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SENSORES Y ACTUADORES EN EL
AUTOMOVIL
Los automóviles actuales tienen una cantidad importante de sensores (de
60 a 70 sensores en algunos casos). Estos sensores son necesarios para la
gestión electrónica del automóvil y son utilizados por las unidades de
control (centralitas) que gestionan el funcionamiento del motor, así como
la seguridad y el confort del vehículo.

Definición El sensor (también llamado sonda o transmisor) convierte una


magnitud física (temperatura, revoluciones del motor, etc.) o química
(gases de escape, calidad de aire, etc.) que generalmente no son señales
eléctricas, en una magnitud eléctrica que pueda ser entendida por la
unidad de control. La señal eléctrica de salida del sensor no es
considerada solo como una corriente o una tensión, sino también se
consideran las amplitudes de corriente y tensión, la frecuencia, el periodo,
la fase o asimismo la duración de impulso de una oscilación eléctrica, así
como los parámetros eléctricos "resistencia", "capacidad" e
“inductancia".

El sensor se puede presentar como un "sensor elemental" o un "sensor


integrado" este ultimo estaría compuesto del sensor propiamente dicho
mas la parte que trataría las señales para hacerlas comprensibles por la
unidad de control. La parte que trata las señales generadas por el sensor
(considerada como circuitos de adaptación), se encarga en general de dar
a las señales de los sensores la forma normalizada necesaria para ser
interpretada por la unidad de control. Existen un gran número de
circuitos de adaptación integrados, a la medida de los sensores y
ajustados a los vehículos respectivos

Clasificación Los sensores para automóviles pueden clasificarse teniendo


en cuenta distintas características como son:

Función y aplicación
Según esta característica los sensores se dividen en:
Sensores funcionales, destinados principalmente a tareas de mando y
regulación

Sensores para fines de seguridad y aseguramiento (protección antirrobo)

Sensores para la vigilancia del vehículo (diagnosis de a bordo, magnitudes


de consumo y desgaste) y para la información del conductor y de los
pasajeros.

Según la señal de salida


Teniendo en cuenta esta característica los sensores se pueden dividir en:

Los que proporcionan una señal analógica (ejemplo: la que proporciona


el caudalimetro o medidor de caudal de aire aspirado, la presión del
turbo, la temperatura del motor etc.)

Los que proporcionan una señal digital (ejemplo: señales de conmutación


como la conexión/desconexión de un elemento o señales de sensores
digitales como impulsos de revoluciones de un sensor Hall)

Los que proporcionan señales pulsatorias (ejemplo: sensores inductivos


con informaciones sobre el número de revoluciones y la marca de
referencia)

Particularidades de los sensores del automóvil


A diferencia de los sensores convencionales, los utilizados en el sector del
automóvil están diseñados para responder a las duras exigencias que se
dan en el funcionamiento de los vehículos a motor, teniendo en cuenta
una serie de factores como son los que se ven en la figura inferior:

Alta fiabilidad Con arreglo a sus funciones, los sensores para el sector del
automóvil se pueden ordenar en tres clases de fiabilidad según su
importancia:
Dirección, frenos, protección de los pasajeros

Motor/cadena cinemática, tren rodaje/neumáticos

Confort, diagnosis, información y protección contra el robo.

Las exigencias más altas en el sector del automóvil se corresponden con


las exigencias que se utilizan en los sectores de la aeronáutica y
astronáutica. La fiabilidad de los sensores es garantizada por técnicas de
construcción que utilizan componentes y materiales sumamente seguros.
Se procura la integración consecuente delos sistemas para evitar en lo
posible conexiones separables y el riesgo de fallos en los mismos. Cuando
es necesario, se emplean sistemas de sensores redundantes (sensores de
igual función que, por razones de seguridad, efectúan mediciones
paralelas).

Bajos costes de fabricación Los automóviles actuales poseen a menudo de


60 a 70 sensores. Comparado estos sensores con otros utilizados en otros
campos, tienen un reducido coste de fabricación. Estos costes pueden
llegar a ser: hasta 100 veces inferior al coste de fabricación de sensores
convencionales de igual rendimiento. Como excepción están los sensores
que pertenecen a nuevas tecnologías que se aplican al automóvil, los
costes iniciales de estos son normalmente más altos y van luego
disminuyendo progresivamente.

Duras condiciones de funcionamiento Los sensores se hallan en puntos


particularmente expuestos del vehículo. Están sometidos por tanto a
cargas extremas y han de resistir toda clase de esfuerzos:

Mecánicos (vibraciones, golpes)

Climáticos (temperatura, humedad)


Químicos (ejemplo: salpicaduras de agua, niebla salina, combustible,
aceite motor, acido de batería)

Electromagnéticos (irradiaciones, impulsos parásitos procedentes de


cables, sobretensiones, inversión de polaridad).

Por razones de eficacia los sensores se sitúan preferentemente en los


puntos donde requiere hacer la medición, esta disposición tiene el
inconveniente de que el sensor está más expuesto, a interferencias de todo
tipo, como las enumeradas anteriormente.

Alta precisión Comparada con las exigencias impuestas a los sensores de


procesos industriales, la precisión requerida de los sensores del automóvil
es, salvo pocas excepciones (ejemplo: sondas volumétricas de aire), más
bien modesta. Las tolerancias admisibles son en general mayor o igual a
1% del valor final del alcance de medición, particularmente teniendo en
cuenta las influencias inevitables del envejecimiento. Para garantizar la
alta precisión, es suficiente de momento (hasta cierta medida)
disminuir las tolerancias de fabricación y refinar las técnicas de
equilibrado y compensación. Un avance importante vino con la
integración híbrida o monolítica del sensor y de la electrónica de
tratamiento de señales en el punto mismo de medición, hasta llegar a
obtener circuitos digitales complejos tales como los convertidores
analógico-digitales y los microordenadores.

Los llamados "sensores inteligentes" utilizan hasta el máximo la precisión


intrínseca del sensor y ofrecen las siguientes posibilidades:

Alivio de la unidad de control.

Interface uniforme, flexible y compatible con el Bus.

Utilización de los sensores por varios sistemas.


Aprovechamiento de efectos físicos de reducida amplitud, así como de
efectos de medición de alta frecuencia (amplificación y demodulación en
el mismo lugar).

Corrección de divergencias del sensor en el punto de medición, así como


equilibrado y compensación comunes del sensor y de su electrónica,
simplificadas y mejoradas por memorización de las informaciones
correspondientes en una memoria ROM.