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Ciro Cardoso, Etapas y procedimientos del método histórico, in Introducción al trabajo de la

investigación histórica, pp 135-194.

En el capítulo Cardoso trata de establecer como funciona el método del positivismo

El método tradicional

Su surgimiento nace de la creación de las disciplinas eruditas, al servicio del análisis filológico a los
documentos. Acá comienza la sistematización de los documentos y los procedimientos de la crítica
que se fueron desarrollando desde el siglo XVII. Durante este momento era una disciplina
plenamente empírica.

Antecesora de esto se haya la heurística y las disciplinas auxiliares de la historia. La heurística busca
la recopilación de las fuentes necesarias para la investigación previo a cualquier tema en historia.

Los historiadores solían usar la historia como observación indirecta de los hechos a través de las
fuentes contra las ciencias de observación directa.

Por otro lado, está la visión de Topolski, donde propone una etapa teórica, previa al uso de las
fuentes, y una empírica donde utilizamos los documentos para argumentar la investigación. Así
divide las partes de una investigación en conocimientos basados en las fuentes y procedimientos
que no.

1. Las operaciones analíticas


1. La crítica externa de los documentos

Es la labor de determinar si un documento es verdadero o falso. Esto incluye determinarlo en el


tiempo y en el espacio y de ser necesario restablecer su texto a la forma primera. A todo este
proceso le corresponden tres fases:

La crítica de restitución, control del texto con la finalidad de restablecerlo a su forma primera, a
través de la eliminación de los errores o interpolaciones. Esto debido a que muchas fuentes llegaron
en forma de copias debido a la perdida de los originales.

La crítica de procedencia, son los elementos para determinar la fecha, el lugar de origen y el autor
de un documento.

Clasificación crítica de los textos, es distinguir los testimonios directos de los indirectos. Los testigos
oculares de un evento o los comentarios subjetivos del mismo.

2. La crítica interna o de veracidad de los testimonios

Se trata de verificar la veracidad intrínseca de las fuentes luego de apreciar su contenido y el sentido
de su texto. Corresponde a dos aspectos esenciales: la interpretación y la crítica de sinceridad y
exactitud.

Interpretación, o hermenéutica, es la apreciación del contenido exacto y del sentido del texto, a
partir de la consideración de la lengua y convenciones sociales de la época en que fue compuesto.
La crítica de la sinceridad es el establecimiento de hechos. El principio general de este es la de una
“desconfianza sistemática”: nada que no esté positivamente comprobado debe aceptarse, sino que
permanecerá dudoso. No se debe creer en un autor o en un texto sin que haya buenas razones para
hacerlo. En cuanto a la sinceridad, los historiadores positivistas creían posible establecerla a través
de una serie de preguntas con el fin de verificar si el autor tenía interés de mentir.

La exactitud es evaluar el grado de conocimiento efectivo de los hechos que podía tener el autor del
texto, verificando que la información proporcionada reposa directamente en una observación
correctamente realizada. Se trata de saber cual fue la posición del autor. Esto consiste en comparar
sistemáticamente todas las observaciones relativas a un mismo hecho. Si existe una concordancia
podemos considerarlo científicamente establecido. Acá es importante el criterio de coherencia.

En el positivismo la crítica interna perduró más que la externa.

3. Las operaciones sintéticas

La síntesis opera sobre una masa incoherente y heterogenea de hechos singulares. El trabajo del
historiador no concierne a cosas concretas, sino a operaciones abstractas en donde lo que se
manipula son reflejos de hechos en las fuentes que se tratan de percibir. Los historiadores
positivistas abducían a estas justificaciones para rechazar la creación de hipótesis.

Como resumen, las operaciones sintéticas se clasifican en 4 pasos: (pg. 149-150)

1. Imaginar los hechos históricos establecidos por la crítica para la construcción de una imagen
global del hecho pasado.
2. Agrupar los hechos en cuadros clasificándolos en categorías según su naturaleza. Langlois y
Seignobos proponen 4 categorías: condiciones materiales, hábitos intelectuales,
costumbres materiales, costumbres económcias, instituciones sociales, instituciones
públicas.
3. Constatación de lagunas debido a la insuficiencia de la documentación, que se tratará de
llenar por medio de razonamientos que partan de los hechos conocidos.
4. Condensación de los hechos en formulas en las bases de sus relaciones: acá se establecen
las causas y consecuencias.

En general esto era bastante complicado debido a la ausencia de los positivistas de un elemento o
teoría que explicara lo social. Son millones los hechos necesarios para la síntesis. Por ello, esta se
concebía que vendría en un futuro indefinido por la acumulación y combinación de los resultados
de miles de trabajos.

Los historiadores positivistas admitían dos tipos de trabajos históricos: las monografías y los de
carácter general. Dudaban de los últimos por lo que les apostaban a monografías bastante
completas. Hay que sin embargo que recordar que esta síntesis histórica ya fue superada, en parte
porque es imposible sintetizar adecuadamente en historia partiendo del hecho de que el objeto de
esta son hechos singulares aislados los unos de los otros. Esto imposibilita la creación de hipótesis,
teorías y leyes científicas construidas sobre la base de los hechos singulares.

El método científico en historia: Algunas consideraciones

El avance científico de la historia exige la creación de hipótesis, explicaciones y generalizaciones. Es


la única manera de ejercer un control y una verificación adecuado para garantizar un conocimiento
objetivo, que pueda aspirar a la intersubjetividad.
Como en cualquier disciplina, el método científico en historia consiste el seguir un grupo de
procedimientos para plantear problemas y verificar las soluciones.

La historia utiliza las hipótesis en niveles más numerosos. Esto es debido a que al ser indirecta, en
el sentido planteado por los positivistas, la observación de los procesos históricos debe antes de
confrontar las hipótesis explicativas a los hechos controlar estos datos. Para ello es preciso plantear
hipótesis relativas a la descodificación (hermenéutica) y al control de autenticidad y veracidad
(critica externa e interna) de las fuentes.

Página 153.

El manejo de las hipótesis se realiza en tres etapas: formulación, substanciación y verificación. Para
su buena formulación es necesario conocer algo de Lógica, la substanciación depende de los
procedimientos de crítica documental, la verificación se hace deduciendo de la hipótesis planteada
sus consecuencias lógicas, tratando de verificar después con los datos, si se dan tales consecuencias.

Al formular una hipótesis, se debe tener en cuenta que la pregunta problema puede generar un
número finito de respuestas posibles (no suele ser muy común).

La construcción de la historia como ciencia actualmente depende de la solución de dos problemas:


como enunciar y comprobar hipótesis que no sean proposiciones singulares, y como garantizar la
construcción teórica adecuada, mediante generalizaciones controladas. Los instrumentos
disponibles más importantes para estas dos finalidades son el método comparativo y la construcción
de modelos.

Como las hipótesis no son construcciones singulares, sino particulares que se puedan aplicar a cierto
número de casos o universales; su comprobación permite en el nivel de establecimiento de
generalizaciones históricas amplias (leyes o teorías), la integración adecuada del conocimiento
adquirido, necesario para crear nuevas hipótesis.
El método comparativo: Fue propuesto como un método al servicio y control de la hipótesis y
generalizaciones explicativas, con la finalidad de conceptualizar la problemática histórica a través
de la ruptura de los marcos nacionales y cronológicos habituales, en favor del estudio de temas ya
definidos. Marc Bloch la define como la búsqueda para explicar las similitudes y diferencias que
ofrecen dos series de naturaleza análoga, tomada de medios sociales distintos. (pg. 155)

Por su naturaleza este método conduce a la ruptura de la singularidad de los casos y los procesos.
Permite al mismo tiempo una vuelta al caso singular especifico enriquecido por la ampliación teórica
resultante de la comparación. Este método tiene dos modalidades principales: aplicado a
sociedades con un gran parecido estructural y la comparación de secuencias o sistemáticas del
mismo tipo en sociedades con estructuras diferentes.

La construcción de modelos: Se considera al modelo como una representación simplificada de la


estructura o sistema real. Además de favorecer el desarrollo del razonamiento deductivo en los
estudios históricos, exige una definición clara de los factores de diversos tipos: parámetros, factores
internos del sistema, factores externos. Esto facilita la verificación y la intersubjetividad. Es posible
que el modelo trascienda a realidades singulares por referirse a categorías más generales, aplicables
a diversos casos específicos.

Tres tipos de modelos fundamentales han sido utilizados dentro de las investigaciones históricas:
Modelos isomórficos que pretender ser una representación realista aunque simplificada del sistema
estudiado. Estos modelos, según el tipo de enfoque que presida a su construcción serán
predominantemente estructurales, cunado privilegian las interacciones y el funcionamiento
característico de una totalidad; Genéticos cuando el énfasis recae en secuencias cronológicas a la
que se asocian nexos causales como por ejemplo las etapas del crecimiento económico en Rostow;
dialecticos cuando se trata de reunir la visión estructural y genética en una estructura unificada
como en los estudios marxistas.

Modelos Arbitrarios, construcciones instrumentales e intencionalmente arbitrarias partiendo de


algún criterio de elección del historiador. Este es el caso de los tipos ideales de Weber o los modelos
de Levi-Strauss. Estos modelos tienen como crítica histórica la relación dudosa entre hechos
dispares, falta de respeto por la especificidad estructural de las diferentes épocas y sociedades, y
fuentes discutibles.

Modelos contrafactuales, Han sido popularizados por la nueva historia económica norteamericana,
que consiste en construir un curso hipotético alternativo de acontecimientos para poner a prueba
las generalizaciones explicativas o hipótesis causales, mediante la eliminación de los factores que
apuntan a tales hipótesis. Es un método del cual los historiadores desconfían mucho.

El método comparativo y la creación de modelos puede combinarse. El primero de por si concibe un


modelo implícito, al igual que el segundo se basa muchas veces en trabajos comparativos.

A continuación, el autor trata la explicación histórica como base de la síntesis. Cualquier explicación
en historia debe esforzarse por cumplir ciertos requisitos: Tomar en cuenta el carácter subjetivo y
objetivo de los procesos históricos, basarse en una jerarquización de los factores causales o
explicativos según alguna teoría social.

Topolski distingue diversos tipos de explicación utilizado por los historiadores:


1. Explicación a través de descripción. Incluso la crónica tiene este elemento. Suele realizarse
preguntas de ¿Qué? ¿Quién? ¿Cuándo? ¿Cómo?
2. Explicación genética: busca revelar el origen de un fenómeno o proceso por la presentación
de sus etapas sucesivas, privilegiando la secuencia genética, a la cual implícita o
explícitamente se trata de vincular algún lazo causal.
3. Explicación estructural o funcional: indica el lugar de un elemento en una estructura o
sistema, para así dar cuenta de dicho elemento.
4. Explicación mediante una definición: contesta a preguntas de tipo ¿que fue la
independencia de Colombia? O ¿por qué se le considera a Simón Bolívar el fundador de la
nación?
5. Explicación causal: contesta la mayor parte de las preguntas de “por qué paso algo en
específico”. Estas son a veces las más importantes por vincularse al establecimiento de
regularidades y por tal camino, de leyes y teorías pueden ser de varios tipos: según un
primer criterio de clasificación podrían ser unicausales o multicausales. De acuerdo con otro
criterio pueden ser de causalidad ligada a la racionalidad humana o vinculados a una
causalidad de acciones no intencionales. Así miso puede existir un tercer criterio puede
separar en explicación causal por referencia a factores intrínsecos al mismo sistema
estudiado, explicación estrictamente causal que hace intervenir uno o más factores
externos al sistema.
6. Una última clasificación de tipo lógico-formal daría explicación por referencia a leyes que
indica las condiciones necesarias y/o suficientes, explicación que indica una de las
condiciones se vuelve necesaria, y explicación por referencia a circunstancias favorables.

En las ciencias duras, una hipótesis comprobada se convierte en una ley científica. En historia como
en el resto de las ciencias humanas las teorías no corresponden a criterios rigurosos y formalizados
de la construcción. Las leyes en historia son enunciados generales aplicable a un gran conjunto de
casos, pero no necesario a todos. Existe un escepticismo de que la historia sea totalmente científica.

Los pasos de una investigación histórica

Planteamiento del problema: selección y delimitación del tema. Existen un grupo de criterios de
selección:

 Criterio de relevancia: la relevancia social. Esto apunta a la pregunta ¿para que sirve la
historia? A lo cual pueden surgir dos respuestas: su contribución a la comprensión de las
estructuras actuales de lo social y planeación de las futuras; los procesos históricos a pesar
de que son siempre únicos iluminan una perspectiva a las condiciones comunes o a una
serie de ellos, la búsqueda de leyes dinámicas y estructurales de lo social. La importancia
social se cumplirá en la medida en que la sensibilidad del historiador frente a los problemas
de su época y sociedad.

Como segundo aspecto está la relevancia científica. Esta depende de las prioridades y
posibilidades de la disciplina histórica que son cambiantes en el tiempo y pueden sufrir
variaciones a partir de ciertas modas.
 Criterio de viabilidad: Saber si el trabajo es viable de realizarse en buen término. Esto
depende de los recursos documentales (su existencia y disponibilidad), en cantidades
suficientes y pertinentes a lo que se pretende averiguar; y los recursos humanos y
materiales, esto quiere decir el carácter y amplitud posibles de un tema dependen de la
dimensión del grupo de investigadores y de su formación teórica, metodológica y técnica
adecuada. No es lo mismo elegir un tema para trabajo de grupo que un tema aislado. Por
último, se debe tener en cuenta el tiempo de disponibilidad del proyecto.

 Criterio de originalidad: La idea de una problematización es identificar una laguna de


conocimientos, en la mayoría de los casos, ya sea una incoherencia en el cuerpo del saber,
una falla en el cuerpo teórico. Cada proceso de investigación debe contribuir con algo nuevo
para la construcción de la ciencia histórica. Muchas veces solo se debe reexaminar un tema
ya trabajado si se abren perspectivas documentales radicalmente nuevas, o cunado se
pretende desafiar las interpretaciones disponibles al respecto, presentando un enfoque
efectivamente nuevo.

 Criterio de interés personal: La vocación del historiador siempre tiene una dosis de
curiosidad propia. La elección de un tema inicia casi siempre por la elección de un campo,
una rama de estudios, una problemática más o menos ya definida o por experiencias
personales. Para pasar de esta impresión a un objeto preciso de investigación se debe
interiorizar lecturas que tratan la problemática, tanto de cerca como de lejos, sino también
las de tipo metodológico y teórico. Podrá también efectuar chequeos de archivo y
bibliotecas y pedir consejo a historiadores con experiencia en el caso. Así se encontrará un
vacío que permitirá formular un tema preciso de investigación, delimitado en tiempo y
espacio.

Pierre Vilar establece ciertos criterios de delimitación:

1. En el espacio: lo ideal sería un universo de análisis dotado de personalidad


geográfica de homogeneidad.
2. En el tiempo: es necesario un corte temporal adecuado, que englobe el proceso
estudiado, pero también sus condiciones previas y sus consecuencias más próximas.
3. En el marco institucional: La unidad de estudio puede no estar definida solo o
principalmente por criterios políticos, pero la necesaria homogeneidad de las
fuentes vuelve deseable un marco institucional sólido (o varios si se trata de una
investigación comparativa).

El investigador principiante debe resistir la idea de abordar temas demasiado vastos y complejos
que escapan todavía a sus posibilidades reales y que exijan muchos años de investigación para hacer
algo aceptable.

 Construcción del marco teórico: invención y formulación de la hipótesis: Una vez definido
el tema sigue la construcción del modelo teórico, es decir, la definición del marco teórico
en función del cual se plantea las hipótesis heurísticas o de trabajo a ser comprobadas en
etapas posteriores. Un problema a la hora de plantear la hipótesis es el desconocimiento o
falta de dominio de las teorías que se quiere partir. Esto se debe corregir ya que la hipótesis
depende en primer término de la opción teórica. En historia económica la hipótesis varía si
se basa en la teoría marxista o en la neoclásica. Igualmente difícil es vincular la hipótesis
acerca de un tema a la teoría, puede ser el indicio de que el conocimiento de esta es
solamente formal, exterior o una verdadera práctica científica efectiva.

No se puede enseñar a realizar una hipótesis, pero se pueden indicar pasos para ella. Previo
a su planteamiento es preciso ordenar los datos ya disponibles y tratar de identificar que
factores o variables deberán ser tenidos en cuenta. Es necesario sondear que
documentación ha de ser susceptible a la investigación y comprobación. Deben evitarse
hipótesis negativas, no deben tomar la forma de enunciado de contenido empírico sobre un
factor variable sino acerca de nexos entre un factor o una variable (por ejemplo, la variación
de X dependió de Y) especificando las formas que ligan X y Y. siempre se debe realizar como
enunciados precisos (si X entonces Y); la hipótesis debe reflejar la dinámica de las
sociedades humanas, sobre todo buscando definir cambios cualitativos o cuantitativos
constatables en el lapso de tiempo considerado; la hipótesis usualmente debe plantearse
en algún nivel de la realidad social.

En la fase de recolección de datos es la hipótesis lo que le prepara a penetrar en la masa de


las fuentes y datos que le permite decidir que sirve y que no. Así mismo, determina la
elección del método, y técnicas para la organización posterior de los datos. (análisis y
procedimiento).

 El proyecto de investigación: Antes de lanzarse a la recolección de fuentes y escritura el


investigador debe crear un anteproyecto que describa la investigación que se propone. El
objetivo de este es convencer de la relevancia y viabilidad de lo que se pretende hacer. Este
debe resultarle igualmente útil al autor como instrumento de orientación en el proceso de
estudio que pretende realizar. En las partes de la metodología y el marco teórico se
recomienda no divagar. Son elecciones concretas y planteamientos precisos bien vinculados
al tema.
 La recolección de los datos: La fuente posee un papel importante ya que mediante ella están
vinculadas las posibilidades de análisis y procesamiento de los datos, y en general la
contrastación de la hipótesis, de modo que se garantice la objetividad y la intersubjetividad.
Topolsky define fuentes históricas como todo tipo de información acerca del devenir social
en el tiempo, incluyendo los canales de transmisión de dicha información. Acá se distinguen:
fuentes primarias o directas, fuentes secundarias o indirectas.

El principal problema para el historiador son la localización de los acervos documentales,


evitar la dispersión y perdida del tiempo, y mantener un control permanente sobre los
materiales acumulados, a través de una organización eficiente de recolección. El primero
depende de la heurística de los investigadores tradicionales. Para evitar la dispersión es
necesario no entrar de lleno a la recolección de fuentes antes de tener bien delimitado la
hipótesis. Por último, es evidente que no se puede confiar únicamente en la memoria para
localizar una pieza determinada de información cuando se tienen miles de hojas o fichas. Se
debe organizar adecuadamente todo el material recolectado. Para esto hay dos reglas
básicas: disponer de un plan de clasificación, elaborar los tipos pertinentes de fichas y hojas
de recolección.

 Análisis y procesamiento de los datos: Este procedimiento se basa en una hermenéutica


para decodificación de las fuentes y la crítica externa e interna de estas. En términos de
metodología general, pertenece a la etapa de la prueba de las hipótesis en que, realizadas
ya las operaciones planeadas de observación y/o experimentación, los datos entonces
recogidos son criticados, evaluados, clasificados, analizados, procesados e interpretados, en
el sentido de hacer posible la introducción de las conclusiones de la prueba en la teoría.

 Síntesis y redacción: Es la fase final del proceso de investigación. Comienza con la visión
totalizadora de un problema dado. La síntesis hace la vuelta a lo general, ahora con
conocimiento pleno de sus componentes y relaciones, de tal forma que resulta posible la
comprobación de la hipótesis, abandono o corrección. La síntesis depende tanto del nivel
teórico como el empírico. El resultado de la investigación se produce en forma de texto a
través de lenguajes naturales o artificiales (lógicos, matemáticos). Se debe tener cuidado
con la polisemia.

El primer problema es como tratar de pone por escrito los resultados de una investigación.
Para ello se debe tener un plan de redacción. Cuando se preocupa por una síntesis
estructural el plan será lógico sistémico, basado en la persepciòn de elementos que
componen una totalidad, su articulación y particularidades. En una síntesis
predominantemente genética el plan suele ser histórico-cronológico, fundamentado en la
percepción de la temporalidad fechada y por lo tanto en la constatación de la simultaneidad
o sucesión de los fenómenos y procesos.

El texto presentado por el historiador debe tener tres divisiones fundamentales:


introducción donde se formula el problema estudiado, lo delimita, justifica en función de
relevancia y originalidad, enuncia la hipótesis y las elecciones en cuanto a tipos de fuentes
métodos y técnicas; el cuerpo del texto que es la parte más vasta donde se encuentra la
síntesis; la conclusión donde se presenta una visión razonada y evalúa el grado de
comprobación de las hipótesis.

 Lista de fuentes bibliográficas: su organización más común suele ser la siguiente: fuentes
primarias manuscritas, fuentes primarias impresas, bibliografía. En ciertos casos especiales
habrían otras divisiones debido al tipo de fuente que se use.