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PONTIFICIA UNIVERSIDAD CATÓLICA DEL ECUADOR

FACULTAD DE PSICOLOGÍA
Prácticas pre profesionales II
Xavier Paredes
23 de julio del 2018
Caso de estudio: Somatización
¿Las somatizaciones postparto se deben al sufrimiento físico tan fuerte que sufren las madres al
momento del parto?; en el tiempo que se ha estado en el hospital HGONA se ha observado a algunas
madres con diferentes conjuntos de síntomas físicos que les produce un malestar significativo y que
cuando se les realiza una valoración médica estos no pueden ser explicados médicamente. En otras
palabras, en donde ha existido una somatización debe hallarse por supuesto, problemas
relacionados con algún dolor y algún malestar a los que no se les ha podido encontrar una causa
después de haberse realizado un examen médico y hasta después de haber sido administrado algún
medicamento a la paciente. Estas somatizaciones son muy comunes en las madres que han sufrido
un parto, poco después de haber tenido a su bebé la mayoría de ellas señalan sentir diversos
síntomas físicos, desde el psicoanálisis se podría tomar estas somatizaciones como fenómenos
psicosomáticos los cuales “no están en el registro del lenguaje, pero sí son una forma de escritura,
algo así como un jeroglífico que se escribe en el cuerpo, pero sin que tengamos la posibilidad de
hallar una clave para descifrarlo, porque no está en el orden simbólico, sino en el simple trazo o
marca” (Lacan, 1975). Dicho en otras palabras, el sujeto no puede explicar los síntomas, sabe que
algo está ahí en el cuerpo, pero ni ella, ni el médico, pueden explicar porque está ahí, esto se pudo
observar en una paciente del hospital la cual señalaba “me late mucho la cabeza, el corazón también
muy rápido, y en las mañana siento que me arden mucho las manos y los pies, ya me hicieron
exámenes pero sale todo bien, el corazón está bien, la cabeza también, según los médicos no tengo
nada”, la paciente sufría en esos momentos graves problemas en su vida personal, su bebé había
nacido con problemas cráneo encefálicos y los problemas económicos también eran persistentes, y
por supuesto estas somatizaciones empezaron unas semanas después del parto, es ahí cuando se
podría pensar que el parto es un detonador para que se puedan dar estas somatizaciones, debido a
que, todas estas ocurrieron después de nacer su bebé. Aunque se sabe que después del parto la
madre sufre un sin número de emociones y queda totalmente desprotegida psicológicamente por
decirlo así, no se podría afirmar que las somatizaciones ocurrieron tan solo por esa razón, podría ser
también el hecho de que estas preocupaciones ya existentes, más las nuevas preocupaciones por la
salud de su bebé se transformaron con el tiempo en somatizaciones, probablemente a que la
enfermedad es concebida como un proceso con un devenir temporal. No es una situación o
estructura armada, sino un acontecer, una sucesión de hechos en el tiempo. Dentro de ese proceso,
puede aparecer el acontecimiento somático, más allá de las distintas organizaciones psíquicas. El
acontecimiento somático es un hecho que irrumpe y se instala en el devenir temporal (Freud, 1895).
Pero también se puede tomar otro ámbito, una paciente del hospital que había sido trasladada
desde el Puyo mencionó sentirse mareada y con dolor estomacal desde que llegó al hospital, al día
siguiente en un seguimiento señaló “pasé mareada todo el día, los médicos me dieron una pastilla,
pero ni así me pasó el mareo ni el dolor, recién esta mañana ya me sentí mejor”, desde este punto
de vista se mira a esto también como una somatización por los problemas que tenía debido a su
bebé que se encontraba en otra ciudad o por su estado de salud, pero dándole un nuevo giro a la
creación de estas somatizaciones que en sí, podrían darse por producto del parto, podría decirse
que talvez estas pacientes somatizan para así poder olvidarse de sus problemas, posiblemente
porque el acontecimiento somático, es un acto defensivo de la estructura mental, que apela a
acciones evacuativas. La puesta en acto en el cuerpo, implica el drenaje de un exceso de tensión no
soportado por el psiquismo. El sujeto sustenta la paradoja de sentirse mejor cuando el
acontecimiento somático está presente (Fischbein, 2000). Por otro lado centrándose en el trauma
un persona puede generar somatizaciones debido a este, como por ejemplo un óbito, una paciente
producto de esto señalaba sentirse siempre fatigada y cansada, en primer momento se creía que
era por el parto pero al expresar: “físicamente estoy bien, pero me siento mal”, podría decirse que
estaba produciendo algún tipo de somatización, y por ende también por producto del parto aunque
haya sido producido por un óbito, el óbito en este caso también sería un factor para que se genere
una somatización. Sea cual sea el caso no cabe duda que las somatizaciones pueden ocurrir a
cualquier persona en cualquier momento y lugar, pero tomando en cuenta la pregunta sobre si el
parto genera estas somatizaciones se podría señalar, que si se quiere aislar a un tipo de personas
que tienen la tendencia a reaccionar con somatizaciones frente a situaciones de conflicto que no
pueden elaborar de otra manera, o como consecuencia de no poder expresar con palabras los
afectos, se puede realizar descripciones enriquecedoras, y hasta llamar “pacientes psicosomáticos”
a este tipo de personas, pero se estaría dejando fuera a las otras personas a quienes, no
presentando esas características, súbitamente enferman luego de algún episodio traumático que
los ha descompensado o de algún hecho vital que sin resultar necesariamente desagradable,
implique un grado sustancial de cambio en sus vidas llevándolos a una situación de crisis, dicho esto
no se puede hablar del “paciente psicosomático” para referirse a un tipo particular de personalidad
o de estructura, dado que “pacientes psicosomáticos” pueden llegar a ser todas las personas (Ulnik,
2008).
Reflexión.
La reflexión sobre la somatización que logro sacar de mi práctica está llena de preguntas y
cuestionamientos. Se logró ver como esta puede aparecer en distintas situaciones llegando a
contestar en este punto la pregunta planteada, pero entonces en ese caso el parto si generaría
somatizaciones en la madre, posiblemente al momento del parto existe una disminución de las
defensas no solo del cuerpo sino también de las psicológicas por así decirlo, pongamos como
presunción a las somatizaciones como un virus que ataca el cuerpo indefenso, este produce alguna
enfermedad si no se lo trata rápidamente, al igual que un virus ataca el cuerpo las somatizaciones
atacaran el estado psicológico de la persona debido también a esta baja de defensas, pero siendo
así estas somatizaciones llegarían a ser dañinas para el sujeto, pero, y si por otro lado, las
somatizaciones como se había hablado actúan como mecanismos de defensa para contrarrestar
algún otro dolor o preocupación presente en la persona, ¿estas ya no serían malas o dañinas?, como
si la persona dijera: “me preocupo por algo en mí, antes que preocuparme por el otro”, expresando
así bienestar por sí mismo, aunque un bienestar que no buscaría esa sanidad, sino todo lo contrario.
A mi parecer todas las pacientes del HGONA presentan por lo menos alguna vez algún tipo de
somatización, sea por un trauma, por el tiempo o generadas como mecanismo de defensa, el
resultado sería en sí, el mismo. Las somatizaciones por lo menos en las pacientes del hospital se
deben, por lo general, al proceso de parto, lo que llegue después de ese proceso ya se colocaría
como secundario. Esto me llevó a la conclusión de que las prácticas en el hospital me permitieron
observar estas somatizaciones, así como también me permitió darme cuenta de que, no se debe ver
a la mujer solo desde los aspectos biológicos, sino también desde los emocionales y afectivos, lo
que nos permitiría tener como objetivo la búsqueda de líneas de intervención que apuesten a una
contención, no solo cuando la somatización está en curso sino también en momentos previos y
posteriores a la misma.
Bibliografía
Fischbein, J. E. (2000). La clínica psicoanalítica y las enfermedades somáticas. Psicoanálisis
APdeBA, 157-160.

Freud, S. (1895). Estudios sobre la histeria, Obras completas volumen II. Buenos Aires: Amorrortu.

Lacan, J. (1975). Le symptôme. Le Bloc-Notes de la psychanalyse(5), 5-23.

Ulnik, J. (2008). El médico, el psicoanalita y lo psicosomático. Subjetividad y Procesos Cognitivos,


194-211.