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Botánica

La Botánica es aquella rama de la Biología que se ocupa del estudio


integral de las plantas, su descripción, clasificación, distribución y
relaciones con otros seres vivos.

Entonces, más específicamente, podemos decir que la Botánica estudia a


una serie de organismos emparentados lejanamente entre sí, las algas,
los hongos, las cianobacterias y las plantas terrestres.

Botánica Pura y Botánica Aplicada, las dos ramas de esta disciplina

En tanto, la Botánica se subdivide en dos partes, la Botánica pura, cuyo principal cometido es el de
ampliar el conocimiento de la naturaleza y la Botánica aplicada, cuyas investigaciones se
encuentran al servicio de la tecnología agraria, de la industria farmacéutica y de la explotación
forestal.

Dado que se trata de una disciplina que ciertamente afecta a muchísimos aspectos determinantes
de la vida de los seres humanos es que además de ser abordada y estudiada por los profesionales
específicos en la materia, como son los biólogos, la Botánica también forma parte de la atención
de otros, como ser farmacéuticos, ingenieros agrónomos, ingenieros forestales.

Por otra parte, la Botánica, abarca y se ocupa de una amplia gama de contenidos, los cuales
mayormente se ocuparán de aquellos aspectos más específicos y propios de los vegetales, ellos
son: organización celular, tisular, metabolismo y funcionamiento orgánico, crecimiento, desarrollo,
morfología, reproducción, herencia, enfermedades, adaptaciones al ambiente, distribución
geográfica, fósiles y distribución.

Las plantas, seres fundamentales para el equilibrio del medio ambiente

Además y la Botánica se ocupa de transmitirlo, las plantas cumplen un papel fundamental a la hora
de ayudar al entendimiento de los diferentes cambios que se producen en el medio ambiente.
Porque por ejemplo, la respuesta que tengan las plantas a la radiación ultravioleta ayudará a
monitorear problemas como los agujeros de la capa de ozono, o por otro lado, el análisis del polen,
que depositan las plantas en miles de millones de años atrás, es vital para los científicos a la hora
de querer reconstruir y conocer los climas del pasado y pronosticar el futuro.

La influencia y la importancia de las plantas en la alimentación humana

La importancia que las plantas ostentan en la vida de los seres humanos es notable e incomparable
con cualquier otra cuestión ya que las mismas son la base de la cadena alimentaria. Lo que
comemos directa o indirectamente proviene de las plantas, ya sea frutas y verduras, o bien a través
del ganado que consumimos que a su vez se alimenta de plantas.

Por caso es que disponer de un conocimiento profundo y certero acerca de ellas es importantísimo
porque de ellas depende nuestra alimentación y por ende la supervivencia en este mundo.
En tanto, todas estas cuestiones que aborda y estudia esta materia son menester del botánico/a,
que es el profesional que se dedica al estudio de estos temas.

RAMAS DE LA BOTÁNICA

Las ramas de la botánica son la fitoquímica, biología celular, histología, fitopatología, fitogeografía,
geobotánica y paleobotánica.

La botánica es el estudio científico de las plantas. “Plantas”, para la mayoría de las personas,
significa una amplia gama de organismos vivos de las bacterias más pequeñas a los seres vivos más
grandes como los árboles de secuoya gigante.

Libro con las ramas de la botánica

Por esta definición las plantas incluyen: algas, hongos, líquenes, musgos, helechos, coníferas y
plantas con flores.

Debido a que el campo es tan amplio, hay muchos tipos de biólogos de plantas y muchas
oportunidades diferentes disponibles.

Los botánicos interesados en la ecología estudian las interacciones de las plantas con otros
organismos y el medio ambiente.

Otros botánicos de campo buscan encontrar nuevas especies o hacer experimentos para descubrir
cómo las plantas crece bajo diferentes condiciones. Algunos botánicos estudian la estructura de las
plantas. Pueden trabajar en el campo, concentrándose en el patrón de toda la planta.

Muchos botánicos hacen experimentos para determinar cómo las plantas convierten compuestos
químicos simples en químicos más complejos. Incluso pueden estudiar cómo la información
genética en el ADN controla el desarrollo de la planta.

Debido a su amplitud de áreas de estudio la botánica se desarrolla en diversas ramas con


aplicaciones distintas y varios métodos de estudio. A continuación las principales ramas de la
botánica.

Fitoquímica

La fitoquímica es el estudio de fitoquímicos, que son productos químicos derivados de las plantas.
Los estudiosos de la fitoquímica tratan de describir las estructuras del gran número de compuestos
metabólicos secundarios encontrados en las plantas, las funciones de estos compuestos en la
biología humana y vegetal y la biosíntesis de estos compuestos.

Las plantas sintetizan fitoquímicos por muchas razones, incluyendo para protegerse contra los
ataques de insectos y enfermedades de las plantas.

Los fitoquímicos en las plantas alimenticias a menudo son activos en la biología humana, y en
muchos casos tienen beneficios para la salud.

La fitoquímica puede ser considerada una rama de la botánica o la química. Las actividades se
pueden conducir en jardines botánicos o en un entorno silvestre.

Las aplicaciones de la disciplina pueden ser para la farmacognosia, el descubrimiento de nuevos


fármacos, o como una ayuda para estudios de fisiología vegetal.

Biología celular

La biología celular es una rama de la botánica y la biología que estudia las diferentes estructuras y
funciones de la célula y se centra principalmente en la idea de la célula como la unidad básica de la
vida.

La biología celular explica la estructura, organización de los organelos que contienen, sus
propiedades fisiológicas, procesos metabólicos, vías de señalización, ciclo de vida e interacciones
con su entorno.

Esto se hace tanto a nivel microscópico y molecular, ya que abarca células procariotas y células
eucariotas.

Conocer los componentes de las células y cómo funcionan las células es fundamental para todas
las ciencias biológicas. También es imprescindible para la investigación en campos biomédicos
como el cáncer y otras enfermedades.

La investigación en biología celular está estrechamente relacionada con la genética, la bioquímica,


la biología molecular, la inmunología y la biología del desarrollo.

Histología

La histología es el estudio de la anatomía microscópica (microanatomía) de células y tejidos de


plantas y animales.

Se realiza comúnmente examinando células y tejidos bajo un microscopio óptico o microscopio


electrónico, luego de que la muestra ha sido seccionada, teñida y montada sobre una lámina de
microscopio.
Los estudios histológicos pueden realizarse utilizando cultivo de
tejidos, donde las células humanas, animales o vegetales vivas se
aíslan y se mantienen en un entorno artificial para diversos proyectos
de investigación.

La capacidad de visualizar o identificar diferencialmente las


estructuras microscópicas se aumenta con frecuencia mediante el uso
de manchas histológicas. La histología es una herramienta esencial de
la botánica, la biología y la medicina.

Fitopatología

La patología vegetal (también fitopatología) es el estudio científico de enfermedades en plantas


causadas por patógenos (organismos infecciosos) y condiciones ambientales (factores fisiológicos).

Los organismos que causan enfermedades infecciosas incluyen hongos, oomicetos, bacterias, virus,
viroides, organismos similares a virus, fitoplasmas, protozoos, nematodos y plantas parasitarias.

No se incluyen los ectoparásitos como insectos, ácaros, vertebrados u otras plagas que afectan la
salud de las plantas por el consumo de tejidos vegetales.

La fitopatología también implica el estudio de la identificación de patógenos, la etiología de la


enfermedad, los ciclos de la enfermedad, el impacto económico, la epidemiología de las
enfermedades de las plantas, la resistencia a las enfermedades de las plantas, la forma en que las
enfermedades de las plantas afectan a los seres humanos y los animales.

Fitogeografía

La geografía botánica, también conocida como fitogeografía, es la rama de la biogeografía y la


botánica que se ocupa de la distribución geográfica de las especies vegetales y su influencia en la
superficie de la tierra.

La fitogeografía se ocupa de todos los aspectos de la distribución de las plantas, desde los
controles sobre la distribución de las especies individuales (tanto a grandes como a pequeñas
escalas) hasta los factores que rigen la composición de comunidades y floras enteras.

Geobotánica

La geobotánica analiza las condiciones de vida bajo las cuales crecen diversos taxones y
comunidades de plantas, cómo los organismos individuales se adaptan a las condiciones locales y
el tipo de estrategias de supervivencia que persiguen.

La diversidad metódica de esta disciplina también refleja la multitud de hábitats que hay que
investigar.

Importancia de la botánica para el agro


La biología, que es la disciplina que abarca el estudio de todas las formas de vida de la naturaleza y
su relación con el entorno en el cual habitan, es amplísima. Entre las sub ramas que se encuentran
dentro de ella está la botánica, disciplina encargada de enfocar su objeto de estudio en los
vegetales, a los cuales los abordar de manera integral, desde el análisis de su composición y su
clasificación, hasta su cultivo para el consumo humano.

Entre todo ese abanico de estudios botánicos, se dividen aún más, en cuanto a que existen
disciplinas más específicas, que abordan el estudio de los vegetales
en un aspecto específico del ciclo de vida de ellos, como por ejemplo
la herencia genética, la composición celular, la adaptación de los
vegetales al ambiente, etcétera. Algunas de estas disciplinas tienen
nombres extraños como en el caso de la ciencia que estudia la
composición celular vegetal, que se llama citología. Pero otros son de
conocimiento popular, como es el caso de la ecología, que es
precisamente la adaptación de los vegetales al ambiente y su
interacción con el mismo.

Lo que hace puramente al estudio de los vegetales se conoce con el nombre de botánica simple,
porque luego se encuentra una segunda “botánica”: la botánica aplicada, y que se refiere al
estudio y desarrollo de nuevas tecnologías que permitan mejorar algunos aspectos de los
vegetales con un fin determinado, como por ejemplo, el consumo humano. Esto es importante
porque no sólo ocupa a biólogos sino también a profesionales de otras disciplinas como es el caso
de ingenieros agrónomos, ingenieros en forestación o profesionales de la medicina.

Los vegetales, al igual que todas las especies de seres vivos que habitan actualmente en el planeta,
han ido desarrollándose y adaptándose al ambiente en el cual habitaban de acuerdo a las
modificaciones que este presentaba. De este modo, muchas especies lograron sobrevivir,
adaptando su fisonomía cambios ambientales y asegurar así la supervivencia. Otras, en cambio,
han resultado extintas, tras no poder enfrentar los cambios ambientales naturales o al haber
modificado radicalmente la fisonomía, a través de la composición interna, que han dado lugar a
especies que debieron ser consideradas como nuevas.

Asimismo, la botánica suele ser practicada informalmente y de manera casera, cuando se realizan
capacitaciones o estudios cortos para fines específicos como armar una huerta casera y familiar,
producir hierbas aromáticas o plantas florales y frutales, o trabajos de jardinería y mantención de
espacios verdes.

Para el agrónomo resulta necesario un conocimiento amplio de la Botánica Sistemática, pues en la


práctica de la profesión trabajará con diferentes especies silvestres y cultivadas de las cuales
deberá conocer la familia, especie, variedad o raza como antecedente de cualquier operación
agronómica a realizar.
La Botánica Sistemática tiene relaciones con ciencias muy diversas como la Citología, Anatomía
Vegetal, Genética, Fisiología, Fitopatología y otras; pues para cualquier experimento o estudio en
alguno de estos campos requiere previamente de la identificación de la especie con la cual se
desea trabajar.

Las aportaciones de la Botánica han sido de amplio sentido práctico, al desarrollo de


especialidades eminentemente agronómicas, como por ejemplo: Fitotecnia (mejoramiento de
cultivos), Agrostología (estudio y manejo de pastizales), Fruticultura (cultivo y mejoramiento de las
especies frutícolas), etc.

Por otra parte, los estudios botánicos son básicos para el aprovechamiento de los recursos
naturales de un área, cuando se trata de saber las materias primas disponibles para el
conglomerado humano, ya sea en forma de productos forestales, alimenticios, cultivables en la
agricultura, ornamentales e industriales.

Es interesante señalar que en nuestra era moderna, caracterizada por sus grandes avances en la
ciencia y tecnología, es aún mínima la cantidad de especies bajo cultivo, siendo innumerables las
especies que de una u otra forma pueden resultar aprovechables para el hombre; es indudable
que únicamente con estudios cada vez más completos podrá lograrse tal objetivo.

Preparación de montajes

La Botánica es aquella rama de la Biología que se ocupa del estudio integral de las plantas, su
descripción, clasificación, distribución y relaciones con otros seres vivos.

Entonces, más específicamente, podemos decir que la Botánica estudia a


una serie de organismos emparentados lejanamente entre sí, las algas, los
hongos, las cianobacterias y las plantas terrestres.

Es la ciencia que se ocupa del estudio de las plantas, bajo todos sus
aspectos, lo cual incluye: descripción, clasificación, distribución,
identificación, el estudio de su reproducción, fisiología, morfología,
relaciones recíprocas, relaciones con los otros seres vivos y efectos
provocados sobre el medio en el que se encuentran.

El objeto de estudio de la Botánica es, entonces, un grupo de organismos lejanamente


emparentados entre sí, las cianobacterias, los hongos, las algas y las plantas terrestres, los que casi
no poseen ningún carácter en común salvo la presencia de cloroplastos (a excepción de los hongos
y cianobacterias) o el no poseer movilidad.

Cuando se va a estudiar la estructura interna se requieren cortes del material, los cuales
posteriormente pueden ser coloreados o teñidos. La preparación de los cortes se podrá hacer de
forma permanente o semipermanente. Se deben realizar registros de las observaciones bien sea
mediante fotos o dibujos.

En principio, con el material vegetal se pueden realizar cortes a mano de material fresco, sin que
hayan recibido ningún tratamiento previo, para ser observados al microscopio de luz; sin embargo,
a medida que se requieran más detalles estructurales se deben utilizar técnicas y aparatos cada vez
más complicados para la preparación de las muestras.

Las células vegetales son estructuras tridimensionales, pero en los cortes no pueden observarse los
tres planos a la vez. Los cortes del material se hacen en varios planos, así: se denomina plano
longitudinal, al plano paralelo al eje longitudinal del órgano que se corta y a su vez puede ser radial
o tangencial, dependiendo de si pasa por el centro del órgano o lateralmente. El plano
perpendicular al eje longitudinal del órgano se denomina transverso.

En relación a las divisiones celulares, aquellas que ocurren paralelas a la cara tangencial de la
célula, se denominan periclinales y dan origen a filas radiales de células como en el corcho.
Aquellas divisiones perpendiculares a la cara tangencial, se denominan anticlinales y originan un
aumento de células en sentido tangencial. En un corte transversal de un órgano las divisiones
periclinales se observan paralelas a la superficie del órgano, mientras que las anticlinales se
observan perpendiculares a dicha superficie.

Célula Vegetal

La célula vegetal es un tipo de célula eucariota que compone muchos de los tejidos vegetales que
conforman el Reino plantae.

La célula vegetal comparte similitudes con la célula animal. Por ejemplo, ambas son células
eucariotas, tienen un núcleo diferenciado, contienen información genética hereditaria (ADN),
membrana y citoplasma.

No obstante, la célula vegetal es de mayor tamaño que la célula animal y tiene un función exclusiva
de suma importancia, es la encargada de realizar la fotosíntesis, proceso a través del cual las
plantas liberan oxígeno.

Características de las células vegetales

Las células vegetales tienen diversas características, entre las que se pueden mencionar las
siguientes:
La célula vegetal inmadura tiene varias vacuolas que a medida que crecen se unen y convierten en
una grande.

Tienen una vacuola central que permite el movimiento de las moléculas y la digestión de los
desperdicios.

Tienen una pared celular con poros fuera de la membrana celular, que da soporte y permite la
comunicación con las células cercanas.

Estas células contienen orgánulos con cloroplastos que permiten realizar la fotosíntesis y que
tienen clorofila, lo que da el color verde a las plantas.

Vea también Características de la célula vegetal.

Existen tres tipos de células vegetales, entre ellas:

Célula parénquima: son células de transferencia. Almacenan y transportan los nutrientes que se
generan de la fotosíntesis.

Células del colénquima: forman de las células en crecimiento y tienen una pared primaria. También
proporciona flexibilidad a los tallos de las plantas.

Células del esclerénquima: son células de sostén y apoyo para los movimientos de los tallos y hojas
de las plantas.

Partes de la célula vegetal

Las células vegetales están compuestas por diversos orgánulos únicos y, otros que incluso se
asemejan o son iguales a los de otras células de tipo eucariota.

Pared celular: es una capa compuesta por celulosa que da forma a la célula y protege la membrana
plasmática. Tiene una pared primaria y una pared secundaria. Solo existe en las células vegetales.

Citoplasma: es una materia que se encuentra entre la membrana plasmática y el núcleo, de allí a
que el citoplasma esté compuesto por citosol y demás orgánulos de la célula.

Plasmodesmo: conjunto de canales que se encuentran en la pared celular, mantienen


interconectadas a las distintas células de una planta y permiten el intercambio de proteínas.

Vacuola: es un orgánulo celular grande que está cercado por una membrana plasmática llamada
tonoplasto que contiene diferentes fluidos. Las vacuolas permiten que las plantas se mantengan
rígidas.

Plastos: producen y almacenan los compuestos químicos necesarios para el proceso de la


fotosíntesis, síntesis de lípidos y aminoácidos.
Hay dos tipos de plastos según su estructura, los primarios se encuentran en un gran número de
plantas y algas; los secundarios son más complejos y forman parte del plancton.

Cloroplastos: son orgánulos característicos de las células eucariotas que se ocupan de la


fotosíntesis. Estos convierten la energía lumínica en energía química. Además, contienen una
sustancia de color verde llamada clorofila que da ese pigmento a las plantas.

Leucoplastos: son los plastos encargados de almacenar las sustancias incoloras. Convierte la
glucosa en proteínas o grasas.

Cromoplastos: son un tipo de plastos que almacenan los colores de las algunas flores y frutas.

Aparato de Golgi: conjunto de dictiosomas, sacos de forma aplanada y organizados uno sobre el
otro. Su función es producir, almacenar y distribuir sustancias como la proteína.

Ribosomas: son orgánulos responsables de sintetizar las proteínas a partir de la información


genética de ARN ribosomático.

Retículo endoplasmático: membranas distribuidas en el citoplasma que rodean el núcleo. Hay dos
tipos de retículos endoplasmáticos, lisos y rugosos. A través de estas membranas se transportan
sustancias que participan en la síntesis de proteínas y lípidos.

Mitocondrias: orgánulos de gran tamaño y envueltos en membranas, donde se realiza la


respiración celular, a través de la cual se produce el ATP (Trisfosfato de adenosina).

Membrana celular: es una capa delgada de lípidos y proteínas que envuelve la célula. En su
superficie tiene unos poros diminutos a través de los cuales intercambia sustancias con la parte
exterior.

Núcleo celular: se encuentra en el centro de la célula y posee gran parte del contenido genético en
forma de ADN. El núcleo es el centro de control de todo lo que sucede en la célula.
Organización estructural

En un sentido amplio, organización es todo conjunto de personas relacionadas para alcanzar un fin
o una meta. En un sentido estricto, organización es una estructura, configurada en base a
relaciones internas y externas predeterminadas, entre personas o grupos de personas que trabajan
para realizar un objetivo claramente definido. Esa estructura marca cómo se distribuye el trabajo,
cómo se agrupan las personas en unidades de actividad específica y las unidades en entidades
mayores, qué poder tiene cada uno, de quien depende, a quien dirigirse si surgen problemas, etc.
El diseño y rediseño periódico de esa estructura lo realizan los directivos de la organización, en
ejercicio de una de sus funciones: la función de organización estructural.

De modo que la palabra organización se emplea para designar dos conceptos diferentes aunque
relacionados: el de unidad social o conjunto de personas relacionadas con cierto orden para
alcanzar un fin; y el de una función administrativa, una fase del proceso de administración, que
básicamente consiste en determinar funciones y tareas, establecer unidades de trabajo y
departamentos, y la forma en que se van a comunicar; y en rediseñar toda esa estructura cuando
las circunstancias internas o externas lo hagan aconsejable.

En las ciencias de la gestión de organizaciones, el concepto de organización implica siempre una


estructura pensada y diseñada con finalidades concretas, y formalizada en base a puestos y
funciones definidos, como una combinación sistemática de personas y grupos para alcanzar uno o
varios objetivos específicos. Se considera en este campo que toda organización debe presentar las
siguientes características:

• Que tenga un propósito claramente definido.

• Que esté compuesta por personas.

• Que todas las personas que la integran tengan funciones para desarrollar tareas específicas, que
definan sus comportamientos.

Una organización no es un mero grupo social. Se diferencia por la formalización de su estructura, y


por la precisión con que están definidos sus objetivos y las actividades destinadas a alcanzarlos.

La esencia de toda organización está en la vigencia simultánea de dos necesidades, relacionadas


con sus tareas complejas, que no pueden ser realizadas por una sola persona:

• La necesidad de la división del trabajo entre distintas personas o unidades de trabajo.

• La necesidad de la coordinación de las actividades para alcanzar los objetivos propuestos con
eficacia y eficiencia.

La idea básica de la división del trabajo es dividir una actividad compleja en tareas más pequeñas,
simples y especializadas, que puedan agruparse en puestos de trabajo especializados, con una
carga acorde a las posibilidades de una persona, cuya capacitación se simplifica y cuyo
desempeño se perfecciona por la repetición.

En esa división de tareas tenemos que tener en cuenta la complejidad de las actividades, o sea el
grado de especialización que requieren; y la diferenciación, o sea la cantidad de subsistemas con
atributos particulares, en función de las exigencia del entorno interno y externo. Esa diferenciación
es vertical u horizontal.
La diferenciación vertical se refiere a la jerarquía de mando de la
organización, en niveles descendentes de autoridad y
responsabilidad desde la dirección, las gerencias, los mandos
medios, la supervisión directa, hasta los operadores. Según esa
diferenciación vertical se establecen los niveles de mando y las
áreas de ejercicio legítimo de la autoridad, entendida como
atributo del puesto y no de la persona, que establece las bases y
directivas para realizar las tareas, desarrolla los mecanismos de
control y en definitiva, busca asegurar el logro de los objetivos de
la organización.

La diferenciación horizontal parte de la especificidad de cada tarea y de su agrupamiento en


puestos de trabajo, que a su vez se agrupan en unidades más o menos especializadas con
funciones específicas, y estas en otras entidades mayores, en un proceso conocido como
departamentalización.

La idea básica de la coordinación de las actividades es articular todas esas funciones y tareas
especializadas en cursos de acción coherentes, sin solapamientos ni vacíos, que conduzcan a las
metas y objetivos. Los principales mecanismos de coordinación son los siguientes:

• La adaptación mutua, mecanismo muy simple, que se basa en la comunicación informal entre las
personas que realizan en forma conjunta una tarea.

• La supervisión directa, o sea el control que una persona, dotada de idoneidad y autoridad, ejerce
sobre la actividad de otras personas.

• La normalización, que consiste en la programación de las actividades a realizar, las que se


especifican en sus menores detalles.

Componentes no protoplasmáticos

Están constituidos por el conjunto de compuestos inertes ( son todos aquellos elementos que no
poseen vida propia) que son producto de la actividad metabólica dentro de la célula; sin embargo,
pueden ser incorporados dentro de los componentes protoplasmáticos por medio de reacciones
metabólicas; estas inclusiones no protoplasmáticas son:

Vacuolas

Vacuolas. Al igual que la pared celular y los plastos, las vacuolas son típicas de las células vegetales,
aunque suelen encontrarse vacuolas en las células de los protozoarios.

Las vacuolas son espacios en el protoplasto, los cuales son ocupados por agua y compuestos en
solución constituyendo el llamado jugo vacuolar. Las vacuolas quedan separadas del citoplasma
por medio de una membrana llamada tonoplasto de naturaleza lipoproteica, la cual es
semipermeable, pero su permeabilidad es diferente a la de la membrana plasmática.

El origen de las vacuolas se atribuye principalmente a vesículas que se separan del retículo
endoplasmático y su formación puede deberse a dos causas:
a) Espacios en el citoplasma. El volumen de una célula joven en crecimiento se incrementa más
rápido que la cantidad de protoplasma dentro de ella y el resultado es que no hay suficiente
protoplasma para llenar la cavidad celular. El agua absorbida por la célula en crecimiento hace la
diferencia en volumen, aunque el citoplasma puede diluirse por el agua absorbida, mucha de ella
forma pequeñas vacuolas.

b) Productos coloidales. Los coloides que existen en el citoplasma atraen grandes cantidades de
agua, separándose del citoplasma para constituir las vacuolas. En las células jóvenes, por lo general
existen varias vacuolas pequeñas que tienen la capacidad de coalecer (fusionarse entre sí), por lo
usual una célula madura presenta una sola vacuola de gran tamaño, la cual desplaza al citoplasma
y núcleo a la periferia contra la pared celular.

El jugo de la vacuola está constituida principalmente por agua y a) gases de la atmósfera,


incluyendo nitrógeno, oxígeno y dióxido de carbono; b) sales inorgánicas como nitratos, sulfatos,
clorhidratos, fosfatos de potasio, sodio, calcio y magnesio; c) ácidos orgánicos como ácido málico,
fórmico, acético y oxálico; d) azúcares; e) proteínas solubles y compuestos simples de nitrógeno y
f) otras sustancias como alcaloides, grasas, mucílagos, carbonatos y oxalatos de calcio; taninos y
pigmentos como antocianinas.

Las antocianinas son pigmentos que se encuentran en el hialoplasma de las células de raíces,
hojas, flores y otras partes de la planta, a las que dan colores rojos, púrpura o azul. Pertenecen al
grupo químicos de los glucósidos; se desdoblan en sustancias más simples como glucosa, otros
monosacáridos u otros compuestos; pueden estar como reservas o como productos finales del
metabolismo. El pH del hialoplasma, determina la coloración de las antocianinas. Cuando el
hialoplasma es alcalino el color es azul y cuando es ácido el color es rojo. En el caso de la zanahoria
la coloración es dada por los carotenos de los cromoplastos, a la cual deben su nombre de Daucus
carota. En algunas flores la coloración se da por la combinación de antocianinas y por los
pigmentos de los cromoplastos.

Sustancias ergásticas:

Son productos del metabolismo (de reserva o de desecho) y dependiendo de los diferentes estados
metabólicos de la célula pueden aparecer o desaparecer. Se pueden localizar en la pared celular,
dentro de la vacuola constituyendo junto con el agua el jugo vacuolar, o bien en el citoplasma.
Entre las principales sustancias ergásticas, tenemos:

Sustancias ergásticas:

Grasas

Proteínas

Taninos
Cristales

Grasas. Son compuestos orgánicos elaborados tanto por los esferosomas como por los eleoplastos.
Se les encuentra en forma de gotitas líquidas o como gránulos sólidos, en los plastidios y como
inclusiones del citoplasma. Aunque las grasas se encuentran en casi todas las células vegetales, se
hallan en abundancia como material de reserva en semillas, esporas, embriones y en células
meristemáticas. Las semillas y frutos son la principal fuente de aceites comerciales como: cártamo
(Carthamustinctorius), higuerilla (Ricinuscommunis), ajonjolí (Sesamunindicum), olivo (Olea
europea), etc. También encontramos sustancias grasas en la pared celular cuando existen
depósitos de cutina, suberina o ceras. Las grasas se tiñen de rojo con el colorante Sudán III.

Almidón. La celulosa y el almidón son los carbohidratos más abundantes en la planta. El almidón es
elaborado en forma de granos por los plastos; los cloroplastos elaboran el almidón de asimilación o
sea una forma temporal, ya que será utilizado en corto tiempo; los amiloplastos elaboran y
almacenan el almidón de reserva. También el almidón puede formarse en el citoplasma del
endospermo de los cereales. El almidón de reserva en las plantas, parece ser el compuesto más
importante empleado en la alimentación humana.

Los granos de almidón de reserva se localizan en el parénquima de rizomas, tubérculos, escamas


de bulbos, en parénquima de cortezas, maderas y médulas, hojas carnosas, frutos, endospermo y
cotiledones de semillas y células parenquimáticas del tejido vascular.

En un plasto pueden generarse uno o más granos de almidón; pueden encontrarse bajo diferentes
formas, pero en todos los casos existe una disposición en capas concéntricas alrededor de un
punto llamado hilio; esta estructura en capas no se distingue en granos secos, es necesario
hidratarlos para observar las capas claras y oscuras alternando; la alternancia en capas es debida a
la diferencia en hidratación, siendo las capas oscuras de mayor hidratación. Cuando los granos de
almidón se deshidratan se rompen, notándose lineales radiales que parten del hilio. Algunas veces,
un número de granos pequeños están unidos y forman un grano compuesto como en arroz, trigo y
otros.

Los granos de almidón son insolubles en agua. Se tiñen de azul, en solución acuosa de yodo. La
planta es capaz de cambiar almidón en ciertos azúcares solubles en el hialoplasma, los cuales
pueden pasar de una parte de la planta a otra. La forma de los granos de almidón almacenados, es
diferente para las especies vegetales, lo cual es un elemento para determinar la especie de las
plantas.

Proteínas. En las células pueden existir proteínas de reserva en forma cristalizada o bien amorfa.
Proteína amorfa es el gluten del endospermo del grano de trigo. En forma cristalizada se hallan en
las células externas del parénquima del tubérculo de la papa (Solanumtuberosum). Sin embargo,
es más común encontrar las proteínas constituyendo los granos de aleurona que pueden tener
estructura simple en forma de corpúsculos esféricos, ovoides o elípticos; o bien, ser corpúsculos
ocupados por una masa fundamental proteica y amorfa en cuyo interior hay un cristaloide proteico
refringente. Además, dentro de la masa proteica se observan uno o varios corpúsculos esféricos
menos refringentes que el cristaloide, denominados globoides,
constituidos por fosafatos de calcio y de magnesio y ácido
fosfórico. En algunos casos, además de la estructura anterior,
presentan en combinación cristales de oxalato de calcio.

Los granos de aleurona son típicos de las semillas, pueden


encontrarse en el embrión y en el endospermo. Un ejemplo típico
es el endospermo de las semillas de higuerilla (Ricinuscommunis),
donde se forman en vacuola pequeñas ricas en proteínas. Por
rehidratación se observan en ellas primero los globoides. Además,
posee de una a tres esferas brillantes, ya que las proteínas se
reúnen para formar cristales hexagonales.

En las gramíneas, los granos de aleurona son pequeños, se encuentran en una o en varias capas
externas del endospermo, son numerosos y llegan a ocupar toda la cavidad de la célula. Poseen
varios globoides, pero carecen de cristaloides. En las leguminosas, son también pequeños se hallan
en las células de los cotiledones junto con los granos de almidón.

En la semilla, los granos de aleurona constituyen una reserva alimenticia, que es empleada durante
la germinación para nutrir al embrión. Las proteínas se tiñen de color café con el yodo-yoduro de
zinc.

Taninos. Son compuestos heterogéneos derivados del fenol, se presentan en la mayoría de las
plantas en forma de masas granulares o como corpúsculos de diferentes tamaños y bajo diferentes
coloraciones (roja, café o amarilla). Se les puede encontrar dentro de la vacuola, en el citoplasma o
impregnando la pared celular, es común encontrarlos en xilema, floema, peridermis, frutos y en la
cubierta externa de semillas y en algunas malfornaciones semejantes a las agallas. Si a los taninos
se les encuentra en células especiales aisladas, éstas son denominadas idioblastos de taninos.

Vacuolas

En concreto podemos decir que vacuola es un neologismo que apareció por primera vez en la
Francia del siglo XVIII bajo la apariencia de “vacuole”, aunque con un significado que no es el
actual. El que ahora tenemos hay que exponer que se considera que es “obra” del biólogo y
botánico francés Félix Dujardin.

Las vacuolas son pequeñas vesículas de las células de los hongos y de las plantas que permiten el
almacenamiento de distintas sustancias, como azúcares o agua. La fusión de diversas vesículas
permite el desarrollo de las vacuolas, cuyo contorno se encuentra delimitado mediante la
membrana plasmática
Es importante subrayar que la forma de las vacuolas depende de cada célula, ya que las
necesidades celulares no son siempre las mismas. De hecho, hay
células cuyas vacuolas crecen con el tiempo hasta fusionarse.

En las vacuolas muchas veces se concentran pigmentos. Esto


hace que las células exhiban diferentes colores de acuerdo a
dichos pigmentos. En el caso de las células vegetales, su
tonalidad depende de las antocianinas, un pigmento que se
almacena en las vacuolas.

Además de todo lo expuesto, merece la pena conocer otros


datos de interés acerca de las vacuolas como son los siguientes:

-Son variables en tamaño, lo que supone que puedan ocupar desde un 5 % hasta un 90 % de lo que
es el volumen celular.

-Hay unas células vegetales que carecen de vacuolas: las células del tapete en las anteras.

-Se encuentran rodeadas de una membrana simple que responde al nombre de tonoplasto. Del
mismo hay que subrayar que es permeable y que juega un papel fundamental en lo que es el
crecimiento de las células.

-En el interior las vacuolas cuentan con el conocido como jugo vacuolar, que está formado por agua
y otros elementos tales como venenos, compuestos de desecho, ácido málico, compuestos de
reserva…

-Las vacuolas contráctiles son las que se encuentran en los animales y que proceden a acabar con
el exceso de agua existente.

-Entre los muchos tipos de vacuales que existen podemos destacar a las de excreción, a las
fagocitarias o a las residuales.

-En las vacuolas es muy habitual en muchos casos que se acumulen lo que se conoce como
sustancias ergásticas.

Las funciones de las vacuolas son múltiples. Pueden contribuir a la hidratación de la célula, a la
solidez de su tejido, al aislamiento de productos tóxicos y a la descomposición de las
macromoléculas, por citar algunas posibilidades.

Sustancia erráticas

Son un componente típico del protoplasto vegetal. En una célula adulta las vacuolas ocupan casi
todo el interior de la célula limitando el protoplasma a una delgada capa parietal (Fig. 7.7). A veces
hay varias vacuolas y el citoplasma se presenta como una red de finos cordones conectados a la
delgada capa de citoplasma que rodea al núcleo (Fig. 8.25). Las únicas células vegetales conocidas
que carecen de vacuolas son las células del tapete en las anteras.

La membrana que limita la vacuola, el tonoplasto es selectivamente permeable, e interviene


especialmente en el mantenimiento de la turgencia celular y en el crecimiento. La habilidad de las
vacuolas de captar y almacenar agua permite crecer a las plantas, con muy poca gasto de material.

Los animales, en cambio, deben elaborar protoplasma, con toda su complejidad, para crecer. Se
piensa que la vacuolización permitió a los vegetales ocupar tierra firme al poder contar las células
con un generoso depósito de agua.

El contenido de la vacuola es el jugo celular y está constituido por agua y una variedad de
compuestos orgánicos e inorgánicos:

a) de reserva como azúcares y proteínas;

b) de desecho como cristales y taninos;

c) venenos (alcaloides y determinados glucósidos) que sirven a la planta de defensa contra los
herbívoros;

d) ácido málico en plantas CAM;

e) pigmentos hidrosolubles como antocianos (rojo, violeta, azul) (Fig. 8.25), que dan su color
característico a muchos órganos: coloración otoñal del follaje, pétalos de malvón, rosa, petunia,
frutas como uvas, ciruelas, cerezas, hojas pardo-rojizas como repollos, raíces como la de la
remolacha azucarera.

Las betacianinas dan colores rojizos a las flores de Bougainvillea, Portulacaceae y Cactaceae. Sirven
para atraer a los insectos polinizadores y también como protectores frente a la radiación.

Las vacuolas actúan también como lisosomas, orgánulos digestivos capaces de descomponer y
reciclar los componentes de orgánulos innecesarios.

Pequeñas vacuolas se fusionan con los orgánulos que deben desaparecer, y los digieren por medio
de las enzimas proteolíticas e hidrolíticas que contienen.

Este proceso se llama endocitosis. Las vacuolas autofágicas se originan a partir de vesículas
desprendidas del RE. También participan los dictiosomas. (Fig. 8.26).

Su nombre proviene del griego "ergon", trabajo, es decir que son productos del metabolismo
celular, de reserva o de desecho, que se acumulan en la pared celular, en las vacuolas o en
plástidos.
Carbohidratos. La hemicelulosa se acumula en la fase amorfa de
la pared celular. El almidón es el carbohidrato de reserva de las
plantas superiores, es el más abundante en el mundo vegetal
después de la celulosa; se acumula en los amiloplastos. Es el
alimento básico más importante de la humanidad. El almidón se
encuentra en células parenquimáticas de corteza, médula y
tejidos vasculares de tallos y raíces; en el parénquima de frutos,
hojas, rizomas, tubérculos o cotiledones carnosos y en el
endosperma de las semillas. Se obtiene almidón comercial de
Manihot esculenta (mandioca), Solanum tuberosum (papa), y del
tronco de la palmera sago, Metroxylon sagu.

Cristales. Se forman generalmente en las vacuolas, y se los considera como productos de excreción,
aunque se ha comprobado que en ciertos casos el calcio es reutilizado.

Oxalato de Ca es el componente más común de los cristales vegetales, y resulta de la acumulación


intracelular de Calcio. Los cristales tienen forma de arena cristalina, de agujas en los rafidios,
columnas en los estiloides (Eichhornia crassipes), prismática en los cristales prismáticos simples o
compuestos: las drusas (Fig. 8.27).

El aspecto y la localización de los cristales puede tener importancia taxonómica. En Nymphaea las
astroesclereidas foliares presentan cristales prismáticos entre las paredes primarias y secundarias
(Franceschi & Horner Jr., 1980). En las cámaras de aire del tallo de Myriophyllum hay cristales que
aparentemente son extracelulares, pero con MEB se ve que inicialmente están rodeados por la
pared celular.

Almidón

El almidón es un producto comestible que se encuentra principalmente en los cereales y en sus


derivados como pueden ser las harinas, los productos hechos en base a una masa como el pan o
las galletas, etc. También algunos alimentos mal considerados hortalizas que en realidas son
tubérculos como la papa, la batata o la mandioca, son todos alimentos que contienen una alta
proporción de almidón. El almidón puede ser consumido tanto de manera natural, es decir, a
través del consumo de esos alimentos, como de manera artificial, cuando es separado de su origen
y agregado a preparaciones especiales como espesante o aglutinante.

En su clasificación específica, el almidón es un polisacárido, lo cual quiere decir que lo componen


muchas moléculas de glúcidos. Los glúcidos son los elementos de la comida que los animales y el
ser humano toman como fuente de energía y es por esto que cuando una persona realiza un gasto
importante de energía, necesita consumir alimentos altos en harinas o en almidón. Sin embargo, el
almidón puede no ser recomendado para dietas hipocalóricas ya que su presencia en abundancia
hace que el organismo cuente con reservas de energía que no son utilizadas y que luego se
convierten en grasa, no en tejido muscular.

El almidón como se lo conoce hoy en día es extraído de muchos elementos, pero el que se usa
como producto aislado es normalmente almidón de trigo, es decir, aquella parte del grano de trigo
especialmente separada para su consumo aislado. El almidón de trigo es muy blanco, suave en
términos de textura y muy volátil aunque no tanto como la harina lo puede ser. Se lo utiliza como
agregado para otras preparaciones ya que no tiene sabor ni aroma. Sirve especialmente como
aglutinante y como espesante y es por esto que está presente tanto en preparaciones saladas
(como salsas) como en preparaciones dulces (como cremas y postres).

Lo primero que vamos a hacer para poder conocer el significado del término almidón es descubrir
su origen etimológico. En este caso, hay que determinar que es una palabra formada por un
elemento del árabe hispánico, “al-”, y por otro del griego. Exactamente procede del vocablo heleno
“ámylon”, que se utilizaba para referirse a una especie de pan que se elaboraba con grano sin
moler y agua.

El término almidón alude a un carbohidrato que funciona como reserva de energía en la mayoría
de los vegetales. Se trata de un polisacárido: un hidrato de carbono que se compone de una
cadena extensa de monosacáridos. Los monosacáridos, por su parte, son polialcoholes que tiene
un grupo extra cetónico o aldehídico.

El almidón está considerado como una macromolécula ya que es una molécula de tamaño grande.
En este caso, está formado por amilopectina y amilasa. El almidón de los cereales también incluye
una cantidad reducida de grasa.

Los granos de almidón varían en cuanto a su forma y su tamaño. No son solubles en agua fría pero,
cuando se incrementa la temperatura, se produce la gelatinización y así se hidratan.

En la nutrición del ser humano, el almidón es muy importante por su aporte de calorías. Los
cereales, los bulbos y los tubérculos son una fuente muy valiosa de almidón y ayudan a
contrarrestar una potencial carencia de frutas o de carne. El almidón, al igual que el resto de los
carbohidratos, contribuye al desarrollo cerebral.

A la hora de la digestión, que consiste en el procesamiento de las moléculas más complejas de los
alimentos para obtener otras más simples que permitan la absorción de los nutrientes, los
polisacáridos se convierten en glúcidos de mayor simpleza. Eso ocurre con el almidón gracias a la
acción de las sustancias que segregan las glándulas salivales y el páncreas.

De la misma manera, no podemos pasar por alto otra serie importante de beneficios que trae
consigo el almidón, tales como estos:

-Se considera que es muy fácil de asimilar, por lo que la digestión con él no resulta pesada.
-Consigue otorgar al organismo energía. De ahí que esté considerado
como uno de los mejores combustibles que tiene el ser humano.

-No menos relevante es que se considera un elemento estupendo para


poder evitar el sufrir enfermedades relacionadas con el colon, como el
cáncer, e incluso para estar protegido ante infecciones de distinta índole.

-Además, mejora el sistema inmunológico.

-Por supuesto, ten presente que tiene un marcado efecto antiinflamatorio.

-En esta lista de ventajas que trae consigo el citado almidón no hay que olvidarse tampoco de
subrayar que contribuye a regular el tránsito intestinal.

Proteínas

Las proteínas son moléculas formadas por aminoácidos que están unidos por un tipo de enlaces
conocidos como enlaces peptídicos. El orden y la disposición de los aminoácidos dependen del
código genético de cada persona. Todas las proteínas están compuestas por:

Carbono

Hidrógeno

Oxígeno

Nitrógeno

Y la mayoría contiene además azufre y fósforo.

Las proteínas suponen aproximadamente la mitad del peso de los tejidos del organismo, y están
presentes en todas las células del cuerpo, además de participar en prácticamente todos los
procesos biológicos que se producen.

Funciones de las proteínas

De entre todas las biomoléculas, las proteínas desempeñan un papel fundamental en el


organismo. Son esenciales para el crecimiento, gracias a su contenido de nitrógeno, que no está
presente en otras moléculas como grasas o hidratos de carbono. También lo son para las síntesis y
mantenimiento de diversos tejidos o componentes del cuerpo, como los jugos gástricos, la
hemoglobina, las vitaminas, las hormonas y las enzimas (estas últimas actúan como catalizadores
biológicos haciendo que aumente la velocidad a la que se producen las reacciones químicas del
metabolismo). Asimismo, ayudan a transportar determinados gases a través de la sangre, como el
oxígeno y el dióxido de carbono, y funcionan a modo de amortiguadores para mantener el
equilibrio ácido-base y la presión oncótica del plasma.

Otras funciones más específicas son, por ejemplo, las de los anticuerpos, un tipo de proteínas que
actúan como defensa natural frente a posibles infecciones o agentes externos; el colágeno, cuya
función de resistencia lo hace imprescindible en los tejidos de sostén o la miosina y la actina, dos
proteínas musculares que hacen posible el movimiento, entre muchas otras.

Propiedades

Las dos propiedades principales de las proteínas, que permiten su existencia y el correcto
desempeño de sus funciones son la estabilidad y la solubilidad.

La primera hace referencia a que las proteínas deben ser estables en el medio en el que estén
almacenadas o en el que desarrollan su función, de manera que su vida media sea lo más larga
posible y no genere contratiempos en el organismo.

En cuanto a la solubilidad, se refiere a que cada proteína tiene una temperatura y un pH que se
deben mantener para que los enlaces sean estables.

Las proteínas tienen también algunas otras propiedades secundarias, que dependen de las
características químicas que poseen. Es el caso de la especificidad (su estructura hace que cada
proteína desempeñe una función específica y concreta diferente de las demás y de la función que
pueden tener otras moléculas), la amortiguación de pH (pueden comportarse como ácidos o como
básicos, en función de si pierden o ganan electrones, y hacen que el pH de un tejido o compuesto
del organismo se mantenga a los niveles adecuados) o la capacidad electrolítica que les permite
trasladarse de los polos positivos a los negativos y viceversa.

Las proteínas son susceptibles de ser clasificadas en función de su forma y en función de su


composición química. Según su forma, existen proteínas fibrosas (alargadas, e insolubles en agua,
como la queratina, el colágeno y la fibrina), globulares (de forma esférica y compacta, y solubles en
agua. Este es el caso de la mayoría de enzimas y anticuerpos, así como de ciertas hormonas), y
mixtas, con una parte fibrilar y otra parte globular.

Tipos

Dependiendo de la composición química que posean hay proteínas simples y proteínas


conjugadas, también conocidas como heteroproteínas. Las simples se dividen a su vez en
escleroproteínas y esferoproteínas.

Nutrición

Las proteínas son esenciales en la dieta. Los aminoácidos que las forman pueden ser esenciales o
no esenciales. En el caso de los primeros, no los puede producir el cuerpo por sí mismo, por lo que
tienen que adquirirse a través de la alimentación. Son especialmente necesarias en personas que
se encuentran en edad de crecimiento como niños y adolescentes y
también en mujeres embarazadas, ya que hacen posible la producción de
células nuevas.

Alimentos ricos en proteínas

Están presentes sobre todo en los alimentos de origen animal como la carne, el pescado, los
huevos y la leche. Pero también lo están en alimentos vegetales, como la soja, las legumbres y los
cereales, aunque en menor proporción. Su ingesta aporta al organismo 4 kilocalorías por cada
gramo de proteína.

Cristales

Un cristal es un cuerpo sólido, que posee caras planas y bien formadas, con aristas rectas y unos
vértices agudos. En la vida cotidiana estamos rodeados de cristales (la sal común que empleamos
en la cocina, el azúcar, los que se encuentran en las monedas, en los huesos del cuerpo o en los
materiales que se emplean en la construcción).

La cristalografía es la disciplina científica que estudia las características y propiedades de los


cristales.

Lo más importante de un cristal es conocer su estructura, la cual determina cuáles son sus
propiedades físicas o químicas. En este sentido, hay que tener en cuenta que un cristal tiene una
forma geométrica regular.

El interés por los cristales se originó a través del estudio de los minerales. Los alquimistas de la
Edad Media se preguntaban por qué motivo cada mineral tenía una estructura geométrica
determinada. Los científicos medievales no pudieron responder a este tipo de interrogantes. Fue
en los siglos posteriores cuando se empezó a comprender la configuración de la materia. De esta
manera, se observó que existía la materia cristalina con un orden periódico. La cristalografía dio
respuesta a esta observación y esta disciplina describe cómo está formada la materia cristalina,
cuál es su estructura y cómo se organiza. De este modo, se puede entender un cristal como un
sólido homogéneo que posee un ordenamiento interno en su morfología poliédrica.

Al definir lo que es un cristal ya es posible comprender lo que es un mineral, que es un sólido


cristalino de origen natural. Se podría decir que la mineralogía sería el conocimiento que estudia la
composición química, la estructura, el origen y las propiedades de cada mineral a partir de su
composición cristalina.

Cristalografía, un paso aún mayor en el análisis

La cristalografía va más allá de la mineralogía. De hecho, en la actualidad se habla de la ciencia de


los materiales, cuyo objetivo es la creación de nuevos materiales aplicables a las nuevas
tecnologías y a la industria. Algunos ejemplos de esta ciencia se ponen de
relieve en la nanotecnología o en la semiconductividad.

El caso del carbono

Un ejemplo concreto sería el caso del carbono. Cuando el carbono cristaliza


formando una estructura determinada forma un mineral, el diamante (el
mineral más duro conocido). Si el carbono cristaliza en otra estructura
diferente puede formar el grafito (uno de los minerales menos duros conocidos). Así, ambos
minerales son idénticos desde un punto de vista químico y es su forma organizativa lo que les
convierte en únicos y diferentes.

Inulina

La inulina es un polisacárido (o varias azúcares simples ligadas juntas)


producidas por muchos tipos de plantas. Se concentra o almacenado la el
tejido fino de planta, generalmente raíces y rizomas contiene las
concentraciones más grandes.
La inulina es un ingrediente alimenticio natural obtenido de la raíz de la achicoria, que también
está presente en otros vegetales como ajo, cebolla, porro, alcachofa, trigo e incluso plátano.
La inulina ofrece beneficios tecnológicos y nutricionales, y fácilmente puede ser incorporada a
una gran gama de productos. La inulina se extrae de la raíz de la achicoria mediante agua
caliente, para ser fácilmente añadida en nuestra dieta diaria. La inulina tiene un sabor neutro.
Mejora la textura, sensación y estabilidad de una gran variedad de alimentos, como lácteos,
productos horneados, cereales, productos cárnicos, entre otros.
En nuestro cuerpo, la inulina alimenta y estimula selectivamente nuestra propia flora intestinal,
por ejemplo, el bifidus. Esto es lo que se llama efecto prebiótico. Tiene un impacto positivo en
la resistencia natural de nuestro cuerpo. La inulina también contribuye a tener un tránsito
intestinal regular y suave. Mejora la absorción en nuestro cuerpo de importantes nutrientes
como calcio e incluso podría reducir el riesgo de cáncer intestinal. Al mantener un sistema
digestivo saludable, la inulina mejora también la sensación de bienestar de la persona.
Un efecto prebiótico significa que se alimenta y estimula selectivamente la propia flora
intestinal "buena", como el bifidus, mediante la ingesta de inulina en la dieta.
Numerosas investigaciones científicas y ensayos confirman que sólo se necesitan entre 5 y 8
gramos diarios de inulina para obtener efectos saludables beneficiosos.
No, no hay absolutamente ningún riesgo de sobre consumo, aunque algunas personas
pueden realmente sentir la ingesta de inulina debido a un tránsito intestinal más suave, como
con cualquier otra fibra dietética. Algunas personas reaccionan más fácilmente que otras.
Los efectos saludables de la inulina están largamente demostrados. Se trabaja en conjunto
con universidades e institutos de investigación en el mundo entero. Los estudios nutricionales
con sujetos voluntarios son realizados varias veces, de acuerdo con los más altos criterios
científicos. Los resultados de estos estudios son publicados en renombradas publicaciones
científicas. También se trabaja con un comité consultor científico externo. Recomendamos a
nuestros clientes de la industria alimenticia a hacer sólo afirmaciones que estén
científicamente probadas y aceptadas.
La gente ha utilizado las plantas que contenían la inulina para ayudar a
relevar mellitus de la diabetes cuál es una condición de los niveles
desequilibrados de la insulina dando por resultado niveles de azúcar de
sangre malsanos. La inulina reduce la necesidad del cuerpo de producir
su propio helping de la insulina para normalizar niveles. Algunas plantas
que contienen altas concentraciones incluyen el diente de león
(officinale de Taraxacum), las alcachofas salvajes del ñame (sp. de la dioscórea), y de
Jerusalén (tuberosus del helianthus).
La inulina, porque ni se secreta ni se reabsorba en el riñón, fue utilizada en una prueba
médica históricamente importante de la función renal, específicamente una medida de índice
de filtrado glomerular, ahora medida en gran parte por la prueba de la separación de la
creatinina. La prueba de la separación de la inulina fue realizada inyectando la inulina,
esperándola que se distribuirá, y después midiendo concentraciones de la inulina del plasma y
de la orina.

La pared celular

En el latín es donde podemos encontrar el origen etimológico del término pared celular. Y es que
las dos palabras que lo componen derivan de dicha lengua:

Pared emana de “paries”, que puede traducirse como “pared”.

La pared celular, por lo tanto, es aquello que recubre las células procariontes y de las células de las
plantas. Se trata de un manto rígido que se sitúa fuera de la membrana plasmática, contribuyendo
a formar la estructura de la célula y brindando protección a sus componentes. Se dice que la pared
celular se encarga de la mediación entre la célula y su entorno.

Las particularidades de la pared celular varían según el organismo en cuestión. Puede tratarse de
una capa de quitina (en el caso de los hongos), celulosa (plantas), peptidoglicano (bacterias) u
otros materiales.

En concreto, en el caso de las especies vegetales podríamos decir que la pared celular cuenta con
las siguientes funciones:

Se encarga de proteger lo que son los contenidos que tiene la célula.

Las protege de distintas enfermedades.

Se encarga de regular lo que es el crecimiento de citadas plantas, ya que contiene las moléculas
especializadas en esa tarea.

Consigue otorgar total y absoluta rigidez a lo que es la estructura celular.

Les dota de un sistema poroso que es el que procede a distribuir correctamente el agua y a hacerla
circular de la mejor manera posible. Esta función hay que establecer que también la lleva a cabo
con minerales y otras sustancias como nutrientes.
Las paredes celulares de los hongos otorgan dureza a su
estructura y permiten conservar la forma. Además
funcionan como barrera para impedir que ingresen
elementos tóxicos al hongo.

En el caso de la pared celular bacteriana, tendríamos que


decir que existen dos tipos de ellas: las gramnegativas y las
grampositivas.

En las plantas, la pared celular brinda soporte y puede dividirse, dependiendo la especie, en pared
primaria (que se adapta al desarrollo de las células), secundaria (el sector más cercano a la
membrana plasmática) y laminilla media (el espacio que vincula las paredes celulares primarias de
un par de células ubicadas con contigüidad).

Las bacterias y las algas también cuentan con paredes celulares con características y componentes
específicos.

En concreto, en el caso de las algas podemos exponer que su pared celular se encuentra
compuesta de polisacáridos, celulosa o glicoproteínas, por ejemplo.

Tejido

La noción de tejido tiene múltiples acepciones: puede tratarse de una tela o de un producto que se
fabricó tejiendo, por citar algunas posibilidades. Celular, por su parte, es aquello vinculado a las
células (la unidad microscópica y fundamental que constituye a los seres vivos).

Se conoce como tejido celular a la agrupación de células que comparten ciertas características y
que, actuando en conjunto y de forma coordinada, desarrollan distintas funciones en el organismo.
Esta definición de tejido se emplea en la anatomía, la zoología y la botánica.

El tejido celular se compone de células que tienen una embriogénesis en común. Dichas células se
organizan para formar un tejido y desarrollar una conducta fisiológica. Los animales (incluyendo al
ser humano) y las plantas vasculares son los únicos seres que cuentan con tejidos celulares,
aunque algunos expertos también incluyen en el conjunto a las algas pardas.

Hay tejidos celulares formados por un único tipo de célula, mientras que otros se componen por
diferentes clases de células que se disponen de manera organizada. Los animales más
evolucionados albergan más de cien tejidos celulares diferentes en el organismo.

En las plantas, pueden detectarse tejidos celulares como el secretor, el conductor, el protector y el
de sostén, entre otros. Cada uno desarrolla diferentes tareas orgánicas.

En los animales, por otro lado, podemos diferenciar entre cuatro grandes tipos de tejidos celulares:
el tejido muscular, el tejido epitelial, el tejido conectivo y el tejido nervioso. Cada conjunto,
además, se subdivide en otros tejidos (tejido sanguíneo, tejido óseo, etc.).

Diferenciación celular

La transformación morfológica y fisiológica de las células meristemáticas en tejidos adultos o


diferenciados constituye el proceso de diferenciación celular. Ésta, y la consecuente especialización
de la célula traen consigo la división de trabajo, formando células con funciones específicas. La
diferenciación se produce por la activación diferencial de algunos
genes y la represión de otros.

Según la posición que ocupa, cada célula recibe determinados


estímulos para desarrollar las actividades correspondientes.
Actualmente se está investigando cómo las células reciben,
interpretan y transmiten tales estímulos; se cree que en la
señalización pueden intervenir gradientes en la concentración de
determinadas moléculas.

Durante el proceso de diferenciación las células sufren una serie de


cambios en sus características y se produce un reajuste en sus relaciones mutuas. Los cambios
principales son:

1) Alteraciones en el contenido celular (vacuolas, plástidos, sustancias ergásticas, alteraciones


profundas del protoplasma o desaparición del mismo).

2) Cambios en la estructura de las paredes celulares, en espesor y en composición química, o por


desaparición de porciones de la misma (vasos).

3) Reajustes entre las células: aparición de espacios intercelulares que a veces modifican
notablemente el aspecto del tejido.

Los espacios intercelulares pueden tener formación esquizógena o lisígena. En el primer caso se
disuelve la laminilla media en los ángulos y aristas de las células. Como consecuencia, las células
contiguas se separan en dichos lugares formando los espacios intercelulares o meatos, que pueden
ensancharse por división de las células contiguas y formar cámaras mayores.

Cuando hay formación lisígena los huecos en los tejidos se originan por rotura de las células o
disolución de las paredes celulares.

4) Crecimiento diferencial en células vecinas. Hay 2 posibilidades: crecimiento simplástico y


crecimiento intrusivo.Se habla de crecimiento simplástico cuando el crecimiento de una célula se
produce al unísono con el de las células vecinas. En cambio, hay crecimiento intrusivo cuando es
desparejo con las células vecinas, cuando el elemento se abre camino entre ellas; las paredes de
las células contiguas se separan como durante la formación
de espacios intercelulares. Los plasmodesmos que existían
desaparecen y generalmente no se establecen nuevas
conexiones intercelulares en las porciones celulares que
crecen intrusivamente. Los elementos alargados como las
fibras y las traqueidas crecen por crecimiento intrusivo.

Las células adultas vivas, aunque hayan alcanzado especialización y estabilidad fisiológica, pueden
recobrar su actividad meristemática cuando son adecuadamente
estimuladas. Este proceso recibe el nombre de desdiferenciación
(reembrionalización según Strasburger 1994). No puede ocurrir cuando ha
ocurrido una modificación muy profunda del protoplasto o su desaparición.

Ocurre naturalmente en las plantas cuando se originan los meristemas


secundarios. Por ejemplo, el felógeno, meristema encargado de la
formación de los tejidos de protección secundarios, se origina por
desdiferenciación de células epidérmicias y/o subepidérmicas.

Tejidos simples

Las plantas tienen tres tipos básicos de tejidos:

El tejido fundamental comprende la parte principal del cuerpo de la planta. Las células
parenquimáticas (las más abundantes), colenquimáticas y esclerenquimáticas constituyen los
tejidos fundamentales.

El tejido epidérmico cubre las superficies externas de las plantas herbáceas, está compuesto por
células epidérmicas fuertemente unidas que secretan una capa formada por cutina y ceras llamada
cutícula que impide la pérdida de agua. En él se pueden observar estomas, tricomas y otro tipo de
especializaciones.

El tejido vascular está compuesto por dos tejidos conductores: el xilema y el floema, transportan
nutrientes, agua, hormonas y minerales dentro de la planta. El tejido vascular es complejo, incluye
células del xilema, floema, parénquima, esclerénquima y se origina a partir del cámbium.

Es un tejido simple de poca especialización, formado por células vivas en la madurez, que
conservan su capacidad de dividirse. Cumplen diversas funciones, de acuerdo a la posición que
ocupan en la planta, presentando formas y contenidos celulares acordes:

Fundamental: es el menos especializado, son células isodiamétricas, de paredes primarias


delgadas; se encuentra como relleno entre otros tejidos, en la región medular y en el córtex.
Retiene su capacidad de dividirse por mitosis a la madurez,
esta característica permite que de una sola célula se pueda
regenerar una planta completa por cultivo in vitro.

Foto de microscopía electrónica de barrido (MEB) de las


células del parénquima medular de un tallo de amor seco
(Bidens pilosa) 430x.

Clorofiliano: realiza la fotosíntesis, en hojas y tallo verdes. El parénquima en empalizada está


formado por células alargadas, ubicadas debajo del tejido epidérmico de las hojas. El parénquima
esponjoso o lagunoso se encuentra debajo del parénquima en empalizada, y se especializa además
de la fotosíntesis en el intercambio gaseoso.

Corte transversal de una hoja de Citrus limon, MEB 550x, en empalizada hacia la cara superior y
lagunoso hacia la inferior
Corte trasversal de hoja de Turnera hermannioides, MO 550x. Coloración: safranina-azul de Astra.

Reservante: especializado en acumular sustancias de reserva, almidón, lípidos, proteínas. Común


en raíces, bulbos, rizomas, tubérculos y semillas.

Parénquima reservante de lenteja


(Lens culinaris) con granos de almidón, MEB 850x

Célula parenquimática con granos de almidón simples y compuestos en médula de guayaibí. MEB
2500x

Aerénquima: parénquima de las plantas acuáticas que presenta grandes espacios intercelulares
para acumular aire y permitir la flotación y/o el intercambio gaseoso. El sistema de espacios queda
determinado por la formación de lagunas aeríferas o por la forma irregular o estrellada de las
células.

Aerénquima del tallo de Utricularia. MEB 90x

Aerénquima del tallo de Polygonum ferrugineus

Aerénquima con células estrelladas Schoenoplectus, (Juncus) MEB 230x.

Acuífero: parénquima de las plantas carnosas, cuyo mucílago permite la retención de grandes
cantidades de agua.

Parénquima asociado a los tejidos vasculares: generalmente de paredes primarias engrosadas o


secundarias. Se encuentran entre las células del xilema y floema de los haces vasculares.

Meristemos
Los meristemos o meristemas son la región de crecimiento
de las plantas. Se sitúan en el extremo de sus órganos, raíces
y tallos, así como en algunos puntos concretos dentro de
algunos tejidos como las hojas, que no solamente crecen
desde la punta o el xilema, lo que permite el crecimiento en
grosor de las plantas vasculares.

Corte histológico de un meristemo apical de tallo.

Corte histológico de un meristemo apical de tallo.

En las plantas el plan de crecimiento está mucho más estructurado que en animales. Éste se lleva a
cabo desde la punta de los órganos y cada división celular está programada para dar lugar a un tipo
celular concreto en una posición concreta. Este proceso que aumenta la complejidad de los tejidos
y permite el crecimiento se denomina diferenciación. Puedes leer más sobre qué es el proceso de
diferenciación celular en nuestro artículo aquí (próximamente).

Las plantas presentan pues dos tejidos meristemáticos conocidos como meristemos apicales, son
aquellos que se encuentran en la punta de la raíz principal, de la que han surgido todas las demás y
en la punta del tallo principal, desde el que se ha ramificado toda la planta o el árbol. Los
vegetales, al contrario que los animales, tienen un sistema de crecimiento continuo, durante toda
su vida las plantas siguen teniendo células capaces de reproducir el organismo entero.

Además de los meristemos apicales primarios, que siempre son dos, uno en la raíz y otro en el
tallo, podemos encontrar varios meristemas secundarios, en la punta de cada raíz lateral o de cada
rama. En los nudos de las ramas pueden encontrarse meristemos remanentes. Células
indiferenciadas en estado de latencia, que en caso de que una rama se rompa harán brotar una
nueva desde el mismo sitio desde el que se encontraba la anterior. En las plantas vasculares, que
son aquellas que permiten el crecimiento en grosor de sus troncos, los llamados meristemos
laterales que se encuentran aislados en el interior del tejido del tallo son los que darán lugar a los
sistemas de transporte de las plantas vasculares, el xilema y el floema. En las plantas no vasculares
encontramos meristemos intercalares, similares a los remanentes, que permiten el rebrote de
tallos y hojas de estos vegetales

Los meristemos apicales, suelen tener una estructura en tres capas, denominadas L1, L2 y L3. Las
células de las capas L1 y L2 se dividen siempre en el plano horizontal, agrandando de meristemo
hacia los laterales. Mientras que las células de L3, la capa celular más profunda del meristemo se
dividen en todos los planos, lo que permite el crecimiento en longitud del meristemo. Para ello
cada capa tiene una expresión génica diferenciada, que dará especificidad a las divisiones. Pero no
solo en grosor existe una especificidad de expresión génica. También a medida que las células del
meristema se alejan del centro (donde se encuentran las células madre del meristema), varía la
expresión genética de las células, lo que permite iniciar la formación de hojas, flores y raíces
laterales.
Los meristemos de raíz (RAM, del inglés root apical
meristem) y tallo (shoot apical meristem) presentan
diferencias en su crecimiento y diferenciación, gracias a
los cuales las plantas tienen raíces y tallos diferenciados.
Puedes leer más de ellos en los artículos que les
dedicamos al Ram aquí y al SAM aquí (próximamente)…

Parénquima

Se denomina parénquima al tejido orgánico que poseen


tanto los órganos animales como las plantas pero, en
cada caso cumpliendo determinadas funciones según
corresponda, de allí que, se diferencie el parénquima
animal y el parénquima vegetal.

El parénquima también puede denominarse como tejido parenquimal o tejido parenquimático.

El término parénquima forma parte de los estudios de la histología, disciplina que se encarga de
estudiar los tejidos orgánicos, sus estructuras y sus funciones.

Parénquima animal

El parénquima animal es un tejido esencial que permite el funcionamiento de los diversos órganos
en los que se encuentra y, es estudiado por la histología animal.

Entre los parénquimas que se pueden mencionar en los animales están el de los pulmones, el de
los riñones, el del cerebro, el del hígado, el tejido muscular, el tejido nervioso, entre otros.

Por ejemplo, el tejido epitelial se reconoce como parénquima porque permite la secreción de los
epitelios glandulares.

Parénquima vegetal

En botánica, se denomina parénquima al tejido vegetal fundamental que se caracteriza por ser
abundante, esponjoso y estar extendido entre los órganos vegetales.

El parénquima vegetal es un tejido compuesto por células de paredes son blandas y con diversas
formas que le permite rellenar los espacios vacíos entre dichos órganos.

En este sentido, el parénquima vegetal constituye un tejido extenso que es cuantioso en las partes
blandas de las plantas como hojas y frutos.
Asimismo, según se localice el parénquima vegetal tiene como función
llevar a cabo actividades esenciales y especializadas para las plantas
como:

La nutrición.

La respiración.

La fotosíntesis.

La reproducción.

La elaboración de sustancias imprescindibles.

La regeneración de los tejidos de las plantas como nuevos tallos y raíces.

Cicatrizar o reparar daños en de los tallos y hojas.

Tipos de parénquima vegetal

Parénquima clorénquima: también se denomina como parénquima clorofílico o asimilador, se


especializa en realizar la fotosíntesis.

Parénquima de reserva: almacena y transporta sustancias nutritivas. Es muy abundante en la parte


subterránea de la planta, como los tubérculos y en plantas como el cactus.

Parénquima aerífero: es característica de las plantas que se desarrollan en medios acuáticos, se


encarga de almacenar y conducir el aire en el interior de las plantas.

Parénquima acuífero: se caracteriza por almacenar agua en aquellas plantas que están en
ambientes secos.

Colénquima

El colénquima es uno de los tejidos de sostén. Es fuerte y flexible; es un tejido plástico, puede
cambiar de forma sin romperse (no recupera su forma original). Su nombre deriva del griego colla,
que significa soldadura, con referencia a la gruesa pared de sus células.

Morfológicamente es un tejido simple, homogéneo, constituido por un solo tipo de células.

Es el tejido encargado del sostén de hojas y tallos en crecimiento. En raíces aparece muy
raramente, se lo encuentra en las que están expuestas a la luz (plantas epífitas).

En órganos adultos es el tejido de sostén de partes de la planta que no desarrollan mucho


esclerénquima, como las hojas y tallos de algunas plantas herbáceas. Falta en tallos y hojas de
ciertas monocotiledóneas como las gramíneas, que desarrollan tempranamente esclerénquima.
bullet Localización. Tiene generalmente posición periférica, está ubicado directamente debajo de
la epidermis o está separado de ella por una o dos capas de células (Mansilla et al., 1999). En los
tallos puede formar una capa continua alrededor de la circunferencia, o aparecer en cordones, a
menudo en costillas exteriormente visibles. En pecíolos la distribución es similar a la encontrada
en tallos. En las venas foliares mayores aparece en una o ambas caras, si está en una sola es en la
inferior; también a lo largo del borde.

Corte transversal de tallo de Mikania cordifolia, guaco (Dicot.) con

Costillas de colénquima

Corte de tallo mostrando costillas de colénquima

Colénquima en transcorte de hoja de Cephalanthus glabratus, sarandí (Dicot.),

Mostrando la ubicación del colénquima en la vena media.

Colénquima rodeando la vena media

Colénquima rodeando la vena media

Colénquima rodeando la vena media

Puede aparecer en partes florales o frutos. Las cubiertas de frutos que son blandas y comestibles,
por ejemplo las de las uvas, son frecuentemente colenquimatosas (Mauseth), es la porción que se
come en las pasas de uva.

En la periferia del floema o xilema de los haces vasculares de tallos o pecíolos se desarrolla muchas
veces un tejido que algunos autores consideran como "parénquima colenquimatoso" por su
ubicación no periférica; en los últimos textos se describe como colénquima perivascular (Metcalfe,
1979).

En hojas que presentan movimientos násticos, como las hojas sensitivas de varias especies de
Mimosa (Dicot.), el pecíolo presenta colénquima superficial excepto en la articulación, donde el
colénquima está profundamente ubicado. Las paredes del colénquima son ricas en iones cloro y
potasio, que son bombeados fuera del protoplasto durante la contracción celular que es la base del
movimiento foliar (Mauseth). Ver el video de Mimosa (toma varios minutos descargarlo).

bullet Estructura. Las células del colénquima son generalmente alargadas, fusiformes o
prismáticas, de hasta 2 mm de longitud. En corte transversal son poligonales.

Esclerénquima

El esclerénquima es uno de los dos tejidos de sostén que poseen los vegetales. Su nombre deriva
de dos palabras griegas: scleros (duro) y enchyma (sustancia o infusión).
Es un tejido elástico, es decir que puede ser deformado por tensión o presión, pero retoma su
forma original cuando la fuerza desaparece.

Comprende complejos de células que otorgan a la planta resistencia a los estiramientos,


torceduras, pesos y presiones.

En algunos casos la fortaleza y elasticidad de las paredes secundarias de ciertas células sirven como
medio defensivo, ya que otorgan a la planta resistencia contra las partes bucales, garfios y
ovipositores de los insectos.

Las células esclerenquimáticas se diferencian de las colenquimáticas en que poseen paredes


secundarias generalmente lignificadas y en que, cuando adultas, carecen frecuentemente de
protoplasma.

COLÉNQUIMA ESCLERÉNQUIMA

Células Desdiferenciables Incapaces de desdiferenciación aún si conservan el protoplasto

Pared Pared primaria

Flexible, plástica Pared secundaria lignificada

Protoplasto Vivo, activo Muere a la madurez

Corte transversal de tallo de zapallo Cucurbita sp.

Localización de tejidos en CT de tallo

Las células del esclerénquima deben sus propiedades a la pared secundaria, que presenta celulosa,
hemicelulosas, y además hasta 30% de lignina. La lignificación se produce desde afuera hacia
adentro, comienza en la laminilla media y pared primaria; la capa S3 a veces es solamente
celulósica.

La lignina es la responsable de la fortaleza y rigidez de la pared. Por ser inerte, resistente y muy
estable, protege a los otros componentes de la pared contra ataques físicos, químicos y biológicos.
Regula la hidratación de la celulosa, y la elasticidad de la pared.

Las paredes secundarias son indigeribles: no hay animal que tenga enzimas capaces de disolver
estas paredes, aún las termites tienen éxito solamente por la acción de hongos actinomicetes que
llevan en su tracto digestivo (Mauseth, 1988).
Las células del esclerénquima presentan una gran variación en cuanto a forma, estructura, origen y
desarrollo. Entre los diferentes tipos hay tal gradación que muchas veces es difícil separar las
distintas formas.

Se han propuesto una variedad de sistemas para la clasificación de las células esclerenquimáticas.
Aquí consideramos dos tipos básicos, que se diferencian por la forma de las células: esclereidas y
fibras. Cuando es difícil ubicar una célula en una u otra categoría, se puede usar el término
fibroesclereida.