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El síndrome de alienación parental (SAP) es un conjunto de síntomas que manifiestan los hijos

cuando uno de los padres los manipulan sentimentalmente a través de diversas estrategias
con la finalidad de que desarrollen un rechazo hacia el otro padre sin ninguna justificación.
Esto ocurre normalmente en parejas separadas o divorciadas, algunos ejemplos de cómo se
produce pueden ser cuando el padre tiene otra pareja y la madre le inventa a su hijo que ya no
lo quiere como antes o cuando el progenitor que vive con el hijo le dice que el otro ya no lo
quiere ir a ver cuando en realidad él se lo niega. Este tipo de conductas puede provocarle a los
hijos, aparte de experimentar un gran rechazo hacia el otro padre, sentimientos y emociones
sumamente negativas que no le permitirán encontrarse bien emocional y psicológicamente. En
algunas ocasiones, el progenitor manipulador llega a destruir totalmente la relación de su hijo
con el otro padre. Es importante reflexionar acerca de este síndrome, ya que los hijos son los
que salen más perjudicados.

En este artículo de Psicología-Online, síndrome de alienación parental: síntomas,


consecuencias y soluciones, vamos a analizar con más detalle acerca de este síndrome y a
brindarte una serie de consejos para darle una solución.

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Índice

Cuales son las características del padre alienador

Síndrome de alienación parental: síntomas en los hijos

Síndrome de alienación parental: consecuencias

Qué hacer ante el síndrome de alienación parental: soluciones

Cuales son las características del padre alienador

Se le considera como padre alienador al progenitor que manipula de manera progresiva a sus
hijos con la intención de destruir totalmente la relación entre ellos y el otro progenitor.
Algunas características o síntomas que tienen en común los padres alienadores son los
siguientes:

Síntomas psicológicos

Quieren tener el control total de la vida de sus hijos, por lo que evitan a toda costa promover
su individualidad y prepararlos para que tomen sus propias decisiones y desarrollen un criterio
propio.

Son personas sumamente dependientes que quieren tener siempre a su lado a sus hijos para
satisfacer sus carencias afectivas y, así poder, controlar la ansiedad que les causa el separarse
de ellos.

Tienen una muy baja autoestima y necesitan constantemente de la atención de sus hijos para
sentirse valorados.

Son incapaces de ponerse en el lugar de sus hijos y de cualquier persona en general. Tienen
poca empatía hacia los demás y pareciera que todo gira en torno a ellos.
Manipulan constantemente a sus hijos y a los demás con la finalidad de conseguir tener el
control de sus hijos y de hacerle daño a su ex pareja.

Tratan de controlar el tiempo que pasan sus hijos con el otro progenitor, ya que el separarse
de ellos aunque sea por poco tiempo les genera un gran sentimiento de angustia y desamparo.

Evitan en la medida de la posible ser evaluados por profesionales de la psiquiatría o psicología


porque saben que serán descubiertos.

Síntomas conductuales

No mantienen al tanto al otro progenitor de todo lo relacionado con sus hijos. Por ejemplo,
dejan de informarle cómo van en el colegio, cómo se encuentran de salud, lo mucho que les
echan de menos, entre otras cosas importantes.

Tratan de impedir que el otro progenitor visite a sus hijos, para ello, programa actividades para
mantenerlos el mayor tiempo posible ocupados.

Evitan en la medida de lo posible que sus hijos reciban cartas, regalos, paquetes, etc., que les
envía el otro progenitor.

En caso de que el otro padre tenga pareja, pueden inventar cosas negativas acerca de esa
persona e incluso decirles que ellos ya pasaron a segundo plano.

No solo manipulan a los hijos, sino también tratan de manipular a todo su entorno como a su
familia y amigos para poner al otro progenitor en su contra.

Pueden intentar cambiar los nombres y/o apellidos de los hijos.

Suelen amenazar a sus hijos si estos expresan su deseo por estar con el otro progenitor.

Le echan la culpa al otro progenitor del mal comportamiento de sus hijos.

No toman en cuenta la opinión del otro progenitor a la hora de tomar decisiones importantes
en la vida de sus hijos.

Pueden llegar a tirar o a destruir los objetos que le ha regalado el otro progenitor a sus hijos.

Síndrome de alienación parental: síntomas en los hijos

Cuando los hijos están siendo constantemente manipulados por el progenitor alienador para
que sientan rechazo hacia el otro, comienzan a manifestar una serie de síntomas que pueden
dejar en evidencia que están padeciendo de este síndrome. Algunos de los síntomas en los
niños más comunes que suelen aparecer son los siguientes:

Aparece un rechazo evidente hacia el otro progenitor y tratan de evitar cualquier tipo de
encuentro con él.

Hablan de manera negativa acerca de su otro progenitor e incluso pueden llegar a insultarlo.
Son incapaces de ponerse en el lugar del otro progenitor, incluso si este les demuestra lo mal
que se siente de ser rechazado.

Suelen utilizar y repetir frases propias del padre alienador en donde se juzga y critica
injustificadamente al otro progenitor.

Pueden manifestar un cambio evidente de conducta física y verbal, volviéndose esta más
agresiva.

Llevar a cabo conductas en donde se vea reflejado su rechazo hacia el otro progenitor, las
cuales serán premiadas por el padre alienador.

Se muestra temeroso a expresar su deseo de contacto con el otro progenitor.

Síndrome de alienación parental: consecuencias

El síndrome de alienación parental puede traer muchas consecuencias a los hijos. Algunas de
estas consecuencias que pueden aparecer son las siguientes:

Pueden volverse sumamente retraídos, tímidos o algunos otros muy violentos.

Se instaura en ellos un miedo exagerado al abandono.

Pueden llegar a sufrir depresión.

Como han convivido tanto con el progenitor manipulador, aprenden a adoptar este tipo de
conducta, por lo que tienden a manipular a los padres y a las personas que los rodean.

Muestran un bajo rendimiento escolar.

Tienen problemas de autoestima, por lo que comienzan a carecer de amor propio.

Aparecen en ellos sentimientos de culpabilidad.

Con el tiempo, pueden llegar a romper la relación con ambos padres.

En casos de mayor gravedad, pueden llegar a adoptar conductas delictivas como manera de
vengarse de los padres.

Se frustran fácilmente ante cualquier tipo de incidente o situación.

Tienen dificultades para construir relaciones de amistad o de pareja estables.

Qué hacer ante el síndrome de alienación parental: soluciones

Es fundamental para darle solución al síndrome de alienación parental que los padres tomen
consciencia del profundo daño que les pueden hacer a sus hijos, ya que en la mayoría de los
casos no son conscientes de las repercusiones que esto puede traerles a corto y a largo plazo.

En ocasiones, es necesario recurrir a profesionales para que actúen como intermediarios y se


encarguen de vigilar y asegurar el bienestar de los hijos. Sin embargo, existen una serie de
consejos y recomendaciones que se deben de tomar en cuenta cuando se ha identificado este
problema y se le quiere dar solución, incluso aunque el daño ya esté hecho. Algunos de estos
consejos y recomendaciones para los padres son los siguientes:
Es necesario que el padre alienador reciba ayuda de un profesional para sanar esas heridas
emocionales que probablemente tenga desde la infancia.

Promover la mejora de la relación entre ambos progenitores. Para ello, se puede recurrir a un
profesional para que puedan llevarse lo mejor posible y actuar en beneficio de los hijos.

Mejorar la comunicación con los hijos para que tengan la confianza de expresar lo que sienten
abiertamente y, así mismo, ayudarlos a superar sus miedos y resolver sus dudas.

Cada vez que se pretenda hablar mal de la expareja, recordar el profundo daño que esto le
hace a los hijos y evitar hacerlo.

Mantener el contacto con los hijos, detectar y cubrir sus necesidades.

Llevar a los hijos a que sean evaluados por un psicólogo para detectar sus necesidades y
resolver esos conflictos internos generados por el mismo síndrome.

Mantener claro y firme el objetivo de velar por el bienestar físico y psicológico de los hijos.

Conversar con el padre alienador de manera pacífica e insistir para que tome consciencia del
daño que le está provocando a sus hijos y mantenerse firme en cuanto a que se lleven a cabo
las reglas y normas establecidas como las visitas, el contacto telefónico frecuente con ellos, el
mantenerse al tanto de lo que les ocurre, etc.

Este artículo es meramente informativo, en Psicología-Online no tenemos facultad para hacer


un diagnóstico ni recomendar un tratamiento. Te invitamos a acudir a un psicólogo para que
trate tu caso en particular.

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