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DESARROLLO AFECTIVO

DE LA ADOLESCENCIA.
EL PROBLEMA DE LA AFECTIVIDAD Y SU CAMPO.
 La afectividad es un abanico de contenidos cuyo referente son placer y
dolor, entendidos en sentido orgánico o social, moral o estético.
 Desde una perspectiva dinámica, el comportamiento afectivo parece
colocarse en un nivel equidistante, en igual medida, de los
automatismos sensomotores y los reflejos, de una parte, y de la
dimensión lógica y objetiva, de otra, se hace referencia a la experiencia
personal no reflexiva.
 La tradición filosófica occidental, desde los estoicos al existencialismo,
entiende la afectividad como subjetividad y hasta como irracionalidad.
VIVENCIA.

 Toda vivencia o afectividad esta compuesta de tres elementos:


Lo
Lo corporal. Lo
comportamental.
actitudinal.
 Todo esto indica que la afectividad, en su sentido dinámico, no permite
distanciamiento entre sujeto y datos exteriores, entre objeto y
concepto, sino que considera a la persona completamente implicada
en cada situación, en un mundo de relaciones significantes, de
valores, no de objetos.
 W. James, en su teoría de la emoción dice: ¿Qué es la cólera sin
agitación interior, ni la coloración de la cara, ni la dilatación de las
aletas de la nariz, ni el rechinar de los dientes, ni el impulso a agredir?
Una emoción humana sin relación con el cuerpo humano es un puro
no ser.
 Para la la psicología clínica, la afectividad aparece como una
estructura o un sistema perceptual-reaccional, sensible a
determinadas situaciones y señales, y no a otras, capaz de deformar,
con mayor o menor intensidad, el significado intelectual de los datos,
al margen de la objetividad.
 La vida afectiva parte inicialmente de tonalidades o reacciones
básicas, aunque no coincidan en la cuantificación de las mismas, en
su identificación y alcance.
 Freud, hablaba de dos pulsiones iniciales: placer-displacer.
 Y H. Wallon, se refería a la alegría y al sufrimiento como polos de la
afectividad, que correspondían ambos a satisfacción o insatisfacción de
necesidades, es decir, a apagamiento en la respuesta del medio ambiente.
Este autor encontrará en el recién nacido hasta seis posturas básicas: placer,
descontento, espera, miedo, cólera y alegría. Toda necesidad indicaría un
estado de tensión que sólo tendría esas dos salidas posibles: alegría o
sufrimiento. Y no es único en esta indicación de necesidades.
 J. Bowlby, al referirse al niño de pecho, señala las necesidades de aire, calor,
amor, caricias, movimiento.
 J. B. Watson, en una línea esencialmente darwiniana, entiende que el
organismo vivo responde a solicitaciones ambientales en su proceso de
maduración nerviosa, con reacciones de miedo, amor y cólera.
 Estas tres experiencias vitales incondicionadas constituirán, en ese caso, la
base de la vida afectiva posterior a través de la experiencia.
LA AFECTIVIDAD EN LA EVOLUCION DEL SUJETO
Y EN LA PERSONALIDAD.

 La vida afectiva se desarrolla y se organiza, merced a dos elementos


inevitables:
 La experiencia.
 El condicionamiento.
 Las primeras experiencias son fruto del modo de producirse las
primeras relaciones, de acogida, de cuidado, de satisfacción, o de
descuido, rechazo y abandono. Como resultado de esa experiencia
primitiva, surgen las actitudes, se refuerzan y organizan.
 Para Piaget, la vida afectiva se presenta dispersa, inestructurada. Son
las funciones cognitivas las que van a reconducir y estructurar la
afectividad. En efecto, para Piaget, los sentimientos sociales y
morales se desarrollan en el estadio de las operaciones formales.
 Para otros autores, en especial para los partidarios de la psicología
profunda, los primeros seis años de vida del niño son esencialmente
afectivos y a esa edad se dan ya las bases definitivas de lo que va a
ser la afectividad adulta.
 Se insiste, en que el desarrollo normal de la inteligencia se realiza
correctamente si se da, al mismo tiempo, una normalidad afectiva.
 Las experiencias relaciónales negativas pueden provocar inhibición
intelectual, como se constata con los bloqueos afectivos, las
obsesiones, las regresiones, los estados depresivos de los niños.
ADOLESCENCIA Y AFECTIVIDAD.

 Algunos autores consideran la adolescencia como período específico,


con crisis características.
 Autores americanos de finales del siglo pasado entendieron la
adolescencia como un estadio peculiar del desarrollo humano. Sin
embargo, hoy se tiende a considerar la afectividad propia de esta edad.
 Mussen, dice que la adolescencia, comienza en la biología y termina en la
cultura.
 Coleman, coincide en decir que la adolescencia es un período especialmente
tensional.
 A. Freud dejó escrito que «la adolescencia constituye, por definición, una
interrupción del plácido crecimiento que recuerda aparentemente diversos
problemas emocionales y trastornos estructurales... Tanto que ser normal
durante la adolescencia es por sí mismo anormal».
 Para los psicoanalistas, en este período, surgen fuerzas pulsionales
específicas, propias de la pubertad, las cuales perturban el equilibrio psíquico,
lo que da lugar a comportamientos regresivos, ambivalentes, inconformistas y,
finalmente, crisis de identidad.
 Para los sociólogos, la tensión tendría sus raíces en la búsqueda, por parte
del adolescente, de un puesto en la sociedad.
 En el período adolescencial se producen cambios en la estructura de la
personalidad, revisiones y modificaciones del concepto de sí mismo.
 La evolución de la afectividad adolescencial ha de encuadrarse en el campo
de la normalidad, sin negar, con ello, la labor adaptativa que significa pasar de
la infancia a la adultez, es decir, reconociendo procesos de ajuste tanto
psicológicos como sociales.
TAREAS DE LA AFECTIVIDAD ADOLESCENCIAL.

 La tarea fundamental de la adolescencia es el de la identidad,


concepto de sí mismo o yo. Pueden variar en la valoración del mismo,
no en el sentido. No se puede entender ésta sin referencia a la
búsqueda de sí mismo, a la vida grupal, a la sexualidad, a la elección
vocacional y .problema añadido a la tecnología.
 La identidad, la mismidad, el yo o el
auto concepto se desarrollan en la
medida en que el sujeto cambia, se
integra en el grupo al que pertenece y
asimila los valores del mismo.
 En este proceso de cambio no puede
obviarse la continuidad: el sujeto que
cambia es el mismo yo; es un
continuum integrado en el proceso
psicosocial conservador de los rasgos
esenciales del individuo y de la
sociedad.
IDENTIDAD Y ENTORNO FAMILIAR.

 El adolescente inicia la búsqueda de sí


mismo gracias a un proceso de
distanciamiento y comparación con el
entorno familiar, cercano y entrañable.
 Sin la lucha por la realización autónoma,
difícilmente se puede hablar del
descubrimiento de sí mismo.
 La consecución de esa relativa
independencia respecto a los padres
no acontece si previamente no se han
producido experiencias correctas de
interacción con los coetáneos, de
entrenamiento para la independencia
admitido con normalidad en la
sociedad y sin modelos paternos de
conducta.
 La modelación conductual por parte de
los padres incide decisivamente en la
facilidad o dificultad con que se va a
encontrar el joven al tratar de construir
su independencia o autonomía
afectiva.
MUSSEN.

 Describe hasta seis tipos de patrones de conducta paternos, cuya


incidencia en la autonomía afectiva del adolescente es decisoria.

EL PATRÓN AUTOCRÁTICO.

EL MODELO AUTORITARIO.

EL MODELO AUTORITATIVO.
EL PATRON IGUALITARTIO.

EL PERMISIVO.

EL PATRÓN LAISSEZ – FAIRE.


 Los análisis conductuales de adolescentes
sometidos a patrones paternos extremos
demuestran cómo se producen
comportamientos afectivos que pueden ir
desde la neurosis obsesiva, en el caso de
los modelos autocráticos y autoritarios,
hasta la perversión cuando se trata de
modelos permisivos y de «laissez-faire».
 Se debe a que en ambos extremos no se
producen modelos de independencia
cooperadora y de índices correctos de
responsabilidad.
 El análisis de modelos autoritativos arroja conclusiones positivas para el
comportamiento adolescencial, los hijos asumen modos de comportarse
reglados, seguridad en las expectativas y una independencia razonable, es
decir, aquella de que se goza en un marco social democrático.
LAS RELACIONES ENTRE IGUALES.
 Es un proceso que indica cómo se transfiere al grupo parte de la
dependencia mantenida hasta el momento con la familia y, en especial,
con las figuras paternas.
 El simple estar con los demás no es suficiente, pues no resuelve los
problemas. Es necesario vivir con los iguales, con sus valores y
experiencias, intimar, participar de sus emociones.
 Es así cómo el grupo se convierte en el laboratorio en el que se experimenta
la afectividad del adolescente. Gracias al grupo, se libera de la propia
soledad y se hace capaz de asumir la identidad adulta.
 El adolescente, especialmente en un principio, se conforma a los valores,
costumbres y caprichos de la cultura de los iguales por las compensaciones
ofrecidas.
 Es lógico que, en la evolución posterior, se vaya produciendo un lento
distanciamiento a medida que se va construyendo y reforzando su
autonomía.
 Conviene tener en cuenta que la
experiencia adolescencial de los modelos
adultos no resulta monolítica sino que
refleja directamente las relaciones
familiares y hasta las características
personales.
 Si el adolescente es inseguro y
dependiente, se someterá más fácilmente a
las influencias del momento; si es más
confiado y autónomo, encontrará su camino
personal sin sufrir significativamente las
perturbaciones de los adultos o de los
iguales.
 Dice Coleman, «apenas se sabe nada respecto a las consecuencias en la
vida adulta de los diferentes patrones de la vida sexual adolescente y, en
particular, los efectos de una experiencia premarital precoz en la maduración
psicológica»
 Desde Freud a Lévi-Strauss, se sabe que la cultura y el aprendizaje, que
supone la incorporación a la misma de los más jóvenes, son decisivos en la
determinación de la respuesta sexual que se adopte para satisfacer las
pulsiones sexuales.
 Los datos procedentes de investigaciones
realizadas tanto en países europeos como
en EE.UU. indican que los jóvenes están
cambiando de actitud respecto al
comportamiento sexual, de modo muy
similar al de los adultos.
 Actualmente los jóvenes se muestran más
abiertos frente a las cuestiones sexuales;
en segundo lugar, consideran el
comportamiento sexual más bien como una
cuestión de moralidad privada que pública;
y, en tercer término, parece darse un
creciente sentimiento de importancia del
sexo asociado a relaciones estables y a
largo plazo.
FUNCIONES IMPORTANTES DEL GRUPO.

La conquista de la seguridad y de la confianza.


La conquista de otros valores.
La dotación de una estructura que le permite experimentar la
independencia.
ACTIVIDAD SEXUAL TEMPRANA.
 Los comportamientos sexuales no se han modificado, en general. La
diferencia con respecto a generaciones anteriores se encuentra en
una mayor precocidad.
 Así, por ejemplo, puede comprobarse cómo la masturbación, que
sigue en los mismos porcentajes de hace años, comienza antes y se
ha extendido más.
 Es evidentemente, ya que se refiere a un decenio y a comportamiento
sexual de chicas. La simple comparación de los resultados globales expone
en qué medida ciertos comportamientos sexuales han evolucionado.
EL FUTURO LABORAL.
 La incertidumbre ante un futuro laboral y
vocacional sí puede repercutir en la
afectividad adolescencial y en el equilibrio
personal y familiar.
 Un proyecto futuro se halla condicionado
por numerosos factores: habilidad
individual y personalidad, bases
educativas, situación socioeconómica,
valores sociales y experiencias particulares
de vida.
 En las decisiones laborales futuras que
pretenden colmar tanto intereses como
rendimiento académico, el ambiente
familiar y la ayuda económica de los padres
son muy importantes.
 Difícilmente realiza estudios superiores un
joven que no es animado por su familia.
 T.E. Smith llevó a cabo una encuesta sobre esta cuestión entre 2.622
estudiantes preguntando sobre sus propias expectativas y las expectativas de
los padres sobre ellos respecto al futuro profesional.
 En la mitad de los encuestados las propias expectativas coincidían con las de
los padres. En este sentido, es significativo que algunas prestigiosas
profesiones paternas sean continuadas por los hijos en un alto porcentaje.
 Ejemplo: algunos estudiosos indican cómo el 43,6 % de los hijos de médicos
escogen la medicina y el 27,7 % de los hijos de abogados la abogacía.
 La dimensión afectiva del proyecto vocacional es importante.
AFECTIVIDAD Y TECNOLOGÍA.
 Situación social radicalmente nueva.
 La afectividad del adolescente se encuentra
con el impacto de la tecnología que se
impone.
 G. Mendel define la Tecnología con las
mismas palabras aplicadas por Freud al
Protopadre.
 J. L. Pinillos, desde otro punto de vista, atribuye el malestar juvenil a
«acontecimientos decisivos que parecen desarrollarse en el ámbito de una
nueva ananké o fatalidad técnica, sorda e implacable ante los deseos de los
pobres seres humanos que un día ayudaron a su nacimiento».
 Pero también la afectividad adolescencial queda comprometida frente al
futuro.