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RESUMEN CAPITULO 1: EL PROCESO TERAPÉUTICO

Definición
Según el autor Oblitas, el proceso terapéutico consiste en el conjunto de
fases sucesivas implicadas en el tratamiento psicológico y que abarca desde la
primera consulta por parte del paciente hasta la finalización del tratamiento.
Debe contener la evaluación conductual que consiste en la recopilación de datos
lo más exhaustiva posible, posteriormente se estipulan las hipótesis explicativas,
es decir, se enmarcan los resultados del análisis conductual en un esquema
teórico, se formula una explicación del problema, se plantea cuál ha podido ser
el origen del mismo y lo que ocasiona que el problema se mantenga, Con las
conductas seleccionadas objeto de cambio, se fija un plan de intervención, se
seleccionan las técnicas más adecuadas

Variables y cualidades del paciente


Según Oblitas existen variables del paciente que debe tomarse en cuenta como el
sexo, la edad (no es lo mismo trabajar con un niño que con una persona mayor),
el nivel intelectual ( adaptarse a su cultura), estado civil
Variables y características del terapeuta:
Existe, una serie de características, a las que numerosos autores se han
referido, que debería tener todo buen terapeuta. Éstas serían: aceptación que
muestra el terapeuta por el paciente; buena empatía; honestidad; credibilidad
(fiabilidad respecto de la información suministrada, experiencia y buena formación
como terapeuta, motivos e intenciones del terapeuta y dinamismo); flexibilidad y
buen conocimiento de sí mismo.

Lugar del tratamiento


conviene que el ambiente y la decoración sean satisfactorios, la efectividad del
tratamiento no dependerá de la habitación. El requisito esencial del lugar sería que
fuese cómodo y privado.
Indumentaria del terapeuta
Sobre la forma de vestir del terapeuta no hay normas estrictas. debe estar bien
arreglado, con ropa discreta y, en algunos casos, dependerá de la edad de los
pacientes a tratar.
Comienzo de la relación
Dependiendo del paciente, se puede empezar con el tema principal o dar un
pequeño rodeo, hablando de algo neutral unos instantes para que una vez
que se rompa el hielo, se entre en materia.
Desarrollo del rapport
es el sentimiento de armonía y confianza que debería existir entre paciente y
terapeuta, lo que se busca es que el paciente debería estar cómodo, relajado
y dispuesto a hablar libremente, proporcionando así la información
necesaria..
El contacto inicial
Puede resultar interesante saber quién es el que realiza la petición de
consulta, si el propio paciente, si un familiar allegado o un amigo, porque,
de algún modo, puede darnos una pista acerca de la motivación del paciente.

La toma de anotaciones
Por lo difícil de recordar la información que da el paciente, surge esta necesidad,
debe de decírsele al paciente la finalidad del mismo
Las primeras preguntas
Se referirá a la queja principal por la cual busca ayuda: “Dime la razón o el
problema que te trae por aquí”. La queja principal es importante por dos
razones: a) Porque suele ser el problema principal que existe en la mente del
paciente e indica el área a explorar en primer lugar. b) Por el contrario, algunas
veces, la queja principal es una negación de algo que le afecta y hace una
valoración incorrecta sobre ello.
Evaluación, análisis conductual y establecimiento de objetivos
Se hace un análisis funcional, explicándole al paciente el motivo por el que se
inició su problema de conducta y, si es posible, cuáles son los antecedentes y
consecuentes de su conducta y por qué ésta se mantiene. Al exponerle todo
esto, comprobamos si el paciente está de acuerdo con la explicación que le
hemos dado o si, por el contrario, hay discrepancias.
Se finaliza la sesión explicando el tipo de intervención que se va a realizar, los
objetivos que nos proponemos alcanzar, la(s) conducta(s) que debería
cambiar y, a menudo, le proponemos las tareas para casa.

Selección y aplicación de las técnicas de tratamiento


En principio, elegir las áreas de intervención o las conductas a modificar y
debemos tomar una decisión con base, entre otros factores, en los intereses
o necesidades del paciente, la mayor probabilidad de éxito en la eficacia del
tratamiento o las circunstancias socio familiares del paciente.

Mantenimiento del rapport en las siguientes sesiones


En la medida en que se va desarrollando el proceso terapéutico, es fundamental
que el terapeuta deje claro que el tipo de relación interpersonal será
estrictamente profesional
La aplicación de las técnicas propiamente .
El terapeuta debe capacitar al paciente para que aprenda las técnicas a utilizar.
En la práctica clínica este entrenamiento se suele comenzar casi desde la
primera consulta.
El terapeuta, es esencial que éste sea flexible, es decir, debe adaptar el
tratamiento a cada paciente según las circunstancias de éste y debe reajustar
el trata- miento según vaya avanzando el proceso terapéutico.
Preparar al paciente para las recaídas
. Debe mantener una actitud positiva, ayudando al paciente a superar esa
recaída, a analizarla, puesto que algunos pacientes pueden pensar que el
tratamiento no les ha servido para nada.
Cómo y cuándo finalizar el tratamiento
Dejando a un lado los contratiempos, lo ideal es ter- minar el tratamiento
cuando se han cumplido los objeti- vos terapéuticos y terapeuta y paciente así
lo deciden.

Seguimiento
Es difícil que los pacientes después de finalizado el tratamiento acudan a estas
sesiones de seguimiento, por lo que es útil ponerse en contacto con ellos
mediante teléfono o por carta

Paciente que no acude a las citas


Si el paciente no asiste a las citas concertadas y las cambia continuamente,
debemos hablar con él para analizar los motivos de ello. En algunos casos,
está justificado, pero en otro tipo de pacientes no es así: lo toman por
costumbre, sin reflexionar en el trastorno que ello pueda causar al terapeuta
Resistencia del paciente al cambio
Si el paciente no asiste a las citas concertadas y las cambia continuamente,
debemos hablar con él para analizar los motivos de ello. En algunos casos,
está justificado, pero en otro tipo de pacientes no es así: lo toman por
costumbre, sin reflexionar en el trastorno que ello pueda causar al terapeuta.
Existen, además, una serie de variables tanto en el paciente como en el
terapeuta que pueden influir de algún modo en el proceso. Por parte del
paciente son variables como la edad, el sexo, el estado civil, el nivel económico,
el nivel intelectual y el grado de sinceridad. Por parte del terapeuta, además de
las variables edad y estado civil, existe una serie de características que
debería tener todo buen terapeuta estas son: aceptación, empatía, honestidad,
credibilidad, flexibilidad y buen conocimiento de sí mismo.