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Los indicadores de evaluación, dentro del concepto de los indicadores de productividad,

tienen un papel determinante en las empresas actuales. Ayudan a tener un mejor control
de los negocios, a disponer de más información y pautas a seguir que permitirán trabajar de
manera sólida en adelante. En especial podemos encontrar dos tipos de estos indicadores:
los cualitativos y cuantitativos.

ndicadores cualitativos
Si hablamos de los indicadores cualitativos tenemos que hacer referencia a aquellos que
están relacionados con el nivel de calidad que se está proporcionando en el tipo de
servicio o producto que se ofrece a los clientes. En este sentido no se toma en cuenta la
cantidad relacionada con este proceso, pero sí la eficiencia y el nivel de productividad que
hace acto de presencia.

Para una empresa que se ocupa de la fabricación de un producto determinado, los


indicadores cualitativos medirán cuántas unidades se pueden crear en un determinado
espacio de tiempo. Y estas se analizarán para descubrir qué porcentaje de ellas son
adecuadas para su comercialización. El resto serán piezas defectuosas de las que habrá que
prescindir tal y como ocurre en todos los mercados. Para llegar a una cifra global que
permita saber cuál es el índice de calidad que tenemos en la empresa habrá que hacer una
media entre las unidades que se han fabricado con éxito y las que han resultado ser
defectuosas.

Aquí se puede comprobar la efectividad y productividad. Si una empresa tiene un alto


nivel de producción, pero también un volumen alto de unidades defectuosas, no será
precisamente un negocio que resulte productivo. Habrá que hacer ajustes para encontrar
métodos de lograr unos mejores resultados. Pero hay que saber que la cantidad pocas veces
es la respuesta ante este tipo de medición. Esta clase de idea se puede aplicar a todos los
entornos de trabajo, donde no importa la cantidad, sino la calidad. Es bueno que se ajusten
todos los parámetros para que los resultados sean favorables o tengan margen de mejora.

Otro buen ejemplo que nos ayuda a verlo lo encontramos en un entorno de oficina con el
puesto de trabajo de una persona que se encuentra en atención al cliente. En ese caso
será necesario responder los correos electrónicos que se reciban no de manera automática a
medida que lleguen, sino de una manera exitosa que implique que con cada respuesta se
está alcanzando la solución a la duda o problema planteado por la persona que hubiera
escrito. De esa forma se resuelven problemas de manera inmediata y se ahorrará trabajo
posterior dirigido a subsanar algo que era mejor cortar de raíz.

Indicadores cuantitativos
El complementario de los indicadores cualitativos se encuentra en los cuantitativos, que
como su nombre bien indica se refiere a los que tienen en cuenta tanto el tiempo como la
cantidad. Estos indicadores se pueden utilizar con la intención de medir el nivel de
productividad de distintas áreas del negocio. Se valoran dos factores y se hace una media
entre ellos: el tiempo que se ha utilizado para llevar a cabo una tarea y la cantidad
representativa del trabajo realizado. En este sentido hay que decir que el indicador es
aplicable tanto si la empresa fabrica un producto como si ofrece un servicio personalizado a
sus clientes.

Volviendo al tema de la fábrica como hemos mencionado antes, el indicador se usará


midiendo el tiempo que se ha usado para fabricar determinada cantidad de piezas. El
resultado de esta media cruzando los dos factores será aquello que ayudará a determinar el
nivel de productividad de la empresa. Este tipo de indicador se aplica también a muchos
otros sectores, por lo que solo hay que ajustar el mercado de la empresa para disfrutar del
análisis de indicadores que pueden ayudar a obtener un mejor rendimiento de la compañía y
a aprovechar sus distintos procesos internos sin sobresaltos.

Desde el sector de las ventas es posible apreciar con facilidad cómo se aplica el indicador
cuantitativo, dado que representará la cantidad de ventas que se pueden obtener en un
periodo de tiempo sin fijarse en el resto de factores que se dan cita durante este tiempo en
cuestión. Cuantas más ventas, más beneficios y mejores resultados se registran para el
negocio.

Entender los indicadores cuantitativos y cualitativos es un ejercicio obligatorio. Con el


análisis de cada uno de los datos y la información disponible se pueden iniciar procesos que
ayuden a determinar cuál debería ser la preocupación principal de la empresa y cómo
mejoraría introduciendo cambios en estos indicadores.