Anda di halaman 1dari 3

Los beneficios del Kriya Yoga

Pasajes de las charlas y escritos de Paramahansa Yogananda

El Kriya Yoga confiere la auténtica


experiencia
de la religión

«Si meditas, tu vida reflejará la conciencia


espiritual. Desde la publicación de mi libro
[Autobiografía de un yogui], todo el mundo
pregunta sobre el Kriya Yoga. En esta técnica
se resume mi propósito. No he venido a
ofrecer abstracciones teológicas, sino un
método por medio del cual las personas
sinceras puedan conocer verdaderamente a
Dios, y no sólo teorizar acerca de Él. […] La
práctica del Kriya te confiere la auténtica
experiencia de la religión, que no podrás
obtener tan sólo conversando acerca de Dios.
Jesús dijo: “¿Por qué me llamáis: ‘Señor,
Señor’ y no hacéis lo que digo?”’.

»Cuando por medio del Kriya Yoga abro mi ojo espiritual, el mundo entero desaparece de
mi conciencia, y Dios está conmigo. Y ¿por qué no? Soy su hijo. San Ignacio afirmó: “Dios
busca corazones dispuestos para que Él pueda concederles su herencia...”. Esto es muy
hermoso, y es en lo que yo creo. Dios busca corazones dispuestos para prodigarles sus
dones. Él desea darnos todo, pero no nos decidimos a hacer el esfuerzo de ser receptivos».

Paramahansa Yogananda,
El viaje a la iluminación

Abrirse a las bendiciones de Dios

«La plegaria saturada de devoción es un


modo maravilloso de abrirse a las
abundantes bendiciones que fluyen de Dios
y constituye una manera de establecer el
necesario vínculo entre la vida del hombre y
la Fuente Infinita de toda gracia. Sin
embargo, cuando la mente deambula
orientada hacia el exterior, se requiere un
período prolongado para lograr que la
oración sea efectiva. Por esa razón se puede obtener un efecto mayor con la práctica de una
hora de Kriya Yoga que con veinticuatro horas de plegaria común.
»Aquellos que practican con profundidad la técnica de Kriya Yoga, aunque sólo sea por un
breve período, y que permanecen sentados meditando durante largo tiempo en la quietud
que se obtiene, comprueban que la fuerza de su oración aumenta su poder dos, tres, o cien
veces. Cuando se entra en el templo del silencio interior para adorar a Dios ante su altar,
orando e invocando su divina presencia, Él acude rápidamente. El momento más efectivo
para la oración es cuando la conciencia se retira de la superficie sensorial del cuerpo y de
todo cuanto lo rodea, y se centra en los altares cerebroespinales de percepción del alma».

Paramahansa Yogananda,
La Segunda Venida de Cristo: La resurrección del Cristo que mora en tu interior

Kriya Yoga, el más elevado método para comulgar con Dios

«Kriya Yoga es el método más elevado que existe para establecer contacto con el Señor. En
mi propia búsqueda de Dios viajé por toda la India, escuchando los sabios sermones de
muchos de los más grandes instructores espirituales de esa tierra. Por eso puedo afirmar el
hecho de que las enseñanzas de Self-Realization contienen las más elevadas verdades y
técnicas científicas que Dios y los grandes Maestros hayan entregado jamás a la
humanidad.

»La práctica del Kriya aporta la más profunda paz y bienaventuranza. El gozo nacido del
Kriya es mayor que aquel que podría despertar la suma de todas las sensaciones físicas
placenteras. “Indiferente a la atracción del mundo sensorial, el yogui experimenta el
siempre-renovado-gozo del Ser. Con su alma absorta en la unión con el Espíritu, alcanza él
la bienaventuranza eterna” (Bhagavad Guita V:21). El gozo que experimento en la
meditación me produce el descanso que sentiría luego de haber dormido profundamente
miles de veces. El sueño, en efecto, se vuelve virtualmente innecesario para el Kriya yogui
avanzado.

»Cuando, a través del Kriya Yoga, el devoto alcanza el estado de samadhi en el cual sus
ojos, su aliento y su corazón se aquietan, descubre él un mundo nuevo. La respiración, el
sonido y el movimiento de los ojos pertenecen a este mundo. Pero el yogui que ha obtenido
el dominio sobre la respiración puede entrar en los celestiales mundos astral y causal y
comulgar allí con los santos, o alcanzar la conciencia cósmica y comulgar con Dios. Al
yogui no le interesa ningún otro logro.

»Quienquiera que se desentienda de todo lo demás, concentrándose simplemente en lo que


he dicho, alcanzará infaliblemente la divina meta».

Paramahansa Yogananda,
La búsqueda eterna

Erradicar los hábitos mentales negativos y el karma


«Cada uno de tus hábitos crea un definido “surco” o sendero en el cerebro. Estos patrones
hacen que te comportes de una manera determinada, a menudo en contra de tus deseos. Tu
vida sigue esos surcos que tú mismo has creado en el cerebro. En ese sentido, no eres una
persona libre, sino una víctima —en mayor o menor grado— de los hábitos que has
establecido. La fuerza con la que estén arraigados dichos patrones determinará hasta qué
punto eres una marioneta de ellos. Pero puedes neutralizar los dictados de esos malos
hábitos. ¿Cómo? Creando patrones mentales de buenos hábitos opuestos. Y puedes borrar
completamente los surcos de los malos hábitos mediante la práctica de la meditación. No
existe otro camino. Sin embargo, no puedes cultivar buenos hábitos sin la compañía y el
ambiente adecuados. Y tampoco puedes liberarte de los malos hábitos sin buena compañía
ni meditación. […]

»Cada vez que medites profundamente en Dios, se producirán cambios beneficiosos en tus
patrones cerebrales. Supón que eres un fracaso desde el punto de vista financiero, moral o
espiritual. Si meditas profundamente y afirmas: “Mi Padre y yo somos uno”, sabrás que
eres hijo de Dios. Aférrate a ese ideal. Medita hasta que sientas un gran gozo. Cuando la
felicidad irrumpa en tu corazón, Dios habrá contestado a tu llamada; Él responde así a tus
oraciones y a tus pensamientos positivos. A continuación, te mostraré un método claro y
definido:

»Primero, medita sobre el


pensamiento: “Mi Padre y yo
somos uno”, tratando de
sentir una gran paz y,
posteriormente, un gran gozo
en tu corazón. Cuando llegue
ese gozo, afirma: “Padre, Tú
estás conmigo. Ordeno a tu
poder que mora en mi
interior que cauterice los
malos hábitos y las semillas
de tendencias negativas
procedentes del pasado que
se asientan en las células de
mi cerebro”. El poder de
Dios que se despliega en la meditación lo realizará. Libérate de la limitadora conciencia de
ser un hombre o una mujer; toma plena conciencia de que eres un hijo de Dios. Entonces,
afirma mentalmente y ora a Dios: “Ordeno a mis células cerebrales que se transformen,
para así destruir los surcos de los malos hábitos que han hecho de mí un títere. Señor,
incinéralos con tu luz divina”. Y cuando practiques las técnicas de meditación de Self-
Realization Fellowship, especialmente Kriya Yoga, realmente verás que esa luz de Dios te
bautiza».