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3
CNC
AMI
ALFREDO ALVAR EZQUERRA
Editor)
antes de Z’Encyclapédz'e
CONSEJO SUPERIOR DE INVESTIGACIONES CIENTÍFICAS
MADRID 2009
694cc
Las Enciclopedias en España antes de I'Encyclapédíe
Actas del Congreso celebrado en Madrid los días 7, 8y9 de abril de 2008 AGRADECIMENTOS
en elCentro de Ciencias Humanas ySociales del CSIC
yen la Real Sociedad Económica Matritense de Amigos del País
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ALFREDO ALVAR_EZQUER A. CSIC
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D. José Miguel MUÑOZ DE LA NAVA CHACON.
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Sl
GOBIERNO MINISTERIO h I
DE SPAÑA DE CIENCIA Ó
I.
t sIN OVACI N U I
CNA MADRID
FUNDACION
© De cada texto: su autor.
© De la presente edición: CSIC.
ISBN: 978-84-0 -08 21-7
NIPO: 472-08-061-3
Depósito legal: M. 18.13 -20 9
Ilustración de cubierta:
«Don Quijote yel canónigo hablando de libros de cabal erías»,
Madrid, Viuda de Blas de Vil anueva, 1730
Produc ión Gráfica: Closas-Orcoyen, S. L.
ÍNDICE
Pig.
l3
Bs'CI DPEDISMO EN ESPAÑA. ARTES DE L'EN CY CLOPÉDIE DE
DIDEROT Y D'ALEMBEKI'
19
ENCICLOPEDIAS I-IEBREAS EN LA ÉPOCA MEDIEVAL
Mariano GOMEZ ADM» ..
TRADUC IONES MEDIEVALES DE «HCI DPEDIAS»
,x .‘íc'rl‘í , r
SER O NO SER EN EL ESPEJO DE L4 VERDADERA NOBLEZA DE
DIEGO DE VALEth EL PROBLEMA COXVERSO
141
MANUALES DE RECOPILACIONES TEOLÓGICAS CATÓLICAS
EN LA EDAD MODERNA EN ESPAÑA
161
REPERTORIOS BIOGRAFICOS COLECTIVOS ANTES DE L’ENCYLO-
PEDIE
181
MANUALES DE «VERDADERA» NOBLEZA EN LA ESPAÑA DE].
SIGLO DE ORO
David Own Hum/Ls ..

Índice
Indice
LOS MANUALES DE CABAL EROS EN LA EPOCA DE CERVANTES:
LA RECEPCIÓN DE LA ENCICLOPEDIA EN ESPAÑA
ORDENES MILITARES, DISCIPLINAMIENTO Y CONFESIO-
Luis Miguel ENCISO RECIO .. 501
NALIZACIÓN
José Ignacio RUIZ RODRÍGUEZ ... 243 UNA ENCICLOPEDIA VISUAL PARA EL SIGLO XXI; EL BANCO DE
IMÁGENES DEL QUIJOTE: 1605-1905
LAS «ENCI LOPEDIAS» (TRATADOS) MILITARES EN LA ESPAÑA José Manuel LUCIA MEGÍAS .. 547
MODERNA
Enrique MARTÍNEZ RUIZ .. 275
EJEMPLO" ENCICLOPEDICOS EN LOS CRONISTAS GENERALES
DE INDIAS
M.a Dolores DELGADO PAVON y Pierluigi NOCEL A .. 299
LOS MANUALES DE ERCADERES Y CONTADORES DURANTE i
LA EDAD MODERNA
Elena Maria GARCÍA GUERRA .. 319
LOS MANUALES JURÍDICOS EN LA ESPAÑA MODERNA
Agustín BERMUDEZ AZNAR .. 335
MODELOS DEL PERFECTO HUMANISTA EN EL SIGLO XVII
Abraham MADRONAL .. 357
LOS RELOJES DE PRÍNCIPES EN TIEMPOS DE CERVANTES
José Luis GONZALO SÁNCHEZ-MOLERO .. 385
MANUALES PARA ESCRIBENTES
LAS ENCI LOPEDIAS Y LOS HUMANISTAS EN CERVANTES Y EL
QUUOTE '
Alfredo ALVAR EZOUERRA .. 427
ICONOGRAFÍA Y EMBLEMAS EN LOS SIGLOS XVI Y XVII
Antonio MARTÍNEZ RIPOLL .. 449
EL TRATADO DE LA EDUCACIÓN DE LAS HIIAS DE r‘ENELON Y
LA DIFUSIÓN DEL MODELO DE MUJER DOMESTICA EN LA
ESPAÑA DEL IGLO XVII
Gloria A. FRANCO RUBIO .. 479
ll
Manuales de recopilaciones teológieas católicas
en la lidad Moderna en España
Enrique GARCÍA HERNÁN
Científico Titular
L."entro de piPicheIas ' Humanas yDOCI" alCS ' (LSIPC)
RESUMEN
Al principio las recopilaciones teológicas nacieron no tanto como síntesis
de enseñanzas cuanto por la necesidad de responder a los problemas de la
sociedad del momento. Dependiendo de las cor ientes teológicas, las publica-
ciones surgían desde diversos campos yofrecían una propuesta doctrinal o una
reacción a doctrinas heréticas, un tema difícil de abordar, especialmente a con-
secuencia del adoctrinamiento obrado por elConcilio de Trento ypor los lími-
tes que marcaron los indices inquisitoriales. El proceso de enseñanza doctrinal
católica en las facultades y en los seminarios, a través de unos manuales que
teológicos, comenzó tarde. En todo caso, asevera el
debían encer ar los saberes
autor, no hubo un «manual» en sentido estricto. Acaso la obra de fray Luis de
Granada, La introduc ión del Símbolo de la Fe, fue lo más leído.
ABSTRACT
Theological compilations were created as a solution to the PrOblems Of
society, and not only as teachings summaries. Depending on theological
currents and trends, emerged from dif erent fields of knowledge,
publications
and offered a doctrinal or a reaction to heretical teachings. This Was a
proposal
difficult teachings led by
issue to deal with, especial y because of the doctrinal
the Council of Trent, and the bounds and limits drawn by Inq‘JiSítorial Indexes‘
and faculties, through
The pr o cess of Cat h ol i c doct r i n e teaching in seminars
some knowledge, started late. Neyer-
manuals that contained all theological
theless, the author as ures us, there was not a «manual» in its real meínmg'
Perhaps the most read treatise was Fray Luis de Granada’S La immdumw del
Sl'íflbolo de la Fe (Introduction to the symbol Offm'tbl'
161
A
Manuales de recopilaciones teológica: católicas en la Edad Moderna en España
Enrique Gara’a Hernán
hemos seleccionado algunos manuales teológicos de autores españoles y los
1. INTRODUC IÓN más significativos extranjeros que tuvieron repercusión en España.
Bajo el título de enciclopedia caben durante este período multitud de
En esta ponencia lanzaremos una mirada rápida sobre los estudios teoló- tanto de vida espiritual como de estudios bíblicos, por la
obras religiosas,
gicos en la Monarquía hispánica para fijar nuestra atención en especial en los puesto de manifiesto
tendencia al concepto ísidoriano de orden, como han
manuales de recopilaciones teológicas. Ante todo, hay que decir que no había
Marcelino Menéndez Pelayo, Beltrán de Heredia, Melquíades Andrés yKlaus
manuales pro pi a ment e di c hos —en el sent i d o moderno del t é r m i n o—, sino
Reinhardt’. Si queremos hablar de grandes enciclopedias religiosas, debemos
que se publicaban distintas visiones de los diversos campos de la teología,
mencionar al menos tres obras básicas: el Libro de la Verdad, de Pedro de
dependiendo de las corrientes teológicas del momento, que podían ser pro-
Medina, que alcanzó trece ediciones de 1554 a 1526; los Treinta ycinco dialo-
puestas doctrinales o reacción a doctrinas heréticas, de ahí que este tema es
gos familiares de la agricultura cristiana, del franciscano fray Juan de Pineda,
difícil de abordar, con muchas concavidades, especialmente a consecuencia
de 1589, obra que contiene más de 1.500 páginas en folio; por ultimo, La
del adoctrinamiento obrado por el Concilio de Trento y por los límites que
Monarquía mística de la Iglesia, del cisterciense Lorenzo de Zamora, de 1604.
marcaron los distintos índices inquisitoriales, con sus condenas yexpurgos y,
sobre todo, por los «juicios» o censuras de las colec iones de proposiciones Estas obras, por su gran difusión y contenido teológico-moral, contribuyeron
teológicas. Podemos mencionar el caso paradigmático del autor anónimo del a formar el ambiente religioso de la época, mientras que los manuales de teo-
Manual de doctrina Cbristiana (Medina del Campo, 1556), incluido en los logía estaban dirigidos a un grupo selecto, circunscrito al ambiente universita-
índices inquisitoriales de modo constante, en 1559, 1570, 1583, 1612, 1707, rio, en la mayoría de los casos escritos en latín como el Cursus Salnzanticensi ,
1747 y 1790. Hubo otros manuales de doctrina, como los de los dominicos etcétera, que consti uían una forma de enciclopedia teológica.
Diego Jiménez Arias yPedro de Soto, ambos, que vinieron a ser en realidad Se debe tener en cuenta que la enseñanza de la Teología en las universi-
catecismos, con varias ediciones '. dades comenzó tarde. Podemos hablar de facultades teológicas operativas y
Nos adentraremos necesariamente, en primer lugar, por el proceso de eficaces a partir de 1350, con las de Perpiñán, Huesca (1354) y Salamanca
enseñanza doctrinal católica en las facultades yen los seminarios a través de (1381), si bien la única facultad de Teología que extendía títulos de licencia-
unos manuales que debían encer ar los saberes teológicos del momentoz. Situación que cambió con Benedic-
tura en este tiempo era la de la Sorbona.
Luego, siguiendo un orden cronológico, veremos las implicaciones en Espa- to XIII cuando también el Papa concedió a Salamanca esta prer ogativa, la
ña de los manuales de Antonio Possevino, Nicolás Antonio, Juan Bautista
cual mejoró en 1422 cuando Martín V concedió cuatro cátedras de Teología a
Gonet, Juan Bautista Gener y Lorenzo Hervás y Panduro. Como addenda la universidad salmantina. En paralelo fueron aprobadas dos facultades nue-
vas, la de Valladolid en 1418 y la de Sigüenza en 1489. Comienzan entonces
los primeros manuales; se trataba de una producción que no era para laense-
' TEL ECHEA IDÍGORASJosé Ignacio, Tiempos recios. Inquisición ybeterodoxias, Salamanca,
ñanza, sino por la necesidad de responder a los problemas de la sociedad
Sígueme, 1977. Sobre los índices inquisitoriales, ver VÍ CHEZ DÍAZ, Alfredo, Autores y anóni-
mos españoles en los Índices Inquisitoriales, Madrid, Universidad Complutense, 1986. Respecto del momento. El latín continúa siendo dominante, pero también se publican
a las censuras teológicas, hay que tener en cuenta los tres volúmenes de DUPLESSIS D’ARGENTRE, manuales en lengua vulgar, como, por ejemplo, algunos trabajos de El Tosta-
Charles, Collectio iudiciorum de not/is erroribns, Paris, 1724—1736, que es una colección de
sentencias condenatorias desde los siglos XII al XVII .
Z ANDRES MARTIN, Melquíades (din), Historia de la teología española, Desde fines del si-
glo XVI basta la actualidad, Madrid, Fundación Universitaria Española, 1987. Una visión de ‘ MENÉNDEZ PELAYO, Marcelino, «La Iglesia ylas escueltas teológicas en España». en Cró-
conjunto se puede encontrar en BlFFl, Inos, y MARABELLI, Costante (a cura), La teología dal XV nica del primer Congreso católico nacional español, I, Madrid, Tipografía de los Huérfanos.
al XVII secolo: metodi e prospeltiue, Milano, Jaca Book, 2000; OCCHIPINTI, Giuseppe, Storia della 18'89, .pp. 227-241. El apéndice se encuentra en elbloque ll, dedicado a la Teología. en su
Teologia, vol. II, Roma, Dehoniane, 1996. Para el caso español, véase BELTRÁN DE HEREDIA, ciencia Española, en el «Inventario bibliográfico de la Ciencia Española», pp. 26-41: BELTRÁN
Vicente, «La teología en nuestras universidades del Siglo de Oro», Ana/ma Sacra Tar aconcn- DE HEREDIA, Vicente, Colección de articulos sobre Historia de la Teologia Española, Salamanca,
sia, 14 (1941 ),pp. 1-29; BARRIENTOS GARCIA, José, «La teología, siglos xvrxvu», en RODRIGUEZ 1971-1973 (4 vols); ANDRÉS, Melquíades, Historia de la Mística de la Edad de Oro en España y
SAN-PEDRO, Luis Enrique (coord), Historia de la Universidad de Salamanca, III, 1,Saberes y América, Madrid, Biblioteca de Autores Cristianos, 1994; REINHARDT, Klaus, Bibelkom entare
con/luencias, Salamanca, Universidad de Salamanca, 2006, pp. 203-249. Spanic/Jer Auloren (1500-1700), Madrid, Centro de Estudios Históricos, 1990-1999 (2 vols).
162
163
A
Enrique García Hernán Manuales de recopilaciones teológicas católicas en laEdad Moderna en España
do‘. Además, comienza a imponerse un nuevo método, no tanto por vía de tiempo la Summa Tbeologz'ae como libro de texto yse fue imponiendo como
tratado o de comentarios cuanto por diálogos entre dos o tres interlocutores. «doctor común» en todas las facultades poco a poco, con el nuevo método
Además se produce un retorno a las fuentes de la Iglesia antigua. En 1530 las teológico aportado por Cano y otros, con importante proyección tanto en el
facultades l egaron a su apogeo, esplendor que se prolongó hasta 1648, fecha de Trento como en las universidades 1°.
Concilio
de referencia no sólo por la Paz de Westfalia sino por la muerte del célebre
Martínez de Ripaldas. Los teólogos habían perdido el ímpetu de la prime-
ra mitad del siglo XVI, momento en el que destacaron figuras como Melchor 2. LA FORMACIÓN EN LOS SEMINARIOS
Cano, Francisco de Vitoria, Domingo de Soto, Francisco Suárez y otros; en
En el plano histórico, la Reforma tridentina ha jugado indudablemente
general, los que configuraron el pensamiento teológico creando la Escuela de
un papel decisivo, especialmente en la formación del clero con cura de almas.
Salamanca", Los grandes teólogos salmantinos influyeron en el mundo teoló-
Se puede decir que, al menos indirectamente, la Reforma católica ha contri-
gico de su tiempo a través de sus publicaciones, se puede hablar de verdadero
buido a dar una enseñanza de la Teología, en especial de la moral católica,
éxito editorial, con gran repercusión en América7. Así, por ejemplo, de las
Relectíones teológicas de Francisco de Vitoria desde 1557 contamos de un modo nuevo, vehiculado todo a través del Catecismo para Párrocos de
con once
ediciones, principalmente fuera de España; todavía en el siglo XX hay más de Pío V, de enseñanza obligada en todas las iglesias de modo sistemático en
veinte ediciones. Posiblemente el que mayor éxito editorial tuvo fue Domingo las predicaciones, en cuatro bloques: el Credo, los sacramentos, el Decálogo
de Soto con su In Quartum Sententíarum (Salamanca, 1558-1566), con vein- y la oración dominical “. Factores determinantes de este cambio aparecen
tiséis ediciones sólo en el siglo XVI; luego le sigue Melchor Cano con sus De en particular con la insti ución de los seminarios yen menor medida con el
Locís tbeologz'cís, con treinta y una ediciones hasta 1900 8. Herencia de este decreto sobre la confesión, auricular, completa y secreta. Desde 1563 hasta
pensamiento se puede ver en las ediciones del Corpus Híspanorum de Pace finales del siglo XVI se fundan en España veinte seminarios; en el siglo XVII se
que se vi e nen r e al i z ando por un grupo de i n v es t i g aci ó n del Consej o Supe- abrieron otros dieciocho, y veinte al principio del siglo XIX ‘3. No podemos
rior de Investigaciones Científicas 9. La Escuela de Salamanca adoptó con el hablar de un manual fijo en sentido estricto, pues los alumnos seguían las
distintas cátedras que ofrecían las facultades donde estudiaban para el sacer-
‘ FERNANDEZ VALLINA, Emiliano, «Poder ybuen gobierno en Alfonso Fernández Madrigal
(El Tostado)», Cuadernos Salmantinos de Filosofia, 23 (1996). pp. 255-274. '0 Francisco de Vitoria, famoso por sus Relect 'ones Ibeologt'cae (fundación del Derecho ln-
’ VÁZQUEZ JANEIRO, Isaac, «La teología nella Spagna del secolo xv», en Giulio D’ONOFRIO ternacional), defiende que la teología es ciencia. Domingo de Soto establece los cuatro lugares
(dir.). Slort'a della Teologia, III, Ela‘ della Rinarcita, Casale Monfer ato, Piemme, 1995. pp. 263— teológicos (Escritura, santos, razón, autoridad de los filosófos). Melchor Cano. famoso por su
310. Recoge veintiún teólogos significativos del período. como Juan de Monzón, San Vicente De loci; tbeologocis, publicado en 1563 yreeditado más de cuarenta veces, más que un manual
Ferrer, Alfonso Fernández de Madrigal (El Tostado), Alonso de Cartagena, Juan de Segovia, era un método. La Teología es la ciencia que estudia la naturaleza. la actividad y las propie-
Juan de Torquemada. Rodrigo Sánchez de Arévalo, etcétera. Para el período del siglo XVI, dades de Dios. Otros teólogos importantes fueron Mancio del Corpus Christi, Bartolomé de
véanse los dos volúmenes de ANDRES, Melquíades, La teología española en el siglo XVI, Madrid, Medina yDomingo Báñez. DEL PRIORE, John, Melchor Cano ylos teólogos menores en eldebate
EDICA. 1976. tridentíno sobre la Misa. Sesiones XIII yXV, tesis doctoral inédita Universidad de Navarra.
" Una bibliografía amplia sobre el tema en PENA GONZÁLEZ, Miguel Anxo, Aproximación Pamplona, 2007.
H Í‘ ' 1 ; . . p i
bibliografia a la( s) «Esme/4(5) de Salamanca», Salamanca, Universidad Pontificia, 2008. Latemmo para Parrocos segun el decreto del Conalto de Trento, mandarlo publicar por
7 La bibliografía es extensa, pero se puede ver una excelente síntesis en el trabajo de SA- San Pío VIpontzfice maximo, y despues por Clemente XIII, Madrid, L Aguado, 1901: HALKIN,
RANYANA, Josep Ignasi, «Il trasferimento della teología europea ai cenrri ac ademici americani Econ «La formation du clergé catholique apres le Concile de Trente». Miscel anea Hislonae
nei secoli xvrxvul», en BIFFI, lnos, y MARABELLI. Costante (a cura), Figure moderne della teo- Ecclestasticae, 3 (1970). pp. 109-125; PRODI, Paolo; REINHARDT, Wolfgang (a cura). llmna'lio
logía nei seco/i XV al ATM. Metoa't' e prospem'ue. Alli del XIII Conuegno Internazionale pramosso dt ¡rento e il moderno, Bologna, Il Mulino, 1996; Guy. La reforma del catolicismo
BÉDOUEL E,
dall'Istilulo di Starla della Teologia, Lugano, 30 setiembre-1 oltobre 2005, Milano, Jaca Book, (1480-1620), Madrid. Biblioteca de Autores Cristianos, 2005.
2007, pp. 193-208. '2.Sobre la formación que se daba en los seminarios, es necesario acudir a los numerosos
9 Una excelente introduc ión en CANO, Melchor, De Loci: lbeologícis, ed. de Juan Belda ï'ÏbfllOS de Francisco Martín Hernández: Avila (1591-1594). Barcelona (1593). Burgos (1565).
Plans, Madrid. Biblioteca de Autores Cristianos. 2006. ‘fiadlz (1568). Cordoba (1583). Cuenca (1565).
(1584). Gerona (1589). Granada (1565). Guadix
9 BELDA PLANS, Manuel, La Escuela de Salamanca y la renovación telógica del siglo XVI. Païcsca (1580), Lugo (1593), Málaga (1597), Mondoñedo (1565), Murcia (1592). Osma (1594).
Madrid, Biblioteca de Autores Cristianos, 2000, pp. 914-916. encta (1584), Tarazona (1593), Tarragona (1568). Urge] (1592). Valladolid (1588).
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A
Manuales de recopilaciones teológica; católicas en la Edad Moderna en España
Enrique García Hernán
yla celebración de los ritos litúrgicos. En realidad, el Concilio
docio. A mediados del siglo XVII , el manual que se impuso de modo general sacramentos
-aunque no afronta el problema de la formación teológica del candidato—,
fue la Instruc ión de sacerdotes, del cartujano Antonio de Molina, con más de
cien ediciones en menos de un siglo 1’. En el siglo XVI, en plena celebración enla sesión V (17 de junio de 1546) habia discutido un decreto de formación
sobre la predicación de la Sagrada Escritura y su enseñanza en las escuelas
del Concilio de Trento, se reeditaron manuales de curas, incluso de obras del
siglo XV, algunas de la cuales pasaron por un proceso inquisitorial y termina- catedrales. Fue en 1563 cuando se adoptó una medida concreta para reglar la
ron incluidas dentro del Índice H. formación específica de los curas. El decreto Cum adulescentíum actas se ins-
Para poder hacer una buena confesión, el Concilio prescribía al penitente pira en el proyecto de reforma del cardenal inglés Reginald Pole previsto para
una acusación completa, especificando las circunstancias de los pecados mor- Inglater a y en el programa de Ignacio de Loyola para los colegios jesuitas,
tales, uno a uno, tras un detal ado examen de conciencia. Esto presuponía en muy interesados en la formación pastoral y moral de los alumnos. El decreto
el confesor una preparación adecuada para poder resolver los distintos casos tridentino imponía a los seminarios un programa de estudios especialmente
de conciencia, que se conseguía por medio del estudio profundo ysistemático orientado a lo práctico. El estudio de los casos de conciencia está dirigido a
de la Teología moral, del Derecho civil ycanónico y de las decisiones sinoda- administrar el sacramento de la confesión. Para poder tener cura de ánimas
les respecto a los diversos lugares a los que era l amado a confesar. Era nece- los sacerdotes debían superar un examen de doctrina. Esta condición yprác-
sario, además, que el sacerdote pudiera distinguir los pecados mortales de los tica l evó a la creación de un estudio científico de la moral. Se relanzaron los
veniales, examinando las circunstancias agravantes, y que supiera aplicar las cursos de casos de conciencia, con una bibliografía al respecto muy extensa.
censuras eclesiásticas para cada pecado. Por esto, al teólogo moralista se le E Colegio Romano de la Compañía de Jesús preveía para los candidatos al
exigía una capacitación nueva en el sector del Derecho, porque de hecho se sacerdocio cuatro años de estudios, de los cuales dos estaban dedicados a los
convierte en juez de Dios 15. casos de conciencia. Esta materia incluía Derecho, liturgia, pastoral yhomilé-
La razón de los seminarios diocesanos (canon XVIII del decreto de refor- tica. Para esta enseñanza hacían falta libros de texto ‘6.
ma tridentina sobre sacerdocio) era, precisamente, ofrecer a los futuros sacer- Hubo intentos para superar lo ya expuesto (especialmente de santo Tomás)
dotes una formación espiritual ypastoral más sólida ysegura. El colegio-semi- por autores célebres (Vitoria, Cano, Soto, Báñez, Francisco de Toledo, Moli-
nario no debía formar sólo en pz'etas et relz'gz'o, sino ofrecer una preparación en na, Gregorio de Valencia, Vázquez, Suárez, Lessio) y aparecieron multitud
consonancia con su ministerio, que se conseguía con el aprendizaje de la gra- de prontuarios que, sin embargo, no satisfacían plenamente la curiosidad del
mática, e canto, el conocimiento de las fiestas, el estudio de la Escritura, de clérigo culto, que suspiraba por trabajos como la Summula de Cayetano y el
los libros eclesiásticos, de las homilías de los santos, la administración de los Enc/Jz'rz'dz'on confes arz'orum de Martín de Azpilcueta ‘7. La primera respues-
ta organizada fue la Ratio Studz'orum de los jesuitas. En ella se preveía una
cátedra de Teología moral autónoma y un bienio de casos de conciencia, en
" MARTÍN HERNANDEZ, Francisco, La formación clerical en los Colegios Universitario Espa-
dos grandes bloques, el Decálogo y los sacramentos. Así surgió el manual
ñoles (1371-1563), Vitoria, Eset, 1961, yLos seminarios españoles: Hístoría ypedagogía, l(1563-
1700), Salamanca, Sígueme, 1964. Véase también, del mismo autor, «Seminarios tridentinos en del jesuita Enrique Henríquez Summa Tbeologz'ae Morales (Venecia, 1600),
los Archivos de la Iglesia: una aportación para la reforma de Trento», Memoria Ecclesz'ne, 12
(1998), pp. 403-421.
“ SOTO RÁBANOS, José María, «El Sacramenta de Clemente Sánchez en el Índice de Libros
Prohibidos», en FONSECA, Luis Adao da; AMARAL, Luis Carlos; FERREIRA SANTOS, María Fernan— ‘6 P020, Cándido, «La Facolta di teología del Collegio Romano nel )m secolo», Archi-
da (coords.), Os Reinos Ibéricos na Made Media. Livra de Hamena gem a0 Profesor Doctor Hum- vum Hz'storz'ae Pontíficae, 29 (1991), pp. 17-32. Es especialmente importante el apartado que
berto Carlos Baqzlero Moreno, vol. II, Porto, Universidad, 2003, pp. 709-719. Lo mismo pasó, dedica a la cétedra de casos de conciencia. Véase también Bmxxno. Paolo, «Roman Doctrinal
por ejemplo, con los Manipulus curatorum, traducidos al romance a principios del siglo XVI, Orthodoxy and Periphery’s Expectations: The Collegium Germanicum and the Teaching of
pero incluidos en los índices inquisitoriales pertinazmente hasta 1790. Scholastic Theology (15 2-160 )», en DECOT. Rolf (ed), Kan/es tonskonflikt, ¡(ire/.venstru/etur,
"’ O'DoNOHOE, James Alphonsus, Tridentine Seminary Legislation. Its Sources and its For- Kulturwandel. Die ]esuíten im Reir/7 nach 1556, Mainz, P. von Zabern, 2006. pp. 67-85.
mation, Louvain. Publications Universitaires, 1957. En especial, el libro de LAVL-‘NIA, Vincenzo, ‘7 DUNOYER, Emilio, L'«Encbirdion confcs an'orum» del Navarro, Pamplona, 1957. Vid. es-
L’z'nfamia e t'lperdono. Tributí, pene e confessions nella teología morale della prima eta’ moderna. Pfïcialmente LAVENIA, Vincenzo, «Martín de Azpilcueta (1492-1586). Un profilo», Arcbiw'o lla-
ltano perla Starla della Pieta‘, 16 (2003),
Bologna, IlMulino, 2004. pp. 15-148.
167
HI-I I l
Enrique García Hernán Ma” "ale; de recopilaciones teológicar católicas en la Edad Moderna en Prpaña
, . . r . .
seguido ,
de lamieologia
por el del )esu1ta Azor, las mrtztuczones tbeologzae maximum, de 1599, no hace mención explícita , . .
morales (Roma,
1600-161 ) 18. Ratio S posmva,
clama claramente qUe los profesores de las facu ltades t e ol ó gi c as de
Menc16n aparte merecen las c o n t r o v er s i a s . No era sólo cuest ión de saber la Compañía estén bien fundados’ I en I las fuentes
. positiva s. T
LOS pr o f esor es no
la propia doctrina básica católica, sino que había debían excederse
que tener las recetas en aducir testimonios ajenos en confirmación
nece- de su propia
sarias'parapcontener a la Reforma protestante y a los que se sep araban Opinión, pero Euando ofrecían ¡garantías
de la deberían citar siempre con pr e ci s i ó n,
doctrina oncial, de ahí la controversia, quizá la más celebre, :OHC111OS y santos Padres.
De Auxz' l z ' í s ‘9. en especial la Escritura, Los escolares destinados a
el manuflal mas. compl e t o para refutar las opi n i o nes de los de teologla usarian este tiempo
p r o t e s t a n t e s fue la estudios superiores para adqui r i r er u di c i ó n
Summa Conczlzorum e! Pontificum de Bartolomé de Carranza algun tiempo cada día al estudio
(Venecia, 1546) eclesiástica, dedicando de la Escritura, los
que fue una exposrción srstemática del Símbolo Católico apologética, así como
para los padres con- concilios yla Teología las partes d o ct r in al m e n t e rel a -
ciliares tridentinos. rue el primer manual de Teología positiva, canónico. Con todo,
con gran influ_ cionadas del Derecho Gregorio de Valencia, profesor en
¡o posterlor, en cierto modo fue la semil a del actual Magisterio de la Iclesia compuso una Teología dogmática
. D
Dflinga e Ingolstadt, compl e t a ( C ommen.
de Denzmgerzo. 4 vols., Ingolstadt, 1591-1597), notable
tariz‘ tbeologz'cz', por su amplia docu-
Otro manual destacable fue el del agustino Lorenzo de Vil avicencio, el De de fuentes positivas. Valencia concede a la Teol o gí a
mentación posi t i v a pri o -
recte formando tbeologz'ae studio (Amberes, 1565). El primero de sus cuatro sobre la Teología escolástica, porque la pr i m er a pone
ridad de ma nifiesto el
libros trata de las disciplinas que debía conocer el futuro teólogo (Hi s tori a , significado de la Escritura, particularmente siguiendo
auténtico a los Padres,
Física, Medicina, Etica, Metafísica, Arquitectura, Geografía, lenguas griega y yasí llega a los principios de los cuales la Escolástica deduce sus a rg um e n t o s
hebrea, Historia de la Iglesia, concilios, sínodos, ritos, ceremonias, etcétera). (vol. 1,cols. 7-8). Otro destacado representante de la Teol o gí a posit i v a en un
Era una vuelta a las fuentes de la Teología (Escrituras yPadres de la Iglesia, encuadre escolástico fue el jesuita andaluz Diego Ruiz de Montoya 22. El pri-
concilios, documentos magisteriales, historia de la Teología o Teología posi- mer jesuita que expuso de modo pr e ci s o, en un saber e n c i cl o p é d ic o , el est a do
tiva). Con todo, e campo de las controversias fue trabajado principalmente actual sobre la Teología fue el padre Ant oni o Possevi n o, sibi e n el el enco más
por Roberto Bellarmino, e cual presentó en el fondo una Teología política completo de teólogos españoles lo realizó el bibliográfo Nicolás Antonio”.
con muchas consecuencias práticas en el gobierno”.
La Teología positiva estudia las fuentes documentales que dan testimonio
3. ANTONIO DE POS EVINO (1533-161 ) Y NICOLÁS ANTONIO (1617-1684)
de la Revelación divina. Desde sus comienzos, los jesuitas ocupados en Teo-
logía conocían esta distinción metodológica, ycontribuyeron profundamente La Bíblz'otbeca Selecta del padre jesuita italiano Antonio Possevino, publi-
a la construc ión de la Teología positiva, aunque de distintas maneras. La cada por primera vez en Roma en 1593 por la Tipografía Vaticana, ha sido
considerada la primera enciclopedia de la Contrar eforma. Pos evino fue
secretario del cardenal Ercole Gonzaga, estudió Telogía en elColegio Roma-
del siglo XVI-XVI », Ar-
m DZIUBA, Andrzej Franciszek, «Juan Azor, S. J., teólogo moralista n_° Yen 1573 fue elegido secretario del general de la Orden, Everard Mercu-
chivo Teológico Granadíno, 59 (1996), pp. 145-155. riano.
note per una let-
Tras diversas misiones diplomáticas por Europa permaneció en Roma
1" BROGGIO, Paolo, «Ordini religiosi tra cattedra e dispute teologiche:
tura socio-politica della controversia de Auxili s (1582-1614)», en GIANNINI, Massimo Carlo dedicado a sus dos grandes obras: la Bz'blz'otbeca selecta (Roma, 1593) Y la
(a cura), Religione, conflz't ualita e cultura. Il clero regolare nel ’Europa d’antíco regtme, Roma, Continuación del Apparatus en
racer ad scrzptores
veterz's et novi Testameutz'
Bulzoni, 2006, pp. 53-86. ' Db] “es tomos
Rev. Suena A {- (Venecia, 1603-1606). La primera
trata del método para estudiar
2“ DUVAL, André, «La Summa Conalz'orum de Barthélemy Car anza»,
Tbéol., 41 (1957), pp. 401—427. Carranza concibió su obra como un instrumento de trzbalo
para los padres del Concilio de Trento que iba a comenzar, pero después penso en losestub lar]: x
tes de Teología. La colección de documentos de cuatro «controversras» so ref 22 p h l . ,
iba precedida Datos biograficos. 5635
El éxito de la obra U6 escrit “'PLIVWS, Estanislao, «Diego Ruiz de Montoya (1562-1532).
autoridad de la Tradición, de la Escritura, del Papa y de los concilíos. pp Sñsígnstudios sobre su doctrina. Bibliografía», Archivo Teológíco Granaa'mo, 49 (198 v
notabilísimo: desde 1546 hasta 1781 alcanzó treinta ediciones. l
BreSCIa, Editrice
2‘ MOT'I‘A, Franco, Bel amz'no. Una teología política della Controrz'forma, 2’ Poss
EWNO‘ Antonio, «Divina Historia, sive Theologia positiva, et Apparatus 3d “m”
Morcelliana, 2005. en Bibliotb
“4 Selma, núm. 1,Venecia, 1603. pp. 149—251.
168
169
Manuales de recopilaciones teológica: católicas en laEdad Moderna en España
Enrique García Hernán
muy útil de Teologia positiva, con las ediciones de los Santos Padres yde con-
las varias disciplinas ylos autores que han escrito sobre ellas; la segunda cata-
cilios ysínodos. Sin embargo, el más interesante, en cuanto manuales de Teo-
loga más de ocho mil escritores eclesiásticos antiguos y modernos, con un
logía, es el índice que dedica a la Teología escolástica, especialmente a santo
resumen de su vida yopiniones yla indicación de sus obras. Su actividad lite-
Tomás. Ahí engloba dos obras básicas que no podemos dejar de mencionar,
raria incluye controversias con protestantes yortodoxos, tratados de Historia
toda vez que fueron muy leídas: la Introdución al Símbolo de [a Fe, de fray
de la Iglesia yobras espirituales, con gran repercusión en la esfera anglicana.
Luis de Granada, yla obra de Francisco Aguado titulada Misterios de laFe.
En principio, Possevino escribió su Bíbliot/Jeca para contrar estar los efectos
Dedica Nicolás Antonio un pequeño apartado a ocho autores que exponen la
de una similar del suizo Conrad Gessner, titulada Bibliolbeca um’versalz's, con
doctrina cristiana: Francisco de Tolosa (Demostrationes cat/Joli'cae),]uan Bau-
más de quince mil citas bibliográficas“. La Bibliotbeca fue más valorada en
tista Fernández (Demostraciones católicas), Juan Luis Vives (De Veritate Fidei
los siglos XVII y XIX que en su época; de hecho, los primeros enciclopedistas
Cbristianae), Pedro de Soto (Doctrinae cal ao/¡cae Compea'íum), Rodrigo de
se fijaron en él como modelo a seguir”. Possevino estructura el saber humano
Figueiredo (Explz'catio fidei cbrz'stianae), Tomás de Jesús (Tralado dos misterios
de modo sitemático y jerárquico. En la cúspide está la Teología positiva, la
principal} de nossa Santa Fe) yTomás Ramón (Cadena de oro para confirmar a1
cual es la norma de todas las disciplinas, y ésta es la clave de interpretación
cbristiano en [a Fe). Caso aparte son las obras de controversia (especialmente
de su sistema enciclopédico. En cierto modo propugnó un modelo cultural
significativo Roberto Berl armino) ylas obras de espiritualidad ypastoral. Un
único, sin alternativa posible: todos deben acudir a las fuentes de laTeología,
elenco muy completo sobre tratados espirituales lo podemos encontrar en el
es decir, a la Sagrada Escritura, los Padres de la Iglesia y los decretos conci-
libro de Melquíades Andres”!
liares. Esta obra tuvo gran éxito no sólo porque se impuso en los colegios de
la Compañía, sino porque tuvo un gran respaldo pontificio, especialmente
1
bajo la protección de Clemente VIII, de ahí que se publicara en la Tipografía 4. JUAN BAUTISTA GONET (1616—1681) YJUAN BAUTISTA GENER (171 -1780)
Vaticana, presentada con el aval pontificio. Quizá lo más interesante, desde
Juan Bautista Gonet fue uno de los teólogos más importantes de su tiem-
nuestro punto de vista, es que no sólo era la enciclopedia de los ya formados
po. Nació en 1616 en Béziers, ingresó en los dominicos, en 1640 alcanzó el
en el catolicismo, sino que se convirtió en el libro de referencia de todos
doctorado en Burdeos y posteriormente fue maestro de Teología de su orden.
aquellos que querían abrazar el catolicismo desde otra confesión, o incluso
Entre 1671 y 1675 fue provincial de Toulouse. Es famoso principalmente por
desde el paganismo.
su libro manual de saber enciclopédico en Teología titulado C/ypeoar theolo-
El poligráfo sevil ano Nicolás Antonio (1617-1684), fiscal del Consejo
giae thomisticae contra novos e/us impugnatores, en dieciséis volúmenes, cuya
e Cruzada, aunque no escribió ningún tratado de Teología, por cuanto era
primera edición es de 1659. Entre 1669 y 1681 contamos con más de nueve
canonista, en su Bibliotbeca Hispano Nova recoge, en su útil índice general, un
ediciones. Murió en 1681. También fue autor de un Manuale Tbomisticarum
apartado sobre miscelánea teológica, con unos cien autores y sus obras teoló-
(Béziers, 1680; Lyon, 1680; Colonia, 1682) y de la Dis ertatio ibm/agita de
gicas más importantes, como Juan Maldonado, Tractatus tbeologící quínque,
probabili ate (Burdeos, 1664). Es importante resaltar que lGonet se inspiró
y Lorenzo de Vil avicencio, De formando studio Tbeologico. Hay otro índice
para componer su enciclopedia dogmática en la obra del dominico español
Pedro Godoy (T1687), catedrático en Salamanca, obispo de Osma, las Dis
p putaliones Theologicae de 1666, con numerosas ediciones en los siglos XVII
24
ues ner publicó en 1545 su Bibliolbeca universalis (ed. porJ Simler, 1574), que preten-
yXVII 27. Gonet defendía en moral la doctrina tomista contra ellaxismo de la
día ser un catálogo en latín, griego y hebreo de todos los escritores que habian vivido hasta la
fecha. con los títulos de sus obras. En 1548 se publicó la segunda parte, Pandectarium rive par- casuistica yel rigorismo de los jansenistas. En españa
H
r
alcanzó gran difusión.
til mmm universo/¡um Conrad! Gesneri Ligurini li/m' XXI, de la cual únicamente había termi-
nado diecinueve libros. Esta obra suele ser considerada como el primer sistema de clasificación
bibliográfica. Su último libro, una enciclopedia sobre Teología. fue publicado en 1549.
1’ BALSANO, Luigi, Antonio Possevino 3.1. bibliógmfo del/a Conrronforma e dif usiwie della I 1° {\NPRES, Melquíades, Historia de Ia mística de [a Edad de Oro en España yAmérica. Ma-
sua opera in area angli'cana. Firenze 2006; Luigi BALSANO. «La Biblioteca Selecta di Antonio drid. Biblioteca de Autores Cristianos. 1994.
Possevino S.I. owero l'enciclopedia della Controriforma», en Le origini della mor/emita, II. A ’7 Bullock, David, «Genet, Jean—Baptiste». en BERGER, David: \’IJ<;EN,Jórgen (cds), Tba-
Firenze, 1999, pp. 3-17. "¡Men-Lexi/eon, Bonn. Nova et Vetera, 2006. pp. 2 8—230.
170 171
ll"
Enrique Garcia Hernán Manuales de recopilaciones teológica: católica en la Edad Moderna en España
Clypeous fue laobra de referencia de los que se preparaban alsacerdocio yde que dejó sobre el resto de este curso teológico pasaron a las manos de los ex
los estudiantes de Teología. Basta ver las más de doscientas cincuenta referen- jesuitas Stefano Morcelli yGaspar Segovia yno se completaron ni publicaron.
cias que recoge el Catálogo Colectivo del Patrimonio Bibliográfico Español A pesar de ser una mezcla algo confusa de Teología escolástica ypositiva yde
sobre Gonet ycomprobar que su enciclopedia se podía encontrar práctica- no haber utilizado todas las fuentes arqueológicas ylitúrgicas conocidas en
mente en todos los seminarios de España, con ediciones que l egan hasta el su tiempo, ese primer intento de síntesis histórico-teológico ha merecido un
siglo XIX. Precisamente elConsejo de Castil a habla en 1703 sobre los malos puesto señalado en la historia de la Teología”.
estudios en Teología yaconseja acudir a los Padres y a la Sagrada Escritura,
pero de hecho se acude a Gonet. Tuvo tanto éxito que, por ejemplo, cuando
5. LORENZO HERVÁS Y PANDURO (1735-1809)
el obispo de Mondoñedo pretendió reformar su seminario en 1780 dispuso
que se explicase la Teologia de Gonet durante tres horas ymedia al día. En la Tras la supresión de laCompañía de Jesús (1773), el padre jesuita Loren-
Universidad de Salamanca, la facultad de Teología mantuvo ellibro de Gonet zo Hervás yPanduro pasó a Italia, a Cesena. Alli concibió la idea de una
como lectura básica. El rey propugnó una importante reforma en 1767, con Idea del Universo. En 1775
enciclopedia al estilo de la francesa, y lallamó
la vuelta a textos como el De locis, de Cano, y la Summa, de Carranza. Con la inútilmente permiso del gobierno español, por medio del conde de
solicitó
expulsión de los jesuitas se aprovechó para l evar a cabo una reforma de los Floridablanca. Hervás decidió publicarla en italiano en consonancia con su
estudios. Se suprimieron las cátedras de Prima y Vísperas (Durando, Scoto, pensamiento enciclopédico, con el título de Idea del 'Univer o, {be contiene
santo Tomás), con estudios de siete años, yse determinó que se siguiese única- laStoria della vita dell ’uomo, elementi cosmografici, viaggio estatica almondo
mente a santo Tomás. Pero, paradójicamente, lareforma verdadera, profun- planetario, Storz'a della ter a. Queda en cierta ambigüedad si todos los tomos
da, vendrá gracias a los jesuitas expulsos, como se puede ver en los casos de en este título: los ocho primeros forman una Antropolo-
se pueden arropar
los jesuitas Juan Bautista Gener yLorenzo Hervás yPanduro. gía en clave enciclopédica y tratan del hombre desde su concepción hasta su
Juan Bautista Gener nació en 1711 en Cervera (Lérida). Cuandó ingresó muerte, incluyendo una Anatomía; los siguientes ocho tomos son cosmográ-
en la Compañía de Jesús ya había cursado un año de Filosofía ytenía suficien- ficos, con una Astronomía «narrada» y diversas cosmogonías, la Creación,
te conocimiento de letras humanas para enseñarlas en seguida en las escuelas el pecado de Adán, la magnitud yelementos de la Tierra, para acabar con el
de Tarragona para alumnos externos (1728-1730), yluego en los colegios de Diluvio Universal, Babel y sus consecuencias. Desde el tomo 17 el tema es
Urgel (1730-1731), Girona (1733-1735) yLérida (1739-1741). Completado filológico, y cada volumen tiene ya un título individual: catálogo de las len-
el trienio de Filosofía (1731-173 ) en Urge], cursó la Teología (1735-1739) guas conocidas, origen yarmonía de los idiomas, aritmética de las naciones,
en Valencia. También enseñó Filosofía en la Universidad de Gandia (1747- vocabulario de más de ciento cincuenta lenguas, y el Padrenuestro en más de
1750), en cuyo tiempo se graduó de maestro en artes, y conoció ytrató per- trescientas lenguas. En su Biblioteca jesuz’tz'co-española Hervás recoge multi-
sonalmente a Gregorio Mayans, quien, a pesar de sus prejuicios antijesuíticos tud de manuales de Teología; según el reciente trabajo de Astorgano, noventa
por sus propias actitudes episcopalistas yantir omanas, lo estimó sincera- ytres jesuitas escribieron tratados de Teología. Animado por el ambiente de
mente; en 1758 comenzó entre ellos una amistosa y erudita cor espondencia estudio ypublicaciones de sus compañeros ex jesuitas, Hervás publicó una
epistolar que había de durar diez años largos. Después de enseñar otros cin- auténtica enciclopedia, en la que da una versión católica de los temas de la
co años (1754-1759) Teología moral en Girona, debió de residir en Génova
hasta 1766, donde ese año publicó su Scholartica vindicata como preludio de
su Tbeologia dogmatico-scbolastica (Roma, 1767), ilustrada con comentarios 2° BLANCO TRIAS, Pedro, «De lacor espondencia epistolar del P.J.B. G. con G. Mayans y
polémicos ycríticos y con los monumentos de la Antigüedad cristiana; esta Siscar, 1748-1758», Sludia, 19 (1949). pp. 148-152 y 163-169: CARANOVAS. Ignasi, josep Fine:-
obra fue redactada en el Colegio Romano; sólo llegó a publicar, en la mis- Irer. Estudi; biografia, Barcelona, Biblioteca Balmes, 1931, p. 533. Una sintesis excelente en
BAÏLLORJ, Miguel, «Juan Baut i s t a Gener » , en O‘N EI L L. Char l e s E.. yD O M I N G U FL J o a q u i n M.'
ma Roma, el tomo I,de prolegómenos (1767) el II, sobre Dior Irina yuno (first), Diccionario Hirto'rico dela Compañia de jeru'r, vol. I.Madrid, Universidad Pontificia de
(1768); los volúmenes III-IV, acerca de Dios como prinapio yfin de las creatu- uomtl as, 2001, pp. 1594- 1595. Ver también GUASTI, Niccolo. L'esz'lio Italiano dei geruili spag-
(1773, 1777). noli. Identita‘, control o
ras (1771, 1773), yV-VI, de las virtudes Los materiales inéditos saddle epralicbe culturali (1767-1798). Roma. 2006.
172 173
¿A
Enrique Garcia Hernán Manuales de recopilaciones teológicas católicas en la Edad Moderna en España
Ilustración; dialogaba con la Encyclopedia francesa y con los autores básicos eclesiástica que tienen los Vicarios generales de los Ejércitos de Mar,
¡ari 'sdz'cción
del pensamiento de los siglos XVII y XVII , como Locke yMontesquieu 2". v Tierra de su Majestad, en virtud de Breves Apostólico; yl0que deben observar
jo;Capellanes de ellos, que publicó en Madrid en 1679. Aquí trata de cómo
se han de portar los capellanes con los soldados ylos libros que han de tener
6. LECTURAS RE ,OMENDADAS
los buenos capellanes. Señalaba, entre otros, libros de liturgia, de pastoral
Si quiéramos saber qué libros debia leer el eclesiástico culto, tanto s a cer - yde Teología moral, como el Manual sacramentoram y el Ceremonial a'e la
dotes como obispos, el que deseaba seguir la disciplina trindentina y el Misa “. También cita la Carta Pastoral deJuan de Palafox yMendoza. Se debe
ambiente humanista de la reforma católica, deberiamos acudir a los manuales tener en cuenta que Palafox fue el autor de las consti uciones de lafundación
específicos de formación y analizar los libros que se recomendaban para su de las Escuelas de Cristo ’2. También recomienda el Tratado de República del
lectura. No es necesario recordar el gran esfuerzo que hicieron los sacerdotes agustino fray Juan de Santa Maria ”, la Summa a'e Teologia Moral y Canónica
reformados durante el siglo XVI para enaltecer la dignidad sacerdotal; baste de fray Enrique de Vil alobos ’4 ylas Resoluciones Morales del célebre teatino
mencionar a Juan de Ávila ya Luis de Granada. Fueron célebres el Stimulus napolitano Antonio Diana (1585-16 3), moralista de tendencias laxistas, con
Pastorum del arzobispo portugués Bartolomé de los Mártires y el De obli- más de treinta mil casos de conciencia, que fueron criticadas por Alfonso
gationibus epi s copi , de Juan Ber n ar d o Dí a z de Lugo. Quizá el t r a t a do más ’5.
María de Ligorio
profundo fue el de Domingo de Soto (De oficii Pastoralis periculosa cura),
si bien los manuales más difundidos fueron probablemente los de Gregorio
Argaiz (Instruc ión para religiosos, eclesiásticos y seg/ares), la Instruc ión de 7. CONCLUSION
sacerdotes, de Antonio de Molina, y, en especial, las Direc iones pastorales, del
venerable Juan de Palafox y Mendoza. No podemos hablar de un manual único de Teología durante la Edad
Había libros especialidades, como los de los capellanes castrenses, que Moderna en España, si bien siempre hubo intentos si tematizadores, como
recomendaban claramente una serie de l e ct u r a s. Una mi r a da a esta cl ase de compendios. Se pasó de un período de esplendor con la Teología positiva, el
libros nos da luz para hacernos una idea de la importancia de algunos manua- retorno a la Sagrada Escritura ylos Padres de la Iglesia, a un proceso de deca-
les. El jurista don Juan Benitez Montero (1630-1680), que fue vicario general dencia a finales del siglo XVII, acaso por la presión inquisitorial yel adoctri-
del Ejército de Badajoz y Extremadura entre 1648 y 1657, calificador de la namiento tridentino. Quizá, si quisiéramos mencionar un único manual, por
Inquisición, deán de la catedral de Granada y obispo electo de Gaeta, escri-
bió un tratado para los capellanes militares en el que recomienda precisamen-
te esta serie de lecturas ’0. Escribió unos Tratados militares, que contienen la determinada, y con f a cul t a d de del egar l a s a ot r o s sacer d ot e s a qui e nes el rey confiase destinos
de campaña. Afectaba el privilegio a «cuantos viven y se hallan en los ejércitos de operaciones
yseparados de sus pr o pi a s di ó ces i s » . Las f a cul t a des se concedí a n de modo p e r m an e n t e «mi e n-
tras hubiera guerra y la Santa Sede no retirase la gracia otorgada». Es importante porque de
2" HL‘RVÁS Y PANDURU, Lorenzo, Biblioteca jesuítico-Española (1759-179 ) Estudio intro- cara a la absolución s a c r a m en t a l el capel l á n c a s tr e n s e tení a posi b i l d ad de absol v er todos los
ductorio, edición critica y notas de Antonio Astorgano Abajo, Madrid, Libris, 2007. Especial- pecados salvo el de herejía —que quedaba reservado al Santo Oficio—, el de atentar contra el
mente, CAMPA, Hermenegildo de la, «Lorenzo Hervás y Panduro», en Dic ionario Histórico de Papa, vender ar m as a i n fiel e s y vi ol a r la i nmunid ad ec l e s i á st i ca .
la Compañía de]eszís. ., vol. I,pp. 1914-1916. “ SAN JOSEPH, Fr. Diego de, Manual eclesiástico y ceremonial a’e la missa y Oficio Divino.
‘“ Había nacido en Cabeza de Vaca (Badajoz), fue colegial teólogo en la Universidad de conforme a las Reglas y Rubr i c as del M issal, yBr e ui a r t o Romano. y del Ce r e m o n i a l de los obi s pos:
Salamanca. donde estudió también Derecho, fue canónigo magistral de Badajoz. BENITEZ con las Reglas del Br evia ri o Mona ' s t ic o de Paul o V... Pampl o na, por Marti n de Labayen, 1633.
MONTERO. Juan, Tratados militares, que contienen la iuristlicion eclesiastica que tiene" los Vica- ’2 PALAFOX Y MENDOZA, Juan de, Carta pastoral y dictámenes de curas de almas, Madrid.
rios genera/es de los Exercitos de Mar, y Tierra de su Magestad, en virtud de Brenes Aporta/¡(05 Díaz de la Carrera, 1656.
y lo que deben obsemar los Capellanes del]os.. , Madrid, Melchor Álvarez, 1679. En el tratado “ SANTA MARIA, Juan de, Tratado de republica y policia cbristmna para reyes yprincipe: y
primero hace referencia al breve de Inocencio X de 1644, por medio del cual se creaba la juris- para a los que en el goui e r no ti e nen sus vezes. Madr i d , I m prent a Real , 1615.
dicción eclesiastíca castrense. Según el documento pontificio, la misión recaía sobre un grupo “ VIL ALOBOS, Enrique de, Summa de la Theo/(¡gía Moral y Canónica, Salamanca, Imp. de
de capellanes (capellanes mayores) que recibían sus facultades eclesiásticas —-las determinadas Antonia Ramírez, 1620.
en el breve—— del mismo sumo pontí ‘ice, sin limitación de ter itorios, ni adscripción a diócesis ” Real Academia de la Historia, 14/1295.
174 175
A
Manuales de recopilaciones teológica: católicas en laEdad Moderna en España
Enrique García Hernán
1557 Martín de Azpilcueta (1492-1586), Manual de eonfesores y penitentes,
lagran difusión que tuvo, ellibro básico en el que se formaron los sacerdotes
Salamanca, en casa de Andrea de Portonari s,
fue La introduc ión del Símbolo de la Fe, posiblemente porque era ante todo
Bartolomé Carranza de Miranda OP (1503-1576), Comentarios sobre el
1558
un manual pedagógico. Hay que tener en cuenta que toda la obra de fray Luís cristiano, Anuers, en casa de Martin Nucio.
Catecismo
de Granada es teológica; esta en concreto, escrita en sus últimos años fue el de Soto OP (1495 -1560), In Quartum Sententiarum, Salaman-
1558 Domingo
resultado de su experiencia yes una obra cumbre de la Teología cristiana. Tra- ca, Juan de Cánova.
ta de modo admirable las claves del cristianismo, laCreación, laRevelación y 1563 Francisco de Torres SI (1509-1584), Apostoliearum Insti utionum de
la Redención. Señala lo esencial de la fe aplicándolo a las necesidades actuales Catho/ica Doctrina, Veneti s, ex officina Iordani Zileti.
del hombre. Llama laatención que toda la obra yla persona de Granada se 1563 Melchor Cano OP, De loci; Tbeolagieis, Salmanticae, excudebat Mathias
convirtieron en uno de los centros de atención de los ilustrados españoles. IGastius.
1564 Alonso de Castro, OFM, Aduersus omnes baereses, Parisi s, apud
Si queremos disponer de un nomenclátor completo de los teólogos prin-
Hieronymum de Marnef & Gulielmum Cauellat. . (excudebat Olivarius
cipales, todavía sigue sin superarse la obra del jesuita suizo Hugo Adalbert
de Harsy).
Hurter (1832-1914). Fue muy apreciado como profesor, predicador, confe-
1564 Pedro de Soto OP, Doetrinae eat/Jaime Compedium [s.1.,s. n.].
sor, director de ejercicios y misionero popular, pero su importancia decisiva
1565. Lorenzo de Vil avicencio OESA, De formando studio Tbeologico,
está en su producción científica en la Teología sistemática y en la histórica. Antuerpiae (in aedibus Viduae 8L Haeredum Ioannis Stelsi ).
Su manual de Teología dogmática en tres volúmenes tuvo diez ediciones y 1569 Antonio de Córdoba OFM, Quaestionarium Tbeologicum, Veneti s, ex
se extendió por todo el mundo gracias a su método, claridad, sabiduría y officina Iordani Ziletti.
solidez. Su Nomenclator literarius tbeologiae eatbolieae, la obra que más fama 1572 Bartolomé de los Mártires (1514-1590), Stimulus Pastorum, Romae,
le ha dado, basada principalmente en Juan Bautista Gener, presenta laevolu- apud Haeredes Iulij Accolti.
ción de las cuestiones teológicas ’6. 1577 Diego de Zúñiga OSA, In omnes sui temporis baeretieos rive de vera
religione libri tres, Salmanticae, excudebat Mathias Gastius.
1584 Domingo de Soto OP (1495- 1560), De natura etgratia libri tres, Veneti s,
BREVE SELECCIÓN DE MANUALES TEOLÓGICOS apud Florauantem a Prato, 1584.
1584 Luis de Granada, Introducción al símbolo de la Fe, Barcelona, por Iuan
1541 Juan Bernardo Díaz de Lugo, De obligationibus episcopi, Parisi s, ex Pablo Menescal, Damian Bages y Geronymo Genoues.
officina Guilielmi Bossozeii. 1587 Luis de León OSA (1527-1591), De los Nombres de Cristo, Barcelona,
1543 Juan Luis Vives (1492-1540), De Veritate Fidei Cbristianae, Basileae, ex por Francisco Trincher.
officina Io. Oporini. 1589 Juan de Pineda OFM (1521-1599), Treinta ycinco diálogos familiares de
1545 Luis de Carvajal OFM, De restituta Tbeologia, Coloniae, ex officina laagricultura cristiana, Salamanca, Pedro de Arduza yDiego López.
Melchioris Novesiani. 1591 Enrique Henríquez SI (1536-1608), Summa Tbeologiae Moralis, Sal-
1548 Andrés de Vega OFM, Tridentini Decreti de Iustifieatione et Defensio manticae, ex officina Ioannis Ferdinandez.
libris XV distineta, Veneti s, ad Signum Spei. 1591-1597 Gregorio de Valencia SI (1549-1603), Commentariorum tbeologieorum
1551 Bartolomé de Carranza OP (1503-1576), Summa Coneiliorum et Pon- tomiquatuor in quibus omnes materiae quae contentur in Summa theologi-
tifieum, Salmanticae, excudebat Andreas de Portonari s. ca Diui Tlaomae Aquinatis ordine explicantur, Ingolstadii, excudebat
1555 Pedro de Medina (1493-1567), Libro de la Verdad donde se contienen Dauid Sartorius.
doscientos dialogos que entre la Verdad y el hombre se traetan sobre la 1593 Antonio Possevino SI (1533 -161 ),Bibliotbeca Selecta, Roma, Tipografía
conversión del pecador, Valladolid, Francisco Fernández de Córdoba. Vaticana.
1557 Francisco de Vitoria OP (1483- 1546), Tbeologicae Relectiones, Lugduni, 1593 Juan Bautista Fernández OFM, Demostraciones católicas, Logroño,
apud Iacobum Boyerium. Matías Mares.
1594 Greaorio Núñez Coronel, De vera Christi Ecclesia, Romae, ex typographia
Medicea, apud Iacobum Lunam.
1598 Gabriel Vázquez SI (1549-1604), Commentaria in Sanctus Tbomae,
’6 Nomenclator literarias tbeologiae eatbolieae, 3vols., Innsbruck, 1871-1876; 5 vols.,
Compluti [s. n.].
Innsbruck, 1903-1913.
177
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Manuales de recopilaczones teológicas católica: en laEdad Moderna en España
Enrique Garcia Hernán
1654 Antonio Bernal de Quirós Sl, Selectae Disputationes Tbeologicae,
1599 Juan de la Rada, OFM (T 1608), Controversiae Tbeologicae inter
Lugduni, sumpt. Phil. Borde, Laur. Arnaud ¿St Cl. Rigaud.
Si Tbomam et Scotuin, Veneti s, apud Ioannem Gueril um.
Juan de Palafox y Mendoza, Carta pastoral y dictámenes de curas de
160 -161 Juan Azor SI (1536-1603), Insti utionum moraliurn in quibus universae
almas, Madrid, Díaz de laCarrera.
quaestiones ad conscientiam. tractantur pars prima, Romae, apud
1663 Juan Martinez de Ripalda SI (1594-1648), De ente supernaturali
Aloysium Zannettum, 1600 (ex typographia Aloysij Zannetti, 1601).
disputationes, Lugduni, sumptibus Horati Boissat 8L Georgii Remeus.
1603 Lorenzo de Zamora OCist., La Monarquía mística de la Iglesia, Alcalá,
Juan Bautista Gonet OP (1616-1681), Dis ertatio t/Jeologica de pro-
Justo Sánchez Crespo.
babilitate, Burdigalae, apud G. de la Court typog. regium.
1603-1606 Antonio Possevino SI, Apparatus sacer ad seriptores veteris et novi
Pedro Godoy, obsípo de Burgo de Osma (1615-1686), Disputationes
Testamenti, Venecia.
tbeologicae in tertiarn parten! dini Tbomae, tomas primas, Burgij
1608 Antonio de Molina OCart., Instrucción de sacerdotes, en que se les doctri-
Oxomensis, in aedibus epíscopalibus, excudebat Fr. Didacus Garcia.
na para conocer la alteza del sagrado oficio sacerdotal y para exercitarxe
1669 Juan Bautista Gonet OP (1616-1681), Clypeous theologiae tbomisticae
debidamente, sacada toda de los Santos Padres y Doctores de la Iglesia,
contra nooos afar impugnatores, Parisi s, sumptibus Antoníi Bertier. . sub
Burgos, Juan Bautista Varesio.
signo Fortunae et Gullielmi de laCourt (ex typographía Viduae Antonii
1610 Cosme Morel es OP, Relatio colloquii Francofurtensis. inter nonnullos
Chrestien.. )
Calvinianae Religionis Ministros.
1675 Gregorio Argaíz, Instruc ión histórica y apologe'tica para religiosos,
1610 Diego Álvarez OP, De auxili s Divinae Gratiae, Romae, apud Stephanum
eclesiásticos, yseglares, Madrid, por Antonio de Zafra, a costa de Gabriel
Paulinum.
de León.
1611 Francisco de Herrera OFM, Manuale tbeologicum: resolutis ima
1677 Juan Maldonado SI (1534-1583), Tractatus tbeol gia'quinque, Paris
dilucidatio principalium quaestionum quae communiter in quatuor libris
1681 Andrés de la Moneda OSB, Cursus utriusque tbeologiae tam scbolasticae,
sententiarmn disputantur: fundamentis opinionum subtil ssimi
quam moralis, tomus secundus ex doctrina utriusque magistri D. Anselm
doctoris Scoti [et] D. Tbomae.“ incipit. ., Barcinone, apud Sebastianum
ac D. Tbomae enucleatus Matriti, in officina Melchioris Álvarez.
Matheuad.
1761 Pedro de Calatayud SI (1689-17 3), El Magisterio de la Fe yla Razón,
1612 Tomás Ramón OP, Cadena de oro para confirmar al cbristiano en la Fe,
Sevil a, en la imprenta del doctor Don Geronymo de Castil a.
Barcelona, Gabriel Graells.
1766 Juan Bautista Gener SI (171 -1780), Prodromus continens scbolasticae
1620 Enrique de Vil alobos (T 1637), Summa de Teologia Moral y Canónica,
tbeologia bistoríam, encomia, refutationem, etc.
Salamanca, en la imprenta de Diego Cussio (en la imprenta de Antonia
1767 Juan Bautista lGener SI, Tbeologia doginatico-scbolastica, Romae, in
Ramírez viuda).
typographeo S. Michaelis ad Ripam, sumptibus Venanti Monaldini
1621 Francisco Suárez SI, De trip/ici virtute Tbeologica, Parisi s, typis
bibliopolae.. et Paulli Junchi typographi.
Edmundi Martini.
1778 Lorenzo Hervás y Panduro SI, Idea del 'Universo, che contiene laStarla
1625 Pedro de Aragón OSA, De Fi e, Spe et Cbaritate, Veneti s, apud Ioannem
della vita dell'nomo, elementi cosmografici, uiaggio estatico al mondo
Gueril us.
planetario, Starla della terra, Cesena, per Gregorio Biasini.
1626 Cayetano OP, Summula, Pedro Landry, Lugduni.
1788 Francisco Gusta SI, Sui catecbismi moderni saggio crit co-teologico,
1627 Pedro de Herrera OP, Tractatus de Trinitate, Papiae, apud Io. Baptistam
Ferrara, per gli eredi di Giuseppe Rinaldi.
Rubeum.
1629 Diego Ruiz de Montoya, De Scientia, ideis, veritate ac vita Dei, Lutetiae
Parisiorum, sumptibus Sebastiani Cramoisy.
1635 Antonio Diana CC. RR. MM. (1585-1663), Resolutiones Morales in Com-
pendium redactae, Caesar Augustae, in typographica Officina Regii
Nosocomii Deiparae de Gratia.
1646 Francisco Aguado SI, Misterios de la Fe, Madrid, Francisco Garcia de
Arroyo.
1651-1657 Juan de Caramuel y Lobkowitz OSB (1606-1682), Tbeologia Fitn-
damentalis, Lugduni, sumptibus Laurenti Anisson & loan. Bapt.
Deuenet.
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