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ACTIVIDADES Y PLAN DE LAS AUDITORIAS

PLANEACIÓN

El Planeamiento de la Auditoria garantiza el diseño de una estrategia adaptada las condiciones de


cada entidad tomando como base la información recopilada en la etapa de Exploración Previa.

En este proceso se organiza todo el trabajo de Auditoria, las personas implicadas, las tareas a
realizar por cada uno, los recursos necesarios, los objetivos, programas a aplicar entre otros

Programa de Auditoría

Herramienta del auditor para cumplir con las normas de auditoría

Provee una guía para distribuir las tareas

Determinar el cumplimiento de la unidad auditada con la reglamentación aplicable

Permite al auditor detectar faltas o deficiencias de controles internos

Lista de Verificación o Lista de Chequeo

Apoya al Auditor en reducción de Tiempo

Es una guía para cumplir con la verificación total del proceso a Auditar.

Es una lista de chequeo y observación

Ayuda a centrar la auditoria en aspectos relevantes

Permite recopilar las evidencias de la auditoria de acuerdo al desarrollo

La utilización de este ciclo en la evaluación y verificación de los Procesos permitirá resultados


satisfactorios mejorando la integración de la competitividad de los servicios ofrecidos como firma
Auditoría Técnica Externa.

EJECUCIÓN

El auditor debe asegurarse del cumplimiento de las Normas de Auditoría Generalmente Aceptadas,
y del conocimiento y dominio del Manuales de procedimientos del área a auditar.

PROBLEMAS DURANTE LA AUDITORIA

Plan Anual

No desarrollar un plan anual de auditoría interna en base a riesgos. Hacer siempre lo mismo. Esto
significa que las auditorías son “el enfoque del trabajo siempre es el mismo” o “exactamente una
lista de trabajo igual a la año pasado”.
No brindar servicios de consultoría. Esconderse detrás de la independencia y objetividad para no
agregar valor. Nunca permitir al personal agregar valor a través de ser parte de los grupos o
reuniones estratégicos. No participar en proyectos especiales. No tener presente las necesidades
de nuestros clientes.

Incumplimiento en plazos de tiempo establecidos. No cumplir con los calendarios de trabajo, tanto
trimestrales, como anuales.

Plan anual inflexible, no actualizado periódicamente, no tener un plan anual ajustable en base al
estado actual de la evaluación de riesgo de negocio.

Trabajo

No haber desarrollado un programa de aseguramiento y mejorar de la calidad.

No tener claramente definidas las medidas de desempeño del departamento.

Olvidarnos de las mejores prácticas y del uso de la tecnología para realizar el trabajo.

Informes

Ser un proveedor de datos en vez de un generador de conocimientos. Desarrollo de informes


kilométricos. Tales informes son tan largos y tan detallados que los usuarios navegan en un mar
repleto de información.

Falta de relevancia - Incluir problemas insignificantes en el informe. Sin preocuparse en lo que


realmente es importante.

Emisión de informes de auditoría tardíos. No dar seguimiento adecuado. No preocuparse de lo


ocurrido después de finalizada una asignación.

AUDITORIA DE UN PRODUCTO

Una auditoria de producto se plantea la coherencia de la oferta de una empresa con referencia a
su estrategia y a los consumidores a los que se dirige. En cierta medida, supone una reflexión
sobre la situación en la que se encuentra la propia empresa en cuanto a su producto. Esta práctica
es aconsejable para aquellas empresas con una amplia oferta, con una renovación de producto
bastante rápida o de temporada y que se encuentren en una fase de reorganización de objetivos y
estrategia o deseen iniciar una nueva gama de productos.

Básicamente responde a la pregunta: ¿Es mi cartera de productos adecuada a la estrategia y


objetivos de mi empresa? Y debe proponer soluciones para conseguirlo, ya que el objetivo de la
auditoria de producto es la generación de las acciones necesarias para la racionalización,
reestructuración y actualización de la gama de productos de la empresa de un modo acorde con la
estrategia de la misma.

Es posible realizar esta auditoría de modo interno, aunque una visión externa de la gama de
producto probablemente sea más enriquecedora. De todos modos, hemos de ver esta reflexión
desde diversos puntos de vista, el externo es importante, pero a nivel interno es indispensable la
colaboración de varios departamentos implicados con la estrategia de la empresa y con el
producto y su comercialización. Cabe también la posibilidad de incorporar al consumidor final en
el análisis de la gama.

Las fases que debe contemplar una auditoria de estas características son las siguientes:

Diagnóstico de la oferta: análisis, clasificación, evaluación del producto y detección de


necesidades de la empresa.
Se trata de determinar una estructura de gama en función su estética, funcionalidad, teniendo en
cuenta las tendencias de la oferta de este tipo de producto y el consumidor al que se dirigen. Se
realiza la clasificación del producto según las mismas, detectando con ello, los segmentos o nichos
no cubiertos y por lo tanto necesidades dentro de la gama, e identificando los productos estrella
de la empresa o con fuerte potencial para el consumidor, así como los productos que aportan un
valor marginal a la cartera (obsolescencia estética, redundancia o solapamiento dentro de la gama,
etc.).

Estudio de mercado: valoración del producto por el consumidor final. Paralelamente, es


interesante realizar una investigación de mercado, sometiendo a una muestra representativa de
consumidores finales en el ámbito nacional la gama de las empresas participantes para determinar
las percepciones del usuario final de los productos.

Plan de producto: El objetivo de esta fase es definir las características estéticas, técnicas y el
proceso de producción y decoración de los nuevos productos o líneas que han de añadirse para
completar la gama, conseguir su extensión y constituir un instrumento de diferenciación y valor
añadido para la empresa.

Es aconsejable que en la auditoria también se incorporen, aparte de las implicaciones en cuanto al


diseño y desarrollo de nuevos productos, las bases para mejorar el posicionamiento de los
productos existentes en cartera potenciando las herramientas de comunicación de la empresa y su
oferta, y la imagen de marca