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L as asociaciones de ahorros y préstamos (AAyP) surgieron en República Dominicana a partir de

principios de la década del 60 con la aprobación de la Ley 58-97 del Consejo de Estado.
Estas entidades mutualistas tenían como misión principal la promoción de financiamientos para la
construcción y venta de viviendas, por lo que se les atribuye haber contribuido enormemente con
miles de familias para obtener su techo propio. Su condición de mutualistas implica que son
entidades sin accionistas, cuyos dueños son los propios ahorristas.

A partir de la aprobación de la Ley Monetaria y Financiera 183-02, las asociaciones de ahorros y


préstamos pasaron a ser reguladas por la Superintendencia de Bancos.

Asimismo, esa legislación, que permite a los bancos múltiples incursionar en el financiamiento de
viviendas, también permite a las asociaciones de ahorros y préstamos incursionar en algunas
actividades de servicios financieros adicionales como emisión de tarjetas de crédito, préstamos de
consumo, compra y venta de divisas, entre otras.

Las asociaciones de ahorros y préstamos han mejorado sus estructuras operativas y eso ha
implicado la desaparición de algunas. Incluso, hace una década había en República Dominicana 18
asociaciones de ahorros y préstamos, mientras que en la actualidad hay 10, de las cuales tres
tienen el 83.2% de los activos totales de esas entidades: Asociación Popular de Ahorros y
Préstamos (APAP), Asociación Cibao de Ahorros y Préstamos (ACAP) y Asociación La Nacional de
Ahorros y Préstamos (ALNAP).

Asociación Popular (APAP)


Fundación: 25 de julio 1962.
Empleados: 1,087.
Oficinas: 51.
Cajeros: 53.
Activos: RD$60,231.7 millones (a junio 2015).

Fue la primera entidad mutualista creada tras la aprobación de la Ley 58-97 y su crecimiento ha
sido constante, al punto que a junio de este año, medida por su nivel de activos, es la cuarta entidad
más grande del sector financiero nacional y la número uno entre las asociaciones de ahorros y
préstamos.

ADEMÁS: Activos totales de la Asociación Cibao crecieron un 3.7% desde diciembre


2017 hasta julio 2018

La APAP ofrece variados servicios financieros para sus clientes, con lo que ha diversificado su
cartera de préstamos hacia el área comercial, personal y de consumo, aunque mantiene como
principal actividad financiera los créditos a la producción y adquisición de viviendas, especialmente
de bajo costo. Desarrolla diversos programas de responsabilidad social empresarial y se ha
convertido en una de las empresas más deseadas para trabajar, debido al buen ambiente laboral
que ofrece a sus empleados.

Esta asociación es administrada por un personal liderado por Gustavo Ariza Pujals, vicepresidente
ejecutivo. El Consejo de Directores de APAP lo integran Hipólito Herrera Pellerano, Lawrence
Hazoury Toca, David Fernández Whipple, Luis López Ferreiras, Manuel Fernández Alfau, José
Marcelino Fernández Rodrígurez, Mónica Armenteros de Torrón y Pedro Esteva Troncoso.

Asociación Cibao (ACAP)


Fundación: 8 de agosto 1962.
Empleados: 706.
Oficinas: 48.
Cajeros: 50.
Activos: RD$33,556.5 millones (a junio 2015).

Es la segunda entidad mutualista más grande del país. Sus orígenes datan del 8 de agosto de 1962
en Santiago de los Caballeros, auspiciada por la Asociación para el Desarrollo (Apedi).

La ACAP es la institución con mayor participación en la expansión física de la ciudad de Santiago


con el financiamiento para el desarrollo de urbanizaciones, residenciales, condominios, edificios,
torres y plazas comerciales.

El historiador Danilo de los Santos ha afirmado que “la historia urbanística de Santiago se puede
dividir en dos períodos: antes y después de la Asociación Cibao de Ahorros y Préstamos”. Al igual
que las demás entidades de su género, la ACAP ha diversificado su cartera de servicios financieros
con el objetivo de ofrecer más facilidades a sus clientes.

Esta entidad opera bajo el liderazgo de su vicepresidente ejecutivo, Rafael Antonio Genao Arias,
con la colaboración de una Junta de Directores integrada por José Santiago Reinoso Lora, Ángel
María Castillo Brito, José Tomás Cruz Rodríguez, Pablo Julián Pérez Fernández, José Luis Ventura
Castaños, Teófio de Jesús Gómez Rodríguez, Ángel Nery Castillo Pimentel, José Ramón Vega
Batlle, Edwin Ramón Reyes Arias y Pablo Ceferino Espaillat Galán.

ADEMÁS: Las asociaciones de ahorros y préstamos acomodadas en un crecimiento


decreciente

Asociación La Nacional (ALNAP)


Fundación: 14 de julio 1972.
Empleados: 946.
Oficinas: 53.
Cajeros: 57.
Activos: RD$23,998.7 millones (a junio 2015).

Es la entidad más reciente de las que operan en el sistema, ya que fue fundada en 1972. Pero con
más de cuatro décadas de experiencia, la Asociación La Nacional de Ahorros y Préstamos (ALNAP)
ha ampliado su gama de productos para lograr mayor rentabilidad, crecimiento y solidez,
posicionándose como la novena entidad en tamaño del sector financiero nacional y una de las más
estables.

Aunque ha diversificado su cartera, se mantiene como líder en el renglón de préstamos


hipotecarios, conservando la tradición de asignar la mayor parte de sus recursos al financiamiento
para viviendas.

La ALNAP tiene como vicepresidente ejecutivo a Francisco E. Melo Chalas y es liderada por su
fundador y presidente de la Junta de Directores, Freddy A. Reyes Pérez, junto con Julio M. Escoto
Santana, Luis E. Escobar Rodríguez, Juan S. Pérez Díaz, Julio C. Curiel de Moya, Osvaldo D.
González González y Mario A. Gamundi Peña.

La Asociación La Nacional es la tercera en el sistema de entidades mutualistas, medida por la


cantidad de activos, pero es la de mayor densidad, ya que es la que tiene más oficinas en todo el
país (53) y cajeros automáticos con 57.

Hacia su transformación en bancos


Dado el crecimiento que vienen experimentando estas entidades en el sistema financiero y tomando
en cuenta que la propia legislación les impide incursionar en más actividades de servicios múltiples
como la apertura de cuentas en moneda extranjera y otros servicios, decidieron solicitarle a la Junta
Monetaria del Banco Central que establezca los mecanismos (reglamento) para poder optar por su
transformación.

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La Junta Monetaria trabaja en la elaboración del reglamento desde hace más de dos años, pero no
ha terminado el proceso, debido a que faltan por definir algunos aspectos como la manera en que
se establecerán los accionistas, toda vez que el patrimonio de las AAyP es propiedad de los
ahorristas.

Además, es necesario definir la forma en que ese patrimonio sería distribuido entre todos los
clientes que poseen ahorros en las 10 entidades mutualistas existentes: APAP, ACAP, ALNAP, así
como las asociaciones Duarte, Alaver, Mocana, Romana, Bonao, Peravia y Maguana de Ahorros y
Préstamos.

Frente a los bancos, las asociaciones de ahorros y préstamos están en desventaja competitiva,
porque no pueden ofrecer servicios como los depósitos a la vista y cuentas en dólares, entre otros.
Las mutualistas también están limitadas porque el crecimiento de su patrimonio, importante para
aumentar la cartera de préstamos, depende de los beneficios de cada ejercicio, ya que no hay
accionistas que aporten recursos.

Si un banco tiene problemas de solvencia, la Superintendencia de Bancos puede exigir a los


accionistas aportes adicionales para mejorar su situación financiera, pero si una asociación
presenta dificultades no hay propietarios que puedan responder aumentando el capital de la
entidad.

En tal sentido, resulta positivo que las asociaciones de ahorros y préstamos cuenten con la opción
de convertirse en bancos, si así lo desean, para lo cual es necesario que la Junta Monetaria
concluya con el proceso de elaboración del reglamento de opción de conversión.

Más
Las 10 asociaciones de ahorros y préstamos (AAyP) que operan en República Dominicana
ocupan un lugar importante dentro del sistema financiero consolidado, debido a que en conjunto
contaban con el 10.7% de los activos del sector a noviembre de 2017.

De los RD$1,612,442.9 millones que tenía el sistema en activos, al penúltimo mes del año pasado,
las AAyP totalizaban RD$172,755.7 millones, de acuerdo a las estadísticas de la Superintendencia
de Bancos (SIB).

Las asociaciones Popular, Cibao, La Nacional, Alaver, Duarte, Mocana, Bonao, Peravia, Romana y
Maguana son las entidades responsables de que desde 2015 a noviembre de 2017 la cartera de
crédito, el índice de solvencia, los empleos y otros factores de este subsector del sistema financiero
hayan aumentado o mejorado.

En activos, las AAyP lograron un aumento de RD$27,515.3 millones, en casi tres años, equivalente
a un incremento de un 18.9%. En 2015 su monto por este concepto totalizaba RD$145,240.4
millones.

Las asociaciones Popular, Cibao y La Nacional dominan los primeros lugares en cantidad de activos
de esas entidades, al menos hasta noviembre del año pasado: RD$72,013.2 millones (41.6%),
RD$41,028 millones (23.7%) y RD$29,984.3 millones (17.3%), respectivamente.
Las tres suman el 82.6% de los activos de las asociaciones, según las cifras de la SIB. Sin
embargo, las siete entidades restantes han mantenido un ritmo constante de crecimiento en sus
activos.

Desde 2015 hasta noviembre de 2017 la asociación que mayor crecimiento registró fue Bonao, un
32.4%, al pasar de RD$2,562.3 millones a RD$3,394.7 millones, un incremento neto de RD$832.4
millones.

En tanto, Duarte fue la segunda de más crecimiento, pasó de RD$4,782.4 millones en activos a
RD$6,110.2 millones, equivalente a un 27.7%. Mientras que Mocana aumentó un 27.5%, en casi
tres años, cuando subió de RD$3,497.9 millones a RD$4,461.1 millones.

Los activos de la AAyP que menos crecieron fueron los de Romana, un 9.4%, al pasar de RD$2,037
millones a RD$2,229.2 millones, un incremento neto de RD$192.2 millones.

Los préstamos
Las asociaciones de ahorros y préstamos dirigen su crédito a tres principales carteras: compra y
remodelación de viviendas, consumo de bienes y servicios y construcción, de acuerdo a los
registros de la Superintendencia de Bancos.

De los RD$103,463.9 millones que tenían prestado las AAyP a noviembre pasado, RD$50,698.2
millones fueron destinados a la compra y remodelación de viviendas, equivalente a un 49% del total.

La principal cartera de crédito de las AAyP, al menos desde 2015, es la compra y remodelación de viviendas.

Los préstamos para la compra o remodelación de residencias pasaron de RD$43,021.1 millones en


2015 a RD$50,698.2 millones a noviembre de 2017, un aumento neto de RD$7,677.1 millones.

Para el consumo de bienes y servicios, el monto adeudado a las asociaciones representaba el


31.5% de la cartera de crédito del sector, unos RD$32,603.9 millones.
El crédito para el consumo se incrementó en RD$8,952.5 millones, al pasar de RD$23,651.4
millones en 2015 a RD$32,603.9 millones a noviembre del año pasado, según la SIB.

En tanto, el crédito al sector construcción representó un 4.4% del total se las asociaciones, pasando
de RD$3,609.9 millones en 2015 a RD$4,557.4 millones en noviembre de 2017.

Las tres carteras sumaron al penúltimo mes del año pasado el 84.9% del crédito de las AAyP, unos
RD$87,859.5 millones.

“Definitivamente el 2017 fue un año bueno para todo el sector financiero y las asociaciones no son
la excepción. Hay crecimiento en casi todas las carteras. Hubo, si se quiere, un fortalecimiento del
sector”, afirma Francisco Melo Chalas, presidente de la Liga Dominicana de Asociaciones de
Ahorros y Préstamos (Lidaapi).

ADEMÁS: Las asociaciones de ahorros y préstamos acomodadas en un crecimiento


decreciente

Melo Chalas explica que las asociaciones atienden un segmento de la población que es “C” (clase
media, media-baja), donde está la mayor concentración de demanda para esos tres renglones
(viviendas, consumo y construcción).

“Pero las asociaciones somos esencialmente viviendistas y todo lo que está alrededor de esta, que
viene la pequeña empresa, el microcrédito, el consumo y todo lo que demanda la familia”, detalla.

Destaca que las AAyP no tienen grandes clientes ni grandes préstamos. “Tenemos el sector y nicho
al que le servimos porque somos más cercanos, estamos más cerca del barrio, de la población, que
realmente demanda esos productos. Ese es su principal nicho”, puntualiza.

Solvencia
De enero a noviembre de 2017 las asociaciones de ahorros y préstamos, además de ver crecer sus
activos y sus tres principales carteras de crédito, también mejoraron su índice de solvencia total,
con relación al 2016 y al 2015.

Al penúltimo mes del año pasado, las AAyP tenían un índice de solvencia de 31.99%, superior al
28.80% que acumularon de enero a noviembre de 2016, año en el cual finalizaron con un 28.98%.

Aunque el total de las asociaciones mejoró en esos 11 meses del año pasado, de enero a
noviembre de 2017, Alaver, Duarte y Bonao desmejoraron su grado de solvencia, con relación a
iguales meses de 2016.

La primera cayó de 25.53% a 24.12% (-1.41%), la segunda de 27.51% a 21.87% (-5.64%) y la


tercera de 27.92% a 26.65% (-1.27%), de acuerdo a la SIB.

Desde 2015 a noviembre de 2017 solo tres asociaciones han mantenido una mejora constante en
su índice de solvencia: APAP, Cibao y Mocana. El resto de las AAyP del sistema financiero
consolidado sufrió alteraciones en su grado de solvencia.

La Asociación Popular pasó de un índice de solvencia de 27.48% en 2015 a 35.07% a noviembre


de 2017, un incremento de 7.59%. En tanto, Cibao, que es la que mayor nivel de solvencia tiene,
pasó de 34.55% a 41.91% al penúltimo mes del año pasado, un 7.36% más.

Mientras que Mocana tenía en 2015 un índice de solvencia de 21.21% y a noviembre de 2017
alcanzó un 27.25%, según cifras de la Superintendencia.

Limitaciones
El presidente de la Lidaapi declara que las asociaciones han tratado permanentemente de mantener
un ritmo de crecimiento que se le hace cada día más difícil.

“Somos entidades que no tenemos el pleno de la actividad financiera por una limitante de la ley.
Entonces nos hemos tenido que esforzar, que diversificar.

Estamos apostando al negocio de la inclusión financiera, del consumo y las cuatro más grandes
(APAP, Cibao, La Nacional y Alaver) estamos orientadas en esa posición”, señala Melo Chalas.

Sostiene que las asociaciones están buscando la manera de crecer dentro de las posibilidades que
les permite la ley. El dirigente de las AAyP agrega que el principal reto de esas entidades es la
permanencia, como sector y como instituciones.

“¿Qué amenaza esa permanencia? Somos entidades que competimos en el sistema financiero en
desigualdad. Usted no puede tener una cuenta corriente, yo no puedo hacer operaciones
internacionales, no puedo captar dólares. Nuestro principal reto es tratar de permanecer y para eso
en algún momento tienen que igualarnos (a los bancos)”, indica.

ADEMÁS: Las asociaciones de ahorros y préstamos acomodadas en un crecimiento


decreciente

El titular de la Lidaapi revela que las autoridades retomarán el tema para que a las asociaciones se
les permita realizar las mismas transacciones que los bancos comerciales.

“Nosotros lo que queremos es la igualdad. Es muy fuerte que un ahorrante mío, que quiera ir a
dólar, yo tenga que darle su dinero para que se vaya a un banco a guardarlo porque yo no le puedo
recibir dólares”, critica.

El también vicepresidente de la Asociación La Nacional expresa que la conversión dependerá de la


Junta Monetaria y de las autoridades del Banco Central. “Está consignado en la ley que se haga,
prevé en uno de sus reglamentos prevé que haya un reglamento de conversión”, manifiesta.

Oficinas y cajeros
Las 10 asociaciones de ahorros y préstamos del sistema financiero tenían a septiembre de 2017
unas 230 oficinas, tres más que en 2015. Las tres principales entidades (Popular, Cibao y La
Nacional) agrupan el 67.3% de las sucursales (155).

De las tres principales asociaciones, solo Popular aperturó dos nuevas sucursales en el período de
análisis, ambas en 2016. En tanto, Duarte abrió una nueva oficina, en igual año.

Asimismo, las asociaciones sumaron 10 nuevos cajeros automáticos entre 2015 y noviembre de
2017. La cifra pasó de 228 a 238, equivalente a un aumento de un 4.3%.
Los nuevos cajeros fueron aportados por la Asociación Popular (8), Duarte (1) y Peravia (1). Los
equipos fueron instalados cinco en 2016 y el resto entre enero y septiembre de 2017.

De las AAyP solo Romana no posee cajeros automáticos, mientras que Peravia, que no tenía,
instaló su primer equipo en 2017. La mayor cantidad lo posee APAP, unos 61, equivalente al 25.6%
del total.

Subagentes
Los subagentes se han convertido en un mecanismo que evita el traslado del cliente a las oficinas
de las entidades bancarias. En el caso de las asociaciones de ahorros y préstamos, solo La
Nacional y Alaver poseen este tipo de instrumento, según la SIB, ambas con un aumento
vertiginoso desde 2015.

De tener 92 subagentes en 2015, La Nacional pasó a sumar 378 a septiembre del año pasado, un
aumento de un 310.8%, unos 286 nuevos subagentes en dicho período.

Mientras que Alaver registró 186 nuevos subagentes, entre 2015 y 2017, al pasar de 27 a 213,
equivalente a un incremento de un 688.8%.

Lavado
Sobre la nueva Ley de Lavado, el presidente de la Lidaapi entiende que esta no afectará al sistema
financiero.

“Yo no creo que la ley pueda afectar, lo que sí va a alejar actividades que no eran tan santas, pero
yo creo que la ley es buena y es necesaria porque de alguna manera tenemos que buscar la forma
de que el dinero producto de lavado, del narcotráfico, se aleje del sistema”, indica Melo Chalas.
Afirma que las asociaciones siempre tienen la responsabilidad de actuar como “sujeto obligado” y
que como entidades financieras tienen que cumplir con todas las leyes que los vinculan “y la de
lavado es una más”.
“De hecho, el mayor crecimiento en recursos humanos y tecnología lo estamos haciendo en el área
de prevención y lavado, capacitando tanto al personal como a las personas con las que tenemos
relaciones comerciales”, agrega Melo Chalas.

ADEMÁS: Las asociaciones de ahorros y préstamos acomodadas en un crecimiento


decreciente

Empleados

Las asociaciones de ahorros y préstamos bajo el sistema financiero empleaban a septiembre del
año pasado 4,468 personas, siendo Popular la que posee la mayor plantilla, el 28.4% del total
(1,273).

Entre 2015 y el noveno mes de 2017, las AAyP emplearon 376 nuevas personas, al pasar de 4,092
a 4,468, un incremento de un 9.1%. En el citado período, la entidad que más personas nombró fue
Popular, unas 172, al pasar de 1,101 en 2015 a 1,273 a septiembre pasado.

A esta le siguió Alaver, con 61 nuevos empleados, pasando de 379 a 440 entre 2015 y el noveno
mes de 2017, un aumento de un 16%, según la Superintendencia. En dicho período, solo la
Asociación Romana redujo su empleomanía, de 108 en 2015 a 102 en septiembre pasado.

En términos netos, La Nacional es la segunda AAyP que más empleados tiene, 980 en total,
aumentando entre 2015 y septiembre de 2017 un 5.4% (21 trabajadores nuevos).

Mientras que Cibao ocupa en tercer lugar, con unos 760 colaboradores, al pasado septiembre. La
entidad empleó 39 nuevas personas, al pasar de 721 a 760, según la Superintendencia de Bancos.
Duarte (297), Bonao (192), Mocana (183), Peravia (165), Romana (102) y Maguana (76) completan
la lista de los empleados generados por el sector de las asociaciones.

“Como sector estamos perdiendo participación, pero individualmente cada una de las asociaciones
está permanentemente creciendo”, finaliza el titular Melo Chalas.

Estabilidad
Aunque cada asociación tiene un plan estratégico, las proyecciones del sector para el 2018 son de
estabilidad, de acuerdo al presidente de la Liga Dominicana de Asociaciones de Ahorros y
Préstamos, Francisco Melo.

“Nosotros creemos que la economía no va a tener grandes saltos. Será un año parecido al 2017.
Las señales que están dando las autoridades están en esa dirección. La tasa de referencia del
Banco Central se ha quedado estable”, destacó Melo.

Proyecta que en los próximos meses no habrá cambios en las tasas “y cosas como esas, y estamos
confiados en que tendremos un año bueno”. Según el Banco Central, la economía creció un 4.6%
en 2017, aumentando la intermediación financiera un 6.2%.

Conversión
El artículo 75 de la Ley Monetaria y Financiera, promulgada el 21 de noviembre de 2002, establece
que la Junta Monetaria podrá ampliar las operaciones que realizan las asociaciones de ahorros y
préstamos.

“Asimismo, transcurrido un año después de la promulgación de la legislación, la Junta Monetaria


podrá autorizar la conversión de estas instituciones en el tipo de entidades de intermediación
financieras previstas en el artículo 34 (bancos múltiples, bancos de ahorro y crédito y corporaciones
de crédito), siempre y cuando se garantice un tratamiento homogéneo con estas entidades,
incluyendo los aspectos fiscales. La Junta Monetaria dictará los mecanismos de conversión”,
agrega el artículo.

El pasado 19 de julio de 2017, el gobernador del Banco Central, Héctor Valdez Albizu, durante un
reunión con miembros de la Lidaapi prometió someter nuevamente ante la Junta Monetaria el
proyecto de Reglamento de Conversión, que busca autorizar a las AAyP que voluntariamente
deseen convertirse en entidades accionarias, para lo cual solicitaría la colaboración de la
Superintencia de Bancos y del Ministerio de Hacienda, según relata una nota de prensa de la
entidad bancaria de la fecha.

Más
Un banco comercial es lo que conocemos en República Dominicana como un banco de servicios
múltiples o banco múltiple. Las diferencias fundamentales están en la oferta de productos, el enfoque
de las instituciones y su estructura de propiedad. Los bancos múltiples pueden ofrecer cuentas
corrientes (chequeras), cuentas de ahorro o plazo fijo en moneda extranjera y pueden ofrecer
préstamos también en moneda extranjera. Las asociaciones de A&P no pueden ofrecer esos servicios.
Generalmente, la banca múltiple tiene un enfoque dirigido tanto a personas como a empresas, mientras
que por su origen (el financiamiento de viviendas familiares), las asociaciones tienden a enfocarse más
exclusivamente en servir a las personas y los hogares (aunque también trabajan con empresas).
Finalmente, los bancos múltiples son compañías por acciones, sus dueños son accionistas o capitalistas,
que se aglutinan en una asamblea de accionistas. Las asociaciones de A&P son entidades mutualistas. En
teoría, sus dueños son los mismos depositantes que se reúnen anualmente en la asamblea de
depositantes para los temas del gobierno de la entidad. Los bancos le pagan dividendo a sus accionistas,
mientras que las asociaciones en República Dominicana todavía no lo hacen. En cuanto a elegir entre un
banco múltiple y una asociación A&P, dependerá del banco específico y de la asociación específica, más
que del tipo de entidad. Hay bancos múltiples muy distintos entre sí, igual que entre las A&P.