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ARQUITECTURA MODERNA ARQUITECTURA MODERNA Y ESTADO

CEDODAL

ARQUITECTURA MODERNA Y ESTADO EN ARGENTINA. Edificios para Correos y Telecomunicaciones (1947 - 1955)
CENTRO DE DOCUMENTACIÓN DE ARQUITECTURA EN ARGENTINA
LATINOAMERICANA

Y ESTADO EN ARGENTINA
 
El Centro de Centro de Documentación de Arquitectura La arquitectura moderna, en Argentina, forma parte in-
Latinoamericana, se formó en Buenos Aires en el año 1995 disoluble de la historia material del siglo XX y constituye,
con el objetivo de contribuir al desarrollo de la investigación por tanto, un campo de estudio que permite bucear en
histórica, la formación teórica, la capacitación de recursos
Edificios para Correos y Telecomunicaciones
procesos complejos que definieron la espacialidad actual
humanos y la difusión de la arquitectura iberoamericana.
El CEDODAL cuenta con un importante fondo documental
de nuestros edificios y ciudades, a la vez que aporta a la
que se reunió a través de más de cuarenta años de labor de sus generación de un patrimonio cultural relevante; a pesar de
directores y con el aporte de adquisiciones o donaciones de nu-
merosos profesionales e investigadores en este último tiempo.
(1947 - 1955) los esfuerzos hechos por alguna historiografía para negar-
lo, la arquitectura moderna fue sinónimo de arquitectura
La documentación del CEDODAL comprende:
pública durante dos largas décadas (1935-55) en que se
- la BIBLIOTECA de aproximadamente 30.000 volúmenes
de arquitectura, urbanismo, historia y arte, preferentemente forjaron avances modernizadores notables.
de América Latina. El corpus integra unidades temáticas De este modo conjuntos habitacionales, hospitales, escue-
tales como arquitectura contemporánea en América Latina, las, infraestructura para el turismo, edificios emblemáticos
Vivienda popular, Arte Latinoamericano, Preservación del de empresas públicas como YPF o la Junta Nacional de Gra-
patrimonio y Técnicas tradicionales.
nos y, por supuesto, los edificios gestados en la Dirección
- la HEMEROTECA con alrededor de 10.000 revistas, de
países iberoamericanos, es la colección más importante que de Arquitectura de Correos y Telecomunicaciones (DACyT)
existe sobre arquitectura y urbanismo en América Latina. a partir de 1947, forjaron una imagen de modernidad
- la FOTOTECA incluye secciones de fotografía histórica, desde lo estatal, asociada a un proyecto modernizador
fotografía de investigación y un importante fondo de diaposi- integral del país.
tivos, estimándose su volumen en un total de 35.000 unidades.
Hay cerca de 80 álbumes de fotos originales que cubren de
La historiografía de la arquitectura moderna producida en
1859 a 1950. Dentro de esta sección merece destacarse la colec- Argentina a partir la década de 1980, ha ido proponiendo
ción de TARJETAS POSTALES, con imágenes de principios del renovadas interpretaciones, concurriendo al mejor cono-
siglo XX de las ciudades americanas, obras de arquitectura y cimiento y enfatizando el interés acerca de una infinidad
escultura urbana y la Biblioteca especializada que incluye
de obras que construyeron nuestros tejidos urbanos
ediciones originales y recortes periodísticos temáticos.
- la MAPOTECA cuenta con varios centenares de planos de cubriendo las necesidades de dar albergue a las nuevas
arquitectura y urbanos, en su mayoría con soporte heliográfico. funciones y a los nuevos requerimientos espaciales de
Integran esta sección dibujos originales de arquitectura, gra- ciudades que se expandían y modificaban. El CEDODAL,
bados y una importante colección de planos catastrales. en los últimos años ha publicado gran cantidad de investi-
- el ARCHIVO DOCUMENTAL comprende una inmensa
gaciones sobre estas problemáticas, abordadas desde las
documentación de recortes periodísticos, fotocopias de artícu-
los y folletos, iconografía y correspondencia de arquitectos escalas urbana y arquitectónica; asimismo, en la Facultad
y artistas, así como una sección de manuscritos originales y de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la UNL, estos
una colección de microfilms sobre documentación histórica temas han sido objeto de estudio, dando como resultado
de archivos españoles y americanos. diversas publicaciones académicas.
En el CEDODAL está también integrado el CENTRO BARRO
que atiende las iniciativas vinculadas a técnicas tradicionales
Siguiendo el derrotero de estas líneas ya trazadas, este
y vivienda. libro, fruto del Convenio firmado entre las entidades men-
cionadas y la Comisión Nacional de Museos, Monumentos
Director: Arq. Ramón Gutiérrez y Lugares Históricos, pretende explorar la formación de
ramongut@interserver.com.ar
la arquitectura pública moderna ejecutada en la DACyT,
Vicedirectora: Dra. Graciela María Viñuales
cenbarro@interserver.com.ar indagando en sus homogeneidades y diferencias, inter-
Coordinadora Técnica: Dra. Patricia Méndez pretando a cada uno de los casos como manifestación
patrimen@gmail.com del debate de las ideas sobre la arquitectura y la ciudad
Coordinador Editorial: Arq. Julio Cacciatore vigentes en ese período y reconociendo las condiciones y
juliocacciatore@gmail.com
los mecanismos de producción de estos edificios, a fin de
Arte Latinoamericano: Dr. Rodrigo Gutiérrez Viñuales
rgutierr@ugr.es promover un conocimiento que aporte a su más ajustada
Ambiente y Territorio: Dr. Alejo Gutiérrez Viñuales apreciación y a la conservación de ese patrimonio.
alejo.gutierrez.vinuales@gmail.com
Investigación y gestión: Lics. Elisa Radovanovic, Cristina Adriana Collado
González Bordón; Arqs. Carlos Balmaceda, Marta
García Falcó, Liliana Lolich y Diana Rosemberg FADU-UNL
Informática: Arq. Dora Castañé e Ing. Martín Gutiérrez
Viñuales
Documentalistas: Arqs. Susana Mendigochea; Katherine
Mora Rojas; Lic. Lucía Rud, Faustino Chirino y
Margarita Gibbons

www.cedodal.com | cedodal2009@gmail.com

tapa correo.indd 1 20/08/2013 02:49:37 p.m.


DIRECCIÓN
Dra. Patricia Méndez (CEDODAL)

EDICIÓN
Dra. Adriana Collado (FADU-UNL)

INVESTIGACIÓN
Dra. Adriana Collado (Dirección General)

EXPOSICIÓN
Dra. Patricia Méndez
Juan Claudio Tristán
DISEÑO DE PANELES Presidente del Correo Oficial de la República Argentina
Arq. Katherine Mora Rojas

PROCESAMIENTO DE IMÁGENES
Arq. Katherine Mora Rojas; Srta. Luisa Gómez Cardona

FOTOS DE TAPA y CONTRATAPA


Correos de Santa Fe, Mar del Plata, Córdoba y Mendoza
(María Martina Acosta, Julio Arroyo, Claudia Montoro Arq. Alberto Andrés Petrina
y Graciela Moretti) Vicepresidente Primero a cargo de la Presidencia

ARCHIVOS Y BIBLIOTECAS CONSULTADOS AGRADECIMIENTOS


Archivo General de Indias (Sevilla). Néstor y Exequiel Adamo; Ana María Alonso; Luis Andrade; María
Archivo General de la Nación. Eugenia Arive; Álvaro Arroyo; Julio Arroyo; Carlos Balmaceda;
Archivo Histórico de la Provincia de Corrientes. Mauricio Battauz; Daniel Birchner; Francisco Javier (h), María
Archivo Histórico Municipal de Neuquén. José y María Luisa Bó; Alejandro W. y Wilfredo Bunge (h); Claudio
Archivo Histórico Municipal de Santa Rosa de la Pampa. Bustamante; Elvira Buxadera; Beatriz Cáceres Monié de Malter
Archivo Histórico Municipal Roberto T. Barilli. (Mar del Plata) Terrada; Florencia Corces; María Elena del Barco; Lucila Fierro;
Archivo Histórico Provincial de Neuquén. María Luisa Gallardo; Grupo de Arquitectura Moderna Argentina
Archivo privado Nemecio Nieto. (San Juan). - GAMA; Magdalena García; Marta García Falcó; Ricardo Gasalla;
Biblioteca del Congreso de la Nación. Osvaldo Giorgi; Germán Gómez Bustos; Carlos Gómez Sierra;
Biblioteca Nacional. Belén Goytía; Julio Heguilor Rocca; Carolina Kot; Ana María Lang;
Casa de Moneda. Marina Lavalle Cobo; Laura Levatti; Alejandro Leveratto; Alberto
CeDIAP. Centro de Documentación e Investigación de la Arquitectura Lucchesi; Fernando Martínez Nespral; Rinaldo Osvaldo Miscione;
Pública. Ministerio de Planificación Federal. Claudia Montoro; María Eugenia Moreno; Macarena Muñoz; Manuel
CEDODAL. Centro de Documentación de Arquitectura Latinoamericana. Net; Alberto Nicolini; Pablo Numa Tapia; Linda R. J. Peso; Marcelo
CIT-CNC. Centro de Información Técnica. Comisión Nacional de Perusso; María Emilia Pugni; Horacio Quiroga; Omar Ramponi; Juan
Comunicaciones. Martín Repetto; Elio Reynoso; Gabriel Romero; Nathalia Rúa; Raúl
CPAU. Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo. Rubini; Gabriela Santibáñez; Cristina Sardá; Fernando Saladrigas;
CRIHDAC - DNA. Centro de Recuperación, Investigación Histórica Hugo Segawa; Jorge Seguí; María Belén Simovich; Alicia Sirvent;
y Digitalización del Archivo de Correos - Dirección Nacional de Graciela Smitt; Ramiro Sosa; Pedro Tagarelli Ortega; Felipe Traverso;
Arquitectura. Eudaldo Vidal (in memoriam).
Hemeroteca de la Biblioteca Pública de la UNLP.
Oficina de Catastro. Municipalidad de Córdoba.
Sociedad Central de Arquitectos.

Arquitectura moderna y estado en argentina : edificios para correos y telecomunicaciones 1947-1955 / Adriana Collado ... [et.al.] ; dirigido por
Patricia Méndez ; edición a cargo de Adriana María Collado. - 1a ed. - Buenos Aires : CEDODAL - Centro de Documentación de Arte y
Arquitectura Latinoamericana; Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo UNL, Argentina, 2013.
152 p. + CD-ROM : il. ; 29x21 cm.

ISBN 978-987-1033-48-5

1. Arquitectura Moderna. 2. Historia de la Arquitectura Argentina. I. Collado, Adriana II. Méndez, Patricia, dir. III. Collado, Adriana María, ed. lit.
CDD 720.1

Hecho el depósito que marca la ley 11.723, queda prohibida la reproducción total o parcial de este libro, salvo expresa autorización de los autores
ARQUITECTURA MODERNA
Y ESTADO EN ARGENTINA
Edificios para Correos y Telecomunicaciones
(1947 - 1955)
ÍNDICE

7 Prólogo
Juan Claudio Tristán

8 Valorando nuestro patrimonio


Arq. Juan Martín Repetto

9 La Investigación en la Facultad de Arquitectura, Diseño y


Urbanismo
Arq. Miguel Irigoyen

11 Introducción
Dra. Arq. Adriana Collado

15 El Correo Argentino en tiempos de cambio


Arq. Ramón Gutiérrez

17 Los primeros edificios de correos


Dra. Arq. Graciela María Viñuales

23 Arquitectura y modernidad en la Argentina / II


Arq. Pedro Conrado Sonderéguer

29 Arquitectura moderna para el servicio postal – Argentina,


1947-1955
Dra. Arq. Adriana Collado

55 La inteligencia ciega. Los edificios de correos, 1947-1955


Arq. Pedro Conrado Sonderéguer

62 Desplazamientos y correspondencias proyectuales.


Edificio Movimiento
Dr. Arq. Eduardo Maestripieri

67 El Palacio de Correos y Telecomunicaciones de Mendoza


Mg. Arq. Graciela Moretti

73 Fragmentos de un proyecto moderno. El Correo de Santa Fe


Mg. Arq. María Martina Acosta, Dra. Arq. María Laura Tarchini

79 La sede del Correo de Córdoba


Arq. Juana Bustamante

84 El edificio de correo de San Juan, punto de partida ejemplar


Dr. Arq. Marcelo Vizcaíno
89 Una lectura moderna en la tradición correntina: la cabecera del
Distrito 13 de Correos
Dra. Arq. Patricia Méndez

95 Una imagen moderna para la comunicación en Mar del Plata


El racionalismo del edificio de Correos y Telecomunicaciones
Mg. Arq. Alejandro Novacovsky, Mg. Arq. Analía Benítez

101 El correo, en Neuquén


Dra. Arq. Liliana Lolich

107 Edificio de Correos y Telecomunicaciones de Santa Rosa


de La Pampa
Dra. Arq. Liliana Lolich, Ing. Cristina Covas

112 Los edificios de correos como proyecto de ciudad


Mg. Arq. María Laura Bertuzzi

117 Artistas gráficos en correos y telecomunicaciones (1930-1956).


Algunas notas
Dr. Rodrigo Gutiérrez Viñuales

121 Trabajo Postal y Arquitectura Pública. Funciones e Imaginarios


de Modernidad
Dra. Cecilia Dinardi

126 Demoras y silencios en los edificios de Correos: la contracara de


las revistas de arquitectura
Dra. Arq. Patricia Méndez

130 La Dirección de Arquitectura de Correos y Telecomunicaciones


en las revistas del Organismo
Arq. Constanza Eliggi

135 Herencia olvidada en la buhardilla de un palacio.


El archivo de Correos a cargo del CRIHDAC – DNA
Arq. Lucrecia Guarrera

141 Biografías
Lic. Elisa Radovanovic

149 Bibliografía
Arq. Sofía B. Rotman
Hoy, a diez años de la recuperación de nuestro Correo Oficial por parte del Estado Na-
cional, tenemos el agrado de compartir este importante y extenso análisis sobre la Arquitec-
tura Moderna desarrollada en nuestro país durante el gobierno de Juan Domingo Perón entre
1946 y 1955, comprometiéndonos con la revalorización de la historia de la Institución, en to-
dos sus aspectos.

En pleno auge del Modernismo, los edificios de Correo en Argentina, fueron constituidos 


como espacios de extrema relevancia social y cultural, tanto por el servicio otorgado a la comu-
nidad (de gran tenor cosmopolita), como por su implicancia como cara visible del Estado.

Desde el enfoque del desarrollo de la arquitectura de los edificios de Correo en el país,


vemos de significativa importancia, el contribuir a la investigación y elaboración teórica, como
también a la puesta en valor de los patrimonios culturales, que desde el Movimiento Moderno,
sentaron un precedente estético y cultural constituyente en la identidad de numerosos pueblos
y ciudades de la República Argentina.

En la impronta de los edificios de Correo construidos entre 1946 y 1955 se reconoce,


nuevamente, al Estado como propulsor del bienestar social a través de instituciones que propi-
ciaban la activa participación ciudadana.

Nos enorgullece, en esta oportunidad, compartir el compromiso con la Comisión Na-


cional de Museos, Monumentos y Lugares Históricos, la Universidad Nacional del Litoral y el
CEDODAL, para la publicación de este importante aporte a la revalorización del patrimonio de
todos los argentinos.

Correo Oficial
Abrazando la Patria

Juan Claudio Tristán


Presidente del Correo Oficial de la República Argentina

7
Valorando nuestro patrimonio

En principio la investigación necesita más cabezas que medios.


Severo Ochoa

En este trabajo de investigación deben destacarse innumerables aspectos cuya sinergia


da lugar a esta magnífica obra de difusión. Entre éstos hay algunos de forma y otros de conteni-
do, que han posibilitado la investigación y su posterior difusión.

En primer lugar la idea plasmada en un documento que expresó la voluntad de articular


el aporte de distintos organismos públicos y privados, para desarrollar los trabajos que se ve-
nían materializando sobre esta temática. La Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la
Universidad Nacional del Litoral (UNL) en Santa Fe, el Centro de Documentación de Arquitectura
Latinoamericana (CEDODAL) y la Comisión Nacional de Museos y de Monumentos y Lugares
Históricos.

Este trabajo sobre la Arquitectura Moderna, en un sistema patrimonial muy especial


como resultan los edificios de Correos en la Argentina en la década del 50 del siglo pasado, nos
permiten visualizar cómo, cuando el Estado se compromete en un proyecto de esta magnitud,
puede generar un sistema de calidad total, donde la totalidad de los aspectos son estudiados,
dando un producto final en un sistema federal funcionando con sentido democrático. No siem-
pre es así, ni fue así en todos los casos, pero aquellos que creemos en que el Estado es el gran
articulador y debe tener la capacidad de generar estos proyectos macro con estos altos niveles
de calidad en la realización, tomamos este caso como una demostración que la voluntad política
y un sistema ideológico adecuado, pueden conseguir la grandeza de la Patria, que es en todo
caso estos sistemas virtuosos repetidos ante cada necesidad de la comunidad.

No nos causa asombro, porque ya nos tiene acostumbrados el CEDODAL y su Pléya-


des de investigadores, a estos niveles de calidad de investigación y su capacidad para obtener
caminos para su difusión. En nuestro país lamentablemente no es esto una generalidad, por
lo que deberíamos apoyar desde el Estado más enfáticamente estas organizaciones, que con
gran esfuerzo cubren vacíos que el Estado a veces elude, no siempre inocentemente. También
debemos congratularnos de las universidades cumpliendo su rol, no solo de formación sino
también de investigación, como en este caso la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo
de la UNL. Por último, el invalorable apoyo de nuestro Correo, que entendió desde el inicio de su
gestión estatal que el resultado de una empresa no se rige solo por la rentabilidad económica,
sino también por al rentabilidad social y el apoyo a esta publicación es una prueba irrefutable
de esa visión.

Siempre atrás de las organizaciones están las personas, son muchas y todas valiosas, pero
quiero destacar especialmente al Arquitecto Ramón Gutiérrez que me honra con su amistad, mi
especial reconocimiento a la Arquitecta Adriana Collado que investigó y coordinó magnífica-
mente el proyecto, a la Arquitecta Patricia Méndez a cargo de la exposición y todos los expertos
que hicieron posible esta publicación. Disfrutemos ahora de esta obra sobre la Arquitectura
Moderna y sobre el Estado construyendo sistemas de servicio de calidad para todos. Será res-
ponsabilidad de la Comisión Nacional de Museos y de Monumentos y Lugares Históricos, elegir
los emblemáticos y concretar su declaratorias como Monumentos Históricos Nacionales, para
proteger este sistema Patrimonial que integra la memoria de todos los Argentinos.

Arq. Juan Martín Repetto

8
La Investigación en la Facultad de Arquitectura, Diseño
y Urbanismo

“Las novedades producidas en la dinámica de los procesos de investigación, en el perfil de


los actores que intervienen en ella y en la cultura de las instituciones científicas, promueven
un nuevo modo de producción de conocimientos. La actividad de investigación se
caracteriza hoy por tener su punto de partida en los contextos de aplicación, por su carácter
transdisciplinario, por una gran heterogeneidad organizativa y por requerir, además, de
un sistema de amplia base social para el control de la calidad, debido a que se privilegia el
problema a resolver como principio organizador del conocimiento.
Esta nueva dinámica requiere, por lo tanto, sumar a las capacidades existentes de la
Universidad el diálogo abierto con otros actores sociales, una mayor atención a los problemas
del entorno social y un crecimiento relativo de las actividades de investigación surgidas de
una nueva sinergia con el medio socio productivo.
La responsabilidad social que impregna el proceso de producción de conocimientos conlleva
el compromiso de incorporar en la investigación nuevas temáticas vinculadas a problemas
concretos y promover instrumentos para su solución que signifiquen un impacto económico,
social y cultural.”1

El rol de la investigación en las Facultades de Arquitectura Públicas suele ser un capítulo


relegado en las agendas de política institucional, planteando en la actualidad un conjunto de de-
safíos a la disciplina y a los correspondientes procesos de gestión en investigación y desarrollo.

En este sentido, debe destacarse que el presente texto surge de una reflexión sobre la
situación histórica y contextual de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la Uni-
versidad Nacional del Litoral, no obstante lo cual quizás algunos aspectos y tópicos abordados
puedan extrapolarse a otras realidades institucionales.

Hace algunos años, la FADU debió repensarse para afrontar los desafíos de la propuesta
de gestión de la UNL citada inicialmente. Ello significó resolver un doble problema, dado que
si delinear nuevas políticas de investigación, cuyas agendas se construyan desde la inclusión
de múltiples miradas y actores, por sí mismo constituía una meta ambiciosa, más aún lo era
para una disciplina joven en la Universidad, sin demasiada tradición en investigación y en un
contexto local, e incluso nacional, dominado por otras lógicas científicas consolidadas durante
décadas. Al respecto vale destacar que la Arquitectura continua hoy en día sin poseer un espacio
propio en ciertos nomencladores de Ciencia y Técnica, debiendo inscribirse en sucesivas deriva-
ciones hasta llegar finalmente a un lacónico “otras disciplinas”…

No obstante un contexto dificultoso, la Facultad promovió un conjunto de acciones de


desarrollo y debió tomar partido ante un tradicional dilema universitario: convalidar las activi-
dades de investigación exclusivamente como expresión de individuos o grupos, cuyos móviles e
intereses se fundan en expectativas sectoriales, o promover políticas integrales que, sin perjudi-
car ni excluir los recursos ya instalados, coloquen el interés institucional por sobre las iniciativas
personales.

Esta última posición, que “per se” incluye las fortalezas individuales, se consideró como la
mejor estrategia para abordar las crecientes interpelaciones del contexto a las instituciones de
educación superior. En efecto, el mayor desafío de la Universidad actual es la apropiación social del
conocimiento, contribuyendo al desarrollo integral de la comunidad a partir del saber, la ciencia,
la tecnología y la cultura, a cuyos efectos deben concebirse políticas que articulen la formación de
recursos humanos, producción de conocimientos y transferencia de manera integrada.
1.“Educación y Técnica como
La presente obra es una cabal expresión de un significativo crecimiento institucional Proyecto Político”. Propuesta de
y de un modo complejo de gestión de la investigación en arquitectura, que atienda tanto a la Gestión UNL, 2005.

9
multiplicidad de actores vinculados al patrimonio histórico como a los intereses específicos de
la FADU en su contexto regional.

Un convenio del año 2009 con la Municipalidad de Santa Fe para el desarrollo de un


proyecto ejecutivo de recuperación del Correo de la ciudad, cuya naturaleza podría encuadrarse
erróneamente como una actividad de Extensión o Transferencia, fue el origen de un conjun-
to de investigaciones, recuperación de antecedentes, fuentes documentales y demás acciones
complementarias que, progresivamente, adquirieron entidad propia para constituir un material
coherente y representativo de un singular momento de la arquitectura moderna del país. En pa-
ralelo, un conjunto de complejas gestiones entre diversas instituciones, investigadores y acto-
res calificados, aportaron el soporte técnico y conceptual necesario para la edición de una obra
que, asimismo, expresa con claridad meridiana, y quizás de manera inédita, la potencialidad de
aunar las sinergias individuales e institucionales en pos de un proyecto compartido.

La Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la UNL agradece a todos y cada uno


de los partícipes de este proyecto ejemplar. Asimismo celebra, con optimismo, la edición de un
nuevo libro con la convicción que en este mismo acto se rinde un merecido tributo, tanto al
acervo arquitectónico nacional como a una de las mayores y más caras misiones universitarias:
multiplicar los efectos del conocimiento.

Arq. Miguel Irigoyen


Decano Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo. Universidad Nacional del Litoral

10
Introducción

La producción de la Dirección de Arquitectura de Correos y Telecomunicaciones (en


adelante, DACyT) fue un tema de interés recurrente en el marco de las investigaciones sobre
la arquitectura y el urbanismo modernos en Argentina, que se han venido desarrollando en la
Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la Universidad Nacional del Litoral (FADU-UNL)
desde varios años atrás. Posiblemente motivados por el hecho de que uno de los más importan-
tes exponentes santafesinos de esa arquitectura es, precisamente, el espléndido edificio de Co-
rreos y Telecomunicaciones, al que vemos deteriorarse y perder valores día a día; tal vez porque
en el cruce de experiencias con investigadores de otros ámbitos (Mendoza, Córdoba, Patagonia)
encontrábamos una convergencia de opiniones y preocupaciones acerca de la importancia de
estos edificios en nuestras respectivas sedes; o quizás por el solo hecho de ubicarnos frente a
una producción que impacta por su calidad y que despierta interrogantes por el escaso cono-
cimiento elaborado a partir de ella; lo cierto es que a esas inquietudes, inicialmente difusas,
perfiladas luego con mayor claridad, tratamos de responder con este trabajo.

La arquitectura moderna, en Argentina, forma parte indisoluble de la historia material del


siglo XX y constituye, por tanto, un campo de estudio que permite bucear en procesos complejos
que definieron la espacialidad actual de nuestros edificios y ciudades, a la vez que aporta a la gene-
ración de un patrimonio cultural relevante; a pesar de los esfuerzos hechos por alguna historiogra-
fía para negarlo, la arquitectura moderna fue sinónimo de arquitectura pública durante dos largas
décadas (1935-55) en que se forjaron avances modernizadores notables. De este modo conjuntos
habitacionales, hospitales, escuelas, infraestructura para el turismo, edificios emblemáticos de em-
presas públicas como YPF o la Junta Nacional de Granos y, por supuesto, los edificios gestados en la
DACyT para correos y comunicaciones, forjaron una imagen de modernidad desde lo estatal.

La historiografía de la arquitectura moderna producida en Argentina desde los años ‘80,


ha propuesto nuevas interpretaciones, concurriendo al mejor conocimiento y enfatizando el
interés de una infinidad de obras que construyeron nuestros tejidos urbanos cubriendo las ne-
cesidades de dar albergue a las nuevas funciones y a los nuevos requerimientos espaciales de
ciudades que se expandían y modificaban. El CEDODAL, en los últimos años ha publicado gran
cantidad de investigaciones sobre estas problemáticas, abordadas desde las escalas urbana y
arquitectónica; en la FADU-UNL, como antes dije, también han sido objeto de estudio, dando
como resultado diversas publicaciones académicas. Siguiendo esas líneas ya trazadas, pretende-
mos explorar la formación de la arquitectura pública moderna ejecutada en la DACyT, indagando
en sus homogeneidades y diferencias, interpretando a los casos de estudio como manifestación
del debate de las ideas sobre la arquitectura y la ciudad vigentes en ese período y reconociendo
las condiciones y los mecanismos de producción de estos edificios, a fin de promover un conoci-
miento que aporte a su más ajustada apreciación.

El punto de inicio de este trabajo, estuvo dado por una convocatoria de la Municipalidad
de Santa Fe que, ante la gestión de un convenio con el Correo Argentino (luego no concretado)
solicitó en 2009 a la FADU-UNL un estudio para la puesta en valor y refuncionalización del correo
local; me correspondió estar a cargo, secundada por Ma. Laura Tarchini y Martina Acosta, de
la investigación histórica y valoración patrimonial, cuyos primeros resultados concluyeron en
diciembre de ese año. La necesidad de afrontar esta tarea en medio de una notable ausencia de
fuentes accesibles y de bibliografía documentada, llevó a multiplicar las líneas de indagación; el
inicio de 2010 fue un momento en que (casualmente?) se produjo una coincidencia de intereses
que permitieron afianzar la investigación: en la Comisión Nacional de Museos, Monumentos y
Lugares Históricos (CNM), se estaba trabajando con el criterio de temáticas y series patrimoniales,
detectándose el caso de los correos modernos como una de las ausencias en las declaratorias
de edificios del siglo XX; en el ámbito académico, acabábamos de integrar el Grupo de Estudios
sobre Arquitectura Moderna Argentina (GAMA) en el que varios integrantes compartíamos el
interés por este tema, que fue debatido en distintos encuentros; en la Dirección Nacional de
Arquitectura (DNA) se comenzaba a rescatar, mediante la decisión de los funcionarios y la va-
liosa experiencia archivística de Lucrecia Guarrera, el archivo técnico que por una década había
permanecido inaccesible y que aportó una fuente de valor insustituible.

11
La CNM fue el primer organismo en brindar apoyo, facilitando las gestiones con la DNA
para conocer y acceder a ese archivo técnico de Correos (hoy Centro de Recuperación, Investiga-
ción Histórica y Digitalización del Archivo de Correos–CRIHDAC) que estaba recién en la primera
etapa de organización; un miembro de la CNM, Jorge Tartarini, aportó como antecedente, un
trabajo de su autoría sobre el parque edilicio de correos, Patrimonio Histórico del Correo Argenti-
no, elaborado en 1995, inédito, que orientó acerca de la magnitud de la tarea que se emprendía.
Desde el CEDODAL, Ramón Gutiérrez pudo localizar a algunos de los arquitectos que habían
trabajado en la DACyT entre 1947 y 1960, que pasaron a ser informantes calificados y colabora-
dores incondicionales en la tarea de reconstruir el proceso de producción de este conjunto de
edificios; en particular, en julio de 2011 entrevistamos a Eudaldo Vidal y Fernando Saladrigas,
y tomamos contacto indirecto con Julio Heguilor Rocca y Rinaldo Miscione. Desde el mismo
Centro y apoyada en las numerosas colecciones de su acervo, Patricia Méndez comenzó una
revisión hemerográfica que permitió ubicar el peso que el tema de correos había tenido en las
revistas especializadas.

Para nosotros, el problema no residía en trabajar sólo sobre los casos paradigmáticos, las
cabeceras de distritos que constituían los referentes monumentales, sino en entender y poder
explicar una lógica que abarcó el país todo, hasta los más remotos rincones de su geografía;
sabíamos que en otra escala, existían más de setenta casos que se podrían denominar ejem-
plos menores, que era lo que verdaderamente le daba sustento a la hipótesis conque se estaba
afrontando el tema: la idea de que en la Argentina del primer peronismo, existió una manifiesta
voluntad de representación de los servicios postales y de comunicaciones, bajo un signo de
modernidad administrativa y de eficiencia, para lo cual se recurrió al repertorio formal y a los
tipos urbano-arquitectónicos de la modernidad. Esto ponía a la tarea en una dimensión tal que
la constituía en un verdadero desafío.

Para justificar la escala de nuestro trabajo recurrimos, en primer lugar, a la elaboración de


un estado de la cuestión; verificamos entonces que, con excepción de la investigación de Pedro
Sonderéguer en CONICET en 1985, a la que haremos referencia más adelante, no registrábamos
publicaciones que indicaran que el tema se hubiera abordado de manera integral y sistemática;
por el contrario, la arquitectura para correos se menciona casi siempre a partir de fuentes secun-
darias y desconociendo gran parte de la producción. La prueba más evidente de esta mirada
sesgada sobre el caso, dejando al margen los casos paradigmáticos (Córdoba, Mendoza, Santa
Fe o el Edificio Movimiento), es la reiteración de ciertos ejemplos, siempre recortados de entre
los pocos que fueron publicados; Puerto San Julián, publicado en el número 345 de agosto de
1958 por Nuestra Arquitectura, es mencionado reiteradamente como un caso notable, en tanto
que el edificio de correos de Puerto Santa Cruz, el de Zapala en Neuquén, o el de San Rafael en
Mendoza, que son obras de similar interés e igual magnitud, nunca se mencionan.

La falta de atención a la documentación de archivos se manifiesta también en ciertos


errores reiterados; por ejemplo, la autoría del edificio de Cabecera de Corrientes, que a partir
de que en Nuestra Arquitectura se mencionó a Spencer y Villamil, se ha venido repitiendo en
numerosos trabajos1; en realidad, el único arquitecto que se constata en toda la documentación
técnica de la obra, desde los planos de proyecto de noviembre de 1953 hasta los Conforme a
Obra de 1958, es José María Spencer, apareciendo Wilfredo Bunge en la etapa de anteproyec-
to en co-autoría con Spencer, sin figurar jamás el nombre de Raúl Villamil en ningún plano de
esta obra. Otro tanto ocurre con uno de los proyectistas del Edificio Movimiento, el arquitecto
Roberto Julio Páez, de larga trayectoria en la DACyT, a quien Nuestra Arquitectura identificó erró-
neamente como Baez en un artículo de 1956 y pocos historiadores corrigieron. Los que fueron
errores de edición de la revista, se reiteraron en el tiempo sin mayor cuidado, con resultados
contradictorios: a Villamil le significó compartir involuntariamente la co-autoría de un edificio
de Cabecera, en tanto que a Páez le costó el eterno anonimato en una obra importantísima en
su carrera. La otra manifestación evidente de esta escasa atención a las fuentes documentales,
la da el hecho de que recurrentemente se mencionan los autores que fueron citados por notas
de Nuestra Arquitectura o Revista de Arquitectura, en sus escasas publicaciones sobre el tema,
1. Con excepción del estudio de
Gabriel Romero que acudió a los
siendo que el elenco fue mucho más numeroso: se ha relevado un plantel de treinta arquitectos
planos originales, y generosamente trabajando en el período de estudio, en tanto que los nombres que mencionan reiteradamente
los cedió para nuestra investigación. los distintos trabajos, alcanzan apenas a una tercera parte de ellos. En una palabra, en la bi-

12
bliografía disponible, pudimos detectar una escasa presencia del material documental, que nos
alentaba a asumir el desafío.

Acerca de este libro

El presente libro es, entonces, una consecuencia del trabajo integrado de un conjunto de
investigadores, que se pone a consideración de las comunidades académicas en que los mismos
participan y de un público general que pueda verse convocado al conocimiento del tema. El
área geográfica abarca el territorio argentino en su conjunto, dada la enorme dispersión de la
obra estudiada; en cuanto al periodo, trabajamos la cronología 1947-1955, que resulta central
para nuestra hipótesis, dejando abierto un lapso de alrededor de dos años inmediatamente
posteriores al golpe de Estado de 1955, a fin de trazar algunas comparaciones con el proceso de
continuidad que, reconocemos, se opera en la DACyT en esos años. Por fuera de esa cronología,
abrimos con un trabajo de Graciela Viñuales que presenta al correo como institución colonial,
y su importancia en la dimensión espacial, tanto en la escala edilicia como territorial, que da
marco a los artículos posteriores.

Ingresando a la cuestión de los correos de la modernidad, seleccionamos un texto ya pu-


blicado de Pedro Sonderéguer que tuvo muy escasa difusión en nuestro medio: la introducción
a su trabajo desarrollado en CONICET en 1985, sobre la arquitectura de la DACyT durante los
años del primer peronismo, que fuera publicado en México en agosto de 1987. El autor extiende
la observación sobre la arquitectura pública del período al universo cultural que le da sentido,
pero a la vez se detiene en analizar los silencios y omisiones de que fue objeto, posteriormen-
te, esta producción, abriendo un campo muy poco explorado en aquel momento. El segun-
do trabajo de Sonderéguer, elaborado en 2013, pasa revista a la misma problemática desde la
situación contemporánea, discutiendo con aquellos supuestos de los años `80, para tratar de
responder a las nuevas preguntas que, desde el caso, plantea la actual coyuntura.

Mi propio artículo pretende, a través de una exposición del proceso, tanto en lo institu-
cional como en la operación disciplinar, presentando sus consecuencias y valoraciones, demos-
trar que hubo un ajuste entre los planes estatales relacionados con las comunicaciones y las
formas que se produjeron desde la DACyT para satisfacer los requerimientos gubernamentales
que pedían resolver la entidad espacial y material para acoger un programa de edilicia pública
de alcance nacional. El trabajo de Eduardo Maestripieri, desarrolla un examen de las correspon-
dencias entre modernidad y Estado, como un camino que le permite exponer las relaciones
entre arquitectura y cultura urbana durante el período; toma como referente para su desarrollo
al Edificio Movimiento, analizado en su contexto de producción y poniendo en perspectiva los
conceptos en los que se sustentó el proyecto. Se desarrollan a continuación los estudios de ca-
sos, enfocando los principales edificios proyectados y construidos por la DACyT con el rol de ca-
beceras de distrito: Mendoza (Graciela Moretti), Córdoba (Juana Bustamante), Santa Fe (Martina
Acosta y Laura Tarchini), San Juan (Marcelo Vizcaíno), Corrientes (Patricia Méndez), Mar del Plata
(Alejandro Novacovsky y Analía Benítez), Neuquén (Liliana Lolich) y Santa Rosa de La Pampa
(Liliana Lolich y Cristina Covas). Cada uno de los casos fue trabajado en una doble dimensión;
en su propia entidad, como exponente de la arquitectura pública para las comunicaciones, ana-
lizando críticamente los valores y des-valores del objeto, a la vez que atendiendo a su inserción
en cada ciudad, al impacto provocado por la obra en su entorno y estableciendo relaciones con
otros ejemplos locales con los que compartió una contemporaneidad.

Desde la hipótesis de que las propuestas para los correos no se limitaron a atender la
escala arquitectónica, sino que, implícitamente proyectaron el espacio urbano con un nuevo
modelo de intervención, el artículo de Ma. Laura Bertuzzi, incursiona en el tema de la relación ar-
quitectura-ciudad. Plantea cómo los correos insertaban un volumen novedoso y autónomo, que
desconocía atributos de la manzana tradicional, a la vez que definía un tipo edilicio factible de
ser repetido, con una clara adscripción al urbanismo moderno. El artículo de Rodrigo Gutiérrez Vi-
ñuales presenta la importancia que el diseño gráfico y la plástica en general, tuvo en el programa
de difusión institucional de la Dirección de Correos (más tarde Ministerio de Comunicaciones);
una atención al diseño que atravesaba todas las escalas, desde la minuciosa composición de una
estampilla hasta la imagen de un afiche publicitario, y cuyo cometido era, en definitiva, sostener

13
desde las representaciones el proyecto modernizador. Cecilia Dinardi, en un trabajo originado en
su tesis doctoral recientemente defendida, propone una valoración institucional del organismo
de Correos y Telecomunicaciones, al que presenta como patrimonio social, en una escala diferen-
te, que trasciende la más frecuente valoración de los edificios como patrimonio arquitectónico,
para ponderarse en el nivel de los imaginarios nacionales en tanto servicio público.

El texto de Patricia Méndez aborda la presencia de la temática de Correos en las revistas


especializadas, en una cuidadosa revisión practicada sobre las colecciones de distintas revistas
de publicación nacional, deteniéndose en demostrar el escaso espacio que el tema correos tuvo
en las décadas anteriores al período de estudio; una situación que no se modifica demasiado en
el momento en que se producen las obras de la DACyT que, evidentemente, dada su magnitud,
hubieran podido despertar mayor interés editorial en los distintos medios. A continuación pre-
sentamos dos trabajos que refieren a fuentes documentales; Costanza Eliggi desarrolla, a partir
de un prolijo relevamiento de toda la colección de la Revista de Correos y Telecomunicaciones,
contemporánea al período de estudio (1946-1959), el lugar que ocupó en la misma el plan edi-
licio, como referente del más amplio programa modernizador institucional y administrativo. Por
su parte Lucrecia Guarrera exhibe los componentes, metodologías y criterios que primaron en
la organización del archivo técnico de Correos y Telecomunicaciones; el texto permite, a partir
de la descripción del contenido del archivo, inferir una valoración que lo convierte, más allá de
su condición de repositorio técnico-documental, en un patrimonio cultural en sí mismo. Cierra
este libro una muy completa investigación de Elisa Radovanovic, reconstruyendo las biogra-
fías profesionales de los arquitectos que integraron la DACyT, tema que consideramos central
para explicar la producción que aquí se está presentando. Pese a la ausencia de documentación
oficial (contratos, nombramientos, registros de personal) a la que no se pudo acceder, el paso
por la DACyT pudo ser reconstruido por la documentación técnica que los mismos arquitectos
elaboraron y firmaron (planos de anteproyectos, proyectos, informes) y que en todos los casos
aparece claramente fechada. Resultó crucial también para este trabajo el aporte informativo
de los propios arquitectos o sus familiares directos; asimismo, los registros profesionales (SCA,
CPAU) y algunas publicaciones permitieron lograr una más acabada semblanza.

La segunda parte de la investigación está constituida por la presentación en formato


digital de un inventario de los casos estudiados. Se trata de ochenta edificios de Correos, or-
denados en sus distintas escalas y algunos conjuntos especiales (Edificio Movimiento y Radio
Estación Pacheco con sus distintos componentes). Las fichas de inventario fueron diseñadas con
un criterio de máxima síntesis, para resumir los rasgos fundamentales de cada uno de los casos,
incorporando la planimetría relevada en el CRIHDAC, que permite reconocer los lineamientos
del proyecto, establecer rasgos prototípicos, inflexiones en el diseño derivadas de cada proyec-
tista, diferencias motivadas por la inserción de la obra, paisaje, clima, etc. La presentación cuenta
además con planillas de resumen y una exposición de la metodología aplicada.

En este punto, se hace necesario destacar el valor del trabajo del equipo, que no por dis-
perso resultó menos fructífero al momento de aportar a la concreción de este proyecto, por lo
que expreso mi reconocimiento a todos los investigadores y colaboradores participantes. En el
nivel institucional debo mencionar los apoyos de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanis-
mo de la Universidad Nacional del Litoral y de la Comisión Nacional de Museos, Monumentos y
Lugares Históricos que resultaron claves para llevar adelante la tarea, como también del Correo
Argentino que avaló, acompañó y auspició la edición del libro; en lo personal, va mi agradeci-
miento a Pedro Sonderéguer y Ramón Gutiérrez, que desde el primer día alentaron con entu-
siasmo la marcha de la investigación y, muy especialmente, a Patricia Méndez que coordinó la
etapa editorial. Además del objetivo estrictamente académico de producción de conocimiento
crítico sobre el tema de estudio, interesa también que esta edición posibilite, a partir de su difu-
sión, una aproximación a los valores de esta arquitectura en tanto patrimonio cultural y ayude a
encarar una recuperación integral de la misma.

Dra. Arq. Adriana Collado


Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo. Universidad Nacional del Litoral

14
El Correo Argentino en tiempos de cambio

Al inaugurarse en 1928 el edificio central de Correos en Buenos Aires aparecía conso-


lidada una larga búsqueda de expresión simbólica de una estructura edilicia que jerarquiza-
ba la presencia institucional de la repartición en el concierto de los organismos vitales de la
nación.

Hasta el momento la casi totalidad de las oficinas de la Dirección de Correos y Telégrafos


en el interior del país ocupaba antiguos edificios residenciales adaptados a las necesidades de
las oficinas locales. La nueva sede motivó el entusiasmo por realizar edificios acordes a la cre-
ciente extensión de los servicios y el ejemplo más notable fue el diseño del arquitecto Ángel
Guido para Rosario, en 1929, y que se comenzó a ejecutar casi de inmediato. Es interesante
constatar el cambio del gusto cultural que en medio de la prolongada construcción de la sede
porteña se había puesto en evidencia. Aquella obvia selección por el grandilocuente gusto del
academicismo francés del arquitecto Norberto Maillart daba paso, en Rosario, a la propuesta
neocolonial de Ángel Guido, en tiempos en que la visita de Le Corbusier a Buenos Aires parecía
simultáneamente abrir un imaginario futurista de vanguardias.

En 1930 el Director de Correos Antonio Amallo editaba la primera Guía cuya tapa pa- Proyecto de Ángel Guido para el
recía impregnada de la dinámica modernista, preanunciando la consolidación de una institu- Correo de Rosario. 1929
ción cuyo radio de acción abarcaba no solamente el Correo en sus actividades tradicionales, (Fuente: Guía de Correos y
sino también la telegrafía, la supervisión de la telefonía, la radiotelefonía, el ahorro postal, Telégrafos. Nº 1. Bs. As., 1930)
la transferencia de valores de giros, facturas, etc. El año anterior había agregado un notable
servicio de adquisición de libros de autores y editores nacionales que se vendían en las ofi-
cinas del correo de todo el país, para facilitar la lectura en todo el territorio con un 20% de
descuento.

Esa estructura consolidada en el tiempo, es la que comenzará a conducir Oscar Nico-


lini que estaba en el Correo desde 1943 y que es nombrado Director en octubre de 1945, por
pedido de los empleados de la institución. Perón renuncia cuando grupos militares le exigen
retire a Nicolini de ese cargo diez días antes del 17 de octubre de 1945. No puede pues llamar-
nos la atención que en su reivindicación en el Correo, en la Dirección General primero, y en la
Administración General después, Nicolini recuerde con particular énfasis la revolución de 1943
y el pronunciamiento popular del 17 de octubre. Nicolini sería luego el nuevo Ministro de Co-
municaciones de Perón y allí manifiesta su capacidad de generar una transformación a escala
nacional de la institución con una mirada moderna sobre las redes de comunicación.
Emisión de estampillas
Cabe recordar por ejemplo la importancia complementaria que adquirió en esos años conmemorativas del 17 de octubre de
la concepción del ahorro como un elemento estructural de la cultura de los argentinos. La Caja 1945 (Dto. 12.952). Colección part.
Nacional de Ahorro Postal fundada en 1915, desarrolló con el Correo una estrategia de capitali-
zación y de fomento de la conciencia del ahorro notable en todos los sectores sociales, asegu-
rando una estabilidad a la moneda. Una valoración cultural y social diametralmente opuesta al
fomento del consumismo que ha impregnado tiempos más recientes desde la segunda mitad
del siglo XX.

El Correo participó activamente en la difusión del imaginario del país en el exterior con
diversas actividades: emisiones de estampillas de notable calidad diseñadas por artistas, folletos
conmemorativos y una participación motivadora en los Congresos de la Unión Postal Universal.
Las Exposiciones realizadas con motivo de la inserción del Ministerio en las actividades del Plan
Quinquenal en 1949 y en la Exposición Filatélica Internacional de 1950, tuvieron una repercu-
sión notoria y mostraban la calidad en el contenido y en el cuidado diseño con rasgos a tono con
las búsquedas innovadoras de la gráfica de aquel momento.

Pero sin dudas, el elemento clave de esta política radica en la capacidad que Nicolini de- Oscar Nicolini, Ministro de
mostrada en la ejecución de una acción territorial que busca integrar el país y crear una fisono- Comunicaciones. Tapa de Revista
mía del Ministerio a través de sus obras de arquitectura. Es cierto que si nos atenemos al enorme de C y T, 173-4, enero-feb. 1952

15
conjunto de obras realizadas, algunas de ellas atendieron básicamente a los imaginarios locales
de ciertas regiones pero, a la vez, hubo una tónica de calidad homogénea en la concreción de
las mismas y en las principales ciudades se erigieron obras emblemáticas que hoy constituyen
hitos de la arquitectura moderna del país.

Se ha dicho que muchas de estas obras estaban sobredimensionadas para las activi-
dades que se irían a desarrollar en ellas. Esto puede parecer cierto si lo miramos desde una
perspectiva coyunturalista que no atisba a pensar sobre un horizonte de mediano y largo plazo
para el país, algo que, sin dudas, explicitaba el optimismo vital que alumbró la acción del Co-
rreo en aquellos años. Es claro que más de medio siglo después muchas de las modalidades de
comunicación han cambiado, pero ello lo único que nos exige es la creatividad necesaria para
aprovechar bien e integralmente la infraestructura y el equipamiento que el estado argentino
construyó entonces para brindar mejores servicios a sus ciudadanos.

El desafío de nuestro tiempo -nuevo tiempo de cambio- es justamente valorar este pa-
trimonio que jóvenes arquitectos hicieron con el lenguaje del Movimiento Moderno y encon-
Guía de Correos y Telégrafos. Nº 1. Bs. As.,
trar para el mismo renovadas funciones que aseguren su permanencia vital y la continuidad
enero de 1930. (Fuente: Archivo CEDODAL).
de su vida útil a la sociedad. En este espíritu la Comisión Nacional de Museos, Monumentos y
Publicidad de los servicios de
transferencia económica. (Fuente: Guía Lugares Históricos, la Universidad Nacional del Litoral, el Correo Argentino y el CEDODAL se
de Correos y Telégrafos. Nº 1. Bs. As., 1930) unen para reivindicar la epopeya de la arquitectura del siglo XX que implicó la realización de
estas obras.

Arq. Ramón Gutiérrez


CONICET, CEDODAL

La acción del Correo en el Plan Quinquenal, 1949, y Exposición “Correos y Telecomunicaciones en el Plan Quinquenal”. Buenos Aires, noviembre de 1949 (Archivo CEDODAL)

16
Los primeros edificios de correos

Los primeros edificios de correos

Dra. Arq. Graciela María Viñuales


CEDODAL, CONICET

Los correos marítimo y terrestre que unían a las tierras americanas con la metrópoli y
el mundo en general estuvieron en manos particulares por dos siglos y medio y sólo con los
cambios políticos de Carlos III, el servicio se incorporó a la corona. El sistema antiguo había
delegado en la familia Carvajal el cargo de Correo Mayor de las Indias, siendo Lorenzo Galíndez
de Carvajal el primero en atenderlo. Luego lo harían sus descendientes, quienes organizaban los
trayectos, las postas y delegaban en otras personas la gestión de diferentes áreas. Así que desde
la primera mitad del siglo XVI era esta familia la responsable del envío de cartas, encomiendas
y papeles oficiales.

Hacia 1750 era la condesa del Puerto -Joaquina María Josefa Brun y Carvajal- y su marido
-Fermín Francisco de Carvajal Vargas y Alarcón- quienes estaban a cargo del servicio en buena
parte del Virreinato de Perú. Su domicilio en Lima y el hecho de que Fermín hubiera nacido
en  Quilpolemu, en el sur chileno, ayudaba a mantener la organización en este rincón del reino.
Pero el conseguir los puestos de maestro de postas y especialmente de Teniente de Correos en
puntos como Buenos Aires, Santiago o Potosí no era tarea fácil para los aspirantes. De allí que no Fermín Francisco de Carvajal, Conde
sorprendan las tres cartas anónimas que hemos encontrado en las que un personaje intenta cu- del Puerto, último encargado del
brir una próxima vacante en el Río de la Plata recurriendo a recomendaciones para su compadre correo virreinal
Domingo de Basavilbaso y para sí mismo1. Por el hecho de que el teniente anterior Juan Vicente
de Vetolaza y Luna había fallecido y que sus herederos estaban a punto de cumplir el resto del
mandato, el proponente escribe a los encargados del correo y a otras personas importantes
de Lima y les hace ver la necesidad de agilizar el sistema y hacerlo eficaz a fin de que dejen de
operar como correos las casas comerciales que, al ofrecer un poco más de rapidez, hacen perder
clientes al correo oficial.

En el fondo, no sólo era una propuesta de mejoramiento del servicio, sino de recupe-
ración del espacio de actuación y de la propia obtención del cargo ya que éste le permitiría
continuar con sus propios negocios, algo imposible con otros puestos de gobierno que reque-
rían más tiempo de dedicación. Para ese entonces ya se había establecido que cada dos meses
debían salir remesas hacia Lima por la carrera de Potosí y por la de Chile, lo que ciertamente
daba un respiro entre una y otra. Pero a pesar de estas cartas de 1754, sólo una década después
vemos a Álzaga encargado del correo por la condesa del Puerto, también nombrada a veces con
su otro título: condesa de Castillejo.
Joaquina María Josefa Brun y Carvajal,
Aunque más allá de la actividad y manejo de esta señora y del nuevo encargado en Bue- Condesa del Puerto y de Castillejo
nos Aires, el servicio fue decayendo y los envíos tardaban, se perdían, se mojaban en el trayecto
ocasionando problemas a particulares y autoridades. Algunos autores también hablan de que la
familia Carvajal crecía en poder y patrimonio, y que ello fue un ingrediente más para que Carlos
III en sus grandes cambios políticos llevara al correo terrestre a colocarse en cabeza real. Esta
incorporación se sancionó el 1º de julio de 1769.

Poco antes las autoridades coloniales habían nombrado a Basavilbaso como primer en-
cargado del correo marítimo que gestionaba el gobierno. Pero al producirse el decreto de 1769, 1. Copia de tres cartas fechadas
Domingo de Basavilbaso pasó a encargarse del despacho porteño general uniendo ambas ofici- en Buenos Aires el 10-3-1754.
Colección particular. Por otros
nas. Seguramente por esta circunstancia de ser el primer teniente designado por el rey, siempre
documentos inferimos que quien
se ha tenido como el funcionario primado de correos de Buenos Aires, aunque por lo dicho escribe las cartas es Mateo Ramón
anteriormente, fuera Vetolaza el original. Basavilbaso será quien reorganice muchos asuntos de de Álzaga.

17
las carreras de postas, con sus etapas de menos de diez leguas y con prolijos índices de las cartas
enviadas, tarea en la que fuera secundado por su hijo Manuel. Para ese entonces existían no sólo
las nombradas carreras a Chile y a Potosí, sino también las que iban a Asunción y a Montevideo,
atendidas en parte con postas bien organizadas y en parte con algunos puestos y pasos de ríos
que podían ser variables. Para tales pasos había puentes y sistemas de embarcaciones, pero so-
bre todo el uso de “pelotas” de cueros vacunos no siempre seguras. Por tierra los envíos podían
hacerse en carreta, en mula y a caballo, siendo este último medio el usado para las comunicacio-
nes urgentes, especialmente las de gobierno.

El almacenamiento de cartas, oficios y encomiendas iba haciéndose en la casa del te-


niente de correo de la localidad cabecera para luego empaquetarse y despacharse. En cada pos-
ta podía llegar a acumularse alguna correspondencia, pero lo más notorio estaba en las grandes
villas del trayecto como Santa Fe de la Vera Cruz, Córdoba, Salta, Mendoza, entre otras.

La casa de Basavilbaso
Para este menester era necesario contar con un edificio que permitiera ese almacena-
miento, su clasificación, la confección de guías y luego la recepción de lo que llegaba por vía ma-
rítima o terrestre. Por ello, Manuel Basavilbaso, que quedara a cargo del correo en 1772 cuando
su padre se retira, acomoda una casa que se situaba en lo que hoy es la calle Perú al 100, entre
Alsina e Hipólito Irigoyen.

El plano aprobado por José García Martínez de Cáceres poco después de la muerte de
Manuel y los inventarios hechos por entonces dan a conocer un edificio importante, que debe
haber sobresalido en el conjunto del barrio. Era una casa de dos pisos y con una torre de cuatro
niveles que se elevaba sobre la puerta de entrada. Inclusive, sobre la torre había una pequeña
azotea. Este diseño era necesario a las funciones que allí se desarrollaban, ya que desde allí
podía tomarse cuenta de la presencia de los barcos facilitando las tareas de recepción y despa-
cho. Las pocas cuadras que separaban en la época -1794- a la calle Perú de la barranca y el río
facilitaban tal control.

La casa se desarrollaba alrededor de dos patios y un corral, pero curiosamente, no


ocupaba un terreno rectangular sino que el predio tenía varios recortes en su ancho y en su
largo, inclusive parte de su piso superior se superponía con la casa lindera. Probablemente,
esto sería fruto de particiones hereditarias pretéritas y alguna que otra compra de porciones
a vecinos. Los planos que por entonces se levantaron fueron al menos tres, que se encuentran
hoy en el Archivo General de Indias, en Sevilla, y en el Archivo General de la Nación, en Bue-
nos Aires. Sus diferencias son mínimas y parecen más fruto de los diversos dibujantes, unos
más detallistas que otros. Lo más destacable de la casa es el hecho de tener al frente la parte
correspondiente al correo y su manejo, oficinas, almacenes y acceso a la torre. En el primer
patio hay una galería sostenida por pies derechos hacia el norte, haciéndose la salvedad que
las otras galerías “están sostenidas por canes que en cuadro mantienen una baranda de fierro
bien trabajada”2.

El segundo patio es ya la casa familiar, con locales más chicos, un patio con corredores
con postes en sus cuatro lados y un aljibe central. Desde este patio puede accederse al corral,
unidos al cual se encuentran dos almacenes con entrepiso, la amplia cocina y dos “comunes”,
es decir: retretes. Posiblemente en la parte baja de ese segundo patio se ubicaran las viviendas
de la servidumbre. Al piso alto se podía llegar a través de tres escaleras: la de la mencionada
torre, la del cuerpo que dividía los dos patios y otra ubicada dentro de una de las habitaciones
del segundo patio. La cocina familiar se encontraba en este piso alto hacia el fondo del lote y
en sus cercanías estaba la única “común” (o baño) de ese nivel. El corredor alto de este patio
tenía en su extremo una pajarera y posiblemente desde allí se entrara a la “Azotea que sirve de
desahogo a las viviendas altas”, como señala el plano. En la casa se ven varias alacenas y algunos
2. Archivo General de Indias, Sevilla,
Mapas y Planos Perú Chile, 310bis. tabiques de tablas que dividen algunos locales muy grandes y que en la planta alta generan
Leyenda. pasillos interiores.

18
Domingo French, que desde 1803
fuera cartero de Buenos Aires. Postal
(Fuente: Colección CEDODAL)

Casa de Basavilbaso, según


relevamiento de 1794
(Fuente: AGI, MP Perú Chile, 310bis)

Por ser éstos unos planos de tasación de la casa, no se hizo mayor distinción entre lo que
eran salas, dormitorios o locales con otras funciones, ya que lo que se esperaba de ellos era que
sirvieran de apoyo a su cuantía económica y no tanto a las posibilidades de uso. Pero de todos
modos, vale la pena dar una ojeada a su frente, que también es dibujado a esos efectos. En esa
fachada puede verse que la casa lindera hacia el norte es de altura similar a los dos pisos de la
casa de Basavilbaso, pero que la que le sigue hacia el sur es algo más alta, aunque ni se acerca a
la altura de la torre. La decisión de dibujar algo de los linderos ayuda a tener una idea del conjun-
to. El frente general está señalado por las dos pilastras que enmarcan la entrada y que continúan
en la torre terminando en unos perillones. En el otro extremo, una pilastra simple ocupa los dos
pisos y se une a la cornisa que corre por todo el frente.

En la torre se suceden de abajo hacia arriba la puerta de entrada, ancha y con arco re-
bajado, una abertura menor con un balcón, otra ventana, siempre con arco rebajado y final-
mente una ventana grande casi cuadrada. Otras cinco ventanas se encuentran en el frente: una
pequeña a media altura que, por eso mismo, indica el descansillo de la escalera, dos grandes
en la planta baja y dos algo menores en la alta. Todas ellas presentan peanas, guardapolvos y
resaltes en la pared formando su encuadramiento. El acuarelado de los planos sugiere que las
paredes estaban pintadas en algún color, mientras que enmarques, pilastras y demás detalles
ornamentales estaban blanqueados. Un pequeño rectángulo que todos los planos dibujan en la
parte baja entre la última ventana y la pilastra del sur no presenta indicación en ninguno de los
dibujos. ¿Habrá sido un buzón?

Aparentemente, esta casa siguió como sede del correo en los últimos tramos de la do-
minación española, épocas en las que el prócer Domingo French oficiara de cartero en la ciu-
dad. Justamente, pocos meses después de la Revolución de Mayo, se reorganiza el servicio de
correos afianzándose las carreras que iban al norte y al oeste y organizándose una corta carrera
hacia el sur, ya que sólo llegaba a Barragán.

19
Primera casa propia de Correos y Telégrafos en el antiguo solar del fuerte (Fotografía: Archivo General de la Nación)

Otras casas de correos en la ciudad


Nos interesa destacar que en octubre de 1810 se crea el recorrido a la Ensenada con un
total de cinco postas, contando las de ambos extremos. La primera era la propia de Buenos Aires
a las que le seguían las de la Reducción de los Quilmes, la de Las Conchitas, la del Arroyo del Gato
y la de Barragán. En cada uno de estos parajes debía levantarse una “pieza de posta” ubicada
a 25 varas de la casa principal, y con las dimensiones de 10 por 5 varas. La puerta debía estar
resguardada por una galería o corredor, mientras que todo el edificio debería estar blanqueado.
El mobiliario debía constar al menos de cuatro catres, cuatro sillas y una mesa, a lo que se agre-
garía un tinajero con su jarro y la provisión de aceite, vinagre, vino, aguardiente y legumbres. A
partir del 24 de noviembre se comienza el servicio de correo semanal “para que los comerciantes
no carezcan de las noticias propias de sus negocios”3.

Diversos gobernantes se preocuparon de darle impulso al correo, jerarquizarlo y pro-


veerlo de edificios propios o alquilados, entre los que se destacan Rivadavia, Sarmiento y Juárez
Celman. Es en 1822 cuando se abandona la casa de los Basavilbaso para instalarse en lo que
había sido la vivienda de Manuel Rodríguez de Vega en Bolívar entre Belgrano y Venezuela, que-
dado Gervasio Posadas a cargo del servicio.

Sólo en épocas de Sarmiento se pensaría en edificar una sede ad hoc, para lo cual se
entregaría la esquina actual de Irigoyen y Balcarce que había sido parte del antiguo fuerte. La
ley de 1873 y su ambicioso proyecto se hicieron realidad seis años después con la mudanza a ese
destacado punto de la ciudad. Se trataba de un proyecto del arquitecto sueco Carlos Kihnlderg
quien había diseñado un edificio imponente que debe haber sido impactante en su época4. El
planteo repetía las líneas eclécticas de entonces con un cuerpo central en que se producía el
ingreso y otros dos cuerpos que señalaban las esquinas, aunque los resaltes entre ellos y el resto
3. Castro Esteves, Ramón, Historia de
del frente no eran demasiado manifiestos. Algo similar pasaba en los costados, aunque en ellos
Correos y Telégrafos de la República no hubiera cuerpo central. La planta baja y el primer piso eran muy similares con sus aberturas
Argentina, t.III, Buenos Aires, Tall. de arcos, un almohadillado notorio y sus ventanas con parteluz. La cubierta estaba formada
Gráf. de Correos y Telégrafos, 1944.
por un ático con buhardillas de forma circular. Lógicamente, en los cuerpos esquineros tales
pp. 24-25.
ventanas eran de mayor tamaño. En el tramo central el coronamiento estaba formado por una
4. La Arquitectura en Buenos cúpula también con aberturas circulares, pero con otros detalles como la inscripción “Correos y
Aires. 1850-1880, Buenos Aires, Telégrafos” y un gran óculo. En la parte baja de este cuerpo que hacía de eje compositivo, estaba
Municipalidad, 2ª ed., 1972. p.136.
el acceso a través de tres vanos a los que se llegaba por una escalinata. Sobre ellos otras tres
5. El cuerpo esquinero del norte aberturas formaban un balcón cubierto.
quedó integrado en el gran arco de
acceso de la Casa. Con el tiempo, el
Pero seguramente las calidades edilicias obraron en contra y así, los trabajos en la sede
cuerpo esquinero del sur y el tramo
entre él y la parte central serían gubernativa terminaron englobando al correo en el edificio de la nueva Casa Rosada5. Fue en-
demolidos. tonces que el servicio general volvió a la calle Bolívar, esta vez en la esquina de Moreno. Se

20
Los primeros edificios de correos

Frente de la antigua casa de Rosas (Fotografía antigua, colección particular)

trataba de la casa de la familia Ezcurra que había sido la residencia de Juan Manuel de Rosas y la
sede del gobierno porteño. Era una típica casa de las primeras épocas independientes en la que
ya se veían los toques italianizantes como las pilastras y los cornisamientos. En aquel momento,
esos detalles significaban una ruptura con la arquitectura colonial pues mostraban un riguroso
ritmo de aberturas reduciendo la superficie de los muros cerrados propios de tiempos hispanos.
Asimismo, la parte superior mostraba pretiles de hierro y muretes que proyectaban hacia arriba
a cada una de las pilastras de la planta baja. La calidad edilicia se unía al respeto de las líneas
urbanas ya que ritmos, cornisas y pretiles se conjugaban con las construcciones linderas. Tonali-
dades diferentes hacían resaltar la ornamentación clara sobre los fondos algo más oscuros.

Seguramente se pensó que ésta era una sede provisoria y por ello se empezó en 1888
el proyecto de un gran edificio nuevo en las zonas que estaban rellenándose en las cercanías
del nuevo puerto de la ciudad. Pero mientras ello no terminaba de plasmarse, se decidió dar al
Planta del predio de Bolívar y Moreno, antigua
correo mejores oficinas y depósitos, asunto que se concretó en 1902 con el traslado a la esquina casa de Rosas, sede del correo a fines del XIX
de Corrientes y Reconquista. Era un imponente edificio de planta baja y dos pisos altos, también (Fuente: Catastro Beare)
con puertas y ventanales con un esquema repetitivo, pero ya sin la sencillez de la antigua casa
de Rosas. Además, la esquina se resaltaba en la parte baja con una ochava y más arriba con unas
formas curvas que si bien anunciaban una cúpula en su parte superior, sólo repetía allí la balaus-
trada que se veía en la parte superior de ambas calles.

Leves almohadillados y fajas horizontales con guirnaldas eran algunos de sus adornos,
pero como decía Nadal Mora casi medio siglo después, se trataba de “Adornos y más adornos,
expresión de una época de optimismo y de génesis ornamental. Eclecticismo de todos los estilos para
todos los gustos: lo clásico, lo barroco, el gótico, los Luises, el ‘art nouveau’, y hasta los sueños orien-
tales desde la Alhambra al Taj Mahal. Este correo central de interiores indefinibles, con olor cons-
tante a desinfectante y pisos con aserrín, temblaba al paso de los largos tranvías de la Compañía
Lacroze, de cuatro ejes, que barrían, al doblar la curva insuficiente, a los transeúntes embobados
en la esquina de la acera. Fue un floriloquio ornamental, de largas y cortas pilastras, columnitas
gemeladas, frontones y fajas con profusos roleos, y largas persianas que abrían a sendos lados sobre
los pilastrones”6.

Pero aún con la amplitud que los salones de Corrientes y Reconquista tenían, el correo
debía ocupar su sede definitiva, ésa que hacía más de cuarenta años que venía gestándose con
la intervención de Maillart. El anteproyecto contemplaba un gran edificio de tres niveles en sus
extremos que, escalonadamente iba aumentando su altura para culminar en la parte central con
un gran cuerpo de ocho columnas apareadas casi ciclópeas que sostenían un frontón quebrado
en el que luego se combinaban esculturas de caballos, otro tímpano quebrado, reloj, estatuas 6. Nadal Mora, Vicente, “Edilicia del
correo de Buenos Aires”, Revista de
y nuevamente el título de “Correos y Telégrafos” anotado en su entablamento. Una cúpula algo Correos y Telecomunicaciones, 130,
peraltada con su mástil formaba la culminación del conjunto. Buenos Aires, junio de 1948.

21
La sede de Reconquista y Corrientes que sirviera por más de dos décadas. Postal (Fuente: Colección CEDODAL)
Proyecto original de Maillart de 1888, bastante diferente al que se concretara. Grabado (Fuente: Colección CEDODAL)

Los almohadillados de la planta baja se extendían en algunos puntos como para remar-
car el ritmo de esa gran fachada. Nueve eran los arcos por los que podía accederse, y todo ellos
estaban precedidos por una escalinata individual. Pero a lo largo de los años, Maillart debió
cambiar varias veces el proyecto, ponerle muchos más pisos, dejar de lado la idea del escalo-
namiento y hasta cambiar los materiales, especialmente los que formaban la estructura que
terminó siendo de perfiles de hierro.

Finalmente, después de muchas vicisitudes el estreno de la nueva sede se produjo en


septiembre de 1928 ocupando la institución el edificio del Paseo de Julio. Pero ésa es otra larga
historia.

22
Arquitectura y modernidad en la Argentina / II

Arquitectura y modernidad
en la Argentina / II 1

Arq. Pedro Conrado Sonderéguer


Universidad Nacional de Lanús

Este trabajo continúa una investigación comenzada en 1985 para el Conicet: el estudio
del desarrollo seguido durante la década de 1945-1955 por las propuestas de la vanguardia
arquitectónica que a comienzos de los años 40 proclamaba la necesidad de recuperar para
los postulados del Movimiento Moderno (de las distintas tendencias reconocidas bajo esas
palabras) la capacidad de actuar en comprometida relación con el devenir de la sociedad. As-
piración que, instalada en principio en un momento favorable (el proceso de industrialización
y crecimiento impulsado por la guerra europea) tuvo sin embargo un desarrollo conflictivo,
sobre el que se ha escrito mucho sin intentar –en el campo de la producción arquitectónica-
una investigación directa de la obra construida. En la primera parte de este estudio, publicada
por el Centro de Estudios de la Sociedad Central de Arquitectos en marzo de 19862, expuse un
análisis de la bibliografía referida al período, del concepto de modernidad que acá interesa y
–a grandes rasgos- del volumen de obra construida o proyectada. Algunos artículos aparecidos
en los últimos meses amplían esta perspectiva pero no cambian en lo fundamental lo señalado
allí. La hipótesis del trabajo sostiene que aproximadamente en la segunda mitad de la década
del 40 se despliega en la arquitectura una vertiente moderna, impulsada desde el Estado. Esta
vertiente, coexistente con otras modalidades de la arquitectura oficial, pone en circulación los
elementos de la arquitectura moderna no académica, en un proceso complejo y no hegemó- 1. N. de E. Se transcribe aquí
nico. textualmente la “Introducción” de la
publicación realizada en México en
1987, dado el interés que presenta y
Esta segunda entrega se detiene particularmente en el caso de los edificios construidos
la escasa difusión que la misma tuvo
y proyectados por la Dirección de Arquitectura de Correos y Telecomunicaciones y, al mismo en Argentina: Sonderéguer, Pedro
tiempo, intenta precisar las razones que justifican la revisión de la arquitectura producida por C. Arquitectura y Modernidad en la
el Estado en la década peronista. La investigación se propone tomar los edificios como docu- Argentina / II, Col. Cuadernos de
Traza – Arquitectura y Urbanismo.
mentos propios de, y debidos a, su época. Esta pertenencia no supone, en principio, más que México, agosto de 1987, pp. 3 a 7.
la permanencia de ciertos rasgos particulares de la trama cultural que los hizo posibles. Rasgos
que denotan, como dice Roberto Fernández, las condiciones del ejercicio (de la modernidad, 2. Arquitectura y Modernidad en la
Argentina, Buenos Aires, Centro de
de su peculiar modernidad)3 y pueden ser abordados con una mirada capaz de hacer de ellos Estudios de la Sociedad Central de
el sujeto de su discurso, y no encandilarse con la luz de supuestas verdades ideales, una mirada Arquitectos, Ficha CESCA 1, marzo
despojada “y al fin matinal”4. de 1986.

3. Fernández, Roberto. Reflexiones


Es en efecto una mirada sobre la arquitectura argentina contemporánea la que lleva a sobre el Teatro General San Martín:
reconocer aquella década de 1945-55, y esto no por una melancólica y desorientada búsque- apogeo y crisis del proyecto
da de los orígenes, que en el caso de la arquitectura moderna argentina sería falso buscar en modernista. Ponencia presentada
en las Segundas Jornadas de
esos años, sino para encontrar respuesta a una contradicción que atormenta al campo de la Investigación de la Facultad de
historiografía arquitectónica: la del desarrollo de la arquitectura moderna durante los años 40, Arquitectura y Urbanismo. UBA.,
esa experiencia turbadora –porque contradice el discurso oficial del neoconservadurismo local Buenos Aires: FAU/UBA, 1986.
instalado en el poder casi sin interrupciones desde 1955-, experiencia que Francisco Bullrich
4. Foucault, Michel. El nacimiento
presentaba como parcialmente frustrada (aunque reconociendo su producción) y que otros han de la clínica. México: Siglo XXI, 11ª
preferido suponer inexistente5. edición en castellano, 1986; p. 5.

5. La bibliografía sobre este tema ha


“A pesar de todo –decía Bullrich en 1963- la nueva generación no logró romper la barrera de pre- sido comentada en la primera parte
juicios y desencadenar un proceso productor de gran envergadura (…). Esto sólo puede explicarse en vir- del trabajo. Ficha CESCA,
tud del gigantesco desencuentro de la Argentina con su destino como nación en la década 1940-50”6. Op. Cit., pp. 5-6.

6. Bullrich, Francisco. Arquitectura


La expresión de Bullrich apunta a algunos rasgos de la época, sobre los que intentaré Argentina Contemporánea, Buenos
añadir algo. Antes es bueno recordar que al iniciarse el tiempo del peronismo la Argentina Aires: Nueva visión, 1963; p. 26.

23
dejaba atrás las estrecheces de los años posteriores a 1930. Nuevos problemas arquitectónicos,
nuevos materiales y técnicas, disponibilidad de dinero, nuevos usuarios, eran los factores que
parecían convocar a la realización de la nueva arquitectura. Es a partir del proceso de indus-
trialización iniciado entre las dos guerras y al adquirir el Estado mayor injerencia en la vida
económica gracias a las reformas del presidente Justo, que la Argentina genera las condiciones
necesarias para el desarrollo de una arquitectura al mismo tiempo afín a los postulados del
Movimiento Moderno y estrechamente vinculada a las transformaciones sociales y económicas
del momento. La implementación de una amplia política de protección social por parte del Es-
tado se expresó en la construcción de equipamientos para la vivienda, la salud y la educación y
produjo al mismo tiempo un cambio en las relaciones de trabajo entre los arquitectos y el Esta-
do, al hacerse cargo las oficinas públicas del desarrollo de los proyectos arquitectónicos. En un
Portada de la publicación de Pedro C. Sonderéguer. proceso pleno de resistencias y conflictos, los equipos estatales incorporaron a muchos de los
Arquitectura y Modernidad en la Argentina / II, integrantes de la nueva generación de arquitectos que se proponía desplazar al racionalismo
Colección Cuadernos de Traza – Arquitectura y neoacadémico7.
Urbanismo. México, agosto de 1987
Porque hubo, como recuerda Bullrich, una generación dispuesta a practicar la arquitec-
tura moderna enfrentándola al racionalismo formal de la década anterior, en coincidencia con
un proceso de búsqueda que por otra parte trascendía el estricto campo de la arquitectura.
Al finalizar los años 30 la construcción de un camino adaptado a las nuevas condiciones mun-
diales y a las posibilidades propias del país agitó al conjunto de la sociedad, a todas sus clases
sociales y a todos sus sectores políticos. Ha sido un hombre de aquella generación, Félix Luna,
quien ha trabajado más para reconstruir la visión del país que tuvo entonces un amplio sector
de las clases medias (que los arquitectos integraban). Esta búsqueda fue mucho más allá de
la conocida labor de FORJA, los escritos de Scalabrini Ortíz o las reformas de Justo y Pinedo.
La búsqueda de una modernidad atenta a las condiciones del país no fue privilegio de lo que
más tarde (sobre los 50) se conoció como peronismo. “En aquella encrucijada -escribía Félix Luna
en 1971 refiriéndose 1945-, Perón interpretó una línea histórica de signo nacional y popular que
7. Ver Ficha CESCA, Op. Cit., pp. 9-12
el autor siente entrañablemente como propia…”8. Una vez más, como en Bullrich, el tema del
y 16-20. desencuentro.

8. Luna, Félix. El 45, Buenos Aires:


Los arquitectos modernos de los años 40 no se sumaron sin conflicto al momento histó-
Sudamericana, 2ª edición, 1971;
p. 489. rico inaugurado por las elecciones de 1946. Su misma formación enciclopedista, su confianza en
la razón y en el individuo (y sus “condicionamientos mentales”: Félix Luna) constituían obstácu-
9. Esta polémica tuvo dos etapas. los casi insalvables para hombres que miraban con desconfianza el protagonismo de las masas
La primera fue pública y culminó
con el desafío a duelo entre Ugarte obreras y se sentían agredidos por la transformación social que impulsaba el peronismo (y en
y Palacios y la renuncia de Ugarte esto no hay que ver sólo una actitud de clase sino un condicionamiento cultural profundo que
al Partido Socialista en 1913. La los inhabilitaba para interpretar una realidad indócil). No era un fenómeno nuevo –había sido
segunda, muy breve, transcurrió
anunciado 30 años antes por Manuel Ugarte, en el curso de su polémica hoy olvidada con Alfre-
a fines de los años 30: Manuel
Ugarte se reincorporó por un corto do Palacios y la dirección del Partido Socialista en torno de la idea de nación9- ni fue el último. La
tiempo al socialismo y después cuestión de la historicidad del pensamiento de la izquierda argentina ocupó a hombres tan dis-
renunció por segunda vez, al tintos como Ernesto Sábato o Rodolfo Walsh10. A mediados de los años 40 los miembros de esta
partido. Conozco bien esto porque
mi abuelo Pedro Sonderéguer fue generación de arquitectos eran, sin embargo, los únicos en condiciones de elaborar, formular y
padrino de Manuel Ugarte (junto oponer una alternativa a la academia arquitectónica, que no fue, como quieren creer algunos,
a Juan Pablo Echagüe) en ese un invento peronista sino que se arrastraba desde décadas. Es en este punto que se produce el
duelo, que no llegó a realizarse al
contacto que interesa a esta investigación. La mayor parte de los integrantes de esta vanguar-
intervenir la policía, que encarceló
a Manuel Ugarte y dejó en libertad dia, perturbados quizás por problemas de conciencia pero entusiasmados ante la posibilidad de
al diputado Palacios (protegido por hacer arquitectura, aceptarán la posibilidad que el crecimiento argentino de posguerra (y no tal
sus fueros parlamentarios). Puede o cual identidad política) ofrecía. Allí estarán todos, o casi todos: SEPRA, Amancio Williams, Mario
consultarse el libro Manuel Ugarte
y el Partido Socialista. Documentos Roberto Álvarez, Jorge Ferrari Hardoy, Jorge Vivanco, Horacio Catalano, Carlos Coire, el grupo
recopilados por un argentino, Unión Austral, los colaboradores de Tecné. Hacia fines de la década esta coincidencia terminará mal,
Editorial Hispano-Americana, pero durante por lo menos seis o siete años las diferencias políticas no impidieron la construc-
Buenos Aires-Barcelona, 1914; pp.
23 y subsiguientes.
ción y proyección del mayor volumen de la obra moderna que registra el país. Este es el núcleo
de nuestro trabajo.
10. Sábato, Ernesto. El rostro del
peronismo, Buenos Aires, 1956; pp. La arquitectura argentina jamás se recobró de la obra realizada en esa década. Todavía
44-47 (“Doctores y pueblo”) Rodolfo
Walsh ha abordado este tema en sus hoy, 30 años más tarde, los edificios de la modernidad de muchas ciudades del país son los
escritos políticos. construidos o iniciados en esos años (y puede pensarse en el Teatro Municipal General San

24
Arquitectura y modernidad en la Argentina / II

Martín o en el Edificio República, en Buenos Aires; en la Municipalidad de Córdoba; en las ca- Contratapa de Arquitectura y
beceras de correos de Mar del Plata o Corrientes, en el Hospital de Niños de Tucumán, etcétera) Modernidad en la Argentina / II, Op. Cit.
Hay que repetir que esta vertiente moderna no fue la única. Pero fue la más interesante y la
más reveladora. Arquitectura pintoresquista o académica se hacía en la Argentina desde el
Centenario o incluso antes (y racionalista y neocolonial por lo menos desde 1920) y se siguió
haciendo durante mucho tiempo. En cambio nunca como en la década de 1945-55 el Estado
asumió, para algunas de sus obras más representativas, los postulados y propuestas del Movi-
miento Moderno. Es éste un hecho que contradice frontalmente la versión tradicional sobre el
desarrollo arquitectónico argentino. El hecho de que sea la arquitectura oficial y no la privada,
y en obras centrales y no marginales, la que haya asumido las pautas modernas, ilumina con
una luz discordante la producción de la década. Son los edificios públicos como hospitales,
correos, municipalidades, los que, visitados diariamente por centenares de personas, ponen en
el horizonte los rasgos de la arquitectura. Al extenderse este proceso, la arquitectura cumple
una función renovadora de la imagen del Estado, en una acción análoga a la desempeñada
en otras épocas por los edificios académicos de Gobierno que reemplazaron a los antiguos
cabildos durante los gobiernos conservadores (y uno de cuyos más claros ejemplos es el de la
Casa de Gobierno de Tucumán, especie de palacio academicista en la escala reducida que en-
frenta, sin galerías ni recovas pero con variados formalismos, el clima caluroso y subtropical de
la provincia). Por esta razón el hecho de que la mayor parte de los integrantes de la vanguardia
arquitectónica actuaran fundamentalmente en Buenos Aires carece de peso como objeción.
Incorporados a distintos organismos oficiales, sus proyectos ejercieron influencia sobre todo
el territorio).

Después de 1955, fue notorio el esfuerzo de la historiografía detrás de: a) negar el de-
sarrollo de la vertiente moderna en la arquitectura oficial; b) atribuir a la arquitectura del pe-
ronismo una homogeneidad que no tuvo; c) presentar los años pos-peronistas como los de la
recuperación de la tradición moderna (y era de buen tono, entonces, comparar los solitarios
desplazamientos de la Armada con “un nuevo Caseros”: una carrera académica no podía cons-
truirse sin esas fantasías). Esta tendencia se acentuó después de 1966 y alcanzó eventualmente
cierto éxito al costo de resignar su utilidad futura. Desde entonces se ha idealizado el período
pos-peronista, cuya mayor virtud fue, en todo caso, la de comenzar la reflexión sobre la crisis. El
11. Consúltese el libro de Oscar
pos-peronismo fue un período atrozmente incómodo para la conciencia argentina. Esta realidad
Terán: En busca de la ideología
señalada desde la izquierda a veces –últimos números de la revista Contorno, revista Centro11- argentina, Buenos Aires: Catálogos,
estaba teñida por el desencanto de los sectores liberales. 1986; pp. 195-253.

25
La misma revista SUR, en 1960 –año del Sesquicentenario- no pudo dejar de hablar de la
“profunda crisis moral” que vivía la República. En ese número 267 (noviembre-diciembre de 1960)
los escritos de Carlos Alberto Erro, Eduardo González Lanuza, Enrique Anderson Imbert (“fuimos
antiperonistas desde la hora cero, pero nunca creímos que todos los opositores a Perón sentían vivos
los ideales de Mayo: los había agentes de la penetración capitalista, reaccionarios, tradicionalistas,
clericales, antidemócratas, antiliberales, antisocialistas, gente rapaz, venal, advenediza”), Ernesto
Sábato (“únicamente diré que una vez más se ha verificado el contraste que en este país al parecer
maldito hay entre las palabras grandiosas y los pobres hechos, entre el charlatanismo de feria de sus
políticos y la angustia del hombre de la calle”), Luis Emilio Soto (“el país está postrado y a la deriva”),
María Elena Walsh, Alberto Prebisch, Wladimiro Acosta (“el Estado no edifica nada, o casi nada”),
Mario Roberto Álvarez (“atraviesa hoy el país el derrumbe de los valores morales”), Carlos Coire
o Alberto Ricur (“conseguir hoy una vivienda está fuera de las posibilidades de la gran mayoría”),
dejaban pocas dudas sobre el verdadero clima moral que se vivía.

Como se sabe, la modernidad arquitectónica en la Argentina ha sido objeto de dos inter-


pretaciones: a) como lenguaje, poniendo entonces la atención en el proceso de representación
formal, uno de los rasgos característicos del pos-modernismo, que en este sentido redescubre
una vieja concepción del arte.

“La modernidad para los franceses –dice Andreas Huyssen refiriéndose a Mallarmé- es en pri-
mer lugar, aunque no de manera exclusiva, una cuestión estética vinculada con energías producidas
por la destrucción consciente del lenguaje”12.

b) como expresión (construida) de una utopía social. Esto resulta claro a medida que
nos asomamos al debate arquitectónico de los años 30-40, momento en el cual las profun-
das transformaciones que experimenta la sociedad preparan la crisis arquitectónica. En el
primer caso, la modernidad permanece en un plano alejado de las contingencias inmediatas.
La utopía se refugia en un inmarcesible terreno ideal y así, por ejemplo, todo el desarrollo del
racionalismo en la Argentina –incluso sus propuestas de tipo social- convive con la proscrip-
ción del Yrigoyenismo, la Concordancia y el fraude electoral. Durante 1930-40 estos hechos
no perturban el debate arquitectónico, que no registra casi intentos de establecer relación
alguna entre una vida democrática restringida y sus propias vicisitudes. Muy distinta será la
actitud de la generación siguiente. Esto no afecta la totalidad del pensamiento arquitectónico
puesto que, como señala Adorno: “las doctrinas de vanguardia pueden cambiar y convertirse en
elitistas con sólo que se conciba su oposición a la ‘comunis opinio’ con la abstracción suficiente y
ellas permanezcan dentro de cierta moderación”13.

En el segundo caso, la modernidad exige el vínculo con la vida social y se expresa


como vehículo de progreso. Trabajando sobre la crisis alemana de posguerra, han sido Ha-
bermas y Adorno quienes han desarrollado más el concepto de modernidad vinculado a la
idea de progreso. La modernidad es para Habermas la continuación de las tradiciones de
la Ilustración, “la creencia en el progreso infinito del conocimiento y el avance infinito hacia la
mejoría social y moral”14. El Movimiento Moderno (o las distintas tendencias de la vanguar-
dia arquitectónica europea y norteamericana que terminaron siendo reconocidas por ese
nombre) participó de este impulso trasmisor de la confianza en una utopía, que en nuestro
12. Huyssen, Andreas. “Guía del
posmodernismo”, Punto de Vista, medio (integrado por arquitectos admiradores o discípulos de Le Corbusier) se manifestó
29, Buenos Aires, abril/julio 1987; por el abandono de la actitud pasiva de la generación precedente. Esta perspectiva resulta
p. xxiv. útil para observar las obras y escritos producidos a partir de 1940 como rasgos de un pro-
13. Adorno, Theodor W. Teoría yecto que ha resultado no solamente incompleto sino mutilado y pleno de malformaciones.
Estética, Barcelona: Obris S.A. – Es justamente la confianza en la capacidad de la razón para organizar la utopía lo que defi-
Hyspamérica, 1983; p. 331. ne la generación del 40 como moderna. La utopía cuenta como proyecto en el que vale la
pena implicarse, algo que hará de su tránsito por la década de 1945-55 un camino al mismo
14. Habermas, Jürgen. “La
modernidad, un proyecto tiempo conflictivo y militante. En comparación con la obra de esa década, la producción
incompleto”, en La Posmodernidad de filiación moderna de los sesentas no será sino ejercicio corbusierano o repetición de
(ensayos), Barcelona: Kairos, fórmulas miesianas de los 50. Los mayores logros de la arquitectura de los 60 no son los de
segunda edición en castellano,
1986. (El ensayo de J. Habermas fue la modernidad sino los de la trasgresión: las casas blancas, el regionalismo, las experiencias
publicado por primera vez en 1981). de Clorindo Testa.

26
Arquitectura y modernidad en la Argentina / II

Desde luego, no se trata de actuar –a nuestro turno- como tardíos descubridores de las
virtudes de la arquitectura de 1945-55, ni de hacer una lista más o menos completa de los edi-
ficios a pesar de todo, modernos, como se ha hecho parcialmente a veces y como yo mismo he
hecho en la primera parte de este trabajo. No es cuestión tampoco de ignorar las lacras del pe-
ronismo, no menos verdaderas por el hecho de no ser exclusivamente suyas. No es cuestión de
actuar, como dice en alguna parte Ernesto Sábato, de brillantes profetas del pasado. Pero se trata,
si, de conocerlo mejor. La ocultación y deformación de mucho de lo ocurrido durante aquella
década ha servido -sirve- como referencia o justificativo de las más oscuras prácticas políticas.
En el caso de la arquitectura, esta perversión ha contaminado la labor historiográfica durante
casi dos décadas y casi sin excepciones. Desde 1966 sobre todo, la historiografía arquitectónica
se erigió como uno de los instrumentos de agresión ideológica del pensamiento más conser-
vador, y al hacerlo contribuyó a levantar las construcciones falsas y vacías que informan su dis-
curso (como si hubiera malas experiencias interrumpidas por la maldad intrínseca del período,
como la de la Ciudad Universitaria de Tucumán en 1952 y, por ejemplo, buenas experiencias
algo lentas, como la de la Biblioteca Nacional de 1962 hasta ahora o la de la Ciudad Universitaria
de Buenos Aires). No por casualidad los monumentos del Movimiento Moderno son escuelas,
hospitales, monoblocks de viviendas, edificios de Correos y Teléfonos o centros universitarios,
mientras que los del academicismo o neo-academicismo son residencias particulares, edificios
de oficinas, rascacielos de departamentos para renta o esculturas urbanas. No es mala esta se-
miótica sencilla. Al abordar desde este punto de vista la historia arquitectónica, veremos produ-
cirse una transmutación (¿semántica?) que todo lo complica (o lo aclara). Y si abandonamos así
sea tentativamente la perspectiva tradicional, y adoptamos por un momento la de los argen-
tinos más humildes (aquellos que no siempre creen en la palabra impresa), veremos cómo, en
arquitectura como en otras cosas, la relación libertad-progreso-peronismo cambia, por poco que
honestamente registremos los hechos (en este caso tangibles) en lugar de las intenciones. La
conclusión no es siempre agradable y es, quizás, una de las razones de la fascinación que ejercen
las palabras. Ya en 1960 Ernesto Sábato comentaba esa delincuencia semántica que pervierte
toda nuestra historia. “Las crisis –decía ES – no son cuestiones de palabras sino de hechos, claro
está. Pero se manifiestan o se disfrazan mediante palabras. Palabras que han sido falsificadas, ahue-
cadas o rellenadas con semantemas tortuosos y hasta antitéticos”15. En esta labor, la historiografía
arquitectónica ha prestado servicios durante demasiado tiempo, no sólo en lo que se refiere a
los años 50 sino a períodos más cercanos.

No hay que confundir entonces esta valoración de los años 50 con una exaltación dog-
mática ni con una nostalgia por el Movimiento Moderno. Es que la mera mirada hacia adelante
suele ocultar la voluntad de vaciamiento histórico: el verdadero cementerio es la memoria alcanzó
a escribir Rodolfo Walsh en septiembre de 1976: nuestro verdadero cementerio es la memoria,
en una época de despojos que no son solamente materiales. La mirada al pasado puede resultar
agotadora cuando se dirige a esos momentos endurecidos y gastados que han alentado nues-
tras acciones. Por eso mismo es necesaria: esos momentos esperan nuestro abordaje y, desde
luego, son varios y están dispersos en el tiempo, aunque inevitablemente relacionados entre sí.
Estas relaciones no son extrañas a la totalidad de este trabajo: intentamos desenredar la madeja
no por una nostalgia estéril sino por una necesidad de ubicar el presente y prefigurar el porve-
nir, y es casi por un convencionalismo que aceptamos la posibilidad de abordajes puntuales.
De otro modo la lectura puntualizada y focal puede convertirse en la renovada creación de un
cosmos una vez más cerrado y ajeno, esta vez a su propia contemporaneidad. “¿Qué es lo que
permitirá pasar de una historia escrita en plural a una puesta en cuestión de esa misma pluralidad?”
pregunta, en la Introducción a la Esfera y el Laberinto, Manfredo Tafuri.

“El peligro que corren tanto las genealogías de Foucault –las genealogías de la locura, de la
clínica, del castigo, de la sexualidad- al igual que las diseminaciones de Derrida, consiste en la re-
15. Sábato, Ernesto. “Palabras,
consagración de los fragmentos analizados al microscopio, como nuevas unidades autónomas y en palabras, palabras”, Revista SUR, 267,
sí mismas significantes”16. noviembre-diciembre 1960, Buenos
Aires, p. 40.
El resultado de nuestra indagación será necesariamente parcial y se debe a su tiempo.
16. Tafuri, Manfredo. La Esfera y el
Es desde nuestra parcialidad contemporánea que descubrimos momentos que todavía nos Laberinto, 1º edición en castellano,
dicen cosas. Barcelona: Gustavo Gili, 1984; p. 9.

27
Edificio Movimiento (Foto: Alejandro Leveratto)

28
Arquitectura moderna para el servicio postal – Argentina, 1947-1955

Arquitectura moderna para


el servicio postal – Argentina,
1947-1955
Dra. Arq. Adriana Collado
Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo. Universidad Nacional del Litoral

En la segunda mitad de la década 1940-50 el ambiente de la producción de arquitectu-


ra en Argentina tuvo una particular intensidad, caracterizándose por la coincidencia de varios
acontecimientos que mostraron una voluntad de renovación respecto de las prácticas prece-
dentes. La terminación de la Segunda Guerra Mundial, que permitía reabrir las fronteras y nor-
malizar la dinámica de intercambios, se solapaba con la fuerte transformación política, social
y económica que se impulsaba en el país con el advenimiento del peronismo, generando un
contexto en el que la novedad era la marca dominante.

El bienio 1947-48, durante el cual se van a idear primero y proyectar luego, más de la
mitad de los edificios y conjuntos que estudiamos en este trabajo1, estuvo signado por algunos
eventos en el campo de la arquitectura y el urbanismo, que planteaban desafíos a la disciplina
y a sus actores;

- El de 1948 fue el año más activo dentro de la gestión del EPBA (Estudio Plan Buenos Aires),
organizado en la Municipalidad de Buenos Aires, bajo la dirección de Jorge Ferrari Hardoy;
un espacio donde, además de estudiar la factibilidad del plan de Le Corbusier elaborado
diez años antes, se buscaban estrategias de coordinación para encuadrar al plan regulador
de la ciudad en el Primer Plan Quinquenal (en adelante PPQ) del peronismo; en fin, un ámbi-
to oficial donde, por un par de años, se pensó en términos del urbanismo CIAM.

- En la Universidad Nacional de Tucumán se ponía en marcha el proyecto para erigir la nue-


va ciudad universitaria, al frente del cual se encontraba Jorge Vivanco; el proyecto era un
acontecimiento de escala excepcional, que no tenía precedentes en la producción de arqui-
tectura y urbanismo modernos en el país y se daba asociado con un espacio académico de
excelencia, el Instituto de Arquitectura y Urbanismo de la misma universidad;

- Tanto el Instituto de Arquitectura y Urbanismo de la UNT, buscando jerarquizar su plantel


docente, como el Estudio Plan Buenos Aires, requiriendo consultores, convocaron coordina-
damente a un grupo de arquitectos italianos -Ernesto Nathan Rogers, Luigi Piccinato, Ernes-
to Lapadula, Enrico Tedeschi, Cino Calcaprina- que llegaron al país en ese mismo año, para
sumarse a un debate apenas abierto con relación a la transferencia y reelaboraciones de Tomo 4º de las Obras Completas de Le Corbusier.
las ideas dominantes en Europa en el campo de la disciplina; algunos permanecieron aquí Croquis de Río de Janeiro, p. 81
y otros regresaron a Italia luego de una estadía más o menos prolongada, aunque todos
tuvieron impacto;

- Llegará para entonces, después del largo paréntesis de la Guerra, el tomo 4º de las Obras
Completas de Le Corbusier, publicado en Zurich en 1946, en el que se pueden ver referencias
formales que alimentan un repertorio a disposición, para los arquitectos enrolados en la mo-
dernidad; entre ellas, la secuencia de bóvedas en las construcciones rurales en el norte de
África; el perfil quebrado de la cubierta para la versión rural de la maison Jaoul proyectada en
1937 o la maison Clarke Arundell de 1939; proyectos tipológicos como la casa para el capataz, 1. De los más de ochenta edificios
o el cubo excavado de la casa para el ingeniero; las propuestas Murodins y la prefabricación y conjuntos que dan soporte al
de emergencia; la teoría del brise-soleil explicada y aplicada reiteradamente en Argel y en presente trabajo, cincuenta fueron
proyectados en 1948, en tanto
Río; la reflexión sobre la síntesis de las artes mayores (“una epopeya plástica que comienza”)
que las primeras ideas esbozadas
y, por fin, el proyecto prototípico de las unidades de habitación de grandeur conforme, con en anteproyectos surgieron entre
fotos de Marsella en construcción. agosto de 1947 y mayo de 1948.

29
- El cirujano argentino Pedro D. Curutchet concreta, también en 1948, el encargo a Le Cor-
busier de su casa en La Plata, la única obra íntegramente proyectada por el Maestro que se
levantara en América Latina; aunque la casa demoró muchos años en construirse, el tema
tuvo repercusión inmediata en el ámbito disciplinar.

- Desde otros escenarios llegará en 1947 Marcel Breuer, invitado por la UBA en una gira de
tres meses por Sudamérica, siendo sus anfitriones Eduardo Catalano y Carlos Coire. Durante
su estadía en Buenos Aires, además de dictar un ciclo de conferencias, realiza un trabajo de
proyecto con un grupo de estudiantes avanzados de la Escuela, al que se sumaron alumnos
de otras escuelas del país y de la de Montevideo.

- Nuestra Arquitectura abre perspectivas al publicar, en esos dos años, un abanico diverso de
temas y problemas que se vinculan con las innovaciones de posguerra; numerosas notas so-
bre el problema de la vivienda social y la prefabricación, dos números especiales dedicados
a la obra de Marcel Breuer, varios artículos dedicados a la arquitectura italiana de posguerra,
un número especial sobre arquitectura, urbanismo y vivienda social en la URSS y algunas
obras claves de la modernidad en Argentina como la Casa del Puente, el Mercado del Plata,
el proyecto para el Auditorio Ciudad de Buenos Aires de Catalano y el parador Ariston en
Mar del Plata (Breuer, Catalano y Coire).

Edición especial de Nuestra Arquitectura dedicada a Frente a este somero punteo, tendenciado por la perspectiva desde la que se abordará
la obra de Marcel Breuer. Septiembre de 1947
el tema aquí, no resulta descabellado pensar que en esos años el panorama se presentaba favo-
rable para el desarrollo de algunos proyectos de envergadura en el país, bajo la hegemonía de
la arquitectura moderna.

La preocupación central de este trabajo es estudiar un conjunto de edificios públicos


construidos por el Estado en el área Comunicaciones, en el marco de los dos planes quinque-
nales (1947-52 y 1952-57, este último interrumpido abruptamente con el golpe de septiembre
de 1955) del gobierno de Juan D. Perón, centrando el interés especialmente en los ejemplos de
arquitectura moderna que dicha producción generó.

Como es sabido, la arquitectura del primer peronismo fue durante muchos años estigmati-
zada con los rótulos de monumentalista, historicista, e incluso fascista; si bien es cierto que algunas
de las producciones admitían estas adscripciones y que otras se enrolaban en los pintoresquismos
-neocolonial o californiano-, hubo también muchas obras que respondieron a otros paradigmas y
que asumieron otra estética. Para sostener el argumento de la arquitectura historicista, monumen-
Auditorio Ciudad de Buenos Aires. Arq. Eduardo tal o pintoresca como expresiones excluyentes, la crítica y la historiografía del pos-peronismo de-
Catalano, 1947. No construido (Fuente: Nuestra bieron desdeñar muchas de las manifestaciones generadas en el período y, sobre todo, debieron
Arquitectura, enero de 1948) negar o minimizar obras que daban cuenta de la opción por la arquitectura moderna.

Por arquitectura moderna entenderemos a aquélla en la que se reelaboraron localmente


2. Sonderéguer, Pedro C.
Arquitectura y Modernidad en la los elementos funcionales, espaciales y formales surgidos de las vanguardias europeas, logran-
Argentina I. Buenos Aires: CESCA, do una apropiación eficaz de los mismos por parte de la edilicia nativa; los rasgos dominantes
1986; p. 11. de la arquitectura moderna serán en general, el manejo de una estética abstracta, la probada y
3. Dec 15.372 del 13/06/1944 citado
eficiente funcionalidad, la recurrencia a estándares muy ajustados de superficie, la aplicación de
por Castro Esteves, Ramón. Historia nuevos materiales, tecnologías y dispositivos constructivos novedosos, que coincidirán total o
de las comunicaciones argentinas. parcialmente en las distintas obras.2
Buenos Aires: Talleres Gráficos del
Ministerio de Comunicaciones,
1958; p. 497. Sin embargo, y a modo de hipótesis de partida, podría afirmarse que el caso que se está
investigando aquí, los edificios de la Secretaría de Comunicaciones proyectados durante los pla-
4. Dec. 6.353 del 28/02/1946 citado nes quinquenales de Perón son, mayoritariamente, ejemplos claros de una opción deliberada
por Castro Esteves, R. Op. Cit.; p. 498.
por la arquitectura moderna para definir una imagen de estos servicios públicos asociada a la
5. El nombramiento de Nicolini, es prestación estatal de los mismos, bajo el signo de la eficiencia, la funcionalidad, la racionalidad
de fecha 4 de junio de 1946 por y la innovación.
Dec. 3915; el Dec. 1.068/46 del
24/06/1946, dispone la anulación
de la autarquía; citados por Castro Nos preguntamos cuáles fueron las motivaciones que llevaron a funcionarios políticos
Esteves, R. Op. Cit.; pp. 498 y 499. y cuadros técnicos de la Secretaría, a definirse en coincidencia por esta opción, en momentos

30
Arquitectura moderna para el servicio postal – Argentina, 1947-1955

en que la dotación de arquitectura que se promovía desde otras áreas del Estado (como las de
salud y educación) estaba siendo afrontada desde los códigos de la arquitectura neocolonial
californiana; fue éste un interrogante sobre el que esta investigación ha tratado de aproximar
algunas respuestas, al menos provisorias.

La estructura posibilitante
En 1876, con la sanción de la Ley Nacional de Correos (nº 816) y la unificación de los
servicios postales y telegráficos quedó creada, dentro del Ministerio del Interior, la Dirección
Nacional de Correos y Telégrafos; al poco tiempo, a los dos servicios básicos se les agregaron los
de encomiendas, giros postales, valores declarados y cartas certificadas, con lo que las presta-
ciones se incrementaron notablemente, requiriendo instalaciones más complejas para el fun-
cionamiento de las oficinas.
Partida de la delegación argentina al Vº Congreso
de la Unión Postal de las Américas. Agosto 1946.
Durante casi setenta años fue ésta la estructura de los servicios postales en el país; en (Fuente: Revista de C y T, 109, set. 1946)
1944, en la antesala del período que nos ocupa, se definió un cambio significativo mediante
un decreto del PEN que dispuso la autarquía de Correos y Telégrafos, quedando a cargo de un
consejo integrado por un director general y vocales designados por el gobierno, aunque con-
servaba dependencia política con el Ministerio del Interior.3 La misma disposición introdujo un
cambio de nombre que anunciaba un interés por estar a tono con los tiempos, ya que pasó a
llamarse Dirección Nacional de Correos y Telecomunicaciones.

A partir de octubre de 1945 se hará evidente que para el peronismo, el área de las co-
municaciones era de máxima importancia; en febrero de 1946 se produjo una jerarquización,
pasando del nivel de Dirección, a Administración General de Correos y Telecomunicaciones,
manteniéndose en la órbita del Ministerio del Interior.4 En junio de ese mismo año asumió como
administrador una figura que habría de ser clave en el proceso de renovación del Organismo,
Oscar Nicolini; pocos días más tarde fue dejada sin efecto la autarquía de la Administración Ge-
neral y se canceló el funcionamiento del consejo creado en 1944. 5 Tipo oficial de edificio para oficina de Correos.
Dirección Gral. de C y T, Arquitectura, 1931
(Fuente: Archivo CRIHDAC)
Con el rango de Administración General se reorganizó la estructura de funcionamiento y
se reforzó la División Arquitectura dándole total independencia respecto de la antigua Dirección
General de Arquitectura del MOP, en la que hasta entonces se habían desarrollado la mayor par- 6. Según se pudo constatar en los
archivos del Centro de Recuperación,
te de los proyectos para edificios de correos, tanto los nuevos a construirse como las refacciones Investigación Histórica y Digitalización
y remodelaciones de edificios existentes; los últimos planos que se identifican como de la DGA del Archivo de Correos (en adelante
del MOP están fechados en 1944 y corresponden a anteproyectos ejecutados para territorios CRIHDAC), si bien algunos proyectos
y anteproyectos ejecutados entre
nacionales.6 Esta oficina técnica, la Dirección de Arquitectura de Correos y Telecomunicaciones 1930 y 1945 se rotularon con la sigla
(en adelante DACyT), existía desde la década de 1930, pero fue renovada y ampliada en virtud DGCyT (Dirección General de Correos
de los cambios mencionados; allí habrían de incorporarse, a lo largo de 1947, los profesionales y Telégrafos), la mayor parte se
que concretaron la mayor parte de los proyectos que analizaremos aquí. identifican como DGA-MOP.

7. Young, Juan R. “Creación de la


No obstante, la modificación más importante y decisiva en la estructura del Organismo Secretaría de Comunicaciones”, Revista
se iba a producir a principios de 1949, cuando fue creada la Secretaría de Comunicaciones de de Correos y Telecomunicaciones, 138-9.
Buenos Aires, febrero-marzo 1949; pp.
la Nación, por un decreto del PEN, del 26 de enero de 1949; esta nueva dependencia unificó los 8 a 12.
servicios postales, telefónicos, telegráficos y radioeléctricos de propiedad nacional “elementos
básicos e indispensables para el desenvolvimiento de la economía y la cultura argentinas”. En simul- 8. Ley nacional 13.529 del 07/07/1949.
En el art. 1º dispone: “Los ministerios
táneo a la creación se nombró secretario de Comunicaciones, con rango de ministro-secretario
secretarías de Estado en que se
de Estado, al entonces administrador, Oscar Nicolini.7 divide el Despacho de los negocios
de la Nación, serán los siguientes:
Apenas un par de meses más tarde, los cambios que surgieron con la sanción de la Cons- Relaciones Exteriores y Culto, Interior,
Justicia, Educación, Salud Pública,
titución de 1949 llevaron a una reestructuración de los ministerios nacionales, según la cual el Comunicaciones, Asuntos Políticos,
área de Comunicaciones pasó a asumir el rango de ministerio, por lo cual desde entonces, sin Hacienda, Economía, Finanzas,
que se haga explícito el cambio, pasaría a reconocerse al Ministerio de Comunicaciones.8 Industria y Comercio, Obras Públicas,
Agricultura y Ganadería, Trabajo
y Previsión, Transportes, Defensa
La nueva Ley de Ministerios en su artículo 18º, disponía lo concerniente al de Comunica- Nacional, Ejército, Marina, Aeronáutica
ciones, asignándole las responsabilidades relativas al desarrollo, promoción, orientación y fisca- y Asuntos Técnicos”.

31
lización de los sistemas de comunicaciones en el territorio de la Nación y en particular abarcaba
la administración y explotación de los servicios postales y de telecomunicaciones ejecutados
directamente por el Estado; la coordinación de los servicios de telecomunicaciones de jurisdic-
ción nacional; los servicios de correos; la red telegráfica propiedad de la Nación; los sistemas
de comunicaciones telegráficas de jurisdicción nacional; la red de comunicaciones telefónicas
propiedad de la Nación; los sistemas de comunicaciones telefónicas de jurisdicción nacional; el
servicio de radiocomunicaciones y el servicio de radiodifusión y televisión. Sólo quedaban fuera
de su jurisdicción las comunicaciones relacionadas con seguridad y defensa, que pertenecían a
la órbita del Ministerio de Defensa Nacional.9

La designación de este nuevo ministerio fue cuestionada en su momento por algunos


especialistas que consideraban más acertado el nombre original de Correos y Telecomunicacio-
nes por cuanto bajo la genérica denominación de Comunicaciones deberían incluirse también
los transportes y vías de comunicación;10 no obstante la objeción no alteró los proyectos ni limi-
tó el empuje que dominaba los planes de crecimiento, siendo muy notable la dinámica desple-
Revista de Correos y Telecomunicaciones gada por el ministro Nicolini que recorría el país impulsando el plan de modernización. Un plan
de septiembre de 1948, en la que se
que, obviamente, no comprometía sólo a lo edilicio, sino que preveía una renovación plena de
expone el plan de construcción de
nuevos edificios todos los aspectos técnicos y organizativos en los servicios postales, telegráficos, telefónicos y
radiales.

En relación con el volumen construido, se debe recordar que el peronismo consolidó


fuertemente la noción de estado benefactor y llevó adelante en Argentina una política de do-
tación de equipamientos para el bienestar social inédita hasta entonces y, cuantitativamente,
nunca superada por ningún otro régimen en el país. Se construyeron y reformaron hospitales
y otros centros de salud (200) en todo el territorio nacional; se concretaron numerosísimas es-
cuelas (casi 5000), además de hogares colectivos para niños y ancianos, colonias de vacaciones,
hoteles y equipamientos turísticos, centros recreativos diversos, los que generaron un volumen
enorme de obra construida, haciendo de la industria de la construcción uno de los pilares de la
economía y alcanzando record tales como el de que 1950 fuera el año de mayor consumo de
cemento portland por habitante en el país, durante todo el siglo XX.11
Homenaje de Correos y Telecomunicaciones
al presidente Perón; a su izquierda el ministro Por otra parte, el área de transportes también estaba recibiendo una atención especial
Nicolini. Teatro Colón, marzo de 1947 y para 1949 las concreciones en este sector habían superado las propias previsiones del PPQ,
(Fuente: Revista de C y T, 116, abril 1947) con la nacionalización de los ferrocarriles y el crecimiento de la industria ferroviaria, el impulso
al transporte aéreo y a la aeronáutica comercial, el plan de construcción de aeropuertos y la
9. González Climent, Aurelio. expansión de la flota naval y de la marina mercante; todo este desarrollo justificaba la necesidad
Los transportes, el correo y las de un ente que atendiera el problema del transporte de manera específica, lo cual fundamenta-
telecomunicaciones en el Segundo Plan
ba el desdoblamiento en dos organismos de máximo nivel como eran los ministerios, con una
Quinquenal. Buenos Aires: Macchi,
1953; p. 27. estructura acorde a las necesidades que cada rubro planteaba.

10. Wolfenson, Enrique. “Secretaría de En la estrategia de desarrollo nacional establecida por el PPQ, las áreas de Comunicacio-
Comunicaciones. Informe presentado
al Instituto de Economía de los nes y de Transportes presentaban equivalencia en el orden de prioridades; en tanto el orden de
Transportes”, febrero de 1949. Citado prioridad fijado por el Segundo Plan Quinquenal (en adelante SPQ) daba un rango uno al agro,
por González Climent, A. Op. Cit.; p. 25. la energía, la minería y las industrias (siderúrgica, metalúrgica y química); en el rango dos estaba
11. Sonderéguer, P. C. Op. Cit ; p. 13.
definido el transporte, en tanto que en el tres se ubicaban las telecomunicaciones; esto llevaría
a que en el lapso recorrido entre 1952 a 1955, las inversiones en edilicia de correos y telecomu-
12. González Climent, A. Op. Cit.; p. 10. nicaciones fueran proporcionalmente menores a las verificadas en el PPQ.12
13. Arenas Luques, Fermín. “Los
Delegados Argentinos a los Congresos No es exagerado decir que la figura de Nicolini resultó vital en la concreción de una fuer-
de la Unión Postal Universal”, Revista te publicidad de las políticas estatales en el área de Comunicaciones. Destacaba por haber sido
de Correos y Telecomunicaciones, 119. empleado del servicio postal desde muy joven, cumpliendo inicialmente funciones subalternas
Buenos Aires, julio 1947; p. 692.
para, luego de una prolongada carrera, llegar al más alto escalón con su cargo de ministro; co-
14. González Climent, A. Op. Cit., p. 30. nociendo al Organismo desde adentro, Nicolini cumplía en todo con el paradigma de la mística
peronista, mostrándose en su desempeño como un funcionario eficiente y comprometido
15. “Modernización de las
instalaciones”, Revista de Correos y
Telecomunicaciones, 111. Buenos Aires, Había nacido en Buenos Aires en 1899; la biografía oficial refiere a sus estudios de medi-
noviembre 1946; p. 161. cina en la UBA, que al parecer no completó, aunque le sirvieron para ser docente de asignaturas

32
Arquitectura moderna para el servicio postal – Argentina, 1947-1955

como biología e higiene en escuelas secundarias de la Capital, en forma paralela a su trabajo en


Correos. En 1921, a los 22 años, ingresa como empleado a Correos y Telégrafos donde, pasado
algún tiempo, comienza a escalar posiciones, siendo en los años ´30, jefe de sección; no obs-
tante, el ascenso decisivo se dio en junio de 1943, cuando fue designado secretario privado del
director general de CyT, el teniente coronel Aníbal Imbert, quien acababa de asumir, nombrado
por el general Ramírez después del golpe del 4 de junio.13

Al año siguiente pasó a la Secretaría de Informaciones, Prensa y Propaganda del Estado,


ocupando primero la subdirección y luego la dirección de radiodifusión; de allí, con algunas in-
termitencias no del todo aclaradas, pasó a ocupar sucesivamente los cargos de director (1945), Edificio del Correo en Río Gallegos (Fuente:
administrador general (1946) y, por último, a ministro-secretario de estado, en la Secretaría de Revista de C y T, 114, feb. 1947)
Comunicaciones, a partir de 1949. A estas referencias oficiales se podrían agregar datos de su
historia personal, ya que es reiteradamente citada y reconocida su íntima amistad con Eva Perón
y su proximidad con el matrimonio a partir de la confianza que tanto Eva como Juan Perón le dis-
pensaban. Su brillante carrera terminó abruptamente en septiembre de 1955, cuando además
de separarlo del cargo, fue detenido y encarcelado, falleciendo pocos meses después.

La nueva escala de la oficina de arquitectura


El mayor rango del Organismo, llevó también a jerarquizar decididamente la oficina de
arquitectura que pasó a ser una Dirección14, a cargo del arquitecto Aristóbulo Martínez, profe-
sional de confianza de Nicolini; además pasó a abarcar las áreas de telefonía y radio, amplián-
dose la envergadura del trabajo, diversificándose los temas y los tipos funcionales a resolver,
aumentando la cantidad de proyectos a encarar, al igual que el volumen de obra por atender y
los presupuestos que se dispusieron.

Los intereses renovadores de la gestión de Nicolini comenzaron a ponerse de manifiesto


desde 1946, cuando se inicia un plan de remodelación del equipamiento de atención al público
de las sucursales de las ciudades principales, con el cambio de mobiliario y el reemplazo de las
“anticuadas instalaciones y vetustas ventanillas” por otras de “aspecto renovado”.15 El énfasis en
lo edilicio continuó, cuando comenzó a publicarse en la revista institucional una sección titu-
lada Nuestros Edificios en la que se mostraban imágenes de sedes del interior con algún rasgo
destacado en su arquitectura (Salta, Tucumán, Bariloche, Paraná, Río Gallegos, Comodoro Riva-
davia), sección que se mantuvo durante varios números, entre el 112 y el 116, mostrando sólo
fotografías, sin texto; si bien la muestra se inició con edificios construidos para correos, a poco
de avanzar se incorporaron casos de sedes alquiladas a particulares (Casilda, Venado Tuerto,
Río Cuarto), que habían sido levantadas para comercios o viviendas y que no cumplían con las
nuevas expectativas de eficiencia e imagen institucional.
Plan de edificios del Ministerio de
Una referencia sobre el cambio de escala en la tarea de la DACyT pueden darla algunos
Comunicaciones en el 2º Plan Quinquenal
datos estadísticos expuestos en la revista, en un número especial, dedicado a las nuevas cons- (Fuente: Nicolini, O. Op. Cit., p. 16 bis)
trucciones que se estaban encarando.16 Se consignaba entonces que en un lapso de 13 años
-1933 a 1946- que se podía considerar el período más productivo en la historia de la edilicia de
16. “Gobernar es poblar”, Revista de
Correos y Telégrafos, se habían concretado en total 60 edificios; en tanto, entre octubre de 1947 Correos y Telecomunicaciones, 133.
y septiembre de 1948 -once meses- se habían organizado los trabajos previos, proyectado, lici- Buenos Aires, septiembre 1948; pp.
tado, adjudicado e iniciado la construcción de 80 edificios.17 En la nota de prensa mencionada, 11 a 15.
se ponía énfasis en la coordinación necesaria para llevar a cabo esta obra, entre los tres niveles
17. La fecha de octubre de 1947 se
responsables de la misma: corresponde con el lanzamiento del
PPQ, dispuesto en la Ley 13.011/47,
“...el P.E. que empeñado sin desmayos en su campaña por colocar a nuestro país a tono con que asignaba cien millones de
pesos (a razón de veinte millones
sus posibilidades, proyectó esta ley /…/ la Administración General en cuanto a su importante ges- anuales) para las construcciones
tión compete y en la eficaz elección de su agente directo que habría de llevar a la práctica el plan /.../ del área de Comunicaciones. Puede
y la División de Arquitectura que con su fecunda acción y medios propios, pese a lo reciente de su agregarse que los ochenta edificios
creación, ha conseguido desarrollar en pocos meses una obra tan vasta que por sus alcances merece mencionados se concluyeron casi en
su totalidad antes de 1952.
el reconocimiento de los que de una u otra forma se beneficiarán con la construcción de los nuevos
edificios …”18 18. “Gobernar es poblar”, Op. Cit.; p. 14.

33
Los 80 edificios del primer año, se incrementaron con el correr de los restantes que abar-
có el PPQ, aunque con un ritmo más lento; para 1952 se hallaban concluidas 78 sedes de correos
y/o estaciones de radio, mientras 25 se encontraban en construcción y 26 estaban proyectadas
para ser ejecutadas durante el SPQ, con inicio inminente (cabe aclarar que entre estas últimas se
hallaban varias importantes cabeceras de distrito: Santa Fe, Corrientes, Posadas y Santa Rosa de
la Pampa). Cuantificando en superficies ocupadas, en 1946 existían 52.000 m2 de superficie cu-
bierta por edificios de propiedad de Correos y Telecomunicaciones, aunque sólo un 50% había
sido construida por el MOP; en 1952, la superficie había crecido a 172.000 m2, debiendo desta-
carse que los 120.000 m2 que se agregaron habían sido ejecutados por la DACyT. La previsión, de
cumplirse el SPQ, era que en 1957 la superficie ocupada por edificios de la repartición creciera a
392.000 m2, es decir, se planificaba un incremento de 220.000 m2.19

Arquitecto Aristóbulo Martínez, director de La Secretaría abarcaba un campo muy amplio (desde los servicios postales en sus distin-
Arquitectura de Correos y Telecomunicaciones tos formatos, el ahorro postal, el servicio telegráfico, la telefonía y la radiofonía) todos los cuales
(Fuente: Revista de C y T 133, sept. 1948) tenían sus especificidades y necesidades de renovación técnica propias y es muy evidente que
la arquitectura actuó como uno de los soportes más contundentes de la representación del
Organismo; en las mismas páginas de la revista, además del espacio dedicado a publicar los nue-
vos proyectos y las inauguraciones de obras concluidas, se nota el interés que suscitan los temas
edilicios.20 En medio de esa reorganización debida a los cambios que se necesitaba afrontar, un
imperativo fue consolidar el plantel profesional, para lo que se convocó en los últimos meses
19. Nicolini, Oscar. Las de 1946, a los primeros nuevos integrantes, seleccionados por Aristóbulo Martínez de entre los
comunicaciones en los Planes de estudiantes con mejores condiciones de los últimos cursos de la Escuela de Arquitectura, que
Gobierno. Buenos Aires: Ed. Oficial, dependía de la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA.21
1954. Los datos corresponden a un
informe de setiembre de 1953.
Del numeroso grupo que se iría formando, el primero en ingresar fue Agustín Bianchi
20. Ver el artículo de Constanza que fue quien, aparentemente, recomendó a algunos de sus compañeros; lo siguieron José Ma.
Eliggi en esta misma publicación. Spencer, a fines de 1946 y Eudaldo Vidal a principios de 1947. En la oficina ya estaban, además
21. La particularidad de este del Director, los arquitectos Emilio Jozami y Mariano Casares, y Guillermo S. Quesada Maschwitz,
proceso de selección, ha sido que había trabajado en el MOP como dibujante; para los jóvenes que se integraban, los cuatro
comentada por todos los anteriores eran arquitectos tradicionales.22
historiadores que han trabajado
sobre este tema, y el hecho
se vio enfatizado a raíz de las Si bien los ingresos se produjeron, en muchos casos, antes de la graduación de los con-
reflexiones que, diez años más vocados, el rol de proyectistas no lo asumían hasta después de obtener el título; inicialmente
tarde, se formularon en Nuestra
realizaban tareas de dibujantes-proyectistas y en los primeros meses ejercían una práctica pre-
Arquitectura, hablando de la
inexperiencia de unos jóvenes que, paratoria, trabajando en anteproyectos de casos menores hasta adquirir los manejos sobre la
puestos a proyectar, “…diseñaron especificidad de los programas que debían afrontar. En el caso de Eudaldo Vidal cuyo título está
lo que habían aprendido en las fechado en marzo de 1948, al año de haber ingresado a la dependencia y dos meses después
aulas, sin pensar en la tradición de
los edificios oficiales…”, teniendo de graduarse, firmó el proyecto del edificio para la ciudad de Mendoza; hasta entonces había
como primeros encargos algunos realizado dos anteproyectos (Chamical y San Cristóbal) durante 1947, casos de los que desarro-
“correítos de poca monta”. En Nuestra lla el proyecto en abril de 1948. Una situación similar se plantea con el desempeño de Agustín
Arquitectura, 345, agosto de 1958.
Bianchi, co-autor del proyecto para Mendoza, quien a fines de 1947 desarrolla los primeros an-
Ver el trabajo de Patricia Méndez en
esta misma publicación. teproyectos (Vera y Barranqueras), cuyos proyectos completa en marzo de 1948. 23

22. No se pudieron localizar los


nombramientos en el archivo de
Correos; las referencias acerca Primeras decisiones ante el Plan Quinquenal
del momento de ingreso se
registraron en una entrevista con Con seguridad, en la Secretaría se conocía la opción por la arquitectura moderna para
los arquitectos Eudaldo Vidal y
los edificios del servicio postal en países como Portugal, Brasil y Chile, con los cuales CyT mante-
Fernando Saladrigas, realizada en el
CEDODAL, Buenos Aires, 13 de julio nía contactos a través de la participación activa en distintos organismos internacionales como
de 2011. El rótulo de “arquitectos la Unión Postal de las Américas y España, la Unión Postal Universal y la Unión Internacional de
tradicionales” fue planteado por el Telecomunicaciones; la revista documenta la frecuente participación de los delegados argenti-
arquitecto Vidal.
nos en las conferencias que organizaban estas entidades. La funcionalidad de los edificios y su
23. Entrevista con los arquitectos aporte a la eficacia del servicio postal, fueron tema de tratamiento en los distintos encuentros;
Eudaldo Vidal y Fernando en Portugal, la figura de Adelino Nunes y sus obras de la década de 1930 para los correos, es-
Saladrigas, citada supra. Las fechas
fueron verificadas en los legajos
taciones de radio y centrales telefónicas en Lisboa, Estoril, Setúbal y otras numerosas ciudades,
técnicos correspondientes. Archivo pudieron ser referentes para un funcionarios que, como Nicolini, abrigaba un plan de moder-
CRIHDAC. nización notable.24 Más grande aún pudo ser la influencia del caso de Brasil, donde el plan de

34
Arquitectura moderna para el servicio postal – Argentina, 1947-1955

construcción de edificios del Departamento de Correos y Telégrafos ocurrido durante la déca-


da de 1930, con la construcción de sedes regionales de correos en las capitales de regiones y
principales ciudades de todo el país, plan que más tarde sería considerado “...el más ambicioso
proyecto nacional de normalización arquitectónica oficial”.25

Al margen de las posibles influencias, debe notarse que muchos de los 80 proyectos
de edificios que se mencionan en la estadística del primer año de actividad del PPQ, (1947-48)
contaban con el antecedente de anteproyectos o proyectos completos, desarrollados en los
años anteriores, algunos realizados en la DGA del MOP, ejecutados apenas un par de años antes
de 1947. Sin embargo la decisión del Organismo fue elaborar un nuevo proyecto, desechando
las ideas previas.
Inauguración del Correo de Estoril, Portugal.
Esto permite suponer que la tendencia por resolver un proyecto moderno que se ve- Arq. Adelino Nunes, 1937 (Fuente: colección particular)
rifica en la mayor parte de los edificios que se encaran con el PPQ, no resiste el argumento
que sostuvo en algún momento la prensa especializada, respecto de las urgencias que habían
motivado esa opción por parte de los funcionarios de Comunicaciones que aceptaron estas
formas modernas en decenas de edificios dispersos por el país, en función de cumplir rápi-
damente con el plan.26 Es decir, si el problema era el apuro por resolver los proyectos, podría
haberse echado mano a los que ya estaban resueltos, puesto que en muchos casos el pro-
grama de necesidades para la función postal propiamente dicha, estaba todavía plenamente
vigente.

En el caso del edificio del correo de Mendoza, sede del Distrito 8º, se conserva un an-
teproyecto de la DGA del MOP fechado en diciembre de 1943 y modificado en marzo de 1945,
para un edificio de 6.000 m2 en el mismo terreno en que en 1948 comenzaría a erigirse el edifi-
Anteproyecto para el Correo de Mendoza, fachada,
cio definitivo.27 Resuelto en lenguaje neocolonial, replicando el tipo instituido por la DGA para MOP/DGA, 1943-45. (Fuente: Archivo CRIHDAC)
los edificios públicos nacionales que se levantaban en las provincias en la década de 1930, el
anteproyecto para el correo de Mendoza, con sus dos niveles, los faldones de tejas coloniales, 24. Agradecemos al arquitecto Carlos
los balcones de herrería artística, las recovas con arquería de medio punto y la torre esquinera, Gómez Sierra las referencias sobre la
manifiesta con elocuencia un ideal estético que el plan de la Secretaría de Comunicaciones ven- obra de A. Nunes. Se debe mencionar
que en octubre de 1947, durante
dría claramente a desestimar. el lanzamiento del PPQ, disertó el
Administrador de Correos, Telégrafos
Para San Juan, existió un anteproyecto de Quesada Maschwitz fechado en agosto de y Teléfonos de Portugal, Duarte
1946, ejecutado dentro de la propia DACyT, cuando comenzaba a organizarse bajo la dirección Calheiros, sobre los criterios a tener
en cuenta para proyectar edificios de
de Aristóbulo Martínez; ubicado en un terreno de media manzana, de medidas similares al que correos. Ver el trabajo de Constanza
tuvo el que albergó al edificio definitivo, presenta rasgos monumentalistas y planteo académico Eliggi en esta misma publicación.
(pórtico hexástilo, podio elevado, estricta simetría), en consonancia con otras obras públicas
25. Segawa, Hugo. Arquiteturas no
del período.28 Del mismo modo que lo ocurrido con la propuesta para Mendoza, tampoco estas Brasil 1900 – 1990. Sao Paulo: USP,
ideas se consideraron al momento de encarar el proyecto de la Cabecera del Distrito 9º, San 2010; p. 69.
Juan, en 1950.
26. “El apuro por cumplir planes fue, en
pocos meses, el factor principal para
Un anteproyecto muy similar y con la misma fecha, se había elaborado para el correo que se aceptase un estilo propio para
de la ciudad de Córdoba, sede del distrito 6º y en este caso el edificio se ubicaba en el mismo la repartición que veía con asombro los
terreno en el que luego se emplazó el definitivo; la autoría era de la DACyT, y llevaba sólo la firma nuevos trabajos /…/ las autoridades
no tuvieron otro remedio que aceptar el
del director A. Martínez. Se trata de un edificio monumental de planteo netamente simétrico, equipo, el estilo y la escuela.” En “Siete
con el ingreso principal resuelto en un podio ubicado sobre la avenida General Paz, flanqueado obras para la Dirección de Correos”,
por sendos cuerpos cerrados que contienen las cajas de escaleras, haciendo las veces de con- Nuestra Arquitectura, 345. Buenos
Aires, agosto de 1958; p. 25.
trafuertes; la superficie que preveía este anteproyecto es considerablemente menor (cerca de
10.000m2) que la del edificio que luego se construyó (18.000m2).29 27. Archivo CRIHDAC – Expte. Correo
de Mendoza. Obra nº 52.
Para el correo de Puerto Santa Cruz el plano de mensura y subdivisión del terreno otor-
28. Archivo CRIHDAC – Expte. Correo
gado está fechado en 1935; en septiembre de 1943 la DGA del MOP ejecutó un anteproyecto de San Juan. Obra nº 109.
de lineamientos neocoloniales con zócalo de piedra, cubiertas de fuerte pendiente y algunos
dispositivos especiales para afrontar el clima frío y ventoso del lugar; si bien la superficie previs- 29. Archivo CRIHDAC - Expte. Correo
de Córdoba. Obra nº 126.
ta para este edificio es apenas un tercio de la que habría de tener el que se proyectó en 1948, el
aumento de superficies y la mayor complejidad del programa de necesidades no es argumento 30. Archivo CRIHDAC - Expte. Correo
que justifique el rotundo cambio que se dio en la expresión arquitectónica.30 de Puerto Santa Cruz. Obra nº 65.

35
Para el caso de Puerto San Julián hubo dos anteproyectos previos desarrollados por la
DGA del MOP en el terreno que luego ocuparía el edificio actual; el primero, fechado en 1933,
proponía un chalet pintoresco de dos plantas y aproximadamente 1000 m2, con un planteo
compacto de estricta simetría y la fachada principal recostada sobre la gran ochava que presen-
ta el predio en la avenida costanera atlántica; fue anulado en septiembre de 1944. El segundo
anteproyecto, fechado en mayo de 1944, tenía una superficie de 650 m2, ubicado en posición
análoga al anterior, aunque con un partido de volúmenes abiertos, se desarrollaba en una sola
planta con una escala más modesta aunque apelando igualmente a lineamientos pintorescos;
Anteproyecto para el Correo de Puerto San Julián, distante unos 300 m del correo, también sobre la costa, la DGA proyectó en el mismo año, una
fachada, MOP/DGA, 1933 (Fuente: Archivo CRIHDAC) estación radioléctrica de 500 m2 resuelta con idénticas líneas arquitectónicas. Es decir, entre
ambos edificios se completaba el programa de necesidades y la superficie que en 1948 tuvo el
proyecto del edificio definitivo; sin embargo ambos anteproyectos fueron descartados al mo-
mento de decidir una toma de partido y un lenguaje claramente diferentes.31

Para la ciudad de Neuquén existieron dos proyectos sucesivos, uno desarrollado en la


DGA del MOP en abril de 1944, de 2.600 m2, de rasgos pintoresquistas, y otro fechado en 1946,
realizado en la DACyT, de composición académica; ambos se desarrollaban para el mismo terre-
Anteproyecto para el Correo de Neuquén, fachada, no de 50 m x 50 m, en la esquina de Santa Fe y Rivadavia, en el que se ubicó el edificio definiti-
MOP/DGA, 1944 (Fuente: Archivo CRIHDAC) vo.32

En el caso de Santa Rosa de La Pampa, se pudieron relevar dos anteproyectos desarrolla-


dos por la DGA del MOP, para un terreno de un cuarto de manzana, con idéntico planteo simétri-
co, disposición de planta en U con una superficie cercana a los 3.000 m2; el primero, fechado en
abril de 1942, estaba resuelto en lenguaje académico y el segundo, de enero de 1943, recurría
a una estética neocolonial, mediante un cambio de ornamentación de la fachada y el agregado
de algunos efectos plásticos.33

Anteproyecto para el Correo de Santa Rosa de la Ubicamos situaciones similares con anteproyectos ejecutados entre 1942 y 1947, re-
Pampa, alternativa neocolonial, MOP/DGA, 1943 sueltos con lineamientos pintorescos en Esquel, General Alvear (Mendoza), Huinca Renancó,
(Fuente: Archivo CRIHDAC) La Quiaca, o resueltos con lenguajes historicistas o académicos en Azul, Corrientes, Pehuajó,
San Cristóbal, Paso de los Libres, Posadas, San Rafael. En todos los casos fueron desestimados al
momento de plantearse el edificio definitivo, evidenciando un interés por diferenciar las nuevas
políticas edilicias de la Secretaría y la voluntad de generar una imagen institucional contunden-
te, desde la órbita estatal.

En algunos casos se disponía de proyectos desarrollados completos, con superficies y


programas de necesidades muy próximos a los que luego se aplicaron a los edificios del PPQ: se
31. Archivo CRIHDAC – Expte.
verificó esto en General Alvear, Mendoza (1939), Pehuajó, Buenos Aires (1943), Ancasti, (1941).
Correo de Puerto San Julián Obra
nº 52. La otra cuestión que se plantea con el grupo de los primeros proyectos (1947-48), es la
consideración del programa de necesidades; como se pudo ver, la Secretaría de Comunicacio-
32. Archivo CRIHDAC – Expte.
Correo de Neuquén. Obra nº 90. nes (y antes aún, la Administración General) abarcaba un espectro mucho más amplio de fun-
ciones y tipos de comunicación, que trascendían a los servicios postales y telegráficos originales.
33. Archivo CRIHDAC – Expte. Dada esta situación, muchos proyectos se complejizaron en función de incorporar en un solo
Correo de Santa Rosa de la Pampa.
Obra nº 147.
edificio, además del correo, el servicio telefónico y la radiofonía nacional; es decir, aunque el
programa exigido para el servicio postal no hubiera tenido grandes modificaciones, la Secretaría
34. Para reconstruir el método de pretendió nuclear en sus sedes todas las áreas de su dependencia, aumentando el impacto del
trabajo dentro de la dirección,
volumen construido y convirtiendo a estos edificios en íconos urbanos de referencia.
no habiendo logrado ubicar
documentación que exponga
de manera explícita las formas
organizativas (libros de órdenes o
registro de memorandum internos),
Los proyectos
hemos trabajado con tres tipos
de fuentes: las entrevistas a El incremento de la tarea a desarrollar, a partir de las transformaciones de la Secretaría
profesionales de la Dirección; la apuntadas más arriba, llevó a una reorganización de la oficina de arquitectura que, como diji-
documentación técnica del archivo
mos, pasó a constituirse en Dirección y a asumir la organización jerárquica propia de ese ran-
del CRIHDAC; las informaciones
publicadas en la Revista del go.34 Los proyectos pueden diferenciarse por su escala, que llevaba aparejada la idea del objeto
organismo. individual para el caso de los edificios de mayor envergadura (especialmente las cabeceras de

36
Arquitectura moderna para el servicio postal – Argentina, 1947-1955

distrito) y la noción de prototipo para los edificios menores, dentro de los cuales existía una
gradación, relativa a complejidad y superficie.

Dada la enorme dispersión de las obras a ejecutar, se ha confirmado que en el momento


de encarar el proyecto los arquitectos no habían tenido contacto directo con el sitio; el cono-
cimiento de las características del mismo, se obtenía a través de informantes calificados o de
personal de la sección de Instalaciones Especiales, que visitaba el lugar y confeccionaba una
descripción según ciertas pautas. Un artículo publicado en septiembre de 1948 en la revista del
Organismo expone el tipo de datos que se proveían a los proyectistas:

“...indispensables para la mejor situación del proyectista, tales como clima de la zona, tem-
peratura mínima, mediana y máxima, vientos dominantes, intensidad y régimen de lluvias, calidad
Correo de Laboulaye (Arq. Garófalo), anteproyecto DACyT,
del agua y las profundidades en las que es necesario buscarla, sistemas de provisión, resistencia del 1947 (Fuente: Revista de C y T, 133, septiembre 1948)
terreno, materiales usuales y de fácil adquisición en la zona, tipos de combustibles y energía provis-
tos en la localidad...”35

A esto se sumaba la información demográfica y funcional sobre la localidad de empla-


zamiento, el plano de ubicación del terreno en la planta urbana, y las referencias acerca de la
escala de todos los servicios que se preveía instalar en el sitio, para lo cual uno de los indicado-
res, es la cantidad de personal que se desempeñará en la sucursal. En algunos casos, disponían
también de fotografías del sitio.

El programa de necesidades para cada edificio, que debía contemplar la expansión pre-
visible para un lapso de 25 años, se redactaba en cada una de las direcciones que tenía incum-
bencia según la magnitud del mismo; los de menor porte, en general, estaban destinados sólo Correo de Zapala (Arq. Bó), anteproyecto DACyT, 1950
a correos y telégrafos e intervenía dicha Dirección; a medida que se ampliaban las funciones (Fuente: Revista de C y T, 161-62, ene-feb. 1951)
participaban también en la planificación la Dirección de Teléfonos, la de Radiodifusión, la de
Servicios Médicos, etcétera.

En todos los casos, el sobre-dimensionamiento, que se ha criticado con frecuencia en


estos edificios, estaba motivado en esa previsión de crecimiento de las distintas localidades, que
llevaba a considerar necesaria una equivalente expansión de las superficies de la sede; no era
previsible, en ese esquema, una reducción en la superficie requerida, como la que hoy puede
verificarse.

Tampoco había una relación directamente proporcional entre la superficie del edificio y
la magnitud de la localidad a la que estaba destinado, porque la sede se dimensionaba teniendo
Correo de Azul (Arqs. Bunge y Villamil), anteproyecto
en cuenta no sólo el área urbana sino la extensión territorial a la que esta sucursal servía; para DACyT, 1950. (Fuente: Revista de C y T, 161-62,
las cabeceras esto es particularmente notable. Como ejemplo, a la ciudad de Neuquén, que en ene-feb. 1951)
el censo de 1947 contaba 7.500 habitantes urbanos, se le asigna una sede para Cabecera del
Distrito 22º, de casi 5.000 m2, en función de su condición de capital de una vasta región, mayo-
ritariamente rural, con escasa cantidad de sucursales o estafetas, con un área de cobertura muy
importante.

Con respecto a la distribución de las tareas en el proyecto, las referencias que proporcio-
naron algunos de los protagonistas, indican que en aquellos primeros años, era el Director quien
distribuía los distintos trabajos entre el grupo; luego los equipos se formaban espontáneamen-
te, cuando era necesario, de acuerdo a la magnitud de la obra; a los dibujantes los asignaba
también el Director, en función de la disponibilidad y de las mayores o menores urgencias que
planteaba cada una de las obras. De acuerdo a los protagonistas, no había directivas precisas de
parte de los superiores acerca de las decisiones de proyecto, con excepción de las considera- 35. “Como se construye un edificio
para Correos y Telecomunicaciones”,
ciones relativas al clima que exigía ciertos detalles técnicos particulares (las aberturas de doble Revista de Correos y
hoja o marcos especiales, en las zonas frías y ventosas, los aleros en zonas cálidas, etcétera). 36 Telecomunicaciones, 133. Buenos
Aires, septiembre 1948; pp. 18 y 19.
Los arquitectos desarrollaban primero un anteproyecto en escala 1:200 o 1:100, según la
36. Entrevista con los arquitectos
envergadura del caso, consistente en plantas, una perspectiva volumétrica general, con ciertas Eudaldo Vidal y Fernando Saladrigas
referencias a la materialidad y un esquema de ubicación del lote en la planta urbana; este ante- (2011) ya citada.

37
proyecto era visado por las distintas secciones, y autorizado por el Director, para dar paso a la
etapa siguiente. El proyecto de arquitectura consistía en geometrales generales en escala 1:100,
planos, planillas y detalles de aberturas y mobiliario, y las planillas de locales, muy completas,
definiendo con precisión todos los materiales previstos para cada rubro; luego el caso pasaba
a las secciones de estructuras e instalaciones, para completar las condiciones para el llamado a
licitación. Una vez adjudicada la obra, los planos constructivos, especialmente los de estructu-
ra de hormigón armado, de replanteo, de tendidos de instalaciones, los ejecutaba la empresa
adjudicataria.

Correo de Cañada de Gómez (Arq. Bianchi), En el contenido de las Planillas de Locales queda claro el interés de innovación que los
anteproyecto DACyT, 1949 (Fuente: Revista de C y T, proyectos contenían; no sólo en la solución estructural en que, aún para edificios de 300 o 400
161-62, ene-feb. 1951) m2 se utilizaba el hormigón armado como estructura independiente, sino en muchos de los
materiales empleados para cerramientos y terminaciones, donde se evidencia la voluntad de
ruptura con las pieles tradicionales y la audacia que implicaban ciertas decisiones. Por ejemplo,
llevar a localidades tan remotas como Vera (en el Chaco santafesino) o Puerto San Julián (en la
Patagonia Austral) los paramentos de glass-beton (ladrillo de vidrio) de cinco centímetros de
espesor, muchas veces de perfil curvo, para cerrar la zona de atención al público.

Del mismo modo, el uso del revestimiento Fulget fue otra de las novedades, y luego de
los primeros años de experimentación, en muchos casos se decidió aplicarlo en reemplazo del
Super-Iggam previsto inicialmente, por presentar mejores condiciones de mantenimiento, dura-
bilidad, calidad uniforme y un resultado estético más conveniente;37 usado en todas las grandes
cabeceras de distrito, se aplicó también en edificios de muy diferentes escalas en todo el país.38

El seguimiento de las obras, sobre todo en los primeros años, era llevado a cabo por los
proyectistas con una frecuencia que dependía de la ubicación de las mismas; en las más próxi-
mas, situadas en Capital o en el GBA, las visitas se realizaban a razón de dos o tres por mes, según
la etapa de obra que se atravesara; en los casos de obras importantes en el interior, la frecuencia
se espaciaba, realizándose inspecciones mensuales y, en caso de proyectos en equipo, los viajes
eran siempre individuales, alternándose los proyectistas de una a otra visita; en las obras meno-
res, las inspecciones eran menos frecuentes.

El arquitecto Francisco Bó visita las obras


del Correo de Rawson, 1948
Las Cabeceras de Distritos
(Foto: colección familia Bó)
Los edificios mayores, concebidos como objetos singulares, casi en su totalidad coinci-
dieron con las sedes de los distritos para las ciudades principales del interior del país; además
37. Justificando ese cambio de
material en el Edificio Movimiento,
de los locales para correo, estos imponentes conjuntos albergaban las oficinas de Teléfonos del
los proyectistas –Páez, Gallardo, Estado, las instalaciones para la Radio Nacional, oficinas para la administración de todo el distri-
Gaido y Rossi- argumentan que en to y locales destinados a servicios para el personal.
el inicio del proyecto, en 1949, el
Fulget era un material que estaba
aún en etapa de ensayo, pero En su mayoría, estos proyectos respondieron a un partido que estructuraba el cuerpo
en 1952, ya había experiencias principal con una importante fachada urbana y un sector de servicios y apoyo técnico en un
suficientes sobre el mismo. Archivo cuerpo posterior o lateral, funcional y morfológicamente diferenciado. En el conjunto principal
CRIHDAC - Expediente Edificio
Movimiento. Documento: Nota nº
se plantea un contrapunto volumétrico entre una placa elevada (de variables proporciones se-
463-EP-52, del 13 de mayo de 1952. gún el caso) que en la funcionalidad original contenía los usos repetitivos (oficinas, dependen-
cias para servicios asistenciales, viviendas de personal jerárquico) y un basamento que alberga-
38. Los arquitectos Malter Terrada y ba actividades singulares y cuyo volumen daba continuidad al perfil de la manzana, aunque sin
Heguilor Rocca recibieron el Primer
Premio en la categoría “Vivienda respetar condiciones urbanas particulares, como las ochavas.
Mínima” en el concurso de la firma
Fulget Argentina SRL, en 1955, por Sin configurarse dentro de los cánones de lo que la ortodoxia compositiva podría definir
el uso del material en las casas
para empleados de la Estación
como basamento, este sector se concretó, en los diversos casos, a partir del uso de distintos
Radioeléctrica de Gral. Pacheco, con recursos que permitieron entenderlo como tal (cambios de materiales, zócalos elevados, uso
un jurado integrado por Prebisch, de pórticos, recesos y emergencias de planos). Así, en el cuerpo de ese basamento, que con
Repossini, Vivanco y G. L. Peani
frecuencia se eleva medio nivel respecto de la vereda (Mendoza, Córdoba, Mar del Plata, Neu-
entre otros. Publicado en: Schere,
Rolando. Concursos 1825-2006. quén), se localizan las grandes salas de atención al público remedando la idea de planta libre
Buenos Aires: SCA, 2008; p. 252. característica de la arquitectura corbusierana; allí el espacio y las pieles acristaladas, inicialmente

38
Arquitectura moderna para el servicio postal – Argentina, 1947-1955

Edificio del Correo de Santa Fe. Brise-soleil en la


Edificio del Correo de Santa Fe. Arqs. Spencer y Finkbeiner, 1954-59 (Foto: A. Collado, 2010) fachada oriental. (Foto: M. M. Acosta, 2009)

sólo aparecían interferidos por el ritmo de los pilotis, con su orden modular y la definición de
sectores virtualmente organizados.

La fachada de la placa, elemento distintivo por sobre todos los que componen el conjun-
to, que emerge con el sistema estructural atravesando generalmente el cuerpo del basamento,
se constituye a su vez en el contenedor de otro de los elementos lingüísticos de fuerte identi-
dad: el brise-soleil, una amplia retícula de hormigón armado que se convierte en dispositivo de
control solar adecuado a cada orientación, a la vez que remite sin lugar a dudas al repertorio
arquitectónico del que se nutren los proyectistas.

En casi todos los ejemplos de mayor envergadura, entre la placa y el basamento aparece
una interrupción, un receso (hoy desvirtuado en varios casos), que enriquecía la lectura plásti-
ca del conjunto; en algún tramo notable de ese receso o en el coronamiento, se incorporaron
volúmenes curvos, sinuosos, que contrastan con la rigurosidad geométrica de los demás ele-
mentos. Apoyando su carácter diferenciado, esos volúmenes curvos se revistieron con cerámica
tipo veneciana vitrificada que en ciertos planos aparecía colocada en composiciones murales de
notable valor plástico, acentuando la relación con el referente.

Entre los edificios de este tipo, aún con todas las características comunes que se han Edificio del Correo de Córdoba. Arqs. Heguilor Rocca
y Quesada del Valle, 1950-55 (Foto: J. Arroyo, 2011)
podido marcar, el factor dimensional fue decisivo en la relación del edificio con el fracciona-
miento urbano en que se insertó. Para todos los casos, la elección del sitio se orientó a los cen- 39. El procedimiento para decidir
tros comerciales, con mayor dinámica que las áreas cívicas, aún en las capitales de provincias y el emplazamiento requería del
disponiendo siempre de áreas de garages y playas de operaciones dentro del predio mismo, sin concurso de autoridades nacionales
y locales, ya que la administración
interferir en la vía pública. nacional ofrecía ejecutar la obra
solicitando el terreno como aporte
De acuerdo a las superficies, para los que superaban los 10.000 m2 (Córdoba con 18.000, del estado provincial o municipal.
La selección se realizaba de manera
Mendoza con 15.000 y Santa Fe con 11.000) la Dirección de Arquitectura requirió al inicio, pre-
conjunta, una vez que desde la
dios de 70 m x 100 m, es decir, 7.000 m2 de terreno, aplicando un factor de ocupación de entre DACyT se establecían las condiciones
1,5 y 2,5;39 en Santa Fe y Mendoza se logró un fraccionamiento de bloque independiente, con y dimensiones mínimas que debía
dimensiones diferenciadas de la manzana tradicional, pero con el perímetro rodeado de calles. reunir el lote. Por ejemplo, en el caso
del edificio de Santa Fe, en agosto
En Córdoba, a igualdad de superficie de terreno, se decidió resignar esa alternativa de bloque in- de 1948 el Administrador Nicolini
dependiente con frentes sobre todo el perímetro, por una óptima localización en la encrucijada visitó la ciudad a fin de conocer los
de las avenidas Colón y General Paz, quedando uno de los lados como medianera. dos terrenos céntricos que habían
sido propuestos (uno por la Provincia
y otro por el Municipio). “El edificio
Para los casos de superficies más reducidas, el edificio se insertaba en la manzana tradi- para el Correo”, El Litoral. Santa Fe, 4
cional de la ciudad, pero desde la administración central se requería disponer de un cuarto de de agosto de 1948; p. 3.

39
manzana (2.500 m2) aproximadamente, con emplazamiento en esquina. Los que se ubicaron
en esta situación fueron los edificios de Corrientes (8.100 m2), Posadas (7.200 m2), Mar del Plata
(5.700 m2), Santa Rosa de La Pampa y Neuquén (cerca de 5.000 m2), aplicando factores de ocu-
pación del suelo de entre 2 y 3.

La coincidencia plena entre el edificio y la manzana urbana se dio sólo en San Juan (con
cerca de 10.000 m2), donde se destinó una de las fracciones frentistas al eje cívico-monumental tra-
zado en la reconstrucción posterior al terremoto de 1944; es decir, el edificio se proyectó ex-novo,
desechando las tipologías usuales en ese momento, en un tejido también generado ex-novo.40

Vale repetir que en esta escala de producciones, se verifica que los diez grandes edificios
Edificio del Correo de San Juan. Arqs. Vidal y Bianchi, ejecutados en ciudades del interior, con fecha de proyecto entre 1948 (Mendoza) y 1954 (San-
1950-57. Fachada sobre Avenida Central ta Fe, Neuquén y Sta. Rosa de La Pampa) se encuadran en los lineamientos de la arquitectura
(Foto: J. Arroyo, 2005) moderna de matriz corbusierana sin hacer ninguna concesión a referencias historicistas o pin-
torescas y poniendo de manifiesto una clara voluntad de marcar una diferencia con toda la pro-
ducción anterior del Organismo, definiendo una imagen contundente para los paradigmas que,
desde la arquitectura, emblematizaban al Ministerio de Comunicaciones en el espacio público.

Fueron el vehículo para la incorporación, en las principales ciudades del interior del país,
de un tipo arquitectónico que en Argentina a principios de los ’50, casi no tenía antecedentes,
y es interesante considerar la contemporaneidad entre las cabeceras de distritos de correos y
algunos edificios paradigmáticos de la modernidad; en la propia arquitectura de Le Corbusier el
tipo había sido reiterado en diversos proyectos (incluso en el del Palacio de las Naciones Unidas
publicado en el tomo 4º) pero, hasta entonces, escasamente concretado.41 El contrapunto entre
placa y basamento, se encuentra en el famoso Lever House de SOM, (arquitecto Gordon Buns-
haft) levantado en la Park Avenue de Nueva York entre 1950 y 1952 y en el igualmente notorio
Edificio SAS proyectado por Arne Jacobsen para Copenhage en 1956; en la arquitectura moder-
na brasilera, se impone con el Ministerio de Educación y Salud de Río de Janeiro, finalizado en
1945 y con el Conjunto Nacional sobre la Avenida Paulista, en Sao Paulo, proyectado en 1952 por
David Libeskind, aunque inaugurado recién diez años más tarde.42
Edificio del Correo de Mendoza. Arqs.
Vidal y Bianchi, 1948-51. Detalle ingreso
principal. (Foto: C. Montoro, 2010)
La escala intermedia
40. Sobre este tema ver los artículos Lo que se puede denominar escala intermedia, se corresponde con aquellos edificios de
de Marcelo Vizcaíno y Ma. Laura mediana complejidad, que suman a las tradicionales funciones del servicio postal y telegráfico,
Bertuzzi, en esta misma publicación. las centrales telefónicas y, en algunos casos, servicios de radio y cuyas superficies oscilan entre
41. La Unidad de Marsella, proyectada los 1.000 y los 2.500 m2.
en 1946, se inauguró en 1952; entre
las obras anteriores de Le Corbusier, A diferencia de una cierta unidad de criterio en la configuración, que se identifica en los
efectivamente construidas, que
grandes edificios para las sedes de distrito, en este caso se puede notar una mayor diversidad
asumen tipológicamente la placa,
se cuentan la sede del Ejército que se relaciona con las dimensiones del terreno disponible, las condiciones del sitio, pudiendo
de Salvación, París (1931-33), el notarse también diferencias según la fecha de los proyectos y la intervención de uno u otro de
Centrozoyuz, Moscú (1928-35) los proyectitas, que aparentemente tenían más ocasión de marcar una impronta personal en los
y el Pabellón Suizo en la Ciudad
Universitaria de París (1930-32). proyectos de esta escala.43

42. Curtis, William. Arquitectura En general todos se localizan muy próximos a la zona céntrica, a no más de dos cuadras
Moderna desde 1900. Barcelona:
de la plaza principal o, en el caso de ciudades costeras de reciente formación, sobre las avenidas
Phaidon, 2006; pp. 410 y 464. Segre,
Roberto. “A sede do Ministério de borde o en sus inmediaciones. De los 17 edificios de esta escala proyectados entre 1948 y
da Educação: Ícone Urbano da 1953, hay tres (Zapala, Rafaela y La Quiaca) que se ubican frente a la plaza de la ciudad; diez
Modernidade Carioca (1935-1945)”, se localizan en el área céntrica, a pocas cuadras de la plaza, en relación con la zona de ban-
ArqTexto, 6, revista digital, UFRGS,
2005. cos, establecimientos comerciales y recreativo-culturales. Sólo un caso (Berisso) fue colocado
en proximidades de un área fabril, en tanto que en Cañada de Gómez, donde el área ferroviaria
43. Todos los casos que se mencionan coincide con el núcleo de mayor dinámica, el correo se insertó en esa zona; en las poblaciones
en este apartado pueden verificarse
nuevas de la costa patagónica (puertos San Julián y Santa Cruz), donde a mediados del siglo
en el inventario anexo en edición
digital, que acompaña esta XX no existían áreas centrales consolidadas, los correos se colocaron en las proximidades de las
publicación. avenidas costaneras.

40
Arquitectura moderna para el servicio postal – Argentina, 1947-1955

Con respecto a la implantación en el tejido, de los 17 casos que se ubican en este seg-
mento, 15 cuentan con lotes en esquina y en su mayoría aprovechan esta localización para de-
sarrollar las áreas públicas de mayor jerarquía en relación con la misma. Sólo uno utilizó un lote
entre medianeras (San Martín en el Gran Buenos Aires), y en Cañada de Gómez el edificio se
colocó ocupando el lado menor de una manzana rectangular. Las dimensiones de estos lotes
esquineros oscilan entre 1.000 m2 y 2.000 m2, predominando los cuadrados de treinta a cuarenta
metros de lado, aunque en algunas localidades pequeñas de baja densidad de ocupación del
lote, llegan a mayores dimensiones (en Mercedes, Corrientes, el lote es de 57 m x 57 m y el edifi-
cio se compacta sobre la esquina, muy retirado de las medianeras).

En otras ciudades, con un tejido más compacto, se cuentan lotes menores, rectangula-
res, aunque también esquineros; son los casos de Esperanza en Santa Fe, (22 m x 43 m) que elevó
al segundo piso la vivienda del jefe de correos y aplicó un FOT de 1,66; otro caso es el de Rivada- Edificio del Correo de Puerto San Julián, Santa Cruz.
via, en Mendoza, que se ubicó en el más pequeño de los lotes de los edificios de esta escala (15 Arq. J. M. Spencer, 1948. (Foto: L. Lolich, 2008)
m x 40 m), aplicando un FOT de dos, con una altura parcial de tres niveles.

El partido define siempre una sectorización del lote, disponiendo en la esquina las áreas
de atención al público y oficinas principales, dejando buena parte del terreno para playa de
cargas, taller, estacionamiento de vehículos, etcétera. Estas actividades se disponen dentro del
lote, sin ocupar las calles públicas con tareas específicas, y ejecutar todo el movimiento de co-
rrespondencia en zonas protegidas y, en muchos casos, abrazan literalmente al edificio, abrien-
do pasos vehiculares sobre las dos medianeras. Esto lleva a que muchos edificios recorten de
manera contundente su perfil respecto de los linderos, enfatizando diferencias con relación a
los mismos.

La disposición volumétrica y las relaciones de llenos y vacíos no responden a un patrón


tan definido como en la escala anterior, pudiendo suponerse la incidencia de factores de clima y
paisaje, aunque este argumento no puede generalizarse; por ejemplo, para la Patagonia, se pue-
den verificar ciertas analogías entre los casos de Puerto Santa Cruz, Puerto San Julián y Esquel,
respecto del modo de disponer los cuerpos edificados, articulados en distintas alas de dos nive-
les, que toman como nexo al hall de público, jerarquizado espacialmente con una mayor altura
interior (doble altura, en Esquel); no obstante en el primer caso, la lectura exterior define una
volumetría más contundente, presentando claras relaciones de opuestos entre llenos y vacíos
que se materializan en bloques rústicos de piedra a la vista y grandes vidrieras. Edificio del Correo de Cañada de Gómez, Santa Fe.
Arq. Agustín Bianchi, 1948-50. (Foto: Correo Argentino)
En San Julián y Esquel esta relación no tiene la misma contundencia, con excepción del
hall, las demás dependencias tienen aberturas reducidas y, por el contrario, el énfasis se pone
en exhibir ciertos elementos característicos del lenguaje de la arquitectura moderna, como los
pilotis recedidos del plano del muro, marcando la independencia de la estructura respecto del
cerramiento y adquiriendo sentido en la emergencia del volumen de la planta alta por sobre el
perfil de la planta baja. Este recurso será utilizado en otras obras de esta misma escala, algunas
contemporáneas y otras posteriores a las nombradas, como las sucursales de Esperanza, Presi-
dencia R. S. Peña, Cañada de Gómez, Berisso, General Alvear, San Rafael, aunque en estos casos
no se ve la estructuración de cuerpos articulados de los tres ejemplos iniciales sino un planteo
más compacto, definiendo una volumetría más contundente.

El otro rasgo característico de la arquitectura del período, el brise-soleil, está ausente de


los casos patagónicos; aparece con fuerza en Cañada de Gómez, sobre la fachada oeste de la
planta alta en Presidencia R. S. Peña y en Esperanza y en el hall público de San Rafael; en Berisso
estuvo proyectado sobre la fachada nor-este pero se ejecutó apenas en una mínima expresión,
en tanto que en General Alvear no se utilizó.

Por contraste, Rafaela, La Quiaca y Rivadavia, demuestran su modernidad con la aus-


teridad de la volumetría, el uso de grandes superficies vidriadas y una escala diferenciada del
entorno bajo y homogéneo de la ciudad circundante, que en el caso de Rivadavia se hace más
marcada por la adopción de los tres niveles sobre la línea de fachada, dada la escasez de terreno. Edificio del Correo de San Rafael, Mendoza. Arq.
El edificio de La Quiaca, proyectado en 1948, aunque el último en concluirse de toda la serie, Eudaldo Vidal, 1950 (Foto: N. M. Adamo, 2013)

41
Edificio del Correo de La Quiaca, Jujuy. Fachada principal. Arq. Pedro Rossi, 1948 (Foto: Correo Argentino)
Edificio del Correo de Rawson, Chubut. Arqs. Jozami y Casares, 1948 (Foto: B. Goytía, 2010)

presenta la doble contradicción, ya que además de este contraste, se diferencia por compara-
ción con otros correos de la región, construidos pocos años antes (Salta, Humahuaca) de acuer-
do a una preceptiva neocolonial; en La Quiaca los brise-soleil se pensaron en el anteproyecto,
pero no fueron construidos y la fachada oriental presenta dos fuertes aleros que enmarcan los
volúmenes.44

De los 17 edificios que se identifican dentro de esta escala de superficies mayores a


1.000 m2, sólo dos casos no siguen los cánones estéticos de la arquitectura moderna: los correos
de Mercedes (Corrientes) y Rawson (Chubut); el primero recurre a un partido compacto, con
una disposición de locales comparable con las de Esperanza o Presidencia R. S. Peña, pero con
paramentos de ladrillos a la vista y cubierta de tejas a cuatro aguas. En el caso de Rawson la dis-
posición es más abierta, con tres bloques ubicados en secuencia lineal, apareciendo detalles de
sillería de piedra y cubierta de altura variable, a dos aguas; en ambos el plan funcional y la com-
posición espacial pueden asimilarse a la de los correos modernos, pero los rasgos ornamentales
y la imagen de conjunto rompen totalmente con las líneas del resto de la serie, orientándose a
un pintoresquismo.

No obstante, la solución más reiterada en esta escala de edificios (pilotis recedidos, vo-
lúmenes superiores emergentes, brise-soleil) es lo que puede entenderse como la norma, y será
retomada en los proyectos posteriores, cuando en 1957, pasada la etapa de los planes quinque-
nales peronistas y transformada la estructura burocrática de soporte por el alzamiento militar
de septiembre de 1955, se reinicie la provisión de equipamientos para el servicio postal en las
ciudades del interior; será entonces cuando los edificios para Venado Tuerto (Santa Fe), Nogoyá
(Entre Ríos), Orán (Salta), y los anteproyectos de W. Finkbeiner para Dolores (Buenos Aires) y de
A. Ochoa para Alvear (Corrientes) reproduzcan, de la mano de los mismos arquitectos, los linea-
mientos de aquellas estéticas del período anterior.

44. El correo de Salta forma parte Los edificios menores


del relevante conjunto para Oficinas
Nacionales y fue proyectado por la Se comprueba una mucho mayor diversidad de soluciones y las situaciones urbanas son
DGA en los años 30; Humahuaca,
planteado originalmente en muy dispares, coincidiendo en que se trata de pequeñas localidades o de zonas semi-rurales
1938 por la misma dependencia, en proceso de consolidación; si bien muchos se colocan en lotes en esquina, también aparecen
tuvo algunas modificaciones y el con frecuencia los terrenos entre medianeras, aunque siempre ubicados en áreas próximas al
proyecto definitivo es de 1941,
inaugurándose poco antes de
polo urbano de mayor dinamismo, localizándose frente mismo de las plazas o muy cercanos a
iniciarse las obras de La Quiaca y de ellas, en un radio no mayor de 200 m. En los casos de emplazamiento semi-rural, se encuentran
Tilcara. siempre sobre alguna ruta principal o camino de acceso.

42
Arquitectura moderna para el servicio postal – Argentina, 1947-1955

Dentro de esta categoría también es posible diferenciar los tipos edilicios haciendo un
quiebre en los 500 m2; en general los edificios mayores a dicha superficie conservan –sobre todo
por comparación con su entorno- una imagen institucional fuerte, en tanto que los edificios de
menos de 500 m2 se aproximan a la escala doméstica y la confrontación con el tejido urbano cir-
cundante se atenúa por la homogeneidad de tamaño, aunque la novedad del lenguaje resulta
distintiva.

Revisando los casos identificados dentro de esta escala, sobre un total de 56 edificios
proyectados entre 1947 y 1953 para correos, se reconocen 44 que pueden encuadrarse dentro
de la arquitectura moderna y 12 que se definen en lineamientos pintorescos; vale aclarar que
estos últimos fueron todos proyectados entre 1947 y 1948, es decir que la opción por las formas
pintorescas tuvo una acotada vigencia. Atenderemos aquí los casos mayoritarios, identificados
como de arquitectura moderna.
Edificio del Correo de Choele Choel, Río Negro.
Arq. Francisco Rossi, 1948. (Foto: M. E. Moreno, 2010)
Para trabajar en esta escala, el proyectista partía de una serie de prototipos establecidos
por las letras C, D, E y F, que presentaban disparidades relativas al la disposición del lote (en
esquina o entre medianeras) y a las dimensiones del mismo (hasta 15, 20 o 30 m de frente) y se
fijaba una escala de superficies (tipo F 200 m2, tipo E 300 m2 o tipo D 500 m2);45 el prototipo defi-
nía también lineamientos básicos del proyecto: una o dos plantas, ubicación de la vivienda para
el personal jerárquico, tipo de ingreso vehicular al predio, etcétera. Encuadrado en esas condi-
ciones y de acuerdo con el programa de necesidades, se elaboraba el proyecto particularizado,
es decir, no se transfería literalmente el prototipo como si se tratara de un edificio prefabricado,
sino que se adecuaba la configuración a las características del terreno, del entorno y del clima.

La tecnología empleada presenta también disparidades de acuerdo a la disponibilidad


de recursos en el sitio, un aspecto que el estudio preliminar siempre ponía en conocimiento
del proyectista; en general, los edificios más pequeños y ubicados en lugares más alejados de
los centros urbanos de magnitud, recurrían a materiales y técnicas tradicionales, eludiendo in-
Edificio del Correo de Campo de los Andes, Mendoza.
cluso el hormigón armado en algunos casos, lo que implica una contradicción respecto de la
Arq. Walter Finkbeiner, 1948 (Foto: P. Tagarelli Ortega, 2013)
pretensión de concebir al edificio en clave moderna. Se verifica también que los complementos
y dispositivos de cerramiento, aunque sistematizados en sus dimensiones, presentan facturas
artesanales (caso de las celosías de madera que se aplicaban en los locales de la vivienda) y una
recurrencia a paramentos de piedra o ladrillo a la vista, introduciendo un efecto plástico contras-
tante entre la volumetría racional y una estética expresiva.46

Sea por la vigencia de los prototipos, por directivas superiores o por acuerdos entre los
proyectistas, se verifica en la mirada sobre el conjunto, que hubo ciertas morfologías que se
repitieron, aún con la firma de distintos proyectistas. El volumen puro, cúbico, contrastando
paramentos texturados con planos vidriados, se repite en Chepes (González Laguinge), Suncho
Corral (Quesada del Valle), Colonia Sarmiento (Gaido), San Antonio Oeste (Finkbeiner) y resulta
una aproximación a la propuesta de Le Corbusier de maison-type pour ingénieur publicada en el
4º tomo de las Obras Completas, que llegaba a Buenos Aires al momento de proyectarse estos Correo de Chepes, La Rioja. Arq. G. Laguinge, 1948.
edificios.47 El edificio era para La Rioja, pero se asociaba con
una imagen estereotipada del Altiplano
En la misma línea de propuestas de las maison-type corbusieranas parecen haberse inspi- (Fuente: Revista de C y T, 133, septiembre 1948)
rado los planteos de articulación volumétrica, cubiertas de perfil quebrado con pendiente con-
vergente, aleros profundos, 48 que pueden encontrarse reiterados en los casos de Caleta Olivia
y Embarcación (Gaido), Choele Choel y Famatina (Francisco Rossi), General Vedia (Quesada del 45. Archivo CRIHDAC - Expediente
Prototipos.
Valle), Loreto (Pedro Rossi), Ancastí (Hinsch), Campo los Andes y Catriló (Finkbeiner), Chamical
(Vidal) o Punta de Vacas (Spencer), que conforman un tipo claramente identificable como ar- 46. Esto puede verificarse en
quitectura de correos, utilizado en poblados muy pequeños pero donde el rango de la sucursal numerosos casos presentados en el
inventario anexo en edición digital
requería, en general, una mayor superficie con desarrollo en dos plantas. que acompaña esta publicación.

La versión surgida del prototipo C de mayor superficie (500 m2), con dos plantas y lotes 47. Le Corbusier. Oeuvre Complète
de no menos de 30 m de ancho entre medianeras, pretendió dar una imagen más contundente 1938-46. Vol. 4, Zurich, W. Boesiger,
1946; pp. 34-35.
en términos de estética moderna, definiendo claramente un basamento recedido de línea mu-
nicipal, y un volumen emergente, de marcada horizontalidad en la planta alta, la que, en los ca- 48. Ibídem; pp. 30 a 33.

43
sos más audaces era sostenida por pilotis que destacaban por delante del plano del basamento.
Esta solución se reitera en Metán y Huinca Renancó (Malter Terrada), Barranqueras (Bianchi)49,
San Antonio de los Cobres (Dimartino), La Paz (Heguilor Rocca), Laboulaye (Garófalo) y en el
primer proyecto para Tinogasta (Gaido), luego no ejecutado.

Vale notar que la mencionadas referencias corbusieranas son apenas esbozos en los com-
ponentes morfológicos externos de ambos tipos, ya que es fácilmente demostrable que ni en la
propuesta tecnológica ni en las cualidades espaciales estos ejemplos se aproximan al referente.
A diferencia de los casos revisados en el apartado anterior, para la escala intermedia, en los que
se ensayaban dobles alturas y soluciones espaciales de cierta complejidad, en esta escala no se
identifica ninguna búsqueda en ese sentido y las resultantes son sumamente modestas.
Inauguración del Correo de Colonia Sarmiento,
Chubut. Arq. Gaido, 1948-49. (Fuente: Revista de C y T,
146-48, oct. a dic. 1949, p. 19)
Los edificios especiales
La DACyT, como hemos visto, no sólo se ocupó de los proyectos y dirección de las obras
de sedes de correos, sino que también fue resolviendo distintos programas vinculados a las
funciones de la Secretaría de Comunicaciones.

Por una parte, figuran en los registros una gran cantidad de estaciones de radio que, al
igual que los correos, se distribuyeron por todo el país, llegando hasta los más remotos rincones;
en la memoria de la Secretaría, al iniciarse el SPQ, se cuentan 14 estaciones para la red nacional
de radiodifusión, de las cuales seis estaban terminadas y ocho en ejecución y se planificaban
otras 42 para realizar durante dicho lapso. Se trabajaba también en los proyectos de los centros
para las redes radioeléctricas zonales y para la red de radios rurales.50 Es evidente el carácter de
serie que, al igual que los correos, asumen estas estaciones radioeléctricas; se cree que aunque
no hayan sido tema de este estudio, abren un interesante panorama para la comparación, dado
el carácter prototípico y la diversidad de climas y paisajes para las que son adaptadas.

Además de las grandes sedes para cabeceras de distrito y de los casos seriales, hubo dos
enclaves de gran relevancia, que alientan la hipótesis sobre la opción deliberada y contundente
49. Edificio demolido en 2007. por la arquitectura moderna. El más destacado de los casos estudiados, y no sólo por sus 30.000
m2 es el Edificio Movimiento, ubicado en la zona de Puerto Nuevo, en Capital, que en algún mo-
50. Nicolini, O. Op. Cit., (1954); pp. mento tuvo gran visibilidad e impacto, proyectado en 1949 por un grupo de cuatro arquitectos
53 a 56.
de la DACyT: Gaido, Páez, Francisco Rossi y Gallardo.51 Se trata de un edificio cuyo programa
51. Sobre las fechas de esta obra: en fue planteado desde el utilitarismo más extremo pero que, sin embargo, contiene todos los
diciembre de 1948 los proyectistas elementos para convertirse en una celebración de la arquitectura moderna corbusierana, de es-
visitan el predio y solicitan
precisiones sobre las dimensiones
cala monumental, que además de los aspectos funcionales, resuelve espacial y lingüísticamente
del terreno. Durante 1949 realizan todos los caracteres del canon.
el anteproyecto (publicado en
agosto en la revista del Organismo) Los ámbitos que concretan las tres funciones básicas para las que fue proyectado: ga-
y se aprueba el proyecto sobre
el final de ese año; en 1950 se rage, talleres y oficinas, se plantean en el conjunto con una autonomía volumétrica y una inde-
licitan las obras y se comienza con pendencia sintáctica notables (a la manera de un fragmento del Centrosoyuz de Moscú52, de Le
el sector de talleres. En enero de Corbusier); en el Movimiento, la contradicción entre la placa de oficinas y el volumen que exte-
1951 los arquitectos reclaman ser
consultados ante un intento de la
rioriza la dinámica de la rampa de los garages, parece querer resolverla una rítmica secuencia
empresa adjudicataria de modificar de once bóvedas de medio punto que cubren los talleres y, en todo caso, lo logren o no, se trata
el proyecto del garage. Se termina a de una composición equilibrada, para el código en el que se inscribe. El Movimiento no se pensó
fines de 1955.
a escala de la ciudad sino de la metrópolis, articulándose con una autopista -prolongación de
52. Edificio para el Ministerio la avenida Pueyrredón- que atravesaría el área ferroviaria de llegada a Retiro, para empalmarse
de la Industria Ligera en Moscú; con la costanera; frente al edificio se generaría un nodo de intercambio mediante rampas que
proyectado en 1928 y finalizado en conectarían con la de los garages; un edificio-máquina que, sin dudas, constituye, un paradigma
1935.
de la arquitectura moderna que trasciende el ámbito local.53
53. Ver el artículo de Eduardo
Maestripieri en esta misma Reiterando nuestra hipótesis del deliberado valor de modernidad de esta obra, el cono-
publicación. Ver también: “Edificio
cimiento y la directa intervención de las autoridades del Ministerio sobre el proyecto se hace
Movimiento”, Nuestra Arquitectura,
328-29. Buenos Aires, noviembre- manifiesta en muchas instancias, entre ellas, el testimonio del arquitecto Malter Terrada en la
diciembre de 1956; pp. 43 a 55. entrevista que sostiene con Pedro C. Sonderéguer en 1986, cuando afirma que fue el ministro

44
Edificio Movimiento. Anteproyecto, Arqs. Gaido, Páez, Gallardo y Fco. Rossi, 1949. (Fuente: Revista de C y T, 144-45, ago-sept. 1949, p. 33).
Edificio Movimiento en construcción. (Fuente: Revista de C y T, 195 a 198, nov.1953 a feb. 1954, s/p.)

Nicolini quien dispuso el agregado de dos niveles a la placa, con lo cual el edificio quedó dentro
del cono de seguridad del aeroparque metropolitano; esto permite notar un seguimiento explí-
cito y concreto sobre la propuesta misma, de parte de la máxima autoridad del Ministerio.

Los enunciados, tanto técnicos como políticos, emitidos al momento de la presentación


del proyecto, también dan cuenta del soporte conceptual de las decisiones de proyecto; en la
memoria de los autores, avalada por el director de arquitectura, se lee:

“…el estudio funcional del programa de necesidades, en el que aparecen netamente dife-
renciados como elementos dominantes: garage, taller de reparaciones y oficinas administrativas,
ha llevado a adoptar como solución la reunión de cada uno de estos elementos en tres blocks, los Radio Estación Pacheco en construcción.
que por su ubicación en el terreno, además de permitir un máximo de aprovechamiento del mismo Vista aérea Central de Equipos. (Fuente: Revista de
y definir volumétricamente su función, conducen a una solución con claridad de accesos, tanto de C y T, 195 a 198, nov.1953 a feb. 1954, s/p.)
vehículos como de empleados.” Firmado: A. Gaido, F. Rossi, R. Páez y A. Gallardo.54

La claridad de estructuración, la magnificencia y la funcionalidad del edificio son des-


tacadas desde el discurso oficial, cada vez que se hace mención a la obra, siendo reiteradas las
ocasiones en que la misma es presentada como emblema de los logros del Ministerio, publicada
en las páginas de la revista del Organismo o mostrada a visitantes ilustres.55

Otra de las obras de gran magnitud que puede leerse desde la perspectiva del valor
paradigmático de modernidad, es el conjunto para la Radio Estación Pacheco. En el lugar existía
desde los años ‘20 una estación radioléctrica que funcionaba como central transmisora del ser-
vicio de comunicaciones del correo; con el tiempo, esta central se fue ampliando y modernizan-
do sus equipos, incorporando funciones vinculadas al Ministerio de Marina para radiotelegrafía
marítima y fluvial. Radio Estación Pacheco en construcción. Nave de
la Central de Equipos (Fuente: Revista de C y T,
Sobre un gran predio de más de 500 hectáreas, separado del conjunto anterior por las 195 a 198, nov.1953 a feb. 1954, s/p.)
vías del FCCA y un camino regional, la Secretaría de Comunicaciones planificó la complemen-
tación del enclave existente, para ubicar las instalaciones de la Red Oficial LRA, cuya primera 54. Archivo CRIHDAC - Expediente
emisora era LRA1 y cuyo objetivo principal era afianzar el servicio de radiodifusión internacional Edificio Movimiento. Documento:
“Memoria descriptiva del proyecto del
en ondas cortas; vale agregar que en Pacheco, con el poderoso transmisor librado al servicio de
Edificio de Movimiento del Ministerio
radiodifusión internacional en 1950, Argentina contó con la unidad más potente de América del de Comunicaciones”, año 1949, s/f.
Sur para la época, capacitada para operar en seis frecuencias diferentes, con llegada potencial a
todos los rincones del planeta. También se preveía instalar en el sitio una central de telecomuni- 55. “Edificio para la oficina de
Movimiento”, Revista de Correos y
caciones de alcance internacional.56 Telecomunicaciones, 144-45. Buenos
Aires, agosto-septiembre 1949; pp.
El extenso terreno se dividió entonces en dos sectores: el de radiodifusión y, al norte de 32-33; idem, 161-62, enero-febrero
1951; p. 17; idem, 201-202, mayo-
éste, distanciado unos 1500 m, el de telecomunicaciones, quedando la estructuración del con-
junio 1954; p. 4.
junto a cargo del arquitecto Malter Terrada. Las obras del sector de radiodifusión comenzaron
a fines de 1948 con el replanteo de las primeras, proyectadas entre junio y septiembre de ese 56. González Climent, A. Op. Cit.; p. 182.

45
año; el grupo de profesionales se integró fijando responsables para los distintos edificios que se
programaban: área de ingreso y control, garages, talleres y dependencias (Quesada del Valle),
Central de Equipos (Heguilor Rocca), Pabellón de la Guardia (Francisco Rossi), Pabellón de Tiro
(Malter Terrada), y el primer conjunto de seis viviendas para empleados y una para el jefe de
planta (Gaido).57 Cuando se inauguró, en diciembre de 1949, la primera construcción importante
de esta etapa, la torre tanque, proyectada en 1946, los edificios antes mencionados se encontra-
ban en una primera etapa de construcción.58

Para fines de 1950 se hallaban casi concluidas las obras de la Central de Equipos, el edifi-
cio principal del conjunto destinado a radiodifusión y a punto de terminarse los edificios anexos,
aunque la sistematización del predio y la parquización no estaba siquiera iniciada. A fines de
1951 se proyectó uno de los más importantes cuerpos del conjunto, la Usina de electricidad,
Radio Estación Pacheco en construcción. que daría la posibilidad de obtener autonomía total de funcionamiento, aun sin el suministro de
Edificio de la Usina (Fuente: Revista de C y T, energía proveniente del servicio público; proyectada por Gaido, Rossi, Malter Terrada, Heguilor
195 a 198, nov.1953 a feb. 1954, s/p.) y Quesada del Valle fue uno de los objetos que mejor interpretó el discurso moderno imperante
en todo el conjunto. La construcción de la Usina sufrió retrasos, como consecuencia de los défi-
cit del SPQ, y se inauguró muchos años más tarde, a mediados de 1959, fecha en la que recién se
puso toda la planta en pleno funcionamiento.59

Sólidos contrafuertes de piedra, sugerente volumen curvo de la casilla de la guardia y una


losa visera delgadísima marcando el ingreso; la fuerza de la estructura aporticada del garage; la
sutileza con que se articulan las alas de la Central de Radiodifusión que se expanden pivotando
en el cuerpo menor, más bajo, ligeramente curvo; la audacia de las soluciones estructurales de
ese sector; los elaborados sistemas de ventilación natural para el Pabellón de la Guardia; los gi-
gantescos louvers de la Central de Telefonía; la secuencia de bóvedas que cubre la Usina, a modo
de gigantesca sombrilla; en fin, una amalgama de formas y materiales contrastantes, a veces no-
Radio Estación Pacheco. Residencia para el ministro vedosos, que define al complejo cuyas funciones son, en sí mismas, un alarde de modernidad.
de Comunicaciones. Arqs. Bianchi, Devoto
y G. Laguinge, 1951-55 En tanto conjunto arquitectónico integrado por piezas de notable individualidad, la Ra-
dio Estación Pacheco actúa como la contra-cara del Movimiento. En el edificio de Puerto Nuevo,
las piezas se articulan en un todo, en tanto que en Pacheco el juego de los volúmenes operando
libremente en el amplísimo terreno arbolado, plantean una aclamación de las formas, basada en
la autonomía y no en la visión de totalidad.

La nota discordante, a primera vista, la constituyó la inclusión en el conjunto de obras


proyectadas, de la casa pintoresquista para ser usada como vivienda oficial del ministro de Co-
municaciones; a cargo de los arquitectos Bianchi, Devoto Almanza y González Laguinge, los
planos se aprobaron en julio de 1951 y quedó terminada en 1955. La casa se ubicó en el sector
antiguo de la planta, y es obvio que sus cubiertas de fuerte pendiente sobre estructura de ma-
dera a la vista, los paramentos de piedra Mar del Plata y los grandes faldones de tejas Llao-Llao
se integraban mejor a las construcciones de los años ’20 que a las contemporáneas a ella.60
57. Archivo CRIHDAC – Expediente:
Radio Estación Pacheco. Obra nº 96.
Hasta qué punto la presencia de esta casa resulta contradictoria con el conjunto, depen-
58. “Torre Tanque en Gral. derá de la perspectiva con que se analice la recurrencia a la arquitectura moderna por parte de
Pacheco”, Revista de Correos y
los cuadros burocráticos del peronismo; es decir, el gesto deja traslucir que la modernidad no
Telecomunicaciones, 149-50. Buenos
Aires, enero-febrero 1950; pp. 67-68. se asumía como un acto militante y la estética requerida para la representación de un servicio
público no tenía porqué ser coincidente con las formas que representaban la investidura insti-
59. Los planos “conforme a obra” tucional. Y así lo habrán asumido los proyectistas, especialmente Agustín Bianchi que para esa
de la primera etapa, se ejecutaron
en diciembre de 1955. Archivo fecha ya había planteado algunos de los más elaborados ejemplos de arquitectura moderna
CRIHDAC – Expediente: Radio para Correos, en los casos de Mendoza, Barranqueras, Cañada de Gómez y San Juan.
Estación Pacheco. Obra nº 96. Planos
520 a 539. Sobre la inauguración
de la Usina, ver: Revista de Correos y
Telecomunicaciones, 262-63. Buenos Del ornamento a la síntesis de las artes
Aires, junio-julio 1959; pp. 6 a 11.
La inclusión de obras de arte (especialmente murales interiores o exteriores) en los edi-
60. Archivo CRIHDAC – Expediente:
Radio Estación Pacheco. Obra nº 96. ficios de Correos, resulta otra sugerente manera de integrar a esta producción en el mundo de
Planos nº 240 a 252. la arquitectura moderna contemporánea a ella. Como dijimos, Le Corbusier venía trabajando

46
Arquitectura moderna para el servicio postal – Argentina, 1947-1955

sobre esa cuestión desde los años ‘30, en virtud de su relación con Fernand Léger a partir de
1925 y las propias elaboraciones pictóricas y escultóricas que el maestro llevó siempre en para-
lelo a su arquitectura, que fueron un campo más que fructífero para el desarrollo de unas ideas
que cristalizarían a mediados de los ’40. Es precisamente en 1948, año clave para nuestro tema
de estudio, cuando incorpora, con la restauración posterior a la Guerra, los magníficos murales
en la sala de estar del Pabellón Suizo de la Ciudad Universitaria de París (1930-32). En 1946, Le
Corbusier escribía:

“Perseverancia! Las artes de los nuevos tiempos están listas, están preparadas, están reforma-
das. Que el aliento del arte se expanda con fuerza. Que el amor al arte penetre esta arquitectura...”61

Su conceptualización sobre la síntesis de las artes mayores y el espace indecible se hizo


explícita en abril de 1946, en un número especial sobre arte de L’architecture d’aujourd’hui (el
texto fue publicado en Argentina, al año siguiente, en Revista de Arquitectura) apareciendo tam- Correo de Mendoza. Fragmento de boceto
bién el tema en el tomo 4º de las Obras Completas. El impacto que pudieron tener estas re- para los murales del salón principal, Amadeo
Dell’Acqua, 1950. (Fuente: Revista de C y T,
flexiones sobre la producción de los arquitectos de la DACyT, seguramente no resultará fácil de
189 a 192, mayo-agosto 1953, s/p.)
verificar; no obstante, hubo un interés en vincular la arquitectura con la plástica, en un proceso
que reconoce dos momentos bien marcados.

Un primer momento, cuando se proyecta el edificio de la Cabecera Mendoza; éste se da


61. Le Corbusier. Op. Cit.; pp. 150 a
en coincidencia con el apogeo de la figura de Amadeo Dell’Acqua como Director Adjunto de 161.
Correos y Jefe de Propaganda del Organismo.62 La obra de Dell’Acqua no se propone dialogar
con el edificio en el que se incorpora, no se plantea nada que tenga que ver con un arte de 62. Sobre el peso de la figura de
Dell’Acqua ver el trabajo de Rodrigo
vanguardia, sino que se detiene en representar escenas de historia regional, figurativas sin ser Gutiérrez Viñuales y sobre los
estrictamente realistas, mostrando un arte alegórico y literal, en coincidencia con las políticas murales de Mendoza el de Graciela
que el peronismo mantenía en ese momento para los salones del Museo Nacional, donde se Moretti, ambos en esta misma
alentaban las temáticas patrióticas, históricas, relacionadas con costumbres y paisajes del país publicación.
y donde la abstracción era un campo, si no prohibido, al menos puesto en cuestión por algunas 63. Son más que conocidas las
figuras del equipo de gobierno.63 Dell’Acqua ejecuta los murales de Mendoza en 1951 y, mucho descalificaciones del entonces
más pequeños, los que se realizan a fines de 1952 para San Rafael; cuando se proyecta en 1950 ministro de Educación Oscar
Ivanissevich hacia el arte abstracto
el edificio de Cabecera de San Juan, también diseña los bocetos para un importante panel deco- (arte morboso, arte perverso); sin
rativo, de 6 m x 4 m, dentro de las mismas temáticas, el cual nunca se ejecutó. embargo y, al igual que lo que se
verifica en arquitectura, en otros
Durante los años ’40 había habido en Buenos Aires varios casos de incorporación de mu- campos de la plástica se vivió un
pluralismo en las posibilidades de
rales en edificios de acceso público, con distintas técnicas y materiales, entre los que destacan los expresión y, sin ser alentadas, las
de Berni, Castagnino y Urruchúa para el nuevo edificio de la Sociedad Hebraica Argentina (1943), vanguardias no fueron tampoco
los que se instalaron en el edificio central de ACA realizados por Alfredo Guido, Centurión, Orto- reprimidas. Ver: Giunta, Andrea. “La
batalla de las vanguardias. Entre el
lani, Basaldúa (1943), o las famosas obras elaboradas para la renovación de las Galerías Pacífico peronismo y el desarrollismo”. En
por Berni, Castagnino, Spilimbergo y otros (1946);64 pese a estos importantes antecedentes, la Burucua, José (ed.), Nueva Historia
relación de las obras de Dell’Acqua con la muralística local se establece, a nuestro juicio, con las Argentina, Tomo II. Buenos Aires:
alegorías a las riquezas argentinas realizadas en 1939 para el Ministerio de Economía, por diversos Sudamericana, 1999; pp. 59 a 62.

artistas (entre los que se cuentan Alice, De Quirós, Lezcano Ceballos y otros) con las que, tanto los 64. Gutiérrez Viñuales, Rodrigo.
murales de Mendoza como los bocetos para San Juan, presentan un mayor parentesco.65 “Seoane en el centro. Algunos
itinerarios por el arte en Buenos Aires
(1936-1963)”, Gutiérrez Viñuales,
Queda en evidencia un muy diferente modo de incorporación de la plástica a la obra R.; Seixas Seoane, M. Buenos Aires.
de arquitectura, entre la etapa en que las decisiones en ese campo quedaban en la órbita de Escenarios de Luis Seoane. La Coruña:
Amadeo Dell’Acqua y el ministro Nicolini, y la que se inaugura con el golpe de 1955, cuando es Fundación Seoane, 2007; pp. 59-153.
notable una mayor consistencia entre los espacios y lenguajes de los edificios que se habían
65. Los bocetos para los murales de
proyectado en la DACyT y las obras de arte que deben convivir con ellos. Un primer paso se da Mendoza se publicaron en Revista de
en el edificio de San Juan cuando el proyecto para el panel decorativo de Dell’Acqua es sustituido Correos y Telecomunicaciones, 189 a
por un nuevo estudio del arquitecto Fernando Saladrigas, de 1957, para realizarse en cerámica 192. Buenos Aires, mayo a agosto de
1953; los de San Juan se ubicaron en
veneciana; figurativa, la obra de Saldrigas está más próxima a las imágenes de los murales que el Archivo del CRIHDAC. Expte. San
la arquitectura brasilera venía presentando desde la década anterior. Juan, Obra nº 109.

66. “Valores de nuestro


Con el cambio de rumbo que se impone en el ‘55, se desmantela la Jefatura de Propa-
Ministerio”, Revista de Correos y
ganda, pasando algunos empleados de la misma a la DACyT; es entonces cuando se incorpora Telecomunicaciones, 246. Buenos
el artista Héctor Sixto Nieto,66 que se desempeñaba como dibujante en aquella Jefatura. Nieto Aires, febrero de 1958; pp. 10-11.

47
Correo de San Juan. Mural cerámico, diseñado por arquitecto Fernando Saladrigas de la DACyT, en 1957 (Foto: F. Saladrigas, 2006)
Correo de Neuquén. Mural cerámico del artista Héctor S. Nieto, 1960. (Foto: L. Lolich, 2013)

también resultará una figura significativa para este cambio estético que se verifica; ejecuta una
obra con mucha fuerza plástica y gran coherencia con la arquitectura, para la Cabecera Neu-
quén, integrando cerámica y metal, e incorporando la tridimensionalidad, propia de su forma-
ción como escultor; la obra se inaugura con el edificio en 1960.67

Otro tanto ocurre con los murales para la fachada del segundo piso del edificio de Ca-
becera de Santa Fe; una composición de gran presencia, que aporta fuertes rasgos de identidad
al edificio, y que no estuvo integrada al proyecto original de Spencer y Finkbeiner de 1954, sino
que se incorpora en 1958, según idea del arquitecto de la DACyT, Rinaldo Miscione. Obra abs-
tracta, sin ninguna concesión figurativa, ejecutada en cerámica veneciana de distintos colores,
sin dudas Miscione trabajó referenciado en las composiciones del artista brasilero Paulo Wer-
Correo de Santa Fe. Composición mural. neck, en especial los murales que Werneck realiza para dos obras de los hermanos Roberto, el
Arq. Rinaldo Miscione, 1958. (Foto: A. Collado, 2010) Instituto Brasilero del Seguro (1949-51) y el Edificio Marques do Herval (1955), ambas en Río de
Janeiro. Miscione trabajó también en el edificio de la Cabecera Córdoba, en la bóveda cáscara
que cubre el sector de Radio Nacional y murales para el interior del salón principal.

Se trata de un aspecto de la concepción edilicia que nos ocupa que, a nuestro juicio,
no se ha indagado lo suficiente. En la etapa posterior a 1955 pudo tener incidencia en las de-
cisiones relativas a este tema, la dirección del arquitecto Hernán Lavalle Cobo, fundador del
Instituto de Arte Moderno y hombre de reconocida formación en este campo. Lo que no puede
dudarse es que el aporte de estas creaciones significó un plus en la calidad de los edificios, un
aporte que permite entenderlos como obras más plenas, con mayor integridad y vínculo con
su tiempo.

Jóvenes modernos? Los arquitectos de Correos


Correo de Santa Fe. Detalle en la fachada del Como ya se dijo, en 1958 Nuestra Arquitectura comenta, acerca de aquellos jóvenes que
segundo piso. Arq. Rinaldo Miscione, 1958. habían ingresado aún antes de graduarse a la DACyT, que puestos a proyectar, “…diseñaron lo
(Foto: A. Collado, 2010) que habían aprendido en las aulas, sin pensar en la tradición de los edificios oficiales.”68 El propio
Malter Terrada dice algo similar, ante la pregunta sobre las opciones del proyecto, cuando Son-
deréguer lo entrevista en 1986: “…se proyectaba así porque así tenía que ser. Así habíamos sido
formados”, con lo que reproduce el discurso de la revista.69
67. Ver el trabajo de Liliana Lolich en
esta misma publicación.
Cabe la pregunta de si realmente era esto lo que había aprendido en las aulas; repasan-
68. “Siete obras …” Op. Cit.; p. 25. do la currícula de la Escuela de Arquitectura y las figuras de los principales profesores en la etapa
en que el grupo se había formado, puede verificarse que, en todo caso, la arquitectura moderna
69. Entrevista con el arquitecto
J. C. Malter Terrada, realizada
era un aprendizaje desarrollado por fuera de la Escuela, puesto que hasta el cuarto año no te-
por Pedro C. Sonderéguer el 8 nían casi contacto con esta arquitectura ni proyectaban dentro de esos criterios.
de septiembre de 1986, en San
Isidro. Agradecemos a Pedro C.
En los proyectos que se publican en la Revista de Arquitectura, realizados por algunos
Sonderéguer permitirnos el acceso
a los borradores de las distintas de los arquitectos del grupo durante su período estudiantil, entre segundo y cuarto año (Vidal,
entrevistas. Finkbeiner, Quesada del Valle, Malter Terrada), se verifica que en esa etapa resuelven sus trabajos

48
Arquitectura moderna para el servicio postal – Argentina, 1947-1955

en una diversidad de lenguajes: pintoresco, neo-colonial, californiano, historicista o monumen-


tal, para temas tan diferentes como una pequeña capilla, una escuela rural o una sub-prefectura
marítima, sin incursionar en una estética moderna. Recién sobre el final de la carrera, varios de
ellos obtienen premios en el concurso organizado anualmente por la Compañía Argentina de
Electricidad (Premio CADE) para estudiantes del último curso, mostrando una clara adhesión a
la arquitectura moderna, con proyectos donde la forma arquitectónica y el despliegue de luz
artificial iban totalmente asociados.70

Lo que puede inferirse del contexto general de formación del grupo, es que los últimos
años de la carrera resultaron claves para la incursión en la modernidad; en muchas ocasiones
La Mesa de Estudios y Proyectos de la DACyT en 1948.
posteriores, los arquitectos coincidieron en señalar a ciertos profesores como decisivos en su
De derecha a izquierda, arqs. Escobar, Pedro Rossi, Jozami,
formación, citando a René Karman, Raúl Villalonga, Alfredo Casares y Alfredo Agostini, estos dos Páez y Casares. (Fuente: Revista de C y T 133, sept. 1948)
últimos en coincidencia con los cursos finales. 71

Una particularidad que debió definir el modo de asumir el trabajo profesional en la


situación de arquitectos trabajando en la función pública, era la coincidencia generacional y la
participación en un mismo grupo de estudiantes con experiencias académicas y lecturas muy
homogéneas; “estábamos todos enamorados de Le Corbusier”72 le dice Spencer a Sonderéguer
casi cuarenta años más tarde y, ciertamente todos coinciden en presentar a la obra de Le Cor-
busier como decisiva, principalmente a través de los volúmenes de las Obras Completas, como
también a la concurrencia a la hemeroteca de la facultad para acceder a revistas extranjeras
(L’Architecture d’Aujourd’hui, Record, Forum, entre las más citadas).

También hay coincidencia en la relevancia de algunos episodios de sus últimos años de


estudio, como el curso que impartió Marcel Breuer durante su visita en 1947, al que aparente-
mente asistió casi todo el grupo. Esta visita, asociada a la figura de Eduardo Catalano, el anfitrión, Pequeña Capilla. Proyecto del alumno J. M. Spencer
se confunde en algunos, con otros cursos paralelos a los talleres formales de la Escuela, dictados en el 2º año de estudios. (Fuente: Revista de
por Coire y Agostini. La figura de Catalano es siempre destacada y el peso del diseño estructural Arquitectura. Buenos Aires, octubre de 1943; p. 403)
debió ser importante en el perfil profesional general; de hecho, es un dato conocido que cuando
en 1949 se debió resolver el garage para el edificio Movimiento, la idea de la rampa vehicular se
70. En 1946 lo obtienen J. C. Malter
inspiró en un proyecto de aquél, publicado en la Architectural Record.73 Terrada (1er. Premio) y Francisco
Rossi (3º), sobre el tema “Un club
El interés con que los proyectistas encararon la tarea y la conciencia de estar frente a social”; en 1947 son premiados Pedro
Rossi (2º), Francisco Dimartino (3º) y
unas encomiendas que los posicionaban de manera relevante en el mundo de la arquitectura
R. Hinsch (mención), sobre el tema
local, lo demuestra la atención que, una vez concluidos los proyectos, mantenían sobre la mar- “Una escuela-museo de arte nocturna
cha de las obras. En el caso del Edificio Movimiento, los proyectistas siguieron todas las etapas de para obreros”. Revista de Arquitectura.
los ajustes para el llamado a licitación y de la ejecución, ubicándose en una suerte de defensa Buenos Aires, abril de 1947; pp. 154-
59; Nuestra Arquitectura. Buenos Aires,
del proyecto, no como empleados de una repartición oficial sino como arquitectos de estudio. noviembre 1947; p. 355.
En un memorándum remitido a Mariano Casares, entonces Jefe de la Mesa de Estudios y Proyec-
tos, el equipo de arquitectos pide tener intervención, ante el intento de la Compañía General de 71. Tanto en las entrevistas realizadas
en 1986 por Pedro C. Sonderéguer,
Construcciones (adjudicataria de la obra) de introducir modificaciones en el proyecto.
como en la que se mantuvo con el
arquitecto Vidal en 2011, es notable
“Al efectuar los representantes de la Empresa adjudicataria de la obra MOVIMIENTO las pri- la coincidencia en esos nombres y en
meras consultas, hemos sido enterados que ésta ha introducido variantes substanciales de la es- la marca dejada sobre esa generación
por dichos profesores, entre los que
tructura en los planos originales del proyecto que inciden en su concepción general, trayendo ello sólo identificaron como modernos a
aparejado un estudio especial indispensable. Por lo expuesto, solicitamos del señor Jefe, tenga a bien Casares y a Agostini.
informarnos sobre este particular, a los efectos de fijar el temperamento a adoptar en las próximas
72. Entrevista con el arquitecto José
conversaciones. Firmado: A. Gaido, F. Rossi, R. Páez y A. Gallardo”.74
M. Spencer, realizada por Pedro C.
Sonderéguer el 5 de septiembre de
Se trataba de cambios en los planos de replanteo de bases y columnas, ya que la empre- 1986, en Buenos Aires.
sa proponía modificar la disposición de algunos elementos estructurales que hubieran afectado
73. Yurchenko, Basil; Catalano,
la volumetría del garage, y los proyectistas pedían ser consultados, tanto como si fueran profe- Eduardo. “A multi story garage for
sionales contratados, para ejercitar arquitectura de autor. public parking”, Architectural Record,
abril 1947; pp. 125-26.
No resultan tampoco extrañas, en este contexto, las sociedades que se formaron o la 74. Archivo CRIHDAC - Expediente
integración de estudios compartidos entre miembros del grupo: la más conocida, de Francisco Edificio Movimiento. Documento:
Rossi con Augusto Gaido, pero también se dieron entre Agustín Bianchi y José M. Spencer, entre Nota del 10 de enero de 1951, s/f.

49
Julio Heguilor Rocca y Héctor Quesada del Valle, entre Wilfredo Bunge y Guillermo Quesada
Maschwitz, no sólo para afrontar encargos particulares sino para participar en numerosos con-
cursos, realizar viajes de estudio, etc.75 Algo de esas experiencias compartidas debió trasladarse
a la DACyT, puesto que, a través de las entrevistas se pudo recabar un espíritu de grupo, man-
teniendo la práctica del debate sobre los proyectos, el intercambio de opiniones, la polémica
sobre temas generales de arquitectura y la publicación artesanal de la revista La Mampara que
comentaba las peripecias de la oficina.76

En abril de 1954 estuvo en Buenos Aires el arquitecto brasilero Rino Levi y fue invitado
a visitar la DACyT, donde tomó contacto con el conjunto de la obra, a través de los proyectos;
pudo conocer además las más próximas. La revista del Correo publicaba entonces: “Visitó acom-
Un Club Social. 1º Premio Concurso CADE para estudiantes, pañado por los profesionales de la dependencia, el edificio Movimiento (de concepción moderna
1946. Alumno: J. C. Malter Terrada. (Fuente: Revista de y absolutamente funcional) y la planta de Pacheco, donde se sirvió un vino de honor...”. La nota se
Arquitectura. Buenos Aires, abril de 1947; p. 156) acompaña con fotografías de la visita, una de ellas tomada en la rampa del Movimiento, con los
coches oficiales en fondo.77

La visita de Rino Levi aviva el interrogante acerca de las referencias tomadas de la arqui-
tectura brasilera, que ha sido mencionada en reiteradas ocasiones por la crítica como fuente de
sugerencias formales; ninguno de los entrevistados reconoció aproximación alguna respecto
de esa producción en la época en que se proyectaron los primeros edificios, aunque el Minis-
terio de Educación y Salud, aparece publicado en el tomo 4º de las Obras Completas de Le
Corbusier.

Pudo ocurrir que, mediando el maestro, los arquitectos de la DACyT conocieran el pa-
radigma por excelencia de la arquitectura moderna brasilera; en el medio local, la brasilera no
era una producción demasiado difundida en esos años, ya que la Revista de Arquitectura sólo
publicó un par de notas sobre el tema entre 1945 y 1955 y Nuestra Arquitectura comienza a
incluir con mayor frecuencia artículos sobre Brasil después de 1955, pero en el período que nos
ocupa aparecen muy pocos. No obstante, con seguridad no pudo el grupo desconocer los dos
números especiales dedicados a Brasil de L’Architecture d’Aujourd’hui, publicados en septiembre
de 1947 y agosto de 1952, que existían en la biblioteca de la Facultad, ni quedar al margen de
Modernidad en los materiales en bruto. Marcel
la “explosiva difusión internacional” que tuvo esta arquitectura en la Segunda Posguerra.78 Sin
Breuer, alojamiento para esquiadores en Tirol.
(Fuente: Nuestra Arquitectura, Buenos Aires, embargo, es extraño que no se recoja ninguna referencia de contacto con Brasil, en un marco
septiembre 1947, s/p, fig. 23) de reconocimientos generosos hacia la arquitectura de Le Corbusier, las enseñanzas de Breuer
sobre los materiales, la espacialidad de Neutra o el diseño estructural de Catalano, que se pudie-
ron verificar en las entrevistas.79

Muchas circunstancias llevan a suponer un vínculo de compromiso con la tarea desa-


rrollada, por parte de los profesionales de la DACyT; la pregunta sobre qué tipo de arquitectura
hubieran hecho si las directivas superiores hubieran sido otras, si los límites y las restricciones
hubieran prevalecido, y cómo se hubieran adecuado o no a dichas directivas, queda en el campo
de las hipótesis o de la adivinación. Lo cierto es que dejaron unas obras que exceden como con-
junto, tanto cuantitativa como cualitativamente el común de la producción de la obra pública
en el país.

La modernidad desde la esfera oficial


Visita del arquitecto Rino Levi a la DACyT, durante Los funcionarios del Ministerio de Comunicaciones, y en esto no caben dudas de que la
el recorrido por el Edificio Movimiento. (Fuente: figura de Nicolini fue decisiva, hacían alarde en sus discursos destinados a la opinión pública,
Revista de C y T 201-02, jun-julio 1954) de los valores de modernidad que deliberadamente habían asumido las obras. Insistimos con
ciertas expresiones que, aunque puedan entenderse como una obediencia verticalista, dejan en
claro que este conjunto de edificios no pasaban, al menos, desapercibidos.

Al inaugurar la cabecera Mendoza, la primera gran inauguración posterior al lanzamien-


to del plan de obras, todo el equipo de funcionarios de mayor rango estuvo presente y las pala-
bras del ministro Nicolini respecto de los valores del edificio fueron elocuentes:

50
Arquitectura moderna para el servicio postal – Argentina, 1947-1955

“En su monumental concepción ha privado un espíritu armónico y práctico, pues a la sen-


cillez de la línea arquitectónica moderna, se une la belleza del conjunto, y al eficaz aprovechamien-
to de sus ambientes para adaptarlos a las instalaciones técnicas de los sistemas más adelantados,
no se ha sacrificado el confort ni la estética que guardan una íntima relación /.../ se han previsto
usos presentes y futuros. La inspiración regente en sus aspectos estéticos es moderna; los grandes
espacios, la iluminación y la aireación tan imprescindibles en esta suerte de edificaciones lo rendirán
como un ejemplo entre sus similares. Su funcionalidad no se ha convertido en severidad inamistosa 75. No sería posible reseñar
sino en comodidad alegre y acogedora...”80 aquí todas las intervenciones en
concursos y trabajos de estos
equipos. Ver la sección de biografías
Un año y medio después, al inaugurarse en marzo de 1953, en la misma provincia, una
preparada por Elisa Radovanovic, al
serie de edificios de menor envergadura del conjunto planificado dentro del PPQ, (San Rafael, final de esta misma publicación.
Villa Atuel, General Alvear y Rivadavia) se difundía la cifra total de treinta millones de pesos in-
vertidos en total por el gobierno nacional en la provincia de Mendoza, para la ejecución de los 76. La Mampara era editada por
Rinaldo Miscione, quien ingresó
cinco edificios; se volvía a hacer mención sobre la modernidad de las concepciones arquitectó- como dibujante en 1948, siendo
nicas, tanto de parte de la prensa como en los discursos de los funcionarios: estudiante del primer curso de
la Facultad; talentoso dibujante
caricaturista, luego de obtenido su
“Los cuatro edificios son /... / espaciosos, bien montados y provistos de los equipos más per-
título en 1955, permanecerá en la
fectos /.../ su solidez y apariencia arquitectónica, tanto interna como externa, son técnica y artística- DACyT como proyectista hasta los
mente una garantía de eficacia al par que una expresión de buen gusto...”81 años 60.
“…las comunicaciones son nervio vital de las naciones modernas y especialmente en lo que
77. “Visita de un arquitecto
se refiere a la construcción de locales para oficinas de Correos y Telecomunicaciones: un exponente brasileño”, Revista de Correos y
de esa atención es este magnífico edificio, que es fruto de la mente de un buen arquitecto...”82 Telecomunicaciones, 201-202.
Buenos Aires, mayo-junio 1954; p. 4.
Algunos años después, en abril de 1955, al recibir las autoridades del Ministerio de Co-
78. Borthagaray, Juan M.
municaciones una fracción de tierras del Parque Alberdi de Santa Fe, que la Provincia entregó “La Facultad de Arquitectura
en discutida decisión, y donde se inició de manera inmediata la construcción del Correo de esa y Urbanismo”, en AAVV. La
ciudad, el administrador del Distrito 5º expresó: “El monumental edificio a levantarse en este lugar, construcción de lo posible. La UBA
de 1955 a 1966. Buenos Aires: del
será una obra maestra, orgullo de la arquitectura moderna” 83 Zorzal, 2003; p. 84.

Los discursos para la prensa y la opinión pública pudieron haberse visto teñidos por el 79. El arquitecto Eudaldo Vidal
mencionó expresamente a Richard
interés de convencer acerca de las bondades de la política llevada adelante, sin mostrar ninguna Neutra entre sus fuentes. Entrevista
fisura ni incoherencia; pero cuando esos mismos funcionarios rendían cuentas en sede guberna- citada.
mental o en espacios destinados a cuadros técnicos, las expresiones no diferían demasiado. Al
presentar el ministro Nicolini su informe sobre los resultados del PPQ, ante el inicio del segundo, 80. “Un nuevo eslabón de C y T
en Mendoza”, Revista de Correos
enfatizó acerca del funcionalismo de la arquitectura: y Telecomunicaciones, 169-70-
71. Buenos Aires, septiembre-
“...se continuará con el plan de construcciones de edificios, cuya arquitectura funcional per- noviembre 1951; p. 8.
mite el desenvolvimiento de las diferentes tareas.../ alcanzar la independencia total con respecto a 81. Reseña del acto de inauguración
los inmuebles arrendados /... que carecen de las condiciones de habitabilidad y muchos se encuen- en San Rafael. Diario Los Andes.
tran en estado ruinoso”.84 Mendoza, 24 de marzo de1953.

82. Del discurso del ministro Nicolini


Insistencia en el argumento y convicción en la solución adoptada, parecen ser las cons- en el acto de inauguración en San
tantes en todas las manifestaciones identificadas. Cuando en enero de 1953 se desarrolla en el Rafael. Diario El Litoral. Santa Fe, 24
ámbito del Ministerio un seminario de evaluación bajo el título El Plan Quinquenal y las Comuni- de marzo de 1953; p. 1.
caciones, el director de arquitectura, Aristóbulo Martínez, expuso los aportes desde su área; en 83. Diario El Litoral. Santa Fe, 15 de
su versión, los nuevos edificios: abril de 1955; p. 2.

84. Nicolini, O. Op. Cit.; p. 25.


“contribuyen grandemente a mejorar las condiciones en que se ejecutan los servicios /.../
aportan condiciones más humanas de trabajo para el personal, viviendas cómodas, higiénicas y 85. Martínez, Aristóbulo. “El
científicamente planeadas para los jefes /.../ y significan un progreso edilicio incuestionable para Segundo Plan Quinquenal. Análisis
cada una de las localidades donde se levantaron...”85 de sus concepciones”, Revista de
Correos y Telecomunicaciones, 185-
86. Buenos Aires, enero-febrero
Son muy abundantes las referencias que se han podido identificar provenientes de los 1953; p. 46.
funcionarios del Ministerio, conteniendo ponderaciones hacia los edificios, llegando a presentar
86. “Prosiguiendo la Nueva
al momento como “una nueva era en materia de construcciones”, en razón de los enormes bene-
Era”, Revista de Correos y
ficios para personal y usuarios que deparaban los edificios encarados con los “últimos adelantos Telecomunicaciones, 161-62. Buenos
en materia arquitectónica”.86 Aires, enero-febrero 1951; p. 16.

51
Los prejuicios sobre la arquitectura del período
La construcción para el edificio para la Cabecera del 6º Distrito, en la ciudad de Córdoba,
estaba llegando a su fin en septiembre de 1955; era previsible que uno de los más imponentes
ejemplos de la arquitectura del Ministerio fuera inaugurado con gran despliegue, tal cual había
acontecido con el de Mendoza, cuatro años antes. Sin embargo, el sangriento quiebre institucio-
nal del día 16 hizo que esa inauguración se pospusiera indefinidamente. Al anonimato conque
se desarrolló la puesta en funcionamiento del Correo de Córdoba, se le sumaron muy pronto to-
das las visiones cargadas de prejuicios que, desde la opinión pública primero y desde la prensa
especializada más adelante, habrían de estigmatizar por muchos años a esta arquitectura.

“El monumental edificio construido en la Avenida General Paz ha sido virtualmente incor-
porado al servicio público /.../ en una forma reticente, sin mayor entusiasmo e interés se ha dado
a Córdoba un gran edificio, del que no puede decirse que con el mismo se contribuya al progreso
edilicio /.../ las entradas son pequeñas y dificultosas, entre otros defectos que se irán viendo poco
a poco /.../ sobre este frente –se refiere al frente sur- se ha construido algo que no pasa de ser un
galpón moderno /.../ relativamente, la ciudad ha ganado y haciendo abstracción de lo que dilapidó
la dictadura, permitirá beneficiar en mejor forma a Córdoba...”87

El 1 de julio de 1957 se inauguró, esta vez si con autoridades y discursos, la Cabecera del
Distrito 9º, San Juan, en la que se habían anexado una biblioteca y una cooperativa de consumo
para uso del personal; a lo largo del acto, en los dos discursos oficiales registrados por la revista
del Organismo, se hicieron algunas referencias ligeras sobre la tiranía depuesta y no se incluyó
ninguna alusión acerca del edificio mismo, mencionándose reiteradamente la importancia de
los dos equipamientos agregados para el bienestar de los empleados. Sólo el título de la nota en
la revista da pistas sobre el edificio.88

En diciembre de 1957 se desarrolló en Buenos Aires, convocada por el Ministerio de Co-


municaciones, la Primera Conferencia Nacional de Jefes de Distritos, a la que asistió por el área de
arquitectura, su director el arquitecto Hernán Lavalle Cobo y el sub-director, ingeniero Oscar
Petersen; cabe aclarar que Lavalle Cobo había sido designado a fines de 1955, con posterioridad
al golpe de septiembre, en tanto que Petersen se venía desempeñando desde muchos años
antes en el sector de cálculos estructurales. La transcripción de las sesiones de la Conferencia re-
sultan muestra elocuente de la voluntad de impugnación sobre toda la producción del período
anterior; la sesión en la que se debían afrontar los temas edilicios, abordó primero lo atinente
a la conservación de los edificios y el modo de organizarla, para que resultara más eficaz y eco-
nómica; salvado eso, se comenzaron a tratar los planes de nuevas obras a encarar, informando
Lavalle Cobo que tenían por delante la construcción de 1300 edificios, ya que esa era la cantidad
de locales alquilados. Su juicio sobre la obra anterior es lapidario:

“Es la primera vez que se plantea en conjunto el problema de las obras en el país, porque las
87. “El servicio de Correos y últimas obras que están inauguradas últimamente –iniciadas en 1950-54- han sido hechas con un
Telégrafos”, en La Voz del Interior, criterio caprichoso, más que constructivo y racional. Se ha perdido la noción de lo que debe ser un
Córdoba, 26 de octubre de edificio de correo; pues se obedecía a directivas precisas del entonces Ministro actuante que obliga-
1955; p. 1. Agradecemos a Cuqui
Bustamante por esta referencia. ron a que los edificios de cabeceras fuesen exageradamente importantes. Eso nos lleva a un hecho
consumado, porque los demás deberán también serlo, lo que significará un gran costo de construc-
88. “Inauguróse (sic) en San Juan un ción y mantenimiento...”89
monumental edificio del Ministerio
de Comunicaciones”, en Revista de
Correos y Telecomunicaciones, 236- Las críticas a la arquitectura del período anterior abundan a lo largo de toda la Confe-
41. Buenos Aires, abril-septiembre rencia, apuntando no sólo a los caprichos, a la grandilocuencia de algunos edificios, sino a un
1957; pp. 12 a 15.
desconocimiento por parte de los profesionales de la DACyT, de los procedimientos y circuitos
89. Primera Conferencia Nacional que deben respetarse por básicas razones funcionales; el director general de administración del
de Jefes de Distrito. Buenos Aires, Ministerio, el abogado Luis Marforio ataca duramente al plantel de arquitectos de la DACyT, por
Ministerio de Comunicaciones,
una supuesta desvinculación y pretendida autonomía respecto de los requerimientos burocrá-
1957, T. I; p. 167.
ticos, su resistencia a aplicar los prototipos, y hace mención a ciertos problemas de disposición
90. Ibídem; p. 170. que exigen poner en marcha con urgencia, el nuevo plan que se está delineando.90

52
Arquitectura moderna para el servicio postal – Argentina, 1947-1955

En ese punto, Lavalle Cobo defiende a su equipo, legitima los procedimientos de trabajo
que acordó con los profesionales de la DACyT a partir de su gestión y se embandera en una
defensa disciplinar, dirigiéndose al ministro de Comunicaciones que en ese momento presidía
la sesión, “…Sr. Presidente: exijo, tengo derecho a hacerlo como representante de la profesión en el
ministerio, la más absoluta libertad de criterio en cuanto a la conveniencia de los estudios que se
realizan /…/ específicamente a cargo de profesionales universitarios”.91

En relación con esto, vale reiterar que bajo su dirección, durante todo el año 1957, se
elaboraron proyectos que reproducían los criterios, tanto de composición como funcionales,
del período anterior, en casos muy notables como Venado Tuerto, Nogoyá, Orán, entre otros. Por
otra parte, las obras iniciadas en los últimos años del peronismo, estaban en sus inicios cuando
Lavalle asume la Dirección; en el caso de Santa Fe, en septiembre de 1955 apenas llevaba cuatro
meses de trabajo y se ejecutaban ensayos de suelo, preparación de obrador y replanteos, por
lo que no hubiese sido descabellado hacer alteraciones en el proyecto, el que, sin embargo, se
respetó casi en su totalidad.

Las críticas relacionadas con la escala magnificada y con las fallas en la funcionalidad de
los proyectos se repitieron durante varias décadas, aunque con el paso del tiempo los cuestio-
namientos se fueron ubicando en un nivel de mayor objetividad:

“En esta área /.../ la administración 1946-55 había sido bastante activa. Se construyeron
innumrerables edificios en zonas inhóspitas y en algunas cabeceras de distritos. Sin embargo, la con-
cepción funcional de estas últimas no había sido muy afortunada, al parecer debido a la falta de
oficio postal y telegráfico de los arquitectos. Era visible la preocupación por el aspecto exterior, más
que por una concepción interna, que debe responder en su totalidad a los procesos naturales de
entrada y salida de correspondencia...”92

Apuntado el problema de la funcionalidad, Gargantini hace consideraciones sobre el


tipo de organización requerido y concluye en que recién con el proyecto para la Cabecera del
Distrito 7º, San Luis, proyectada por el arquitecto Esteban Insausti en enero de 1960, se tenderá
a resolver las distorsiones funcionales.

El enfoque desde la mirada de los especialistas, desde el interior de la disciplina, tam-


poco estuvo exento de prejuicios; la historiografía de la arquitectura moderna en Argentina,
91. Ibídem; p. 171.
gestada a principios de los años ’60, leyó este conjunto de obras en clave ideológica y los edifi-
cios de Correos fueron minimizados en su valor como programa arquitectónico. En el traumá- 92. Gargantini, Luis B. Paralelismo
tico contexto de la Argentina pos-peronista, luego de casi una década en que la corporación entre la Generación del ’80 y la
profesional se había replegado en una sostenida oposición al programa político del gobierno, administración 1958-62 en la
concepción organizativa del Correo
es comprensible que, ante la necesidad de fortalecer el status del arquitecto como profesio- Argentino. Buenos Aires, 1980, s/f.
nal liberal independiente, se impugnara a la arquitectura oficial y se olvidara a la arquitectura
moderna producida desde las oficinas técnicas del Estado, a la vez que se reivindicaban las 93. Ballent, Anahí. “La condición
profesional en la década del 50”,
arquitecturas de autor.93 Materiales 3. Buenos Aires, 1983, pp.
31 a 41.
La depreciación de esta arquitectura oficial persistió en Argentina por varias décadas
94. Dos trabajos pioneros sobre
y recién en torno a los años ’80 se revirtió la perspectiva de valoración.94 Hoy este conjunto se el tema, son: Petrina, Alberto y
pondera como un eslabón notable en la arquitectura argentina, se asume que forma parte de la Larrañaga, M., “Arquitectura de
historia de la cultura material, como artefactos urbano-arquitectónicos que forjaron una imagen masas en la Argentina.1945-1955”,
Anales del IAA, 25. Buenos Aires,
de modernidad desde lo estatal, asociados a un proyecto modernizador integral.
1987; pp. 107 a 115; Sonderéguer,
Pedro C., Arquitectura y Modernidad
en la Argentina. Buenos Aires:
Volviendo a la hipótesis CESCA, 1986. Mucho más reciente,
destaca la particular y amplia
interpretación del fenómeno
El recorrido que hicimos a lo largo de este artículo, nos permite sostener que hubo un realizada por Ballent, Anahí. Las
ajuste evidente entre los planes estatales relacionados con las comunicaciones y las formas que huellas de la política. Vivienda,
ciudad, peronismo en Buenos Aires,
se produjeron desde la DACyT para satisfacer los requerimientos gubernamentales que pedían 1943-1955. Buenos Aires: UNQui,
resolver la entidad espacial y material para acoger un programa de alcance nacional. 2006.

53
Al inicio planteamos a manera de hipótesis que los edificios de la Secretaría de Comu-
nicaciones proyectados durante los planes quinquenales de Perón demuestran una opción de-
liberada por la arquitectura moderna para definir una imagen de estos servicios públicos aso-
ciada a la prestación estatal de los mismos, bajo el signo de la eficiencia, la funcionalidad, la
racionalidad y la innovación.

De qué tipo de modernidad se habla en esta producción, es una pregunta difícil de res-
ponder; fuimos recorriendo las distintas escalas y las diferentes soluciones, concluyendo en que,
desde la órbita estatal fue una modernidad pragmática, encarada a fin de resolver con una ima-
gen clara, de decidido carácter innovador, los requerimientos técnicos de avanzada que el plan
de comunicaciones implicaba, mucho más allá de la arquitectura.

Los funcionarios del peronismo hacían alarde en sus discursos destinados a la opinión
pública, en sus memorias oficiales, en sus balances, de los valores de modernidad que delibera-
damente habían asumido las obras, pero a la vez, al momento de decidir la vivienda del ministro
se recurría al pintoresquismo más ortodoxo, en el mejor estilo Bustillo, con tejas Llao-Llao. Y al
momento de ornamentar artísticamente los interiores de esta arquitectura tan moderna y fun-
cional, recurrían a los murales figurativos de Amadeo Dell’Acqua, con imágenes estereotipadas
de lo nacional y de lo identitario.

Al referirse a la producción del período que nos ocupa, Anahí Ballent explicó, años atrás:

“…lo primero que llama la atención en la producción estatal es su profunda diversidad. No


existió un único conjunto de formas y tipologías arquitectónicas, ni una única tendencia que homo-
geneizara la producción, ya que en ella coexistieron repertorios formales rústicos y variaciones mo-
dernistas, más o menos radicalizadas, junto a formas neoclásicas: un universo plural que desestima
desde el inicio toda posible búsqueda de una arquitectura peronista o, en términos más generales,
de una estética peronista”.95

En el caso del Ministerio de Comunicaciones esto también se verifica, ya que hemos


visto como no se dio una homogeneidad plena sino que, aun siendo mayoritarias las variaciones
modernistas, también hay obras que se encuadran en otras estéticas; muchas veces, unas y otras,
elaboradas por los mismos arquitectos. No obstante, es evidente que hubo una idea dominante
que se impuso de modo coherente, más allá de algún tic pintoresco, sosteniendo la idea de mo-
dernidad institucional. El Estado, en el particular recorte del mismo que supone este Ministerio,
a través de la DACyT, construyó una imagen persistente para las comunicaciones, una imagen
que atravesó las épocas y todavía se perpetúa a través de los ejemplos de mayor visibilidad.

Con respecto a los modelos, si bien se ha tratado de ensayar algunas inferencias acerca
de las alusiones de las que partían las formas adoptadas por los arquitectos de la DACyT, no cree-
mos que resulte demasiado productiva una búsqueda arqueológica de referencias, que nunca
son absolutas y lineales, que pueden estar tamizadas por recuerdos entrecruzados de experien-
cias y vivencias de distintas épocas. Interesa si volver sobre el fuerte contenido de modernidad
que estas obras presentan, aún con sus incoherencias, que obviamente existen y hemos tratado
de ir repasando, un contenido que se pone más aún en evidencia al verificar la asombrosa co-
rrespondencia cronológica, entre los supuestos modelos y los casos de estudio.

Importa, más que buscar referencias, volver sobre las relaciones entre la arquitectura
moderna y el Estado peronista sin reproducir en la consideración de este aspecto, la falsa anti-
nomia arquitectura moderna versus arquitectura nacional que, tendenciosamente, se manejó
desde buena parte de la historiografía y la crítica durante muchos años.

95. Ballent, Anahí. “Chalecitos kitsch, Más bien hemos tratado de entender que esa opción figurativa por la arquitectura mo-
columnas dóricas y Le Corbusier”, derna, en el caso de los edificios del Ministerio de Comunicaciones, fue representativa del extre-
Ramona. Revista digital de artes
mo pragmatismo requerido para afrontar la magnitud de la empresa, que llevó a que los proble-
visuales, 17. Buenos Aires: octubre
de 2001. Consultado en: mas se abordaran en función de un complejo de circunstancias, frente a las cuales también jugó
http://ramona.org.ar/files/r17.pdf. su rol la capacidad evocativa del lenguaje de la arquitectura moderna.

54
La inteligencia ciega. Los edificios de correos, 1947-1955

La inteligencia ciega. Los


edificios de correos, 1947-1955

Arq. Pedro Conrado Sonderéguer


Universidad Nacional de Lanús

Este artículo sobre los edificios de Correos y Telecomunicaciones proyectados en la dé-


cada 1945-55, escrito a casi 30 años de la investigación sobre la obra pública en el período1 y a
más de 60 años del momento de concepción y construcción de los edificios mismos, no puede
eludir los efectos del tiempo, aunque la vigencia de los problemas que el trabajo plantea sea
en sí misma una prueba de la pesada inercia que algunos debates tienen en el escenario ar-
gentino.

Digamos, para dar un paso hacia esa cuestión, algunas cosas más o menos simples: que
la elección del objeto de estudio contiene de alguna manera una hipótesis, en relación con
el contexto y la corriente de ideas dominante; que esa hipótesis, borrosa pero evidente para
el investigador, es el motor del trabajo, en la idea de que, con suerte y algún esfuerzo, algo
más o menos nuevo podría salir a la luz; que en ese sentido, entonces, el objeto de estudio se
nos impone: reconstrucción de polémicas antiguas. El propósito de la investigación es examinar
aquello que no encaja, la pieza que no encaja en el rompecabezas: los edificios de Correos, en
este caso. Hazaña de la arquitectura moderna en un contexto inesperado.

Este artículo podría empezar también con una evocación de Carlo Ginzburg, citado por
Manfredo Tafuri en la Introducción a La Esfera y el Laberinto2. Atención a ese momento culminan-
te de la investigación, donde todas las piezas parecen ensamblarse: raro éxito o común engaño.
Teoría del Puzzle. Rompecabezas: enigma y encantamiento, también, de lo fragmentario y de la
compleja relación del fragmento con el conjunto. Así, la producción de los años ‘50 (de la que los
edificios de correos son unos de los mejores ejemplos) pone la investigación a prueba.

Digamos también “el documento es el edificio” (Bruno Queysanne3). El ejercicio comienza


por un examen del edificio. Estudio de su forma, técnica constructiva, implantación en el con-
texto urbano. Así, este trabajo empezó por un relevamiento: fotos, planos, memoria de una serie
de edificios.

Mostrar entonces, como primera medida: reconocer y describir como primer paso, pues-
to que la lectura morfológica elude las críticas usuales a la inducción y la base empírica de la re-
flexión está cargada de contenidos. La obra construida está empapada de teoría y datos que hay
que saber reconocer (formales, constructivos, históricos). Tomar el análisis morfológico como
herramienta de una metodología inductiva ayuda a escapar de la trampa ideológica en que 1. PCS: La obra pública en el período
1945-1955, CONICET, 1985-87.
quedó encerrada la disciplina desde fines de los años ‘70. Cosa que es claramente perceptible
en la cuestión urbana pero también alcanza a la arquitectura. Adoptar esta mirada es aceptar la 2. Tafuri, Manfredo. La Esfera y el
carga inseparable de reflexión teórica, trabajo y consenso que acompaña a la intervención en el Laberinto. Barcelona: Gustavo Gili,
1984.
espacio urbano. En cada edificio, en cada fragmento urbano, hay teoría y reflexión. Finalmente,
“la obra responde siempre a las preguntas que se le hacen” (Le Corbusier)4. 3. Queysanne, Bruno. “En histoire
de l’architecture le document, c’est
Así, entonces, apartada por un momento la construcción ideológica que, apoyada por le bâtiment!”, en La Recherche en
Arquitecture. Paris: Parenthèses,
una crítica al uso, los envolvía y desfiguraba, los edificios de Correos de 1947-1955 –los gran- 1986.
des edificios de Mar del Plata, Córdoba, Mendoza, Santa Fe, Corrientes, San Juan y Buenos Ai-
res- aparecían como una extensa serie que, en cinco o seis años, había desplegado por todo 4. Le Corbusier, citado por Devillers,
Christian, en Sur l’histoire et l’analyse
el territorio nacional un conjunto de admirables construcciones en la más nítida tradición del
architecturale, Les Cahiers de la
Movimiento Moderno, adoptando las enseñanzas de la segunda generación de la modernidad Recherche Architecturale, 26,
arquitectónica (integración a las características del entorno). Marseille, 1990.

55
Edificio del Correo de San Rafael, Mendoza. Arq. Eudaldo Vidal, 1948-50 (Foto: Néstor M. Adamo, 2013)

Al mismo tiempo, cierta historiografía había atribuido a la producción arquitectónica,


esquemáticamente, la función de prueba verificadora de determinados rasgos del período pe-
ronista y del liberalismo posterior. Para que esto funcionara fueron necesarias tantas operacio-
nes de simplificación, ocultamiento y distorsión que, al llegar a la década de 1980, el discurso
y la producción historiográfica habían perdido eficiencia y utilidad, calidad y verdad. Así, para
mediados de los años ’80, la palabra mayor que los edificios modernos de Correos parecían
decir era anacronismo, o, quizás, perplejidad. Como en los años ’50, ese anacronismo que dejaba
perplejos a los observadores volvía a los edificios sino invisibles, sí irrelevantes. Producción mo-
derna en un período en el que no se podía hacer arquitectura moderna, inesperado Cisne Negro
que confrontaba el discurso oficial, los edificios de Correos se constituyeron así, historiográfi-
camente, en un buen ejemplo de lo que Edgar Morin llama “patología de la inteligencia ciega”5.
Molestos datos en la campana de Gauss, que conviene ignorar.

Las entrevistas. Desencuentros


¿Por qué las entrevistas en la investigación CONICET de 1985? El eco de la terrible frase
de Francisco Bullrich (“el gigantesco desencuentro de la Argentina con su destino como Nación”6),
animaba la necesidad de encontrarse cara a cara con los últimos testigos y protagonistas de
la aventura arquitectónica moderna. Había también una necesidad objetiva. Salvo el libro de
Bullrich y algún artículo, en 1985 la obra moderna del período 1945-1955 seguía siendo un mo-
mento desconocido. Los edificios estaban, pero no se los veía. La legislación de la Revolución
Libertadora, restrictiva del peronismo, mantenía plena vigencia y la Biblioteca Reservada del
Congreso encerraba todavía libros y documentos de la década 1945-1955 que no se podían
consultar libremente7. En esos años de reconquistada democracia, las entrevistas parecían algo
ineludible y parte esencial del trabajo por hacer.
5. Morin, Edgar. Introduction à la
pensée complexe. Paris: Seuil, 2005.
Las entrevistas que aquí se evocan se realizaron en su mayoría a fines de 1986. Algu-
6. Bullrich, Francisco. Arquitectura nas conversaciones con los protagonistas y testigos se realizaron antes, a partir de 1985, y en
Argentina Contemporánea, Buenos algunos casos el diálogo continuó durante los años siguientes. Era un buen momento para ese
Aires, Nueva Visión, 1963. abordaje. La democracia recuperada coincidía con el tramo final de la última generación del
7. Revolución Libertadora. Decreto Movimiento Moderno y el debate del pos-modernismo. La globalización se anunciaba también
N°4161, 5/3/1956. como promesa de un mundo más abierto.

56
La inteligencia ciega. Los edificios de correos, 1947-1955

Entre marzo de 1985 y julio de 1987 se realizó un trabajo de campo que incluyó viajes
al interior (Córdoba, Tucumán, Mar del Plata, Mendoza). En muchos casos las conversaciones
se prolongaron a través de varios días o se reanudaron con intervalos. Arquitectos, pero tam-
bién otros testigos fueron entrevistados y a veces obsesivamente interrogados, en Argentina
y en México, sobre el ambiente cultural de la época. El arquitecto Jorge Devoto, entonces a
cargo de la Oficina de Arquitectura de Correos, fue un elemento clave en la tarea de contactar
a los arquitectos del equipo original y en la recuperación de los planos de los edificios, archi-
vados en los depósitos del Correo Central. Roberto Fernández y Daniel Schávelzon dirigieron
la investigación. Daniel Viacava, periodista de La Nación, y Ernesto Vautier, guiaron partes del
trabajo de recopilación de datos. Clara Braun y Marta Levisman, desde el Centro de Estudios
de la Sociedad Central de Arquitectos, Inés Izaguirre y Norma Giarraca, desde el CONICET, me
ayudaron en los aspectos metodológicos. Federico Ortiz, Juan Molina y Vedia y especialmente
Ramón Gutiérrez aceptaron de buen grado la interpelación y generosamente aportaron ideas
y observaciones.

Arquitectos de la Dirección de Arquitectura de


Correos y Telecomunicaciones
José María Spencer8
José María Spencer dejó el Correo en 1962. En la conversación apunta directamente a los
rasgos por un lado ideológicos, por otro lado políticos, de la aventura:
Edificio de Correos y Telecomunicaciones de Posadas.
“estábamos todos enamorados de Le Corbusier”
Arq. Walter Finkbeiner. 1953 (Foto: Linda R. Peso, 2013)
“no hubo trabas de ningún tipo”
“en aquella época nos hicieron afiliar al PJ: Nos afiliábamos y votábamos en contra”

Hay sin embargo una evidente contradicción entre decir “no hubo trabas de ningún tipo”
y “nos hicieron afiliar al PJ”. Intentando poner las cosas en el contexto, puede conjeturarse que
si bien no hubo restricciones en relación al modo de resolver el programa arquitectónico y en
el diseño de los edificios, sí hubo presiones de tipo político: afiliarse al Partido Justicialista. Es
posible también que esta frase, pronunciada en 1986, confunda los tiempos y apunte básica-
mente a marcar una diferencia política, ante el hecho innegable de haber aceptado la afiliación
compulsiva.

Juan Carlos Malter Terrada9


Malter Terrada proporciona una abundante serie de datos, nombres, fechas, posterior-
mente todos rigurosamente confirmados por los documentos del archivo del Correo Central,
que ayudan mucho a configurar el escenario, en los primeros momentos de la investigación. En
relación al ambiente y a las ideas que dominaban dice:
“influencia de Le Corbusier”
“maestros”: Casares; Villalonga; Monsieur Karman (neoclásico). “De los tres, Casares era el
corbusierano y Villalonga el de transición”
“Casares, Alfredo Agostini y Coire daban cursos paralelos”
“No teníamos contacto con el Grupo Austral”
“Éramos opositores al gobierno. No fuimos molestados gracias a la flexibilidad de Nicolini”
“Se proyectaba así, porque así tenía que ser”
“el cambio de gobierno en 1955 retrasó Mar del Plata y otras obras”
“Edificio Movimiento: para la flota de vehículos del Correo, que luego cambió, de GMC y Che-
vrolet a Mercedes Benz. Por decisión de Nicolini se agregaron dos pisos al edificio y una curva a la
rampa. Con lo cual el edificio quedó dentro del cono de vuelo del Aeroparque”. Ahora (1986) el Co- 8. Entrevistado en su departamento
rreo alquila el servicio de camiones y no tiene flota. El edificio no tiene uso. de Avenida Santa Fe 3840 -13°C,
en Buenos Aires el 5 de septiembre
de 1986.
Jorge Vivanco10
Entrevistado en Tucumán, donde vivía su retiro en una pensión en las afueras de la ciu- 9. Entrevistado en su casa de San
dad, Vivanco, probablemente uno de los casos más interesantes de su generación, conservaba Isidro, el 8 de septiembre de 1986.

el entusiasmo y la energía que, según la leyenda, lo habían enfrentado a Le Corbusier en el CIAM 10. Entrevistado en Tucumán, en
de Bridgwater, al grito de “soy un americano salvaje”. Habló poco de los Correos y menos del Gru- 1986.

57
po Austral: “No me acuerdo quiénes estaban allí. Yo no les di importancia”, dijo. Era difícil creerle,
pero esa declaración era un posicionamiento.

Estos testimonios son representativos del conjunto de las entrevistas, en conversaciones


que, sin mayores variantes, recorrían siempre las mismas líneas argumentales. Puede pensarse
que, a 30 años de la experiencia, y después de los sucesivos descalabros que el discurso de la
modernidad local fue experimentando con los golpes de Estado de 1955, 1958, 1966 y 1976, no
había razones para esperar otra cosa.11

En general, el mayor interés provenía del grupo original de estudiantes y jóvenes ar-
quitectos que habían diseñado y construido Correos durante el gobierno peronista y luego se
habían dispersado, algunos trabajando en el administración pública, otros en la actividad priva-
da. Para todos ellos, los edificios de Correos, realizados dentro de su trabajo como empleados
públicos, fueron el punto culminante de su carrera y eso explica quizás su interés en la investi-
gación. Los otros profesionales argentinos entrevistados, que no participaron en el diseño de
Correos pero que por su pertenencia generacional y por su desarrollo profesional constituían
sin duda una referencia importante, no disimulaban la perplejidad y la fascinación que el tema
les producía.

L’esprit du temps (Le Corbusier): la arquitectura


es un testimonio
Observaciones contemporáneas: 1986 no es 1955 y 2013 no es 1986. En 1986, a co-
mienzos del gobierno de la recuperada democracia después de la terrible dictadura de 1976,
el conjunto de los edificios de Correos contenía todavía un mensaje de modernidad. El discurso
del Post-Modernismo coincidía con el fin del ciclo profesional de la última generación de los
arquitectos modernos, y esos edificios de treinta años antes conservaban su vitalidad formal y
constructiva. En esos mismos años, sin embargo, y con cierto atraso respecto a la evolución del
debate global, las transformaciones de la mundialización comenzaban a cambiar de manera
profunda todas las variables y todas las referencias. Hoy, al cabo de otro ciclo de treinta años, el
significado de esa obra no puede ser el mismo.

No son los mismos los términos del debate, ni las ilusiones y esperanzas depositadas
en el poder de la forma arquitectónica, ni los desafíos y alcances de la arquitectura y la ciudad,
para no hablar del país, su posición en el mundo y el juego de intereses y poderes en que se
desenvuelven hoy las ciudades. Permanecen los edificios, claro está, pero su palabra de hoy sin
duda no es la misma.

La discusión sobre la modernidad arquitectónica es una discusión terrenal y tiene obje-


tivos prácticos. Es una discusión terrenal porque pertenece al ámbito de las discusiones sobre
la construcción del espacio. Cuando es genuina, no es una discusión de gabinete ni de biblio-
11. Fueron entrevistados también teca. Vínculo directo entre el sentido de la historia y la construcción de infraestructuras. En ese
Francisco Rossi y Angel Gallardo contexto se levantan los edificios y en esa lectura adquieren sentido. Podríamos detenernos
(11-9-86), Francisco Bullrich (9-9-
en el análisis histórico, la función del espacio moderno y su naturaleza, el proceso creador y el
86), Horacio Coppola (10-9-86),
Alberto Nicolini (30-9-86), Adolfo contexto de producción. Las relaciones recíprocas, la realimentación constante entre la forma
Cavagna (30-9-86), Chula Saad, arquitectónica y la economía, la técnica, las costumbres y las demandas sociales, llevan natu-
Marta Levisman, Eduardo Sacriste, ralmente a cuestiones dirigidas a los procesos de cambio experimentados por el conjunto de
Jorge Sabaté, César Naselli , Osvaldo
Bidinost, Ernesto Katzestein, y la sociedad.
repetidas veces a lo largo del
trabajo, retomando siempre la La inserción del proyecto de la modernidad arquitectónica en la América Latina de me-
cuestión de la arquitectura moderna
diados del siglo XX se inscribe en una tradición que viene del siglo XIX: la tradición de re-elabo-
y su impacto, en Buenos Aires o
en México, Hernán Lavalle Cobo, ración, modificación y apropiación del pensamiento metropolitano como una de las vertientes
Horacio Pando, Mario Robirosa, en la formación de un pensamiento propio. Reflexionar sobre la Modernidad en la arquitectura
Mario y Juan Molina y Vedia, Daniel y el urbanismo (en su triple realidad de modernidad del lenguaje, modernidad como proceso
Viacava, Hilario Zalba, Ernesto
Vautier, Louise Noelle Gras, Teodoro de ruptura con la sociedad tradicional, modernidad como proyecto democrático que se expresa
González de León, Rolando García. en la construcción del espacio) era entonces, en 1985-1987, cuando los efectos urbanos de la

58
La inteligencia ciega. Los edificios de correos, 1947-1955

Edificio del Correo de Azul, Buenos Aires. Detalle fachada. Arqs. Bunge y Villamil, 1950 (Foto: Ma. Emilia Pugni, 2012).
Edificio del Correo de Puerto San Julián, Santa Cruz. Detalle fachada. Arq. José Ma. Spencer,1948 (Foto: Laura Levatti, 2011)

globalización comenzaban a hacerse evidentes en Buenos Aires, una necesidad del momento.
El proyecto de una sociedad integrada estaba siendo amenazado por la fuerza crecientemen-
te disgregadora de los mercados globales, puesto que la modernidad urbana entendida como
proyecto integrador es una opción de la sociedad, pero no una fatalidad inevitable del desarro-
llo económico.

En momentos de cambios tan profundos, las ciudades necesitan desarrollar un replan-


teo teórico de la lógica de sus espacios, integrando visión del escenario global y realidad propia,
para recuperar eficiencia y calidad de vida frente a las nuevas condiciones de la economía. En el
escenario local, demasiadas veces la cuestión urbana ignoró los procesos de integración econó-
mica global, que comenzaban a impactar sobre las grandes estructuras y los rasgos culturales
del espacio urbano y arquitectónico: matriz local del desarrollo urbano, infraestructuras básicas,
funciones históricas. Así, las acciones de la reforma urbana sobre los grandes equipamientos e
infraestructuras fueron con frecuencia acciones de una sola vez, que al realizarse destruían las
condiciones que les habían dado origen.

Con la globalización, centro, periferia, hinterland, infraestructuras básicas, áreas resi-


denciales o industriales, cambian de sentido y ganan complejidad, en directa relación con una
transformación territorial que al poner en las ciudades los puntos centrales de un sistema de
flujos globales --sin que por eso desaparezca el orden territorial pre-existente-- transforma las
relaciones heredadas y amplía o recorta las funciones de los centros tradicionales no ya sola-
mente en función de su tamaño o peso económico sino también y especialmente en función de
su estrategia de desarrollo frente a los nuevos escenarios.

59
La discusión sobre la Modernidad y su crisis recorrió el ámbito académico de la arqui-
tectura y el urbanismo en los años ’70 y ’80. Discusión perdida en la medida en que se internó,
con demasiada frecuencia, en los meandros de visiones negativas de la Modernidad, con lo que
perdió la posibilidad de prepararse para prevenir -y quizás moderar- lo que se avecinaba: un
neoliberalismo acrítico que desarticuló las herramientas de la modernidad y se encontró con
una fosilización del pensamiento urbanístico y arquitectónico oficial (en el mismo momento
en que necesitaba renovarse). Hoy, como en la gran transformación de fines del siglo XIX, un
nuevo ciclo urbano está en plena fermentación, con menos dramatismo aparente pero con una
carga aún más terrible de exclusión. El último tercio del siglo XX encontró a la arquitectura y el
urbanismo instalados en un academicismo post-moderno, que había dejado atrás las tareas del
Movimiento Moderno: valoración del contexto, escala humana, libertad artística, contenido so-
cial de la disciplina. Esteticismo que, al abandonar la búsqueda de las vanguardias, se desvinculó
de la relación con el entorno (cultural, social, tecnológico, económico, geográfico).

En los años ’80, la cuestión del pos-modernismo sacudió el parnaso de la arquitectura y


reabrió la discusión. ¿Qué enseñanzas debió dejar la polémica sobre la Modernidad? No solo la
constatación de los límites de aquella preceptiva, su definitivo envejecimiento, sino la sospecha
o el anuncio, desde fines de los años ’70, de profundos cambios en las necesidades de la ciudad,
en la condición de sus habitantes, en sus modos de producción. Modernización de infraestruc-
turas, reclamos de nuevos actores ciudadanos, fueron los elementos que, en todo el mundo,
anticipaban la transformación de la cuestión urbana. Hoy podemos ver una continuidad: enve-
jecimiento de una preceptiva, sin duda, pero también actualización de una serie de problemas
sociales y culturales.

¿En qué momento la arquitectura consolidó su separación entre discurso y hecho ur-
bano? ¿En qué momento el análisis comenzó a ser más un discurrir autorreferido que una for-
mulación de problemas, prioridades y propuestas para la optimización del funcionamiento de la
ciudad (en todas sus áreas de influencia)? En el caso de los edificios públicos destinados a brin-
dar un servicio de atención directa a la población, la preservación e importancia de ese vínculo
funcional y simbólico es una cuestión esencial. Así, una serie de cuestiones integran la respuesta
a estas preguntas: cuestiones de prácticas profesionales, sin duda, y, también, persistencia de un
saber académico habituado a un aislamiento de gabinete, cerrado a las transformaciones terri-
toriales (es decir: geográficas, históricas, políticas) que acompañan a los cambios económicos.
Lo que ha llevado, en el caso de las políticas urbanas, a una acumulación de saberes comparti-
mentados (práctica política/ experiencia urbanística/ conocimiento económico), con grandes
dificultades para integrar las transformaciones urbanas necesarias y su expresión espacial y for-
mal en políticas públicas explícitas.

En la Argentina, la polémica sobre la Modernidad no se relacionó suficientemente con


la polémica sobre la Globalización. En menos de veinte años, desde comienzos de la década
de 1980 a mediados de 1990, el sistema urbano, en todo el país, consumó varios procesos de
profundas consecuencias, signados por el anacronismo y la imitación acrítica de otras experien-
cias:

a) expulsión de sectores productivos, justo cuando las ciudades comenzaban a incorpo-


rarse a la apertura de la globalización (primeros años 80);
b) desactivación de las infraestructuras públicas de comunicaciones y transporte y terce-
rización de sus terrenos (primeros años 90), justo cuando empezaba una apertura de la econo-
mía que suponía intensa necesidad de comunicaciones de todo tipo, multiplicación de la carga
por contenedores y renovación de equipamientos.
c) reducción de la gobernabilidad y, en el caso de la Capital, autonomía del ámbito fede-
ral, justo cuando en todo el mundo el mayor protagonismo urbano llevaba a ampliar los ámbitos
de intervención de los gobiernos (años 90).

En ese contexto, los Correos de 1945-1955 aparecen como la última expresión de alcan-
ce nacional del Estado modernizador. El último caso, en la Argentina, en que un lenguaje formal
se desplegaba por todo el territorio, como expresión de una técnica y vehículo de un servicio

60
La inteligencia ciega. Los edificios de correos, 1947-1955

social. En el caso de los edificios de Correos y Telecomunicaciones es la función misma la que


integra profundamente al edificio con el entramado urbano y con el cuerpo social. Cada edifi-
cio es un centro de recolección y distribución de correspondencia y encomiendas, un nodo de
difusión de información, un ámbito visitado diariamente por decenas o centenares de personas
de toda condición económica y social. Así, su localización en la ciudad, su función social y su
expresión formal adquieren un sentido y un impacto que supera ampliamente el significado
de la arquitectura residencial privada. El lenguaje del Movimiento Moderno en estos edificios
introduce otra dimensión. Este nuevo lenguaje no era todavía un estilo sino, como quería Marcel
Breuer, una actitud, una forma de vida que abrazaba la obra en su conjunto (programa, técnica,
expresión) y transformaba todos los espacios del edificio: accesos, plantas, fachadas, cubiertas.
Decenas de oficinas de correos y telecomunicaciones, es decir, centros de recolección y dis-
tribución de correspondencia y emisoras de radio, de muy distinto tamaño según los casos, Edificio del Correo de Berisso, Buenos Aires.
extendieron una red nacional desde el Noroeste hasta la Patagonia, desde la Cordillera hasta la Arq. J. C. Malter Terrada, 1950
Costa atlántica, ligando pequeñas comunidades y pueblos con las grandes ciudades. Ese con- (Foto: Constanza Eliggi, 2011)
junto ha resistido más de medio siglo de negligencia historiográfica y más de medio siglo de
mal mantenimiento.

En el escenario contemporáneo permanece la cuestión del enmudecimiento del códi-


go moderno, la presencia de lo pre-moderno como contexto de la ciudad latinoamericana y
la realidad de una disciplina forzada a desempeñarse con grandes carencias teóricas frente a
problemas que rebasan los límites de su especificidad profesional. Los hechos amenazan con
una posmodernidad --en el ámbito de las conductas sociales: desinterés por el futuro, pérdida
de confianza en la posibilidad de transformación de la realidad-- inmersa en un universo que
nunca llegó a ser plenamente moderno. Esto abre nuevamente el camino de las verdaderas
tareas de la ciudad: la modernidad urbana es, ante todo, un proyecto, una construcción. Hoy la
subestimación de la Modernidad ha pasado de moda. La debilidad del pensamiento crítico de
la Modernidad (señalada, entre otros, por Alain Touraine): suponer la omnipotencia del poder
central, el Estado, la clase dirigente, tuvo además, entre nosotros, la falencia de un anacronismo
esencial (asistíamos justamente a los inicios de la descomposición del Estado y a la multiplica-
ción de los flujos externos). Desfasaje entre una querella de salón y la verdadera transformación
en curso que postergó la necesaria tarea de repensar las funciones de los Estados locales y las
transformaciones del dispositivo urbano ante los cambios del escenario global. Una crítica ob-
sesiva del proceso de racionalización, más libresca que impregnada de realidad local, ocupó el
lugar de la reflexión. Allí, una verdadera discusión está pendiente todavía.

Los elementos técnicos y las herramientas teóricas de la actual transformación comen-


zaron a construirse en la segunda posguerra, pero las características del desarrollo regional, el
peso histórico propio, la densidad o intensidad de los proyectos locales tuvieron durante déca-
das la fuerza suficiente para impedirles el ingreso. Así, podemos decir que a partir de la segunda
posguerra se generalizó en el mundo una apertura: formación de asociaciones transnacionales
orientadas a la conformación de nuevas regiones económicas, incremento del comercio inter-
nacional, extensión de las comunicaciones y desarrollo de nuevas técnicas de transporte, bús-
queda de formas complejas de democracia que adjudicaban nuevas responsabilidades a los
ciudadanos, atención a los problemas ambientales y preocupación por el equilibrio ecológico.
En el mismo período, en líneas generales, esos temas no integraron la agenda local, dominada
por la fascinación de los mercados internos, los fuertes liderazgos políticos, la búsqueda radica-
lizada de transformaciones sociales de fondo. La irrupción neo-liberal en América Latina durante
los ‘80, revela, ante todo, un gran vacío teórico que dificulta casi todas las respuestas.

En ese escenario, el cuerpo de edificios de Correos de 1947-55 adquiere un carácter re-


velador, que espera ser interrogado. Testimonios de una inesperada dificultad para incorporar
la complejidad y adaptarse a las demandas y oportunidades de la mundialización mediante
mecanismos de superación y renovación. Así, los edificios de Correos parecían albergar un men-
saje, piedra de toque que contenía respuestas a preguntas reiteradamente formuladas sobre la
cuestión del desarrollo de la modernidad arquitectónica en el país. Hoy esos mismos edificios,
en algunos casos ya fuera de función, mantienen esas voces premonitorias, que se han extendi-
do sobre otros elementos de la ciudad.

61
Desplazamientos y
correspondencias proyectuales.
Edificio Movimiento
Dr. Arq. Eduardo Maestripieri
Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo. Universidad de Buenos Aires

Se ha comentado cómo la Dirección de Arquitectura de la Administración General de


Correos encaró una reorganización, con el propósito de implementar un plan de infraestructura
edilicia propio. En 1947 el arquitecto Aristóbulo Martínez recurrió a la Facultad de Arquitectura
de la Universidad de Buenos Aires para reunir a un grupo de estudiantes de los últimos cursos
de la carrera, proponiéndoles su incorporación a esta nueva oficina; los proyectos surgidos de
la misma, referentes inevitables de todas las realizaciones posteriores, fueron desarrollados en
aquellos años por una nueva generación de arquitectos egresados a fines de la década del ‘40.1

Las prácticas desarrolladas en sus primeros años de inserción en la vida académica y


profesional ponen de manifiesto el espesor generacional y la diversidad de las búsquedas y afir-
maciones desplegadas, y nos alientan a reorientar la reflexión de la disciplina sobre sus fuentes
de inspiración moderna. En la heterogeneidad de las propuestas de aquella prolífica, pero a la
vez inacabada cultura arquitectónica, desplegadas en los comienzos de su actuación como prin-
cipiante generación de arquitectos, es posible percibir prefiguraciones de ciertos problemas y
singularidades de la arquitectura moderna y contemporánea. Es evidente que la perspectiva en
la que se colocan estas manifestaciones establece las condiciones y posibilidades de la compa-
ración, por lo tanto, pese a la discontinuidad, dispersión y fragmentación de la producción urba-
na y arquitectónica, el conjunto de obras y proyectos de esta nueva generación, vinculada cul-
turalmente a las realizaciones precedentes de Alfredo Agostini, Mario Roberto Álvarez, el Grupo
Austral, Eduardo Catalano, Carlos Coire, Jorge Ferrari Hardoy, Eduardo Sacriste, Jorge Vivanco y
Amancio Williams, constituye un episodio significativo de la producción moderna argentina. La
secuela de trabajos y reflexiones de las décadas subsiguientes, expusieron algunas de las origi-
nales e inéditas actitudes y orientaciones de esta generación inspirada tanto en las enseñanzas
y manifestaciones locales de lo moderno, como en las búsquedas cercanas o semejantes de las
lozanas generaciones de arquitectos del Viejo Mundo.

A uno y otro lado del océano los arquitectos, se regodearon convencidos de que vivían
la verdadera edad moderna: que su manera de pensar, sentir y hacer arquitectura era actual, que
tenían ideas originales, por saber reconocer e interpretar las fuentes de la arquitectura. Creían
vivir en la relativa seguridad de políticas de estado en las que era posible construir y continuar
una vía moderna o al menos, contribuir desde la arquitectura a su modernización. Formados en
la sensibilidad y la predisposición por lo moderno, se lanzaron a la vida profesional asumiendo,
tempranamente alguno de ellos, la profundización, y en algunos casos, la posterior crítica, al
producto, en apariencia homogéneo y monolítico, de aquella modernidad arquitectónica, cul-
tural y productiva de la que se creían virtuales herederos y naturales continuadores. Los prime-
ros modernos y modernistas de nuestro medio fueron bastante prudentes a la hora de hacer sus
propias aseveraciones; sin embargo, el optimismo constructivo del Nuevo Mundo les permitió
ciertas afirmaciones fundacionales. Reaccionaron, en una sociedad conservadora, ante lo que
consideraron la decadencia cultural y académica, abordando sus problemas prácticos e inte-
lectuales de una manera claramente optimista y moderna, y, tanto en la arquitectura como en
el urbanismo, sus vidas intentaron personificar modos, lógicas o procedimientos racionales de
realización, desde instituciones o posiciones personales que creían ausentes de superstición y
anacronismos.
1. Ver el artículo de Adriana Collado
y la reseña biográfica de los En la flamante Dirección de Arquitectura no había figuras determinantes y hegemónicas;
profesionales implicados elaborada
por Elisa Radovanovic, en esta recién graduados, muchos de ellos no contaban con una experiencia constructiva y un saber
misma publicación. técnico especializado. El carácter utilitario y serial del programa arquitectónico definido en el

62
Desplazamientos y correspondencias proyectuales. Edificio Movimiento

Fotografías del Edificio Movimiento en 1956, en el momento de la conclusión de las obras (Fuente: Nuestra Arquitectura, 328-329,
noviembre-diciembre de 1956, pp. 43-55)

plan de edificios para el correo y la convocatoria a realizar un trabajo en equipo, —confrontando


la capacidad de producción asociada del proyecto como disciplina autónoma, con el arquitecto
artista sujeto a reglas compositivas anacrónicas— representaba la oportunidad de demostrar
desde una estructura técnica estatal el cambio del paradigma profesional.

La arquitectura es en relación a otras prácticas técnicas y artísticas, aquella que menos


se presta a excluir la idea de racionalidad. Un edificio tiene que satisfacer criterios pragmáticos
y constructivos que circunscriben y determinan la tarea proyectual. La racionalidad de la arqui-
tectura, no depende tanto de la presencia o ausencia de criterios racionales cuanto de la impor-
tancia atribuida a la lógica de sentido de las reglas, modos y procedimientos dentro del proceso
del proyecto arquitectónico. La razón implica la intervención de una regla, un modo proyectual
entre la experiencia directa del mundo y cualquier práctica técnica como es la arquitectura. Esta
noción, de que la arquitectura es la aplicación de reglas y lógicas de procedimiento establecidos
por el ejercicio de la razón, puede tomarse como la definición más general del racionalismo en
arquitectura. El avance del racionalismo en la enseñanza de la arquitectura, la difusión y promo-
ción de los ideales modernos a través de sus mentores y de una sociedad propensa a admitir
nuevas representaciones de la vida moderna permiten inferir un ambiente propicio para formu-
lar un plan de infraestructuras y obras públicas asociado a un Estado Moderno.

La voluntad del Estado de crear oficinas técnicas adecuadas para la producción de infra-
estructuras para la salud, la cultura, la educación y las comunicaciones generaba orientaciones
contrapuestas entre los que se afirmaban en una actitud profesional y pragmática de la arqui-

63
tectura y aquellos que sostenían una visión disciplinar de la misma. Dicho de otra manera, entre
quienes la entendían en última instancia como una técnica combinatoria de un conjunto redu-
cido de conocimientos autónomos al servicio de una cierta lógica de producción y consumo, y
quienes proponían a la arquitectura como forma de construcción de la cultura en un sentido
a la vez mucho más amplio y profundo. En nombre de este debate se imponían antinomias
irreductibles, afinidades lineales y unívocas entre ideología y arquitectura, se reducían las po-
sibilidades de una reflexión profunda sobre los distintos problemas y se instalaba una mirada
sesgada sobre los mismos.

Abordar desde la Dirección de Arquitectura un plan de infraestructura edilicia que inter-


prete lo genérico y lo singular, lo contingente y lo constante, las innovaciones y las permanen-
cias constructivas, preceptivas y formales fue un desafío tanto por la magnitud del programa
como la extensión del territorio en el que debían desplegarse las diferentes acciones y concre-
ciones. Desde esta perspectiva, el Edificio Movimiento, fue un episodio proyectual previsible en
la red de edificios y relaciones tipológicas desarrollados durante esos años.

El Edificio Movimiento fue proyectado en 1949 por los arquitectos Ángel Gallardo, Au-
gusto Gaido, Roberto Páez y Francisco Rossi, aunque las obras se iniciaron recién a principios
de 1951; fue concebido como un centro de servicios, especialmente destinado a la flota vehi-
cular de Correos y oficinas diversas. Emplazado en un terreno triangular en la zona portuaria
de Buenos Aires y adyacente a una de las dársenas del Puerto Nuevo, el edificio completa un
tejido anómalo, de carácter logístico y de servicios, subsidiario de las actividades y movimientos
portuarios, y aislado de la ciudad formal. La malograda prolongación de la avenida Pueyrredón
sobre las playas ferroviarias existentes y su continuación en una avenida costanera elevada pre-
veía la conexión del edificio con una futura autovía que lo vinculara con el norte de la ciudad.
Desafectado hace unos años del patrimonio edilicio estatal, el edificio confirma la calidad cons-
tructiva y proyectual. Inmutable a la obra del tiempo, subsiste con un nuevo uso utilitario que no
ha alterado su sólida presencia en un tejido extendido en mayor complejidad e informalidad.

El proyecto reúne un conjunto de soluciones y respuestas arquitectónicas que simultá-


neamente se ensayaban en los proyectos de las principales cabeceras de distrito, como Mendo-
za (1948), Mar del Plata (1950-52) y San Juan (1950-52). El bloque o edificio laminar compacto,
acompañado de un basamento diferenciado ya había sido ensayado, tanto como una unidad es-
pacial independiente, como entre medianeras. En este caso, el bloque es un prisma rectangular
de doce pisos de altura con una estructura convencional de vigas y columnas que disponiendo
de un núcleo asimétrico permite una planta libre destinada a oficinas con circulación lateral. En
el cuerpo diferenciado se ubica un importante taller mecánico dedicado a la reparación y man-
tenimiento integral de los vehículos aplicados a la distribución postal. La reiteración conceptual
del uso de la planta libre y la estructura independiente introducen un sistema generalizado que
minimiza diferencias precisamente cuando otras soluciones constructivas, aún vigentes a fines
de la década del ’40, las habrían maximizado; por ejemplo, las diferencias entre los elementos de
sostén, los elementos sostenidos y su punto de unión.

Las formas que resultan en el bloque y en el pabellón se acercan más a la abstracción


que a las leyes consecuentes con la naturaleza de los materiales empleados y la expresión visual
de dichas leyes. La envolvente abstracta inmutable a la obra del tiempo, domina en la elec-
ción de los materiales que desaparecen transformados en color, texturas y bajo mantenimiento.
La paradoja de este modo proyectual es que, con el fin de satisfacer requisitos constructivos
de verdad empírica, la obra se despoja de toda inmediatez de significado. Su propósito es re-
ducir todas las operaciones proyectuales a un mínimo de decisiones relacionadas con el uso
dominantemente utilitario del Edificio Movimiento y de todos los edificios vinculados al plan.
Esta propuesta reductiva puede ser considerada como un empobrecimiento de los significados
encerrados en la convención cultural, sin embargo, ésta no fue la interpretación que le dio el
equipo técnico de la Dirección de Arquitectura, donde, por el contrario, la estrategia proyectual
adoptada fue interpretada como un eficaz medio para alcanzar una consistente identidad insti-
tucional, con un respuesta inmediata, concreta, con un alcance territorial y perdurable.

64
Desplazamientos y correspondencias proyectuales. Edificio Movimiento

Fotografías del Edificio Movimiento en 1956, en el momento de la conclusión de las obras


(Fuente: Nuestra Arquitectura, 328-329, noviembre-diciembre de 1956, pp. 43-55)

Completa el proyecto un pabellón destinado a cocheras y una estación de servicio. El


pabellón, de seis niveles y una capacidad de 600 vehículos, adoptó como solución la generación
de una rampa de pendiente ascendente-descendente continua. La atípica estructura, una losa
o piso en pendiente continua es la esencia del proyecto del pabellón. La propuesta traspasa
los límites del caso particular, brindando una solución de interés general y una respuesta a un
problema estructural. Una pendiente promedio del 3% fue adoptada luego de diversos estu-
dios relacionados con la maniobrabilidad, las pendientes aceptables para estacionamiento y
la atípica forma del terreno, que obligó a comprimir y modelar la espiral contenida en la forma
general del pabellón. El piso en continua pendiente alrededor de un hueco triangular, que defi-
ne un núcleo de servicio, está determinado por el desplazamiento radial en sentido ascendente
o descendente de una generatriz horizontal. La disposición de las columnas permitió liberar
el cerramiento de interferencias estructurales definiendo una envolvente continua de suaves
curvas que acentúa materialmente la apariencia de movimiento sugerida en el carácter y la de-
nominación general del edificio. La original e inédita propuesta reconoce como antecedente
directo el proyecto de la Spiralway (1945) de Eduardo Catalano y Basil Yurchenco. Este proyecto
proponía una solución estructural genérica aplicable en edificios industriales, independiente de
los requerimientos del programa y del sitio.

El bloque y el pabellón definen un conjunto abstracto y autónomo que se recorta en el


paisaje urbano de Buenos Aires separándose de su implicación con el entorno inmediato. Los
elementos, las partes del conjunto pierden importancia en si mismos, mientras que cobran pro-
tagonismo las relaciones entre el edificio y el pabellón. El sentido último del conjunto reside en
la forma de esas relaciones, más allá del valor específico de los diversos elementos y el propósito
o destino de cada uno de ellos. Desde esta mirada interpretativa, en el Edificio Movimiento, ¿es
posible hacer la distinción entre lo abstracto y lo figurativo?; ¿en qué consistiría la figuración
o representación arquitectónica? La clave de esa distinción parece estar contenida en la doble
acepción que posee la palabra forma en el ámbito arquitectónico. En el primer caso, la forma se
identifica con la constitución interna de la obra o proyecto arquitectónico, y alude a la disposición
y ordenación general de sus partes, de manera que la forma se identifica con el concepto moder-
no de estructura. En el segundo caso, la forma se refiere a la apariencia de la obra de arquitectura,
a su aspecto y conformación externa, de modo que se convierte en sinónimo de figura.

65
La noción de forma como estructura remite a las dimensiones inteligibles de lo arqui-
tectónico y abre la puerta a la concepción abstracta. La noción de forma como figura se refiere
a las dimensiones sensibles o perceptibles de la obra de arquitectura y constituye la base de la
elaboración figurativa. Este movimiento pendular entre representaciones locales exaltando las
particularidades culturales y representaciones arquitectónicas identificadas con valores univer-
sales sigue vigente y atraviesa toda la cultura arquitectónica.

El Edificio Movimiento parece estar mas cerca de una orientación abstracta y universalis-
ta, coherente con un plan destinado a generar una imagen corporativa consistente y perdurable
sólo comparable -por su proyección territorial-, a la red de estaciones para el Automóvil Club
Argentino proyectada por Antonio Vilar entre 1938 y 1942. La diferencia entre ambos planes es
que la orientación propuesta por Vilar, expresada en una materialidad doméstica y regionalista
fue claramente figurativa.

El procedimiento abstracto orienta el hacer arquitectónico hacia la producción sintácti-


ca, dando prioridad a las reglas y leyes internas de construcción formal de la obra de arquitectu-
ra. Esta vertiente apunta hacia la universalidad y la inteligibilidad de la obra de arquitectura. En
esta orientación se reconoce al Edificio Movimiento. El interés o la ilusión proyectual se desplaza
desde los elementos a las relaciones que se establecen entre ellos y a los principios y modos de
diseño o composición arquitectónica que las regulan. En el Edificio Movimiento el interés pro-
yectual se manifiesta en la habilidad en articular en un terreno triangular las relaciones entre el
bloque, el pabellón y la estación de servicio. Los aspectos contingentes del sitio, -la abstracta
geometría de la parcela- permiten modelar la forma del conjunto edilicio en un armónico con-
trapunto entre la dura verticalidad del bloque y la sugestiva espiral ascendente que transforma
en suaves curvas la horizontalidad del pabellón. El bloque responde con una envolvente discon-
tinua que relaciona las diferentes orientaciones; abierta y transparente hacia el Río de la Plata,
opaca hacia el oeste. Este juego entre opacidad y transparencia, con diferentes recursos técnicos
y plásticos regula desde las condiciones ambientales y los determinantes del uso la controlada
abstracción del bloque.

En este modelo proyectual existe una relación causal entre usos y formas en arquitectura.
La necesidad interna, -el programa de usos propuesto para el Edificio Movimiento- permite des-
plazar la analogía y las relaciones con la ciudad como generadora de la forma arquitectónica. Esta
noción de uso, propósito y finalidad permite recurrir a un sistema independiente de valores ex-
ternos estrechamente relacionado a una concepción que considera que en el proyecto no debe
haber interferencia alguna de nociones preconcebidas respecto a qué es la arquitectura. Con
esta orientación, resulta inevitable asociar el Edificio Movimiento con otras obras precedentes y
contemporáneas como el Pabellón Suizo (1930-32) de Le Corbusier, el edificio del Ministerio de
Educación y Salud Pública (1936-43) de Lucio Costa, Oscar Niemeyer, Carlos Leao, Ernani Vascon-
celos y Affonso Eduardo Reidy; el edificio del Mercado del Plata (1947) de Oscar Crivelli y Jorge
Heinzmann y el edificio República (1951) proyectado por los arquitectos Sánchez Elía, Peralta
Ramos, Agostini (SEPRA), entre otras. En todas ellas, existen estrategias, recurrencias y adhesiones
comunes relacionando el valor de uso con la certidumbre de la forma estructural. No obstante, el
concepto de transformación constituyó una relación significativa en las diferentes etapas del pro-
yecto del Edificio Movimiento y la serie tipológica desarrollada para los otros edificios de correo.
En cualquier caso, mencionar la transformación implica aceptar el hecho de que siempre parti-
mos de algo preexistente, de algo que, a la vez que se transforma, mantiene algunas invariantes
como elementos de continuidad. Definido el tipo como una estructura elemental, como un prin-
cipio ordenador según el cual una serie de elementos, que gobernados por relaciones precisas,
adquieren una determinada estructura, podemos inferir cómo el bloque del Edificio Movimiento
se relaciona en el plan con otras obras precedentes y contemporáneas, superponiéndose y fecun-
dándose mutuamente. Esta tensión, este juego recíproco, que es posible establecer con toda la
serie de obras, es lo que las convierte en casos ejemplares para la arquitectura moderna argenti-
na, solo comparables con el mencionado plan de estaciones de servicio del Automóvil Club Ar-
gentino de Antonio Vilar, las exploraciones tipológicas residenciales y hospitalarias de Wladimiro
Acosta, relacionadas con el sistema Helios y el conjunto de seis hosterías proyectadas por Mario
Soto y Raúl Rivarola para el plan de infraestructura turística de la provincia de Misiones.

66
El Palacio de Correos y Telecomunicaciones de Mendoza

El Palacio de Correos y
Telecomunicaciones de Mendoza

Mg. Arq. Graciela Moretti


Dirección de Patrimonio y Museos, Ministerio de Cultura, Gobierno de Mendoza
Universidad de Congreso. Departamento de Arquitectura y Urbanismo

Dentro del conjunto de obras previstas por el Plan Quinquenal del primer gobierno de
Perón, el miércoles 31 de octubre de 1951 se inauguró el Palacio de Correos y Telecomunica-
ciones de Mendoza. La fecha elegida tuvo un doble significado, por conmemorarse el Día Uni-
versal del Ahorro y porque en pocos días tendrían lugar las elecciones para elegir presidente
y gobernador respectivamente1. La máxima figura que encabezó los actos fue el ministro de
Comunicaciones de la Nación, Oscar Nicolini, quien llegó a la provincia acompañado por una
delegación de unas treinta personas2. Durante los casi tres años que había demandado la cons-
trucción, la obra del correo despertó interés y curiosidad, especialmente el inmenso volumen de
líneas modernas que lentamente crecía en la esquina de dos de las arterias más importantes de
la ciudad, como lo eran las avenidas San Martín y Colón. Este lugar emblemático situado frente
a la iglesia de la Compañía de Jesús, había albergado hasta hacía poco los denominados Baños
de la Exposición3.

Para ese entonces Mendoza contaba ya con una producción relevante de edificios ra-
cionalistas. Desde mediados de la década del treinta habían sido proyectadas por los hermanos
Manuel y Arturo Civit, significativas obras impulsadas por los gobiernos conservadores. Entre
ellas las Casas Colectivas, las escuelas Videla Correas y Urquiza, el Hospital Central y el balneario 1. Las elecciones fueron el 11 de
Playas Serranas. Hacia 1940 un nuevo edificio moderno se instaló sobre la avenida San Martín. noviembre de 1951 y en éstas
votaron por primera vez las mujeres.
Se trató de la sede central del Automóvil Club Argentino, obra del ingeniero y arquitecto Anto-
nio U. Vilar, que se enmarcó dentro del Plan ACA – YPF suscripto en 1935 entre las instituciones. 2. Juan Domingo Perón no asistió
a la inauguración del correo por
cuanto ese mismo día iniciaba una
licencia por razones personales. Los
Andes, Mendoza, 31/10/1951, p. 3.

3. Los Baños de la Exposición


ocuparon un gran predio definido
por las calles San Martin, Colón, 9
de Julio y Pedro Molina de la ciudad
de Mendoza. Fueron inaugurados
como Feria Inter-Provincial y luego
las instalaciones se adaptaron
como Baños Públicos. Participó
de su apertura el presidente Julio
A. Roca cuando acompañó la
llegada del primer ferrocarril a la
provincia el 7 de abril de 1885. Al
demolerse las construcciones de
los Baños se subdividió el predio
en dos, donando el Municipio
de Capital al Estado Nacional la
porción norte de acuerdo con
las dimensiones y proporciones
solicitadas, consistente en una
manzana completa de 60 x 100
metros. “El edificio de Correos y
Telecomunicaciones de la ciudad
de Mendoza”, en Revista de
Arquitectura, 364, Buenos Aires:
SCA, enero 1952. Ponte, Ricardo.
El Palacio de Correos y Telecomunicaciones al momento de su inauguración en octubre de 1951
Mendoza Aquella ciudad de barro.
(Fuente: Revista de C y T, 169-70-71, set-oct-nov. 1951, p. 7) Mendoza, 1987.

67
Pero el edificio del correo que se había levantado tenía otra escala. Se trataba de una
obra monumental, con un programa funcional complejo e inédito para ese tiempo y con una
resolución plástica diferente a la que tradicionalmente caracterizaba el paisaje urbano de la ciu-
dad. Cada uno de estos aspectos fue destacado por la prensa local que cubrió la noticia de la
inauguración de la sede del 8° Distrito del Correo, como se denominó en aquel momento a la
sucursal de Mendoza.

Representantes de los medios gráficos y radiales visitaron las instalaciones del correo el
sábado previo a la inauguración; oficiaron de anfitriones y condujeron a la comitiva el Jefe de
Propaganda de Correos Amadeo Dell´Acqua y el Jefe del 8° Distrito, Domingo Funes, quienes an-
ticiparon los aspectos funcionales de cada edificio de la manzana. Participó también el ingenie-
ro Miguel Monserrat4, quien en nombre de la empresa constructora explicó los detalles técnicos.
La prensa en su edición del día siguiente destacó que “tan perfecta distribución de instalaciones
Autoridades encabezadas por el ministro Nicolini
tendrá el complemento de un moblaje adecuado en el que resalta tanto el sentido estético como la
(centro) ingresan al Palacio de Correos para la
modernidad de su diseño, como la utilidad funcional procurada sin restar comodidad al funcionario
inauguración el 31/10/1951 (Fuente: Revista de C y T,
169-70-71, set-oct-nov. 1951, p. 11) y empleado”5.

Los visitantes quedaron sorprendidos por tres murales de gran tamaño y riqueza de
colores que se encontraban distribuidos en las diversas paredes del hall de recepción. Habían
sido realizados por el propio Dell´Acqua con la técnica del mural en seco y contrastaban con las
líneas sobrias y vanguardistas de la arquitectura. En dos de los murales, el artista plasmó escenas
que reflejaban la historia de Mendoza y la historia del correo en la región6. El tercer mural repre-
sentaba, a través de figuras femeninas, las comunicaciones postales, telegráficas y telefónicas.
A los visitantes les llamó también la atención la presencia de cabinas individuales de teléfono
público, situadas en el entrepiso y balconeando sobre el hall porque “al ingresar en ellas se accio-
naba automáticamente un pequeño ventilador y se encendían la iluminación difusa”. Sin dudas era
4. El ingeniero Miguel Monserrat fue
toda una novedad para la época.
el director estructural de la obra.
Trabajaba para la Empresa Crocco
Construcciones, firma ganadora de Para interiorizarse de las características del edificio, el Ministro Nicolini quiso visitarlo
la licitación que incluyó además también. Lo hizo en compañía de un grupo de colaboradores que formaban parte de la comitiva
de la obra civil la realización del
cálculo sismorresistente. Debido a que llegó a la estación Mendoza el lunes 29 de octubre donde lo esperaba el vice gobernador
una modificación funcional surgida de Mendoza en ejercicio del Poder Ejecutivo, Rodolfo Schmidt7. Nicolini destacó la obra por su
durante la obra se debió recalcular “modernidad estética y funcional”. El ministro luego de haber conversado con los nuevos emplea-
la estructura e incorporar elementos
no previstos inicialmente. Fuente: dos que se incorporarían a la institución, se dirigió al antiguo edificio del Correo que funcionaba
Entrevista de la autora al ingeniero en una casona en malas condiciones8. Allí manifestó su satisfacción por haber contribuido su
Monserrat, Mendoza, agosto de Ministerio a resolver tanto el problema edilicio como de servicios. Ese mismo día en horas de la
1999.
tarde, Schmidt recibió a Nicolini en la Sala de la Bandera de los Andes, en Casa de Gobierno. El vi-
5. En diario Los Andes, Mendoza, cegobernador le expresó al Ministro el agrado del gobierno provincial por la concreción de esta
28/10/1951. obra que iba a contribuir al “embellecimiento arquitectónico de la ciudad dando a la vez solución
6. El mural más importante de los
al problema de las comunicaciones”9. Esa jornada culminó con una cena privada ofrecida por las
tres que realizó el artista, situado autoridades provinciales a las nacionales en el Plaza Hotel, frente a la Plaza Independencia.
sobre la pared sur del hall, sufrió
en 2011 un grave daño debido a
una fuga de vapor por la rotura
Dos días más tarde, el único orador en la inauguración, luego de la bendición realizada
de un conducto de la calefacción por Monseñor Buteler, obispo en ese tiempo de Mendoza y Neuquén, fue Nicolini10 quien remar-
central. Desde 2012 la Dirección de có ante el público los valores funcionales, arquitectónicos y fundamentalmente el avance cierto
Patrimonio y Museos de la provincia,
que en materia de telecomunicaciones provocaría la puesta en marcha del correo mendocino.
con el asesoramiento de especialistas
de la nación ha encarado, dado En un momento se apartó del discurso para agradecer al constructor, a los proyectistas, a los téc-
el valor artístico e histórico del nicos, artistas y obreros “por el empeño con que habían concretado la monumental obra”. Algunos
mural (8,20 x 6,00 metros), acciones
de ellos estaban allí, ya que habían llegado especialmente invitados. Entre estos el arquitecto
tendientes a su pronta restauración.
Aristóbulo J. Martínez, director de Arquitectura de Correos y Telecomunicaciones y dos miem-
7. Por esos días también se bros del equipo proyectista, el arquitecto Agustín Bianchi y el ingeniero Antonio Clot11.
encontraba de licencia el gobernador
de Mendoza, coronel Blas Brisoli.
El acto fue transmitido por LRA y la Red Argentina de Radiodifusión y como una de las
8. Recién en la década de 1980 se notas salientes, la prensa destacó al día siguiente el envío de sendos telegramas al presidente
reemplazó la antigua construcción Perón y a Eva Perón, respectivamente, agradeciéndoles la obra. El director de Comunicaciones
de la esquina de General Paz y Chile,
aquella que alberga actualmente a la de la Nación José Noto fue el encargado de enviar los mensajes. Un dato curioso para la época
Sucursal N° 1 del Correo. fue que al inaugurar las cabinas telefónicas públicas del edificio, Evita recibió un llamado entran-

68
El Palacio de Correos y Telecomunicaciones de Mendoza

do de este modo en contacto con la provincia de Mendoza. Finalmente las autoridades presen-
tes prometieron la instalación de 20 mil nuevas líneas telefónicas en Mendoza.

A mediados del S. XX Argentina demostró a través de obras como la inaugurada en 1951


el modo en que el Estado comenzaba a modernizar las instituciones públicas, a brindar un ser-
vicio eficiente y funcional. La puesta en marcha del nuevo correo en Mendoza permitió que el
circuito de la correspondencia, recepción, curso y entrega, se mejorara ostensiblemente para
lograr su principal objetivo: el de cumplir el servicio encomendado en el plazo estipulado12. El
edificio se transformó en el cerebro donde se desarrolló la logística en la recepción y distribu-
ción de cartas a los 18 departamentos de la provincia, en un tiempo donde la correspondencia
escrita tenía un valor primordial en la comunicación13. Además de la función propia que le dio
origen, el correo de Mendoza es el centro principal de distribución de urnas y recepción de vo-
tos para las elecciones, ya que el Correo Argentino es la herramienta que el Estado determinó
para llevar adelante la logística de los actos electorales. Por este motivo el edificio alberga en 9. A principios de la década del
cincuenta ya se habían iniciado varios
forma permanente la sede de la Junta Electoral14. de los proyectos del Plan Quinquenal
impulsados por la Fundación Eva
Perón. Entre, entre ellos, el Hospital
Monumentalidad, Expresividad y Funcionalidad de Niños, actual Facultad de Medicina
de la Universidad Nacional de Cuyo, la
Escuela Hogar 17 de Octubre, actual
El conjunto del correo de Mendoza está definido por las calles San Martín al este, Colón Eva Perón y los barrios para obreros.
También la Casa de Gobierno. Como
al norte, 9 de Julio al oeste e Infanta Mercedes de San Martín al sur. El perímetro completo está
parte de las actividades realizadas
edificado con una serie de construcciones contiguas pero independientes y de diversas alturas esa semana Nicolini recorrió las dos
que dejan libre el corazón de la manzana para el patio de maniobras, espacio necesario para el primeras obras mencionadas, que se
encontraban en construcción.
libre ingreso y egreso de la correspondencia.
10. “Mendoza necesitaba un edificio
Las construcciones más relevantes tanto por su escala como por su función son los edifi- de correos adecuado a sus exigencias
cios articulados en forma de L que definen la esquina de las avenidas San Martín y Colón. A pesar efectivas. (…) pero la imponencia
arquitectónica del nuevo edificio ha
de la diferente resolución plástica que los arquitectos imprimieron a cada una de las fachadas, respondido también, aparte de su
en ambos casos los pabellones están apoyados sobre pilotis. Esta columnata, como otras piezas necesidad a otros motivos que se ligan
que se aprecian en la obra, remiten al repertorio formal de Le Corbusier, cuya influencia es no- a la simpatía y el interés con que el
aludido funcionario dio a esta tarea
table. La presencia de los courtin wall o muros cortina, los parasoles de hormigón armado, las creadora, con el concepto central de
contribuir en esta forma a exaltar la
belleza edilicia y arquitectónica de la
ciudad”. “Hoy se inaugura el Palacio
de correos”, en Los Andes, Mendoza,
31/10/1951.

11. Otras autoridades nacionales


presentes en la inauguración fueron
el Director de la Casa de Moneda, el
Presidente de la Caja de Ahorro Postal,
directores y jefes del Ministerio de
Comunicaciones. “Se inauguró ayer
el Palacio de Correos”, en Los Andes,
Mendoza, 1/11/1951).

12. Domínguez Esquivel, José A.


Procesos operativos de correos. Personal
laboral fijo. Temario volumen II. Sevilla:
Editorial MAD, 2006; p. 143.

13. A poco de inaugurarse el de


Mendoza, el circuito se fortaleció con
la apertura de los modernos correos
de San Rafael, General Alvear y Villa
Atuel, en el oasis sur mendocino, del
correo de Campo los Andes, en el valle
de Uco y de los correos de San Martín
y Rivadavia en la zona este. (véase
fichas anexas en la edición digital que
acompaña esta publicación).

14. Se consultó la página: http://www.


correoargentino.com.ar/electorales el
Vista de la fachada sobre la Avenida Colón (Foto: G. Moretti, 2013) 20/02/2013.

69
Planimetrías del Correo de Mendoza relevadas del proyecto original de los arqs. Vidal y Bianchi, de mayo de 1948. Dibujó: Arq. Fabián Ramos (Fuente: Archivo CRIHDAC)

plantas libres y terrazas planas y el remate escultórico del tanque de agua, confirman la adhe-
sión de los proyectistas a los postulados del arquitecto suizo. En algunos casos la inserción en
la obra de alguno de estos elementos se debió a meras razones formales, pues no respondían a
necesidades estructurales. Fue el caso de los pilotis, piezas que sólo reciben cargas verticales y
no absorben cargas sísmicas15.

El edificio más relevante por su monumentalidad y expresividad es el situado sobre la


avenida San Martín; corresponde al pabellón principal del conjunto compuesto por un basa-
mento y seis niveles superiores. La fachada tiene un desarrollo continuo abarcando la totalidad
del frente de 60 metros. En la planta baja de doble altura se encuentra el hall de atención al
público, al que puede accederse por medio de unas escalinatas debido a la elevación del nivel
15. Esta explicación fue aportada tanto por San Martín (ingreso principal) como por Colón (secundario). En este salón se desta-
por el ingeniero Monserrat, caron desde los inicios las pinturas murales de Amadeo Dell´Acqua y el conjunto escultórico de
señalando además que las Mario Arrigutti.
columnas “fueron zunchadas y
armadas con hierros del 25 con
estribos muy reforzados”. Entrevista A partir del segundo nivel el pórtico de hormigón armado de la fachada principal se
citada. oculta detrás de un courtin wall que fue encargado a una fábrica de la India16. En el extremo nor-
16. Cada módulo de carpintería
te del bloque se ubicaron las circulaciones verticales (dos ascensores y una escalera) y el núcleo
de aluminio llegó “perfectamente de sanitarios. En los niveles superiores de la torre originalmente estuvieron las áreas administra-
embalado y con sus vidrios tivas y especiales. El esquema consistía en una larga circulación al oeste y los locales al este. El
colocados”. Idem. jefe del distrito tenía su oficina en el primer piso y en el segundo se ubicaba el gran salón para el
17. “El edificio de Correos y telégrafo. Una serie de aulas, sala de conferencias y biblioteca se ubicaban en el tercer nivel. Del
Telecomunicaciones de la ciudad de cuarto al sexto se dejaron las plantas libres para ubicar las oficinas que la Compañía de Teléfonos
Mendoza”, Op. Cit., p. 23. fuera requiriendo. En la terraza y como remate del conjunto se construyó un inmenso tanque de
18. El Correo Argentino depende
agua con capacidad para 60.000 litros. Por su volumetría sinuosa y su revestimiento de mosaicos
desde su re-estatización de la venecianos de color azul, se transformó en un ícono del perfil de la ciudad17.
Secretaría de Comunicaciones
(SECOM), organismo bajo la órbita Desde hace algunos años el correo sólo ocupa hasta el 3° piso del edificio18. En el 4°
del Ministerio de Planificación
Federal, Inversión Pública y nivel se encuentra la Secretaría Electoral de la Nación. Actualmente en las dos últimas plantas
Servicios. funciona la carrera de Arquitectura de la Universidad de Congreso, institución que celebró en

70
El Palacio de Correos y Telecomunicaciones de Mendoza

Vista del ingreso principal sobre la Avenida San Martín (Foto: G. Moretti, 2013) Escorzo de la fachada principal del edificio sobre
la Avenida San Martín (Foto: G. Moretti, 2013)
2010 un contrato de locación por diez años, prorrogable, con el Correo Oficial de la República
Argentina.

En la volumetría del bloque ubicado sobre la avenida Colón, pabellón que ocupa casi
en su totalidad desde 1998 la Universidad de Congreso, se advierte también una diferencia
entre el basamento y los niveles superiores. La planta baja es continua y ciega en todo su desa-
rrollo. Está articulada por la columnata revestida en placas de mármol travertino, al igual que el
muro19. La mayor riqueza constructiva está dada por la presencia, sobre la fachada que mira al
norte, la de mayor asoleamiento, de los parasoles de hormigón colado in situ. Estos elementos
marcan el ritmo de la fachada y a la vez la identifican. El núcleo húmedo y de circulación se ubi-
có en el extremo oeste, generando un esquema análogo al del otro edificio, con la circulación
volcada hacia el sur, mirando al patio interno y los locales orientados al exterior, en este caso
al norte.

Completando la volumetría de la manzana, el perfil urbano se definió por medio de dos


cuerpos bajos también articulados con una resolución plástica de mayor sencillez, sin revesti-
mientos de mármol ni parasoles. Originalmente los ingresos vehiculares se realizaban por 9 de
Julio, a través de una doble rampa de acceso que se transformó en cocheras. El ingreso de vehí-
culos hacia el patio de maniobras se ha concentrado sobre calle Infanta Mercedes de San Martín.
En este sector del correo, además de las actividades internas, funciona en un local cedido por
la institución, el Centro Filatélico y Numismático de Mendoza que ocupa un espacio con acceso
independiente por calle 9 de Julio.

El valor patrimonial arquitectónico y simbólico


del Correo de Mendoza 19. Estas tareas fueron realizadas en
los propios obradores de la empresa
El Palacio de Correos y Telecomunicaciones de Mendoza constituye un símbolo urbano constructora, que se proveyó en
este caso de una firma local. Véase:
de la arquitectura Moderna en la provincia. De enorme valor histórico por el momento político Publicidad firma Granybron. En Los
en el que fue concebido y de gran valor arquitectónico por su diseño y funcionalidad, la obra se Andes, Mendoza, 31/10/1951, p. 3.

71
ha convertido para los habitantes y turistas que lo utilizan, recorren y circundan en un referente
urbano e icónico de la ciudad. Por su coronamiento escultórico, su silueta se transformó en el
remate visual de la Ruta Nacional N° 7. A su vez junto con la iglesia situada en la esquina opuesta,
el conjunto aparece como el portal de ingreso virtual al microcentro de Mendoza. Los jesuitas
a la derecha y el correo a la izquierda reflejan al mismo tiempo una dualidad entre tradición
y modernidad, rasgo que caracteriza el paisaje urbano mendocino, un paisaje cultural que se
complementa a su vez con la arboleda presente en todas las calles de la ciudad a modo de pan-
talla unificadora y de protección ambiental de la arquitectura.

Al mismo tiempo, el conjunto es uno de los casos más relevantes del patrimonio moder-
no de la provincia, y también del país por formar parte de la producción arquitectónica estatal.
Aquella que impulsó el mejoramiento de las comunicaciones brindando un servicio eficiente
por medio de edificios concebidos con tal fin. Los cambios institucionales y jurisdiccionales, su-
mados a las consiguientes transformaciones funcionales provocaron un deterioro del conjunto
en su totalidad. Por ello a más de seis décadas de su inauguración la manzana del correo requie-
re la implementación de una puesta en valor que proteja con un criterio integral cada uno de los
componentes característicos. Estas acciones deben incluir la restauración y conservación de las
envolventes externas de cada pabellón, incluyendo a sus elementos significativos: carpinterías,
parasoles y tanques de agua. También los espacios interiores y los murales del hall que identifi-
can los ambientes públicos y reflejan por medio de artísticas escenas la historia de Mendoza y
de las comunicaciones de la región.

Mural de Amadeo Dell’Acqua, representando escenas de la historia regional (Foto: Favre, 2008)

72
Fragmentos de un proyecto moderno. El Correo de Santa Fe

Fragmentos de un proyecto
moderno. El Correo de Santa Fe 1

Mg. Arq. María Martina Acosta


Dra. Arq. María Laura Tarchini
Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo. Universidad Nacional del Litoral.

Anclado entre el puerto y el centro comercial de la ciudad de Santa Fe, el Edificio de


Correos y Telecomunicaciones constituye un hito urbano de extraordinaria calidad arquitectó-
nica y emblemático carácter monumental, un fragmento del proyecto moderno que guarda su
memoria y expone los ideales de un modelo político.

Inaugurado el 25 de mayo de 1959, el edificio forma parte de la vasta serie de edificios de


correos proyectados y construidos por la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Comunica-
ciones de la Nación en el marco de los dos planes quinquenales del gobierno de Juan Domingo Pe-
rón. Una serie de edificios que debía construirse a lo largo y ancho del país instaurando la imagen
de un Estado moderno y eficiente, que se apropia y reformula los elementos de la arquitectura mo-
derna de matriz corbusierana ensayando a partir de unas pocas tipologías múltiples posibilidades
que responden a intencionalidades proyectuales, a la jerarquía de la localidad de emplazamiento
y las condiciones de producción. Si en el plano nacional el edificio se presenta como un eslabón
ineludible de la notable serie de correos modernos, la ciudad albergará desde entonces una obra
que, como pocas, condensa ideales disciplinares, posibilidades técnicas y voluntades políticas.

El largo proceso desde el momento en que se plantea la necesidad de ampliar las viejas
oficinas ubicadas en el Barrio Sur hasta la inauguración a fines de la década de 1950, los vaivenes
en las decisiones y el debate respecto de la ubicación del nuevo edificio, exponen no sólo los
desacuerdos institucionales sino también la deriva de una ciudad que ha tenido una relación
conflictiva con sus bordes. Un vínculo que encuentra posibilidades de resolución con la actual
reconversión portuaria en un área que conjuga diversas funciones urbanas pero que al mismo
tiempo exhibe la decadencia del edificio frente a las nuevas construcciones y revela la falta de
acuerdos sobre su uso y puesta en valor.

El edificio en el contexto de la obra pública Correo de Santa Fe: acto de colocación de la piedra
fundamental, 14 de abril de 1955 (Fuente: Revista
En los inicios del siglo XX el Correo de la ciudad funcionaba en un edificio bajo, cons- de C y T, 211-12, pp. 29 a 31)
truido para tal objeto por la Dirección Nacional de Correos y Telégrafos en 1904. Este edificio
reemplazaba a una vieja casa cuya capacidad se había visto desbordada debido al crecimiento
demográfico y al desarrollo comercial e industrial de la ciudad. Sin embargo, a poco de comen-
zar a funcionar se advirtió lo inadecuado de las instalaciones para hacer frente a los servicios que
requería la ciudad. En apenas dos décadas se hacía necesaria una ampliación y ya para 1930 la
prensa hizo notar la obsolescencia del viejo edificio criticando por añadidura una ubicación que
no se condecía con el crecimiento urbano.

En efecto, en consonancia con un acelerado proceso de modernización institucional,


la ciudad construyó su imagen moderna alejándose del Barrio Sur y la plaza española, y acer-
cándose al área de comercio, al puerto y al ferrocarril. En este sentido deben interpretarse los
desarrollos, producidos durante la década de 1930, de las primeras casas racionalistas en el 1. Este texto tiene como base
boulevard Gálvez, la implantación de las escuelas como enclaves de progreso en los barrios, la investigación realizada por
y la construcción de edificios públicos paradigmáticos como la Municipalidad, el Cuartel de un equipo de la Facultad de
Arquitectura, Diseño y Urbanismo
Bomberos, el Ministerio de Agricultura y Ganadería y la Cabina del Control Caminero. Es en este
de la UNL dirigido por Adriana
contexto del gobierno provincial de Manuel María de Iriondo, caracterizado por la ejecución de Collado y con la participación de
una importante obra pública, que se darán las primeras iniciativas para la construcción de una las autoras.

73
Planimetrías del Correo de Santa Fe, relevadas del proyecto original de Spencer y Finkbeiner, de noviembre de 1954.
Dibujó: Arq. Fabián Ramos (Fuente: Archivo CRIHDAC)

nueva sede para el correo, abriendo el debate entre gobierno municipal, gobierno provincial y
autoridades nacionales acerca de la ubicación del edificio.

A principios de 1939 el Director de Correos y Telégrafos junto a funcionarios de la Direc-


ción Nacional de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas, inspeccionaba posibles terrenos
ubicados en las cercanías del centro comercial. El primero de ellos era de propiedad municipal,
pero su ancho limitado entre medianeras lo tornaba inadecuado. El segundo, una manzana per-
teneciente a la Provincia, formaba parte de los terrenos ganados al río durante la construcción
del nuevo puerto y se encontraba ocupada por galpones en los que se preveía levantar la nueva
estación de ómnibus2. A pesar del interés suscitado por esta visita y la visible necesidad de con-
cretar el proyecto, el tema continuó postergado todavía durante toda la década del 1940.

La llegada de Juan Domingo Perón al poder y la puesta en marcha del Primer Plan Quin-
quenal (1947-1951) permiten vislumbrar un desenlace para la construcción del nuevo edificio.
Es a partir de este momento que la obra pública cobra una importancia extraordinaria, por lo
que se esperaba que finalmente se llegara a un acuerdo entre las distintas instancias de gobier-
no. Los desacuerdos respecto de la asignación del terreno dilataban las gestiones y la efectiva
decisión de comenzar la construcción de la nueva sede. Finalmente en 1948 la Provincia cede a
la Administración Nacional de Correos una fracción del Parque Alberdi que había sido reciente-
mente rediseñado y constituía una amplia franja verde que separaba la ciudad del puerto. Para
este momento la Dirección de Arquitectura ya había puesto en marcha el vasto plan de cons-
trucción de Correos no sólo en las mayores ciudades del país sino en innumerables pequeñas
ciudades y pueblos del interior.3

El plan de obras de Correos representa un caso notable de planificación y de voluntad


2. Se trata de la manzana delimitada identitaria, en el que el Estado adscribe a una imagen fuerte, inequívocamente ligada a la mo-
por las calles Salta, 25 de Mayo, dernidad y a la eficiencia. En la escala nacional del plan impone la objetividad en la resolución
Mendoza y Av. 27 de Febrero,
donde actualmente el gobierno
de los problemas, abordando el proyecto como una serie en el que deberán resolverse tanto los
provincial construye el Centro aspectos simbólicos como los problemas técnicos, atados a las singularidades locales.
de Especialidades Médicas
Ambulatorio de Santa Fe (CEMAFE).
En este sentido los edificios de Correos no escapan al velado debate de los años ´50, en
3. Ver el trabajo de Adriana Collado su alejamiento de la racionalidad blanca de los años ´30 y en sus referencias al modelo dominan-
en esta misma publicación. te de la posguerra, el internacional style. El proyecto de José María Spencer y Walter Finkbeiner

74
Fragmentos de un proyecto moderno. El Correo de Santa Fe

El Correo en construcción. La foto ilustraba una nota en la que se discutía la orientación del edificio respecto de la ciudad
(Fuente: El Litoral, Santa Fe, 16/10/1956)

para el Correo de Santa Fe no escapa a estas premisas, pero lejos de constituir una suma de
clisés, configura una volumetría pregnante que resuelve al mismo tiempo la escala del objeto
arquitectónico y la escala urbana.

Entre el tipo y la singularidad


“Tanto interior como exteriormente se ha tratado de lograr una permanente continuidad
espacial mediante el uso de grandes superficies vidriadas, como en el hall público y en las oficinas
orientadas favorablemente así como en las fachadas resueltas como un aventanamiento continuo
/.../ A la fachada oeste del monoblock le presta carácter un casetonado fijo de hormigón revestido
en veneciano vitrificado calculado para proteger de la inclemencia solar y que se opone fuertemente
a la otra fachada resuelta como una superficie de carpintería metálica continua, cuyo ritmo severo
quiebra la ondulante cubierta de las bóvedas cuyos paramentos exteriores han sido decorados con
motivos abstractos resueltos en cerámica vitrificada...”4

El edificio ocupa completamente la manzana cedida por la Provincia, delimitada por la


Avenida 27 de Febrero, calles Mendoza y Rivadavia y Cortada Falucho. Sobre la calle Rivadavia
se ubica un cuerpo bajo destinado a los servicios, en tanto que sobre la avenida -frente al puer-
to- se proyecta el cuerpo principal, destinado a las oficinas y otras dependencias, organizado
en un basamento que rearma la manzana y una placa que otorga monumentalidad y carácter
al edificio. Este cuerpo principal -frente al puerto- constituye la fachada urbana del Correo aún
cuando su orientación fue histórico motivo de debates.

Si en términos generales el edificio presenta una inconfundible unidad, dada por su es-
cala, cada volumen, cada fachada y cada planta presentan una resolución particular, compo-
niendo diversos contrapuntos y un sutil equilibrio entre las necesidades simbólicas, funcionales
y técnicas. En efecto, el edificio se resuelve de acuerdo a criterios racionales de eficiencia y rendi-
miento, ya sea en la gradación en la intensidad de usos desde la planta baja hacia el último nivel,
como en la definición formal y espacial.
4. “Obra para el Correo”, en Nuestra
El basamento, que comprende la planta baja y el primer nivel, contiene una amplia zona Arquitectura, 366, mayo de 1960,
de atención al público y el área destinada a la recepción, administración y despacho, así como p. 30.

75
Vista de la fachada principal del Correo de Santa Fe, sobre la Avda. 27 de Febrero y su entorno (Foto: M. M. Acosta, 2013)

diversos servicios y mantenimiento. El espacio para la atención al público de la planta baja se


vuelca sobre la Avenida 27 de Febrero, ocupando una amplia planta libre ritmada y modulada
por la estructura de pilotis. La fachada, completamente transparente en tres de sus lados, pro-
longa el espacio hacia la avenida, contrastando con el cierre de las áreas técnicas en la parte
posterior. El primer nivel del basamento contrasta con las superficies acristaladas, resolviéndose
en un profundo brise-soleil revestido en cerámica vitrificada (venecita) sobre la avenida y -en las
fachadas laterales- un ritmo de ventanas de hierro cuya parte baja se cierra con chapa acanala-
da, configurando uno de los recursos técnico-formales más característicos del edificio.

La transición entre este fuerte basamento y la volumetría de la placa está dada por un
volumen atípico que contenía un bar-comedor, la escuela de telegrafistas y una amplia terraza
que, aunque accesible, no se encuentra planteada como posible expansión. El espacio desti-
nado al comedor se resuelve de un modo singular, incorporando la cubierta abovedada y los
murales no figurativos en la fachada realizados con cerámica vitrificada. Así, este nivel adquiere
un valor plástico que contrasta con la volumetría de la placa, que apuesta a una composición
más rígida y sin embargo sutilmente puesta en cuestión por algunas resoluciones formales que
transgreden su uniformidad.

La placa se recede brevemente en este nivel, exponiendo la estructura de columnas, lo


que al mismo tiempo permite enfatizar la contundencia de su volumetría. Funcionalmente con-
tiene las oficinas de administración -contaduría, archivo, inspección- los despachos de dirección
en el 5to. piso, un nivel destinado a la obra social de los empleados con consultorios en el 6to
piso, las dependencias de la Radio Nacional en el 7mo. y dos viviendas para los directores en el
último nivel. La resolución de esta heterogeneidad de funciones expone la eficiencia de un pro-
yecto que acepta con seguridad el mandato moderno, conjugando las exigencias funcionales
con el necesario carácter público del edificio.

Las diferentes plantas se resuelven entonces en función de las actividades que deberán
albergar, desligándose así de un posible mandato ideológico: la estructura de pilotis que se

76
Fragmentos de un proyecto moderno. El Correo de Santa Fe

Fachada posterior y servicios; vista desde el centro de la ciudad. En el fondo, la zona portuaria (Foto: M. M. Acosta, 2009)

muestra expresivamente en la transparencia de la planta baja, se expone nuevamente o se


esconde en los distintos niveles siguiendo la lógica de la función. La planta fija un núcleo duro
en su parte sur, constituido por el bloque de circulaciones -ascensor, escalera y montacargas-,
los sanitarios y un office. El resto de la placa se organiza con mayor libertad en cada nivel:
en tanto el tercero y cuarto presentan una planta libre, el resto se muestra extremadamente
compartimentado, algo que se acusa particularmente en el piso destinado a la obra social y
consultorios5.

Sin embargo, cada fachada presenta una unidad notable, enfatizada por una compo-
sición que se conjuga con las opciones materiales. Sobre la avenida la continuidad horizontal
del aventanamiento es enfatizada por los cerramientos de chapa ondulada, que conforman la
fachada y le otorgan su imagen de modernidad industrial. La fachada posterior, en cambio, ob- A un año de su inauguración, Nuestra Arquitectura
tiene su unidad de la condición masiva del excepcional brise soleil revestido en venecitas y de las destaca el diferente carácter de las fachadas
persianas de aluminio agregadas años más tarde. Aquí, la isotropía apenas se ve alterada por un (Fuente: Nuestra Arquitectura, 366, mayo 1960)
cambio en el tratamiento de las oficinas destinadas a los directores en el 5to. piso, estableciendo
un punto de interés que altera y destaca la uniformidad de este frente al oeste.

Las chapas onduladas, las venecitas, -turquesas en el brise-soleil del oeste y en el tanque,
rosadas en el frente y coloridas en los murales- el aluminio, conforman una resolución excep-
cional que en su repetición otorga la necesaria escala urbana a las formas puras de la máquina.
Pero por otro lado la materialidad es cuidada al interior en cada detalle. En las áreas de atención
al público los pisos están constituidos por grandes placas de mosaico granítico con juntas de
bronce; en las oficinas alternan los mosaicos graníticos con el linóleo, una incorporación moder-
5. En algunos niveles las
na por excelencia; los enormes ventanales realizados en hierro poseen un sistema de apertura resoluciones espaciales son
de contrapesos incorporados en los marcos; las persianas del frente oeste y sus anclajes están notablemente pragmáticas. Llama
fabricados en aluminio extruido; los radiadores alimentados por la caldera central recorren todo la atención una definición bastante
el edificio: así se conforma un conjunto esmerado de soluciones que expresan el lugar central rígida de los espacios funcionales
que se diferencian incluso en los
de la obra pública en el proceso de modernización social y la utilización del repertorio moderno colores y tipos de pisos de los
como instrumento válido de representación de la arquitectura del gobierno peronista. locales.

77
Detalle del brise-soleil revestido en venecitas en la fachada oeste. Las cortinas de aluminio son posteriores.
Ingreso sobre Avenida 27 de Febrero. Basamento, segundo nivel –atípico- y base de la placa (Fotos: M. M. Acosta, 2009)

El estado de conservación del edificio


El edificio como voluntad de las formas abstractas de la vanguardia moderna y expresión
de los avances realizados en el campo de la técnica y los materiales muestra un avanzado estado
de deterioro que pone de manifiesto la fragilidad de muchas resoluciones arquitectónicas de la
época. La convivencia de tecnologías industriales y tradicionales, la superposición de elementos
prefabricados, seriados y repetitivos como los perfiles metálicos, las chapas plegadas y los paños
de vidrios, junto a componentes tradicionales como el ladrillo, la piedra y la cerámica expresan
algunas de las tensiones en el tratamiento material del edificio.

También es necesario atender variables funcionales a partir del repliegue de la actividad


postal y privatización del servicio en la década de 1990, proceso que llevó a la paulatina subocu-
pación del edificio y derivó en notables deterioros que atentan contra la integridad del mismo,
ya sea por el abandono y falta de uso de un alto porcentaje de la placa de oficinas como por la
intensidad de actividades desarrolladas en algunos sectores de los niveles inferiores cedidos por
convenio a reparticiones públicas del gobierno provincial.

Sin embargo debe considerarse que la “incapacidad de envejecimiento”6 con la que ha


sido acusada la arquitectura moderna deriva de cuestiones más profundas que aquellas vin-
culadas a las duraciones implicadas en los materiales, los usos y la falta de mantenimiento. La
arquitectura moderna en sus intencionalidades y fundamentos se enfrenta radicalmente con la
pátina del tiempo propia de la edilicia histórica, reclamando una vocación purista surgida de la
estética de la máquina y sus posibilidades de asepsia.

La preocupación por la recuperación del pasado y la memoria característica de los pro-


yectos urbanos de las últimas décadas hizo que el edificio, luego de años de abandono, fuera
objeto de atención y discusión en la agenda política local. En el año 2009 la Municipalidad de
la ciudad de Santa Fe exploró posibilidades de refuncionalización de las áreas no utilizadas del
edificio sin que las gestiones pudieran concretarse debido a conflictos de propiedad sobre el
inmueble y falta de financiamiento. Sin embargo dicho proceso dio lugar a un trabajo de re-
levamiento y diagnóstico por parte de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la
6. Scalvini, Maria Luisa. “Il nuovo di UNL7 que puso de manifiesto que el edifico mantenía, a pesar de las chapas corroídas, el reves-
ieri”, en Domus, 649. Milán, abril de timiento de venecitas desprendido, las persianas caídas y el uso predatorio de algunas zonas, su
1984; pp. 6 a 9. extraordinaria calidad espacial.
7. Convenio de Asistencia Técnica
entre la Municipalidad de la Ciudad Las transformaciones y renovaciones propias de la dinámica urbana contemporánea en
de Santa Fe y la Universidad las que se insertan la reconversión del sector portuario, la construcción ya mencionada del Cen-
Nacional del Litoral “Puesta en tro de Especialidades Médicas y algunas otras acciones puntuales, no han logrado aún impactar
valor del edificio de Correo y
Telecomunicaciones de Santa Fe”, sobre el edificio de Correos que, en su singularidad y excepcionalidad, se presenta a un mismo
año 2009. tiempo como huella y declive del proyecto moderno.

78
La sede del Correo de Córdoba

La sede del Correo de Córdoba

Arq. Juana Bustamante


Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño. Universidad Nacional de Córdoba

La sede del Correo de Córdoba es un edificio emblemático en un doble sentido. Por


su ubicación privilegiada en una encrucijada singular de la ciudad es siempre una referencia
constante de orientación en el espacio urbano pero, a su vez, constituye un hito al momento
de considerar la particular relación entre Arquitectura y Estado. En esta última acepción indica
la voluntad modernizadora que se hace presente en las grandes obras públicas de la Secretaría
de Comunicaciones de la Nación a través de los proyectos de una arquitectura efectivamente
moderna en numerosas ciudades del país.

En el caso del Correo de Córdoba, sus autores, los arquitectos Julio Heguilor Rocca y
Héctor Quesada del Valle, fueron dos profesionales consagrados al trabajo en la esfera oficial
(Dirección de Arquitectura de la Secretaría de Comunicaciones), oficina dedicada a proyectar los
correos, en el marco de una producción de conjunto que vino a refrendar la adscripción al len-
guaje racionalista como parte de las políticas públicas llevadas a cabo por el primer y segundo
gobierno del peronismo.

Esta adscripción signó la presencia del edificio, siendo de notar la situación que se plan-
teó en el momento de su terminación; el Correo se hallaba en construcción desde 1951 y hacia
septiembre de 1955 las obras llegaban a su fin, previéndose inaugurarlo el 17 de octubre de
ese año. Producido el golpe que derrocó a Juan D. Perón el 16 de septiembre, el clima político
y social no era propicio para festejos ni inauguraciones, por lo que el Correo se fue habilitando
paulatinamente e iniciando sus funciones sin actos destacados. En ese clima, desde los sectores
del anti-peronismo, se resta valor al edificio como obra pública, estigmatizándolo por su condi-
Vista aérea del volumen del Correo hacia 1965,
ción de emblema de un gobierno al que denominaban “el régimen”.1 en el cruce de las avenidas Colón y General Paz
(Fuente: Catastro Munic. de Córdoba)

La inserción en la ciudad
Ubicado en la encrucijada de dos grandes avenidas, la Avenida General Paz, otrora la
calle Ancha y la Avenida Colón -quizás más que la primera, la gran avenida de esta ciudad-,
forma parte de la memoria social que instituye lugares o edificios como referentes de la con-
vocatoria o el encuentro. En la intersección de ambas avenidas se ubica el terreno elegido para 1. “El servicio de Correos y
proyectar el Correo de Córdoba reconociendo el cambio entre un anterior punto focal, la plaza Telégrafos”, en La Voz del Interior,
principal, hacia un nuevo núcleo dinámico; aún cuando una década antes el Diario Los Principios Córdoba, 26 de octubre de
1955; p. 1. La nota comenta:
advertía que el correo debía localizarse a la menor distancia posible de la Plaza San Martín.2 “…el monumental edificio
construido en la Av. General Paz
Como el Cardo y el Decumano de Córdoba, la intersección de ambas avenidas marca el para el funcionamiento de las
oficinas del distrito de Correos
desplazamiento del centro de gravedad de la ciudad desde la Plaza Mayor hacia dos arterias de
y Telecomunicaciones ha sido
rápida circulación, mientras señala las transformaciones edilicias posibilitadas por la apertura de virtualmente incorporado al servicio
Colón-Olmos. Esta avenida ensanchada en la intendencia de Emilio Olmos (1925-1929) concen- público, aunque falta concentrar,
tra los primeros edificios en altura que, bajo la impronta de la singular arquitectura normada por todavía importantes dependencias
como la de Telégrafos /…/ sobre
Carrasco en 1927, con estrictas prescripciones de áticos y mansardas, abrieron una perspectiva el costado Sud se ha construido
de fachadas homogéneas y cornisas continuas, altura a la que se adaptaron los nuevos edificios algo que no pasa de ser un galpón
de rentas de la ciudad que se intercalaron hacia el Naciente en la década del 30. moderno…”.

2. “La ubicación del Correo” en Los


El cruce con General Paz abre al Poniente una bisagra hacia la otra perspectiva de la Ave- Principios, Córdoba, 13 de diciembre
nida Colón. La vista de una arquitectura moderna con la unidad espacial que deriva de su altura de 1937; p. 4.

79
Planimetrías del Correo de Córdoba relevadas del proyecto original de Heguilor Rocca y Quesada del Valle. Dibujó: Arq. Fabián Ramos (Fuente: Archivo CRIHDAC)

máxima -la del índice siete del código de edificación- a veces intermediada por el edificio en
torre de mayor altura que se separa de la medianera y que se inscribe en la rigurosa geometría
del modernismo de posguerra.

El caso en cuestión
Desde la óptica de la dimensión física de la ciudad y en la lógica que urde el tejido urba-
no, la manzana es un elemento determinante en la forma de articulación entre el espacio priva-
do y el espacio público. En la construcción de la ciudad, caracterizada por la persistencia de ese
módulo urbano, el surgimiento de la placa o bloque como el tipo singular que adopta el Correo,
manifiesta el paso de la ciudad manzana a la ciudad alta, en edificios que resaltan por su pro-
tagonismo sobre la base de los fundamentos culturales del Movimiento Moderno. El programa
arquitectónico no tuvo como destino exclusivo la función de correo, sino que incorporó servi-
cios telefónicos y las instalaciones y auditorio para la Radio Nacional, conformando una unidad
en el proyecto. En un predio de dimensiones importantes que ocupa la mitad de la manzana
-rodeada por las dos avenidas principales y las calles Santa Rosa y Tucumán-, los proyectistas
articulan un cuerpo bajo sobre Avenida Colón y optan por ubicar hacia la Avenida General Paz la
gran fachada de la placa, a la que anexan el auditorio en el mismo frente.

En la decisión de localizar la placa sobre General Paz quizás gravitó la mayor importancia
que le asignaron respecto de Colón, cuando ésta todavía presentaba edificaciones bajas en la
colindancia inmediata y aún no se habían elevado los edificios en altura que se inauguraron con
posterioridad. Lo cierto es que la opción de ubicar el bloque principal en la línea de edificación
de la General Paz, sin la explanada o gran vereda que el tipo requiere, evidencia lo que parece
ser la preocupación central del proyecto: el gran desafío de congeniar las características propias
de esta placa con lo urbano y su matriz: la manzana de bordes cerrados.

80
La sede del Correo de Córdoba

El edifico de Correos, en la intersección de las avenidas General Paz y Colón (Foto: J. Bustamante, 2013)
El edifico de Correos, en la esquina de Avenida General Paz y calle Santa Rosa. En primer plano el cuerpo
correspondiente a la Radio Nacional (Foto: J. Bustamante, 2013)

El conjunto plantea la composición de tres volúmenes: un cuerpo bajo, la placa y, final-


mente, el auditorio con una escala menor respecto de los otros dos. La volumetría del cuerpo
de poca altura (sub-suelo, planta baja y dos niveles de oficinas) sobre la Avenida Colón, es un
bloque en tira con una fachada conformada por dos franjas de parasoles verticales y columnas
adosadas a la misma. Posee un lenguaje formal que poco tiene que ver con la placa y su lógica; si
bien este cuerpo más bajo, observado en sí mismo, logra una buena articulación apreciable des-
de el cruce entre ambas avenidas. A esta adecuada articulación contribuye el Edificio Progreso
de los arquitectos Lange y Rébora (1955-1956) que, al separarse acertadamente del Correo, crea
una fachada lateral y genera un espacio de mediación entre ambos, produciendo una integra-
ción tal que parecen conformar un mismo conjunto.

El bloque prismático principal constituido por la placa asume por sus dimensiones y
la longitud extendida sobre la avenida General Paz, la frontalidad del edificio, como la gran
fachada, conformada por un plano indiferenciado de líneas horizontales muy abstracto, y es
tratado con mucha sutileza en cuanto a proporciones y materiales por los proyectistas; a nivel
del zócalo, la implantación de la placa sobre la misma línea de edificación y con una vereda an-

81
gosta no permite tener el espacio necesario que el tipo requiere y se generan accesos forzados.
En el encuentro entre el cuerpo bajo y la placa, la fachada se masifica en una esquina donde
se ubican tanques y circulaciones verticales y remata en una azotea, que dejando de lado las
inexplicables construcciones realizadas con posterioridad, fue diseñada con libertad de formas
y materiales, con clara influencia de lo hecho por Le Corbusier en Marsella.

En su estructura interna la placa tiene una planta baja que condice absolutamente con el
tipo adoptado. Sobre el basamento se eleva un gran hall de doble altura, con pórticos de borde
a borde como estructura que libera absolutamente al espacio de recepción y atención masiva
de público. Más allá de este hall y fuera del área ocupada por la placa, el edificio se extiende ha-
cia todos los límites o medianeras del predio con una estructura espacial funcional a los requeri-
mientos. La placa tiene por encima del hall seis plantas altas y la azotea, que están constituidas
por dos edificios independientes a partir del tercer piso, donde aparecen, al lado de las oficinas
La tira sobre Avenida Colón materializada por y generando una medianera interna, las viviendas a razón de una por piso. Es decir, dentro de
los parasoles verticales y columnas adosadas la placa, sorpresivamente, se encuentra además un edificio de viviendas de tres pisos, con sus
(Foto: J. Bustamante, 2013) circulaciones independientes desde planta baja y con la lógica propia del programa vivienda.

La estructura interna del sector de oficinas es de simple crujía, no aprovechándose una


de las ventajas del tipo, que es la doble orientación para las oficinas o locales habitables. Éstos
se ubican sobre la fachada a la Avenida General Paz y la circulación de público hacia el centro de
manzana, iluminándose y ventilándose por una serie rítmica de rectángulos iguales, distribuidos
homogéneamente en un gran paño ciego: la no fachada o la fachada a la no ciudad. El conjunto
se completa, finalmente en la esquina secundaria - sobre Santa Rosa- con el auditorio cubierto
por una bóveda parabólica y con un pórtico de pilotis en su ingreso. La bóveda revestida origi-
nalmente por pequeños mosaicos pintados evidenció, en su momento, la clara influencia de la
arquitectura moderna brasilera. Su papel secundario, en la actualidad, es asumido con excesiva
modestia: no debe competir y queda comprimido al seguir la idea de amortiguar el impacto de
la escala de la placa y la lógica de adecuación a la manzana de borde cerrado.

Las mayores modificaciones introducidas en el edificio devienen de las nuevas funciones


que se le han incorporado, con servicios diversos tales como oficinas de la Comisión Nacional
de Comunicaciones (CNC), de la Aduana y un call center que ocupa la mayor parte del Edificio. El
más significativo de los cambios se ha producido en el hall principal del Correo original, que se
subdividió para atender las funciones postales y las oficinas de la CNC, cubriéndose con un falso
cielorraso que ha limitado no sólo la vista de los pórticos de la estructura, sino también el gran
espacio central. Aún así el edificio presenta exteriormente un buen estado de mantenimiento en
virtud de los materiales usados, muy nobles, que han mantenido su calidad original sin mostrar
señales de deterioro.

La Municipalidad: una arquitectura contemporánea


Si bien el momento de quiebre lingüístico y técnico que significó la incorporación de la
Arquitectura Moderna ha sido revisado a partir de unidades de análisis tales como “relaciones
de encargo, horizontes simbólicos, hipótesis de vanguardia, estructura del lenguaje...” por señalar
algunos de los componentes con que trabaja la historia de la arquitectura3, la relación Estado-
Arquitectura aparece como un campo menos explorado.

En el proceso de modernización económica y social que se produce a partir del creci-


miento industrial y demográfico de la ciudad operado al final de la década del 40, se verificó una
3. Tafuri, Manfredo. La esfera y el renovación de los estilos arquitectónicos, así como en las formas de enseñanza de la arquitec-
laberinto. Barcelona: G.Gili, 1984.
tura. Si bien es posible ver en Córdoba la utilización de una arquitectura racionalista o moderna
4. Bustamante, Juana. “La obra desde la segunda mitad de la década del treinta en algunos edificios privados de vivienda o
del Arq. Nicolás Juárez Cáceres en escuelas que formaron parte del amplio plan de obras del gobierno provincial de Sabattini4,
en Córdoba”, en DANA, 26. todavía seguirían produciéndose oscilaciones como expresión de las diferentes visiones y con-
Buenos Aires: Instituto Arg. de
Investigaciones en Historia de la cepciones que estuvieron en puja. Así, frente al edificio de Correos, entre 1945-46 se construía la
Arq. y el Urb., 1988; pp. 43 a 51. sede centro del Jockey Club, con proyecto de Jaime Roca en estilo neocolonial.

82
La sede del Correo de Córdoba

En este contexto destaca un edificio que comparte su contemporaneidad con el Correo:


el Palacio Municipal 6 de Julio. Construido como sede de un organismo gubernamental, se con-
cretó por el llamado a un Concurso Nacional de Anteproyectos en 1953, bajo la gestión del In-
tendente Martín Federico -según Bases elaboradas por Ernesto La Padula y equipo- integrando
el conjunto de acciones que el Plan Regulador previó para la ciudad5. Obra del Estudio SEPRA
-Sánchez Elía, Peralta Ramos y Agostini- el edificio, representativo del bloque, se eleva sobre
una explanada y articula a su vez dos cuerpos: el más bajo sustentado con base de piedra bola
y el más alto o bloque de oficinas, de gran escala, apoyado sobre pórticos de hormigón. La gran
planta baja libre se expande en el entorno y se une al ámbito urbano sobre la base de explana-
das y terrazas. Las escultóricas columnas de doble altura permiten que el entrepiso balconee
sobre la planta baja y todo el conjunto evidencia una notable expresión brutalista a la manera
corbusierana, tanto en la estructura de hormigón visto como en el tratamiento de los parasoles.
5. Bustamante, Juana. “La figura
del arquitecto italiano La Padula”,
Podría decirse que recién con los edificios del Correo y de la Municipalidad, emerge la en AVE, G. y De Menna, E. (Ed.).
preocupación del Estado en el crecimiento y ordenamiento de las ciudades que es afín a nuevas Arquitectura y urbanística de origen
respuestas técnicas a los problemas sociales, pero que, en cualquier caso, evidencia una efectiva italiano en Argentina. Tutela y
valoración de un increíble patrimonio
posición de vanguardia en la voluntad de expresión de modernidad y eficiencia en el plano ar- cultural. Roma: Gangemi, 2010; pp.
quitectónico. Referencias de sentido, en la trama de roles y figuraciones, de dependencias recí- 110 a 115.
procas entre las obras, la política y la sociedad de un mismo período operan expectativas de fu-
6. Castoriadis, Comelius. La
turo, o como dice Castoriadis: “Realidad, lenguaje, valores, necesidades, trabajo, de cada sociedad
institución imaginaria de la sociedad.
especifican en cada momento, en su modo de ser particular, la organización del mundo y del mundo Buenos Aires: Tusquets, Colección
social referida a las significaciones imaginarias sociales instituidas por la sociedad en cuestión”.6 Ensayo; 2007.

El edifico de la Municipalidad de Córdoba, obra del Estudio SEPRA (Foto: J. Bustamente, 1995)

83
El edificio de correo de San Juan,
punto de partida ejemplar

Dr. Arq. Marcelo Vizcaíno


Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño - Universidad Nacional de San Juan
Facultad de Arquitectura, Arte y Diseño - Universidad Diego Portales (Chile)

Para los arquitectos y urbanistas, las trágicas secuelas del terremoto en San Juan de
enero de 1944 se transformaron en una promisoria entrada de la modernidad urbana. En el
contexto de la época, algunos profesionales se preguntaron sobre la contradicción de la so-
ciedad que reclamaba un cambio de estructura social mientras prefería la arquitectura con-
servadora.

“… escuchando los acontecimientos del mundo, se oye increscendo el clamor de reformas


sociales entonces ¿cómo es posible que la masa no identifique la arquitectura que ella misma persi-
gue y se incline, en cambio, por la que representa lo contrario?”1.

Este pensamiento ilustra los embates que provocarían la gestación del movimiento
obrero de Perón, escudado en un Estado moderno, racional, igualitario y protector, contrapo-
niéndose a la masa en su nueva condición de soberano, y salvaguardando las más fieles tradi-
ciones de la burguesía.

¿Hubo verdaderos propósitos de cambio en el gobierno para lograr una armonía de las
partes en un único lenguaje identificable tanto para el Estado como para los ciudadanos comu-
nes? Indudablemente, la reconstrucción de San Juan brindaba una oportunidad inmejorable
para llevar a cabo esta idea. Generar allí, sobre las ruinas de la antigua capital provincial, una
operación total de reedificación, suponía la oportunidad inmejorable para materializar la ima-
gen del nuevo Estado que el peronismo intentaba construir. ¿Pero con cuál lenguaje el gobierno
enseñaría de lo que significaba construir un San Juan seguro, moderno y progresista?

1. Caminos, Horacio. “El La construcción de nuevas dependencias estatales que se implantaban en el diverso
pensamiento del siglo XX en territorio geográfico y social en Argentina, puede verificarse en obras institucionales con esté-
arquitectura y urbanismo”, en La
arquitectura de hoy, 4, 1948; p. 67.
ticas divergentes. Las premisas de este eclecticismo oficial definieron un período de ejecución
con diferenciadas líneas: rústico californiana (para las viviendas), moderna atenuada, neoclásica
2. Ballent, Anahí. “Arquitectura y (Facultad de Derecho) y moderna radical2, a la vez, que comenzaba a instalarse, en la discusión
Ciudad como estéticas de la política. proyectual, ideas sobre regionalismo como una línea alternativa de pensamiento. De manera
El peronismo en Buenos Aires, 1946
-1955”, en Anuario del Instituto de moderada e incipiente puede reconocerse en el edificio de Correos de San Juan a un paradigma
Estudios Histórico-sociales. Tandil: de esta la compleja maraña de ideas arquitectónicas.
Facultad de Ciencias Sociales
Universidad Nacional del Centro,
1993.
El edificio de Correos puede ser considerado un caso modelo en un momento de trans-
formación local en un cambio de Estado. Así, mientras se intentaba unificar la nación con nuevos
3. Popularmente denominada edificios públicos, forjando un catálogo de lenguajes arquitectónicos diferentes, en la capital
“Central” por los sanjuaninos,
sanjuanina el correo cobró una relevancia singular. Se convirtió en el primer edificio institucio-
haciendo referencia a la apertura
media del manzanero histórico. nal que abrió sus puertas en la Nueva San Juan, y lo hizo con un lenguaje moderno.

4. Acerca del Plan para la


reconstrucción de la ciudad de
San Juan ver: Vizcaíno, Marcelo. El escenario del Estado: la Avenida Central
“Un plan para reconstruir San Juan,
entre el personalismo político y El edificio del Correo se ubica en la Avenida José Ignacio de la Roza3, la gran arteria central
la solución tardía”, en Méndez,
creada por el plan regulador del arquitecto Pastor, según el definitivo plan de reconstrucción4.
Patricia. Experiencias de urbanismo
y planificación en la Argentina. 1909- Esta gran apertura urbana fue el marco de la implantación de la arquitectura oficial, definiendo
1955. Buenos Aires: CEDODAL, 2012. un espacio de diálogo espacial entre el Estado y la ciudad.

84
El edificio de correo de San Juan, punto de partida ejemplar

Avda. Rioja, otra arteria que inauguró nuevas dimensiones del espacio urbano. A la derecha, se distingue
el edificio de Correos (Fuente: Archivo Nemecio Nieto)

La particularidad que fue cobrando esta avenida, como escenario institucional, se fue
concretando desde los primeros planes propuestos para reconstruir San Juan; la Avenida Cen-
tral fue casi un tema en sí misma, sosteniéndose como la operación principal de la remodelación
de la cuadrícula.

En el Plan de Pastor, el concepto de eje institucional clásico adquiere toda la tensión para
romper con la regularidad de trazado del casco histórico. La fractura de la nueva avenida, irrum-
pió en la repetición infinita del cuadrado, generando una nueva manzana de 120 x 45 metros.
Quedó resuelto un gran espacio arquitectónico–urbano que se diferencia en la ciudad, no sólo
en relación al cuadrado que supone la manzana tradicional, sino en admitir un único uso del
suelo: albergar edificios institucionales. La apertura de esta avenida fue para la nueva San Juan
la única variación del plano horizontal de la trama. Se advierte que la materialización de la mis-
ma se sustentó en una idea conservadora, la aspiración de convertir a cualquier ciudad nacional
en un fragmento de ciudad europea o de la Avenida de Mayo en Buenos Aires.

Puede leerse en las copias de los planos originales del Correo, de 1950, que la avenida
se denominaba Paseo Central. Indudablemente en las lecturas que se hicieron en Buenos Aires
de las planimetrías del Plan Pastor, la dimensión de esta calle tenía una característica singular
en la trama. Además se podía entender que contenía dos remates: la Catedral y la Residencia
Episcopal al oeste y la Municipalidad al este, y entre ambos, un desarrollo lineal de 11 manzanas
comprendía mayoritariamente instituciones, y en menor proporción contaba con edificios co-
merciales y torres de viviendas. Cabe destacar que el único edificio que conservó su ubicación
desde la idea original del proyecto de Pastor fue el Correo, los demás fueron desplazados dentro
del eje y en algunos casos, aún quedan sin construirse5.

Esta breve descripción de la conformación de la avenida ayuda a entender la forma del


Correo. Esencialmente, en su apariencia más clásica, gana jerarquía con la recova agrandando
las dimensiones de la calzada. Sin embargo, este elemento urbano importante atenúa y desvir-
túa el plano de la línea de fachada continua, que suponía la conformación de la avenida más
importante. Además el incumplimiento de la altura de 10 metros para las fachadas, no alcanzó
5. De los edificios públicos se
a consolidar un corredor uniforme. construyeron: la Municipalidad y la
Catedral (variando su ubicación),
sólo 3 bancos, Juzgado, Correo y
Telecomunicaciones y Dirección
Una nueva forma arquitectónica Impositiva. De los incluidos
en el proyecto quedaron sin
La Dirección de Arquitectura de la Secretaría de Comunicaciones, encomendó a los ar- materializarse el Distrito Militar
y Comando, Policía Federal,
quitectos Agustín Bianchi y Eudaldo A. M. Vidal, con la supervisión del Francisco Rossi, proyectar
Ministerios y Oficinas Nacionales
el Correo para San Juan acomodando los renovados programas respondiendo al plan urbano y Provinciales, y el Auditorio
definitivo de Pastor. El proyecto fue finalmente aprobado en 1952 por el Consejo de Reconstruc- Municipal.

85
Planimetrías del Correo de San Juan, relevadas del proyecto de los arquitectos Vidal y Bianchi de octubre de 1950. Dibujó: Arq. Fabián Ramos (Fuente: Archivo CRIHDAC)

ción de San Juan. A principios de 1953 comenzó a construirse el edificio, y establecerse la línea
de edificación de la Avenida Central.

El 1º de julio de 1957 abrió sus puertas el moderno edificio del entonces 9º Distrito Pos-
tal de la Argentina. Se expresó en la prensa que esta moderna sede era la primera en el país en
contar con un amplio hall de Informaciones, de manera que, además de toda la renovación de
Correos que se dio desde el inicio de la década, algunas nuevas tareas fueron incorporadas en
San Juan: los grandes recintos serían utilizados para una sección de lecturas y exposiciones,
todo el nuevo edificio contaría con un sistema de música funcional que transmitiría música fol-
clórica y de cámara a todos los recintos6.

Como se dijo, el Correo fue el primer edificio institucional estatal en inaugurarse en la


Reconstrucción de San Juan, tal cual lo ubicó el Plan Pastor. La ciudad reconstruyéndose y la
apertura de una gran avenida fueron, quizás, los condicionantes preponderantes para acomo-
dar un extenso programa en la sede postal sanjuanina. La expectativa que provocó su prolonga-
da construcción residió en la escala que tomó la obra desde sus inicios.

...con las reglamentarias técnicas y herramientas tecnológicas vemos día a día como se co-
mienza a levantar lo que será el Correo. El tamaño del predio de esta obra demuestra como San Juan
se ubicará entre los primeros y más actuales distritos del país. Estimamos fundamental destacar
como la función pública confía en esta ciudad que progresa...7

Si tomamos en cuenta que aún no se realizaba ese tramo de la avenida, sin la arboleda, el
paisaje de la ciudad era desolado. Paulatinamente, a lo largo de los cinco años de construcción,
la gran escala fue impregnando de jerarquía a todo el espacio de la Avenida Central, y su mate-
rialidad, daba cuenta de los últimos avances de la construcción.

La obra del Correo se acomodó a la forma de la nueva manzana rectangular con dos
volúmenes desiguales: el perimetral, que se circunscribe a las líneas de edificación, materializa
6. Diario Tribuna, San Juan, 2 de julio un macizo de dos niveles y un paralepípedo rectangular a lo largo de la avenida, descansando
de 1957.
sobre un importante plano de columnas de 6 metros de altura que propone duplicar la vereda.
7. Diario Tribuna, San Juan, 15 de Claramente este es el aporte espacial inédito a la Avenida José I. de la Roza, no sólo en términos
diciembre de 1952. de materialidad, sino también en su programa.

86
El edificio de correo de San Juan, punto de partida ejemplar

La fachada sobre la Avenida Central del edificio de Correos antes de su inauguración (Fuente: Archivo Nemecio Nieto)

Correo de San Juan. Contrafrente sobre la playa de cargas (Foto: M.L. Bertuzzi, 2011)

El gran bloque bajo concentra las áreas de atención al público y específicas de la de-
pendencia, a modo de caja rectangular, que sólo interrumpe en el patio de servicios a la calle
trasera. La superficie de pared opuesta a la columnata mantiene un plano puro, donde no existe
un juego de claroscuros, sino sólo la interrupción de los accesos. Este juego de abstracción se
elabora con la coincidencia entre el plano del vidrio y el paramento exterior del muro, siendo
el único edificio que emplea este recurso en la ciudad. Es notable el juego de brillos propuesto
entre el revestimiento mural y el vidrio según la época del año. Las fachadas, revestidas en mo-
saicos vítreos venecianos tipo glasiris o venecita, se articulan de diferentes maneras a la vereda;
la jerarquía de la fachada norte, no sólo está determinada por la altura de la recova sino que se
conforma literalmente transparente, mientras que las tres caras restantes del edificio guardan
una relación menos porosa con el espacio público.

Su organización funcional es clara. En los planos podemos advertir como el programa se


manifiesta exteriormente. Cada necesidad funcional deviene en una forma distinguible: adminis-
tración, lugar de tareas específicas de la institución, viviendas, servicios. Tácitamente implican una
distinción en el conjunto, siendo posible reconocer las situaciones repetitivas, como el bloque
superior de oficinas. El reconocimiento funcional se despliega en el conjunto con sutiles cambios
en la trama estructural que modula todo el edificio, por ejemplo, donde no hay módulos con para-
soles, aparecen pequeñas ventanas de los servicios sanitarios y vestuarios del personal.

87
En las zonas a las que accede el público las columnas son independientes de los muros.
La sección circular de cada pilotis otorga un dinamismo al corredor de la Avenida Central que
logra las inflexiones del paño de las paredes, desapareciendo las aristas rectas de las esquinas.
En el sector de menor altura, la modulación de vigas y columnas se integra al muro en el mismo
plano (áreas de trabajo), distinguiéndose cada uno a partir de los revestimientos.

Es notable cómo la estructura determinó la morfología del Correo demostrando una


solución formal para la arquitectura sanjuanina, posterior al terremoto de 1944. La solidez, con
un sutil equilibrio de armaduras horizontales y verticales, provoca una rotunda seguridad del
edificio frente al sismo.

Un legado intacto
La arquitectura del Correo puede definirse como el resultado efectivo de un cruce de
objetivos: consolidar la presencia de un Estado renovado y refundar una ciudad. Esta discu-
sión no puso en tela de juicio la Arquitectura Moderna, sino al contrario, se la adoptó para es-
tablecer una arquitectura de imagen segura y próspera. El punto cero, que significó la recons-
trucción de San Juan, permitió plasmar algunos de los términos que circundaban al cambio
de rumbo de la modernidad en Argentina y el mundo, y que no eran otra cosa que su propio
fortalecimiento.

Correo de San Juan. Recova sobre la Avenida Central Hoy, el edificio de Correo de San Juan se mantiene íntegro, con su rotunda presencia
(Foto: M.L. Bertuzzi, 2011) de edificio clásico, en el contexto de una San Juan moderna y al mismo tiempo, presenta el va-
puleo de las vicisitudes económicas (división del gran hall, alquileres menores, publicidad, en-
tre otros). Aún así, plantea una notable lección de arquitectura estatal, ciudad y medio natural
convirtiéndolo en ejemplo de la Reconstrucción de San Juan, que puede resistir los embates de
una época no muy propicia. En esta obra descubrimos una primera tarea para re-culturalizar la
ciudad con una arquitectura moderna, que se renovaba en el marco de las nuevas ideas políti-
cas, dándole valores conceptuales, espaciales, tecnológicos persistentes que lo hacen envejecer
magistralmente.

El edificio del Correo condensa la nobleza material, su persistencia de utilidad y su dis-


curso como modelo de diálogo, para conformar una imagen que le es propia a todos los san-
juaninos.

Correo de San Juan. Fachada principal sobre la Avenida Central (Foto: M.L. Bertuzzi, 2011)

88
Una lectura moderna en la tradición correntina: la cabecera del Distrito 13 de Correos

Una lectura moderna en la


tradición correntina: la cabecera
del Distrito 13 de Correos
Dra. Arq. Patricia Méndez
CONICET, CEDODAL

La arquitectura, más que limitarse a ser un mero cobijo protector,


es también la crónica física de las actividades y aspiraciones humanas.
Leland M. Roth1

Existen diversos caminos para enfrentarse al estudio de una obra arquitectónica y el edi-
ficio cabecera del Distrito 13, en la ciudad de Corrientes, permite para su análisis, acercamientos
múltiples que se vinculan no solo con su propia historia edilicia dentro de la Modernidad, sino
también -y a través- de aquellos ligados fuertemente a las tradiciones de una provincia que,
alejada de los centros políticos y sociales gravitantes de la Argentina, arrastraba -al momento de
su inauguración- casi cien años de acciones e intereses en el sistema postal nacional.

Adelantándose a los tiempos, en 1821 la carta magna de esta provincia sancionaba que Primera estampilla que circuló en
“… el servicio de correos queda a las órdenes directas del gobernador de la provincia, quien fijará Argentina diseñada por Matías Pipet
las tarifas postales…”, y si esta circunstancia era una primicia, también lo fueron los hechos su- (Fuente: Colección particular)
cesivos en este aspecto, cuando por ejemplo, hacia febrero de 1853 el gobernador Don Juan
Gregorio Pujol, complementaba estas intenciones decretando el establecimiento de un correo
semanal provincial, el mismo al que luego sumó la decisión de abonar un impuesto por toda co-
rrespondencia girada en el ámbito correntino y, mucho después, a fin de regular la recaudación 1. Roth, Leland. “Introducción. La
de la renta -cuando corrían los últimos días de agosto de 1856-, establecía la circulación de la Arquitectura, el arte inevitable”,
en (autor) Entender la arquitectura.
primera estampilla postal argentina. El conspicuo Doctor Pujol, inspirado en la práctica francesa
Sus elementos, historia y significado,
y anticipándose en veinte años lo que se replicaría a nivel nacional2, instaló en la provincia el Barcelona: Gustavo Gili, 1999, p. 1.
nuevo sistema de “sellos postales adhesivos y valorizados” que se distinguieron por su diseño3
con el perfil de la diosa romana Ceres, les estableció el valor de un real y complementó el circuito 2. Creación de la Dirección Nacional
de Correos y Telégrafos por ley Nº
con la instalación de estafetas, la organización de las postas, además de su regulación y la imple- 816, en 1876.
mentación de las tarifas del servicio4.
3. Su confección estuvo a cargo
del Director de la Imprenta Oficial
Pues bien, una vez establecida la función, se requería de ámbitos que permitieran su
correntina, Pablo Coni, quien a su
correcto desarrollo y si Buenos Aires contó con edificios adaptados para estos fines, ocurrió lo vez cedió al francés Matías Pipet el
mismo en Corrientes, habida cuenta el deambular por distintos sitios que se adaptaban a los grabado de la viñeta para la única
requerimientos espaciales, sin que pudiera establecerse en uno definitivo y propio hasta bien plancha de impresión tipográfica
sobre la cual se realizaron las 17
entrado el siglo XX. emisiones –en tinta negra sobre
papel de seda y de contorno liso-
Desde aquél entonces, a mediados del XIX y luego de funcionar en establecimientos que circularon hasta 1880 cuando
se unificaron los servicios postales
diversos –que contemplaron hasta conjuntos religiosos-, la Oficina Nacional de Correos y Telé- nacionales.
grafos correntina encontró un lugar más o menos estable en pleno centro histórico de la capital
desde la cual atendió a su público entre 1934 y 19575. La sede se estableció en la que fuera una 4. Desde 1853 y hasta 1856 el
vivienda tradicional del período de la Confederación, la casa6 del Gobernador Manuel Lagraña servicio postal nacional dependió
del Ministerio de Hacienda, luego
y por los distintos ejercicios proyectuales que se analizan más adelante en este mismo texto, es del Ministerio del Interior y el 13
apropiado considerar algunas de las características que resume esta vivienda con un partido de junio de 1944 el Poder Ejecutivo
arquitectónico que atiende soluciones a condiciones climáticas extremas y que, por sobre todo, dispuso la autonomía del Correo
bajo el rango de Dirección General
recomponen el imaginario de la vida urbana correntina7. La casa, muy vinculada por el origen de Correos y Telecomunicaciones.
de sus propietarios a la historia local, fue erigida hacia 1860 en un lote que ocupa casi un cuarto
de manzana sobre la esquina de las calles Carlos Pellegrini 886-98 y Salta 708-34; se inscribe 5. Cfr. AA.VV. El Patrimonio
dentro del lenguaje italianizante, de perfil plano, recostado sobre la línea municipal –elimina los Arquitectónico de los Argentinos,
Tomo 2: “Nordeste: Corrientes,
tradicionales corredores urbanos en galería-, se desarrolla en una sola planta, sin ochava, y solo Misiones, Chaco, Formosa”. Buenos
quiebra la homogeneidad visual urbana a través del empleo de peanas, pilastras y guardapolvos Aires: SCA-IAIHAU, 1983, p. 17.

89
Acceso a Casa Lagraña sobre la calle Carlos Pellegrini cuando funcionaba como oficina de correos. Tarjeta postal
(Fuente: Colección Gabriel Romero)

entre los que se destaca el sistema de herrería de los pretiles superiores, en tanto su partido
arquitectónico salvaba las peculiaridades lugareñas al ordenar sus funciones en tres patios su-
cesivos, circundados por galerías8.

Proyectos de raigambre local


De la documentación existente en el Centro de Recuperación, Investigación Histórica y
Digitalización del Archivo de Correos (en adelante CRIHDAC) puede leerse el desarrollo proyec-
tual que, superando las distintas instancias institucionales y franqueando décadas de ensayos,
fue atándose a lineamientos arquitectónicos diversos para culminar a mediados del siglo XX con
una obra atípica para su contexto, en el cruce noroeste de las calles San Juan y San Martín.

6. Declarada de interés público por el Según puede leerse en estos archivos, la necesidad de contar con un edificio propio
gobierno provincial en 1976 y desde
1989 es MHN.
en la capital correntina registra datos por lo menos desde 1930, y aunque mayormente en di-
ferente emplazamiento al finalmente seleccionado, la urgencia coincide en las renovaciones
7. Entre los diversos usos públicos urbanas que mostró la ciudad de Corrientes a partir de esa década, ya que acciones municipales
que tuvo la vivienda, se desarrollaron
de importancia se habían gestado por entonces (pavimentación de la avenida 3 de abril, mo-
allí las actividades de varias escuelas:
entre 1887 y 1932 la Normal de dernización del puerto, etc.) Las variantes propuestas que se descubren –salvo una, planteada
Maestros y la Profesional Provincial; en un terreno entre medianeras9-, son siempre sobre un mismo lote, ubicado en la esquina no-
a partir de 1957, la de Educación reste de Salta y Pellegrini, exactamente en diagonal al mismo lugar de donde se encontraba
Técnica y, desde 1976, es sede del
Poder Judicial de Corrientes. funcionando el servicio postal -la tradicional casa Lagraña- y enfrente de la casa Nalda, otra
típica vivienda correntina. El enclave urbano, cuadrangular, con una particular esquina10, obtusa,
8. Se agradece especialmente al con 58 m sobre Pellegrini y unos 30 m sobre Salta, permitió que estos proyectos plantearan un
arquitecto Gabriel Romero por las
partido habitual para la zona, organizado en anillos funcionales periféricos a la línea municipal,
imágenes y datos ofrecidos acerca
de este sitio. generando patios de distinto tamaño y, posiblemente con envolturas más pintoresquistas que
reiteraban lo sucedido en la vecindad y consolidaban el cruce de calles sin mucho estruendo
9. Cfr. en CRIHDAC, Archivo Nº 183 E; estilístico. El proyecto de fines de 1930 (Archivo Nº 32B) con acceso desde la ochava y solamente
planta fechada el 31 de julio de 1934.
de dos pisos de altura, especializa las funciones privatizándolas hacia el interior del terreno y
10. En este lote existió otra muestra desde el acceso, la atención al público, luego los espacios para los empleados y escon-
vivienda de fines del siglo XIX, den -en el ángulo interno del lote-, el área de servicios; en tanto en el nivel superior se disponían
luego demolida y desde 1940 una
ámbitos especiales, biblioteca y escuela de telegrafistas, además de la vivienda para el Jefe del
nueva edificación permite el actual
funcionamiento de dependencias Distrito, reiterando en un gesto común a todos los proyectos, su entrada independiente del
del Poder Judicial. conjunto principal. El total de grupo de planos de la década del ’30, siempre rotulados desde

90
Una lectura moderna en la tradición correntina: la cabecera del Distrito 13 de Correos

la Dirección de Correos y Telégrafos, carentes de nombres propios pero vinculados al MOP, se


complementa con la propuesta de octubre de 1936 y una variante del siguiente año (Archivos
Nº310E, 26/10/36 y Nº 320E, 14/04/37), en las cuales se alteran los accesos, el principal y público
sobre Salta ascendiendo un medio nivel, el de vehículos y del jefe sobre Pellegrini, mientras
que en la ochava se ubica el servicio de telégrafos; los patios restan su importancia respecto de
las anteriores versiones y la caja sobre fachadas se quiebra rítmicamente alternando aberturas
en idénticas proporciones que los muros; nada se ha hallado en la documentación en cuanto
a tratamiento de fachadas o perspectivas que mostrasen los conjuntos volumétricamente y el
ordenamiento funcional a partir de la esquina solo se exhibe a través de espacios complejizados
por las circulaciones de distinto rango.

Recién con las propuestas surgidas hacia 1940, en idéntico lote, las ideas avanzan y des-
cubren una grilla organizativa y liviandad espacial en tanto crece la década, y se traslucen poco
a poco en líneas -aún primitivas-, de la pregonada “modernidad”. El proyecto fechado el 21 de
junio de 1943, Archivo Nº 678E, con acceso sobre Salta y desarrollado en dos niveles, plantea
un hall público de grandes dimensiones, retrotrae la esquina hacia el interior y la completa con
un jardín que recompone la ochava, reúne servicios menores –muchos en el subsuelo- con cir-
culaciones verticales y omite el traslado vehicular. De manera similar, los proyectos de abril de
1946 (Archivo Nº1000E) y su modificación fechada el 26 de junio de 1947, recuestan los espacios
principales sobre el lado mayor del terreno, acompañando la calle Carlos Pellegrini, los patios
interiores desaparecen y agregan espacios en la planta alta, como la destinada a la novedosa Anteproyecto (plantas baja y alta) en la esquina
estación de radiodifusión. noreste de Salta y Pellegrini, 26/10/1936
(Fuente: Archivo CRIHDAC, planos nº 310E y 311E)
Mención especial en el programa arquitectónico merece la incorporación de estas nue-
vas incorporaciones dentro del servicio postal; así, la importancia que reviste la instalación de la
radiofonía en estos edificios, por ejemplo, además de las salas electorales, mejores condiciones
en la escuela para telegrafistas y actividades que hasta ese entonces se planteaban fuera de
los edificios de correos, son concordantes con los lineamientos de renovación funcional de las
oficinas a nivel nacional, bajo la conducción de Oscar Nicolini11.

La trayectoria hacia la Arquitectura Moderna y sus


ejercicios proyectuales
La reorganización de las oficinas del Correo primero como Secretaría de Comunicaciones
y más tarde, en julio de 1949, con rango de Ministerio, sumado a la puesta en marcha del Primer
Plan Quinquenal (1947-52), se presentan como factores que aceleraron los tiempos para la ins-
talación en un edificio propio en la cabecera litoraleña. Por otro lado, hacia entonces ya estaban
incorporados al staff de la Dirección de Arquitectura de Correos y Telecomunicaciones (DACyT)
los nóveles profesionales recientemente egresados de la Escuela de Arquitectura y que congre-
gan la autoría del abanico edilicio institucional en el período que comprende esta edición.

A partir de 1948, los proyectos arquitectónicos emanados de la DACyT demostraban una


avanzada en equipo que atravesaba el país en toda su latitud, instalando un nuevo lenguaje
arquitectónico para el desarrollo de lo que se consideraba una de las funciones estatales rele-
vantes en la política de gobierno de entonces: la comunicación.

Los anteproyectos para la Cabecera del Distrito 13 se inician ese mismo año, firmados
por los arquitectos Spencer y Bunge, quien oficiaba también de dibujante, según rezan los pla-
nos más antiguos. La primer propuesta de diciembre de 1948, omitía los patios internos carac-
terísticos de las anteriores y planteaba un desarrollo con dos sectores que se retomaron en el
11. Ciertos testimonios indican que
último trazado del edificio: el principal con el monoblock de cinco pisos de altura, modular, con hacia septiembre de 1947 y a través
hall de atención al público perimetralmente a las calles, incluyendo dos pisos para telecomuni- de una nota reservada “recomendó
caciones, uno para sala electoral y vivienda de directivos e instalaba, en el último, el buffet para al Banco Central la adquisición
de todas las emisoras privadas…”.
empleados cuyo volumen rompía la ortogonalidad general con un trapecio de menor superfi-
Cfr. Mercado, Silvia. El inventor del
cie, ladeado respecto de las líneas municipales introduciendo, novedosamente, un perímetro peronismo. Buenos Aires: Planeta,
ajardinado que fue reiterado con otra morfología en el proyecto final. p. 147.

91
Corte vista del contrafrente, anteproyecto firmado por Spencer el 17/11/1953 (Fuente: CRIHDAC 148 P/11)

La selección del terreno resultó uno de los aspectos más demorados y cambiantes en
esta etapa, las propuestas de fines de esta década plantean una orientación diferente, más ha-
cia el sur de aquéllas primeras desarrolladas en el casco histórico de la ciudad. Los estudios
previos existentes en los archivos se interesan por el eje de la calle San Martín, a lo largo de tres
cuadras entre Mendoza y Salta12. Y, ajustándose a las normativas internas institucionales, el 28
de diciembre de 1951 se proporcionan algunas características necesarias para proyectar en el
sitio seleccionado en el cual existía una edificación a demoler: temperaturas máximas oscilantes
entre 40,5º y 1º, lluvias promedios anual de 768 mm y una población de la ciudad de 35.000 ha-
bitantes13, (cantidad que solo revela el porcentaje que habitaba el casco histórico pues el Censo
Nacional de 1947 contabilizaba 71.856 para toda la ciudad). Aunque la inscripción catastral data
Planta del buffet en último piso en el de 195514, el 3 de diciembre de 1953, con la firma del dibujante Alfedo J. Flachsland de la Divi-
anteproyecto de J. M. Spencer y W. Bunge, sión Estudios y Proyectos, quedó establecido el terreno definitivo en la esquina noroeste de la
diciembre de 1948 (Fuente: Archivo Manzana 211, lote 12, con 56.60 m sobre San Martín (dirección este-oeste) y 46.46 m sobre San
CRIHDAC, expediente obra nº 99)
Juan15 (dirección norte-sur).

Los anteproyectos se desarrollaron durante todo ese año y gran parte del siguiente, pero
a partir del 16 de noviembre de 1953, el arquitecto Bunge no participó más en el diseño de
esta sede16. Aunque se desconocen las razones de esta ausencia, lo relevante es que no existen
12. Cfr. en CRIHDAC: “Correos y
Telecomunicaciones. Dirección de mayores variantes entre las primeras alternativas y el producto final, ya que el conjunto de docu-
Arquitectura. Corrientes Distrito 13º. mentación según progresa en el tiempo revela una minuciosa perfección del partido arquitectó-
Plano de ubicación para la adquisición nico con claras connotaciones proyectuales de Spencer. Fiel a otros ejercicios construidos en el
terreno. Fichero Técnico Nº 499-V”.
resto del país por la Dirección de Arquitectura, la propuesta se instaló en la ciudad encastrando
13. Cfr. Fichero técnico 874-V, la tabla modular que alcanza 23 m de altura sobre calle San Juan y cubriendo el resto del terreno
CRIHDAC. Para el caso de Corrientes, con un volumen menor en dos niveles, caracterizado por el empleo de cubiertas tipo sheed que
las que se expresan en el plano no
cobijan las funciones privativas del servicio postal (traslado, despacho de cargas, encomiendas,
completan todas las exigidas por la
Dirección de Arquitectura para la etc.). Funcionalmente, el hall de atención recorre la esquina y, como en todos los proyectos, las
realización del proyecto. Cfr. Revista de circulaciones se articulan en función de la esquina, acomodando los núcleos verticales en los ex-
Correos y Telecomunicaciones, 133, sep. tremos; por su parte, el acceso a la vivienda del Director, se disimula sobre el eje de San Martín,
1948, pp. 18-19.
cercano a uno de los accesos públicos.
14. Registro de la Propiedad Tomo 027,
folio 006626. Aquella seducción corbusierana manifestada por Spencer, se tradujo una vez más en
la composición morfológica y estilística a partir de la reformulación de las consabidas matrices
15. La calle cambió de nombre durante
el proceso proyectual, llamándose proyectuales. Así, a las fachadas más importantes del monoblock –la urbana, al este, con carpin-
Juan D. Perón. tería metálica en todos sus niveles; la interior, oeste, apenas perforada por mínimas aberturas-

92
Una lectura moderna en la tradición correntina: la cabecera del Distrito 13 de Correos

Planimetrías del Correo de Corrientes, relevadas del proyecto original de Spencer, fechado en 1953. Dibujó: Arq. Fabián Ramos (Fuente: Archivo CRIHDAC)
Interior de un sector de oficinas protegido por los parasoles fijos y detalle de sheed, parasoles y volumen del tanque y sala de máquinas (Fuente: Nuestra Arquitectura, 345,
ago. 1958, pp. 29 y 30).

superpuso un brise soleil similar al santafesino interceptando el bloque, sectorizándolo entre el


primero y cuarto piso y, en un ejercicio con intenciones neoplasticistas, lo revistió con mosaicos
vitrificados con colores vívidos, ofreciendo a los interiores de función jerárquica, particulares
efectos de luz natural. Otros varios son los guiños a la modernidad traducidos en este ejemplo:
la trama estructural, reticular, con módulos que promedian los 5 m, y que llega al nivel de la
vereda con columnas de gran sección y perfil oblongo resultan relevantes pues, al apoyarse en
el piso reconstruyen la línea municipal intercalando segmentos longitudinales de baldosas en
Glasbeton, actualmente recubiertas con material opaco. Estas mismas son las columnas que,
Nuestra Arquitectura17 justificaba desacertadamente al explicar que el edificio “fue diseñado de
16. Cfr. “Cabecera Distrito 13, Planta
modo que se adaptase a la vieja modalidad de las casas correntinas. Por eso tiene pórtico o recova baja. Fichero técnico 148/2P”,
que protege al hall público de la inclemencia del sol norteño”. Lejos de adaptarse a la tradición co- CRIHDAC.
rrentina según opina Hylton Scott, el edificio de la Cabecera 13º, quiebra aún hoy la monotonía
17. Cfr. en este mismo volumen el
urbana en una calle con edificaciones de escasa altura y es más grave la confusión que plantea artículo “Demoras y silencios en los
el editor al opinar sobre una galería que lejos de liberar el paso al transeúnte, lo ciñe en apenas edificios de Correos: la contracara
un metro de ancho y lo torna intransitable al confinarlo entre solados y muros vidriados. de las revistas de arquitectura”.

93
Bendición de las nuevas instalaciones del edificio
para el Distrito 13º (Fuente: Revista de C y T, 245,
feb. 1958, p. 5) Estado actual del edificio de Correos (Foto: P. Méndez, 2013)

Más allá de estas opiniones tampoco la construcción aplicó las pautas establecidas para
superar los límites que imponía el clima correntino de veranos agobiantes, ni tampoco al pedido
de emplear materiales de construcción de origen local. Así lo demuestra el uso de mármol botti-
cino, piedra dolomita, los pasamanos de acero inoxidable o el Fulget con que se recubrieron las
fajas del último piso y el volumen que alberga al tanque y sala de máquinas.

Asimismo, el tratamiento de la esquina es un punto común a otros edificios de correos


aunque en esta ocasión está teñida de gestos locales. Justamente, donde la ochava retrocede y
se recurre a un paramento de hormigón a la vista que intenta recomponerla, trozos de la historia
correntina se incrustan en cerámicas policromáticas que testimonian la evolución postal en un
homenaje a la historia provincial18.

Con poco más de 8000 m2 cubiertos, y cerrando el ciclo de construcción para desarrollo
del estado nacional que había alentado el segundo Plan Quinquenal, la DACYT culminaba al
18. Cfr. Romero, Gabriel.
promediar la década del ’50 la Cabecera de Correos del Distrito 13º en la capital correntina. La
Arquitecturas Modernas en la ciudad
de Corrientes. 1930-1960. Corrientes: inauguración de las instalaciones fue el 16 de noviembre de 1957 y registró como protagonistas
UNNE-Municipalidad de la Ciudad al arquitecto José Maria Spencer, los ingenieros civiles Darío C. Luengo y A. Sarmiento Laspiur,
de Corrientes, 2008. en tanto la construcción estuvo a cargo –como en otros correos- de la Compañía Americana
19. Su sede central figuraba en la
ciudad de Buenos Aires, en el cuarto de Construcciones (COAMCO)19; en el acto de apertura participaron el Secretario General del
piso de calle Uruguay 367. Ministerio de Comunicaciones, el Dr. Luis Marforio y el Director General de Correos, el Sr. Pedro
Gili, acompañados por quien bendijo las nuevas instalaciones, el Obispo Diocesano Monseñor
20. Cfr. “Nuevos edificios se
incorporan al Ministerio de
Francisco Vicentín20.
Comunicaciones”, en Revista de
Correos y Telecomunicaciones, 245, Esta conciliación de sucesos intenta comprender mejor una obra sobresaliente en la ciu-
Buenos Aires, febrero 1958, pp. 4-5. dad21 y que, por sus características la hacen única. Seguramente, este texto podría haber sido
21. El edificio tiene Protección otro pero habría resultado incompleto si no entendía que la obra es el corolario de un particular
Cautelar según ordenanza 4158/05 episodio de la arquitectura argentina y de la historia local. La cabecera de Corrientes no es dis-
y cuenta con declaratoria de tante a los otros edificios de Correos de la época, construidos en un lenguaje de modernidad
interés municipal Cfr. Maciel,
María Soledad. Inventario de bienes
–de aquella Modernidad de mitad del siglo XX-, ni a los sucesos de entonces que tuvieron a la
inmuebles de valor patrimonial. ciudad como foco –recordemos el proyecto de Miguel C. Rocca con trazados urbanos innovado-
Ciudad de Corrientes, catalogación res para esta ciudad-, pero solo si se la analiza desde una perspectiva historiográfica es posible
2008 (inédito). Dirección General de encadenarla a la crónica edificada de lo que fueron las aspiraciones del Estado y también a la
Preservación del Patrimonio Urbano
y Arquitectónico, Subsecretaria de de un grupo de profesionales concentrados en un único sentido proyectual, promotor de la
Desarrollo Urbano, 2009. integración nacional y de la calidad espacial.

94
Una imagen moderna para la comunicación en Mar del Plata:

Una imagen moderna para la


El racionalismo del Edificio de Correos y Telecomunicaciones

comunicación en Mar del Plata


El racionalismo del edificio de Correos y
Telecomunicaciones

Mg. Arq. Alejandro Novacovsky


Mg. Arq. Analía Benítez
Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño. Universidad Nacional de Mar del Plata

Introducción: un balneario siempre moderno


La Mar del Plata de fines del siglo XIX y principios del XX ya caracterizada como ciudad
balnearia y de recreación, edificaba su arquitectura a partir de los cánones del estilo pinto-
resquista. Los acontecimientos de la primera guerra mundial produjeron la llegada de nueva
gente y por ende el auge edilicio de la ciudad. En general las obras de la arquitectura en boga
fueron de excelente calidad tanto en el diseño como en lo constructivo. Algunas ya demolidas,
otras aún existentes, son la muestra material de un período de apogeo, que se correspondía
con aquella sociedad de la belle époque optimista, eufórica y convencida de un progreso inde-
finido.

El eclecticismo modernista asimilado por sectores cultos abarcó innumerables obras y


en Mar del Plata en particular motivó la concepción de un edificio que por sus características
sobresalió (y aún hoy lo hace) del común denominador de la época: el conjunto Unzué (pabe-
llones, oratorio y parque 1908/1910) del arquitecto Faure Dujarric, que representa objetiva y
simbólicamente el nacimiento de la modernidad en la ciudad, constituyéndose en lo más ade-
lantado en lo arquitectónico y en el aspecto comunicativo, en la más extrema vanguardia de las
cuestiones estéticas disciplinares.

Este fenómeno local que obviamente tenía implicancias en el campo social, político
y cultural, fue la usina que generó el desarrollo de una ciudad distinta, con un proyecto de
crecimiento ambicioso y definido por un sector social, política y económicamente poderoso.
Las fuertes inversiones privadas que se sucedieron en poco más de treinta años así lo demues-
tran.

Complejo Playa Grande, 1936/1940. Dirección de Arquitectura de la Provincia de Buenos Aires (Fuente: Archivo Histórico Municipal Roberto T. Barilli)
Instituto Saturnino Unzue, 1908/1910 Arquitecto L. Faure Dujarric (Fuente: AGN)

95
Vista aérea de la Avenida Colón en la década de 1950 (Fuente: Archivo Histórico Municipal Roberto T. Barilli)

La década del treinta, por su parte, dejó atrás las vanguardias del cambio de siglo y se pre-
sentó en la ciudad con decididos aires de renovación, el racionalismo arquitectónico comenzó a
instalarse con obras de real importancia para la época. A mediados de la década, la Dirección de
Arquitectura de la Provincia de Buenos Aires comenzó el proyecto del complejo turístico de Playa
Grande al sur de la ciudad y de la bahía fundacional, la Playa Bristol. El éxodo hacia el sur por parte
de las clases de elite había comenzado ya en los años veinte A los balnearios de neto corte raciona-
lista se le sumó la sede del Ocean Club y el Yatch Club. Los equipos técnicos del Estado, en este caso
los provinciales, estaban dando muestra de la capacidad que se requería en esas circunstancias.
(Antonio Vilar proyectó la sede del Automóvil Club Argentino, como ya venía haciendo en todo el
interior del país. La sede local en la manzana de Avenida Colón, Santiago del Estero, Santa Fe y Almi-
rante Brown responde a los lineamientos del racionalismo alemán de entre-guerras.

En los años cuarenta repercutieron en Mar del Plata dos hechos de suma importancia: por
un lado la finalización en 1938 de la Ruta Nacional N° 2 que la unía con Buenos Aires, cuestión
para nada menor teniendo en cuenta la expectativa de masividad en el arribo de personas tanto
en automóvil como en ómnibus; y diez años después, la sanción de la Ley de Propiedad Horizon-
tal con la proliferación de construcciones en altura, que dio comienzo a un brutal y desconsidera-
do uso del suelo. La renta urbana y la especulación desmedida dieron rienda suelta a todo tipo de
miserias constructivas en detrimento de la ciudad residencial. Mientras tanto, hacia las afueras de
la ciudad dos obras comenzaban a construirse: una, el conocido restaurante Ariston proyectado
por Marcel Breuer con la colaboración de los arquitectos Carlos Coire y Eduardo Catalano; la otra,
la famosa Casa del Arroyo también conocida como la Casa del Puente del arquitecto Amancio
Williams. La acción privada también dejaba huellas indelebles en la arquitectura del momento.

En los ‘50 y en pleno auge de la Ley de Propiedad Horizontal, Mar del Plata se fue para
arriba a expensas de la ciudad y del patrimonio construido. La ciudad experimentó una impa-
rable dinámica de sustitución que produjo la demolición del 50% de su parque habitacional
profuso en chalets pintoresquistas, para determinar la aparición de grandes moles propiciato-
rias del negocio inmobiliario. Lo nuevo no alcanzó nunca, tanto en calidad arquitectónica como
constructiva, para compensar la pérdida.

Sin embargo, fue el momento en que el arquitecto Antonio Bonet proyectó una serie de
edificios de excelencia. Sobresale el conocido Terraza Palace, frente al mar y al complejo Playa
Grande, un edificio escalonado que plantea una excelente relación edificio-paisaje natural. Im-
portantes trabajos se realizaron por esos años y en la década siguiente. Algunos de ellos son
el Cementerio Parque y el Cementerio Israelita, proyecto de los arquitectos Horacio Baliero y

96
Una imagen moderna para la comunicación en Mar del Plata:
El racionalismo del Edificio de Correos y Telecomunicaciones

Postal: Instituto Unzue, Ocean Club, Ariston, Terraza Palace, ACA, Casa del Puente, y en el centro el edificio de Correos (Composición A. Benítez)
Edificio del Servicio de Telecomunicaciones (ENTEL) 1959/1966. Alberti y XX de Septiembre (Foto: A. Novacovsky, 2013)

Carmen Córdova de Baliero, el ex Banco de Londres de G. A. Larumbe y J. P. Rault, Escuelas Mu-


nicipales como la de Plaza Sarmiento y Faro Norte con proyecto de Juan Manuel Borthagaray, la
vivienda colectiva y galería comercial en Rivadavia esquina San Luis, de Antonio Bonet, o el edi-
ficio de Correos y Telecomunicaciones en la esquina de Avenida Pedro Luro y Santiago del Estero
de Francisco Rossi, Juan Carlos Malter Terrada y Héctor González Laguinge, de la Dirección de
Arquitectura de la Secretaría de Comunicaciones al que dedicaremos especial atención.

Sumado al panorama de las transformaciones urbanas planteadas, durante la década


de gobierno peronista 1945-1955, Mar del Plata enfrentó otros cambios sociales y culturales de
importancia: se convirtió en escenario del veraneo regional, del inicio de las campañas políticas
mediáticas, en bastión del turismo social y de la propaganda política. La nueva imagen, la de lu-
gar de democratización del veraneo sostuvo un proceso de masificación y densificación edilicia
adquiriendo paulatinamente una escala metropolitana, sobre todo en las temporadas estivales.
Ya se vislumbraba la necesidad de equipamiento de mayor escala e importancia para la ciudad.
Se extendieron los servicios públicos con la construcción de un nuevo Matadero, la Central Hidro-
eléctrica en el Puerto y la Central Telefónica. Se ensanchó el radio de la provisión de agua y el de
pavimento para nuevas calles y avenidas, al tiempo que se diseñaba el servicio de colectivos ur-
banos. Proyectos de infraestructura como la Usina 9 de Julio y el Correo Central, representarían en
el lenguaje de la arquitectura moderna, la dimensión de la transformación y la voluntad de expre-
sión de una modernidad estética pero fundamentalmente social. Un poco más tardío, dado que
su proyecto data de 1959 y su finalización de 1966 la Empresa Nacional de Telecomunicaciones
inicia en la esquina de Alberti y XX de Septiembre un nuevo edificio en similar lenguaje. La docu-
mentación técnica es firmada por Bernardo Pamn Jefe de sección técnica de obras de la División
Edificios y Arquitectura de ENTEL, cuando ya la Dirección de Arquitectura de la Secretaría de Co-
municaciones se había desmembrado, con la reorganización posterior a la caída del peronismo.

El edificio de Correos y Telecomunicaciones


de Mar del Plata
En 1950 la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Comunicaciones1 decidió, como
parte del Primer Plan Quinquenal, la ejecución de un nuevo edificio para correo en Mar del Plata.
El equipo integrado por los arquitectos Francisco Rossi, Juan C. Malter Terrada, Héctor González
Laguinge y (con la colaboración de Raúl Villamil y E. Jozami en los esbozos iniciales) estuvo en-
cargado del proyecto. Fue una versión ajustada de las ortodoxias corbuserianas de la época, con
una superficie cubierta resultante de 12.000 m2.

97
Edificio de Correos y Telecomunicaciones de Mar del Plata, inaugurado en 1958 (Fuente: Colección partic.)

Las premisas de la estética moderna con su tipología de placa y basamento, alta cali-
dad constructiva, empleo de adelantos tecnológicos, flexibilidad, reducción de ornamentación
y austeridad con bajo mantenimiento, guiaron la resolución y crearon su inconfundible imagen
emparentada con los otros Correos del período. Se constituyó así un cuerpo arquitectónico con
la unidad, coherencia y magnitud suficiente para ser todavía hoy una referencia ineludible en la
ciudad y en el país.

La ubicación, en la intersección de la Avenida Luro y la calle Santiago del Estero, no fue


casual. Su posición pretendió absorber la gran masa turística y a la vez las necesidades de la
gran actividad del centro marplatense (comercio, finanzas, empresas y servicios) nucleados en
su entorno.

Desde el Estado se propuso una tipología específica para estos edificios: la de placa
exenta con basamento pero separada del mismo por un piso de transición. En el caso del Correo
de Mar del Plata, proyectado entre 1950 y 1953 y habilitado en 1958, los arquitectos constru-
yeron según esta tipología, con un primer nivel diferenciado netamente de la planta baja. El
edificio se despega del suelo por medio de una serie de columnas que atraviesan el volumen
que constituye el nivel de acceso y deja un espacio de transición entre ese volumen y la placa
-una de las primeras oportunidades de aplicación en el país de este recurso formal-; el remate
del edificio se libera del resto y se resuelve independientemente.

En el lateral del edificio sobre calle Santiago del Estero fue ubicada otra entrada casi pri-
vada, mientras que el movimiento vehicular propio de la función, se resuelve contra la mediane-
ra de Avenida Luro, en un sistema de rampa que ingresa por debajo del basamento, por donde
se accede desde la calle a las plantas de subsuelo, diseñadas para uso exclusivo del personal y
de los móviles del servicio de correo. También se independiza formalmente al sector privado
1. Desde 1949 se reconocía la -la vivienda- con un volumen disgregado del principal, al que la gran placa da la espalda y sólo
denominación de Ministerio, a partir conecta con él mediante un puente. El público accede por medio de una escalinata a un medio
de la sanción de la Constitución
Nacional reformada en ese año, que
nivel elevado, planta destinada a la atención al público. Se trata de una planta libre equipada
llevó a cabo una reestructuración de con mostradores y mobiliario especialmente pensados en conjunto con el resto del edificio,
los organismos del P.E.N. minuciosamente diseñados teniendo en cuenta su ubicación en relación con las columnas, los

98
Una imagen moderna para la comunicación en Mar del Plata:
El racionalismo del Edificio de Correos y Telecomunicaciones

Planimetrías del Correo de Mar del Plata, relevadas del proyecto definitivo fechado en 1952. Dibujó: Arq. Fabián Ramos (Fuente: Archivo CRIHDAC)

ventanales, y los espacios de circulación. Todos detalles confirman lo que puede deducirse de
los planos: la regularidad es utilizada como regla principal de la composición.

Una de las características principales es el cuerpo de oficinas contenido en la placa, cu-


yos muros principales hablan de pares opuestos (transparente/opaco; abierto/cerrado; frente/
fondo). Hacia la avenida el volumen prismático se abre con un courtain wall planta a planta, y
por el contrario, en su espalda hacia el poniente presenta una pared cerrada. La fachada indus-
trializada, de paneles vidriados estrictamente modulados, colabora con la imagen institucional
y brinda un componente altamente tecnológico para la época. Las plantas libres aportan flexibi-
lidad y adaptabilidad al cambio. Los paneles vidriados y opacos son utilizados para dividir áreas
y delimitar sectores de trabajo. En cuanto al equipamiento interior, el sistema de calefacción por
radiadores, pensado como objeto de diseño, prevé los artefactos dentro del mobiliario, incor-
porándolos a los pupitres y a los mostradores y dejando la ventilación necesaria a través de un
entramado metálico que lo recubre.

Por su parte, el coronamiento está conformado por una lámina de hormigón suspen-
dida, con caladuras. La cubierta simula despegarse, pero sus bordes apoyan en vigas acartela-
das que descargan en los pilotis que traspasan todo el conjunto. El núcleo circulatorio vertical
atraviesa y abastece al último nivel, con techo de losa y dos bóvedas de láminas de hormigón.
El remate del conjunto lo constituye el tanque de agua revestido de mosaico veneciano, una
extensión del mencionado volumen circulatorio que vincula al edificio. Una caja anexa alberga
las viviendas del jefe y del inspector en dos plantas que se vinculan a la placa principal con un
puente. Esta caja emplea el mismo criterio que la placa principal: un volumen atraviesa la losa y
alberga los tanques. Sobre la calle Santiago del Estero el cerramiento del basamento se convier-
te en parasoles verticales metálicos y graduables.

Los materiales más utilizados son metal, hormigón, vidrio, mármoles, venecitas, reves-
timiento de piedra regular. Se explota al máximo la belleza intrínseca de los materiales y la
elegancia de las soluciones técnicas, en oposición al uso del ornamento. Materiales y revesti-
mientos cuidadosamente seleccionados facilitan la conservación de los sistemas de oficinas al
requerir poco mantenimiento.

99
Edificio de Correos y Telecomunicaciones de Mar del Plata. Coronamiento de la placa (Foto: A. Collado, 2012)

Algunas observaciones finales


Hasta la inserción de la arquitectura moderna en la Argentina, se consideró fundamental
que los elementos puestos al servicio del hombre no desvirtuaran el paisaje natural sino que lo
integraran a él. En Mar del Plata esto se veía claramente con las construcciones livianas de made-
ra, chapa y lona en los balnearios, las casas pintoresquistas, las pasarelas de madera, los caminos
y escalinatas de piedra en los acantilados, la vegetación que parecía brotar espontáneamente
de las grietas en las piedras del Parque San Martín o que se volcaban en cascadas en los fuertes
taludes del Paseo Jesús de Galíndez, General Paz, Playa Saint James, Playa de los Pescadores y en
el Parque Irigaray de La Perla.

La modernidad, por el contrario, introdujo un cambio radical en esta visión de la arqui-


tectura, desplazando la actitud de mímesis por otra de neta contraposición a lo natural impo-
niendo el paisaje artificial de volúmenes de cemento armado y cuerpos compactos, tal es el
caso del Edificio de Correos local. Podemos decir que existió en la Argentina, respecto de la
arquitectura moderna, la dificultad de adaptar un estilo eurocéntrico a una realidad periférica,
que cultivaba sus propias reglas. Al mismo tiempo este conflicto se agravó por la resistencia
ofrecida desde la arquitectura académica con respecto a las vanguardias modernas. A pesar de
ello, los edificios de Correos y Telecomunicaciones construidos en las grandes ciudades o en
pueblos de la provincia, manejan un mismo código formal, logran imponer las reglas del len-
guaje racionalista y colaboran con la expresión de una imagen moderna del Estado, mostrando
que bajo ciertas circunstancias, la modernidad arquitectónica pudo ponerse al servicio de las
necesidades del país.

El uso de este lenguaje arquitectónico, de una tipología específica y una alta tecnología
para la época, fue consecuencia de varios aspectos, como los procesos de industrialización, la
economía, necesidades de la población y el desarrollo de la arquitectura en proyectos y concur-
sos impulsados por el Estado, la participación estatal y la enseñanza impartida por los centros
académicos. Cabe destacar que la infraestructura pública de servicios construida en esos años
alcanzó tal magnitud que todavía hoy constituye una referencia ineludible en el país y dejó su
huella inconfundible en Mar del Plata. Una ciudad que estaba cobrando una escala y enverga-
dura tal que la hizo necesitar de una arquitectura pública acorde.

100
El correo, en Neuquén

El correo, en Neuquén

Dra. Arq. Liliana Lolich


CONICET, Universidad Nacional de Río Negro

La ley 14184 establecía que se construirían cuarenta y un nuevas sucursales de correo


en todo el país. Sancionada en 1952, aprobaba el Segundo Plan Quinquenal del gobierno pero-
nista. De este modo, se iniciaba, en la ciudad de Neuquén, la concreción de una obra esperada
durante más de medio siglo.

El correo precedió a la fundación de la ciudad, al instalarse en el pequeño núcleo po-


blacional conocido como paraje Confluencia1. En 1902 se inauguró la estación de ferrocarril y
recién dos años más tarde se fundó formalmente la ciudad, como nueva capital del entonces
Territorio Nacional de Neuquén. El primer trazado urbano fue un damero cruzado por diagona-
les y ubicado al norte de la estación, con un importante eje central, actual avenida Argentina; el
caserío que ya existía al sur y, seguramente, la dinámica ferroviaria, determinaron la necesidad
de urbanizar también ese sector, donde estaba el correo.

La ausencia de planificación y la especulación determinaron que, a juicio de Vapnarsky,


la ciudad de Neuquén haya sido desde sus inicios “el caso más notorio en todo el norte de la Pata-
gonia de dispersión y expansión innecesaria e inadecuada del tejido urbano”2. Su función primor-
dial estuvo dominada por las actividades terciarias, fundamentalmente la administrativa siendo
desde 1922, ciudad cabecera del Distrito 22 de Correos y Telégrafos con jurisdicción sobre el
resto del Territorio Nacional de Neuquén, el de Río Negro y parte del de Chubut y La Pampa e,
incluso, la localidad de Colonia Las Heras, en Santa Cruz3.
1. Nombre derivado de la condición
En 1941 y debido a las reiteradas hipótesis de conflicto con Chile, la 6ta. División del Ejército de ser punto de encuentro de los
fue trasladada desde Bahía Blanca a Neuquén, también se estableció allí la sede de la XII Agrupación afluentes que forman el río Negro.
de Gendarmería Nacional y del Batallón de Ingenieros en Construcciones. Sumados a la guarnición
2. Vapnarsky, César. Pueblos del
militar preexistente, estos organismos convirtieron a Neuquén en un importante centro militar. Norte de la Patagonia 1779-1957.
Gral. Roca, 1983; p 189.
En 1955, el Territorio Nacional adquirió la condición de provincia aunque se efectivizó
3. Nordenström, Julio. El Cartero. Las
tiempo después debido a la abrupta interrupción del proceso a causa del golpe militar que memorias de un auténtico neuquino
derrocó al presidente Perón. El incremento de la explotación petrolera en los yacimientos de (relatos). Neuquén: Fondo Editorial
Plaza Huincul y la provincialización impulsaron el desarrollo local. Estos cambios favorecieron Neuquino, 1999; pp. 44 y 49.
un crecimiento poblacional explosivo “los 13.000 habitantes escasos que se pueden estimar para
4. Vapnarsky, C. Op. Cit., p. 193.
1950, eran casi 27.000 en 1960”4.
5. S/a. “Una obra monumental.
En ese contexto, al edificio del Correo se lo veía “como un complejo sobredimensionado”5 Edificio de Correos y Telégrafo” en
Neuquén 95 Aniversario. Neuquén
para las necesidades del momento y del paisaje urbano que se asemejaba más bien a un subur- (separata), 1999.
bio. En 1955 se lo anunciaba como “el primer edificio alto de la ciudad”6 pues las construcciones
más audaces apenas superaban los dos pisos de altura. La obra impactó desde el inicio de su 6. S/a. Neuquén 1904/2004. El libro
de Oro del Centenario 23. Año
construcción, ya que era un verdadero acontecimiento ir a ver la excavación para el subsuelo,
6. Sección Especial. Neuquén:
algo inédito en la localidad. Neuquén por Siempre; septiembre-
octubre, 2004.

7. Nordenström, J. Op. Cit., p. 59.


Una obra monumental para una pequeña ciudad
8. “Inauguran hoy el edificio para
Fue proyectada por el Arquitecto Alberto Ochoa entre 1953 y 1954. La construcción co- el Distrito 22 de Correos” en diario
Río Negro, Gral. Roca; 08/05/1960,
menzó de inmediato y la realizó la empresa Mur Hnos SRL. Según Nordenström7, Rodolfo Poljak
p.1. “Nuevo edificio para correos
se ocupó de la ejecución mientras que la obra fue inspeccionada por el Ingeniero Adolfo Mori- en Neuquén” en diario La Nación,
coni. Con una inversión total de $ 25.000.000, fue inaugurada el 8 de mayo de 19608. Buenos Aires; 08/05/1960; p. 11.

101
Obreros que participaron en la construcción, en el salón ppal. poco antes de finalizar las obras (Fuente: Arch. Histórico Mun. de Neuquén)

A docientos metros de la avenida principal, el terreno era un solar en la esquina de Ri-


vadavia y Santa Fe y había sido donado por vecinos de la localidad. En el encuentro de calles
confluye una de las diagonales, enfrente de la cual estaba la sede del Automóvil Club Argentino,
obra de Antonio Vilar, recientemente demolida.

Merecedor del reconocimiento como una de las obras más valiosas de arquitectura mo-
derna de la Patagonia, el edificio de la ciudad de Neuquén presenta analogías corbusieranas con
otras sedes de correo, pero en éste, es particularmente destacada la influencia ejercida por la
arquitectura moderna brasilera, heredera del maestro suizo. Como referente reiterado aparece
el edificio Gustavo Capanema (1936), cuyo nombre recuerda al ministro de Educación de Brasil
(periodo 1934-1945) durante la presidencia de Getúlio Vargas, responsable de las políticas que
hicieron posible la construcción de esa paradigmática obra, de notable adaptación regional.

Edificio del Correo de Neuquén. Fachada principal orientada al sur. Foto: Bazzana, 1960 (Fuente: Arch. Histórico Pcial. de Neuquén)

102
El correo, en Neuquén

Planimetrías del Correo de Neuquén, relevadas del proyecto original de Ochoa, fechado en 1954. Dibujó: Arq. Fabián Ramos (Fuente: Archivo CRIHDAC)

El correo, con un volumen prismático (placa desarrollada en planta baja y cuatro pisos,
más subsuelo) que se articula con construcciones de menor altura y de marcada horizontalidad,
reitera el esquema compositivo del edificio carioca y de la mayoría de las sedes de correo con-
temporáneas. Destacamos, además, como repertorio de semejanzas: la volumetría de la placa
separada del basamento por un entrepiso con balcones entrantes –a modo de logia- y rematada
por el característico tanque de agua revestido en venecita color celeste; la correspondencia en-
tre forma y función, destinando la placa para las actividades básicas de correo y el resto para las
áreas de apoyo, servicio y mantenimiento; la separación de los elementos estructurales median-
te el empleo de pilotis revestidos con venecita como estructura de sostén de la placa; grandes
paños ciegos contrastados con grandes planos vidriados y logias; la liberación de un espacio
central destinado a playa de maniobras; el emplazamiento en esquina, con ausencia de ochava;
el especial tratamiento para la sala de atención al público como generoso espacio de planta
libre caracterizado por su luminosidad, amplitud y la característica presencia de los pilotis; los
elementos decorativos y artísticos como complementos de la arquitectura.

Entre las singularidades, en cambio, presenta la planta baja elevada medio nivel y a la
cual se accede desde una escalera, que originalmente estaba en voladizo. La escalera volada
se repite en el acceso a los consultorios, desde calle Santa Fe. La sala de atención al público no
sólo fue diseñada en base a los elementos que contribuyen a crear divisiones virtuales sino que,
además, los pisos evocan los dibujos ondulantes que ideó Burle Marx para los pavimentos de
la arquitectura moderna de Río de Janeiro. Siguiendo el mismo referente, sobre el muro media-
nero, el escultor Héctor Sixto Nieto, realizó un mural, apelando también a planos ondulantes de
color, sobre los que sobrepuso una rectilínea estructura metálica, a modo de contraste y síntesis
formal de estas arquitecturas.

Los frentes están revestidos con placas cementicias rectangulares y, nuevamente, vene-
cita en franjas de colores sobre la escalera de entrada, también en otros paños de la planta baja,
además del tanque de agua ubicado en la azotea.

103
Acto de inauguración el 8 de mayo de 1960. Detrás de
los asistentes se distingue el mural de venecitas y metal.
(Fuente: Arch. Histórico Pcial. de Neuquén)

Edificio del Correo de Neuquén en la actualidad. Fachada sur (Foto: L. Lolich, 2013)

La gran mayoría de las carpinterías son originales, con marcos de madera y hoja placa de
madera en puertas. En ventanas predomina la perfilería de hierro con sistema de brazo de em-
puje. En algunos sectores del área de consultorios médicos y farmacia, el muro exterior aparece
reemplazado por paños de ladrillos de vidrio.

Estado de conservación
En líneas generales, la obra se conserva en buen estado, más por mérito de la calidad de
la construcción y de los materiales empleados que por las inversiones realizadas en su mante-
nimiento. A ello se debe que no se pueda usar el último piso. El resto del edificio se encuentra
en uso casi en su totalidad, merced a que Neuquén sigue siendo central regional, con jefaturas
zonales. Esto determina que el uso del edificio sea intenso pues se trabaja las veinticuatro ho-
ras del día, con las correspondientes áreas de logística y distribución, conservando, también,
el servicio médico. Se han perdido, en cambio, las dependencias vinculadas al mantenimiento,
tales como el área de cerrajería y carpintería, amén de los talleres mecánicos para reparar los
vehículos de la empresa.

Entre los cambios más notables, señalamos el cierre parcial de la logia para ampliar las
oficinas del sector y el cerramiento por debajo del voladizo de la escalera de acceso. Contiguo
a la entrada había dos escudos nacionales, uno sobre cada calle. El agregado de cartelería so-
brepuesta oculta uno de ellos mientras que ha sido retirada la leyenda original de identificación
institucional. También se hicieron cambios de artefactos e instalación eléctrica.

Los ascensores y el sistema de calefacción siguen siendo los originales, conservándose


en uso los radiadores y la caldera. En algunos sectores se evidencian problemas de humedad en
cielorrasos y partes bajas de muros. Algunos baños fueron remodelados mientras que otros se
mantienen originales. Los herrajes de las carpinterías necesitan reparación, que se dificulta por
falta de repuestos.

104
El correo, en Neuquén

Detalle del mural que originalmente remataba el salón de atención al público, en la actualidad, y Salón de atención al público (Fotos: L. Lolich, 2013)

El correo como disparador de la renovación del


paisaje urbano
Como parte del impulso que el peronismo le dio a la arquitectura moderna desde la
obra pública, este edificio fue la primera destacable en la ciudad; poco después surgieron otros
edificios modernos, entre ellos, el Jardín de Infantes, la escuela 201, la nueva sede del Banco
Hipotecario Nacional y la Municipalidad.

El Jardín de Infantes Nro. 1 Padre José María Brentana fue inaugurado en 19629. Presenta
analogías en el sistema estructural independiente, aventanamientos continuos y recursos plásticos
que acentúan la horizontalidad, además de un salón de planta libre con pilotis. Sobre el acceso, un
frente plano estaba enfatizado por un moderno mural en cuadrícula de colores, hoy degradado.

Cuatro años después de terminado el correo se inauguró la Escuela 201, donde también
funcionó la sede de la Universidad del Neuquén10. De aspecto fabril, destaca el amplio salón
con bóveda de cañón corrido. Al oeste, el aventamiento horizontal continuo está cubierto con
parasoles verticales de hormigón mientras que el tanque de agua fue revestido con venecita
color celeste.

Como un estadio más avanzado dentro del proceso teórico de la modernidad, el Palacio
Municipal presenta una novedosa concepción estructural con un núcleo central de circulaciones
verticales y los pisos a modo de bandeja, de planta libre. Fue proyectado en 1962 por Jorge Di
Boscio y Víctor Pelli, quien participara en la corriente conocida como Casas Blancas, con reco-
nocida trayectoria en torno a la vivienda social. La demora en la ejecución del edificio –veinte
años- produjo cambios que desnaturalizaron el diseño original.
9. La documentación está firmada
por el constructor Esteban Szilagyi.
Como ocurrió en otras ciudades patagónicas, la renovación urbana llegó de la mano de
la provincialización y de ideas de progreso que lejos de interpretar la realidad local, adaptaron 10. Transformada, en 1972, en la
los modelos prestigiados. Si bien en la Patagonia el contraste se acusa más, por la breve trayec- actual Universidad Nacional del
Comahue para la cual se construyó
toria histórica de sus ciudades, la intención de parecerse a los países desarrollados se generalizó
un campus al norte de la ciudad.
a escala continental donde, al decir de la colombiana Silvia Arango, “el sueño moderno (…) con-
sistió más en ‘ponernos al día’ que en inventar un nuevo mundo.”11 11. Arango, Silvia. “El Movimiento
Moderno en Europa y América
Latina: distinciones” en Summa,
En cuanto al debate disciplinar sobre la relevancia que el peronismo le asignó a la ar- 230. Buenos Aires: Summa, octubre
quitectura moderna, los edificios de correos testimonian, al igual que las viviendas populares, 1986; p. 49.

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Municipalidad de Neuquén y monumento al Gral. San Martín (Foto: L. Lolich, 2013)
Entrada principal a la Escuela 201 (Foto: L. Lolich, 2013)

la afirmación de Petrina y Larrañaga de que “la arquitectura moderna le debe al peronismo su


popularización y su institucionalización definitivas”12.

Lanzado el desafío, la búsqueda de aquella imagen de progreso que las ciudades de las
nuevas provincias patagónicas debían demostrar, Neuquén entre ellas, incorporaron tempra-
12. Petrina, Alberto y Larrañaga,
María. “Arquitectura de masas en namente la construcción de torres en tejidos urbanos no consolidados, generando el paisaje
la Argentina (1945-1955): hacia contradictorio que hoy muestran. Lejos de seguir la voluntad regionalista de la moderna arqui-
la búsqueda de una expresión tectura brasilera, en Argentina, las vanguardias optaron por “la actitud refleja de la aceptación de
propia” en Anales del Instituto de
Arte Americano e Investigaciones
la moda, de la última ‘onda’ arquitectónica”, potenciando y promoviendo el lucimiento de la obra
Estéticas, 25. Buenos Aires: FAU-UBA, aislada, “incapaz de modificar positivamente el espacio público”13.
1985; p. 114.
Una de las estrategias para superar el subdesarrollo es acumular y aprender de la expe-
13. Gutiérrez, Ramón. Arquitectura y
urbanismo en Iberoamérica. Madrid: riencia, testimoniando así el pasado, para construir memoria. La protección de obras notables,
Cátedra, 1983; pp. 652 y 660. como es el edificio del correo que hemos analizado, aparece, entonces, como urgente necesidad.

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Edificio de Correos y Telecomunicaciones de Santa Rosa de La Pampa

Edificio de Correos y
Telecomunicaciones de
Santa Rosa de La Pampa
Dra. Arq. Liliana Lolich
CONICET, Universidad Nacional de Río Negro
Ing. Cristina Covas

La construcción de un edificio de esta envergadura en una joven ciudad como era San-
ta Rosa en la década de 1950 aparece justificada por razones geopolíticas. Su ubicación cen-
tral dentro del territorio nacional le confiere especial relevancia en materia de comunicación
e interconectividad con el resto de las provincias, favorecida por el cruce de caminos interre-
gionales y por contar con servicio ferroviario. Como capital de la provincia de La Pampa, esas
ventajas comparativas eran propicias para la concentración de importantes flujos comerciales
y culturales.

En 1951 fue sancionada la ley nacional 14037, declarando provincia al, hasta entonces,
Territorio Nacional. Un año después se le asignaba el nombre de Eva Perón, denominación que
fuera cambiada por la actual tras el golpe militar de 1955. Santa Rosa había sido fundada en
1896 con un trazado en forma de la cuadrícula y atravesada por la red ferroviaria inaugurada a
sólo cinco años de su fundación. El crecimiento posterior modificó su morfología, que se volvió
tentacular, tensionada por la dinámica de las rutas, especialmente las nacionales 5 y 35.

Al poblamiento inicial, marcado por la radicación de un importante contingente de in-


migrantes franceses por iniciativa de Tomás Mason a fines del S XIX, se sumó un explosivo cre-
cimiento después de la provincialización y de las políticas desarrolladas por el segundo gobier-
no peronista, con fortalecimiento de su función administrativa. Un clima benigno, adecuadas
condiciones agrológicas y la centralidad con relación al área más propicia para el desarrollo de
actividades agropecuarias, fueron sus ventajas comparativas. La población tuvo un incremento
del orden del 75 % en trece años (de 14.623 habitantes en 1947 a 25.273 habitantes en 1960).
Los análisis demográficos demostraron, además, un marcado proceso de migración desde el
campo a la ciudad.

Acompañando ese crecimiento, surgieron nuevas instituciones vinculadas con la cultu-


ra, la educación y el desarrollo científico. En 1950 el Ministerio de Comunicaciones de la Nación
creó LRA3 Radio Nacional Santa Rosa y poco después la Estación Experimental en la vecina loca-
lidad de Anguil, incorporada luego al Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA). Las
actividades científicas iniciadas por esos organismos cobraron mayor impulso en 1958, tras la
creación de la Universidad de La Pampa, con carreras que acompañaron las funciones adminis-
trativas y productivas de la ciudad1. En este contexto se había dado inicio a la construcción del
edificio de Correos y Telecomunicaciones.

Una obra colosal


Las imágenes de época muestran el contraste de esta obra en relación con su entorno. El
paisaje cultural, dominado por la llanura, se conformó con arquitecturas modestas y bajas, mu-
chas italianizantes. La construcción de un edificio en altura se convirtió en un acontecimiento
social, parte del nuevo imaginario ligado a la condición provinciana recién asumida, entendida
como un momento histórico de cambio, que la arquitectura debía reflejar. El diario La Capital 1. En 1973, fue nacionalizada como
Universidad Nacional de La Pampa.
registraba la noticia afirmando que la “monumental obra…es ‘la avanzada edilicia más grande en
toda la Provincia’”2, destacando la envergadura que adquirían las funciones que iba a albergar: 2. “Correos” en diario La Nación.
correo, telefónica y radio nacional. Buenos Aires, 13/05/58, p. 6.

107
Felipe Traverso controlando la armadura de la losa del
tanque de agua. (Fuente: Colección part. Sr. Traverso)

Edificio de Correos de Santa Rosa. Vista hacia el acceso en la esquina de Rivadavia y Lagos. (Foto: C. Covas, 2013)

Posiblemente, el peso emblemático de ser la ciudad más importante de la provincia


que llevaba el nombre de la esposa del presidente de la Nación, fallecida en 1952, motivó el
sobredimensionamiento inicial de la obra por parte de la Dirección de Arquitectura. Así, el
Correo de Santa Rosa fue concebido en un primer proyecto de 1953, del arquitecto Eudaldo
Vidal, como un monumental edificio, con basamento y una placa, de nueve pisos de altura. Al
año siguiente, la obra se redimensionó y concretó según el diseño definitivo del arquitecto
Julio Heguilor Rocca, quien ideó una placa de menor porte, aunque no por ello, menos im-
pactante.

La construcción estuvo a cargo de la empresa Daverio, con oficinas en Buenos Aires,


que empleó operarios calificados en la zona. Los trabajos de hormigón armado fueron subcon-
Fachada norte, sobre calle Lagos. (Foto: C. Covas, 2013) tratados a la empresa Stekar-Miliano Construcciones Civiles e Industriales. Tras nueve años de
construcción, la obra fue inaugurada el 31 de agosto de 1963.3

Como en el resto de la serie, se reitera aquí la alusión al edificio Capanema construido en


Río de Janeiro (1936-1945) con el asesoramiento de Le Corbusier, por contraste entre la placa y
otras construcciones de menor altura. La primera, de 23 m de alto, domina y caracteriza la obra,
con su fachada principal sobre la calle Lagos, mientras que su lateral, sobre Rivadavia, presenta
un muro ciego. Se construyó en un terreno de un cuarto de manzana (51,65 metros x 50 metros),
con acceso por la esquina a las zonas de atención al público y a pocas cuadras de la plaza princi-
pal, centro institucional y representativo de la ciudad.

Una de las particularidades la constituye la planta baja que simula sustentar la placa, de
cuyo perfil avanza 2 metros, hasta alcanzar la línea municipal. Por encima, la interrupción de la
retícula frontal en el nivel de entrepiso, totalmente vidriado, aparece como gesto de reemplazo
de los recursos corbusieranos de despegar la placa del nivel de terreno, mientras que el basa-
mento, con cierta pesadez, procura vincularse con la escala peatonal y con el contexto urbano.

3. Las autoras agradecen muy


Sobre calle Rivadavia y en una sola planta se distribuyen los consultorios médicos, a
especialmente al Sr. Felipe continuación de los cuales aparece la unidad de viviendas desarrolladas en tres pisos -departa-
Traverso, sobrestante de la mentos para el Jefe del Correo, el Jefe de la Empresa Nacional de Telecomunicaciones, el Direc-
Dirección de Arquitectura tor de Radio Nacional y para la Mayordomía-, separados por el acceso a la playa de maniobras
durante la construcción de la
obra, su colaboración con datos y vehicular. Rodeando la playa se encuentran el garaje, sectores de apoyo y de expedición, con
documentación. empleo de estructura en forma de shed y losa plana para el techado.

108
Edificio de Correos y Telecomunicaciones de Santa Rosa de La Pampa

Planimetrías del Correo de Santa Rosa, relevadas del proyecto original de Heguilor Rocca, de noviembre de 1954. Dibujó: Arq. Fabián Ramos (Fuente: Archivo CRIHDAC)

El acceso principal presenta un recorte en la planta, en reemplazo de la ochava urbana,


mientras que el salón ofrece la espacialidad de su planta libre dejando a la vista los pilotis que
sustentan la placa. El área se complementa con las oficinas comerciales, sanitarios y dependen-
cias de trabajo de carteros. Los siguientes niveles eran ocupados por servicios telefónicos: el
entrepiso para las telefonistas y la primera planta, diseñada como planta libre y de mayor altura,
para los equipos. En el segundo piso funcionaron otras oficinas del correo y las secciones de
mantenimiento y de inspección del personal. El tercer piso se destinó a telegrafía y el cuarto y
último, a la Radio Nacional, que comprende, también, el espacio destinado a auditorio destaca-
do exteriormente por una losa curva que sobresale del techo plano.

Queda demostrada la condición emblemática que adquirió la placa laminar como refe-
rente tipológico la cual, integrada plásticamente a volúmenes de menor altura, le otorga una
singularidad arquitectónica que construyó la asociación, en el imaginario colectivo, entre forma
y función.

El uso del característico brise-soleil en el frente norte actúa como eficiente regulador tér-
mico, por proyección de sombras, protegiendo, a su vez, a las ventanas de los embates del agua
de lluvia. Así, estos parasoles de hormigón conforman una retícula superpuesta a la fachada vi-
driada a modo de segunda piel, como pantalla protectora que multiplica aleros, otorgando mayor
confort a las oficinas. El empleo de frentes vidriados continuos usados en la placa, se reitera en la
fachada de los departamentos orientados al oeste, en este caso, sin parasoles de protección.

El tanque de agua elevado, de volumetría redondeada, se destacaba por encima de la


placa no sólo por su forma sino también por su revestimiento en venecita de color celeste. Inter-
venciones posteriores lo transformaron mediante la aplicación de una película de recubrimien-
to que oculta el material original.

El correo hoy
Santa Rosa es Cabecera del Distrito 25º de Correos y Telecomunicaciones. Tras las priva-
tizaciones concretadas en la década de 1990 y el avance de nuevas tecnologías, este edificio, al
igual que las restantes sedes de correos, sufrió procesos de abandono de parte de sus instalacio-
nes, remodelaciones e incorporación de nuevos usos.

109
Contrafrente en una vista de sur a norte. Se aprecia el techo tipo shed que cubre el sector de talleres (Foto: C. Covas, 2013)

De los dos ascensores originales, uno solo se encuentra en funcionamiento mientras


que, de los usos originales, sólo se conservan los servicios de correo, administración y activi-
dades complementarias, además de la radioemisora. En distintos períodos el edificio albergó a
otras instituciones públicas como Vialidad Nacional y Poder Judicial. En el entrepiso funciona, en
la actualidad, la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual.

La falta de uso de las segunda y tercera plantas de la placa se evidencia en su estado de


abandono debido a la falta de mantenimiento, filtraciones de humedad, falencias en sanitarios
y rotura de elementos de equipamiento. De los departamentos sólo uno está habitado, por la
directora de Radio Nacional. En el nivel de acceso continúa funcionando el salón de atención al
público y dependencias. Conserva el piso original de trozos de mármol unidos con cemento ne-
gro. Algunos revestimientos originales fueron recubiertos con productos plásticos tipo Iggam.
Se han conservado en buen estado vitrinas, pupitres adosados a las paredes y el mobiliario que
alberga las casillas de correo, todos realizados en madera. En apariencia, no presenta problemas
estructurales y sólo requeriría mantenimiento y recuperación de algunos elementos notables
como, por ejemplo, el revestimiento original del tanque de agua.4

La ciudad y la arquitectura moderna


En 1950 se había inaugurado el nuevo edificio de la Municipalidad de Santa Rosa. Ubi-
cado frente a la plaza principal, se construyó en dos plantas de sobria modernidad que podría-
mos definir como una obra de transición entre un tardío Art Decó y el primer racionalismo. La
fachada sobre la calle San Martín presenta estructuras modulares aporticadas de doble altura,
de pretendida monumentalidad. En el acceso, el ritmo se interrumpe con un muro plano con
balcón, recurso que logra jerarquizar su ubicación.

4. Hasta la fecha el edificio no En 1955, recién iniciadas las obras para el edificio del correo, se concursó el anteproyecto
posee protección legal. En del Centro Cívico que albergaría los organismos provinciales: la Casa de Gobierno, las sedes de
1989 la Municipalidad de Santa
Rosa, a través del Programa de los poderes Judicial y Legislativo, y la Terminal de Ómnibus. La construcción del nuevo complejo
Relevamiento Patrimonial, comenzó estaba prevista en un terreno contiguo a la rotonda de acceso desde Buenos Aires, puerta de en-
a catalogar sitios y edificios de trada más importante de la ciudad. El proyecto ganador fue el presentado por Clorindo Testa en
interés. Con la denominación de
sociedad con Boris Dabinovic, Augusto Gaido y Francisco Rossi. Aunque no habían participado en
Empresa Nacional de Correos y
Telecomunicaciones, le fue asignado el proyecto para el Correo de Santa Rosa, vale notar que los arquitectos Rossi y Gaido formaban
el número de inventario I. p. 22. 36. parte del equipo de la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Comunicaciones, desde 1948.

110
Edificio de Correos y Telecomunicaciones de Santa Rosa de La Pampa

Municipalidad de Santa Rosa, frente a la plaza San Martín. (Foto: C. Covas, 2013).
Postal turística con la que se procuraba mostrar a Santa Rosa como una ciudad moderna (Fuente: Archivo Histórico Municipal)

El primer edificio del Centro Cívico en construirse fue la Casa de Gobierno, considerada
uno de los ejemplos más notables del brutalismo en Argentina, asumiendo esta corriente de
la arquitectura moderna impulsada por el mismo Le Corbusier con posterioridad a la Segunda
Guerra Mundial. Al igual que el Correo, fue inaugurada en 1963. Ambos, no tardaron en ilustrar
las postales turísticas de la época como imagen del nuevo paisaje urbano que se quería impo-
ner, representativo de una ciudad moderna.

Así, en un radio de 500 metros encontramos tres obras distintas y contemporáneas,


como muestra de nuestra anacrónica y tardía llegada a la modernidad: las tres representan eta-
pas diferentes en su proceso teórico. La intencionalidad monumental de la primera nos remite
a la denominada arquitectura imperial que Ramón Gutiérrez asocia a los resabios del liberalismo
y la imagen del Estado fuerte no por su papel regulador de la economía o del orden social, sino por
la ‘representatividad’ de sus ‘instituciones eternas’”5

A modo de contrapunto, la Casa de Gobierno aparece con sus geometrías angulares y re-
petitivas en composiciones complejas que, a la vez, logran una humanizada y lúdica integración
de volúmenes perforados, herederos de Chandigarh, en contrapunto con estares al aire libre
cubiertos por las características estructuras tipo paragua, repetidas en el techo de la Terminal.
Entre la obra municipal y la provincial, hemos destacado aquí el correo nacional, casual
emblema de comunicación, no sólo por su función sino también por oficiar de símbolo de un
momento de transición dentro del proceso de la modernidad. Será Testa quien se ocupe de
testimoniar, dos décadas más tarde, en las siguientes etapas de construcción del Centro Cívico,
los cambios que nos conducían hacia la posmodernidad.

Hoy, ingresados al siglo XXI, el futuro nos demanda la patrimonialización de estas obras 5. Gutiérrez, Ramón. “La arquitectura
que conformaron el paisaje urbano de la Santa Rosa de mediados del siglo pasado. Desde su imperial”, en Waisman, Marina
(Coord.) Documentos para una
notable singularidad, el correo constituye un hito indiscutible, merecedor de mejores políticas historia de la arquitectura argentina.
de protección. Buenos Aires: Summa, 1984; p. 205.

111
Los edificios de correos
como proyecto de ciudad

Mg. Arq. María Laura Bertuzzi


Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo. Universidad Nacional del Litoral

Los correos diseñados en Argentina por la Dirección de Arquitectura de la Secretaría de


Comunicaciones son objetos-manifiesto de una modernidad radical imposible. Cuando la arqui-
tectura moderna vernácula se encontró con la oportunidad de operar de manera inmejorable es
decir: con un programa de arquitectura federal que incluye a grandes y pequeñas ciudades de
todo el país, con un grupo de diseñadores de excelencia (los mejores egresados de la Escuela de
Arquitectura de la UBA) , con la tolerancia del gobierno nacional a los códigos modernos y con
condiciones económicas excedentarias, descubrió también que las ciudades ya estaban hechas
y que la resistencia de herencias dominiales y simbólicas era mayor a la que podría suponerse.
En así que los edificios se convirtieron en verdaderos hitos de modernidad y modernización de
un valor excepcional dado por su calidad individual y colectiva, pero también en la clara mani-
festación de anhelos incumplidos.

Bernardo Secchi sostiene que en la ciudad moderna (europea) se manifestaron dos fi-
guras: la continuidad y el fragmento. La primera desde el Renacimiento hasta el siglo XIX, la
segunda, desde entonces hasta el último tercio del siglo XX.1

La figura de la continuidad implicaba la noción de subdivisión infinita (opuesta a la in-


divisibilidad pre renacentista) y la utilización de materiales urbanos específicos tales como los
bloques prefabricados, la manzana, la vía porticada, la plaza, el paseo, la calle, el boulevard, el
crescent, el parque el jardín, las infraestructuras, los equipamientos, y sus combinaciones mace-
rados durante siglos. En términos espaciales implicaba continuidad social y en términos físicos
regularidad, isotropía e infinitud.

En el siglo S.XX, la figura que se consolida es la opuesta a la anterior, la del fragmento,


recuperando, según el citado autor, la tradición romántica. Esta figura conduce a una concep-
ción topológica del espacio, a la especificidad de los lugares, a la perfección de la obra en sí
misma (como un rizo) todo esto sustentado y posibilitado por la conectividad de las comunica-
ciones. Ambas figuras se alternan y la ciudad europea resulta ser una sucesión de continuidades
fragmentadas y de fragmentos develados.

La ciudad americana fue, históricamente, el lugar donde el desarrollo de la continuidad


era posible dado que, a diferencia de la ciudad europea, en el Nuevo Mundo (norte y sud Amé-
rica) había grandes espacios deshabitados, pre-existencias mucho más débiles que en Europa o,
en los casos más extremos, claras decisiones o acciones políticas de sustitución simbólica que,
en los tres casos permitían realizar el sueño de escribir sobre una página considerada en blanco,
un territorio sin memoria.

Estas situaciones, hicieron posible que en la fundación de sus ciudades, o por lo menos
en la mayoría de ellas, se realizara efectivamente la figura de la continuidad plasmada en los
trazados regulares de raíz europea. Sin embargo para el siglo XX, con el sistema urbano america-
no efectivamente consolidado, la continuidad parece, al igual que en el escenario europeo, casi
imposible pues ya se han cristalizado ciertos puntos del territorio, con premisas de organización
1. Secchi, Bernardo. “Ciudad mínimas y con formalizaciones que -en general- responden al máximo provecho económico
moderna, ciudad contemporánea sobre los criterios más bastos del arte urbano o del urbanismo.
y sus futuros”. En Ramos, Ángel
Martín. Lo urbano en 20 autores
contemporáneos. Barcelona: Las ciudades argentinas no son ajenas a estos procesos. En particular si consideramos
Ediciones UPC, 2004. los planes urbanos formulados para las mismas en el siglo XX, es evidente que la ciudad mo-

112
Los edificios de correos como proyecto de ciudad

derna radicalizada se considera inviable en los hechos, pues en su mayoría los proyectos de
urbanización no se realizan y se logran instalar, a duras penas, algunas de las ideas postuladas
por ellos que quedan como remanente en el campo disciplinar y son, en el mejor de los casos,
recuperadas parcialmente por iniciativas posteriores.

Quizás la demostración más clara de esa inviabilidad se manifiesta en el debate sobre las
acciones e ideas formuladas para la reconstrucción de la ciudad de San Juan tras el terrible terre-
moto que la afectara en 1944.2 La oportunidad de concretar el laboratorio urbano moderno, se
da de bruces contra las condiciones materiales y culturales del país, por lo tanto lo que queda a
la cultura moderna académica es recorrer el camino del fragmento. Particularmente para el caso
de los correos, la realización de un objeto urbano como manifiesto.

Es así que la aparición de los correos modernos como objetos seriales, adquiere un es-
pecial significado en tanto puede ser interpretada como el ensayo y la realización de una pieza
urbana de alta densidad en las ciudades más importantes del país. En otras palabras, la concre-
ción del programa de la placa, entendida como una versión menor de la torreo o el rascacielos
para nuestras latitudes, formulado una y otra vez por una misma comunidad de profesionales
(Dirección de Arquitectura del Ministerio de Comunicaciones de la Nación) para las principales
ciudades del interior y en un breve lapso temporal, actúan como escenarios de una comunica-
ción más eficaz del territorio nacional y, al mismo tiempo, protagonizan un arco muy diverso
de situaciones, en donde los aspectos políticos, históricos y climáticos constituían un desafío
considerable.

La serie de los correos que estudiamos aquí, en su escala urbana, devela entonces la
estrategia posible ante la continuidad imposible repitiendo una serie de invariantes:

a) en la escala de la ciudad, la ubicación de los edificios en avenidas de mayor jerarquía


y con excelente visibilidad, la elección de emplazamientos en áreas de articulación entre el cen-
tro histórico (lógicamente más resistente) y la extensión de la ciudad en lo que genéricamente
podríamos denominar las rondas o el peri centro.
b) en la escala del tejido, la atención a la graduación entre los zócalos y las placas y por
tanto entre la ciudad heredada y la ciudad futura.
c) en la escala del edificio la repetición de unos pocos elementos y materiales más o
menos innovadores según el contexto local, que contribuyeron a reforzar la idea de la serie, con
gran eficacia a los ojos de los conocedores y quizá con un poco menos de éxito, a los ojos del
ciudadano común.

Particularidades
En este artículo se han representado gráficamente sólo siete casos con la intención de
dejar en negro sobre blanco los rasgos comunes entre los edificios de mayor envergadura, sobre
todo referidos a su resolución como piezas urbanas implantados en algunas de las principales
ciudades del país. También se describe, la situación de otros casos, de escala intermedia, cuya
consideración se realizará en las siguientes líneas buscando describir las particularidades que
los caracterizan, diferencian y finalmente, relacionan.

En Santa Fe, el edificio se ubica en el predio del antiguo Parque Escolar -hoy Parque
Alberdi-, en poco más de media manzana generada especialmente para implantarlo, a partir de
la apertura de una cortada –hoy Falucho- que seccionó un fragmento del Parque. La pieza del
correo resuelve su relación con la ciudad por continuidad y por fragmentación a un tiempo. Es
continuo en tanto se adapta al sub-módulo de la manzana, generando un zócalo afín a la ciudad
histórica propia del tejido del área central en la cual se implanta; esto provoca una fluencia espa-
cial con su entorno con el uso de pieles transparentes, pero al mismo tiempo produce ruptura,
fragmentación y modernidad con la erección de una torre inusitada (para ese momento) en el
skyline santafesino. Apuesta en la orientación de su fachada, reafirmando la tesis de Secchi, a 2. Sobre este tema, ver el trabajo
la vía más potente de su entorno, la Avenida 27 de Febrero, abriéndose hacia el este y hacia la de Marcelo Vizcaíno, en esta misma
zona portuaria. publicación.

113
Presentación comparada de la inserción urbana de los edificios. Dibujo: Arq. Fabián Ramos

En la ciudad de Mendoza, el edificio se ubica también en una posición inmediatamen-


te periférica al centro, en la esquina de Avenida Colón (zócalo) y Avenida San Martín (placa),
ocupando la totalidad de una manzana que, al igual que en Santa Fe, es un sub-módulo de las
manzanas históricas definido, a partir de la apertura de una cortada. El bloque de mayor altura
se ubica sobre Avenida San Martín, con una piel de curtain wall orientada hacia el este, mientras
que un bloque un poco menor se desarrolla sobre Avenida Colón, cuya fachada se resuelve con
parasoles de hormigón, buscando adaptarse a las exigencias de las orientaciones cardinales,
pero también a las de la precisa implantación urbana y a los requerimientos morfológicos de la
esquina.

En Mar del Plata, el edificio se ubica en la intersección de la avenida Luro y la calle San-
tiago del Estero, inmediato al microcentro; aunque se mantiene la idea de basamento y placa,
el primero asume una configuración particular, ya que se define como un pequeño volumen
de dos niveles, sobre el cual se apoya la placa, mediada por un nivel de transición resuelto con
una piel de vidrio. A diferencia del planteo de Mendoza, en donde se atiende a la situación de
esquina, en este caso, la tensión predominante es la de Avenida Luro -como sucedió en Santa
Fe con la Avenida 27 de Febrero- pero esta vez el edificio aparece muy integrado a un entorno

114
Los edificios de correos como proyecto de ciudad

El Correo de Santa Fe. Vista desde la Avenida 27 de Febrero, de sur a norte, en 1959 (Foto: AGN. Dto. Fotografía, nº inv. 275750)

de escala monumental que hoy se halla mejor definido y consolidado que en el momento de su
construcción; aquí la placa se inserta como una pieza más en la imponente avenida, subordi-
nada su altura a un orden más general, con lo que se hacen menos evidentes sus innovaciones
lingüísticas.

El correo de Córdoba, está ubicado en la esquina de las avenidas Colón y General Paz,
apenas por afuera de la ronda de bulevares de la ciudad histórica, ocupando media manzana.
Aprovecha también, como en el caso de los anteriores edificios, la presencia de dos potentes
ejes viales. Sobre Avenida Colón se resuelve con un zócalo menor y sobre General Paz con una
placa, ambas fachadas ligeramente recedidas y adaptadas a la condición de esquina, tal como
sucedía en Mendoza.

El edificio Movimiento, en Buenos Aires, destinado a centro de servicios para la flota


vehicular de la Dirección General de Correos, tiene un programa funcional diferenciado de las
sedes postales, aunque su lógica de emplazamiento responde a criterios similares. Es el último
que se presenta aquí dentro de la serie de torres , tratando de analizar la ubicación de los edifi-
cios de mayor porte en las ciudades de mayor escala. Se localiza en una manzana triangular, en
Retiro, en un fragmento urbano determinado por dos grandes autovías: la Avenida Presidente
Ramón Castillo y la Avenida Presidente Arturo Illia y se encuentra a sólo 400 m del edificio de
la Estación Terminal de Retiro, frente a la zona portuaria. En este caso junto al zócalo y a la pla-
ca, aparece un tercer elemento, un bloque de cocheras de seis pisos. El valor emblemático del
emplazamiento urbano, en una puerta de la hoy Ciudad Autónoma de Buenos Aires, aparece
contrastado con el desarrollo de la Villa 31, que circunda al edificio por el sur y el este.

Las ciudades de San Juan, Posadas, Corrientes, Santa Rosa de La Pampa y Neuquén, re-
presentan la resolución del mismo programa en menores escalas.

En el caso de San Juan, que al momento de levantarse el edificio era centro del debate
sobre el urbanismo moderno en el país (enmarcado en los condicionantes económicos -hipote-
cas- y en las ideas de ciudad contemporánea), el Correo se ubica también sobre la vía de mayor
jerarquía, la Avenida José Ignacio de la Roza o Avenida Central, el nuevo eje cívico propuesto
para la reconstrucción. Se adapta a los requerimientos edilicios de la nueva San Juan y se desa-
rrolla en sólo tres pisos, conformando una recova. Retoma a su vez algunas de las opciones an-
teriores, en tanto coexisten la integración con la ciudad proyectada (el plan de Pastor prefiguró

115
una ciudad de baja densidad), la apertura hacia su entorno inmediato (pilotis, fluencia espacial
y transparencia en la planta baja) y una modernidad rabiosa en la terraza, en las texturas con
formas pre-brutalistas y reflejos de las venecitas.

En Posadas el edificio se ubica en la esquina de Bolívar y Ayacucho y ocupa solamente


un cuarto de manzana y en vez de la placa desarrolla una tira de cuatro pisos y azotea con direc-
ción Este-Oeste, conformando la fachada sobre Bolívar. Reitera el repertorio formal y lingüístico
moderno, adaptado a la condición de una ciudad de menor escala. A su lado, el edificios de
Hotel y Oficinas para el Instituto de Previsión Social de Misiones o IPSM, (primer premio de un
concurso nacional de anteproyectos) proyectado por los arquitectos Mario Soto y Raúl Rivarola
(1959) adoptó el mismo repertorio formal y consolidó un tramo característico de la ciudad, re-
cientemente modificado por las intervenciones realizadas en este último.

El edificio de Corrientes mantiene la ubicación de un cuarto de manzana y la solución


de subsuelo, planta baja, con recova y cuatro pisos, que se desarrolla en la esquina de las
calles San Martín y San Juan, adaptando la solución arquitectónica a las particularidades de
la ciudad.

Por último, Neuquén y Santa Rosa conforman el final de esta serie, que ha dejado afuera
a otros casos que no han sido analizados en profundidad en este trabajo pero que son también
muy elocuentes en cuanto verifican las consideraciones generales ya expuestas y las conclusio-
nes de este escrito.

En Santa Rosa de La Pampa el edificio se resuelve en un cuarto de manzana, con subsue-


lo, un basamento y una placa baja de cinco pisos que, por tratarse de una ciudad de moderada
escala, generó un gran impacto simbólico, pues introdujo importantes expectativas de cambio
para la misma. La obra se emplaza en la encrucijada de Rivadavia y Lagos, atendiendo con su
resolución material a las particularidades climáticas del lugar.

El edificio de Neuquén se organiza a partir de un basamento (con subsuelo), un piso de


transición y una tira baja de tres pisos y azotea, ubicada en la intersección de las calles Rivadavia
y Santa Fe, también en un cuarto de manzana.

A pesar de sus diferencias en superficie, estos últimos cuatro edificios manifiestan una
escala urbana similar, todos llegan a los cinco pisos (independientemente de los subsuelos), se
organizan en cuartos de manzana y se integran más al tejido histórico que los primeros casos
referidos. San Juan y Posadas constituirían situaciones particulares el primero por el contexto de
la reconstrucción y el segundo por la constitución de un pequeño tramo urbano, junto al Hotel
y oficinas del IPSM

Conclusiones
Como se ha visto en líneas anteriores los edificios de correo resuelven con simplicidad
situaciones y demandas diversas. Se ubican en el peri centro en las ciudades más grandes y un
poco más próximos al área central en las ciudades menores, resolviéndose en manzanas ente-
ras, medias manzanas y cuartos según la complejidad del programa y de la ciudad en la cual se
insertan. Atienden a las condiciones del entorno en cuatro cuestiones principales: la orienta-
ción, las disposiciones normativas, la relación con el tejido existente y, sobre todo, la visibilidad,
con lo que quizá el mayor aporte de estos edificios, en términos de continuidad y fragmento es
la resolución de una serie que –aunque algo retrasada en términos del debate arquitectónico
internacional- fue portadora de modernidad para la cultura urbana local, casi como manifiesto
de una sociedad y una arquitectura deseadas, como se decía al inicio de este artículo. En la
concepción de la serie reside la recuperación de la continuidad, paradójicamente, desde el frag-
mento. Para esos edificios la ciudad es la del automóvil, la de la movilidad, la del crecimiento,
en donde estas piezas contribuyen a su consolidación y desarrollo como hitos urbanos de un
futuro anhelado.

116
Artistas gráficos en correos y telecomunicaciones (1930-1956). Algunas notas

Artistas gráficos en correos y


telecomunicaciones (1930-1956).
Algunas notas
Dr. Rodrigo Gutiérrez Viñuales
Universidad de Granada

La atención dispensada por Correos y Telégrafos a todo lo relacionado con la gráfica re-
dundó en la incorporación a su plantel, sobre todo a partir de los años 30, de una serie de artistas
activos en el ámbito publicitario y de la ilustración de libros y revistas. Con el concurso de éstos,
revitalizará y modernizará sus impresos, fueran estos la Guía, los libros y revistas de la entidad,
publicaciones en general y las propias estampillas. No nos proponemos aquí un estudio exhaus-
tivo de todas estas producciones, guiándonos simplemente el objetivo de aportar algunas notas
que puedan dar noticia y servir en el futuro para quienes deseen profundizar en estas sendas.

En ese panorama surge fundamentalmente la figura de Amadeo Dell’Acqua, de amplia


actividad editorial durante los años 30 como ilustrador de libros y, en lo estético, continuador
de ciertas huellas dejadas por Alejandro Sirio, moviéndose a la vez entre propuestas simbolistas
y déco en las que no elude su especial interés por el diseño tipográfico. Gracias a su cercanía
con Domingo Viau, Dell’Acqua se convertiría en autor de varios trabajos en la, a veces, lujosa
editorial El Bibliófilo, además de obtenerlos con otras casas. En ese tiempo, Dell’Acqua participó
activamente como ilustrador de ediciones de temáticas de carácter histórico (Rosas, Correos y
Telégrafos de la Argentina, la conquista del Perú, el viejo Buenos Aires), además de impulsar,
junto a Oscar Pécora, la difusión del grabado argentino en el interior, iniciando simbólicamente
la acción en 1935 en la Biblioteca Sarmiento de Ushuaia, en la que se considera la primera expo-
sición de arte realizada en la ciudad austral.

Vinculado a Correos y Telégrafos, Dell’Acqua ilustrará varios números de la Guía de la


empresa que comienza a publicarse en enero de 1930, y que incluye fotografías, mapas, carteles
publicitarios y nutrida información. Aunque sin duda su labor más extensa la desarrollará junto Amadeo Dell’Acqua. “Cabina donde se transportaban
a Ramón de Castro Esteves en los cinco tomos que éste publica, entre 1934 y 1952, sobre la valores y correspondencia en los paquebotes”.
Historia de Correos y Telégrafos de la República Argentina, obra que, como reza en su portada, fue (Fuente: R. de Castro Esteves. Historia de Correos y
galardonada con medalla de oro por el IV Congreso de Historia Nacional y Americana celebrado Telégrafos de la República Argentina. T.II. Bs. As., 1938)
en Buenos Aires en 1933, con primer premio en la primera Exposición de arte del personal de
Correos y Telégrafos en 1934, y con un voto de aplauso por el Tercer Congreso Internacional de
Historia y Geografía de América, llevado a cabo en Buenos Aires en 1936.

Dell’Acqua incluye en los mismos varias y notables escenas de carácter histórico, desde
la época prehispánica a la contemporaneidad, además de retratos de reyes, virreyes y otros per-
sonajes de la colonia y de la época independiente, conformando un amplio compendio sobre
la historia del correo en América en general y en el Río de la Plata en particular La estética de
tales imaginarios se acerca notablemente al detallismo preciosista de las ilustraciones de Sirio, a
través del libre y virtuoso juego de la línea y con pormenores tan significativos como la expresi-
vidad de los ojos de los protagonistas, exageradamente abiertos.

Estas composiciones de temática histórica serían reutilizadas por Dell’Acqua años más
tarde, al encargársele, para diferentes sedes de la empresa, la realización de pinturas murales
representativas del devenir del correo en la Argentina a lo largo de los siglos, obras, algunas de
ellas, estudiadas o referidas en otros capítulos del presente libro. Podríamos mencionar los dos
murales de 6 x 2 mts., titulados Las comunicaciones marítimas de la primera época y Las comuni-
caciones modernas, realizados en 1945 para la sala de despacho del Correo Central en Buenos
Aires. Y por supuesto los tres que, en 1951, se ubicaron en el hall principal del edificio de Correos
en Mendoza, en que abordaba la historia de la ciudad, la del correo de la región, y las comunica- 1. Ver el trabajo de Graciela Moretti
ciones postales, telegráficas y telefónicas, tal como lo reseña Graciela Moretti en su ensayo.1 en esta misma publicación.

117
Amadeo Dell’Acqua. “Trasbordo de mercaderías y correspondencia en el puerto de Buenos Aires”
(Fuente: R. de Castro Esteves. Op. Cit.)

Otras dos sendas gráficas que va a transitar Dell’Acqua en el marco de Correos y Telé-
grafos serán el diseño de estampillas y la realización de ilustraciones de tapa e interiores de
la Revista de Correos y Telecomunicaciones2, que comenzó a publicarse en septiembre de 1937.
Estas tareas serán compartidas con otros artistas, agrupados en la Oficina de Propaganda de
Correos dirigida por Dell’Acqua, algunos de ellos poco conocidos en el marco de la historia del
arte argentino como Eduardo Miliavaca, Horacio Álvarez Boero o Héctor Amadeo Viola, perfec-
cionados en sus labores gráficas junto a Dell’Acqua, y cuya labor se extendería desde los años 40
hasta los 70 inclusive, y en algún caso dilatándose algo más.

Particularmente vitalista será el periodo peronista, en el que los artistas nombrados de-
sarrollaron una ingente labor gráfica tanto en la ornamentación de sellos postales como en la
citada revista, la que a menudo rellenará páginas con fotografías de actos de Perón y Evita, y
con retratos de ambos, en solitario o con escenario social apropiado. En enero de 1949 Correos
Amadeo Dell’Acqua. EFIRA, Bloque de sellos pasó a depender de la flamante Secretaria de Comunicaciones de la Nación, que después sería
postales. Huecograbado sobre papel Ministerio y, más adelante, Secretaría de Estado de Comunicaciones.
(Fuente: Casa de Moneda, Bs. As., 1950)
La labor de Dell’Acqua y sus colaboradores se caracterizó por la creación de numerosos
imaginarios alegóricos vinculados a la riqueza, la producción y la exaltación de los valores pro-
movidos desde el estado, muchos de los cuales fueron estudiados por Marcela Gené.3 Estampil-
las como las que diseña Dell’Acqua sobre los Derechos políticos de la mujer (1951), o la conmemo-
rativa del centenario de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (1954) así lo atestiguan. Para esta
última se vale de una representación alegórica en el que una mujer reclinada, sostiene con el
brazo un hato de trigo, mientras que con la otra introduce una espiga dentro de una alcancía,
2. La revista se denominó una imagen que había sido diseñada seis años antes e incluida como cubierta de la Revista de
inicialmente “…de Correos y Correos y Telecomunicaciones de abril de 1948.
Telégrafos”, hasta que en 1946 el
Organismo cambió su nombre por
Administración General de Correos
Los temas que trata Dell’Acqua al diseñar estampillas resultan muy versátiles, desde la
y Telecomunicaciones. imagen del potente avión en vuelo que sirve para conmemorar el décimo aniversario de las
líneas aéreas del Estado (1951) hasta la vasija con decoraciones indígenas que emblematiza los
3. Gené, Marcela. Un mundo feliz. 400 años de fundación de Santiago del Estero (1953), pasando por las simbolistas y ligeramente
Imágenes de los trabajadores en
el primer peronismo, 1946-1955. vanguardistas creaciones correspondientes a la celebración de la Conferencia plenipotenciaria
Buenos Aires, FCE, 2005. internacional de Telecomunicaciones (1954) o los retratos de Evita, de ese mismo año, recorda-

118
Artistas gráficos en correos y telecomunicaciones (1930-1956). Algunas notas

Amadeo Dell’Acqua. Cubierta del número 128 de la Revista de Correos y Telecomunicaciones, Bs. As., abril de 1948, y Amadeo
Dell’Acqua. Centenario de la Bolsa de Cereales. Sello postal. Huecograbado sobre papel (Fuente: Casa de Moneda, Bs. As., 1954)

torios del segundo aniversario de su fallecimiento. De todas las series de Dell’Acqua sin duda,
por sus componentes gráficos, destacaríamos la que realizó en agosto de 1950 con motivo de la
Exposición Filatélica Internacional EFIRA, la que representa distintos momentos del sello postal:
el dibujo, el grabado, la prueba, el estampado y la carta, añadiéndose como sexta de la serie el
retrato de José de San Martín, apropiado para la festividad del Año del Libertador.

Respecto de los artistas citados párrafos atrás, que se formaron junto a Dell’Acqua y co-
laboraron en el seno de la Oficina de Propaganda que éste dirigía en Correos, Eduardo Miliavaca
realizará varias cubiertas para la revista institucional, alternando con otras actividades como
la ilustración de libros, destacando su aporte gráfico al poemario Veneración (1950) de María
Raquel Adler. Respecto de Horacio Álvarez Boero, fue un personaje singular: a principios de los
años 40 era trompetista de una banda de jazz junto a dos compañeros de la Escuela de Bellas
Artes, Geno Díaz, quien sería notable humorista, y Carlos Alberto Casalla, a quienes se uniría
el hermano de éste, Luis María; también sería uno de los fundadores del Bop Club Argentino, Amadeo Dell’Acqua secunda al ministro de
a la par de ser notable erudito en temas de cine clásico norteamericano. En cuanto a Héctor Comunicaciones Nicolini en la firma del acta al
Amadeo Viola, se formó en varias instituciones en dibujo, pintura, decoración y escenografía. Su inaugurar la sucursal de San A. de Areco, mayo de
ingreso a la Oficina de Propaganda de Correos fue relativamente tardío, en 1953, sólo tres años 1949 (Fuente: Revista de C y T, 142-43, Bs. As., 1949)
antes de que la misma fuera desmantelada durante la Revolución Libertadora. Los tres artistas
continuarán a partir de entonces sus labores como diseñadores de sellos postales en la Oficina
de filatelia, siendo particularmente prolífica su acción en los años 60 y 70. Alguno, como Álvarez
Boero, se haría más visible gracias a la ilustración de las cubiertas de varios de los libros de la
Colección El pasado argentino que, bajo la dirección de Gregorio Weinberg, la Editorial Hachette
publicó en Buenos Aires durante los años 60; entre otros podemos mencionar Viaje al país de los
araucanos (1960) y Callvucurá, Painé, Relmu (1961) de Estanislao Zeballos, o Viaje al Plata (1968)
de John Miers.

Finalizamos este breve recorrido aludiendo a otra institución, la Caja Nacional de Ahorro
Postal, fundada en 1915 y que estuvo íntimamente ligada a Correos y Telégrafos, en tanto los
empleados de ésta eran agentes de aquella al recibir los depósitos e insertar en las libretas de
ahorro estampillas por valor equivalente, o entregar efectivo cuando el ahorrista decidiese reti-
rarlo. La Caja Nacional de Ahorro Postal también potenció las artes gráficas, fundamentalmente
a través de afiches propagandísticos. El cartel como expresión artística se hallaba consolidado

119
Bartolomé Mirabelli. “El ahorro hace del cobre oro” (1931). Cartel para la Caja Nacional de Ahorro Postal. (Fuente: Revista de C y T, 128, Bs. As., 1948)
y Andrés Guevara. “El ahorro es el obrero de la fortuna” (1930s). Cartel para la Caja Nacional de Ahorro Postal. (Fuente: Revista de C y T, 128, Bs. As., 1948)

en la Argentina de finales de los años 20, en buena medida gracias a la proliferación de agencias
de publicidad como asimismo por la acción de artistas de la talla del francés Lucien Achille Mau-
zan, de dilatada y reconocida trayectoria como ilustrador y diseñador de carteles en Europa, que
durante el lustro en el que permaneció en la Argentina (1927-1932) fue autor de una de las imá-
genes más trascendentes en la historia de la publicidad argentina, la famosa cabeza de Geniol.

En el marco de la Caja Nacional de Ahorro Postal, destacamos fundamentalmente a dos


olvidados de la modernidad argentina, Bartolomé Mirabelli, nacido en Italia, y el paraguayo An-
drés Guevara, autores de carteles para la empresa. El primero firmaría en 1931 el que llevaba
el lema El ahorro hace del cobre oro al que Amadeo Dell’Acqua se referiría años después: “…
Mirabelli, tomando como motivo básico el sueño de los alquimistas, que se hace real solamente por
medio del ahorro, consigue un feliz afiche pleno de sugestión, directo y atrayente, tanto por su col-
orido como por su composición, factores que lo hacen de un gran valor publicitario”.4 Respecto de
Guevara, también a principios de los años 30 elaboró bajo lenguajes y tipografía art déco el que
reza El ahorro es el obrero de la fortuna del que Eduardo Miliavaca destacaría la figura principal,
Eduardo Miliavaca. Cubierta del
número 140-41 de la Revista de Correos la de un herrero empuñando un martillo y machacando sobre un yunque, simbolizando la forja
y Telecomunicaciones, Bs. As., 1949 del porvenir a través del ahorro.

Otros artistas, al igual que Mirabelli y Guevara, se citan en el número de abril de 1948
de la Revista de Correos y Telecomunicaciones, en amplio artículo dedicado a la Caja Nacional
de Ahorro Postal, reproduciéndose a la par sus carteles; son Osvaldo M. Ventura, Barranco, Al-
4. Revista de Correos y fredo Pachelo y B. Juan Dell’Acqua, chileno de origen y sin parentesco aparente con Amadeo
Telecomunicaciones, Buenos Aires, Dell’Acqua, que en los 30 se reveló como ilustrador vanguardista, aunque su obra está aun por
abril de 1948, p. 15. ser revalorizada.

120
Trabajo Postal y Arquitectura Pública. Funciones e Imaginarios de Modernidad

Trabajo Postal y Arquitectura


Pública. Funciones e Imaginarios
de Modernidad
Dra. Cecilia Dinardi
London School of Economics and Political Science (LSE)

El interés de la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Comunicaciones en la crea-


ción de edificios de correos modernos durante el primer peronismo revela la existencia de una
sugestiva vinculación entre correos y modernidad. Ya hacia finales del S XIX, cuando el monu-
mental Palacio de Correos y Telégrafos comenzó a edificarse, encontramos una fuerte narrativa
oficial basada en ideas de modernidad que dio forma al proceso de construcción material del
edificio. Se trataba de una modernidad imbuida de un ideario iluminista de progreso y civili-
zación, inspirado en la experiencia de ciudades europeas que actuaban como referentes valo-
rativos a la hora de pensar el propio proyecto de modernidad latinoamericana. Estas ideas de
modernidad teñían la estética buscada para los edificios de correos, así como también el rol y
comportamiento deseados para los trabajadores postales.

En este artículo me propongo reflexionar sobre las dimensiones simbólicas de la mate-


rialidad del correo – tanto de sus edificios como de la institución postal –, analizando el valor
asignado a esa actividad y la función imaginada para los trabajadores postales. Basado en un
trabajo con material de archivos, el análisis tiene como objetivo proponer una contribución
para pensar cómo en la preservación (o destrucción) de los edificios de correos de las ciudades
contemporáneas, hay en juego algo más que un valor patrimonial dado por un criterio estric-
tamente arquitectónico: son significados arraigados en el imaginario nacional, de fundamental
importancia para la concepción de formas de patrimonio social, especialmente en tiempos de
neoliberalismo económico, donde el valor monetario de los servicios postales se impone de
manera hegemónica por sobre su necesario valor como servicio público.

El correo, portador del ‘progreso’ y símbolo de la


patria
Detenerse a pensar en el valor simbólico de los edificios de correos desde una perspec-
tiva sociológica cultural supone una interpretación histórica de la materialidad de tales edifi-
cios. Histórica no sólo en cuanto a los procesos del pasado que han llevado a su conformación
como tales en el presente, sino a una mirada interesada en el valor de la memoria que esos
ladrillos, paredes, pisos, mansardas, puertas y ventanas contienen, así como al lugar que ocu-
pan en el presente. ¿Qué tipo de memorias podemos identificar en la edilicia de correos? Res-
ponder a esta pregunta implicaría un estudio de cada uno de esos edificios en profundidad,
una reconstrucción de su pasado, usos y funciones, para descifrar las historias materializadas
en el cuerpo de cada una de estas estructuras. Y no hay un único modo de aproximarse teórica
o empíricamente al tema. Las estructuras edilicias han sido examinadas desde perspectivas di-
versas no sólo desde la arquitectura sino también desde tradiciones marxistas, estructuralistas,
1. Tilley, Christopher. “Theoretical
semióticas, fenomenológicas, arqueológicas y antropológicas1. Perspectives”, en: Tilley, C.; Keane, W.;
Kuchler, S.; Rowlands, M.; Spyer, P.
Lo que interesa resaltar aquí es que los edificios, tanto como las personas, poseen me- (eds.) Handbook of Material Culture.
London: Sage, 2006; pp. 7 a 11.
morias, convocan y albergan espectros2 y son de fundamental importancia para el fortale-
cimiento de comunidades políticas, al estar conformados por una pluralidad de sentidos de 2. Bell, Vikki; Di Paolantonio, Mario.
lugar, significados públicos y prácticas culturales. En otras palabras, los edificios y especial- “The Haunted Nomos: Activist-Artists
and the (Im)possible Politics of
mente la arquitectura pública no son neutrales y contienen significados e intereses sociales
Memory in Transitional Argentina”,
divergentes que suelen llevar a disputas alrededor de sus usos, funciones, transformación, re- Cultural Politics, 5(2), 2009; pp. 149
presentación, preservación y demolición. Observar el pasado de estas estructuras, entender a 178.

121
el contexto del cual nacieron, nos permite identificar estos significados de relevancia para los
usos que se hace de estos edificios en el presente.

Nuestro análisis de la edilicia de correos comienza, entonces, con un repaso por el rol
que jugó la institución postal en la Argentina. Cuestiones de espacio obligan a saltearnos los
orígenes de la historia postal de nuestro país; sólo mencionaremos que en los tiempos postco-
loniales, en medio de las persistentes luchas políticas que caracterizaron la compleja historia
nacional, la institución postal tuvo un rol clave en la configuración del estado-nación. Lo hizo a
través de la interrelación de tres elementos centrales: control territorial, desarrollo económico y
comunicaciones tecnológicas. Aunque sus orígenes en la Argentina datan de 1748, los servicios
postales fueron impulsados y desarrollados especialmente durante la segunda mitad del S XIX.
Junto con el ferrocarril y el telégrafo eléctrico, el país inauguraba hacia 1857 un período de co-
municaciones sin precedentes, alimentando el imaginario social en torno a la modernidad del
estado-nación.

Entre 1860 y 1880 iniciativas gubernamentales –en particular durante la gestión pre-
sidencial de Sarmiento– buscaban promover la inmigración para poblar el país, desarrollar
los sistemas de comunicaciones y transporte y fomentar la educación como una forma de
integrar a las comunidades de inmigrantes, o mejor dicho, como un intento de civilizar a la
población local promoviendo olas de inmigración europea. Luego de establecerse la primera
comunicación telegráfica entre Buenos Aires y Montevideo, el estado solicitó a las compañías
ferroviarias la instalación de líneas de telégrafo a lo largo de las vías de ferrocarril para exten-
der la red nacional. Más tarde, hacia 1881, la llegada del teléfono se sumaría a las representa-
ciones de la Argentina moderna, ya nutridas por innovaciones como el ferrocarril, el correo y
3. Castro Esteves, Ramón. Historia de el telégrafo.
Correos y Telégrafos de la República
Argentina. Buenos Aires: Dirección
General de Correos y Telégrafos, 1934; En relación al primer elemento, los servicios postales y telegráficos jugaron un papel
p. 67. central en la integración del territorio nacional, como sugiere el mapa compuesto de estam-
4. Halperín Donghi, Tulio. Una Nación
pillas postales. Históricamente, la guerra por el territorio había sido “el incentivo o el señuelo…
para el Desierto Argentino. Buenos que induce a los conquistadores a utilizar correos, como una necesidad imperiosa”3 y, podríamos
Aires: Prometeo Libros, 2005. agregar, el telégrafo perfeccionaría dicha empresa de control político sobre el territorio con el
5. Fundación Standard Electric
correr del tiempo. El telégrafo fue indispensable para la organización del genocidio al mando
Argentina. Historia de las del General Roca en la Conquista del Desierto en 1879 que tenía como fin tomar el control de las
Comunicaciones Argentinas, Buenos tierras de la región sur del país, extender las líneas de telégrafo, crear nuevos pueblos y fomen-
Aires: Fundación Standard Electric,
tar la población blanca. El despliegue del poder y autoridad del estado, visto como constitutivo
1979; p. 59.
del ser moderno de la nación, contribuyó a la unidad nacional, junto a la creación del ejército,
6. “Bibliografía: Memoria de Correos el desarrollo del ferrocarril y el telégrafo, y la población de las tierras ahora despobladas del sur4.
y Telégrafos. Año 1937”, Revista de “Porque el ferrocarril y el telégrafo van, como quien dice, de la mano por los caminos de la patria”5,
Correos y Telégrafos, II, 7. Buenos Aires,
1938; p. 35. éstos resultaron de gran importancia para la integración de la inmensidad del territorio argen-
tino.
7. Galván Moreno, C. “El Servicio
Postal de Impresos como Vehículo
del Pensamiento Humano y del El segundo elemento de nuestro análisis, el servicio postal, produjo en sus inicios un im-
Intercambio Comercial”, Revista de portante crecimiento económico a través de las ganancias generadas gracias a los diversos ser-
Correos y Telégrafos, II, 7. Buenos Aires, vicios ofrecidos: desde el envío simple y certificado de cartas y paquetes, la circulación de cartas,
1938.
diarios y libros, hasta el intercambio de millones de materiales impresos y muestras comerciales.
8. “Bibliografía: Memoria de Correos y Desde 1891 se había registrado un aumento continuo incluso en tiempos de severa depresión
Telégrafos. Año 1937”. Op. Cit., p. 95. económica en Argentina y en el exterior6. La red postal permitió operaciones comerciales y se
constituyó en la base de la organización de una economía nacional, ejerciendo enorme influen-
9. Joyce, Patrick. “Postal
Communication and the Making of the cia no sólo en la vida económica cotidiana, sino también en su importante rol de mediación para
British Technostate”, CRESC Working las transacciones comerciales7.
Paper, Theme 3: http://www.cresc.
ac.uk/ [10 diciembre 2009].
En cuanto al tercer elemento, las comunicaciones postales se vieron fuertemente favo-
10. Joyce, P. Op. Cit., p. 8. recidas por la incorporación de innovaciones tecnológicas que permitieron su medición, regula-
ción, estandarización y organización mecánica, tanto espacial como temporal. La intención era
11. “La Independencia y el Correo”,
Revista de Correos y Telégrafos, II, 7. convertir el servicio postal en una organización industrial, “a base de entusiasmo y de excelente
Buenos Aires, 1938; p. 38. organización’, en sintonía con las prácticas de los ‘correos de los países más modernos”8 La mecani-

122
Trabajo Postal y Arquitectura Pública. Funciones e Imaginarios de Modernidad

zación y estandarización de los servicios de correos y su regulación de acuerdo a legislaciones


internacionales a las que Argentina estaba suscripta, como la Unión Postal Universal o la Unión
Postal Sudamericana, contribuyeron a crear lo que Patrick Joyce9 ha llamado el tecno-estado.
Dicho concepto, que alude a los aspectos tecnológicos de la formación del estado, a los modos
en que éste deviene un ente técnico, es de utilidad para nuestro análisis al relacionar el poder
material del estado con sus sistemas de comunicaciones y con ciertas concepciones sobre la
sociedad y la nación. Otorgando durabilidad a objetos materiales – en el caso que aquí nos
compete podríamos decir a través de la creación de edificios de correos que representaban a los
servicios comunicacionales – el estado ponía en práctica el control de personas y objetos de for-
ma regular, uniforme y estandarizada10 Esta noción de durabilidad del mundo material incluye
desde pequeños objetos, como las estampillas postales creadas por Rowling Hill, hasta objetos
de gran escala como la arquitectura pública institucional, y terminó proveyendo al estado de
soluciones técnico-sociales frente a problemas de índole política.

Al facilitar el control territorial y estar asociado a ideas de unidad nacional, el correo era
considerado de un carácter patriótico, al haber jugado un rol importante en eventos históricos,
como las invasiones inglesas de 1806 y 1807, la Revolución de Mayo de 1810, o la independen-
cia de España en 1816. Tuvo una función indispensable en el nacimiento de la nación, llevando
informes de la Asamblea General y diseminando noticias con las ideas de la Revolución de Ma-
yo11. Se creía que la semilla revolucionaria había viajado en las bolsas de cuero de los carteros
coloniales que llevaban libros franceses fomentando el desarrollo de ideas emancipadoras “que
ya estaban en germen de alguna manera, en el espíritu criollo”12. Por ejemplo, durante el Cabildo
Abierto de la Revolución, los carteros distribuían escarapelas celestes y blancas como símbolos
patrióticos; y uno de los primeros carteros del país que se empeñó como tal entre 1794 y 1811,
Domingo French, fue uno de los líderes de la revolución.
Material promocional de la Caja Nacional de
Durante las guerras por la independencia, el correo facilitó la comunicación necesaria Ahorro Postal (Fuente: Revista de C y T, 121,
septiembre de 1947)
para la organización de los ejércitos. José de San Martín y su ejército se cree que descansaron en
refugios de correos (en San Lorenzo, Yatasto y Sinsacate) mientras se preparaban para la lucha13.
Como vemos, el correo es interpretado como de un “objetivo patriótico” y debe por lo tanto estar
“a su servicio incondicionalmente, ya que es en vista de las grandes distancias que los carteros son de 12. Idem.
mayor necesidad”. En relación a tales eventos, el correo ha sido considerado como un “modesto y 13. Rodríguez Villafañe, Miguel.
a veces inesperado protagonista de la historia patriótica”14. “El Correo Argentino: Instrumento
de Integración y Soberanía”, Postas
Argentinas, 447, septiembre-octubre
El valor del correo, y por lo tanto de sus edificios, estaba dado entonces por su impor-
1988; p. 17.
tante misión patriótica y su rol fundamental en la conformación de la comunidad política ima-
ginada15. Como mencionamos anteriormente, el ideario de modernidad en la Argentina de fines 14. Bose, Walter B.L. y Saenz, Julio C.
del S XIX se conformaba en relación a nociones positivistas producidas en ciudades europeas Correo Argentino: Una Historia con
Futuro. Buenos Aires: Manrique Zag.,
que poco tenían que ver con las realidades latinoamericanas. Así, la noción de progreso, por el 1994; p. 73.
cual se creía que avanzaba la civilización de forma lineal y evolutiva, daba forma a las narrativas
oficiales sobre el correo y los servicios postales eran considerados como “de gran influencia… 15. Anderson, Benedict. Imagined
Communities. London: Verso, 2006.
en el desenvolvimiento del progreso argentino”16; se creía que estaban directamente asociados
al “progreso constante de la ciudad”17 y al “afán por mantener una popularidad creciente de sus 16. Castro Esteves, R. Op. Cit., p. 17.
servicios y un rápido progreso en la economía inherente de los equipos, junto a la eficacia de los
17. “Génesis del Palacio Central: Dos
método”18 También se hablaba de la “intención de mantener la fama adquirida por el correo gracias Siglos de Historia Postal”, en Postas
al constante trabajo educativo de progreso y patriotismo”19. Argentinas, nº 384, ‘1778-1978:
Bicentenario del Nacimiento del Gral.
Don José de San Martín’. Buenos Aires:
Como la noción de civilización necesitaba a la de barbarismo para cobrar sentido, fue ne-
CIT - CNC, 1978; p. 26.
cesario para el estado argentino recurrir a otros lugares con los cuales compararse, por ejemplo
Francia, Inglaterra, Alemania, a fin de medir su grado de desarrollo y definir el tipo de proyecto 18. “Bibliografía: Memoria de Correos y
Telégrafos. Año 1937”, Op. Cit., p. 95.
nacional a crear. Los servicios de correos fueron, de este modo, centrales para la concepción de
la imaginación de la Argentina como una nación moderna, alimentando la idea de que con el 19. Ibídem, p. 96.
desarrollo de las comunicaciones tecnológicas, el país se acercaría cada vez más a las naciones
europeas. Este paradigma del progreso y el atraso continúa moldeando políticas neoliberales y 20. Pratt, M. L. “La Modernidad desde
las Américas”, Revista Iberoamericana.
modos de entender la modernidad de América Latina, donde el atraso se ve a veces como un Vol. LXVI, 193, octubre-diciembre
estado permanente20. 2000; pp. 831-840.

123
Pero el trabajo postal también era descrito como una actividad noble que poseía en sí
misma un significado fundamental en relación a valores universales, educativos y comunitarios.
De esta manera, las actividades postales eran consideradas un valor humano universal para el
desarrollo del hombre en sociedad, siendo una pieza central de necesidad humana21. Se espe-
raba, así, que cumplieran “una intensa labor civilizadora uniendo en un solo acto de confraterni-
dad humana a los diversos pueblos de la tierra”22, así como “altas funciones espirituales y sociales”,
algunas de las cuales, se creía, tenían “alcances insospechados para la cultura y la economía de
los pueblos”23, al mismo tiempo que promocionaban “el afianzamiento de los vínculos morales,
favoreciendo la relación de las personas y los pueblos”, y al hacerlo, cumplían “una noble misión de
humana dignidad”24. Similarmente, el valor asignado al trabajo postal era expresado en relación
a una idea de comunidad: al permitir la comunicación, el correo constituía “un símbolo de las
relaciones comunitarias”25. Por ejemplo, el correo ofrecía servicios especiales para el envío de pe-
riódicos de interés general así como también materiales en Braile para los ciegos. La asociación
entre educación y trabajo postal aparece frecuentemente en relación a la necesidad de enseñar-
le al público el uso de los servicios postales, por ejemplo, anunciando los mejores horarios para
despachar la correspondencia:

El resultado de esta acción propagandística ha sido que el público se convenza que pue-
de confiar sus cartas al Correo; que éstas lleguen antes y con más seguridad al destino; que pue-
de dirigirlas a destinatarios diferentes, a lugares de excursión, de recreo veraniego o invernal, en
las playas o en las sierras26.

El servicio postal tenía entonces una gran misión educativa: era una herramienta que
facilitaba la circulación de información – y potencialmente el conocimiento – en forma de libros
y diarios. Así, la comunicación postal servía como el principal vehículo para la diseminación
del pensamiento humano y se creía que llegaba “a las ciudades populosas, cruza los mares y se
esparce por palacios y por chozas, doquier hay un ser humano que lo necesite para nutrir su cerebro
o su espíritu”.27 Vale recordar que esta misión educativa había sido descrita con orígenes en el
movimiento revolucionario de inicios del S XIX.

Los trabajadores postales como representantes del


estado

21. Fundación Standard Electric


En línea con la tarea educativa del sistema postal, el rol de los trabajadores postales
Argentina. Op. Cit. también había sido clara y moralmente definido como aquellos sujetos que llevaban a cabo
un trabajo en representación del estado. La necesidad de disciplinar sus cuerpos, mentes y
22. Castro Esteves, R. Op. Cit.; p 16
conducta pública puede rastrearse en los documentos que circulaban en las revistas postales:
23. Galván Moreno, C. Op. Cit.; p. 20. meditación, control médico regular, uso de uniformes y oferta de diversos tipos de capacita-
ción, son algunos ejemplos de tales iniciativas. Siguiendo al trabajo de Rose28 de inspiración
24. Canalle. “El Cartero”, Revista de focaultiana, podemos decir que estos intentos de moldear el comportamiento social de los
Correos y Telecomunicaciones. Buenos
Aires, 1947; 121-132. pp. 25-26. trabajadores postales a través de esas iniciativas deben ser interpretados en el marco de los
múltiples modos de controlar la conducta de los sujetos, tanto espacial como administrativa-
25. “Génesis del Palacio Central: Dos mente, a través de programas, estrategias, tácticas y artefactos de gobierno. Estos modos de
Siglos de Historia Postal”, Op. Cit., p. 27.
gobernar la conducta incluyen al estado como un jugador más en los múltiples circuitos de
26. “Bibliografía: Memoria de Correos y poder, ejerciéndolo mientras otorga libertad a los sujetos. Como ejemplo, los valores liberales
Telégrafos. Año 1937”, Op. Cit. p. 95. de expresión y participación política les permitieron a los trabajadores de correos formar sin-
dicatos, comunicarse libre y confidencialmente a través de los servicios postales, establecer
27. Galván Moreno, C. Op. Cit.; p. 18.
un mercado libre, participar de la esfera pública y circular libremente por la ciudad. Pero di-
28. Rose, Nikolas. Powers of Freedom, chos sujetos, explica Rose, recibieron un tipo de agencia moral que resultaba de los intentos
Cambridge: Cambridge University estatales de construir formas de libertad reguladas por medio de la creación de normalidad,
Press, 1999.
racionalidad y sensitividad29.
29. Ibídem; p. 72.
Estos valores morales liberales convirtieron el proyecto civilizador en uno de auto-
30. Camerini, J. “El Factor Amabilidad disciplina. En la publicación oficial El factor amabilidad en la función pública30 (1938), se deta-
en la Función Pública”, Revista de
Correos y Telégrafos, II, 7. Buenos Aires, llaban las responsabilidades del trabajador postal: “sobrepasar la corrección y educación; debe
1938; p.16. ir más allá, siendo amable, complaciente y siempre bien dispuesto –en una palabra– agradar,

124
Trabajo Postal y Arquitectura Pública. Funciones e Imaginarios de Modernidad

‘hacerse el simpático’”; arte “tan difundido y practicado en Francia” y motivo por el cual un gran
número de turistas se sentían atraídos a visitar ese país. Otro panfleto, Para pensar y ejecu-
tar (1938), ofrece a los trabajadores postales y a sus familias una serie de frases espirituales
con el fin de persuadirlos sobre la necesidad de reflexionar para obtener felicidad y bienestar.
De modo similar, Nuestro servicio médico31 advertía a los empleados sobre las enfermedades
asociadas con el trabajo postal, como ser problemas cardíacos y envejecimiento prematuro,
resaltando la “necesidad de participar en campañas de salud y de rotar las tareas en vista del in-
tenso, discontinuo y pesado trabajo que demanda atención total y dinámica que cansaba tanto a
los trabajadores”32.

Los archivos describen a la Dirección del Servicio de Salud Postal como particularmente
preocupada por los calambres de los telegrafistas y el pie plano de los carteros, y orgullosa de
haber organizado campañas de salud y concientización como resultado de las cuales “el perso-
nal se ha disciplinado; se ha creado para sí la obligación del cuidado corporal”33. Luego indica que
los trabajadores deben “mantenerse en disciplina social: en crearse realmente la obligación de ser
útil y coadyuvar así al progreso de tan nobles principios e instituciones”. Muchos de estos servicios
se ofrecerían dentro del lugar de trabajo, como muestran las figuras 3, 4 y 5 dentro del Palacio
de Correos y Telégrafos. Distanciándose de esta retórica disciplinaria, los trabajadores postales
luego participarían activamente en acción política combativa a fin de mejorar sus condiciones
de trabajo, especialmente bajo los gobiernos de Juan Perón.
31. Varela, J. R. “Nuestro Servicio
Médico”, Revista de Correos y Telégrafos,
Indudablemente, la regulación disciplinaria de los carteros y otros trabajadores de 9. Buenos Aires, mayo 1938,
correos se vinculaba con la consolidación institucional del sistema postal a inicios del S XX pp. 17 a 21.
en Argentina. Más tarde, el crecimiento de la burocracia estatal se tornaría evidente en la edi-
32. Ibídem, p. 18.
licia de correos, en la organización espacial y funcional del trabajo que comenzaba a seguir
principios de estandarización en la producción industrial. En el caso del Palacio de Correos y 33. Ibídem, p. 21.
Telégrafos, su inmensidad permitió la organización espacial y la regulación de los servicios
34. Silvestri, Graciela. Palacio de
ofrecidos a través de formas de clasificación de la correspondencia manual y mecánicas junto Correos: Proyecto Centro Cultural del
a la implementación de un sistema taylorista para maximizar la productividad y la eficacia de Bicentenario, Buenos Aires: Ronor,
los servicios34. 2007; p. 14.

Escuela Técnica para el personal de Correos (Fuente: Revista de C y T, 195-98,


nov-dic-ene-feb 1953-54, s/p.)

125
Demoras y silencios en los edificios
de Correos: la contracara de las
revistas de arquitectura
Dra. Arq. Patricia Méndez
CONICET, CEDODAL

En aquella tan mentada vitrina del progreso y vanguardia que constituyeron las revistas
de arquitectura argentinas hacia mediados del siglo XX, resulta difícil discernir las causas del
escaso interés editorial para con el conjunto de edificios de Correos ejecutados desde la Direc-
ción de Arquitectura de la Secretaría Nacional de Comunicaciones. Sin embargo, no se trataba
de una tipología ausente en las ediciones profesionales de las primeras décadas del siglo y, más
allá de sus pretensiones estéticas, hasta la década del ‘40 existieron señales de ello con distintos
niveles y atractivos.

Ya fuera con anuncios, informes o menciones hasta ese entonces el mayor volumen de
páginas1 lo concentraba el edificio del Correo Central y su retardada construcción. También fi-
guraban los ejercicios que -alentados desde los cursos superiores de los talleres de la Escuela de
Arquitectura dirigidos entonces por el arquitecto francés René Karman- contaban con su espa-
Tema: “Casa de Correos y telégrafos”. Arquitectura
cio de publicación, siempre en las páginas de la Revista de Arquitectura de la Sociedad Central
IVº Curso, alumno Alberto Barrutti, profesor René
Karman (Fuente: Revista de Arquitectura, 154, de Arquitectos. Así, hacia 1930 el estudiante de quinto curso Carlos Mallea proyectaba una sede
oct. 1933, p. 481) de Correos y Telégrafos para una capital provincial y si en la organización funcional se mantenía
la composición de sesgo académico2, su lectura de fachada abría la impronta a la rectificación
de líneas acompañando, claro está, la impronta de esa edición, de carácter extraordinario, “de-
dicada a la arquitectura moderna” y en la cual todos los ejemplos publicados se embanderaban
en las líneas art déco. Las siguientes apariciones en la Revista… sucedieron a partir de 1933 y
1. Cfr.: “El nuevo edificio de Correos
y Telégrafos”, en Arquitectura (Revista
pertenecen a ejercicios del 4º curso de los estudiantes Alberto Barruti y Mario Molina y Vedia, sus
de Arquitectura), 87, jul. 1913, pp. trabajos disponen de un volumen único y compacto ocupando todo el terreno y, anticipando
105-11; “Edificio para la casa central las nuevas tendencias, llevan a las fachadas exteriores la estructura de sostén3. Nuevos avances
de Correos y Telégrafos”, Revista que detectan las tendencias arquitectónicas más modernas se vislumbran en la propuesta de
de Arquitectura, 75, mar. 1927, pp.
83-117 y “Nuevo edificio de Correos ese mismo año presentada por Heriberto Reichart, quien resuelve el ejercicio de correos tam-
y Telégrafos” en El Arquitecto, 24, jul. bién con un prisma regular, pero esta vez aplicando algunos principios corbusieranos, alternan-
1922, pp. 521-539. do ventanas corridas con fajas de hormigón aunque sin variantes en la composición interna4.
2. Revista de Arquitectura, 109,
Finalmente, una última publicación en este tipo de ejercicios se editó en junio de 19345 y se
Buenos Aires: Sociedad Central de corresponde con el primer premio de su camada correspondiente al cuarto curso de la Facultad;
Arquitectos, ene. 1930, p. 122. pertenece a Víctor A. Martorell quien presenta una composición en planta que altera la simetría
3. Revista de Arquitectura, 154, axial y quiebra la morfología de los patios laterales acentuando la importancia vehicular de car-
Buenos Aires: Sociedad Central de
Arquitectos, oct. 1933, ga en este tipo edilicio, a la vez que su aspecto exterior reivindica los principios de las tendencias
p. 478 y 481-482. arquitectónicas del momento independizando la estructura de sostén del resto del conjunto.
Estos guiños hacia la modernidad provenientes de una escala no profesional dan cuenta del in-
4. Revista de Arquitectura, 155,
Buenos Aires: Sociedad Central de
terés estudiantil para acercarse a las nuevas tendencias, y seguramente se vio favorecido gracias
Arquitectos, nov. 1933, p. 524. a la circulación de ideas y de modelos que pautaban las revistas y publicaciones especializadas
5. Revista de Arquitectura, 162, -sobre todo extranjeras-.
Buenos Aires: Sociedad Central de
Arquitectos, jun. 1934, 162,
pp. 268-269. Así, en medio del cuantioso volumen publicado concentrado en temáticas dedicadas
a vivienda, edificios para el deporte o la cultura y planteos urbanos, hasta bien iniciada la dé-
6. Cfr. Revista CACYA en sus cada del 40 inclusive, la tipología dedicada a correos se vio apartada de sus páginas y solo se
ediciones número 134, julio 1938,
pp.33-38; 139, diciembre 1938, pp. presentaba como hemos visto en la Revista de Arquitectura en tanto espacios de aprendizaje del
177-179; 157, junio 1940, pp.11-12. alumnado de la Escuela de Arquitectura, mientras que la revista comercial Nuestra Arquitectura
7. El Arquitecto Constructor, 556, –publicada desde agosto de 1929- ignoraba esta tipología y sólo CACYA6 y El Arquitecto Cons-
junio de 1938.
tructor7, mencionaban algunos casos -aún de líneas académicas- que fueran construidos en Ro-
8. Se publicó entre 1938 y 1940, con sario, Concordia y General Lamadrid. Mención aparte merece la publicación oficial del Ministerio
14 ediciones. de Obras Públicas, Obras Públicas y Privadas, Turismo e Industrias8, dirigida por el arquitecto Luis

126
Demoras y silencios en los edificios de Correos: la contracara de las revistas
de arquitectura

Date, y que revaloriza la importancia de los nuevos edificios para correos –sin que ello se tradu-
jera en novedad alguna en términos de conformación espacial- en tres ediciones dedicadas a
Rosario, Tucumán y Boulogne9, en la provincia de Buenos Aires.

Mucha tinta corrió hasta bien entrada la década del ’50 cuando aún con discrepancias
y demoras cronológicas tuvieron su lugar en las páginas de arquitectura aquellos ejemplos –ya
insoslayables al interés del lector- que ofrecían una ventana hacia la vanguardia pregonada des-
de las editoriales profesionales. A diferencia de la publicación oficial de la Oficina de Correos, la
Revista de Correos y Telecomunicaciones10, la dedicación ofrecida por las revistas de arquitectura
y que constituían las cabeceras en nuestro medio –la Revista de Arquitectura y Nuestra Arquitec-
tura- es notoria la ausencia de citas a los proyectos de los edificios de Correos ejecutados por la
Dirección General de Arquitectura y no sólo resulta asintomática, sino que su dilación -y tam-
bién omisión- reflejan el desapego con la realidad oficial revelando, cuanto menos, la existencia
de roces entre el Estado Nacional y la profesión.

En la Revista de Arquitectura la única edición que referencia la nueva etapa de este


conjunto de edificios fue durante enero de 1952, en su edición número 364, cuando dedicó
siete páginas a la sucursal11 de la ciudad de Mendoza, apenas cuatro años después de que
fuera proyectada por los arquitectos Vidal y Bianchi. Es posible, que la edición de este ejemplo
–aunque no fuera el único realizado por el grupo profesional de la Dirección de Arquitectu- Tema: “(A) Casa de Correos y telégrafos”.
Arquitectura IVº Curso, alumno Heriberto
ra de Correos- fuera también un respaldo a las vinculaciones que miembros del equipo de
Reichart, profesor René Karman (Fuente: Revista
esa Dirección oficial mantenían con la SCA: Agustín Bianchi fue representante del Centro de
de Arquitectura, 155, nov. 1933, p. 528)
Estudiantes ante aquella entidad durante el mismo año que él mismo finalizaba su carrera y
simultáneamente se conformaba el grupo de proyectistas; también formaron parte de la Co-
misión Directiva de la SCA otros integrantes del grupo como Dimartino (1949-51), Finkbeiner
(1951-53), Rossi (1951-53) y Spencer (1951-53), mientras que Hinsch fue socio desde 1950. La
puesta en página del ejemplo de Mendoza se acompaña con una memoria descriptiva que
pone especial dedicación en las cifras de superficies y montos de inversión, alternando con
renglones acerca de la preocupación por el confort interior, la ventilación, la iluminación y la
inclusión de nuevos materiales. A toda página se editaron las plantas principales y una foto
del hall que remata en el mural de Amadeo Dell’Acqua, pero lo más novedoso de la noticia
-y que compendia las líneas contemporáneas en cuanto a diseño gráfico y preocupación ar-
quitectónica- son los bocetos a mano alzada que alterna la fachada sobre la calle Colón -ha-
ciendo uso de un fotomontaje sobre un croquis peatonal- con los detalles de carpintería de
ventanas, además de otra composición –también a toda página- que exhibe las estructuras
antisísmicas a gran escala y fotografías del proceso constructivo. No hubo más ejemplos que
este que tuvieran lugar en la Revista…, posiblemente las omisiones no sólo fueran de raíz
política, sino que deban rastrearse en las dificultades de impresión que la publicación tenía
desde hacía un tiempo atrás. Su director desde noviembre de 1951, el arquitecto Raúl Álvarez,
así lo hacía sentir en sus editoriales disculpándose ante lo socios cuando vio interrumpida
involuntariamente su hasta entonces frecuencia mensual y explicaba la razones por las cuales
durante 1951 solo aparecieron tres ediciones (enero, noviembre y diciembre), circunstancias
que se mantendrán en 1952 con seis publicaciones, en 1953 y 1954 con tres y 1955 solo una
en todo el año. 9. Cfr. las ediciones Nº6, p. 574 (nov.-
dic., 1938); Nº 3 (agosto, 1938) p.
574 y Nº11, (oct. 1939), pp. 391-393,
También la revista Nuestra Arquitectura, aquel heraldo editorial de la modernidad que respectivamente.
condujera Walter Hylton Scott, manifestaba en sus editoriales de los años ’50 similares incon-
veniencias para publicar, no obstante su frecuencia mensual no acusó las interrupciones que 10. Cfr. en este mismo volumen el
artículo de Constanza Eliggi.
padeciera la Revista de Arquitectura. En Nuestra Arquitectura, las noticias provenientes de Nortea-
mérica, las de vivienda, los temas urbanos y los textos de conferencias eran temáticas habituales 11. “El edificio de Correos y
en sus páginas que, en más de una ocasión, actuaron en desmedro de las propuestas locales y, Telecomunicaciones de la ciudad de
Mendoza”, Revista de Arquitectura,
sobre todo, de aquellas destinadas al servicio de las comunicaciones, como fueron los edificios 364, enero de 1952, pp. 22-29.
de correos. En las escasas que tuvieron lugar en sus páginas, llama la atención la diacronía con
la que la editorial Contémpora encaró estos ejemplos, reflejados solamente en tres ediciones 12. “Edificio Movimiento. Garage
y oficinas para el Ministerio
entre 1956 y 1960. El primero de estos artículos fue publicado12 en el último número de 1956
de Comunicaciones”, Nuestra
y estuvo destinado al edificio Movimiento en la zona porteña de Retiro; pero no solo se ocupó Arquitectura. 328-329, noviembre/
de la divulgación de su arquitectura, sino que también dedicó la cuarta parte del artículo a un diciembre de 1956, pp. 43-55.

127
Croquis sobre fotografía en la vista sobre calle Colón y detalles técnicos de carpintería en artículo “El edificio de Correos y Telecomunicaciones en la ciudad de Mendoza”,
(Fuente: Revista de Arquitectura, 364, ene. 1952, p. 528). Editorial de “Siete obras para la Dirección de Correos” (Fuente: Nuestra Arquitectura, 345, ago. 1958, p. 25)

apartado especial escrito por el ingeniero Luis Hoebeke en el cual se relata detalladamente el
ensayo de carga sobre los pilotes Vibro que allí se emplearan incluyendo las discusiones técnicas
sobre sus capacidades y condiciones estructurales. La nota periodística, en la cual los autores del
proyecto figuran destacados y sus planos se exhiben a toda página, adquiere su máxima fortale-
za en el modo que dispone la iconografía seleccionada: las fotos fueron tomadas desde ángulos
que acentúan las virtudes morfológicas del conjunto y, haciendo un alarde de la puesta gráfica
–gestos de Nuestra Arquitectura que ya tenía precedentes-, introduce en las propias columnas
del texto varios pequeños croquis peatonales, permitiendo al lector “deambular” imaginaria-
mente por el exterior del edificio.

La siguiente publicación de Nuestra Arquitectura, toma otro cariz entendiendo ahora sí


la importancia que adquirieron estos edificios de correos como sistema proyectual. Publica así
en su edición de agosto de 1958, un texto breve, casi enunciativo sobre la construcción de la
delegación regional de Santa Fe13 y otro de mayor envergadura titulado “Siete obras para la Di-
rección de Correos: Córdoba, Corrientes, San Juan, San Julián, San Martín, Esperanza y Pacheco”.
El de Santa Fe era el que, de todos, tenía la propuesta más nueva ya que databa de apenas tres
años atrás y se presentaba acompañado por una foto de la construcción casi finalizada, en tanto
la riqueza mayor en cuanto a contenido resulta la otra noticia de la misma edición.

Con gran cantidad de páginas, la dedicada a “Siete obras…” se presenta con un texto
anónimo y urticante –seguramente, producido por el editor-, además de un detalle explica-
tivo para cada una de las sucursales. El reto del autor surge en los primeras líneas cuando
sentencia “Mucho costó –y cuesta- lograr que la arquitectura ‘oficial’ fuera moderna”, emitiendo
juicios en un presente ajeno, cuando la mayoría de las obras que se ejemplifican en el artículo
tenían como máximo diez años de antigüedad en sus proyectos y unos cinco por lo menos de
13. “Otra obra para el Correo, en
Santa Fe”, Nuestra Arquitectura, 345, estar en funcionamiento. Tampoco es feliz la calificación diminutiva como “correítos” que hace
agosto de 1958, p. 12. de alguna de las sedes –Barranqueras, Berisso y Rafaela- en las cuales, seguramente, confunde

128
Demoras y silencios en los edificios de Correos: la contracara de las revistas
de arquitectura

“Edificio Movimiento. Garage y oficinas para el Ministerio de Comunicaciones” (Fuente: Nuestra Arquitectura, 328-329,
nov-dic. 1956, pp. 46-47)

la escala de la localidad con la envergadura del edificio ya que en casi todos ellos -ubicados en
ciudades distantes de la Capital Federal o bien sin gravitación a nivel nacional-, el contar con
menor altura no era sinónimo de menoscabo de su calidad arquitectónica, por el contrario, se
adscribían a un Movimiento Moderno en gesto obediente sin sucumbir frente a la geografía
del lugar y como alternativa eficaz frente a la “urgente necesidad de ponerlos [a los correos] en
obra”14. Como se ha dicho, el artículo es tardío y rescata en dobles páginas la documentación
gráfica y memorias descriptivas de los modelos ejecutados por la Dirección de Arquitectura
de Correos, valorizando a través de datos bien completos al conjunto profesional que respal-
dó tales realizaciones.

Finalmente, la última noticia que surge entre las revistas de arquitectura examinadas, le
corresponde al monoblock ubicado en Parque Alberdi en la capital santafesina y que también
se publicara en Nuestra Arquitectura en su edición de mayo de 196015. Otra vez quedaba atrás
la simultaneidad de la noticia con la realidad, ya que habían pasado cuantos menos cinco años
desde el inicio de la obra y, para el momento en que la publicación llegaba al público, la sucursal
ya estaba en funcionamiento. El artículo con su memoria descriptiva afirmaba la concepción
funcional de los espacios y detallaba los materiales empleados además de un reconocimiento
a los autores individuales del proyecto y profusión de documentación gráfica afín a las líneas
editoriales.
14. “Siete obras para la Dirección
de Correos: Córdoba, Corrientes,
Salvo el caso de los siete ejemplos acompañados con la introducción de interés al tema San Juan, San Julián, San Martín,
y reservando las distancias temporales entre los proyectos y las ediciones oficiales o comercia- Esperanza y Pacheco”, Nuestra
Arquitectura, 345, agosto de 1958,
les, los edificios que debieron presentarse como las verdaderas usinas de comunicación y que p. 25 y ss.
constituyeron un abanico vocero del Movimiento Moderno en su conjunto, resulta a ojos de
hoy un silencio pendiente en la impronta editorial de las publicaciones periódicas de entonces. 15. Cfr. “Obra para el Correo,
Parque Alberdi, Santa Fe”, Nuestra
Un saldo que nos anima a generar políticas de salvaguarda patrimonial de estos caros ejemplos
Arquitectura, 366, may. 1960, pp.
arquitectónicos del siglo XX. 30-34.

129
La Dirección de Arquitectura de
Correos y Telecomunicaciones
en las revistas del Organismo
Arq. Constanza Eliggi
Facultad de Arquitectura y Urbanismo. Universidad Nacional de la Plata

En la atmósfera de la segunda posguerra, la Argentina de mediados de los años cuaren-


ta se encontraba en un escenario de cambios en las políticas económicas, frente a la posición
neutral tomada en el conflicto bélico. La sustitución paulatina de importaciones, debido al cierre
de mercados internacionales, aceleró el cambio del rol del estado intervencionista. Las políticas
económicas y sociales del presidente Juan Domingo Perón (1946-55), estuvieron marcadas por
una creciente industrialización promovida por el Estado, sumada a una serie de transformacio-
nes territoriales, que se venían produciendo desde la década anterior. Un ejemplo emblemático
que testimonia estos cambios es el plan de caminos y obras de infraestructura, promovido por
la Dirección Nacional de Vialidad, creada en 1932 y el Ministerio de Obras Publicas; en ese marco
se produjo el Plan Nacional ACA – YPF, Automóvil Club Argentino y Yacimientos Petrolíferos Fis-
cales, respectivamente, desarrollado entre 1938 y 1942.

Este rol de factor de integración territorial sería especialmente otorgado a las comu-
nicaciones (postales, telegráficas y telefónicas) durante el gobierno del Juan Domingo Perón
(1945-55) a través del Ministerio de Comunicaciones y su Ministro a cargo, Oscar L. Nicolini, que
desempeñó un papel relevante en esta acción durante todo el período.

Más y mejores comunicaciones…importando ello disponer de un sistema orgánico


y racional para obtener una apropiada vinculación interna y con el exterior, de manera que
contribuya a elevar el nivel cultural de la población, promover el desarrollo económico del
país y ser apto para las necesidades de seguridad interna y de la defensa nacional. En pocas
palabras, contribuir al bienestar y seguridad nacionales, supremo objetivo de toda nación
civilizada…1

En la misma publicación, que estuvo dedicada al tema de Las comunicaciones en los Pla-
nes de Gobierno, se detallan las competencias del Ministerio:

La Ley 13.529, de Organización de Ministerios, establece las funciones que competen


al de Comunicaciones, que tiene a su cargo lo inherente al desarrollo, promoción, orientación
y fiscalización de los sistemas de comunicaciones en todo el territorio de la Nación. En conse-
cuencia, administra y explota los servicios postales y de telecomunicaciones ejecutados direc-
tamente por el Estado, además de coordinar y supervisar las telecomunicaciones de jurisdicción
nacional en sus especialidades: telegráfica, telefónica, radiocomunicaciones, radiodifusión, tele-
visión o cualquier otro medio definido por la ley.

La estatización de los servicios fue fundamental, para las políticas instrumentadas por
el gobierno (Primer Plan Quinquenal: 1947-51 y Segundo Plan Quinquenal: 1953-57) que in-
cluyeron a las comunicaciones como piezas fundamentales: la nacionalización de los servicios
telefónicos, en manos, hasta ese momento de compañías extranjeras (Art. 40 de la Constitución
Nacional de 1949), la radio, el correo, el telégrafo, la incipiente televisión.

La continuidad de la conservación y construcción de la red vial nacional, desde la Di-


rección Nacional de Vialidad, impulsó el plan de turismo Nacional, reforzando el concepto de
1. Revista de Correos y
unidad territorial. Asimismo, los servicios de Gas del Estado, las líneas del ferrocarril, y una gran
Telecomunicaciones, 195 a 198,
Buenos Aires, nov-dic. de 1953, cantidad de obra pública se llevaron a cabo a partir de 1945, en coherencia con el espíritu de los
ene-feb. de 1954; p. 10. Planes Quinquenales.

130
Presentación de anteproyectos y anuncios de prensa sobre nuevos edificios. (Fuente: Revista de C y T, 133, Bs. As., septiembre de 1948)
Anteproyectos para edificios de distintas escalas. (Fuente: Revista de C y T, 173-74, Bs. As., enero de 1952)

Dicha política Nacional, orientada al Ministerio de Comunicaciones, permitió tener todas


la redes en manos del Estado, para el bien del país y su seguridad Nacional, como forma de unifi-
cación del territorio, frente a las circunstancias mundiales, en relación a la post Segunda Guerra
Mundial.

El Ministerio de Comunicaciones, ejecutó un plan de modernización integral, que in-


cluía no solo la edificación para albergar a correos, teléfonos, telégrafos y nuevas estaciones
de radio, sino también la incorporación de nuevas tecnologías referidas a las comunicaciones:
nuevo cableado para los telégrafos, la inclusión de espacios educativos para la formación del
personal (Instituto Superior de Enseñanza Radiofónica o la Escuela Técnica de Correos y Teleco-
municaciones), la incorporación de nuevas y modernas máquinas clasificadoras de correspon-
dencia y la renovación de la flota automotriz, entre otras mejoras. En este panorama y al servicio
de esta actividad unificadora, a partir de 1937, se genera la existencia de un órgano de prensa
propio, la Revista de Correos y Telecomunicaciones. Información-Técnica-Filatelia, tanto como me-
dio de información interna para los trabajadores del Ministerio de Comunicaciones en todos sus
niveles y diversidad de tareas, como para la difusión externa de las acciones oficiales hacia el
resto de la ciudadanía.2

El objetivo del presente articulo, es centrarnos en la divulgación del ambicioso plan de


obras de arquitectura, destinadas a los nuevos edificios de Correos y Telecomunicaciones distri-
buidos en todo el territorio nacional a partir de 1947, a través de esta revista que fue emblemá-
tica del organismo. 2. Esta revista, en sus primeros años
y hasta 1946 se denominó Revista de
Correos y Telégrafos.
La Revista de Correos y Telecomunicaciones. Información-Técnica-Filatelia, se publicaba de
con frecuencia mensual (cada número se corresponde con un mes) aunque era habitual que se 3. Como ocurrió a fines de 1953
distanciara su aparición con números que abarcaban un bimestre, un trimestre y hasta un cuatri- y principios de 1954 en que una
revista abarcó cuatro meses: Revista
mestre.3 Su venta y distribución, era principalmente para los empleados del Organismo y todas
de Correos y Telecomunicaciones,
sus dependencias. Si bien no era de uso excluyente, existía una tarifa diferenciada, que duplica- 195 a 198, Buenos Aires, nov-dic. de
ba el valor de la misma para aquellos compradores que no pertenecían al Ministerio de Comu- 1953, ene-feb. de 1954.

131
Anteproyecto del Edificio Movimiento. Acuarela color de Fernando Saladrigas. (Fuente: Revista de C y T, 133, Bs. As., septiembre de 1948)
Anteproyecto del correo para Loreto. Acuarela color de P. Rossi. (Fuente: Revista de C y T, 133, Bs. As., septiembre de 1948)

nicaciones. La Revista, que se imprimía desde talleres gráficos propios, publicaba contenidos de
diverso interés en relación a la pluralidad de las comunicaciones: notas relacionadas a las nuevas
tecnologías incorporadas, como las máquinas automáticas Transforma para la clasificación de la
correspondencia; notas referidas a la formación del personal de correos y radiodifusión, actos,
discursos y documentos gubernamentales, artículos de filatelia, caricaturas, etc.

En lo referente a la arquitectura que el Organismo encaraba desde la Dirección corres-


pondiente, la revista cumplió un rol relevante y fue permanente la presencia del tema en los
sucesivos números, con el seguimiento de las distintas etapas de construcción de los edificios: la
imagen del anteproyecto, la obra en proceso de construcción y las obras terminadas.4

La publicaciones desde 1948 hasta 1954, en general estaban constituidas por la por-
tada con ilustración en color, en la que intervenían artistas plásticos. En particular, Amadeo
Dell´Aqua, quien desde su cargo de Jefe de Propaganda del Ministerio de comunicaciones, fue
el encargado del diseño desde los sellos postales y las portadas de varias de las revistas hasta
el de los murales de los interiores del Palacio de Correos y Telecomunicaciones de la Ciudad de
Mendoza, de cuya ejecución se ocupó personalmente.5

Como ya se dijo, la arquitectura de Correos fue tema recurrente en las revistas; dentro
de los casi cien edificios construidos entre el Primer y Segundo Plan Quinquenal, la mayor parte
tuvo presencia en la Revista, pudiéndose diferenciar dos grupos: los edificios de mayores di-
mensiones, correspondientes a grandes ciudades o cabeceras de distritos, entre los que cabe
citar los edificios de Correos de Santa Fe, Mendoza, Córdoba y el Edificio Movimiento de Buenos
Aires y, en un segundo grupo, los que se adecuan a situaciones de localización específicas y apa-
recen en ciudades menores, como los casos de Trelew, Berisso, San Martín, Barranqueras, Puerto
San Julián, San Rafael, por citar apenas unos pocos.

En relación con esta clasificación, las publicaciones eran coherentes con las jerarquías de
estos edificios: cuando se trataba de un Edificio de grandes dimensiones por lo general, en ciuda-
des principales o cabeceras de Distritos (Mendoza, Santa Fe, Buenos Aires, etcétera.) o de caracte-
4. Revista de Correos y rísticas técnicas innovadoras (Radio Estación Eléctrica General Pacheco, en la Provincia de Buenos
Telecomunicaciones, 125, Buenos Aires), se le otorgaba un artículo completo de dos o mas carillas. En otras ocasiones, cuando se
Aires, enero de 1948.
inauguraban varios edificios de dimensiones menores, la noticia incluía grupalmente a varios
5. Sobre Amadeo Dell’Acqua, ver correos de menor envergadura, con una fotografía en blanco y negro por cada edificación.
el artículo de Rodrigo Gutiérrez
Viñuales; sobre los murales del
Uno de los objetivos de la publicación, era mostrar los avances y la concreción de las
Correo de Mendoza, ver el artículo
de Graciela Moretti; ambos en esta obras enunciadas en los Planes Quinquenales. Las imágenes de las inauguraciones, así como el
misma publicación. proceso de construcción, daban sentido a la puesta en marcha.

132
La Dirección de Arquitectura de Correos y Telecomunicaciones
en las revistas del Organismo

Nuevas obras en marcha presentadas


por el Director de Arquitectura.
(Fuente: Revista de C y T, 140-41,
Bs. As., abril–mayo 1949)

Obras Terminadas. (Fuente: Revista


de C y T, 195-98, Bs. As.,
nov-dic-ene. 1953-54)

Los anteproyectos se mostraban en dibujos en perspectivas realistas, ejecutadas me-


diante acuarelas de colores, como es el caso del Edificio Movimiento, o los correos de Loreto en
Santiago del Estero o de San Martín de los Andes, o con aguadas en blanco y negro, como los
casos de Pehuajó (Buenos Aires), Catriló (La Pampa), Santa Rosa (La Pampa), San Vicente (Pro-
vincia Buenos Aires), Crespo (Entre Ríos), San Martín (Mendoza). En cada caso, se identificaba al
autor del proyecto, aledaño a la imagen del edificio.

Los autores de las notas eran, en la mayoría de las ocasiones, los Directores o Jefes de
las diferentes áreas de las Comunicaciones, como también, personal calificado en determinados
aspectos técnicos. Es de resaltar la recurrente intervención, del Arquitecto Aristóbulo Martínez,
como Director del área de arquitectura, escribiendo sobre la obra realizada.

Uno de los artículos publicados tempranamente sobre el tema, fue la conferencia dicta-
da en ocasión del lanzamiento del Primer Plan Quinquenal (octubre de 1947), por el Adminis-
trador de Correos, Telégrafos y Teléfonos de Portugal, Duarte Calheiros; el invitado expuso sobre
los criterios para proyectar edificios de correos, los anteproyectos de edificios tipo y sus necesa-
rios ajustes a las condiciones de cada emplazamiento. Comentó cómo en su país se tipificaban
con claridad las escalas de acuerdo al tamaño de las distintas ciudades y de los servicios que se
prestaban (en especial cantidad de líneas telefónicas y cantidad de personal que trabaja en cada
oficina), definiendo en estas cuantificaciones la normalización de los proyectos.6

En todos los números se hacía mención a los discursos y actos de gobierno, sea por parte
del ministro de Comunicaciones Oscar Nicolini, o el subsecretario de Comunicaciones, Pedro
Gagliardo, como asimismo, se documentaba la presencia en las inauguraciones del Presidente
Perón o de Eva Perón.

En el número de septiembre de 1948, se publicó un extenso articulo titulado Cómo se 6. “Consideraciones sobre
proyecta un edificio de Correos y Telecomunicaciones donde se describen los pasos a seguir con anteproyectos tipo y programas
para edificios de correos”, en Revista
una serie de anteproyectos de los edificios, mostrándose con dibujos realistas en perspectivas, de Correos y Telecomunicaciones,
con técnicas de acuarelas, en blanco y negro y en algunos casos en acuarelas color e indicándo- 126, Buenos Aires, febrero 1948; pp.
se el proceso técnico-burocrático que se seguía en la Dirección, frente a cada requerimiento.7 379 a 382.

7. Revista de Correos y
A mediados de 1949, cuando comenzaban a verse los primeros resultados del Plan, se Telecomunicaciones, 133, Buenos
publicó una nota titulada Nuevos Tiempos del arquitecto Aristóbulo Martínez, sobre el proceso Aires, septiembre de 1948.

133
de construcción de varios edificios en el interior (San Antonio de los Cobres, Pehuajó, Rosales,
Oberá, Crespo, Concarán, entre otros). En el mismo número, se incluía la nota del periodista
José María Caffaro Rossi, titulada Un moderno Palacio de Correos se levanta en Mendoza, donde
se registraban fotografías de la ejecución del basamento y de otros sectores del edificio, en la
que se plasmaba no sólo el proceso de ejecución sino también la presencia del ministro Nicolini
supervisando las obras.8

Para fines de 1953, concluido el Primer Plan Quinquenal e iniciado largamente el segun-
do, llegaban momentos de balances; la revista dedica un número completo al tema: Perón y Las
Comunicaciones, donde el artículo central reproduce una exposición realizada por el ministro
Nicolini, en la Escuela Nacional de Guerra, el 10 de septiembre de 1953. En este número espe-
cial, queda entonces plasmada casi toda la obra realizada en el periodo 1947-54 en el área de
correos; también, hay un registro de las obras destinadas a la expansión de la radiofonía, los
teléfonos, la incorporación de nuevas maquinarias, la enseñanza en los organismos de Comu-
nicaciones, etc.9

En todas las publicaciones sobre el tema, es notable la ausencia de planos de arquitectu-


ra, apareciendo sólo imágenes fotográficas de las obras en construcción y los edificios termina-
Portada de la Revista de C y T, 138-39, dos, o dibujos y croquis en perspectivas realistas. Otro recurso en el manejo de la fotografía fue
Bs. As., feb-mar. 1949
trabajar con el corte temporal entre el antes y el ahora como un modo de probar el impacto de
los nuevos edificios con relación a las precarias u obsoletas condiciones en que hasta entonces
se habían desarrollado los servicios postales.

A partir de septiembre de 1955, con el derrocamiento del gobierno de Juan D. Perón,


la revista cambia sustancialmente, desde el formato, la ausencia de la utilización de color en
las portadas y en su contenido, pasando a convertirse en un modesto boletín durante más de
dos años. Para 1959 recupera algo de la jerarquía perdida pero, sin dudas, ya la arquitectura no
volvería a tener el protagonismo de la década anterior.

Comentarios finales
La Revista condensaba la pluralidad de temas y el vasto alcance de las cuestiones referi-
das a las comunicaciones en el periodo 1947-55. Las publicaciones son hoy un testimonio de los
ambiciosos objetivos de los Planes Quinquenales del Estado haciendo un esfuerzo por tratar de
integrar el territorio nacional tan extenso y diverso. Por otro lado, no puede dejar de caracteri-
zarse a la Revista como un órgano propagandístico de la acción oficial: Perón Cumple.

La publicación, tuvo un rol fundamental de difusión interna y externa, y a la vez, reforzó


el sentido de pertenencia corporativa para dar unidad y cohesión a todos los empleados, sin
importar las jerarquías, desde el cartero hasta el Ministro de Comunicaciones, Oscar Nicolini,
quien en sus discursos fomentaba la identidad al organismo.
Correo de Mendoza. Fragmento de boceto
para los murales del salón principal, Una de las características notables del periodo 1946-1955 en Argentina, no fue sólo la
Amadeo Dell’Acqua, 1950 (Fuente: Revista integración de las artes, sino también la idea de la integración de las comunicaciones. Las vin-
de C y T, 189 a 192, mayo-agosto 1953, s/p.) culaciones que se pueden establecer desde la arquitectura, la ciencia y técnica en función de las
comunicaciones (radio, telégrafo, correo, teléfono, televisión), se reflejan en los artículos verifi-
cándose la heterogeneidad de temas en las publicaciones.

Se puede decir que La Revista de Correos y Telecomunicaciones. Información-Técnica-Fi-


latelia se constituye hoy, en una fuente fundamental para poder situarnos en el espíritu de la
8. Revista de Correos y
Telecomunicaciones, 140-41, Buenos
época. Asimismo, nos transmite por un lado, la vastedad de la tarea planificada y en parte ejecu-
Aires, abril-mayo de 1949. tada en un lapso relativamente corto; por otro lado, la publicación, nos acerca al carácter audaz
del Plan, no sólo en lo referido a los aspectos arquitectónicos y de innovación técnica, sino al rol
9. Revista de Correos y
generador de cultura e integración social, promotor de la vida urbana, otorgado a los edificios
Telecomunicaciones, 195 a 198,
Buenos Aires, nov-dic. de 1953, de Correos y Telecomunicaciones. Estos lograron trascender a su época, superando las circuns-
ene-feb. de 1954. tancias políticas que les dieron origen y será un desafío resignificarlos en el contexto actual.

134
Herencia olvidada en la buhardilla de un palacio.
El archivo de Correos a cargo del CRIHDAC – DNA
Herencia olvidada en la
buhardilla de un palacio
El archivo de Correos a cargo del CRIHDAC – DNA

Arq. Lucrecia Guarrera


Coordinadora del Centro de Recuperación, Investigación Histórica y Digitalización
del Archivo de Correos. Dirección Nacional de Arquitectura (CRIHDAC– DNA)


Relato de un rescate
Año 2000

Me han encargado una tarea: ver el archivo de correos. Qué hay, cómo está, qué habría
que hacer, qué se puede hacer… y allá voy, al Palacio de Correos.

Entro a este inmenso y desierto edificio y me maravillo mientras camino y recorro espa-
cios lujosos, con muebles bellísimos, mármoles en pisos y paredes, ascensores antiguos, esca-
leras majestuosas; fue a principios del siglo XX, que un arquitecto francés, Norbert Maillart, lo
diseñó, y dejó también su impronta en el Palacio de Tribunales y en el Colegio Nacional.

Siguiendo al que sabe, (vaya uno a saber desde cuando este hombre transita estos lar-
gos pasillos) subo hasta el octavo piso, hasta el final. Una oscura escalerita nos lleva hasta la
cúpula, donde está el reloj que impone la hora para los que vienen por Paseo Colón. En este
espacio, el gigantesco reloj, inscripto en una maraña de maderas y pizarra, se ve pequeño, opa-
cado, demasiado accesible. Y por fin, allí encuentro lo que estoy buscando: el archivo de planos
de los correos que el Estado construyó en todo el país.

Lo que percibo a primera vista es caótico. Hace frio, todo está muy sucio… muebles
que alguna vez organizaron, hoy generan laberintos. Hay muchos papeles, muchos planos…
plegados y ordenados en carpetas guardadas en estanterías de madera; algunos (los menos)
desplegados en planeras o enrollados y otros, pobres, desolados, maltratados, desordenados,
tirados sobre alguna mesa, o arrojados al piso.

Y sí… así está el archivo...

Este hallazgo no pudo sino generarme curiosidad y mucha ansiedad. Estos papeles, ator-
mentados por el viento, la lluvia, el frío y el calor que se cuela por los vidrios rotos, deben contener
algo. En esos papeles inextricables, hay seguramente, un tesoro camuflado, escondido, silencia-
do por el abandono. Nuestra herencia despreciada, ignorada... Incapaces de reconocer la riqueza
que atesoraron nuestros padres para nosotros, neciamente hemos renunciado a vincularnos con
la belleza y la creatividad, la ciencia alcanzada y la cultura de los que nos antecedieron.

Los encargados de cuidar al archivo ya no están. Y no han transmitido su experiencia, su


forma de organizar, sus criterios. Surgen las preguntas: ¿Cuántos planos? ¿Qué dicen estos di-
bujos? ¿Qué significan? ¿Quiénes y cuántos trabajaron? ¿Qué pensaban, cuáles eran sus planes?
¿Cuánto esfuerzo, cuántas horas sobre los tableros? Y la última pregunta: ¿Cuál será el plan que lo
libere de este abandono que encarcela? Por ahora ninguno… habrá que esperar 8 años más…

Año 2008. Refuncionalización del Palacio de Correos

El gobierno nacional decide despertar al palacio. Recuperarlo, re-poblarlo. Aparecen


obreros que vienen a demoler, construir, restaurar. Una de las tareas iniciales es modificar la cú-
pula. Hay que mudar esos muebles, sacar esos papeles viejos… hay que vaciar la buhardilla, ya.

135
Casa de correos y telégrafos en Santa Fe; Ing. Arq. Francisco Tamburini, 1885. Vista y corte (Fuente: Archivo CRIHDAC)

El Director del Museo del Correo se encarga. Y la documentación, por lo pronto, se tras-
lada, en cajas, a un piso inferior.

Año 2009. Firma de convenio

La DNA firma un convenio con la Secretaria de Comunicaciones, por el cual se hace cargo
de la recuperación y puesta en valor del archivo. Me convocan para continuar con la mudanza y
comienzo con la tarea de entender, ordenar, inventariar. Voy a tientas, reconociendo la organiza-
ción del archivo. Hay distintos tipos de ficheros que dan pistas. Organizados por distritos o por
temática: materiales; tecnología. Por último, aparecen los de los proyectos de arquitectura. Y por
ahí, comienza a insinuarse un posible arranque de la tarea.

El CRIHDAC y su equipo de trabajo

El Centro de Recuperación, Investigación Histórica y Digitalización del Archivo de Co-


rreos, (CRIHDAC) inicia, anónimo, el trabajo. Con un grupo de gente que la DNA cede para reali-
zarlo. Se trata de formar e integrar en equipo a personas con poco o nada de práctica archivística.
Hubo que buscar la manera de que las tareas se adecuaran a sus capacidades, a la infraestructu-
ra con la que se contaba y al espacio en el que se fue desarrollando. Por lo tanto, la labor se fue
sistematizando muy lentamente. Se iniciaron acciones sencillas, factibles:

Se abrieron más de 150 cajones para identificar la documentación que contenían y car-
gar todos estos datos en planillas manuscritas, que luego fueron procesadas informáticamente.
A esto se sumaron el ordenamiento, limpieza y reubicación de los planos.

Se inventaron planillas diseñadas con una organización mínima, para completar sin de-
masiadas dudas… Cada uno de los integrantes del equipo, fue aprendiendo rudimentos básicos
de la informática. Han cargado en estas planillas, los miles de datos que ofrecen las fichas.

136
Herencia olvidada en la buhardilla de un palacio.
El archivo de Correos a cargo del CRIHDAC – DNA

Año 2010. Mudanzas

Durante ese año, el archivo cambió de domicilio varias veces: de oficina; de edificio;
tratando de afrontar lo mejor posible, los riesgos que este tipo de cambios acarrea. Por fin, a
principios de 2011, se encontró un espacio adecuado, que permitió generar diferentes áreas: de
depósito, de estabilización y de procesamiento de datos.

Años 2011-12. Base de datos / Digitalización

Con el Departamento de Informática del Ministerio de Planificación Federal, Inversión


Pública y Servicios, se armó una base de datos que permitirá buscar la información, entrando
por diferentes campos (localización geográfica, época, autores, estado de los documentos, etc.) Plano J-043. Proyecto de desvíos en la línea
Actualmente, esta base está en etapa de carga y ajuste. telegráfica entre Paraná y Goya. 1896
(Fuente: Archivo CRIHDAC)
También, muy primariamente, se inició la digitalización con la infraestructura que ha
podido brindar el Ministerio. Algunos miembros del equipo han aprendido a manejar el scanner.
Otros, a manejar programas gráficos para la limpieza digital de las imágenes.

Investigación

Ya a fines del 2011, se comenzaron a analizar más exhaustivamente los documentos. Los
registros de cada correo se fueron organizando por distrito y por ciudad. Después de la primera
mirada, y a medida que la información se fue ajustando, surgieron aparentes contradicciones
de la misma. Por ejemplo: varias direcciones para un mismo correo. ¿Cuál es la correcta? ¿Varias
sucursales en la ciudad o una sola que fue mudando de edificio? A partir de las fechas, se comen-
zaron a determinar etapas políticas con diferentes planes en relación a los correos y telégrafos.

La investigación avanza y la base de datos se enriquece. Hasta ahora, en cuatro años, es


lo que se ha podido hacer. Y falta mucho…

Desde los contenidos del Archivo


Viendo la información que ofrecen los más de 80.000 planos inventariados hasta el mo-
mento (más de 4.500 obras, de las cuales están relevadas en profundidad un 20%) me animo a
esbozar una historia del Correo. A través de la documentación que ofrece el archivo, surge lo
siguiente:

Fines del siglo XIX y principios del XX

El Departamento de Ingenieros Nacionales y posteriormente, el Ministerio de Obras


Públicas y su Dirección General de Arquitectura, llaman a concurso para proyectar los Correos
para algunas capitales y ciudades importantes de provincia. Los principales arquitectos de esa Ministerio del Interior. Dir. Gral. de Correos y
época ofrecen alternativa tras alternativa. Tamburini produce anteproyectos entre los años Telégrafos, 1944. Red telefónica de ferrocarriles
1885 y 1888, para las ciudades de Rosario, Santa Fe y Santiago del Estero; Aberg, anteproyec- (Fuente: Archivo CRIHDAC)
tos para Rosario, Santa Fe y San Nicolás de los Arroyos; y Maillart, el proyecto del Palacio de
Correos.

En paralelo comienza un relevamiento de las líneas telegráficas, y nuevas propuestas de


recorridos que se plasman en bellísimos planos sobre tela, en tinta y color, organizados en una
serie con la letra J. Esta serie atraviesa diferentes etapas políticas a lo largo de 50 años, prolon-
gándose hasta el año 1949. Son aproximadamente 220 mapas, de los cuales hemos hallado 100;
el más antiguo encontrado hasta ahora es de 1896. Por la cantidad de documentación existente,
hasta la década del 40, la zona con mayor impulso, abarca Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes y Bue-
nos Aires. Era imprescindible garantizar la comunicación de la zona que definía a la Argentina
como Granero del mundo. El resto del país no fue en ese momento preocupación para el Estado.
El plano del año 1944, que releva la red telefónica de los ferrocarriles, lo demuestra.

137
Campo de Deportes para empleados de C y T. MOP. DGA. 1935. Anteproyectos de fachada principal (Fuente: Archivo CRIHDAC)

Años 1921-1943. Ministerio de Obras Públicas

Desde 1928 hasta 1933, a través de su sección Catastro y Estadística, el MOP se dedica
a buscar terrenos en las ciudades y pueblos. Nuestro inventario de documentos muestra hasta
ahora, alrededor de 124 ciudades de norte a sur del país, relevadas por el MOP. Los datos apa-
recen en pequeños planos de la manzana, con nombre de las calles, medidas del lote, y a veces,
datos catastrales. Sólo en el Distrito 01° Rosario (que abarca parte de la provincia de Santa Fe)
encontramos 29 terrenos.

Paralelamente, se han encontrado más de 200 proyectos para correos elaborados por la
Dirección General de Arquitectura, fechados hasta 1943, aproximadamente. Algunos son sólo
anteproyectos, otros son proyectos desarrollados, en ciertos casos incluso con los planos con-
forme a obra. Destaco dos anteproyectos para la fachada principal del Club de Comunicaciones
en la Capital Federal, de los años 30, que muestran el eclecticismo típico de la época, planteando
una imagen con reminiscencias árabes, y la otra pintoresquista, de tipo normando.

Años 1946- 1956. Correos y Telecomunicaciones

Basada en el relevamiento realizado por el MOP hasta 1933, la Secretaría, a mediados de


la década del 40, genera los primeros proyectos de arquitectura.

A partir de 1949, inicia un relevamiento de cientos de ciudades, pueblos, colonias y villas


de todo el país, plasmándolo en cientos de documentos, que registran sus calles, avenidas y
plazas. Hemos inventariado 1.435 planos de plantas urbanas. El propósito era tener una mirada
general, la visión macro que permitiera dar respuesta a una imperiosa necesidad: conectar todo
el país. No importaba el tamaño del poblado, podía tener cientos de manzanas a tan sólo 10…
en las fotos satelitales consultadas hoy, para verificar su existencia, aparecen, fantasmales, algu-
nos de ellos. Esta acción le permitió al Estado varias cosas:

Pueblo de Irigoyen, S. Fe. Autor: MOP. Sec. - Dividir al país en 26 distritos. Cada provincia fue relevada y, según la cantidad de po-
Catastro y Estadística, 1933. Terreno para Correos blaciones se transformó en un distrito, en parte de él o, en el caso de provincias muy populosas
(Fuente: Archivo CRIHDAC) (Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires), se dividieron en 2 o más distritos.
- Detectar en qué ciudades había edificios de correos. En los mapas se muestra su ubi-
cación.
- Verificar las condiciones de los locales existentes. En muchos casos, la tarea del correo
se realizaba en edificios con una pobre adaptación a las necesidades cada vez más complejas
del organismo.
- Proyectar modificaciones, nuevas instalaciones, a veces mudanzas.

138
Herencia olvidada en la buhardilla de un palacio.
El archivo de Correos a cargo del CRIHDAC – DNA

Rosario, S. Fe. C y T. Dirección Técnica, 1949. Dto. 01/01. Planta urbana (Fuente: Archivo CRIHDAC)
El Maiten, Chubut. C y T. Dirección Técnica. 1949. Dto. 23/11. Planta urbana (Fuente: Archivo CRIHDAC)

- Construir nuevos edificios: 741 proyectos de arquitectura, que en algunos casos dan
respuesta original a los poblados, en otros reemplazan los anteproyectos de la DGA. (Todavía no
se ha podido evaluar qué porcentaje de estos proyectos fueron concretados)
- Verificar su cercanía a la estación de trenes de la localidad.

El ferrocarril es la referencia, el principal conector. Y esto se manifiesta en los minuciosos


mapas de la red ferroviaria que aparecen en el archivo. En esta etapa el proyecto fue integral: se
concretó sumando una red de telégrafos que aprovechó la huella del ferrocarril. El ferrocarril, el
telégrafo y el correo se fusionan, acortando distancias entre pueblos. Entre el local de correos y
la estación de trenes sólo dista entre media y una cuadra. Si es posible, se ubica en la estación
misma. En los planos aparecen los kilómetros a recorrer, la cantidad de postes, cada cuántos C y T. Dirección Técnica, 1954. Tap. 0815. Motor
metros… teletipo creed 47 b (Fuente: Archivo CRIHDAC)

El Plan Fundamental de Comunicación

Con fecha inicial en 1949, también aparece una enorme cantidad de documentos referi-
dos a este plan; el mismo abarca todas las provincias, haciendo hincapié en el Sur del país. Ubica
radioestaciones, instalando infraestructura y tecnología y conectando a través de LRA Radio
Nacional, a todas las provincias. Con centro en la Capital Federal, se montan 115 radioestacio-
nes (plantas receptoras y transmisoras) en casi todos los distritos. Los proyectos están fechados
entre los años 1952 y 1962.

139
No sólo aparecen los proyectos de arquitectura, sino también la tecnología utilizada y el
mobiliario específico para desarrollar las funciones.

Más de 700 proyectos de arquitectura

Identificados con la letra P, estos 741 proyectos arquitectónicos, se ubican en una crono-
logía que abarca entre el año 1946 y el 1988. Evidentemente, no corresponden a una misma eta-
pa de gobierno en el país. Los proyectos manifiestan en algunos casos, una adaptación (desde
el punto de vista formal y material) a su implantación geográfica. En otros, los de las grandes ciu-
dades, expresan una voluntad declarada de acogerse al lenguaje del movimiento moderno que
propone Europa. Los arquitectos firman los proyectos en todos los aspectos de configuración
Encotel. Dir. Gral. Ing. y Arq.
Dto. 05/62. C y T. San José del Rincón. general en tanto que los ingenieros aparecen suscribiendo lo referente a estructuras, instalacio-
Dto. 05/2616, 1980. Planta, corte y fachada nes, acondicionamiento climático, etcétera. Por otra parte, numerosas empresas constructoras
(Fuente: Archivo CRIHDAC) acompañan y generan los planos conforme a obra.

1971-1986. Encotel – Encotel Argentina

Desde 1971, ENCOTEL continúa en la tarea de construir. Con una nueva camada de ar-
quitectos que siguen manteniendo el lenguaje de la modernidad, se dedica a diseñar los edifi-
cios de correos de pueblos pequeños.

Entre 1973 y 1983, realiza un nuevo relevamiento de terrenos. Identificados con la letra
U, estos planos, comparados con los de 1933, tienen mucha más precisión. Brindan datos de
denominación catastral, superficies basadas en mediciones de agrimensores: información ne-
cesaria para su adquisición.

En el año 1977, proyecta una red alámbrica en los 26 distritos. También contrata a la
Empresa Equitel que instala equipos Siemens en cientos de sucursales, registrados en planos
dibujados por la empresa, con datos de ubicación, equipamiento y tecnología especifica.

Entre 1984-1989, Encotel Argentina realiza un tercer relevamiento de terrenos, Identi-


ficados con la letra UT, con datos de propietarios y adquisición de los terrenos. Estos planos a
veces son una confirmación de los terrenos hallados en el relevamiento anterior. Otras veces,
son nuevos, ya sea porque los proyectos requerían otras características o porque aparecieron
nuevos proyectos.

Año 2013. Conclusiones


Durante este primer periodo hemos tenido errores y aciertos (lo que habitualmente
pasa en las tareas de recuperación del patrimonio). Han transitado por el alma de este equipo
de trabajo, alegría, sorpresa… decepción y frustración….

Pero, porque sabemos de su importancia y valor, el objetivo de rescatar el archivo ha ge-


nerado suficiente entusiasmo como para mantener la dinámica, la constancia y la paciencia que
hace falta para seguir adelante con una faena a veces tediosa… casi siempre, maravillosa.

Abriendo los documentos, se van descubriendo ideas, políticas y los disimiles sueños
de las generaciones pasadas. Y se va demostrando que hubo gente comprometida y dedicada,
que para concretarlos, planificó, trabajó mucho y construyó con entusiasmo. Y eso, es bueno
re-conocerlo, respetarlo y cuidarlo.

La cúpula del palacio, ayer maraña de maderas y pizarra que guardaba papeles viejos e in-
servibles… ya no es un depósito. Hoy, de cristal, ha incorporado la luz y el sol. Y el archivo también se
ilumina, ya liberado. Porque puede brindar lo que contiene: conocimientos de historia, de política,
de tecnología, de arte y de arquitectura… a nuestra generación, y espero, a las que nos sucedan.

140
Profesionales que integraron la Mesa de Estudios y Proyectos de la Dirección
Profesionales que integraron la Mesa de Estudios y Proyectos
de Arquitectura de la Administración General de Correos y Telecomunicaciones
(DACyde
T) la Dirección de Arquitectura de la Administración General
de Correos y Telecomunicaciones (DACyT)
Lic. Elisa Radovanovic
CEDODAL, CONICET

Bianchi, Agustín F. P.
En 1941 inició sus estudios en la Escuela de Arquitectura de la Facultad de Ciencias Exactas,
Físicas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires (UBA); durante 1945 fue Delegado de
4º año del Centro de Estudiantes de la mencionada Escuela en la Sociedad Central de Arqui-
tectos (SCA). En 1947 se graduó en la recién creada Facultad de Arquitectura de la UBA, ese
mismo año volvió a representar al Centro de Estudiantes en la SCA; ingresó a la DACyT a fines
de 1946.
Sedes de correos en las que intervino como proyectista: Mendoza ciudad; San Juan ciudad; Barran-
queras (Chaco); Vera, Cañada de Gómez y Esperanza (Santa Fe); San Martín, Dolores y Junín, (Bue-
nos Aires). Residencia para el Ministro de Comunicaciones en la Radio Estación Pacheco.
Anteproyectos: Club Comunicaciones; Asociación Mutualista de Previsión Social de C y T; (Bue-
nos Aires ciudad).
A principios de la década de 1960 dejó de trabajar en la repartición de Correos.
Tuvo estudio particular, asociado con los arquitectos J. M. Spencer y Félix Martínez Vallerga. En
1956 formó parte de una Comisión designada por el Consejo Profesional de Arquitectura y Ur-
banismo para resolver el problema de los arquitectos que no podían dictar cátedras de matemá-
ticas, geometría y álgebra en los colegios nacionales sino exclusivamente dibujo.
Bibliografía: Revista de la UBA, Buenos Aires, 1956, p. 275.

Bó, Francisco Javier


Nació en 1923. Se graduó de arquitecto en la UBA en 1948. Entre 1978 y 1984 cursó en la Facul-
tad de Derecho y Ciencias Sociales de la UBA donde obtuvo el título de Abogado y Procurador.
En enero de 1948 ingresó a la DACyT.
Sedes de correos en las que intervino como proyectista: Zapala (Neuquén); Ibarreta (Formosa); Ñor-
quinco (Río Negro); Cholila (Chubut); Barreal (San Juan); Baradero (Buenos Aires).
Radios rurales: Lago Argentino (Santa Cruz); Río Pico, Paso de los Indios, Perito Moreno, Buen
Pasto y Telsen (Chubut); Puelén (La Pampa); Maquinchao y Río Colorado (Río Negro).
Edificios especiales. Edificio Concentración Norte para Teléfonos del Estado en Ciudad de Buenos
Aires.
Fue Perito arquitecto y Perito tasador en la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Realizó el
anteproyecto y proyecto del Hotel de Turismo Ciudad de Paraná construido años más tarde con
el nombre de Hotel Mayorazgo. Participó en el Concurso Oficial para el edificio del Instituto
Geográfico Militar, Buenos Aires, en colaboración con los arquitectos José María Spencer, Walter
Finkbeiner y Raúl González Pellazo.
Desarrolló su actividad docente en el 2º curso Construcciones, de la Facultad de Arquitectura y
Urbanismo de la UBA (1948-1957). Representó al Cuerpo Docente integrando el Consejo Direc-
tivo Provisorio entre septiembre y octubre de 1955. En 1975 fue Profesor Titular del 2º curso de
Construcciones en la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Belgrano.
Entre sus publicaciones: Métodos contemporáneos para el mejor aprovechamiento de la madera
en construcciones modernas (1956) y La Dirección General de Préstamos, una herramienta eficaz al
servicio de la vivienda (1968), en colaboración con Federico Adolfo Ugarte, Jorge Ferrari Hardoy
y otros.
Fue Socio vitalicio de la SCA y matriculado vitalicio del Consejo Profesional de Arquitectura y
Urbanismo. Falleció el 1º de octubre de 2012.
Sobre su actuación en Correos afirmaba:
“... mis casi 14 años como arquitecto en la DACyT, me permitieron proyectar cerca de 20 obras
en casi todo el país (la mayor parte en la Patagonia y una importante en la Capital Federal) y
me regalaron el poder conocer buena parte de nuestra hermosa Patria, volando en los primeros
Douglas DC3, con 21 pasajeros, piloto, copiloto y camarera y en los atronadores hidroaviones Sun-
derland ...”

141
Bunge, Wilfredo Ricardo Valentín
Nació en 1923; en 1947 se graduó de arquitecto en la recientemente creada Facultad de Arqui-
tectura de la UBA. A principios de 1948 ingresó a la DACyT.
Sedes de correos en las que intervino como proyectista: Azul (Buenos Aires); Barra Concepción (Mi-
siones); Sumampa (Santiago del Estero); Ingeniero Juárez (Formosa).
Entre los años 1957-1964 realizó en forma conjunta con los arquitectos Luis y Alberto Morea
la restauración de la Basílica (menor) de Ntra. Sra. del Santísimo Rosario: Iglesia y Convento de
Santo Domingo de Guzmán, en Defensa y avenida Belgrano, Buenos Aires.
Falleció el 27 de octubre de 1995.

Casares, Mariano Víctor


Se graduó de arquitecto en la UBA en 1936. Trabajó en la DGA del MOP, de donde fue transferido
a la DACyT.
Desde 1948 hasta principios de 1953 fue Jefe de la Mesa de Estudios y Proyectos de la DACyT.
Edificios en que intervino como proyectista: Correos de Rawson y Epuyén (Chubut). Prototipos para
radios rurales. Colonia Infantil Marítima de Necochea (para hijos de empleados de CyT).

Devoto Almanza, Jorge


Egresó como arquitecto de la UBA en 1948.
Sedes de correos en las que intervino como proyectista: General Alvear (Mendoza); Tinogasta y
Hualfin (Catamarca); Chos Malal (Neuquén); Río Cuarto (Cba.).
Anteproyectos: Arias (Cba.), Belén (Catamarca) y Coronel Pringles (Buenos Aires).
Edificio especial: Residencia para el Ministro de Comunicaciones en la Radio Estación Pacheco.
Permaneció en la DACyT hasta su jubilación en los años ‘80.

Dimartino, Francisco J.
En 1948 se graduó de arquitecto en la UBA; a fines de 1947 había ingresado a la DACyT como
dibujante proyectista. También en 1947 obtuvo el 2º premio en el Concurso CADE para estu-
diantes del último curso de la carrera.
Sedes de correos en las que intervino como proyectista: San Antonio de los Cobres (Salta); Puerto
Bermejo (Chaco); Bahía Oso Marino (Santa Cruz); Rosales (Córdoba).
Participó de la Comisión Directiva de la SCA en el período 1949-1951.

Escobar, Manuel
Arquitecto y artista plástico. Ingresó a la DACyT en 1947. Fue encargado de sección y desde 1953
Jefe de la Mesa de Estudios y Proyectos.
Sedes de correos en las que intervino como proyectista: General Pico (La Pampa); San Miguel (Bue-
nos Aires); Estanislao del Campo (Formosa) y Naschel (San Luis).

Finkbeiner, Walter Ernesto


Comenzó sus estudios en la UBA en 1941; siendo alumno le fueron publicados sus trabajos con
calificación de sobresaliente: en el 3er. Curso, “Una Escuela Rural” y en el 4º Curso el proyecto
de “Una subprefectura marítima”. Se graduó de arquitecto en la UBA en 1947, ingresando a la
DACyT en 1948.
Sedes de correos en las que intervino como proyectista: Santa Fe ciudad; Posadas (Misiones); Catriló
(La Pampa); San Martín de los Andes (Neuquén); Campo de los Andes (Mendoza); Nogoyá (Entre
Ríos); San Ramón de la Nueva Orán (Salta); Villa Gdor. Gálvez (Santa Fe). Anteproyecto: Dolores
(Buenos Aires).
Formó parte de la Comisión Directiva de la SCA en el lapso 1951-1953.
Por cinco años, desarrolló su actividad docente en la Facultad de Arquitectura de la UBA en la
Cátedra de Composición Arquitectónica IV, curso a cargo del profesor Isaac Stok.
Bibliografía: Revista de Arquitectura, 292, abril, 1945, p. 170; 298, octubre, 1945, p. 414.

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Profesionales que integraron la Mesa de Estudios y Proyectos de la Dirección
de Arquitectura de la Administración General de Correos y Telecomunicaciones
(DACyT)

Gaido, Augusto
Nació en 1920. Se graduó de arquitecto en la UBA en 1948, ingresando a la DACyT en ese mismo
año.
Sedes de correos en las que intervino como proyectista: Sarmiento (Chubut); Caleta Olivia (Santa
Cruz); Embarcación (Salta); Tinogasta (Catamarca); Cerro de las Rosas (Córdoba).
Edificios especiales: Edificio Movimiento (Ciudad de Buenos Aires); Radio Estación Pacheco, vi-
viendas para el personal, usina, torre tanque.
Asociado con Francisco Rossi, Boris Dabinovic y Clorindo Testa participó en una serie de con-
cursos destacándose: Edificio de la Cámara Argentina de la Construcción (Primer Premio);
Concurso en Misiones - cinco comisarías y cuatro unidades sanitarias (Primer Premio); Misio-
nes 2ª etapa - tres paradores de turismo (Primer Premio); Colonia de Vacaciones Federación
Industria de la Carne (Tercer premio); Centro Cívico de Santa Rosa de La Pampa (Primer Pre-
mio).
En 1955 se presentó con Dabinovic y Rossi en el 1er. Concurso Fulget donde obtuvo el Segundo
Premio de la categoría vivienda mínima y un premio especial.
En 1949 junto a Rossi y Dabinovic había obtenido el segundo premio en el concurso para la
Casa de Gobierno de San Juan y, en 1950, mención de honor en el concurso para el Edificio del
Instituto Geográfico Militar.
En 1971, siendo Subgerente de Inmuebles y Construcciones del Banco de la Nación Argentina,
proyectó con el arquitecto Ricardo Muñoz la sucursal Merlo del mencionado banco.
Bibliografía: Revista de Arquitectura, 343, julio, 1949, pp. 182-186; 351, marzo, 1950, p. 86;
363, diciembre, 1951, pp. 85 a 89; 371, mayo a octubre, 1953, pp. 52-56; SCHERE, Rolando.
Concursos 1825-2006. Buenos Aires, SCA, 2006, p. 252; Nuestra Arquitectura, 471, junio, 1971,
pp. 38-39.

Gallardo, Angel Alfredo Alejandro Fernando


Nació en 1921. Egresó como arquitecto de la UBA en 1948. Trabajó como dibujante en la DGA
del MOP (1942-1945) y desde 1948 fue proyectista en la DACyT.
Sedes de correos en las que intervino como proyectista: Justo Daract (San Luis); Gualeguay (Entre
Ríos); Curuzú Cuatiá y Mercedes (Corrientes); Dolores (Buenos Aires).
Edificios especiales: Edificio Movimiento (Ciudad de Buenos Aires).
Fue Asesor de Gabinete en la Secretaría de Estado de Promoción y Asistencia de la comu-
nidad (1969); desarrolló su actividad de arquitecto en la Dirección Nacional del Deporte
(1969-1971); en el Área Deportes de la Subsecretaría de Deportes de la Nación (1971-1974);
en la Subsecretaría de Turismo de la Nación (1974-1982); fue Asesor de Gabinete en el Mi-
nisterio de Acción Social (1982-1983); entre otros cargos. Se jubiló de la función pública en
1989.
Fue además Perito Judicial (1970-1989) y Perito Tasador del Banco Hipotecario Nacional. En
la actividad docente acompañó al arquitecto José María Spencer en el taller de Vº año de
Composición Arquitectónica, en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad
Nacional de La Plata (1967-1969).
Tenía su estudio en Montevideo 1954, Buenos Aires. En esta ciudad realizó la Capilla privada
de las Hermanas Terciarias Franciscanas en calle Olleros 2080, el Colegio Secundario de calle
Guise 1945-1971 y el edificio de departamentos de calle Cerviño 3965. En la provincia de Bue-
nos Aires proyectó casas en Hurlingham, Monte Grande y D’Orbigny así como el casco de un
establecimiento y estancia. Ganó para ESSO-SAPA el concurso privado para la ampliación de
talleres y oficinas de la planta Campana (Buenos Aires).
Falleció el 22 de enero de 2004.

Garófalo, Marco Antonio


Se graduó de arquitecto en la UBA en 1948, ingresando en ese año a la DACyT.
Sedes de correos en las que intervino como proyectista: Laboulaye (Córdoba); Esquina (Corrientes);
Rivadavia (Mendoza) y Esperanza (Santa Fe).

143
González Laguinge, Héctor
En 1948 se graduó de arquitecto en la UBA. Ingresó como dibujante proyectista a la DACyT a
fines de 1947.
Sedes de correos en las que intervino como proyectista: Mar del Plata y Coronel Suárez (Buenos
Aires); Chepes (La Rioja).
Edificios especiales: Radio Estación Pacheco (Buenos Aires).
Desde 1948 fue encargado de sección y desde 1957, Jefe de la Mesa de Estudios y Proyectos de
la DACyT.

Heguilor Rocca, Julio Alberto


Nació en 1920. Se graduó de arquitecto en la UBA en 1948 y realizó el tradicional viaje de estu-
dios de tres meses, recorriendo Francia, Italia, España, Suiza, e Inglaterra. Posteriormente, el go-
bierno francés lo becó por un año para estudiar mecanización postal en los principales centros
de correos de ese país.
Sedes de correos en las que intervino como proyectista: Córdoba ciudad; La Paz (Entre Ríos); Puerto
Santa Cruz (Santa Cruz); Santa Rosa Proyecto 2 (La Pampa); Jachal (San Juan).
Edificios especiales: Central de Equipos y Usina en Radio Estación Pacheco (Buenos Aires).
En 1955 participó junto a Juan C. Malter Terrada en el 1er. Concurso Fulget donde obtuvo el
Primer Premio de la categoría vivienda mínima, por la vivienda del jefe de planta de Pache-
co.
Permaneció en la repartición hasta que se jubiló, siendo director. En su estudio particular trabajó
asociado con Héctor Quesada del Valle.

Hinsch, Raúl O. B.
Se graduó de arquitecto en la UBA en 1949, año en que solicitó ser miembro de la SCA. Ingresó
a la DACyT en 1948.
Sedes de correos en las que intervino como proyectista: Corral de Bustos (Córdoba); Ancasti (Cata-
marca); Pehuajó (Buenos Aires); una estafeta en Santa Rosa (La Pampa).
Fue proyectista de prototipos de radios y oficinas mixtas.
Estuvo al frente de la secretaría ejecutiva del CNICT, en 1961 cargo en el que permaneció varios
años. Participó de la reunión sobre problemas de efluentes industriales y contaminación am-
biental realizada en Avellaneda, Buenos Aires, en julio de 1971.

Insausti, Esteban
Arquitecto egresado de la UBA a mediados de la década de 1950. Trabajó como dibujante en
la DACyT desde los primeros años de su carrera, continuando como proyectista luego de gra-
duado.
Sedes de correo en la que intervino como proyectista: San Luis (ciudad) y Gualeguaychú (Entre
Ríos).
En 1961 participó en el proyecto del Pabellón de la Secretaría de Comunicaciones en la Expo-
sición del Sesquicentenario de la Revolución de Mayo junto al arquitecto Hugo Tosoni. En la
década de 1970 proyectó el Centro Postal Puerto de Buenos Aires en Comodoro Py y avenida
Antártida Argentina.

Jozami, Emilio
Arquitecto. Fue Jefe de la Mesa de Estudios y Proyectos de la DACyT, durante la dirección del
arquitecto Aristóbulo J. Martínez.
Sede de correo en la que intervino como proyectista: Rawson (Chubut).

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Profesionales que integraron la Mesa de Estudios y Proyectos de la Dirección
de Arquitectura de la Administración General de Correos y Telecomunicaciones
(DACyT)

Lavalle Cobo, Hernán Jorge Ricardo León


Nació en Francia en 1913. Estudió en París y en Constanza (Alemania). En nuestro país se graduó
en la Escuela de Arquitectura de la UBA en 1939.
Asumió la Dirección de la DACyT a fines de 1955, permaneciendo varios años en el cargo. En
1966 pasó a desempeñarse como Director General de Relaciones Culturales de la Cancillería, al
tiempo que era designado director de Cultura en la Universidad de Buenos Aires.
Entre sus obras más destacadas se encuentran la casa de Luis Lariviere en San Isidro y la Estancia
La Bamba de los Aldao en San Antonio de Areco.
Desarrolló una amplia actividad en el ámbito profesional, docente y cultural. Presidió el Con-
sejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo por tres periodos. Fue miembro de la Comisión
Cultural de la Asociación Cultural Inglesa e integró la Comisión Directiva de la Alianza Francesa
en Buenos Aires. Recibió la Orden de Caballero de la Legión de Honor otorgada por Francia y
también alcanzó distinciones de Perú y Colombia.
Fundó el Teatro del Instituto de Arte Moderno en julio de 1950, jalón del teatro independiente,
por donde pasaron importantes artistas argentinos.
Falleció en septiembre de 1997.

Malter Terrada, Juan Carlos


Nació en 1921. Como estudiante de la Escuela de Arquitectura, sus trabajos fueron publicados
en varias oportunidades por obtener calificación de sobresaliente; en 1945 “Una Sub Prefec-
tura Marítima”. En 1946 obtuvo el primer premio en el Concurso anual de luminotecnia CADE
por su proyecto “Un Club Social”. Egresó como arquitecto de la UBA en 1948, ingresando ese
mismo año a la DACyT. Fue Jefe de la Mesa de Estudios y Proyectos a partir de 1954.
Sedes de correos en las que intervino como proyectista: Mar del Plata y Berisso (Buenos Aires);
Huinca Renancó y Canals (Córdoba); Metán (Salta); Realicó (La Pampa); Villa Traful (Neuquén);
Casilda (Santa Fe).
Edificios especiales: Plan general de Radio Estación Pacheco (Buenos Aires).
Fue Profesor de Taller de Arquitectura en la FADU (UBA).
En 1955 participó junto a Julio Heguilor Rocca en el 1er. Concurso Fulget donde obtuvo el Pri-
mer Premio de la categoría vivienda mínima, por la vivienda del jefe de planta de Pacheco. En
1962 proyectó su vivienda particular en la localidad de San Isidro. En 1970 impulsó la creación
de la filial San Isidro de la Sociedad Central de Arquitectos, contándose entre los miembros de la
Comisión Directiva. Falleció el 23 de febrero de 2007.
Bibliografía: SCHERE, Rolando. Concursos, op. cit.; Nuestra Arquitectura, 394, setiembre, 1962 y
Viviendas para hoy y para siempre, 1ª Serie, s/f.

Martínez, Aristóbulo J.
Arquitecto. Dirigió la DACyT durante toda la gestión de Oscar Nicolini al frente de la Administra-
ción General de CyT (1946-49) y del Ministerio de Comunicaciones (1949-55).
Como principal responsable del plan edilicio, se ocupó de su difusión, publicando numerosas
notas en la Revista Correos y Telecomunicaciones entre 1948 y 1955. En 1952 integró la Comisión
de Honor de la Conferencia de Plenipotenciarios de la Unión Internacional de Telecomunicacio-
nes realizada en Buenos Aires.
Edificios especiales: Anteproyecto para el Club Comunicaciones.

Méndez, Lisardo Elías


Comenzó sus estudios en 1941; como alumno de la Escuela de Arquitectura, en 1945 desarrolló
un trabajo grupal para el Curso de Urbanismo dirigido por Carlos Della Paolera, sobre la “Urbani-
zación del Embalse de Río Tercero”, que fue calificado con sobresaliente. Se graduó de arquitecto
de la UBA en 1948; a la DACyT había ingresado el año anterior.
Sedes de correos en las que intervino como proyectista: Andalgalá (Catamarca); San Miguel (Bue-
nos Aires); Abra Pampa (Jujuy); Chimpay (Río Negro) y Crespo (Entre Ríos).
Bibliografía: Revista de Arquitectura, 304, abril, 1946.

145
Miscione, Rinaldo
Nació en 1928. En 1947 comenzó sus estudios en la Escuela de Arquitectura, ingresando en ese
mismo año a la DACyT, donde se destacó como dibujante. Obtuvo su título a mediados de la
década siguiente, permaneciendo en la repartición hasta su retiro en los años ’80.
Entre sus trabajos más destacados se cuentan los murales cerámicos para la fachada del segun-
do piso del Correo de Santa Fe, así como la bóveda del sector de Radio Nacional en el edificio
de Cabecera Córdoba.

Munilla, Armando
Egresó como arquitecto de la UBA en 1949.
Sedes de correos en las que intervino como proyectista: Venado Tuerto (Santa Fe) y La Para (Cór-
doba).

Ochoa, Alberto Víctor


Se graduó de arquitecto en la UBA en 1949.
Sedes de correos en las que intervino como proyectista: Neuquén ciudad; Baradero (Buenos Aires).

Páez, Roberto Julio


Nació en 1920. Egresó como arquitecto de la UBA en 1948. Se desempeñó en la DACyT desde
mediados de 1947.
Sedes de correos en las que intervino como proyectista: General Pico (La Pampa); Oberá (Misiones);
Comodoro Rivadavia (Chubut); Rafaela (Santa Fe); San José de Feliciano (Entre Ríos).
Edificios especiales: Edificio Movimiento (Ciudad de Buenos Aires); desarrolló varios prototipos
para radios rurales.
Fue miembro del Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo.

Quesada del Valle, Héctor


Nació en 1921. Comenzó sus estudios en la UBA en 1941; siendo alumno fueron publicados varios
de sus trabajos con calificación de sobresaliente: en el 2º. Curso, “Una pequeña capilla” y en el 4º
Curso el proyecto de “Una subprefectura marítima”. Se graduó de arquitecto en la UBA en 1948,
año en que realizó un viaje de egresados a Europa. Ingresó a la DACyT a su regreso.
Sedes de correos en las que intervino como proyectista: Córdoba ciudad; General Vedia (Chaco);
Tilcara (Jujuy); Suncho Corral (Santiago del Estero).
Edificio especial: área de ingreso y control, garages y talleres en Radio Estación Pacheco (Buenos
Aires).
A mediados de la década de 1950 se retiró de Correos.
Trabajó además en el plantel de arquitectos colaboradores del estudio Aslan y Ezcurra, para el
que realizó parte del cierre de las tribunas del estadio de River Plate y obras en la Galería Santa
Fe. Fue arquitecto-proyectista de la constructora Giorgi y Sachi S. A., con la cual hizo alrededor
de quince edificios en propiedad horizontal en la zona de Palermo, Buenos Aires y un complejo
de viviendas en la localidad balnearia de Villa Gesell.
Falleció el 21 de septiembre de 1983.
Bibliografía: Revista de Arquitectura, 274, octubre, 1943, p. 400; 298, octubre, 1945, p. 414.

Quesada Maschwitz, Guillermo Segundo


Nació en 1917. Trabajó desde 1944 en la Oficina de Arquitectura de Correos, desarrollando entre
1945 y 1947 una serie de estudios para distintas sucursales de correos y radios rurales.
Sedes de correos en las que intervino como proyectista: Ceres (Santa Fe) y Chajarí (Entre Ríos).
Falleció el 11 de julio de 2002.

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Profesionales que integraron la Mesa de Estudios y Proyectos de la Dirección
de Arquitectura de la Administración General de Correos y Telecomunicaciones
(DACyT)

Rossi, Francisco F.
Nació en 1922. Siendo estudiante de la Escuela de Arquitectura se publicaron varios de sus
trabajos con calificación de sobresaliente. Obtuvo en 1946 el tercer premio en el Concurso de
luminotecnia de la CADE sobre el tema “Un club social”; se graduó de arquitecto en la UBA en
1948.
Sedes de correos en las que intervino como proyectista: Mar del Plata (Buenos Aires) Choel Choel
(Río Negro); Famatina (La Rioja); San Martín (Mendoza).
Edificios especiales: Edificio Movimiento (Ciudad de Buenos Aires). Pabellón de la Guardia y Usina
en Radio Estación Pacheco (Buenos Aires).
Asociado con Augusto Gaido, Boris Dabinovic y Clorindo Testa participó en una serie de concur-
sos destacándose: Edificio de la Cámara Argentina de la Construcción (Primer Premio); Concurso
en Misiones - cinco comisarías y cuatro unidades sanitarias (Primer Premio); Misiones 2ª etapa
- tres paradores de turismo (Primer Premio); Colonia de Vacaciones Federación Industria de la
Carne (Tercer premio); Centro Cívico de Santa Rosa de La Pampa (Primer Premio). En 1955 se
presentó con Dabinovic y Gaido en el 1er. Concurso Fulget donde obtuvo el Segundo Premio
de la categoría vivienda mínima y un premio especial. En 1949 junto a Gaido y Dabinovic había
logrado el segundo premio en el concurso para la Casa de Gobierno de San Juan y, en 1950,
mención de honor en el concurso para el Edificio del Instituto Geográfico Militar.
Participó de la Comisión Directiva de la SCA en el período 1951-1953. Fue Profesor de Taller en la
Facultad de Arquitectura de la UBA. En 1991 presentó un proyecto conjuntamente con el arqui-
tecto Fernando D. Rossi (su hijo) en el concurso para el Museo de la Acrópolis, en Atenas.
Bibliografía: Revista de Arquitectura, 343, julio, 1949, pp. 182-186; 351, marzo, 1950, p. 86; 363,
diciembre, 1951, pp. 85 a 89; 371, mayo a octubre, 1953, pp. 52-56; SCHERE, Rolando. Concursos
1825-2006. Buenos Aires, SCA, 2006, p. 252; Nuestra Arquitectura, 471, junio, 1971, pp. 38-39.

Rossi, Pedro L.
Arquitecto. Siendo estudiante de la Escuela de Arquitectura se publicaron varios de sus trabajos
con calificación de sobresaliente. Obtuvo en 1947 el segundo premio en el Concurso de lumi-
notecnia de la CADE sobre el tema “Una escuela museo de arte nocturna para obreros”. Ingresó
a la DACyT a fines de 1947.
Sedes de correos en las que intervino como proyectista: La Quiaca (Jujuy); Loreto (Santiago del
Estero); Concarán (San Luis).
Bibliografía: Revista de Arquitectura, 274, octubre, 1943, pp.400-410; Nuestra Arquitectura, no-
viembre 1947,p. 355.

Saladrigas, Fernando M.
Nació en 1930. Egresó como arquitecto de la UBA en 1954. En tanto desde 1948 trabajaba como
dibujante en la DACyT. Diseñó los murales del interior de la sucursal del Correo de San Juan.
Sedes de correos en las que intervino como proyectista: Dolores (Buenos Aires); Villa Berthet (Cha-
co); Paso de los Libres (Entre Ríos).
Asociado con los arquitectos Bianchi, Vidal y el ingeniero Schulte realizó obras en el Club Comu-
nicaciones.
Formó parte del equipo de proyecto dirigido por César Janello, de la exposición del Sesquicen-
tenario de la Revolución de Mayo, diseñando el Pabellón de Cultura Popular y el auditorio Río de
la Plata este último con los arquitectos Eudaldo Vidal y Miguel Carreras.
Asimismo obtuvo premios en concursos de anteproyectos organizados por la SCA. Recibió el
Primer Premio por el edificio de la Junta de Granos de Salliqueló, asociado con su hermano y el
arquitecto Manuel Net. Para el Banco de Desarrollo realizó las sedes de Posadas y La Rioja.
Desarrolló su actividad docente en la cátedra de Diseño en la Facultad de Arquitectura de la UBA
hasta el año 1995.
Bibliografía: Revista de Arquitectura, 378, mayo, 1961, pp. 21-24.

147
Spencer, José María
Comenzó sus estudios en 1941. Como alumno de la Escuela de Arquitectura se publicaron varios
de sus trabajos con calificación de sobresaliente; en 1948 se graduó de arquitecto. Ingresó a la
DACyT a mediados de 1947.
Sedes de correos en las que intervino como proyectista: ciudades de Santa Fe y Corrientes; Puerto
San Julián (Santa Cruz); Esquel (Chubut); Punta de Vacas (Mendoza); San Ramón de la Nueva
Orán (Salta); Cabo de las Vírgenes (Santa Cruz).
En el período 1951-1953 formó parte de la Comisión Directiva de la SCA. Participó en el Concur-
so Oficial para el edificio del Instituto Geográfico Militar, en Buenos Aires. En 1960 participó del
X Congreso Panamericano de Arquitectos efectuado en Buenos Aires. En su estudio particular
estuvo asociado con los arquitectos Agustín Bianchi y Félix Martínez Vallerga.
Realizó actividad docente en la Cátedra de Composición Arquitectónica Vº año, en la Facultad de
Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Nacional de La Plata.
Bibliografía: Revista de Arquitectura, 274, octubre, 1943, pp.400-410.

Storni, Adolfo Enrique


Nació en 1921. Se graduó de arquitecto en la UBA en 1944.
Sede de correos en la que intervino como proyectista: San Vicente (Buenos Aires).
Su desempeño en la DACyT se registra durante 1948; luego se dedicó a la arquitectura educa-
cional y de 1963 a 1965 trabajó en el Servicio Nacional de Planeamiento de Educación; entre
los años 1974 a 1982 fue Director Nacional de Arquitectura Escolar. Para la Dirección Nacional
de Arquitectura proyectó el nuevo edificio del Instituto Superior del Profesorado de Educación
Inicial “Sara C. de Eccleston”, inaugurado en 1974. Escribió diversos títulos sobre arquitectura es-
colar, entre otros “Política de las Construcciones Escolares”, “Arquitectura educacional”, “Escuelas
centenarias en el barrio de San Nicolás”. Fue Director del Curso de planeamiento físico y cons-
trucción escolar (1980-1982) en la FADU-UBA. Fue durante muchos años vocal de la Comisión
Nacional de Museos, Monumentos y Lugares Históricos; se lo designó Presidente a cargo en
1983 hasta la renovación plena del Organismo producida en 1984.
Falleció en 1999.
Bibliografía: Arquitectura e Ingeniería, 30, Buenos Aires, mayo-junio, 1976.

Vidal, Eudaldo A. M.
Nació en 1922 en San Rafael, Mendoza. Inició sus estudios en Buenos Aires en 1941; como alum-
no tuvo una destacada trayectoria, publicándose varios de sus trabajos calificados con sobresa-
liente; se graduó de arquitecto en la UBA en 1948, ingresando un año antes a la DACyT.
Sedes de correos en las que intervino como proyectista: Mendoza ciudad; San Juan ciudad, San
Cristóbal (Santa Fe); San Rafael (Mendoza); Junín (Mendoza); Chamical (La Rioja); Gobernador
Costa (Chubut), Carcarañá y Diego de Alvear (Santa Fe).
Junto a los arquitectos Bianchi, Saladrigas y el ingeniero Schulte practicó obras en el Club Co-
municaciones. Se desempeñó como Jefe de Proyectos en la repartición de Correos hasta 1982,
año en que se jubiló.
En 1960 diseñó junto a los arquitectos Fernando Saladrigas y Miguel Carreras el Teatro Auditorio
al aire libre, obra permanente de la Exposición del Sesquicentenario de la Revolución de Mayo
realizada en avenida del Libertador; esta tarea la realizaron como representantes del equipo téc-
nico de la DACyT, bajo la dirección general de César Jannello. Desarrolló su actividad docente en
la Facultad de Arquitectura de la UBA en la cátedra Diseño Arquitectónico y en Composición.
Falleció el 8 de mayo de 2013.
Bibliografía: Revista de Arquitectura, 274, octubre, 1943, pp. 400-410; Revista de Arquitectura,
378, Buenos Aires, mayo, 1961, pp. 21-24.

Villamil, Raúl
Nació en 1922. Se graduó de arquitecto en la UBA en 1948.
Sedes de correos en las que intervino como proyectista: Azul (Buenos Aires); Presidencia Roque
Sáenz Peña y Castelli (Chaco); Villa Atuel (Mendoza); Ojo de Agua (Santiago del Estero). Intervino
temporalmente en equipos de proyectos de otras sucursales y en diseño de prototipos.
Falleció en 1966.

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especificados por los autores
Revista Summa.Buenos Aires, 1962-1980. responsables en las notas al pie de
Revista Summa Temática. Buenos Aires, 1989. cada artículo.

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Este libro se terminó de imprimir en el mes de agosto de 2013
en “Marcelo Kohan / diseño + broker de impresión”
Olleros 3951 2º piso, oficina 27. Ciudad Autónoma de Buenos Aires