Anda di halaman 1dari 2

Los grandes géneros literarios

Como lector, cada vez que te enfrentas a la lectu-


ra de un texto debes aplicar ciertos conocimien-
tos adquiridos por tu experiencia. Uno de ellos es
constatar si lo que lees pertenece a un texto lite-
rario o no literario, específicamente si lo que vas a
leer pertenece a una realidad ficcionada o a hechos
concretos ocurridos en un momento determinado,
a una definición de un término científico, etc. De
la misma manera, te enfrentas a la literatura distin-
guiendo si lo que lees es un poema, una narración
o una obra dramática y en cada caso tienes expec-
tativas diferentes de lo que vas a encontrar en la
lectura, es decir, te predispones para encontrar un
tipo de género literario particular.
Los grandes géneros literarios son estructuras
mayores o modelos de la literatura determinados
por convenciones sociales, históricas o estéticas.
Son clases particulares de discursos con reglas y
normas que ordenan el accionar del autor. Tam-
bién se pueden entender como una manera de
dividir la literatura.
Para un lector, los géneros son un conjunto de
convenciones y expectativas que le permiten su-
poner que si está leyendo una novela, debe ir en
la búsqueda de personajes, hechos, indicadores de
tiempo, indicadores de lugar, etc. Si lee un poema,
espera encontrar la expresión de un sentimiento o
Busto del filósofo
también un trabajo de asociación e imaginación sobre el lenguaje. Y si está frente a una
griego Aristóteles.
obra dramática, buscará los nombres de los personajes antes de cada parlamento y las
acotaciones del autor, sin esperar que un narrador le cuente la historia.
Existe en la literatura una diversidad infinita de textos, los que a su vez han ido evolucio-
nando a través de la historia. Si miras a tu alrededor podrás encontrar muy fácilmente
esta diversidad: poemas, cuentos, novelas, leyendas, mitos, dramas, comedias, tragedias,
guiones, microcuentos, etc. Esta diversidad no ha escapado al afán de la humanidad por
organizar y describir lo que la rodea, y por ello se han clasificado y luego definido los es-
critos. Desde esta clasificación y organización de los textos nace en la literatura la noción
de géneros literarios.
¿Cómo clasificar toda esta diversidad en un sistema?
Como cualquier institución, los géneros evidencian los rasgos constitutivos de la socie-
dad a la que pertenecen. La clasificación en géneros va de la mano con la historia, por-
que no ha existido siempre la triada: narrativa, lírica y dramática. De hecho, el filósofo
griego Aristóteles, cuya teoría sigue siendo la base de los estudios literarios actuales
referidos a los géneros, no consideró la lírica en su clasificación. Es el filósofo alemán
Hegel quien, en el siglo XIX, estructura la tradicional distinción, lírica, épica o narrativa
y dramática.
• La narrativa se define como una forma de lo literario donde el hablante o narrador es quien relata el mundo
representado. Ese mundo está lleno de personajes, lugares y acción. Generalmente, en la narrativa tales ele-
mentos se representan secuenciados en un orden espacio-temporal. Sin embargo, no siempre las historias se
presentan en un orden lineal, por lo cual el lector es el encargado de ordenar la trama.
• En la lírica, en cambio, se construye un mundo ficticio a través del lenguaje, en búsqueda de otra cosa, lo
inexplicable. ¿Cómo decir aquello que no se puede decir? Pues bien, para ello el hablante lírico procura evocar
aquello que pretende transmitir mediante la combinación de palabras en un sentido figurado o connotativo.
Así cuando se dice, por ejemplo, “Hoy hay luna llena”, no se hace referencia a que de pronto la luna se haya lle-
nado de algo, sino que es un uso figurado de la palabra llenar el que se usa para referirse al efecto que produce
la luna cuando la vemos blanca y redonda. Friederich Schelling dijo que la lírica consiste en “la representación
de lo general en lo particular”, es decir, es el ejercicio de darle forma a algo que no la tiene. Metáfora, metoni-
mia, personificación e ironía son algunos recursos estilísticos propios del discurso lírico, a través de los cuales el
lenguaje explora el decir connotativo y se lleva hasta el límite para expresar aquello que parece imposible de
decir con palabras.
• En el drama la acción se nos muestra directamente en la participación de los personajes. A través del diálogo
entre ellos se va construyendo una situación que los lectores van hilando como historia. El mundo represen-
tado llega al lector por la voz de los propios personajes y la del narrador que, en general, sitúa y caracteriza la
acción. Al leer un texto dramático se asiste indirectamente a eventos que se pueden desarrollar en el tiempo
de una escena real. El texto dramático está destinado a su puesta en escena y cuando ello ocurre se habla de
una obra teatral.
Si bien estas distinciones permiten clasificar la diversidad de textos literarios, es importante aclarar que la no-
ción de género no es absoluta; se aplica a los textos según la predominancia de la forma en que se presenta
el mundo literario que se construye con las palabras. Es así como se pueden leer textos dramáticos donde los
personajes hablan líricamente o textos narrativos donde los personajes pueden dialogar, o también textos líri-
cos que narran acontecimientos. Por eso, es admisible hablar de lo narrativo, lo lírico y lo dramático que puede
tener un mismo texto, aunque finalmente debamos encasillarlos en un solo género.