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EL GOZO DE DIOS: ¿TERMÓMETRO (REGISTRA LAS CONDICIONES= FELICIDAD) O TERMOSTATO (REGULA LAS CONDICIONES=

JESUCRISTO) ?

José fue enviado a prisión injustamente, por una acusación falsa de la esposa de su amo (Gen. 39:11-20). El hizo lo correcto,
pero lo castigaron injustamente. Ante eso, José pudo haberse amargado, pero no lo hizo. El supo mantener una buena actitud,
a pesar de las circunstancias.

Las prisiones eran lugares horribles de pésimas condiciones. Allí albergaban a los trabajadores forzados o a los acusados que
estaban esperando juicio, como José. En los tiempos antiguos, en todas partes los prisioneros eran culpables hasta que se
demostrara su inocencia, y no tenían derecho a que se les juzgara en seguida. Muchos prisioneros nunca llegaban a la corte,
ya que los juicios se llevaban a cabo a capricho del gobernante. José estuvo dos años en prisión antes de aparecer ante
Faraón, y esto porque lo llamaron a interpretar un sueño, no para que lo juzgaran.

JOSÉ ERA UN HOMBRE DIGNO DE CONFIANZA. (SALMO 105:17-18)

Era tan buen líder que adondequiera que todos confiaban en él, porque hacía todo con excelencia. Su padre Jacob confió en
José como líder (Gen. 37:13-14), al igual que lo hizo Potifar (Gen. 39:6). Aún en la cárcel, José comenzó a destacar.

(Gen. 39:21-23) Mas el SEÑOR estaba con José y le extendió su misericordia, y le concedió gracia ante los ojos del jefe de la cárcel.
(22) Y el jefe de la cárcel confió en mano de José a todos los presos que estaban en la cárcel, y de todo lo que allí se hacía él era
responsable. (23) El jefe de la cárcel no supervisaba nada que estuviera bajo la responsabilidad de José, porque el SEÑOR estaba
con él, y todo lo que él emprendía, el SEÑOR lo hacía prosperar. El jefe de la cárcel puso a cargo de José a los siervos del Faraón,
el panadero y el copero real, quienes habían sido encarcelados por sospechas de traición.

JOSÉ ERA UN HOMBRE CON BUENA ACTITUD (DE SERVICIO). VEIA EL VASO MEDIO LLENO. (PROV. 16:7)

A pesar de que estaba en la cárcel, el Señor estaba con José. Dios estaba con José en las buenas y en las malas. Dios fue bueno
con él, NO EVITÁNDOLE PASAR POR PRUEBAS sino permitiendo que pase lo que sea necesario para hacer de él una mejor persona.
Todas las cosas ayudan para bien (Rom. 8:28), y José salió de la cárcel en UNA POSICIÓN MUCHO MEJOR QUE LA QUE ENTRÓ.
Estando José en la cárcel, él conoció a personas que habían estado al servicio del rey. En lugar de amargarse por la injusticia
cometida en su contra, José se dispuso a hacer lo mejor con las circunstancias que se le presentaron. El no se prestó a vengarse,
sino que comenzó a ser útil y a servir.

JOSÉ ERA CONSCIENTE DE LA PRESENCIA DE DIOS EN SU VIDA. (FILIPENSES 4:6-8)

El hallarse en aquella prisión habría resultado descorazonador para cualquier persona normal. Pero él sentía indudablemente la
presencia del Señor. Aunque Dios no se le apareciese visible y directamente, como a los otros patriarcas, le hizo experimentar su
misericordia. Fue así que el gobernador de la prisión comenzó a sentir simpatía por él y terminó confiando en él. Aunque se notaba
que José tenía una gran capacidad y era una personalidad atractiva, es importante que nos demos cuenta de que si Dios no hubiera
estado con él, todas esas cualidades habrían resultado inútiles. Dios le estaba guiando y todas estas experiencias estaban
encaminadas hacia el cumplimiento del propósito divino en la vida de este joven.

El reconocimiento de que Dios estaba junto a él, y que la mano de Dios guiaba su vida le impidió caer en el desánimo. No olvidemos
que el desaliento y la desilusión constituyen algunas de las mejores armas de Satanás.

JOSÉ NO ERA UN HOMBRE OPTIMISTA, ERA UN HOMBRE CON SU ESPERANZA PUESTA EN DIOS. (ROMANOS 5:3-5).

Como prisionero y esclavo, José pudo haber perdido las esperanzas. Sin embargo, ponía todo su empeño en cualquier tarea que
se le asignaba. El jefe de la cárcel notó pronto su diligencia y su actitud positiva, y lo promovió a administrador de la prisión. ¿Está
usted en medio de una situación difícil y ya perdió la esperanza? En el trabajo, en la casa o en la escuela, siga el ejemplo de José y
ponga todo su empeño en cualquier tarea que se le presente. Recuerde que Dios cambió la situación de José. El ve sus esfuerzos
y puede transformar hasta la adversidad más abrumadora. (Salmo 34:19 – Salmo 34:4 -

La historia de José nos revela que no todos los hombres tienen un precio. Satanás afirma lo contrario, Pero han existido varios
hombres a quienes el enemigo de Dios no ha podido comprar. José fue uno de ellos. El patriarca Job fue otro. Y aún otro, el apóstol
Pablo. Satanás desprecia a los seres humanos; pero éstos y muchos más, fueron hombres y mujeres a quienes Satanás no ha
podido comprar.

¿ERA LA VOLUNTAD DE DIOS QUE JOSÉ ESTUVIERA EN LA PRISIÓN? Bueno, podemos decir que era casi esencial que estuviese
allí. En nuestro próximo programa veremos por qué. Y ello reafirmará nuestra confianza en Dios, y fortalecerá la esperanza, que
a veces se debilita por causa de algunas experiencias de nuestra vida. Porque, como citábamos al principio de este programa, de
la carta a los Romanos: "PARA LOS QUE AMAN A DIOS, TODAS LAS COSAS COOPERAN PARA BIEN".