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MARCO LEGAL

DECLARACIÓN DE LAS NACIONES UNIDAS SOBRE LOS DERECHOS DE LOS


PUEBLOS INDÍGENAS
La Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas
fue adoptada en Nueva York el 13 de septiembre de 2007 durante la sesión 61 de
la Asamblea General de las Naciones Unidas. Esta declaración tiene como
predecesoras a la Convención 169 de la OIT y a la Convención 107.

CONVENIO 169 DE LA OIT

El convenio núm. 169 sobre pueblos indígenas y tribales en países independientes,


aprobado en la 76a conferencia de la organización internacional del trabajo,
realizada el 27 de junio de 1989, es un instrumento jurídico internacional vinculante
que trata específicamente los derechos de los pueblos indígenas y tribales. Hasta
la fecha ha sido ratificado por 20 países. En Bolivia el convenio se aprueba y ratifica
mediante ley de la república no. 1257 de 11 de julio de 1991.

Las disposiciones del convenio núm. 169 de la organización internacional del


trabajo(OIT) son compatibles con las disposiciones de la declaración sobre los
derechos de los pueblos indígenas de las naciones unidas, y desde su adopción, ha
influenciado numerosos documentos sobre políticas y decisiones legales a nivel
regional e internacional, como así también políticas y legislaciones nacionales.

El convenio establece que los gobiernos deberán asumir la responsabilidad de


desarrollar una acción coordinada y sistemática con miras a proteger los derechos
de los pueblos indígenas y tribales (artículo 3) y asegurar que existen instituciones
y mecanismos apropiados (artículo 33). Con la mira en la consulta y la participación,
el convenio núm. 169 es un instrumento que estimula el diálogo entre los gobiernos
y los pueblos indígenas y tribales y ha sido utilizado como herramienta para los
procesos de desarrollo y prevención y resolución de conflictos.
El convenio no define quiénes son los pueblos indígenas y tribales, sino que adopta
un enfoque práctico proporcionando solamente criterios para describir los pueblos
que pretende proteger. Un criterio fundamental para la identificación de los pueblos
indígenas y tribales es la auto identificación.

ELEMENTOS DE LOS PUEBLOS INCLUYEN:

 Estilos tradicionales de vida;


 Cultura y modo de vida diferentes a los de los otros segmentos de la
población nacional, p.ej. la forma de subsistencia, el idioma, las costumbres,
etc.;
 Organización social y costumbres y leyes tradicionales propias.
 Estilos tradicionales de vida;
 Cultura y modo de vida diferentes a los de los otros segmentos de la
población nacional, p.ej. la forma de subsistencia, el idioma, las costumbres,
etc.;
 Organización social e instituciones políticas propias; y
 Vivir en continuidad histórica en un área determinada, o antes de que otros
'invadieron' o vinieron al área.

LOS PRINCIPIOS BÁSICOS DEL CONVENIO NÚM. 169 DE LA OIT SON:

NO DISCRIMINACIÓN

Al reconocer que los pueblos indígenas y tribales son proclives a sufrir


discriminación en muchas áreas, el primer principio general y fundamental del
convenio núm. 169 es la no discriminación. El artículo 3 del convenio establece que
los pueblos indígenas tienen el derecho de gozar plenamente de los derechos
humanos y libertades fundamentales, sin obstáculos ni discriminación. Por su parte,
el artículo 4 también garantiza el goce sin discriminación de los derechos generales
de ciudadanía. Otro principio del convenio atañe a la aplicación de todas sus
disposiciones a las mujeres y los hombres de esos pueblos sin discriminación
(artículo 3).
MEDIDAS ESPECIALES

Como respuesta a la situación vulnerable de los pueblos indígenas y tribales, el


artículo 4 del convenio establece la necesidad de adoptar medidas especiales para
salvaguardar las personas, las instituciones, los bienes, el trabajo, las culturas y el
medioambiente de estos pueblos. Asimismo, establece que tales medidas
especiales no deberán ser contrarias a los deseos expresados libremente por los
pueblos indígenas.

RECONOCIMIENTO DE LA CULTURA Y OTRAS CARACTERÍSTICAS


ESPECÍFICAS DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS Y TRIBALES

Las culturas e identidades indígenas y tribales forman una parte íntegra de sus
vidas. Sus modos de vida, sus costumbres y tradiciones, sus instituciones, leyes
consuetudinarias, modos de uso de la tierra y formas de organización social en
general son diferentes a las de la población dominante. El convenio reconoce estas
diferencias y busca garantizar que sean respetadas y tenidas en cuenta a la hora
de tomar medidas que seguramente tendrán un impacto sobre ellos.

CONSTITUCIÓN POLÍTICA DEL ESTADO

La constitución política del estado, respaldada por el referéndum constitucional del


25 de enero de 2009 y promulgada el 9 de febrero de 2009, garantiza la participación
plena de los pueblos indígenas en la construcción del estado plurinacional de
Bolivia, incorporando de manera sustantiva las disposiciones del convenio 169 de
la OIT ratificado mediante ley no 1257 de 11 de julio de 1991 y de la declaración de
las naciones unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas ratificada mediante
ley nº 3760 del 07 de noviembre de 2007.

La constitución política del estado destaca la participación protagónica de las


naciones y pueblos indígena originario campesinos en la vida económica, social,
cultural y política de Bolivia.
Así, cinco de los seis artículos del capítulo primero de las bases fundamentales del
estado, derechos, deberes y garantías, hacen referencia: al derecho plurinacional
comunitario del estado; a la libre determinación de las naciones y pueblos indígena
originario campesinos; al autogobierno, a su cultura, al reconocimiento de sus
instituciones y a la consolidación de sus entidades territoriales; a la libertad de
religión y de creencias espirituales, de acuerdo con sus cosmovisiones.

En los principios, valores y fines del estado, la constitución política del estado asume
y promueve como principios ético-morales de la sociedad plural: Ama qhilla, Ama
llulla, Ama suwa (no seas flojo, no seas mentiroso ni seas ladrón), suma qamaña
(vivir bien), ñandereko (vida armoniosa), teko kavi (vida buena), ivi maraei (tierra sin
mal) y qhapaj ñan (camino o vida noble), propios de la vida en comunidad.

En cuanto a los derechos políticos, la constitución política del estado establece la


elección, designación y nominación directa de los representantes de las naciones y
pueblos indígena originario campesinos, de acuerdo con sus normas y
procedimientos propios.

El capítulo cuarto de la constitución política del estado se refiere específicamente a


los derechos de las naciones y pueblos indígena originario campesinos establece
que nación y pueblo indígena originario campesino es toda la colectividad humana
que comparta identidad cultural, idioma, tradición histórica, instituciones,
territorialidad y cosmovisión, cuya existencia es anterior a la invasión colonial
española. El cual en su artículo 30 paragrafo segundo numerales 2, 14 señala los
derechos que gozan los indígenas como es su identidad cultural, creencia religiosa,
espiritualidades, prácticas y costumbres, y a su propia cosmovisión, asi como al
ejercicio de sus sistemas políticos, jurídicos y económicos acorde a su cosmovisión.
Lo cual nos señala que cualquier acto que se desee realizar en este ámbito debe
ser realizado acorde a sus creencias, costumbres es decir respetando sus usos y
costumbres.
EL NOTARIADO

Desde una concepción doctrinal, podemos afirmar que la fe pública es una garantía
que el Estado otorga en el sentido de que todos los hechos, actos y negocios
jurídicos que interesan al derecho sean auténticos, verdaderos y alcancen fuerza
legal y, por tanto, adquieran una relevancia jurídica.

EL SERVICIO NOTARIAL

El servicio notarial es la potestad del Estado de conferir fe pública, otorgando


autenticidad y legalidad a todos los instrumentos en los que se consignan hechos,
actos y negocios jurídicos, además, este servicio –en la actualidad– se encuentra
facultado para tramitar la creación, modificación o extinción de relaciones jurídicas
en la vía voluntaria notarial, siendo un servicio público, único, independiente,
continuo, autenticador y delegado por el Estado.