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MATERIALISMO DIALECTICO

El materialismo dialéctico es la corriente del materialismo de acuerdo con los


planteamientos originales de Friedrich Engels y Karl Marx que posteriormente
fueron enriquecidos por Lenin y después sistematizados por miembros de la
Academia de las Ciencias de la Unión Soviética principalmente. Esta corriente
filosófica define la materia como el sustrato de toda realidad, sea concreta o
abstracta (pensamientos),1 emancipa la primacía e independencia de la materia
ante la conciencia y lo espiritual, declara la cognoscibilidad del mundo en virtud de
su naturaleza material, y aplica la dialéctica —basada en las leyes dialécticas
propuestas por Georg Wilhelm Friedrich Hegel— para interpretar el mundo,
superando así al materialismo mecanicista. El materialismo dialéctico es uno de
los tres componentes —la base filosófica— del comunismo marxista-leninista.2
Denominado “Diamat”, el materialismo dialéctico fue también la filosofía oficial de
la antigua Unión Soviética.
MATERIALISMO HISTORICO

La concepción materialista de la historia (también conocida como materialismo


histórico) es un término acuñado por el marxista ruso Gueorgui Plejánov, que
alude al marco conceptual identificado por Karl Marx y usado originalmente por él
y Friedrich Engels para comprender la historia humana.

Aunque el materialismo histórico se halla estrechamente ligado al marxismo;


historiadores, sociólogos e intelectuales no ligados al marxismo han tomado
elementos de aquel para elaborar sistemas y enfoques materialistas para el
estudio de la historia.

En la producción social de su vida los hombres establecen determinadas


relaciones necesarias e independientes de su voluntad, relaciones de producción
que corresponden a una fase determinada de desarrollo de sus fuerzas
productivas materiales. El conjunto de estas relaciones de producción forma la
estructura económica de la sociedad, la base real sobre la que se levanta la
superestructura jurídica y política y a la que corresponden determinadas formas de
conciencia social. El modo de producción de la vida material condiciona el proceso
de la vida social política y espiritual en general. No es la conciencia del hombre la
que determina su ser sino, por el contrario, el ser social es lo que determina su
conciencia.

Karl Marx, Prólogo a la Contribución a la crítica de la economía política.


MATERIALISMO CULTURAL

El materialismo cultural es un enfoque de investigación científico en antropología y


sociología, que da prioridad a las condiciones materiales en la explicación sobre
las causas de las diferencias y similitudes socioculturales.
Componentes de la cultura

Propone tres divisiones para los componentes de las culturas: infraestructura,


estructura y superestructura.

La infraestructura corresponde a las prácticas de producción y reproducción y


tendría prioridad causal sobre los otros dos sectores por estar más relacionada
con la supervivencia y bienestar humanos. La estructura se compone de las
características organizativas como las relaciones de parentesco y la política
económica. La superestructura se compone de los sectores ideológicos y
simbólicos como la religión.

El término fue introducido en la obra de Marvin Harris El desarrollo de la teoría


antropológica en 1968. Harris consideraba que las escuelas antropológicas que
surgieron a principios del siglo XX hasta la
década de 1940 abandonaron la búsqueda
de las causas y orígenes de las
instituciones y daban una concepción de la
cultura que exageraba los ingredientes
irracionales e inescrutables de la vida
humana. Ante eso propuso un enfoque
basado en los trabajos de los antropólogos
Leslie White y Julian Steward y sus
respectivas teorías de la evolución cultural y
ecología cultural.

La palabra materialismo del materialismo


cultural proviene del reconocimiento a la
formulación de Karl Marx sobre la influencia de la producción y los procesos
materiales en la vida social. Sin embargo el materialismo cultural rechaza la
concepción dialéctica de la historia proveniente de Hegel del materialismo
dialéctico. Además añade la presión reproductiva y variables ecológicas a las
condiciones materiales. La palabra cultural sirve para distinguir las causas
materiales de los fenómenos socioculturales de otros materialismos orgánicos. Así
el materialismo cultural se opone al reduccionismo biológico de las explicaciones
raciales, sociobiológicas y etológicas sobre las diferencias y similitudes
socioculturales.
MATERIALISMO DIFUSIONISMO

El difusionismo es el término tomado de la Antropología social por el que


se conoce a una corriente teórica de las escuelas arqueológicas
occidentales de finales del siglo XIX y principios del siglo XX. El difusionismo
se asocia a la Escuela cultural historicista que parte de la premisa de que las
culturas materiales halladas en las excavaciones corresponden a
civilizaciones concretas y éstas, a su vez a etnias. A partir de ahí, los
difusionistas creen que a lo largo de la historia del hombre han existido
zonas llamadas nucleares de irradiación de innovaciones.

Desarrollo del Difusionismo

Se dice que uno de los padres del difusionismo europeo es el alemán


Friedrich Ratzel (1844-1904) que consideraba que todos los inventos se
habían extendido por el mundo desde "centros nucleares" por medio de
migraciones (curiosamente, Ratzel defendía numerosas ideas
evolucionistas). Su discípulo Leo Frobenius (1873-1938), definió las áreas
nucleares de difusión con el término alemán «Kulturkreise» (círculos
culturales), pero influido por la psicología de la Gestalt le dio un aspecto casi orgánico, muy
espiritual. Para él las áreas culturales se caracterizaban por una serie de símbolos que
representaban el conocimiento común del ser humano de la civilización primigenia. El ejemplo
más radical de difusionista es el británico Grafton Elliot Smith, que reclamó, exclusivamente para
el Antiguo Egipto, el origen de toda civilización, incluidas las americanas (difusionismo
monocéntrico). Según él, hace justamente 7000 años, cientos de sacerdotes egipcios recorrieron el
mundo entero en busca del elixir de la vida, por lo que les llamó los «dadores de vida».

Un punto de vista menos drástico lo ofrecen los miembros de la Escuela de Viena William Schmidt
y Fritz Graebner, los cuales en 1904 lanzaron su visión cultural policéntrica, ya que aceptaban que
una misma innovación pudiese haber sido inventada o descubierta en varios lugares,
independientemente. Estos lugares eran lo que llamaron «Círculos culturales», pero no podían
definirse con precisión, ni siquiera se podían contrastar empíricamente, lo cual constituyó, desde
el principio, una de sus ideas más criticadas. Schmidt y Graebner sostenían además, que toda
cultura innovadora es, también, una cultura expansionista, difundiendo con ello, sus avances; para
estos antropólogos éste es el proceso principal que explica el desarrollo de la civilización. En
efecto, al expandirse las culturas, tarde o temprano llegaban a interrelacionarse, por lo que resulta
del todo imposible encontrar grupos sin mezclas o sin influencias alóctonas. Aunque Schmidt y
Graebner no aceptaban el difusionismo monocéntrico, estaban de acuerdo en que, cuanto más
sofisticado es un avance, menos probabilidades hay de que éste haya sido inventado varias veces
aisladamente.