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Revista de Estudios Sociales No.

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rev.estud.soc.
agosto de 2008: Pp. 148. ISSN 0123-885X
Bogotá, Pp.114-123.

Entender el cómic:
el arte invisible*

McCloud, Scott (1995). Entender el cómic: el arte invisible. (Abulí, Enrique Trad.). Bilbao: Astiberri. (pp. 216).
(Trabajo original publicado en 1994 con el título Understanding Comics: The Invisible Art por Harper Paperbacks).

Alejandro Martín**

* Reproducción de imágenes autorizada por HarperCollins.


** Egresado del programa de matemáticas de la Universidad de los Andes, Bogotá, Colombia. D.E.A. en Lógica y
Filosofía de la Ciencia, Universidad Nacional de Estudios a Distancia, España. Entre sus publicaciones más recientes
se encuentran: Elster, Leibniz & el espíritu del capitalismo. Revista Laguna, 13, 69-84 (2003) y La lógica entre
las matemáticas y el derecho, Precedente, Anuario Jurídico, 127-137 (2004). Del 2004 al 2007 se desempeñó
como editor de la revista Piedepágina y actualmente se desempeña como coordinador de la Biblioteca Virtual de la
Biblioteca Luis Ángel Arango. Correo electrónico: alemartin@gmail.com

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Alejandro Martín
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cuencia y efectividad para la memoria clasificarse por distintos niveles (y
y para la expresividad. modos) de abstracción (Vocabulario
de los cómics).
Pero no se queda ahí; su trabajo no
se restringe al análisis del medio, 3. La clausura: la esencia del cómic
uera de algunos pocos in- ya que mediante el estudio de los la constituye todo aquello que tiene
tentos, los cómics han sido poco estu- mecanismos del cómic el autor nos que añadir el lector y la potencia del
diados, y lo que resulta más grave aún: brinda herramientas muy ricas para “canal”, espacio entre viñeta y viñeta
como género el de los cómics todavía comprender otros medios y la for- (Sangre en el callejón).
ha sido entendido por muy pocos en ma como nos relacionamos con el
cuanto a su importancia y su poten- mundo a través de las imágenes. Sin 4. El manejo del tiempo: las viñetas no
cialidad. Utilizando el medio mismo duda, el proyecto es pretencioso y el son simples fotogramas, el tiempo se
de los cómics –Understanding Comics autor resulta a ratos un poco ingenuo introduce en ellas de modos muy dife-
es un ensayo teórico contado en viñe- al elevarse en el vuelo teórico. Cada rentes (Las viñetas y el tiempo).
tas–, Scott McCloud realiza un análisis aspecto propio de los cómics lo lleva
profundo de lo que son los cómics: su a una pregunta sobre las cuestiones 5. Los modos de hacer visible lo invisi-
lenguaje, sus elementos internos, su filosóficas clásicas: la percepción, el ble: con meras líneas no se comunican
relación con otros medios; y con ello tiempo, la comunicación, la indivi- “sólo” imágenes: se transmiten senti-
consigue no sólo darnos claves para dualidad, el arte, la humanidad. Sin mientos, sensaciones, todos los senti-
ayudarnos en una lectura más profun- embargo, McCloud consigue salir ai- dos (La línea viva).
da de los mismos, sino que nos prueba roso en la mayoría de los casos, tanto
que los cómics son un género artístico por el sentido del humor con que ma- 6. Las imágenes y los textos: al contrario
tan valioso como los demás y un medio neja todo como por la agudeza con la que en las artes más prestigiosas –no-
con una cantidad infinita de posibilida- que hace las conexiones en cada caso. velas y pinturas–, en los cómics se ar-
des en muy distintos contextos. Esto último, su uso de los elementos ticulan de modo inigualable imágenes
particulares para hacerse preguntas y textos (Mostrar y contar).
Dos aspectos, sin duda, deben ser abstractas, sumado al modo como el
destacados en el libro de McCloud: el autor se introduce a sí mismo en el 7. La metodología de trabajo: en todas
rigor metodológico y el hábil uso del libro como personaje-narrador para las artes es necesario recorrer los mis-
lenguaje de los cómics, en particular, contarnos en “primera persona” sus mos pasos para llegar a elaborar obras
de los diagramas y los íconos. Al tratar hallazgos, convierten el libro en algo de fondo (Los seis pasos).
cada aspecto (que identifica cada capí- que va más allá de un “manual para
tulo) introduce conceptos claramente leer cómics” y lo llevan a constituir 8. El color: en los cómics, el uso del
definidos que le sirven para crear tipo- un ejemplo muy singular de lo que color ha estado siempre condicionado
logías mediante las cuales hace clasi- puede ser un “ensayo” escrito en có- por las posibilidades de la tecnología
ficaciones que cubren la totalidad del mics, que ha de interesar incluso a y el mercado (Algunas palabras sobre
universo de los cómics: organizando quien pensó (o piensa) que nunca el color).
tanto aquellos que se han dado en la volvería a leer una historieta.
historia (en los distintos países y tiem- 9. Resumen: un libro se puede resumir
pos) como los que podrían surgir en los El libro se estructura en nueve capí- en una serie de diagramas (Ensamble
dominios por explorar. Y en cada caso tulos, cada uno dedicado a un eje de de las piezas).
sus clasificaciones analizan con el mis- análisis y en el que se prueba una te-
mo cuidado los cómics más sofistica- sis fundamental:
dos y los más populares. Sus tipologías La definición de “cómic”
son tratadas con una ingeniosa meto- 1. La definición de cómic: los cómics
dología gráfica que prueba cómo los constituyen un universo inmenso que Luego de poner a prueba la clásica de-
diagramas resultan fundamentales en se opone a la estrechez de la concep- finición de Will Eisner de los cómics:
la presentación y en la conceptualiza- ción popular del término (Poner las co- “arte secuencial” (un expositor la ex-
ción de la información. Y, por último, sas en su lugar). pone ante una audiencia exigente que
el hecho de que haga corresponder un sugiere todo tipo de casos que, sin ser
ícono con cada concepto le permite 2. El lenguaje de los cómics: las imá- cómics, la “cumplen”: el cine, las pala-
hablar con imágenes y mostrar su elo- genes en tanto que íconos pueden bras, etc.), Scott McCloud (el perso-

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naje) llega a proponer la suya propia: para representar a una persona, un lu- Esto lo lleva a una reflexión filosófica
“Ilustraciones y otro tipo de imágenes gar, una cosa o una idea” (p. 27). bastante especulativa, en la que pro-
yuxtapuestas en secuencia deliberada, pone que la concepción que cada uno
con el propósito de transmitir informa- A su vez, divide la noción de ícono en tiene de sí mismo tiene forma de ca-
ción y obtener una respuesta estética las categorías de: símbolos (para repre- ricatura: al no poder vernos a nosotros
del lector” (p. 9). sentar ideas o filosofías), íconos de la mismos de cuerpo entero, la “imagen”
ciencia, lenguaje y comunicación (nú- que tenemos de nosotros está com-
Esta definición le sirve para buscar meros, letras, símbolos matemáticos, puesta de “ideas” de nuestras partes,
expandir el uso del término que para etc.), y por último, aquellos que repre- y estas ideas son más bien abstraccio-
mucha gente sólo nombra: “[libros] sentan por parecerse a su objeto. Duran- nes análogas a las de la caricatura. Al
toscos, pobremente dibujados, semili- te este capítulo, mostrará la omnipre- ser conscientes de nuestro cuerpo no
terarios, baratos, desechables, cosa de sencia de las imágenes icónicas en el tenemos la imagen fotográfica de nues-
niños” (p. 3). mundo actual (señalización, publici- tras partes sino ideas de las mismas.
dad, etiquetas, etc.), de modo que la Al leer caricaturas nos identificamos
Haciendo un viaje por la historia del teoría elaborada allí debería ser de gran con personajes que al tener tan pocos
arte y la escritura, el autor nos descu- interés no sólo para los interesados en rasgos concretos “representan” siem-
bre cómo, si nos regimos por la defi- el cómic y la caricatura.1 Y además, su pre al lector tal como se concibe a sí
nición propuesta, el término cubriría reflexión sobre la “imagen abstracta” (y, mismo (esquemáticamente).
no sólo aquellas publicaciones que nos sobre todo, su esquematización) tendrá
muestran las tradicionales historias del implicaciones profundas tanto para la De todos modos, lo más potente de
cómic (que suelen comenzar alrededor filosofía de la mente y de los conceptos este capítulo, y quizás del libro entero,
de 1900), sino mucho más: desde los como para la teoría del arte. es la teoría de la abstracción que ela-
libros ilustrados aztecas, las narracio- bora acerca de las imágenes. Ésta se
nes con imágenes del medioevo fran- A los íconos que representan por su basa en distinguir los dos ejes princi-
cés, algunas pinturas egipcias, pasan- “parecido” es a los que más espacio pales en los que se usa esta noción:
do por las historietas de Hogarth (siglo dedica en este capítulo. Elabora para
XVIII), y llegando hasta libros-arte de ellos una clasificación lineal, según el – Por un lado, la abstracción en el
varios artistas clave del siglo XX (Lynd nivel de “abstracción”: un continuo sentido filosófico tradicional: que va
Ward, Franz Masreel, Max Ernst). que va desde la imagen fotográfica de lo particular a lo general, y que en
hasta el esquema clásico de un rostro el caso de las imágenes va de la más
McCloud utiliza un esquema de tres (dos puntos y una rayita). Da el nom- realista a la más caricaturesca.
íconos para ilustrar las distintas con- bre de caricaturas [cartoons] a aque-
cepciones del espectro de los cómics: llas imágenes hechas de pocos trazos – Por otro lado, la abstracción en el
un callejón estrecho, que representaría muy sencillos y que están, dentro del sentido clásico de la teoría del arte:
la concepción ordinaria corta de miras espectro, en la esquina contraria a la que va de la imagen realista a la ima-
e injusta con un arte tan variado; un de la imagen fotográfica. Y basándose gen compuesta de elementos geomé-
mapamundi con retratos de los prota- en el hecho (que da por comprobado tricos simples.
gonistas más famosos el mundo de los y que nos ilustra muy ingeniosamente
cómics clásicos, que daría una idea de con la imagen de un tomacorriente) Como se trata de dos líneas que tienen
la posible geografía del mundo real de de que cada uno de nosotros al ver un lado en común (la imagen realista),
los cómics; y una serie de constelacio- dos puntos y una línea no puede de- el todo resulta ser un triángulo. Trián-
nes, que simbolizaría el universo de jar de ver un rostro, McCloud intenta gulo que Scott McCloud aprovecha
posibilidades (géneros, herramientas, exponer las razones por las cuales los para clasificar una cantidad inmensa
medios, filosofías, movimientos) que lectores son absorbidos de una forma de los cómics clásicos según su grado
aún no han sido exploradas. tan particular por las narraciones que de abstracción en ambos ejes.
utilizan este tipo de imágenes de ca-
ricatura (cómics, animaciones, muñe-
El lenguaje de los cómics cos animados). La clausura
La noción central en este capítulo es La “clausura”, tal como la concibe
la de ícono, que el autor utiliza para 1 Hasta ahora los más interesados en el libro McCloud, sería la característica fun-
significar: “Una imagen que es usada parecen haber sido aquellos que se ocupan damental de la percepción, según
del diseño de interfaces computacionales.

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la cual concebimos un todo cuando No es extraño que McCloud encuen- mismo, se presentarán los modos en
sólo recibimos una información par- tre los otros tipos de transiciones en los que puede ser usado para estructurar
cial (al escuchar el ruido de la puerta cómics experimentales, como los que el tiempo de una escena. Al cortarlo y
asumimos que alguien entró). Luego hizo Spiegelman en los setenta, pero estirarlo, al mezclar paneles largos con
de una introducción de corte feno- lo que sí resulta más interesante es el paneles cortos, este signo servirá para
menológico, en la que da cuenta de hecho de que los esquemas de barras manejar el tiempo e incluso permitirá
los muchos modos en los que la clau- de los cómics japoneses en general narrativas experimentales: bifurcacio-
sura forma parte de nuestra vida, el sean significativamente diferentes de nes o bucles.
autor se ocupa del modo fundamen- los occidentales. Por un lado, utilizan
tal en que ésta tiene lugar en los có- una proporción mucho más cercana de La otra noción temporal fundamen-
mics: el “canal” entre viñeta y viñeta. los cortes de tipo 2 y 3, y los del tipo 1 tal en los cómics tiene que ver con el
A partir de dos imágenes una al lado sí tienen uso (en los cómics japoneses modo de representar el movimiento
de la otra, el lector debe entender una acción puede alargarse mostrando en imágenes fijas. McCloud comien-
una acción, una situación, una idea los distintos momentos intermedios, za por mostrarnos cómo esta cuestión
completa. La habilidad del que es- cosa que no suele suceder en los oc- se conecta a la historia del arte, en el
cribe cada historia está en el modo cidentales, mucho más “sintéticos”). momento de la invención de la foto-
como lleva al lector a “completar la Pero lo más interesante es que la tran- grafía y el cine, y que tiene ejemplos
historia”; en muchos casos, esa cola- sición tipo 5 aspecto-a-aspecto, que en particularmente interesantes en las
boración parecerá intuitiva; en otros Occidente casi no se usa, en los cómics series de fotografías de Muybridge y
tendrá que ser mucho más activa. Ver japoneses recibe alrededor de un 15%. en experimentos pictóricos como los
figuras 8a y 8b. McCloud aprovecha esta circunstan- del futurismo y la famosa pintura de
cia para reflexionar un poco sobre la Duchamp del hombre bajando la es-
McCloud propone distinguir seis tipos diferencia entre las culturas occiden- calera. En el cómic este tema deviene
de salto entre viñeta y viñeta: tal y oriental, en particular, sobre la un problema fundamental que no ha
concepción del tiempo y de la noción dejado de evolucionar en el siglo XX,
1. momento-a-momento de momento en la narración, notando cuando se ha experimentado con dis-
2. acción-a-acción cómo en los cómics japoneses un ins- tintas estrategias que se han conver-
3. tema-a-tema tante se toma más viñetas y se aprove- tido en símbolos: desde el uso de las
4. escena-a-escena cha tanto para darle un cierto espíritu líneas de movimiento que dan idea del
5. aspecto-a-aspecto al ambiente como para profundizar en tramo recorrido por el móvil hasta el
6. non-sequitur el interior de los personajes. uso de efectos borrosos para las figu-
ras o los fondos (marca de estilo del
cómic japonés). Estos efectos pueden
Partiendo de esta clasificación, crea El manejo del tiempo ser utilizados simplemente para trans-
un modo de análisis para cada cómic: mitir la idea de un movimiento, o ser
mediante un diagrama de barras re- Por un analogía equivocada con el incorporados de manera realmente
presenta la proporción del uso que se cine, se toman los cuadros de cada dramática para convertirse en elemen-
hace de los distintos saltos. Y uno de cómic como si fueran fotogramas que tos propiamente expresivos.
los aspectos más notorios que encuen- representan instantes. En este caso,
tra es que en la mayoría de los cómics, McCloud se encargará de mostrar con
tanto norteamericanos como europeos cuidado cómo en muchos de los casos Los modos de hacer
(desde los de superhéroes, pasando los paneles de los cómics nos cuen- visible lo invisible
por Eisner, Manara y Tardi, hasta Tin- tan un período más amplio y muchos
tin), el esquema es el mismo: la mayo- de ellos habrán de ser leídos tempo- De nuevo, McCloud arranca inser-
ría de cortes son del tipo 2 acción-a- ralmente. Conociendo la regla de la tando los cómics en la historia del
acción (65%), con una cierta medida lectura en Occidente, de izquierda a arte. En este caso, se trata del ex-
de los del tipo 3 tema-a-tema (20%) y derecha y de arriba abajo, el narrador presionismo y las investigaciones
del tipo 4 escena-a-escena (15%). En aprovechará ese “movimiento de los de Kandinsky, y los modos como en
todos los casos, en este tipo de cómics ojos” para llenar de tiempo cada ima- ambos casos se buscó representar
el eje está en la narración, en contar gen y cada página. El panel se convier- emociones mediante la pintura (en
una historia, y ésta “avanza” principal- te entonces en objeto de análisis del particular, mediante los trazos y los
mente por secuencias de acciones. libro y, al ser examinado como signo colores). Nuestro “profesor” se con-

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centra en la línea y las maneras como Las imágenes y los textos Con relación a los modos de integrar
el trazo puede señalar tantos rasgos imágenes y texto en los cómics, el au-
del carácter: una línea que puede Scott McCloud comienza este ca- tor aplica de nuevo su habilidad clasi-
ser tranquila o angustiada, racional, pítulo identificando una corriente ficatoria para categorizar los distintos
suave o salvaje... De nuevo, aprove- dentro de la modernidad occidental modos de combinarlos en una viñeta:
cha su erudición para indicarnos las que tendió a separar imágenes y tex-
formas en que los autores de cómics tos, llegando a su punto más alto en 1. centradas en el texto (imágenes
han usado esas líneas para crear el siglo XIX, cuando las obras cum- ilustran pero no añaden)
personajes inocentes (Disney), neu- bres de la pintura tendían al máximo 2. centradas en la imagen (textos son
róticos (Crumb), dinámicos y amis- realismo, y los textos de poesía a la banda sonora o añaden visualmente)
tosos (Kirby). Y esas mismas líneas máxima abstracción, situándolos en 3. duales (imágenes y texto dicen
que perfilan los personajes, al con- los dos bordes del continuo que es- lo mismo)
figurar los fondos, proveen también tableció en el capítulo 2. Aprovecha 4. aditivas
de ambiente y espíritu a la historia. para oponer estas dos posiciones ex- 5. paralelas
tremas a todo ese mundo donde por 6. montaje (palabras parte de
¿Pero qué otros métodos tiene el lo general suelen venir combinadas la imagen)
dibujante de cómics para trans- las imágenes y los textos: la publici- 7. interdependientes
mitir tantas cosas “invisibles”? En dad, las portadas, los logotipos; y que
este momento, McCloud entra a tradicionalmente son considerados: Para esta clasificación, sólo las ex-
analizar el uso de distintos tipos “en el mejor de los casos, un entre- plica usando ejemplos; y para el últi-
de símbolos gráficos propios de los tenimiento para las masas; en el peor mo caso da una muestra de cómo se
cómics: las líneas onduladas que de ellos, un producto de burdo co- puede usar en distintas proporciones
representan olores, el soplido de mercialismo” (p.140). Esa perspecti- el balance entre imágenes y textos.
tranquilidad, los corazones del ena- va (que, como en el resto del libro, Sus ejemplos no lo llevan a mayores
morado, los pajaritos del que fue parte de la búsqueda de encontrar reflexiones, si bien los casos que pre-
golpeado en la cabeza, el sudor de una explicación para la poca valora- senta son muy útiles para cualquiera
angustia, etc. En esta serie de casos ción de los cómics que encuentra en que piense hacer un cómic y no sea
detecta un proceso muy interesan- nuestra cultura) puede ser acusada todavía consciente de cómo balancear
te que resulta fundamental: cuando de acomodar los hechos a la tesis que en sus viñetas imágenes y texto.
las imágenes dejan de ser íconos que se quiere probar, por ejemplo, invo-
representan por parecido, a ser ele- cando la importancia de la escritura
mentos simbólicos que representan realista en el siglo XIX. Pero estos La metodología de trabajo
algo invisible mediante un código. “pecadillos” en realidad no importan,
“Este salto de lo visible a lo invisi- ya que de todos modos el uso de su En este capítulo, el autor cierra su
ble ha sido la base de todos los len- “triángulo de abstracción” en este argumento sobre la relación entre el
guajes escritos desde que comenzó capítulo da muestras de lo útil que arte y los cómics, y quizás, de todas
la civilización” (p.130). Un ejemplo puede ser esta herramienta teórica sus elucubraciones, la que desarro-
interesante de lo convencional en para entender distintos movimientos lla aquí es la que luce más ingenua y
estos símbolos que representan es- en la historia del arte. Éste prueba arriesgada. Intenta definir en un par
tados de ánimo es lo diferentes que ser especialmente interesante, cuan- de viñetas lo que es el arte y cómo
son las convenciones japonesas de do McCloud lo aplica para repre- este resulta determinado en la evolu-
las occidentales. sentar los giros dentro del triángulo ción humana por la capacidad de los
que significaron las vanguardias, las hombres de hacer cosas que no tie-
Antes de terminar este capítulo, Mc- cuales, en el cambio de siglo del XIX nen un propósito definido: productos
Cloud no puede dejar de analizar los al XX, se salieron del realismo en la cuya finalidad no está pensada con
símbolos de los cómics que están más pintura (tendiendo a las dos esqui- miras a la supervivencia (todo esto
claramente dedicados a representar nas de abstracción: la geométrica y contado con historias de caverníco-
lo “invisible”: los globos de texto y los la general). Con ello, como sucedió las que descubren el arte de modos
textos-gráficos que en sus múltiples en el caso del Dada, las vanguardias insospechados). Como siempre, con-
trazos denotan los sonidos y pensa- integraron de nuevo imagen y texto sigue ser chistoso y ágil, pero a ratos
mientos y todos sus matices. de diversas maneras. luce un poco torpe y simplón.

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De todos modos, el lado fuerte del capí- narrativa: Maus (donde, a pesar de que En todo caso, hay que aceptar que,
tulo tiene lugar cuando explica su teoría el peso está en la historia, se siente el sea cual sea la concepción que tenga
de los seis pasos que debería tener toda pulso formal del autor). de lo que es una “idea”, McCloud es
creación artística (representados por las un genio en los distintos modos de
distintas capas de una manzana): De nuevo, este esquema que presenta “esquematizar” las suyas, y lo prueba
resulta muy útil para mirar las distin- en este capítulo final, donde dedica
1. idea/propósito tas producciones humanas, y en par- para cada uno de sus capítulos una
2. forma ticular, todas aquellas en las que la página, o máximo dos, para “resumir”
3. estilo noción de proyecto está en el corazón la “idea” central expuesta allí. Aquí se
4. estructura del asunto. pueden ver aprovechados, en su máxi-
5. destreza ma potencia, los íconos y esquemas
6. superficie. que desarrolló a través del libro.
El color
Cada uno de los pasos queda magní-
ficamente explicado con una serie de Éste es el capítulo más ligero y super- Conclusión
historias cortas de personajes que quie- ficial. El autor apenas señala cómo los
ren dedicarse a los cómics, y cada uno condicionamientos iniciales del uso El ensayo es un género muy particu-
sólo consigue llegar hasta un punto: el del color en los cómics tuvieron que lar en el que, si bien tiene algunas re-
joven que consigue pulidas imágenes ver con la tecnología que hacía posi- glas, sus máximos exponentes surgen
(superficie), la muchacha que llega ble su reproducción y con las condi- por lo general en lugares muy distin-
realmente a dominar el trazo y la cons- ciones del mercado: tanto los costos tos y no obedecen a ningún tipo de
trucción de figuras (destreza) pero no de las tintas extras como los ingresos entrenamiento. Son obras singulares
sabe narrar, el tipo que llega a ser muy por captar un público más amplio. que consiguen, a un mismo tiempo,
buen dibujante y a contar bien historias Encuentra así las razones que expli- iluminar de modo potentísimo el te-
(estructura) pero no se distingue del can los colores planos que identifican rreno al que dirigen su luz, ser sig-
resto, la mujer que además llega a tener los cómics populares de superhéroes. nos de su tiempo y marca del alma
su propio idioma (estilo), el señor que Añade también una nota más a su de sus autores. Se vuelven textos de
luego de llegar a ese punto se pregunta: continuo de abstracción al señalar obligada lectura para aquellos que se
“¿Por qué hago esto?” (Cualquiera que cómo el color puede dar un toque ocupan de ese terreno, pero por lo
llegase sólo hasta aquí produciría una más de realismo. Y termina el capí- general encuentran su popularidad
“manzana hueca”) (p.182). tulo indicando ciertos experimentos en otros dominios a los que abren ese
interesantes que ya han tenido lugar terreno. Son profundos, arriesgados y
Y ante esta pregunta, McCloud propo- y ciertos caminos que todavía están personales. Dicen mucho más de lo
ne dos posibles respuestas: “¿Preten- por explorar. que en principio pretenden y abren
de el artista decir algo sobre la vida o muchas puertas. Estoy pensando en
decirnos algo sobre el trabajo que rea- textos clásicos como La cámara lú-
liza?” (p.178). La opción que tome lo Resumen cida de Roland Barthes, por señalar
llevará a escoger la forma, y convertirse otro clásico de los estudios visuales,
en un experimentador (como McCay McCloud cierra el libro redondeando junto a los cuales este libro habría de
o Moebius), o a escoger el camino de su teoría de la comunicación, en la ser situado. Si bien habría que reco-
la idea/propósito, y hacer de su arte una que, a pesar de ser creada para analizar nocer que las herramientas teóricas
herramienta (como Hergé o Eisner), y un medio en el que forma y contenido de Understanding comics son en rea-
en este caso, “contar la historia (o en el están tan inextricablemente unidos, lidad más efectivas, La cámara lúcida
caso de la no ficción, transmitir el men- carga todavía de un modo muy fuerte resulta mucho más sutil y profundo.
saje) adquiere prioridad por encima de con la tradición “platónica” que tiende Sin duda, es dentro de la categoría de
la inventiva, si bien contar una historia a separar radicalmente las “ideas” de los ensayos, y de los grandes ensayos,
lo más efectivamente posible requerirá los “materiales” que han de transmitir- que este libro deberá ser situado.
cierta invención, como a menudo su- las. Para el autor, al parecer, los cómics
cede” (p.179). No es imprescindible son esencialmente formas de transmi- Sin embargo, quizás el proyecto más
tomar una única opción, como prueba tir una idea de la mente del creador, cercano con el que debería ser com-
el caso de Spiegelman, que luego de su y no esos libros que en sí mismos son parado serían los videos de John Ber-
trabajo experimental lanzó su obra más formalmente tan ricos y expresivos. ger, Modos de ver; ya que son pocos

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los casos donde un “texto” teórico cómic puede ser un medio para otro Este libro es una muestra clara de
se analiza a sí mismo y usa de modo tipo de escrituras. cómo una reflexión profunda sobre
tan efectivo los medios que el mismo un objeto particular puede dirigir
medio le provee. Sin meterse nunca En su modo de pensar y decir las co- tan distintas y variadas reflexiones
en las honduras del análisis ideológi- sas, McCloud es claramente gringo: generales. Y, sin duda alguna, es una
co del teórico inglés, McCloud prue- directo y seguro de lo que piensa; y muestra de cómo la investigación y
ba aquí incluso más habilidad en el aunque puede abusar de su ingenui- el trabajo teórico pueden producir
aprovechamiento de las herramien- dad a la hora de meterse en terrenos objetos que son arriesgados, diverti-
tas que el medio que está analizando que no domina, lo compensa con cre- dos, retadores, hermosos, singulares,
le brinda. Quizás una de las ideas ces con un conocimiento profundo y y que pueden abrir todo un mundo
más singulares que consigue probar, minucioso del objeto que lo obsesio- para aquel que dedique un tiempo
y de modo impecable, es cómo el na: los cómics. para meterse en ellos. 

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