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PLANETAS DEL SISTEMA SOLAR

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INDICE
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1) MERCURIO
2) VENUS
3) TIERRA
4) MARTE
5) JUPITER
6) SATURNO
7) URANO
8) NEPTUNO
9) PLUTON
10) IRIS
11) MAKEMAKE
12) HAUMEA
13) SEDNA
14) QUAOAR
15) ORCUS
16) VARUNA
17) CERES
El planeta Mercurio

Mercurio es el planeta más cercano al Sol y el más pequeño del Sistema Solar. Es menor que la
Tierra, pero más grande que la Luna.

Mercurio forma parte de los denominados planetas interiores o


terrestres, y no tiene satélites. Es un planeta muy denso, el
segundo con mayor densidad del Sistema Solar, después de la
Tierra. En su composición química hay un 70% de elementos
metálicos; el resto son silicatos.

Los romanos le pusieron el nombre de su dios del


comercio, Mercurio, que también era mensajero de los dioses, porque
se movía más rápido que los demás planetas. En nombre también se aplica al
elemento químico mercurio, un mineral que se mantiene líquido a temperatura ambiente.

Características de Mercurio

Mercurio, el planeta, da la vuelta al Sol en menos de tres meses. Su órbita es la más excéntrica
entre los planetas menores. En cambio, gira lentamente sobre su eje, una vez cada 58 días y
medio. Antes lo hacía más rápido, pero se va frenando a causa de la influencia gravitatoria del
Sol.

Si nos situásemos sobre la superficie mercuriana, el Sol nos parecería dos veces y media más
grande. El cielo, sin embargo, lo veríamos siempre negro, porque no tiene atmósfera que pueda
dispersar la luz.

La siguiente tabla muestra algunos datos básicos del planeta Mercurio comparados con los de
la Tierra:

Datos básicos Mercurio La Tierra


Tamaño: radio ecuatorial 2.440 km. 6.378 km.
Distancia media al Sol 57.909.175 km. 149.600.000 km.
Dia: periodo de rotación sobre el eje 1.404 horas 23,93 horas
Año: órbita alrededor del Sol 87,97 dias 365,256 dias
Temperatura media superficial 167 º C 15 º C
Gravedad superficial en el ecuador 2,78 m/s2 9,78 m/s2
Cuando un lado del planeta está de cara al Sol, la temperatura en la superficie sube por encima
de los 400 ºC. En las zonas de sombra desciende hasta los 170 bajo cero. Los polos de Mercurio se
mantienen siempre muy fríos. Esto lleva a pensar que puede haber algo de agua (congelada,
claro).

El relieve de Mercurio es muy parecido al de nuestro satélite, la Luna. El paisaje está lleno de
cráteres y grietas, en medio de muchísimas marcas ocasionadas por los impactos de los
meteoritos. Los cráteres más viejos están muy erosionados, probablemente a causa de los
cambios de temperatura tan bruscos. El planeta también ha tenido actividad volcánica; la lava
formó cuencas, depresiones y planicies parecidas a los mares de nuestra Luna.

Se cree que Mercurio pudo haberse formado más allá de Marte, ya que desprende más materia
volátil de la que correspondería a un planeta tan cercano al Sol. Podría haber sido expulsado de
su posición anterior por alguna causa que se desconoce y quedar atrapado en su órbita actual.

Mercurio está ahora muy cerca del Sol. Por eso, al tener una órbita interior a la de la Tierra, pasa
periódicamente por delante de nuestra estrella, como también lo hace Venus. Este fenómeno se
denomina tránsito astronómico.

La interacción con el viento solar revela que Mercurio está envuelto por una capa magnética,
la magnetosfera. La presencia de este campo magnético indica que tiene un núcleo metálico,
parcialmente líquido, que ocupa casi la mitad del volumen del planeta.

Una rareza mercuriana que sorprende es el fenómeno del doble amanecer. En algunos lugares y
momentos, el Sol sale, se para, vuelve a esconderse y sale otra vez. En otros puntos de la
superficie no se esconde después de salir, pero sí se detiene. Esta "parada y marcha atrás" del
Sol ocurre desde los cuatro días anteriores al perihelio hasta los cuatro posteriores, cuando las
velocidades angulares orbital y rotatoria de Mercurio se igualan.

Mercurio tiene la órbita más excéntrica de todos los planetas del Sistema Solar. Su distancia al
Sol varía entre los 46 y los 70 millones de kilómetros, necesitando el planeta 87,969 días en
completar esta órbita. Esta distancia variable al Sol, que combinada con la rotación planetaria de
Mercurio de 3:2 alrededor de su eje, resulta en complejas variaciones de la temperatura de su
superficie, pasando de los -185°C durante las noches hasta los 430 °C durante el día.

En Mercurio, la oblicuidad de la eclíptica es de solo 0,01° (en la Tierra es de 23,5°). De esta forma
un observador en el ecuador de Mercurio durante el mediodía local nunca vería el Sol más que
0.01° al norte o al sur del cenit. Análogamente, en los polos, el Sol nunca pasa 0.01° por encima
del horizonte.
La órbita de Mercurio está inclinada 7º con respecto al plano de la Tierra. Como resultado, cada
cierto tiempo, se pueden contemplar tránsitos del pequeño planeta por delante del disco solar.

En Mercurio existe el fenómeno de los amaneceres dobles, donde el Sol sale, se detiene, se
esconde nuevamente casi exactamente por donde salió y luego vuelve a salir para continuar su
recorrido por el cielo; esto sólo ocurre en algunos puntos de la superficie: por el mismo
procedimiento, en el resto del planeta se observa que el Sol aparentemente se detiene en el cielo
y realiza un movimiento de giro. Esto es debido a que aproximadamente cuatro días antes del
perihelio, la velocidad angular orbital de Mercurio iguala su velocidad angular rotatoria, lo que
hace que el movimiento aparente del Sol cese; justo en el perihelio, la velocidad angular orbital
de Mercurio excede la velocidad angular rotatoria. De esta forma se explica este movimiento
aparente retrógrado del Sol. Cuatro días después del perihelio, el Sol vuelve a tomar un
movimiento aparente normal pasando por estos puntos.

El avance del perihelio de Mercurio fue descubierto en el siglo XIX por la lenta precesión de la
órbita del planeta alrededor del Sol, la cual no se explicaba completamente por las leyes de
Newton ni por perturbaciones causadas por los planetas conocidos, tal y como calculó Urbain Le
Verrier. El perihelio de la órbita del planeta, avanza 2 grados por siglo. Se supuso entonces que
otro planeta en una órbita más interior al Sol era el causante de estas perturbaciones (se
consideraron otras teorías como un leve achatamiento de los polos solares). El éxito de la
búsqueda de Neptuno a consecuencia de las perturbaciones orbitales de Urano desembocaron
en una carrera para demostrar esta hipótesis. A este planeta desconocido se le denominaría
planeta Vulcano. Sin embargo, a comienzos del siglo XX, la Teoría General de la Relatividad de
Albert Einstein explicaba la precesión observada, descartando al inexistente planeta. El efecto es
muy pequeño: 42,98 arcosegundos por siglo, por lo que necesita 12 millones de órbitas para
exceder un turno completo.

El planeta Venus INICIO


Venus es el segundo planeta del Sistema Solar y el más semejante a La Tierra por su tamaño,
gravedad, masa, densidad y volumen. Pero hasta ahí; Venus es inhabitable por su calor infernal.
Los romanos le pusieron este nombre por su belleza en honor a Venus, su diosa del amor,
equivalente a la griega Afrodita. Venus y Gea (Tierra) son los únicos planetas del Sistema Solar
que tienen nombres de diosas.

¿Cómo es Venus?

Venus y la Tierra se formaron en la misma época, a partir de la


misma nebulosa. Ambos son rocosos y de tipo terrestre. Sin
embargo, son muy diferentes. Venus no tiene satélites que
orbiten a su alrededor. Tampoco tiene océanos. Además, su
densa atmósfera provoca un efecto invernadero que eleva la
temperatura hasta los 500 ºC. Es abrasador.

Los primeros astrónomos pensaban que Venus eran dos cuerpos diferentes, porque unas veces
se ve un poco antes de salir el Sol y, otras, justo después de la puesta. Venus es el tercer objeto
más brillante que podemos ver en el cielo, después del Sol y la Luna. El impresionante brillo de
este lucero (del alba o del ocaso, según cuando se vea), el más hermoso de los planetas, se debe
a tres factores:

• Es el planeta cuya órbita tenemos más cerca.


• Tiene un gran tamaño aparente, ya que el real es parecido a la Tierra.
• Tiene un albedo muy alto, ya que su atmósfera refleja mucha luz.

Venus gira sobre su eje muy lentamente y en sentido contrario al de los otros planetas. El Sol sale
por el oeste y se pone por el este, al revés de lo que ocurre en La Tierra. Además, el día venusiano
dura más que el año.

En la siguiente tabla se comparan datos de Venus y la Tierra:

Datos básicos Venus La Tierra


Tamaño: radio ecuatorial 6.052 km. 6.378 km.
Distancia media al Sol 108.200.000 km. 149.600.000 km.
Dia: periodo de rotación sobre el eje -243 días 23,93 horas
Año: órbita alrededor del Sol 224,7 días 365,256 días
Temperatura media superficial 457 º C 15 º C
Gravedad superficial en el ecuador 8,87 m/s2 9,78 m/s2

INICIO
Las órbitas de Mercurio y Venus son inferiores a las de la Tierra; por eso podemos observar el
paso de estos dos planetas por delante del Sol. Sin embargo, el tránsito de Venus es un evento
astronómico raro que ocurre en junio o diciembre en pares separados por ocho años, y alejados
del siguente par de tránsitos por más de un siglo. El último sucedió en 2012.

La superficie de Venus es relativamente joven, "sólo" tiene entre 300 y 500 millones de años.
Está formada por amplísimas llanuras, atravesadas por enormes rios de lava, y algunas montañas.

Las fotos muestran el terreno brillante, como si estuviera mojado. Pero Venus no puede tener
agua líquida, a causa de la elevada temperatura. El brillo lo provocan compuestos metálicos.

En Venus también hay cráteres de los impactos de los meteoritos. Sólo de los grandes, porque
los pequeños se deshacen en la espesa atmósfera, compuesta por dióxido de carbono y un poco
de nitrógeno. La presión atmosférica en la superficie de Venus es unas 90 veces la que tenemos
en la superficie de la Tierra, equivalente a la que aquí podemos medir a un kilómetro de
profundidad bajo las aguas del océano.

Venus tiene muchos volcanes, el más alto de los cuales se llama Maat Mons. El 85% del planeta
está cubierto por roca volcánica. La lava ha creado surcos, algunos muy largos. Hay uno de 7.000
km.

Exploración de Venus

Después de la Luna, el planeta Venus fue el segundo astro del Sistema Solar visitado por una nave
terrestre. Durante las décadas de 1960 y 1970 hubo varios intentos de aproximación por parte
de soviéticos y estadounidenses. En marzo de 1982, la nave rusa (soviética, en realidad) Venera
13 resistió durante dos horas, enviando imágenes como ésta. En la parte inferior derecha se ve
un trozo de la nave apoyada sobre la superficie venusiana.

En la década de 1990 la misión Magallanes de la NASA cartografió la superficie de Venus y se


obtuvieron los primeros mapas detallados. Desde que empezó el siglo XXI se han lanzado otras
sondas norteamericanas, rusas, europeas y japonesas que pretenden estudiar este intrigante
planeta.

Como observan los investigadores, Venus gira muy lentamente en comparación con la
Tierra. Un día de Venus dura aproximadamente 116 días en la Tierra. Este es uno de los
factores que los investigadores tomaron en consideración a medida que construyeron su
modelo. También agregaron otros factores tales como los niveles de dióxido de carbono, el
calor del sol y el agua estimada en el planeta, junto con datos de trabajos previos que
INICIO
resultaron en teorías sobre cómo se forman los planetas.
Los investigadores señalan que si el Venus temprano tuviera la misma cantidad de dióxido
de carbono que hoy, sería suficiente para permitir que el agua existiera en la su perficie bajo
condiciones más frías. Y si había suficiente cobertura de nubes, la simulación demostró que
el planeta necesitaría sólo el 30% de la masa de los océanos de la Tierra para formar su
propio océano poco profundo.

La Tierra es nuestro planeta

La Tierra es nuestro planeta y el único habitado. Está situado en la ecosfera, un espacio que rodea
al Sol y que tiene las condiciones adecuadas para que exista vida.

Y la tiene. Está dominada ahora por unos primates que han


evolucionado hasta estudiar la astronomía. La Tierra es el
planeta de los simios.

Nuestra Tierra es el mayor de los cuatro planetas rocosos. Su


tamaño hace que pueda retener una capa de gases,
la atmósfera, que dispersa la luz solar y absorbe calor. De día
evita que nuestro planeta se caliente demasiado y, de noche, que
se enfríe.

Siete de cada diez partes de la superficie terrestre están cubiertas de agua. Los mares y océanos
también ayudan a regular la temperatura. El agua que se evapora forma nubes y cae en forma
de lluvia o nieve, formando ríos y lagos. En los polos, que reciben poca energía solar, el agua se
hiela y forma los casquetes polares. El del sur es más grande y concentra la mayor reserva de
agua dulce.

Datos sobre la tierra


INICIO
En la siguiente tabla se muestran algunas medidas de la Tierra. En la última columna, el orden
que ocupa cada dato entre los planetas del Sistema Solar.
Datos básicos La Tierra Orden

Tamaño: radio ecuatorial 6.371 km. 5º

Distancia media al Sol 149.597.870 km. 3º.

Dia: periodo de rotación sobre el eje 23,93 horas 5º.

Año: órbita alrededor del Sol 365,256 dias 3º.

Temperatura media superficial 15 º C 7º.

Gravedad superficial en el ecuador 9,78 m/s2 5º.

La Tierra no es una esfera perfecta, sino que tiene forma de pera. Cálculos basados en las
perturbaciones de las órbitas de los satélites artificiales revelan que en el ecuador se engrosa 21
km; el polo norte está dilatado 10 m y el polo sur está hundido unos 31 metros.

Formación de la Tierra

Se formó hace unos 4.600 millones de años, junto con todo el Sistema Solar.

Aunque las rocas más antiguas no tienen más de 4.000 millones de años, los meteoritos, que se
corresponden geológicamente con el núcleo terrestre, dan fechas de unos 4.500 millones de
años. La cristalización del núcleo y de los cuerpos precursores de los meteoritos se cree que
ocurrió al mismo tiempo, unos 150 millones de años después de formarse la Tierra junto con
todo el Sistema Solar.

Después de condensarse a partir del polvo cósmico y del gas mediante la atracción gravitacional,
la Tierra era casi homogénea y bastante fría. Pero la continuada contracción de materiales y
la radioactividad de algunos de los elementos más pesados hizo que se calentara.

Más tarde comenzó a fundirse bajo la influencia de la gravedad, produciendo la diferenciación


entre la corteza, el manto y el núcleo, con los silicatos más ligeros moviéndose hacia arriba para
formar la corteza y el manto, y los elementos más pesados, sobre todo el hierro y el níquel,
cayendo hacia el centro de la Tierra para formar el núcleo.

Al mismo tiempo, la erupción de los numerosos volcanes, provocó la salida de vapores y gases
volátiles y ligeros. Algunos eran atrapados por la gravedad de la Tierra y formaron la atmósfera
primitiva, mientras que el vapor de agua condensado formó los primeros océanos.
Magnetismo de la Tierra

La Tierra se comporta como un enorme imán. El físico inglés William Gilbert fue el primero que
señaló el magnetismo terrestre, en 1600, aunque sus efectos se habían utilizado mucho antes en
las brújulas primitivas.

La Tierra está rodeada por un potente campo magnético, como si nuestro planeta tuviera un
enorme imán en su interior, cuyo polo sur estuviera cerca del polo norte geográfico y viceversa.
Por paralelismo con los polos geográficos, los polos magnéticos terrestres reciben el nombre
de polo norte magnético y polo sur magnético, aunque su magnetismo real sea de signo opuesto
al que indican sus nombres.

El polo norte magnético se sitúa hoy cerca de la costa oeste de la isla Bathurst en los Territorios
del Noroeste en Canadá. El polo sur magnético está en el extremo del continente antártico en
Tierra Adelia.

Las posiciones de los polos magnéticos no son constantes y muestran notables cambios de año
en año. Las variaciones en el campo magnético de la Tierra incluyen el cambio en la dirección del
campo provocado por el desplazamiento de los polos. Esta es una variación periódica que se
repite cada 960 años. También existe una variación anual más pequeña.

Siguiendo con el curso de Astronomía, en las páginas siguientes se profundiza más sobre la Tierra,
su estructura, sus movimientos y su único satélite natural, la Luna. Además, aquí dejamos unos
enlaces con más información, entre ellos, toda una sección dedicada a nuestro planeta y su
satélite.

INICIO
La Tierra y la Luna
La Tierra es nuestro planeta y, de momento, sabemos que sólo existe vida aquí. La Luna es el único
satélite natural de la Tierra.

Si la astronomía estudia los cuerpos y fenómenos del Universo, es indudable que tenemos la
primera "materia prima" para este estudio en nuestro propio planeta, la Tierra y (en menor
grado) en la Luna.
Los conocimientos sobre nuestro planeta y su satélite natural superan en mucho a los que
tenemos sobre el resto del Sistema Solar y el Universo. De hecho, el estudio de la Tierra supera
los límites de la astronomía y abarca muchas otras ciencias, como la geología, geografía, física,
química, meteorología, biología, ecología... El estudio de todas estas ciencias se llama, a
menudo, educación ambiental.

Esta sección no pretende abarcar todos los frentes, pero sí ofrecer una visión suficientemente
amplia de la Tierra como planeta. Este es un sitio sobre astronomía y, simplemente, vamos a
estudiar un planeta y un satélite con cierta profundidad. ¿Alguno mejor que los nuestros? Como
mínimo, de estos, conocemos más detalles.

El sistema Tierra-Luna es especial, y no sólo porque estamos en él.

El origen de la Luna

¿Cuál es el origen de la Luna? ¿Sabemos cómo y cuándo se formó el único satélite natural de la
Tierra?
Hay, básicamente, tres posibilidades en cuanto a la formación de la
Luna:
1.- Era un astro independiente que, al pasar cerca de la Tierra,
quedó capturado en órbita.
2.- La Tierra y la Luna nacieron de la misma masa de materia que
giraba alrededor del Sol.
3.- La Luna surgió de una especie de "hinchazón" de la Tierra que se
desprendió por la fuerza centrífuga.

Actualmente se admite una cuarta teoría que es como una


mezcla de las otras tres: cuando la Tierra se estaba formando,
sufrió un choque con un gran cuerpo del espacio. Parte de la
masa salió expulsada y se aglutinó para formar nuestro satélite. Y, aún, una quinta teoría que
describe la formación de la Luna a partir de los materiales que los monstruosos volcanes de la
época de formación lanzaban a grandes alturas.

Hipótesis de fisión

La hipótesis de fisión supone que originariamente la Tierra y la Luna eran un sólo cuerpo y que
parte de la masa fue expulsada, debido a la inestabilidad causada por la fuerte aceleración
rotatoria que en aquel momento experimentaba nuestro planeta. La parte desprendida se
"quedó" parte del momento angular del sistema inicial y, por tanto, siguió en rotación que, con
el paso del tiempo, se sincronizó con su periodo de traslación.

Se cree que la zona que se desprendió corresponde al Océano Pacífico, que tiene unos 180
millones de kilómetros cuadrados y con una profundidad media de 4.049 metros. Sin embargo,
los detractores de esta hipótesis opinan para poder separarse una porción tan importante de
nuestro planeta, éste debería haber rotado a una velocidad tal que diese una vuelta en tan sólo
tres horas. Parece imposible tan fabulosa velocidad, porque, al girar demasiado rápido, la Tierra
no se hubiese formado al presentar un exceso de momento angular.

INICIO
El planeta Marte

Marte es el cuarto planeta del Sistema Solar. Conocido como el planeta rojo por sus tonos
rosados, los romanos lo identificaban con la sangre y le pusieron el nombre de su dios de la guerra.

Cuando se halla más cerca de la Tierra, a unos 55 millones de


kilómetros, Marte es, después de la Luna, Venus y Júpiter, el
objeto más brillante en el cielo nocturno. Puede observarse
más fácilmente cuando se forma la línea recta Sol-Tierra-Marte
(es decir, cuando está en oposición) y se encuentra cerca de la
Tierra, cosa que pasa una vez cada 15 años. Ocurrió por última
vez el 31 de julio de 2018, cuando se le vio en la constelación
de Capricornio.

La siguiente tabla muestra datos de Marte comparándolos con


la Tierra:

Datos básicos Marte La Tierra


Tamaño: radio ecuatorial 3.390 km. 6.371 km.
Distancia media al Sol 227.937.000 km. 149.600.000 km.
Dia: periodo de rotación sobre el eje 24,62 horas 23,93 horas
Año: órbita alrededor del Sol 686,98 días 365,256 días
Temperatura media superficial -46 º C 15 º C
Gravedad superficial en el ecuador 3,71 m/s2 9,78 m/s2

A causa de la inclinación de su eje y la excentricidad de su órbita, los veranos marcianos son


cortos y calurosos, mientras que los inviernos son largos y fríos. Enormes casquetes brillantes, en
apariencia formados por escarcha o hielo, señalan las regiones polares del planeta.

Al igual que la Tierra, Marte tiene en su centro un núcleo metálico denso recubierto por capas
de materiales más ligeros. Alrededor del planeta giran en órbitas distintas dos satélites naturales,
Fobos y Deimos, muchísimo más pequeños que nuestra Luna.

¿Hay vida en Marte? ¿Puede haberla?

Antes de la exploración espacial, se pensaba que podía haber vida en Marte. De momento, las
observaciones no han conseguido demostrar si la tiene, aunque podría haberla tenido en el
pasado.
En las condiciones actuales, Marte es estéril, no puede tener vida. Su suelo es seco y oxidante, y
recibe del Sol demasiados rayos ultravioletas. Sin embargo, tuvo un gran océano hace millones
de años y se han detectado trazas de metano, aunque se desconoce si es de origen geológico o
biológico.

En 2018 se descubrió un lago de agua líquida y salada bajo el hielo del polo sur marciano. Esto
animó el debate sobre la vida en Marte y si se podría terraformar el planeta, cambiando sus
condiciones para hacerlo habitable. Por ahora sólo hay especulaciones y abundante ciencia-
ficción.

La atmósfera de Marte

Marte tiene una atmósfera muy fina, formada principalmente por dióxido de carbono, que se
congela alternativamente en cada uno de los polos. Contiene sólo un 0,03% de agua, mil veces
menos que la Tierra. Pero el planeta rojo tuvo antes una atmósfera más compacta, con nubes y
precipitaciones que formaban ríos. Sobre la superficie se adivinan surcos, islas y costas.

Se ha seguido el ciclo estacional de Marte durante casi dos siglos. En el otoño marciano se forman
nubes brillantes sobre el polo correspondiente. Una fina capa de dióxido de carbono se deposita
sobre el casquete polar durante el otoño y el invierno, al final del cual el hielo polar puede
descender hasta latitudes de 45°. En primavera y al final de la larga noche polar, la parte
estacional se va deshaciendo y muestra el casquete helado del invierno, que se mantiene de
forma permanente.

Además de las nubes de dióxido de carbono helado, en el planeta Marte hay otros tipos de nubes.
Por ejemplo, se observan neblinas y nubes de hielo a gran altitud. Estas últimas son el resultado
del enfriamiento asociado con las masas de gases que se alzan por encima de obstáculos
elevados. Durante los veranos del sur son especialmente notables extensas nubes amarillas
compuestas de polvo levantado por los vientos.

La superficie de Marte

Marte es un planeta rocoso, formado por minerales que contienen silicio, oxígeno y algunos
metales. En su superficie se observan cráteres de impacto similares a los de la Luna, pero también
tiene volcanes, montañas, valles y desiertos parecidos a los de la Tierra.

El tono rojizo de Marte se debe a la oxidación o corrosión. Las zonas oscuras están formadas por
rocas similares al basalto terrestre, cuya superficie se ha erosionado y oxidado. Las regiones más
brillantes parecen estar compuestas por material semejante, pero contienen partículas más
finas, como el polvo.

Las grandes diferencias de temperatura provocan vientos muy fuertes. Además, la erosión del
suelo marciano ayuda a formar tempestades de polvo y arena que degradan todavía más la
superficie del planeta.

En la sección de Historia de la Astronomía hay todo un capítulo dedicado a la exploración del


planeta Marte. También te puede interesar una galería de imágenes que contiene 16 fotos
comentadas de Marte.

INICIO
El Planeta Júpiter, un viejo gigante de gas

Júpiter es el planeta más grande del Sistema Solar. Tiene casi dos veces y media la materia de
todos los demás planetas juntos, y su volumen es 1.317 veces el de la Tierra.

De los denominados planetas exteriores o gigantes gaseosos,


Júpiter es el que se encuentra más cerca del Sol. Por eso, y por
su enorme tamaño, es el que podemos ver más brillante en el
cielo nocturno.

Este planeta enorme recibe su nombre del dios romano Júpiter,


el Zeus de la mitología griega. Tiene una composición semejante
a la del Sol, formada por hidrógeno, helio y pequeñas cantidades
de amoníaco, metano, vapor de agua y otros compuestos.

Júpiter es también el planeta más viejo del Sistema Solar, incluso más antiguo que el propio Sol.
Sú núcleo sólido se formó cuando la nebulosa solar todavía no se había condensado en nuestra
estrella. La presencia de ese núcleo fue clave en la dinámica del disco de acreción que acabó
formando el Sol.

Datos básicos Júpiter La Tierra


Tamaño: radio ecuatorial 69.911 km. 6.378 km.
Distancia media al Sol 778.412.000 km. 149.600.000 km.
Día: periodo de rotación sobre el eje 9,84 horas 23,93 horas
Año: órbita alrededor del Sol 11,86 años 1 año
Temperatura media superficial -121 º C 15 º C
Gravedad superficial en el ecuador 22,88 m/s2 9,78 m/s2

Su rotación es la más rápida entre todos los planetas del Sistema Solar. La atmósfera de Júpiter
es compleja, con nubes y tempestades. Por eso muestra franjas de diversos colores y algunas
manchas.

La Gran Mancha Roja de Júpiter es una tormenta mayor que el diámetro de la Terra situada en
las latitudes tropicales del hemisferio sur. Dura desde hace más de 300 años y provoca vientos
de 500 Km/h.

Júpiter tiene un tenue sistema de anillos, invisible desde la Tierra. También tiene muchos
satélites. Cuatro de ellos fueron descubiertos por Galileo en 1610. Era la primera vez que alguien
observaba el cielo con un telescopio.
Los anillos de Júpiter son más simples que los de Saturno. Están formados por partículas de polvo
lanzadas al espacio cuando los meteoritos chocan con las lunas interiores del planeta.

Tanto los anillos como las lunas de Júpiter se mueven dentro de un enorme globo de radiación
atrapado en la magnetosfera, el campo magnético del planeta, que es la mayor estructura
conocida del Sistema Solar.

Este enorme campo magnético, que sólo alcanza entre los 3 y 7 millones de kilómetros en
dirección al Sol, se proyecta en dirección contraria más de 750 millones de km., hasta llegar a la
órbita de Saturno.

Júpiter esparce más calor del que recibe del Sol. Genera esa energía debido a la fricción de los
fluidos que lo forman al moverse, y a que se encoge unos dos centímetros al año. Cuando se
formó era mucho más caliente y tenía un diámetro casi el doble del actual.

Diversas misiones espaciales se han acercado a Júpiter. En 1973 lo sobrevoló la sonda Pioner 10
y, un año después, la Pioner 11. En 1979 las Voyager 1 y 2 fueron las encargadas de estudiarlo
más a fondo; descubrieron su actividad volcánica y su sistema de anillos.

En 1995 la misión Galileo inició una exploración de siete años y recogió mucha información sobre
Júpiter y sus satélites. Otras sondas han pasado cerca del planeta gigante para utilizar su
gravedad como fuerza de aceleración y, de paso, obtener datos. En 2000 lo hizo la sonda
Cassini/Huygens de camino a Saturno y en 2007 la New Horizons con destino a Plutón.

La sonda espacial Juno se puso en órbita alrededor del planeta Júpiter en 2016 para estudiar sus
auroras, su atmósfera y su magnetosfera. Las agencias ESA y NASA tienen proyectos en marcha
para observar de cerca a Júpiter y su satélite Europa. Estaremos atentos.

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Saturno, el planeta de los anillos

Saturno es el segundo planeta más grande del Sistema Solar y el único con anillos visibles desde
la Tierra. Se ve claramente achatado por los polos a causa de la rápida rotación.

El nombre del planeta proviene del dios romano de la agricultura, Saturno, padre de Júpiter. Su
equivalente griego era Cronos, padre de Zeus. Como Saturno se mueve por el cielo tres veces
más lento que Júpiter, los astrónomos antiguos le identificaron, naturalmente, con su anciano
padre.

Es uno de los cuatro gigantes gaseosos, todos ellos planetas con anillos, aunque los de Saturno
son más grandes y brillantes. Antes de que se inventara el telescopio era el planeta conocido más
lejano.

Tiene un núcleo rocoso rodeado por hidrógeno, con un poco de helio y metano. Irradia más calor
del que recibe del Sol, lo mismo que ocurre con los gigantes Júpiter y Neptuno. El color
amarillento de las nubes tiene bandas de otros colores, como Júpiter, pero no tan marcadas.
Cerca del ecuador de Saturno el viento sopla a más de 450 Km/h.

La siguiente tabla muestra datos de Saturno comparado con la Tierra:

Datos básicos Saturno La Tierra

Tamaño: radio ecuatorial 58.232 km. 6.378 km.

Distancia media al Sol 1.426.725.400 km. 149.600.000 km.

Día: periodo de rotación sobre el eje 10,23 horas 23,93 horas


Año: órbita alrededor del Sol 29,46 años 1 año

Temperatura media superficial -139 º C 15 º C

Gravedad superficial en el ecuador 9,1 m/s2 9,78 m/s2

Es el único planeta del Sistema Solar que tiene una densidad menor que el agua. Si
encontrásemos un océano suficientemente grande, Saturno flotaría.

Los anillos de Saturno

Galileo observó por primera vez los anillos en 1610, pero los confundió con satélites ya que su
telescopio era todavía rudimentario. En 1659 Christiaan Huygens, con un telescopio mejorado,
los vió claramente y sin dudas. Tuvieron que pasar dos siglos hasta que, en 1859, James Clerk
Maxwell demostró matemáticamente que los anillos de Saturno estaban formados por
partículas. Hasta entonces se creía que eran sólidos.

Los anillos le dan a Saturno un aspecto muy bonito. Tiene dos brillantes, A y B, y uno más suave,
el C. Entre ellos hay aberturas. La mayor es la División de Cassini. Cada anillo principal está
formado por muchos anillos estrechos. Su composición es dudosa, pero sabemos que
contienen agua. Podrían ser icebergs o bolas de nieve, mezcladas con polvo.

En 1850, el astrónomo Edouard Roche estudiaba el efecto de la gravedad de los planetas sobre
sus satélites, y calculó que cualquier materia situada a menos de 2,44 veces el radio del planeta
no se podría aglutinar para formar un cuerpo, y, si ya era un cuerpo, se rompería.

El anillo interior de Saturno, C, está a 1,28 veces el radio, y el exterior, el A, a 2,27. Los dos están
dentro del límite de Roche, pero su origen todavía no se ha determinado. Con la materia que
contienen se podría formar una esfera de un tamaño parecido al de la Luna.

La elaborada estructura de los anillos se atribuyó en principio a la fuerza de gravedad de los


satélites cercanos, en combinación con la fuerza centrífuga que genera la propia rotación de
Saturno. Sin embargo, las sondas Voyager descubrieron estructuras oscuras que no se podían ser
explicadas así. Estas estructuras rotan sobre los anillos a la misma velocidad que la magnetosfera
del planeta, por lo que podrían interactuar con su campo magnético.

Las partículas que forman los anillos de Saturno tienen tamaños que van desde la medida
microscópica hasta trozos como una casa. Con el tiempo, van recogiendo restos de cometas y
asteroides. Una buena parte del material que los forma es hielo. Si fuesen muy viejos, estarían
oscuros por la acumulación de polvo. El hecho que sean brillantes indica que son jóvenes.
En 2006 la nave Cassini descubrió un nuevo anillo mientras viajaba por el lado contrario al Sol,
en la sombra de Saturno. La ocultación solar permitió detectar partículas que no suelen ser
visibles. El anillo, situado entre los F y G, coincide con las órbitas de Jano y Epimeteo, dos satélites
que casi comparten sus órbitas y periódicamente las intercambian. Quizás los impactos de
meteoros en esas lunas estén aportando las partículas que forman el anillo.

De hecho, todos los anillos podrían haberse formado a partir de satélites que sufrieron impactos
de cometas y meteoroides. En 2017 la sonda Cassini pasó entre Saturno y su anillo más cercano,
situado a unos 2000 km. Esta nave es, de momento, una de las más importantes fuentes de datos
e imágenes del planeta. Sin embargo, cuatrocientos años después de su descubrimiento, los
impresionantes anillos de Saturno siguen envueltos en el misterio.

El planeta Urano

Urano es el séptimo planeta desde el Sol, el tercero más grande y el cuarto con más masa del
Sistema Solar. Es también el primero que fue descubierto gracias al telescopio: lo encontró
Herschel en 1781.

Urano tiene: la atmósfera más fría de todo el Sistema Solar, un


sistema de anillos como el de Saturno (que no se suele ver
fácilmente) y un periodo de rotación en torno al Sol que dura
más o menos lo mismo que una vida humana

Recibió el nombre del dios griego del cielo, Urano, que


significa firmamento. Este titán era hijo y esposo de Gea, la
Madre Tierra, que lo había concebido por sí misma. De ellos
descienden la mayoría de los dioses griegos. Urano y Gea fueron
los padres de Crono (Saturno) y abuelos de Zeus (Júpiter).

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A veces los planetas Urano y Neptuno se clasifican como gigantes helados, ya que su composición
es parecida y algo distinta de los otros dos gigantes gaseosos, Júpiter y Saturno. La atmósfera de
Urano está formada por hidrógeno, metano y otros hidrocarburos. El metano absorbe la luz roja,
por eso refleja los tonos azules y verdes.
La siguiente tabla muestra datos de Urano comparado con la Tierra:

Datos básicos Urano La Tierra


Tamaño: radio ecuatorial 25.362 km. 6.378 km.
Distancia media al Sol 2.870.972.200 km. 149.600.000 km.
Dia: periodo de rotación sobre el eje 17,9 horas 23,93 horas
Año: órbita alrededor del Sol 84,01 años 1 año
Temperatura media superficial -197 º C 15 º C
Gravedad superficial en el ecuador 7,77 m/s2 9,78 m/s2

Su distancia al Sol es el doble que la de Saturno. Está tan lejos que, desde Urano, el Sol parece
una estrella más. Aunque, mucho más brillante que las otras. Su radio ecuatorial es unas cuatro
veces el de la Tierra.

Urano está inclinado 98 grados, de manera que el ecuador forma casi un ángulo recto con la
trayectoria de la órbita. Esto hace que en algunos momentos la parte más caliente, encarada al
Sol, sea uno de los polos.

La inclinación sorprendente de Urano provoca un efecto curioso: su campo magnético se inclina


60 grados en relación al eje y la cola magnética tiene forma de tirabuzón, a causa de la rotación
del planeta.

Urano, descubierto por Sir William Herschel en 1781, es visible sin telescopio. Seguro que alguien
lo había visto antes, pero la enorme distancia hace que brille muy poco y se mueva lentamente.
Además, en el cielo hay más de 5.000 estrellas más brillantes que él.

Los anillos de Urano

Como los demás planetas gigantes del Sistema Solar, Urano tiene también un sistema de anillos.
Son muy estrechos y están formado por partículas oscuras.

En 1977 se descubrieron los 9 primeros anillos de Urano. En 1986, la visita de la nave Voyager
permitió medir y fotografiar los anillos, y descubrir dos nuevos. De momento se han descubierto
13 anillos.

Los anillos de Urano son distintos de los de Júpiter y Saturno. El exterior, Épsilon está formado
por grandes rocas de hielo y tiene color gris. Parece que hay otros anillos, o fragmentos, no muy
amplios, de unos 50 metros.
Se cree que estos anillos no se formaron al mismo tiempo que el planeta; al contrario, son
bastante recientes y podrían haber formado parte de satélites despedazados por impactos. Sólo
se retuvieron algunas partículas en las zonas estables que ocupan los actuales anillos de Urano.

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El planeta Neptuno: azul, distante y ventoso

Neptuno es el planeta más exterior de los gigantes gaseosos y el primero que fue descubierto
gracias a predicciones matemáticas.

El octavo planeta del Sistema Solar debe su nombre al dios romano Neptuno, señor de todas
las aguas. Su equivalente en la mitología griega es Poseidón.

Es el cuarto y el más lejano de los planetas gigantes gaseosos. Los dos últimos, Urano y Neptuno,
se conocen como gigantes helados, a causa de sus bajas temperaturas. Es también el cuarto
planeta más grande en tamaño y el tercero en masa, equivalente a unas 17 veces la de nuestro
planeta.

El siguiente cuadro muestra datos de Neptuno comparado con la Tierra:


Datos básicos Neptuno La Tierra
Tamaño: radio ecuatorial 24.622 km. 6.378 km.
Distancia media al Sol 4.498.252.900 km. 149.600.000 km.
Día: periodo de rotación sobre el eje 16,11 horas 23,93 horas
Año: órbita alrededor del Sol 164,8 años 1 año
Temperatura media superficial -220 º C 15 º C
Gravedad superficial en el ecuador 11 m/s2 9,78 m/s2

El interior de Neptuno es roca fundida con agua, metano y amoníaco líquidos. En el exterior
abunda el metano, que le da su característico color azul. Neptuno es un poco más pequeño que
Urano, pero más denso.

Su campo magnético está inclinado 47 grados respecto al eje de rotación del planeta y desplazado
unos 13.500 km del centro físico. Esta orientación puede deberse a los flujos en el interior y no a
la inclinación del propio planeta.

Neptuno también tiene anillos

La nave Voyager II se acercó a Neptuno el año 1989 y lo fotografió. Descubrió seis de sus ocho
lunas y confirmó la existencia de anillos.

En efecto, Neptuno tiene un sistema de cuatro anillos estrechos, delgados y muy tenues, difíciles
de distinguir con los telescopios terrestres. Los anillos se formaron a partir de partículas de polvo,
arrancadas de las lunas interiores por los impactos de meteoritos pequeños.

¿Cómo es la atmósfera de Neptuno?

La atmósfera tiene algunas manchas que recuerdan las tempestades de Júpiter, pero, a diferencia
de este, en Neptuno se forman y desaparecen con frecuencia. La más grande, la Gran Mancha
Oscura, tenía un tamaño similar al de la Tierra, pero en 1994 desapareció y se formó otra.

Los vientos más fuertes de cualquier planeta del Sistema Solar son los de Neptuno. Muchos de
ellos soplan en sentido contrario al de rotación. Cerca de la Gran Mancha Oscura se midieron
vientos de 2.000 Km/h.

La foto de arriba muestra el aspecto de Neptuno desde 1996 hasta 2002. Observaciones más
recientes también han detectado cambios como estos.
En la atmósfera de Neptuno se llega a temperaturas cercanas a los 260 ºC bajo cero. Contiene,
sobre todo, hidrógeno y helio, junto con algo se nitrógeno. Abundan los hielos de agua, amoniaco
y metano. La mayoría de las nubes son de metano congelado y cambian con rapidez.

El descubrimiento de Neptuno

Galileo vió a Neptuno en 1612, pero lo confundió con una estrella. Tuvieron que pasar más de
dos siglos hasta su "descubrimiento" oficial. A principios del siglo XVIII varios astrónomos
observaron que las órbitas de Júpiter, Saturno y Urano, recién descubierto, no tenían el
comportamiento descrito por las leyes de Kepler y Newton. Más allá tenía que haber un octavo
planeta.

Adams y Le Verrier, un inglés y un francés, calcularon de forma independiente dónde debería


estar el hipotético planeta, y acertaron. El astrónomo alemán Johann Gottfried Galle, a instancias
de Le Verrier, observó la región que indicaban los cálculos y encontró a Neptuno el 23 de
septiembre de 1846.

La distancia que nos separa de Neptuno se puede entender mejor con dos datos: una nave ha de
hacer un viaje de doce años para llegar y, desde allí, sus mensajes tardan más de cuatro horas
para volver a la Tierra.

Misterios de Neptuno
1- El misterioso color azul
2- Un planeta con…¿gotas de lluvia gigantes?
3- ¿Un interior de diamantes?
4- Demasiado calor
5- Tormentas gigantes que desaparecen y vientos veloces
IRIS

Al ser descubierto, algunos astrónomos llamaron a Eris el "décimo planeta" de nuestro sistema
solar .

Eris es un planeta enano en nuestro Sistema Solar. Eris era uno de los primeros tres objetos
clasificados como planeta enano, junto a Plutón y Ceres. Eris fue visto por primera vez en enero
del 2005.

Eris es una gran esfera de hielo y de roca similar a Plutón. Se mueve en órbita alrededor del Sol
al borde del sistema solar. El diámetro de Eris es de aproximadamente 2 500 kilómetros (1 553
millas). No estamos seguro de sutamaño exacto porque está muy lejos y es muy difícil de ver,
incluso a través de los telescopios más grandes. Si realmente tiene 2 500 kilómetros de ancho,
entonces es un poco más grande que Plutón, el cual tiene un diámetro de 2 390 kilómetros (1
490 millas).

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