Anda di halaman 1dari 16
pésica a comienzos dl siglo X01 ahora en los incor dey %™ Parez Priege, We pl beet Segunda década del sgl, extd presente en los nuevos etudiog | 5 « i de Grado ode Mise puison ord Panteons cre | 42 eden de fecha): lode: dre! Sirk _gresos, revistas cientificas y publicaciones diversas debaten, revi | equ heim ery ipicanloeprncipeylogerishetincaan crs | Sagres ews vet interesan ma ss resultados a histoiadores dela lenguay | dela etry en gee ings y etic ern Peo tambjen manifesta interés por sus medodos ozos cam tsa como cla imagen cl dla obra dese, donde ne bien se plantcan problemas de oiginaly copias ode variances Yrs yee muy en cuca el a hers) actors Son evidencias dela solider dels cimientos sobre los que eta vie, i ja cenciafilologiea se sustenta, RIA Y Madd, 2011 HISTORIA Y METODOS LL, Importancia dela edicién critica de los textos Desde la perspectiva cientifica que en rigor poseula la inves tigacién licetaria,resulea imprescindible y necesariamente pre via a cualquiera de sus planteamientos, la contribucién de la Flologia, entendida ésca en su més estrcto significado, esto es, como ciencia que se ccupa de la conservacién, restauracién y presentacisa edicorial de los textos. Fn ese sentido, cabe resefiar que, en los tlcimos tiempos tia literatia, como Gel texto o desde la roderna semistic, se ha venido proclamando el interés por la restauracin y fijacién del texto como paso previo a toda inda- gacién ulterior. “Analizare interpreta la obra liveraria parece obviamente el iis claro cometido y justificacion de la critic literaria, Esa tara, ‘como es bien sabido, puede ser acometida desde muy diversos tenfoques y con muy diferentes procedimientos metocoldgicos, ‘eada uno de los cuales aportard sin duda su parte de verdad y delegiumidad individual “ 5 He pretendaarrancar desde el primi. genio sentido literal del texto y que no eche demasiado cn oli. ddo que la obra, como con razén afirmaba Robert Guiete, ha ido creda par ser lea y no para ser analzada (Guiete, 1972), eglan onder SRSA ble, antes de remontarse a ningiin tipo de abscracciones tes cas y especulativas, Urincipal crea que, por tanto, tiene que acometer cl cr iia dear pb Tas cfcuader textual, lngiseay referencias erdiasy de a a Seromisersbuice? para que sea posible la incerpretacion, hay que pact primero del texto: el into dela preeminencia de la era y del exp del texto sel requiico fundamental de toda incerprecacin lteraria [Marino, 1977], Al mismo blanco apuntan las palabras de Cesa- te Segre tratando de hermanasfilologi y sridcica liceratia o sla pos tense conceit, come opi acces problem dl cst, dives impresindbe Pespercara Elche memdologia di chi liom ls eis (ed ea 10 wot tent perce 8 inquest operoa chee ‘il gion devo sei cea intrpctaons dpe shcone signin e incon espe Sep, 199) rea quc l6gicamente parece hacerse mas compleja cuanto ti alejada exten el iempo la obra que queremos recuperae. ‘La mayorta de las veces esa obra del pasado [a conocemos por tuna serie d testimonios muy diversosydifcile de valorar. De los autores de la antigiiedad clisica, por lo general, han sobre- vivido numerosos manuscritos, la mayorta de los cuales son copias medievales y solo en contadas ocasiones (casos aslados | Virgilio, Plauto, Terencio, Cicerén) se ramontan a los siglos Sey eee siempre distances desu origen. En el cao de vextos nds difundidos y apreciados por el gusto general, como las come as de Terencio 0 las séticas de Juvenal, el nsimero de copias suede sobrepasa las quinienras (aunque es certo que remiren Eine reducido mimero de copias principales). En lo ceferente ala literatura espafila, muchas de mucstras bras cisicas pueden baberse cransmitido en copias miliples y diversts, en uno 0 varios manuscritosy tal vez también en farios sicsivos impresos. Un caso dificil y discutido presen- {2. por ejemplo, El Buscén de Quevedo, conseayado en tres imatuscritos (eng ells uno posiblemente apeyphto, el), la cdiciGn princepluak Zaragoza, 1626, y ots varias de ese mi so afioY stcesivos, Ante esa disparidad de testimonis los ed- toresmadernos andan muy divides, y unos posculan una doble tedaccién o sucesivasredacciones desde el manuscrio a la prin- cep nant gus es dan proridad ol manus y cos eran que las ediciones impeesas no son sino el resultado de un ‘extraordinario proceso de derurpacién, ‘Caso extranedinaro presenta, por ejemplo os datos de Ciis- «bal Colén, No se ha conservado ningiin autégrafo ai copia ticccra (apégeto), sno so los extractos que inclu fray Bar- tolomé de las Casas en su Historia de las Indias (tambin otros de st hijo Hernando Colén). Aunque a veors afirma que transcribe Girectamente las palabras del Almirante, en muchas otras resume 4 por su cuenta. Sia eso afiadimos que Las Casts s persona con. special interés en eeferir de una determinada manera os hechos dela conquista y del eato a los indios, probablemente habria que soxpechar su intervencién en algunos lugares del rexto. ¥ si ade tis consideramos la peculiar careza de la lengua de Colén, con meacla de castellano, italiano y portugués, comprenderemos la dificulead de editar el auténtico texto del Almirante, a eatea del fildlogo ance estos casos de transmisién muy poblads o indirect es extaordinara, casi magica, Nada menos {ue recomponer el texto aueéntico y verdadero! En situaci6n Semejante, zeliriéndose alos textos deturpados de Cicerén, el hhumanista Angelo Poligiano, en la Centura Secunda de su Mis- ‘ellanea, comparaba la tarea del fldlogo con el comportamien- to del médico Esculapio ante el eucrpo desmembado de Hipé- to, Como cuentan is fibula, el joven Hipelio fue butalmente " sera por sus desbacados caballo, ron separados yexcendidos por todas partes. Esculapio lost £6, os june, ls ecm y aid dara vida nome a 0 fue herido por un rayo a causa de la envidia de los loses. La comparacidn de Policiano es ciertamente una bella imac sen del quehacerfiloldgico y de sus logros extraoedinariosy rig ‘0805. En el proceso de difusidn, swadio e interpretacién de la br lceratia, s muy importante, pues, a interveneion da S- logo, para que discierna entre unos testimonios y ottos,y pon len nuestras manos el rextoauténtico y mis fable, y no eopias inficlesy degradadas. Sin ese texto, cualquier interprecacign 0 comentario sabre lator su obra cote ego de serine acto, si no disparatado, Por tanto, esa labor flolagica debe ser bien valorads por ls etre, por los profesor de literate, SRE Bot supucsts, por los lector. No indie gue ua obra se lea por un texto deverminado 0 por otto, pues puede e Toque quis deel auton PP ‘ysus miembros queda. el contcario, otras actiudes ante el texto, como desidia, la pereza o Ia conformidad (impuesta o simulada), oe Senkglcnent pron y muy aja de musa alin umansticay medierance, Nolo mismo leer en Quevedo, ene amos soncto Armor constant después dela fae cn el primer verso del ee cetor “Alma que a sodo un dios prision ha sido” que “Alma. {quien todo wn dis pein ba sido, ! venas que humor a arto fuego han dado, meduls que han gloioseserec ard ee contiene la verdadera imagen petrarquista del amor como cir. ‘cel del alma del amante. © leer por la tradicién manuscrita, en la Egloga HT de Garcilaso, refiriéndose a la ninka Nise, "coren del agua, en un agar florido, / estaba entre ls hicrbas iguala- 44a’, que leer por la edicin impres:"“esaba enc ls Hevbes ads”, que da pie anterpretacones diets. Nolo mis mo que Jorge Manrique diga del infante don Alfonso, denun- iando sonoth ones suesoria ante Enrique IV: “Pues su mano el inogente / que en su vida susesor / se Hamé”. que, Silemos por el Cancionem de lava excule su procedes vie hagaamos decir: “suger! lero No da igeal que Fe 18 nando de Rojas oculee el nombre del autor del primer acto de plestina ("si fin diera en esta su propia escriptura / corta un Soc ue ising gue fue Rod ic hombre y de mucho valet") 0 que as como ag editor quiere ncerprecando coax corso por Cote er Ep exo es To que tene que poner en claro el fildlogo en su edi ene ue sober mang is heramieness preis para set agus trans elec ou ilcn ysceceonar el Seco crores No ese anata abiaria de mejor 0 peor sec, sino ia abo. Son ue cuenca con procedimientos adecuados para aque ensefa la ecdétia, la critica ext 1.2, Historia y mécodos La necesidad de establecer la autenticidad de las obras que constiuyen el patrimonio culeural de un pueblo, se hace mis Sensible cuando éste cobra conciencia de aquel egado y se impo- ine como primordial rarea la de preservarlo de los desgastesmate- tales que incvitablemente ha producido el paso del tiempo. Le preocupa entonces salvar aquelias obras, no s6lo de alvido, sino tabi dels cambios aleaciones 0 mutlacones gu han suftido alo largo del tiempo por causa de miltiples faccores, desde a adversidad dl propo hombre (ues incndios, aque fs) a laincuria muchas veees de los propios artifice dela trans- isin. (copistas, encuacernadores, impresres, ec) En la historia, al necesidad fue ya sentida en fa époce hele- nistica, en el siglo tit. C., cuando los graméticos alejandrinos 9