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LOS HOMBRES

TA M B I É N F I N G E N
ORGASMOS
Las estadísticas revelan que el teatro, en la cama, no es solo cosa
de mujeres. Preguntamos a expertos si detrás están las mismas razones
Texto: MARIAN BENITO

La ansiedad
por culminar
con un orgas-
mo los lleva
a fingir antes
de sufrir un
revés.

L
o de menos es poner cara, gesticular, lanzar jadeos o
gemidos y hacer como si... Lo complicado es ingir una
erección y hacer que el corazón bombee a un ritmo solo
comparable a un entrenamiento de alto voltaje, muy por
encima de las 100 pulsaciones por minuto, tal y como
ocurre cuando un hombre alcanza el orgasmo. Y, más
difícil todavía, reproducir las contracciones musculares
que aceleran la eyaculación hasta alcanzar una velocidad de 45 kiló-
metros por hora. El orgasmo masculino se resuelve en poco tiempo,
entre 3 y 8 segundos, pero parece inequívoco. O eso creíamos. La
última encuesta realizada por la marca de productos eróticos Bijoux
Indiscrets a más de 1.400 personas desvela que el 21,2% de los
hombres han ingido el orgasmo alguna vez en su vida. El por-
21, 2 % DE LOS HOMBRE S FINGEN ORG A SMOS. L A S MUJERE S, EL 52,1 %
87 % DE LOS C A SADOS LLEG AN DE FORMA CONSTANTE AL CLÍMA X

8,4 % DE HOMBRE S SIMUL AN C A SI SIEMPRE , FRENTE AL 11,8 % DE L A S MUJERE S


10,4 % DE MUJERE S CREEN QUE SU PARE JA FINGE , FRENTE AL 1 5,6 % DE HOMBRE S

43 % DE L A S PERSONA S NO SE ENTER AN DEL ORGA SMO DE SU PARE JA


LOS HOMBRES ENTRE 18 Y 29 AÑOS TE ATR ALIZ AN UN 2 5 % DE L A S VECE S
Fuentes: Encuestas realizadas
por Bijoux Indiscrets y por la Univer-
sidad Brigham Young.
DOS MINUTOS DE SE XO DE ‘ WATCHMEN’
SON SUFICIENTE S PAR A CONSIDER AR
L A E SCENA COMO UNA DE L A S PEORE S
DE L A CINEMATOGR AFÍA MUNDIAL
La película está cargada de rarezas, como un orgasmo a ritmo de la
canción Hallelujah e imitando el arranque y despegue de una nave.

debería captar cuando el orgasmo se produce


en el interior de su vagina? ¿Y la explosión
orgásmica? Eso sin contar con el momento
que sigue a la eyaculación, también inconfun-
dible, según describieron en 1977 dos jóvenes
ilósofos franceses –Pascal Bruckner y Alain
Finkielkraut– en una crítica mordaz de la
sexualidad masculina: “Después del orgasmo,
no es el corazón sino el cuerpo lo que le falta
al hombre, una gran devastación le priva de su
potencia”. A pesar de todo, una investigación
de la Universidad Brigham Young publicada
en The Journal of Sexual Medicine mostró,
tras analizar la percepción
ROBERT PAT TINSON: “ TENÍA QUE HACER del orgasmo en 1.683 parejas
heterosexuales recién casa- Igual que la
COMO QUE ME MA STURBABA , Y E SO FINGIDO das, que el 43% de las parejas
no son capaces de precisar mujer, ellos lo
NO SALE . ENTONCE S ME MA STURBÉ
cuándo sucede.
La siguiente cuestión es:
hacen para dar
Y CONSEGUÍ E YACUL AR DE VERDAD”
¿por qué? A menudo se
exponen las razones de la
por terminado
mujer, más habitual en estas un sexo que
El protagonista de Sin límites, en su papel de Salvador Dalí,
prefirió que su orgasmo fuese real en lugar de inventar muecas.
encuestas cuando se mide la
ausencia de orgasmo. ¿Son las no desean,
mismas razones las que llevan
al hombre a simular el éxtasis?
sin frustrar
centaje de mujeres sigue siendo mucho mayor: Las pesquisas son bastante a su pareja
el 52,1%. El 8,4% de los varones coniesan recientes, ya que se trata de
que lo hacen siempre, cifra que contrasta con un asunto poco maniiesto en la literatura cien-
la respuesta de sus parejas, ya que solo un tíica sobre sexualidad masculina. El psicólogo
10,4% de las mujeres piensan que ellos pue- Arun Mansukhani menciona dos estudios –uno
dan falsear su orgasmo. de 2010 de la Universidad de Kansas y otro de
La primera incógnita es cómo puede un 2016 de la de Quebec– que desvelaron que
hombre simular una puesta en escena tan los hombres ingen su orgasmo en un 25% de
aparatosa. Da igual que el varón sea calla- las ocasiones, sobre todo si el sexo es vaginal.
do, introspectivo o expresivo: la isiología es “Aunque ambos se hicieron con población muy
demasiado evidente y casi siempre va unida a joven y, por tanto, con una mayor proporción
la eyaculación. El urólogo José Luis Arrondo de relaciones esporádicas, en su momento
lo ve complicado, pero nos transmite una de fueron una sorpresa. Empezamos a indagar las
las pericias más repetidas por sus pacientes razones que están detrás de este ingimiento y
para que resulte creíble: “Además de los pronto vimos que eran muy parecidas a las que
gestos, el preservativo ayuda a disipar cual- daban las mujeres para explicar por qué ingen
quier sospecha. Lo retiran inmediatamente y ellas”, dice. Si nos atenemos a la escala de falsi-
lo arrojan a la basura”. Pero ¿qué ocurre con icación del orgasmo femenino, serían: dar por
las contracciones espasmódicas que la mujer terminado el encuentro, aumentar la propia
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EL REPERTORIO DE A SPAVIENTOS DE KLINE
EN L A C AMA , EN ‘UN PE Z LL AMADO WANDA’, LE HIZO
MERECEDOR DEL ÓSC AR AL ME JOR AC TOR SECUNDARIO
Nadie retuerce mejor el gesto ni simula placer mejor que Kevin Kline.
Su grito sarcástico y surrealista puede colocarse en la galería de orgasmos
excitación, evitar la inseguridad y el miedo a célebres, junto al momento cumbre que protagonizó la actriz Meg Ryan.
no alcanzar el orgasmo y, la más común, evitar
herir los sentimientos de la pareja y que pueda
sentirse no deseada.
En el estudio de Quebec, los participantes
que habían ingido alegaron que la experien-
cia íntima era mala o que no habían hecho
una buena elección de pareja, circunstancias
que apagan la libido y provocan una menor
satisfacción, lo que diiculta la consecución del
orgasmo. También hubo alguno que confesó
haber ingido con el in de tener un orgasmo
simultáneo con su pareja, dejando patente la
errónea necesidad de sincronizar para aumen-
tar el placer. Este tipo de exigencias parten, a
juicio de Mansukhani, de los propios hombres
y su visión de lo que debe ser la sexualidad.
“No hace falta más que ver el porno que
consumen: erecciones potentes y rápidas,
mucho deseo, penetraciones inacabables y
facilidad para el orgasmo. Son imposicio-
nes que el hombre traslada a su sexualidad
y tienen mucho que ver con esta diicultad
para alcanzar el orgasmo y, por tanto, tener
que ingirlo. Si voy a la cama como el que va
a un torneo, no me relajo, no me dejo llevar.
Inluyen también otros factores, como haber
consumido alcohol u otras sustancias, el can-
sancio, la diicultad de mantener la excitación,
muchas veces provocada por haber ingido
un exceso al principio de la relación, o que
la persona pueda sufrir eyaculación retarda-
da”. Lo que este profesional deja claro es que
un orgasmo ingido no se parece al real ni
externa ni internamente.

Se desmorona el imperio genital


“Precaria, precoz, prematura, no llega a su
hora, repentina, imprevisible, siempre catas-
tróica”. Con esta deinición de la eyaculación,
los ilósofos franceses mencionados ya intu-
yeron el desmoronamiento del imperio de lo
genital y del orgasmo en la sexualidad mascu- AUTÉNTICOS
lina. “Difícil de lograr y cada vez más pobre Las imágenes
en satisfacciones”, concluyeron. Arrondo lo muestran mayor ac-
achaca a la presión que sufre el hombre, que tividad en la corteza
se ve en la obligación de ajustar cuentas con su somatosensorial
durante el orgasmo
virilidad cuando el 43% ya no piensan en sexo
femenino (dcha.).
ni siquiera una vez al día. “La ansiedad del En hombres (izda.),
orgasmo y el deber del placer femenino siguen en el lado derecho
ligados a la condición masculina, y esta tensión y el cerebelo.
acaba bloqueando el deseo”, explica.
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S E X O TÁ N T R I C O ,
PLACER SIN CLÍMAX Así lo observa en su consulta José Busta-
mante, psicólogo y autor de En qué piensan
Sting, Richard Gere y Ricky Martin son algunas de las celebridades los hombres: “Ante una mujer liberada de
que se han sumado al sexo tántrico, que permite alcanzar el límite complejos y vergüenzas, él se encuentra aún
máximo de placer reteniendo la libido y la lubricación incluso descolocado. Preiere mentir a sentirse juzga-
durante horas. Con el tiempo, los practicantes tántricos aprenden do o catalogado de mal amante. Es la salida
a llegar al clímax sin eyacular. Esta filosofía milenaria libera al que encuentran también algunos pacientes
hombre de la idea del orgasmo como deber porque lo importante que son incapaces de mantener la erección.
es la conexión espiritual, lo que convierte la pasión en una expe- Fingen para justiicar su pérdida y así aca-
riencia mística y trascendental. Mediante roces sutiles y movi- bar con el coito”. Ha visto cómo en muchos
mientos pausados que se detienen en cada centímetro del cuerpo, de sus pacientes que han vivido como una
los amantes logran un goce recíproco, pleno y, sobre todo, real. hazaña el mantener durante mucho tiempo
El tantra aconseja a quien lo practica explorar tanto su lado feme- la excitación, ahora ese poder se convierte
nino como el masculino, haciendo que se diluyan la condición de en un no poder eyacular. “A veces”, aña-
género y los estereotipos que condicionan el disfrute en la cama. de, “la anorgasmia es secundaria. Es decir,
hombres que, si no es fuera de la vagina, no
consiguen eyacular, y otros que solo lo logran
en situaciones muy especiales”.

Una sola vez ‘piadosa’ no es gran cosa


Fernando Villadangos, psicólogo y sexólogo,
considera que el verdadero problema es la falta
de deseo. “Todo está basado en una confusión
y en el mito que dice que si no hay orgasmo
no se ha disfrutado realmente. Sienten que no
pueden satisfacer a su pareja y eso los lleva a
ingirlo y a obsesionarse para que la otra per-
sona lo logre. Además de difícil, solo complica
las cosas y diiculta la solución”. ¿Tan malo
es simular el clímax? “Un ‘piadoso’ orgasmo
ingido no es gran cosa”, responde Mansukha-
ni. “Hacerlo habitualmente, sí. Implica falta de
franqueza, no disfrutar de la relación, no tener
una sensación de contacto pleno con la pareja

BORIS IZ AGUIRRE CONFIE SA ,


CUANDO HABL A DE SE XO,
QUE HA FINGIDO ORG A SMOS
EN MULTITUD DE OC A SIONE S
Y E S ALGO QUE LE HACE
SENTIR SE SATISFECHO.
“ SOY E XPERTO”, DICE
EL CENIT SE XUAL DE NICOL A S C AGE EN EL FILM
‘BAD LIEUTENANT ’ RE SULTA UNA PARODIA DE SÍ
e, incluso, puede derivar hacia una eyacula-
ción retardada, un trastorno que sí entorpece MISMO: DEMA SIADO SOBRE AC TUADO Y P OCO CREÍBLE
conseguir un orgasmo. Son, en cualquier caso,
El actor interpreta a un traficante de droga que comparte cama y adicciones con una
consecuencias indeseables”.
prostituta. La cocaína robó el protagonismo que debería haber tenido el sexo.
El gran dilema es cómo afrontar esa falta
de deseo. “Es su gran quebradero de cabeza”,
reconoce Arrondo. “Si no le apetece y, en lugar
de entablar un diálogo, se obceca en mostrar
su virilidad, empieza a tener un problema”. De
antes de tiempo, a perder la erección. Son
riesgos más patentes a medida que el varón va Más que
todos modos, considera que los porcentajes de
simulación le parecen excesivos. “Excepto en
cumpliendo años y se da un déicit de testoste-
rona. La estadística dice que, por cada cinco o
una crisis de
orgasmos secos, lo normal es que cuando hay
erección se produzca eyaculación. Al menos así
seis intentos de coito, el hombre adulto normal
suele tener una insuiciencia eréctil. Alrededor
masculinidad,
es en un 90% de los hombres. Otra cosa es el del 95% de la población sufrirá a lo largo de su estaríamos ante
orgasmo seco o retrógrado, que ocurre cuando
se alcanza el clímax pero el semen se queda
vida un mal momento sexual y el 60% desarro-
llará una disfunción sexual.
una liberación
en el interior debido a un mal funcionamiento
muscular. No deja de ser algo inusual”.
Frente a esta realidad, Arrondo vislumbra en
el orgasmo ingido una revolución sexual mas-
sexual, según
“No parece fácil ser un hombre en es- culina. El hombre ya no quiere llevar la batuta los expertos
tos días, sobre todo un hombre sexual”. Lo en la cama y puede que esta sea solamente una
anuncia Abraham Morgentaler, un urólogo fase en la que aún se vea desorientado. “Se
canadiense que durante casi tres décadas ha resquebrajó la idea de mujer pasiva y hombre
recopilado historias de pacientes que le conie- activo. Más que una crisis de la masculinidad,
san que ingen con sus parejas. La primera vez estaríamos casi ante una liberación sexual.
tuvo que cerciorarse de que había escuchado Lo del macho nos estaba esclavizando. Una
bien. Después se preguntó cómo e, inmediata- nueva virilidad también se expresa en la
mente, pasó a lo que realmente le interesaba: cama con una sexualidad más sensible y cer-
¿por qué? Desde entonces, este doctor dice cana a los sentimientos. En el nuevo reparto
que ha visto y oído casi todo, pero su idea inal de papeles, ya no nos jugamos todo por
no cambia: subyace el miedo a fallar, a eyacular lo que tenemos en la entrepierna”. Q
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