma, Péreira en Lisboa. Cuando habían
sido tiradas dos hojas, aquejado por un malestar de la vista que por desgracia persistió, debió
frenar su publicación. ¿Cómo viene ahora a reprocharme el Sr. abad Chabot no haber dado a
la publicación de la Patrología Oriental la publicidad necesaria luego de haber hecho un trato
con un editor tan conocido como el Sr. Didot, [y con] sabios como el Sr. Guidi, con los que el
Sr. Ch. estaba personalmente en contacto, y colaborando en esta publicación? ¿Quién en estas
circunstancias creerá que es verdad lo que el Sr. Ch dice? El Sr. Ch. mencionó las
‘proposiciones’ que me hizo 79, mas no dijo que ellas fueron precedidas por una carta fechada
el 27 de enero de 1903 de la que se desprendía claramente que él no tenía ningún deseo formal
de entendernos, ya que en ese momento él declaró que cuatro volúmenes ya estaban en la
imprenta y ya se había zanjado ese asunto 80. Las gestiones del Sr. abad Nau quien me ofreció
su útil y preciosa ayuda tomando el lugar del Sr. Perruchon impidieron, como lo he
mencionado, que [nuestros esfuerzos] fueran inútiles. En el fondo, el Sr. Ch. quería suplantar

79
M. Ch. parle de propositions qu'il m'a faites, mais il ne dit pas qu'elles avaient été précédées par une lettre... Ibid.
p. V.
80
...et que l'affaire était organisée. Loc. cit.

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Francisco Arriaga. Quoniam sumus invicem membra. 27

mis publicaciones, nada más. Si él hubiese querido hacer una buena obra, su proceder habría
sido otro 81.
Poco tiempo después de iniciado el año 1904, recibí la visita del Sr. abad Palin, sacerdote de
Nandy, Seine-et-Marne, con la recomendación de mi excelente colega, el Sr. Jamet, profesor
en la Facultad libre de Derecho de París, para solicitarme que presidiera un domingo de
diciembre la clausura [el fin] de una misión que él había llevado a cabo en su parroquia, con
la generosa participación de los sacerdotes vecinos. En el curso de la conversación, él se creyó
obligado a decirme que el Sr. abad Chabot, capellán de la condesa Clari en el castillo de
Lagrange, estaría gustoso de reencontrarse conmigo. Le declaré inmediatamente en los
términos más formales que no deseaba tener ningún contacto con el capellán en cuestión y le
expuse el motivo. Me prometió tomar las medidas necesarias para evitar la presencia del Sr.
abad Chabot en la ceremonia. En la confirmación [aceptación] por escrito que envié algún
tiempo después al Sr., el cura de Nany, insistí nuevamente sobre este punto.
Al llegar a Nandy no fue poca mi sorpresa al saber que el Sr. abad Ch. había respondido que
entre nosotros sólo existían desavenencias de orden puramente científico y que de ningún
modo dejaría de venir a saludarme. Todas las medidas del Sr. Sacerdote de Nandy fueron
inútiles y, después de la ceremonia matutina, el Sr. Ch. vino a mi encuentro en la sacristía. Le
pedí que se retirara y le dije que no quería hablar con él. El Sr. Ch. se rehusó totalmente a
retirarse. “Sr. abad, le dije entonces, lamento tener qué decirle lo que usted es: se ha valido de
su sotana para estafar, pretextando hacer buenas obras, el dinero de algunas personas
católicas, para perjudicarme a mí, [que sólo soy un] profesor de enseñanza libre; usted no es
más que un estafador”. El Sr. Ch. guardó silencio un instante, y comenzó a reírse diciéndome
que todo eso lo tenía sin cuidado.
Me resulta difícil relatar todos estos hechos, mas debía hacerlo para responder el desafío del
Sr. Ch. y para defender también a quienes me han confiado sus intereses. Espero que esta vez
no le queden ganas de reír.

R. GRAFFIN.

81
D'ailleurs toutes les démarches de M. l'abbé Nau qui avait été amené à m'offrir son utile et précieux concours à la
place de M. Perruchon empêche comme je l'ai dit, étaient restées sans effet. Au fond, M. Ch. voulait supplanter mes
publications et rien de plus. S'il avait voulu faire œuvre utile, il eût agi autrement. Ibid. p. V.

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Francisco Arriaga. Quoniam sumus invicem membra. 28

A pesar del carácter personal de la Respuesta de Graffin a Chabot, dicha Respuesta no se publicó de
forma independiente y compartió numeración y folios con una nota de Nau.

La ‘Carta a un amigo’ de Chabot -que según manifestó Graffin “fue publicada como un factum” de 4
páginas-, no acompañó originalmente a la Respuesta de Graffin ni a la nota de Nau 82.

Sólo puede aventurarse que llegados a este punto, los editores mismos de la RCHL consideraban
cerrada la discusión permitiendo a los abates Graffin y Nau añadir el punto final, ateniéndose a la
declaración formal de Chabot de no agregar en lo sucesivo comentario alguno sobre el tema 83.

Nau y el ‘Fin de diversos incidentes’

Fiel a su gusto por los títulos enormes y robustos, Nau es contundente al escribir su colaboración. ‘Fin
de diversos incidentes’ es el nombre que le da, dividiéndola a su vez en 3 grandes partes.

1° El plagio de Seybold.

En la sesión de la sociedad Asiática del 9 de febrero de 1906, Nau se presentó con 52 pruebas de
impresión del primer fascículo de Evetts. Esto, como descargo de pruebas ante la excusa de Chabot
que afirmaba que ya le había sido enviada una respuesta ‘en una revista alemana’ 84 -respuesta que para
Nau fue solo una manera grosera de ‘esquivar la solución’-.

Nau había solicitado la comparecencia de algún experto 85 que pudiese dictaminar el estado y los
avances de los trabajos de Seybold y Evetts en 1903 y, en todo caso, quién había plagiado a quién en el
transcurso de 1904. Para ello podía echarse mano de la correspondencia y los matasellos oficiales, el
testimonio de terceras personas y de los impresores involucrados y por último, de la correspondencia
cruzada entre autores y editores.

El panorama que ofrece Nau es detallado en extremo y resulta fácil hacerse una imagen muy viva de la
exaltación que acompañó su búsqueda de algún tipo de satisfacción en aquella sesión de febrero de
1906 -satisfacción que nunca llegó-. Ofreció fotografías y documentos a quien desease examinarlos,
sabiendo que Chabot no comparecería aún habiendo sido convocado ‘nominalmente’.

Hubo, con todo, un encuentro que Nau dibuja con un solo trazo.

Nau abordó a Chabot al final de la sesión espetándole que con las pruebas a mano, quedaba en claro
que de existir un plagiario tal sería Seybold y no Evetts: éste había terminado de revisar su fascículo el

82
Este factum o separata puede encontrarse como anexo no indexado en la edición digitalizada por Google Book
del primer semestre de 1906 de la Revue Critique d’Histoire et Littérature, perteneciente a la Elizabeth Foundation
de la Library of Princeton University. Lamentablemente, las condiciones en las que fue distribuida dicha separata
no pueden ser establecidas con exactitud y sólo contamos con el testimonio de Graffin para fechar su publicación
e inserción en el volumen ya mencionado. La Respuesta de Graffin y la Nota de Nau no incluyen información
alguna que permita situarlas y fecharlas convenientemente.
83
Vide supra, p. 17.
84
Loc. cit.
85
Lit.: Savant.

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8 de marzo, esto es, cuatro meses y medio antes de que el fascículo de Seybold saliese a la luz, según la
fecha establecida por él mismo para el ‘ejemplar de Beirut’.

“No me interesa [saberlo]” fue la única respuesta que recibió, de un Chabot que “se retiró
apresuradamente”.

Nau arremete entonces contra el trabajo de Seybold, demeritándolo minuciosamente desde una
perspectiva que él mismo se había guardado hasta ese momento. Habla como ‘savant’ desde los
terrenos que él maneja a la perfección.

Aduce sarcásticamente que le gustaría saber cuál obra copta ha traducido Seybold, ya que de otra
manera debería asumir que es Seybold quien no conoce el copto. Acto seguido, reivindica la capacidad
de Evetts citando un trabajo previo del que desconocía su existencia al escribir su respuesta anterior,
a saber, « The rites of the Coptic Church » 86. Esta es la prueba de que [Evetts] ha estudiado copto y que
le conoce 87.

Dejando de lado la crítica material pasa a los aspectos formales de la publicación de Seybold, llevando
el tono sarcástico hasta el extremo y permitiéndose instruir –si esto es posible- al autor inglés sobre las
cualidades que marcan la diferencia entre los trabajos que se realizan en el campo de su interés.

“[Porque] hay dos procederes en la publicación y cada uno tiene sus ventajas y desventajas, el
primero consiste en reproducir un manuscrito de tal suerte que se realiza agregando
solamente algunas variantes encontradas en otros manuscritos, como lo ha hecho el Sr.
Seybold 88. Esto está al alcance de todo el mundo, y requiere un mínimo de trabajo personal y
no se presta a plagio alguno ya que la intervención del autor se reduce hasta el mínimo posible.
El segundo proceder consiste en corregir todo aquello que pueda encontrarse en el
manuscrito como los errores del copista o faltas graves a la gramática, por decir algo, no dejar
un masculino por un femenino o un nominativo por un acusativo. Este proceder supone que
se conoce suficientemente bien el árabe y proporciona una edición más personal con una
posibilidad muy alta de salir bien librada en la mayoría de los casos (sobre todo cuando se
conoce el copto como el Sr. Evetts) y que puede prestarse [más fácilmente] al plagio” 89.

Tajante, Nau afirma que Evetts no encontró algo personal que mereciese ser citado en la edición de
Seybold y, por si fuera poco, que aquello que Seybold llama ‘sus formas’ son, como cabe suponer, las
formas del manuscrito 301, base común de las dos ediciones. De allí que si algo compartiesen ambas
ediciones ello sería las buenas formas del manuscrito 301.

“En suma, parece que el Sr. Seybold se arrojó en 1903 sobre una obra ya anunciada y preparada
por otros acelerando el lanzamiento al vuelo de 120 páginas en árabe sin advertencia, ni
traducción, ni notas, [sólo] para reclamar su posesión. Con todo, se encontró aventajado [por
Evetts]. Descontento por esta decepción y engañado por el hecho de que el fascículo de Evetts

86
The rites of the Coptic Church. The order of baptism and the order of matrimony, translated from Coptic mss.
by B. T. A. Evetts. London, David Nutt, 270-71, Strand, W. C. 1888.
87
C’est là une preuve qu’il a étudié le copte et qu’il le connaît. Nau, ‘Fin de divers incidents’, p. VII.
88
“Voir Réponse à M. Seydold [sic], pages IX-XI.” Ibid., p. VII, nota I.
89
Nau, ‘Fin de divers incidents’, pp. VII-VIII.

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Francisco Arriaga. Quoniam sumus invicem membra. 30

no fue enviado a los suscriptores sino hasta el final de las vacaciones, él lanzó su acusación de
plagio para tratar así de transformar su [postura] defensiva en ofensiva. Quedo a su
disposición para cualquier explicación. Bastará con responder mi carta del 28 de abril de
1903 90 para tener el placer de proporcionar cualquier información deseada.

Me parece que ha sido bastante esperar tres meses al árbitro que debía dar fin a nuestra
querella [y] por una nota conjunta, declaro que no cambiaré nada de lo que ya he escrito” 91.

Con esto concluye la primera parte y su defensa de Evetts ante Seybold.

2° El Sr. abad Chabot y Mons. Rahmani, patriarca de los sirios católicos.

Es muy difícil, un siglo después, hacerse una idea clara de la situación que se presentó entre Mons.
Rahmani y el abad Chabot, debido a la publicación de la Crónica de Michel el Sirio. El intercambio
epistolar y editorial entre Chabot y sus allegados y Graffin y Nau, no abunda en detalles sobre este
incidente 92. Una veintena de líneas, media página en total, es lo que le dedica Nau y esto sólo para
resumir los hechos que considera relevantes:

a) Es Mons. Rahmani quien ha descubierto la Crónica de Michel el Sirio dada por perdida.
b) Mons. Rahmani anunció que deseaba publicarla él mismo y jamás renunció a su publicación
como lo atestiguan las mismas investigaciones [que le facilitaban] un proceder más ventajoso.
c) El Sr. Chabot buscó y obtuvo la amistad de Mons. Rahmani.
d) Es el Sr. Chabot quien publicó la crónica mencionada, sin que Mons. Rahmani hubiese
desistido [de ello] para favorecerle 93.

Nau dictamina que Mons. Rahmani ha sido despojado de los beneficios científicos y materiales que
legítimamente podría reclamar y, sugiriendo la posibilidad de una acción legal 94, termina esta sección
con dos referencias desde su punto de vista, irrefutables:

Para sentar un precedente, el Sr. abad Chabot atacó al patriarca en el Journal Asiatique 95 de
marzo-abril de 1905, en la página 260 se encontrará tal ataque, al igual que la respuesta de Mons.
Rahmani en la Revue de l'Orient chrétien, año de 1905, núm. 4, pp. 435-438.

Por el carácter de este resumen no es posible ahondar en esta controversia, misma que requeriría una
investigación independiente para dilucidad los matices y los alcances de las publicaciones y
declaraciones realizadas sobre el tema del descubrimiento, y la historia suscitada alrededor de la
publicación de la Crónica. Con todo, en la nota que Nau escribió como introducción a la Respuesta de
Rahmani, hay una frase cuya construcción resulta por demás curiosa.

90
Vide supra, p. 12.
91
Nau, ‘Fin de divers incidents’, p. VIII.
92
Sólo se encuentran las reseñas y testimonios póstumos de colaboradores y amigos cercanos de Chabot, que
mayormente se basan a su vez en el opúsculo ‘Mes chroniques’ donde éste relata la carrera contra Rahmani que
le permitió hacerse con la publicación de la Crónica. Véase la sección siguiente.
93
Ibid., p. IX.
94
"[...]il y a chance pour qu'il obtienne la réparation du préjudice qui lui a été inutilement causé". Loc. cit.
95
“journal asiatique” en el original.

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Francisco Arriaga. Quoniam sumus invicem membra. 31

Citando in extenso un párrafo de Chabot publicado en el Journal Asiatique ya mencionado, resalta un


par de hechos: el primero, que Chabot se encontraba en una situación económica ‘muy precaria’ al
pasar de la diócesis de Lyon a París mientras que Mons. Rahmani era ya obispo a punto de ser instituido
patriarca y, el segundo, que al ‘ofrecerse como intermediario’ entre el prelado y la Societé Asiatique –
después de que ésta se rehusase a cubrir los estipendios necesarios para realizar una foto-litografía de
la crónica-, realmente estaba forzando los términos de la negociación y tratando de imponer sus
condiciones, amenazando veladamente con ‘encontrar un suplente’ dispuesto a cubrir los gastos
requeridos en caso de recibir una respuesta negativa.

« Je m'empressai de l'offrir à la Société » ; il faut lire : « je m'empressai de demander de l'argent


pour que je pusse faire photolithographier le texte » 96.

Como ya se ha citado en la nota 70, en la Respuesta a la “Carta a un amigo” Graffin apuntó:

Au fond, M. Ch. voulait supplanter mes publications et rien de plus. S'il avait voulu faire œuvre
utile, il eût agi autrement.

Ambas afirmaciones y su interpretación correspondiente están emparentadas: ya sea por el carácter


intrínseco de su relación o por la búsqueda conjunta de soluciones a los problemas editoriales y a los
ataques y amenazas cruzadas, la figura de Chabot que emerge de tales afirmaciones posee una
consistencia tal que incluso a Graffin y Nau debió resultar difícil percibir en su momento.

Hasta dónde dichas apreciaciones pueden ser catalogadas como meras opiniones sesgadas es algo que
está más allá del alcance de este resumen. Con todo, resulta esclarecedor que el mismo Rahmani haya
manifestado en el mismo tenor que el proceder de Chabot, doce años antes, ya se ajustaba a un patrón
de conducta que Graffin y Nau se encargarían de poner en relieve en las diferentes oportunidades que
se les presentaron para hacerlo 97.

3° El Corpus del Sr. Chabot.

Las sutilezas de esta última parte son tales, que sólo tienen un equivalente directo tanto en número
como en intención en la Respuesta de Graffin. El título mismo de la sección ofrece el primer indicio
del carácter que ostentará este cierre por parte de Nau. Al utilizar deliberadamente ‘Corpus’ y no
anotar el nombre completo de la serie, ‘Corpus Scriptorum Christianorum Orientalium’, Nau realza el
carácter meramente personal del proyecto de Chabot –es decir, el carácter caprichoso de la disposición
de los contenidos de la serie-, al mismo tiempo que advierte al lector sobre lo que está por venir.

Comienza con un sarcástico mentís sobre algo medular que resaltó Chabot en su momento: la
intención de hacer detener la publicación del Corpus. El calificativo ‘inexacto’ o ‘incorrecto’ tiene más
peso en este contexto que ‘falsedad’ o ‘mentira’.

96
Ignace Ephrem Rahmani, François Nau. "Lettre de S. B. Mgr Rahmani au sujet de la publication de la Cronique
de Michel". Revue de l'Orient Chrétien, X, núm. 4, Mélanges, II, p. 435. 1905.
97
La vérité est que M. Chabot m'a développé divers plans de publications et, tant que j'ai cru qu'il agissait en ami, je
l'ai laissé parler et agir. Mais je n'ai pris d'engagement avec personne. Le jour où j'ai vu clairement que M. Chabot
voulait me priver de l'honneur de la publication que je m'étais réservée et qui devait paraître en mon nom seul, j'ai
cessé de lui répondre. Ibid., p. 437.

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Refiere Nau que hizo varios anuncios y reclamos en favor de la Text and Translation Society –un
proyecto inglés de carácter similar al Corpus- y que habría hecho lo mismo respecto al Corpus –y de
buena gana- si se hubiese mostrado ‘un poco más de equidad’ en su fundación, posterior a la demanda
de Chabot a Graffin de suspender sus publicaciones 98.

Ante esto, Nau le sugirió no sólo seguir adelante, sino buscar un acercamiento con Chabot que les
permitiese a ambos ajustarse a un plan donde la Patrologia Orientalis y el Corpus pudiesen
complementarse y nutrirse recíprocamente en vez de atacarse entre sí, compartiendo un plan común
de publicación de materiales99.

Según Nau, la demanda de Chabot excede el alcance de una simple exigencia y alcanza la categoría de
coerción: pide a Graffin limitarse a la publicación de obras sirias anteriores al Concilio de Calcedonia,
arrogándose para sí el resto de la literatura siria y también las demás literaturas orientales (árabe,
armenia, copta, etíope).

“En estas condiciones, un acuerdo resultaba imposible y el Sr. Chabot rápidamente llevó las
cosas al extremo de comenzar a publicar los ochocientos volúmenes que había ofrecido, [y entre
ellos] cuatro de los diez o doce que nosotros teníamos ya en curso [de publicación]. De tal
suerte que la empresa del Sr. Chabot se vislumbraba menos como un intento legítimo de
[editar] publicaciones orientales útiles que como un intento de suplantar a su predecesor y
maestro 100, primero con una amabilidad afectada, luego por la violencia, publicando gracias
al dinero de otros sus propias obras” 101.

Nau puntualiza más aún y afirma que al declarar Chabot que es un derecho innegable de quienquiera
que desee editar o re-publicar un trabajo antiguo, hacerlo sin preocuparse por ir a dar en tribunales o
correccionales, realmente estaba justificando su proceder al publicar lo que le viniese en gana sin
cuidarse de mantener el honor, la buena conciencia y la justicia, y ni siquiera un mínimo de delicadeza
para no causar daño innecesario a Graffin.

Ejemplifica esto con la publicación inglesa en 1904 de un volumen aislado cuyas condiciones defectuosas
al parecer no causaron ningún malestar 102 a Chabot, quien tenía otras prioridades al obrar de tal manera
y dirigiendo al mismo tiempo reclamos muy duros contra el Sr. Philip Scott-Moncrieff y el Sr. Budge.

98
« J'aurais de même fait très volontiers des réclames au Corpus si un peu plus d'équité avait présidé à sa
fondation car, après que M. Chabot a eu demandé à Mgr Graffin de cesser ses publications, je lui ai proposé non
pas de cesser les siennes, non pas même de restreindre le programme officiel du corpus mais seulement de faire
entre nous un partage officieux des matières afin de nous compléter l'un l'autre au lieu de nous nuire, et de
pouvoir nous annoncer l’un l'autre au lieu de nous combattre ». Nau, ‘Fin de divers incidents’, pp. IX-X.
99
Ibid, p. X.
100
Al referirse a Graffin como « prédécesseur et maître » Nau busca que el lector de su nota se haga la idea de un
Chabot falto de originalidad e incluso yendo más allá, de un discípulo ingrato. Esta construcción sintáctica
aparece cuatro veces más a partir de aquí, como una forma de resaltar la figura de Graffin y disminuir el mérito
de la obra de Chabot en virtud de esa relación maestro-discípulo.
101
Ibid.
102
C'est bien ainsi d'ailleurs que l'entend M. Chabot lorsqu'il est en cause. Il lui est arrivé, en 1904, de voir publier en
Angleterre un fascicule du texte d'un ouvrage qu'il éditait lui-même. Cette publication isolée, faite à Londres et dans
des conditions défectueuses ne lui causait, à mon avis, aucun tort. On remarquera surtout le soin avec lequel M.

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Francisco Arriaga. Quoniam sumus invicem membra. 33

Nau añade una minuciosa nota al pie con las frases proferidas por Chabot en este sentido, al tiempo
que critica y rebate una a una sus afirmaciones y ataques 103.

Después de esto y para concluir su colaboración, propone a Pierre Lacau como un modelo que debió
haber guiado el proceder de Chabot, ya que el egiptólogo al enterarse de los trabajos de Graffin sobre
los mismos materiales que él estaba utilizando, hizo suspender su propia publicación habiendo sido
ya impreso el primer volumen, para dar paso franco a la edición de Graffin en la PO:

Mi error fue creer que podía esperar de M. Abbot Chabot tanto un espíritu científico como
equidad con respecto a su predecesor y maestro, [como los] que el Sr. Pierre Lacau mostró [con]
delicadeza en un caso similar104.

Con esto, Nau finiquita la disputa personal con Chabot, desplazándose al terreno editorial y dirigiendo
una última andanada al Corpus, considerándolo como un todo y exponiéndolo como un proyecto ab
origine pensado y estructurado para suplantar a la Patrologia Orientalis.

El último párrafo de Nau fue pensado como el cierre definitivo de aquella disputa. Ateniéndose a una
divisón tripartita more classico, hace un último reconocimiento al esfuerzo de Graffin, resaltando
también las ventajas materiales y comerciales de la PO y rematando con la denuncia mencionada en
el párrafo anterior.

II ne nous reste donc qu'à continuer à donner tous nos soins aux publications de la Patrologie,
commencée et continuée avec les seules ressources de Mgr Graffin et - au point de vue matériel -
à donner mieux (plus grand format et disposition plus commode . texte et traduction sur une
même page ) et à meilleur compte (0 fr. 60 au lieu d'une moyenne de 0 fr. 75) que la publication
entreprise et dirigée comme pour supplanter celle-ci 105.

Es punto menos que imposible hacerse una idea exacta de los alcances publicitarios de estos ataques,
las defensas, sus respuestas y contraataques. Y aunque puedan surgir nuevos documentos conforme
otras grandes colecciones de textos van siendo digitalizadas, las noticias aquí resumidas sólo nos
permiten esbozar una idea general de lo que debió ser aquel cruce de correspondencias y
publicaciones -algo admirable si se tiene en cuenta que los procesos editoriales eran muy distintos y
no tienen comparación con las facilidades actuales, que permiten con un botón enviar un correo
electrónico a una lista con millares de suscriptores-.

Quod scripsi, scripsi, fue el decir de Pilatos que registró el evangelista, estableciendo una norma que
continúa vigente hoy día. Al defender y atacar, denunciar y exponer, citar y refutar, los interlocutores
dejaron su nombre grabado a fuego en obras que siguen maravillándonos por su visión, alcance y
carácter.

Chabot cherche à établir sa priorité (p. 546-547), et les phrases très dures qu'il a adressées à cette occasion à M. Philip
Scott-Moncrieff et à M. Budge (pages 548 à 550). Nau, ‘Fin de divers incidents’, pp. X-XI.
103
Ibid., p. X, nota 3.
104
Ibid., p. XI.
105
Ibid., pp. XI-XII.

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Conclusión: De mortuis nihil nisi bonum

En la actualidad, aquellas disputas, los ataques y las defensas parecieran meras escaramuzas en el
amplísimo panorama que abarca el florecimiento y auge de los estudios patrísticos durante la segunda
mitad del siglo XIX y la primera mitad del siglo XX.

La vehemencia con que se suscitó la controversia editorial en los primeros años de la Patrologia
Orientalis y el Corpus Scriptorum Christianorum Orientalium sólo puede encontrar una justificación
entendible si acudimos a algunos testimonios que precedieron la controversia y también han quedado
impresos en páginas ya centenarias: las circunstancias y los testimonios mencionados nos permiten
arrojar una luz sobre lo que estuvo en juego en el decurso de la controversia que hemos intentado
resumir.

Migne y sus continuadores

Más que hacerse con la publicación de escritos semi-olvidados o recién descubiertos, más allá de la
intención de ofrecer una lectura agradable y una transcripción y traducción exactas, más allá de buscar
obtener el mejor precio intentando incluso sacar los mayores dividendos entre
extensión/contenidos/costo, lo que se estaba jugando era el honor de ser considerados por la
comunidad académica como los continuadores de Migne y su obra 106.

Una vez cerrado ‘formalmente’ el episodio con la Respuesta de Graffin y la nota de Nau en 1906, no
faltarían algunas otras escaramuzas, aunque espaciadas y con un tono más sosegado.

En 1907, apenas un año más tarde, en la ROC apareció una colaboración de Nau que ostentó un título
por demás específico: “Les Patrologies Syriaque et Orientale et la Revue de L'Orient Chrétien” 107. En las
seis páginas que forman el artículo, Nau hace un recuento en paralelo del desarrollo editorial de la
ROC, la PO y su antecesora, la Patrologia Syriaca.

En su colaboración, Nau pretende legitimar -si esto aún fuese posible- la PO como continuadora de la
Patrologías de Migne:

Il y a près de vingt ans que Mgr Graffin, professeur à l'Institut catholique de Paris, formait le
project de compléter les Patrologies de Migne par la publication des textes Orientaux.

106
Al defender la PO y el CSCO, los editores utilizaron una y otra vez las Patrologías de Migne como puntos de
referencia. Basándose en ellas se calculaban los costos de los folios impresos, el precio final de cada volumen, la
cantidad y calidad de tipografías, los tiempos de impresión y distribución. Es patente que al mirar en esa
dirección se buscaba que las obras impresas se acercasen hasta donde fuese posible al formato y presentación
utilizados por Migne. Véase por ejemplo: Nau, “Notes historiques et critiques[…]”, p. II, nota I; Chabot, Lettre a
un ami, p. IV, nota I y la refutación en Nau, Fin de divers incidents, p. VIII, nota 1 y p. IX, nota 2 in fine.
107
François Nau. Les Patrologies syriaque et Orientale et la Revue de L'Orient Chrétien. Revue de L'Orient Chrétien,
Deuxième série, Tome II (XII), No. 2, pp. 113-118. 1907.

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Francisco Arriaga. Quoniam sumus invicem membra. 35

L'entreprise était beaucoup plus difficile que celle de Migne, lequel n'avait qu'à réimprimer
d'excellentes éditions et pouvait trouver facilement des hommes connaissant assez de greg et de
latin pour corriger des réimpressions 108.

Al aventurar una fecha exacta, ‘hace veinte años’, Nau situaba la idea y el origen de las Patrologías de
Graffin en 1887, cinco años antes de que Chabot publicase su tesis sobre Isaac de Nínive 109.

Más adelante, Nau realza la labor realizada y los trabajos requeridos para alcanzar una edición correcta
de los textos orientales y enumera rápidamente algunas situaciones ante las que Migne hubo de suplir
la falta de una tipografía adecuada con una dosis aún mayor de ingenio110.

Con todo, hay otra nota al pie en la que, sin mencionar ni a Chabot ni al CSCO, hace una crítica
retrospectiva enumerando los escollos con los que se han encontrado al editar la PO:

« Inutile encore de mettre en relief le nombre de lettres (un millier), d'annonces, d'articles qui
on été nécessaires pour mettre cette œuvre en train et les difficultés de tous genres provenant
souvent des moindres causes matérielles ou du fait de certains. Ces difficultés pourraient
facilmenet être comparées à toutes les épreuves endurées par saint Paul : periculis latronum,
periculis ex genere, periculis ex gentibus, periculis in civitate... periculis in falsis fratribus » 111.

‘Inútil’ es un vocablo que estalla ante el lector de la nota. Nau está escribiendo para sí mismo, e
invitando a la vez a los lectores a formarse un juicio sobre la trayectoria y el desarrollo de la PO.

Cuatro años después del artículo de Nau, otra publicación que ya contaba con una trayectoria sólida,
el Catholic University Bulletin 112, se permite ofrecer una extensa ‘review’ sobre el proyecto de Chabot,
considerándolo una ‘Patrología Oriental’, es decir, una continuación de facto de la tarea iniciada por
Migne.

The Corpus Scriptorum Christianorum Orientalium, Curantibus I. B. Chabot, I. Guidi, H.


Hyvernat.

The above is the title of an Oriental Patrology published by the Poussielgue firm of Paris under
the joint direction of Drs. Chabot, Guidi, and Hyvernat, three scholars of international
reputation in their respective fields. This vast publication, destined to complete the Greek and
Latin Patrologies of Abbé Migne, will add a very large number of precious documents to our

108
Ibid., p. 113.
109
De S. Isaaci Ninivitae vita, scriptis et doctrina. Dissertatio theologica quam cum subjectus thesibus, annuente
summo numine et auspice Beatissima Virgine Maria, ex auctoritate rectoris magnifici Joannis Baptistae
Abbeloos, Protonotarii Apostolici ad Instar Partic., Eccl., Metrop., Mechl., Can. Hon., S. Theol., Doct., Ord. Leop.
Belgii Decur., Ord. Isab. Cath. Commend, Acad. Relig. Cath, Socii, et consensu S. Facultatis Theologicae pro gradu
Doctoris S. Theologiae in Universitate Catholica, in oppido Lovaniensi, rite et legitime consequendo, publice
propugnabit Iohannes Baptista Chabot, ex Vouvray, presbyter Archidioecesis Turonensis S. Theologiae
licentiatus. Diebus V, IX et XIV mensis Julii, ab hora X ad I, anno MDCCCXCII. Lovanii, excudebant Lefever F. &
S. typographi.
110
Loc. cit. Véase la nota 2 de la página 114.
111
Ibid., p. 117, nota 2.
112
“The Corpus Scriptorum Christianorum Orientalium, Curantibus I. B. Chabot, I. Guidi, H. Hyvernat”. The
Catholic University Bulletin, Vol. XVII, No. 8, pp. 789-797. December, 1911.

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ecclesiastical literature and will be an important contribution to the history of the origin and
growth of Christianity in Egypt, Syria, Persia and Mesopotamia.

Por su parte, Vaschalde en su ‘Historical Sketch’ publicado en el mismo boletín en marzo de 1914, otorga
ya la categoría de Patrología Oriental al Corpus y en el resumen de las obras más importantes de Chabot
publicadas a la fecha, lista la Chronicle of Michael the Syrian como uno de sus mayores logros
obtenidos 113.
Lejos había quedado la disputa entre los editores de la Patrologia Orientalis y el Corpus Scriptorum
Christianorum Orientalium, la acusación de ‘robo’ hecha por Mons. Rahmani y las phrases très dures
alguna vez proferidas por Chabot.
No obstante, la influencia de éste puede encontrarse en el tono utilizado por Vaschalde en algunos
párrafos que no sólo ostentan el modus operandi del Abad, sino que incluso emulan la sintaxis utilizada
años antes al defenderse de los señalamientos hechos por Graffin y Nau 114.

El carácter de ambos proyectos, heredado de sus editores principales, se encontraba totalmente


fraguado en esas fechas, habiéndose considerado cerrado por las partes aquel curioso episodio
editorial con la publicación de la Respuesta de Graffin y la colaboración de Nau.

Loquimini veritatem unusquisque cum proximo suo

Pasarían casi veinte años, antes de que apareciese otra nota, esta vez sobre las obras mismas y la vida
de Nau. Posteriormente aparecerán otras notas de tipo necrológico sobre Graffin y Chabot, que
compartirán un rasgo común: en ninguna de ellas se menciona la disputa editorial.

En la nota de 1933 que incluye una bibliografía minuciosa con las obras y colaboraciones de Nau 115,
Maurice Brière no menciona esta controversia, contentándose con resumir en un solo trazo su relación
con Graffin y la PO 116.

113
A. Vaschalde, ‘Historical Sketch of the Corpus Scriptorum Christianorum Orientalium’. The Catholic University
Bulletin, Vol. XX, No. 3, pp. 248-257. March, 1914.
114
E. g.: “Hence in the beginning of the year 1912 they appealed to the authorities of The University of Louvain
and The Catholic University of America and asked them to take charge of the Corpus Scriptorum so as to insure
its continuance, its more rapid progress and ultimate completion. They pointed out that the Collection was
almost self-supporting, that subscriptions were on the increase, and that the two universities not only would run
no financial risk but would eventualy [sic] derive much profit from the undertaking. They would enrich their
libraries with photographs of Oriental manuscripts, they could exchange the volumes of the Corpus for other
great publications which are very expensive when purchased outright, and would be in a position to do for the
cause of Oriental literature what the Academies of Berlin and Vienna are doing by their editions of the Greek and
Latin Fathers”. Ibid., p. 253.
115
Maurice Brière. « L'abbé François NAU ». Journal Asiatique. Recueil trimestriel de mémoires et de notices
relatifs aux études orientales publié par la Société Asiatique. Tome CCXXIII, No. 1. Juillet-septembre 1933, pp. 149-
180.
116
Pour compléter cette liste bibliographique, il faut ajouter que l'abbé F. Nau a collaboré de 1900 à 1908 à la Sainte
bible polyglotte de Vigouroux - son initiateur aux questions orientales - pour la correction du texte grec et
l'établissement des variantes et différences du grec, de l'hébreu et du latin, qu'il est, avec Mgr Graffin, fondateur de
la Patrologia Orientalis, dont le premier fascicule du tome I était en cours d'impression en 1899 et dont le deuxième

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A su vez, en el volumen 67 de los Orientalia Christiana Periodica, el sacerdote jesuita François Graffin
publicó una versión actualizada de un artículo previo, escrito en 1941 por otro jesuita, Lous Mariès, al
que añadió comentarios y mayormente ‘notas al pie’ 117. En dicho artículo tampoco se incluye una sola
palabra sobre esta controversia, ni en el texto principal ni en las notas al pie 118.

Édouard Dhorme, por su parte, en la Noticia sobre la vida y los trabajos de M. el abad Chabot, miembro
de la Academia 119, dirigida a sus cofrades en 1952, no hace mención ni de Graffin, ni de Nau ni de la PO.

Esto último es curioso ya que remite en un par de ocasiones al relato del mismo Chabot sobre el
episodio que le valió hacerse con la edición y publicación de la Crónica que antaño disputase Mgr.
Rahmani, contentándose con resaltar la fineza y vivacidad mostradas por Chabot, las que éste se
permitió registrar en un opúsculo titulado irónicamente “Mes chroniques” 120.

En la Conferencia dictada el 25 de mayo de 1984 al celebrar los cien años de la Revue Bénédictine 121,
Roger Auber desbroza el panorama literario donde surgieron y se fortificaron diferentes revistas de
erudición eclesiástica, en el periodo marcado por el paso del siglo XIX al XX. La edición impresa
apareció en el volumen 94 de la misma revista, en el fascículo 3-4 del mismo año.

El artículo de 37 páginas está aderezado con un centenar de notas al pie y no puede hallarse en sus
páginas el menor indicio de las desavenencias acaecidas ochenta años antes. Habla someramente del

fascicule du tome XXIII présente en 1932 son dernier ouvrage, et qu'il a été, avec Mgr Graffin encore, secrétaire de
1905 à 1911 et directeur de 1911 à 1919 de la Revue de l'Orient chrétien. [...] Loc. cit., pp 151-152.
117
Ces pages sont la reprise d’une grande partie de l’article du P. Louis Mariès, S. J., dans la revue Construire. Études
et Croquis, III, p. 216-227, juin 1941 (nouveau nom de la revue Études reparaissant à Lyon mais non à Paris, zone
ocupée par les allemands de 1941 à 1945. – Nous y avons ajouté un certain nombre de notes (F. G.). Louis Mariès, S. J.
et François Graffin, S. J. Monseigneur René Graffin (1858-1941) Histoire de sa famille, de sa Patrologie Orientale et
de ses collaborateurs. Orientalia Christiana Periodica, 67, 2001, p. 157.
118
Nous nous sommes assez longuement étendu sur les difficultés matérielles que Mgr Graffin eut à surmonter. C'est
a dessein. Les savants eux-mêmes, quand ils voient sur leur table, fascicule après fascicule, bellement imprimés, leur
oeuvre, n'ont pas idée des efforts soutenus qu'il faut pour créer un matériel. Une entreprise comme celle de la
Patrologie et de la Revue de l'orient chrétien est une véritable guerre; on ne la gagne qu'avec du matériel et des
hommes. Le matériel, Mgr Graffin le créa; les hommes, il les trouva. Loc. cit., p. 164.
119
Édouard Dhorme. Notice sur la vie et les travaux de M. l'abbé Jean-Baptiste Chabot, membre de l'Académie.
Comptes rendus des séances de l'Académie des Inscriptions et Belles-Lettres, 96ᵉ année, N. 2, 1952, pp. 263-277.
120
E. g.: Fils d'un vigneron de Vouvray, dans l'Indre-et-Loire, Jean-Baptiste Chabot, né en 1860, gardera dans ses veines
un peu de ce sang tourangeau qui pétille comme le vin des coteaux de la Loire. Il le prouvera encore, à quatre-vingt-
sept ans, quand dans un opuscule ironiquement appelé Mes Chroniques, il racontera comment il a lutté de finesse
et de vivacité avec le patriarche syrien catholique d'Antioche, Mgr Rahmani, qui ne lui pardonna jamais de lui avoir
subtilisé, à la bibliothèque jacobite d'Orfa, l'ancienne Édesse, une excellente copie de la Chronique de Michel le
Syrien, dont nous aurons à parler par la suite. En bien d'autres circonstances nous retrouverons, chez ce fils de la
Touraine, la rapidité de la conception et la promptitude à l'exécution dans les travaux qui doivent assurer son renom
scientifique. Ibid., p. 264. También: La tâche la plus urgente qui s'imposait au fougueux syriacisant était la
publication de l'oeuvre connue sous le nom de Chronique de Michel le Syrien. Le texte syriaque avait été découvert à
Édesse, aujourd'hui Orfa, par Mgr Rahmani, dans un manuscrit datant de l'an 1598. Nous avons dit comment, près
d'un demi-siècle après la publication de la copie qu'il avait réussi à se procurer en 1899, l'abbé Chabot se complaisait
à raconter les péripéties de sa compétition avec son concurrent. Ibid., p. 269.
121
Roger Auber. L'essor des revues d'érudition ecclésiastique au tournant des XIXe et XXe siècles. Revue Bénédictine,
Tome XCIV, Nos. 3-4, pp. 410-443. 1984.

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Francisco Arriaga. Quoniam sumus invicem membra. 38

inicio de la PO y del CSCO, añadiendo en las notas varias referencias sobre la vida y trabajos de Graffin,
Nau y Chabot. Sitúa el nacimiento de la PO y del CSCO en 1903, hermanado así ambos proyectos:

« [De la PO] 25 tomes en 123 fascicules paraîtront de 1903 à 1940, comprenant des textes en
arabe, arménien, copte, éthiopien, géorgien, grec, slavon et syriaque. Dès 1894, R. Graffin avait
entrepris la publication d'une Patrologia syriaca (3 vol., 1894-1924). Il est à noter, nouveau
témoignage de la vitalité des savants catholiques français en ce domaine, que la même année
1903 le sulpicien français Henri Hyvernat, professeur à l'Université catholique de Washington
(cfr Catholicisme, t. V, col. 1150-1152), et Jean-Baptiste Chabot, un prêtre français formé à
Louvain (cfr Catholicisme, t. II, col. 885), fondèrent en collaboration avec le professeur Forget
de Louvain le Corpus scriptorum christianorum orientalium 122.

¿Qué más habrá quedado en la memoria, en el tintero o sepultado bajo cientos de pruebas de imprenta,
pensado o escrito por los actores principales de aquella controversia? No podemos saberlo.

Mons. Rahmani fallecería el 7 de mayo de 1929, seguido muy de cerca por François Nau, el 2 de
septiembre de 1931. René Graffin dejaría este mundo el 3 de enero de 1941 y finalmente, el Abad Chabot
falleció el 7 de enero de 1948, habiéndole tocado sobrevivir a la barbarie de la Segunda Gran Guerra.

Éste último, en un gesto de honestidad y astucia en proporciones iguales –que no debió pasar
inadvertido a Graffin y Nau- cedió el Corpus a las administraciones de la University of Louvain y The
Catholic University of America en 1912, asegurando la perennidad de su obra y vinculando para
siempre su nombre a este proyecto monumental.

Al obrar de esta manera también anulaba el mentís de Graffin demostrando que, al ser necesario, no
sólo fue capaz de renunciar a llevar la dirección del Corpus, sino también de confiar el proyecto a
quienes pudiesen asegurar su existencia y velasen al mismo tiempo de los volúmenes que habían sido
ya publicados.

Quoniam sumus invicem membra, escribió San Pablo refiriéndose a otras circunstancias y tiempos, con
la certeza de que existirían desavenencias indeseables entre quienes trabajasen en la misma obra, por
más que se quisiese conservar la pureza y el sentido del mensaje cristiano en los tiempos por venir.

Compartiendo los estantes, el prestigio e incluso compartiendo algunos títulos y autores, la Patrologia
Orientalis y el Corpus Scriptorum Christianorum Orientalium son actualmente piedras angulares e
imprescindibles, en el campo siempre nuevo y siempre antiguo de los estudios patrísticos y
patrológicos.

Francisco Arriaga.
México, Frontera Norte.
21 de enero de 2010-27 de enero de 2019.

122
Ibid, p. 424, nota 68.

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