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¿Cómo se creó la atmósfera?

Para dar respuesta a la pregunta, conozcamos antes qué es la atmósfera y cómo está compuesta.

La atmósfera es la capa de gases que rodean a un cuerpo celeste, como la Tierra, y que son
atraídos hacia éste por la fuerza de gravedad; ellos protegen de la radiación solar ultravioleta,
controlan la temperatura y evitan el ingreso de meteoritos.

La profundidad atmosférica de cada planeta depende de la cantidad de gases que lo rodean.

La atmósfera terrestre está compuesta de gases como el nitrógeno, el oxígeno, el argón y el ozono,
que absorbe la mayor parte de los rayos procedentes del Sol. También contiene vapor de agua,
uno de los responsables de la formación de las nubes; polvo, polen y dióxido de carbono, residuo
de la respiración y de las reacciones de combustión.

Además, la atmósfera terrestre tiene cinco capas: la primera es la tropósfera, rica en oxígeno y
vapor de agua, donde ocurren los fenómenos meteorológicos que conocemos: lluvias, vientos y
nevadas. Llegar hasta su límite solo es posible con un avión especializado, capaz de alcanzar
grandes altitudes.

La segunda capa es la estratósfera, un lugar seco y sin fenómenos meteorológicos al que no


pueden llegar los aviones, porque no hay aire suficiente para sostenerlos, pero sí los globos
aerostáticos.

Le sigue la mesósfera, la capa donde se encuentran los restos de las estrellas fugaces, es decir, los
meteoroides que se han desintegrado en la termósfera o ionósfera, la penúltima capa de la
atmósfera terrestre, y en la que suceden las auroras boreales; en ella, además, orbitan los
transbordadores. Finalmente la capa más exterior es la exósfera, que comunica con el espacio
exterior. Todas las capas reunidas protegen y regulan la vida terrestre.

Se cree que la atmósfera surgió hace aproximadamente 4.500 millones de años, por un proceso
que se puede explicar en cinco etapas.

En la primera etapa, la atmósfera se conformó con emanaciones volcánicas, como el vapor de


agua, el dióxido de carbono y de azufre, y el nitrógeno. En este punto, el oxígeno estaba apenas
presente.

En la segunda etapa, al enfriarse la Tierra, el vapor de agua se condensó y formó los océanos. El
dióxido de carbono hizo reacción con las rocas de la corteza terrestre para crear los carbonatos -
(CO32−); una porción de ellos, al disolverse en los mares, generó el agua salada.

En la tercera etapa, hace aproximadamente 3.500 millones de años, aparecen bacterias, capaces
de realizar la fotosíntesis, es decir, de producir oxígeno. Lo anterior facilitó el desarrollo de la vida
marina.
Una vez la atmósfera obtuvo el oxígeno suficiente, apareció la cuarta etapa, la evolución de los
grandes organismos como los animales capaces de respirar aire.

Así se llegó a la atmósfera actual que contiene los gases creados en cada una de las fases
anteriores. Estos se mantienen en movimiento por los vientos y las lluvias, permitiendo a los
humanos, y al resto de organismos vivos, respirar. Por esta razón, sin ellos no habría vida en el
planeta.

Capas de la atmósfera terrestre.