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Tratamiento

Las dos causas principales de las ulceras pépticas son la gastritis


crónica activa causada por infección por H. pylori y el daño de la
mucosa ocasionado por AINE o AAS.

En la etapa de la infección por H. Pylori, el tratamiento ha pasado


del control de la ulcera péptica con terapia antisecretora de largo
plazo, a la curación de la ulcera una vez erradicado el
microorganismo causante. En el pasado, el tratamiento consistía
en medicamentos para neutralizar la acides o inhibir la secreción
de ácido que eran buenos para controlar los síntomas, pero que
en general ofrecían solo curación transitoria del cráter de la
ulcera. Aunque los tratamientos tradicionales para la enfermedad
acido péptica siguen siendo útiles, ahora se usan más para
manejo de la enfermedad por reflujo gastroesofágico que para la
ulcera pépticas.

Antibióticos empleados en regímenes de erradicación de H. Pylori

El tratamiento original usado para curar la infección por H. pylori


consistía en una tetraciclina, Bismutol y Metronidazol durante 14
días. En estudios hechos en EUA, la llamada terapia triple con
Bismutol logra tasas de erradicación de 77 a 82% esquema de
siete días con la terapia triple con Bismutol tradicional puede ser
eficaz, pero no ha sido valido en estudios grandes hechos en EUA.

Amoxicilina
H. Pylori es muy sensible a este antibiótico in vitro, pero es
necesario un tratamiento simultaneo con antisecretores gástricos
para lograr una eficacia significativa. La resistencia a la amoxicilina
es rara. Los efectos colaterales más frecuentes son erupción de la
piel, candidiasis y diarrea.
Dosis 1g tres veces al día por 14 días. La tasa de erradicación
(estudios de EUA) (%) 61 a77.
Hidrocloruro de tetraciclina

La tetraciclina es eficaz contra H. Pylori in vitro y es activa a pH


bajo. La resistencia es rara en países occidentales pero se observa
en hasta 6% de los aislamientos de Japón y corea. Es bastante útil
y es probable que su uso este desaprovechado en los
tratamientos contra H. Pylori. Se contraindica en niños debido a la
tinción de sus dientes.

Metronidazol

Por lo general H. Pylori es muy sensible al metronidazol, que se


secreta en forma activa en el jugo gástrico y la saliva y cuya
actividad es independiente de pH. La resistencia primaria de
H.pylori al metronidazol es frecuente y por lo general se asocia
con disminución de las tasas de curación con regímenes que
incluyen este antibiótico. La frecuencia de resistencia primaria al
metronidazol varía bastante en todo el mundo. Por otra parte,
parece resolverse si se incrementa la dosis (p. ej. Mg tres o cuatro
veces por día hasta mg tres veces por día.

Otros:

Claritromicina
bismuto
furazolidona
Agentes adyuvantes empleados en regímenes de erradicación
de H. Pylori.
Antagonistas del receptor de histamina (ARH)
Inhibidores de HK ATPasa (bomba de protones)
Tratamiento de ulcera péptica por AAS o AINE con H. pylori
negativo.

La forma de tratar las ulceras negativas a H. pylori en usuarios de


AINE depende de la situación en la que se hayan encontrado. Si
se descubren en un caso electivo (no de urgencia), el tratamiento
es con el esquema antiulceroso tradicional, salvo que no se
requiera tratamiento de erradicación. La curación de la ulcera se
logra con dosis estándar de un inhibidor de la bomba de protones,
algún ARH2, o con sucralfato si se ha suspendido por completo el
AINE Debido a su eficacia como tratamiento de una vez al día y
por las tasas rápidas de curación, los inhibidores de la bomba de
protones son los medicamentos de elección.
Numerosos estudios han demostrado que la mayoría de las
personas que usa AINE requiere efecto analgésico más que
antiinflamatorio. Por tanto, siempre que sea posible se
suspenderá el AINE y se sustituirá con dosis adecuadas de algún
compuesto que no sea AINE, como acetaminofén, en dosis hasta
de 1000 mg cada 6 h. Las dosis de la tabletas de 325 a 650 mg de
acetaminofén, por lo general son inadecuadas para los síndromes
dolorosos crónicos, como la osteoartritis. Los opioides o el
tramador, un agente no narcótico, no adictivo, activo por vía oral,
también son útiles para control efectivo del dolor.
En la ulcera péptica no complicada relacionada solo con gastritis
por H.pylori, el pronóstico es excelente si se logra erradicar el
microorganismo. La reinfección es poco común en EUA (<1% por
año) salvo en condiciones de estado socioeconómico bajo,
sanitarias deficientes hacinamiento. Por tanto, una vez lograda la
erradicación, la ulcera recurrente por reinfección es poco común.
En la actualidad no se recomienda el tratamiento de los contactos
caseros que sean positivos para H. pylori que no tengan ulceras
somáticas.