Anda di halaman 1dari 25

EL PAPEL O FUNCIÓN DEL PROFESOR EN EL AULA

II. EL PAPEL O FUNCIÓN DEL PROFESOR EN EL AULA

A. OBJETIVOS

B. DESARROLLO

1. Los estilos de enseñanza del profesor


2. Los estilos del pensamiento
3. La mediación instruccional

C. PROPUESTA DE REFLEXIÓN

D. BIBLIOGRAFÍA

A. OBJETIVOS

Hablar del papel del profesor en el momento presente no deja de ser una
aventura y un reto. Y esto lo decimos por la vinculación que tiene la función del
profesor con el proceso de comunicador de la información y los avances tecnológicos
que este proceso tiene en la actualidad.

De hecho hoy se pone en cuarentena la hasta ahora tradicional función del


profesor en el aula de primaria, secundaria, profesional o universitaria, es decir, a
cualquier nivel de enseñanza.

De siempre se entendió que el profesor era el portador oficial de los


conocimientos y su papel fundamental era la transmisión de los mismos en el aula,
ante un auditorio, que lo consideraba como fuente principal, cuando no única del
conocimiento. Hoy este concepto necesariamente ha cambiado. En el profesor no está
la única fuente de información. Otros medios, llamados multimedia, ofrecen la
información de forma más atractiva, potente, abundante, ilustrativa, y en franca
competencia con la que aporta el profesor al aula. Con todo, la figura y presencia del
profesor se considera necesaria. Cabe preguntarse por ello y si es posible reasignarle
un nuevo papel o profundizar en el papel hasta ahora asumido.

Todo esto obliga a una reflexión profunda del "modus operandi" de esa función
atribuida al profesor. Desde nuestra reflexión ya anunciamos que no se trata tanto de
un cambio de papel y sí de una profundización en el que tenía. Hablaremos de ello.

© Francisco de Asís Martín del Buey 1


EL PAPEL O FUNCIÓN DEL PROFESOR EN EL AULA

Hemos hecho en primer lugar un recorrido por distintas fuentes bibliográficas que
han tratado el tema y nos hemos encontrado que en ellas se tratan de forma
preferencial el tema del papel o rol del profesor desde tres perspectivas
complementarias.
Vamos a exponerlas brevemente para finalizar con nuestra reflexión personal al
respecto.

Las tres consideraciones que habitualmente se consideran al hablar del rol del
profesor son:

Los estilos de enseñanza del profesor


Los estilos del pensamiento
La mediación instruccional

B. DESARROLLO

En otro lugar hemos hecho referencia a los modelos antagónicos que se presentan
en el sistema educativo, concibiendo estos modelos como expresión real de las
creencias implícitas en el profesorado y que subyacen o alimentan su quehacer
docente.

En aras de la simplicidad compleja pensamos que son cuatro las preguntas


claves que se debe hacer a un docente:

• ¿Qué piensa de la finalidad de la educación?

• ¿Qué piensa respecto a cómo debe trasmitir la información que posee?

• ¿Qué piensa respecto a lo que deben hacer los alumnos con la información
que han adquirido?

• ¿Qué piensa sobre e l escenario más idóneo para estos desarrollos?

Las respuestas que se obtengan darán lugar a diferentes modelos. Y según


éstos modelos, así será la actividad docente y en consecuencia el papel a desarrollar.

No es el momento de exponer aquí con profundidad el modelo que propugna la


reforma educativa. Sí señalar, a modo de referencia, los aspectos más significativos
que resumimos en los siguientes puntos:

• La reforma educativa concibe la finalidad educativa como un proceso


integral en donde se debe atender de forma paritaria y no excluyente a las
dimensiones afectivas y cognitivas del individuo, superando ya la
disyunción de educación informativa y formativa

• La reforma educativa propugna un modelo constructivo del aprendizaje


en donde el profesor no se debe, ni debe entregar la información cerrada
para ser fijada por los alumnos, sino que ellos forman una parte activa de
ese proceso.

© Francisco de Asís Martín del Buey 2


EL PAPEL O FUNCIÓN DEL PROFESOR EN EL AULA

• La reforma educativa propugna que el alumno trabaje los contenidos que


ha adquirido en el aula, y ello implica su transformación, y transferencia.
Lejos estamos de la mera reproducción fiel del mensaje.

• Y finalmente la reforma educativa propugna un escenario favorable a la


colaboración de todos en el aula, donde las vías de comunicación sean
abiertas y explícitas.

Aspectos más significativos de la reforma educativa

Proceso integral
Finalidad educativa Proceso integral Atiende a
Cognitivo

Modelo constructivo Alumno parte activa del proceso

Transformación de la información
Alumn
Transferencia de la información

Aula colaborativa Comunicación abierta

Pues bien, en este contexto de la reforma, y con estos marcos de referencia se


sitúa el tema que hemos llamado el rol del profesor. Este, necesariamente pasa por
ser fiel servidor de la reforma.

En ese contexto presentamos desde tres perspectivas complementarias las


principales aportaciones que en la actualidad se analizan para enfocar el papel del
profesor. Una vez presentadas, haremos unas reflexiones sobre nuestro enfoque
personal del tema.

1. Los estilos de enseñanza del profesor

El estilo se define como un conjunto de orientaciones y actitudes que describe


las preferencias de una persona cuando interactúa con el medio.

Las diferentes tipologías de estilos de enseñanza de los profesores han dado


lugar a modelos tomados como marcos de referencia con los que el profesor puede
identificarse o ajustarse según su comportamiento docente.

© Francisco de Asís Martín del Buey 3


EL PAPEL O FUNCIÓN DEL PROFESOR EN EL AULA

Weber (1976) en la excelente revisión que hace de los estilos de enseñanza


señala que éste constituye el “rasgo esencial, común y característico referido a la
manifestación peculiar del comportamiento y la actuación pedagógica de un educador
o de un grupo de educadores que pertenece a la misma filosofía.”

Es evidente que según las creencias en torno a la educación, concretada en


esas cuatro preguntas iniciales que he enunciado, cada profesor va a desarrollar un
rol concreto y específico, si es consecuente con sus propias creencias. A esas
creencias, tradicional motor de nuestros comportamientos, cabe añadir variables de
personalidad que condicionan formas concretas de actuación.

1.1. Son varios los autores que han dado diferentes clasificaciones o
tipologías:

1.1.1. Lippit y White hablan de tres estilos:

• El estilo autocrático: aquellos profesores que deciden por sí solos todas


las actividades o tareas a realizar, es decir, ellos son quienes toman todas
las decisiones, organizando y distribuyendo, incluso, las actividades,
permaneciendo distantes al grupo en su realización y evaluando de forma
individualizada.

• El estilo democrático: los profesores que planifican de acuerdo con los


miembros del grupo, animando al grupo de alumnos a discutir, decidir,
programar y distribuir las actividades: sugieren diversos procedimientos;
participan como un miembro más y evaluan los resultados en función del
grupo.

• El estilo llamado laissez-faire: estos profesores se caracteriza por la falta


de participación general, manteniéndose al margen lo más posible,
dejando la iniciativa a los alumnos, y sólo cuando se requiere su opinión,
interviene para dar su consejo.

Lippit y White
Autocrático: toma solo todas las decisiones
Democrático: trabaja con el grupo
Laissez – faire: se mantiene al margen

1.1.2. Anderson propone dos estilos llamados:

• El Dominador: que es fundamentalmente una persona autoritaria que


recurre normalmente a mandatos y disposiciones exigentes, imponiendo
las órdenes a la fuerza y que no acepta ni considera las decisiones
autónomas de los alumnos.

• El Integrador: es capaz de crear un clima social amistoso donde


predomina el reconocimiento y el elogio, y no, la violencia; un ambiente

© Francisco de Asís Martín del Buey 4


EL PAPEL O FUNCIÓN DEL PROFESOR EN EL AULA

donde la critica es constructiva y objetiva, y se toman en cuenta las


iniciativas personale s de los alumnos.

Anderson
Dominador: disposiciones exigentes y a la fuerza
Integrador: amistoso, reconocimiento y elogio

1.1.3. Gordon (1959) parte de la hipótesis de que un estilo de enseñanza está más
condicionado por los grupos escolares y el sistema de enseñanza que por los
profesores. Él distingue tres tipos de estilos de enseñanza:

• El tipo instrumental: propio de los profesores que orientan su actividad


docente a los objetivos de aprendizaje y centrados en la dirección y
autoridad.

• El tipo expresivo: orientado a satisfacer las necesidades afectivas de los


alumnos; el profesor se preocupa, sobre todo, por satisfacer al alumno en
lo referente a su rendimiento y a sus relaciones sociales.

• El tipo instrumental expresivo: que es una mezcla de ambos y es propio


de los profesores que pretenden combinar el interés por la enseñanza con
su inquietud por las necesidades de los alumnos.

Gordon
Instrumental: Objetivos educativos.
Expresivo: Necesidades afectivas de los alumnos.
Instrumental expresivo: Interés por la enseñanza y necesidades de alumnos.

1.1.4. Flanders pretende captar la influencia que genera el comportamiento verbal


del profesor en el clima del aula y en el rendimiento del alumno. En consonancia
establece los siguientes estilos:

• Estilo directo: consistente en exponer las propias ideas, imponiendo su


autoridad y competencia.

• Estilo indirecto: propio de los profesores que tienen en cuenta las ideas
de sus alumnos, promueven el diálogo e influyen en los sentimientos
de los alumnos.

Flanders
Directo: Expone sus propias ideas
Indirecto: Valora las ideas de sus alumnos

© Francisco de Asís Martín del Buey 5


EL PAPEL O FUNCIÓN DEL PROFESOR EN EL AULA

1.1.4. Bennett (1979) comprueba que las tipologías anteriormente mencionadas


tienen una serie de deficiencias, entre las que cabe destacar:

→ Parcialidad, ya que ignora aspectos muy importantes de la conducta docente.


→ Ambigüedad, puesto que varían el criterio de clasificación según las
características de la muestra.
→ Dicotomía, pues no atienden a los múltiples estilos intermedios.

Este autor, en un intento de superar estas limitaciones elabora su tipología que a


juicio de él es:

→ Global: donde se considera todas aquellas conductas del profesor que


inciden en el alumno.
→ Precisa: que defina las características de cada uno de los tipos.
→ Completa: que permite definir todos los estilos que existen en la realidad.

De su estudio resultan 12 estilos situados en un continuo. La descripción de


cada uno de ellos permite definir el estilo de enseñanza como un complejo entramado
de comportamientos instructivos y de gestión del aula.

• Progresistas o liberales: situados en un extremo, son los profesores


considerados como serían aquellos cuyo comportamiento en el aula se
reflejaría en características como integración disciplinar, motivación
intrínseca, agrupamiento flexible, elección del trabajo por el alumno y cierta
despreocupación por el control de la clase y el rendimiento. En relación con
los aspectos directamente relacionados con los métodos de enseñanza
aceptan las ventajas de los métodos formales para la adquisición de
conocimientos básicos y la estructuración de entornos de aprendizaje que
permitan una menor desorientación del alumno.

Sin embargo, rechazan los métodos utilizados por sus compañeros con estilos
formales para lograr la autodisciplina, el desarrollo personal del alumno, el
equilibrio entre el trabajo individual y el colectivo y las mayores exigencias que
conlleva el trabajo del profesorado.

• Profesores catalogados como tradicionales o formales: se sitúan en el otro


extremo y tienen características completamente opuestas a las anteriores:
motivación extrínseca, elección mínima del trabajo por el alumno,
agrupamiento fijo (clase total y trabajo individual) y preocupación por el
control del rendimiento.

• Estilos mixtos: se sitúan entre uno y otro extremo, son producto de la


combinación de uno y otro estilo en grado diverso.

Bennett
Progresistas Mixtos Tradicionales

© Francisco de Asís Martín del Buey 6


EL PAPEL O FUNCIÓN DEL PROFESOR EN EL AULA

1.2. Implicaciones educativas sobre los estilos de enseñanza

Es evidente que cada persona, y en este caso, cada profesor, va desarrollar su


papel, en función de las creencias implícitas que tiene sobre lo que actúa. A ello
hemos hecho referencia al principio del tema. Y como se recordará allí aludíamos a
cuatro formas diferentes de concebir la acción educadora.

Es evidente que aquellos estilos de comportamiento del profesor que se


inclinen por realizar en su clase un modelo integrado, constructivo, divergente y
archipiélago, estarán más en consonancia con lo investigado y dicho por los autores
que han tratado los roles más propicios a un buen desempeño en el aula.

De esta manera podemos decir que:

• El estilo autocrático puede tener consecuencias negativas en cuanto fomenta


la sumisión y dependencia, y no permite que el individuo se muestre tal como
es, creando en el grupo un clima tenso y conflictivo. No se potencia el
trabajo creativo y espontáneo, sino que el sujeto actúa de forma reacia a las
iniciativas del líder.
De hecho, se ha comprobado, de los datos desprendidos de los estudios
realizados sobre el estilo autocrático, que existían, básicamente, dos tipos de
respuestas:

a) Si el sujeto era apático, resultaba una actitud de dependencia.


b) Si el sujeto era agresivo, manifestaba una actitud de resistencia y
rebeldía.

Cuando se analizaron las realizaciones de los alumnos que tenían profe-


sores con un estilo autocrático, se observó que las producciones eran mayo-
res, pero de menor calidad.

• El estilo de liderazgo democrático puede ser, sin embargo, más eficaz,


puesto que fomenta la originalidad y la participación crítica, despierta la
motivación por el trabajo y la cooperación, se anima a los sujetos a que
presten más atención al grupo y a las relaciones personales. Los alumnos
desempeñaban un trabajo ligeramente de mayor calidad.

• Respecto al profesorado con un tipo de liderazgo conocido como el laissez-


faire, se demostró que el profesor como líder no pretende influir ni cambiar a
los alumnos, eliminando así cualquier relación educativa, sólo informa cuando
se le demanda y no califica las actuaciones y los comportamientos de los
miembros del grupo.

Todo esto potencia con mayor frecuencia las conversaciones de tipo lúdico
que distraen de las tareas y el líder es menos aceptado por el grupo. En relación con
las tareas, los logros, en esta situación, son inferiores tanto en calidad como en
cantidad.

Quizás, es conveniente recordar que en la realidad educativa no aparecen,


normalmente, estos estilos en sentido puro, aunque la mayoría de los profesores
pueden manifestar una mayor o menor preferencia por un determinado estilo.

© Francisco de Asís Martín del Buey 7


EL PAPEL O FUNCIÓN DEL PROFESOR EN EL AULA

• Según los tipos de estilos denominados indirecto y directo, propuestos por Flan-
ders, se ha demostrado que el estilo indirecto favorece la independencia del
alumno, lo que a su vez potencia la capacidad de aprendizaje, de lo cual se
puede concluir que el estilo indirecto es más eficaz que el directo.

• Respecto al estilo directo, se ha corroborado que potencia un mayor logro o


rendimiento en los alumnos, pero sus actitudes hacia la escuela son algo
negativas.

Sin embargo, los alumnos con profesores con un estilo indirecto, muestran
actitudes más positivas hacia el aprendizaje.

1.3. Influencia entre tipo de estilo y rendimiento en las distintas áreas escolares

Respecto a la influencia entre tipo de estilo y rendimiento en las distintas áreas


escolares, los resultados demuestran que el rendimiento en la lectura fue superior en
los alumnos que tuvieron profesores con estilo formal y mixto.

En las matemáticas y lengua, los alumnos con profesores de estilo formal


también mostraron un rendimiento superior al de sus compañeros que asistieron a las
clases con profesores que manifestaban un estilo liberal y/o mixto.

1.4. Correspondencia entre estilos de enseñanza y personalidad de los alumnos

En relación con la correspondencia entre estilos de enseñanza y personalidad de


los alumnos, los resultados obtenidos parecen indicar que los estilos liberales
fomentan la motivación del alumno, aunque también aumentan la ansiedad.

La explicación a esto puede residir en que los alumnos inquietos e inseguros no se


encuentren cómodos en las clases poco estructuradas.

No existen, sin embargo, diferencias significativas en la autoestima de los alumnos


entre los grupos de estudiantes que habían recibido una instrucción de tipo formal o
liberal. No obstante, las clases donde se favorece el estilo liberal, parecen favorecer
una mayor interrelación social entre el alumnado.

Parece que existen diferencias notables cuando comparamos el rendimiento en los


distintos estilos de enseñanza de los alumnos con características similares de
personalidad: por ejemplo en la instrucción formal los logros son más elevados
para los alumnos extrovertidos, estables y motivados; los alumnos introvertidos,
neuróticos e inquietos tienen una cierta desventaja con la enseñanza de tipo mixto.

ventajas y Extrovertidos,
FORMAL logros elevados para motivados...
INSTRUCCIÓN
desventajas Introvertidos,
MIXTA pocos logros para inquietos...

© Francisco de Asís Martín del Buey 8


EL PAPEL O FUNCIÓN DEL PROFESOR EN EL AULA

1.5. Conclusión

A modo de conclusión, podríamos señalar que quizá a la investigación sobre


estilos le haya podido faltar una mayor solidez y rigurosidad en los procedimientos
utilizados para realizar la agrupación.

A veces, se han encontrado más diferencias dentro de un mismo estilo de


enseñanza que entre los diferentes estilos. Otras, no se han tenido demasiados
factores para explicar las diferencias entre estilos.

Por ejemplo, apenas sí se han considerado y combinado variables


mediadoras como el tiempo activamente empleado por los alumnos en las tareas de
aprendizaje o sus componentes cognitivos.

Pero, a pesar de éstas y otras muchas críticas que podamos hacer al estudio
de los estilos, hoy día sigue siendo un tema puntero en el campo de la psicología de la
instrucción. Por tanto en la investigación futura habría que tener en cuenta algunas
cuestiones como:

a) Partir de una definición precisa de lo que se entiende por estilo de enseñanza.


b) Diseñar instrumentos basados en la definición o modelo propuestos
previamente.
c) Realizar investigaciones de tipo experimental, ya que de otro modo resulta
muy difícil encontrar estilos realmente diferentes y representativos;
d) Desarrollar dicha investigación dentro del aula, para que las generalizaciones
sean reales.
e) Analizar el estilo de enseñanza del profesor con los mismos parámetros que
se utilizan para analizar los estilos de aprendizaje, ya que el profesor, en el
proceso instruccional realiza continuos aprendizajes que modifican, a su vez,
dicho proceso, lo que justificaría la propuesta de analizar al profesor como un
individuo dependiente o independiente de campo, lo cual, a su vez, afectaría su
actuación como docente, en tanto que sujeto más directo o indirecto con su
estilo de enseñanza.
f) Finalmente, no conviene olvidar la íntima relación existente, en teoría, entre
estilo de instrucción y creencia en torno a la educación, de tal forma que los
estilos vendrán condicionados, no determinados, por la creencia del profesor en
torno al acto educativo. A ello he hecho referencia en varios lugares.

INVESTIGACIÓN FUTURA
- Definición precisa
- Instrumentos basados en la definición o modelo
- Investigaciones experimentales
- Investigaciones dentro del aula
- Analizar estilos de enseñanza = estilos de aprendizaje
- Relación (teórica) entre: estilo de instrucción y creencias

© Francisco de Asís Martín del Buey 9


EL PAPEL O FUNCIÓN DEL PROFESOR EN EL AULA

Todo ello permitiría reforzar la idea relativa a que la instrucción es un proceso


interactivo profesor-alumno y, por tanto, no se pueden estudiar separadamente
cada una de las variables que integran el proceso instructivo e interactivo.

2. Los estilos de pensamiento del profesor

Si los estilos de enseñanza, según hemos descrito tienen que ver con las
creencias implícitas del profesorado, es decir, según creo así actúo, no menos
importante es considerar cómo procesa el profesor la información que posee o la
que le llega. Sin duda alguna, este modo de procesamiento va a influir de forma
radical sus relaciones y actividades instruccionales.

El estilo de pensamiento es un constructo diseñado por Sternberg (1988)


para explicar el autogobierno mental o modo que tiene el profesor y el alumno, de
forma concreta, y en general, cualquier ser pensante, de aprovechar sus recursos
intelectuales o capacidad mental durante el proceso instruccional.

Se centra más en los usos que en los niveles de la inteligencia, lo que


significa que el estilo nos ayuda a evaluar, no cuánta inteligencia tiene el profesor y el
alumno, sino cómo la emplean.

Dos profesores con el mismo nivel de inteligencia pueden ser bastante diferentes
intelectualmente, precisamente por las diferentes maneras de coordinar, planificar,
dirigir y controlar las tres grandes habilidades de esa inteligencia: analítica,
sintética y práctica. Lo mismo puede decirse de dos alumnos.

En este apartado nos vamos a referir al profesorado, pero lo dicho puede ser
aplicado, salvado el rol y función, al alumno.

2.1. Principios de los estilos de pensamiento

Antes de entrar en la descripción de los diferentes estilos que presentan los


citados autores nos parece oportuno fijar, como ellos mismos hacen, una serie de
principios a tener en cuenta a la hora de enjuiciar y valorar los estilos del
pensamiento:

a) Los estilos son preferencias en el empleo de aptitudes, no aptitudes en sí


mismos.

b) La coincidencia entre estilos y aptitudes crea una sinergia que supera la suma
de las partes.

c) Las opciones vitales deben encajar tanto con los estilos como con las aptitudes.

d) Las personas tienen perfiles (o pautas) de estilos y no un solo estilo.

© Francisco de Asís Martín del Buey 10


EL PAPEL O FUNCIÓN DEL PROFESOR EN EL AULA

e) Los estilos varían en función de las tareas y las situaciones

f) Cada persona difiere de las demás en la fuerza de sus preferencias.

g) Las personas difieren en la flexibilidad de sus estilos

h) Los estilos se socializan.

i) Los estilos pueden variar a lo largo de la vida.

j) Los estilos se pueden medir.

k) Los estilos se pueden enseñar.

l) Los estilos que son apreciados en una época pueden no serlo en otras.

m) Los estilos que son apreciados en un lugar pueden no serlo en otros.

n) En general, los estilos no son ni buenos ni malos, es una cuestión de


adecuación.

o) Confundimos la adecuación de los estilos con el nivel de aptitud.

2.2. Cuestionario de Sternberg-Warner para la autoevaluación

Presentamos a continuación el cuestionario de Sternberg-Warner para la


autoevaluación de los estilos de pensamiento extraído del Sternberg (1998), que lo
presenta de forma dispersa cuando habla de cada uno de ellos.

Remitimos a una visión más completa y detallada del mismo en la citada obra,
considerada de interés muy especial para este tema.

A través de las preguntas que se hace en cada uno de los estilos se puede
obtener por deducción lógica cuáles son los componentes que conforman el estilo
del pensamiento que se trata.

Finalizadas las ocho preguntas o ítems que describen cada estilo, hacemos una
pequeña síntesis que caracteriza al profesor con predominancia en ese estilo.

Las preguntas permiten ser valoradas dentro de una escala del 1 al 7, siendo el
valor 1 de nula presencia del estilo en la persona y el 7 de total presencia.

Las puntuaciones 2, 3, 4, 5 y 6 significarían: casi nada, ligeramente, un poco,


bastante y mucho, respectivamente.

© Francisco de Asís Martín del Buey 11


EL PAPEL O FUNCIÓN DEL PROFESOR EN EL AULA

2.2.1. Clasificación de los estilos según sus funciones

• Evaluación del estilo legislativo

1. Cuando tomo decisiones, tiendo a confiar en mis propias ideas y formas de hacer
las cosas.
2. Cuando me enfrento a un problema, utilizo mis propias ideas y estrategias para
resolverlo.
3. Me gusta jugar con mis ideas y ver hasta dónde llegan.
4. Me gustan los problemas que me permiten poner a prueba mi propia manera de
resolverlos.
5. Cuando trabajo en una tarea, me gusta empezar con mis propias ideas.
6. Antes de empezar una tarea, me gusta determinar por mi cuenta cómo la voy a
hacer.
7. Me siento más feliz en un trabajo cuando puedo decidir por mi cuenta qué hacer y
cómo hacerlo.
8. Me gustan las situaciones donde puedo utilizar mis propias ideas y formas de
hacer las cosas.

Estilo legislativo:
- Los profesores se caracterizan porque les gusta crear, formular y planificar las
actividades y problemas escolares.
- Son profesores que disfrutan diseñando normas y permiten a sus alumnos que
creen y resuelvan sus problemas de manera creativa.
- Prefieren los problemas y las actividades que no están estructuradas.
- Se muestran interesados por las actividades creativas y constructivas.
- Suelen utilizar con rigurosidad los metacomponentes de la inteligencia.

• Evaluación del estilo ejecutivo

1. Al manifestar o escribir ideas, sigo reglas formales de presentación.


2. Procuro emplear el método apropiado para resolver cualquier problema.
3. Me gustan los proyectos que tienen una estructura clara y una meta o plan
preestablecidos.
4. Antes de empezar una tarea o proyecto, compruebo qué método o procedimiento
se debe emplear.
5. Me gustan las situaciones donde mi papel o mi forma de participar están definidos
claramente.
6. Me gusta averiguar cómo resolver un problema siguiendo reglas establecidas
7. Disfruto trabajando con cosas que puedo hacer siguiendo instrucciones.
8. Me gusta seguir reglas o instrucciones definidas al resolver un problema o realizar
una tarea.

Estilo ejecutivo:
- Los profesores con este estilo son aquellos a los que les gusta, por el contrario,
realizar lo que se les indica, según las normas, utilizar los procedimientos que ya
conocen y prefieren imponer las tareas con una buena estructuración; no les gusta
improvisar ni dejar nada al azar.

© Francisco de Asís Martín del Buey 12


EL PAPEL O FUNCIÓN DEL PROFESOR EN EL AULA

- Su estrategia instruccional suele ser del tipo lección - explicación, donde la


innovación tiene poca cabida. Se potencia en el alumno el uso de los procesos de
adquisición del conocimiento y la transferencia, lo que Sternberg llama procesos de
codificación, combinación y comparación selectiva.

• Evaluación del estilo judicial

1. Al manifestar o escribir ideas, me gusta criticar la manera de hacer las cosas de


otras personas.
2. Cuando me encuentro con ideas opuestas, me gusta decidir cuál es la manera
correcta de hacer algo.
3. Me gusta comprobar y evaluar ideas o puntos de vista opuestos.
4. Me gustan los proyectos donde puedo estudiar y evaluar ideas y puntos de vista
diferentes.
5. Prefiero las tareas o los problemas que me permiten evaluar diseños o métodos
ajenos.
6. Al tomar una decisión, me gusta comparar puntos de vista opuestos.
7. Me gustan las situaciones donde puedo comparar y evaluar formas diferentes de
hacer las cosas.
8. Disfruto con trabajos que implican analizar, evaluar o comparar cosas.

Estilo Judicial:
- El profesor que se inclina por el estilo judicial es aquel que tiene una gran
preocupación por controlar, evaluar y supervisar e strictamente toda la actividad
escolar.
- Son personas a las que le gusta analizar y criticar; se interesan por problemas en
los que se puede evaluar la estructura y el contenido de las ideas ya existentes.

2.2.2. Clasificación de los estilos según su forma

• Evaluación del estilo monárquico

1. Al hablar o escribir, me ciño a una idea principal.


2. Me gusta tratar temas o cuestiones generales en vez de detalles o hechos.
3. Cuando trato de llevar a cabo una tarea, tiendo a ignorar los problemas que
surgen.
4. Empleo cualquier medio para alcanzar un fin.
5. Cuando trato de tomar una decisión tiendo a ver un solo factor decisivo.
6. Si tengo que hacer varias cosas importantes, sólo hago la más importante para mí.
7. Me gusta concentrarme en una tarea a la vez.
8. Tengo que terminar un proyecto antes de empezar otro.

Estilo monárquico:
- El profesor con estilo monárquico es de ideas fijas y firmes, generalmente pocas
pero muy arraigas, con dificultad para el cambio, que alcanzan poder prioritario frente
a otras que considera de carácter secundario.
- Persigue a la misma con tenacidad y no suele iniciar alternativas a ella, huyendo en
todo momento de la dispersión.

© Francisco de Asís Martín del Buey 13


EL PAPEL O FUNCIÓN DEL PROFESOR EN EL AULA

- Suele imponer este ritmo de trabajo a los alumnos y valora positivamente aquellos
que son fieles a este modo de operar.

• Evaluación del estilo jerárquico

1. Me gusta establecer prioridades entre las cosas que debo hacer antes de empezar
a hacerlas.
2. Al expresar o escribir ideas, me gusta organizar todos los aspectos según su
importancia.
3. Antes de empezar un proyecto, me gusta saber qué tengo que hacer y en qué
orden.
4. Cuando me encuentro con dificultades, sé distinguir su importancia y el orden en
que debo abordarlas.
5. Cuando hay muchas cosas que hacer, sé distinguir con claridad en qué orden
debo hacerlas.
6. Cuando empiezo algo, me gusta hacer una lista con las cosas que debo hacer y
ordenarlas según su importancia.
7. Cuando trabajo en una tarea, puedo ver cómo se relaciona cada parte con el
objetivo global.
8. Al expresar o escribir ideas, destaco la idea principal y cómo encajan entre sí todos
los aspectos.

Estilo jerárquico:
- Al profesor de estilo jerárquico le gusta planificar las actividades que emprende,
ordenándolas en una secuencia lógica y estructurada, estableciendo relación entre
todas ellas.
- Busca entre sus alumnos y los ejercicios y actividades que los ellos realizan la
secuencia ordenada y lógica de sus trabajos, valorando aquellos que están en esa
línea.

• Evaluación del estilo oligárquico

1. Cuando emprendo una tarea, normalmente me da igual empezar por cualquiera de


los aspectos.
2. Cuando debo trabajar en varias cuestiones de importancia similar, procuro
abordarlas simultáneamente.
3. Si tengo muchas cosas que hacer, suelo repartir mi tiempo y mi atención entre
todas por igual.
4. Trato de tener varias cosas en marcha al mismo tiempo para poder ir pasando de
una a otra.
5. Normalmente hago varias cosas a la vez.
6. A veces me cuesta definir prioridades cuando tengo varias cosas que hacer.
7. Normalmente sé qué cosas debo hacer, pero, a veces me cuesta decidir en qué
orden.
8. Cuando trabajo en un proyecto, tiendo a considerar que casi todos sus aspectos
tienen la misma importancia.

© Francisco de Asís Martín del Buey 14


EL PAPEL O FUNCIÓN DEL PROFESOR EN EL AULA

Estilo oligárquico:
- El profesor de estilo oligárquico da preferencia a la abundancia, amplitud y riqueza
de ideas y sugerencias, más que a una presentación muy organizada o estructurada
de las mismas.
- Aporta muchas sugerencias a los trabajos, y valora a aquellos alumnos que actúan
en consecuencia.
- Le gusta y suele proponer con frecuencia, al iniciar sus clases la “tormenta de
ideas” entre sus alumnos de tal forma que estos puedan decir sobre determinado
tema todas aquellas cosas que guarden una relación con el mismo, sin importar, de
entrada la relevancia formal de la misma. Todo es válido, si es idea.

• Evaluación del estilo anárquico

1. Cuando tengo muchas cosas que hacer, empiezo por la primera que se me ocurre.
2. Puedo pasar de una tarea a otra con facilidad, porque todas las tareas me parecen
igualmente importantes.
3. Me gusta abordar toda clase de problemas, incluso los aparentemente triviales.
4. Cuando expongo o escribo ideas, empleo cualquier cosa que me viene a la
cabeza.
5. Considero que resolver un problema normalmente conduce a muchos otros, que
son igualmente importantes.
6. Cuando trato de tomar una decisión, procuro tener en cuenta todos los puntos de
vista.
7. Cuando hay muchas cosas importantes que hacer, trato de hacer todas las que
pueda en el tiempo disponible.
8. Cuando empiezo una tarea, me gusta examinar todas las formas posibles de
hacerla, incluso las más ridículas.

Estilo anárquico:
- El profesor de estilo anárquico no suele trabajar con un orden determinado y en
general acomete las tareas según van llegando.
- Esto que se traduce en clases y exposiciones un tanto desorganizadas, que
impone a los oyentes una labor posterior de reconstrucción ordena de ello, lo que no
se consigue en muchas ocasiones con facilidad.

2.2.3. Clasificación de los estilos según su nivel

• Evaluación del estilo global

1. Me gustan las situaciones o tareas en las que no debo ocuparme de los detalles.
2. Cuando tengo que llevar a cabo una tarea, me ocupo más del efecto general que
de los detalles.
3. Al realizar una tarea, me gusta ver que lo que hago se integra en el marco general.
4. Tiendo a destacar el aspecto general de un asunto o el efecto global de un
proyecto.
5. Me gustan las situaciones en las que puedo centrarme más en los aspectos
generales que en los detalles.

© Francisco de Asís Martín del Buey 15


EL PAPEL O FUNCIÓN DEL PROFESOR EN EL AULA

6. Al expresar o escribir ideas, me gusta mostrar el alcance y contexto de las mismas,


es decir, la imagen general.
7. Tiendo a prestar poca atención a los detalles.
8. Me gusta trabajar en proyectos que se ocupan de cuestiones generales y no de
detalles.

Estilo global:
- El profesor con un estilo de pensamiento global prefiere tratar las cuestiones
relativamente amplias y abstractas.
- Les gusta conceptualizar y trabajar en el mundo de las ideas.
- El peligro, a veces, es que su gran abstracción les lleva a ver el bosque, pero no
siempre los árboles.

• Evaluación del estilo local

1. Prefiero ocuparme de problemas específicos antes que de cuestiones generales.


2. Prefiero las tareas centradas en un problema concreto a las que se centran en
problemas generales o múltiples.
3. Tiendo a descomponer un problema en problemas menores que puedo resolver sin
contemplar el problema en su totalidad.
4. Me gusta recopilar información detallada o específica para los proyectos en los
que trabajo.
5. Me gustan los problemas donde necesito prestar atención al detalle.
6. Presto más atención a las partes de una tarea que a su importancia o efecto
global.
7. Al discutir o escribir sobre un tema, creo que los detalles y los hechos son más
importantes que la imagen global.
8. Me gusta memorizar datos y fragmentos de información sin un contenido particular.

Estilo local:
- Los profesores con un estilo local prefieren aquellas tareas que suponen problemas
concretos y requieren cierto trabajo minucioso, es decir: les gusta trabajar en
actividades que contengan muchos detalles.
- El localista, al contrario del globalista que tiende a la conceptualización y al mundo de
las ideas, se orienta a lo Pragmático.

2.2.4. Clasificación de los estilos según su alcance

• Evaluación del estilo interno

1. Me gusta controlar todas las fases de un proyecto sin tener que consultar a nadie.
2. Cuando trato de tomar una decisión, me baso en mi propio criterio de la situación.
3. Prefiero situaciones en que puedo llevar a cabo mis propias ideas, sin recurrir a
nadie más.
4. Al discutir o escribir ideas, sólo me gusta utilizar las mías.
5. Me gustan los proyectos que puedo llevar a cabo con independencia.
6. Prefiero leer informes para encontrar la información que necesito que pedírsela a
alguien.

© Francisco de Asís Martín del Buey 16


EL PAPEL O FUNCIÓN DEL PROFESOR EN EL AULA

7. Cuando me enfrento a un problema, me gusta resolverlo por mi cuenta.


8. Me gusta trabajar solo en una tarea o problema.

• Evaluación del estilo externo

1. Cuando empiezo una tarea, me gusta intercambiar ideas con amigos o


compañeros.
2. Si necesito más información, prefiero hablar con otros antes que leer informes al
respecto.
3. Me gusta participar en actividades en que pueda interaccionar con otros como
componente de un equipo.
4. Me gustan los proyectos donde puedo trabajar con otros.
5. Me gustan las situaciones en las que interactúo con otros y todos trabajamos
juntos.
6. En una discusión o en un informe, me gusta combinar mis propias ideas con las de
los otros.
7. Cuando trabajo en un proyecto, me gusta compartir mis ideas y recibir
aportaciones de otros
8. Cuando tomo una decisión, trato de tener en cuenta las opiniones ajenas.

2.2.5. Clasificación de los estilos según sus tendencias

• Evaluación del estilo liberal

1. Disfruto trabajando en proyectos que me permitan probar nuevas formas de hacer


las cosas.
2. Me gustan las situaciones en las que puedo probar nuevas formas de hacer las
cosas.
3. Me gusta cambiar de rutina para mejorar la manera de trabajar.
4. Me gusta poner en duda antiguas ideas o formas de hacer las cosas y buscar
nuevos métodos mejores.
5. Cuando me enfrento con un problema, prefiero probar estrategias o métodos
nuevos para resolverlo.
6. Me gustan los proyectos que me permiten abordar una situación desde una
perspectiva nueva.
7. Me gusta encontrar problemas antiguos y hallar métodos nuevos para resolverlos.
8. Me gusta hacer cosas con métodos nuevos, no utilizados por nadie anteriormente.

Estilo liberal o progresista:


- Estos profesores prefieren ir más allá de los procedimientos y de las reglas
existentes, maximizan los cambios y se enfrentan, o al menos aceptan, las
situaciones ambiguas.
- Prefieren cierto grado de novedad en la vida y en el trabajo e, incluso, se puede
decir que disfrutan con las situaciones problemáticas que implican un cierto riesgo y
cuya solución exige aplicar procedimientos poco usuales

© Francisco de Asís Martín del Buey 17


EL PAPEL O FUNCIÓN DEL PROFESOR EN EL AULA

• Evaluación del estilo conservador

1. Me gusta hacer las cosas siguiendo métodos ya empleados anteriormente


2. Cuando me encargo de algo, me gusta seguir métodos e ideas empleadas
anteriormente.
3. Me gustan las tareas y los problemas con reglas fijas que se deben seguir.
4. Me desagrada que aparezcan problemas cuando hago algo de la manera usual.
5. Me ciño a las reglas o métodos normales de hacer las cosas.
6. Me gustan las situaciones donde puedo seguir una rutina fija.
7. Cuando me enfrento con un problema, me gusta resolverlo de una manera
tradicional.
8. Me gustan las situaciones en las que desempeño un papel tradicional.

Estilo conservador:
Los profesores con un estilo predominante conservador son aquellos a quienes les
gusta seguir las reglas y los procedimientos establecidos, minimizan los
cambios y rechazan siempre que sea posible, las situaciones ambiguas, en la vida y
en el trabajo.

Clasificación de los estilos

Según sus FUNCIONES


Estilo legislativo: Estilo ejecutivo: Estilo judicial:
- Crean, formulan, planifican, - Siguen las normas, suelen - Se preocupa y le gusta
diseñan normas. imponer una buena estructura. controlar, evaluar y supervisar
- Prefieren actividades no - No les gusta improvisar, ni estrictamente todas las
estructuradas, creativas. innovar. actividades.

Según sus FORMA


Estilo monárquico: Estilo jerárquico: Estilo oligárquico: Estilo anárquico:
- Ideas fijas, firmes y - Planifican - Prefiere y valora la riqueza - Acomete las tareas
muy arraigadas. actividades en de ideas y sugerencias. según llega; esto
secuencia lógica, - Suele comenzar la clase con provoca clases
estructurada. la “tormenta de ideas”. desorganizadas.

Según su NIVEL
Estilo global: Estilo local:
- Prefieren cuestiones amplias y abstractas. - Problemas concretos y trabajos minuciosos.
- Mundo de las Ideas. - Se orientan a lo Pragmático.

Según su ALCANCE
Estilo interno Estilo externo
Según sus TENDENCIAS
Estilo liberal o progresista: Estilo conservador:
- Prefieren ir más allá. - Siguen reglas establecidas, familiares.
- La novedad, un cierto riesgo, procedimientos - Minimizan los cambios y rechazan la
poco usuales. ambigüedad.

© Francisco de Asís Martín del Buey 18


EL PAPEL O FUNCIÓN DEL PROFESOR EN EL AULA

2.3. Implicaciones educativas del estilo del pensamiento del profesor

Aunque existen alternativas diferentes para conocerse y controlarse uno mismo,


hay que enseñar a la persona a elegir ese estilo que le haga sentirse más
equilibrada y más confortable consigo misma. Por ello es importante potenciar la
flexibilidad en el uso de los estilos de pensamiento, ya que cada tarea exige uno
determinado

Es igualmente importante no confundir el estilo con la calidad de la inteligencia.

El ajuste estilo profesor - estudiante puede ser fundamental para el éxito del
sistema. Lo fundamental es que el profesor tenga en cuenta sus propios estilos para
comprender cómo influyen éstos en sus percepciones e interacciones con los otros.

La escuela potencia, y esto es preocupante, el estilo que funciona en ese


momento, descuidando los estilos que se necesitaran en el futuro.

Es necesario recordar que el estilo intelectual es un recurso para


autogobernarse mentalmente . Ahora bien, la gente se diferencia no sólo en la
dirección del estilo, sino también en el grado de éste. Hay unos que tenderán más
hacia una u otra dirección y en pequeñas o grandes dosis. Por lo tanto, lo que es
importante para la educación es evaluar la predilección y las capacidades para
aplicar un estilo.

Los educadores necesitan considerar sus propios estilos para entender cómo
influyen sus percepciones e interacciones con los otros.

Es necesario señalar que los estudiantes no tienen un solo estilo, sino que
difieren en su flexibilidad para alternar diferentes estilos

El estilo del profesor es interesante para diseñar la instrucción de los alumnos


en el aula heterogénea, donde asisten alumnos de diversas procedencias y niveles
intelectuales

El estilo del profesor es importante sobre todo porque en su planificación


educativa ha de establecer la conexión entre tareas, capacidades y estilos.
Cuando dicha conexión aparece el rendimiento es cualitativamente mejor.

TAREAS + CAPACIDADES + ESTILOS = MEJOR RENDIMIENTO

El estilo del profesor es necesario para dar una orientación adecuada.

© Francisco de Asís Martín del Buey 19


EL PAPEL O FUNCIÓN DEL PROFESOR EN EL AULA

3. La mediación instruccional

La instrucción mediada se define como el proceso interactivo a través del cual


el profesor potencia la interiorización de los procesos psicológicos de sus alumnos.

El mediador ayuda al alumno a organizar, filtrar y esquematizar los


estímulos del aprendizaje e influye, a la transferencia o transcendencia del mismo.

Para Vygotsky el hecho central de la psicología es la mediación. Ésta consiste en


la interacción social, principalmente entre un adulto y un niño que se desencadena a
través del proceso de instrucción formal.

Durante ese proceso se desarrolla diferentes formas de cooperación.

3.1. Vygostsky destaca las siguientes características en el proceso instruccional

• La instrucción ha de orientarse al desarrollo de la consciencia y control


voluntario del conocimiento que es precisamente el resultado del proceso
instruccional.

• La manipulación del lenguaje mediante la comunicación es uno de los factores


más importantes de la instrucción formal.

Las implicaciones educativas que ello tiene se pueden concretar en los


siguientes puntos:

- Destacar la importancia de las actividades y contenidos cotidianos en el


aprendizaje de los conceptos escolares.

- Hacer el aprendizaje significativo, lo que quiere decir que el profesor debe


ir más allá del aula y del verbalismo vacío, porque el conocimiento escolar
crece dentro del análisis de la vida diaria.

- Favorecer el uso de los conceptos de la vida diaria con los conceptos


escolares o científicos.

• La instrucción formal es un proceso idóneo para favorecer la zona de desarrollo


potencial que se define como la distancia entre el nivel real del desarrollo,
determinado por la capacidad de resolver problemas de forma independiente, y
nivel de desarrollo oculto, determinado por la capacidad para resolver problemas
con la ayuda del adulto o en colaboración con otro compañero más experto.

NIVEL REAL DE DESARROLLO

ZDP

NIVEL DE DESARROLLO OCULTO

© Francisco de Asís Martín del Buey 20


EL PAPEL O FUNCIÓN DEL PROFESOR EN EL AULA

Las principales implicaciones educativas que se desprenden del concepto de la


zona de desarrollo potencial se podrían resumir en la siguiente manera:

- Pensar en la zona de desarrollo potencial como una característica no sólo


del niño o de la enseñanza, sino del niño implicado activamente en una
actividad colaborativa dentro de un medio social específico, como es por
ejemplo el aula.

- Favorecer las interacciones sociales en el aula.

- El rol principal de la escuela es crear contextos sociales donde se


favorezca el dominio y conocimiento de dichas herramientas culturales.

Características del proceso instruccional (Vygotsky)


• Orientarse al desarrollo de la consciencia.
• Comunicación:
Destacar los contenidos de la vida cotidiana en el aprendizaje.
Aprendizaje significativo.
Conceptos de la vida cotidiana.

• Favorecer la Zona de Desarrollo Próximo.

3.2. Entre las características mediadoras del profesor, Feuerstein y sus


colaboradores señalan las siguientes

• El profesor para ser un buen mediador ha de implicar activamente al alumno en


el proceso instruccional.

• El profesor para ser un buen mediador ha de mediar la trascendencia de los


contenidos instruccionales.

• El profesor para ser un buen mediador ha de potenciar el aprendizaje


significativo. Estos quiere decir que: debe despertar en el niño el interés por la
tarea en sí.

- Diseñar la instrucción según la organización lógica de los contenidos y la


estructuración psicológica del alumno; provocar la discusión y el diálogo con el
alumno con el fin de aprovechar los conocimientos previos del alumno.

- Finalmente, explicarle la finalidad que se persigue con las actividades y la


aplicación de las mismas.

• El profesor para ser un buen mediador ha de planificar los objetivos educativos


según el nivel del alumno.

© Francisco de Asís Martín del Buey 21


EL PAPEL O FUNCIÓN DEL PROFESOR EN EL AULA

• El profesor para ser un buen mediador ha de presentar las actividades escolares


con un cierto desafío.

• El profesor para ser un buen mediador ha de favorecer el desarrollo de la


competencia cognitiva: habilidad del docente para potenciar el sentimiento de
ser capaz.

• El profesor para ser un buen mediador ha de potenciar la metacognición:


desarrollar en el niño procesos de control y autorregulación con el fin de
favorecer el estilo de aprendizaje reflexivo frene al impulsivo.

• El profesor para ser un buen mediador ha de organizar la actividad docente de


forma compartida.

• El profesor para ser un buen mediador ha de respetar la diversidad psicológica.

• El profesor para ser un buen mediador ha de hacer partícipe a sus alumnos del
cambio y mejora de su funcionamiento cognitivo.

• El profesor para ser un buen mediador ha de respetar el sistema de valores y


actitudes.

Características mediadoras del profesor


• Implicar al alumno y respetar sus valores y actitudes.
• Mediar la trascendencia del contenido instruccional.
• Potenciar: aprendizaje significativo y metacognición.
• Actividad docente compartida y con un cierto desafío.
• Objetivos según el nivel del alumno.
• Favorecer el desarrollo de la competencia cognitiva.
• Respetar la diversidad psicológica.
• Mostrar al alumno su funcionamiento cognitivo.

3.3. En definitiva, la función del mediador se debe centrar en los siguientes


aspectos:

• Crear una atmósfera adecuada en el aula para ayudar al alumno a resolver los
problemas complejos, acentuando más los éxitos que los errores.

• Ayudar al alumno a aceptar el desafío que le presenta cualquier problema.

• Dejar a los alumnos que ellos mismos construyan sus propios procedimientos,
orientándolos con el feedback oportuno, sin darle solución.

• Proporcionar un marco de trabajo en el que se fomente la discusión, el


pensamiento, el intercambio de ideas y cualquier proceso que ayude a aprender de
la experiencia.

© Francisco de Asís Martín del Buey 22


EL PAPEL O FUNCIÓN DEL PROFESOR EN EL AULA

FUNCIÓN MEDIADORA
• Crear atmósfera adecuada
• Ayudar al alumno a afrontar cualquier problema
• Dejar que ellos mismos construyan
• Proporcionar un marco de trabajo

C. PROPUESTA DE REFLEXIÓN

En los apartados anteriores hemos realizado un recorrido por la bibliografía,


seleccionada por nosotros, que abordan en los últimos tiempos el rol del profesor.

El rol, papel, función que el profesor debe realizar en el aula está en estrecha
relación con el objetivo que la sociedad – y de forma más concreta la cultura social
– le asigne.

En todas las sociedades existe una cultura, entendida esta como pautas de
comportamientos, ritos y artefactos en su aspecto más externo y actitudes, valores y
creencias en su aspecto más profundo que marcan las pautas por las que esa
sociedad, grande o pequeña, desarrollado o no, evolucionada o no, se rige.

En un momento determinado de la evolución de la sociedad (cada sociedad tiene


sus momentos determinados) surgen necesidades y acompañando a esas
necesidades surgen respuestas que de alguna forma las satisfacen. Así surge la
figura del maestro, Chaman, profesor, brujos sacerdote, hechicero y demás
personajes. Cada uno cumpliendo su papel.

La figura del profesor surge porque este tiene que transmitir información
necesaria para que la sociedad, tribu, pueblo, aldea, tenga continuidad. Y esa
información rebasa las posibilidades de la familia o sociedad primaria nuclear. Ellos la
reciben, la custodian y la transmiten. Para esa sociedad su fuente de información
son los maestros. Ellos la reciben, la guardan, la custodian y la transmiten, exigiendo
fidelidad a esa transmisión. Su papel principal es de transmisores y de exigencia de
fidelidad a la misma.

La forma de transmisión en un momento inicial es la oral. Su papel es básico.


Cuando aparece la escritura y la imprenta, su papel empieza a recibir unos retoques.
A él se le encomienda el aprendizaje y transmisión de la lectura y escritura,
mediante la cual se transmite información más allá de la oral, implicando una gran
ventaja y auténtica revolución social e informativa.

El libro, empieza a modificar en parte la función del maestro. Cuando esto no se


quiere ver así, el libro se constituye en enemigo del maestro. Este lo percibe como
amenaza. A modo de anécdota cuento esto para que sirva de refrendo a lo que digo.
No es infrecuente que el profesor (en la Universidad...) oculte sus fuentes de
información... al dictar su bibliografía, pues se sentiría muy desamparado en sus

© Francisco de Asís Martín del Buey 23


EL PAPEL O FUNCIÓN DEL PROFESOR EN EL AULA

clases si sus inquisidores alumnos la descubriesen. Piensan que no tendrían nada que
decir.

Si la aparición del libro de texto u otro, (que facilitaba en muchos casos, una
lectura y estudio reposado de la información, al ritmo particular de cada estudiante,
cuando estaba bien escrito y a adaptado), cambiaba en parte las exigencias del
profesor en el aula (este ya no tenía que transmitir de forma oral lo ya escrito e
ilustrado, salvo que mandase leer en clase, lo ya escrito), el profesor debería
plantearse su función de transmisor.

Evidentemente que no era repetir. Podía ser en muchos casos glosar, aclarar,
profundizar, ampliar, y otras muchas cosas más, lo escrito. Y junto a ello, enseñar a
recibir esa información en las mejores condiciones posibles y en su caso enseñar a
sus alumnos a procesarla lo mejor posible, haciéndola propia, y constituyendo lo que
realmente se llama un buen aprendizaje: un cambio profundo en la forma de recibir,
ver, percibir y analizar el medio. E igualmente también consistiría en saberla aplicar
a situaciones en ocasiones iguales y en otras muchas diferente para las que fue dada.

Es evidente que el profesor debería conocer la información. En muchos casos él


seleccionaría, ante tanta existente, la más adecuada para sus alumnos, y se la daría
de una forma didáctica adecuada, sirviéndose del libro, por supuesto, y sacándole al
mismo el máximo rendimiento.

El libro era su asesor y principal contenedor del mensaje. Sus funciones


deberían derivar hacia otros aspectos del proceso de la comunicación. El mensaje ya
estaba.

Pero el mensaje por si solo no era suficiente . El complejo de la comunicación


era más amplio. La fidelidad del mensaje, por decirlo de alguna forma, es importante.
Al decir fidelidad queremos decir garantía de veracidad, ciencia, fiabilidad y actualidad.
Ausencia de sesgos o errores. Pero, volvemos a decir, no es suficiente.

En el proceso de transmisión de la información se dan muchos más elementos,


como son los emisores y los receptores de la información, que son personas y que
demandan por ambas partes una serie de exigencias, que sólo los humanos con su
humanidad pueden dar. Exigencias humanas insustituibles.

A la aparición del libro, auténtica revolución en la enseñanza, se le añade la


compleja y bien llamada “multimedia” en su más amplia expresión, amplitud y
diversidad. El mensaje, los contenidos “mensaje” es impresionante. Ya está. No es
necesario su transmisión necesariamente oral. La multimedia lo ofrece de forma
extraordinaria.

Pero con ello, la función del maestro o profesor, se revaloriza profundamente. Él


se convierte en una experto en la forma y en el fondo de la transmisión del mensaje.
Profundizaremos en ello en los siguientes temas.

De momento y a título aplicativo podía constituir un ejercicio útil generador de


reflexión sobre lo leído el elegir una película o serie de las múltiples existentes donde
se desarrolle una temática educativa y situar, una vez descrita su temática, los estilos
de enseñanza adoptados por los distintos personajes que aparecen en escena

© Francisco de Asís Martín del Buey 24


EL PAPEL O FUNCIÓN DEL PROFESOR EN EL AULA

desempeñando el rol de profesora o profesor, y hacer un comentario crítico personal


de cada uno de ellos, con un pronunciamiento sobre los mismos.

D. BIBLIOGRAFÍA

• Ausubel, D. (1968): Psicología educativa: Un punto de vista cognoscitivo. México.


Trillas. (Traducción castellano 1976).

• Beltrán Llera, J y otros (1989): Psicología de la educación. Madrid. Eudema.

• Bennett, N (1979): Estilos de enseñanza y progreso de los alumnos. Madrid.


Morata.

• Bennett, N (1986) Estilos, tiempo y tarea: tendencias cambiantes en la


investigación reciente de la enseñanza. En Galton y Monnb (Eds): cambiar la
escuela, cambiar el curriculum. Barcelona. Martínez Roca.

• Coll, C y Solé, E. (1990) La interacción profesor-alumno en el proceso enseñanza


y aprendizaje. En Coll y Otros (ed). Desarrollo psicológico y Educación II. Madrid.
Alianza. Cap. 17.

• Flanders, N.A. (1984) Análisis de la interacción didáctica. Madrid. Anaya.

• Good, Th. Y Brophy, J. (1980); Influencia de las actitudes y de las expectativas del
profesorado en la conducta en el aula. En Coo. (Ed) Aportaciones de la psicología
a la educación. Madrid. Anaya.

• Prieto Sánchez, M. D. (1996): Variables del profesor como mediador del proceso
instruccional, en Beltrán Llera, J. Genovar Roselló, C, Psicología de la instrucción I.
Variables y procesos básicos. Cap.- IV, páginas 194, 216, Editorial Síntesis.

• Sternberg, R.J. (1998) Estilos de pensamiento. Claves para identificar nuestro


modo de pensar y enriquecer nuestra capacidad de reflexión. Ed. Paidos.

• Weber, E. (1976) Estilos de educación. Barcelona. Editorial Herder.

© Francisco de Asís Martín del Buey 25