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SITUACIÓN ACTUAL Y PERSPECTIVAS DE LA AVICULTURA EN VENEZUELA,

LATINOAMÉRICA Y EL MUNDO.
La República Bolivariana de Venezuela, ubicada en la costa norte de Suramérica, tiene un poco más de 900 mil km 2 de
superficie y unos 30 millones de personas. En este país, la producción de alimentos en los últimos años, no ha sido
fácil, pero la avicultura sigue ahí, a pesar de las dificultades que enfrenta, tanto globales, como particulares.
El sector avícola
La Federación Nacional de Avicultores, FENAVI, es la agrupación que aglomera a los productores avícolas de Venezuela.
Sus oficinas se localizan en Caracas y su Presidente Ejecutivo es el Sr. Francisco Tagliapietra. Para él, según
declaraciones hechas a la prensa local, la avicultura “ha presentado un panorama positivo en los últimos 30 años,
donde se han beneficiado y crecido todos los eslabones de la cadena de producción. Durante estas tres décadas, la
avicultura en Venezuela se transformó de una avicultura de corral en una altamente tecnificada, lo que ha permitido a
los empresarios del sector abastecer la demanda interna de la nación y estar presentes en hipermercados, cadenas de
supermercados, cadenas de comida rápida, restaurantes e incluso en los mercados populares de todo el país”. En los
últimos diez años, la avicultura ha registrado un crecimiento de un 107%.
De acuerdo con el propio Tagliapietra “solamente 20% de las granjas disponen de ambientes controlados, galpones
bioclimatizados que permiten aumentar la densidad de crianza y la velocidad de engorde”, es decir, el 80% de los
galpones del país sigue trabajando de manera convencional la producción de pollos.
Producción
La producción avícola se distribuye en 20% en la región occidental, 60% en la central, 18% en el oriente y el 2% en el
resto del país. Los estados de mayor producción son Aragua, Carabobo y Zulia.
Según nuestras cifras, Venezuela es el sexto productor de pollo en Latinoamérica, después de Brasil, México, Argentina,
Colombia y Perú. Produce un total de alrededor de 480 millones de pollos al año. Según la Asociación Latinoamericana
de Avicultura, Venezuela produce más del 80% del pollo que consume a nivel nacional. En producción de huevo ostenta
el mismo puesto en la región, después de los mismos países que en el caso del pollo (aunque en orden diferente) con
casi 15 millones de gallinas en producción.
En el caso de la producción de pavos, Venezuela está en el cuarto puesto latinoamericano, con poco más de dos
millones de pavos al año, después de Brasil, Chile y Perú.
Desde 2003, la producción avícola venezolana está sujeta a control de precios del productos terminado para la venta al
público. Este control de la comercialización es desde el productor hasta el consumidor.
Alimentos balanceados
La expansión de la avicultura ha resultado obviamente en una mayor demanda de alimentos balanceados. El sector
avícola, según datos de 2008, “demandó el 77% del total de alimentos balanceados de Venezuela”. En 2010, las
estimaciones de producción de alimentos balanceados rondaban los 4 millones de toneladas, el 1.3% de la producción
latinoamericana, y 7º lugar en la región.
Importaciones
Hasta el 2008, el principal proveedor de carne de pollo del exterior era Colombia, pero debido a varios problemas entre
ambos países, se suspendieron los contratos y entonces es Brasil y Argentina quienes suministran este mercado. Estas
importaciones han afectado directamente a la producción nacional, aunado al control de precios y a los altos costos de
las materias primas de los alimentos balanceados en el mercado mundial.
Principales empresas
Este país sudamericano cuenta con grandes empresas productoras de pollo. La más grande es Protinal/Proagro, ubicada
en Valencia, con una producción aproximada de 168 millones de pollos al año, seguida de La Caridad con 133 millones
de aves al año. Estas dos compañías representan casi el 63% de la producción nacional (35% y 28%, respectivamente).
A estas empresas, le siguen en la lista Avícola La Guásima con 82 millones de pollos y Seravian con 55 millones.
En cuanto a la producción de huevo, La Caridad, empresa que se localiza en Maracay, es la más grande, con 3.8
millones de gallinas, seguida de Ovomar con 2.1 millones. En el tercer y cuarto lugar se encuentran Grupo El Tunal 1
millón de aves de postura en producción y Avícola Santa María con 780 mil.
Consumo
En cuanto al consumo, Venezuela tiene el segundo lugar latinoamericano. Según datos de ALA, el consumo per cápita
en este país es de 34.70 kg, comparado con Brasil de 37.82 kg, que es el primero en la región. Esto representa el 55%
del consumo de carnes, lo cual constituye un gran porcentaje y demuestra el gusto por este tipo de carne del
venezolano. En cuanto al consumo de huevo, según datos de la misma ALA, es de 132 unidades al año.
Perspectivas a futuro
La FENAVI informa que la mayoría de la producción se destina a la red privada, aunque suministran “entre 7 a 8 mil
toneladas/mes a la red gubernamental”. Los avicultores han expresado a medios locales el deseo de incrementar el
suministro mensual a la red pública, lo cual les permitirá un fuerte crecimiento, incluso con las restricciones que tienen
actualmente.
La economía de Venezuela está en declive, tras tres años consecutivos de contracción del producto interno bruto y,
más recientemente, de hiperinflación, han dado lugar a una grave crisis económica. El sector avícola no es inmune a
los desafíos económicos generales en Venezuela y lucha por mantener las operaciones con producción y consumo que
alcanzan mínimos históricos. Los datos oficiales del Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela (GBRV),
conforme a Servicio Agrícola Exterior (FAS) dependiente del Departamento de Agricultura de Estados
Unidos (USDA), sugieren que en Venezuela el total de pollos de engorde era de alrededor de 29 millones de cabezas
en junio de 2017, pero con una capacidad operativa para producir 73 millones. Además, las gallinas ponedoras se
estiman en 10,3 millones de cabezas a junio de 2017 con una capacidad operativa para producir 27 millones de
cabezas.
Para el GBRV, a junio de 2017, el total de pollos de engorde era 29 millones de cabezas y de 10,3 millones
de cabezas de gallinas ponedoras. Datos ligeramente divergentes de la FENAVI – Venezuela que muestran
un total mayor, considerando para pollos un estimado de 30,5 millones de cabezas y para gallinas
ponedoras de aproximadamente 11,1 millones de cabezas.
El presidente de FENAVI, Francisco Tagliaprieta, indicó que entre 2002 y 2012 el sector avícola crecía al 2%
interanual. Mientras que en Venezuela el consumo de carne de pollo era aproximadamente de 42 kg per cápita y el
consumo de huevos estaba entre 160 y 223 por habitante al año.
El sector avícola venezolano está compuesto principalmente por compañías privadas que cuenta con aproximadamente
30 instalaciones de mediana a gran escala que producen carne de pollo y huevos. En general, la mayoría de las
operaciones avícolas a mediana y gran escala están integradas verticalmente controlando todas las fases de
producción: la fabricación de alimentos, granjas de reproductoras, plantas de incubar, galpones de engorde, plantas de
procesamiento y distribución de productos.
Para la producción de pollos de engorde, la mayoría de las empresas administran sus propios galpones de engorde y ya
no usan contratistas independientes, una práctica común en el pasado. Sin embargo, para la producción de huevos, los
contratistas independientes tienen una mayor participación en la producción. Las operaciones avícolas más grandes
proporcionan a los contratistas los diversos insumos para la producción de huevos, como alimento balanceado y
gallinas ponedoras de reemplazo. La industria avícola está mayoritariamente integrada verticalmente y ha
podido sobrevivir a la actual crisis económica de Venezuela invirtiendo en tecnología y adaptando la
producción a volúmenes críticamente bajos de alimentos y otros insumos.La industria avícola venezolana
sigue las últimas tendencias de gestión y producción de la industria en cuanto a actualizaciones operativas para
fábricas de alimentos balanceados, programas de nutrición mejorados y recursos genéticos, y mejores instalaciones de
producción que respaldan la capacidad de la industria para cumplir con los estándares internacionales de eficiencia y
productividad.
El sector avícola también recibe servicios de proveedores especializados de materias primas difíciles de
encontrar, micro ingredientes, medicina animal y apoyo veterinario y gerencial profesional. Sin embargo,
la disponibilidad y la calidad de estos servicios están disminuyendo como resultado de la crisis
económica.
La producción de pollo de engorda es frecuente en todo el país. Los estados productores de pollos de engorde más
grandes son Aragua, Carabobo y Zulia, en la región central y occidental de Venezuela. Casi todas las grandes
operaciones de producción de huevos se concentran regionalmente en los estados centrales de Aragua y Carabobo. Las
operaciones de producción de huevos medianos y pequeños por parte de propietarios independientes o contratistas
privados están presentes en todo el país.
Perspectiva historica
La producción de carne y huevo de pollo de engorde alcanzó su máximo en 2013 y 2014, respectivamente. La
producción fue impulsada por materias primas agrícolas subvencionadas para la alimentación de las aves de corral con
las importaciones de soja y maíz que se adquirieron en el gobierno y que se vendieron a la industria de alimentos
balanceados a precios significativamente reducidos por tonelada.
La alimentación subsidiada permitió a la industria mantener las ganancias con los precios regulados por
el gobierno para la carne de pollos de engorde y los huevos por debajo de lo que probablemente dictaría
el precio del mercado. Estos precios de mercado inferiores ayudaron a estimular un aumento considerable
en el consumo.
Desde esos años en la cúspide, la producción de carne de pollo y huevos ha caído dramáticamente, cayendo en picada
a 77% y 68%, respectivamente. La disminución de la producción se vio precipitada por una drástica reducción de las
importaciones de materias primas agrícolas (es decir, menos volúmenes de maíz y harina de soja subvencionados) y
una menor disponibilidad de cereales secundarios producidos en el país (por ejemplo, maíz, sorgo).
Los fenómenos más recientes de la hiperinflación, ha destruido el poder adquisitivo y ha dejado al GBRV
incapaz de imponer precios regulados ni detener su rápida trayectoria ascendente. Además, la
combinación de controles de precios e hiperinflación ha disminuido la capacidad de la industria avícola
para mantener márgenes de beneficio estables con costos de producción crecientes.
Retos de la productividad
En Venezuela, los pollos de engorde generalmente son sacrificados después de un período de crecimiento de 40-42
días, alcanzando un peso promedio de 2,1 kilogramos. El aumento de peso promedio por día es de aproximadamente
51,45 gramos y la tasa de conversión alimenticia es de aproximadamente 1,8. Sin embargo, la escasez de
alimentos desde el año 2016 hasta la actualidad ha obligado a muchas operaciones avícolas a ajustar las
mezclas de piensos, las fórmulas y los volúmenes para las raciones diarias, reduciendo el promedio del mercado a
1,5 kilogramos.
Consumo
Consumo de carne de pollo
Alrededor de 80% al 90% de la carne de aves producida en Venezuela se consume fresca y toda la producción nacional
se comercializa en el país en un corto período de tiempo. El resto está destinado al procesamiento en fiambres,
salchichas, pasta para nuggets y otros productos. El consumo de carne de pollo de engorda se duplicó con creces entre
1998 y 2014, aumentando de 21 kilogramos a un máximo de 45 kilogramos por habitante. Desde entonces, sin
embargo, el consumo ha caído en picada, plagado por una economía general deprimente que sufre de hiperinflación.
Paralelamente a la caída de la producción, junto con la disminución del poder adquisitivo de la
hiperinflación, el consumo de la carne de ave disminuyó un 66% desde la cúspide en 2014 a 14 kilogramos
por habitante en 2017. Los datos a continuación muestran las estimaciones de FENAVI para el consumo de
carne de pollo per cápita de 2007 a 2017.
La crisis económica y la disminución del comercio de divisas limitadas impiden que la carne aviar
importada pueda compensar la caída de la producción nacional de aves, y por lo tanto la disminución de la
demanda inducida por la escasez de productos. La escasez de productos avícolas en Venezuela ha creado
un escenario de mercado atípico en comparación con otros países en desarrollo donde el precio (no
regulado) de la carne de ave es más costoso que la carne bovina.
Consumo de huevo
La tendencia del consumo de huevo per cápita sigue la línea de la carne de ave, duplicándose desde 1999 (95
unidades) hasta 2014 (188 unidades), pero disminuyendo a partir de entonces. En 2016, el consumo se redujo en 50%
desde su cúspide en el año 2014 a 91 unidades per cápita. Se espera una ligera recuperación en 2017, llegando a 103
unidades per cápita.
Comercio
Los altos precios del petróleo entre 2004 y 2014 ayudaron a marcar el comienzo de una política del Banco Central
venezolano que subsidiaba el intercambio de divisas por bienes críticos de interés nacional, como materias primas
agrícolas y otros productos alimenticios. Las regulaciones del GBRV contra ganancias excesivas del sector privado
venezolano resultaron en que esos productos comparables importados a menudo se vendieran a precios competitivos
desplazando la producción nacional.
Las divisas subsidiadas estimularon un comercio significativo de carne de aves y productos cárnicos
congelados y/o refrigerados. Los principales exportadores de productos avícolas a Venezuela han sido
Argentina y Brasil.
A medida que el precio del petróleo cayó vertiginosamente en 2015, los ingresos del petróleo al GBRV cayeron
bruscamente limitando las divisas para las importaciones. Según FENAVI, la falta de divisas causó una reducción
drástica en las importaciones de carne de pollo de engorde desde el umbral de 240.697 TM en 2014 a
74.074 MT en 2016, y se estima que las importaciones descendieron a 43.000 MT en 2017.
Las condiciones económicas adversas, las expropiaciones comerciales y la escasez de insumos impidieron
el crecimiento en la industria avícola y las capacidades limitadas para adaptar la producción a la
disminución de las importaciones.
Las importaciones comenzaron a caer después de 2014 y la producción nacional continúa siendo incapaz de compensar
los déficits comerciales. El mercado continúa contrayéndose principalmente por una fuerte disminución en el poder
adquisitivo y consecuente reducción en el consumo. Una recuperación del consumo a niveles históricos de 34 kg per
cápita requerirá importaciones, además de subsidios gubernamentales a los alimentos y / o una mejora sustancial en el
poder adquisitivo.
COMPORTAMIENTO DE LA OFERTA Y LA DEMANDA DE PRODUCTOS AVICOLAS
El sector avícola se enfrenta a un problema grave con los precios controlados ya que compromete los márgenes de
beneficio. Sin embargo, los bajos precios al consumidor en productos avícolas han ayudado a fortalecer la demanda de
pollo.
El Gobierno continúa desempeñando un papel activo como proveedor e importador de productos avícolas a través de
las cadenas de distribución de alimentos del Estado, Mercal y PDVAL. Los productos avícolas que el Gobierno ofrece a
través de las cadenas de distribución gubernamentales tienen precios controlados aún más bajos que los de los puntos
de venta.
Producción
Venezuela solo produce y consume pequeñas cantidades de pato y pavo. Por lo tanto, la mayoría de las aves a las que
se hace mención en este reporte son pollos.
Según los datos de FENAVI, la Federación Nacional de Avicultura de Venezuela, la media mensual de producción de
pollo en 2011 está alrededor de las 80.000 toneladas métricas. Aproximadamente el 60 por ciento de la producción de
pollo se concentra en la región central (estados de Aragua y Carabobo), el 20 por ciento en el oeste (sobre todo en el
estado de Zulia), el 18 por ciento en la zona este y el dos por ciento al sur del país.
De manera similar, la producción media estimada de huevo para el consumo humano para 2011 es de 1.180.000 cajas
de 360 unidades. Al igual que ocurre con la producción de aves, la producción de huevo está relativamente
concentrada por regiones. Alrededor del 85 por ciento de la producción de huevo se concentra en la región central, el
10 por ciento en el oeste y el 5 por ciento en la zona este.
Política de producción
El sector avícola es fuerte y organizado además de estar integrado verticalmente y bien gestionado. Estas
características son la clave de un crecimiento de la producción sostenido a pesar de la política de control de precios,
que no permite a los productores aumentar el precio de acuerdo con los costes de producción y competir con el
incremento de las importaciones de productos avícolas brasileños del Gobierno.
El sector avícola venezolano sigue encaminado hacia la modernización de las operaciones y los equipos. Al mismo
tiempo, un gran número de comerciantes locales asiste a los acontecimientos avícolas como la Expo Avícola
Internacional de Atlanta para adquirir nuevas tecnologías.
Según la FENAVI, el 80 por ciento de las granjas nacionales continúa utilizando métodos convencionales en la crianza
de pollos y solo el 20 por ciento posee entornos controlados como galpones bioclimáticos que aumentan las tasas de
reproducción y crecimiento. Los productores creen que un 50 por ciento más de este tipo de instalaciones aportaría un
incremento de, al menos, un 30 por ciento en la producción de carne de pollo.
Actualmente, el sector avícola al completo representa el 30 por ciento del PIB agrícola total y alrededor del 48 por
ciento de la producción animal. La producción avícola es el componente más importante de la producción agrícola en
valor, siendo un 24 por ciento del total.
El Gobierno continúa desempeñando un papel activo como proveedor e importador de productos avícolas a través de
las redes de distribución de alimentos gubernamentales, Mercal y PDVAL.
Disponibilidad de alimentos balanceados
El sector avícola venezolano trabaja estrechamente con los procesadores de alimentos balanceados a través de la
integración vertical en la industria. Según la Cámara de la Industria Alimentos Balanceados de Venezuela, el 77 por
ciento de la producción nacional de alimentos balanceados se destina al sector avícola, el 17 por ciento a la
porcicultura, el cinco por ciento al sector bovino y el uno por ciento a otros sectores.
Debido a la insuficiencia en la producción nacional de granos y otras materias primas, este sector depende de las
importaciones de estos productos para sus operaciones.
Consumo
Según la FENAVI, el consumo per cápita de carne total en el país es de 73,5 kg. Alrededor del 53 por ciento de esta
cantidad se provee en el sector del pollo, mientras que el 33 por ciento pertenece al vacuno y el 14 por ciento al
porcino.
La industria avícola contribuye con alrededor del 61 por ciento de la proteína de origen animal consumida por los
venezolanos. El consumo de carne de pollo se sitúa alrededor de 112 g de proteína al día, más del doble de la segundo
de la lista, la ternera.
Para ampliar los mercados, los avicultores venezolanos quieren aumentar la oferta de carne de pollo a la cadena
gubernamental, que es responsable de la oferta de una gran cantidad de alimentos en este país.
Según FENAVI, el sector privado oferta entre unas 7.000 y unas 8.000 toneladas de pollo al mes a las cadenas
gubernamentales y tiene planes para ampliar el volumen disponible hasta unas 25.000 toneladas al mes, lo que
permitiría un aumento del 12 por ciento en la producción de pollo de 2011 pero, para conseguir este objetivo, necesita
la cooperación del Gobierno.
La escasez de vacuno registrada en 2009 y 2010 continuará fortaleciendo la demanda de pollo. Entre el 80 y el 90 por
ciento de la carne de ave producida en Venezuela se compra como producto fresco por las familias. El resto se destina
al sector de procesamiento para producir jamones, salchichas, nuggets congelados y otros productos.
Comercio
A pesar de contar con un sector avícola nacional fuerte y capaz de cumplir con la demanda nacional, se han importado
aves enteras desde Brasil en los últimos seis años, según los datos comerciales. Sin embargo, no existen estadísticas
oficiales en relación al nivel exacto de importaciones.
Las ventas de pollo a la entidad gubernamental, Corporación CASA, han estado dominadas por las compañías
brasileñas, a pesar de que en el primer semestre de 2010 las exportaciones a Venezuela descendieron un 14,4 por
ciento de acuerdo al Ministerio de Comercio Exterior. Las importaciones avícolas desde Brasil, u otros lugares, no están
sujetas ni a aranceles ni a otros cargos aduaneros.
Colombia era el principal proveedor de genética avícola de Venezuela pero después de que se suspendieran las
relaciones comerciales en 2010, Brasil se convirtió en el primer proveedor de pollitas y huevos fértiles de la industria
avícola. Argentina también es proveedor de genética. Colombia resumió hace poco su papel de exportador de huevos
fértiles.
Políticas
Precios
Como se ha visto en reportes anteriores, los precios avícolas de venta al por menor como otros productos de la canasta
básica se han controlado desde 2003. El Gobierno bolivariano no ha revisado el precio del pollo desde marzo de 2010 y
la industria avícola continúa ejerciendo presión en las autoridades para que se revisen los precios del pollo y los
productos avícolas porque reclaman que están perdiendo dinero y estos precios no cubren los costes de producción.
Los productos avícolas ofertados a través de las redes de distribución gubernamentales, Mercal y PDVAL, tienen precios
más baratos que los precios ya controlados. La industria ha estado trabajando en mesas técnicas con diferentes
ministerios para facilitarles las estructuras de costes del sector.
Mercadeo
El Gobierno ha intentado tapar el hueco en los suministros creado a través de las importaciones reducidas desde
Colombia con las importaciones desde Brasil y Argentina. La importación de aves, productos avícolas, huevos o
genética se hará directamente a través del Gobierno, dando preferencia a los proveedores sudamericanos.
TIPOS DE GRANJAS DE AVICULTURA

Las más comunes son las granjas de producción de huevos, de engorde, de reemplazo y de genética.
Las granjas de producción de huevos son instalaciones destinadas exclusivamente a la cría de gallinas ponedoras.
Las granjas de engorde están destinadas a la cría de pollos con destino al consumo de su carne. Los pollos llegan de
la planta de incubación o incubadora y son engordados hasta que alcanzan un peso comercial.
Las granjas de reemplazo son las especializadas en la cría de gallinas para reemplazo de las ponedoras que ya han
envejecido o no ponen la cantidad suficiente de huevos.
Las granjas de genética avícola son instalaciones especializadas en el desarrollo y cría de ejemplares avícolas de
alto poder genético, con características especiales para la producción de huevos o de carne, cuyos pollitos o huevos se
suministran a los productores para la mejora de sus ejemplares. El híbrido moderno produce hoy en día unos 300
huevos al año, cada uno de ellos de un peso medio de 63 a 64 gramos. La tasa de conversión en las aves ponedoras es
hoy de 2,5 ó 3 unidades (kg) de pienso por 1 de huevos.
CARACTERÍSTICAS DE LAS INSTALACIONES

Ubicación. Las granjas de avicultura se localizan en lugares abiertos, alejados de las áreas habitadas, con relieve llano
y sin obstáculos para la ventilación.
Construcción. Una granja que puede tomarse como ejemplo abarca una extensión territorial de 1 km², con 20 naves
de 1 090 m², oficinas administrativas, almacenes de materiales y medicamentos, cocina-comedor y área agrícola de
autoabastecimiento para el comedor obrero. Las naves se orientan preferentemente este-oeste, y cuentan con techos
de cinc o fibrocemento, piso de cemento y las paredes de malla metálica y mantas para evitar los vientos fuertes.
Jaulas y población. Las naves están dotadas generalmente de hileras de jaulas individuales de metal, todas
separadas del suelo. Hay un pasillo entre las hileras para que los obreros puedan pasar a distribuir los alimentos,
recoger los huevos y para operaciones de limpieza. El espacio vital es de 0.4 m², y de 3 a 4 aves por jaula, con una
población total de 190 000 ponedoras en el ejemplo citado. La explotación en jaulas resulta sencilla, permitiendo que
muy pocas personas puedan atender a miles de aves. Además, en las jaulas se alejan a las aves y a sus huevos de las
deyecciones, fuente de graves enfermedades parasitarias.
Alimentación. El alimento (pienso concentrado) se les suministra a las gallinas generalmente en una canal de cinc
ubicada de forma lineal delante de las jaulas. La base alimentaria es el pienso comercial. Posee un sistema de
autoabastecimiento de agua en bebederos con sistema de tetinas y comederos lineales. El agua se abastece a partir de
un pozo con un tanque elevado donde el líquido baja por gravedad hasta las naves. Esta no se somete a ningún tipo de
tratamiento químico para su purificación. El agua se les suministra por una tubería con un mecanismo de boquillas
(tetinas) que son activadas por las propias aves y que tienen debajo un recipiente para recoger el goteo. En otra canal
caen por gravedad los huevos cuando las gallinas los ponen. El suministro de la comida y la recogida de los huevos se
hacen de forma manual.
Residuales. Los residuales (excretas) son extraídos al finalizar cada periodo reproductivo depositándolos en lugares
apartados de la granja. Los líquidos fluyen a través de los sistemas de drenaje hasta los fosos.
Atención veterinaria. El sistema de asistencia veterinaria lo atiende el médico veterinario de la unidad, el cual
responde al Instituto de Medicina Veterinaria (IMV) municipal, éste al provincial y éste responde al IMV nacional.
Flujo zootécnico. El flujo zootécnico de las ponedoras se limita a la entrada a la unidad de las pollitas de reemplazo
con 18 semanas, con un peso de 1 300 g. A las 20 semanas pasan a la categoría de ponedora con un peso de 1 360 g.
Al finalizar la etapa productiva a las 72 semanas, se someten a una muda forzada, si es necesario en algunas naves, y
las demás se destinan a la venta en mercado, procesamiento industrial o mataderos.
Personal. Una plantilla típica de una granja para producción de huevos es de unos 100 trabajadores, con jefe de
brigada, responsable de recursos humanos, contador, auxiliar económico, 4 técnicos y los restantes obreros
especializados.
ESQUEMA GENERAL DE LA PRODUCCIÓN AVÍCOLA
El sector avícola se caracteriza, en sus modelos más intensificados, por un elevado nivel tecnológico y un complejo
sistema productivo y comercial, lo que hace de la avicultura, sobre todo en el subsector carne, el más claro exponente
de los sistemas de producción de ganadería intensiva.
Otra de las características fundamentales del sector es la enorme especialización de todos aquellos eslabones que
componen la cadena productiva (tanto en la obtención de carne como en la de huevos de consumo) y en la que se
pueden diferenciar, a efectos didácticos (y prácticos), los siguientes niveles productivos.
Nivel 1: Bisabuelas. Este nivel está monopolizado por poco más de 20 empresas en todo el mundo (en USA, Francia,
Alemania, Israel, Gran Bretaña y Holanda). Estas empresas, una vez fijadas las diversas “líneas útiles de
bisabuelas” (procedentes de la realización de apareamientos consanguíneos a partir de unos “pools genéticos
iniciales”), proceden a efectuar los cruces de estas líneas entre sí y a seleccionar los productos obtenidos,
estableciendo así las “líneas comerciales de abuelas y abuelos”.
Las “líneas útiles” serán aquéllas que permiten obtener el producto final (pollos de engorde o huevos de consumo) que
demanda cada mercado al que van destinadas,
Nivel 2: Abuelas. Este nivel se basa en el establecimiento de abuelas, generalmente en el país de destino, a partir de
la multiplicación de las poblaciones de abuelas y abuelos de 1 día importados de los países de origen, donde fueron
establecidas. Este nivel constituye el punto de arranque de las empresas avícolas españolas.
Nivel 3: Madres (o Reproductoras). A partir de los abuelos/as se obtienen los reproductores (nivel madres) y son
éstos los que dan lugar a los huevos fecundados que, una vez incubados, originan los pollitos de 1 día.
Obviamente, aunque el proceso descrito hasta este tercer nivel es esencialmente el mismo, las estirpes y líneas
genéticas son distintas según que la orientación productiva sea la obtención de carne o de huevos para consumo.
Además, dentro de cada una de estas orientaciones productivas, habrá líneas genéticas destinadas a crear la línea
macho (el gallo reproductor del nivel 3) y otras destinadas a crear la línea hembra (la gallina reproductora del nivel 3).
Nivel 4.1: Carne. Cebo del pollito de 1 día. Los pollitos (machos y hembras) resultantes de la incubación de
huevos fértiles son engordados en los cebaderos o “granjas de pollos”, donde se obtiene el pollo de carne, que es el
producto final que se desea obtener.
Nivel 4.2:Carne. Sacrificio y comercialización. Una vez los pollos han sido cebados, van al matadero donde se
procede a su sacrificio y faenado. Al mercado llegan mayoritariamente los productos procedentes del matadero y de las
salas de despiece, en forma de canal entera o de troceados. Cada vez es mayor la comercialización de carne de pollo
en forma de elaborados cárnicos.
Nivel 4.3. Puesta Ponedoras. Los pollitos y pollitas recién eclosionados (de estirpes genéticas de aptitud puesta) son
sexados, aprovechándose únicamente las hembras, futuras ponedoras comerciales. Obviamente, es preciso proceder a
su cría y recría antes de poder disponer de animales en producción comercial.
Nivel 4.4. Puesta. Clasificación y comercialización de los huevos para consumo o huevos comerciales puestos
por las ponedoras. Su comercialización principal es como huevo en cáscara, aunque cada vez es mayor su
transformación y comercialización en forma de ovoproductos.
El desarrollo del esquema estructural descrito es piramidal, con la base (cebo de pollos o explotación de ponedoras)
como fase más dispersa y desagregada- Como se puede comprobar fácilmente, los distintos niveles del proceso
productivo están íntimamente relacionados, formando “una cadena de producción” indisoluble (en realidad son dos,
carne y puesta), donde cada eslabón depende del anterior y está íntimamente unido al siguiente. Ello determina, como
se expone en documentación posterior, que los “eslabones productivos” de las cadenas esquematizadas puedan
situarse bajo una misma responsabilidad empresarial, originándose las conocidas integraciones.
Estas esquemas productivos se representan en las figuras 1 y 2. La figura 3 expone un ejemplo de aplicación de esta
estructura productiva para la producción de 220.000 toneladas anuales de carne de pollo (peso canal). Su complejidad
es tal que todo el proceso, desde el núcleo de selección hasta el matadero requiere alrededor de 4 años, lo que
significa que los resultados de cualquier decisión que se tome a nivel de aquél (acertada o errónea) no se verán hasta
transcurrido dicho período.
SECTOR AVÍCOLA EN VENEZUELA

EUA - La economía de Venezuela está en declive. Tres años consecutivos de contracción del producto
bruto interno y más recientemente la hiperinflación, han resultado en una severa crisis económica. El
sector avícola no es inmune a los desafíos económicos en Venezuela y lucha por mantener las operaciones
de producción y consumo alcanzando mínimos históricos.

Los datos oficiales del Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela (GBRV) sugieren que el hato de parrilleros en
Venezuela era aproximadamente 29 millones en junio de 2017, pero con una capacidad operativa de 73 millones.
Además, las gallinas ponedoras se estiman en 10,3 millones en junio de 2017 con una capacidad operativa de
producción de 27 millones. Los datos difieren ligeramente de la Federación Nacional de Avicultura (FENAVI) la cual
considera mayor la cifra de parrilleros en 30,5 millones y de 11,1 millones de gallinas ponedoras, informa USDA Foreign
Agricultural Service GAIN Report.
El sector avícola venezolano consta principalmente de empresas privadas que operan algo de 30 instalaciones de
mediana a gran envergadura, y que producen carne de pollo y huevos. Generalmente, la mayoría las operaciones
avícolas medianas y grandes tienen integración vertical, controlando todas las fases de producción: molinos de
fabricación de alimentos, granjas de reproductores, casetas de engorde, plantas de procesamiento y distribución de
productos.
Para la producción de pollos de engorde, la mayoría de las empresas gestiona sus propias casetas de engorde y ya no
usa contratistas independientes, una práctica común en el pasado. Sin embargo, para la producción de huevo, los
contratistas independientes son una mayor proporción de la producción. Las operaciones avícolas de más grandes
proporcionan a contratistas varias opciones para la producción de huevo, así como alimento balanceado y gallinas
ponedoras de reemplazo.
La industria avícola está integrada en su mayoría verticalmente y ha podido sobrevivir la actual crisis económica de
Venezuela por haber invertido en tecnología y adaptar la producción a volúmenes de alimentos y otros insumos
críticamente bajos.
La industria avícola venezolana sigue la gestión más reciente y las tendencias de producción de la industria con
respecto a versiones operacionales de molinos de alimentos, programas de nutrición mejorada y recursos genéticos, así
como mejores instalaciones de producción que permiten que la capacidad de la industria se halle paralela a los
estándares internacionales de eficiencia y productividad.
El sector avícola también es atendido por proveedores especializados en productos difíciles de encontrar tal como
materias primas, micro ingredientes, medicinas para los animales y apoyo profesional veterinario y apoyo gerencial.
Sin embargo, la disponibilidad y calidad de estos servicios están disminuyendo como consecuencia de la crisis.t
económica.
La producción de pollos de engorde es prevalente en todo el país. Los mayores estados productores de pollos de
engorde son Aragua, Carabobo y Zulia, en la región central y occidental de Venezuela. Casi todas las operaciones de
producción de huevo están concentradas regionalmente en los estados centrales de Aragua y Carabobo. Las
operaciones de producción de huevo de medianos y pequeños propietarios independientes o contratistas privados,
están presentes en todo el país.