Anda di halaman 1dari 21

Delincuencia Juvenil

REPUBLICA DOMINICANA

UNIVERSIDAD TECNOLÓGICA DE SANTIAGO

(UTESA)

ASIGNATURA
Orientación Universitaria

TEMA
Delincuencia Juvenil

SUSTENTANTE
Willy Miguel Morillo Agüero
Mat. 218-6774

FACILITADOR
Dionisio González

Santo Domingo, Rep. Dom.


Diciembre, 2018
Delincuencia Juvenil

INTRODUCCIÓN

Sin lugar a dudas, la delincuencia juvenil es un fenómeno muy representativo desde el


siglo pasado, la delincuencia juvenil es uno de los problemas criminológicos que crece
cada día más, no solo en nuestro país, sino también en el mundo entero; es una de las
acciones socialmente negativas que va a lo contrario fijado por la ley y a las buenas
costumbres creadas y aceptadas por la sociedad.

Esta delincuencia se ha convertido en un fenómeno social que pone en riesgo la


seguridad pública de las todas las personas, sin distinción de raza, credo o color, así
mismo va contra las buenas costumbres ya establecidas por la sociedad. Este se
extiende desde los rincones más alejados de la ciudad industrializada hasta los suburbios
de las grandes ciudades, desde las familias ricas o acomodadas hasta las más pobres,
es un problema que se da en todas las capas sociales y en cualquier rincón de nuestra
civilización.

En las líneas que se presentan a continuación se expondrá de forma detallada la


delincuencia juvenil para lo cual se enfocará desde los aspectos particulares hasta los
generales.

Esperando que las informaciones que se muestran puedan servir de punto de partida
para otras investigaciones con este tipo de abordaje.
Delincuencia Juvenil

LA DELINCUENCIA JUVENIL

La delincuencia juvenil comprende, desde un punto de vista jurídico, a aquellos jóvenes


mayores de 14 años y menores de 18 que realizan conductas tipificadas como delitos en
el Código Penal, si bien su responsabilidad es exigida por Ley de Responsabilidad Penal
del Menor.

Definir lo que constituye delincuencia juvenil resulta ciertamente problemático. Mientras


en algunos países la delincuencia juvenil es una calificación que se obtiene de aplicar
definiciones del Código Penal cuando esas infracciones son cometidas por menores de
edad, en otros, la delincuencia juvenil incluye una gran variedad de actos en adición a
los que se encuentran enumerados en sus leyes de fondo. De tal suerte, las figuras
estadísticas de ciertos países se encuentran artificialmente abultadas en lo que respecta
a la delincuencia juvenil, mientras que en otros no reflejan esas figuras, sino un limitad
número de conductas desviadas.

La delincuencia juvenil ha aumentado de forma alarmante en los últimos tiempos,


pasando a ser un problema que cada vez genera mayor preocupación social, tanto por
su incremento cuantitativo, como por su progresiva peligrosidad cualitativa. La
delincuencia juvenil es además una característica de sociedades que han alcanzado un
cierto nivel de prosperidad y, según análisis autorizados, más habitual en los países
anglosajones y nórdicos que en los euro mediterráneos y en las naciones en vías de
desarrollo.

Es decir, en las sociedades menos desarrolladas la incidencia de la delincuencia juvenil


en el conjunto del mundo del delito es menor que en las comunidades más avanzadas
en el plano económico. En las grandes ciudades latinoamericanas, la delincuencia juvenil
está ligada a la obtención —delictiva— de bienes suntuarios de consumo y por lo general
no practican la violencia por la violencia misma sino como medio de obtener sus objetivos
materiales.
Delincuencia Juvenil

Los estudios criminológicos sobre la delincuencia juvenil señalan el carácter multicausal


del fenómeno, pero a pesar de ello, se pueden señalar algunos factores que parecen
decisivos en el aumento de la delincuencia juvenil desde la II Guerra Mundial. Así, son
factores que se encuentran en la base de la delincuencia juvenil la imposibilidad de
grandes capas de la juventud de integrarse en el sistema y en los valores que éste
promociona como únicos y verdaderos (en el orden material y social, por ejemplo) y la
propia subcultura que genera la delincuencia que se transmite de pandilla en pandilla, de
modo que cada nuevo adepto trata de emular, y si es posible superar, las acciones
violentas realizadas por los miembros anteriores del grupo.

La violencia

Consiste en la presión ejercida sobre la voluntad de una persona, ya sea por medio de
fuerzas materiales, ya acudiendo a amenazas, para obligarla a consentir en un acto
jurídico.

La violencia es un elemento que se encuentra comúnmente en la delincuencia juvenil y


es uno de los factores que influyen a los jóvenes a cometer actos ilícitos llevados por la
violencia.

Causas de la Violencia

El fenómeno de la violencia es muy complejo. Hay muchas causas, y están íntimamente


relacionadas unas con otras y conllevan a la delincuencia de menores. En general se
agrupan en biológicas, psicológicas, sociales y familiares. Tan sólo por citar algunos
ejemplos dentro de cada grupo, tenemos:

a) Causas Biológicas

Se ha mencionado al síndrome de déficit de atención con hiperactividad (DSM IV


314.*/ICD10 F90.*) como causa de problemas de conducta, que sumados a la
impulsividad característica del síndrome, pueden producir violencia. Un estudio con niños
hiperquinéticos mostró que sólo aquellos que tienen problemas de conducta están en
Delincuencia Juvenil

mayor riesgo de convertirse en adolescentes y adultos violentos. La conclusión es que


hay que hacer un esfuerzo para aportar a aquellos niños hiperquinéticos con problemas
de conducta recursos terapéuticos más oportunos e intensivos.

Los trastornos hormonales también pueden relacionarse con la violencia: en las mujeres,
el síndrome disfórico de la fase luteínica se describió a raíz de los problemas de violencia
presentes alrededor de la menstruación, específicamente en los días 1 a 4 y 25 a 28 del
ciclo menstrual, pero el síndrome no se ha validado con estudios bien controlados,
aunque se ha reportado que hasta el 40 por ciento de las mujeres tienen algún rasgo del
síndrome y que entre el 2 y 10 por ciento cumplen con todos los criterios descritos para
éste.

De 50 mujeres que cometieron crímenes violentos, 44 por ciento lo hizo durante los días
cercanos a la menstruación, mientras que casi no hubo delitos en las fases ovulatoria y
postovulatoria del ciclo menstrual. Con frecuencia, el diagnóstico de síndrome disfórico
de la fase luteínica está asociado con depresión clínica, que puede en algunos casos
explicar su asociación con la violencia.

b) Causas Psicológicas

La violencia se relaciona de manera consistente con un trastorno mental – en realidad


de personalidad – en la sociopatía, llamada antes psicopatía y, de acuerdo al DSM-IV,
trastorno antisocial de la personalidad (DSM-IV 301.7; ICD-10 F60.2) y su contraparte
infantil, el trastorno de la conducta, llamado ahora disocial (DSM-IV 312.8; ICD-10 F91.8),
aunque hay que aclarar no todos los que padecen este último evolucionan
inexorablemente hacia el primero, y de ahí la importancia de la distinción.

El trastorno antisocial de la personalidad se establece entre los 12 y los 15 años, aunque


a veces antes, y consiste en comportamiento desviado en el que se violan todos los
códigos de conducta impuestos por la familia, el grupo, la escuela, la iglesia, etc. El
individuo actúa bajo el impulso del momento y no muestra arrepentimiento por sus actos.
Delincuencia Juvenil

Inicialmente esta violación persistente de las reglas se manifiesta como vandalismo;


crueldad con los animales; inicio precoz de una vida sexual promiscua, sin cuidado
respecto al bienestar de la pareja; incorregibilidad; abuso de sustancias; falta de
dirección e incapacidad de conservar trabajos; etc. Salvo que tengan una gran
inteligencia o que presenten formas menos graves del trastorno, fracasan en todo tipo
de actividades, incluyendo las criminales, ya que carecen de disciplina, lealtad para con
sus cómplices, proyección a futuro, y siempre están actuando en respuesta a sus
necesidades del momento presente. El trastorno es cinco a diez veces más frecuente en
hombres que en mujeres. Como estos sujetos están más representados en los estratos
más pobres, hubo alguna discusión sobre si la pobreza induce o potencia estas
alteraciones. Esto se ha descartado: los individuos con trastorno antisocial de la
personalidad, por su incapacidad de lograr metas y conservar empleos, tienden a
asentarse naturalmente en los estratos de menores ingresos.

c) Causas Sociales

La desigualdad económica es causa de que el individuo desarrolle desesperanza. No se


trata de la simple pobreza: hay algunos países o comunidades muy pobres, como el caso
de algunos ejidos en México, en los que virtualmente desconocen el robo y la violencia
de otro tipo. Sin embargo, la gran diferencia entre ricos y pobres y sobre todo la
imposibilidad de progresar socialmente sí causa violencia: la frustración se suma a la
evidencia de que no hay otra alternativa para cambiar el destino personal.

Más importante como causa social es la llamada subcultura delincuente. Aunque sus
detractores dicen que esta hipótesis carece de evidencia experimental, hay
comunidades, barrios y colonias en donde niños y jóvenes saben que para pertenecer al
grupo y formar parte de su comunidad necesitan pasar algunos ritos de iniciación, entre
los que se encuentran robar, asaltar o quizá cometer una violación. La falta de medición
requiere de estudios, sí, mas no de desestimar lo que obviamente es un factor de
formación de conductas y conceptos sociales.
Delincuencia Juvenil

Consecuencias principales de la delincuencia juvenil

1- Desintegración familiar

Una de las consecuencias más nocivas de la actividad delictiva es la desintegración


familiar, debido a que las conductas criminales crean trastornos en el hogar. Esto genera
conflictos permanentes en el seno de la familia, que pueden terminar en divorcios y en
el desarraigo de los hijos. Por ejemplo, un padre que es detenido y procesado
judicialmente se tiene que separar de su familia. La desintegración familiar a su vez crea
un círculo vicioso, porque los hijos se forman sin hogar para su orientación y
sostenimiento económico. En la calle son presa fácil de la delincuencia juvenil.

2- Muertes prematuras o violentas

Los delincuentes están más expuestos que cualquier otra persona a la muerte violenta,
debido justamente a las actividades peligrosas en las que están involucrados. Algunas
veces mueren en enfrentamientos armados con los agentes de la ley o con otras
pandillas de delincuentes.

La delincuencia es resultado de la suma de diversos factores de riesgo sumado al cultivo


de antivalores. En consecuencia, la vida del delincuente suele ser más corta que la de
las demás personas.

3- Promiscuidad sexual

Otra consecuencia de la conducta delincuencia es la promiscuidad sexual, porque en los


ambientes criminales carentes de valores la promiscuidad es una práctica permanente.

Los criminales suelen ser personas con trastornos y traumas psicológicos, que dan poco
valor al concepto de familia y a las relaciones monogámicas.

Por otra parte, la promiscuidad sexual expone a las parejas delincuentes a contraer
enfermedades venéreas, al VIH y al embarazo precoz.
Delincuencia Juvenil

4- Pérdidas económicas

La actividad delictiva genera cuantiosas pérdidas económicas a la sociedad. Ya sea por


la comisión de delitos comunes como atracos y hurtos a personas, o cuando los delitos
son cometidos contra el Estado por parte de funcionarios públicos.

La corrupción administrativa contra el Estado es una forma de criminalidad que se


observa a escala mundial, en casi todo el planeta. Las pérdidas para la sociedad son
multimillonarias. Por ejemplo, debido a la corrupción es posible que no quede dinero
necesario para realizar programas sociales u obras de infraestructura, entre otras
acciones de beneficio colectivo.

5- Desequilibrio mental

Entre las consecuencias individuales de la delincuencia está el desequilibrio mental que


produce en las personas generado por el tipo de delitos que comete. En estos ambientes
es usual el consumo de drogas. Los efectos de estas también van minando su estabilidad
y su sistema de valores personal.

Perfil del delincuente juvenil

- Impulsivo: No controlan sus impulsos, se guían por el placer.


- Afán de Protagonismo: Llamar la atención de una manera delictiva y abusadora.
- Fracaso escolar: Falta de interés en los estudios, y como consecuencia surge el
abandono escolar.
- Consumidor de drogas: Buscan el placer y la sensibilización mediante sustancias
psico-activas.
- Baja autoestima: Poseen baja autoestima y proceden de hogares destruidos por
la violencia, el maltrato y la indiferencia afectiva por parte de los padres.
- Agresivo: Mediante la agresión se sienten dominantes e intimidadores.
Delincuencia Juvenil

- Sin habilidades Sociales: No poseen un código que les permita las relaciones
saludables con los demás.
- Poco equilibrio emocional: Son inestables y poco firmes en sus decisiones.
- Inadaptado: No logran adaptarse a normas, códigos y leyes sociales, por lo que
ellos mismos establecen sus propias normas y códigos.
- Frustrado: Sienten una gran frustración afectiva, y no soportan que las cosas no
les salgan como ellos lo desean

Factores de riesgo

Sin perder generalidad, los expertos han identificado un gran número de factores de
riesgo que estadísticamente aparecen vinculados a la adhesión a pandillas y
actividades delictivas. Estos factores de riesgo abarcan las diferentes dimensiones de
la vida de un joven y por lo general se agrupan en cinco categorías (dominios del
desarrollo social):

 Individuo.- Sus formas de ocio (TV, videojuegos, Internet) pueden fomentar la


violencia y la agresividad, la incomunicación y la pérdida de relaciones sociales. El
consumismo o la diversión van desplazando al esfuerzo.

En los individuos violentos vemos la interacción de los trastornos descritos. Por ejemplo,
en los delincuentes crónicos se encuentran varios o todos los siguientes rasgos.

a) Socialización pobre como niños: pocos amigos, no los conservaban, sin ligas
afectivas profundas, etc.
b) Poco supervisados o maltratados por sus padres: los dejaban solos, a su libre
albedrío, y cuando estaban presentes, los maltrataban.
c) Buscan sensaciones en forma continua: desde chicos son "niños problema," y los
mecanismos de control social no tienen gran influencia sobre ellos.
d) Manejan prejuicios como base de su repertorio: "todos los
blancos/negros/mujeres/hombres son así"
Delincuencia Juvenil

e) Abusan del alcohol.


f) Nunca han estado seriamente involucrados en una religión principal.
g) Carecen de remordimientos, o aprenden a elaborar la culpa y así evitarlos.
h) Evitan asumir la responsabilidad de sus actos: construyendo casi siempre una
pantalla o justificación que suele ser exitosa para librarlos (i.e. "es que cuando era
niño me maltrataban").

 Familia.- Las normas de disciplina y la relación con los padres juegan un papel vital
en el comportamiento social (en este caso, antisocial) del menor. Tan perjudicial
puede ser una actitud demasiado laxa y falta de interés de los progenitores como
una actitud autoritaria que merme la comunicación.

 Escuela.- El bajo rendimiento y el fracaso escolar favorecen la delincuencia. La


colaboración entre el centro y los progenitores es básica.

 Amistades.- El contacto con “malas influencias” aumenta el riesgo, aunque el menor


proceda de un ambiente socializado. Los jóvenes tienden a imitar las conductas
más cercanas.

 Vecindario ó comunidad.- Víctimas de la discriminación social y excluidos de las


decisiones importantes, muchos jóvenes carecen de planes o proyectos de vida, y
son considerados incapaces de adaptarse al medio social, por lo cual toman la
delincuencia como alternativa de supervivencia. El fácil acceso a las drogas, la falta
de oportunidades de empleo, salud, educación y espacios para la cultura y el
deporte. (Howell y Griffiths, 2016)
Delincuencia Juvenil

Prevención de la delincuencia

La prevención de la delincuencia es el término general empleado para todos los


esfuerzos encaminados a evitar que la juventud participe en actividades criminales o
antisociales. Cada vez más, los gobiernos están reconociendo la importancia de asignar
recursos para la prevención de la delincuencia. A menudo es difícil que los estados
proporcionen los recursos financieros necesarios para la adecuada prevención, las
organizaciones y las comunidades. Por todo esto los gobiernos trabajan en colaboración
para la prevención.

Con el desarrollo de la delincuencia en la juventud, influenciada por numerosos factores,


perspectivas de esfuerzos en la prevención son comprensibles. Entre los servicios para
la prevención se incluyen actividades tales como educación y tratamiento del abuso de
sustancias estupefacientes, asesoramiento de la familia, tutoría y protección de la
juventud, educación parental, ayuda educativa e intervención social.

Un factor preventivo podría ser el tratar de erradicar la violencia en los medios de


comunicación. Actualmente la violencia se asoma en todos los programas, no solo en
películas o series, incluso en los horarios dedicados a los niños. La violencia se convierte
en algo habitual desde la infancia. Según Schneider, esa "familiaridad" de los niños con
la violencia "puede provocar comportamientos violentos y delictivos cuando son
adolescentes y adultos". La impresionabilidad y la capacidad emocional de reaccionar a
la violencia disminuye y la agresividad se acepta como una pauta de comportamiento.
Aunque es complicado eliminar la violencia en los medios de comunicación, los padres
deberían de controlar la situación y establecer y hacer que se cumplan las reglas
establecidas.

Violencia Juvenil como fenómeno social

Los seres humanos nos encontramos inmersos dentro de un proceso globalizador de las
economías en el ámbito mundial, en el cual predominan bloques económicos como
Delincuencia Juvenil

Europa, los países asiáticos y Estados Unidos, los cuales tienen gran injerencia en el
resto del planeta. Esto, debido a que sus intenciones latentes concuerdan en que lo
fundamental es subordinar a todos los hombres de las regiones o zonas para hacerlos
fieles consumidores y abastecedores de materias primas.

La sociedad ha fomentado un excesivo individualismo y una consideración del individuo


como mera unidad de consumo, pero escasamente ha brindado al individuo un tipo de
vida en comunidad o ha ofrecido una escasa influencia en las decisiones de un entorno
social.

En este fenómeno, los medios tienen un papel muy relevante, porque son los encargados
de llevar los mensajes a todo el mundo, a todo ser humano. Ellos son en parte los
responsables de unificar a la Tierra bajo los mismos parámetros ideológicos. Son los
instrumentos socializantes más fuertes en la actualidad, pues han sustituido en gran
medida la importancia que tenían los antiguos, tales como la escuela, la familia o la
Iglesia.

Buscan crear al hombre de un mismo pensamiento, voluntad, y acción. Con esto, cabe
decir que tal vez uno de los objetivos de los medios de comunicación (industria cultural)
y de las industrias (empresas transnacionales) es hacer que cada individuo se vea
envuelto en la necesidad ideológica de participar en el consumo de productos, práctica
que los ideólogos denominan civilización y modernización a la que los pueblos deben
sumarse para dejar de pertenecer al grupo de los marginados y pasar así a formar parte
de los consumidores.

"El consumo genera identidades; intercambiamos productos para satisfacer necesidades


que nos hemos fijado culturalmente, para integrarnos con otros y para distinguirnos de
ellos" (Brito et al., 1985: 53).

Ante esta situación, la violencia aparece como una forma de respuesta ante una
frustración social. Este tipo de violencia puede ser también una consecuencia del
Delincuencia Juvenil

profundo deterioro al que se ha llegado en un tipo de sociedad que ha puesto sus


esperanzas en un mero crecimiento cuantitativo del consumo de bienes materiales y que
apenas ha tenido en cuenta al individuo en su dimensión como persona socialmente
integrada en una comunidad.

Esta problemática obliga a reflexionar sobre el fenómeno de la violencia y su relación


con la juventud. Esta última se resiste a las transformaciones sociales de hoy, pues a lo
movedizo que tiene de por sí la personalidad del adolescente en devenir, hay que añadir
la incoherencia del mundo actual con sus propagandas, disensiones políticas y
religiosas, y las contradicciones de los intereses económicos. Todo esto crea confusión
y desorientación desbordante y trágica en la juventud. En tales circunstancias no todos
los jóvenes son aptos para ver el mundo tal como es y aceptarlo insertándose en él,
íntegra y generosamente.

Por lo anterior, algunos adolescentes y jóvenes aquejados de inmadurez persistente


podrían convertirse en antisociales e incluso en delincuentes, si llegan a una particular
situación de inadaptación. El adolescente realiza sus primeras tomas de conciencia
personales y profundiza en sus sentimientos, ideas y creencias. Su postura ante el
mundo adulto es de oposición y de desafío, y esta es una reacción necesaria de defensa
de un ser que va tomando las riendas de su existencia.

Además, la actual sociedad industrializada, urbana y consumista —con todo lo que ello
comporta: ideología del bienestar, carrera del lucro, primacía del tener sobre el ser, crisis
de la familia, soledad, anonimato— es la que segrega la violencia. Ya que, como
sociedad de consumo, alimenta deseos o aspiraciones y despierta esperanzas que no
puede satisfacer; mientras margina del proceso de producción y de consumo, excluye y
discrimina a gran número de personas, clasificando y haciendo de ellas unos
inadaptados y rebeldes; pero sobre todo, tiende a destruir los valores morales.
Delincuencia Juvenil

En realidad, cuando la sociedad actual exalta como valores supremos de la vida al placer
y al dinero, cuando aplaude el éxito y la riqueza, obtenidos por los medios que fueren,
cuando desprecia al hombre honesto como a un ser débil que no es capaz de hacerse
valer mientras exalta al fuerte que prevalece sobre los demás con astucia y con violencia,
no habría por qué maravillarse de que algunos jóvenes sientan la tentación de recurrir a
la violencia para ganar con facilidad y rapidez mucho dinero.

La vida actual origina violencia y agresividad, más aun cuando en un espacio invariable
aumenta mucho la población, pues esto genera aglomeraciones y desorden en las
grandes urbes, con el cortejo de desagradables complicaciones que llevan consigo:
prisa, falta de tiempo, tensión, vida compleja, falta de comunicación afectiva, etc. Si
añadimos a esto la anomia, la hipocresía social, la creación consumista de necesidades
artificiales, la doble moralidad, etc., comprenderemos que en unas circunstancias de vida
tan frustradoras tenga que surgir la violencia y la agresividad como medio para sobrevivir.
Delincuencia Juvenil

METODO

Inductivo:

Porque se establecieron conclusiones generales a partir de hechos particulares en


relación con la delincuencia juvenil.
Delincuencia Juvenil

OPINIÓN PERSONAL

Luego de haber estudiado sobre el fenómeno de la violencia juvenil se puede decir que
esta es un mal que azota la sociedad, afectando a todos los vinculados con la misma.
Esta problemática no solo tiene lugar en República Dominicana sino en todas partes del
mundo, afectando de una forma u otra el desarrollo y desenvolvimiento de los ciudadanos
en una mayor o menor manera.

Por tales razones es necesario que se pongan en acción programas vinculados con el
tratamiento a estos jóvenes, esto es enseñándoles algún oficio, sancionarlos basados en
el concepto de individualizaicón del castigo para que se concienticen del delito que han
cometido.
Delincuencia Juvenil

CONCLUSIÓN

Al finalizar es necesario señalar que los comportamientos delictivos pueden darse en


cualquier edad de la vida: infantil, adolescencia, adulta, de forma ocasional o continuada.

Aunque la delincuencia está presente en todos los grupos socioeconómicos, las cifras
de delincuencia juvenil han aumentado en los últimos años, llegando a ser un problema
que genera una gran preocupación en nuestra sociedad.

Para poder disminuir o contrarrestar el problema que significa la delincuencia juvenil es


necesario llevar a cabo análisis del problema, realizar actividades preventivas y
proporcionar métodos que disminuyan las oportunidades de cometer actos propios de la
delincuencia juvenil. Es necesario el apoyo psicológico a la familia, en el ámbito social;
ayuda institucional, fomentando la creación de ONG"s; y centros de rehabilitación, que
incentiven el trabajo comunitario.

Asimismo, se debe promocionar la práctica del deporte a través de semilleros que


permitan el surgimiento de nuevos talentos. En el ámbito social, una de las
posibles soluciones está en asesorar psicológicamente a la familia en relación con los
cambios emocionales de los hijos y el rol que la educación tiene en ellos. Esta es,
principalmente importante en el desarrollo moral e intelectual de la juventud.
Delincuencia Juvenil

BIBLIOGRAFÍA

Angelino, R. (2006). "Violencia". En Suárez Richards, M. (comp) Introducción a la


Psiquiatría. Tercera Edición. Buenos Aires: Editorial Pol- emos.

Abreu, Sandra (2012). Violencia Juvenil. Disponible en: https://www. /trabajos102/


violencia-juvenil/violencia-juvenil2.shtml#bibliograa

Anzieu, D. (1983) "La cuestión de la agresividad intragrupo e intergrupo". Revista de


Psicología y Psicoterapia de Grupo. Buenos Aires: Asociación Argentina de Psicología y
Psicoterapia de Grupo.

Beck, U. (1998). La sociedad del riesgo. Barcelona: Paidós.


Delincuencia Juvenil

ANEXOS
Delincuencia Juvenil

INDICE

INTRODUCCIÓN . . . . . . . . . 01
LA DELINCUENCIA JUVENIL . . . . . . . 02
La violencia . . . . . . . . . . 03
Causas de la Violencia . . . . . . . . 03
Consecuencias principales de la delincuencia juvenil . . . . 06
Perfil del delincuente juvenil . . . . . . . 07
Factores de riesgo . . . . . . . . . 08
Prevención de la delincuencia . . . . . . . 10
Violencia Juvenil como fenómeno social . . . . . . 10
METODO . . . . . . . . . . 14
OPINIÓN PERSONAL . . . . . . . . 15
CONCLUSIÓN . . . . . . . . . 16
BIBLIOGRAFÍA . . . . . . . . . 17
ANEXOS
Delincuencia Juvenil