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TRIBUNAL: 26° JUZGADO EN LO CIVIL DE SANTIAGO.

CAUSA: C-17062-2017.
CARATULADO: REDENZ CON VARGAS
CUADERNO: PRINCIPAL.

Reposición, con apelación en subsidio.

S.J.L. en lo Civil de Santiago (26°).

Miguel Alberto Palavicino Ferrada, abogado habilitado para el ejercicio de la profesión, en


representación por mandato judicial de doña Natacha Bravo Muñoz y a don Julio Vargas
Cárdenas en causa Rol C-17062-2017, caratulada “REDENZ con VARGAS”, sobre juicio de
precario, en procedimiento sumario, a U.S. respetuosamente digo:

Que dentro de la oportunidad legal y de conformidad a lo dispuesto por el artículo 319 del
Código de Procedimiento Civil, deduzco recurso de reposición en contra de la resolución
que recibe la causa a prueba de fecha 19 de enero de 2018, notificada a esta parte con fecha
07 de febrero de 2018, solicitando se deje sin efecto en todo aquello que se solicita sea
modificado, y quede redactado en el sentido que se expone:

1. Que se modifique el primer punto de prueba, en el sentido de modificar “Si el


demandante es dueño del inmueble ubicado en calle Álvaro Casanova número
1012, casa A, comuna de La Reina” por “Si los demandantes de autos son dueños
exclusivos del inmueble ubicado en calle Álvaro Casanova número 1012, casa A,
comuna de La Reina”, o la redacción que S.S. considere prudente para el caso de
autos.

Esto conforme al hecho de que, en el juicio de autos, lo que procede que se pruebe,
como carga del demandante, es que los derechos que tiene respecto del inmueble,
los cuales de la forma planteada resultan demasiado amplios. En ese orden de ideas,
lo que corresponde acreditar, conforme a sus propias alegaciones, es que es dueño
exclusivo del inmueble que alega existir una mera ignorancia o tolerancia, del cual
ejerce la acción de precario, y por tanto, no que tiene meros derechos, lo cual en
virtud del artículo 2195 del Código Civil, resulta esencial para el juicio de autos.
Por tanto, para la correcta redacción de dicho punto, resulta esencial el agregar la
palabra “exclusivo”, con el fin de que, conforme a las normas legales vigentes, se
establezca los requisitos legales que proceden acreditar al demandante, conforme
la naturaleza del presente litigio. En lo anterior, teniendo especial consideración de
que en el caso de autos existe una pluralidad de demandantes, respecto de los
cuales alegan ser dueños exclusivos en una comunidad de propietarios, alegación
que en conjunto con todas las que efectúan, deben ser efectivamente probada.

2. Modificar el tercer punto de prueba “Título en virtud del cual el demandado ocupa
el inmueble sub-lite” por “Efectividad de que el inmueble sub lite es ocupado por
el demandado por ignorancia o mera tolerancia”, o la redacción que S.S. considere
prudente para el caso de autos.

Cabe señalar que el demandante ha interpuesto demanda de precario, la cual, por


su esencia, solo procede en caso de acreditarse la existencia de ignorancia o mera
tolerancia. En ese sentido, se ha entendido en reiteradas sentencias que "la
ignorancia o mera tolerancia del dueño es un elemento indispensable para la
existencia del precario/ hecho que corresponde al demandante acreditarlo en el
pleito"1, En ese sentido, resulta plausible considerar que la misma alegación es
efectuada en la demanda por el demandante de autos, siendo, conforme al artículo
1698 del Código Civil, carga de dicha parte acreditar sus dichos, lo que resulta
concordante con la solicitud de esta parte, en el sentido de ser el demandante quien
cargue con la prueba de acreditar la ignorancia o mera tolerancia que alega.

No hacerlo, es dar una carga que se extiende mas allá de lo que corresponde
acreditar a esta parte, o derechamente poner a esta parte en la posición de acreditar
un hecho negativo, lo cual, conforme a las reglas de la lógica, resulta simplemente
imposible, pues no se puede probar aquello que no es, sino solo aquello que es
alegado o que efectivamente existe, lo que se opone a la naturaleza misma de los
hechos negativos.

Lo anterior, más aún considerando el contenido de los escritos de demanda y de


contestación, que fundamentan y dan sentido a las alegaciones de las partes. Con
todo, de no considerar que se debe eliminar el punto en el cual establece como
hecho sustancial, pertinente y controvertido el acreditar el título por el cual esta

1
RDJ T. 62, sección 1a p. 90; en el mismo sentido, RD) T. 58, sección 1a, p. 124.
parte tendría el eventual uso del inmueble, entonces esta parte solicita a S.S. que se
establezca como punto independiente, el que se deba probar lo solicitado por esta
parte en el presente punto, referente a que se acredite en autos que efectivamente
existe ignorancia o mera tolerancia de esta parte.

Lo anterior, así ha sido sostenido en reciente sentencia de nuestra Excelentísima


Corte suprema, en sentencia de reemplazo, de fecha 27 de septiembre de 2017,
causa rol 55.200-2016, el cual establece en el considerando primero “Que en autos
se ha ejercitado la acción asociada al instituto previsto en el segundo inciso del
artículo 2195 del Código Civil, esto es, el precario o simple precario, cuyos
supuestos, a la luz de dicha norma, son a) que el demandante sea dueño de la cosa
cuya restitución solicita; b) que el demandado ocupe ese bien; y c) que tal ocupación
sea sin previo contrato y por ignorancia o mera tolerancia del dueño. Se trata,
entonces, de una hipótesis de conflicto entre el derecho de dominio de un litigante y
una situación de hecho en que se encuentra la contra parte”.

Continua, en el considerando segundo de la referida sentencia, sosteniendo “que,


ahora bien, la figura sui géneris referida consagra una simple situación de hecho, en
virtud de la cual una persona sin autorización de su dueño, por mera tolerancia de
aquél o ignorancia, y sin título alguno que lo justifique, tiene en su poder una cosa
ajena determinada. Luego, salta a la vista que no se desarrolla, necesariamente, en
un contexto contractual, desde que la tenencia material que lo configura está
desprovista de vínculo jurídico con el dueño de la cosa, se sustenta únicamente en la
ignorancia o mera tolerancia. Se trata entonces, de una situación de hecho
puramente concebida con absoluta ausencia de todo vínculo jurídico entre dueño y
tenedor de la cosa, una tenencia meramente sufrida, permitida, tolerada o ignorada,
sin fundamento, apoyo o título de relevancia jurídica y, “es precisamente esta última
circunstancia la que caracteriza al precario y lo distingue de otras instituciones de
derecho que tienen como comunes los demás elementos”. (C. Suprema, 14 de
noviembre de 1963. R.D.J. y C.S., T. 60, secc. 1ª, pág. 343).”

En el mismo sentido, se ha pronunciado la Ilustrísima Corte de Apelaciones de Santiago, en


sentencia de causa rol 3702-2016, en los considerandos octavo al décimo, en el siguiente sentido:

“Octavo: Que para la procedencia de la referida acción se requiere que se acrediten, por
quien la ejerce, los siguientes supuestos:
a) Que el actor sea dueño de la cosa cuya restitución se demanda;
b) Que el demandado tenga en su poder esa cosa sin título que lo justifique; y
c) Que la simple tenencia del demandado obedezca a la ignorancia o mera
tolerancia del dueño.
Noveno: Que, acorde con lo anterior, la esencia del precario es la total carencia de
cualquier relación jurídica entre el propietario y el tenedor de la cosa, es decir, se trata de
una tenencia apenas permitida, tolerada o ignorada, sin sustento, apoyo o título
jurídicamente relevante. En consecuencia, la cosa pedida en la acción de precario, esto es,
la restitución o devolución de una cosa mueble o raíz, halla su justificación en la ausencia
absoluta de vínculo jurídico entre quien tiene u ocupa esa cosa y el dueño de ella, o entre
aquél y el bien de que se trata.

Décimo: Que en el caso que se analiza, los actores no rindieron probanza alguna
para acreditar que la cosa cuya restitución se reclama está siendo ocupada por el
demandado sin título o antecedentes que lo justifiquen, y por ignorancia o mera tolerancia
de su dueño, requisitos copulativos cuya concurrencia correspondía probar a los
demandantes por tratarse de uno de los elementos de la acción deducida.

Undécimo: Que, en efecto, la parte demandante sólo allegó antecedentes


demostrativos de ser dueños de la propiedad ubicada en calle Catamarca N° 2150, esquina
de Profesor Fuentes Maturana, comuna de Quinta Normal, la que adquirieron por herencia
de doña Elisa del Carmen Sepúlveda Lillo. Asimismo, mediante presentación del demandado,
Luis Carlos Araneda Soto, de fojas 28, éste reconoció ocupar dicho bien raíz, en su calidad
de ex conviviente de la mencionada Elisa Sepúlveda Lillo, con la cual mantuvo una relación
de pareja durante 35 años, según sostiene.
Sin embargo, la mera tolerancia o ignorancia no se encuentra acreditada, pues no
obstante haberse fijado en la interlocutoria de prueba como punto N° 3 el siguiente hecho
a demostrar: “Si el demandado ocupa la propiedad por ignorancia o mera tolerancia de los
dueños”, los demandantes no aportaron medio de convicción alguno que permitiera tener
por establecido este último requisito.

Duodécimo: Que, por consiguiente, se rechazará la demanda interpuesta al no darse


todos los supuestos que hacen procedente la acción intentada, específicamente que la
ocupación que hace el demandado de la cosa cuya restitución se reclama sea por ignorancia
o mera tolerancia del dueño.”.

A mayor abundamiento, no queda sino sostener que son las reglas mismas de la
lógica, aquellas que nos deben llevar a que conforme al artículo 1698 del código
Civil, establezca la carga de probar en aquellos que efectúan una determinada
alegación. Por tanto, y en la suma. Siendo el demandante de autos quien alega la
existencia de la ignorancia o mera tolerancia de mi representado, dando la
naturaleza de precario, algo que ha sido expresamente controvertido, que debe ser
carga de dicha parte acreditar sus dichos.

3. Agregar punto de prueba “Efectividad de ser dicha propiedad ocupada por los
demandados”, o la redacción que S.S. considere prudente para el caso de autos.

Al efecto, tanto la doctrina como la jurisprudencia han requerido la existencia de


tres requisitos para que se pueda dar lugar a la demanda. El primero de ellos,
acreditar el demandante sea dueña de la bien raíz cuya restitución solicita. El
segundo de los requisitos es que el demandado efectivamente ocupe el bien raíz
objeto de la demanda. Y, por último, probados los dos anteriores, corresponde
acreditar que la ocupación sea sin previo contrato y por mera ignorancia o mera
tolerancia del dueño.

Pues bien, en el auto de prueba dictado se ha omitido el segundo de los referidos


puntos de prueba, el cual es carga del demandado, y es acreditar que mis
representados efectivamente ocupan el inmueble que ellos refieren. Lo anterior,
conforme a las citas efectuadas anteriormente, que van en la misma línea de las
sentencias dictadas por nuestros Tribunales Superiores de Justicia, y que sostienen
de forma contundente y conteste que este es efectivamente uno de los puntos
esenciales a probar en los juicio de la naturaleza como en el de autos, por lo que
resulta sine qua non, al proceso de autos, que se agregue el referido punto de
prueba, el cual no puede sino ser carga de prueba del demandante de autos, para la
correcto desarrollo del presente litigio.

POR TANTO,

RUEGO A S.S.: tener por interpuesto, en tiempo y forma, recurso de reposición con
apelación en subsidio, en contra de la resolución dictada con fecha 19 de enero de 2018,
notificada con fecha 07 de febrero de 2018, procediendo S.S. a dar traslado a la parte
contraria para que efectúe sus alegaciones, de considerarlo necesario, y procediendo a
ordenar en definitiva se deje sin efecto el auto de prueba dictado, y procediendo a modificar
el auto de prueba en la forma solicitada por esta parte.